scieee Science in your language
[es] (orig)

Revisita a Suárez y Vico

Abstract

El artículo analiza la influencia del pensamiento de Francisco Suárez sobre el de Giambattista Vico, y se ocupa básicamente de analizar los conceptos de derecho natural y de gentes en el primero, que en el segundo se acaba convirtiendo en Derecho natural de gentes. La concepción de Suárez sobre el derecho natural se sustenta en afirmar la no inmutabilidad plena de éste y se combina con el derecho de gentes, en el que se comprenden las costumbres de los distintos pueblos. La idea viquiana del derecho natural de gentes abre las puertas al historicismo y al culturalismo como la base en la que sustenta dicho derecho, lo que supone una visión claramente humanista y pluralista del orden normativo, frente al abstractismo racionalista ilustrado.

Read accessible full text

Revisita a Suárez y Vico

Author: Badillo O'Farrell, Pablo
Publisher: Universidad de Granada
Year: 2017
DOI: 10.30827/acfs.v51i0.6247
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f2478532-8fba-4455-b282-fdfe57015f5b/download
* Pa a ci a /ci a ion: Badillo O’ a ell, P. (2017). Re isi a a Suá ez y Vico. Anales de la Cá e-
d a F ancisco Suá ez 51, pp . 67-77 .
REVISITA A SUÁREZ Y VICO
Suá ez and Vico Re isi ed *
Pablo badillo o’Fa Ell
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
Fecha de ecepción: 28/04/2017 Anales de la Cá ed a F ancisco Suá ez
Fecha de acep ación: 15/05/2017 ISSN 0008-7750, núm. 51 (2017), 67-77
RESUMEN El a ículo analiza la in luencia del pensamien o de F ancisco Suá ez sob e
el de Giamba is a Vico, y se ocupa básicamen e de analiza los concep os
de de echo na u al y de gen es en el p ime o, que en el segundo se acaba
con i iendo en De echo na u al de gen es. La concepción de Suá ez sob e el
de echo na u al se sus en a en a i ma la no inmu abilidad plena de és e y se
combina con el de echo de gen es, en el que se comp enden las cos umb es
de los dis in os pueblos. La idea iquiana del de echo na u al de gen es ab e
las pue as al his o icismo y al cul u alismo como la base en la que sus en a
dicho de echo, lo que supone una isión cla amen e humanis a y plu alis a
del o den no ma i o, en e al abs ac ismo acionalis a ilus ado.
Palab as cla e: Sua éz, Vico, De echo Na u al, De echo de Gen es, De echo
Na u al de Gen es, Plu alismo.
ABSTRACT The pape deals wi h he in luence o F ancisco Suá ez’s hough on Giam-
ba is a Vico. Fi s i ocuses bo h on he analysis o Suá ez’s concep s o
Na u al Law and Ius Gen ium, which subsequen ly becomes People’s Na u al
Law. Sua ez’s o e all concep ion o Na u al Law is based on he assump ion
ha Na u al Law is no immu able and plays a signi ican ole in de ining he
scope o Ius Gen ium, which includes he wide a ie ies o cul u al ai s and
beha iou s. Vico’s idea on Na u al Law, as has been gene ally acknowledged,
yields bo h o his o icism and cul u alism, being bo h ends he base on
which Na u al Law is oo ed. I would eme ge hen, ha Vico claims o bo h
a humanis and plu alis ic ision o no ma i e o de , in a s iking con as wi h
ha o Enligh enmen ’s mo e abs ac concep ion.
Key wo ds: Suá ez, Vico, Na u al Law, Ius Gen ium, People’s Na u al Law, Plu-
alism.
Pablo Badillo O’ a ell
ac s, 51 (2017), 67-77
68
Pa ece una ci cuns ancia cu iosa, po no deci p odigiosa, que cada
cua o lus os el asun o de la elación en e el ilus e g anadino y el pensa-
do napoli ano sean obje o de mi a ención. En el lejano 1977 publiqué mi
p ime a ículo i ulado “Suá ez y Vico”, en el que analicé la elación en e
el pensamien o de ambos, donde conside é el pensamien o del napoli ano,
po ci cuns ancias his ó ico-cul u ales, como una especie de epígono de la
escuela española del De echo Na u al, y con especial con ac o con Suá ez,
y no como un ep esen an e de las nue as endencias ius ilosó icas que
comenzaban a a lo a y a consolida se en Eu opa .
En 1997 a ins ancias de mi colega y amigo el P o . José Manuel Se illa,
di ec o de los Cuade nos sob e Vico, ol í a da a las p ensas un nue o
pe il complemen a io al a ículo an e io en el que me de u e p imo dial-
men e en la incidencia de la omanidad en el pensamien o del napoli ano,
con un especial de enimien o en la alo ación o o gada po él den o del
conjun o de su ob a a la ópica y a la e ó ica, ci cuns ancia que ha sido
conside ada y alo ada po au o es muy des acados has a nues os mismos
días como elemen o esencial pa a en ende adecuadamen e buena pa e de
su ob a 1 .
Ambas pe spec i as azadas a lo la go de ein e años, o os ein e
años después, y como consecuencia de la amable in i ación cu sada po
los Anales de la Cá ed a F ancisco Suá ez, a a és de su di ec o a la P o .ª
Juana Ma ía Gil, con mo i o del IV cen ena io de la mue e de F ancisco
Suá ez, me p opo cionan aho a la ocasión de ol e a e oma es e asun o
—el de la elación en e el pensamien o y la ob a de ambos au o es— con
una pe spec i a di e en e, y que, a mi en ende , iene a complemen a los
aspec os que a é en los dos abajos p e ios.
El ol e a ocupa me de las elaciones en e ambos au o es es mo i-
ado además, amén de po que sigo pensando que hay un no able in e és
en dicho pa en esco, po que es amos si uados en pleno in e medio de la
celeb ación es e año de los 400 años de la mue e de Suá ez y la celeb a-
ción del 350 años del nacimien o de Vico el p óximo año . Pe o, asimismo,
como e emos más adelan e, po que buscando las aíces del plu alismo en
el pensamien o, del que Vico es conside ado como uno de sus inspi ado es,
pod emos pe ca a nos a su ez de que él bebió ampliamen e del caudal de
pensamien o del ilus e g anadino .
Es bien sabido que cuando F ancisco Suá ez aza la clasi icación de
las di e en es o mas de de echo, habla inicialmen e de un de echo na u al
1 . Ambos a ículos ue on publicados conjun amen e bajo el í ulo “Suá ez y Vico, ein e
años después” en el núme o 7/8 (1997) de los Cuade nos sob e Vico, pp . 239-252 .
Re isi a a Suá ez y Vico
ac s, 51 (2017), 67-77
69
en el que se pueden a isba líneas de con inuidad con la escolás ica omis a,
pe o que, asimismo, in oduce una se ie no able de a iables con espec o al
modelo azado po dicha escuela . Pa iendo de la conside ación y ipi ica-
ción no ma i a ealizada po Suá ez en su ob a magna sob e la cues ión, De
legibus ac Deo legisla o e, nos pe ca amos de que en el lib o I de la misma
ya ealiza una clasi icación no ma i a en la que habla de es ipos de leyes,
la e e na, la na u al y la posi i a, eniendo és a úl ima dos a ian es, la
di ina y la humana (F ancisco Suá ez, De Legibus, I, 3).
El e ec o de oda ley, según des aca Luis Recasens Siches en su clásica
ob a La Filoso ía del De echo de F ancisco Suá ez, es “la obligación que
p oduce en aquel a quien a di igida […] Po o a pa e, puede deci se que
oda obligación en sen ido p opio emana de una ley” (Recasens Siches, 1947:
129) .
Pa iendo de es a a i mación, cuando se en en a a la esencia y con-
enido de la ley na u al sos iene que la ma e ia esencial de la misma es la
hones idad, donde se obse a que “la ley na u al manda aquello que la
azón exige de la na u aleza humana y p ohíbe lo con a io. O as leyes
(se e ie e a las posi i as) c ean a eces la bondad o maldad de un ac o (que
po su esencia es indi e en e) . La ley na u al, en cambio, no iene es e papel
c eado : es una me a enume ación de p incipios absolu os, con ca ác e
obliga o io” (Recasens Siches, 1947: 145).
De es a mane a queda cla o que pa a el Doc o Eximio la ley na u al
comp ende oda la es e a é ica en su más amplio sen ido, pe o hay que aña-
di que el ca ác e de ley na u al no lo ienen sólo los p incipios gene ales
de la conduc a, sino ambién las consecuencias que media amen e se de i-
an de ellos, po medio del discu so acional (Recasens Siches, 1947: 146) .
Y como consecuencia de lo dicho, se pueden e , y quizás en ello
encon emos una de las apo aciones más no edosas e inno ado as del
pensamien o sua eciano con espec o a la ley na u al, la exis encia de es
a ian es de p incipios que podemos encon a en ella, cuales son los gene-
alísimos, o os más conc e os, pe o an e iden es e in ui i os como los
p ime os y, po úl imo, las máximas especiales y conc e as in e idas po
modo acional y discu si o de los dos an e io es .
Como bien des aca Recasens, cuando se e ie e a los e ec os de la ley
na u al, quizás el más des acado de ellos es la obligación de conciencia, o
lo que es igual p oduci un debe con ca ác e necesa io e ineludible, y liga
asimismo su obse ancia e inobse ancia a sanciones espec i as . Po ello,
cabe a i ma se que no sólo la ley na u al obliga en conciencia, sino que
odo debe dimana en úl ima ins ancia de ella .
Pe o buscando, como e emos ul e io men e, su pa alelismo o in luen-
cia en el pensamien o de Giamba is a Vico, quizás en el plano que más
Pablo Badillo O’ a ell
ac s, 51 (2017), 67-77
70
haya que de ene se sea en el e e ido a la in a iabilidad que co esponde a
la ley na u al y al con enido que es a isión puede alcanza y ep esen a .
Como des aca Recasens en su iluminado lib o sob e Suá ez, compa ando
sus esis con las de au o es pos e io es, cuales puedan se G ocio, Tomasio
o Pu endo , nos pe ca amos de cómo su pe spec i a esul a mucho más
adelan ada que la de es os au o es, odos ellos muy ul e io es en el iempo .
Si la conside amos den o del conjun o de las g andes ob as de ilo-
so ía ju ídica en elación con es a cues ión, se puede a i ma sin la meno
duda que la isión sua eciana ep esen a uno de los es udios más agudos y
p o undos sob e una de las cues iones más espinosas del De echo Na u al,
que no es o a que el de la ampli ud de és e, su igidez o lexibilidad y la
elación con los con enidos empí icos de la His o ia .
El p oblema de la con on ación en e iusna u alismo e his o icismo
no apa ece á en odo su d ama ismo has a inales del siglo x iii, pe o Suá-
ez no llega a ello, sino que nos b inda mucho an es una de las soluciones
más a mónicas de cuan o a es a cues ión se han dado . Y además lo hace
siguiendo un cu ioso camino cual es el de las con o e sias eológicas sob e
dispensas de la ley .
Analicemos pues de qué mane a lle a adelan e la adap ación de los
p incipios inmu ables del de echo na u al y la posible adap ación a las
a iables his ó icas que las no mas demandan, con o me a las espec i as
ci cuns ancias . Respec o a la eo ía sua eciana del De echo Na u al, Quen-
in Skinne ha des acado que “Suá ez’s main conclusion, and ha o he
o he Jesui s he quo es, is ha bo h hese ex emes mus be a oided i he
law o na u e is o be ea ed bo h as a genuine law (which means i mus be
he p oduc o a law-make ’s will) and also as he basis o jus ice in poli ical
socie y (which means i mus speci y wha is in insically igh )” (Skinne ,
1978: II, 149).
Pa a Suá ez exis en es ó denes de p ecep os na u ales, ya que exis en
unos p ime os uni e salísimos, o os que son las conclusiones inmedia as y
o almen e unidas de modo in ínseco a ales p incipios, y en el e ce o den
hay o os p ecep os que es án mucho más sepa ados de los p incipios .
El p incipio sob e el que sus en a la eo ía sua eciana del De echo
Na u al se basa en la inmu abilidad de és e, lo que no impide que un sec o
de sus p ecep os pueda expe imen a modi icaciones en sus con enidos,
pe o no po que los acionales a íen, sino po que al ans o ma se la ma e-
ia social a la que se aplican, cambia ambién el p ecep o co espondien e
(Recasens Siches, 1947: 151) .
Po ello pa ece que se puede da po sen ado que, cuando se a a de
la na u aleza o esencia mo al, el con enido de los p ecep os no su i á
jamás la meno mudanza, pe o cuando los p ecep os del De echo na u al
Re isi a a Suá ez y Vico
ac s, 51 (2017), 67-77
71
se e ie en a ma e ia mu able y con ingen e, en onces pueden cambia , pe o
nunca en el sen ido de que la azón a íe, sino de que al a a se de ma e-
ias con ingen es y ela i as sob e las que se apliquen, pueden cambia las
consecuencias media as de la ley na u al .
Nos pe ca amos de que la pe spec i a del De echo Na u al de Suá ez se
ca ac e iza, po una pa e, po ocupa se de de e minadas elaciones socia-
les, que egula bien p ohibiéndolas o bien mandándolas de o ma exp esa,
mien as que, po o a pa e, hay o as en la que hay una egulación nega-
i a, ello es, que ni las p ohíbe ni las manda, sino que las admi e (Recasens
Siches, 1947: 156) . Tal ipi icación y di e enciación de ni eles, da cla amen e
en ada a una posible mu abilidad de una se ie de p ecep os elacionados
con la cambian e es uc u a social y se mani ies a de mane a ní ida po
Suá ez en su De legibus ac Deo legisla o e, II, 14, 4.
Cuando Suá ez a on a o o concep o que a a se impo an e pa a el
pa alelismo con el pensamien o iquiano, como es el asun o del ius gen-
ium, nos damos cuen a del g an gi o que la a a da a es e concep o con
espec o al signi icado que le había sido o o gado po au o es an e io es a
él en el iempo.
Es ha o conocido como en e los ju is as omanos se p oduce la cla a
y clásica ipa ición en e ius na u ale, ius ciuile y ius gen ium, y podemos
e como signi ica i a la ipi icación lle ada a cabo po Gayo cuando
a i ma “Omnes populi qui legibus e mo ibus egun u , pa im suo p op io,
pa im communi omnium hominum iu e u un u ; nam quod quisque popu-
lus ipse sibi ius cons i ui , id ipsius p op ium es uoca u que ius ciuile, quasi
ius p op ium ciui a is; quod ue o na u alis a io ine e omnes homines cons-
i ui , id apud omnes populos pa aeque cus odi u uoca u queius gen ium,
quasi quo iu e omnes gen es u un u . Populus i aque Romanus pa im suo
p op io, pa im communi hominum u i u . Quae singula qualia sin , suis
locis p oponemus” (Gayo, 1985: 30).
La longi ud de la ci a se jus i ica ya que de la misma se deduce la bipa -
ición lle ada a cabo po Gayo, y seguida po los ju is as omanos has a el
siglo iii d .C ., que iden i ica el ius na u ale y el ius gen ium, en e a la pos-
e io que iene su o igen en Ulpiano y que sos iene una di isión ipa i a
que dis ingue en e el ius na u ale (común a los animales y al homb e) y el
ius gen ium (especí icamen e humano) . Hay que acla a que en las di isio-
nes bipa i a y ipa i a que hemos mencionado el de echo no ci ado es,
e iden emen e en ambas, el ius ciuile .
Siguiendo la di isión ipa i a de Ulpiano, Isido o de Se illa en sus
E imologías dis ingue el de echo na u al que “es commune omnium
na ionum, e quod ubique ins inc u na u ae, non cons i u ione aliqua
habe u ” (San Isido o, 1982: I, 510), mien as que el de echo de gen es ecibe

Pablo Badillo O’ a ell
ac s, 51 (2017), 67-77
72
es e nomb e po que “e inde ius gen ium, quia eo iu e omnes e e gen es
u un u ” (San Isido o, 1982: I, 512). Es a e e encia a la ob a y pensamien o
isido ianos ienen al caso, ya que F ancisco Suá ez a i ma jus amen e, en
la in e p e ación del ex o del obispo de Se illa, que pa a Isido o “in quo
insinua de ini ionem iu is gen ium, scilice esse ius commune omnium
gen ium, non ins inc u solius na u ae, sed usum ea um cons i u um”
(F ancisco Suá ez, De legibus, II, XIX, 6). Es o es, incula de mane a muy
cla a el de echo de gen es con el uso común del mismo y po ello se ía
esencialmen e de ca ác e posi i o .
La conside ación del de echo de gen es po Suá ez lo encon amos en
muchas de sus ob as, si bien, como acabamos de sub aya , es en el De legi-
bus donde lle a a cabo una de inición más acabada del mismo . En es a bús-
queda de la de inición del de echo de gen es, en la que a disco dando de
muchos au o es que la han p ecedido, como puedan se Tomás de Aquino o
Domingo de So o, comienza a ma ca los asgos ca ac e ís icos del mismo y
así a i ma que los p ecep os de és e se di e encian de los del de echo ci il en
que no es án o mados po leyes esc i as, sino po cos umb es, no de és e o
de aquél Es ado o país, sino de odas o de casi odas las naciones.
Como conclusión, y al analiza la eo ía del de echo na u al y del
de echo de gen es, amén de la necesidad de un de echo posi i o, ha sub a-
yado Ha o Höp l, “ he ‘pe pe ui y’ o laws hus amoun ed o no mo e
han pe pe ui y un il u he no ice . And all he easons Suá ez ga e o
hinking o laws and inhe en ly o ‘mo ally’ s able and pe pe ual we e no
compelling concep ual conside a ions, bu p ac ical bene i s ha edound
o he commonweal h om ha ing unchanging laws, and i s need o such
s abili y” ( Höp l, 2004: 281).
Po lo que nos in e esa en su elación con el pensamien o iquiano,
emos en es e análisis del ius gen ium el p ime asgo que, en cie a o ma,
nos hace islumb a plan eamien os que a a lle a a cabo el napoli ano y
que bebe á de la uen e sua eciana .
El p ime pun o que enemos que a a , al ace ca nos a la iloso ía
iquiana, es analiza dos é minos concep uales —de echo na u al y de echo
de gen es— en los que e emos la p oyección de la somb e del pensamien o
de Suá ez en la elabo ación y ecepción de ellos po pa e del napoli ano, .
Comenzando en o den in e so a la enume ación de ellos a anca emos
con el ius gen ium, el cual, como acabamos de e e i líneas más a iba, ha
enido di e en es acepciones a lo la go de los siglos .
Si ealizá amos una asociación concep ual en e los é minos ius
gen ium (de echo de gen es) y de echo in e nacional, cosa que se ha hecho
du an e muchos siglos de mane a casi au omá ica, nos podemos halla an e
una si uación que esul a ía en de e minadas ci cuns ancias his ó icas y de
Re isi a a Suá ez y Vico
ac s, 51 (2017), 67-77
73
con enido de muy di ícil explicación . Lle a adelan e dicha asociación en
sen ido pleno puede esul a incomp ensible desde el pun o y ho a que la
exis encia de un de echo in e nacional s ic o sensu no puede sos ene se
has a el momen o en el que apa ecen los Es ados mode nos .
Po es e mo i o la exis encia p e ia del ius gen ium en las si uaciones
empo ales p e ias al su gimien o de es os no podían conlle a o o signi-
icado que el del de echo consue udina io co espondien e a los dis in os
pueblos y las di e sas gen es . Así se ap ecia como es e ius gen ium se nu e
de muy di e sas uen es, ya sea el uso o la cos umb e o incluso la necesidad
en de e minadas ci cuns ancias .
Quizás en es e e eno es donde se ap ecia un p ime pa alelismo en e
ambos au o es, ya que donde Suá ez ha hablado de la di e encia en e ius
na u ale y ius gen ium —aun cuando, ambién es cie o, en el a anque del
De legibus p e ie e habla de una lex gen ium más que de un ius gen ium—,
se asladan los asgos de un de echo na u al, en el que los p ecep os y
p incipios di inos son colegidos po la azón, y un de echo de gen es que
comp ende aquellos in oducidos po los homb es a su a bi io y bajo su
consen imien o, a la dico omía iquiana en e e um y ce um, que en
buena mane a se ía pa alela a la pa eja concep ual en la que Suá ez con-
apone necesidad y olun ad, azón y au o idad (Badillo O’Fa ell, 1997:
239-252 . Na a o, 2009: 45-46) .
Hay que sub aya un hecho impo an e, que se i á pa a explica
muchas de las ci cuns ancias donde encon a el undamen o básico del
pensamien o iquiano . Me e ie o al hecho de que si pa a muchos es u-
diosos el ius omanum cons i uye una supe es uc u a, un p oduc o que
de i a de un pueblo y de su his o ia, hay o os que piensan que un análisis
de allado de su pensamien o y de sus ob as in ie e en cie a mane a es a
pe spec i a . Lo decimos en el sen ido de que, pa a es os au o es, en Vico el
de echo es el elemen o de e minan e que se encuen a en la base sob e la
que se o ja y discu e la his o ia de Roma .
Es a isión se puede con i ma po el hecho de que quizás las dos ob as
mayo es de Vico, el Di i o Uni e sale y la Scienza Nuo a, muy ce canas
en el iempo y bas an e conexas en e ellas, al pun o de que alguno ha con-
side ado que buena pa e del con enido de la segunda ya es aba en cie a
o ma azado en la p ime a, digo que es as dos ob as pueden es ima se
como una especie de g an a ado de iloso ía ju ídica . Es a elabo ación
doc inal si e pa a in en a con adeci las a ados de De echo Na u al y
de Gen es elabo ados po G ocio y Pu endo , esencialmen e, en base a una
pe spec i a de co e his ó ico que subyace en oda la cons ucción iquiana .
Pe cibimos como Vico en el De Uno in eg a el de echo na u al y el
de echo de gen es en un de echo na u al de gen es, en cuya locución nos
Pablo Badillo O’ a ell
ac s, 51 (2017), 67-77
74
pe ca amos de la con i encia de ambos de echos, y en cuyo ó ulo se ap e-
cia el in en o de in eg a la cos umb e de los di e en es pueblos en la idea
de un de echo na u al . Los a adis as an e io es con lo que se con on a y
que acabamos de ci a en el pá a o an e io habían elegado p ác icamen e
a la nada es a coexis encia en a o de una cons ucción pu a y exclusi a-
men e acional .
Algo simila acon ece en la Scienza Nuo a, en la edición de 1725, po
cie o sólo es años pos e io a la publicación del Di i o Uni e sale, en
la que se buscan “los p incipios de o o sis ema de de echo na u al de gen-
es”. Como bien sub aya Na a o, es a dis inción en e azón y au o idad,
aunque la segunda sea pa ícipe de la p ime a, en e iloso ía y ilología,
que, asimismo, son complemen a ias en e sí, esponde a la di e encia en e
de echo na u al y de echo posi i o —aunque el segundo busca unda se en
el p ime o—, di e encia que se a a de sal a con el “de echo na u al de gen-
es” po medio de la cos umb e, que iene sus aíces en el sensus communis,
y con ie e base a la undamen ación de una ju isp udencia e his o ia capa-
ces, en e al pu o acionalismo, y da de es a mane a en ada a la Di ina
P o idencia, que an impo an e papel desempeña en el conjun o de la ob a
iquiana (Na a o, 2009: 87-89) .
Cuando hablamos de una ju isp udencia y una his o ia capaces en e
al pu o acionalismo, en el pensamien o iquiano lo e e ido a los dos p i-
me os concep os puede deci se que se halla undamen almen e no en una
mane a cualquie a de en ende la ju isp udencia, sino en la que se da en el
de echo omano . Ya se ha pues o de mani es ó po nume osos au o es la
impo ancia que Roma y su de echo ienen pa a Vico, así como la his o ia
de la misma es asimismo espejo pa a él en el que mi a se de mane a di e-
en e a las demás naciones y pueblos .
Ya en o o luga sub ayamos la impo ancia que la ópica y la e ó ica
ienen en la ob a del napoli ano, lo cual, po una pa e, pone de mani ies o
cómo es os dos g andes modos y mé odos de pensamien o son indica i os
de la es uc u a y me as de su modus ope andi y cómo, po o a pa e,
és as es uc u as men ales han ascendido con mucho su ob a y ha sido
conside adas como emblemá icas de he encia en el enace de es as o mas
me odológicas de ace ca se al De echo en los iempos ac uales (Badillo
O’Fa ell, 1997: 246-248).
Además, me gus a ía en a iza que cuando se habla de la impo ancia
del concep o omano de ju isp udencia en la ob a iquiana, hay que des a-
ca el hecho de que aquella idea con la que en la ac ualidad iden i icamos
po ju isp udencia, poco o nada iene que e con la o ma en que es asu-
mida y en endida en Roma . F en e a la mane a p esen e de en ende la ju is-
p udencia como la aplicación de las no mas posi i as a los supues os de
Re isi a a Suá ez y Vico
ac s, 51 (2017), 67-77
75
hecho con los que se con on a, la idea de iu isp uden ia en la ieja Roma
supone la exis encia de una o ma de comp ensión global del de echo, con
un en endimien o casi ius ilosó ico del enómeno ju ídico, al que se a a
en su globalidad, y en el que ya la exis encia de la p opia p uden ia en el
de echo conlle a la exis encia de un lecho de concep os ilosó ico-polí icos
sob e el que yace el enómeno ju ídico en su o alidad .
Algo simila ocu e con su conside ación de la his o ia, o o hi o
básico en la con o mación de su pensamien o, ya que es ima que la his o ia
del pueblo omano, en el que es pa en e la impo ancia y el luga de p i i-
legio os en ado po el de echo pa a la con igu ación de la misma, le a a
se i pa a es ablece con la his o ia de Roma una especie de pa ón que
se á pe ec amen e co ejable con la his o ia de o os pueblos que a lo la go
de la his o ia han sido .
En la iloso ía del de echo y iloso ía polí ica iquianas se con as a de
mane a muy cla a su isión de los undamen os de ambas con los que son
dominan es en los au o es coe áneos del napoli ano a algo an e io es a él.
Como ha sos enido An hony Pagden, “el p oyec o de Vico e a e-desc ibi
el De echo de Gen es —el ius gen ium— como un De echo Na u al basado
en las cos umb es, pa a lo cual e a imp escindible una explicación azonada
de los o ígenes humanos que ue a compa ible con una concepción p o-
idencial del cu so de la his o ia humana —es o es, de una « eología ci il
azonada»” (Pagden, 1997: 61-62).
Es a insis encia en des aca el es udio de las cos umb es, la ealidad
de los homb es his ó icos conc e os, en e a la con ianza en un De echo
Na u al acional y en el Homb e abs ac o, es lo que ha hecho a muchos
es udiosos de su ob a conside a lo no sólo como un au o de co e his o-
icis a, sino sob e odo a en a iza su condición de au o con a-co ien e,
como lo bau izó Isaiah Be lin.
Cuando Be lin se ace ca al pensamien o iquiano en a iza en él el
hecho del plu alismo his ó ico que supone en ende la iloso ía del napoli-
ano a modo de eacción con a las p e ensiones uni e salis as plenas p o-
pias de la Ilus ación, en cuan o con iaba o almen e en da espues as ple-
nas a odas las cues iones que se plan easen en base a la Razón omnímoda y
omnipo en e . Tal isión es la que ha con e ido a Vico en un ep esen an e
cla o de lo que ha enido en llama se Con a-Ilus ación.
El si ua se en dicha posición, como ha sido es udiado po muchos
au o es, no signi ica pode conside a a Vico como un an imode no,
aunque ambién des aca —y no en es e sen ido— la in luencia sua eciana
en su ob a, especialmen e en la ecepción de su idea del de echo na u al
y de gen es (Lilla, 1993: 99-100), sino que es él el que jus amen e piensa
que la isión de los au o es ilus ados se había quedado obsole a, y de ahí