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Un edificio en el paisaje: el entorno urbano del Parlamento de Andalucía

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Un edificio en el paisaje: el entorno urbano del Parlamento de Andalucía

Author: Jiménez Martín, Alfonso
Publisher: Parlamento de Andalucía. Centro de Publicaciones no Oficiales
Year: 2008
Source: https://idus.us.es/bitstreams/1fbfaeae-99d9-4931-93af-03f5231e6161/download
Un edificio en el paisaje
El en o no u bano del Pa lamen o de Andalucía
Al onso Jiménez Ma ín
Fo og a ía de J. Lau en de las «mu allas omanas ce ca de la pue a de la Maca ena» (A chi o Municipal de Se illa).
Pho og aph by J. Lau en o he «Roman walls close o he b idge o La Maca ena» (Municipal A chi e o Se ille) [31].
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 55
l edificio del an iguo hospi al de las Cinco Llagas, o de la Sang e, ha me ecido a ios es udios
ecien es, cuyas publicaciones son pe ec amen e accesibles1, y po ello no me ece la pena epe i -
los, ya que ampoco hay no edades que aconsejen su e isión en p o undidad. Es e capí ulo conc e o
p e ende esol e una ca encia que se ap ecia en la bibliog a ía, ya que es á dedicado a analiza el desa-
ollo his ó ico del en o no en el que se asien a el edificio, o, mejo dicho, del paisaje que le ha c ecido
al ededo , pues adelan a é que, desde hace más de cua ocien os años, el hospi al ha sido el hi o que ha
ma cado el des ino uncional y o mal del e i o io ci cundan e, lo único cons an e en un paisaje u ba-
no cuya e olución ha sido an len a como al pa ece ine i able.
In e esa señala que la an igua manzana del hospi al, cuya o ien ación gene al es no e-su y muy
exac a, ocupa la iole a de 115.586 me os cuad ados, equi alen es al quín uplo de la supe ficie que cub e
la Ca ed al hispalense, y que es as once hec á eas son p ác icamen e ho izon ales. En la zona no e, que
es la calle Doc o Ma añón, sus co as de al i ud ondan los once me os y medio, y es és e el ni el ela i o
gene al de las manzanas adyacen es, mien as en la pue a p incipal del Pa lamen o baja la co a has a los
nue e, pa a descende aún más en el lími e su de la manzana, has a los 8,50 me os, que es la al i ud
gene al de la zona in amu os inmedia a. Como e e encia añadi emos que la ac ual o illa del ío Gua-
dalqui i , ubicada a 370 me os de dis ancia, es á a sólo cua o me os de al i ud. Po lo demás, es una
pa e de la ciudad de Se illa populosa y aje eada que, si no ue a po el hospi al y los edificios que han
he edado sus unciones sani a ias, pasa ía pe ec amen e desape cibida.
Una senda: el Camino Real
De odos los elemen os que componen el conjun o u bano que oy a analiza , el más an iguo, den o de
los de o igen an ópico, es sin duda el camino que se ha solidificado como calle Don Fad ique, que apa-
ece en el pe e so calleje o de Se illa desde 1859, después de habe se llamado sucesi amen e Ca e a que
a a Te cia y camino [de la pue a de la Maca ena], camino que a a San Láza o, A eci e de la Maca ena,
calzada de los Maca enos, camino de la Maca ena a San Je ónimo y, finalmen e, calle de la Calzada, que,
desde San Láza o, a kilóme o y medio de la mu alla, se bi u caba en dos amales, el camino de Can i-
llana y el camino Viejo de Có doba2.
Su ca ac e ís ica esencial es que cons i uyó du an e siglos la más occiden al de odas las posibles u as
que salían de la ciudad hacia el no e, pa a alcanza la ciudad de Có doba po la o illa izquie da del Gua-
dalqui i . An es de aleja se de Se illa p es aba se icio a a ios luga es de su pe i e ia, como el ci ado
hospi al de San Láza o, los co ijos de Te cia, Majaloba y Maja abique y la población de La Rinconada.
Un edificio en el paisaje
El en o no u bano del Pa lamen o de Andalucía
Al onso Jiménez Ma ín
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Además, uno de sus amales se di igía al ado de las Es acas, el más me idional y ce cano a Se illa de los
luga es en que e a posible a a esa el Guadalqui i a pie du an e g an pa e del año, y que pe mi ía el
acceso a las poblaciones de la ma gen de echa, Alcalá del Río, La Algaba y San iponce, aunque el obje-
i o final de es e des ío e a enlaza con el camino i ula que conducía desde Se illa a Ex emadu a.
Es un luga común en la his o iog a ía se illana del siglo xx que es e camino, en época omana, pa -
ía de los al ededo es de la ac ual iglesia de San a Ca alina, de o ma que las calles Bus os Ta e a y San
Luis lo hab ían osilizado en el azado u bano, po lo que no so p ende que las exca aciones p omo idas
po el Pa lamen o en los pa ios del Ca denal, de la Fuen e y de las Flo es hayan exhumado es os omanos
que son ípicos de asen amien os subu banos. Así, se ha documen ado una explo ación indus ial dedica-
da a la p oducción de ce ámica, y ambién una pequeña nec ópolis que, unida a las e idencias ob enidas
in amu os, pe mi e sos ene con da os ehacien es la ieja suposición de que la calle Don Fad ique, p e-
cedida po San Luis y seguida po Sánchez Pizjuán, sea la he ede a de un camino omano. Es a ía end ía
una cie a ca ego ía si apa eciese eflejada en algunos de los epe o ios de caminos impe iales, pe o nin-
guna de las calzadas de la ma gen izquie da del Bae is, ya sea la Augus a o la de la Pla a, se ace caban a
menos de seis kilóme os del pome ium de Hispalis, a la que sólo alcanzaban amales secunda ios. La ex-
pansión u bana del siglo xii, que lle ó la línea de mu allas desde la zona de la ci ada iglesia de San a
Ca alina has a el luga donde aún la emos, e o zó es a ocación, y la ma izó con una mayo p oximidad
al núcleo u bano.
Es ob io que es e camino unciona ía pos e io men e igual, po más que los núcleos habi ados a los
que accedía cambiasen de nomb e, desapa eciesen o su gie an o os. En cualquie caso, al menos desde
O hopho og aphy o he a ea published in 2003 wi h he Pa liamen in he cen e o he pic u e (Andalusian Ca og aphy Ins i u e) [32].
O o o og a ía de la zona publicada en 2003, con el Pa lamen o en el cen o de la imagen (Ins i u o de Ca og a ía de Andalucía).
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 57
el momen o en que la documen ación pe mi e afi ma lo, es segu o que con inuó gene ando, en la zona
obje o de es e es udio, un cúmulo de ac i idades ípicas del mo imien o en e poblaciones. De es a ma-
ne a emos asen a se en sus espacios baldíos a ie os con sus ecuas; en e sus casas, a ios es ablecimien-
os de hos ele ía, así como algunas áb icas de co dele ía y espa e ías, y, ya en el siglo xx, una pa ada de
au obuses, una gasoline a, a ias en as y algunos mesones.
Como e a habi ual en las ciudades adicionales, además de las ac i idades indicadas, el luga es aba
p o egido po un pues o de las ue zas del o den y una e mi a, cuya ad ocación despedía y ecibía a los
iaje os. Del p ime o da emos abundan es no icias más adelan e, pe o de la segunda apenas si sabemos
algo. So p ende, pa a empeza , que es u ie a ela i amen e alejada y dedicada a una ad ocación a día,
la Concepción, y que ni O iz de Zúñiga ni su con inuado , Espinosa y Cá cel, que ce ó los Anales de
Se illa en 1796, la mencionen, p ecisamen e en la época de mayo auge de es a de oción an hispalense.
Un da o que con iene ene en cuen a es que el azado del camino, que ca ece de condicionan es
debidos a la opog a ía de la zona, no dibuja una ec a en e la pue a de la Maca ena y San Láza o, que
son los dos elemen os a qui ec ónicos an e io es al hospi al que definían pun os fijos de dicho camino,
pues en cualquie plano mode no podemos ap ecia cómo el amo de Don Fad ique que llega has a la
esquina sudocciden al del hospi al, jus o po donde empeza on a cons ui lo en 1546, es la con inuación
de su acceso in amu os, es deci , de la calle San Luis, mien as que, a pa i de ese pun o, se pliega a la
achada del edificio, y sólo se di ige esuel amen e hacia San Láza o cuando sob epasa el luga donde
es á la po ada de la hue a del hospi al. De es o se deduce que, si bien el azado del hospi al espe ó la
ía p eexis en e, como aco dó el Ayun amien o en 1545, a pa i de la alineación de su achada p incipal
ue el edificio hospi ala io el que condicionó las fincas y caminos adyacen es. Si enemos en cuen a que
la e mi a de la Concepción es aba ubicada jus o donde se p oduce la segunda inflexión del Camino Real,
cabe sos ene que se cons uyó después de que se edifica a el hospi al.
Definidas las alineaciones de es a ía undamen al desde mediados del siglo x i, ya sólo al aba la ca-
ac e ización de sus o mas pa a da el esul ado ac ual. Las imágenes an iguas no demues an no edades
significa i as has a 1840, cuando empezó, como e emos, la polí ica municipal de plan a á boles de
somb a po odo el con o no de Se illa. La inicia i a más no able ue la de emplaza el nue o cemen e io
gene al de la ciudad en la zona, a con inuación de la lep ose ía de San Láza o, según el p oyec o que
fi mó el a qui ec o Balbino Ma ón y Rane o en 1852, pues con ello se po enció el camino que limi aba
el hospi al po el lado o ien al y se ealiza on las ob as públicas necesa ias pa a que el acceso al cemen e-
io no se e ec uase sólo po la calle que po en onces empezó a denomina se Don Fad ique.
La e apa final de la consolidación de es a ía, o, mejo dicho, su i e ocable p oceso de colma ación,
se inició con el siglo xx, cuando empeza on a cons ui indus ias y almacenes en las an iguas hue as
que cub ían el con o no de la ciudad. Todo el espacio disponible quedó consumido en los años sesen a,
B. Ma ón y Rane o, «P oyec o de camino
pa a el cemen e io que se es á cons uyendo
en las inmediaciones de San Láza o», 1852
(A chi o Municipal de Se illa).
B. Ma ón and Rane o, «P ojec o he pa h
o he ceme e y being buil in he a ea su ounding
S. Láza o», 1852 (Municipal A chi e o Se ille) [33].

58 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
en el momen o en que se cons uye on cen ena es de i iendas en o ma de bloques de pisos que cub ie-
on la zona sin que se modificase azado u bano alguno, y menos el de es a calle, que no ha cambiado
de o ma desde que es á ac edi ada en los planos.
Una ba e a: la mu alla almo á ide
En muchas pos ales an iguas de la ciudad apa ece imp esa la iden idad omana de sus mu allas de apia;
da ación que no es un e o amo izado, pues con inúa igen e en publicaciones de g an i ada, en lib os
muy popula es como supe en as; da ación que man ienen los epígonos de una adición nacida de la
e udición humanis a local, cuando el o igen omano de cualquie edificio e a un mo i o pa a el o gullo
ciudadano, sob e odo si, con un pe íme o que supe aba los sie e kilóme os, alcanzaba a p o ege casi
doscien as se en a y es hec á eas.
En 1930, la in es igación3, que no la di ulgación, o eció una impo an e no edad, pues el pad e
Melcho Ma ínez An uña edi ó la c ónica de un de o o almohade del siglo xii, Ibn Sahib al-Sala, que
mencionaba ob as de alcance limi ado en la mu alla du an e el úl imo e cio de aquella cen u ia, con lo
que, a al a de o os da os, se llegó a la conclusión de que hab ía sido edificada po en onces, en e 1168
y 1185, aunque la cons ucción de la To e del O o, documen ada en o a c ónica musulmana, quedó
siemp e es ablecida en el año 1221. Con es os da os no ex aña que don Juan de Ma a Ca iazo publica-
a en 1951 un muy e udi o y p emiado abajo monog áfico que es ablecía y sac alizaba la da ación al-
mohade, con an mala sue e que, aquel mismo año, el a qui ec o To es Balbás di ulgó los da os de o a
c ónica musulmana que indicaba, sin dudas ni limi aciones, que la mu alla de Se illa ue cons uida po
los almo á ides an es del año 1147.
Tan o los da os almohades como los almo á ides ue on asumidos po el a queólogo y a chi e o Co-
llan es de Te án Delo me, que los elacionó con «[…] un in e esan e po meno que se manifies a an o
en el g an lienzo de la mu alla de la Maca ena a San He menegildo, como en el conse ado den o del
colegio del Valle. Se a a de que en algún momen o hubo de pa ece insuficien e la al u a del ada e, y
pa a emedia lo se acudió al expedien e de ec ece lo en al u a de dos apiales, quedando las p imi i as
almenas embebidas en la ob a del p ime o de aquéllos, pe o pe ec amen e isibles po que en muchos
casos conse an el enlucido de sus en es y cos ados. Las nue as almenas se eplan ea on sin gua da
elación con las an iguas en cuan o a su dis ibución sob e el nue o pa ape o. Como es lógico, ambién
po el in e io del ecin o se pe cibe en a ias pa es la unión de las dos ob as, nue a y ieja. Es e ec e-
cimien o de la mu alla pa ece a o ece la idea de una mayo an igüedad del ecin o, ya que se ía inex-
plicable en una ob a de echa a día, como eníamos admi iendo gene almen e».
A pa i de es as i eba ibles conside aciones se ex endió la con icción de que las mu allas e an el
esul ado de inicia i as sucesi as, an as como c ónicas: un azado almo á ide, e ec uado en la p ime a
mi ad del siglo xii, conc e amen e en e 1118 y 1134, que lle ó la ce ca desde los al ededo es de la iglesia
de San a Ca alina has a la Maca ena; una se ie de in e enciones almohades echadas en e 1168 y 1221,
consis en e en inc emen os de supe ficie y e ue zos en al u a, p o undidad y complejidad, y una enma-
añada sucesión de ob as c is ianas, que llega ían has a el siglo x i, momen o en que la mu alla empezó
a pe de su unción mili a pa a pe manece —que no ue poco— como lími e ísico de la segu idad
u bana, ba e a fiscal p ecisa y on e a simbólica de odos los significados u banos.
Lo que in e esa des aca , al hilo de lo que es oy desc ibiendo, es que, en el siglo xii, además de la
senda que e a el Camino Real, ya es aba definida o a línea más, la ba e a que dibuja la mu alla, a a e-
sada po la p ime a g acias a la pue a que llamamos a co de la Maca ena. En época almohade, cuando
se acabó de ele a , amplia y e o za el ecin o almo á ide, la pue a e a an compleja como mues a la
maque a gó ica que exis e en el Al a Mayo de la Ca ed al, echada hacia 1511, pues ac edi a que enía
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 59
una pue a ex e io ubicada en la línea de la ba bacana capaz de p o ege el a co p opiamen e dicho me-
dian e un imp esionan e conjun o polio cé ico que aún se conse aba in ac o en 1526, cuando el empe-
ado Ca los V ju ó los p i ilegios de la ciudad en el espacio que quedaba en e ambas pue as.
Las e o mas se inicia on en 1560, pues el a qui ec o He nán Ruiz Jiménez, au o de la iglesia del
hospi al, mejo ó cie os aspec os uncionales y es é icos de las pue as. Pe o como és as, po su compleji-
dad, daban pocas posibilidades de adap a se al ideal enacen is a, es muy p obable que, en 1594, cuando
se la decla ó en uina, elimina an la pue a ex e io y amplia an el hueco de la in e na. Las ob as pos e-
io es, que no han cesado has a nues os días, es án bien documen adas, y han conce nido sob e odo a
aspec os deco a i os, que culmina on en 1923 con la colocación de unos g andes paños de azulejo en el
ímpano lobulado del á ico del a co.
La mu alla exigía, en la época que enía in e és mili a p eponde an e, que no hubiese edificios
adosados a ella, an o po la pa e in amu os como po ue a, y así sucedió con es e amo de la Ma-
ca ena, aunque con a ias ansg esiones, como le ocu ió a odo el con o no amu allado de la ciudad.
En es e caso es e iden e, sin más que pasea po la ac ual calle Maca ena, que exis ía y exis e el espacio
in e io de espe o, con apenas ein e me os en algunos luga es, que pe mi ía alcanza el pie de la
mu alla en odo su con o no; pe o, a pesa de la p ohibición, ue in adido, como ac edi an las o os de
la ba be ía Se illano, inmedia a al a co de la Maca ena, que no ue de ibada has a bien en ado el
siglo xx. En el ex e io ha su-
cedido lo mismo, pues no han
al ado edificios a imados al
mu o ni ampoco g andes es-
pacios abie os, man enidos
como ales de o ma an sis e-
má ica como conscien e de su
alo , así que el hospi al siem-
p e ha dispues o an e sí de una
g an explanada y al a co de la
Maca ena se le han adhe ido
casas, como las que o ma on
dos manzanas ex e io es que
ya apa ecen dibujadas en 1771,
una de las cuales, la del lado
G abado anónimo que ep esen a el si io
de Se illa en 1248 (J. A. de Ve a y
Figue oa, El Fe nando […],
Milán, 1632).
Anonymous p in ep esen ing he siege
o Se ille in 1248 (J. A. de Ve a and
Figue oa, El Fe nando […],
Milan, 1632) [34].
60 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
F agmen o del lími e no e del «Plano de Ola ide», de F. M. Coelho en 1768, g abado po J. Ama en 1771.
de ponien e del a co, no se de ibó has a 1918. La o a manzana, la del lado o ien al, englobaba la
ba bacana, pe o poco después de 1868 se ab ió la calle Ruy Páez pa a deja paso en e ambas.
Sabemos que desde 1897 es a manzana incluía en su ala gada figu a i iendas amilia es, co ales de
ecinos, un es anco en la pa e más alejada del a co de la Maca ena, y has a una casa-cua el de la Gua -
dia Ci il, que u o un papel muy significa i o en los p ime os días de la Gue a Ci il de 1936, pues
si ió de base pa a la «en ada de la opa» en los ba ios ob e os inmedia os. Lo más ex año es que, al
año siguien e, un pa icula enca gó a un a qui ec o el de ibo de oda la manzana, en cuyo sola , seis
años más a de, se es ablecie on unos «caballi os» pa a niños y más adelan e un quiosco de chuche ías.
Con iene señala que la pue a de la Maca ena no ue la única del sec o , pues en 1561 ya exis ía un
po illo en e a la calle de la Fe ia que se denominaba pue a Nue a, cuya misión e a acili a el acceso
Maque a de la pa e
sep en ional de Se illa,
a ibuida a Jo ge
Fe nández, ca. 1511
(Re ablo Mayo de la
Ca ed al de Se illa).
Model o he no he n
pa o Se ille,
a ibu ed o Jo ge
Fe nández, ca. 1511
(Main al a a Se ille
Ca hed al) [35].
F agmen o he no he n bounda y o he «Plan o Ola ide» by F. M. Coelho in 1768, eng a ed by J. Ama in 1771 [36].
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 61
a la ciudad a quienes i ían en el a abal de la Maca ena, pe o su uso ue p eca io a causa de los se ios
incon enien es que plan eaba du an e las a iadas.
El úl imo aspec o que debemos eseña en es o de la mu alla es el de su de ibo y las pos e io es ob as
de es au ación. Sabemos que el mu o de la calle Resolana aún es aba bas an e comple o en 1870; pe o,
sólo es años después, el lo eo esul an e de su de ibo e a una ealidad, aunque en 1892 había sola es sin
cons ui sob e su an iguo azado. No obs an e, cons a que aún en 1898 pe i ía, en el en onque de la
calle Bécque con la Resolana, un amo cuyo de ibo se e ec uó en onces, pe o ni siquie a ue comple-
o, pues el ozo que in es aba en el la e al de ponien e del a co de la Maca ena aún o maba pa e de la
manzana que desapa eció hacia 1918, aunque ha esuci ado po medio de una imo a a econs ucción
echada, median e el opo uno azulejo, en 1998.
Las ob as de es au ación mode nas han sido nume osísimas, y odas ellas con ocación de e e nidad,
como si ue an el fin de la his o ia del monumen o, po lo que sólo aigo a colación la que es añó las
he idas
que le p opina on la úl ima ez que el a co de la Maca ena u o ac i idad mili a : aunque el en-
onces comandan e Cas ejón asegu ó que el a co de la Maca ena quedó indemne as los sucesos del 22 de
julio de 1936, lo cie o es que an es de que finaliza a aquel año le hicie on ob as. Tal ez po la misma
causa de iba on inmedia amen e la manzana de la calle Ruy Páez.
Hue as a la pue a de la Maca ena
Los dos g andes elemen os de la o ma u bis que he analizado has a el p esen e son una senda, la salida
hacia el no e de la ciudad omana, y una ba e a, la mu alla azada en época almo á ide, po usa la
e minología p opues a po Ke in Lynch4. Es as dos «líneas g uesas» definie on dos á eas de muy dis in-
a ocación, pues po una pa e enemos una ex ensión, supues amen e infini a, desp o egida y abie a,
y, po la o a, un ecin o in amu os bien delimi ado y en eo ía comple amen e edificado, aunque a fi-
nales del siglo x iii, p ecisamen e en la zona que es oy analizando, Se illa con enía, además de edificios,
plazas y calles, nume osas y amplias hue as, como si el campo se en ome ie a en la ciudad.
De la lec u a de los documen os que denominamos el Repa imien o de Se illa, edac ados a pa i
del 6 de eb e o de 1251, se puede ob ene una idea bas an e p ecisa sob e cómo e a el en o no de la ciu-
dad en onces, pues la documen ada ac i idad de la Jun a de Pa ido es, que consolidó el epa o del bo ín
a fines del año 1253, nos o ece una especie de o og a ía pano ámica, p on o con e ida en una sue e
de animación g acias a los documen os que nos in o man sob e cómo ue e olucionando aquel p ime
epa o du an e los sesen a años siguien es, pe íodo que p ecisamen e ue el que más cambios con empló,
pues a muchos de los beneficia ios les ino bien ende su pa e pa a eg esa a sus ie as de o igen.
Se pe cibe bas an e bien en el Repa imien o que se o o ga on en onces nume osas a anzadas de e-
eno dedicado a hue as en luga es cuya única e e encia opog áfica ue la ase «a la pue a de la Ma-
ca ena», lo que ga an iza que es aban ubicadas en el ex emo occiden al de una especie de é il c ecien-
e que odeaba la pa e o ien al y no o ien al de la ce ca mu ada. Es a media luna, que pa ía de los
al ededo es de la pue a de la Ca ne has a alcanza el lími e occiden al de nues o es udio —es deci , la
ac ual calle Pe a án de Ribe a—, no llegaba a la o illa del Guadalqui i , pues su hilo conduc o e a el
a oyo Taga e e, ya que las hue as se ap o isionaban de las ep esas de su cauce y de las no ias que d e-
naban su p oximidad. G acias a la documen ación del epa o y las en as que sus beneficia ios hicie on
de o ma inmedia a, conocemos los nomb es, ex ensión y p opie a ios de a ias hue as de es a zona; así
la que se llamaba de los Limones, que enía 3,5 a anzadas y 20 es adales, es deci , 16.983 me os cuad a-
dos, pues el 28 de agos o de 1266 el albacea de Roy Ga cía de San ande la en egó como do ación de la
capilla ca ed alicia de San Lucas, de ibada en 1434. O a hue a e a la de los Na anjos, colindan e con
las de la Campiña y de la Zo a, de 15.195 me os cuad ados, que, as habe pe enecido al maes e Enea,
68 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
debe de se he ede a del mon ículo que es aba ep esen ado a mediados del siglo x iii con un nomb e
muy exp esi o: Mon ón de Basu a.
La guía de Gómez Za zuela, edi ada en e 1864 y los años cen ales del siglo xx, o ece nume osos
da os de las fincas del ba io que dan achadas a Resolana y Don Fad ique. Se documen an ins alaciones
indus iales en la p ime a y un buen núme o de es ablecimien os del sec o e cia io en la segunda de las
calles mencionadas: ocaciones uncionales pe ec amen e lógicas si pensamos que las p ime as se apoya-
ban en el e oca il y las segundas en el ca ác e de ía in e u bana de la segunda, que las imágenes o-
og áficas se enca gan de ilus a . La misma publicación da no icias de dónde esidían nume osos p o e-
sionales que eje cían sus labo es en el hospi al.
El Campo del hospi al
La decisión de edifica el hospi al en la pa e de la Maca ena incluyó la de deja un g an espacio sin edi-
fica an e él, muchísimo mayo de lo que las necesidades mili a es dic aban o la ónica gene al de la
ciudad solía, pues su p o undidad se ía ap oximadamen e la misma que se eplan ea ía po en onces como
longi ud de la achada la e al. Los documen os ac edi an la mode nidad de es a idea, que no es aba en la
pe ición de licencia, sino que ue una imposición del cabildo municipal, como efleja el acue do que
omó el 4 de diciemb e de 1545, al indica que la achada queda ía a quinien os pies de dis ancia de la
mu alla y que el espacio esul an e se u iliza ía como plaza, dejando, po el oes e, ampli ud suficien e
pa a el Camino Real. Po cie o, el único concep o mencionado en el acue do pa a jus ifica la decisión
de deja expedi a la mayo plaza de la ciudad ue, po dos eces, el del o na o público. El ex o no men-
ciona en absolu o el elemen o u bano que, en la ac ualidad, más pe sonas u ilizan, como es la pa e de la
onda his ó ica que sepa a los ja dines de la Maca ena de las mu allas; señal de que no e a un alo u ba-
no impo an e, ya que su uso como anillo de ci cun alación se ía inap eciable, o, en cualquie caso,
mucho meno que el camino adial que salía de la pue a de la Maca ena. En e ec o, el uso de es a ía
u bana pe ime al, cuya in ensidad y ag esi idad ac uales no necesi amos ponde a , es ela i amen e e-
cien e, pues has a la cons ucción de i iendas ex amu os y la gene alización del áfico de au omó iles,
cosa que no sucedió has a la década de los años ein e del siglo pasado, poca gen e sin ió necesidad de
eco e de o ma habi ual y sis emá ica el con o no de la ciudad ieja, el espacio anula he ede o de la
zona de exclusión que la mu alla había gene ado en o no a sí misma6.
No hay más que epasa la planime ía del siglo xix pa a con ence nos de que, has a 1842, la ac ual
Ronda ca ecía de con inuidad, y no digamos de o malización, pues la gen e siemp e p e e ía, po mil
azones, i de un pun o a o o de la pe i e ia in amu os ansi ando po el in e io de la ciudad amu a-
llada. Po o a pa e, los que se di igían a luga es ex e io es enían cla o que las ías adiales que salían
po las pue as e an la mejo opción. És a es la si uación que, de mane a pa cial, sob e odo en la pa e
que nos in e esa, ep esen a el más iejo de los planos de la ciudad que mues a una g an pa e de ella, el
i ulado «Plano de los P edios e i o iales del Te mino de la Villa de Sal e as […] que los seño es Dean
y Cabildo de la san a Yglesia, dizen oca a la Diezmia de Se illa hecho con a eglo a la is a de ojos,
p ac icada en 17 de no iemb e de 1757 […]», que se conse a en el A chi o ca ed alicio.
La planime ía u bana, que se inició en 1771 con el plano de Ola ide, ac edi a la o mación de la
Ronda como ía de ci culación, a a és de un p oceso que ha con inuado sin pausa has a los inicios del
siglo xx. El plano demues a que, sal o el a abal de la Maca ena y el p opio hospi al, los elemen os que
se habían ubicado ue a de la mu alla e an la Real Fáb ica de Tabacos y el nue o cua el de la pue a de
la Ca ne, ecién inaugu ados en onces; el monas e io medie al de San Agus ín; el bea e io de la T inidad,
de 1719; el con en o de Capuchinos, undado en 1627; la capilla de San He menegildo, de 1616; los
a abales de los Hume os, la Ces e ía y la Ca e e ía, y la plaza de la Real Maes anza, de 1761. Es os

UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 69
elemen os no p opicia on la o mación de ías de comunicación en e ellos, pues, además de los caminos
adiales que nacen en las pue as de la ciudad, la única ía definida ue a de las mu allas e a la alameda
discon inua que empezaba en las inmediaciones de la To e del O o y e minaba a la al u a del ba io de
San Juan de Ac e, y cuya única misión e a la de pe mi i el paseo ce ca de la o illa del Guadalqui i .
Es a si uación se man u o has a finaliza el p ime e cio del siglo xix, como ac edi an el plano dedi-
cado
al in an e don Ca los, echado en e 1827 y 1830, y los dibujos de uno de los «cu iosos impe i-
nen es», el inglés Richa d Fo d, que i ió en nues a ciudad de 1830 a 1833. Es os g áficos mues an que
el con o no u bano seguía es ando muy poco edificado, has a pa ece p ác icamen e un desie o. Al
final de es a e apa los cambios se acele a on, pues en el plano incluido en la Guía de Fo as e os publicada
en 1832 se ad ie e que exis ían es nue as alamedas, u o de la labo emp endida po el asis en e A -
jona en e 1825 y 1833: la que p efigu aba la ac ual calle Reyes Ca ólicos y las que dibujaban la plan a
iangula del paseo de C is ina.
Es e mismo sis ema pa a u baniza la pe i e ia, con ecu sos an sencillos como un pa imen o e izo
y unas hile as de á boles, es el que se documen a como ece a gene al en los planos subsiguien es de la
ciudad du an e odo el siglo xix. En el que comp obó Beni o León y Canales el 23 de ab il de 1842, las
alamedas, an o sencillas como dobles, e incluso iples, o maban un conjun o a bolado más o menos
con inuo que comenzaba en la o illa del ío, a la al u a de la an igua pue a de San Juan, que aún un-
cionaba como al, has a alcanza los al ededo es de la Fáb ica de Tabacos. La a boleda se eanudaba en la
ac ual Pasa ela pa a finaliza jus o an es de la pue a de Ca mona, en lo que llamamos La Flo ida. Se
ad ie e que delan e del hospi al se había o ganizado una ía a bolada que iba desde la pue a p incipal
has a un pun o que debemos iden ifica con el inicio de la ac ual calle Don Fad ique, pues dejaba un
pequeño espacio sin á boles, jus o delan e de la pue a de la Maca ena. Es os da os los e enda el plano
que en 1848 José He e a Dá ila incluyó en su guía, y ambién una de las o og a ías de 1850, en la que
«Plano de los P edios e i o iales del Te mino de la Villa de Sal e as […]», au o anónimo, ca. 1745 (A chi o de la Ca ed al de Se illa).
«Map o he Te i o ial Es a es o he Villa o Sal e as […]», anonymous au ho , ca. 1745 (Se ille Ca hed al A chi e) [43].
70 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
emos con oda cla idad que, en e la achada del hospi al y las mu allas, exis ía un ye mo c uzado en
diagonal po unas escuálidas hile as de á boles. El mismo a amien o a bolado ya se ex endía en 1852 a
la calle Don Fad ique, según in o ma el plano que fi mó el 15 de julio el a qui ec o Balbino Ma ón y
Rane o, i ulado «P oyec o de camino pa a el cemen e io que se es á cons uyendo en las inmediaciones
de S. Láza o». Una o og a ía de Juan Lau en y Minie demues a que en la Ronda p opiamen e dicha
acababan de plan a una alineación de á boles de hoja caduca, al ez ipuanas o acacias.
Una cues ión que con iene en a iza es que, en es e p oceso, el que culminó la definición de la onda
his ó ica, no pa ece que u ie an mucho que e el hospi al y el cemen e io de San Fe nando, pues en-
onces, po azones ob ias, és os no a aían o as ac i idades, ni p opicia on o as cons ucciones, ya que
e an más bien mo i o de echazo, de al mane a que la cons ucción de i iendas, excep o el an men a-
do a abal de la Maca ena, es cosa de los años ein e del siglo xx, como imos al a a de las hue as que
odeaban el hospi al.
T as es e len o p oceso de definición, les ocó el u no a los se icios u banos más elemen ales, empe-
zando po los de anspo e colec i o, pues sabemos que en 1884 ya exis ía un pa de líneas de an ías,
egen adas po la Compañía Gene al de T an ías de Se illa, una de las cuales empezaba en la Plaza Nue a
y e minaba an e el núme o 1 de la calle Resolana. E iden emen e, usaba ehículos de acción animal,
y so p ende que el ayec o, que, indudablemen e, enía el hospi al como uno de sus ocos de a acción,
no a a esase siquie a la calle Don Fad ique, que en 1890 ecibió el alumb ado de gas, lo que acen uaba
así el aislamien o del amo de onda que mediaba en e el hospi al y la pue a del Osa io, que no llegó
a ene su p opia línea, p oceden e de la zona su de la ciudad, has a 1890, y no ue has a una década más
a de cuando se cub ió el ayec o que comple aba el ci cui o po delan e de la T inidad y Capuchinos,
has a enlaza con el an ía de la Maca ena. Así pues, el amo de la Ronda que nos in e esa no se inde-
pendizó de la plaza ap obada en 1546 has a un momen o que podemos fija al comienzo de la década de
los sesen a del siglo xix. Todo pa ece indica que la al a de a ención de ec ada hacia es e amo de la
«Plano del Pe íme o y imediaciones […]», de B. León y Canales y J. de Zayas, 1847 (Museo de la Región Mili a Su ).
«Map o he Pe ime e and su ounding a ea […]», by B. León y Canales and J. de Zayas, 1847 (Región Mili a Su Museum) [44].
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 71
Ronda se debió a la baja densidad y ela i a
pob eza de las pa oquias in e io es adyacen-
es, su lejanía del cen o u bano y el escaso
a ac i o
de la pe i e ia u bana inmedia a. Es e
desin e és u o al menos una en aja: ue la
zona que mejo conse ó la mu alla en su a-
zado medie al.
La p esun a plaza que quedaba an e el hos-
pi al, como demues a la iconog a ía, ha sido
un e ial pe pe uo, sólo ap o pa a los usos que
las ciudades adicionales o o gaban a sus bal-
díos —cemen e io, co ede a pa a ala des,
cambios y es ancias de anspo es, e cé e a—,
pues el único elemen o cons uido en es a ex-
planada ue, du an e siglos, el c uce o que
eplan eó Ma ín de Gaínza a fines de julio de 1545 al bo de del Camino Real, concluido es meses
después, que ma có du an e años el pun o al que llegaba la p opiedad del hospi al, como eza la insc ip-
ción que aún se conse a, jus o en uno de los pila es de en ada de la e ja del conjun o: «Has a es a c uz/
llega el e min/ o del hosp. De las/ sinco llagas».
En 1628 se le añadió al é mino un ab e ade o pa a las bes ias, y, po lo an o, una uen e, pues así
apa ece en las imágenes pos e io es y cons a en la documen ación del hospi al. La acome ida la ealizó
Ma cos de So o a cos a de la ins i ución, que p olongó la aída de aguas pa a la que su adminis ado
había solici ado licencia municipal un año an es. La documen ación explica que los maes os Miguel de
Molina y Ma cos de So o ce ifica on que el agua se ía an buena como la de la uen e del A zobispo,
cuyas ob as habían e minado ellos mismos el 30 de junio de aquel mismo año. Como no cons a que las
conducciones p oceden es de es a úl ima uen e llega an a la Maca ena en el siglo x iii ni hay da os de
que los Caños de Ca mona su iesen la zona no e de Se illa an es de 1826, debemos supone que la
uen e del Campo ue, du an e muchos años, el único suminis o público de agua co ien e que poseyó
la zona, con ibuyendo al desa ollo del en o no, especialmen e al es ablecimien o de i iendas ex a-
mu os y al man enimien o de ac i idades elacionadas con el anspo e, quizás an o o más que el p opio
hospi al, que ue du an e siglos una ciudadela au á quica, un con en o casi laico donde sanaban o mo ían
muje es pob es y en e mas, pe o nada más.
La uen e oda ía uncionaba hacia 1872, como ac edi a la o og a ía que omó po en onces Lau en ,
aunque su caudal ya p ocedía de Alcalá de Guadaí a, pues la conducción p imi i a había dejado de
«JUNTA DE GOBIERNO/ DE LA/ HOSPITALIDAD PROV./
POR ACUERDO DE LA/ EXCMA. DIPUTACIÓN/ […]ADA
POR EL/ EXCMO. AYUNTAMIENTO/ […] AÑO DE 1889»
(pila de la e ja del acceso p incipal del edificio).
«BOARD OF GOVERNORS OF THE PROVINCIAL HOSPITAL
OF THE PROVINCIAL GOVERNMENT […]BY THE CITY
COUNCIL / […] IN THE YEAR 1889» (pilla o he main
en ance ga e o he building) [45].
72 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
un
ciona an es de 1714. La uen e desapa eció poco an es de 1888, pues un g abado publicado en onces,
ob enido a pa i de una o o, explicaba que e a la «An igua uen e de la Maca ena, ecien emen e sup i-
mida». Du an e mucho iempo, el g upo compac o que o ma on el c uce o, con la insc ipción mencio-
nada, la uen e y el pila o ab e ade o ue on los únicos elemen os exis en es en la explanada, cuyo
nomb e oficial e a el de Campo del hospi al, como ac edi an los documen os e e idos a la cons ucción
de la po ada de má mol del acceso p incipal del edificio, pues así se la denominó el 30 de sep iemb e de
1615, cuando los can e os An onio Rod íguez y Ma eo Ruiz susc ibie on el con a o pa a hace la. Que
el nomb e de la plaza no ue acciden al ni e íme o lo demues a el ó ulo Campo del hospi al que Balbi-
no Ma ón y Rane o esc ibió en el mencionado plano de 1852.
La si uación comenzó a cambia hacia 1840, pues, como ya hemos e e ido en un pa de ocasiones, en
los planos empeza on a apa ece hile as de á boles que dibujan una calle que iba desde la pue a del Cam-
po al inicio de la calle Don Fad ique, ní idamen e ep esen ada en el de 1842. La o og a ía del izconde
de Vigie , de 1850, pa e de la p ime a colección de la ciudad que se conse a y, p imicia absolu a del
hospi al, insinúa la posibilidad de que los á boles uesen ipuanas, da o que pe mi i ía explica la exis en-
cia de seis de g an po e en los ac uales ja dines de la Maca ena. La misma o o demues a que la expla-
nada seguía siendo un e ial sin mucho pa ecido con las imágenes que nos o ecen los g abados de la
época, que pin an el conjun o excesi amen e ondoso y pin o esco.
En 1869 la planime ía ep esen ó es alineaciones de á boles dis in as, odas ellas con e gen es en
el comienzo de la calle Don Fad ique: una de ellas es la documen ada en 1842; o a pa ía de la pue a
del hospi al Mili a , es deci , del ángulo sudes e de la achada del edificio, y la e ce a co espondía,
desde 1852 al menos, a la calle Don Fad ique. Es e iden e a bolado con i ió con unos ja dines que ocu-
paban una pa e del Campo del hospi al, pues se ad ie e en el plano de 1869 una línea, ubicada a 76
me os de la achada, que és e y o os planos pos e io es definen como su lími e me idional. A a és de la
misma planime ía se pe cibe que es os espacios cul i ados, que e an no edad, e minaban p ecisamen e en
el c uce o, es deci , que aún se man enía el dominio de la ins i ución sob e los e enos que e an colindan-
es po la zona su y con la misma ex ensión del siglo x i. Un plano coe áneo ealizado po Manuel Ál a-
ez-Bena ides y López en 1868 dibuja en es os espacios aco ados del Campo del hospi al una cuidada
disposición aja dinada que la o og a ía núme o 1.360 del ca álogo de Lau en , echada en e 1868 y 1872,
demues a que e a más bien una hue a, egada con el agua de una no ia, cuya pla a o ma ci cula se mues-
a bien cla a en la misma o o. La hue a apa ece sepa ada de la calle Don Fad ique median e una alla de
celosía de made a, en la que había mucha opa endida aquel día.
El siguien e cambio iene echa p ecisa, pues en 1889 se hizo el zócalo y la e ja que sepa aban los
ja dines del hospi al de «los ja dines ex e nos del es ablecimien o, cuyo e eno le pe enece», como
«An igua uen e de la Maca ena,
ecien emen e sup imida», de Pé ez [sic]
(La Ilus ación Española y Ame icana,
2.º semes e de 1888).
«Fo me oun ain o he Maca ena,
ecen ly elimina ed» by Pé ez [sic]
(La Ilus ación Española y Ame icana,
2nd hal o 1888) [46].
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 73
explica la guía de Gómez Za zuela en la página 190 de la edición de 1891. La no edad quedó inmo a-
lizada en una insc ipción que se conse a en uno de los pila es de la e ja de en ada y en la que se lee:
«Jun a de gobie no/ de la/ hospi alidad p o ./ po acue do de la/ excma. dipu ación/ […]ada po el/
excmo. ayun amien o/ […] año de 1889». A pa i de es e momen o, las dos pa es del campo siguie on
ayec o ias independien es.
Los mencionados «ja dines ex e nos», que en la ac ualidad llamamos «de la Maca ena», e an, como
an e io men e indiqué, los es os del iden e de alamedas que quedó ue a de la e ja, como explica con
me idiana cla idad el «Plano aquimé ico de Se illa y sus a ue as […] año 1890», mien as los ja dines
in e io es, los que hoy son de uso di ec o del Pa lamen o, dibuja on un apecio o ganizado po den o
a base de una calle cen al, con dos case as de con ol en su en ada, mien as que en el ex emo opues o,
delan e de la pue a del Campo, se azó un semicí culo que suponemos pa imen ado, al igual que la
calle axial. Es a o ganización apa ece eflejada en planos e imágenes pos e io es sin cambios apa en es
has a los p ime os años de los sesen a del siglo xx, pues la o og a ía aé ea del Plan Gene al de O denación
U bana de Se illa de 1963 demues a que los dos cua eles del ja dín in e io seguían siendo hue as,
mien as el de la Maca ena man enía los es os de las alamedas inme sos en medio de una sencilla ama
de á boles de escaso po e.
Desde los años ein e, el ja dín de la Maca ena empezó a pobla se de mobilia io u bano y pequeñas
edificaciones de se icio: unos u ina ios sub e áneos, que ya uncionaban cuando la Exposición Ibe o-
ame icana de 1929; una popula calen e ía, que empezó siendo un simple ende e e; el ba El B illan e,
cons uido en 1951 en el ángulo más ce cano al ac ual ho el Maca ena, y el monumen o i ine an e a
si Alexande Flemming, le an ado po susc ipción popula en 1958 a ins ancias del pe iódico Se illa,
ubicado en el ángulo sudes e de la mi ad de ponien e de los ja dines ex e io es.
Las di ec ices del mencionado Plan Gene al de O denación U bana de 1963 p oponían, en e o as
cosas, un nue o azado de la a enida San Juan de Ribe a; pe o la e o ma se quedó en una d ás ica e-
ducción del ja dín in e no a a o de la pa e ex e io , la desapa ición del ci ado ba y su sus i ución po
el monumen o al descub ido de la penicilina. La educción del espacio del Campo adyacen e a la acha-
da del hospi al ue el penúl imo ac o del p oceso de desgajamien o y enajenación del pe íme o de hos-
pi al, que se inició a pa i de 1932, jus o a aíz de su decla ación como Monumen o Nacional, y que
Fo og a ía de J. Lau en
i ulada «Vis a gene al
del hospi al de la Sang e»
(A chi o Municipal de
Se illa).
Pho og aph by J. Lau en
i led «Gene al iew o
he hospi al de la Sang e»
(Municipal
A chi e o
Se ille) [47].

u o su momen o de máxima deg adación en 1959, cuando los a qui ec os An onio Delgado Roig y
Albe o Balbon ín de O a fi ma on en sep iemb e el p oyec o de un nue o ins i u o de la acul ad de
Medicina, que es lo que hoy llamamos Policlínico Rec o He nández Díaz.
El ja dín in e io , educido a una acción de lo que había sido has a 1889, quedó defini i amen e
mode nizado cuando, en un momen o en que ya es aba el hospi al p ác icamen e abandonado, se con-
i ió en apa camien o masi o, que en 1974 se conside ó opo uno somb ea median e unas i egula es
y descuidadas hile as de plá anos que han pe du ado has a 1990, cuando diseñé las ac uales mesas de
a ayán. La úl ima in e ención sob e lo que ue el Campo del hospi al ha sido la eno ación o mal del
ja dín ex e io , auspiciada po el Pa lamen o y concluida en 2004.
No as
Realizada po Jesús Gómez
Millán, «Re o ma y
ampliación de El B illan e»,
de J. Gómez Millán, [1951]
(A chi o de FIDAS Legado
de A. y J. Gómez Millán).
By Jesús Gómez Millán.
«Re u bishmen and
ex ension o El B illan e» by
J. Gómez Millán, [1951]
(FIDAS A chi e, Legacy o
A. and J. Gómez Millán)
[48].
1 Be náldez Sánchez y Be náldez Sánchez, 2003a; Be -
náldez Sánchez y Be náldez Sánchez, 2003b; Bo ja Ba e a
y Ba al Muñoz, 2003; Ca mona Ga cía, 1997a; Ca mona
Ga cía, 1997b; Ca mona Ga cía, 1997c; Cla e o Sal ado ,
1997; Domínguez O iz, 1997; En ique Maga iño y Ramí-
ez de A ellano López, 2003; Escoba Pé ez, 2003; Ga cía
Va gas, 2003a; Ga cía Va gas, 2003b; Ga cía Va gas, 2003c;
Guijo Mau i, 2003; Guijo Mau i y Lacalle Rod íguez,
2003; Hua e Camb a, 2003; Hua e Camb a, 2003a; Hua -
e Camb a, 2003b; Hua e Camb a y La uen e Ibáñez, 2003;
Jiménez Ma ín, 1997a; Jiménez Ma ín, 1997b; Jiménez
Ma ín, 1997c; Jiménez Sancho, 2003; La uen e Ibáñez,
2003; Mo ales Ma ínez, 1997a; Mo ales Ma ínez, 1997c;
Mo ales Ma ínez, 1997c; Pin o Pue o, 1997; Mo a Vicen-
e, 2003; Núñez Aguila , Ose e López y Be nal Casasola,
2003; Oli a Alonso, 2003; Oli a Muñoz, 2003; Pé ez Plaza,
2003; Pé ez Plaza y Tabales Rod íguez, 2003; Pol o inos
del Río y Flo es Alés, 2003; Ramos Ca illo, 2003; Tabales
Rod íguez, 2003a; Tabales Rod íguez, 2003b; Tabales Ro-
d íguez, 2003c; Tabales Rod íguez, 2003d; Tabales Rod í-
guez e al., 2003; To es Ma ínez, 2003; To es Vela, 1997,
y Ube a Jiménez y Lle go López, 2003.
2 Sob e es e ema conc e o éase Ala câo e Sil a e al.,
1995; Ál a ez Ma ínez e al., 2002; Collan es de Te án
Sánchez e al., 1993; Co és José, Ga cía Jaén y Zoido Na-
anjo, 1992; Co zo Sánchez y Toscano San Gil, 1992, y
Pé ez Plaza y Tabales Rod íguez, 2003.
3 Puede ob ene se mucha in o mación en Ca iazo y
A oquia, 1951; Collan es de Te án Delo me, 1957; Collan-
es de Te án Delo me, 1977; Jiménez Maqueda, 1996; Jimé-
nez Maqueda, 1997; Jiménez Maqueda, 1999a; Jiménez
Maqueda, 1999b; Jiménez Maqueda, 2006; Jiménez Ma ín,
1998; Ma ínez An uña, 1930; To es Balbás, 1934; To es
Balbás, 1952; To es Balbás, 1960; Valo Piecho a,
1991;
74 EL EDIFICIO SEDE DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
UN EDIFICIO EN EL PAISAJE 75
Valo Piecho a, 1995; Valo Piecho a y Ramí ez del Río,
1998.
4 Pa a es e capí ulo me he basado en Collan es de Te án
Caamaño [1884], 1980; Collan es de Te án Sánchez e al.,
1993; Co és José, 1998; Co és José, Ga cía Jaén y Zoido
Na anjo, 1992; González Jiménez, 1998; He nández Jimé-
nez, 1961; Lleó Cañal, 1979; Rod íguez Ba be án, 1990;
Rod íguez Ba be án, 2006, y Valencia Rod íguez, 1988.
5 Es e apa ado iene su undamen o en Alba donedo
F ei e, 2002; Balles e os Be e a [1913], 1978; Ba ionue-
o Fe e , 2003; Be nal Rod íguez, 1991; Cab a Lo edo
y San iago Páez, 1988; Cal o Se alle e al., 1991; Cal o
Se alle e al., 1993; Camacho Rueda, Falcón Má quez
y Pé ez Escolano, 1988; Collan es de Te án Delo me,
1950, Collan es de Te án Delo me, 1957; Collan es de
Te án Sánchez e al., 1993; Co és José, 1998; Co és
José, Ga cía Jaén y Zoido Na anjo, 1992; Ga cía Gil y
Peñal e Gómez, 1986; Má quez Ped osa y Cascales Ba-
io, 2006; Menéndez Pidal, 1955; Núñez Cas ain, 1992;
Pozo y Ba ajas, 1996; Pozo y Ba ajas, 2003; Sancho Co -
bacho, 1975; Se e a Con e as, 1987; Se e a Con e as,
Oli e Ca los y Po ús Pé ez, 1989, y Suá ez Ga mendia,
1986.
6 He desa ollado el ema a pa i de B aojos Ga ido,
1990; B aojos Ga ido, 2002; B aojos Ga ido, Ál a ez
Rey y Espinosa Maes e, 1990; Collan es de Te án Sánchez
e al., 1993; Co és José, 1998; Co és José, Ga cía Jaén y
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