EN
EL
MUNDO,
EL
SUR
SEBASTIÁN
TALAVERA
S
ERRANO
es Licenciado en Imagen
y
Sonido
po la Facul ad de Ciencias de la In o mación de Se illa
(lo
P omo
-
ción,
1989-1994),
ac ualmen e ul ima su doc o ado en Comunicación
Audio isual con una esis en o no a «La cons ucción del guión en el
cine independien e ame icano)). Además de su ac i idad in es igado a
y
b e es pe íodos como docen e, desa olla su ac i idad p o esional
como ealizado en el Depa amen o de Au op omociones
y
Diseño de
Canal Su Tele isión. Desde su e apa como es udian e has a la ac uali
-
dad ha ecibido di e sos p emios po sus abajos audio isuales, en e
ellos el p emio Doc'ama eu al mejo documen al o o gado po el ca
-
nal emá ico Documanía (Canal Plus).
La his o ia del cine ha is o nace a
un
puñado de poe as. Víc-
o E ice es á en e ese educido g upo de c eado es. Su cine p e
-
sen a un mundo ocado po la p omesa y el a epen imien o, su
labo c í ica e ela a un homb e que lucha, se es ue za po p e
-
se a y ex ende el lenguaje del cine.
Los la gome ajes de E ice
(El
espí i u de
la
colmena,
1973,
El
Su ,
1983
y
El
sol
del
memb illo,
1992), nos p esen an un
modelo, un pa ón es able en o no a la explo ación, el auma,
y
el e ugio, seguido de un p oceso de cu a y cica ización de las
he idas. Cine poblado de supe i ien es, en un sen ido muy di e
-
en e a esos hé oes sua emen e magullados que nos p esen a ha
-
bi ualmen e Hollywood. Pe sonajes a ec ados po acon ecimien
-
os no planeados: el égimen de F anco, la mue e de un imagina
-
io aliado, una implacable llu ia o el paso del iempo que hace
inú il nues os planes. Realizado escaso, an solo es pelícu
-
la~~~ espaciadas en el iempo, es capaz de in e i a odas sus ob as
un pode oso sen ido de la pe ección y el igo . Con
El
Su ,
í ulo
"
Su p ime la gome aje, El espí i u de la colmena, con la des acable p e
-
sencia de Ana To en , ue muy bien ecibido en España y en el ex anje o.
Concha de Pla a en el es i al de San Sebas ián en
1973,
es una de las
ob as más o iginales del cine español, una pa ábola sob e la gue a ci il
española
y
el ianquismo, con el mi o de F ankens ein como elón de on
-
do. Diez años después comple a ía su segundo la go, El su . Una década
más a de nos b inda ía El sol del memb illo.
En
esos años E ice abajó
en la adap ación de Bene (como El Su , una no ela de Adelaida Ga cía
Mo ales) aunque decidió e asa el p oyec o, así como en un p oyec o en
omo a Velázquez
y
el p oceso de c eación de su ob amaes a Las Meninas
(1656),
que algunos conside an el ge men de su úl ima película.
obje o de es e abajo, Víc o ganó pa a sí mismo, un
luga de p i ilegio en la his o ia del cine español.
T as
la
mue e de F anco, España ealizó un eno me es ue zo
po con e i se en una nación democ á ica y mode na. El mundo
del a e, en odos los ó denes, ambién pa icipó de esa di ícil
ansición. Quizás
El Su
es una de las cua o o cinco películas
españolas, de los úl imos ein e años, que mejo ha simbolizado
ese cambio. Ma a illosamen e o og a iada (u ilizando ilu nina-
ción a i icial incluso en los ex e io es de la casa en Ezca ay, La
Rioja), la p o undidad de los sen imien os ansmi idos e ela
una delicadeza poco habi ual. Una jo en Sonsoles A angu en
in e p e a un delicioso papel que oscila, con ai e acilan e, des
-
de la adolescencia a día has a su condición de muje madu a,
in en ando comp ende a su pad e, y de paso a ella misma. Su
pode osa, ex ao dina ia in e p e ación, obliga al espec ado a
un isionado in eligen e. Ome o An onu i es su equi alen e exac
-
o, midiendo cuidadosamen e su ac uación pa a nunca eclipsa
25
Nacido en Cama (Vizcaya) en 1940, Víc o E ice ha pasado g an pa e
de su ida en Mad id. An es de en a en el Ins i u o de In es igaciones
Cinema og á icas, en 1960, es udió economía y polí ica. Sus es co os
du an e su es ancia en la escuela de cine ue on: En la e aza (1961),
Phginas de un dia iope dido (1962) y Los días pe didos (1963). Du an e
ese pe iodo E ice ambién colabo ó en guiones de An onio Eceiza (El
p óximo~ o io, 1963) y Miguel Picazo (Oscu os sueños de agos o, 1967).
Du an e e inmedia amen e después de sus años de es udian e, esc ibió c í
-
icas de cine pa a las e is as Nues o Cine
y
Cuade nos de a e ypensa-
mien o. Ca men A ocena, au o a del lib o Víc o E ice (Cá ed a, Mad id,
1996) de ec a en es a ac i idad una p eocupación po las implicaciones
mo ales del cine así como la búsqueda de
un
adical lenguaje poé ico que
a enua ía el én asis en el ealismo. En sus ensayos se ponen de mani ies o
los nomb es que han eje cido in luencia sob e su ob a, en e los que se
encuen an c í icos como Se ge Daney,
y
di ec o es como Chaplin, S enbe g
(en elación con su abajo, se le puede a ibui una he mosa hase pa a
desc ibi el cine:
"
ese en o no en el que el deseo c is aliza
"
) Welles,
Rosellini, Pasolini, Resnais, Mizoguchi
y
Hi chcock (al que ci a como
in
-
luencia en
El
su ). En 1969 di igió una pa e de los es episodios que
componen la película Los desa ios, jun o con Claudio Gue ín
y
José Luis
Egea, í ulo con el que compa ie on la Concha de pla a como mejo di
-
ec o en el es i al de San Sebas ián de 1969.
la in e p e ación de su
"
hija
"
. E ice man iene en odo momen o
un o al con ol sob e el desa ollo del ilm, p opo cionándole el
oque jus o de exquisi ez y sensibilidad, pe mi iendo que se mue a
pausadamen e desde las simples, pe o emo i as escenas, has a
las p edecibles consecuencias.
Basada en una his o ia de Adelaida Ga cía Mo ales (la no ela
es aba inacabada cuando el p oyec o de con e i la en película
ya había empezado y ue publicada es años después del es eno
del ilm) E ice pa ece in en a e o ae nos a aquellas obsesio
-
nes p esen es en
El espí i u de la colmena:
las consecuencias de
la gue a ci il, la magia y el hechizo que eje cen algunas pelícu
-
las sob e nues as idas y la cu iosidad que en una niña despie
-
an la igu a de su pad e y su pasado. Al p incipio de la ges ación
del p oyec o la idea e a exhibi el ilm como una minise ie de
es capí ulos, en ele isión. Du an e el odaje esa idea se aban
-
donó (po mo i os ajenos al p opio E ice), además el p oduc o ,
Elías Que eje a, no pe mi ió que la segunda pa e del guión en la
que Es ella iajaba al su uese ilmada. Noso os cuandó deci
-
mos
El su
nos e e imos e iden emen e a la película ilmada, a
pesa de que la pa e escamo eada no es una en elequia sino
un
hecho, como el p opio co
-
guionis a, Angel Fe nández San os dejó
bien cla o en un conocido a ículo i ulado
33p egunlas e udi as
sob e El su :
L...]
esa o a pa e no es una pequeña di e sión pa a es u
-
diosos sino una cues ión signi ican e que iene que e con
odos aquellos que en la película, en pa icula con los que,
igno ando el hecho, abandonan el cine engañados; no es es
-
peculación ace ca de algo que oda ía no ha nacido, sino una
ealidad que se encuen a ma e ialmen e en la pa e ilmada,
como la huella del ácido se encuen a en la na u aleza de lo
que
ha co oído. ¿Es el su que hemos is o la película que su
c eado imaginó, o sólo algo pa ecido?26
26
Publicado o iginalmen e en Casablanca
3
1/32 (Julio
-
Agos o, 1983, págs.
55
-
58)
Pa a algunos el hecho, aunque lamen able en an o que supo
-
ne la ampu ación del abajo de un a is a, con ie e a la película
en gene al y a ese mis e ioso iaje no mos ado en pa icula ,
g an pa e de su ca ác e mí ico. Según la ap eciación del di ec
-
o , a pesa de que esa ausencia ha con e ido al ilm en
"
mode
-
no
"
, o al menos le ha con e ido algunas de las ca ac e ís icas
p esen es en í ulos adsc i os a la condición de mode nidad (au
-
sencia, agmen ación, espacio en o J), no e a ese su deseo ini
-
cial. Desde su pun o de is a, El su es una ob a incomple a. En
nues a humilde opinión en su ac ual es ado o ma un odo cohe
-
en e. Un he moso cuen o, con un delicado ambien e poé ico,
en o no a una in ensa elación pad e
-
hija y un mis e ioso iempo
pasado. A pesa de lo dolo oso que debió se pa a E ice deja su
p oyec o inacabado y a pesa de nues a igno ancia de como po
-
d ía habe sido la película si se hubie a odado el guión ín eg o,
las ausencias, lo incomple o del ela o, se ajus a pe ec amen e
al espí i u del mismo. El su , como
un
Rosebud cualquie a, como
luga de conno aciones casi eligiosas, empa en ado con el alle
de
la
glo ia, elpa aísope dido del que ha sido a ojado el p o a
-
gonis a a causa de su a ogancia y los pecados come idos; el su
como obje o de ascinación
y
asomb o («¿Es cie o que casi nun
-
ca nie a?)), se p egun a Es ella), pe manece como
un
luga mí i
-
co, soñado, no descubie o, ocul o an o pa a Es ella como pa a
el espec ado . De es a o ma la película puede e mina en la
on e a de su p opia icción, con la úl ima ase que p onuncia
Es ella: ((Aunque no lo demos a a, yo es aba muy ne iosa po
-
que inalmen e iba a conoce el su )).
En gene al los pe sonajes en las películas de E ice no ienden
a ealiza g andes desplazamien os, al menos en un sen ido geo
-
g á ico, aunque sí que pueden soña esas dis ancias. Nó ese que
incluso los animales asociados con la amilia en El su es án
empa en ados con iajes y la gas ma chas apenas suge idas: la
ele a en o ma de ga io a apun ando al su , la masco a de nom
-
b e Simbad
...
Uno sólo puede imagina que el iaje de Es ella,
de habe se ma e ializado, hubie a desplegado an as p egun as
como espues as. En el guión o iginal, an es de se eco ado,
Es ella se eúne en el su con su he manas o, al que enseña
cómo maneja el péndulo, de es e modo se cie a el cí culo de
una e apa en su p oceso de madu ación. En su eg eso al no e,
en es a pa e no odada, el guión incluye es a desc ipción
k
del
apa en emen e milag oso sonido de
un
en sob e unos aíles
acíos:
El sonido del en a subiendo en e la música.
El
campo
is o a a és de la en anilla del en: es el su que a que
-
dando a ás. Re lejada en el c is al de la en anilla, la ca a de
Es ella. Es á mi ando una o o de Agus ín, cuando e a niño,
que Milag os le había dado.27
El di ec o había planeado ealiza es a segunda pa e de El
su omando como modelo El ío28 de Jean Renoi
(1
95
1)
locali
-
zada en la India. E ice la desc ibe como un ex ao dina io ejem
-
plo de como el cine ha llegado a se
un
medio de conocimien o,
una en ana abie a al mundo, a a és de una his o ia
empa en ada con El su di ec amen e al mos a la necesidad de
edescub i nues os p opios o ígenes, la búsqueda de una ia e -
nidad esencial, algo que se
ha
pe dido en las au odenominadas
sociedades de la abundancia. Víc o E ice p e eía un ilm com
-
ple o con un ono menos is e, que hubie a azado un p eciso
mapa desde la adolescencia has a el más p o undo sen ido de la
iden idad. Es ella al descub i el su hab ía descubie o la in an
-
cia y la adolescencia de su pad e, sus amo es, comple ando el
e a o pa e no al iempo que ella misma salía de su niñez. F aqois
T u au esc ibió que, cuando e a c í ico de cine, pensaba que las
películas enían que exp esa simul áneamen e una
"
idea del
mundo
"
y una
"
idea ace ca del p opio cine
"
. En un pun o de
pa ida muy simila se si úa E ice. En sus películas es á p esen e
27
Una po ción del guión o iginal, no ilmado, apa eció en
Cuade nos Hispa
-
noame icanos,
núme o 4
1
1,
sep iemb e 1984, Págs. 97
-
10
1.
28
Una conmo edo a
y
li ica his o ia, adap ación de una no ela de Rume
Godden, ace ca del p oceso de madu ación de unos niños ingleses en la
India. Guionizada po el au o de la no ela o iginal
y
el p opio Renoi ue
un
g an éxi o; la excepcional o og a ía es de su sob ino Claude Renoi .
el deseo de e oma a un o igen p óximo a la elicidad, en endida
como concep o absolu o, al o igen del cine, al o igen de su p o
-
pia búsqueda como c eado . Si u ié amos que enma ca en una
sola e ique a el mo i o p incipal de su cine, pod íamos deci
que es el iempo; en
El
su el iempo de la in ancia, como luga
mí ico, como " e a incógni a
"
, como una pan alla en la cual la
memo ia in es iga una oscu idad nunca comple amen e escla
-
ecida.
A pesa de su alcance y esonancia in e nacional es imposible
imagina el abajo de E ice ie a del con ex o his ó ico español.
Di ec o es como Ozu Yasuji o, Zhang Yimou, Ca l D eye , Se gei
Pa adjano o Abbas Kia os ami in ocan el i mo de un pa icu
-
la espacio, pa a llena sus his o ias, E ice dibuja el la i de la
ida en España en a ios momen os de su ecien e his o ia. En
ese sen ido hay quien conside a como sub ex o de
El
su una
sue e de llamada de a ención ace ca de la salud de una nación
que acasa al a on a la ac ualización de sus modelos sociales,
abandonada en una especie de isla de la memo ia, como el p o
-
pio pe sonaje de Agus ín (p óximo a la desin eg ación psicológi
-
ca). Son ema cables ambién, los e iden es signos que hacen
no a la p esión sob e la muje en la sociedad española, pa a que
acep e sus oles adicionales o la sepa ación de la amilia en dos
núcleos que i en en los ex emos geog á icos de una nación
di idida (el pa adigma de la desin eg ación domés ica de la Es
-
paña de los cua en a). O as mani es aciones li e a ias
y
cinema
-
og á icas de es a pe cepción pueden encon a se en las no elas
Nada, de Ca men La o e , Tiempo de silencio de Luis Ma ín
San os y películas como La caza, de Ca los Sau a. La p esencia
implíci a de un au o se hace oda ía más pa en e en el es a égi
-
co o den que E ice diseña pa a los acon ecimien os que ocu en
en la ida de Es ella, haciendo que el espec ado p og ese a a
-
és del limi ado campo de in e és del na ado has a llega al
con ex o de la ideología y la his o ia.
A pesa de los diez años que sepa an sus dos p ime as pelícu
-
las exis e una mani ies a conexión en e ambas.
El
su se nos
p esen a como una nue a incu sión del di ec o en el e i o io
de la in ancia desde un en oque p eciso, ealis a en cie os as
-
pec os
y
p o undamen e mí ico en o os. Es ella iene ocho años,
i e con sus pad es en el no e de España. Del su , la ie a de la
que su pad e, Agus ín, p ocede, sólo conoce lo que mues an unas
pocos o os de amilia y algunas pos ales: su icien e pa a con
-
e i la en un luga soñado. Especialmen e si es á bendecida con
un p ogeni o que es una especie de ap endiz de b ujo, que mani
-
pula un péndulo y una a a con un a e que a los ojos de una
pequeña niña se si úa en el bo de mismo de la magia. Un pad e
que escapa, desapa ece
y
se mues a ausen e (a pesa de su ue e
p esencia en odo el ilm) po mo i os an di íciles de elucida
que Es ella dedica g an pa e del ela o, con la dis ancia que
pe mi e el pasado (la oz de Es ella adul a conduce odo el ilm),
a in en a escla ece los. Sin emba go, su in en o es á condenado
a se incomple o: la Es ella adul a es conscien e de que puede
habe in en ado pa cialmen e su p opia in ancia, ya que odo lo
que iene pa a econs ui su memo ia es la oscu idad de la ni
-
ñez. Oscu idad que el p opio E ice hace e idencia li e al en el
p incipio de la película. Poco a poco, muy len amen e, la luz
empieza a hace isible los obje os. Una pues a en escena inicial
que es oda una decla ación de p incipios del es ilo isual del
di ec o en odo el la gome aje, y casi una asgo
es ilís ica
p o
-
pio. En el abajo de E ice se da una cons an e búsqueda de luz,
asociada al apo e de conocimien o de o ma cons an e, al in en
-
o de cap u a el iempo, al mo imien o hacia adelan e casi im
-
pe cep ible, pe o con inuo.
En de mi i a, una ma ca más de esa cu iosa combinación de
mo imien o y es a ismo (secuencia y o og ama) que es inhe en
-
e al cine. En cada uno de sus abajos ha explo ado
un
nue o
e i o io jus o al lími e de esa
on e a,
siemp e p o isional, que
ma ca el cine en endido como en e enimien o de masas, y el
cine como a e. En sus películas descansa un sen ido de celeb a
-
ción del pode de la imaginación (algo que asciende incluso el
deseo de supe i encia). Desde los niños que se hacen mayo es
con incomple as, silenciadas his o ias del pasado, llega un in en
-
o de eclama la memo ia, en el p esen e. Ri mo pausado, luz
sua e, que pa ece aca icia lo que oca, enuemen e imp esionis a,
y encuad es con el igo necesa io has a alcanza el g ado de
poesía isual. La película mues a un diseño o mal y concep ual
muy cohe en e, así como una cla a adsc ipción a uno de los g an
-
des géne os del Hollywood clásico, el melod ama. Además, po
un lado
El
su es una mode na película de muje es en la que los
pe sonajes emeninos es án en el p ime plano de la na ación, y
la his o ia sigue la ida de un pe sonaje que lucha po consegui
alcanza sus obje i os en un mundo p edispues o jus o a lo con
-
a io. Po o o
El
su ambién compa e elemen os con el h ille
y el cine neg o: se in en a esol e el mis e io de una iden idad
(Rebeca [1940])
y
exis e una cie a ascinación po una muje
a al (Lau a [1944]). El pe sonaje p incipal y el na ado en
El
su es Es ella, que desde un imp eciso p esen e nos cuen a una
cadena de e en os au obiog á icos que comienzan (c onoló
-
gicamen e) con la llegada de su amilia a una p o incia del no e
de España, en 1940 y inaliza en su pa ida hacia el su después
de que su pad e se suicide en el o oño de 1957. La na ación de
lo que ocu e en ese in e alo de iempo aza el desa ollo de la
elación en e ella y su pad e desde un es ado de ins in i a sim
-
biosis has a su incipien e, y en algún sen ido us ada, indepen
-
dencia. Es ella en su madu ez analiza su in ancia pa a llega a
en ende la muje en la que se ha con e ido. E ice encuen a en
la na ación en p ime a pe sona el mejo ehículo pa a esol e
es a cues ión.
El
su se ab e con una escena que mues a a Es ella (Icía
Bollaín), a la edad de quince años, en su habi ación
una
a ídica
mañana de o oño. La oz desespe ada de su mad e llamando a
Agus ín la ha despe ado. Es ella descub e bajo su almohada
una pequeña caja neg a que con iene un péndulo que su pad e le
ha dejado an es de desapa ece . Sob epasando su unción como
ecue do, el péndulo pone ápidamen e en mo imien o el en de
la memo ia, el len o en en el cual la Es ella niña (Sonsoles
A angu en), Agus ín (Ome o An onu i) y Julia, su esposa (Lola
Ca dona), llega on po p ime a ez al no e en busca de una exis
-
encia es able. Los p incipales acon ecimien os en sus idas en
los siguien es diez años son: la p ime a comunión de Es ella,
que ma ca el pun o álgido en la elación con Agus ín; el descu
-
b imien o de algunas ca as en un escondi e del á ico que e elan
que «en la imaginación de mi pad e exis ía o a muje )); el de e
-
io o del ma imonio de sus pad es y el consecuen e dis ancia
-
mien o de Agus ín espec o al hoga
y
una ci a en e pad e e hija
en el G an Ho el, que mues a los in en os de Agus ín po epa a
el aho a enso lazo de complicidad con Es ella. Podemos p e
-
gun a nos si su acaso en dicho in en o es, en pa e, esponsable
de su decisión de come e suicidio.
Las e e encias empo ales en el ilm iden i ican a Es ella
como a una niña en la p ime a década de la e a kanquis a. Su
nacimien o, en 1942, ue un acon ecimien o muy especial en la
sue e de la amilia al coincidi con el in de la elación
ex ama imonial de Agus ín. Las ci cuns ancias de es e hecho
se explican en ca as que Agus ín
y
la muje en cues ión, Lau a,
in e cambian ocho años más a de, después de que él haya is o
su ac uación en un cine local y bajo el seudónimo de I ene Ríos,
en una película i ulada Flo en la somb a. Las ca as añaden a
nues o conocimien o da os ace ca de la c onología de la his o
-
ia, pe o sob e odo e elan el sec e o de la doble ida que Agus ín
ha dejado en el su , y que a pesa de habe quedado a ás sigue
eje ciendo una no able in luencia en
él.
Un elemen o de mis e io
y complejidad es en onces in oducido en su ca ac e ización, una
inquie an e y silenciosa p esencia que domina odo el
ilm.
Es
-
ella comen a: «los o ígenes de mi pad e han sido un mis e io
pa a mí», esa es la pied a de oque que ma ca su ac i ud hacia un
homb e, al que ella imagina como un se ex ao dina io: «Pa a
mí
e as un enigma, un se especial que había llegado de o a
ie a, de una ciudad de leyenda, que yo eco daba como el esce
-
na io de un sueño)). Como si de un lejano país se a a a, el luga
de nacimien o de su pad e es una llamada al mis e io: «un luga
an ás ico, donde el sol pa ecía b illa con una luz di e en e)). Un
homb e que i e en un pá amo alejado de la ci ilización, que se
e ie e al camino ex e io de su casa como 1aJFon e a
y
que al
-
e na su abajo en un hospi al local, donde cuida en e mos, con
su do es de zaho í en los campos de sus ecinos. Sin emba go las
incu siones de Agus ín en los mis e ios más p o undos de la na
-
u aleza no hacen más ácil su ol como pad e, esposo e hijo. En
el anscu so del ilm su mad e, su muje y su hija su en he idas
espi i uales y ísicas, esponsabilidad di ec a de sus acciones. Su
posición como un se excepcional iene i ónicas consecuencias,
simbolizadas po la ga io a que hay en el ejado de su casa: si
-
uado po encima de odo lo que es mundano, el pája o apun a
hacia el su , una egión dis an e, mis e iosa y milag osa al mis
-
mo iempo, pe o su uelo es á de enido, congelado. I onías que
no p eocupan a la Es ella niña, debemos p esumi , sino a la que
ha alcanzado la madu ez.
Como ya se ha mencionado
El su
mues a el desa ollo de la
elación en e Es ella y Agus ín a a és de una se ie c ucial de
acon ecimien os, es de los cuales, al menos, ienen un ca ác e
iniciá ico: las enseñanzas de Agus ín a Es ella en el manejo del
péndulo, como si se a ase de una ap endiz de mago; la p ime a
comunión de Es ella que ilus a en e o as cosas la a acción
edípica hacia su pad e y su en ada
en el mundo
y po úl imo el
descub imien o de la elación de su pad e con I ene Ríos, lo que
supone la pé dida de la inocencia de Es ella. T as el suicidio de
Agus ín, Es ella descub e que en e los e ec os pe sonales que
su pad e dejó a ás, hay un ecibo de una llamada ele ónica a
un
núme o del su . En la úl ima noche de su ida, con i mado el
alejamien o de su hija, Agus ín in en ó ol e al pasado en busca
de consuelo y de eno a su elación con I ene Ríos, un elemen o
cen al e inexplicable en el esquema de Es ella, al e la como
una i al en la conquis a del amo de su pad e. Ambas, la ob a
li e a ia y su adap ación al cine son p ecisamen e una his o ia
ace ca de la ausencia del pad e, cuyos de alles se in en an e
-
cons ui a pa i de unos pocos azos en la memo ia. Ambos
ela os compa en los pun os esenciales, aunque los nomb es han
sido cambiados en la adap ación de E ice y algunos pe sonajes
de la no ela han sido eliminados (el más signi ica i o el de Jose
-
a, amiga y con iden e de la mad e de Es ella). Además, Ra ael
(Agus ín en la película) eg esa al su pa a asis i al en ie o de
su mad e, aunque el iaje no p o oca consecuencias d amá icas
en o os ó denes. Es ap eciable el de alle con el que el au o e o
-
ca la ausencia del su , en con as e con la mode ación con que
nos mues a el en o no del no e. El p o agonis a y na ado en la
no ela es á localizado en e dos coo denadas geog
á i
cas, que
ambién son emo i as: el no e (San ande , luga de nacimien o
de su mad e) y el su (Se illa, donde nació su pad e). Lo mismo
ocu e con los pad es a ís icos del ilm: E ice, asco y Ga cía
Mo ales, andaluza. Los pun os ca dinales opues os el uno al o o
geog á icamen e, exp esan el con lic o en e Es ella y su mun
-
do. El no e es iden i icado con el ío, la noche. Es el espacio de
la mue e, p ecedido del exilio, el aislamien o y la soledad. El
eino del o oño y el in ie no (las es aciones en las que se desa
-
olla la his o ia). Las casas en el no e pa ecen es a aisladas
unas de o as
y
alcanza el amo o la elicidad pa ece imposible.
En es e luga la c isis en e ma ido y muje empeo a, y Es ella
pa ece incapaz de adap a se al en o no. El su es lo opues o al
no e. Es el luga de nacimien o de Agus ín, y en cie o modo el
luga del plausible enacimien o de la p opia Es ella. El su e
-
p esen a un ho izon e mí ico, nos álgicamen e ausen e en odo el
ilm. Un luga so p enden e donde la luz y el calo son no ma,
donde a a ez nie a, como Es ella imagina en un momen o del
ilm, acompañada po la
Danza española núme o
5,
de G anados,
i ulada p ecisamen e
Andaluza.
Es un cálido, hospi ala io luga ,
en el que las casas se cons uyen unas jun o a o as in eg adas en
un en o no u bano. Un luga en el que el amo pa ece posible.
Sin emba go, en ealidad ambos pun os ca dinales, no e y su ,
no son opues os, sino que se complemen an el uno al o o. El su
llega después del no e, jus o como el o oño y el in ie no p ece
-
den a la p ima e a y el e ano, o de la misma mane a que la ida
p ecede a la mue e y el dolo de la soledad es el p ecio a paga
cuando la ju en ud y el amo acaban.
Bibliog a ia
AROCENA, Ca men: Víc o E ice; Ca ed a, Mad id, 1996
EHRLICH, Linda: An open window: he cinema o Víc o E ice: The
Sca ec ow P ess, hc., Lond es, 2000.
MAHIEU, José Agus ín: Víc o E ice: Cuade nos Hispanoame icanos 137,
no 411, 1984.
PHILIPPON, Alain: En e ciel e e e,
su
Víc o E ice: A P ess, Pa ís,
1993.
UMEKI, T.: Lími e
y
la ape u a del lenguaje cinema og á ico de Víc o
E ice: Cine clásico, cine mode no, Alme ía, 1992.
UTRERA, Ra ael: El cine de Víc o E ice: Juan Ciudad, Se illa, No iemb e
1990.
UTKERA, Ra ael: E ice de no e a su : Juan Ciudad, Se illa, eb e o 199
1.
ANEXO 1:
FICHA TÉCNICO-ARTÍSTICA~~
El su
(1983)
Ti ulo o iginal: El Su
Di ec o :
E ice, Víc o
Compañia p oduc o a:
Elías Que eje a P.C. (España). Tele isión Es-
pañola (España). Chloe P oduc ions (F ancia).
A gumen o:
Rela o homónimo de Adelaida Ga cía Mo ales
Guión:
Víc o E ice
Di ec o o og a ía:
Alcaine, José Luis. Colo : Eas mancolo
-
Pano-
ámico
Música:
Ex ac os:
"
Cua e o de cue da en Fa Mayo
"
de Mau ice Ra el;
"
Quin e o en do mayo
"
de F anz Schube ;
"
Danzas españolas
"
de
En ique G anados (
"
La pue a del Sag a io
"
, "Yo engo den o de
mí
"
,
"En e mundo
"
y
"
La Cumpa si a
"
).
Mon ado :
Amo, Pablo G. Del
P oduc o :
Que eje a, Elías
Deco ados:
Belizón, An onio
Sonido:
Menz, Be na do
E ec os especiales:
Bueno, An onio
In é p e es:
An onu i, Ome o. A angu en, Sonsoles. Boklaín, Icia .
Ca dona, Lola. Apa icio, Ra aela. Clemen , Au o a. Ca o, Ma ía.
29
Véase no a 23.
Me ino, F ancisco. Vi ó, José. Mon e o, Ge maine. Ga cía Mu illa,
ose.
Luga es de odaje:
Mad id
-
Ezca ay (La Rioja)
-
Vi o ia
-
Zamo a
-
Ho el Felipe 11 de El Esco ial (Mad id).
Géne o:
ama
No as:
PREMIOS: Fes i al de Chicago 1983:
"
Hugo de O o
"
Cí culo
de Esc i o es Cinema og á icos 1983
:
Mejo di ec o T o eo 'Zong
Play
"
: Mejo di ec o Vi a 84
-
TV:
Mejo película Miami 1984:
P ime P emio
"
San Jo di
"
1983: Mejo película
Guia del Ocio
1983: Mejo película, di ec o y o og @a Fo og amas 1983: Me
jo película de la c í ica Melilla 1984: "An o a de O o
"
Sao Paulo
Filmes
"
P emio es~ecial de la c í ica Bu deos 1984: Mejo pelícu
-
-
la B uselas 1984: p ime P emio.
Salas en el es eno:
19-05
-
1983 Mad id: Amaya, Tí oli.
Dis ibuciones:
C.B. FILMS S.A.