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Esfuerzo encomiable, resultado insuficiente [Reseña de] De Cossío, Ignacio (2004): El maestro Cañabate. De los toros y de la vida. Madrid, Ed. Tutor

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Esfuerzo encomiable, resultado insuficiente [Reseña de] De Cossío, Ignacio (2004): El maestro Cañabate. De los toros y de la vida. Madrid, Ed. Tutor

Author: Gil González, Juan Carlos
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2005
Source: https://idus.us.es/bitstreams/250d8892-ef6a-4e04-8eea-afe6927a4acf/download
Re is a de Es udios Tau inos
N.º 19-20, Se illa, 2005, págs. 487-492
ESFUERZO ENCOMIABLE, RESULTADO
INSUFICIENTE
Fig. n.º 136.-
De
Cossío, Ignacio (2004): El maes o Cañaba e. De
los
o os y de la ida. Mad id, Ed. Tu o .
e
o ía el año 1968 cuando
el
semió ico Umbe o Eco
nos
so p endía con un magní ico análisis de la cul u a
de
masas i ulado Apocalíp icos e In eg ados. Tu o
éxi o
ese binomio y ilóso os, his o iado es y demás in elec uales
lo
han u ilizado pa a ca e.loga la
más
a iopin a de las con on a-
ciones. En la Tau omaquia ambién encon a on acomodo
esos
dos é minos, y es ecuen e encon a se con apocalíp icos
con
-
encidos (p. ej. Albe o González-T oyano) y a conspicuos in e-
g ados (p.
ej
. Alejand o Piza oso). Tal ez Díaz-Cañaba e uese
el p ecu so del p ime g upo.
La unción de la c í ica consis e en enheb a
el
juicio
pe
-
sonal con el azonamien o compa ido, la e lexión p opia con
la
especulación asumible. A e y ciencia en elazados en
un
mismo
488 Juan Ca los Gil González
ex o. A e pa a comp ende
con
buen
ino los sen imien os
exp esados
po
las almas sublimadas
de
los a is as;
ciencia
pa a
conjuga
la
pe cepción isual
de
la
ob a
con la sabidu ía acumu-
lada. Es a di ícil combinación
se
dio
en
la
ob a
y en
la
ida
de
An onio Díaz-Cañaba e, pe o
no
siemp e, es o es, de
mane a
desigual, a pesa de lo expues o
en
es e lib o
que
comen o.
Ignacio de Cossío nos p esen a, más
que
una biog a ía
au o izada y igu osa del au o , una semblanza del esc i o cos-
umb is a de más epe cusión
de
la pos gue a ci il: el
gus o
de
o os años,
la
ida de las abe nas, el
Mad id
p o inciano y aus-
e o,
las
e ulias de los in elec uales
que
busca on cobijo
en
el
égimen ... El ex o se cen a casi exclusi amen e en
la
ace a psi-
cológica: homb e campechano, bohemio, comilón, de gus os
decimonónicos, ce cano, g an e uliano, asnochado ,
bebedo
de ino ...
La
búsqueda de da os que lle a a
cabo
De
Cossío es
amplia y gene osa, sin emba go p esen a los documen os al
cual, sin
la
e lexión que uno desea ía y se me ecen. Asimismo
u iliza como es a egia, más eces
de
lo
ecomendado,
la
p e-
gun a e ó ica a
la
que él
mismo
con es a con admi a i as a i -
maciones, lo cual, además de despis a al lec o , deno a un
escaso dis anciamien o con el suje o in es igado.
Va ios son los las es de es e elogiable es ue zo po esca a
del ol ido
la
igu a de An onio Díaz-Cañaba e.
En
la in oducción
se o ece al lec o
la
decla ación
de
in enciones del au o : «los ex-
os de Cañaba e han sido examinados
en
p ime luga a a és del
mé odo desc ip i o, una ez leídas sus c ónicas.
En
segundo luga ,
median e el mé odo analí ico, log amos descub i cómo
en
sus
dis in as colabo aciones apa ece un pe sonaje que o ece
una
España más amilia y del momen o». (pág. 21). Mé odo es e sui
gene is, que sin se explicado ni hace ampoco alusión al núme-
o de c ónicas analizadas (¿se án odas? ¿sólo algunas? Y
si
es así,
¿po qué ésas y no o as?) le pe mi e nada menos que o ece
la
conclusión desde las p ime as páginas.
Recensiones de lib os
489
Cuando se a anza en la lec u a cons a amos que el
mis e-
ioso mé odo eside
en:
emi i juicios de alo po pa e del
au o
a alados po ci as . esca adas de las p opias c ónicas de
Cañaba e. Ca o ce años de c í ica au ina en el o a i o
mad ile
-
ño
ABC
dan pa a mucho: pa a acie os, pa a e o es, pa a a an-
ces y e ocesos... En el apa ado dedicado al análisis
de
la
c ónica de Díaz-Cañaba e se u iliza
la
b ocha go da. Se desc ibe
lo publicado en cie os años (no hay c ónicas de los años
1963
-
1967) pe o no se mues a la e olución del esc i o , que ue
muy
acusada. Si compa ásemos las c ónicas de la Fe ia de ab il del
año 1962 con las de una década pos e io , obse a emos
que
los
ec:u sos empleados a ían, las o mas han cambiado, la ac i ud
es dis in a
...
en de ini i a, que la iloso ía es la misma pe o las
semejanzas se an ojan muy casuales.
Con espec o a
la
documen ación, amén de incu i
en
pequeñas inexac i udes (po ejemplo en la e is a El Ruedo cola-
bo ó de 1944 a 1962 y no has a 1959 como
se
a i ma en la página
18, o sos ene que dichos ex os e an epo ajes in e p e a i os
cuando sal a a la is a que son a ículos),
no
se han omado en
conside ación los esc i os de Cañaba e pa a ob as amigas y
que
e elan pa e de su on ología au ina. Como bo ón
de
mues a,
me
e ie o a los p ólogos de las ob as, Los o os de Abad Ojuel;
Hoy
se o ea peo que nunca, de Adol o Bollaín; O ígenes e his o ial
de las ganade ías b a as de Albe o Ve a ...
y,
po supues o, el
magní ico epílogo al poema io Se ena as sin gui a a de su amigo
And é Villeboeu , con el que abó g an amis ad. És as y o as
colabo aciones debie on es a p esen es en la bibliog a ía que se
o ece de Díaz-Cañaba e pa a no se conside ada insu icien e.
Cañaba e e a since o, hones o y ambién humano,
dema-
siado humano, de lo que se deduce que en ida, en algunas
oca-
siones, e a a en sus análisis de
la
Fies a, en las endencias
del
público, en sus c i e ios selec i os del ganado ... Po que, empe o
de
su
isión apocalíp ica, hoy el o o sale más g ande, se o ea
490
Juan Ca los Gil
Gonzá
l
ez
con mayo pe ección y las exigencias del público son mayo es.
Nadie ha co ado un abo en Mad id desde Palomo Lina es y es e
hecho ocu ió (San Isid o de 1972)
en
la
época
en
la que oda ía
Cañaba e eje cía la c í ica au ina.
A lo la go del ex o abundan las exp esiones ópicas ( esc i-
o cos umb is a, bohemio de exp esión ágil y cas iza) juicios
exage ados ( «Cañaba e e a el mejo y más ac edi ado esc i o
au ino», pág. 74; «e a una época ayuna de c í icos en e a un
espec áculo aná quico y e gonzoso den o y ue a de los ue-
dos», pág. 93) y e azos biog á icos espa cidos po el lib o que
e minan siendo epe i i os.
Si mi amos desde la pe spec i a
de
la his o ia de
la
c í i-
ca
au ina, es oy con encido de que, a pesa del juicio de
Ignacio de Cossío, Cañaba e no
ue
un e oluciona io. Sus í u-
los son deudo es de
la
iloso ía de Don
Modes o
("Embajado es, n.º
9.
Hay ascenso ",
"El
Papa Neg o",
con
que
bau izó al pad e de los Bien enidas ...
),
su
gus o po la salsa más
que po los ca acoles es he encia de Ma iano de Ca ia, y la
impo ancia del o o en la Fies a ue pues a de mani ies o
en
la
·ob a In oducción a la au omaquia de Joseli o de Co ochanol.
No quie e es o deci que no uese· un g an c í ico, ni que su
labo ca eciese de magis e io,
ya
que ue uno de los pocos
que
se sal ó de la quema del sob e. Con ó con una.legión de lec o-
es, a deci de sus con empo áneos, ede inió la c ónica, in en-
ó ecupe a el o o de an año, con desigual sue e, denunció los
pac os en e bambalinas, como queda demos ado en el lib o,
pe o esa ace ada ac i ud an e el o eo no jus i ica la ausencia de
dis anciamien o cien í ico en e esc i o y au o in es igado
que
' Co ochano: ¿Qué. es o ea ? (1953, 1966), Cuando suena el cla ín
(
1961
, 1966), Teo ía de las co idas de o os ( 1962). Sus ob as comple as han
sido
edi adas po Espasa y la colección
La
Tau omaquia
en
es olúmenes p ologados
po Ped o Láin En algo.
Recensiones de lib os 491
adolece el lib o El maes o Cañaba e. De los o os y de la
ida
que, po o a pa e,
se
lee con mucho gus o.
La his o ia
del
o eo ha pues o a cada uno en su si io.
Vehemen e ue el es ue zo de El Caña po demos a que Domingo
O ega e a el cen o neu álgico de
la
Fies a y el deposi a io
de
las
esencias de la edad
de
o o del o eo. Sin emba go, hemos de econo-
ce que las apo aciones de Manole e, An onio O dóñez,
Paco
Camino e incluso de Cu o Rome o, han dejado más honda huella
en
la memo ia au ina que el pode ío can ado a la mule a
del
oledano.
Lo
único que
no
es ácil
en
li e a u a, ya
lo
dijo Bene ,
es
la
inspi ación y el es ilo, y po ello
la
ob a de Ignacio de
Cossío
sob e Cañaba e es encomiable.
De
momen o nos con o mamos,
po un lado, con es e abajo, que no es poco, sino mucho
y,
po
o o, con el o icio de Cossío, capaz
de
na ega
en
un p oceloso
ma de da os sin sali ahogado.
Juan Ca los Gil González
Uni e sidad de Se illa