"El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz)
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Revista de Estudios Taurinos N.º 14, Sevilla, 2002, págs. 325-348 XII. "EL TORO DE LA VIRGEN". Gf!.AZALEMA (CÁDIZ)l l.- EL CULTO AL TORO D ratamos, en este escrito, de ejemplificar el lazo de 1 . 1 unión que relaciona, en España, las fiestas de toros . _ ~ y las prácticas religiosas. Para ello será necesario que nos remontemos por la historia de la Cultura de los pueblos del Mediterráneo. Hemos elegido, por otra parte, el Toro de la Virgen del Carmen de Grazalema (Cádiz) como eje~plo del papel que juega el toro en la vida religiosa de una pequeña ciudad andaluza: pero, a la vez que lo vamos exponiendo no queremos que se olvide que el toro de Grazalema no es sino una pequeña muestra de un fenómeno que se encuentra por todas partes y, desde hace muchos siglos, a través de todo el país (Fig. n.º XIl.2). 1 Nota del Editor: El presente artículo fue publicado en Demófilo. R ev ista de Cultura Tradicional de Andalucía (Sevilla, 1998) en su nº. 25 (págs. 19-26), un monográfico sobre Fiestas Populares de Toros, coordinado por este editor, P. Romero de Solís (Fig. n.º XII.!). El texto tiene el particular interés de que, con él, el profesor incide en un tema que siendo central en la vida festiva de Grazalema, no lo había desarrollado suficientemente en la edición original de The People of the Sierra. Se trata pues de un documento muy importante para la revisión con - temporánea de este obra clave en la historia de la Antropología de España. La traducción es de P. Romero de Solís.
326 Julian Pitt -Ri vers Desde la Prehistoria, los pueblos mediterráneos han practicado el culto al toro bajo una gran cantidad de formas distintas. Ya porque hayan dotado a sus divinidades con una identidad bovina (como en el caso de Egipto en el que para mostrar algunas de sus dioses masculinos y femeninos de su panteón, por ejemplo, Apis e Isis, adoptan las forma de bóvidos, ya porque hayan sacrificado toros para celebrar cualquier acontecimiento susceptible de particular gloria o gratitud, ya porque hayan puesto la vida de los jóvenes y más · bellos atletas a la merced del furioso deseo de los toros cuando se ejercitaban saltando en días de ceremonia por encima de sus astas tal como lo vemos en las pinturas del patio del palacio de Cnossos en Creta. Algunas de estas prácticas se han conservado hasta nuestros días no sólo en España sino también en Portugal y la última que acabamos de citar, los saltos minoicos, en el sur de Francia, en las corridas llamadas de vacas landesas. Esta tradición cultural ha sobrevivido al triunfo del Cristianismo: por ej emplo, en las bufonías que se vienen practicando hasta nuestros días en algunos pueblos de Grecia moderna (véase el libro de Marcel Detienne2 o en fiestas taurinas de muchísimas -:sólo Dios sabe cuántaspequeñas · localidades urbanas de España como, por ejemplo, Grazalema. Incluso, se ha llegado a sugerir que los españoles son incapaces de celebrar lo que sea sin el concurso de un toro real o figurado. Es el momento de recordar que cierta rivali2 Para la descripción de los encierros y otras fiestas, particularmente, en Andalucía así como su distribución geográfica de los mismos por la región ver, en ese mismo monográfico ya citado en la nota n. º. 1, el artículo de P. Romero de Solís, Fiestas populares de toros en Anda lucia .. . , págs. 261-284 .
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 327 dad a persistido desde hace milenios entre el culto del toro y el del cordero representado, este último, por el Cristianismo (también en otros rituales del Medio Oriente), entre la tradición de Mitra y la de Jesucristo tomo, por ejemplo, cuando / EMOFILO R evista tle Cul tu ra Tradici onal de Andalucí a • Las Fiestas Populares de Toros FL~DAC!Ó~ \1 AC HADO Fig. n.º XII. !.- Cubierta de Demófilo. Revista de Cultura Tradicional de Andalucía donde en su n.º 25, 1998, págs. 19-26, un monográfico dedicado a las Fiestas populares de toros, coordinado por P. Romero de Salís, donde el Dr. Pitt-Rivers publicó el artículo sobre el Toro de Graz alema . que aquí se reedita. El texto tiene el particular interés de que, con él, el profesor incide en un tema que siendo central en la vida festiva de Grazalema no lo había desarrollado suficientemente en la edición original de The People of the Sierra. Se trata pues de un documento muy importante para la revisión contemporánea de este obra clave en la historia de la Antropología de España. los papas Pío V y Gregorio XIII condenaron en los siglos XVI y XVII el juego con los toros amenazando con la exco - munión a todos cuantos asistiesen a una corrida de toros por medio de bulas que, por otra parte, no tuvieron demasiada difusión en la Península Ibérica. A pesar de todo, esta oposición no impidió que formara la religión católica y el juego con los toros una base común de alianza, una cierta connivencia, en el interior de la cultura
328 Julian Pitt-Rivers popular española que, en ciertos aspectos, llegará hasta lograr la penetración, de dichos juegos, en las celebraciones religiosas oficiales. Puesto que el toro, el protagonista del culto cenFig. n.º XII.2.- Vista panorámica de Grazalema (Fot. de Pedro Romero de Solís). Grazalema es un pueblecito de Ja sierra de Ronda de algo más de dos mil habitantes entre los que hay que contar los que viven en Benamahoma, una aldea situada a 6 kms. de distancia. Al término de Grazalema le pertenece, también, un valle fértil y pintoresco, la Ribera de Gaidovar. El caserío está construido con una bella arquitectura de los siglos XVII y XVIII, época en la que Grazalema vivió una gran prosperidad ligada a la industria de la lana de sus rebaños de ovejas. tral de la religión mitraica, aparece prácticamente en todas las fiestas religiosas que se celebran de un extremo al otro del país, a excepción de Galicia y de ciertas zonas de Cataluña
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 329 (Fig. n.º XII.3 y ver supra Fig. n.º X.2). El calendario de la tauromaquia corresponde, grosso modo, al de las fiestas religiosas. Por otra parte, además de la corrida convencional, cada municipio organiza la conmemoración de su santo patrón, después de la misa que se le dedica, con una fiesta Fig. n.º XII.3.-Relieve mitraico, procede del Mitreo de Sidón (Líbano) y debió ser producido entre los siglos Il y IV d. C., 77 x 44,5 cms. París, Museo del Louvre. El sacrificio del toro es el rito principal del mitraísmo como el del Cordero lo es del Cristianismo (Azara, P., Com., (2002): Toros, imagen y culto en el Mediterráneo antiguo, Barcelona, Museo de Historia de la Ciudad, Lám. 210). popular de toros, con un encierro, con una suelta de toros por las calles de la ciudad, con una de las muchas modalidades de fiestas populares que existen. En los encierros más famosos se utilizan toros bravos, adquiridos en prestigiosas ganaderías de reses de lidia, que al día siguiente son corridos y estoqueados en funciones convencionales por famosos matadores. A
330 Julian Pitt-Rivers Fig. n.º XII.4.- El encierro constituye la esencia misma de la fiesta de toros. En su modalidad más sencilla consiste en conducir a los toros desde el campo hasta la plaza donde habrán de ser lidiados. Ese traslado debe hacerse a la carrera para que los toros no se desmanden por la ciudad y añadan más peligro al juego. De ahí proviene, precisamente, la voz corrida para denominar a la fiesta de toros. En los encierros más famosos se utilizan toros bravos, adquiridos en prestigiosas ganaderías de reses de lidia que después habrán de ser -<:orno recuerda el Dr. Pitt-Riversestoqueados en funciones convencionales por famosos matadores. A lo largo del recorrido que realizan los toros en el curso del encierro suelen ir acompañados: por bueyes domados -<:abestros-que mantienen la tropa de toros reunida (Fot. de R. Masats en R. García Serrano: Los Sanfermines, Madrid, Espasa-Calpe, 1963, lámina 38): Sin embargo, cuando el terreno es tan agreste que impide el movimiento de los caballos, son vaqueros a peón, ayudados por perros, quienes se encargan de conducirlos.
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 331 lo largo del recorrido que realizan los toros en el curso del encierro suelen ir acompañados por bueyes domados -cabestrosque mantienen la tropa de toros reunida pero, a veces, cuando no se dispone de ellos, serán los propios mozos, ayudados de perros, quienes los conduzcan y dirijan (suponemos que ... ¡en la bu~na dirección!) (Fig. n.º XII.4). El control de estos toros a veces está organizado, un poco como en Pamplona, por una pandilla de mozos experimentados que enarbolan, en la mano derecha, como único engaño, un periódico enrollado con el que citan al toro hasta dominarlo y conducirlo dentro de la manada (ver el artículo de Echeverría, profesor de la Universidad de San Sebastián3). En una ocasión se unió a este grur.o de corredores un joven admirador de Emest Hemingway pero, a causa de su ignorancia, provocó un desgraciado accidente ... 4. Habitualmente cuando en un pueblo se procede a hacer una suelta de toros por las callés se colocan barreras construidas con troncos de árboles y recias tablas de madera en las bocacalles para cerrar las salidas y evitar que los animales se escapen así como que los peatones y corredores llegado el caso puedan protegerse. Algunas veces se montan en las puertas de las casas defensas de madera que 3 Nota del Editor: El autor se refiere al artículo de Javier Echeverría "Del arte de correr toros a pie: el encierro en Pamplona" en Saura, A.; Romero de Salís, P. y otros (1983): Arte y Tauromaquia, Universidad Internacional Menéndez Pela - yo, Madrid, Tumer, págs. 127-186. La edición de este libro fue coordinada por Manuel Arroyo, director de la Ed. Tumer. 4 Nota del Editor: Estos sanferrnines de 2002 también han sido escenario de la cogida de un admirador de Hemingway de sorprendente parecido físico con el premio Nobel a desaparecido. El Dr. Pitt-Rivers aborda las raíces de la afición taurina de Hemingway en el artículo VI de este mismo n.º de la Revista de Estudios Taurinos págs. 157-182.
332 Julian Pitt-Rivers permiten la entrada de los hombres a pie pero no la del toros Las distintas peñas siempre tienen locales en los que aquellos que logran escaparse de la acometida del toro serán reconfortados con un vaso repleto del líquido que precisamente necesita para restablecer su moral. 2.- LAS MANIFESTACIONES MÁS IMPORTANTES DEL CULTO CONTEMPORÁNEO AL TORO Existen en España dos manifestaciones principales de culto al toro: 2.a.-La corrida, "la fiesta más nacional", según del Conde de las Navas6 que fue un gran aficionado, de finales del siglo XIX, a las corridas de toros (Fig. n.º XII.5). En aquella época se construyeron numerosas plazas de toros por toda la geografía española, incluso en Galicia donde su población autóctona había demostrado muy poco interés por la tauromaquia 7. Las plazas gallegas se erigie5 Nota del Editor: El autor se refiere a burladeros de una sola abertura como se construyen en las casas-puertas de Coria (Extremadura) o los fijos, en forma de perdederos, de Ja bellísima plaza de toros de Peñafiel, a orillas del Duero. 6 Nota del Editor: El autor se refiere al libro El espectáculo más nacional (Madrid, 1899) del que existe una edición facsimilar publicada en Madrid, Conculsa, 1985. 7 Nota del Editor: Curiosamente en una época en que los partidarios de una identidad diferenciada han logrado una expresión político-administrativa concreta con un gobierno y un parlamento autónomos Ja feria taurina de La Coruña se ha recuperado y ha sido reconstruida su plaza de toros. Es interesante saber que Ja plaza de toros de Ja Coruña es Ja primera plaza cubierta construida en España Jo que quiere decir que se erige pensando en una explotación polivalente que no es sino la expresión arquitectónica de la diversidad cultural gallega.
XII. "El Toro de la Virgen" . Grazalema (Cádiz) 333 ron pensando en un público de veraneantes, de burócratas y de algunos elementos, pocos, burgueses interesados en la cultura nacional (hoy día, la mayoría de estas plazas están en ruinas o han sido rehabilitadas para otras funciones). Hoy día, el turista, sólo interesado en el bronceado de su EL ESPECTÁCULO MÁS NACIONAL POR EL CONDE DE LAS NAVAS 2.ª Edición COCULSA l\IADRID Fig. n.º XIl.5.- Portada del célebre estudio de tema taurino El espectáculo más nacional escrito por el Conde de las Navas y publicado a sus expensas en 1899 en Madrid. Este libro, sin duda, de un gran interés es de las concienzudas monografías científicas que se escribieron sobre toros en el siglo XIX. Fue leída con provecho, y muchas veces citada, por Pitt-Rivers. piel, se dirige principalmente al Mediterráneo y los burócratas periféricos carecen ya de la necesidad de dar testimonio de su nacionalismo haciéndole caso al Conde de las Navas (Fig. n.º XII.6) La corrida está sometida a una reg~a mentación nacional que tiene expresiones particulares en algunas comunidades autónomas donde la policía de los espectáculos ha sido transferida. ·De todas maneras por
340 Julian Pitt-Rivers cida en el siglo XVIII por la orden religiosa de los carmelitas descalzos y que se ha convertido, con los años, en la gloria de la Sierra de Ronda. La tierra es pobre, irregular y sin la riqueza de las corrientes de agua que dotaban a la población de una potencia mecánica que fue, en el pasado, el fundamento de su riqueza, no habría allí nada que envidiar que no fuera la belleza del paisaje que ya, en el siglo XIX, fuera apreciado por el gran escritor de viajes y acuarelista de talento, el inglés Richard Ford. He aquí lo que escribía, hace doscientos años, de Grazalema: "Los habitantes, contrabandistas y bandoleros, hicieron frente y resistiem a una división entera del ejército de Napoleón declarando a su pueblo el Gibraltar de la Sierra" (Fig. n.º XII.8). El escritor completaba este testimonio con algunas observaciones galantes sobre las serranas. Grazalema tiene una población verdaderamente muy "torera" aunque sus habitantes no tengan suficientes medios económicos para pagarse las entradas de la plaza de toros más bella del mundo que es la de Ronda, situada a no más de 25 kms. de distancia. Los grazalemeños orgullosos de sí mismos se contentan con su estupendo toro de cuerda, con el Toro de la Virgen. Sin duda, una de las principales razones que explica el éxito de esta fiesta está, justamente, en la importancia que los serranos le conceden. Viven orgullosos de su toro que forma parte del amor propio colectivo y que es, al mismo tiempo, una manera de reforzar lazos al interior del pueblo y tejer nuevas relaciones sociales con las poblaciones de pueblos vecinos. Por ejemplo, el cartel que debe anunciar, todos los años, la próxima celebración del toro ensogado es el resultado, desde hace ya años, de un concurso entre pintores locales de la Sie-
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 341 rra de Ronda cuya convocatoria se anuncia con meses de antelación. Todos los bocetos aceptados se exponen en una sala del Ayuntamiento para que todo el mundo pueda verlos. Un jurado, compuesto por tres personas (dos miembros del comité de festejos y el presidente de la peña), escoge al que creen mejor el cual será impreso y servirá para anunciar la fiesta en todos los pueblos de la Serranía. Reconocemos en este episodio un interesante cambio de mentalidad. Hace cuarenta años, la hostilidad entre los pueblos vecinos era tan fuerte que los mozos arriesgaban siempre, con ocasión de las fiestas en las que el nivel de consumición alcohólica subía al mismo ritmo que la belicosidad, pelearse entre ellos, por supuesto, cada cual a favor de su pueblo natal. Todo el mundo conocía los apodos con que se designaban los individuos nacidos en otros pueblos (que eran forzosamente injuriosos) -he dado numerosos ejemplos en mi monografía de Grazalemay esta hostilidad fue la responsable de un incidente en el que el Toro de Grazalema, en cierta ocasión, mientras que era conducido desde una dehesa al pueblo, fue robado por los mozos de Villaluenga. Antes de verse desposeídos y no siendo los grazalemeños lo suficientemente numerosos como para poder retenerlo decidieron matarlo en la misma linde donde los territorios de ambos pueblos se separan. Para conmemorar este incidente fue esculpida una cabeza de toro sobre la roca en el mismo lugar donde aquél fue ejecutado. Hoy la hostilidad entre los pueblos parece haberse evaporado y en su lugar se instala, entre todos los habitantes de la Serranía, una solidaridad hasta ahora desconocida de la que el concurso para el cartel del toro de Grazalema no es sino una manifestación de que ahora se puede par-
342 Julian Pitt -Rivers ticipar de una misma gloria. No es difícil, por otra parte, explicar esta actitud colectiva hasta ahora inédita. Aunque el Toro ensogado está bajo lá advocación de la Virgen del Carmen, ésta no es la patrona del pueblo pues GraFig. n. º XIl.9.- Procesión de la Virgen del Carmen (Fot. de P. Romero de Solís) La Virgen del Carmen, precediendo al Toro de cuerda, sale en procesión de la Iglesia de San José, templo construido en el siglo XVIII por la orden religiosa de los Carmelitas descalzos. zalema se halla bajo la protección de Nuestra Señora de los Ángeles. La Virgen del Carmen goza en la Si~rra, actualmente, de una gran devoción quizás porque responde a las esperanzas de aquellas mujeres que desean tener descendencia. Su imagen reside en la iglesia de San José situada en el barrio alto del pueblo. La mañana del 16 de julio, o del domingo más próximo a esta fecha, comienza la celebración de la festividad de
XII. "E l Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 343 la Virgen del Carmen vistiéndola con un traje espléndido y arreglando el paso o trono sobre el que hará su triunfal recorrido procesional por la ciudad (Fig n.º XII.9). Durante laceremonia de vestir a la Virgen, las mujeres se le acercan para orar y, a continuación, todos los fieles, a lo largo de nueve días, le Fig. n. º XII. l 0.- Al "Toro de la Virgen" se le exige un gran trapío y pertenecer a una ganadería de prestigio. En la imagen un imponente toro "colorao" del hierro de Núñez corrido en Grazalema (Fragmento de una postal de P. González). rezan una novena. Concluido el novenario, con gran pompa, se instala a la Virgen en el paso y sale a la calle acompañada, en todo momento, por una multitud de fieles. Las mujeres cuyas casas se hallan en le recorrido de la procesión han colgado en sus balcones sus mejores reposteros. Transcribimos, a continuación, la procesión tal como nos
344 Julian Pitt -Rivers fue descrita por un antiguo mayordomo de la Hermandad de la Virgen del Carmen. Ahora bien, aprovechamos, también, la ocasión para informar que, en Grazalema, existen tres hermandades que, con motivo de las festividades de sus respectivos patronos, salen en procesión aunque siguiendo itinerarios distintos: el de la Virgen del Carmen, procesión a la que Fig. n.º XIl.11.- la importancia de la soga. En la fiesta taurina de Grazalema la soga es fundamental para dirigir al Toro por el itinerario que marca la tradición (Fotografía anónima. París, Archivo Pitt-Rivers). nos estamos refiriendo; el de la Virgen de los Ángeles -patrona de Grazalemay el de San Isidro Labrador. Una vez en la calle la procesión del Carmen, el mayordomo dirige la piadosa comitiva que recorre el siguiente itinerario: sale de la iglesia por la puerta de San José -nombre, también, de la iglesiay toma la calle Tintorería, sigue por la calle Nueva
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 345 para llegar a_la calle Corrales y coger la de Las Piedras. La procesión desemboca así en la Plaza, la rodea y vuelve a subir por la calle San José, toma Mateos Gago, sube el Portal y Fig. n. º XII.12.-El Toro de la Vi rgen por delante del Ayuntamiento (Fotografía anónima, Archivo de Pitt-Rivers). Aunque el Prof. Pitt-Rivers pronosticara el aumento de la participación activa de las mujeres en la carrera del Toro de cuerda esta instantánea no parece confirmarlo: mientras que todos los que sostienen la soga son varones, la · terraza alta del Ayuntamiento aparece completamente ocupada por mujeres, es decir, a salvo de cualquier sobresalto con el toro. recorre en sentido contrario al de antes las calles Nueva y San José hasta encerrarse, al final de la calle, en su templo. Para administrar los asuntos de la Fiesta se fundó una Peña con el nombre de Virgen del Carmen. La contribución que desembolsan sus miembros a lo largo del año parecen
346 Julian Pitt-Rivers suficientes para comprar el toro que ha de ser utilizado en la fiesta. La Peña compra por 150.000 o 200.000 pts. el toro que va ser enmaromado en una ganadería de reses de lidia. Suele ser zaíno o coloraos y pesar más de 500 kilos (Fig. n.º XII.10). El toro espera el momento de ser trasladado al pueblo en un corral próximo y, encajonado, se trae sobre un camión al pueblo y se suelta, ya enmaromado, en el barrio alto. Se despliega la larga cuerda a lo largo de la calle y la agarran los mozos de la Peña. El toro es conducido por todo el pueblo pero se intenta que siga el mismo camino que el que recorrió, la víspera, la procesión (Fig. n.º XII.11). Los mozos del pueblo gesticulan delante de los toros. se acercan para tocarle el cuerpo o el testuz y salen a la carrera para escapar de los cuernos viéndose obligados, . muchas veces, a saltar y aferrarse a las rejas de las ventanas de las casas. El equipo que controla el extremo de la cuerda aprovecha las carreras de huida del toro o sus embestidas para ir dirigiéndolo en el sentido deseado. Llegados a la Plaza, donde se concentra el mayor concurso de gentes y donde es más fácil acercarse y jugar con el toro, los mozos de la cuerda descansan atándola a la reja de una ventana que ha acreditado a lo largo del tiempo su resistencia (Ver supra Fig. n.º IX.2). Hace años no había sino mozos para correr delante del toro o agarrar la maroma. Los acompañaban algunos hombres que se consideraban todavía lo suficientemente jóven .es y ágiles para poder escapar del peligro de sus cuernos. Hoy la 9 Nota del Editor: El toro de capa negra se llama, si es brillante, zaíno y, si es mate, mulato (asimismo, los primeros tienden a tener, salvo la base y las puntas, los pitones ceniza claro mientras que los segundos los tiene oscuros .. Los astados de color marrón, en el caso de ser claros, se llaman coloraos y, si son oscuros, castaños.
XII. "El Toro de la Virgen". Grazalema (Cádiz) 347 revolución sexual se ha actualizado, también, en Grazalema y se ven tantas chicas y mujeres, como varones, correr delante del toro ... ¡He visto con mis propios ojos correr a una mujer embarazada de varios meses! ¿Corría para agradecer a la Virgen haber obtenido la gracia de haber quedado encinta? Lo podemos suponer. El toro termina por cansarse y tan pronto como da muestras de agotamiento termina la fiesta. Los mozos lo llevarán hasta el matadero donde será abatido, en la madrugada del día siguiente, de un puntillazo y su carne puesta a la venta a un precio ventajoso en la tabla del mercado (Fig. n. º XII.12).