Dia io: La Opinión de Málaga
15 Feb e o 2013
El alma de la ciudad
San iago Quesada
Di ec o Escuela A qui ec u a
El p ime Me o cons uido ue el en sub e áneo de Lond es, el Me opoli an Railway
se inaugu ó en 1863 y enía sólo seis kilóme os de longi ud. A nues o país llegó ocho
años más a de, al p incipio consis ió en un an ía i ado po caballos que eco ía las
calles de Mad id, has a que en 1898 se con i ió en un medio de anspo e eléc ico,
limpio pe o demasiado incómodo pa a con i i con el anscu i de la ida dia ia y
co idiana, po lo que se decidió en e a lo. Ha pasado más de un siglo y desde hace
pocos años comenzamos a e cómo dis in as capi ales andaluzas inco po an ese
medio de anspo e a su paisaje u bano, asumiendo de e minados pa áme os de la
pos mode nidad como mo ilidad, eco idos, aho o ené ico de iempo… pe o a
eces ol idando o os como el alo del iempo, la iden idad, la memo ia o la idea
misma de la p opia ciudad.
La implan ación de es e medio de anspo e ab e a ias líneas de pensamien o que
son imp escindibles pa a adop a decisiones ace adas, opo unas y aco des con la
ealidad de cada luga . Me e ie o a emas que ienen que e con la ci culación de
pe sonas, con el núcleo u bano, pe o sob e odo con el modelo de ciudad que
deseamos pa a el u u o. Siemp e he c eído que la e lexión es p e ia a la acción pe o
me emo que en es e asun o de los me opoli anos las p emu as, la necesidad de
inaugu a y cie os a p io i, basados en la demonización de los ehículos, la
sac alización de las bicicle as o la sos enibilidad –un é mino que de an o usa lo se ha
con e ido en un pleonasmo al aplica lo a concep os que de po sí lo son- se han
an epues o al modelo, a la iabilidad y a la opo unidad de implemen ación de es a
o ma de anspo e en nues as ciudades.
Vi imos iempos en los que el paisaje que nos acompaña es á ade ezado po algunos
edi icios an asma, con enedo es de la nada, su gidos como consecuencia de una
a qui ec u a del espec áculo y comenzamos a acos umb a nos a e aíles de an ías
llenos de maleza, ma quesinas de úl ima gene ación lanqueando monumen os o
agones pa ados po al a de inanciación. Los ciudadanos enemos la obligación y
esponsabilidad de e i a despil a os semejan es.
En Málaga ha su gido un in enso deba e sob e la con eniencia de con a , en supe icie
o so e ado, con es e medio de anspo e. Se han plan eado dos al e na i as cuya
elección depende o dependía, al pa ece , de una única a iable consis en e en la
iabilidad económica de una solución sob e o a. Discusión in e esan e, y necesa ia
sin duda, pe o absolu amen e insu icien e si p e iamen e no a endemos a los alo es
de la ciudad que que emos p ese a , al modelo que que emos po encia y desa olla
y, sob e odo, eniendo en cuen a que se p e ende cambia sob e la ma cha algo
e lexionado, p oyec ado, decidido y pac ado p e iamen e a su inicio. Eso se llama
imp o isación, y ampoco sale ba a a.
Sin emba go, al hilo de es e deba e del Me o se ha abie o o o, no menos impo an e
e in e esan e, el de la legi imidad en la in es igación, análisis y desa ollo de la ciudad
que quie en sus habi an es en e a quien adminis a los ecu sos que inancian su
desa ollo. En es e sen ido, son espe anzado as las decla aciones e ec uadas en los
úl imos días po el máximo esponsable polí ico del ejecu i o andaluz que an epone el
análisis écnico, u banís ico, sociológico de expe os y el juicio de la ciudad, po
encima del c i e io polí ico de la adminis ación que inancia las ob as.
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El a qui ec o Ralph E skine man enía que en el desa ollo de un p oyec o, el clien e es
un ma e ial de cons ucción an impo an e como el ho migón, el lad illo, la pied a, la
made a o el ace o. Independien emen e de la calidad y cuali icación del a qui ec o,
nunca hay buena a qui ec u a sin un buen clien e. El disce nimien o ciudadano debe
se p e io y complemen a io al sabe hace de los écnicos, si conseguimos que es os
dos elemen os se unan, jun o a la esponsabilidad compa ida de adminis aciones y
en idades de c édi o, consegui emos que la mode nidad, la ecnología y la calidad de
ida lleguen a la ciudad sin pone en iesgo su iden idad y ca ác e .
Una ciudad sin alma es una ciudad en e ma. Pa a aseando a Unamuno: país, paisaje,
paisanaje; la iden idad de un país la cons uyen y de inen su paisaje y sus paisanos. El
alma de nues as ciudades no eside en su p ecio sino en el alo que sus habi an es
le damos a nues a o ma de ida, a nues os espacios, nues o pa imonio, nues a
memo ia.
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