Los discu sos c í icos cinema og á icos de los años ein a al se icio de
los alo es epublicanos
Fe nando Redondo Nei a
(Uni e sidad de San iago de Compos ela)
Cuando en 1931 se ins au a la II República, los discu sos c í icos gene ados en el ámbi o
cinema og á ico pa icipan ac i amen e de la necesidad de di undi aquellos alo es
democ á icos que daban o ma al égimen epublicano. Así se obse a en algunas c í icas y
a ículos sob e la indus ia del cine de aquel momen o his ó ico
When in 1931 he Second Republic is p oclaimed, he c i ical speeches in he
cinema og aphic ield ake ac i e pa in he need o dissemina ing hose democ a ic alues
ha o m he epublican egime. This is wha can be deduced om some e iews and
a icles abou mo ie indus y a his his o ical momen .
Di ección del au o :
Uni e sidade de San iago de Compos ela
Facul ade de Ciencias da Comunicación
A d. de Cas elao, s/n
15782 San iago de Compos ela
co eo elec ónico: [email p o ec ed]
El in enso deba e polí ico que se gene ó en España con mo i o de la implan ación de la II
República se ex endió, signi ica i amen e, al e eno cinema og á ico, donde el a amien o
c í ico de los ilmes, los a ículos sob e los a a a es de la indus ia o los ensayos de ca ác e
eó ico se ie on in adidos po las e lexiones de u gencia su gidas de aquel cambio
his ó ico.
An es de en a a analiza es e co pus c í ico, se ía necesa io eco da la posición
que ocupa la ins i ución cine cuando, en plena ansición desde la e apa silen e hacia la
sono a (úl imos años ein e), comple a su inco po ación al sis ema de medios de
comunicación de masas. Ello explica á la a ención que despie a como obje o de deba e y
análisis, en an o que hecho comunica i o de demos ada capacidad de di usión masi a,
bien di igido hacia el en e enimien o o bien hacia la in o mación. Con iene eco da , po
ello, que la na u aleza plu al del enómeno cinema og á ico le con ie e, po una pa e, en
medio de dis u e y de ocio de las nue as sociedades u banas, capaz po an o de in lui
sob e las men alidades colec i as, de cons ui imagina ios sociales, de gene a modas,
endencias y cos umb es; de incidi , inalmen e, sob e la con igu ación de la opinión
pública. Todo ello, sob e odo, a a és de las na aciones de icción, pe o sin ol ida que
es e es ambién el momen o de mayo implan ación de los no icia ios – p ime a
ap oximación a una cie a in o mación audio isual – que se cons i uyen en es imonio del
de eni polí ico- social y, en una p oyección hacia el u u o, en uen e pa a la in es igación
his ó ica. A su ez, el documen al alcanza en es os años su con igu ación canónica
gené ica, es uc u ada sob e la que se ha conocido como modalidad exposi i a, en la que la
oz o e , o comen a io o , di ige al espec ado en la lec u a de las imágenes y ija un
sen ido conc e o a la ep esen ación de la ealidad lle ada a cabo. Así se explica, en
de ini i a, que no pueda conside a se baladí la a ención p es ada a las múl iples ace as
(a ís ica, polí ica, económica, social,..) que encie a el espec áculo cinema og á ico.
En o o o den de cosas, la ansición de los años ein e a los ein a, cuando se
agua y se implan a la II República, ue es igo de una p oducción cul u al que, en odas
sus mani es aciones, pa icipó ac i amen e del e o polí ico que imp egnó la sociedad
española del momen o. La ideologización del a e en gene al, y del cine en pa icula , es un
enómeno mundial que iene ma cado po la c isis de 1929, el auge de los o ali a ismos
polí icos o las ensiones polí icas y sociales; es as úl imas p o ocadas, en buena medida,
po las o ganizaciones ob e as y de izquie das que p esionan sob e las democ acias
bu guesas, o ganizaciones guiadas p incipalmen e po el ejemplo de la URRS. Es o
explica á las di icul ades de di usión del cine uso en los países de la Eu opa Occiden al, y
en España en pa icula , cuyo caso abo da emos aquí. A es e ma co con ex ual esponde el
p og esi o abandono de la expe imen ación angua dis a y la de i a hacia un a e
dominado po p opues as ealis as, como bien demues a, en el campo del cine, el auge del
documen al social con los ilmes de la escuela b i ánica, de Jo is I ens, de los
no eame icanos de la F on ie Films o, en España, algunos casos aislados como Las
Hu des / Tie a sin pan, de Buñuel.
Es e es, po an o, el ma co gene al sob e el cual con iene si ua la p oducción
c í ica cinema og á ica, que ambién se olca á en la a ea de di undi y consolida aquellos
alo es democ á icos que debían da o ma al égimen epublicano. Debemos ene en
cuen a, de es e modo, la agilidad de la nacien e epública, pa a cuya es abilidad u u a se
p ecisaba la pues a en ma cha de un p oceso de socialización que asegu a a la con i encia
democ á ica, el p og eso económico y la paz social. Los eme gen es, y ya en onces
pode osos, medios de comunicación de masas es aban llamados a cons i ui se en el
p incipal agen e de socialización. Así lo supie on e algunos de los p incipales pe iodis as,
c í icos o eó icos del cine de la época. Sin emba go, las clases polí ica e in elec ual – no
ol idemos el papel ac i o desempeñado po los in elec uales - hicie on depende aquella
es abilidad del sis ema educa i o; cie amen e, o o pode oso agen e socializado , pe o que
sólo pod ía deja e sus u os a muy la go plazo.
Un nue o ac o en a aquí en escena que ayuda a explica la p io idad concedida a
la educación. Se a a de la polí ica de e o mas plan eada po la adminis ación
epublicana, en e las cuales la e o ma educa i a ocupa un luga de p i ilegio. Ya en 1931,
en un dec e o sob e la c eación de nue as plazas de maes o, se hace e e encia al papel
cen al ese ado a la enseñanza an e la nue a e apa polí ica que se ab e: “España no se á
una au én ica democ acia mien as la inmensa mayo ía de sus hijos, po al a de escuelas, se
ean condenados a pe pe ua igno ancia”.
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1
Dec e o ci ado a a és de Ma iano Pé ez Galán (1981, junio-julio). La enseñanza en la II República
española”. A bo , 426-427, p. 87
Exis e una iloso ía social de ondo que explica es e in e és po la educación,
en endida ambién en un sen ido amplio de didac ismo cí ico, de ap endizaje en los alo es
de la democ acia; incluso de cie a idea de la cul u a como edención y como mo o de
p og eso. Hablamos del llamado egene acionismo, p opugnado desde p incipios de siglo
po in elec uales como Joaquín Cos a, de enso del impulso educa i o como p incipal
eso e pa a el p og eso del país. En un p og ama educa i o p esen ado en 1906 esc ibe:
“Reno a has a la aíz las ins i uciones docen es, o ien ándolas con o me a los dic ados de
la pedagogía mode na, poniendo el alma en e a en la escuela de niños y sac i icando la
mejo pa e del p esupues o nacional, en la pe suasión de que la edención de España es á
en ella o no es á en ninguna pa e.” (Fe nández Clemen e, 1989, p.95). Po su pa e, pa a
O ega y Gasse , la o a e e encia in elec ual del momen o, el p oblema de España e a un
p oblema de pedagogía social. Sob e es a cues ión, me ece la pena ecoge lo siguien e de
una con e encia p onunciada en 1910 en Bilbao: “Si educación es ans o mación de una
ealidad en el sen ido de cie a idea mejo que poseemos y la educación no ha de se sino
social end emos que la pedagogía es la ciencia de ans o ma las sociedades. An es
llamamos a es o polí ica: he aquí, pues, que la polí ica se ha hecho pa a noso os pedagogía
social y el p oblema español es un p oblema pedagógico”. (O ega y Gasse , 1998, p.111)
En de ini i a, la ex ensión cul u al, en su más amplia acepción, pasó a conside a se
como un e icaz modo de implica a las masas en la ida polí ica, social y económica del
país, ganándolas así pa a la causa epublicana.
En odo caso, los medios de comunicación social del momen o (p ensa, adio, cine),
de ya p obada e icacia como ins umen os de pe suasión en la que se denominó “e a de las
masas”, no ue on u ilizados, ni mucho menos, en odo su po encial en esa labo de
socialización en los nue os alo es y nue as o mas polí icas. No obs an e, sí cabe
cons a a un uso subsidia io como apoyo en las a eas educa i as. Las Misiones
Pedagógicas, ins au adas el mismo año 1931 pa a lle a la cul u a a lo más ecóndi o del
país, son una buena mues a de ello.
Sob e es as bases, la ba alla de los esc i o es de cine
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se plan eó en o no a un mayo
uso de las películas pa a la ins ucción de las masas, desde la con icción, como hemos
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Con iene llama la a ención sob e la posición que, en es a época, pasa a ocupa la c í ica en odo el
en amado cinema og á ico. Así lo hace no a un comen a is a que inicia su labo en es os años, Villegas
López, quien asegu a que ue en los años ein e y ein a cuando la c í ica se p o esionalizó, abandonando
is o, de que en dicha ins ucción, en an o que ap endizaje de los alo es democ á icos, se
jugaba la epública su u u o. A es a a ea se dedica on Juan Pique as y Ma eo San os, dos
impo an es c í icos de la época con los que iniciamos nues o eco ido pano ámico po el
e i o io de las ideas que inculan cine y epública. Ambos insis ie on en solici a un ipo
de cine que die a cuen a de las necesidades de p omoción social, di usión e incluso
p opaganda que exigía la si uación polí ica.
Juan Pique as, conocido mili an e comunis a, impulso del cineclubismo y
di ulgado del cine so ié ico y de angua dia, eje ció la c í ica cinema og á ica en el dia io
El Sol, en La Gace a Li e a ia (una de las p ime as publicaciones cul u ales que p es a on
al cine una conside ación simila al dedicado a o as exp esiones a ís icas), en Popula
Film y, inalmen e, en la e is a que él mismo di igió, Nues o Cinema. Se á una de las
oces que con mayo ehemencia eclame un cine que a ienda a ines sociales, cul u ales y
educa i os, pa a cuyo come ido, asegu a, es á especialmen e ecomendado dada su
capacidad de con oca o ia del público. Y así esc ibi á en Nues o Cinema, en oc ub e de
1932: “Desde Lenin has a el Va icano econocen al cinema como un a ma social
o midable. Po se un espec áculo que ag upa e dade as mul i udes, las ideas que expone
son sumamen e e icaces” (Llopis, 1988, p.161).
3
Pique as nunca dejó de eclama un ipo
de cine que si ie a a un in social, como a i ma á en un a ículo pos e io de es a misma
e is a: “Nadie igno a ya que el cine es hoy, al mismo iempo que una indus ia, un
ehículo de ci ilización y cul u a al amen e e icaz cuando es e cine se encuen a en manos
que saben u iliza lo dignamen e” (Llopis, 1988, p.138).
4
Llama la a ención la con e gencia de opiniones sob e es e mismo asun o po pa e
de c í icos de muy di e sas endencias. Jun o al comunis a Pique as, nos encon amos con
los esc i o es asociados en o no al denominado G upo de Esc i o es Cinema og á icos
Independien es (G.E.C.I.), o mado po Benjamín Ja nés, An onio Ba be o, Ra ael Gil, Luis
Gómez Mesa y Manuel Villegas López. Si uados en un supues o cen o polí ico,
ep esen an, según a i ma Román Gube n, la ap oximación al cine de los in elec uales
se idumb es publici a ias an e io es, cuando su gen y se consolidan las e is as de mayo au oexigencia en la
conside ación cul u al del cine y, concluye, cuando los in elec uales se implican a a o de un cine español
p o esional y de calidad. Ve : Manuel Villegas López (1958, julio-agos o). Diez años decisi os del cine
español 1926-1936. Film Ideal, 21–22, pp.7–9.
3
Publicación o iginal en Nues o Cinema (1932, oc ub e). 7.
4
Publicado en Nues o Cinema (1935, agos o, 2ª época). 4.
bu gueses de la República (Gube n, 1977, p.206). En Ci a de Ensueños, lib o de Benjamín
Ja nés edi ado po GECI, puede lee se el mani ies o undacional del g upo, que des aca la
dimensión alcanzada po el cine como medio de comunicación de masas y, como al, su
posición de p i ilegio en la sociedad como po encial ac o de cambio, en con as e con su
o a e ien e de indus ia cul u al: “El cine es ya una de las más pode osas ue zas de
nues a época: un a e nue o, un medio de cul u a, un a ma polí ica, económica, social... Y
es á o jado po quienes no en en él más que un medio de ob ene un éxi o come cial”
(Ja nés, 1936, p.7).
Ace ca de la labo educa i a como mo o de p og eso social y de no malización
democ á ica, y de la unción que en es e sen ido podía cumpli el cine, cabe menciona la
exis encia de Acción Cul u al Cineg á ica, publicación especializada dedicada
especí icamen e al cine didác ico. El en usiasmo que despe aba la po encialidad educa i a
del cinema óg a o conduce al edi o ialis a de su p ime núme o a conside a a Joaquín
Cos a como p ecu so del cine educa i o (1931, junio, p.2). Si pa a Cos a, leemos allí, la
in uición e a el mé odo más segu o pa a llega a la in eligencia del alumno, el cine
ep esen a, pa a es e mismo in, la mayo e olución en lo que se e ie e a medios de
enseñanza, pues iene la i ud de man ene despie as la cu iosidad y la a ención. Sob e la
cualidad del cine como medio in ui i o de enseñanza, es habi ual encon a , en es a época,
in es igaciones lle adas a cabo po pedagogos que a an de apo a algún ipo de
inno ación en el ámbi o educa i o. Ci a emos únicamen e el caso de M.F. Al a , au o del
lib o Cinema og a ía pedagógica y educa i a (1936), que ecoge los abajos lle ados a
cabo median e una beca de la Jun a pa a la Ampliación de Es udios, o ganismo inculado,
como es sabido, a la Ins i ución Lib e de Enseñanza, la cual, a su ez, se á la e dade a
inspi ado a de la polí ica educa i a epublicana. En es e olumen, además de o ece
in e esan es desc ipciones del uso que se hace del cine educa i o en algunos países de
Eu opa, a i ma que los ilmes son un auxilia e icaz del maes o, ú iles como complemen o
e ilus ación de las lecciones del p og ama escola . Pe o sob e odo indica que el cine es un
inmejo able medio de enseñanza in ui i a en ausencia de los obje os, de expe iencias y de
obse aciones di ec as (M.F. Al a , 1936, p.8).
De eg eso a Acción Cul u al Cineg á ica, esul a signi ica i a la conexión que se
es ablece en aquel a ículo, inspi ado en la igu a de Joaquín Cos a, en e el p og eso del
país y el de la educación, dejando en e e ambién la in luencia de O ega y Gasse :
“Nues a pa ia en su po en e esu gi , no puede queda se a ás y el Gobie no P o isional de
la República ha indicado en ecien e mani ies o el in e és que el p oblema cul u al, que es
p oblema esencialmen e español, le me ece, señalando muy especialmen e la aliosa ayuda
con que cuen a, al emplea el pode oso auxilia que es el Cinema pa a la di usión de la
cul u a” (1931, junio, p.3). Enume a a con inuación una se ie de medidas adop adas po la
adminis ación epublicana, como la elabo ación de ca álogos de películas educa i as a
disposición de las escuelas, u o as inicia i as, ambién de ca ác e o icial, si bien an e io es
a la implan ación epublicana, como la c eación del Comi é Español de Cinema Educa i o.
Las espe anzas deposi adas en la capacidad educa i a del cine dan luga , en es a
misma publicación, a opiniones en usias as como las e idas en el a ículo i ulado “Lo que
es el cine educa i o”. El au o de es e ex o sin i ma se e ie e a la “ ue za incalculable”
del medio cinema og á ico pa a lle a la cul u a a las masas u ales y anal abe as del país.
El e o con que se elacionan cine y e o ma educa i a conduce a a i maciones an
con unden es como es a: “El gobie no p o isional de la República con cla a isión de la
ealidad, se ap es a a esol e el p oblema cul u al con una ene gía pa a la que son pálidos
odos los elogios”.
Sin emba go, an buenas expec a i as se an a e ensomb ecidas po los ecelos
que p o oca el cine uso, an con o e ido como admi ado en la época, p incipal modelo
de e e encia pa a odos aquellos que de ienden un cine didác ico, pe suasi o y o ien ado
de las masas. También desde las páginas de Acción Cul u al Cineg á ica se hace una
ce ada de ensa de las películas usas, que an os p oblemas de censu a deben ence pa a
su exhibición no malizada en las democ acias occiden ales. En el caso español, no se á
di ícil adi ina que dichas di icul ades se de i an del deba e abie o espec o del alcance
que han de oma las e o mas epublicanas. El modelo so ié ico de o ganización social e a
una aspi ación econocida de g upos polí icos de izquie da que p e enden conduci la
up u a epublicana hacia la senda de la e olución. Dada es a si uación, y a la is a de la ya
pode osa y econocida capacidad de in luencia del cine como medio de comunicación
social, los ilmes so ié icos nunca deja on de se is o como un agen e pelig oso de
in luencia y pe suasión social.
También la e is a que es amos glosando, Acción Cul u al Cineg á ica, coincide
con la mayo ía de c í icos cinema og á icos en la a ención p es ada al cine uso, modelo a
segui en la nue a e apa que se ab e en España. En el a ículo “Los cinemas ob e os y el
cinema en el campo” su au o , Felipe Do ado, epasa las ac uaciones lle adas a cabo en
Rusia en la di usión de la p opaganda a a és de la pan alla. T as o ece de alladas
in o maciones sob e sesiones de cine cien í ico y educa i o, exhibiciones ambulan es y
p oyecciones pa a ob e os, concluye con la suge encia de que en España se lle en a cabo
inicia i as simila es. Todo ello con la con icción de que sólo la p opaganda a a és del
cine me ece el cali ica i o de e dade amen e e icaz.
Si hubo un c í ico que no se cansó de eclama una mayo conside ación pa a el cine
so ié ico, ese ue Ma eo San os. Di ec o de Popula Film, mili an e ana quis a y
espo ádico cineas a documen al, lamen a el os acismo al que la adminis ación epublicana
some e a los ilmes de los maes os usos: “Es dolo oso que la República no quie a
econoce el al o alo ins uc i o que pa a las masa, y aun pa a la mi ada in elec ual,
encie a el cine uso” (1931, julio, p.1).
5
Exhibidas casi de modo clandes ino en sesiones
especiales de cine-clubes di igidas a éli es in elec uales, es as películas despe a on la
descon ianza de las au o idades epublicanas, que p ocu a on e i a su di usión masi a
en e los colec i os ob e os. El p opio San os da no icia, en es e mismo a ículo, de que El
aco zado Po emkim ue p esen ado en el A eneo de Mad id an e un público de esc i o es,
in elec uales y homb es de ciencia.
6
O o c í ico habi ual de Popula Film, y pos e io
cineas a de la ga ayec o ia en el cine español de pos gue a, Ra ael Gil, ei e a el males a
p oducido po la p ohibición en España de los ilmes so ié icos y añade que el gobie no
debe ía pe mi i las como “medida de cul u a y democ acia” (1931, se iemb e, p.1).
El ya ci ado Juan Pique as se cuen a ambién en e los más e ien es admi ado es
del cine so ié ico. De ello quedó cons ancia en odas las publicaciones en las que esc ibió.
5
Respec o del ca ác e didác ico y socializado del cine uso, sob e lo que an o insis i á Ma eo San os,
me ece la pena ecoge o os dos pá a os de es e signi ica i o a ículo: “Un cinema así que se inspi a en la
ida ha de se po ue za cons uc i o pues o que es educado . Aleccionado de masas, de mul i udes, más que
de indi idualidades aisladas, sin con ac o en e sí”. Un cine de masas, educado social: “¿Sin dispone de un
ins umen o de enseñanza an p ác ico y an obje i o como el cine, hab ía podido educa se a un pueblo an
ágicamen e anal abe o e igno an e como el uso?”
6
Pa a un mejo conocimien o de la di usión en la España epublicana del cine so ié ico, puede acudi se a
Juan A. Ma ínez B e ón (1998). Some imien o y censu a de la ilmog a ía so ié ica du an e la II República.
En Jose xo Ce dán y Julio Pé ez Pe ucha (coo ds.), T as el sueño. Ac as del cen ena io (pp.121–132).
Mad id: Academia de las A es y las Ciencias Cinema og á icas de España.
Demos ó un amplio conocimien o de las películas so ié icas; conocimien o a o ecido po
el hecho de que i ió du an e la gas empo adas en Pa ís, un p i ilegio con el que no
con a on o os p o esionales de la c í ica de cine en España, quienes sólo podían esc ibi
ace ca de los í ulos más di undidos de aquella cinema og a ía. Fue al su empeño en
p esen a lo como ejemplo a segui , que incluso p omo ió la p oducción de un cine
p ole a io, pensado pa a se c eado, dis ibuido y exhibido en e los abajado es.
En e los muchos a ículos que Pique as dedicó al cine so ié ico, des acan aquellos
en los que pone de elie e la e icaz unión de a e y p opaganda que p esen an es as
películas: “Los cineas as so ié icos die on a sus películas un co e polí ico y doc inal, con
el deseo de o ien a a la masa y de colabo a e icazmen e a la expansión ideológica de
Rusia. Pe o sin ol ida nunca que el cinema e a un a e” (Llopis, 1988, p.116).
7
Algunos de los p ime os lib os eó icos que se publica on en España sob e el a e
cinema og á ico, en los años ein e y ein a, se ocupa on ambién de es udia aquello que
hacía del cine uso un modelo de inno ación es é ica y e icacia p opagandís ica.
Conc e amen e, Ma ínez de la Ri a señala en El lienzo de pla a que la ue za incon es able
de la película usa “es á en su igo i al, en su p oximidad a la ie a” (Ma ínez de la
Ri a, 1928, p.69). Sin emba go, es e au o sí e jus i icadas las di icul ades de es e cine
pa a exhibi se lib emen e en el ex e io , dado que es un a ma más de p opaganda del
égimen so ié ico, aunque admi e que se es á u ilizando como un ins umen o o midable
pa a la educación del pueblo uso en los nue os ideales y p ocedimien os polí icos.
En un ensayo sob e los condicionan es indus iales del cine y los gus os cul u ales
del g an público, el c í ico Manuel Villegas López acude ambién al cine uso pa a des aca
que los alo es es é icos no es án eñidos, necesa iamen e, con una buena acogida popula
de los ilmes. Po eso a i ma que aquel es el e dade o cine de masas, que supo supe a las
con adicciones del cine capi alis a al iempo que demues a su u ilidad como ins umen o
didác ico y pe suasi o. Resal emos el siguien e pá a o de su lib o, A e de masas: “(...) el
cine uso, donde se lle a a cabo la cons ucción conscien e de un o den social, el cinema
ep esen a y si e, conscien emen e, a la o mación de la sociedad” (Villegas López, 1936,
p.83). No pe damos de is a que es o mismo e a lo que es aban eclamando c í icos y
esc i o es del cine: la ins au ación epublicana como un nue o iempo his ó ico que p ecisa
7
A ículo publicado o iginalmen e en Popula Film. 1930, 194.
Sáenz de Bu uaga, G., y Val del Oma , M.J. (1992). Val del Oma sin in. G anada:
Dipu ación P o incial.
San os, M. (1931). El cinema al se icio de las ideas. Popula Film, 257, 1.
San os, M. (1932). Misiones Pedagógicas. Popula Film, 287, 1.
El Sol, 1931, 30 de agos o.
T esse as, J. M. (1989). “La sociedad de comunicación de masas en España”, en Jesús
Timo eo Ál a ez (coo d.). His o ia de los medios de comunicación en España. Pe iodismo,
imagen y publicidad 1900 – 1999 (pp. 96-103). Mad id: A iel.
Villegas López, M. (1935). Espec ado de somb as. Mad id: Edición de au o .
Villegas López, M. (1936). A e de masas. Ru a de los emas ílmicos. Mad id: Biblio eca
GECI.
Villegas López, M. (1958). Diez años decisi os del cine español 1926 - 1936. Film Ideal,
21–22, 7-9.