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2.18. HISTORIA Y DEVENIR DE LOS ESPACIOS CONVENTUALES FEMENINOS EBORENSES. UNA APROXIMACIÓN AL ANÁLISIS DE SUS ADAPTACIONES, USOS Y TRANSFORMACIONES HISTORY AND BEING OF THE EBORIAN FEMALE CONVENTUAL SPACES. AN APPROACH TO THE ANALYSIS OF ITS ADAPTATIONS, USES AND TRANSFORMATIONS MERCEDES MOLINA-LIÑÁN1, JOSÉ MANUEL ALADRO-PRIETO2, EDUARDO MOSQUERA-ADELL3 Exemplum et Spolia La reutilización arquitectónica en la transformación del paisaje urbano de las ciudades históricas MYTRA 7, 2020: 229-237 RESUMEN La ciudad conventual de Évora destaca en el panorama eclesiástico portugués por el destino que presentan sus antiguas edificaciones religiosas. Exclaustrados desde 1834, sólo los conventos femeninos prolongaron su uso religioso durante setenta años más, escenario que provocará la readaptación y reutilización de sus espacios conventuales. En este estudio analizaremos la situación actual que presentan los conventos eborenses, centrándonos especialmente en los femeninos, para dictaminar si la reutilización del edificio ha alterado o no su estructura conventual primigenia y, por ende, sus valores patrimoniales. El análisis realizado ha puesto en evidencia que, en determinados casos que detallamos en el estudio, se ha transformado la coherencia funcional de sus espacios, así como de su configuración arquitectónica. PALABRAS CLAVE Adaptaciones conventuales, Évora, nuevos usos, reutilización conventual. 1Universidad de Sevilla. Email: [email protected] 2Universidad de Sevilla. Email: [email protected] 3Universidad de Sevilla. Email: [email protected]
SUMMARY The conventual city of Évora stands out in the Portuguese ecclesiastical panorama for the fate of its old convent buildings. Secularized since 1834, only the female convents continued with their religious use for seventy years, a situation that will lead to the readaptation and reuse of their conventual spaces. In this article, we will analyse the current situation of the Evora’s convents, focusing mainly on female convents, in order to determine if the reuse of the building has changed or not its original conventual structure and its heritage values. The analysis carried out has shown that, in some instances that we detail in the study, the functional coherence of its spaces has been transformed, as well as its architectural configuration. KEY WORDS Conventual adaptations, conventual reuse, Évora, new uses. I. ANTECEDENTES En la geografía eclesiástica portuguesa destacan dos grandes núcleos urbanísticos y conventuales en los que se establecieron multitud de órdenes religiosas. Hablamos de las ciudades de Évora y Lisboa, urbes a las que le siguen otras de igual importancia y herencia multisecular: Oporto, Coímbra, Braga o Setúbal. La ciudad lisboeta llegó a albergar en su término hasta ochenta y cinco edificios conventuales, mientras que en Évora y su comarca existían cuarenta y dos, distribuidos por todo el territorio (Marado 2007). Nos centraremos en este artículo en la ciudad de Évora, por contener interesantes ejemplos de nuevos usos y adaptaciones conventuales, fruto de la aprobación, por Decreto legislativo, de la extinción de las órdenes religiosas en Portugal. Este, aprobado en la primavera de 1834, estableció que los bienes y propiedades religiosas, así como las casas conventuales, pasaran a manos del Estado, quien extinguió automáticamente las órdenes masculinas y concedió el beneplácito de la existencia, hasta la muerte de su última religiosa, a las casas femeninas, situación que provocará una pervivencia de más de setenta años tras la aprobación del citado Decreto por el Gobierno Liberal de la época. A raíz de esta imposición, las órdenes religiosas femeninas eborenses experimentaron diversas situaciones. Algunas de sus edificaciones conventuales fueron adaptadas para responder a la finalidad para la que fueron creadas, otras tuvieron un malogrado destino, desapareciendo tristemente, mientras que en otras ocasiones se reconvirtieron en nuevos escenarios totalmente diferentes a su destino inicial. En este último caso, se adaptaron sus espacios a nuevos usos y funciones, situaciones que pueden servir de ejemplo a ciudades que están experimentando un declive conventual. Este se produce, principalmente, ante la actual ausencia vocacional e impedimentos económicos a los que se ven sometidas estas importantes instituciones que un día marcaron el ritmo religioso y compositivo de grandes ciudades conventuales. II. LA IMPLANTACIÓN CONVENTUAL EBORENSE Conquistada y ocupada por los romanos desde el siglo I a. C., Ebora Liberalitas Iulia, dependerá de importantes núcleos urbanos como Mértola, Sevilla, Santarém o Beja (Caeiro 2005:40) que marcarán su MERCEDES MOLINA-LIÑÁN / JOSÉ MANUEL ALADRO-PRIETO / EDUARDO MOSQUERA-ADELL 230 7
231 desarrollo económico, político, social y cultural. Esta subordinación se extenderá hasta el siglo VIII, cuando se produjo la conquista visigótica e islámica de la ciudad, llevándose a cabo la ocupación de importantes edificaciones públicas por parte de la iglesia. El asedio árabe llegará a su fin con la conquista de la urbe (1165), por Giraldo Sem Pavor, personaje legendario de la historia portuguesa, que participó en la conquista de la región de Alentejo perpetrada por Alfonso I de Portugal (1109-1185). Es a partir del reinado de Alfonso I, más conocido como Afonso Henriques, que la ciudad se organizará reimplantando el culto cristiano. Así, el siglo XII significará una época de vital importancia en el asentamiento monástico-conventual de Évora, llegándose a implantar hasta dieciocho conventos en un periodo de cuatro siglos. Évora, ciudad propicia para el comercio por su situación geográfica y por sus fértiles terrenos de labor (Monteiro 2011), ubicará todos sus conventos y monasterios en torno a los principales ejes de comunicación de la ciudad, ya sea en vías de tránsito, puertas de murallas o plazas urbanas (Fig. 1). HISTORIA Y DEVENIR DE LOS ESPACIOS CONVENTUALES FEMENINOS EBORENSES… 7 Fig. 1. Relación de conventos y monasterios ubicados en la ciudad de Évora Fuente: Molina-Liñán: 2020, a partir de Caeiro Moreira, E. 2005.
Es el caso de los conventos femeninos de Santa Clara, Santa Mónica, Salvador, Santa Helena do Monte Calvário y Convento Novo (de los dominicanos de Santa Catarina y Paraíso no nos llegarán testigos edificados), cuya estratégica situación les permitía ejercer un enorme control visual sobre la ciudad. Las órdenes que primeramente se asentaron en la ciudad fueron, por su vinculación con el estamento real, las militares. Los franciscanos serán los siguientes, seguidos de dominicos (ramo masculino) y cistercienses (monasterio femenino). Uno de los fenómenos que marcarán esta época y, en especial la fundación de los conventos femeninos (casos de S. Bento de Cástris, Santa Mónica, Nossa Senhora do Paraíso o Santa Catarina), será la aparición de los recogimientos o agrupaciones de mujeres, cuyo estado civil era generalmente de viudedad o soltería. Estas llevarán a cabo una vida eremítica uniéndose en comunidades religiosas. El primer convento de agustinas instalado en Portugal fue el de Santa Mónica, en el año 1546, cuando la comunidad se une a la Segunda Orden de los Eremitas de San Agustín. El siglo XVI será una etapa relevante para la ciudad eborense, pues se establecerán, con apoyo real, los conventos do Carmo, Cartuxa, Capuchos y Clarisas, entre otras fundaciones como los agustinos y dominicos (ambas órdenes en sus versiones masculinas y femeninas), carmelitas y cartujos. Ello permitirá la distinción y delimitación del espacio extramuros y el intramuros, en el que predominaban las zonas verdes. Fue en el siglo de oro cuando se produjeron las grandes remodelaciones urbanas y conventuales gracias a la presencia real en la ciudad. Los conventos de creación más recientes se situaron al otro lado de la muralla a consecuencia de la colmatación urbana que la ciudad estaba experimentando con sus reformas. Así, surgen el Convento Santa Clara, S. Juan Evangelista (Lóios), Nossa Senhora da Graça, N. Senhora do Paraíso, Bom Jesús de Valverde, Santa Mónica y Santa Catarina de Sena. Durante dos siglos, del s. XVII al XIX, la urbe vive un periodo de estabilidad y paralización en su evolución urbana, aunque se llega a construir, en el siglo XVII, el Fuerte de Santo António da Piedade, que albergará su convento homónimo, fundado con ayuda del cardenal D. Henrique en años anteriores. A comienzos de siglo XVIII, Évora ya contaba con veintiocho casas conventuales: “Nos princípios do século XVIII, E´vora chegou a albergar dentro do seu perímetro amuralhado e dos limites concelhios 28 asas religiosas claustrais de comunidades filiadas ou de dependentes, entre outras, das Ordens cisterciense, franciscana, dominicana, jerónima, paulista, de St. Elói, carmelita, agostiniana, jesuíta, cartuxa, capucha e por breves anos as maltesas de S. Joao de Jerusalém, que o Infante D. Luís transferiu em 1530 para Estremoz” (Pombinho 2014: 46). En esta época, las situadas al otro lado de la cerca histórica, vivieron el intenso periodo convulso, ocasionando serios destrozos en sus edificaciones a consecuencia de los bombardeos producidos. Posteriormente, importantes acontecimientos como las invasiones napoleónicas provocaron un período de gran inestabilidad que afectó gravemente a los conventos, que en muchas ocasiones tuvieron que buscar asilo en los palacios más importantes. Así, se vieron afectadas las edificaciones conventuales de Santa Clara, convento da Graça y Remédios. Los conventos do Carmo y Santa Heléna do Monte Calvário fueron abandonados, mientras que la Cartuxa fue ocupada por las tropas militares. MERCEDES MOLINA-LIÑÁN / JOSÉ MANUEL ALADRO-PRIETO / EDUARDO MOSQUERA-ADELL 232 7
233 En la época, a consecuencia de su estado ruinoso, se producen algunas reformas. En São Bento se renuevan las espadañas y se remodela la iglesia, mientras que en los conventos de Valverde, Remédios y Salvador se proponen nuevas ampliaciones. El siglo XIX significó el ocaso conventual para la ciudad, tras la aprobación del Decreto de 30 de mayo de 1834, por el que se declaraban extintas las órdenes religiosas. Ello desembocó en la desaparición y desmembramiento de muchas casas conventuales, comenzando, en primer lugar, por las masculinas, que desaparecieron con gran inmediatez. A las religiosas congregadas en conventos y monasterios se les permitió continuar en los mismos hasta que se produjese el fallecimiento de todas, contando siempre con la condición de no aceptar más novicias. III. LA PERMANENCIA DE LOS CONVENTOS FEMENINOS. ANÁLISIS METODOLÓGICO DE SUS TRANSFORMACIONES Y REUTILIZACIÓN Los conventos femeninos eborenses contaron con una supervivencia de más de setenta años tras el proceso desamortizador llevado a cabo por el gobierno liberal, situación que influirá destacadamente en el destino y conservación de la estructura conventual femenina. Para conocer su situación, ha sido preciso una importante búsqueda de referentes bibliográficos y documentales en los que articular la puesta en relación de conocimiento generado y difundido por otros estudiosos e investigadores. Para ello, además de las fuentes habituales de publicación, documentos legislativos o trabajos profesionales, se realizaron consultas a los diferentes archivos que contenían información relacionada con los conventos seleccionados, así como se programaron entrevistas y visitas con diferentes técnicos y expertos ubicados en las principales instituciones públicas de la ciudad. Así, fueron consultados el Fondo de Reservados de la Biblioteca Pública, el Gabinete de Centro Histórico, el Archivo Municipal y la Biblioteca, ubicados en la Cámara Municipal de Évora (CME), el Archivo Distrital, la Dirección Regional de Cultura do Alentejo (DRCA) y el archivo de Forte de Sacavém, en Lisboa. Todo ello fue necesario para conocer la historia material de las edificaciones y poder llevar a cabo un análisis pormenorizado de los espacios conventuales. Este requirió, además, de su reconocimiento in situ, para tomar contacto con su situación actual y comprender su evolución y estado de conservación. El análisis desarrollado puso en evidencia determinadas características específicas que hicieron que los conventos femeninos fuesen objeto de nuestro interés. Entre las mismas, destacaremos su situación física que, salvo alguna excepción, como São Bento de Cástris, se comprueba que el resto se localizó, según el mapa urbano, a intramuros de la ciudad. El periodo desamortizador portugués, citado en apartados anteriores, generó la readaptación y reutilización de muchos de los conventos femeninos eborenses (figura 2) ante la necesidad de nuevos espacios. Estos se vieron, en la mayoría de las situaciones, profundamente alterados, modificándose, de tal manera, no sólo su fisionomía original, sino también sus características identitarias. De esta manera, muchos de los conventos fueron destruidos y desaparecieron en su totalidad, mientras que otros conservan, aún hoy en día, permanencias urbanas cuyo desmembramiento ha generado dificultades a la hora de interpretar el conjunto religioso al completo. HISTORIA Y DEVENIR DE LOS ESPACIOS CONVENTUALES FEMENINOS EBORENSES… 7
De todos los conventos y monasterios eborenses, femeninos y masculinos, hemos comprobado que sólo el Monasterio de la Cartuxa, único convento de monjes de la orden que se conserva en Portugal, mantiene su uso religioso, recuperado en el año 1960 por iniciativa de Vasco Maria Eugénio de Almeida, tras autorización del arzobispado de la ciudad. El resto de edificaciones ocupan preexistencias dentro o fuera de la muralla o han desaparecido convirtiéndose en otras realidades bien distintas a su configuración inicial. Edificios como Santa Clara o Santa Mónica han pasado a propiedad pública, siendo reformados para su readaptación a escuela. Así, Santa Clara en un primer momento lo toma el Ministerio de la Guerra (1911- 1936), quien lo adapta como cuartel, provocando graves alteraciones en su estructura. Posteriormente fue Escuela Técnica, experimentando una profunda reforma para su adaptación. Hoy en día continúa con ese uso docente, acogiendo una escuela del mismo nombre: Escola Básica de Santa Clara. Santa Mónica, en su proceso de readaptación, experimentó demoliciones parciales que afectaron considerablemente su integridad. Se pueden distinguir añadidos y elementos nuevos, habiéndose desechado, en algunos casos, los originales para su adaptación a Escuela de San Mamede y Servicios Académicos de la Universidad de Évora. Además, en su cerca conventual se han instalado, recientemente, viviendas. Para asistencia social fueron usados Santa Helena do Monte Calvário y Convento Novo, si bien el estado de conservación de ambos es muy distinto. Calvário, a pesar de estar clasificado como Monumento Nacional, presenta un estado de conservación deficiente tras las reformas experimentadas, no contando en la actualidad con un uso definido, a excepción de reuniones puntuales llevadas a cabo por un grupo religioso y una parte del edificado ocupado por los scouts. No obstante, pese a haber sufrido variados sucesos a lo largo del tiempo, aún hoy en día permite una lectura acertada de sus espacios y estructura conventual. El Convento Novo cuenta con un estado adecuado de conservación, aunque se encuentra cerrado y apartado de toda la vida pública de la ciudad. El edificio mantiene prácticamente las características de su configuración original, siendo mínimas las intervenciones que se han llevado a cabo en el mismo (Teixeira 2009) que en cualquier caso han resultado acertadas y acordes con su carácter patrimonial. Los Conventos do Paraíso y Santa Catarina fueron demolidos en su totalidad por la Cámara Municipal. En el primero de ellos, podemos encontrar en la actualidad un jardín público conocido como Jardim do Bacalhau, creado con la intención de recualificar los espacios urbanos de la ciudad, en ese intento de MERCEDES MOLINA-LIÑÁN / JOSÉ MANUEL ALADRO-PRIETO / EDUARDO MOSQUERA-ADELL 234 7 Fig. 2. Conventos femeninos de Évora. Fotografía: Molina-Liñán, M.: 2018. 1. S. Bento de Cástris, 2. Santa Clara, 3. Localización antiguo Convento do Paraíso, 4. Santa Mónica, 5. Localización antiguo Convento Santa Catarina de Sena, 6. Santa Helena do Monte Calvário, 7. Salvador do Mundo, 8. Convento Novo.
235 convertirlos en espacios de higiene y bienestar (Cardoso y Pereira 2007: 65-84). La manzana de Santa Catarina, demolida en 1902, ha sido ocupada con fines comerciales y de apartamentos, con residencias en el primer piso, al igual que las preexistencias del convento de Salvador, donde se sitúa Correos, ubicado allí desde la ampliación de la Plaza Sertório, llevada a cabo en los años cuarenta. En esta misma fecha se instaló la 3ª Sección de Dirección de Servicios de Monumentos Nacionales, que ocupó la torre y mantuvo el templo y coros. No corrieron igual suerte una serie de espacios que fueron demolidos por ser considerados de menor valor artístico. Así, se destruyeron “claustro interior, capítulo, portería, noviciado, enfermerías y los dos dormitorios setecentistas” (Espanca 1966), reconvirtiéndose sus espacios interiores. En la actualidad, la torre está adaptada a núcleo patrimonial y archivístico de las parroquias de la Archidiócesis de Évora, almacenando documentos históricos comprendidos entre los años 1911-1950. São Bento de Castris ha experimentado múltiples usos y propiedades. Se sabe que fue estación químicoagrícola, campo experimental agrícola de la circunscripción del sur y asilo agrícola distrital. La última ocupación que consta es como Casa Pía Masculina (Faustino 2016: 39). En la actualidad, se encuentra en reforma, pues existe un proyecto para convertirlo en centro de las artes, la ciencia y la tecnología, aunque la escasez presupuestaria parece estar ralentizando tal adaptación. IV. RESULTADOS Analizadas las distintas transformaciones experimentadas en la estructura conventual eborense y, en especial, en la femenina, podemos determinar que estas han afectado a la originalidad de su espacialidad, funcionalidad y usos. Este diagnóstico ha sido completado con el reconocimiento e inspección visual de los espacios abiertos conventuales, que ha puesto en evidencia las patologías más significativas de los conventos analizados, respondiendo estas, en general, a agentes físicos, que hemos comprobado que han afectado a la estructura material del espacio, y ambientales y/o biológicos, pues el contexto en que se encuentran, unido a una escasez en su mantenimiento, han determinado la aparición de estos condicionantes. Además de ello, en la mayoría de los conventos femeninos, fueron analizadas las intervenciones contemporáneas experimentadas. En ellas detectamos cómo, en la mayoría de los casos, se han respetado y seguido los criterios establecidos en la Carta de Venecia, que en su artículo cinco establece que “la conservación de monumentos siempre resulta favorecida por su dedicación a una función útil a la sociedad; tal dedicación es por supuesto deseable pero no puede alterar la ordenación o decoración de los edificios (…)”. (UNESCO 1964). Determinamos que esto se cumple en la mayoría de los casos porque la readaptación a determinados usos ha significado la alteración de determinados elementos espaciales conventuales. Ejemplo de ello hemos visto el caso del convento de Santa Mónica que, al contrario de lo que se establece en el expediente ubicado en la DRCA, la instalación de las viviendas residenciales en su cerca no ha contribuido a la valorización de esta zona de la ciudad, ni mucho menos del antiguo espacio conventual, afectando a la lectura global de su estructura. Uno de los mayores peligros a los que se enfrenta cualquier tipo de edificación es a su abandono. Y en Évora encontramos que son tres los conventos femeninos con destino incierto: São Bento, que pese a estar en obras, el proyecto para convertirlo en centro de artes no se completa por escasez presupuestaria; Santa Helena do Monte Calvário, con uso ocasional por grupos religiosos, y Convento Novo, cerrado y sin dotación de uso. HISTORIA Y DEVENIR DE LOS ESPACIOS CONVENTUALES FEMENINOS EBORENSES… 7
En otros casos, hemos sido testigos de cómo determinados espacios, como los de Santa Clara, apenas cuentan con el esplendor que en otro momento tuvieron o cómo gran parte del convento de Santa Mónica ha sido destruido, mientras que São Bento conserva casi intacta la magnificencia de su cerca conventual, no contando con igual suerte Santa Catarina de Sena o el Convento do Paraíso, desaparecidos en su totalidad. V. DISCUSIÓN DE RESULTADOS Y CONCLUSIONES A lo largo de este trabajo de investigación, hemos sido testigos de cómo, cuando unas edificaciones que se configuran como potenciales testimonios urbanísticos, pierden el uso para las que fueron concebidas, entran en un estado de declive y agonía que provoca su deterioro y alteración funcional, siendo en unos casos solventada esta situación con la reutilización, más o menos acertada, de las mismas. La reutilización de estas edificaciones conventuales, de indiscutible valor histórico y patrimonial, ha otorgado un nuevo uso y funciones a estas antiguas instituciones de peso relevante e incuestionable en la malla urbana eborense. La asignación de nuevos usos a sus espacios conventuales concebimos que debe ser entendida en todo momento como un conjunto de acciones encaminadas a obtener un buen estado de conservación de los mismos, de acuerdo con los criterios y exigencias sociales contemporáneas y sin olvidar, en ningún momento, el significado cultural que porta la construcción religiosa. No obstante, hemos de tener en cuenta que lo que puede significar una acción de salvaguarda patrimonial, en muchos casos hemos visto que ha provocado la alteración de la coherencia funcional de sus espacios, así como de su configuración arquitectónica. A la hora de proponer un nuevo uso para los espacios conventuales creemos que es necesario considerar su valor histórico, arquitectónico, artístico, social, cultural, en definitiva, todos aquellos valores patrimoniales de los que son portadores y que son susceptibles de transmitir un mensaje a la sociedad actual. Ello implica un respeto al pasado y a la historia de la construcción de una ciudad, sin olvidar ni menospreciar, en ningún momento, la mirada contemporánea. BIBLIOGRAFÍA CAEIROMOREIRA, E. 2005: Os conventos do Termo de Évora. Tesis para optar al título de Doctora, Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla, Sevilla. CARDOSO DE MATOS, A. y PEREIRA, J. 2007: Entre a modernização urbana e a preservação da memoria da cidade. Évora na segunda metade do século XIX e início do século XX, en Almeida, C., Évora desaparecida. Fotografia e Património 1839…1919, Cámara Municipal de Évora y Centro de Investigação de Estudos de História (CIDEHUS), Évora: 65-84. ESPANCA, T. 1966: Inventário artístico de Portugal., Academia Nacional de Belas-Artes. Lisboa. FAUSTINO, P. 2016: O Mosteiro de São Bento de Cástris: memória e identidade. Universidade de Évora, Évora. MARADO, A. C. 2007: Patrimonio conventual y periferia. La salvaguarda de los antiguos espacios conventuales del Algarve. Tesis para optar al título de Doctora, Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Sevilla, Sevilla. MONTEIRO, M. F. 2011: Sistema monástico-conventual e desenvolvimento urbano de Évora na Baixa Idade Média. Tesis para optar al título de Doutora, Universidade de Évora, Évora. MERCEDES MOLINA-LIÑÁN / JOSÉ MANUEL ALADRO-PRIETO / EDUARDO MOSQUERA-ADELL 236 7
237 POMBINHO, M. R. 2014: Redescoberta do convento de Santa Mónica de Évora – Proposta de salvaguarda e valorização do patrimonio conventual agostinho. Tesis para optar al título de Mestre em Gestão e Valorização do Património Histórico e Cultural. Departamento de História, Universidade de Évora, Évora. TEIXEIRA, M. L. 2009: Convento de S. José da Esperança – Évora. Proposta de valorização históricoarquitectónica. Tesis para optar al título de Mestre, Universidade de Évora, Évora. UNESCO 1964. Carta Internacional sobre la conservación y la restauración de monumentos y sitios (Carta de Venecia). II Congreso Internacional de Arquitectos y Técnicos de Monumentos Históricos, Venecia, 25-30 mayo 1964. HISTORIA Y DEVENIR DE LOS ESPACIOS CONVENTUALES FEMENINOS EBORENSES… 7