scieee Science in your language
[es] (orig)

La práctica del espacio social como escapatoria de la ciudad psicótica

Abstract

La sociología, y en concreto ciertos autores enmarcables en el campo de la ecología humana, ha producido a lo largo del siglo XX un cuerpo teórico que revisa y cuestiona la manera tradicional en la que disciplinas parcelarias, como el urbanismo y la arquitectura, han entendido el fenómeno urbano. Más concretamente, la asunción de la dimensión mental de la ciudad, y cómo ésta se constituye a partir de una red inmaterial de relaciones, que en el medio urbano tienden, en virtud de la movilidad, a ser inestables y superficiales, conduce a la comprensión de ciertas prácticas extremas como escapatorias psíquicas de esa presión ejercida por la ciudad, fundamentalmente en las formas de la cotidianidad, y que no pueden avocar a ningún otro estado que no sea el de la crisis perpetua. Entre las diferentes escapatorias o fugas posibles, se destacan aquellas que se fundan en la interrupción de los hábitos, o heterotopías, y la búsqueda de un espacio de socialización con virtudes terapéuticas, religadoras en cierta forma del individuo con la colectividad. Así, la aparición de situaciones como la presentada a modo de ejemplo, la liberación del colegio Rey Heredia de Córdoba, pueden ser mejor comprendidas desde su condición de constructo para la evasión temporal de las condiciones de lo urbano y la producción de subjetividad, antes que como el ensayo a microescala de una ideología política alternativa, como se presenta.

Read accessible full text

La práctica del espacio social como escapatoria de la ciudad psicótica

Author: Crespo García, Francisco
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2013
Source: https://idus.us.es/bitstreams/cf6f798a-1c1e-4e80-b925-4ca3e8f5163e/download
La p ác ica del espacio social como escapa o ia de la ciudad
psicó ica
F ancisco C espo Ga cía,
Uni e sidad de Se illa, España.
Resumen. La sociología, y en conc e o cie os au o es enma cables en el campo de la
ecología humana, ha p oducido a lo la go del siglo XX un cue po eó ico que e isa y
cues iona la mane a adicional en la que disciplinas pa cela ias, como el u banismo y la
a qui ec u a, han en endido el enómeno u bano. Más conc e amen e, la asunción de la
dimensión men al de la ciudad, y cómo és a se cons i uye a pa i de una ed inma e ial de
elaciones, que en el medio u bano ienden, en i ud de la mo ilidad, a se ines ables y
supe iciales, conduce a la comp ensión de cie as p ác icas ex emas como escapa o ias
psíquicas de esa p esión eje cida po la ciudad, undamen almen e en las o mas de la
co idianidad, y que no pueden a oca a ningún o o es ado que no sea el de la c isis
pe pe ua. En e las di e en es escapa o ias o ugas posibles, se des acan aquellas que se
undan en la in e upción de los hábi os, o he e o opías, y la búsqueda de un espacio de
socialización con i udes e apéu icas, eligado as en cie a o ma del indi iduo con la
colec i idad. Así, la apa ición de si uaciones como la p esen ada a modo de ejemplo, la
libe ación del colegio Rey He edia de Có doba, pueden se mejo comp endidas desde su
condición de cons uc o pa a la e asión empo al de las condiciones de lo u bano y la
p oducción de subje i idad, an es que como el ensayo a mic oescala de una ideología
polí ica al e na i a, como se p esen a.
Palab as Cla e: ciudad, psique, c isis ne iosa, co idianidad, espacio social
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [147]
1 In oducción
Es a in es igación es á basada en una minúscula pe o signi ica i a pa e de la ex ensa
y ica p oducción eó ica elabo ada po la sociología ace ca de la ciudad du an e g an pa e del
siglo XX, undamen almen e desde p incipios de siglo has a los años 70, pe iodo en el cuál
di e sos au o es echan la mu ación de la ciudad indus ial del XIX en la ciudad pos indus ial
del a docapi alismo y la globalidad en la que nos encon amos. Y es po eso que, si
econocemos que mucha de la p oducción eó ica ac ual ace ca de los enómenos u banos sigue
la es ela de aquellos abajos pione os, se debe esencialmen e a que en ese pe iodo se asen a on
las bases de la ciudad y sus a ibu os, al y como la conocemos. Nue os enómenos siguen
apa eciendo e impac ando en lo u bano, pe o en esencia la comp ensión sob e sus
undamen os, asociados a los modos de ida, la o ganización económica y la con igu ación
ísica, poco ha a iado.
Los au o es con ocados en es e ensayo nos in e pelan con su ob a a ede ini y
amplia el concep o de ciudad que adicionalmen e hemos manejado a qui ec os y u banis as.
A pa i de un p o undo análisis de la ida u bana, de los p ocesos de indi iduación y de
socialización de los habi an es en esos g andes condensado es que son las u bes, desc iben los
asgos más ca ac e ís icos de la ciudad con empo ánea, ela i izando la p eponde ancia de los
aspec os ísicos y ma e iales de la ciudad y poniendo en el acen o en la u dimb e de enómenos
de ca ác e inma e ial, psíquico y espi i ual sob e los que se sus en a el hecho u bano.
An es de inicia cualquie e lexión con iene ad e i sob e la p oblemá ica elación
en e la desc ipción de los enómenos u banos y el amaño de las ciudades es udiadas. Y es
que, en el es udio de las ciudades, se co e el iesgo de ex apola a odas las ciudades las
ca ac e ís icas muy conc e as de amaño, densidad y he e ogeneidad de la ciudad de las que
pa e el análisis. El psicólogo S anley Milg am, ci ando un a ículo de Louis Wi h pa a la
Ame ican Jou nal o Sociology, ci a los a ibu os de la g an ciudad en es pa áme os,
suscep ibles de medición: la can idad de pe sonas, la densidad de población y la
he e ogeneidad en e los ciudadanos [1]. De ahí que los aspec os que que emos desc ibi a
con inuación acon ecen cuando concu en es as ci cuns ancias, aunque no an o como lími e
cuan i a i o como en el sen ido de umb al y espec o de pe cepción: imp esión de can idad,
imp esión de densidad e imp esión de he e ogeneidad. Cuando es as pe cepciones exis en en el
indi iduo es cuando inde ec iblemen e podemos habla de que expe imen a la p esencia de lo
u bano, y lo ha á de una mane a escala a la in ensidad, es deci , la in ensidad de lo u bano se
p esen a á asociado a la in ensidad de las imp esiones, de mane a más in ensa, po an o,
cuando esas es imp esiones sean mayo es. Po o o lado, siguiendo lo enunciado po
Milg am, pod íamos ambién habla de que la ida que se desa ollada en o o ipo de luga es,
sus aídos de esas imp esiones, de ninguna mane a debe se conside ada como una ida
some ida a la in luencia del medio u bano.
2 La na u aleza men al de la ciudad y sus c isis
2.1 La dimensión inma e ial de la ciudad
Es la Escuela de Chicago la que, en o no a los años 20, comienza a c is aliza una e lexión
cien í ica ace ca de la na u aleza inma e ial de la ciudad, a la ez p oduc o, en el sen ido de
esul ado de la o ganización mo al y ísica de una sociedad, y p oducción, como es uc u a
condicionan e que a ec a a la es e a psíquica de los indi iduos en el quehace de su ida
co idiana. Ce e amen e la Escuela de Chicago insc ibe su abajo en una nue a ama de la
disciplina sociológica a la que denominan “ecología humana”, donde los se es i os son
es udiados siguiendo las pau as me odológicas de las ciencias de la biología, pe o en el ámbi o
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [148]
de su medio u bano, y en el que las pau as adap a i as del indi iduo an e la p esión del medio
son obse adas con la p ecisión y ialdad p opia, po ejemplo, de la en omología.
Robe Ez a Pa k, el más des acado de los sociólogos de la Escuela de Chicago, en su ensayo
“Suge encias pa a la in es igación del compo amien o humano en el medio u bano”,
publicado en la colección de ensayos i ulada The Ci y [2] en 1925, de inió la ciudad como “un
es ado men al, un cue po de adiciones y cos umb es, y de sen imien os y ac i udes
o ganizadas de mane a inhe en e a esas cos umb es y que se ansmi e a a és de las
adiciones” [3]. La de inición de Pa k in oduce dos ap eciaciones ele an es pa a es a
in es igación y que suponen una no edad en e a las o mas más ex endidas de de inición de
la ciudad en e las ciencias asociadas a los es udios u banos has a la echa, a sabe , que se a a
de una p oyección men al (la ciudad eside en la men e de sus habi an es) y que es á
con o mada a pa i de los hábi os que son ansmi idos po la adición. Es os hábi os nos
hablan de la condición con encional de la ciudad, en el sen ido de con ención o pac o, de
na u aleza ci cuns ancial, aza osa y asumida. Pa a Pa k, la condición men al de la ciudad
explica su unción como “mecanismo psico ísico a a és del cual los in e eses p i ados y
polí icos encuen an no sólo una exp esión colec i a sino co po al” [4]. Es deci , la ciudad
exis e no sólo como un conjun o de a e ac os ex e nos al indi iduo (edi icios, calles,
in aes uc u as, anspo e...), enca nación ísica de la o ganización polí ica de una sociedad,
sino ambién exis e como disposi i o de na u aleza psíquica, donde in e eses p i ados y
colec i os se o ganizan en un cue po mo al que se supe pone sob e los p opios cue pos
biológicos.
2.2 Sis ema de elaciones y o ganización ísica de la ciudad
A la ho a de escla ece el ejido de elaciones sociales que cons uyen la ciudad, Pa k
pa e de la p opues a de Gab iel Ta de, que econoce en la ansmisión de c eencias y deseos a
a és de la imi ación el emb ión de la o ganización social de los indi iduos, y la ampli ica a la
escala de la ciudad y el e i o io pa a pode explica y sis ema iza las dis in as in e acciones
en dis in os ni eles en e indi iduos, que pueden ope a de mane a simul ánea, cla i icando de
es a o ma las implicaciones de o den o ganiza i o y ísico que ienen en la con igu ación de la
p opia ciudad.
Pa a Pa k las elaciones u banas pueden di e encia se, en p ime a ins ancia, en
elaciones de o den p ima io y secunda io, siendo es as úl imas, como e emos a con inuación,
las consus anciales a la o ma de ida u bana. Las elaciones p ima ias es án basadas en el
sen imien o y los hábi os. A ec an de mane a di ec a a la componen e subje i a del suje o. Son
elaciones conc e as, a ec i as, i acionales, y, po an o, elacionadas con los p ejuicios ( abú),
la mo al y las cos umb es. Exis e una condición de ine i abilidad en las elaciones p ima ias,
pues, a di e encia de las elaciones secunda ias, apa ecen de la con i encia encon ada y
o zosa, no buscada. Sob e las elaciones p ima ias es án undamen adas las elaciones de
amilia, de ecindad, y los ba ios pueden se en endidos como su exp esión espacial y
geog á ica más ep esen a i a en an o que unidades locales más pequeñas do adas de
“sen imien os, adiciones y una his o ia p opia” [5]. El ba io, así, se con o ma po el conjun o
de elaciones p ima ias de na u aleza ecinal den o de unos lími es geog á icos pe ec amen e
delimi ables. P esen an una exis encia que no p ecisa de o ganización o mal, es deci , no
conduce necesa iamen e a la asociación au o-o ganiza i a, y es la base del con ol polí ico de la
ciudad, ya que sob e las elaciones p ima ias se sus en an los lide azgos polí icos y las
maquinas elec o ales.
Las elaciones secunda ias, sin emba go, p escinden del sen imien o y se basan en la
comunidad de in e eses. Son elaciones lib emen e escogidas en unción a un in e és acional,
no necesa iamen e inhumano, aunque p imen aspec os como la abs acción, la inalidad o el
de eni . Es as elaciones son las más ep esen a i amen e u banas, ya que el sus en o de la
o ganización económica de la ciudad en la di isión del abajo y la especialización labo al
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [149]
p o esional, p omue e un indi iduo ocacionalmen e di e enciado y con un al o g ado de
so is icación in elec ual. Tiene una elación p oblemá ica con las o mas p ima ias de elación
po no pe enece p ecisamen e a una es e a que a iende a pa áme os como la con igüidad o el
sen imien o, y es ca ac e ís ico su deambula nómada, u o de la c ecien e mo ilidad, que le
pe mi e habi a en un “mosaico de pequeños mundos den o de los lími es de la ciudad” [6].
Tan al o es el g ado de con ac os con una mi íada de elemen os ex e nos y ex años, de
exposición a los, denominados po Milg am, inpu s, que necesa iamen e una p opo ción muy
al a de las elaciones que es ablece se ca ac e izan po la ansi o iedad y la supe icialidad,
p o ocando un es ado de ansiedad e ines abilidad que exige una adap ación psicológica. Es a
si uación no debe en ende se como u o de una opción conscien e, lib emen e escogida, sino
como consecuencia, como espues a cuasi ins in i a, a la complejidad de la ida me opoli ana.
El elemen o ep esen a i o y con igu ado de las elaciones secunda ias y de oda
o ma de ida u bana es la mo ilidad. Mo ilidad de obje os, mo ilidad de pe sonas, en
de ini i a, mo ilidad de in o mación. La mo ilidad a o ece ese deambula nómada. La
mo ilidad es la condición necesa ia pa a la adopción de una economía mone a ia como sis ema
de o ganización económica e indus ial in ínseca a las ciudades. Simmel, an eceso y uen e de
inspi ación pa a Pa k, ya apun ó a que la p eeminencia de esa o ma de o ganización
económica, que ope a p ecisamen e haciendo aquello an in ínsecamen e u bano como es la
sus i ución de los sen imien os po los in e eses, obedece a la paula ina obje i ación de las
o mas de elación en la ciudad, obje i ación que no es más que un mecanismo de de ensa
na u al de la ida subje i a an e la c ecien e complejidad de las si uaciones que se le p esen an
ex e namen e en el día a día en la ciudad [7]. El dine o, de es a mane a, adquie e una
impo ancia cen al al se i con ac o de e e encia pa a aduci cualquie obje o a un alo
de cambio, y po an o suscep ible de in e cambio. Como consecuencia de es a o ma de
o ganización económica de la ciudad, sob e sis emas de elaciones p ima ias, basadas en el
sen imien o y la con igüidad, como son los ba ios, se p oduce una ensión al p ima se, cul u al
y socialmen e, el indi iduo di e enciado e impelido a halla un campo de ac i idad
“ ocacional”, como alo den o de un sis ema que basa p ecisamen e en la di isión pe pe ua
del abajo y la especialización.
Más allá de la es e a de las elaciones p ima ias (sen imien o, ecindad) y secunda ias
(p o esiones, elaciones indus iales, ocaciones), se encuen a una úl ima es e a que se
yux apone a ellas y las pe mea. Es la es e a de las elaciones no basadas ni en el sen imien o ni
en el in e és, sino de acue do a los gus os o empe amen os compa idos. Pa k las iden i ica
como elaciones mo ales. Podemos en ende las como una expansión del campo de las
elaciones p ima ias, pues son de na u aleza subje i a e i acional, pe o que, sin emba go, se
ale de la p axis p opia de las elaciones secunda ias (libe ad de elección, acionalidad,
mo ilidad). Como apun a Pa k, la ciudad “o ece odo ipo de clima mo al en el que la
na u aleza peculia de cualquie indi iduo ob iene los es ímulos necesa ios pa a lle a sus
p edisposiciones inna as a la máxima y más lib e exp esión” [8]. De es a o ma, es ine i able
que, con el auxilio de las comunicaciones y el anspo e u bano, se gene en espacios dedicados
a la i encia colec i a de gus os y empe amen os compa idos. Son las egiones mo ales, los
luga es de mo al di e gen e, que undando milieus emá icas, donde se obligan a ene “algo en
común” pa a pode o ma pa e de ellas, ambién ope an de mane a seg egado a como las
o as modalidades de elación.
2.3 Vida co idiana y c isis ne iosa
La p emisa de la na u aleza psíquica de la ciudad nos in i a a en ende la c isis u bana
en la que es amos ins alados como una c isis psiquiá ica del se u bano sob eexpues o en su
dimensión p ima ia, secunda ia y mo al a es ímulos que sob epasan su capacidad de
p ocesamien o. Es á ine i ablemen e apa ejada al c ecimien o u bano, a la in ensi icación de
las imp esiones de can idad, densidad y he e ogeneidad. Pa k señala que la c isis es “la
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [150]
condición no mal del in e cambio”, consis e en “momen os psicológicos que acon ecen con
mayo ecuencia en sociedades que han adqui ido un mayo g ado de mo ilidad” [9].
C isis, según William Thomas, es “cualquie in e upción de un hábi o (…) Cualquie
ensión de c isis supone es posibles cambios: más o aleza, meno e iciencia o la mue e. En
é minos biológicos, “supe i encia” signi ica un ajus e exi oso a la c isis, ípicamen e
acompañado de una modi icación es uc u al” [10]. El es ado de adap ación con inua del
indi iduo al medio u bano en el que se inse a, que p esen a ca ac e ís icas de ex ema
mo ilidad, mu ación, ansi o iedad y supe icialidad de las o mas de elación, compe i i idad
y ansi o iedad, es la o ma en la que debe íamos en ende la si uación de c isis u bana en la
que se encuen a el indi iduo en las ciudades.
Al es ado de c isis, consus ancial del u bani a, cabe añadi el impac o psicológico que
la ciudad eje ce a a és de la p esión de lo que llama emos los elemen os de la co idianidad.
Hen i Le eb e, sociólogo ancés, cen ó sob e lo co idiano sus es udios sociológicos
inmedia amen e pos e io es a la Segunda Gue a Mundial. Pa a él, poé icamen e, lo co idiano
son “las 24 ho as del día”, a la mane a del Ulises de Joyce. Son las p ác icas, los deseos, los
i mos, los espacios, los con lic os, las elaciones con los bienes y con los o os, encadenados
de al o ma que cons i uyen un odo, al que podemos a e e nos a llama lo, siguiendo lo
expues o has a aho a, la ciudad misma. El in e és po lo co idiano, po las o mas de ida en la
ciudad de Le eb e, se enma ca en un momen o his ó ico muy p eciso, de mu ación de la
sociedad ancesa po la c ecien e u banización y el desplazamien o del co azón de la ac i idad
económica u bana de la indus ia a la sociedad capi alis a de consumo.
Le eb e, en su C í ica a la ida co idiana [11], enume a los componen es del espacio
en: (1) el espacio, obje i o, si es á elacionado con lo du able, o subje i o, si es á en o no a un
g upo o indi iduo; (2) el iempo, undamen almen e iempo social, que eúne el iempo lineal
de la écnica con el iempo cíclico de la na u aleza; (3) las plu alidades de sen ido, de pun os de
is a, que ienen aducción en elemen os espaciales; (4) lo simbólico, compa ido po una
comunidad; (5) las p ác icas sociales, undadas en el hace indi idual que pueden desemboca
en una p axis social de ipo epe i i o, con ibuyendo a ep oduci el mundo, o c ea i o,
p oduciendo una ans o mación de lo co idiano. La p esión de los elemen os co idianos po el
c ecimien o u bano se aduce, así, en (1) una modi icación del espacio obje i o,
comp imiendo la habi ación, expandiendo el espacio de ánsi o; (2) singula izando el iempo a
la medida de lo du able en a as de la p ecisión, condición del uncionamien o au omá ico de la
o ganización económica [12]; (3) educiendo los sen idos a una mane a uní oca de en ende la
ida ligada a la p ác icas del consumo; (4) suplan ando lo simbólico, como cons uc o colec i o
a lo la go del iempo en un con ex o local, po la ep esen ación in e cambiable de las ue zas
del capi al; (5) a o eciendo la p ác ica social como una p axis epe i i a y p edecible.
F en e a la endencia de que e simpli ica la p esión de la ciudad como un e ec o que
la ciudad p oduce de una o ma di ec a sob e el indi iduo, es a a és de los elemen os de la
co idianidad donde se mani ies a esa ensión de mane a más explíci a. Bajo es as condiciones
de ensión (es ado pe manen e de c isis acen uado po la mo ilidad, o ganización ocacional
del abajo que p oduce seg egación social, la p esión del c ecimien o y desa ollo u bano
sob e lo co idiano) cabe explica se las ecuen es e uel as ciudadanas como espues a a la
di icul ad de adap ación a un medio u bano en ans o mación donde ope an lógicas que
escapan al ámbi o geog á ico de lo p ima io. Las e uel as son elemen os endémicos a lo
u bano [13] y son consus anciales a esa di e encia en la capacidad adap a i a que la ciudad
exige, casi como en un p oceso de selección na u al.
Pe o es a isión de la ealidad u bana como algo desbo dan e, que adquie e asgos
iolen os, es esidual en compa ación con espues as más gene alizadas. En la inmensa
mayo ía de casos, el con lic o se soma iza de di e sas o mas. Los sociólogos de p incipios del
siglo XX es aban animados po el deseo de comp ende mejo los casos lími es de inadap ación
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [151]

y la posible causa u bana de cie as en e medades men ales en un a án p e en i o y
p o eccionis a. Es os es udios se cen an en los casos ex emos, pe o las mani es aciones más
co idianas de la p esión psicológica de la ciudad nos esul an más in e esan es que el es udio de
los ex emos. El psicólogo S anley Milg am esponsabilizó algunas espues as a la sob eca ga
de in o mación que la ida u bana p oduce en el indi iduo y que a ec a a su compo amien o
como ciudadano, su esponsabilidad social y la asunción de de e minados oles. Adap a i o es
ambién pa a Simmel, e e encia obligada pa a Milg am, el compo amien o del blasée,
condenado al bucle de la indi e encia y al has ío pa a pode sob e i i en la g an ciudad de
cambio de siglo.
2.4 Fo mas de escapa o ia psíquica de la ciudad: las he e o opías y el espacio di e encial
Exis en sin emba go, o o ipo de espues as que se enma can den o de la “escapa o ia
de la ciudad” y que, pa adójicamen e, son mani es aciones imposibles ue a de los lími es de lo
u bano. Son líneas de uga del cue po social que acon ecen cada ez con mayo ecuencia en
nues as ciudades. Su undamen o adica en la p opia na u aleza de la c isis, es deci , ope a
in e umpiendo los hábi os, y iene como a ibu o p incipal la dimensión undado a de nue os
espacios asociados a un nue o iempo. Son las he e o opías de Michel Foucaul , en el sen ido
en el que de inía su apa ición “cuando el homb e alcanza algún ipo de up u a absolu a con su
iempo adicional” [14]. Se a a de espacios eales y en ellos quedan ep esen ados,
con es ados e in e idos, simul áneamen e, odos los demás espacios. La cons i ución de
espacios de esis encia subje i a en la ciudad iene una exp esión pa adigmá ica en la acción
a ís ica. El a e u bano es un ejemplo de p oducción de esos espacios de libe ación psico ísica,
aunque en él siga la iendo una concepción ue emen e indi idualis a de la pe sonalidad y la
p esencia del indi iduo-a is a en e al es o-mul i ud.
Nues o in e és p incipal, sin emba go, se desplaza al es udio de o o ipo de
he e o opías colec i as donde el espacio de esis encia sea de na u aleza colec i a o social. La
elación en e espacio y sociedad ha sido un ema cen al en la ob a de Le eb e. Del es udio de
la ida co idiana, Le eb e, en un mo imien o, digamos, po ele ación, de lo ma e ial a lo
eó ico, ue pasando p og esi amen e al es udio de la ciudad, de la sociedad u bana y, en
úl ima ins ancia, en un eje cicio admi able de ace camien o a lo esencial, al es udio del espacio
social como ma e ial del que es án ab icadas nues as ciudades. La publicación en 1974 de La
p oducción del espacio puede conside a se un hi o en la elabo ación de un cue po eó ico
mul idisciplina y no pa cela io, que ayuda a comp ende la e olución de la con o mación
espacial de nues as ciudades has a la ase ampliamen e conside ada como de acumulación
capi alis a de la segunda posgue a.
Pa a Le eb e, “las elaciones sociales, como abs acciones conc e as, sólo ienen
exis encia eal en y po el espacio. Su sopo e es espacial” [15]. El espacio no es aquí
en endido en un sen ido abs ac o como ha impues o la adición euclidiana de la ma emá ica y
la iloso ía occiden al. El espacio es la condición p imigenia pa a que acon ezcan las elaciones
con los demás y con las cosas. Po eso el es ablecimien o de cualquie elación es á elacionado
el espacio que p ecisa pa a su acon ece , y su inalización, sin emba go, no llega a sup imi lo,
ya que pe sis e como esiduo en la his o ia o en la memo ia de los elemen os elacionados.
Le eb e en iende el espacio como un p oduc o social, p oduc o que es a la ez eal,
suscep ible de se conocido, expe imen ado, y men al, como discu so que se p oduce sob e sí
mismo. El espacio, es po an o una p ác ica, y como al puede se pe cibido, aunque cada
sociedad iende a p esupone y ocul a su p ác ica del espacio en el bucle de la co idianidad. El
espacio es ep esen able, concebible, y así es posible la undación de écnicas y sabe es que
ope an sob e él, como ha sido el o icio adicional de la a qui ec u a y el u banismo.
Finalmen e, el espacio es espacio de la ep esen ación o de lo i ido, donde se ins alan los
signos que ep esen an al conjun o de ac o es sociales que con o man una comunidad.
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [152]
El espacio no ha sido un en e es á ico en el iempo sino que ha ido e olucionando a
pa i de lo que Le eb e iden i ica como espacio absolu o, el espacio an opizado de la
na u aleza, siguiendo la e olución de la o ganización social de las comunidades. En nues o
ámbi o occiden al nos encon amos en un es adio donde p edomina el espacio abs ac o, un
es adio que supe a po obje i ación, p ocedimien o consus ancial a las sociedades capi alis as,
al es adio del espacio his ó ico, asociado al nacimien o de la ciudad his ó ica que se sepa aba
del espacio absolu o de la na u aleza. En amos de nue o en el mundo del in elec o, de la
ansacción y el alo de cambio. Sob e un espacio abs ac o y, po an o, homogéneo, pueden
supe pone se las di e en es cali icaciones de alo que la sociedad capi alis a desee, sin que
in e engan o as cues iones de i adas de la subje i idad o el uso. “El úl imo educ o de la
i alidad i educible se ía un is e pá amo” [16], a i ma Le eb e. El que la abs acción ope e,
no sob e espacios acíos, sino llenos de con enido na u al o his ó ico, espacios an opizados,
hace que se gene en las con adicciones inhe en es al espacio u bano: se obje i iza pa a se
abs ac o, pe o, po e ec o de esa ensión, con iene mayo es con adicciones, se uel e él
mismo cada ez más con adic o io.
La de inición de espacio di e encial nace del espacio con adic o io po oposición a
él. Es el espacio de las “ esis encias, ex e io idades a la homogenización” [17]. Es ableciendo
enlaces con lo expues o has a aho a, el espacio con adic o io es el de la co idianidad, el de los
hábi os, el de las elaciones p ima ias, secunda ias e incluso mo ales que siguen el pa ón de
los sen imien os y las ocaciones adicionales. Toda uga del espacio con adic o io de la
ciudad, oda up u a en el lujo co idiano de los hábi os y las o mas de pensa , p oduce un
espacio di e encial, he e o ópico. Son los espacios de las comunidades u ópicas y de la
con acul u a, aunque ambién del ocio y el u ismo. Es, po an o, un espacio educible y
manipulable, deg adable, pe o en un p ime momen o habili a la es i ución del alo de uso en
la elación con los demás y los obje os. Espacio di e encial es ambién la ies a, la up u a
e apéu ica po an onomasia de la ida co idiana.
2.5 Función e apéu ica del espacio social
Subyace a la concepción social del espacio compa ida po Le eb e y Foucaul la
idea de que cualquie p ác ica social nue a p oduce su espacio. El espacio social es la
condición esencial pa a que una sociedad pueda iden i ica se como al, se econozca y
comience a p oduci una memo ia que ine i ablemen e queda ligada a los luga es donde
acon ece. Exis e una elación cien í ica en e la no edad de las acciones, que es imula las
conexiones neu onales que o man las edes de la co eza ce eb al, y la memo ia. El
acon ecimien o de lo colec i o, undando su p opio espacio, p oduciendo una no edad en la
cadena de los hábi os, que quedan así in e umpidos, do a de un con enido que
“des e i o ializa” del con ex o social a ue de p oduci subje i idad in ensamen e, gene a
es abilidad y equilib io, una inmo ilización del iempo que Halbwachs descub ió con e ec os
eligado es y e apéu icos.
La concepción del espacio como espacio social se sepa a de la concepción geomé ica
de adición occiden al, que posiblemen e sea una concepción inope a i a pa a la écnica,
po que desliga el espacio de su i encia. Pa a aseando a Pa k, el espacio puede conside a se
ambién como un es ado de la men e, donde ac úan pulsiones y au oma ismos, cos umb es y
deseos, y que se aleja de las isiones iso ópicas y abs ac as con la que la a qui ec u a y el
u banismo ha ope ado adicionalmen e. Se plan ea así la p egun a de si la a qui ec u a y el
u banismo como écnicas pa cela ias son capaces de p oduci el espacio social, o sin emba go
se a a de una p oducción imposible, po es a undadas sob e los p incipios del espacio
abs ac o y la unción in elec ual incapaz de ope a con subje i idades sob e las que ex ae una
lógica.
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [153]
3 P ác icas ex emas: la libe ación del colegio Rey He edia de Có doba
A con inuación oy a p esen a una p ác ica que iden i ico como ex ema, a la luz del
cue po eó ico expues o has a es e pun o, la libe ación del colegio Rey He edia de Có doba y
su u ilización como cen o social au oges ionado po los ciudadanos.
Las Acampadas Dignidad son un mo imien o ciudadano de p o es a p esen e en la
ac ualidad en muchas ciudades de España. Es án o madas po un conglome ado de pe sonas
sin abajo o golpeadas económicamen e po la c isis y un mo imien o de cla a inspi ación
izquie dis a de con es ación al modo de o ganización económica y social consus ancial al
momen o pos capi alis a y pos polí ico que i imos. Po su mensaje y su p esencia en el
espacio público, p esen an elemen os comunes a las mani es aciones del 15M de Mad id.
Con iene señala , como pun o de pa ida a la ho a de ca ac e iza es e mo imien o, la
he e ogeneidad de los pe iles que eúne y la a iedad de su p ocedencia, que lo aleja de pode
se in es ido con los asgos iden i ica i os de la mul i ud, al y como se encuen an de inidos
en la adición de la psicología de masas, p incipalmen e en la ob a de Gus a e LeBon.
3.1 Con ex o u bano, social y apun e c onológico de acciones
El Colegio Rey He edia se encuen a en un á ea u bana de Có doba conocida como
Sec o su , que engloba ealidades di e sas: el Campo de la e dad, un p ime c ecimien o de
casas ba a as, F ay Albino, un segundo c ecimien o de bloques de i ienda social den o de los
p og amas de ealojo anquis as de los años 60, San Ma ín de Po es, y po úl imo, un e ce
c ecimien o de i iendas sociales ejecu adas ya en democ acia, el Polígono Guadalqui i . De
es a o ma, la especialización de la zona en la i ienda social ha conducido a la o illa izquie da
del Guadalqui i a se el á ea de la ciudad donde se concen an las clases sociales más
modes as, con g a es p oblemas de in eg ación geog á ica, social y económica con el es o de
la ciudad. No se a a ampoco de un á ea homogénea. Cada unidad ba ial que la compone
p esen a elemen os di e enciales. En cualquie caso, en e los p oblemas compa idos, se
encuen an necesidades que p ecisan de una acción asis encial inmedia a y la al a de espacios
pues os al se icio de una ciudadanía o ganizada pa a pode da espues a a esas necesidades.
Du an e una mani es ación el 4 de oc ub e, la Acampada Dignidad Có doba libe ó el
Colegio Público Rey He edia, una an igua unidad escola in an il que lle aba más de dos años
abandonado a la espe a de su de ibo. El edi icio del colegio, ubicado en una si uación
p i ilegiada, a la espalda de la o e de La Calaho a, jun o al ío, en e a la zona monumen al
de Có doba, o ma pa e de la memo ia colec i a del ba io y de la ciudad, pues o mó pa e
del p ime p og ama de cons ucción de colegios públicos en la ciudad
Desde aquel momen o has a el p esen e, la labo de la Acampada ha pe seguido el
desa ollo en el colegio una labo p opia de cen o social Au oges ionado, y como al lle a más
de dos mese uncionando.
3.2 Acciones
Desde que se libe ó el colegio las acciones se han concen ado en a ios campos:
Educa i o y cul u al: desde el p incipio de la Acampada la acción educa i a o maba
pa e de los obje i os a consegui a co o plazo. Exis e un en endimien o gene alizado de que
una de las ías de salida a la si uación ac ual de quieb a social y económica pasa po la
o mación. Po esos se han o ganizado a ias aulas des inadas p e e en emen e a la impa ición
de clases. En pa alelo, la p og amación de ac i idades cul u ales iene una p o unda ocación
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [154]
o ma i a, así como la o ganización en pa alelo de clases pa icula es y la c eación de una
biblio eca-ludo eca.
Asis encial: con ibuyendo a e adica el an asma del hamb e, p esen e en
de e minadas capas sociales del ba io. Pa a ello se o ganiza la denominada cocina abie a: un
g upo de olun a ios ap o echa la exis encia de una an igua cocina en el colegio pa a cocina y
p epa a comida que es se ida pa a se consumida en el comedo del colegio o pa a se lle ada
a casa. Las pe sonas que ecu en a la cocina abie a son in i adas a in eg a se en las
ac i idades del colegio y a apo a su colabo ación en las acciones de man enimien o, e i ando
la malin e p e ación del se icio con o o ipo de acciones ca i a i as.
In aes uc u al: como espacio al se icio de o as asociaciones o colec i os
p esen es en el ba io y que demandan el uso empo al de espacios pa a la celeb ación de
ac i idades o euniones in e na.
Cen o de decisión: luga de encuen o pa a la p epa ación y la logís ica de las
acciones con es a a ias que se p oducen en la ciudad. Siguiendo el espí i u de la Acampada
Dignidad, los in eg an es del colegio conside an necesa ia la mo ilización y la p o es a como
o ma más di ec a de isibiliza y di undi el males a y descon en o gene al an e una si uación
de c isis sis émica y lo que conside an una ac i ud pasi a y cómplice de los esponsables
públicos. En el colegio se deciden acciones, se p epa an los ma e iales necesa ios pa a la
acción, si e como luga de eunión y e aluación pos e io men e. La condición mili an emen e
polí ica de las pe sonas p esen es se pe cibe desde que se c uza el umb al a a és del uso de
disposi i os muy conc e os: ca ele ía, g a ismo, disposición de los elemen os, mensajes, e c.
3.3 P oblemá icas inhe en es y aspec os de in e és
P oblemá icas: consus anciales a una o ganización que iene que p oduci se sob e la
ma cha, donde se con ía al olun a ismo cuando exis en g ados di e en es y a iables en el
iempo de comp omiso. Esa si uación de desequilib io in oduce un ac o añadido de ensión
in e na, que a eces a lo a en cie os momen os y en e cie as pe sonas, po la ilusión y
eno mes expec a i as pues as en la libe ación. La pugna en e la ealidad, llena de
con adicciones, y el deseo, una inicia i a consecuen e con sus aspi aciones has a el deli io, es
uen e de us ación, y cues iona e dade amen e si la p ác ica al e na i a que allí se da es á
sos enida po o mas di e en es de pensa y con i i . “No puedes en en a e al enemigo con
las a mas del enemigo”.
Aspec os de in e és: La acción colec i a es á ecupe ando y acondicionando su
espacio-sopo e, el colegio Rey He edia, que nunca llegó a es a en una si uación de uina, pe o
que ha expe imen ado una ecupe ación llama i a g acias al hecho de con e i se en el sopo e
de una ac i idad. La ehabili ación se p oduce día a día, en los pequeños a eglos y las
es a egias de ocupación de los espacios según necesidad.
O o aspec o de in e és es el de eni de la p opia Acampada, que iende a do a se de
es uc u a o ganiza i a con asignación de oles. Se p e ende consegui así una o ganización
e ec i a que p e enga en e a la espon aneidad y la imp o isación y ga an ice la consecución
de obje i os. La o ganización de la ges ión e adica así la a mós e a imp o isa o ia, donde
cualquie cosa podía ocu i , del p incipio.
Finalmen e, los espacios se con ie en en el ecu so más deseado, a pesa de la
di icul ad pa a in oduci he amien as pa a su ges ión y su p oyección en el iempo. El
momen o de la cons i ución de una agenda y un mapa de espacios ab e el p oceso pa a la
Cong eso/Cong esso PECC Se illa 2013. [155]