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La ética antropológica de Hans Jonas en el horizonte de la fenomenología hermenéutica

Abstract

La ética de Hans Jonas es una de las grandes propuestas morales de nuestra época. En estas páginas quisiera indicar brevemente algunas consideraciones para comprender de una forma más adecuada su pensamiento. Dos tesis se defenderán: 1) su planteamiento no es antropocéntrico, pero sí antropológico; se trata de una ética antropológica de la responsabilidad, y 2) es una propuesta que merece situarse en la perspectiva de la fenomenología hermenéutica.

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La ética antropológica de Hans Jonas en el horizonte de la fenomenología hermenéutica

Author: Domingo Moratalla, Tomás
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d3dea78f-2c8b-4bad-9c64-6bb8edc6512b/download
THÉMATA. REVISTA DE FILOSOFÍA. Núm. 39, 2007.
LA ÉTICA ANTROPOLÓGICA DE HANS JONAS EN EL HORIZONTE DE LA
FENOMENOLOGÍA HERMENÉUTICA
Tomás Domingo Mo a alla. Uni e sidad Pon i icia Comillas
Resumen. La é ica de Hans Jonas es una de las g andes p opues as mo ales de nues a época. En
es as páginas quisie a indica b e emen e algunas conside aciones pa a comp ende de una o ma
más adecuada su pensamien o. Dos esis se de ende án: 1) su plan eamien o no es an opocén ico,
pe o sí an opológico; se a a de una é ica an opológica de la esponsabilidad, y 2) es una p opues-
a que me ece si ua se en la pe spec i a de la enomenología he menéu ica.
Abs ac . The e hics o Hans Jonas is one o he g ea mo al p oposals o ou ime. In hese pages
I would like o indica e b ie ly some conside a ions o unde s and his hough in a mo e sui able
o m. Two heses will be de ended: 1) his exposi ion is no an h opocen ic, bu an h opological; i
is an an h opological e hics o esponsibili y, and 2) i is a p oposal ha dese es o be loca ed in
he pe spec i e o he phenomenological he meneu ics.
La é ica de Hans Jonas es una de las g andes p opues as mo ales de nues a
época. Se a a de una é ica de la esponsabilidad y jun o con o os pensado es y
o as p opues as ha inaugu ado un nue o pa adigma pa a la é ica con empo ánea;
ese pa adigma no es o o que el de la esponsabilidad. Jonas se ha con e ido en un
luga común, en un ópico, en los deba es é icos con empo áneos, sob e odo en los
deba es sob e emas de ecología y de bioé ica. Muchas son las e e encias a su ob a,
muchas son las alusiones, pe o ambién mucha es la igno ancia. En es as páginas
quisie a indica b e emen e algunas conside aciones pa a comp ende de una
o ma más adecuada es e pensamien o (las cuales, cla o es á, me ece ían mayo
desa ollo).
La esis que de iendo es en el ondo sencilla, si bien es doble. En p ime luga ,
y a p opósi o de los deba es ecológicos, se suelen maneja una se ie de e e encias
a la iloso ía de Hans Jonas que sin su con ex o pie den sen ido y son muchas eces
u o de manipulación. Es no mal dis ingui en el deba e ecológico en e la llamada
ecología medioambien al y la ecología p o unda. La ecología medioambien al es
aquella é ica ecológica en la que se a i ma que hay que sal agua da la supe i en-
cia de la bios e a po que en caso de no hace lo es a íamos poniendo en pelig o la
p opia ida de los se es humanos. Se a a de un en oque an opocén ico, es deci ,
cen ado en los se es humanos y, po e e i nos a la his o ia de la é ica, de adición
kan iana, en e o as pe spec i as é icas. La ecología p o unda es aquella é ica
ecológica que de iende un de echo de la na u aleza a su p opia conse ación, con
independencia del se humano. La p o ección del medio ambien e se ía algo que
eclama la p opia bios e a, y no po que al se humano le a ec e. Se a a de un
en oque biocén ico, en el que se sub aya la ida de la bios e a en su conjun o como
más impo an e que la ida de los indi iduos o especies que la componen.
Pues bien, la é ica de Jonas se suele ca ac e iza como de enso a de la ecología
p o unda, c í ica de la adición an opocén ica mode na y de enso a y ecupe ado-
a de un concep o de na u aleza p emode no y eligioso. Sin emba go, y es lo que
me in e esa señala en es a comunicación, su é ica iene un ue e con enido
an opológico y no se puede en ende sin el componen e an opológico. No es una
é ica an opocén ica, pe o sí es an opológica.
En segundo luga , la é ica de Jonas, es a é ica an opológica de la esponsabili-
dad, pie de consis encia y c edibilidad si nos limi amos, como sucede en los deba es
ecologis as, a epe i sus dos o es esis cen ales, y no conside amos la ampli ud
de su p opues a. Es deci , la é ica de Jonas no deja de se i ial e ingenua si
pe demos de is a la iloso ía de la eligión que la sus en a, la adición enomeno-
lógica en la que se basa, la he encia heidegge iana, la lec u a de la ciencia mode na,
o la an opología que la undamen a. Además, y siendo es o cie o, es a p opues a
374 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
1 El p incipio de esponsabilidad. Ensayo de una é ica pa a la ci ilización ecnológica, ad. de J.M.
Fe nández Re enaga, He de , Ba celona, 1995.
de una é ica de la esponsabilidad pa a la época ecnológica pod ía gana en p o un-
didad, madu ez y, sob e odo, en ecu sos concep uales pa a los desa íos más
ac uales, si se ap oxima a los plan eamien os de la llamada enomenología he me-
néu ica, adición que no le es ex aña, y adición en la que quizás me ece ía se
encuad ada. La esis que de iendo es pues que la é ica de Jonas es an opológica, no
puede plan a se de espaldas al se humano y, po o o lado, que es a é ica an opo-
lógica me ece ía “coincidi ” y auna es ue zos con la enomenología he menéu ica.
Paso a ca ac e iza b e emen e la é ica de Jonas (1) pa a después incidi en
aquellos elemen os que exigen la conside ación an opológica (2 y 3) y, po úl imo,
señalo, a mane a de p opues a, aquellos pun os de coincidencia y conco dancia
en e la é ica de Jonas y el plan eamien o de la enomenología he menéu ica (4).
1. Nue a é ica pa a nue os iempos: é ica an opológica de la esponsabili-
dad
La p opues a de Jonas iene ecogida en su lib o El p incipio de esponsabili-
dad.1 Ha sido un lib o que ha enido, y iene, un éxi o no able. Se debe en e o as
cosas al momen o opo uno en que apa ece; e an iempos madu os, había cie a
conciencia de la amenaza del medio ambien e; había en el ambien e cie a sensibili-
dad pa a que ecibie a una buena acogida. Publicado en 1979 lo comenzó a edac a
en 1972, y muchos de sus pensamien os se ges an ya en los años sesen a. Es una
época de nue as amenazas, en conc e o la amenaza que supuso el uso de la bomba
a ómica de una mane a di ec a o, de o ma más indi ec a, los iesgos del pode del
se humano sob e la na u aleza. De hecho, es e uso es más pelig oso, pues aunque
las consecuencias no son an isibles, y p ecisamen e po eso, pueden se más
p o undas. Lo que puede inquie a nos no es el mal uso, el abuso, del pode , sino el
uso pací ico y co idiano que hacemos de nues o pode . Es a amenaza ha de p o oca
un cambio en la mane a de en oca la é ica. La nue a sensibilidad es aba en el
ambien e, pe o ningún ilóso o se había p eocupado con cie a se iedad. El pode
humano que se eje ce a a és de la ciencia y la ecnología ue za a una eno ación
casi absolu a de la é ica, pues és a ha de a on a a eas y eque imien os o almen-
e di e en es a los que se haya enido que en en a cualquie é ica pasada.
De es a mane a, y con es as p eocupaciones, Jonas u o que da el gi o desde
la azón eó ica a la azón p ác ica. El p incipal mo o que alien a su es ue zo
ilosó ico en es a época es el miedo, el emo po el se humano, el cual impele
necesa iamen e a la esponsabilidad. La écnica ac ual supone una amenaza pa a
la humanidad, incluso pa a la na u aleza en su conjun o. Es necesa ia la espues a
é ica, más allá de las exigencias del p opio discu i ilosó ico. La esponsabilidad
del ilóso o se cen a en es os momen os en elabo a y p ecisa el concep o mismo de
esponsabilidad. Nos dice Jonas:
“(...) p ecisamen e el mo imien o -el mo imien o del sabe humano en o ma de
ciencia na u al- que ha pues o a nues a disposición esas ue zas cuya u ilización
iene aho a que se egulada po no mas es el mismo mo imien o que, po una
o zosa complemen a iedad, ha des e ado los undamen os de los cuales pod ían
de i a se no mas y ha des uido la p opia idea de no ma (...). Es e sabe ‘neu alizó’
con espec o al alo , en p ime luga , la na u aleza y, después, ambién al homb e.
Aho a emblamos an e la desnudez de un nihilismo en el que un pode máximo a
apa ejado con un máximo acío, y una capacidad a apa ejada con un mínimo de
sabe sob e ella. La cues ión es sabe si podemos ene una é ica sin ecupe a la
ca ego ía de lo sag ado, ca ego ía que ue o almen e des uida po la ilus ación
cien í ica; una é ica que pueda pone eno a esas capacidades ex emas que hoy
poseemos y que nos sen imos casi obligados a aumen a y eje ci a . An e las conse-
cuencias que a noso os mismos nos amenazan di ec amen e y que nos acosan, el
miedo puede se -a menudo lo ha sido- el mejo sus i u i o de la au én ica i ud y
sabidu ía.” (Hans Jonas, El p incipio de esponsabilidad, op. ci . p. 58)
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2 Pa a una p esen ación de la é ica de Jonas c . L. Rod íguez Duplá, “Una é ica pa a la ci ilización
ecnológica: la p opues a de H. Jonas”, en J. Mª Gómez-He as (coo d.), É ica del medio ambien e.
P oblemas, pe spec i as, his o ia, Tecnos, Mad id, 1997, págs. 128-144; T. Domingo Mo a alla, “El mundo
en nues as manos. La é ica an opológica de Hans Jonas”, Diálogo ilosó ico, nº 49, 2001, págs. 37-60.
En es as líneas se ecogen ya algunos de los pun os undamen ales de la é ica
de Jonas. La esponsabilidad es co ela i a del pode . A mayo pode , mayo es la
esponsabilidad. Po an o, si el desa ollo mode no nos p opo ciona un pode casi
inmenso, has a el pun o de pode cambia o des ui la na u aleza, incluido al se
humano; la esponsabilidad ha de se o almen e di e en e a aquella que es u o de
las elaciones in e pe sonales. Es imposible da ma cha a ás, no podemos ompe
con la écnica y el mundo écnico que el p opio se humano ha cons uido. La
cues ión es en onces qué podemos hace . No se á enuncia a es e pode , sino
dispone o p ocu a nos de un pode mayo : el pode que pe mi a deci no al desa o-
llo au omá ico del sueño ecnológico. Así en e al impe a i o ecnológico pa a el que
aquello que puede hace se debe hace se, el p incipio é ico de una esponsabilidad
o ien ada hacia el u u o y p eocupada po las gene aciones u u as y la ida en
gene al nos o dena á la p udencia y la mode ación.
La esponsabilidad es una necesidad a la que nos emos conducidos po los
pelig os que amenazan al se humano y a la na u aleza en su conjun o. Es al el
despliegue de pode , que los pelig os no conocen pa angón en la his o ia. Ninguna
iloso ía, ninguna é ica – ampoco ninguna eligión– habidas has a aho a pueden
hace en e a es a no edad, de ahí la al a de c i e ios. Necesi amos una nue a
é ica, una é ica nacida del miedo, de lo que Jonas llama la “heu ís ica del miedo”.
Solo al islumb a la posible des igu ación del homb e, incluso su des ucción, nos
ponemos en ma cha pa a e qué podemos hace pa a e i a lo, a la ez que in en a-
mos sabe qué es aquello que hay que p ese a .
Es a p opues a é ica es po an o conside able. No se limi a a una se ie de
conside aciones p udenciales an e la ca ás o e p e is a po una sensibilidad
an icipado a, sino que a icula una é ica –nue a– de la esponsabilidad, que pa e
de una an opología ilosó ica y que no iene miedo de aden a se en la me a ísica,
pe o no se a a de una an opología o me a ísica ingenuas, sino c í icas, que sólo
apa en emen e puede da la sensación de a a se de una uel a a ás, de un
e oceso p emode no. La é ica de la esponsabilidad, como cualquie p opues a
é ica, ha de es a undamen ada, no bas an los acue dos pa ciales, los consensos
p agmá icos o los buenos sen imien os. La é ica de la esponsabilidad de Jonas es
una é ica undamen ada, que no undamen alis a, an opológica y me a ísica.
Tampoco a a ecu i a una undamen ación eligiosa, pues la labo de undamen-
ación ha de se acional. Señala:
“Así pues, la e bien puede p opo ciona a la é ica su undamen o. Pe o no
siemp e la e se encuen a a nues a disposición; y cuando es á ausen e o desac edi-
ada no es posible apela a ella ni siquie a con el pode oso a gumen o de su necesi-
dad. La me a ísica, po el con a io, ha sido siemp e asun o de la azón; y a la azón
sí le podemos o dena que uncione.” (Hans Jonas., El p incipio de esponsabilidad,
op. ci . P. 91)
No se a a sólo de señala que hay que se esponsables. No es cues ión sólo de
ecomendaciones. Es o puede ale pa a el mo alis a o el polí ico, pe o no pa a el
ilóso o. Un análisis de la esponsabilidad, como el que Jonas hace, iene que con es-
a una se ie de p egun as: de qué hay que se esponsables, po qué hay que se
esponsables, qué signi ica se esponsables, cuál es el mo o de la esponsabilidad,
cuáles son los nue os impe a i os de la é ica de la esponsabilidad, a qué sabe nos
obliga la necesidad de esponsabilidad o cuáles son las medidas iables que lle a a
la p ác ica la esponsabilidad. Me cen a é sólo en los p incipios de es a é ica pa a
mos a su ondo an opológico y su elación con la enomenología he menéu ica.2
La esponsabilidad es un sen imien o, es á mo ida po la imaginación, po la
heu ís ica del miedo y se exp esa en una se ie de impe a i os; es os emas c uciales
de su é ica son emas de aigamb e an opológica. Los desc ibo b e emen e en cla e
an opológica.
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2. Sen imien o, imaginación e impe a i os
La esponsabilidad es un p incipio o un impe a i o que no puede impone se de
mane a ex e na, de mane a he e ónoma. Tiene que se econocido y sen ido po
cada uno de noso os, de ahí que Jonas hable de sen imien o de esponsabilidad o
expe iencia de esponsabilidad. Nos dice Jonas:
“No es el debe mismo el suje o de la acción mo al, no es la ley mo al la que
mo i a la acción mo al, sino la llamada del posible bien-en-sí en el mundo, que se
coloca en e a mi olun ad y exige se oído (de acue do con la ley mo al). Lo que la
ley mo al o dena es p ecisamen e que se p es e oídos a esa llamada de odos los
bienes dependien es de un ac o y de su e en ual de echo a mi ac o. Con ie e en
debe pa a mí aquello que la in eligencia mues a que es ya algo po sí mismo digno
de se y que es á necesi ado de mi acción. Pa a que es o llegue has a mí y me a ec e
de al modo que pueda mo i a a la olun ad, he de se ecep i o a ello. Nues o
lado emocional iene que en a en juego. Y es á en la esencia de nues a na u aleza
mo al el que esa llamada que la in eligencia ansmi e encuen e una espues a en
nues o sen imien o. Es el sen imien o de la esponsabilidad.” (Hans Jonas, El
p incipio de esponsabilidad, op. ci ., p. 153)
Pa a explica qué signi ica se esponsable, qué es es e sen imien o, Jonas
acude a la que conside a la expe iencia pa adigmá ica de la esponsabilidad: la
elación man enida en e los pad es y el ecién nacido. La elación que se es ablece
en e ellos es de esponsabilidad. La esponsabilidad se eje ce sob e aquel se
ulne able, débil, que necesi a de noso os pa a con inua en la exis encia, sin
habe pedido eni aquí. Se esponsable signi ica ene que p es a una a ención
y un cuidado po ese se nacido, abie o al u u o. Es a expe iencia es pa adigmá i-
ca po que se puede aplica de o ma muy pe inen e a la si uación en la que se
encuen a la na u aleza. És a es hoy, po ob a humana, ulne able, débil, y necesi a
de noso os pa a exis i . La na u aleza, que exis ió sin el se humano, necesi a
aho a que és e diga sí a la ida pa a con inua exis iendo. Es e sí a la ida es la
exp esión del sen imien o de esponsabilidad. Y al igual que la na u aleza, las
gene aciones u u as; pues sin la esponsabilidad hacia ellas, es deci sin nues o
que e , no exis i ían.
El concep o de gene aciones u u as es muy impo an e en el análisis de la
esponsabilidad po que en él se en ec uzan el obje o de la esponsabilidad (la
na u aleza, el se humano, la con inuidad de la ida humana sob e la ie a) y el
pa adigma del sen imien o de esponsabilidad (el ecién nacido). Es un concep o
mix o en el que se enlazan es os dos discu sos di e en es. Responsabilidad po las
“gene aciones u u as” apela de una o ma acional a la con inuidad de la ida
humana sob e la ie a y, po o a, más sen imen al, a la elación de cuidado del se
nacido, ágil y ulne able. Nos hallamos an e un concep o que pe mi e la ans e-
encia analógica de un sen ido p ima io e inmedia o, el cuidado de un niño ( ágil,
ulne able), a un sen ido de i ado y media o, el cuidado de los se es humanos
u u os, y de la na u aleza que lo hace posible.
Jonas es conscien e de que los discu sos y análisis eó icos sob e la esponsabili-
dad no nos an a hace más esponsables. El mo o de la esponsabilidad i ida y
sen ida es el miedo; la ep esen ación de lo nega i o puede se más impo an e que
el con encimien o acional. El miedo a pe de lo que enemos hace que nos ocupe-
mos de ello, que nos ol amos esponsables. Sólo an icipando las posibles conse-
cuencias nega i as pond emos en p ác ica la esponsabilidad. Quizás no sepamos lo
que que emos, pe o podemos de e mina más ácilmen e lo que no que emos. Es a
es la unción de la heu ís ica del miedo.
“La heu ís ica del miedo –apun a Jonas– no iene segu amen e la úl ima
palab a en la búsqueda del bien, es, no obs an e, una p ime a palab a ex ao dina-
iamen e ú il y debe ía se ap o echada has a el inal en una ma e ia en la que an
pocas palab as nos se án o o gadas sin busca las.” (Hans Jonas, El p incipio de
esponsabilidad, op. ci ., p. 66)
La heu ís ica del miedo es el ecu so del análisis de la esponsabilidad cuando
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busca su aplicación. El me o discu so de la esponsabilidad no nos hace esponsa-
bles. Podemos sabe qué es la esponsabilidad, po qué hay que se esponsables, en
que es á undamen ada, e c..., pe o de ahí no se sigue una p ác ica, un eje cicio.
Sigue siendo posible con inua p egun ando ¿po qué? Po eso puede se impo an e
islumb a o cap a las pe didas, pone nos en lo peo , an o de una o ma indi i-
dual y social, pa a que eaccionemos.
El miedo iene la unción de p esen a como p obable lo que solamen e es
posible. En cie a o ma, Jonas da la uel a a la a gumen ación de Desca es; si
pa a és e la duda es el camino a la ce eza, pa a aquél hay que oma lo dudable
como si uese cie o. Si omamos como cie o lo que solamen e es dudoso (las p e i-
siones más ca as o is as), ga an iza emos la ida humana.
Pe o hay que i más allá del sen imien o y ele a nos a la o mulación de una ley
mo al exp esión de la expe iencia de esponsabilidad. Al igual que la é ica kan iana,
la é ica de Jonas a a o mula impe a i os, aunque no anclados en una idea de la
acción y la azón, sino en una concepción me a ísica. La o mulación impe a i a es
la o ma acional que adop a el sen imien o de esponsabilidad iluminada po la
heu ís ica del emo . También, como en el caso de Kan , se puede deci que se a a
de un único impe a i o (un único p incipio) con a ias o mulaciones. Las o mula-
ciones del “impe a i o esponsabilidad” son:
a) en su o mulación posi i a
1. “Ob a de al modo que los e ec os de u acción sean compa ibles con la pe ma-
nencia de una ida humana au én ica en la Tie a”
2. “Incluye en u elección p esen e, como obje o ambién de u que e , la u u a
in eg idad del homb e”
b) en su o mulación nega i a
1. “Ob a de al modo que los e ec os de u acción no sean des uc i os pa a la
u u a posibilidad de esa ida [ ida humana au én ica]”
2. “No pongas en pelig o las condiciones de la con inuidad inde inida de la
humanidad en la Tie a”.
Se a a de un impe a i o di igido al nue o suje o mo al que se si úa más allá
de las acciones in e pe sonales y cuyo pode es al que puede pone en pelig o el
hecho mismo de la ida. Es un impe a i o incondicional, ca egó ico, que pe sigue
ga an iza la exis encia u u a. Los impe a i os kan ianos, y los de cualquie é ica,
pa ían del no cues ionamien o de la p esencia del se humano en el mundo, e a un
da o p ima io del que nunca se dudaba. Nues a ciencia, nues a écnica, y el pode
asociado a ellas, nos exigen la o mulación de una obligación de conse ación. Es a
obligación di igida hacia el u u o p esen a un doble ni el; en un p ime momen o
hay que conse a las condiciones que ha án posible la ida y, en un segundo
momen o, conse a una ida humana digna, es deci , no cualquie ida, y no
cualquie o ma de ida humana.
3. La necesa ia an opología
Vol iendo al comienzo, cuando plan eaba la exis encia de los dos ipos de é ica
ecológica, cab ía deci que la é ica de Jonas se desma ca de unas y de o as. No es
an opocén ica como la medioambien alis a, pues la na u aleza no es un me o
medio pa a la ida humana, pe o ampoco es biocén ica, na u alis a o an ihuma-
nis a, y así pode llega a de ende la na u aleza con a el se humano. La é ica
ecológica de Jonas, la que se deduce de sus plan eamien os, es an opológica, es
deci , hemos de cuida de la na u aleza po que en ella i e el se humano, pe o és a
no es un simple medio, po que g acias al se humano conocemos la g andeza y
posibilidades de la ida o gánica; el logos del se humano es á posibili ado po la
na u aleza, y al mismo iempo conocemos a és a desde aquél. Se pod ía deci que su
é ica ecológica es medioambien alis a, pe o con un concep o de se humano muy
di e en e, y es na u alis a, pe o con un concep o de na u aleza ambién muy di e-
en e. Su iloso ía y an opología de la ida de inen al se humano en la na u aleza
y a la na u aleza inculada al se humano. El se humano es se -en-la-na u aleza.
La ecología es conclusión lógica de es a é ica de la esponsabilidad, aunque con un

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3 Pensa sob e Dios y o os ensayos, aducción de A. Acke mann, He de , Ba celona, 1998, pág. 44.
concep o de na u aleza y de se humano muy p eciso, ico y complejo (lamen able-
men e ol idado en los deba es ecológicos).
La an opología es á elacionada ín imamen e con la me a ísica y con la é ica.
El p incipio de esponsabilidad se di ige, como hemos dicho, a la na u aleza y al se
humano, al se humano en la na u aleza. Con la apa ición del se humano en el
p oceso e olu i o, el debe se en aizado en la na u aleza adop a la o ma de una
obligación, y es o es así po que el homb e puede que e des ui se, como pa ece
mani es a se hoy en día. En la na u aleza, la au oconse ación no iene po qué se
o denada; en el se humano es obje o de una p e e encia, de un que e . La ida
como al es á o ien ada hacia ines. Con la conciencia, es os ines pasan a e es i
la signi icación de alo es. En el plano humano, el bien con iene la exigencia de su
ealidad bajo la igu a de un impe a i o. Lo que debe se p ese ado es la ida, una
ida que se exp esa de o ma peculia en el se humano. Hay que ga an iza la
con inuidad de la ida humana, la exis encia, pe o ambién una de e minada
esencia del se humano, o como Jonas p e ie e deci , “una imagen del se humano”.
Sus análisis son b illan es y de máxima ac ualidad. Lo p opio del homb e no es su
hace écnico, sino la posibilidad de imagina , de ep esen a , de dis ancia se de lo
inmedia o. El se humano es homo pic o . Nos dice:
“(...) el homo pic o , el p oduc o de imágenes, nos enseña que el homo abe , el
me o p oduc o y usua io de he amien as, po sí mismo aún no es plenamen e el
homo sapiens.”3
Po odo es o, no se puede deci que el in en o de Jonas sea una simple uel a
a ás, ni un plan eamien o biocén ico an ihumanis a. Su é ica es an opológica y
me a ísica.
Po o a pa e, es impo an e señala la hones idad de es a p opues a, que no
duda en econoce su ca ác e explo a o io e indagado , y que, además, econoce que
en úl ima ins ancia eside en una cues ión de c eencia, de acep ación, de cie a e
ilosó ica, aunque, eso sí, a gumen ada y azonada. Hemos de admi i , apun a
Jonas, que es p e e ible el se al no-se , la ida a la mue e. Toda la iloso ía de
Jonas es un in en o de jus i ica a gumen a i amen e es a in uición i encial.
4. La enomenología he menéu ica como p esupues o y p olongación de la
é ica an opológica de la esponsabilidad de Hans Jonas
Además del con enido an opológico de la é ica de Jonas de iendo ambién es a
é ica gana ue za si la ponemos en el con ex o de la enomenología he menéu ica.
No es una con ex ualización baladí, ni ampoco acciden al. Es a con ex ualización
supone en algunos aspec os una c í ica. Veamos:
1) En p ime luga , la enomenología he menéu ica es un p esupues o de los
plan eamien os de Jonas po que él mismo es á o mado en los mimb es que cons i-
uyen es a adición. Es udió enomenología, y más en conc e o la a ian e in odu-
cida po Heidegge ; ue discípulo de Heidegge y, más allá de los encuen os y
desencuen os pe sonales, siemp e lo conside a á su “maes o más decisi o”.
También nos encon amos en muchas de las p opues as de Jonas esonancias
enomenológicas como po ejemplo alguna de las desc ipciones de la conciencia, la
co espondencia en e la conciencia al mundo; además su concepción del mundo
mode no (y de la ciencia mode na) iene su o igen en la doble in luencia de Husse l
y Heidegge .
Po o a pa e, nos encon amos que la c í ica que di igi á a la enomenología
de Husse l, c í ica en la que aho a no en amos, coincide básicamen e con la ealiza-
da po Heidegge (la c í ica del idealismo enomenológica) y su al a de adicalidad
(p e endida “ al a”). Vemos como en es as p opues as Jonas coincide con los plan ea-
mien os di e sos de las di e sas enomenologías he menéu icas, sean bajo el modelo
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Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
4 Quizás en el caso de O ega so p enda más su con ex ualización en la enomenología he menéu ica.
Sob e es e pun o éase mi es udio “José O ega y Gasse en la enomenología he menéu ica. La
expe iencia de la aducción como pa adigma he menéu ico”, págs. 273-410, en F. Llano Alonso, A. Cas o
Sáenz (eds.), Medi aciones sob e O ega y Gasse , Téba , Mad id, 2005.
de Gadame , Ricoeu o el mismo O ega.4
2) En segundo luga , y dejando de lado es a inculación de o igen (que ya po
sí misma da ía pie a que conside á amos la p opues a de Jonas en la es ela de la
enomenología he menéu ica), me in e esan des aca algunos emas apun ados en
la p opues a de Jonas que me ecen una p olongación en la adición de la enomeno-
logía he menéu ica. C eo que la p opia iloso ía de Jonas gana con es a p olongación
en el deba e é ico, an opológico, o ilosó ico en gene al. Algunos aspec os que
me ece la pena se enidos en cuen a son:
- La adición de la enomenología he menéu ica ha desa ollado una amplia
e lexión sob e la ciencia y la écnica, en con inuidad con el plan eamien o heidegge-
iano, pe o ambién más allá de él, y en muchos aspec os supe ado . Así po ejemplo
es impo an e ene en cuen a las apo aciones de Gadame en su diálogo con Apel
y Habe mas o, sin en a en más de alle, las e lexiones de O ega sob e la écnica.
- Es a adición ha desa ollado una c í ica de la azón mode na y de su e oño
más lo ido, la ciencia mode na, de una o ma amplia y compleja; Jonas se si úa en
es a línea y sus desa ollos me ecen se comple ados con los de Gadame o Ricoeu .
En es a misma línea odos es os au o es, y el p opio Jonas al conside a lo den o de
es a adición, ei indican un concep o de azón más amplio que el acuñado po la
mode nidad. De ienden una acionalidad ensanchada, ampliada, compleja.
- La an opología que subyace en muchas de las suge encias de Jonas (y que el
sólo esboza) es p opiamen e hablando la que ha desa ollado la enomenología
he menéu ica. Me e ie o a la idea del se humano como animal simbólico, in e p e-
a i o, como animal an ás ico, na ado de sí mismo y me a ó ico, o como di ía el
p opio Jonas “homo pic o ”.
- También los desa ollos de Gadame y sob e odo Ricoeu en el campo de la
iloso ía polí ica, de la iloso ía del de echo y de una iloso ía de la ins i ución
pe mi i ían a icula de una o ma más consis en e y ealis a la llamada necesa ia,
pe o muy gene al, a la esponsabilidad que lle a a cabo Jonas. Una iloso ía he me-
néu ica de las ins i uciones hace más ealis a la exigencia de esponsabilidad.
- Po úl imo, y des acando sólo lo más impo an e y llama i o, la adición de la
enomenología he menéu ica ha a anzado hacia una on ología mucho más ina y
equilib ada que la del p opio Jonas. En él muchas eces nos encon amos no an o
una on ología como sí la necesidad de que exis a; c eo que la enomenología he me-
néu ica ha a anzado en es e sen ido y los ecu sos que o ece son más adecuados
pa a esponde a las exigencias del p opio Jonas.
- La p opues a de Jonas es una p opues a de undamen ación é ica acudiendo
a la an opología y a la on ología. La enomenología he menéu ica puede ecoge su
p opues a aunque si uándola en su ni el y p olongándola p oduc i amen e. El
undamen o del p incipio de esponsabilidad no se encuen a sólo en la ida en
sen ido biológico, aunque sea al y como Jonas la desc ibe, sino que se p ecisa una
undamen ación de o o ipo, que pod íamos llama he menéu ica o simbólica, que
el p opio Jonas no nega ía, pues lo que hay que p ese a es una ida au én ica-
men e humana, que esponda a una imagen de e minada de se humano. La
undamen ación biológica, en la que Jonas insis e, es necesa ia, pe o insu icien e.
Como dice P. Ricoeu :
“El undamen o es necesa io desde que se a a solamen e de jus i ica la
obligación de p ese a la exis encia u u a de la humanidad como una p econdición
de su p opio eje cicio de la esponsabilidad. El a gumen o, me pa ece, no es su i-
cien e desde que el obje o de la emp esa de undamen ación no es la p econdición de
la exis encia, sino el es a u o au én icamen e humano de la ida a p ese a . Lo
que el nue o impe a i o exige, en e ec o, no es solamen e que exis an homb es
después de noso os, sino p ecisamen e que sean homb es con o mes a la idea
misma de humanidad. Es aquí donde la undamen ación biológica, necesa ia, deja
380 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
5 P. Ricoeu , “É hique e philosophie de la biologie chez Hans Jonas”, en Lec u es 2. La con ée des
philosophes. Seuil, Pa is, 1992, pág. 317.
de se su icien e.”5
Dos cosas he que ido mos a : 1) la é ica de Jonas como una é ica an opológica
y 2) la in eg ación de la p opues a de Jonas en la enomenología he menéu ica, a
modo de en a i a; una in eg ación de la que salen bene iciadas las dos pa es, pues
la iloso ía de Jonas se en iquece con emas sólo apun ados y gana en undamen o
y consis encia y, po o a pa e, la enomenología he menéu ica gana en mo dien e
p ác ica y con ibuye a su “gi o p ác ico”.
An opología, enomenología y he menéu ica se anudan en nues a in e p e a-
ción de la p opues a de Hans Jonas cuando la a ea que enemos en e manos es
pensa , y ambién i i , al se humano y su esponsabilidad.
Tomás Domingo Mo a alla
Depa amen o de Filoso ía, Humanidades y Comunicación
Uni e sidad Pon i icia de Comillas.Mad id
[email p o ec ed]