Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución
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Revista de Estudios Taurinos N.º 39, Sevilla, 2016, págs. 69-102 UN RECORRIDO POR LA FIESTA DE LOS TOROS EN CATALUÑA. ORIGEN Y EVOLUCIÓN Noa María Carballa Rivas* Beatriz Orgaz Sánchez** arcelona ha sido uno de los centros taurinos más importantes dentro de la cultura mediterránea. De hecho, fue la única ciudad del mundo que tuvo tres plazas de toros activas: el Torín, en La Barceloneta, Las Arenas y La Monumental. Además, en Gerona se ubica la segunda plaza de toros más antigua de España, la de Olot. «Que se construyeran Las Arenas y La Monumental a principios de siglo por iniciativa privada, sin subvención pública alguna, cuando iban a derribar la plaza del Torín de la Barceloneta por asuntos urbanísticos, abunda en el argumento material. Pero incluso la constatación de que se decidiera su alzado antes de la ola de inmigración que produjo la Exposición Internacional del veintinueve, no acaba de convencer a quienes prefieren creer que se trata de feria importada» (Royo, 2000: 204). Al hablar de la tradición de la tauromaquia en Cataluña se puede abordar la práctica ganadera en la comunidad catalana, las escuelas de tauromaquia, las plazas de toros y los toreros nacidos y/o formados en Cataluña, pero ante todo la historia de B * Universidad Pontificia de Salamanca. ** Universidad Pontificia de Salamanca.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 70 las costumbres taurinas. Cataluña es uno de los lugares en los que se tiene uno de los registros más antiguos de correbous. Según Barraycoa (2011), en Cardona está documentado un correbous en 1409. Por otro lado, González (1996) indica que la primera corrida de toros celebrada en Barcelona de la que se tiene noticia se realizó en 1387 para Joan I, en la Plaza del Rey, y en 1585 se celebró en Lérida la primera corrida documentada. «Muchos catalanistas creen que la fiesta de los toros, tal y como la presentamos hoy, proviene de Andalucía y es una manifestación de ‘flamenquismo’. Pero en realidad no es así. Buena parte de las normas vigentes, las formas de los paseíllos y tradiciones actuales se gestaron en las plazas catalanas, de Vascongadas y de Navarra» (Barraycoa, 2011: 222). En cuanto a las prácticas ganaderas en Cataluña, a principios del siglo XIX comienzan a existir las primeras ganaderías de bravo. Según Felices, estos toros de lidia se crían en la zona de Tarragona, concretamente en Tortosa, en su mayoría procedentes de la casta Navarra: «Los propietarios de las reses las vendían para correrlas en las calles de los pueblos con motivo de la festividad del santo patrono, y en menor medida eran lidiadas por toreros principiantes en festejos populares» (Felices, 2010: 291). Algunas de las ganaderías más conocidas fueron las de Eduardo Albacar, Suvirats, Murall, Paimous, Princen i Audi, Piñol, Carnicio o las de Gaspar Macià, Forcadell y Fumadó. Según Felices, las ganaderías actuales son la de El Charnego, de 1891, propiedad de Pedro Fumadó Amenós; la de José Mur Fontanet, de 1929; la de Rogelio Martí Albalat, de 1939; la de Alicia y Verónica Moreno Lemoche, en la población gerundense de Camprodón, que data del año 1994; y las más recientes, situadas todas ellas en tierras del Ebro, son la de los hermanos Príncep de Camarles, la de L’Assut de Xerta y la de los hermanos Margalef de Amposta.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 71 A principios del siglo XX, el proceso de industrialización tenía en Cataluña el epicentro de su fortaleza en España y la burguesía catalana estaba en pleno esplendor. Los emigrantes del resto de España emprendieron rumbo a tierras catalanas y la ciudad de Barcelona creció, a la par que el ocio. «Los toros eran una de las grandes diversiones de la época. El fútbol recién empezaba a interesar a unos pocos aficionados. El Barça se había fundado hacía menos de un año por el deseo de Hans Gamper, un suizo afincado en Barcelona, y el Espanyol se constituiría en el mismo 1900. Pero la plaza de toros era uno de los centros neurálgicos de la ciudad, quizás el que mayor número de personas podía aglutinar» (Alonso, 2011: 11). La afición en Barcelona era tal que muchos toreros escogían esta ciudad para el día más importante de su carrera profesional, el día de la alternativa. Además, Barcelona era de los pocos lugares en los que se organizaban festejos taurinos entre semana: «A punt de començar el segon terç del segle, Barcelona es convertiria aviat en la primera plaça taurina del món. Primera en nombre de corrides, en qualitat de cartells i a l’hora de descobrir i promocionar autèntics valors» (González, 1996: 125). Según Barraycoa (2011), también era frecuente que la programación de las corridas se hiciera para que se pudiera acudir a dos plazas en la misma tarde. De esta manera, los aficionados asistían a Las Arenas, por ejemplo, en un extremo de la Avenida de la Gran Vía, y una vez que había toreado el matador al que habían ido a ver, cogían el tranvía que les llevaba al otro extremo de la Gran Vía, a La Monumental. Entre los años 1927 y 1936 se inicia la era Balañá: «Els treballs publicats fa alguns anys per Don Ventura, López Chacón o Antonio Santainés, o l’excel-lent llibre de Joan Segura Palomares, no permeten cap dubte sobre aquesta consideració taurina de la ciutat. Parlem de Barcelona, sense especificar cap plaça de toros en concret, perquè una d’elles, la de la
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 72 Barceloneta, ja havia estat tancada el 1923, i les altres dues ben aviat van començar a compartir la programació, regides per una mateixa empresa. Va ser precisamente l’aparició, el 1927, en el panorama taurí barceloní d’un nou empresari, el santsenc Pere Balañá Espinós, la que faria possible que Barcelona arribés a aquell lloc de privilegi» (González, 1996: 125). Según Cañamero, Pedro Balañá era un catalán de pro, antiguo concejal en los años de la Segunda República por Esquerra Republicana de Catalunya y, tras la Guerra Civil, también fue concejal, a la par que iniciaba una próspera carrera como empresario de éxito en el mundo de los cines y del espectáculo, sin olvidar otras actividades. «Gracias a él todas las semanas se programaban importantes acontecimientos taurinos, sobre todo los jueves y domingos, días en los que no faltaron corridas o novilladas de postín en temporadas que abrían el telón a primeros de febrero y no lo cerraban hasta finales de noviembre, cuando con la llegada de los primeros fríos que anunciaban el invierno ya no era agradable sentarse en una plaza. Aunque, después, siempre abría las puertas de Las Arenas para celebrar un magno festival de Navidad, en varias ocasiones, en sesiones de mañana y de tarde, en las que los mejores toreros del momento lidiaban los sobreros de la temporada, siempre a beneficio de una institución necesitada» (Cañamero, 2011: 209). Finalizada la Guerra Civil, los matadores que destacaban eran Manolete, Domingo Ortega, Carlos Arruza, Manolo González, Antonio Ordóñez, Chamaco, Mario Cabré, José María Clavel y Joaquim Bernardó: «El diumengue 11 de desembre de 1960, en sessió matinal, es programà a Les Arenes un monstruós festival taurino amb motiu de la concessió a Pere Balañá Espinós de la creu de beneficència, amb tretze matadors de primera fila» (1996: 197).
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 73 Según Cañamero, los toreros de la época encontraban en Barcelona el calor y el apoyo que les infundían los aficionados toreristas, así como una considerable exigencia, ya que el aficionado catalán sabía medir muy bien la entrega de los toreros en el ruedo. Santiago Martín, El Viti, figuró en los mejores carteles de Barcelona, siendo esta la ciudad en la que más corridas hizo el torero1. Según Cañamero, la idea del empresario Balañá era que el torero salmantino superase el récord que ostentaba el sevillano Manolo González, quien llegó a torear veinticinco corridas durante una temporada en La Monumental. El Viti acabaría a hombros de la afición barcelonesa en varias ocasiones, desde la plaza de toros hasta Las Ramblas, en donde se hospedaba cuando toreaba en Barcelona. La tradición taurina en Cataluña también se puede comprobar en la afición: dos siglos de historia avalan que en Cataluña ha existido permanentemente una afición fiel que ha sido cantera de buenos profesionales: «Un senyal d’aquesta afició i la seva vigor han estat les penyes taurines. N’hi ha per tot Catalunya i fan una feina de promoció important» (1996: 148). Actualmente existen las siguientes peñas taurinas en la comunidad catalana: Club Taurino de “los Gallito y Belmonte” (Barcelona), Peña Taurina “El Prat” (El Prat de Llobregat), Club Taurino “La Collada de Sis Camins” (Vilanova i La Geltrú), Sección Taurina de la Unión Extremeña de Sant Boi (Sant Boi de Llobregat), Club Taurí Gironí (Gerona), Peña Taurina “La Garrotxa” (Olot), Peña Taurina “Angel Leria de Zarzacapilla” (L'Hospitalet de Llobregat), Sección Taurina de la Unión Extremeña de Hospitalet (L'Hospitalet de Llobregat), Peña Taurina “El Toro” (Lloret de Mar), Peña Taurina Manlleuenca 1Según Cañamero (2011), El Viti toreó 124 tardes en La Monumental de Barcelona.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 74 (Manlleu), Peña Taurina “José Tomás” (Barcelona), Peña Taurina ‘El Pizarral’ (Barcelona). En lo que se refiere a escuelas taurinas en Cataluña, según Felices (2010), la primera de la que hay noticia fue la creada por el banderillero Antonio Alsina Garcerán, conocido popularmente como ‘El Tolín’. En 1909 empezó a impartir unas clases que se prolongaron hasta el año 1914. Posteriormente, en la plaza de Las Arenas hubo también una pequeña escuela en los años 50, fundada por el periodista José María Villapecellín y dirigida por el banderillero Andrés del Campo2. Una escuela de tauromaquia que gozó de prestigio en Barcelona fue la del vasco Pedro Basauri, ‘Pedrucho’, desde la década de los 50 hasta los 70. Las clases se impartían en distintos lugares, como la plaza de toros de Las Arenas, Montjuïc o el campo de fútbol de San Martín, en la barriada barcelonesa del Guinardó. Por la citada escuela pasaron numerosos matadores de toros, como Fermín Murillo, José María Clavel, Enrique Molina… Otras de mucho menos predicamento fueron la escuela Soler, situada en la calle Comtes de Bell-lloc, que funcionó por los años cincuenta; la Monumental con sede en la calle Margarit, dirigida por el ex novillero Manuel Mateo, ‘El Extremeño’; la de Pueblo Seco, situada en la calle Salvat del citado barrio; la de Pueblo Nuevo, en la antigua calle Juncà, entre la avenida de María Aguiló y la popular Rambla de Poble Nou (2010: 312). Por iniciativa del club taurino de L’Hospitalet y del mozo de espadas Miguel Marcos, a mediados de los 80 se creó una pequeña escuela en L’Hospitalet, dirigida por el banderillero Rafael Ataide, Rafaelillo. En la actualidad, después de varios intentos para que Barcelona tuviera su escuela taurina oficial, la comunidad catalana cuenta con la Escola Taurina de Catalunya, 2Según Felices (2010), en ella se inició Joaquim Bernadó.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 75 fundada en 1998, cuando unos aficionados taurinos deciden colaborar económicamente con un grupo de jóvenes aspirantes a toreros, que entrenaban en el parque de Montjuïc sin medios ni infraestructura3. Actualmente, los responsables del centro son Luis Alcántara, reconocido aficionado, que actúa de director; el ex-novillero Manuel Salmerón, vicepresidente; Cristian Alemany, abogado y relaciones públicas; los profesores Alfonso Casado, matador de toros retirado, y Raúl Felices y Fernando Gracia, antiguo novilleros. Y como jefe de prensa, el periodista David Guillén. De esta escuela han salido matadores como Serafín Marín, Enrique Guillén, Jiménez Caballero, López Díaz y Raúl Cuadrado; banderilleros como Omar Guerra, Vicente Osuna y Fernando Casanova. Y reconocidos mozos de espadas como Cherco Robles y Juan de Lucía. Hoy en día hay doce alumnos inscritos en el centro, y gracias a la aportación de la Fundación José Tomás han podido seguir con sus actividades, ya que la Escola Taurina no tiene ningún tipo de subvención ni ayuda pública (EFE, 2011b). Depende económicamente de la recaudación en la novillada de promoción que celebra cada año en La Monumental de Barcelona. Dentro del mundo artístico, diversos creadores catalanes tuvieron como fuente de inspiración para sus obras la tauromaquia. Según Barraycoa (2011), el autor de más reconocimiento es Néstor Luján y sus obras De toros y toreros (1947) e Historia del toreo (1967). En el ámbito de la pintura, el pintor modernista Ramón Casas pintó La Corrida (1884), que se conserva en el 3Según González (1996), en 1986, la Unión Sindical Taurina de Cataluña y la rama taurina de la Unión General de Trabajadores promovieron la creación de una escuela taurina en Barcelona, que desarrollaría su actividad en la plaza de las Arenas o bien en La Monumental. Mantuvieron conversaciones con la Diputación de Barcelona, pero las gestiones no alcanzaron el éxito.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 76 Museo de Montserrat, y Marià Fortuny pintó La Corrida de toros (1870-1872), que se expone en el Casón del Buen Retiro, en Madrid. Salvador Dalí también fue un gran aficionado a los toros y, según Barraycoa (2011), por ello arrinconado y calumniado por los catalanistas. «El 12 de agosto de 1961, la plaza de Figueras acogió un acontecimiento sorprendente: una corrida en homenaje a Salvador Dalí, que se denominó cursa daliniana. El cartel anunciador de la corrida lo pintó el mismo Dalí. La corrida causó tanto impacto en Dalí que propuso todo un proyecto taurino para la plaza. Por desgracia el coso al poco cerró, fue comprado por el Ayuntamiento y pronto se convirtió en una ruina» (Barraycoa, 2011: 227). En cuanto al mundo de la comunicación, algunos periodistas catalanes a lo largo del siglo XX han escrito las crónicas y presentado sus programas taurinos en catalán, entendiendo que tauromaquia y catalanismo iban de la mano. Barraycoa (2011) indica que el primer programa en catalán dedicado a los toros se emitió en Radio Figueras, finalizada la Guerra Civil. A partir de 1987, el periodista Antoni González, crítico de La Vanguardia, publicó varias críticas taurinas en catalán y, ya en la democracia, el Diario de Barcelona publicó, en 22 capítulos, la primera tauromaquia en catalán. En los inicios de la década de los 90, el Diari de Girona contó también con el crítico taurino Joan Colomer i Camarasa, que sería sucedido por Pere Joan Palahí. Según Barraycoa (2011), el propio director del diario, Jaume Sureda i Prat, escribió un artículo titulado “Toros en catalán”, en el que se quejaba del pésimo catalán en las retransmisiones taurinas de TV2 y ofrecía a su especialista taurino, Joan Colomer, para remediar la incultura de los periodistas televisivos. Barraycoa (2011) asegura que una labor meritoria para la tauromaquia en catalán la tuvo el diario nacionalista L’Avui, a través de Antonio Santainés, su crítico taurino durante 19 años.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 77 Además Santainés también es el autor de los artículos sobre Tauromaquia de la Gran Enciclopedia Catalana, que sufrieron críticas y presiones por parte de algunos independentistas catalanes. Según Caldeiro (2009), los programas de información taurina que se emiten en el año 2009 en radios locales son Tendido 5 (programa dirigido por Juan López y que se emite los lunes, de 21:00 a 22:00 horas en Radio Sant Boi) y Los Toros (dirigido por Luis María Gibert los domingos de 23:00 a 24:00 horas en Radio Hospitalet)4. Además, Radio Ciutat de Badalona también emite un programa taurino los lunes, con una duración de hora y media. Por su parte, en cuanto a críticos taurinos catalanes, la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña destacan los siguientes periodistas y cronistas: Ángel Sáa Martín, presidente de la Asociación de Críticos e Informadores Taurinos de Cataluña y Relaciones Publicas del Club Taurino ‘Los de Gallito y Belmonte’, crítico taurino en la Agencia EFE y copresentador del programa Los Toros de Radio L’Hospitalet; Paco March Celaya, cronista de La Vanguardia, 6Toros6 y Clarín (RNE), y colaborador de Mundotoro, Burladero y Cuadernos de Tauromaquia; Alberto Faricle Álaba, fotógrafo colaborador de 6Toros6, Aplausos, Eurotoro y de las páginas de Burladero.com, Mundotoro.com, VadeBraus.com, Federación Catalana y, en algunas ocasiones, de ABC y La Razón, y David Guillén, corresponsal taurino en Barcelona del diario El Mundo, la revista Aplausos y el portal Mundotoro.com, siendo a la vez colaborador habitual del programa Los Toros de Radio L’Hospitalet, jefe de prensa de la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya y responsable de comunicación de la Escola Taurina de Catalunya. 4Según Barceló (entrevista personal realizada el 27 de abril de 2012), el programa dejó de emitirse a causa del cambio de gobierno en L’Hospitalet.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 84 Alberto Rojas Colón. Según el Archivo Municipal de Mataró, la poca asistencia del público y la poca calidad de los carteles que ofrecían hicieron que el edificio fuera derribado en mayo de 1905. - Plaza de toros de Figueras. Este municipio dispuso de una primera plaza de toros el 4 de julio de 1886, aunque hay noticias de algunas corridas anteriores8realizadas en espacios urbanos con plazas de quita y pon. Esta plaza de 1886 era de madera y mampostería común, con una capacidad para 1.500 espectadores. La plaza actual fue inaugurada el 3 de mayo de 1894 con una corrida de Concha y Sierra, lidiada por Manuel García Espartero: «L'any 1990 la plaça va ser adquirida per l'Ajuntament, el qual, governat per polítics contraris a la festa taurina manté l'edifici tancat» (1996: 215). - La plaza de toros de Gerona. En esta ciudad se montaron varias plazas de quita y pon a lo largo del siglo XIX. En 1897, un gironés dedicado al comercio, Lorenzo Alcalde Corney, promovió una plaza de toros estable, que construyó en terrenos de su propiedad, en el antiguo término de Santa Eugenia de Ter, que no fue anexionado a la ciudad de Gerona hasta 1962. El ruedo consta de 52 metros, la grada no tiene pisos cubiertos y su capacidad es de 9.000 espectadores. - La plaza de toros de Vic. La plaza permanente se construyó entre 1916 y 1917. Estaba a unos 50 metros de la estación del ferrocarril. Se inauguró con tres novilladas los días 6, 8 y 15 de junio de 1917, en las que torearon Enrique Rodríguez Manolete II, José García Santiago y los valencianos Manuel Soler Vaqueret y Daniel Company Mestizo. La plaza de Vic también ha sido fundamental para la consolidación de la afición catalana. En ella debutaron Albert Barcelona, el rejoneador 8Según González (1996), en Figueras ya se celebraron corridas en los años 1844, 1853 y 1879.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 85 Balañá y los vicenses Esparterillo de Vic y Niño de la Brocha. El coso de Vic dejó de funcionar a comienzos de los años sesenta: «(…) es convertí en un magatzem de mosaics de l'exalcalde Bach Roura fins que va ser enderrocada. Vint anys després entre les ruïnes va instal·lar-se alguna vegada una plaça de quitació i posa» (1996: 215). Otras plazas de toros permanentes: - La Villa de Camprodon estrenó una pequeña plaza de toros en 1890. El 25 de julio de aquel año, el novillero valenciano Vicente Gandía El Chufero lidió ganado tortosino de José Canico. En la plaza de Camprodon se hicieron funciones hasta el 1903, año en el que fue derribada. - La plaza de toros de Sant Feliu de Guíxols fue inaugurada el 25 de julio de 1956, promovida por Javier Pascual de Zulueta. El primer cartel lo compusieron el torero cordobés José María Martorell, Joselillo de Colombia y Joaquim Bernadó, con toros de José Núñez Guerra. La capacidad es de 6.000 personas y el diámetro del ruedo, 40 metros. Esta plaza nació con una vocación turística, pero por su arena han pasado toreros de renombre como Antonio Bienvenida, Antonio Ordóñez, Luis Miguel Dominguín, El Cordobés o Palomo Linares. - La plaza de Lloret de Mar también se hizo de cara al turismo de la Costa Brava. Se abrió al público el 5 de septiembre de 1962, con una corrida de María Sánchez de Terrones para el rejoneador Ángel Peralta y los matadores Jaime Ostos y Joaquín Bernadó. - En Vilassar de Dalt, dentro del recinto del parque acuático Isla Fantasía, hubo una plazoleta a medio camino entre las plazas serias y las plazuelas turísticas, que no tienen nada que ver con la lidia. La plaza fue desmontada y su lugar lo ocupó posteriormente la carpa de una discoteca.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 86 - En Tortosa, en el barranco de Lloret, bordeada de un paisaje impresionante del macizo del Montcaro, se encuentra la plaza de la ganadería de Pedro Fumadó. Tiene un sector con tres filas de tendido y una lonja cubierta. Como es costumbre en esas plazoletas el ruedo no tiene callejón, pero sí cuatro burladeros. - Por otro lado está la plaza de toros de Cardona, que aunque es desmontable no es portátil, porque sólo puede ser instalada en el puesto para el que se hizo. Incluso, no toda es desmontable, ya que algunas partes permanecen fijas todo el año, como las arquetas, cavidades artificiales hechas en el suelo, protegidas con una tapa, donde se encajan los pilares maestros cuando se monta cada año la plaza. TOREROS CATALANES La aportación de Cataluña a la tauromaquia es un hecho evidente por el papel primordial de las plazas de Barcelona, pero la participación de catalanes entre los protagonistas directos de la corrida, aunque no es cuantiosa, también debe ser considerada. Del siglo XVIII, hay noticia de algunos lidiadores catalanes, como el Brillante oel Ros9. Según González, el torero catalán más antiguo es Juan Fernández, apodado El Catalán. Nació en Lérida el 16 de octubre de 1795, pero se crió en Sevilla con un tío suyo que era canónigo de la catedral. Juan Fernández no llegó a tomar la alternativa y murió asesinado en la puerta de un convento de Se85 en 1829. Del Arco (2006) hace una clasificación de los toreros de Cataluña: los matadores nacidos en Cataluña y los toreros nacidos fuera de Cataluña, pero realizados en esta comunidad. En cuanto a los toreros nacidos en Cataluña, uno de los primeros toreros del siglo XIX de los que se tiene constancia es 9González (1996) indica que, según la voz popular recogida por Amades, cobraban cuarenta reales por torear un rato.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 87 Pedro Aixelá Torner, Peroy (1824-1892), nacido en Torredembarra. Según Javier Barraycoa (2011: 222), Peroy aprendió a torear en Nimes e importó la forma de torear francesa, fusionándola con las formas de torear en España y readaptando el estilo que se estaba gestando en ese momento. González (1996) añade que el matador trabajaba en el transporte hasta que, al verlo torear Chiclanero en una fiesta a puerta cerrada, el matador andaluz le animó a dedicarse al toreo profesionalmente. Tomó la alternativa en La Barceloneta el 12 de junio de 1864. Toreó en Francia y en América y se despidió de la afición de Barcelona el 24 de agosto de 1879. Murió, pobre y solo, en el hospital del Sagrado Corazón de esta ciudad, el 4 de agosto de 1892. Según González (1996), otra figura catalana del siglo XIX fue el banderillero Josep Bayard Cortés, Badila (1858-1906)10, que introdujo importantes variaciones en el vestido de picador y renovó las técnicas del rejoneo y de la pica. Residió en Madrid desde pequeño y perteneció a la cuadrilla de Frascuelo, gran amigo suyo. El primer torero catalán que compaginó los toros con el estudio fue Josep Rovirosa Virgili, nacido en 1878. Según Del Arco (2006), cursó la carrera de Medicina especializándose en la rama de Oftalmología. La alternativa la llevó a cabo en México en el año 1900 y, tras haber recorrido todo el país, regresó a España en donde tuvo un grave percance. Desde finales del siglo XIX y principios del XX, florecieron en Cataluña muchos toreros que impulsaron la afición y la apertura de nuevas plazas en la región. Según González (1996), en esta época se produce un cambio notable: los toreros catala10 Según González (1996), un poco más jóvenes que Badila eran los picadores barceloneses Josep Duran, Gordillo y Teodoro Amaré Duran. Otros subalternos del siglo XIX fueron los banderilleros Manuel Brull, Salao, activo desde 1858; José Ruiz, Catalán, activo entre 1868 y 1870, o Ramon Bosch, Ramonet, activo entre 1890 y 1898.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 88 nes se hacen profesionales al abrigo de la afición local. Algunos de ellos fueron Eugenio Ventoldrà Niubó (Mollerusa, 1894), que según Del Arco (2006) fue un especialista de la estocada, que ejecutaba con una seguridad y limpieza extraordinarias, y Carmelo Tusquellas (Barcelona, 1893), que debutó como novillero en Vic el 13 de julio de 1913, se retiró en 1915 y reapareció en 1916 convertido en la versión taurina de Charles Chaplin. Otros toreros catalanes nacidos en el siglo XIX son los novilleros Ramón Franch, Minuto, activo en Gerona a principios de siglo; Josep Puig Sala (Olot, 1896), que torea en Olot y Figueras, pero abandona por la presión familiar; Artur Vilaplana Sartrillo, de Barcelona, activo entre 1903 y 1909, y como banderillero hasta 1926; Antonio Moliné y Manuel Sugrañes, Gavirita, activos los primeros años del siglo; Eusebio Bernet Martí, Fabrilito (Gratallops, 1879), activo entre 1905 y 1912; Jacint Puigsech, Carrerito (Gerona, 1885) y Joan Perich, activos en Gerona hacia 1914; Narciso Vila Puignau, Vilarito, activo en la misma época, y su hermano Joaquim Vila Puignau, El Ampurdanés (Gerona, 1897), activo en las comarcas de Gerona entre 1913 y 1922; Ramon Monje, Monjito, activo en los años veinte o Martín Basauri, Pedrucho II, barcelonés, muerto por un toro en Marsella, el 17 de mayo de 192511. Según González (1996), el torero catalán más representativo del primer tercio del siglo es Josep Boixader Españó, Niño de la Brocha (Vic, 1908). Debutó en Vic el 20 de mayo de 1928. Más tarde torearía en Gerona, Ripoll y Palma antes de hacerlo en Barcelona, el 20 de octubre de 1929, donde repitió el 1 de noviembre con gran éxito. Su última actuación en la capital de Cataluña fue el 18 de julio de 1939, y la despedida, en Vic, el 25 de agosto de 1941. 11 Era hermano de Pedro Basauri, Pedrucho (Éibar, 1893), residente en Barcelona desde 1895 y figura señera del toreo en Cataluña.
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 89 «De les seves tardes triomfals destaquen tres: la del 31 d'agost de 1930 a Perpinyà, la del 22 de juliol de 1934 a Gerona i la del 3 de novembre de 1929 a Barcelona, quan la crítica el va proclamar la gran esperança del toreig català. (…) Diuen que ‘Niño de la Brocha’ feia un toreig clàssic, seriós i elegant. Els últims anys de la seva vida convertí casa seva, al carrer Manlleu de Vic, en punt de reunió d'aficionats» (1996: 141). Según González (1996), contemporáneos de Josep Boixader fueron Jaume Bullich, Esparterillo de Vic, activo en la capital de Osona entre 1927 y 1929; Manel Almansa Maycas (Barcelona, 1904), activo desde 1927 hasta 1932, en que se hizo banderillero; Joaquim Vila Puig (Gerona, 1906), emparentado con el escritor Josep Pla y activo entre 1928 y 1938, y Albert Barcelona Cervera (Barcelona, 1911), activo de 1925 a 1930. Hacia el final del primer tercio de siglo actuaron también Mariano Abella, los barceloneses Joan Freixas y Miquel Carceller, Ventoldrà II, y Josep Chalmeta Duch (Barcelona, 1910), activo desde 1927 hasta poco después de la Guerra Civil. Según Del Arco (2006), siguen este orden cronológico los siguientes matadores: - Gil Tovar Bonafont: nace en Barcelona en 1908, debuta como novillero en Madrid en 1925 y toma la alternativa en Barcelona en 1930, apadrinado por Antonio Márquez y Marcial Lalanda como testigo. «Varón muy inteligente y artista en todas las suertes, especialmente con las banderillas, aunque fallaba con la espada» (Manzano, 1993: 47). - Mario Cabré: torero barcelonés (1916) que se dio a conocer en Madrid como novillero en 1941. El mismo año recibe la alternativa en Sevilla con Domingo Ortega como padrino. «El millor torero català del segon terç del segle XX i qui millor representa aquell temps apassionat i difícil va ser Mario Cabré» (1996: 143).
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 90 - Ramón Arasa Fontvila, Fuentes: nació en Barcelona el 19 de abril de 1927. Inició su andadura taurina desde muy joven, a los 13 años, y formó pareja artística con Miguel Martín, Minuto. Tomó la alternativa en Figueras (Gerona), el 28 de junio de 1953. - Agustín García Muñoz, Agustinillo: torero nacido en Sant Boi de Llobregat (Barcelona) el 28 de agosto de 1928 y que tomó la alternativa en Las Arenas en 1945. «Fue un torero fino y elegante, toreó muy poco y fue duramente castigado por los toros: en 1959 en Castellón y 1960 en Barcelona, sufrió cornadas graves, y en 1961 decidió retirarse después de torear en Vic (Barcelona), el 25 de marzo» (2006: 10). - Carlos Corpas Brotons: natural de Barcelona (1934). Al no poder torear en España por no tener cumplidos los 16 años, se presentó en Arles (Francia) a los 13 años. Tomó la alternativa en Murcia en 1954, de mano de Pedro Martínez, Pedrés y de testigo Juan Montero. - Joaquim Bernadó: nace en Santa Coloma de Gramanet el 19 de agosto de 1935. Dejó los estudios de Comercio para dedicarse de lleno a la carrera taurina a los 15 años. Según Del Arco (2006), la visión de Pedro Balañá lo emparejó a la nueva revelación, Antonio Borrero, Chamaco, que revitalizó la fiesta de los toros en la ciudad de Barcelona. Según Felices (2010), ambos toreros se anunciaron juntos un jueves y el lunes ya se habían agotado las entradas, razón por la que el citado empresario, aprovechando el tirón taquillero, anunciaba el mismo cartel al día siguiente. «Joaquim Bernadó obre un nou període del nostre toreig. És, a més, el torero català de més projecció internacional. (…) L’Ajuntament de Santa Coloma de Gramenet, l’any 1976, va declarar Bernadó fill il·lustre. El Ple Municipal de Barcelona del 26 de juny de 1986 li concedí la Medalla al Mèrit Artístic de la ciutat, lliurada per l’alcalde, Pasqual Maragall, el 5 de setembre de 1988» (González, 1996: 144).
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 91 - Francisco Corpas Brotons: nació en la conserjería de la plaza de toros Las Arenas (1935), al igual que su hermano Carlos Corpas Brotons, ya que el padre, Ramón Corpas, novillero y banderillero, trabajaba de conserje en la plaza. Se doctoró en Pamplona el día de San Fermín de 1956, con Joselito Huerta de padrino y Gregorio Sánchez de testigo, y confirmó en Madrid al año siguiente con Antonio Vázquez y Juan Bienvenida. - Abelardo Vergara Fernández: nació en Barcelona en 1937. Toreó por primera vez en Albacete, sin caballos, en 1954, y en 1956 debutó con picadores en Aranjuez y, tras torear algunas novilladas, tomó la alternativa en Barcelona el 15 de mayo de 1958, con Julio Aparicio como padrino y Chamaco como testigo. - José María Clavel Cucalón: nacido en Barcelona en 1937. Tomó la alternativa en dicha ciudad, de la mano de José Flores, Camará y con Luis Miguel Dominguín y Jaime Ostos en el cartel. - Enrique Patón Balsera: nace en 1943 en Figueras (Gerona). El 3 de septiembre de 1967 toma la alternativa de la mano de Chamaco en Barcelona y en presencia de Francisco Rivera Paquirri. - Luis Barceló: nació el 19 de junio de 1940. Según Del Arco (2006), José Flores, Camará, se fijó en él y en su forma de manejar los trebejos taurinos. Tomó la alternativa en Barcelona con Juan García Mondeño y Francisco Rivera Paquirri en el cartel del día 18 de julio de 1968, cortando una oreja en cada uno de sus toros y saliendo a hombros por la Puerta Grande de la Monumental de Barcelona. - Manolo Amaya Santiago: torero de raza gitana, que nace en 1943 en Barcelona. En 1972 tomó la alternativa en Barcelona con Joaquim Bernadó y Julio Robles en el cartel. - Francisco Javier Batalla Cadira: nace en Barcelona en 1947. Según Del Arco, cambió los estudios de Medicina por los avíos de torero, tras terminar el bachillerato, porque no quiso
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez seguir la profesión de su progenitor. En 1974 se fue a torear a Colombia y cuando regresa a España, en 1975, toma la alternativa de mano de Joaquim Bernadó y Paco Bautista de testigo. - Manuel Lería Martín, Manolo Martín: hijo de Manolo Lería, empresario taurino riojano que se trasladó a Barcelona y organizó numerosos festejos en las ciudades colindantes. Se doctoró en Barcelona el 24 de julio de 1983, siendo apadrinado por Pedro Moya, Niño de la Capea, y Vicente Ruiz, El Soro, como testigo. - José Aguilar Álvarez, Aguilar Granada: nace en 1959 en Badalona y toma la alternativa en Barcelona en 1984, con Espartaco de padrino y Curro Durán de testigo. - Ángel Lería Martín: natural de Esplugues de Llobregat (1968). Es hermano de Manolo Martín y toma la alternativa el 12 de agosto de 1990 en la Ciudad Condal, con Víctor Méndez como padrino y José Miguel Arroyo, Joselito, como testigo. «Sumó varios festejos y triunfos en las siguientes temporadas, hasta que se retiró para dedicarse a su carrera de abogado, profesión que supo estudiar durante sus años de torero» (Del Arco, 2006: 16). - Juan Serrano Pineda Finito de Córdoba: nace en 1971 en Sabadell. Viste su primer traje de luces en Santiponce (Sevilla) en 1987, debuta con picadores en Marbella en 1989 y toma la alternativa en 1991, con Paco Ojeda como padrino y Fernando Cepeda como testigo, confirmándola dos años después en Madrid con Ortega Cano y Manolo Caballero. - Manuel Cabrera Porcel, Manolo Porcel: natural de El Prat de Llobregat. Toreó en numerosos festejos de las provincias catalanas y en Granada, de donde eran sus padres, hasta que toma la alternativa en Barcelona el 22 de septiembre de 1991 con Julio Norte y el francés Denis Loré. - Marcos Ruiz de Alda Sánchez-Mejías Marcos SánchezMejías: nace en Barcelona en 1967 y es descendiente directo de los Ruiz de Alda de Estella (Navarra) y del torero Ignacio 92
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución Sánchez Mejías. Toma la alternativa en la Real Maestranza de Sevilla el 25 de septiembre de 1992 con Curro Romero como padrino y Enrique Ponce de testigo. - Francisco Aguilera Velasco, Paco Aguilera: nació en Sabadell en 1970, un año antes y en la misma ciudad en que nació Finito de Córdoba, con quien compartió las primeras singladuras taurinas. Tomó la alternativa en Priego de Córdoba en 1993 con Jesulín de Ubrique como padrino y Manolo Caballero como testigo. 93 - José Manrubia Pérez: nace en 1968 en Barcelona, debuta sin caballos en 1984, con picadores en 1985, en Arles (Francia), y toma la alternativa en Guadalupe en 1994, con Manolo Mejía de padrino y Adrián Flores de testigo. - Rubén Marín Laguna: nace en Tarragona en 1974. Como novillero debutó en 1994 en Tarragona, toreó 15 novilladas en España y siete en Perú. Se doctoró en su ciudad natal Fig. n.º 18.- Serafín Marín haciendo el paseillo en las Ventas en 2005. Apud. www.mundotoro.com.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez - Marcos Valverde Pérez: natural de Palma de Mallorca (1966). Se presenta con caballos en Esplugues de Llobregat en 1981 y toma la alternativa en Hellín (Albacete), acompañado de Antoñete y Joselito. - César Pérez Miranda: torero francés (1970), toma la alternativa en Barcelona en 1991 con Enrique Ponce como padrino y Antonio Punta de testigo. - Julián Calderón Guerrero: torero extremeño (1935), se afinca en Cataluña en los años 60 y toma la alternativa en 1991 con Antonio Mondéjar como padrino y Luis Delgado de testigo. - José Carlos Martín Granada, José Carlos Lima: torero malagueño (1969) que se afincó en Cataluña. Hizo su presentación con caballos en una novillada en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) en 1988 y tomó la alternativa en 1994 en su pueblo natal, Estepona. - Antonio Barrera: torero nacido en el barrio de la Macarena (Sevilla) en 1978 y cuya familia, siendo niño, se traslada a Barcelona. Toma la alternativa en la Feria de Ávila de 1999 con Manuel Díaz, El Cordobés, como padrino y Javier Conde como testigo. - Raúl Cuadrado: salmantino de cuna que a los tres años ya reside en Barcelona. La primera novillada con caballos la toreó en la Ciudad Condal en 2001 y tomó la alternativa cinco años más tarde en Barcelona, con Manolo Sánchez de padrino y Juan Diego de testigo. - José Falcón: nace en Aldeia de Povoas (Portugal) en 1944. Debuta en España en 1967, en Mérida, y toma la alternativa en Badajoz en 1968 con Paco Camino como padrino y Paquirri de testigo. Falcón se casa con Rosa Gil, hija de Germán Gil, El Exquisito, con quien tiene una hija que nace unos meses después de la muerte del matador a causa de una cornada. José Falcón ha sido el último torero que ha muerto en La Monumental de Barcelona, en 1974. 100
Un recorrido por la fiesta de los toros en Cataluña. Origen y evolución 101 En la lista de toreros catalanes también figuran algunas mujeres. Según Del Arco (2006), a finales del siglo XIX, Mariano Armengol Castañé, un empresario barcelonés y aficionado a la fiesta de los toros, patrocinó a una pareja de jóvenes toreras catalanas: Dolores Pretel, Lolita, de 13 años, y Angelita Pagés, de 15 años: «Iniciaron su andadura taurina en 1895, cuando actuaron en más de 40 festejos, y estuvieron toreando juntas hasta 1902. En su cuadrilla actuaban como subalternas: Francisca Pagés, Encarnación Simón, Justa Simón, Julia Carrasco y María Manubeau. Al separarse en 1902, ninguna de ellas logró los éxitos de sus actuaciones como en pareja» (2006: 40). Elisabet Piñeiro (Mataró, 1984) ha sido la última torera catalana. Según Del Arco (2006), debutó como becerrista el 13 de julio de 2002 en Mijas (Málaga) y llegó a torear una treintena de festejos, pero en 2004, tras un golpe con el pitón de una res en Barcelona, se retiró.
Noa María Carballa Rivas y Beatriz Orgaz Sánchez 102 BIBLIOGRAFÍA Alonso, L. (2011): Arenas de Barcelona. Historia de una transformación, Barcelona, Loft. Barraycoa, J. (2011): Historias ocultadas del nacionalismo catalán, Madrid, Libros Libres. Caldeiro, L. (2009): La Cataluña Taurina. ¿La última estocada?, Barcelona, Ed. Printcolor. Cañamero, F. J. (2011): Santiago Martín ‘El Viti’. La Leyenda, Salamanca, Sombras Chinescas. Del Arco, F. (2006): Toreros de Cataluña, Barcelona, Fernando Del Arco. Felices, R. (2010): Catalunya taurina. Una historia de la tauromaquia catalana de la Edad Media a nuestros días, Barcelona, Edicions Bellaterra. Fernández, F. (2001): Los Toros contados con sencillez, Madrid, Maeva. Ediciones. González, A. (1996): Bous, Toros i Braus. Una tauromàquia catalana, Tarragona, Edicions El Mèdol. Manzano, R. (1993). Invitación a la tauromaquia con Cataluña al fondo, Barcelona. Editorial Labor, S. A. Royo, J. M. (2000): La Fiesta prohibida, Barcelona. Ediciones Altera, S. L. Salmurri, C. (2011): La Monumental. Una historia gráfica de la plaza de toros de Barcelona (1914 - 2011), Barcelona, Ediciones Península. EFE. (2011b): José Tomás asegura la continuidad por un año de la Escola Taurina de Catalunya, en La Vanguardia.com, el 20 de septiembre de 2011 [on-line]. Revisado el 18 de abril de 2012 desde Internet: http://www.lavanguardia. com/ocio/20110920/54219767978/jose-tomas-asegura-lacontinuidad-por-un-ano-de-la-escola-taurina-de-catalunya.html