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Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX

Alonso Delgado, Víctor Lorenzo; Pujadas i Martí, Xavier; Scharagrodsky, Pablo Ariel

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Revista internacional de Historia de la Comunicación ISSN: 2255-5129 © Universidad de Sevilla INTRODUCCIÓN: MUJERES, DEPORTES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XX Introduction: women, sports and media in the twentieth century Víctor Lorenzo Alonso Delgado Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España victor.al[email protected] 0000-0003-4469-5046 Xavier Pujadas Martí Universitat Ramon Llull, España [email protected] 0000-0002-7728-7789 Pablo Ariel Scharagrodsky Universidad Nacional de La Plata; Universidad de Quilmes, Argentina pa[email protected] 0000-0001-6305-2017 Como citar este artículo: ALONSO DELGADO, V. L., PUJADAS MARTÍ, X. Y ARIEL SCHARAGRODSKY P.(2022): “Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo xx”, en Revista Internacional de Historia de la Comunicación, (19), pp.8-14. https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 9 I Tal y como ya explicaba Edouard Seidler en uno de los primeros ensayos consagrados a radiografiar la historia de la prensa deportiva en Europa, la relación entre los medios de comunicación escritos y el fenómeno deportivo debe ser vista como la de “una historia compartida”1, un vínculo construido sobre la necesidad mutua y la conveniencia. En realidad, este vínculo se articuló durante el siglo XIX a partir de dos caminos paralelos: la necesidad de los amantes de las novedosas actividades deportivas de origen europeo para ensanchar su base de practicantes, y el interés de la prensa por explicar la emergencia de nuevas formas mundanas de sociabilidad y de espectáculo a sus lectores. En el primer caso, no debe olvidarse que la institucionalización del deporte moderno desde mediados del Ochocientos trajo consigo la formación de clubes y asociaciones de practicantes y, en consecuencia, la exigencia de informar y de instruir sobre competiciones, normas y procedimientos. Fortalecer los lazos entre los asociados y organizar la vida interna de los clubes resultó ser un requisito esencial para asegurar su existencia. La publicación de revistas internas y boletines para los socios fue habitual y un medio de comunicación especializado por parte de las federaciones y las entidades deportivas. Y, en no pocas ocasiones, el origen de las cabeceras especializadas de prensa deportiva. Por otro lado, la prensa de interés general incorporaría muy pronto información sobre exhibiciones deportivas vinculadas a las apuestas o a la incipiente industria del espectáculo relacionado con las actividades físicas en las secciones de Sociedad. En estas mismas secciones se publicaban noticias sobre fiestas, reuniones y eventos que se realizaban en asociaciones y clubes deportivos frecuentados por destacados miembros de las clases privilegiadas urbanas. En consecuencia, se puede concluir que la prensa vinculada al mundo asociativo del deporte, la prensa especializada y una parte de la prensa generalista, fueron los primeros espacios —junto a la existencia de una tradición oral difundida desde finales del siglo XVIII en algunos casos— en los que se construyó un relato público sobre el deporte moderno. Y, por supuesto, este relato fue eminentemente masculino en su origen. La existencia de revistas femeninas o con informaciones pensadas para un público femenino en Europa desde finales del siglo XVIII, fue reforzando durante un lento proceso de crecimiento en el siglo XIX y XX la idea preconcebida sobre los gustos de las mujeres lectoras, confinándolas a contenidos relacionados con un modelo femenino limitado a lo doméstico y a lo trivial2: “un poco de moda, belleza, cocina, historias seriadas, cuentos románticos, versos, cartas de las lectoras, anuncios de nacimientos, bodas y fallecimientos, informaciones del extranjero..., etc.”. Una oferta reducida a una visión masculina sobre los intereses de las mujeres lectoras. En el caso de la información sobre lo deportivo, el papel de las mujeres quedaba generalmente relegado a un segundo plano, reflejo de un sistema nacido y construido a partir de la identidad masculina desde el principio. Hasta la primera década del 1. SEIDLER, E. (1964): Le sport et la presse, Paris, Armand Colin. 2. ACOSTA, L.: (1997): “La prensa femenina, las revistas del corazón, la novela rosa: trasfondo ideológico de la cultura de masas”, en Antagonía: cuadernos de la Fundación Luis Goytisolo, n.º 2, pp.11-19. Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 10 siglo XX, las informaciones aparecidas en la prensa que trataban aspectos relacionados con las actividades deportivas reflejaban una estructura institucional androcéntrica, en la que las mujeres jugaban un papel subsidiario, como acompañantes o como practicantes esporádicas. Se trataba de una prensa semanal y diaria elaborada, gestionada y dirigida por hombres y pensada para un lector fundamentalmente practicante y masculino, con unos contenidos técnicos e instructivos. El desarrollo y consolidación de una oferta de actividades higiénicas y gimnásticas para el “bello sexo” desde finales del siglo XIX se vinculaba esencialmente al cuidado del cuerpo con el objetivo de fortalecer las condiciones para la maternidad. A partir de la década de 1910, el interés periodístico por el deporte practicado por mujeres fue desarrollándose en paralelo a la aparición de las primeras secciones femeninas en los clubes deportivos masculinos, las primeras competiciones femeninas y los primeros clubes creados por y para mujeres. En este contexto, la publicación de debates sobre la conveniencia o no de la práctica deportiva femenina más allá de las actividades reservadas para este fin —como la danza, la gimnasia sueca o de corte higiénico y algunas modalidades individuales— fue habitual y muy fundamentada en el discurso médico y social. Las mujeres irrumpían en el relato periodístico del deporte en la medida en que se estaba construyendo un pequeño espacio emergente en el sistema deportivo y en un contexto muy masculinizado. La transición hacia un periodismo deportivo profesionalizado, que vivió una evidente desaceleración con el estallido de la Gran guerra en 1914, culminaría en las décadas de 1920 y 1930 con la aparición de una renovada oferta periodística de masas y popular, en la que la prensa gráfica deportiva jugaría un papel muy destacado, en paralelo al surgimiento de la radiodifusión y otras manifestaciones de la cultura de masas. La incorporación de las mujeres en el sistema deportivo moderno, en un escenario de mayor participación pública y política, también se vería reflejado en el espacio comunicativo del deporte, si bien este siguió en manos de una visión centrada en la identidad masculina. En consecuencia, el deporte protagonizado por las mujeres fue ganando progresivamente una cierta visibilidad, pero desde una perspectiva de la masculinidad hegemónica. Con lo que durante la segunda mitad del siglo XX el espacio de informaciones sobre el deporte femenino en los medios de comunicación deportivos, así como la proporción de mujeres en el contexto del periodismo deportivo se incrementó muy por debajo de la presencia real de las mujeres en la práctica deportiva. II Como hemos señalado, los vínculos establecidos entre la prensa general y especializada y el universo deportivo tienen una rica, multifacética y variada historia de más de ciento cincuenta años de antigüedad en algunos países de occidente. A partir de la segunda mitad del siglo XIX la prensa escrita se consolidó, creció y se ocupó y preocupó por informar, describir —e interpretar— a dicho universo. Identificando agentes, instituciones, espacios, discursos, saberes, técnicas, moralidades, objetos, ideas y lógicas que excedieron a la propia práctica. Lentamente la prensa, de manera local y trans-nacional, se convirtió en un actor clave en Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 11 el proceso de difusión, pedagogización y popularización de la cultura física y deportiva, así como en la amplificación de la cada vez más rentable industria del ocio moderno. Además de la prensa generalista y las revistas costumbristas de gran circulación que dedicaron un espacio o sección a los deportes, emergieron y, con el tiempo crecieron, exitosos emprendimientos empresariales de periódicos deportivos o revistas vinculadas solamente con la cultura física y deportiva. Entre los innumerables periódicos deportivos o revistas relacionadas con la cultura física y deportiva que surgieron en la segunda mitad del siglo XIX europeo con mayor o menor éxito encontramos a Sportman, Sporting Life, The Sporting Chronicle, The Sporting Mirror o Athletic News and Cyclists Journal publicados en Inglaterra, Bicyclette, Le Vélo, Le Sport, Le Cycliste o Velocipede Illustré publicados en Francia, El Sport Español, El Ciclista, Los Deportes, El Gimnasta Español o La Ilustración Gimnástica en España o il Bollettino trimestrale del Club Alpino di Torino, La Ginnastica, Rivista degli sports nazionali, Il Velocipedismo o la aún vigente La Gazzetta dello Sport en Italia. En EEUU la segunda mitad del siglo XIX ofreció una explosión de medios deportivos como The Sporting Life, American Cricketer, Turf, American Rifleman, Archery and Tennis News, Sporting Goods Gazette, Yachting, Golfing, Bowler and Sportsman, entre otros. En las primeras décadas del siglo XX se sumaron con gran éxito la alemana kicker Sportmagazin, la belga Les Sports, la rumana Gazeta Sporturilor, la portuguesa Tiro e Sport, la italiana, de las más longevas, Il Guerin Sportivo, la aún actual española Mundo Deportivo y la francesa L’Auto entre muchísimas otras. Algunas se especializaron en el análisis de algún deporte en particular y otras tuvieron un tono más diverso, amplio y generalista. En América Latina este tipo de emprendimientos no tardaron en llegar y en difundirse, consolidándose con estilos muy particulares, dependiendo el país, la región o la ciudad, entre los años ‘20 y ‘30, a partir de la ‘fiebre’ por la deportivización en vastos sectores de las sociedades latinoamericanas. Entre los tópicos ‘problematizados’, la prensa se encargó muy especialmente de construir e inscribir ciertos sentidos, significados y moralidades en y sobre las mujeres. La heterogénea prensa contribuyó al proceso de gender work femenino moderno con distintos tonos e inflexiones semánticas y semióticas. La prensa —generalista o deportiva— no pudo desligarse política y simbólicamente de ello ya que la diferencia sexual nunca es sencillamente una función de diferencias materiales que no estén de algún modo marcadas y formadas por las prácticas discursivas. Vale decir, la diferencia sexual y corporal o mejor dicho una determinada manera de conceptualizar a la diferencia sexual y corporal está presente en el lenguaje, en cómo construimos los significados y forma parte de la lógica que preside la escritura. Es decir, la prensa como artefacto discursivo fue uno de los grandes dispositivos de sentidos vinculados con la producción de los cuerpos ‘femeninos’ en movimiento. Así como hubo modos discursivos transmitidos, distribuidos y puestos en circulación por parte de la prensa que contribuyeron a generizar, sexualizar y cosificar a los cuerpos, las sexualidades, los deseos, las emocionalidades y los placeres ‘femeninos’ en y desde el deporte, hubo otros tonos discursivos que desde la prensa intentaron resistir, negociar, re-significar, fugar, torcer y cuestionar los órdenes corporales ideales femeninos puestos en circulación por parte de la prensa general y deportiva. Por ejemplo, más allá de las mediaciones locales, regionales o nacionales, durante muchas décadas las lógicas deportivas transmitidas por Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 12 gran parte de la prensa reforzaron el dimorfismo sexual como la única manera de ‘leer’ a los cuerpos, naturalizaron la lógica binaria reproduciendo la división sexual de tareas y actividades físico-deportivas, instalaron la belleza como un atributo estrictamente ‘femenino’ ante la deseante y, en muchos casos, coercitiva mirada patriarcal y heterosexual masculina (las prácticas deportivas debían desarrollar la ‘natural’ belleza, garbo y gracia femenina). Asimismo, a partir de notas de distinta índole, fotografías, relatos, lecciones, historias de vida, comics y notas de humor la prensa jerarquizó ciertas zonas o regiones corporales por sobre otras (privilegiando el abdomen, pelvis, diafragma, glúteos, senos, pantorrillas, etc.), priorizó ciertas lógicas de deseo cis-heteronormativas por encima de otras, cristalizó y legitimó las ideas de fragilidad, inferioridad y debilidad de los cuerpos ‘femeninos’ y definió ciertos procesos fisiológicos como inconvenientes o problemáticos durante las prácticas deportivas (la menstruación, el embarazo, etc.). De igual manera, se esencializaron ciertas capacidades físicas como supuestamente femeninas (flexibilidad, coordinación, destreza, ritmo, etc.), determinadas moralidades corporales supuestamente femeninas (elegancia, moderación, recato, decoro, suavidad, coordinación y soltura en los movimientos), ciertas emociones intrínsecas a la ´feminidad’ (miedo, vergüenza, pudor, retraimiento, etc.) y delimitaron a las otredades y abyecciones femeninas en el deporte (machona, varonera, copia ridícula del varón, machorra, hombruna, viriloide, invertida, marimacho, feona, etc.). A pesar que varios actores y movimientos (feministas, anarquistas, escolanovistas, mujeres librepensadoras, socialistas, etc.) impugnaron muchos de estos tonos, los mismos se convirtieron en melodías recurrentes y fueron cuasi-hegemónicas y dominantes durante muchas décadas en varios países de occidente. Si aceptamos que los discursos de la prensa han sido —y son— prácticas que configuran sistemáticamente los objetos de los que hablan y que no se refieren sólo a objetos; no identifican objetos; sino que los construyen y, al hacerlo, ocultan su propia invención; entonces las feminidades, las sexualidades, los placeres, los deseos o las emocionalidades como categorías construidas no quedan exentas de esta compleja operación semántica. Desde esta perspectiva es imposible separar la descripción simbólica y lingüística de la realidad, de sus ‘efectos de realidad’. Al describir un objeto, en este caso la feminidad, el discurso de la prensa en cierto modo la inventa y la dota de ciertos sentidos y, al mismo tiempo, excluye u omite otros posibles. En definitiva, un discurso de la prensa sobre la feminidad no se limitaría a representar una cosa que sería la feminidad, que existiría antes de ese discurso y que está allí, a la espera de ser descubierto o descripto. Un discurso sobre la feminidad o la sexualidad en el deporte, incluso cuando sólo pretenda describirlo ‘tal como es’, lo que hace es crear una idea particular de la feminidad o la sexualidad en el deporte. La supuesta descripción es, de hecho, una creación y una particular interpretación. Parafraseando a Butler, el discurso describe como descubrimiento algo que el mismo discurso crea. Primero crea y después descubre, pero, por un artificio retórico, aquello que crea termina apareciendo como un descubrimiento. En este sentido, lo que generó la prensa dominante y más tradicional (aunque mediada y, en algunos casos interpelada por distintos agentes sociales) fue crear una noción particular de la feminidad o de la sexualidad en el deporte. Aquello que los productores de sentidos en la prensa (periodistas deportivos, médicos, pedagogos, psicólogos, ingenieros, entrenadores, nutricionistas, kinesiólogos, etc.) afirmaron que era la feminidad en el depor- Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 13 te pasó, de hecho, a ser la feminidad en el deporte. Vale decir, las definiciones referidas a la feminidad en el deporte no se emplean para aprehender el verdadero significado de la feminidad en el deporte, sino para mostrar que aquello que la feminidad en el deporte es depende de cómo lo definen los diferentes agentes, actores, grupos sociales, instituciones y discursos. Una definición, afirmación o prescripción no nos revela lo que es esencialmente la feminidad en el deporte, sino lo que un determinado discurso piensa acerca de lo que es la feminidad en el deporte. Con la idea de que la feminidad en el deporte es una compleja operación discursiva históricamente situada aprendemos que la pregunta importante no es ¿qué es la feminidad o las feminidades en el deporte? sino ¿qué saberes se consideran válidos para conceptualizar a la feminidad en el deporte? ¿quiénes lo consideran válidos, correctos y verdaderos a dichos conocimientos? ¿con qué autoridad epistémica? y ¿a partir de qué criterios éticos? En definitiva, la prensa se convirtió en un actor social central en la definición de ideales femeninos posibles y deseables en la modernidad y, al mismo tiempo, en un campo de disputa donde se construyó —y se sigue construyendo y deconstruyendo— un tipo de feminidad deseable e ideal, excluyendo, silenciando y omitiendo otras opciones posibles de vivenciar, sentir y experienciar los cuerpos femeninos. III El presente dossier retoma la difícil y dolorosa lección que nos invita a reflexionar Bell Hooks, (‘no olvidar el pasado, sino librarse de su dominio’), con el fin de hacer más dignas, empáticas, democráticas y hospitalarias los modos en que la prensa aborda, recorta y delimita el proceso de gender work en y desde los deportes. Una delimitación que no es solo motriz o kinética, sino profundamente política. Incluye cuatro trabajos elaborados por investigadores vinculados a universidades españolas y latinoamericanas. Todos ellos pertenecientes a la Red de Investigación de Historia de las Mujeres y el Deporte (RIHMUD), y con amplia trayectoria investigadora en el ámbito de las ciencias sociales y el deporte, así como en el estudio de la presencia de las mujeres en el deporte a lo largo del siglo XX. El primero de los trabajos, escrito por Euclides De Freitas Couto (Universidad Federal de São João del-Rei, Minas Gerais, Brasil) lleva por título “Sentidos y significados de la afición femenina en los eventos futbolísticos de Belo Horizonte-Brasil (1908-1927)”. En él, el autor analiza la participación de las mujeres en los espectáculos de fútbol en la ciudad de Belo Horizonte, entre los años 1908 y 1927. Durante este período, la prensa destacaba la participación femenina en los partidos de fútbol, poniendo en valor la presencia de mujeres pertenecientes a las élites sociales de la ciudad en distintos espectáculos deportivos. De Freitas sostiene la siguiente hipótesis: que la participación de las mujeres en eventos relacionados con el Introducción: Mujeres, deportes y medios de comunicación en el siglo XX Pablo Ariel Scharagrodsky https://dx.doi.org/10.12795/RIHC.2022.i19.01 ISSN: 2255-5129 2022 19 8-14 14 fútbol permitió la formación de un nuevo habitus femenino, resultante de los intercambios simbólicos promovidos por las interacciones en el espacio público. En ese sentido, el fútbol contribuyó a una reconfiguración de los espacios públicos y la sociabilidad implícita, deportiva o no. El segundo trabajo, escrito por Pablo Ariel Scharagrodsky (Universidad Nacional de La Plata, Buenos Aires, Argentina) lleva por título “Mujer sana ‘in corpore no futbolístico’. Fútbol y feminidad en la capital argentina en los años ’20”. En él, el autor indaga, a partir de aportaciones realizadas desde la historia social y cultural y los estudios de género, la forma y los modos en que la prensa general y especializada describió, fabricó e interpretó, el primer partido de fútbol femenino mercantilizado y abierto al público del que se tiene registro en la capital argentina, a principios de octubre de 1923. El trabajo incide en los modos y las formas en que la prensa, a partir de argumentos bio-médicos, científicos, morales y comerciales, puso en cuestión, se burló e incluso mostró su rechazo al fútbol femenino. Para prolongar el análisis del debate suscitado en el entorno periodístico a partir de la realización de un evento inédito y particular. La tercera aportación lleva por título “Deportistas sumisas e invisibles: la censura del deporte femenino en la prensa española del primer franquismo”, cuyo autor es Alejandro de la Viuda Serrano (Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, España). En él explica cómo se utilizaron los medios de comunicación para controlar el deporte femenino durante el primer franquismo (1939-1945). Y, más aún, para dar forma al arquetipo franquista de mujer, sumisa e invisible, a través de la censura de prensa ejercida por las delegadas de Sección Femenina, la inserción en la prensa de notas y anuncios de actividades o eventos, así como el envío de consignas a los medios cuyo objeto eran las mujeres. Y demuestra cómo la prensa fue una herramienta al servicio del Estado franquista que ejerció una labor básica en la formación de la imagen de la mujer deportista tras la guerra civil española. Por último, la cuarta aportación lleva por título “La lucha canaria femenina en Canarias durante la Transición Democrática (1972-1984)”, autoría de Víctor Lorenzo Alonso Delgado (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España). En él, el autor aborda el estudio de la presencia de las mujeres en la lucha canaria, durante el periodo 1972-1984. La presencia de estas mujeres en un deporte de lucha o combate se produjo en un contexto donde la masculinidad es representada y visibilizada mediante múltiples elementos. Y donde se produjo una presencia creciente, activa y asimétrica de mujeres practicantes y gestoras, coincidiendo con otros deportes de lucha. Dando testimonio a las transformaciones experimentadas en el seno del deporte, como la pujanza del papel y la presencia de las mujeres durante el periodo.