La huella de un hombre de negocios en la Sevilla del Quinientos: el caso de Juan López de Recalde
Abstract
La figura de Juan López de Recalde, contador de la Casa de la Contratación de Sevilla en las primeras décadas del siglo XVI, es uno de los más claros exponentes de la importancia de los hombres de negocios en la Sevilla del Quinientos. Burócrata, comerciante y ante todo hombre de negocios, Recalde desempeñó cargos de primer orden para la Monarquía Hispánica, y acumuló un rico patrimonio en la villa sevillana de Lebrija, convirtiéndose en uno de los grandes terratenientes del lugar. En el presente trabajo estudiaremos la vida de este rico mercader y funcionario, que no solo aprovechó su posición para enriquecerse, sino que dispuso de un gran poder e influencia en una de las instituciones más importantes de su tiempo.
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La huella de un hombre de negocios en la Sevilla del Quinientos: el caso de Juan López de Recalde A businessman´s legacy in Seville in the XVIth century: the case of Juan López de Recalde Rafael Duro Garrido Universidad de Sevilla RESUMEN: La figura de Juan López de Recalde, contador de la Casa de la Contratación de Sevilla en las primeras décadas del siglo XVI, es uno de los más claros exponentes de la importancia de los hombres de negocios en la Sevilla del Quinientos. Burócrata, comerciante y ante todo hombre de negocios, Recalde desempeñó cargos de primer orden para la Monarquía Hispánica, y acumuló un rico patrimonio en la villa sevillana de Lebrija, convirtiéndose en uno de los grandes terratenientes del lugar. En el presente trabajo estudiaremos la vida de este rico mercader y funcionario, que no solo aprovechó su posición para enriquecerse, sino que dispuso de un gran poder e influencia en una de las instituciones más importantes de su tiempo. PALABRAS CLAVE: Recalde, Casa de la Contratación, mercaderes, mayorazgo, Lebrija. ABSTRACT: The figure of Juan López de Recalde, accountant of the Trade House in Seville in the first decades of 16th century, is one of the clearest exponents of the relevance of the businessmen in Seville in this time. Bureaucrat, merchant and, after all, a businessman, Recalde held first-rate positions for the Hispanic Monarchy, and accumulated a big heritage in Lebrija village, in Seville, becoming one of the great landowners of the area. In this paper we will study the life of this rich merchant and official, who not only took advantage of his position to enrich himself, but also had great power and influence in one of the most important institutions of his time. KEYWORDS: Recalde, Trade House, businessmen, primogeniture, Lebrija. El contexto previo: La comunidad vasca en Andalucía en los siglos medievales. Antes de realizar consideración alguna sobre la figura de Juan López de Recalde y su tiempo, es necesario que nos detengamos y dediquemos unas líneas al estudio del contexto en el que se desarrolló su actividad. En el caso del contador ese contexto no es otro que la comunidad vasca y su influencia en el sur peninsular, por lo que nos remontaremos a los orígenes de este colectivo sobre todo en el área andaluza1. 1 Los estudios sobre la comunidad vasca en Andalucía son muy numerosos, destacando para época medieval el de ARÍZAGA BOLUMBURU, BEATRIZ: “La actividad comercial del País Vasco en la Edad Media”,en ARGITALDARIA, TXERTOA (ed.): Congreso de historia de Euskal Herria, Bilbao, 1988, vol. 2, pp. 285-304, y el de RONQUILLO RUBIO, MANUELA: Los vascos en Sevilla y su tierra durante los siglos XIII, XIV y XV: fundamentos de su
Rafael Duro Garrido 77 La presencia vasca en las tierras el sur de la Península se remonta a los primeros años tras la conquista de Andalucía occidental por parte de los reinos cristianos norteños, y más concretamente en la segunda mitad del siglo XIII. En estos momentos las provincias vascas se componían principalmente de ricoshombres, hidalgos, labradores y collazos o independientes2. Dentro del ámbito vasco las diferencias regionales fueron un elemento a considerar, puesto que en ningún momento se trató de un área uniforme. Si por ejemplo, mientras en zonas como Álava se podían encontrar grandes señoríos territoriales, áreas como Guipúzcoa –de la que era originario Recalde-, poseían una agricultura menos avanzada, así como una población mayoritariamente ganadera en los valles del interior3. Sin embargo, la población vasca que llegó a Andalucía occidental, y más concretamente a Sevilla, no conservó esa diversidad. Tal y como defiende Manuela Ronquillo, entre los vascos que llegaron a Sevilla predominaron los representantes de la pequeña nobleza rural, la mayoría designados como caballeros, hidalgos o escuderos4. Este hecho es comprensible, sobre todo si tenemos en cuenta la necesidad de importar guerreros y hombres de armas para defender la todavía muy peligrosa frontera con el Islam en estos territorios. Llegados a este punto, cabe preguntarse por qué Andalucía occidental, y más concretamente Sevilla pudo ser un foco de atracción para las poblaciones vascas. La respuesta a este interrogante se encuentra en la privilegiada situación geográfica de la capital hispalense. Sevilla era desde mucho antes del siglo XVI una ciudad muy bien situada para todo aquel que quisiera hacer negocios. En contacto con los circuitos comerciales tanto del Mediterráneo como del Norte de África, la urbe se fue convirtiendo en un auténtico foco de atracción para los mercaderes, junto con otras poblaciones de la zona como Cádiz, Jerez y algunas áreas del Estrecho5. Ello explica que con el tiempo los comerciantes norteños encontraran un mayor acomodo en estas tierras, sentando así las bases de lo que ocurrirá en el siglo XVI con la explosión de Sevilla como centro del comercio con las Indias. Durante los siglos XIV y XV, los vascos continuaron ostentado un papel importante en la vida económica andaluza, sobre todo en lo relacionado con el transporte de mercancías a éxito y permanencia, Bilbao, Diputación Foral de Bizkaia, 2004. Para la época moderna, en el caso sevillano tenemos la ya clásica obra de GARCÍA FUENTES, LUTGARDO: Sevilla, los vascos y América: las exportaciones de hierro y manufacturas metálicas en los siglos XVI, XVII y XVIII, Bilbao, Fundación BBV, 1991; también disponemos del trabajo de FERNÁNDEZ GONZÁLEZ, FERNANDO: Comerciantes vascos en Sevilla (1650-1700), Sevilla, Diputación de Sevilla, 2000. Sobre mercaderes y hombres de negocios vascos contamos con las aportaciones de ESCOBEDO MANSILLA, RONALD; ZABALLA BEASCOECHEA, ANA DE y ÁLVAREZ GILA, ÓSCAR (eds.): Comerciantes, mineros y nautas. Los vascos en la economía americana, Bilbao, Universidad del País Vasco, 1996; OTAZU, ALFONSO DE y DÍAZ DE DURANA, JOSÉ RAMÓN: El espíritu emprendedor de los vascos, Madrid, Sílex, 2008. No podemos tampoco obviar las relevantes aportaciones de PRIOTTI, JEAN-PHILIPE: “Mercaderes vascos y castellanos en Europa durante el siglo XVI: cooperaciones y rivalidades”, en CASADO ALONSO, HILARIO (coord.), Castilla y Europa: comercio y mercaderes en los siglos XIV, XV y XVI, Burgos, Diputación Provincial de Burgos, 1995, pp. 265-283; PRIOTTI, JEAN-PHILLIPE: “Formación de la élite empresarial bilbaína (1560-1700)”, Bidebarrieta: Revista de humanidades y ciencias sociales de Bilbao, 17 (2006), pp. 83-92. 2FERNÁNDEZ DE PINEDO, EMILIANO: Crecimiento económico y transformaciones sociales del País Vasco, 1110-1850, Madrid, Siglo XXI, 1974, p. 12. 3OTAZU, ALFONSO DE y DÍAZ DE DURANA, JOSÉ RAMÓN: El espíritu emprendedor… p. 25-26. 4RONQUILLO RUBIO, MANUELA: Los vascos en Sevilla…, p. 44. 5PÉREZ EMBIID, FLORENTINO: “Navegación y comercio en el puerto de Sevilla en la Baja Edad Media”, Sevilla, Anuario de Estudios Americanos, 25 (1968), pp. 43-93, y GONZÁLEZ JIMÉNEZ, MANUEL: Historia de Andalucía II, la Andalucía dividida (1031-1350), Madrid, Cupsa, 1983, p. 235.
La huella de un hombre de negocios en la Sevilla del Quinientos: el caso de Juan López de Recalde 78 través del Mediterráneo6. La actividad vasca fue por tanto cada vez más frecuente en los puertos andaluces, paralela al desarrollo demográfico de las urbes de la zona, pero a pesar de todo parece ser que el elemento que influyó decisivamente en el aumento de la presencia vasca en el área andaluza fue el viraje del transporte vasco del Mediterráneo hacia los puertos andaluces occidentales7. No obstante, otros expertos han incidido en el papel vital que tuvo el aumento de la población en el área vasca en el siglo XV, y que obligó a colocar y reubicar a los efectivos excedentes8. Sea como fuere, lo cierto es que todos estos factores hicieron que los vascos fueran el segundo contingente poblacional más numeroso en Sevilla en el siglo XVI, siendo solo superados por los gallegos9. Las actividades del grupo vasco en Andalucía fueron muy variadas, si bien la labor que más interés tiene para nosotros es la vinculada con el comercio. A este respecto hay que decir que los vascos, mucho antes de asentarse en Andalucía, contaban ya con una larga tradición mercantil. Durante los siglos medievales estas comunidades trabajaban en el comercio de productos entre la Península y el Norte de Europa, tanto fue así que los vascos dirigían auténticos circuitos comerciales durante la plena Edad Media, a través de los cuales se exportaban hierro y lana a Flandes e Inglaterra, y se vendían los paños flamencos e ingleses en Castilla10. El comercio, sin embargo, no fue la única actividad de este colectivo. Manuela Ronquillo explica a este respecto que entre los vascos residentes en Sevilla en el siglo XV se encontraban halconeros, braceros, albañiles, carpinteros y canteros –algunos de ellos participaron activamente en la construcción de la catedral sevillana-, así como trabajadores del textil y del cuero. Dentro de los oficios públicos, podemos encontrar almirantes, alcaldes, regidores –en Sevilla llamados “veinticuatros”-, y mayordomos11. A todo ello habría que añadir la importancia de los efectivos que se integraron en otros sectores de la sociedad hispalense. Por todo lo anteriormente expuesto, vemos que la comunidad vasca en Andalucía occidental y en Sevilla en particular no solo fue numerosa, sino sobre todo muy relevante en la vida social y económica de la zona. Así pues, cuando Recalde llegue a la Sevilla del Quinientos, lo hará representando a un colectivo con una dilatada trayectoria en el lugar. Los orígenes de un hombre de negocios Una vez hemos tratado la presencia vasca en Sevilla hasta el siglo XVI, pasaremos a centrarnos en la figura que motiva este trabajo, y que no es otra que la de Juan López de Recalde12. 6RONQUILLO RUBIO, MANUELA:Los vascos en Sevilla y su tierra…, p. 46. 7Ibidem, p. 113. Así lo afirma Manuela Ronquillo, que argumenta que dicho viraje fue causa y a la vez consecuencia de la presencia de estos mercaderes vascos en los puertos andaluces occidentales. 8OTAZU, ALFONSO DE y DÍAZ DE DURANA, JOSÉ RAMÓN:El espíritu emprendedor…, p. 43. 9HEREDIA HERRERA, ANTONIA: “Los gallegos en Sevilla en el siglo XV”, Medievalismo, boletín de la Sociedad Española de Estudios Medievales, 17 (2007), pp. 151-186. 10ARÍZAGA BOLUMBURU, BEATRIZ: La actividad comercial… pp. 285-304. 11RONQUILLO RUBIO, MANUELA: Los vascos en Sevilla y su tierra…, pp. 158-181, 198-203. 12 Existen trabajos anteriores sobre la figura de Recalde, como los de GARMENDIA ARRUABARRENA, JOSÉ: “El azcoitiano Juan López de Recalde”, Boletín de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, 1-4 (1980), pp. 402-405; FRANCO SILVA, ALFONSO: “Las inversiones en Lebrija de Juan López de Recalde, Contador Mayor de la Casa de la Contratación”, Cuadernos de Historia de España, 79 (2005), pp.115-166; Sobre la familia Recalde,
Rafael Duro Garrido 79 Recalde nació en Azcoitia, en la actual Guipúzcoa. Sin embargo, fue Sevilla la ciudad que le vio convertirse en el mercader de primer orden que llegó a ser, y prueba de ello es la documentación que sobre él se custodia en los archivos hispalenses13. Aunque no se sabe cuándo llegó a Sevilla, lo cierto es que el primer registro que hemos encontrado de su actividad en la ciudad data de 1497, cuando el marinero Juan de Lesara le otorgó poder para cobrar en su nombre al por aquel entonces obispo de Badajoz Juan Pérez de Fonseca14. Este primer dato de la presencia de Recalde en tierras andaluzas pone en evidencia que el guipuzcoano estaba en este momento inserto, en mayor o menor medida, en los circuitos mercantiles de la urbe. Pero el que fuera contador de la Casa no se labró su porvenir solo. El azcoitianopronto se rodeó de burócratas pertenecientes a lo que se ha denominado “partido aragonés”, grupo leal a Fernando el Católico y conformado, entre otros, por el que sería secretario real Lope Conchillos, el ya mencionado Juan Rodríguez de Fonseca, y el propio Recalde15. Este conjunto de adictos al Rey Católico conformarían un importante grupo en la administración de la monarquía no sólo de la época fernandina, sino también con el emperador Carlos. Los orígenes de Recalde se encuentran pues indisolublemente ligados a este colectivo, y su pertenencia al mismo, tal y como afirma Alfonso Franco, sin duda facilitó su ascenso como burócrata16. Tanto fue así que sus buenas relaciones con este grupo hicieron que fuera nombrado por el propio Fonseca contador mayor de la recién creada Casa de la Contratación en 1507. Por aquel entonces la Casa de la Contratación de Sevilla, fundada en 1503, era la institución rectora del comercio indiano, encargada de fiscalizar y controlar el capital económico y humano que embarcaba desde Sevilla hacia el Nuevo Mundo. Los funcionarios de la Casa eran en este momento el factor -responsable de la compra y almacenamiento de lo necesario para enviar o traer de las Indias-, el tesorero –que se ocupaba del caudal total de la Real Hacienda, así como de la administración de los bienes de difuntos- y el contador, que era el encargado de la custodia y anotación en los libros de cuentas17. Como contador, Recalde se convertía en uno de los tres oficiales que regían los destinos de la Casa, una de las instituciones más importantes e influyentes en la Monarquía Hispánica. tenemos el trabajo de GRACIA RIVAS, MANUEL: “Los Martínez de Recalde, una familia bilbaína relacionada con la mar”, Itsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco, 8 (2016), pp. 691-723. 13 En lo que respecta a los documentos, hay que decir que la mayoría de los utilizados en este trabajo pertenecen al Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Lamentablemente, el estado de muchos de ellos hace imposible su consulta, por lo que no solo remitimos al lector a las referencias de dichos documentos, sino también a las de los catálogos donde pueden encontrar más información sobre los mismos. 14 Archivo Histórico provincial de Sevilla [AHPS]; Protocolos Notariales [PN], oficio V, legajo 3216, folio “Indias 12”. Véase el Catálogo de los fondos americanos del Archivo de Protocolos de Sevilla. Tomo VI, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de Historia de América, 1986, documento nº 12, p. 4. 15FRANCO SILVA, ALFONSO: “Las inversiones en Lebrija…” Alfonso Franco se hace eco de esta expresión, ya utilizada por Manuel Giménez Fernández. 16Ibidem, pp. 115-166. 17DONOSO ANES, RAFAEL: Una contribución a la historia de la contabilidad: Análisis de las prácticas contables desarrolladas por la tesorería de la Casa de la Contratación de Sevilla (1503-1717), Sevilla, Universidad de Sevilla, 1996, p. 57. En su trabajo, Donoso Anes realiza un excelente análisis del funcionamiento de la Casa y de su estructura, donde además nos habla de las competencias de cada uno de los funcionarios de dicha institución, que fueron cambiando en el tiempo.
La huella de un hombre de negocios en la Sevilla del Quinientos: el caso de Juan López de Recalde 80 Las actividades de Recalde: relaciones y transacciones (1507-1521). La llegada de Recalde a la contaduría de la Casa fue solo el principio de un imparable ascenso en el mundo de los negocios, en el que estableció contactos con importantes personalidades de la época dentro y fuera de esta institución, y que le reportaron no pocos beneficios. Como es lógico el nombramiento como contador trajo consecuencias muy positivas para sus actividades mercantiles, y aunque antes de ser nombrado contador el azcoitiano ya estaba activo en el mundo de los negocios, tras 1507 dichas actividades se dispararon en número y en importancia. Un buen ejemplo de ello es que en la temprana fecha de 1504 podemos encontrar a Recalde cargando aceite con destino a Londres, lo que da una idea de la dimensión de sus actividades y le coloca en los circuitos comerciales Norte-Sur en Europa, de los que hemos hablado anteriormente18. A partir de la citada fecha, encontramos decenas de documentos que atestiguan todo tipo de tratos y acuerdos del contador con otros mercaderes, en ocasiones incluso manejando sumas de capital realmente elevadas. Un buen ejemplo de la creciente relevancia del azcoitiano como hombre de negocios esla compra de una doceava parte del navío La Trinidad valorada en 60 ducados que hizo a un vecino de Guipúzcoa19. También es muy relevante el hecho de que tratase con personajes tan relevantes de la época como Juan Díaz de Solís, Sebastián Caboto, Vicente Yánez Pinzón o incluso Bartolomé de las Casas, debido a los compromisos derivados de su cargo como oficial de la Casa20. Pero el azcoitiano no solo obtenía jugosas ganancias de su actividad comercial. No debemos olvidar que antes que hombre de negocios, Recalde fue un funcionario al servicio de la corona como contador, recibiendo por este concepto una generosa retribución de 120.000 maravedís anuales, que se verían incrementados con dos aumentos de sueldo producidos en 1508 y 151121. Como resulta evidente, dichos aumentos en sus honorarios nos hablan de la confianza de la monarquía en la labor y el buen hacer del contador. Entre los años 1511 y 1523 las finanzas de Recade no hicieron sino fortalecerse. Buena prueba de ello es el hecho de que el contador dispusiera de hasta dos navíos, llamados San Juan y La Trinidad, un criado, y un cada vez más extenso mayorazgo en la villa de Lebrija, 18ACOSTA RODRÍGUEZ, ANTONIO: “Intereses privados en la administración de la monarquía. La Casa de la Contratación, 1503-1535” en ACOSTA RODRÍGUEZ, ANTONIO; GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, ADOLFO LUIS y VILA VILAR, ENRIQUETA (coords.): La Casa de la Contratación y la Navegación entre España y las Indias, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2003, pp. 341-374. 19 AHPS; PN, of. I, lib. I, leg 13, f. 87v. Véase Colección de documentos inéditos para la Historia de Hispanoamérica. Tomo XIV, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de historia de América, 1932, (reimpresión de 2007), doc. nº 149, p. 13. 20 AHPS; PN, lib. de 1515, of. I, lib. I, leg. 13, f. 474r-v. Véase Colección de documentos inéditos… Tomo XIV, doc. nº 156, pp. 44-45. AHPS; PN, of. I, lib. II, leg. 17, f. 460. Véase Catálogo de los fondos americanos… Tomo IV, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de Historia de América, 1935 (reimpresión de 2002), doc. nº 545, p. 140; AHPS; PN, lib. de 1510, of. I, lib. I, leg. 6, f. 208v. Véase Colección de documentos inéditos para la Historia de Hispanoamérica. Tomo XI, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de historia de América, 1930 (reimpresión de 1998), doc. nº 63, p. 23; Archivo General de Indias [A.G.I.]; Indiferente General [IG] leg.7, f.753v. 21 FRANCO SILVA, ALFONSO: “Las inversiones en Lebrija…” Los datos sobre las subidas de sueldo podemos encontrarlos en AGI; Contratación [C], leg. 1, f.10 r.; AGI; C, leg.1, f.15 r.
Rafael Duro Garrido 81 pormenorizadamente estudiado por Alfonso Franco Silva22. Entre sus socios comerciales encontramos a personas de todas las procedencias, pero lo cierto es que el contador no se olvidó de sus paisanos a la hora de cerrar tratos, tal es el caso de Martín de Guieldo, Juan Ochoa de Ireve o Martín de Aranzueta, mercaderes vascos a los que recurrió en diferentes ocasiones para cerrar acuerdos23. Pero no solo de tratos y contratos vivía el azcoitiano. Hay que decir que, además de un hábil hombre de negocios, Recalde fue un sujeto dotado de una gran astucia para granjearse amistades provechosas. Existía una fuerte y estrecha relación entre el que fuera contador de la Casa y el tesorero de la misma, el canónigo Sancho de Matienzo. Matienzo, natural de Villasana de Mena (Burgos), fue nombrado canónigo en 1490, así como tesorero de la Casa desde su fundación hasta 1521, fecha en la que falleció. Aunque era un buen amigo del mencionado obispo Fonseca, quizás lo más destacable de este personaje es la confianza que la propia reina Isabel I depositó en él cuando le nombró tesorero de la Casa, afirmando que el burgalés era persona “de buena fama”24. También Recalde tenía buenas relaciones con Domingo de Ochandiano, mercader norteño y más tarde oficial de la Casa, que contrajo matrimonio con la hija de Matienzo, estableciéndose así un importante grupo de poder en el seno de la Casa25. Todo parecía indicar, por tanto, que corrían buenos tiempos para el azcoitiano. Sin embargo, pronto el curso de los acontecimientos tomaría direcciones adversas. Caída y recuperación de un burócrata (1522-1532). La influencia como oficial de la casa y su actividad económica como mercader auguraban una carrera imparable para Recalde, y lo cierto es que el azcoitiano no perdió el tiempo, y gastó ingentes cantidades de dinero durante décadas en la compra de toda clase de propiedades en Lebrija, una villa situada a casi ochenta kilómetros de Sevilla. En la adquisición de diferentes bienes en la villa, Recalde invirtió entre 1515 y 1528 más de dos millones y medio de maravedíes, adquiriendo así mesones, parcelas, ventas y casas26. Gracias a semejante ambición, Recalde se convirtió entre los años diez y veinte del siglo XVI en uno de los grandes propietarios de la villa, pero todo ello tuvo sus consecuencias. Las ostentosas adquisiciones de Recade no pasaron desapercibidas, y a la denuncia por estafa del factor Aranda en 1517 se sumó la apertura de una pesquisa por parte de la 22 AHPS; PN, of. III, leg. 1.517, f. 218v. Véase Catálogo de los fondos americanos... Tomo VII, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de Historia de América, 1990, doc. nº 906, pp. 249-50. El criado de Recalde respondía al nombre de Domingo de Zubizarreta, y era de origen vizcaíno. En este documento Zubizarreta se hace cargo del cobro de ciertas cantidades de dinero en nombre de Recalde en Santo Domingo. 23 AHPS; PN, of. XV, lib. I, sin foliar, cuaderno de febrero, fecha de 8 de febrero, leg. 9108. Véase Catálogo de los fondos americanos… Tomo VII, doc. nº 675, p. 185; AHPS; PN, of. IV, lib. III, leg. 2233, f. 2.463 r-v. Véase Catálogo de los fondos americanos… Tomo IV, doc. nº 704, p. 182; AHPS; PN, of. VII, lib. I, leg. 4897, f. 6 v. Véase el Catálogo de los fondos americanos... Tomo IV, doc nº 627, p. 161. 24HAZAÑAS, JOAQUÍN: Maese Rodrigo (1444-1509), Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla, 2009. 25 Para más información sobre dicho grupo de poder, véase DURO GARRIDO, RAFAEL: “Los primeros años de la Casa de Contratación: la oligarquía de Sancho Matienzo, Juan López de Recalde y Domingo de Ochandiano”, en CAÑEDO-ARGÜELLES FÁBREGA, TERESA (coord.): América. Cruce de miradas, vol 1., Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá de Henares, 2015, pp. 77-95. 26FRANCO SILVA, ALFONSO: “Las inversiones en Lebrija…”
La huella de un hombre de negocios en la Sevilla del Quinientos: el caso de Juan López de Recalde 82 monarquía para investigar el origen del llamativo enriquecimiento del contador27. Las cosas parecían torcerse para el azcoitiano, que hasta entonces había gozado de una libertad de acción absoluta en el seno de la Casa. En 1523 el conde de Osorno, a la sazón asistente de la ciudad de Sevilla, procedió a la incautación de los libros de cuentas de Recalde, y se apartó al azcoitiano de la contaduría de la Casa, nombrando a Domingo de Ochandiano su sustituto28. Lo cierto es que a partir de este momento, Recalde modera su afán comprador en las tierras de Lebrija, y el tiempo que dura la pesquisa parece incluso relajar su antaño intensísima actividad comercial. No obstante en 1528 concluiría la pesquisa contra el azcoitiano al no poderse demostrar que efectivamente había cometido las faltas que se le atribuían, razón por la cual fue restituido ese mismo año en su puesto, que ocupó hasta su muerte en 1532. Recalde pudo así, y a pesar de todo, recobrar su puesto y acabar sus días en el cargo que tanta fama y fortuna le procuró. Conclusión: el legado de Recalde. Tras este recorrido por la vida y avatares del importante mercader guipuzcoano, resulta evidente que en todo momento estamos hablando de un sujeto de enorme impacto en la Sevilla de su tiempo, y por ende en el mundo de los negocios de la Carrera de Indias. También es cierto, sin embargo, que Recalde es de algún modo hijo de una tradición mercantil, la vasca, asentada desde siglos en la capital hispalense, y que por tanto su impacto no solo debe explicarse en relación a sus actividades, sino a su vínculo histórico con un colectivo de gran repercusión en la vida económica de la ciudad. Pero podemos decir también que a pesar de todo su cargo e importancia no le protegieron de ser investigado por el origen de su amplia fortuna, lo que incluso le costó el puesto durante unos años. Por último, cabe reseñar que el de Recalde no fue ni un caso ni un comportamiento aislado, pero es cierto que constituyó el máximo exponente de lo que representaba en esos momentos un burócrata con poder e influencia en una monarquía que abría los ojos a un mundo nuevo y desconocido. 27ACOSTA RODRÍGUEZ, ANTONIO: “Intereses privados en la administración de la monarquía…”, pp. 360-361. Cédula de Carlos V para que Domingo de Ochandiano ejerciese el oficio de contador de la Casa de la Contratación de Indias mientras se resolvía la pesquisa contra Juan López de Recalde, sin lugar, año 1522. Archivo General de Simancas [AGS], Sección Cámara de Castilla [CC], signatura: CCA, DIV, 43, 62 1. Este expediente recoge la existencia de una pesquisa contra Recalde. 28 AHPS; PN, of. IV, lib. I., leg. 2242, f. 185r-v. Véase Catálogo de los fondos americanos… Tomo V, Sevilla, Instituto Hispano-Cubano de Historia de América, 1937, doc. nº 184, pp. 58-59; AGI; IG, leg. 9, f. 66v.-67r. En el nombramiento de Ochandiano como contador, el propio Carlos I señala su cercanía con Matienzo como uno de los motivos de su designación.