Apotegmas de los lacedemonios
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$1, APOTEGMAS DE LOS LACEDEMONIOS, EXTRAIDOS DE PLUTARCO, y seguidos de los pensamientos del mismo Autor sobre la Supersticion: TRADUCIDOS DEL FRANC.ES AL CASTELLANO POR D. Enrique Ataide y Portugal. Biblioteca PixeLegis. Universidad de Sevilla. TOMO NOVENO. CON 'LICENCIA. 1~~~~~~~§~ En Madrid, en la Oficina de AZNAR. AÑO 151.DCCC.III. Se hallará en la Librería do Castillo, frente á las gradas de 5. Felipe.
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[53 1~11101111011111111111.111111111.111-1-1111111111111111°111111.11111111111.11111111 DE LA CONSTITUCION POLITICA DE LOS LACEDEMONIOS. L a coleccion de los dichos notables de los Lacedemonios es preciosa (i). Su objeto es inspirar (I) Muy poco verosimil es , coi mo lo ha notado ya Xilandro , que Plutarco haya formado y resumido él mismo , por arden albafético , la compilacion de los apotegmas é institutos de los Lacedemonios. En ella se halla repetido, por pa– labra lo que él habia ya dicho so. A3 bre
C6] el mas ardiente ánimo, y el amor mas vivo álas 'leyes y á la libertad bien entendida. Por esta razon , me r ece ocupar un lugar distinguido en la biblioteca moral de los pueblos juiciosos é ilustrados. Los Lacedemoliios , que hablaban poco , freqüentemente hablaban bien ; y nosotros debemos aprovecharnos de las excelentes cosas que han dicho , ó que á lo menos les han atribuído. ¿Pero debemos tambien nosotros confirmar todos los elogios que se han prodigado á su constitúcion bre ellos , en sus apotegmas de los grandes Capitanes , en su vida de Licurgo y otras partes. Sin embargo , no es imposible el que él mismo haya hecho éste extracto.
E7 politica? Esto es,loi que vamos á exáminar. Se habla mucho de las leyes de Esparta ; -y la verdad es, que Esparta misma no tenia leyes : ella se -regía por un derecho de costumbres , que jamás fué escrito , y fué prohibido hast 4 el escribirle (i). Las leyes solo estaban grabadas en la me-' moría de los ancianos , y debían, por lo mismo , alterarse , y hasta perderse guando estos estaban faltos de memoria , ó teman interés en perderla. Este es el mismo estado de barbarie en que yacían nuestros padres , guando (i) Plut. in Lycurgo , tom. 1, p. i o i , ed lond idem in ApophtheÉ. lacon. A 4
[8] el gobierno , feudál estaba en toda su fuerza. La legislation de Esparta se atribuye á Licurgo ; pero él no fué quien estableció en Esparta la dignidad régia , cuyo poder estaba reducido casi al mando de los exércitos, : al Senado , donde se preparaban las leyes ; y á la asamblea del pueblo , en donde estas leyes recibían su sanccion; todas estas instituciones remontaban á los tiempos heroycos ; y en la remota antigüedad fueron comunes á todos los Estados de la Grecia. Licurgo ha dexado un nombre célebre ; pero qué ha hecho ? Qué era él ? esto es lo que se ignora. Su vida la tenemos escrita por Plutarco ; pero éste nos advierte al comenzarla, que los autores , cuyos escritos
r93 existían en su tiempo , no se avenían entre ellos , sí ofrecían mas que incertidumbre acerca del origen de este legislador , del tiempo en que vivió , de su muerte, de sus viages , de sus leyes y de sus instituciones politicas. Es- to es reconocer , de buena fé que la obra que ha compuesto sobre la vida de Licurgo , no es otra cosa sino el resultado de tradiciones inciertas , cuya mayor parte desaparece á la luz de la crítica. Dicen , que Licurgo estableció en Esparta el reyno de la igualdad ; dividió las tierras entre los ciudadanos,, é hizo de los Esparciatas un pueblo de hermanos. Este elógio es hermoso , sin duda ; y se admira el grande hombre á quien se dirige ; pero en
[ o exáminando los hechos,. se vé que Licurgo no estableció en Espar= ta sino la aristocrácia mas opresiva , ó mas bien , la encontró establecida , y la dexó subsistir. El pequeño número de hombres privilegiados que se decían Esparciatas , y que solos gozaban de las ventajas de la República , parece que no ascendía nunca á mas de mil ; y lejos de aumentarse con el tiempo , no hizo mas que disminuirse. Los Laconianos componian mucho mayor /1 : Cimero , y no tenían derecho alguno en la Ciudad. Lejos de dividir la igualdad de que gozaban los Esparciatas , vivían humillados báxo el imperio de estos Señores ; porque justamente puede 'darse este titulo lo
[ ri 1 que llamaban los iguales 4 ciudadanos de Espárta., que iiliraban la igualdad como un privilegio exclusivo de su casta. Desde el tiempo de Licurgo estaba reunido g el país de H lo s al dominio de la República-: « el de Mesena' fué después , y los desgraciados habitadores de estos parages. Hilotes y Mesenianos fueron atados á la servidumbre • de la tierra , y sometidos á una opresion que jamás se vió en otra parte , ni aun en el estado mas duro de esclavitud. Esparta, pues, presentaba el quadro de lo que se vió en Francia báxo la primera y segunda raza , guando una casta poco nlimerosa y privilegiada se atribuía á sí sola el nombre de pueblo Francés ; ella
[ 18 blos de la Grecia. Hasta sus mugeres habrían creído envilecerse si hubieran hilado lana , ó si hubieran trabajado en sus vestidos los de sus esposos (1). En un país donde existe alguna libertad , el mayor número trabaja , y los ciudadanos se constituyen mutuamente tributarios entre sí de su respectiva industria : en un país donde todos los hombres fueran iguales , sería necesario que todos trabajasen ó pereciesen. Los Esparciatas formaban el cuerpo aristocrático de la Laconia ; y este cuerpo encerraba en (I) Plut. in Lycurgo .et in in:t. Laced. Xenoph. de Rep. Laced. pág. 675 edit. Parir , 1625.
9 3 sí mismo otra aristocracia formada de dos Reyes , de un Senado compuesto de veinte y ocho Senadores , cuya magistratura era vitalicia , y de cinco Eforos mucho, mas poderosos que Ios Senadores y los Reyes. Los antiguos observaron , que el gobierno de Esparta se inclinaba hácia la tiranía , y que esto no dependía del poder real , demasiado circunscrito para inspirar temores , sino del de los Eforos (i). Los Lacedemonios no se contentaban con vivir báxo un gobierno aristocrático, sino que querían que la Grecia entera se sometiese al mismo régimen. Desde que se formaba en alguna 011 • (i) Plato de Leg. I, IV. B 2
[ 20 parte una faccion para oprimir el pueblo , se les veía prontos al instante para apoyarla. Muchas veces en una sola campiña , la misma repíiblica se halla succesivamente ensangrentada por los Lacedemonios que venían á establecer en ella el poder del me- nor número , y por los Atenienses que querian restablecer el régimen popular. Como los Esparciatas no escribian , solo se les conoce por el testimonio de escritores extrangeros , los quales debían ellos mismos conocerles muy mal , supuesto que con dificultad se les recibía en un, pueblo que no conocia la hospitalidad. Algunos sublimes talentos de Atenas han tenido alguna vez gusto en celebrarlos , así como vemos que
[ 2 13 escritores modernos han afectado tambien el elevar el buen juicio y las virtudes de los salvages, mas allá de las virtudes , y de la razon de los pueblos civilizados. Es menester observar , que aun los mas antiguos escritores que han hecho el elógio de los Esparciatas , solo alababan á los Esparciatas de los tiempos pasados , y convenían en que los de su tiempo .habían degenerado mue cho de las virtudes de sus antepasados (i). Esto era tomar la historia de este pueblo en las épocas donde toda historia esta~ (i) Xenoph. de Rep. Laced. p. 689. Plut. inst. lacon. circa finem. B 3
[ 2 2 3 ha envuelta en las tinieblas. Nos ponderan la virtuosa pobreza de los Lacedemonios ; y todo lo que esto significa es , que los Lacedemonios , como los otros pueblos , han comenzado por ser pobres antes de enriquecerse , y que no teman en la pobreza los vicios que no pueden hallarse sin la riqueza. Luego que salimos de los tiempos remotos , cuya historia es , ó fabulosa ó incierta, vemos , que dueños de la Helocia y de la Mesenia , eran mas ricos en tierras, que ninguno otro pueblo de la Grecia. Los tiempos verdaderamente históricos no remontan para los Griegos mas arriba del siglo de Periclés ; y se sabe que Periciés empleaba diez talentos cada ario en corromper
C23] I los magistrados de Esparta (i). Platón, que nació poco tiempo antes de la muerte de Peri-. clés , nos dice , que habla en Lacedemonia mas oro y mas plata , que en todo el resto de la Grecia ; que despees de un gran número de generaciones , estos metales se introducian allí de toda la Grecia vara no volver á salir jamás , así como el oro de los Européos va á perderse en la India (2). Supuesto que se (1) Plut. in Perici. ton. 1, p. 363. Los diez talentos hacían 216000 rs. vn. de nuestra moneda. (2) Plat. Alcibiad. 1 , t. II , p. 122 9 edit. Henr. Steph. Lo célebre de Paw parece que probó bien en sus Investigaciones sobre los Griegos $ que en las remotas épo- B 4 cas
[ 241 contaban bastantes generaciones antes de Platón , despees que todas las riquezas pecuniarias de la Grecia habían sido arrastradas á la sima de Lacedemonia , no es , pues , cierto que Lisandro, contemporáneo de Platón , fué el primero que introduxo en Esparta las riquezas y la corrupcion. Los Lacedemonios no conodan las artes , que hacían la gloria de Atenas ; apenas sabían leer y escribir ; y se hallaban muy pocos que supiesen contar ; pero eran muy sabios en avaricia (i). cas los Lacedemonios eran ricos en plata. (i) Mai maj. t. III, p. 284 28S,
25 Desde el tiempo de Arist6- teles, discípulo de Plutón , y sin duda mucho antes que él , no se veía en Esparta serial de esa partija igual de tierras , que se atribuye á Licurgo. Algunos Esparciatas eran ricos , y otros , ó no tenían nada , 16 tenían muy poco.. Las mugeres tenían mucho poder , porque poseían una gran parte de las riquezas ; ellas mandaban á los hombres , y estaban. muy mal criadas para mandarse á sí mismas el tener costumbres y decencia. Ellas llevaban á sus esposos ricos dotes , con la condicion de estarlas siempre sumisos (i). La dignidad de Moro era (i) Aristot. Polit. 11 ,
C26] freqüentemente concedida á unos hombres , al 'mismo tiempo pobres y codiciosos , los quales , como que permanecian poco en el empléo, se daban priesa á enriquecerse , se hacían venales , y no rehusaban„ guando les pagaban bien, el trabajar con todas sus fuerzas en la pérdida del Estado (i). Los Senadores no podían ser elegidos antes de tener sesenta años ; y como conservaban los empleos todo el resto de su vida , no ira raro que los ocupasen largo tiempo en un estado de imbecilidad ; y eran tanto mas fáciles de ganar , corno que no tenían que dar cuenta á nadie de su conducta. eJ (z) Aristot. Polit.
[ 2 7 3 Las costumbres de Esparta obligaban á sus ciudadanos á comer en comunidad : cada uno de ellos tenia obligacion de contribuir todos los meses con cierta cantidad de provisiones , y una suma de dineró. Los infelices , á quienes la pobreza no permitía el hacer este gasto , eran privados del derecho de ciudadanos. Así en esta repítblica , donde quieren que el legislador haya establecido la igualdad , el ciudadano podía hallarse por su pobreza reducido á una desigualdad vergonzosa. Como los Esparciatas solo sabian hacer la guerra , era la paz para ellos un estado insoportable. Ellos empleaban su inquietud y su codicia contra todas las repáblicas de la Grecia , contra la
[343 taban más dispuestos á recibir , la qual no hacía otra cosa sino legitimar los vicios que no podía corregir. 1%501141
[ 3 5 lamingemegiggial~g~~~~eip APOTEGMAS DE LOS LACEDEMONIOS. AGAC1CLES• P reguntaron á Agacicles cómo se podría , sin tener guardias, mandar con seguridad. Man- ), dando , respondió , como un » padre á sus hijos." AGESILAO EL GRANDE** Un miserable sufría con paciencia el tormento. " íCómo pros- C2
[ 3 6 ] tituye , dixo Age . silao , este » malvado la paciencia y el va- », lor , á las acciones mas vergon- • zosas y criminales ! " Alababan delante de él á un orador que tenia el arte de dar el ayre de grandes , á las cosas mas pequeñas. " Yo no miro, 3> dixo , como buen Zapatero , al ›, que hace zapatos grandes para ',un pie pequeño." - Uno le representaba que habia concedido cierta cosa , y se lo repetia muchas veces. "Si , le respondió , yo lo concedí, si «era justo ; pero no siendolo, » yo lo dixe , mas no lo conce- S> di." = "Pero un Soberano , le replíca , debe mantener lo que » ha prometido." = "Y los que )1 le rodean deben tambien no de- » cirle ni pedirle sino cosas jus-
373 ›, tas y respetar las circunstante cias y sus deberes." Quando oía alabar 6 censurar á algunos , decía , que lo mismo era menester conocer las costumbres de los que así hablaban , que las de los que eran - ob"- jeto de sus discursos. Quando emprendió la guerra contra los Persas , para substraer del yugo á los Griegos del Asia, Tisafernes , espantado desde luego, concluyó con él la paz, y convino en entregarle los pueblos Griegos , volviéndoles el uso de sus leyes y de su libertad. Pero al mismo tiempo que negociaba este tratado., hacía pedir al Rey un Exéléito formidable , y guando lo recibió , declaró la guerra á , Agesiláo , si no salía del Asia. Este no manifes- 3 1:
E 3 8 3 us enojarse por esta perfidia , y desde luego fingió querer atacar la Caria. Tisafernes se apresuraba ya á juntar allí sus fuerzas, guando Agesilao cayó de golpe sobre la Frigia , se hizo dueño de ella , y tomó un gran número de pueblos y riquezas.' "Es >Y impiedad , decía , faltar á los tratados concluidos .con los ami- !' gos ; pero engañar á los ene- ', migos , no solo es una cosa justa y gloriosa , sino dulce y provechosa." Faltandole caballería fué á Efeso , y mandó á los ricos que pusiesen , cada uno en su lugar, un caballo y / un hombre , y los dispensó del servicio. Quando en lugar de hombre§ ricos y timidos vió juntos estos ginetes esforzados , dixo': " Imito á Aga-
[ 3 9 3 menón , el qual , por un buen Yi caballo , eximtó de la guerra á 3, un hombre rico y cobarde." Hizo desnudar á sus prisioneros para venderlos , y con separacion hizo poner sus despojos en el mismo mercado. No faltaron, compradores para los vestidos ; pero se burlaban de aquellos cuerpos blancos y débiles de unos hombres inátiles, y acostumbrados á pasar su vida á la sombra. Nadie se presentó á comprar ni uno de ellos. «Ved Y) aquí , dixo Agesilao á sus sol- »dados , las cosas por las qua- » les haceis la guerra , y mirad »5 los enemigos que teneis que !Y combatir." Derrotó á Tisafernes en la Lidia , le mató la mayor parte de su gente, y recorrió devastán- C 4
C4 0 3 Joie , el dominio del Rey de Persia. Este Príncipole pidió la paz, ofreciendole grandes sumas de dinero. "A la república toca, le >Y respondió , el concluir la paz. ' ,Por mí , mas quiero enrique- ,, cer á mis soldados , que enriquecerme yo ; y creo que es 39 honor - de los Griegos el tomar. yy despojos á los enemigos , y no 3, el aceptar sus presentes." Como complaciente y franco , sabía en las grandes ocasiones sacrificar sus inclinaciones á sus deberes. En una retirada tumultuosa y precipitada , abandonó á un jóven que amaba , y se hallaba enfermo. Este desgraciado imploraba su compasion , y le llamaba vertiendo, lagrimas. "¡ Quán dificil es , exclamó el Espa rciata , el ser á un mismo
[41] ' 1 tiempo sensible y prudente." Él no vivía con mas delicadeza que sus camaradas ; no se entregaba á la bebida , ni á los placeYes de la mesa ; mandaba al sueño , en vez de dexarse señorear de él; despreciaba el frío y el calor , y llevaba kis mismos vestidos en todas las estaciones. Acostado en la tienda en medio de sus soldados , no tenia mejor cama que ellos. " Por la tdmplanza y el valor , decía , y ›, no por el luxo y la delicade- 3, za , debe un Comandante dis- ,› tinguirse de los otros." Le preguntaron , qué bien habian hecho á Esparta las leyes de Licurgo : "Inspirar en ›, ella , dixo el desprecio de los ›: deleytes." Uno estaba admirado de que
[42] los Lacedemonios , y él mismo, estuviesen vestidos tan groseramente , y tolerasen una vida tan dura : "Extrangero , le respondió , estas son las semillas que. » nos hacen recoger la libertad." Lo empeñaban en que dexáse su vida austera , y consideráse la incertidumbre de los sucesos , que no le permitía el saber si llegaría un tiempo en el qual pudiese disfrutar una vida mas dulce. "Yo me acostumbro, » decía , á no tener necesidad de » hacer mudanza alguna , en nin- » gana mudanza de la fortuna." Viejo ya , persistía en el mismo género de vida. "¿ Por ›) qué en una edad tan itbanza,- » da , le preguntaron , y con un >3 frío tan rigoroso , vais sin - túniíg ca? = Para que los jóvenes ten-
E431 3/ gan que imitar el exempio de 3, los viejos ó de los que los » manden." Pasaba á Tasos con su Exército , y sus habitadores le enviaron harina , aves , postres , tortas de miel , y toda clase de manjares y bebidas delicadas. Él no recibió sino la harina , y suplicó á ips que le hicieron aquel regalo, se llevasen lo demas , porque no tenia necesidad de ello. Pero insistiendo y suplicando estos , que lo admitiese todo , lo hizo así, y lo distribuyó entre los Ilotes. Preguntáronle la razon por qué obraba así , y dixo: "Es , porque los hombres de co- y, razon no deben entregarse á las delicias del paladar. Lo que >9 halaga la golosina de los es- ,' clavos-, es extrangero para los
[loa] cedonio se admiró de esta respuesta , y concibió cierto espan- to y temor , y le suplicó al instante que pasáse por sus Estados como amigo. A la vista de Corinto se habia dado una batalla , en la qual habian muerto pocos Esparciatas; pero los Atenienses , los Corintios y los aliados de estos pueblos, habian experimentado grandes pérdidas.. Agesilao , en vez de manifestar júbilo con esta noticia , arrojando un profundo suspiro , dixo ¡ Desgraciada Gre- 3) cía , que con sus propias ma- ,1 nos ha destruído tantos hom- ›) bres , quintas habrían bastado >9 para vencer á todos los extrangeros " Difridas le traxo de Esparta la órden de atacar al paso , y sin to 11; • b
[ 5 dilacion á la Beocia. Él mismo habia concebido esta propia idea; pero quería executarla mas tarde, y con mayores fuerzas. Sin embargo , se contentó con enviar veinte mil hombres, que estaban cerca de Corinto dá la batalla á Coronéa , y á un tiempo se vé vencedor de los Tébanos , de los Atenienses de los Argianos , y de los Corintiol. Incomodado de resultas de todas las heridas que habia recibido , y despues de haber ganado la mayor victoria que hubo en su tiempo , volvió á Esparta , á quien habia llenado' de gloria y prosperidad , y no mudó en nada la austeridad de su modo de vivir. Veía á varios ciudadanos llenarse de orgullo , y creerse hom- D 2
[ 5 2 bres de provecho , porque mantenían caballos para disputar el premio en los juegos de la Grecia. Él quiso probar , que solo se trataba en esto de ostentar riqueza y gasto , sin que la virtud entráse para nada en esta __especie de victorias , y empeñó á Cinisca , su hermana , en que hiciera correr un carro en los fuegos olímpicos (i). Le preguntaban , por qué los Esparciatas eran mas afortunados que los otros. "Porque ellos, dixo , se exercitan mejor que ›, los otros en mandar y en obedecer." (i) Cinisca fué la primer muger que ganó el premio en estos juegos.
C53] Uno le manifestaba una plaza poderosamente fortificada , y en algun modo inexpugnable, y le preguntaba si no le parecía un hermoso sitio. "Muy hernio - $5 so , sin duda , dixo , para ser- >, vir de habitacion , nó á hombres , sino á mugeres." Preguntáronle , qué haba que hacer para adquirir gran reputacion. " Decir bellas cosas, 95 respondió , y executar bellas acciones." Decía que un General debia ser audáz contra los enemigos , y benévolo para los que mandaba. Preguntáronle , qué debía enseñarse á los muchachos ;y dixo : "Lo que les sea útil guau- !, do sean hombres." Él amaba tiernamente á sus D3
[ 54 hijos , y guando eran chiquitos, jugaba con ellos , montando á caballo en una calla. Un amigo suyo le sorprehendió en este juego. " No lo cuentes_ á nadie, ›, le dixo , hasta que seas pa- 3, drei" El hacía continuamente la guerra á los Tébanos , y fué herido en una de las batallas que les dió. " Ve ahí, le dixo Antalcidas , la bella recompensa 3, que recibes de los Tébanos, 3, por haberles enseñado , á pesar ›, suyo , la ciencia de la guerra que ignoraban." Aseguran , en efecto , que se habian hecho mas belicosos con las freqüentes guerras que tenian con los Lacedemonios; y así, Licurgo en sus leyes , que -lla- man los dichos , porque no qui- 5 hese al me sia cc
[ 5 5 3 so que se escribieran , prohibió el hacer á menudo la guerra á los mismos pueblos, para que no supieran hacerla bien. Agesilao pasó á Egipto , pedido por el Rey de aquel parage que pagaba un subsidio á Lacedemonia. La sencilléz de sus vestidos hizo desde luego que fuese mirado con desprecio de los Egipcios , porque aguardaban ver al Rey de Espartá, tan soberbiamente atabiado como el de Persia ; pero muy presto les hizo conocer , que solo con la sabiduría y el valor se adquiere la dignidad y la magestad. D 4
X 56) AGESÍPOLIS. •""•~11111111111111~1111 n ••"• Dixo uno á Agesípolis, que en pocos Bias había Filipo destruido á Olinto. "Verdad es, >Y respondió , pero en mucho mas 3, tiempo no levantará una ciu- 9, dad semejante." Le echaban en cara , que revestido de la dignidad real habig sido entregado en rehenes con los hombres hechos , en lugar de las mugeres y los niños. "Era justo , respondió , porque >Y los que cometen la culpa , de- ,' leen sufrir el castigo." Otro Agesípolis , hijo de Pausanias , tenia algunas diferencias con los Atenienses (,/ y estos eliaeS
[ 57] gieron á los Megarianos por árbitros. It Es cosa vergonzosa , 99 dixo Atenienses ! que los 99 que se pican de mandar á la 99 Grecia , conozcan menos lo que 99 es justo, que las gentes de Me- $› gata. ,' G I S. Agis , hijo de Arquedamo, recibió órden de tornar báxo sus órdenes los jóvenes de Esparta, y hacerlos conducir por un hombre á su .país , el qual los baria dueños de la ciudadela. " Te- »veis atrevimiento les dixo, de >Y confiar estos jóvenes á un hom- ›, bre que ha vendido á su pa- » tría ? "
E 5 8 3 Le preguntaron , qué ciencia exercitaban mas los Esparciatas ; y dixo : " La de mandar y ›, obedecer. " Decía , que los Lacedemonios no preguntaban quantos son los enemigos , sino dónde esta ban. Querían impedirle el dar la batalla de Mantinéa , porque los enemigos eran superiores en número. " Quando se quiere man- ,' dar á muchos hombres, dixo, tambien es menester saber com.- », batir á muchos hombres." Registraba las murallas de Corinto , y exáminaba su altura, su fuerza y su extension ; y preguntó : " ¿Quántas son las mugeres que viven aquí? " Un Sofista decía , que nada había mejor que la palabra. "Por
C 9] /9 eso , le dixo , guando tú ca- „lías , no vales nada." Los Argianos , después de una derrota , volvieron sobre él con mas valor. La mayor parte de, los aliados estaba asombrada. Agis lo conoció , y les dixo Tened 3, valor : si tememos nosotros, » que somos los vencedores , ¿qué »les queda que hacer á los venciclos ? " Un Diputado de Abdera , despues de haber hablado mucho tiempo , le preguntó , qué le encargaba que dixera á los -que lo habían enviado ; y su respuesta fué : Que yo te he escucha- ,' do , sin hablar palabra , todo 35 el tiempo que has querido ha- », blar." Alababan á los Eleanos de que sentenciaban con la mayor •
[ 66 ] Un Ateniense trataba de ignorantes á los Lacedemonios. " Es , porque son los únicos que ,› no han aprendido nada malo de ',vosotros." Otro Ateniense le decía "Nosotros os hemos rechazado »ma s de una vez de las orillas del ” Céfiso." "Y nosotros , jamás ' ,hemos tenido trabajo para re- ” pekros de las del Eurotas." Le preguntaron , quál era el mejor medio de agradar á los hombres. = "Diciéndoles las co- ” sas mas agradables , y ofrecién- ” doles las mas infles." Un Sofista se preparaba para leer un elógio de Hércules. = "¿Para qué sirve ese elógio? Hay alguno que piense criti.~ 2, ca ? "
C67 7 44~~~~"•1011111111~111111111111111111 n 1111•111 ANTIÓCO. Antióco, el Éf oro , supo que Filipo había cedido un país á los Mesenianos. " ¿Y les ha cedido 7, tarnbien , respondió valor pa- ,' ra defenderlo?" ARIG.z A. }kan delante de Arigéa elógio de las mugeres. " No es ' ,necesario , dixo hablar con ) 9, entu si a smo de las mugeres be- ' Alas y honestas ; ellas no deben » ser conocidas sino de sus payzires y de sus esposos." E 2
[ 68 I Yendo á Selinontes , pueblo de Sicilia , leyó en un monumen- to unos versos , cuyo sentido es el siguiente : "Ellos han sido víc- »timas del Dios Marte , y mu- ' ,rieron al rededor de los mu- ' ,ros de Selinonte." "Bien me- ' precian la muerte , dixo , por- ' ,que emprendían apagar la ti- ' ,rana ; era preciso dexarla que- ' ,mar toda entera." 11RISTÓ N. Cleomenes , siendo preguntado sobre lo que debía hacer. un hombre pode: oso y virtuo7 so , habla respondido : "Bien á »sus amigos , y mal á sus enemi- ” gos." Alababan este dicho de-
'[ 69] X1 0 lante de Aristón, , y dixo 111. 99 cho mejor es hacer bien á nues- Y, tros amigos , y obligar á nueslic• t)tros enemigos á que nos dis- !I pensen su amistad. " Preguntáronle , que quantos Esparciatas habia. "Bastantes, respo - ndló , para rechazar á sus ”enemigos'." Un Ateniense leía delante de él el elógio de sus compatriotas muertos en un combate contra los Esparciatas , y le dixo ".¿ No concibes tíi , qué hombres , ,, serian aquellos dudada- 99nos ,nuestros que les dieron la ”ffiuerte ? " acá
[70 AR < QUID AMID AS Arquidámidas oyó elogiar á Carilas porque habia sido afable con todo el mundo. "¿Merece, »por ventura, ser elogiado, di- »xo , guando hasta con los má- PP los ha sido afable? " Uno echaba en cara al Sofista Hecatéo, el que en una comida pública de los Lacedemonios habia callado. " Tú ignoras , sin duda , dixo, 2, que el que sabe hablar sabe »tambien. callar. "
71 11.~11.0 411111111111~ ARQUIDAMO, 11170 DE ZEUXIDAMO. Preguntaron á. Arquidámo, quién gobernaba á Esparta ; y respondió "Las leyes , y los »Magistrados. que las siguen." Uno alababa en su presencia á un tocador de Zitara , y admiraba su habilidad. " s i De I dixo qué recom- 9, pensa reservas tú , pues , para »los grandes hombres , si prodi- ' ,gas semejantes elogios á un to- » cador de Zitara ? " Dos - hombres le eligieron árbitro : él Jos conduxo al recinto . consagrado á Palas en el tem- E 4
[72] t ilo de_ metal , y les exigió . _ juramento de que habían de pasar por su decision. Luego que convenidos en ello juraron , les dixo r " Mi , decision es , que no 29 saldreis . .este recinto sin ha- ,' boros compuesto. " No quiso admitir un magnífico manto que Dionisio de Siracusa envió á sus hijas. " Yo 7, temo , dixo , que con semejan- ,' te adorno no me parezcan ya ”feas." AR9UIDA11105 my° DE AGES1LAO. Filipo acababa de ganar la batalla de Querona. Arquidámo,
[ hi j o de Agesilao , recibió una carta de este Príncipe mas fuerte , que tenia la costumbre de verbs. Véase la respuesta que le dirigió : "Mide tu sombra , y 7, no la encontrarás mayor que »antes de tu victoria. " En la guerra contra Filipo le ' aconsejaban Ileváse lejos de su patria el teatro de la guerra. El parage es lo de menos , lo » que es menester considerar es, ' ,dónde seremos superiores á nuestnros enemigos." Felicitabanle por haber ganado una batalla á los Arcadianos dix9 " Mejor habría ' ,sido vencerlos con la razon, ' ,que con la fuera." ( Quando vió una Catapulta j máquina de guerra Para arro- ar - piedras -que por la 1-priinera
[74] vez trageron de • Sicilia , exclamó: "•Ah ! Ya_ bien inútil el va 15/ 921or ASTICRATIDAS• 4111~~m111•1111111/ .111111~~~1. Quando Agis fué vencido por Antígono , cerca de Megalópolis : " ¿ Qué vais á hacer , di- 7,xo uno á Asticrátidas ; os so- 2, meteréis á los Macedonios ? " " Y quién puede impedirnos, ' ,respondió , el morir peleando »por la patria? BIAS. age~~1.11.1.111.111.111~~4, Bias fué atraído á una em-
[753 boscada por Ificrato , General de Atenas. ¿ Qué harémos , le di- ” xeron sus soldados ? " " Voso- Y, tros , respondió , procurar el »conservares ; y yo , morir pe- ”leando." BR A SI D A Brasidas cogió una rata entre unos higos secos ; le mordió, y la soltó. " El mas débil , 27xo , puede salvarse si se atre- ' ,ve á defenderse del que le 2,ce violencia." Herido por una flecha en una batalla ,*, la arrancó de la herída , y con ella dió la Muerte á su enemigo. Preguntaronle cómo habla sido herido. "Vendí-
ae w te 11 ) 11 n1 [8 2 Esparciatas , antes de dar una batalla , hacían sacrificios á las musas. "Para conseguir que sus be- ,' has acciones reciban los elogios „que merecen." TEOPOMPO. .......~11111111~11.1~11~~.- Un extrangero decía á Teopompo : " En mi país me lla- Y, man el amigo de los Lacede- ,9 monios." " Mejor sería , le di- », xo , que te llamasen el ami- !, go de tus ciudadanos y de tu ›, patria. "
Cg3] misgaism~s~1111111111111111111111•1111~1111.0~~~ TECTAMENO. Tectameno acababa de oír leer la sentencia de los Eforos que le condenaban á muerte , y se retiraba riyendo. Preguntáronle , si lo hacía por desprecio á las leyes de Esparta. " No, res- ,/ pondió ; pero me regocijo de >Y hallarme condenado á pagar >Y una multa que puedo satisfacer sin pedir nada á nadie , ni » contraer deudas." CALICRÁTIDAS. Calicrátidas iba á dar el comiii F 2
eta ))1 nr [ 84 bate naval de . los Arginusos. El Piloto Hermón le dixo , que convendría el: retirarse , porque los Atenienses eran superiores en buques. 4 " La retirada seria ver- »gomosa para mi , le dixo , y 9, funesta para mi patria : mi obligacion es el estarme , y »y morir ó vencer." CLEOMBROTO• Cieombroto , hijo de Pausanias , oía á un extrangero que quería apostárselas en virtud á su padre ;y le dixo : " Mi pa- », dre te aventaja en ser padre."
CYII 8 CLEOMENES. Un hombre vil llenaba de inj urias á Cleomeno. "Tía insultas á todo el mundo , le dixo, ›, para que todos se ocupen en responderte, y no tengan dem- », po de hablar de tus atrocida- 5,7 des." En el tiempo de la irrupcion de los Persas , Meándro , tirano de Samos búscó un asilo en Esparta ; y manifestando á Cleomenes todas las riquezas que llevaba , lo estrechaba á tornar lo que quisiera. Cleomenes no tomó nada ; pero temiendo que algun otro ciudadano se dexáse corromper , se dirigió á los Éfo- 1 -4 ' 3 Sn
[ 86 ] ros , representándoles que era interés de Esparta el hacer salir á este extrangero del Peloponeso, no fuera que induxese á algun Esparciata á hacerse despreciable. Su aviso fué executado , y el extrañamiento de Meandro fué proclamado en el mismo dia. Preguntáronle , por qué los Esparciatas , que tantas veces habian vencido á los Argianos , no los habían destruido. " Para de- ,' xar , dixo , á nuestra juventud 33 contra quien exercitarse." Preguntáronle tambien , por qué los Esparciatas no exponían en los templos los despojos de los enemigos ; y respondió : "Por- »que fueron tornados á cobar- 3, des , y por lo mismo no me- », recen , ni ser expuestos á la »vista de la juventud , ni con-
[873 ' ,sagrados á los dioses. " Uno ofrecía á Cleomenes, hijo de.Cleombroto , Gallos exercitados en la peléa , diciéndole, que estos animales estaban llenos de valor , y morían peleando por la victoria ; y le dixo " Da- »me algunos de aquellos que los »matarán , porque estos valen ' ,todavía mas." ABOT AS. Un individuo hacía grandes discursos á Labotas. ¿Para qué, dixo , tan largos discursos , pa- »ra tan poca cosa ? Las palabras 9/ deben ser proporcionadas á las 9/ materias." F4
[ 88 ] LEOTi E QU I D A Se ••• n •••~1111111111111111111~~- n "¿ Qué debe hacerse , pre- ” guntaron á Leotiquidas , para ' ,conservar los bienes que se go- ? " " No abandonarlos to- »dos á la fortuna." Tambien le preguntaron , por qué los Esparciatas bebían poco. " Porque no quieren , res- ”pondió , que los otros tengan razon para ellos , sino tenerla » ellos mismos para los otros." Una Culebra se había enroscado en la llave de la puerta de una casa vecina , y los adivinos anunciaban, que esto era un presagio. " Por mí , dixo , yo no »lo creo ; pero podría muy bien
[89 ” serlo , si la llave se hubiera ' ,enroscado en la Culebra:" Un cierto Filipo tenia por oficio el iniciar en los misterios de Orféo , y vivía en una espantosa pobreza ; pero anuncia. ba e que todos los iniciados por él, serian dichosos despues de su muerte. "Necio, le dixo, por » qué no te mueres tú al instan- ), te , para dexar de gemir en la ' ,miseria ? " Decían á Leotíquidas , hijo de Aristón , que los hijos de Dernarato hablaban mal de él. "Eso nn me espanta , dixo , nin- y,guno de ellos sabe hablar bien."
[90] LEONTE. "-~1111101111~11 Preguntaron á Leonte , hijo de Euricrátidas , quál era el pueblo donde se podía vivir con mas seguridad ; y respondió "Aquel en donde los vecinos, !I ni son demasiado ricos , ni de- Innasiado pobres , donde la jus- ' ,tia es, poderosa , y débil la " Uno decía buenas cosas fuera de tiempo : " Extrangero , le mlixo , tú dices cosas excelen- Y> tes , pero sin venir al caso." bce
LEONIDAS. Leonidas , con la certidumbre de perecer, iba á las Termófilas para combatir á los Persas. Gorga , su esposa , le preguntó , qué la dexaba recomendado ; y la dixo : " Que te cases con un hombre virtuoso, y tengas hijos que le parez- ”can." Los Éfaros le representaron que llevaba poca gente , y dixo : " Bastante es para lo que /, vamos á hacer." Le repusieron : " ¿Y quál es vuestro pro- ,' yecto?" y dixo : al parecer, ›, oponerme á la irrupcion de los ',Bárbaros , y morir , en efec-
[ 9 8 3 la abolicion de las deudas , emprehendió la igualdad de muebles en lo interior de las casas, para destruir enteramente las distinciones y la desigualdad. Corno veía que los lacedemonios aguantaban con trabajo el que abiertamente se les impusiesen estas privaciones , abolió la moneda de oro y plata, y ordenó no corriese otra que la de hierro , en cantidad proporcionada á las necesidades. Desde entonces se destruyó en 4- cedemonia toda especie de injusticia. Ya no hubo medio de robar , de dexarse ganar con los Presentes , ni de elitregarse á la rapiña ; pues no podían , ni ocultar sus riquezas , ni poseer las que fueran capaces de excitar en-
E 99 - vidia , ni servirse de ellas sin peligro, ni hacer con seguridad comercio alguno de importacion, ni de exportacion. Él habla desterrado de la patria las cosas inútiles ; también desterró á. los extrangeros , no queriendo que entrasen en ella, ni mercader , ni sofista , ni adivino , ni charlatán ni artista ; y era ya apartar de allí á todos estos , el haber suprimido toda moneda útil , no dexanclo sino la de hierro. Para destruir toda clase de luxo , y hasta la ambicion de poseer riquezas , instituyó las comidas públicas. Le preguntaban qual era el objeto de este establecimiento ; por qué se iba con armas á estas comidas , y por qué no se componía sino de pocos G 2
[ Ioo] hombres cada rancho. "Esto se ” hace , respondió , para estar » prontos siempre á executar las »órdenes que puedan recibirse, Y> y que si allí se forma alguna 9, con j uracion , no pueda ser sino ,,de un pequeño nárnero de mal 2, con tentos. " Las porciones de comida y bebida eran iguales; la servidumbre y la bajilla lo mismo ; en una palabra , el rico no tenia ventaja' alguna sobre el pobre. Tambien tomó' precauciones para que no pudiesen tener francachelas antes de ir á la comida comun. El que allí no manifestaba ni sed , ni hambre , era maltratado por los otros, como hombre destemplado , que no se con tentaba con la racion de comunidad ; pero guando su falta es-
[ g ol I taba manifiestamente probada, se le multaba. Despues de una dilatada camparia , volvió Agis vencedor de los Atenienses , y quiso tener el gusto de comer siquiera un dia con su muger , y envió á buscar su porcion ,.pero no se la enviaron.; y los Eforos , instruidos al dia siguiente de que había delinquido contra la ley , lo multaron. Los Lacedemonios , indignados con las nuevas leyes , se sublevaron contra el Legislador , lo llenaron de injurias , y quisieron apedrearlo. Perseguido vivamente , se salvó atravesando el mercado , y se refugió en el recinto de Palas , en el templo de metal ; pero mientras huía , Alcandro le saltó un ojo de un palo. G3
[ Io2 El pueblo , de comun acuerdo, entregó el culpado á Licurgo para que le castigáse ; pero lejos de maltratarle , este grande hombre, ni aun le hizo reconvencion alguna ; lo hizo su comensal , y supo tan bien conciliarse su estimacion , que este jóven no se cansaba de, celebrar las virtudes de este sabio , y de bendecir el tiempo que había pasado junto á él. Preguntaron á Licurgo , por qué no permitía se empleáse otra herramienta sin¿ el hacha para trabajar la carpintería de las casas , y la sierra para hacer las puertas : " A fin , dixo , de que ' ,los ciudadanos observen la sen- ” ciiléz en todo lo que compone ” sus casas, y que nadie tenga nada 1, qu e puedan envidiar los otros."
la as [1033 Tambien le preguntaban , por qué había querido que las jóvenes se exercitasen en la carrera , en la lucha , en el tiro del disco y de la flecha : "Para que I/ puedan hacerse madres de una 2, generacion vigorosa ; para que » aguanten con mas fortaleza los ” dolores del parto ; y para que, 9, si es necesario , puedan comba- 7, tir ellas mismas por sus hijos 0, 3 r su patria." Tambien guando una extrangera dixo á Gorgo , esposa de Leonidas que no se veía que otras mugeres mandasen á los hombres sino las de Lacedemonia , la respondió : " Consiste es- 27to , en' que solo ellas paren 27 hombres." Prohibiendo Licurgo á los solteros el espectáculo de los G 4
[104] exe ' rcicios de la juventud , y privandoies los respetos que los jó:- y enes guardan á los ancianos, inspiró á los ciudadanos la emulacion de ser padres. Aunque Dercilidas fué un Capitan célebre , nadie llevó á mal que un jóven le dixera , no queriendo cederle su lugar : "Tú ” no tienes hijos que algun dia ' ,puedan cederme el suyo." Preguntaron á Licurgo , por qué había hecho una ley de casar las hijas sin dote : "Para que Y, la pobreza de las unas , dixo, ,,no las dexe abandohádas, quan- ' ,do las otras sean buscadas por ' ,causa de sus riquezas ; y para ,9 que en la eleccion de una es- ' ,posa , no lleven los hombres /9 otro objeto , que su virtud. " Por esta misma razon desterró
[1053 los afeytes y los adornos. Fixó la edad en que los dos sexós podían casarse , á fin que los dos esposos estuviesen ya formados guando llegasen á tener hij os. El jóven esposo no tenia permiso para acostarse con su muger ; y se le mandaba que pasáse la mayor parte del día y la noche éntera , con los compañeros de su edad : no podía visitar á su muger sino furtivamente , y tornando muchas precauciones para no ser observado. Sorprehen- ¿ido alguno de estas disposiciones , preguntó la razon al Legislador.." Es , réspondió , para ' ,que los jóvenes conserven todo ” su vigor ; que los excesos no ' ,les lleve á la saciedad ; que su » amor sea siempre nuevo , y
[ 06 7> para que la patria les deba ” una generacion vigorosa." Preguntáronle por qué habia ordenado el qué no ofreciesen sacrificios , sino de poco valor. "Para que no dexen jamás ›, de honrar á los dioses." =Por qué mandaba mudar amenudo el campo. = "Para hacer mas daño ›, al enemigo." = Por qué había prohibido atacar las Cortes y las - Fortalezas. = "Para que los hom- » bres de corazon no se expon-, » gan á perecer á manos de una »muges , ó de un niño ó de y, un enemigo , no menos cobar- » de que ,las mugeres r los ni- » fios." Los Esparciatas cuidaban mucho su cabellera , acordándose de lo que decía Licurgo , y era, que el pelo hermoseaba á los buenos
C107] mozos , y hacía mas terribles á los hombres feos. Mandó no perseguir á los enemigos, sino lo suficiente para hacer constar la victoria , diciendo, que no convenía á los Griegos el dar la muerte á. los miserables que se retiraban ; y añadió , que esta regla se acomodaba Cambien á los intereses de Esparta , porque sabiendo los enemigos que no se ensangrentaban contra los que huían , y que mataban desapiadadamente á los que se obstinaban en pelear , encontrarían mucha mayor ventaja en huír, que en querer resistir. Le preguntaron por qué habla prohibido el despojar á los enemigos muertos ; y respondió: "Para que los soldados , encorbándose para despojarlos no
[ I le " Quando fuisteis proclama- !, do vencedor en los juegos ohm- >, picos , ellos solos fueron los que ly os silvaron. " " Y si ellos me >9 silvaron , les dixo , guando no ›, les había hecho sino bien, ¿qué pensais, pues, que harán quan- y, dó les haya hecho mal ? " Admiraban en los despojas tomados á los Bárbaros , la magnificencia de sus vestidos. " Lo 39 mejor que hay , dixo , es va- ,' ler mucho por sí mismo , y ›) no el poseer cosas de gran va- 33 lor."
P AUSANIAS, HICO DE PLUTON AA: Pausanias estaba. en Tegéa, desterrado de su patria , y allí hacía el elógio de los Lacedemonios. " ¿Por qué no te has 39 quedado en Esparta ? " le dixo uno., =" Es , porque. los. Médicos , le respondió , no acos- >9 tumbran vivir con las gentes $9 que gozan salud , sino con los ›, enfermos." H 2
[ 6 ) PlEDARETES. Decian á Poedaretes que los enemigos eran muchos. "Mas » gloria nos resultará , dixo , por- » que son mas los que tendre- • mos que deshacer." Ponderaban en su presencia la dulzura de un cierto hombre afeminado. " No hay que ala- » bar , dixo , á los hombres por- » que se parezcan á las muge- » res , ni A. las mugeres porque » se parezcan á los hombres , á VI menos que las circunstancias no » autoricen á puna mujer á tOws' 3, mar este carácter." Como no fué elegido para el número de los trescientos que
1171 era el mas alto honor cp. Esparta , se retiró riyendo. Los Efo- - ros le llamaron para preguntarle por qué reía. " Yo me rego- »1 cijo , respondió , al ver que », la Repáblica tiene tresciéntos » ciudadanos que valen mas que ») yo." PLISTONACTE. Un Orador de Atenas trataba de ignorantes á los Lacedemonios. "Tienes razon , le dixo Plistonacte , nosotros somos », los únicos que no hemos apren- y, dido nada malo de vosotros." 3
[ Po L IDO RO. '11111111~~. Despues de la entera derrota de los Argianos , aconsejaban á Polidoro de no dexar pasar la ocasion de marchar contra su pueblo , y hacerse dueño de él. Decianle que la empresa era facil; que los hombres habían sido muertos , y que solo quedaban las inugeres. " Yo creo , dixo , que ,5 es muy glorioso el combatir /Y en campaña abierta , y vencer PY los enemigos ; pero despees de ' ,haber peleado por los límites, 31 pensar ahora en tomar la plah. • za , esto me parece injusto. • Yo no he venido á apoderar- ,' me de ella , sino á entrar en
• P O LICRÁTID AS!. Policrátidas iba , con algunos Espárciatas , de Diputado cerca de los Generales del Rey de Persia. Sus Colegas le preguntaron si tratarían corno particulares 6 corno hombres públicos. "Como 171 hombres páblicos , respondió, ›, si salimos bien ; si no , COMO 3, particulares." H 4 [1191 posesion de la tierra que nos peifenéce." Lepreguntarop , pár qué los Esparciata's arrostraban tan valientemente los péligro de la guerra, y respondió : " Porque han aren- ›) elido á respeta r á sus .efes , y no temer á sus enemigos."' 1111 n zft
[120) SE BID AS. Antes de la arriesgada batalla de Leuctra , dixo uno , que esta empresa iba á manifestar las gentes de corazon. " Esta sería »Y una empresa inestimable , di- », xo Sebidas si ella supiera disiy tinguir las gentes de corazon ›, para preservarlas." TELÉ CRE Se 0111~11• Contaron á Telécres , que su padre hablaba mal de él. le No ›, hablaría mal, dixo si no debie- », ra hablar."
121 Su hermano se quejaba de que era menos estimado que él de los ciudadanos , aunque eran hijos de un mismo padre. " Es- », to consiste , le dixo , en que », tú no sabes sufrir una injuria." CAR ILAO. Preguntaron á Carilao , por qué había hecho Licurgo tan pocas leyes ; y respondió : " Por- », que no son necesarias muchas », para gentes que hablan poco." Tambien le preguntaron por qué las solteras de Esparta se mostraban en público con la cara descubierta , guando las casadas no se presentaban sino cubiertas. "El » motivo es , dixo , porque las
[ I22 // solteras deben buscar un espo- ,› so , y las casadas guardar el pp que tienen." Un Bote le resistía con insolencia. te Yo te mataría , le di-, xo , si no estuviera enfadado." Preguntaronle , qual gobier-- no le parecía mejor. "Aquel, xo , donde sin sedicion baten entre sí los ciudadanos ›, por las virtudes.» 6
[123 111111111~111~111~~~1111111~0~~ DICHOS NOTABLES DE LACEDEMONIOS NO CONOCIDOS. L os Tébanos disputaban cierta cosa á los Lacedemonios. " Es 3, necesario , les dixeron estos , te- » ner menos orgullo , ó mas » fuerza." Preguntaron á un I.acedemonio por qué llevaba una barba tan larga. Para ver mejor que » es blanca , dixo , y no hacer » nada que la deshonre." Un Lacedemonio vió á Diógenes que , desnudo enteramente en el rigor del Invierno , afec•
I3o1 j uegos olímpicos , no hallaba lugar : iba por todos lados , y por todos lados no recibía otra cosa, que insultos y bufonadas, de modo, que nadie le daba entrada; pero guando se presentó en el banco de los Lacedemonios , todos los jóvenes se levantaron , y hasta los hombres hechos le ofrecieron su lugar. Todos los Griegos lo aplaudieron. " - 1 0 Grie- ») gos ! exclamó el anciano , me- ,' neando la cabeza blanca ya con ») los años , todos vosotros sabeis s) lo que es honesto , y los La- » cedemonios solos lo practia% can." Un Lacedemonie veía hacer una colecta para los dioses. "Yo 3, no respeto , dixo , á unos dio- », ses que son mas pobres. que
[131 1 Otro oía á un Orador grandes periódos. " ¡ Por Castor y Polux ! dixo , que es un gran- ', de hombre , porque sin asun-h »O to sabe mover bellamente la >Y lengua." • Un extrangero estaba en Lacedemonia , y admiraba el respeto que tenían los jóvenes á los ancianos. " Solo en Esparta, dixo , es agradable el enveje- P> CCr. 9> Un Lacedemonio que tenia, malos los ojos_, partía á la luerra. " Dónde vas tú, le dixo ›, uno , y qué puedes hacer en », el estado que te hallas? " " Si >Y no puedo hacer otra cosa , le ›, respondió , á lo menos embo- ›, taré la espada de un enemi- 1 ›, go." lee Los Lacedemonios habían I 2
[ 132 ) quitado la vida á los Reyés de 'Armas que les habla enviado el Rey de Persia , y el oráculo les mandaba expiar este crimen. Buris y Espartis fueron voluntariamente cerca de Xerxes á ofre- --cerse á su venganza. A su arribo se presentaron á él , y le dixeron les tratáse corno quisiera , por represalias del insulto que había recibido de Lacedemonia ; pero el Príncipe no hi- 'zo n,as , sino admirarlos ; les declaró que quedaban libres , y 4es suplicó quedasen junto á él, " Ah ! cómo podriamos noso- », tras vivir aquí , abandonando /3 nuestra patria , nuestras leyes, 1, y aquellos ciudadanos , por los quales hemos venido desde tan ›, lejos á buscar la muerte ? " 'alunes , uno de los Generales
[ 3 3 1 e de Persia , empleó con ,ellps las mas expresivas suplicas , asegumismos honores . que los principa les privados del Monarca.. "'Bien, le! !Y se dexa ver le responclieron,, ar• P, que tá ignoras lo que. es liber- >Y tad : un hombre asensato no la, sie• cambiará por el Imperio de los. alto », Persas." 1de• Un hombre ligado con un, hi• Lácedemonio , por los lazos de, de• la hospitalidad , se excusó de recibirle el primer dia que se le, rándoles que allí tendrian los ,ty , 11\i presentó ; pero habiendo pedido, prestada el dia siguiente una ma soberbia , se picó de recibir- • le con honor. El Lacedemonio. 1, 1 ' subió á la cama ,-y arrojando los, colchones y cubiertas , dixo eta ci Este fausto . 4 3 4 ., el _que ayer., ,› me impidió el tener una és- I 3
[ 134] tera solamente para acostar- , S, me." Algunos Lacedemonios fueron en calidad de Embaxadores cerca del tirano Ligdamis ; pero éste se excusó varias veces de darles audiencia , y al fin les envió á, decir que estaba enfermo. "Anunciarle , replicaron los 2> Embaxadores , que no veni- 32 mos á luchar con él , sino á ›, tener algunas conferencias." Un Lacedemonio , en una batalla , tenia la espada levantada sobre un enemigo ; oyó tocar la retirada , y no descargó el golpe. Preguntáronle, por qué no había muerto á aquel enemigo ; y respondió : Porque va- ›) le mas obedecer á su General, 35 que matar á un hombre "
(135i 1101110111111111~1111111111.1111111.111111111•1111111•111111111111111111111~1111~1111 INSTITUTOS DE LOS LACEDEMONIOS. Q uando entraban en las salas de las comidas pfibli i cas , el mas anciano , manifestando la puerta, decía : " Ninguna palabra sale 7, por allí" El plato mas estimado de los Lacedemonios , era lo que ellos llamaban el brueto negro (II (1) Congeturan que el brueto negro , ó salsa negra , se componia de sal de vinagre y de manteca de puerco. Costumb. IVIiscel. Lacon. 1 4I' 1 c. 8. a f U1 4
[ 36 Los viejos lo preferian á la vianda, lá qual abandonaban á los mo:- zos. Dicen que Dionisio , tirano de Siracusa , deseando regalarse, compró un Cocinero Lacedemonio , y le mandó que no ahorráse nada para que saliese con perfeccion el brueto negro ; pero guando lo comió , • le pareció tan malo, que lo escupió. " Prin- • dpe le dixo el Cocinero , es x) menester, para sazonar este gui- » salo , exercitarse al modo de • los Lacedemonios , y bañarse ›, en el Eurotas " Después que los Lacedemomos coman moderadamente en pábli¿o , se retiraban á sus casas sin luz. No les era permitido, en ninguna ocasion , el hacerse. alumbrar por la calle : se necesitaba que contraxesen 14, COStLIM--\ u
[ 137 bre de andar sin miédo. en la obscuridad de la noche. No estudiaban las letras si- ) 4o en quanto este estúdio les era necesario , y desterraban de en., • tre ellos todos los demás ; no con menos severidad , que la que empleaban con los extrangeros. - Su educacion consistía en obed ( decer bien , y soportar la . fatiga , vencer , ó morir combatiendo. Todas las estaciones del arlo las pasaban con el mismo man- to , sin túnica , desaliñados , y. absteniéndose quasi siempre de baños y esencias. Los mozos dormían reuni- . dos por ranchos , y no tenían otra cama que, juncos del Eurotas , que arrancaban con sus manos , y sin• el, soçorró del hier-•
[ 13g ro. En el invierno mezclaban con estos juncos otra planta menos dura , y mas caliente. La costumbré era , que los de mas edad preguntasen á los mas jóvenes dónde iban , y á qué negocio , y debían corregir severamente á. los que no resp9n- dian , ó buscaban pretextos. El jóven que era testigo de una fdlta , • y no la castigaba , se sometía por el mismo hecho á la pena • que el otro mere0a. Era una gran vergüenza \el ¿fenderse de las correcciones: El _mozo . qué cómetia una falta , tenia obligacion dé dar, vuelta: á un altar entonando una cancion compuesta contra él. Es-: to era obligarlo á que él mismo. se echára en cara sus propiosi defectos.. Los jóveries , 1 . no , solo-
'39 estaban obligados á respetar sus padres , y estarles sumisos , sino que debían tambien honrar á todos los ancianos , guiarse por sus pasos , cederles el lugar., y estarse quietos y callando delante de ellos. No sucedía lo que en otras repúblicas donde .cada uno no manda sino á sus hijos y á sus esclavos , y no vela sino sobre sus propios negocios ; porque velaban sobre los hijos de los otros como sobre los suyos: esta era una propiedad cómun, confiada á la vigilancia de todos. Si el hijo que había sido corregido iba á quejarse á su padre , era muy vergonzoso á éste el no aplicarle algun castigo mas ; porque segun las instituciones del país , cada ,uno esta-
[ 146 Quando debían la victoria á un ardid de guerra , sacrificaban un Buey ; y solo un Gallo, guando la habian conseguido á fuerza de armas ; queriendo acostumbrar á los Generales á saber tan bien .inventar una extratagenia , como á disponer un Exército en orden de batalla. En sus plegarias pedian el saber tolerar las injurias. Pedian á los dioses les concediese lo que era bueno ; luego , lo qué era hermoso , y no les pedian mas. Un proverbio suyo decía, que desde luego era preciso poner manos á la obra , y despues implorar la fortuna ; queriendo hacer comprehender , que es necesario empezar por el trabajo y por ayudarse á sí mismo , antes
111 [ 147] de implorar el socorro divino. Para que los muchachos concibiesen horror á la embriaguéz, les mostraban los esclavos 'sumergidos en este vicio. Ellos no veían , ni Tragedias, ni Comedias , porque no querían; ni de burlas , ni de veras , oír palabra alguna contraria á leyes. Cefisofón se alababa de poder hablar un día entero sobre qualquier materia ; pero lo desterraron , diciendo , que un buen Orador debía proporcionar la extension de sus discursos á la importancia de los asuntos. Los solteros eran castigados por la vergüenza. No eran al» mitidos en el expectáculo de las luchas y juegos de la juventud. Los Magistrados los obligaban en Invierno á dar una vuelta , des- K 2
[ 1 4 8 I] nudos , al Mercado , entonándo una cancion compuesta contra ellos. El General tenia junto á sí en campaña .á un Lacedemonio que hubiese adquirido la corona en alguno de los juegos de la Grecia. Decian , que un dia , en los juegos olímpicos , ofrecieron á un Lacedemonio grandes sumas de dinero ,porque se retirára de la lid. El no la acepte, y , despees de mucho trabajo, abatió por fin á su .adversario. " bien ! qué ganas mas , le ' ,preguntaron , en esta victoria?" " El honor , respondió., de com- » batir á vista de mi General." bilk-tQf
DICHOS NOTABLES DE LAS MUGERES DE LACEDEMONIA. • espues de la muerte -de Brasidas , los ciudadanos de Anfipo• lis , que se hallaban ' en Esparta , fueron á visitar á su madre Agileonis. Ésta les preguntó si había muerto con gloria , y de un modo digno de su patria : su respuesta fué un elógio magnífico de este General , al qual trataron de un - hombre del mayor mérito que jamás hubo entre los Lacedemonios. " Deteneos , ex- ') trangeros , les dixo ella ; mi K 3
[I503 19 hijo era hombre de corazon ; pe- >, ro Lacedemonia tiene muchos $7 otros ciudadanos que valen mas », que él (i)." Aristágoras de Mileto verja empeñar á Cleomeno en que hiciese la guerra al Rey de Persia , en favor de los Yonianos, y le prometía sumas • considerables ; pero mientras mas repulsas llevaba , mas aumentaba sus promesas, "Padre , le dixo Gor- ,5 go su hija , echad fuera á es- » te extrangero , porque va a corromperos." Su padre la mandó cierto día , que diese trigo en pago, (1) La verdad es , que Brasidas fué el mas grande hombre que Es-- parta produxo en su tiempo.
[ 1 5 3 á un hombre : "Este hombre ha » sido , añadió el padre , el que S> me ha enseriado á hacer buen !Y vino." "Tanto. peor , repuso », ella , porqu&si el vino es bue- Y> no , se beberá mas , y los que » beban , gustarán mas de este !Y deleyte y se harán peores de ,› lo que son." Ella vió que Aristágoras se hacía calzar por un criado : Pa- !, dre , le dixo , t no tiene manos este extrangero ? " Un extrangero arrastraba blandamente su manto. Ella lo apartó : Retírate, le dixo , que 9, ni aun sabes hacer lo que ha- 1 rl ce muy bien una mugen" Acrooto , sobrino de Girtias, fué herido gravemente en un dbs combate de muchachos ; y le traxeron cómo muerto. Los amigos K 4
[ 152 y las gentes de la , casa , daban grandes alaridos. " z No calla- !, réis ? dixo la valerosa Girtias. >Y Él ha manifestado la sangre 3, de que ha nacido. Quando su- Y9 cede algun accidente á las gen- ,/ tes de corazon , no se ha de » gritar , sino socorrerlas." Vinieron á anunciarla de Creta la muerte de este mismo. Acrotato. " Quandomarchó con- !, tra los enemigos , dixo ella, y, fué , 6 para darles la muerte, ó recibirla. Mas dulce es el saber que ha terminado sus días de un modo digno • de mí , de su patria , y de sus antepasa- », dos , que el verle llevar una. », larga vida en la pusilanimidad y cobardía." • Damatria supo que su hijo era un cobarde indigno de su
• ad 3 3 madre : guando se presentó delante de ella , le dió la muerte. Sobre ella compusieron este epigrama : Lacedemonia , esta madre ha dado la muerte á • Damatrio su hijo , Lacedernonio , que habla sido un trans- • gresor de las leyes de su país." Otra hizo lo mismo con su hijo , porque había dexado su puesto : " No era mi hijo , dixo ›, ella." A otra la dixeron que su hijo había salvado la vida huyendo ; ella le escribió : Aqui corren de tí malas noticias : ,3 hazlas cesar , ó dexa de exis- » tir." Un Lacedemonio se presentó á su madre , y ésta le preguntó : " Cómo van los nego- » cios ode la patria?" To
5 4 3 » dos han muerto , la dixo." Con semejante respuesta , cogió la madre una teja , le dá con ella en la cabeza , y le mata , diciendo:. " Te habían ellos elegido para mensagero de su desgracia? " Un hijo anunciaba á su madre la muerte generosa de su her-, mano. No te avergüenzas , le respondió , de no haberle acorn- ,› pafiado ? " Una .muger tenia cinco hijos, y á todos los envió á la guerra. Ella se estaba en un barrio esperando noticias del combate.. Llegó un hombre , y le preguntó ; respondióle éste , que todos sus hijos habían muerto. " No es ), eso , vil esclavo , le dixo , lo » que yo pregunto , sino ¿qué • hace la patria? " " Queda vic- » toriosg. , la clixo ; y 9xcianió:
[155) "-Con gusto recibo yá la noti-• », cié de la muerte de mis ›, j os." Otra enterraba á su hijo. Una. vieja del comun se acercó á diciendo : "Qué destino!" " ›, Castór y Polux , que ha sido !Y bueno ! exclamó la.madre : Mu - p, rió por la patria , y para ella lo, » dí á luz." Una muger de Yonia estaba, muy envanecida con un soberbio: adorno bordado por ella. Una Lacedemoniana la presentó sus., quatro hijas<, todos de rara belleza : " Vé ahí , la dixo , qua- » les 'deben ser las obras de una ›, muger virtuosa , y por lo que », debe tener orgullo y vanidad." Algunos desterrados de Chio, 11 1 llegados á Esparta , formaban, gra,ndes quejas contra Pxdaretes,,