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Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija (1603-1752)

Romero Vera, Diego

Abstract

En este trabajo estudiamos la primera fase de existencia de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija (Sevilla). En concreto, a partir del análisis de escuetas referencias documentales, se ha podido registrar el año de su fundación, la composición de su primitiva junta de gobierno, la concesión de bulas papales y ciertas particularidades, tales como su carácter de cofradía de sangre.

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Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija (1603-1752). Diego Romero Vera Universidad de Sevilla (España) 93 Revista de Humanidades, 40 (2020). p. 91-108. ISSN 1130-5029 Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija (1603-1752). New data about the Origins of the Confraternity of the Holy Sepulchre from Lebrija (1603-1752). Diego Romero Vera Universidad de Sevilla (España) [email protected] Fecha de entrega: 8 de noviembre de 2019 Fecha de aceptación: 25 de abril de 2020 Resumen En este trabajo estudiamos la primera fase de existencia de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija (Sevilla). En concreto, a partir del análisis de escuetas referencias documentales, se ha podido registrar el año de su fundación, la composición de su primitiva junta de gobierno, la concesión de bulas papales y ciertas particularidades, tales como su carácter de cofradía de sangre. Palabras clave: Cofradías; Lebrija (Sevilla); Edad Moderna; Bulas papales; Religiosidad. Abstract In this paper we study the first phase of existence of the Confraternity of the Holy Sepulchre from Lebrija (Seville). Namely, from an analysis of brief documentary references, it has been possible to establish the year it was founded, the composition of its governing board, the granting of papal bulls and certain peculiarities, such as its nature of blood fraternity. Keywords: Confraternities; Lebrija (Seville); Early modern period; Papal bulls; religiousness. 1. INTRODUCCIÓN En el tránsito de los siglos XV y XVI, en la Cristiandad cristalizaron unos movimientos que venían fraguándose desde la plena Edad Media. Los fieles reunidos en torno a una advocación de Cristo, la Virgen o un santo patrón comenzaron a articularse como instituciones con una triple función: la cultual, la ayuda mutua y el 94 Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía…. – D. Romero Vera socorro ante la muerte. Desde entonces, las cofradías irían evolucionando hasta dar lugar al concepto que, como tal, hoy compartimos (Sánchez Herrero, 2003, p. 20). Estas instituciones han sido objeto de numerosos estudios historiográficos y antropológicos con carácter científico desde los años cuarenta del pasado siglo y gracias a ello hoy día podemos clasificarlas en razón a sus objetivos, desarrollo y culto, obviando la positivista visión que las excluía como organismos sustentadores de la religiosidad popular y poco más. En este sentido, los estudios del profesor Sánchez Herrero han abierto un gran campo de trabajo y avance en el plano histórico. De igual forma, los trabajos del antropólogo Isidoro Moreno ofrecen una clarividente visión de la importancia social de las cofradías en Andalucía desde la Edad Moderna hasta nuestros días o como dichas corporaciones sirvieron para agrupar dentro de los marcos sociales a aquellos grupos racialmente marginados (Moreno Navarro, 1982; 1997; 1999). Pero no sólo desde estos campos que podríamos denominar clásicos se han producido avances a la hora de abordar este tipo de trabajos. Desde el ámbito de la Historia del Arte las monografías del profesor Roda Peña han servido para ofrecer a la comunidad científica enfoques novedosos, alejándose de las cuestiones descriptivas e insertando a las cofradías como un ente a tener en cuenta en las sociedades en las que se desarrollaron y en las que tuvieron lugar diferentes corrientes artísticas (Roda Peña, 1996; 2002; 2016). Asimismo, para alejar el foco de la tradicional visión local de estos estudios, autores como Jiménez Jiménez están llevando el foco hacia el conjunto global de la Monarquía hispánica, comparando los fenómenos cofradieros existentes entre Andalucía y Perú para intentar conseguir una visión más amplia de estas instituciones (Jiménez Jiménez, 2017a; 2017b; 2018). De todas estas fuentes de interpretación y metodología beben las siguientes páginas. La hermandad del Santo Sepulcro de Lebrija es una cofradía singular por varios motivos. En primer lugar, su único titular es un crucificado gótico de gran valía artística que fue articulado para poder celebrar la ceremonia del descendimiento (Bellido, 1985: p. 299; Barroso, 1992, p. 63; Cordero, 2002, pp. 5-7). Asimismo, dicha imagen procesiona en una urna que los hermanos portan sobre sus hombros. Esta forma de procesionar era la típica de las corporaciones penitenciales que representaban el Santo Entierro de Cristo durante el Barroco, no obstante, con el paso del tiempo, estas acabaron sustituyendo la urna y las andas por el estandarizado paso procesional. Al parecer, la hermandad del Santo Sepulcro de Lebrija es la única cofradía que mantiene vigente esta antigua usanza1 (Romero Torres, 2017, p. 920). Pero, sobre todo, es reconocida por celebrar la Función de Vela. Esta constituye uno de los ritos más singulares, no solo de la Semana Santa lebrijana, sino de todas cuantas se celebran en la provincia de Sevilla y en el sur de España. Mientras que lo habitual en las cofradías que escenifican este pasaje pasionista es hacer estación de 1 De hecho, el investigador José Luis Romero Torres (2017: p. 920) afirma al respecto que: “…aquella costumbre de trasladar el Cristo yacente en pequeñas urnas sobre los hombros de los cofrades se ha conservado en el pueblo sevillano de Lebrija, como una reliquia”. 95 Revista de Humanidades, 40 (2020). p. 91-108. ISSN 1130-5029 penitencia con la imagen de Cristo yacente, esta hermandad, además, vela al Señor como si se tratara de un ser querido. Este acto se desarrolla en la noche del Viernes Santo en un marco bellísimo, el patio de los Naranjos de la parroquia de la Oliva, un claustro con galerías formadas por arcos de medio punto que rodean un jardín con añejos naranjos, mientras un conjunto musical entona motetes y las Lamentaciones de Jeremías2. La historia de la hermandad del Santo Sepulcro se puede trazar con relativa minuciosidad en el periodo comprendido entre 1753 y el año 18883. Afortunadamente, se han conservado las reglas y los acuerdos de cabildo de ese periodo4 (Rodríguez Mateos y López Gutiérrez, 2000). No obstante, el panorama es muy distinto para la fase que va desde su fundación al citado año 1753, fecha en la que se reorganiza la cofradía. Para tratar esta primitiva etapa únicamente disponemos de dos procesos judiciales conservados en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla: un pleito con la cofradía de la Soledad de Ntra. Sra. y Entierro de Ntro. Sr. Jesucristo y otro con la de Jesús Nazareno que datan, respectivamente, de los años 1612 y 16165; esta documentación, junto con la citada regla de 1753, constituyen la base del presente trabajo. 2. FUNDACIÓN DE LA COFRADÍA Una de las principales aportaciones de este trabajo de investigación es el hallazgo de la fecha de fundación exacta de la cofradía6: “… por quanto en la dicha Yglesia Parrochial por los Clerigos della de tiempo inmemorial en cada un año se hazia una procesion del Entierro por los Clerigos de la dicha Yglesia y esto mucho tiempo antes que se fundara la Cofradia de la Soledad y que despues en el año de seiscientos y tres se le dio Regla a la dicha Cofradia del Entierro por el Provisor de este Arzobispado y desde entonces se hizieron mas cofrades legos asi hombres como 2 En 1845, Antonio Sánchez de Alva ya fue consciente de que la velación se trataba de un acto excepcional y publicó una descripción de ella titulada “Función del Santo Sepulcro en Lebrija” en Semanario Pintoresco Español (año X, 3 de marzo de 1845). Sobre el patrimonio artístico de la parroquia de la Oliva, vid. Barroso, 1996. 3 Para la fase posterior, finales del siglo XIX y siglo XX, no existe apenas documentación histórica. Remitimos a Mayo (1999, p. 407). 4 Libro de regla y acuerdos 1753-1888, custodiado en el Archivo de la parroquia de Santa María de la Oliva (Lebrija) (en adelante APSMO). 5 Archivo General del Arzobispado de Sevilla (en adelante AGAS), Sección III Justicia, Serie Hermandades, legajos 9938 y 9983. 6 Lamentablemente, no se ha hallado la regla fundacional de 1603. Tampoco en las recopilaciones de reglas de Andalucía aparecen referencias a las hermandades de Lebrija (Sánchez Herrero y Pérez González, 2002; Pérez González y Arboleda Goldaracena, 2017). Sin embargo, hemos localizado los estatutos primitivos de la cofradía de la Soledad de Lebrija (1574) que están siendo objeto de estudio por nuestra parte. 96 Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía…. – D. Romero Vera mujeres y han hecho las procesiones saliendo de la Yglesia el Viernes Santo…”7. La vinculación de la hermandad al clero de la iglesia parroquial de la Oliva se rastrea en otro documento del mismo expediente: “… por ser la ynstitucion de la dicha Cofradia del entierro en su primera ynstitucion agora de pocos dias a esta parte (…) se erigio la dicha cofradia del entierro por algunos clerigos de la dicha en la Yglesia parroquial della”8. Así pues, la cofradía se remonta al año 1603, momento en que los sacerdotes de la parroquia de la Oliva decidieron institucionalizar el culto que ofrecían a una imagen cristífera, sin duda la misma que tiene por titular hoy, la cual salía en procesión el Viernes Santo por la tarde representando la escena pasionista del Santo Entierro9. A este primitivo núcleo de cofrades vinieron a añadirse, según refleja el texto, hermanos seglares de ambos sexos. 3. JUNTA DE GOBIERNO Y FUNCIONAMIENTO DE LA CORPORACIÓN Una de las particularidades de esta corporación es que estuvo regida, desde su nacimiento, por dos hermanos mayores, uno eclesiástico y otro seglar. Esta característica dirección se recoge en la documentación de principios de siglo XVII: “Luis Jofre en nombre de Pedro Sanchez Vidal presbitero y Diego Manso de Contreras ermanos mayores de la cofradia del s. entierro de ntro. Señor Jesucristo sita en la Yglesia Parroquial de Lebrija”10 “En la villa de Lebrixa diez y seis dias del mes de abril de mil y seiscientos y quince años estando presentes (…) Pedro Sanchez Vidal presbitero presidente de la cofradia del santo entierro de Xto. y don Francisco Cataño presbitero y don Diego Ledesma ermanos mayores de la dicha cofradia…”11 A través de otros pasajes de estos mismos expedientes podemos registrar, además de la duplicidad de hermanos mayores, la composición de la junta de gobierno de los primeros años de la cofradía: “En la villa de Lebrixa en catorce dias del mes de março de mil y seiscientos once años ante Bartolome Garcia Vela notario apostolico en esta dicha villa parecen presentes Pedro Sanchez Vidal presbitero y Diego Manso de Contreras hermanos mayores de la Cofradia del Santo Entierro de Xto. Ntro. Sr. de esta dicha villa y Benito Suarez de Figueroa y Diego Lorenzo Barba diputados y Juan Vidal Barba y Pedro Miguel de 7 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 28 recto. 8 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 2 recto. 9 Fecha que no concuerda con la ofrecida por Julio Mayo (1999: p. 402). 10 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 22 recto. 11 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983, fol. 7 recto. 97 Revista de Humanidades, 40 (2020). p. 91-108. ISSN 1130-5029 Paula alcaldes y el bachiller Fernando Martinez del Puerto mayordomo de la dicha cofradia…”12. “En la villa de Lebrixa en veynte dias del mes de abril de mil y seiscientos y quince años en presencia de mi el notario y testigos infraescriptos presentes Pedro Sanches Vidal presbitero y presidente de la archicofradia del Santo entierro de Roma y Diego Gil de la Cerda y don Francisco Ponce de Leon hermanos mayores y don Juan Ledesma y don Francisco Ledesma alcaldes y don Juan de la Cerda y Juan Miguel Vidal y Francisco Ramires Vidal y Francisco Barcia Dorantes diputados y Francisco Martinez Pinteño cura y mayordomo de la dicha archicofradía todos juntos de manera comun dieron su poder cumplido tan bastante como se requiere generalmente al bachiller Francisco Pinteño mayordomo y a Francisco de Acosta y cada uno individualmente para todas la causas y pleytos y acciones que esta cofradia tiene…”13. El texto anterior, con fecha de 1615, nos ofrece la composición de la junta de gobierno integrada entonces por once hermanos, a saber, un presidente eclesiástico, dos hermanos mayores (uno eclesiástico y otro seglar), dos alcaldes, cuatro diputados y dos mayordomos. El hecho de que fuera una cofradía fundada, formada y gobernada, al menos en parte, por clérigos nos da pie a pensar que se trataría de una corporación con un notable poder, estas circunstancias levantaron las suspicacias de las hermandades demandantes: “... atento a que los curas son cofrades y oficiales en la dicha cofradia del entierro y aun los beneficiados de la iglesia mayor de la dicha Villa…”14 Incluso, si damos veracidad a las declaraciones de las cofradías litigantes, parece que nuestra hermandad sacó provecho del poder que le confería contar entre sus filas no solo a muchos clérigos, sino al propio vicario de la villa: “…revocando el aviso que el Vicario de la dicha Villa proveyo en favor de la contraria siendo hermano mayor de la dicha Cofradia…” “…y no contentos con esto los Hermanos mayores y cofrades de la dicha cofradia valiendose del Vicario de la villa que es Hermano mayor della el Viernes Santo proximo pasado para que el Xto. en el sepulchro de la dicha cofradia mi parte no saliese con palio como en los años de antes y por evitar el escandalo se fizo ansi por entonces y la pretension como es derechamente contra las constituciones sinodales de este arzobispado y es una traicion manifiesta de la que se valen…”15. La dualidad (seglar y laica) en el gobierno de la cofradía se mantuvo con el paso del tiempo. De hecho, de acuerdo con las reglas de 1753, la junta de oficiales debía 12 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 20 recto. 13 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983, fol. 9 recto y 10 recto. 14 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983, fol. 2 verso. 15 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 2 verso. 98 Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía…. – D. Romero Vera quedar constituida por diez hermanos16. Entre estos figuraban dos hermanos mayores (uno eclesiástico y otro seglar) y tres diputados menores (dos seglares y un clérigo de menores)17. Capítulo 2: “Ytem que para la disposizion y reximen de estas funciones se aya de nombrar por la Hermandad dos diputados mayores uno eclesiastico y otro secular para que sea su inspeccion y cargo evaquar cuanto pueda ocurrir en la dicha prosesion como en el patio y disponer lo necesario para uno y otro acto cuios gastos y costos abonara la hermandad en cuanto sean lexitimos “ Capítulo 3: “Ytem para el mayor luzimiento de esta Cofradia aya de nombrar otros diputados menores uno secular a cuio cargo quede el combite para la asistencia y conduzion de la Santa Cruz que va dando principio a esta Prosesion. Otro clerigo de menores para la manguilla en los mismo terminos. Otro secular que lleve el estandarte. Otro sacerdote que convide para llevar y asistir a su Magestad. Y todos respectivamente segun que la Hermandad se le asigne distribuiran los sirios de cera para que los acompañen en sus ynsigneas siendo el gasto y consumo de sera de quenta della”. 4. PARTICULARIDADES DE LA PRIMITIVA COFRADÍA Asimismo, la documentación que manejamos nos ofrece indicios y escuetos testimonios para reconstruir detalles de los primeros años de vida de la cofradía. Se trataba de una congregación compuesta por individuos de ambos sexos: “…y desde entonces se hicieron mas cofrades legos asi hombres como mujeres…”18. Su estación de penitencia se llevaba a cabo, como hoy día, en la tarde del Viernes Santo: “…la procesion que esta archicofradía hace el Viernes Santo en la tarde…”19. Un detalle llamativo y completamente desconocido es que la procesión que llevaba cabo en Semana Santa era de disciplina pública, es decir, estaríamos ante una cofradía de “sangre” en la que algunos de sus hermanos practicaban la disciplina o autoflagelación pública como forma de imitar los dolores de Cristo en su pasión y muerte (González Romero, 1997, pp. 607-626; Iglesias, 2016, pp. 283-307). Estaríamos, por tanto, ante un cortejo tremendamente austero, seriedad a la que contribuían las hermanas penitentes que, desde 1615, procesionaban portando cruces negras en lugar de cirios: 16 APSMO, Regla de la Hermandad del Santo Sepulcro cita en la Parrochial de la Villa de Lebrixa aprobada por el Sr. Provisor de la ciudad de Sevilla en 8 de junio de 1753, Libro de regla y acuerdos 1753-1888. 17 Completaban la junta de oficiales dos diputados menores encargados de la milicia (seculares ambos), dos diputados de cuentas y un secretario (para los que no se especifica su carácter eclesiástico o seglar). 18 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9938, fol. 28 recto. Curiosamente, desde su restablecimiento en 1753, la hermandad solo admitió a varones entre sus filas. 19 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983, fol. 11 recto. 99 Revista de Humanidades, 40 (2020). p. 91-108. ISSN 1130-5029 “Francisco Vidal de Ribera presbítero notario apostólico en esta villa de Lebrixa doy fe que el viernes diez y siete del mes de abril de seiscientos y quince años en la Cofradia del Santo Entierro de Ntro sr. Jesu Xto. fundada en la Yglesia parroquial de esta Villa en la prosecion de disciplina de la dicha cofradia las hermanas dello llevaron cada una dellas en la mano una cruz negra en la dicha procesion…”20 Las constituciones sinodales promulgadas por el cardenal Fernando Niño de Guevara en 1604 recogen algunos dictámenes dirigidos a los disciplinantes de las cofradías de la archidiócesis y sirven para hacernos una idea de la apariencia de estos cofrades y del espíritu ascético que los caracterizaba21. Finalmente, hay que indicar que cada tarde de Viernes Santo se desarrolla una ceremonia que hunde sus raíces cuatro siglos atrás. Nos estamos refiriendo a la costumbre que tiene la hermandad de la Soledad de recibir con su estandarte y varas corporativas al paso del cortejo del Santo Entierro, justo antes de efectuar su salida 20 AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983, fol. 7 recto. 21 “Aunque por la costumbre universal de la Iglesia Catolica, santisimamente estan introducidas y permitidas las Cofradias de disciplinantes, que se hacen en Semana Santa, y con muy justa causa muchas de ellas estan confirmadas y aprobadas sus constituciones por la Santa Sede Apostólica, y favorecidas con especiales gracias e indulgencias como cosa con que se nos trae a la memoria la Muerte y Pasion que por nuestra salvacion padecio el Hijo de Dios, que en aquellos dias celebra la Iglesia Catolica y con que se hace penitencia y procura de satisfacer parte de la pena que, por las culpas y pecados que entre año con la Divina Majestad se han cometido, dignamente se merece ...”. “Ytem mandamos que las tunicas que llevaren sean de lienzo basto y sin bruñir, sin botones por delante y atras, sin guarnicion de cadenetas ni de randas; que no tengan brahones, ni sean acolchadas, ni ajubonadas”. “Que los que se disciplinaren, ni rigieren la procesion, ni los que llevaren los pendones o insignias con tunicas, no lleven lechuguillas en los cuellos, ni zapatos blancos ni medias de color”. “Que no se disciplinen descubierto el rostro, si no fuere que, por algun desmayo o accidente que les de, sea fuerza descubrirse”. “Que no lleven tocas atadas a los brazos, asi como otra señal para ser conocidos”. “Que las mujeres no vayan con tunicas ni se disciplinen”. “Que los que fueren en su habito con luces, vayan en su orden delante del primer guion o estandarte de la procesion, y no puedan en manera alguna ir entre los que van disciplinando ni a su lado”. “Y, porque somos informados que, por tener algunas cofradias pocos cofrades que se disciplinen, alquilan algunos que lo hagan, y es cosa muy indecente que por dinero y precio temporal se haga cosa tan sana, mandamos que de aqui adelante no se haga, so pena de escarnio mayor, en que incurran los que reciban el dinero y los mayordomos que se los dieren”. Constituciones del Arzobispado De Sevilla, hechas i Ordenadas Por el Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Don Fernando Niño de Guevara Cardenal i Arzobispo de la S. Iglesia de Sevilla En la Sínodo que celebro en Su Catedral año d 1604; y mandadas imprimir por el Deán y Cabildo, Canónigos in Sacris, Sede vacante. Sevilla. Libro III “De celebrationi missarum, de divinis officiis et procesionibus”, capítulo XIII. 106 Nuevos datos sobre los orígenes de la cofradía…. – D. Romero Vera del Castillo, Santa Brígida, Misericordia, Santísimo Sacramento, Santa Vera Cruz, San Roque, Socorro y San Antonio. En el prefacio de las reglas de 1753 se apunta la situación en la que estaba la hermandad en el comedio del siglo XVIII. Más que desaparecer, la cofradía habría menguado, no obstante, la procesión y la Función de Vela siguieron celebrándose, siendo costeadas por unos pocos devotos. Entre las razones que llevaron a restablecer esta antigua cofradía y dotarla de nuevas reglas también se menciona el mal estado de conservación que presentan sus enseres, especialmente la urna en que procesionaba su titular y el deseo de que no se extinguiera el culto al Santísimo Cristo de las Cinco Llagas: “Los ynfrascriptos dezimos que habiendo celebradose de inmemorial tiempo en esta villa con universal aplauso la procesion del Santo Entierro de Ntro. Sr. Jesu Christo que sale de la Parrroquial della y despues en su Patio de naranjos por toda la noche del Viernes Santo hechose deposito de su Magestad en el sepulchro que ellos se construlle solemnidad que se consilia las mas recomendables atenciones no solo por la tierna devocion que mueve este piadoso acto, si tambien por la natural disposicion y lusido partícular aparato con que se solemnisa y recononciendose que esta devocion padece notable decaezimiento por solo vigorizarla el zelo de tal o cual devoto que a su dispendio la continua y que al mismo tiempo padece considerable injuria las prevenciones y partes que componen el referido sepulcro y aparato y que aquellas destruidas por ser de crezido valor sera difultoso el renovarlas por tanto para recurrir a estos reparos y al debido logro de perpetuar estos cultos y solemnidades en los terminos que nos es posible, movidos de cristiano y piadoso zelo juntos de un acuerdo y consentimiento instituimos y formamos una cofradia y confraternidad para este asumpto con el titulo de Santo Sepulcro…”40. Después de esta fase de languidez se abrió un nuevo periodo que, con sus altibajos, llega hasta el presente. A todas luces, existen argumentos de tipo histórico para afirmar que la hermandad que fundaron los clérigos de la parroquia de la Oliva a comienzos del siglo XVII y decayó hasta ser refundada en 1753 es la misma que hoy sigue venerando al Cristo de las Cinco Llagas y organizando la singular Función de Vela cada Viernes Santo. 8. CONCLUSIONES A partir de pequeñas referencias que se registran en la documentación en la que se fundamenta este estudio, hemos podido arrojar luz sobre la primera fase de vida de la cofradía del Santo Sepulcro de Lebrija. En este sentido, estaríamos ante una corporación fundada en 1603 por el clero de la iglesia parroquial de la villa. De 40 APSMO, Regla de la Hermandad del Santo Sepulcro cita en la Parrochial de la Villa de Lebrixa aprobada por el Sr. Provisor de la ciudad de Sevilla en 8 de junio de 1753, Libro de regla y acuerdos 1753-1888. Una copia de estas reglas se conserva en el Archivo General del Arzobispado de Sevilla, AGAS, Sección III Justicia, Serie Hermandades, leg. 9983. 107 Revista de Humanidades, 40 (2020). p. 91-108. ISSN 1130-5029 hecho, fue gobernada por una junta de gobierno de composición mixta en la que participaron religiosos y seglares. Entre las principales aportaciones de este trabajo, cabría destacar la documentación de una bula de agregación a la archicofradía del Santo Crucifijo de Roma expedida por Paulo V gracias a la mediación del cofrade Diego Lorenzo Barba. Igualmente, se ha podido determinar que, en sus inicios, fue una cofradía de sangre que se nutría de hermanos de ambos sexos. Finalmente, es llamativo comprobar como una hermandad que adquirió notable poder y pujanza a comienzos del siglo XVII y gozó de privilegios espirituales concedidos por el papado pudo decaer hasta el punto de no dejar rastro en la documentación, para ser finalmente restablecida a mediados del siglo XVIII. 9. 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