THÉMATA. REVISTA DE FILOSOFÍA. Núm. 39, 2007.
LA ÉTICA ANTROPOLÓGICA DE HANS JONAS EN EL HORIZONTE DE LA
FENOMENOLOGÍA HERMENÉUTICA
Tomás Domingo Mo a alla. Uni e sidad Pon i icia Comillas
Resumen. La é ica de Hans Jonas es una de las g andes p opues as mo ales de nues a época. En
es as páginas quisie a indica b e emen e algunas conside aciones pa a comp ende de una o ma
más adecuada su pensamien o. Dos esis se de ende án: 1) su plan eamien o no es an opocén ico,
pe o sí an opológico; se a a de una é ica an opológica de la esponsabilidad, y 2) es una p opues-
a que me ece si ua se en la pe spec i a de la enomenología he menéu ica.
Abs ac . The e hics o Hans Jonas is one o he g ea mo al p oposals o ou ime. In hese pages
I would like o indica e b ie ly some conside a ions o unde s and his hough in a mo e sui able
o m. Two heses will be de ended: 1) his exposi ion is no an h opocen ic, bu an h opological; i
is an an h opological e hics o esponsibili y, and 2) i is a p oposal ha dese es o be loca ed in
he pe spec i e o he phenomenological he meneu ics.
La é ica de Hans Jonas es una de las g andes p opues as mo ales de nues a
época. Se a a de una é ica de la esponsabilidad y jun o con o os pensado es y
o as p opues as ha inaugu ado un nue o pa adigma pa a la é ica con empo ánea;
ese pa adigma no es o o que el de la esponsabilidad. Jonas se ha con e ido en un
luga común, en un ópico, en los deba es é icos con empo áneos, sob e odo en los
deba es sob e emas de ecología y de bioé ica. Muchas son las e e encias a su ob a,
muchas son las alusiones, pe o ambién mucha es la igno ancia. En es as páginas
quisie a indica b e emen e algunas conside aciones pa a comp ende de una
o ma más adecuada es e pensamien o (las cuales, cla o es á, me ece ían mayo
desa ollo).
La esis que de iendo es en el ondo sencilla, si bien es doble. En p ime luga ,
y a p opósi o de los deba es ecológicos, se suelen maneja una se ie de e e encias
a la iloso ía de Hans Jonas que sin su con ex o pie den sen ido y son muchas eces
u o de manipulación. Es no mal dis ingui en el deba e ecológico en e la llamada
ecología medioambien al y la ecología p o unda. La ecología medioambien al es
aquella é ica ecológica en la que se a i ma que hay que sal agua da la supe i en-
cia de la bios e a po que en caso de no hace lo es a íamos poniendo en pelig o la
p opia ida de los se es humanos. Se a a de un en oque an opocén ico, es deci ,
cen ado en los se es humanos y, po e e i nos a la his o ia de la é ica, de adición
kan iana, en e o as pe spec i as é icas. La ecología p o unda es aquella é ica
ecológica que de iende un de echo de la na u aleza a su p opia conse ación, con
independencia del se humano. La p o ección del medio ambien e se ía algo que
eclama la p opia bios e a, y no po que al se humano le a ec e. Se a a de un
en oque biocén ico, en el que se sub aya la ida de la bios e a en su conjun o como
más impo an e que la ida de los indi iduos o especies que la componen.
Pues bien, la é ica de Jonas se suele ca ac e iza como de enso a de la ecología
p o unda, c í ica de la adición an opocén ica mode na y de enso a y ecupe ado-
a de un concep o de na u aleza p emode no y eligioso. Sin emba go, y es lo que
me in e esa señala en es a comunicación, su é ica iene un ue e con enido
an opológico y no se puede en ende sin el componen e an opológico. No es una
é ica an opocén ica, pe o sí es an opológica.
En segundo luga , la é ica de Jonas, es a é ica an opológica de la esponsabili-
dad, pie de consis encia y c edibilidad si nos limi amos, como sucede en los deba es
ecologis as, a epe i sus dos o es esis cen ales, y no conside amos la ampli ud
de su p opues a. Es deci , la é ica de Jonas no deja de se i ial e ingenua si
pe demos de is a la iloso ía de la eligión que la sus en a, la adición enomeno-
lógica en la que se basa, la he encia heidegge iana, la lec u a de la ciencia mode na,
o la an opología que la undamen a. Además, y siendo es o cie o, es a p opues a
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1 El p incipio de esponsabilidad. Ensayo de una é ica pa a la ci ilización ecnológica, ad. de J.M.
Fe nández Re enaga, He de , Ba celona, 1995.
de una é ica de la esponsabilidad pa a la época ecnológica pod ía gana en p o un-
didad, madu ez y, sob e odo, en ecu sos concep uales pa a los desa íos más
ac uales, si se ap oxima a los plan eamien os de la llamada enomenología he me-
néu ica, adición que no le es ex aña, y adición en la que quizás me ece ía se
encuad ada. La esis que de iendo es pues que la é ica de Jonas es an opológica, no
puede plan a se de espaldas al se humano y, po o o lado, que es a é ica an opo-
lógica me ece ía “coincidi ” y auna es ue zos con la enomenología he menéu ica.
Paso a ca ac e iza b e emen e la é ica de Jonas (1) pa a después incidi en
aquellos elemen os que exigen la conside ación an opológica (2 y 3) y, po úl imo,
señalo, a mane a de p opues a, aquellos pun os de coincidencia y conco dancia
en e la é ica de Jonas y el plan eamien o de la enomenología he menéu ica (4).
1. Nue a é ica pa a nue os iempos: é ica an opológica de la esponsabili-
dad
La p opues a de Jonas iene ecogida en su lib o El p incipio de esponsabili-
dad.1 Ha sido un lib o que ha enido, y iene, un éxi o no able. Se debe en e o as
cosas al momen o opo uno en que apa ece; e an iempos madu os, había cie a
conciencia de la amenaza del medio ambien e; había en el ambien e cie a sensibili-
dad pa a que ecibie a una buena acogida. Publicado en 1979 lo comenzó a edac a
en 1972, y muchos de sus pensamien os se ges an ya en los años sesen a. Es una
época de nue as amenazas, en conc e o la amenaza que supuso el uso de la bomba
a ómica de una mane a di ec a o, de o ma más indi ec a, los iesgos del pode del
se humano sob e la na u aleza. De hecho, es e uso es más pelig oso, pues aunque
las consecuencias no son an isibles, y p ecisamen e po eso, pueden se más
p o undas. Lo que puede inquie a nos no es el mal uso, el abuso, del pode , sino el
uso pací ico y co idiano que hacemos de nues o pode . Es a amenaza ha de p o oca
un cambio en la mane a de en oca la é ica. La nue a sensibilidad es aba en el
ambien e, pe o ningún ilóso o se había p eocupado con cie a se iedad. El pode
humano que se eje ce a a és de la ciencia y la ecnología ue za a una eno ación
casi absolu a de la é ica, pues és a ha de a on a a eas y eque imien os o almen-
e di e en es a los que se haya enido que en en a cualquie é ica pasada.
De es a mane a, y con es as p eocupaciones, Jonas u o que da el gi o desde
la azón eó ica a la azón p ác ica. El p incipal mo o que alien a su es ue zo
ilosó ico en es a época es el miedo, el emo po el se humano, el cual impele
necesa iamen e a la esponsabilidad. La écnica ac ual supone una amenaza pa a
la humanidad, incluso pa a la na u aleza en su conjun o. Es necesa ia la espues a
é ica, más allá de las exigencias del p opio discu i ilosó ico. La esponsabilidad
del ilóso o se cen a en es os momen os en elabo a y p ecisa el concep o mismo de
esponsabilidad. Nos dice Jonas:
“(...) p ecisamen e el mo imien o -el mo imien o del sabe humano en o ma de
ciencia na u al- que ha pues o a nues a disposición esas ue zas cuya u ilización
iene aho a que se egulada po no mas es el mismo mo imien o que, po una
o zosa complemen a iedad, ha des e ado los undamen os de los cuales pod ían
de i a se no mas y ha des uido la p opia idea de no ma (...). Es e sabe ‘neu alizó’
con espec o al alo , en p ime luga , la na u aleza y, después, ambién al homb e.
Aho a emblamos an e la desnudez de un nihilismo en el que un pode máximo a
apa ejado con un máximo acío, y una capacidad a apa ejada con un mínimo de
sabe sob e ella. La cues ión es sabe si podemos ene una é ica sin ecupe a la
ca ego ía de lo sag ado, ca ego ía que ue o almen e des uida po la ilus ación
cien í ica; una é ica que pueda pone eno a esas capacidades ex emas que hoy
poseemos y que nos sen imos casi obligados a aumen a y eje ci a . An e las conse-
cuencias que a noso os mismos nos amenazan di ec amen e y que nos acosan, el
miedo puede se -a menudo lo ha sido- el mejo sus i u i o de la au én ica i ud y
sabidu ía.” (Hans Jonas, El p incipio de esponsabilidad, op. ci . p. 58)
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2 Pa a una p esen ación de la é ica de Jonas c . L. Rod íguez Duplá, “Una é ica pa a la ci ilización
ecnológica: la p opues a de H. Jonas”, en J. Mª Gómez-He as (coo d.), É ica del medio ambien e.
P oblemas, pe spec i as, his o ia, Tecnos, Mad id, 1997, págs. 128-144; T. Domingo Mo a alla, “El mundo
en nues as manos. La é ica an opológica de Hans Jonas”, Diálogo ilosó ico, nº 49, 2001, págs. 37-60.
En es as líneas se ecogen ya algunos de los pun os undamen ales de la é ica
de Jonas. La esponsabilidad es co ela i a del pode . A mayo pode , mayo es la
esponsabilidad. Po an o, si el desa ollo mode no nos p opo ciona un pode casi
inmenso, has a el pun o de pode cambia o des ui la na u aleza, incluido al se
humano; la esponsabilidad ha de se o almen e di e en e a aquella que es u o de
las elaciones in e pe sonales. Es imposible da ma cha a ás, no podemos ompe
con la écnica y el mundo écnico que el p opio se humano ha cons uido. La
cues ión es en onces qué podemos hace . No se á enuncia a es e pode , sino
dispone o p ocu a nos de un pode mayo : el pode que pe mi a deci no al desa o-
llo au omá ico del sueño ecnológico. Así en e al impe a i o ecnológico pa a el que
aquello que puede hace se debe hace se, el p incipio é ico de una esponsabilidad
o ien ada hacia el u u o y p eocupada po las gene aciones u u as y la ida en
gene al nos o dena á la p udencia y la mode ación.
La esponsabilidad es una necesidad a la que nos emos conducidos po los
pelig os que amenazan al se humano y a la na u aleza en su conjun o. Es al el
despliegue de pode , que los pelig os no conocen pa angón en la his o ia. Ninguna
iloso ía, ninguna é ica – ampoco ninguna eligión– habidas has a aho a pueden
hace en e a es a no edad, de ahí la al a de c i e ios. Necesi amos una nue a
é ica, una é ica nacida del miedo, de lo que Jonas llama la “heu ís ica del miedo”.
Solo al islumb a la posible des igu ación del homb e, incluso su des ucción, nos
ponemos en ma cha pa a e qué podemos hace pa a e i a lo, a la ez que in en a-
mos sabe qué es aquello que hay que p ese a .
Es a p opues a é ica es po an o conside able. No se limi a a una se ie de
conside aciones p udenciales an e la ca ás o e p e is a po una sensibilidad
an icipado a, sino que a icula una é ica –nue a– de la esponsabilidad, que pa e
de una an opología ilosó ica y que no iene miedo de aden a se en la me a ísica,
pe o no se a a de una an opología o me a ísica ingenuas, sino c í icas, que sólo
apa en emen e puede da la sensación de a a se de una uel a a ás, de un
e oceso p emode no. La é ica de la esponsabilidad, como cualquie p opues a
é ica, ha de es a undamen ada, no bas an los acue dos pa ciales, los consensos
p agmá icos o los buenos sen imien os. La é ica de la esponsabilidad de Jonas es
una é ica undamen ada, que no undamen alis a, an opológica y me a ísica.
Tampoco a a ecu i a una undamen ación eligiosa, pues la labo de undamen-
ación ha de se acional. Señala:
“Así pues, la e bien puede p opo ciona a la é ica su undamen o. Pe o no
siemp e la e se encuen a a nues a disposición; y cuando es á ausen e o desac edi-
ada no es posible apela a ella ni siquie a con el pode oso a gumen o de su necesi-
dad. La me a ísica, po el con a io, ha sido siemp e asun o de la azón; y a la azón
sí le podemos o dena que uncione.” (Hans Jonas., El p incipio de esponsabilidad,
op. ci . P. 91)
No se a a sólo de señala que hay que se esponsables. No es cues ión sólo de
ecomendaciones. Es o puede ale pa a el mo alis a o el polí ico, pe o no pa a el
ilóso o. Un análisis de la esponsabilidad, como el que Jonas hace, iene que con es-
a una se ie de p egun as: de qué hay que se esponsables, po qué hay que se
esponsables, qué signi ica se esponsables, cuál es el mo o de la esponsabilidad,
cuáles son los nue os impe a i os de la é ica de la esponsabilidad, a qué sabe nos
obliga la necesidad de esponsabilidad o cuáles son las medidas iables que lle a a
la p ác ica la esponsabilidad. Me cen a é sólo en los p incipios de es a é ica pa a
mos a su ondo an opológico y su elación con la enomenología he menéu ica.2
La esponsabilidad es un sen imien o, es á mo ida po la imaginación, po la
heu ís ica del miedo y se exp esa en una se ie de impe a i os; es os emas c uciales
de su é ica son emas de aigamb e an opológica. Los desc ibo b e emen e en cla e
an opológica.
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2. Sen imien o, imaginación e impe a i os
La esponsabilidad es un p incipio o un impe a i o que no puede impone se de
mane a ex e na, de mane a he e ónoma. Tiene que se econocido y sen ido po
cada uno de noso os, de ahí que Jonas hable de sen imien o de esponsabilidad o
expe iencia de esponsabilidad. Nos dice Jonas:
“No es el debe mismo el suje o de la acción mo al, no es la ley mo al la que
mo i a la acción mo al, sino la llamada del posible bien-en-sí en el mundo, que se
coloca en e a mi olun ad y exige se oído (de acue do con la ley mo al). Lo que la
ley mo al o dena es p ecisamen e que se p es e oídos a esa llamada de odos los
bienes dependien es de un ac o y de su e en ual de echo a mi ac o. Con ie e en
debe pa a mí aquello que la in eligencia mues a que es ya algo po sí mismo digno
de se y que es á necesi ado de mi acción. Pa a que es o llegue has a mí y me a ec e
de al modo que pueda mo i a a la olun ad, he de se ecep i o a ello. Nues o
lado emocional iene que en a en juego. Y es á en la esencia de nues a na u aleza
mo al el que esa llamada que la in eligencia ansmi e encuen e una espues a en
nues o sen imien o. Es el sen imien o de la esponsabilidad.” (Hans Jonas, El
p incipio de esponsabilidad, op. ci ., p. 153)
Pa a explica qué signi ica se esponsable, qué es es e sen imien o, Jonas
acude a la que conside a la expe iencia pa adigmá ica de la esponsabilidad: la
elación man enida en e los pad es y el ecién nacido. La elación que se es ablece
en e ellos es de esponsabilidad. La esponsabilidad se eje ce sob e aquel se
ulne able, débil, que necesi a de noso os pa a con inua en la exis encia, sin
habe pedido eni aquí. Se esponsable signi ica ene que p es a una a ención
y un cuidado po ese se nacido, abie o al u u o. Es a expe iencia es pa adigmá i-
ca po que se puede aplica de o ma muy pe inen e a la si uación en la que se
encuen a la na u aleza. És a es hoy, po ob a humana, ulne able, débil, y necesi a
de noso os pa a exis i . La na u aleza, que exis ió sin el se humano, necesi a
aho a que és e diga sí a la ida pa a con inua exis iendo. Es e sí a la ida es la
exp esión del sen imien o de esponsabilidad. Y al igual que la na u aleza, las
gene aciones u u as; pues sin la esponsabilidad hacia ellas, es deci sin nues o
que e , no exis i ían.
El concep o de gene aciones u u as es muy impo an e en el análisis de la
esponsabilidad po que en él se en ec uzan el obje o de la esponsabilidad (la
na u aleza, el se humano, la con inuidad de la ida humana sob e la ie a) y el
pa adigma del sen imien o de esponsabilidad (el ecién nacido). Es un concep o
mix o en el que se enlazan es os dos discu sos di e en es. Responsabilidad po las
“gene aciones u u as” apela de una o ma acional a la con inuidad de la ida
humana sob e la ie a y, po o a, más sen imen al, a la elación de cuidado del se
nacido, ágil y ulne able. Nos hallamos an e un concep o que pe mi e la ans e-
encia analógica de un sen ido p ima io e inmedia o, el cuidado de un niño ( ágil,
ulne able), a un sen ido de i ado y media o, el cuidado de los se es humanos
u u os, y de la na u aleza que lo hace posible.
Jonas es conscien e de que los discu sos y análisis eó icos sob e la esponsabili-
dad no nos an a hace más esponsables. El mo o de la esponsabilidad i ida y
sen ida es el miedo; la ep esen ación de lo nega i o puede se más impo an e que
el con encimien o acional. El miedo a pe de lo que enemos hace que nos ocupe-
mos de ello, que nos ol amos esponsables. Sólo an icipando las posibles conse-
cuencias nega i as pond emos en p ác ica la esponsabilidad. Quizás no sepamos lo
que que emos, pe o podemos de e mina más ácilmen e lo que no que emos. Es a
es la unción de la heu ís ica del miedo.
“La heu ís ica del miedo –apun a Jonas– no iene segu amen e la úl ima
palab a en la búsqueda del bien, es, no obs an e, una p ime a palab a ex ao dina-
iamen e ú il y debe ía se ap o echada has a el inal en una ma e ia en la que an
pocas palab as nos se án o o gadas sin busca las.” (Hans Jonas, El p incipio de
esponsabilidad, op. ci ., p. 66)
La heu ís ica del miedo es el ecu so del análisis de la esponsabilidad cuando
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busca su aplicación. El me o discu so de la esponsabilidad no nos hace esponsa-
bles. Podemos sabe qué es la esponsabilidad, po qué hay que se esponsables, en
que es á undamen ada, e c..., pe o de ahí no se sigue una p ác ica, un eje cicio.
Sigue siendo posible con inua p egun ando ¿po qué? Po eso puede se impo an e
islumb a o cap a las pe didas, pone nos en lo peo , an o de una o ma indi i-
dual y social, pa a que eaccionemos.
El miedo iene la unción de p esen a como p obable lo que solamen e es
posible. En cie a o ma, Jonas da la uel a a la a gumen ación de Desca es; si
pa a és e la duda es el camino a la ce eza, pa a aquél hay que oma lo dudable
como si uese cie o. Si omamos como cie o lo que solamen e es dudoso (las p e i-
siones más ca as o is as), ga an iza emos la ida humana.
Pe o hay que i más allá del sen imien o y ele a nos a la o mulación de una ley
mo al exp esión de la expe iencia de esponsabilidad. Al igual que la é ica kan iana,
la é ica de Jonas a a o mula impe a i os, aunque no anclados en una idea de la
acción y la azón, sino en una concepción me a ísica. La o mulación impe a i a es
la o ma acional que adop a el sen imien o de esponsabilidad iluminada po la
heu ís ica del emo . También, como en el caso de Kan , se puede deci que se a a
de un único impe a i o (un único p incipio) con a ias o mulaciones. Las o mula-
ciones del “impe a i o esponsabilidad” son:
a) en su o mulación posi i a
1. “Ob a de al modo que los e ec os de u acción sean compa ibles con la pe ma-
nencia de una ida humana au én ica en la Tie a”
2. “Incluye en u elección p esen e, como obje o ambién de u que e , la u u a
in eg idad del homb e”
b) en su o mulación nega i a
1. “Ob a de al modo que los e ec os de u acción no sean des uc i os pa a la
u u a posibilidad de esa ida [ ida humana au én ica]”
2. “No pongas en pelig o las condiciones de la con inuidad inde inida de la
humanidad en la Tie a”.
Se a a de un impe a i o di igido al nue o suje o mo al que se si úa más allá
de las acciones in e pe sonales y cuyo pode es al que puede pone en pelig o el
hecho mismo de la ida. Es un impe a i o incondicional, ca egó ico, que pe sigue
ga an iza la exis encia u u a. Los impe a i os kan ianos, y los de cualquie é ica,
pa ían del no cues ionamien o de la p esencia del se humano en el mundo, e a un
da o p ima io del que nunca se dudaba. Nues a ciencia, nues a écnica, y el pode
asociado a ellas, nos exigen la o mulación de una obligación de conse ación. Es a
obligación di igida hacia el u u o p esen a un doble ni el; en un p ime momen o
hay que conse a las condiciones que ha án posible la ida y, en un segundo
momen o, conse a una ida humana digna, es deci , no cualquie ida, y no
cualquie o ma de ida humana.
3. La necesa ia an opología
Vol iendo al comienzo, cuando plan eaba la exis encia de los dos ipos de é ica
ecológica, cab ía deci que la é ica de Jonas se desma ca de unas y de o as. No es
an opocén ica como la medioambien alis a, pues la na u aleza no es un me o
medio pa a la ida humana, pe o ampoco es biocén ica, na u alis a o an ihuma-
nis a, y así pode llega a de ende la na u aleza con a el se humano. La é ica
ecológica de Jonas, la que se deduce de sus plan eamien os, es an opológica, es
deci , hemos de cuida de la na u aleza po que en ella i e el se humano, pe o és a
no es un simple medio, po que g acias al se humano conocemos la g andeza y
posibilidades de la ida o gánica; el logos del se humano es á posibili ado po la
na u aleza, y al mismo iempo conocemos a és a desde aquél. Se pod ía deci que su
é ica ecológica es medioambien alis a, pe o con un concep o de se humano muy
di e en e, y es na u alis a, pe o con un concep o de na u aleza ambién muy di e-
en e. Su iloso ía y an opología de la ida de inen al se humano en la na u aleza
y a la na u aleza inculada al se humano. El se humano es se -en-la-na u aleza.
La ecología es conclusión lógica de es a é ica de la esponsabilidad, aunque con un
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3 Pensa sob e Dios y o os ensayos, aducción de A. Acke mann, He de , Ba celona, 1998, pág. 44.
concep o de na u aleza y de se humano muy p eciso, ico y complejo (lamen able-
men e ol idado en los deba es ecológicos).
La an opología es á elacionada ín imamen e con la me a ísica y con la é ica.
El p incipio de esponsabilidad se di ige, como hemos dicho, a la na u aleza y al se
humano, al se humano en la na u aleza. Con la apa ición del se humano en el
p oceso e olu i o, el debe se en aizado en la na u aleza adop a la o ma de una
obligación, y es o es así po que el homb e puede que e des ui se, como pa ece
mani es a se hoy en día. En la na u aleza, la au oconse ación no iene po qué se
o denada; en el se humano es obje o de una p e e encia, de un que e . La ida
como al es á o ien ada hacia ines. Con la conciencia, es os ines pasan a e es i
la signi icación de alo es. En el plano humano, el bien con iene la exigencia de su
ealidad bajo la igu a de un impe a i o. Lo que debe se p ese ado es la ida, una
ida que se exp esa de o ma peculia en el se humano. Hay que ga an iza la
con inuidad de la ida humana, la exis encia, pe o ambién una de e minada
esencia del se humano, o como Jonas p e ie e deci , “una imagen del se humano”.
Sus análisis son b illan es y de máxima ac ualidad. Lo p opio del homb e no es su
hace écnico, sino la posibilidad de imagina , de ep esen a , de dis ancia se de lo
inmedia o. El se humano es homo pic o . Nos dice:
“(...) el homo pic o , el p oduc o de imágenes, nos enseña que el homo abe , el
me o p oduc o y usua io de he amien as, po sí mismo aún no es plenamen e el
homo sapiens.”3
Po odo es o, no se puede deci que el in en o de Jonas sea una simple uel a
a ás, ni un plan eamien o biocén ico an ihumanis a. Su é ica es an opológica y
me a ísica.
Po o a pa e, es impo an e señala la hones idad de es a p opues a, que no
duda en econoce su ca ác e explo a o io e indagado , y que, además, econoce que
en úl ima ins ancia eside en una cues ión de c eencia, de acep ación, de cie a e
ilosó ica, aunque, eso sí, a gumen ada y azonada. Hemos de admi i , apun a
Jonas, que es p e e ible el se al no-se , la ida a la mue e. Toda la iloso ía de
Jonas es un in en o de jus i ica a gumen a i amen e es a in uición i encial.
4. La enomenología he menéu ica como p esupues o y p olongación de la
é ica an opológica de la esponsabilidad de Hans Jonas
Además del con enido an opológico de la é ica de Jonas de iendo ambién es a
é ica gana ue za si la ponemos en el con ex o de la enomenología he menéu ica.
No es una con ex ualización baladí, ni ampoco acciden al. Es a con ex ualización
supone en algunos aspec os una c í ica. Veamos:
1) En p ime luga , la enomenología he menéu ica es un p esupues o de los
plan eamien os de Jonas po que él mismo es á o mado en los mimb es que cons i-
uyen es a adición. Es udió enomenología, y más en conc e o la a ian e in odu-
cida po Heidegge ; ue discípulo de Heidegge y, más allá de los encuen os y
desencuen os pe sonales, siemp e lo conside a á su “maes o más decisi o”.
También nos encon amos en muchas de las p opues as de Jonas esonancias
enomenológicas como po ejemplo alguna de las desc ipciones de la conciencia, la
co espondencia en e la conciencia al mundo; además su concepción del mundo
mode no (y de la ciencia mode na) iene su o igen en la doble in luencia de Husse l
y Heidegge .
Po o a pa e, nos encon amos que la c í ica que di igi á a la enomenología
de Husse l, c í ica en la que aho a no en amos, coincide básicamen e con la ealiza-
da po Heidegge (la c í ica del idealismo enomenológica) y su al a de adicalidad
(p e endida “ al a”). Vemos como en es as p opues as Jonas coincide con los plan ea-
mien os di e sos de las di e sas enomenologías he menéu icas, sean bajo el modelo
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Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
4 Quizás en el caso de O ega so p enda más su con ex ualización en la enomenología he menéu ica.
Sob e es e pun o éase mi es udio “José O ega y Gasse en la enomenología he menéu ica. La
expe iencia de la aducción como pa adigma he menéu ico”, págs. 273-410, en F. Llano Alonso, A. Cas o
Sáenz (eds.), Medi aciones sob e O ega y Gasse , Téba , Mad id, 2005.
de Gadame , Ricoeu o el mismo O ega.4
2) En segundo luga , y dejando de lado es a inculación de o igen (que ya po
sí misma da ía pie a que conside á amos la p opues a de Jonas en la es ela de la
enomenología he menéu ica), me in e esan des aca algunos emas apun ados en
la p opues a de Jonas que me ecen una p olongación en la adición de la enomeno-
logía he menéu ica. C eo que la p opia iloso ía de Jonas gana con es a p olongación
en el deba e é ico, an opológico, o ilosó ico en gene al. Algunos aspec os que
me ece la pena se enidos en cuen a son:
- La adición de la enomenología he menéu ica ha desa ollado una amplia
e lexión sob e la ciencia y la écnica, en con inuidad con el plan eamien o heidegge-
iano, pe o ambién más allá de él, y en muchos aspec os supe ado . Así po ejemplo
es impo an e ene en cuen a las apo aciones de Gadame en su diálogo con Apel
y Habe mas o, sin en a en más de alle, las e lexiones de O ega sob e la écnica.
- Es a adición ha desa ollado una c í ica de la azón mode na y de su e oño
más lo ido, la ciencia mode na, de una o ma amplia y compleja; Jonas se si úa en
es a línea y sus desa ollos me ecen se comple ados con los de Gadame o Ricoeu .
En es a misma línea odos es os au o es, y el p opio Jonas al conside a lo den o de
es a adición, ei indican un concep o de azón más amplio que el acuñado po la
mode nidad. De ienden una acionalidad ensanchada, ampliada, compleja.
- La an opología que subyace en muchas de las suge encias de Jonas (y que el
sólo esboza) es p opiamen e hablando la que ha desa ollado la enomenología
he menéu ica. Me e ie o a la idea del se humano como animal simbólico, in e p e-
a i o, como animal an ás ico, na ado de sí mismo y me a ó ico, o como di ía el
p opio Jonas “homo pic o ”.
- También los desa ollos de Gadame y sob e odo Ricoeu en el campo de la
iloso ía polí ica, de la iloso ía del de echo y de una iloso ía de la ins i ución
pe mi i ían a icula de una o ma más consis en e y ealis a la llamada necesa ia,
pe o muy gene al, a la esponsabilidad que lle a a cabo Jonas. Una iloso ía he me-
néu ica de las ins i uciones hace más ealis a la exigencia de esponsabilidad.
- Po úl imo, y des acando sólo lo más impo an e y llama i o, la adición de la
enomenología he menéu ica ha a anzado hacia una on ología mucho más ina y
equilib ada que la del p opio Jonas. En él muchas eces nos encon amos no an o
una on ología como sí la necesidad de que exis a; c eo que la enomenología he me-
néu ica ha a anzado en es e sen ido y los ecu sos que o ece son más adecuados
pa a esponde a las exigencias del p opio Jonas.
- La p opues a de Jonas es una p opues a de undamen ación é ica acudiendo
a la an opología y a la on ología. La enomenología he menéu ica puede ecoge su
p opues a aunque si uándola en su ni el y p olongándola p oduc i amen e. El
undamen o del p incipio de esponsabilidad no se encuen a sólo en la ida en
sen ido biológico, aunque sea al y como Jonas la desc ibe, sino que se p ecisa una
undamen ación de o o ipo, que pod íamos llama he menéu ica o simbólica, que
el p opio Jonas no nega ía, pues lo que hay que p ese a es una ida au én ica-
men e humana, que esponda a una imagen de e minada de se humano. La
undamen ación biológica, en la que Jonas insis e, es necesa ia, pe o insu icien e.
Como dice P. Ricoeu :
“El undamen o es necesa io desde que se a a solamen e de jus i ica la
obligación de p ese a la exis encia u u a de la humanidad como una p econdición
de su p opio eje cicio de la esponsabilidad. El a gumen o, me pa ece, no es su i-
cien e desde que el obje o de la emp esa de undamen ación no es la p econdición de
la exis encia, sino el es a u o au én icamen e humano de la ida a p ese a . Lo
que el nue o impe a i o exige, en e ec o, no es solamen e que exis an homb es
después de noso os, sino p ecisamen e que sean homb es con o mes a la idea
misma de humanidad. Es aquí donde la undamen ación biológica, necesa ia, deja
380 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
5 P. Ricoeu , “É hique e philosophie de la biologie chez Hans Jonas”, en Lec u es 2. La con ée des
philosophes. Seuil, Pa is, 1992, pág. 317.
de se su icien e.”5
Dos cosas he que ido mos a : 1) la é ica de Jonas como una é ica an opológica
y 2) la in eg ación de la p opues a de Jonas en la enomenología he menéu ica, a
modo de en a i a; una in eg ación de la que salen bene iciadas las dos pa es, pues
la iloso ía de Jonas se en iquece con emas sólo apun ados y gana en undamen o
y consis encia y, po o a pa e, la enomenología he menéu ica gana en mo dien e
p ác ica y con ibuye a su “gi o p ác ico”.
An opología, enomenología y he menéu ica se anudan en nues a in e p e a-
ción de la p opues a de Hans Jonas cuando la a ea que enemos en e manos es
pensa , y ambién i i , al se humano y su esponsabilidad.
Tomás Domingo Mo a alla
Depa amen o de Filoso ía, Humanidades y Comunicación
Uni e sidad Pon i icia de Comillas.Mad id
[email p o ec ed]