E
A auca ia. Año 8, Nº 14 Segundo semes e de 2005
Vinculaciones inju iadas [*]
Wendy B own | Uni e sidad de P ince on, Nue a Je sey. EEUU
Si algo ha de pe manece en la memo ia, debe g aba se a uego: sólo lo que
nunca cesa de he i se queda en la memo ia
F ied ich Nie zsche, La genealogía de la mo al
… es e anhelo de libe ad, ali io, ol ido...
Thomas Mann, Mue e en Venecia
ncon ando un g an place en la pa adoja, el eó ico social nacido en Jamaica
S ua Hall cuen a es a his o ia de la "desin eg ación" de la iden idad inglesa
después de la gue a, en la época poscolonial:
"... en el p eciso momen o en el que po in B e aña se con enció a sí misma de que
había que pone in a la colonización, de que había que lib a se de ellos, odos
ol imos a casa. Cuando a ia on la bande a (en las colonias), subimos al ba co
pla ane o y na egamos di ec o hacia Lond es... Ellos habían di igido el mundo du an e
300 años, y, al inal, cuando decidie on sali se de ese papel, al menos los o os
debe ían habe se quedado allí en la o illa, compo ándose, habe se ido a algún o o
luga , o habe encon ado algún o o es ado clien e. Pe o no, siemp e habían dicho que
és a (Lond es) e a ealmen e su casa, que las calles es aban pa imen adas de o o y,
con undido in ie no, inimos pa a comp oba si e a así o no [1] ."
En la maliciosa na ación de Hall, la ees uc u ación de la iden idad colec i a del
"P ime Mundo" y las p ác icas democ á icas que la ase poscolonial exigía no
pe manecie on en las á eas emo as sino que, li e almen e, de modo inquie an e,
ol ie on al o igen. Los his ó icos "o os" de la iden idad colonial, dejados lib es en sus
p opias aguas, na ega on pa a hace es alla el cen o de las me ópolis poscoloniales,
inie on a u ba los úl imos es igios de la cen ada iden idad eu opea con sus
ase os económicos y polí icos. Vinie on a causa la uina en la casa del dueño después
de que és e abandona a sus posesiones mili a es y polí icas, pe o no las cul u ales y
me a ísicas, como la me onimia del homb e.
El ela o de Hall de la in asión del palacio po los súbdi os ecien emen e libe ados
puede se i ambién como me á o a pa a o a pa adoja his ó ica de la o mación de la
iden idad indi idual y colec i a del inal del siglo XX: en el p eciso ins an e en el que
los mode nos es ados libe ales lle an a cabo po comple o su secula ización (como
Ma x señaló en La cues ión judía), jus o cuando la cobe u a de la pe sonalidad
abs ac a se o ece o malmen e a la panoplia comple a de aquellas pe sonas
his ó icamen e excluidas de ella po un humanismo que p i ilegiaba una sola aza, un
solo sexo, y una o ganización de la sexualidad, las ma ginadas echazan el í ulo de la
inclusión humanis a, y se e uel en, al menos en pa e, con a sus p opias p emisas.
Rechazando se neu alizadas, el con e i las di e encias en i ele an es, se
despoli izadas como "es ilos de ida", "di e sidad" o "pe sonas como cualquie o a",
hemos e o mulado no hace mucho iempo nues a his ó ica exclusión como una
cues ión de ica al e idad c eada his ó ica y polí icamen e. Insis iendo en que no
es amos sólo si uadas sino con igu adas po es a his o ia, al mismo iempo hemos
esal ado que nues a p opia c eación como ma ginales, excepcionales o
in ahumanas es ella misma cons i u i a de la cen alidad y la legi imidad del cen o,
es ella misma lo que pa imen a las calles del cen o con o o semió ico, polí ico y
psíquico. Jus o cuando el discu so libe al co és (po no menciona al izquie dis a
co ec o) deja de habla de noso as como us adas, homosexuales, chicas de colo o
na i as, empezamos a habla de noso as mismas de esa mane a. Rechazando la
in i ación a la abso ción, nos obs inamos, en cambio, en poli iza y en ans o ma en
c í ica cul u al los p opios cons uc os a los cuales el humanismo libe al, des elado de
modo c ecien e en sus áci as ope aciones de p i ilegio acial, sexual y de géne o,
es aba in en ando pone in de modo explíci o.
Es as pa adojas de los ecien es libe alismo y colonialismo mode nos no son, desde
luego, una cues ión de simple acciden e his ó ico –en e ec o, ambos son incomple os y
se cons i uyen mu uamen e has a un g ado que desmien e el o denado esquema
c onológico que Hall y yo les hemos impues o pa a con e i los en ag adables i onías.
Además, las i onías no e minan con pe sonas descolonizadas jamaicanas na egando
hacia Lond es, ni con las his ó icamen e ma ginadas cons uyendo una cul u a polí ica
de oposición y c í ica, a esul as de su exclusión his ó ica. Jus o cuando los má genes
se a i man a sí mismos como má genes, el asal o desna u alizado que lle an a cabo
sob e la cohe en e iden idad colec i a del cen o se uel e con a ellos pa a pe u ba
sus p opias iden idades. Incluso cuando se a icula, ci cula y, po úl imo, se
ins i ucionaliza como pa ón de p ác icas legales, polí icas y cul u ales, la iden idad se
deshilacha - me a ísica, cul u al, geopolí ica e his ó icamen e- de modo an ápido
como se elabo a. La misma acilación puede e se en los ela os na u alis as
legi imado es de iden idad colec i a conocidos como nacionalismo. Implosionada
desde den o po los sabe es insu eccionales y las eclamaciones polí icas de las
cul u as his ó icamen e subo dinadas, y asal adas desde ue a po las hib idaciones
espec acula es y las a iculaciones sup anacionales del capi alismo global de inales del
siglo XX, así como po las c isis de la ecología global, la o mación de una nación –
a lojada de lo que apa ece en e ospec i a como la ligazón his ó icamen e e íme a a
los es ados- hoy se indica de modo e ien e po eclamaciones cul u al-polí icas que
an desde islamis as a pe sonas so das, desde indígenas a pe sonas gi anas, desde
pe sonas se bias a homosexuales.
A pesa de cie as con e gencias, a iculaciones y pa alelismos en e ales o maciones
polí icas de inales del siglo XX, dispa ejas en lo cul u al, es e a ículo no conside a la
p oblemá ica de la iden idad poli izada a escala global. Po el con a io, es, en e o as
cosas, un a gumen o pa a la sus ancial especi icidad his ó ica, geopolí ica y cul u al de
la in es igación de la p oblemá ica de la iden idad polí ica. De es e modo, a
con inuación se ponen de elie e los seleccionados p ocesos ac i os de iden idad
poli izada den o de la ecien e democ acia mode na, los cuales se con adicen
mu uamen e; conside o la iden idad poli izada an o un p oduc o como una
con es ación de las condiciones polí icas del libe alismo, de los egímenes bu oc á ico-
disciplinado es, de cie as ue zas del capi alismo global, y de los lujos demog á icos
de la descolonización, que jun os pueden conside a se como cons i u i os de las
ci cuns ancias polí icas no eame icanas con empo áneas. En los úl imos años, ha
habido bas an e discusión en un pun o mue o sob e las i udes y los icios de algo
llamado polí ica de iden idad como pa a suge i la u ilidad limi ada de una discusión
sob e la iden idad, sea en é minos de me a ísica in empo al, de elemen os lingüís icos
o de su con igu ación desde el pun o de is a de una concepción é ico-polí ica del bien
y del mal. En cambio, al comenza con la p emisa de que la p oli e ación y la
poli ización de las iden idades en los Es ados Unidos no es una elección mo al o
incluso polí ica sino una compleja c eación his ó ica, es e a ículo in en a a oja
alguna luz sob e la na u aleza de es a c eación, pa a si ua den o de ella an o las
posibilidades abie as como los pelig os pa a un p oyec o polí ico adicalmen e
democ á ico.
Muchas pe sonas se han p egun ado, dado lo que se mani ies a como la inhe en e
o alización y la c eación de "o edad" ca ac e ís icas de la iden idad en/como
lenguaje, cómo la iden idad puede e i a el empleo ei e ado de esas es idu as en su
uso apa en emen e emancipado [2] . Quie o plan ea un in e ogan e simila , pe o en
un egis o cul u al-polí ico his ó icamen e de e minado, no po que el ma co
lingüís ico no sea impo an e, sino po que es insu icien e pa a la dis inción del ca ác e
de los cues ionables a a íos de la iden idad poli izada con empo ánea. Así, las
inquie udes que enma can el abajo de es e a ículo son es as: P ime a, dadas las
condiciones que subje i izan la c eación de la iden idad en el o den social capi alis a
de la ecien e mode nidad, libe al y disciplinado , ¿cómo puede impedi se la
epe ición de esas condiciones de elabo ación en el p oyec o p e endidamen e
emancipado de la iden idad? En el con ex o de inido del discu so libe al y bu oc á ico
disciplinado con empo áneo, ¿qué ipo de econocimien o polí ico pueden pe segui
las eclamaciones basadas en la iden idad –y cuáles de ellas pueden conside a se
necesa ias- que no subo dinen de nue o a un suje o his ó icamen e subyugado po la
iden idad, a a és de ca ego ías ales como aza o sexo, las cuales su gie on y
ci cula on como elaciones de pode pa a dec e a la subo dinación? La cues ión aquí
no es si las es a egias polí icas desna u alizado as sub ie en la encedo a ue za de
la o mación de la iden idad na u alizada, sino qué ipo de poli ización, salida de e
inse ada en qué ipo de con ex o polí ico, puede lle a a cabo esa ans o mación.
Segunda, dado el in e és ampliamen e eclamado de la iden idad poli izada en la
ob ención del econocimien o polí ico emancipado en un discu so poshumanis a,
¿cuáles son los a gumen os de ag a io en los p ocesos de o mación del suje o de las
polí icas de la ecien e mode nidad que pueden con ene o al e a es e p opósi o?
¿Cuáles son los componen es pa icula es –p opios de nues o iempo y, sin emba go,
gené icos de modo ap oxima i o pa a un amplio abanico de iden idades- del ansia de
iden idad pa a el econocimien o, que a menudo pa ece alimen a una polí ica de
ec iminación y enco , de pa álisis y su imien o espa cidos cul u almen e, una
endencia a censu a el pode más que aspi a a él, a desdeña la libe ad más que a
p ac ica la? En suma, ¿dónde en an en con lic o los elemen os dis in i os his ó ica y
cul u almen e de los opajes de la iden idad poli izada y, especialmen e de su p opia
his o ia de ag a ios, con la necesidad de deja es a indumen a ia pa a comp ome e se
a un "ol ido" algo nie zscheano de es a his o ia, en el empeño de un p oyec o
democ á ico emancipado ?
Es as p egun as debe ían deja cla o que es e no es un ensayo sob e el alo gene al o
los log os de la polí ica de iden idad, ni una c í ica de esa disposición polí ica
oposi o a. Es, más bien, una explo ación de los modos en los que cie os aspec os de la
genealogía p opia de la iden idad poli izada se ansmi en a la es uc u a de su
a iculación polí ica y de sus demandas, con consecuencias que incluyen la
au osub e sión. En oco es a in es igación o eciendo p ime o una elación muy
selec i a del con ex o discu si o his ó ico del su gimien o de la polí ica de iden idad
en los Es ados Unidos, y elabo ando después, median e una econside ación de la
genealogía de las lógicas del esen imien o de Nie zsche, el ca ác e o endido del deseo
de iden idad poli izada den o de es e con ex o.
La ensión en e los "yoes" pa icula es y un "noso os" uni e sal en el libe alismo es
de endible en an o los elemen os que componen el "yo" pe manezcan despoli izados,
de un lado, y el es ado (como la exp esión del ideal de la uni e salidad polí ica)
con inúe despoli izado, de o o. Así, el con lic o la en e en el libe alismo en e la
ep esen ación uni e sal y el indi idualismo pe manece agazapado, sigue
despoli izado, mien as los pode es di e enciales de la sociedad ci il con inúen
na u alizados, en an o que el "yo" siga polí icamen e ina iculado, mien as quie a
ene su libe ad ep esen ada de modo abs ac o –en e ec o, subo dinando su
"yoidad" al abs ac o "noso os" ep esen ado po la comunidad uni e sal del es ado.
El "yo" llega a es a subo dinación o haciendo abs acción de sí mismo en la
ep esen ación polí ica, i ializando de esa mane a su "di e encia" pa a pe manece
así como pa e del "noso os" (como los homosexuales que "son como odas las demás
pe sonas excep o en con quién due men), o acep ando su cons ucción como un
suplemen o, un complemen o o un ex año en pa e al "noso os" (como los
homosexuales que son sólo "di e en es", o los judíos cuyas a iliaciones comuni a ias se
hallan de modo pa cial o o al ue a de su iden idad nacional). La his o ia de cómo el
libe alismo ha a ado a sus he edados y con igu ados o os puede lee se como una
his o ia de a iaciones sob e y acilaciones en e es as dos es a egias.
El ca ác e abs ac o de la memb esía polí ica libe al y el ca ác e ideológicamen e
na u alizado del indi idualismo libe al ope an en con a de la o mación de la
iden idad poli izada [3] . Una o mulación del es ado polí ico y de la ciudadanía que,
como Ma x expone en La Cues ión Judía, p escinde de las condiciones sus an i as de
nues as idas, ac úa pa a impedi el econocimien o o la a iculación de las
di e encias como polí icas –como esul ados de pode - en su genuina in e p e ación y
o ganización; ellas son en el máximo g ado la ma e ia de in e eses di e gen es
polí icos o económicos [4] . Igualmen e impo an e, en la medida que la memb esía
polí ica en el es ado libe al implica hace abs acción de la exis encia social de una
pe sona, conlle a el p escindi no sólo de las ealizaciones con ingen es de las
ci cuns ancias i ales de una pe sona sino ambién del p oceso iden i icado que
cons i uye la cons ucción y la posición social de un indi iduo. Si leemos el on ispicio
del Le ia han de Hobbes, en el que los muchos se hacen uno median e la unidad del
sobe ano o las exho aciones a la ole ancia ecogidas po John Locke, John S ua Mill,
y, más en nues os días, Geo ge Ka eb, quien conside a el es ado libe al minimalis a
p ecisamen e como lo que pe mi e polí icamen e nues a indi idualidad sin abas,
es amos in i ados a p e ende igual de e encia –igual cegue a hacia- pe o no el
igualado econocimien o del es ado, el cual es el momen o uni e sal del libe alismo
[5] . Como pe cibió Ma x en su c í ica de Hegel, la uni e salidad del es ado se cumple
de modo ideológico median e el echazo de nues as pa icula idades colec i as,
despoli izándolas así, y al mismo iempo p esuponiéndolas –no acep ándolas, ni mucho
menos libe ándonos de ellas [6] . En suma, en el libe alismo "lo polí ico" no es
p ecisamen e un e eno pa a la iden i icación social: a la expec a i a de econoce un
noso os polí ico en el es ado, se nos ha lle ado a no espe a mucho econocimien o de
él. Exp esado de modo lige amen e di e en e, en un o den libe al sua e y legí imo, si
los "yoes" pa icula es deben pe manece despoli izados, así el "noso os" uni e sal
debe con inua sin con enido o p opósi os conc e os, sin un bien común dis in o de la
ep esen ación o el plu alismo uni e sal abs ac o. La condición abs ac a del
"noso os" es jus amen e aquello que insis e sob e, ei e a e incluso impone la
na u aleza despoli izada del "yo". En palab as de E nes o Laclau, "si es posible la
democ acia, ello es po que lo uni e sal no iene una en idad esencial, un con enido
necesa io" [7] . Mien as den o del libe alismo se cues iona con p esunciones su iles
es a dis ensión en e lo uni e sal y lo pa icula , se deshace po en e o, en cambio,
median e dos asgos de la mode nidad ecien e, espoleada po el desa ollo de lo que
Ma x y Foucaul , espec i amen e, des elan como los pode es que acompañan al
libe alismo: el capi alismo y la disciplina iedad. De un lado, el es ado pie de has a su
apa iencia de uni e salidad cuando llega a e es i se de modo aun más anspa en e
de in e eses económicos pa icula es, ines polí icos, y o maciones sociales -cuando se
ansmu a de un es ado ela i amen e minimalis a, un es ado "cen inela", en uno
in ensamen e bu oc a izado, ges o , eno me en el ámbi o iscal, y al amen e
in e encionis a en las es e as del bienes a y de la gue a, una ans o mación
p oducida po los impe a i os combinados del capi al y las ca ac e ís icas au o-
ep oduc i as de la bu oc acia [8] . De o o lado, el suje o libe al es á cada ez más
des inculado de la iden i icación sus an i a con el es ado-nación, no sólo po los
e ec os en p o de la indi iduación del discu so libe al en sí mismo, sino ambién a
a és de las consecuencias sociales de la ida económica y polí ica de inales del siglo
XX: lujos demog á icos que p i an a la población de su e i o io; la desin eg ación
desde den o y la in asión desde ue a de la amilia y de la comunidad como espacios
ela i amen e au ónomos de p oducción e iden i icación social; el discu so del
me cado del capi alismo del consumido , que c ea los deseos indi iduales (e
in aindi iduales), los o dena y los mo iliza como iden idades; y las c eaciones
disciplinado as de una ex ao dina ia ed de iden idades basadas en el
compo amien o, desde pe sonas alcohólicas p o esionales ecupe adas a las "mad es
del c ack" no a epen idas [9] . Es as elabo aciones disciplinado as ac úan pa a
cons eñi y egula a los suje os con esquemas clasi icado es, nomb ando y
no malizando conduc as sociales como posiciones sociales. Ope ando po medio de lo
que Foucaul designa como "ana omía del de alle", el "pode disciplinado " c ea
iden idades sociales (suscep ibles de poli ización po que se despliegan con in enciones
de egulación o mal), las cuales a a iesan las iden idades ju ídicas basadas en un
de echo abs ac o. Así, po ejemplo, la c eación po pa e del es ado del bienes a de
suje os del bienes a –subdi ididos a su ez en las ca ego ías eguladas socialmen e de
ma e nidad, discapacidad, aza, edad, e c.- po encialmen e c ea iden idad polí ica
median e esas ca ego ías, p oduce iden idades po es as ca ego ías.
En es a his o ia, el allo del uni e salismo libe al en se uni e sal, siemp e p esen e,
pe o cada ez más exp eso de modo polí ico –la diá ana icción de la uni e salidad del
es ado- se combina con la c ecien e indi iduación de los suje os sociales median e los
desa aigos capi alis as y las p oducciones disciplinado as. Jun os, alimen an el
nacimien o de la iden idad poli izada basada en las elabo aciones disciplinado as, pe o
o ien adas po el discu so libe al hacia la p o es a con a la exclusión de una
o mación discu si a de la jus icia uni e sal. Es a elabo ación , sin emba go, no es
lineal siquie a, sino muy con adic o ia. Mien as las condiciones del libe alismo
o men pa e del undamen o de la c eación de una iden idad poli izada, que
ep oduce pe o a más allá de esas condiciones, el p opio discu so libe al ambién
ec ea de modo con inuo la iden idad polí ica como in e és polí ico –una con e sación
que e unde las p e ensiones cul u ales sus an i as (y, a menudo, decons uc o as) de
la iden idad poli izada y las c i ica como eclamaciones gené icas del pa icula ismo,
endémicas de la cul u a polí ica uni e salis a. De modo simila , el pode disciplinado
ges iona la p oducción de la subje i idad poli izada po pa e del libe alismo g acias a
la neu alización ( e-des-poli ización) de la iden idad median e p ác icas
no malizado as. Cuando el discu so libe al ans o ma la iden idad polí ica en in e és
p i ado undamen al, el pode disciplinado con ie e el in e és en iden idad social
no mada, manejable po egímenes egulado es. Así, el pode disciplinado neu aliza
polí icamen e las undadas p e ensiones gene adas po la indi iduación libe al,
mien as el libe alismo neu aliza polí icamen e las demandas de de echos p oducidas
po las iden idades disciplinado as.
Además de las o maciones de iden idad, que pueden se el esul ado complejo de
modalidades de pode disciplinado as y libe ales, quie o suge i o o hilo his ó ico
ele an e pa a la c eación de la iden idad poli izada, unido es e de modo más de inido
a los acon ecimien os de la cul u a polí ica ecien e. Si bien con iadas en di e so g ado
espec o al enómeno que desc iben, muchas pe sonas de la izquie da eu opea y
no eame icana han a gumen ado que las polí icas de iden idad su gen de la de o a
de las polí icas de clase que acompaña al pos- o dismo o que siguen a Mayo del 68. Sin
p ejuzga la elación es echa en e la up u a de las polí icas de clase y la
p oli e ación de o os espacios de iden i icación polí ica, quie o econ igu a es a
p e ensión, sugi iendo que lo que hemos dado en llama polí icas de iden idad
depende en pa e del abandono de la c í ica del capi alismo y de los alo es bu gueses
cul u ales y económicos [10] . En una lec u a que conec a las nue as p e ensiones de
iden idad con una i me elegi imación del capi alismo, las polí icas de iden idad
e e idas a la aza, la sexualidad, y al géne o, no su gen como un complemen o de las
polí icas de clase, no como una expansión de las ca ego ías de izquie da de op esión y
emancipación, no como una a gumen ación en iquecedo a de concepciones
p og esis as del pode y de las pe sonas – odo lo cual ambién lo son- sino abadas
con una concepción de la jus icia que ema ca un ideal bu gués (masculinis a) como su
medida.
Si es e ideal signi ica la posibilidad de educación y del eje cicio de una p o esión, de
mo ilidad hacia a iba, de una ela i a p o ección con a la iolencia a bi a ia, de una
ecompensa p opo cionada al es ue zo, y es e es el ideal con a el cual se a iculan
muchas de las exclusiones y p i aciones de la gen e de colo , gays y lesbianas, y
muje es, en onces la maniob a polí ica de la polí ica de iden idad ame icana pa ece ía
alcanza se en pa e median e una de e minada uel a a la conside ación del
capi alismo como na u al, de la cual puede deci se que ha ma cado el discu so
p og esis a desde la década de 1970. Es o sugie e ambién que la polí ica de iden idad
puede es a con igu ada en cie o g ado po una o ma de esen imien o de clase,
modelado y dis azado de modo peculia , que se desplaza hacia discu sos de injus icia
dis in os del de clase, pe o que como odos los esen imien os, con inúa econociendo
las p opiedades eales o imagina ias del suje o inju iado como obje os de deseo. En
o as palab as, el enunciado de las iden idades poli izadas po la aza, el géne o y la
sexualidad puede necesi a - más que p oduci de modo inciden al- una iden i icación
limi ada a a és de la clase, que abju e exp esamen e de una c í ica del pode de clase
y de las no mas de clase, p ecisamen e has a donde es as iden idades se es ablecen
is-à- is una no ma bu guesa de acep ación social, p o ección legal, y con o ma e ial
ela i o. Sin emba go, cuando no sólo la es a i icación económica sino o os daños al
cue po y a la psique humanas p oducidos po el capi alismo –alienación, uni o midad,
explo ación, desplazamien o, desin eg ación de ins i uciones sociales de apoyo, si bien
con adic o ias, como amilias y ecindades- cuando és as se no malizan de modo
discu si o y así se despoli izan, o os signos de di e encia social pueden llega a
sopo a un peso excesi o; en e ec o, pueden sos ene oda la ca ga de los su imien os
p oducidos po el capi alismo, además de los a ibuibles a la señal poli izada de modo
explíci o [11] .
Si hay una clase que se a icula y se poli iza en la ida no eame icana de la
mode nidad ecien e, es la que se da a sí misma el nomb e de "clase media". Pe o el
p eceden e sugie e que es a no es una iden idad eac i a en el sen ido, po ejemplo, de
"blanca" o "co ec a", en el discu so polí ico con empo áneo. Más bien es una conexión
con la igu a de la clase que ep esen a, que ealmen e depende de la conside ación del
capi alismo como na u al más que como polí ico, de la negación de los e ec os del
bu oc á icos, la exclusión de su p opia libe ad, el impulso de insc ibi en la ley y en
o os egis os polí icos su su imien o his ó ico y p esen e, en ez de apela a un
u u o concebido con el pode de cons ui se a sí misma. Pa a e lo que exp esa es e
sín oma, necesi amos ol e una ez más a una conside ación ep esen a i a del
libe alismo, en es a ocasión pa a lee la a a és de la desc ipción po pa e de
Nie zsche de las complejas lógicas del esen imien o.
El libe alismo con iene desde el p incipio un es ímulo gene alizado hacia lo que
Nie zsche denomina esen imien o, la enganza mo al de los indi iduos sin pode , "el
iun o de los débiles cual débiles" [22] . Es a inci ación hacia el esen imien o exis e en
las dos e e idas pa adojas cons i u i as del libe alismo: en e la libe ad indi idual y
el iguali a ismo social, una pa adoja que c ea un allo uel o hacia la ec iminación en
las pe sonas subo dinadas, y una culpa o nada hacia el esen imien o en "las
exi osas"; y en e el indi idualismo que legi ima el libe alismo y la homogeneidad
cul u al exigida po su comp omiso con la uni e salidad polí ica, una pa adoja que
omen a la a iculación de di e encias signi ica i as desde el pun o de is a polí ico, de
un lado, y la sup esión de las mismas, de o o, y que o ece una o ma de exp esión que
empuja con a los lími es del discu so uni e salis a, aun cuando su p oceso de
a iculación p e ende albe ga se den o de –inclui se en- los lími es de ese
uni e salismo.
Pa iendo de la igualdad na u al de los se es humanos, el libe alismo hace una
p omesa polí ica de libe ad indi idual uni e sal pa a llega a la igualdad social, o pa a
log a una ecupe ación ci ilizada de la igualdad pos ulada en el es ado de na u aleza.
Es la ensión en e las p omesas de libe ad indi idualis a y los equisi os de la
igualdad la que c ea esen imien o en una de las dos di ecciones, dependiendo de la ía
que ompa la pa adoja. Un ue e comp omiso con la libe ad icia el cumplimien o de
la p omesa de igualdad y alimen a el esen imien o en cuan o libe alismo del es ado del
bienes a –las a enuaciones de la inmode ada licencia de los indi iduos icos y
pode osos espec o a los "des a o ecidos". Po el con a io, un decidido comp omiso
con la igualdad, que exija un pode oso in e encionismo del es ado y una
edis ibución económica, disminuye el empeño po la libe ad y p oduce el
esen imien o que se exp esa como an i-es a ismo neoconse ado , acismo,
acusaciones de acismo in e so, e cé e a.
Sin emba go, no sólo exis e la ensión en e libe ad e igualdad sino la suposición
p e ia de las capacidades de con ia en y de hace se a sí mismos de los suje os
libe ales, unidas a su no decla ada dependencia de y a su con igu ación po una
a iedad de elaciones y ue zas sociales, lo cual hace a odos los suje os libe ales, y no
sólo a los no emancipados de mane a no o ia, ulne ables al esen imien o: es su
si uación den o del pode , su c eación po el pode , y la negación de las mismas po
pa e del discu so libe al lo que lanza al suje o libe al al acaso, al malog o de hace se
a sí mismo en el con ex o de un discu so que lo p esupone, que, en e dad, es su
na u aleza impues a. Es e acaso, que Nie zsche llama su imien o, debe encon a
una azón den o de sí mismo (lo que duplica la quieb a) o un espacio de culpa ex e na
sob e el que enga su he ida y epa i de nue o su padecimien o. Aquí es á el ela o
de Nie zsche de es e momen o de c eación del esen imien o:
"Po que cada su ido busca ins in i amen e la causa de su su imien o, de modo más
exac o, un agen e, de mane a oda ía más p ecisa, un agen e culpable capaz de su i –
en suma, algo i o sob e lo que él puede, con uno u o o p e ex o, desahoga sus
sen imien os, en p esencia o en e igie. (...) Es o... cons i uye la e dade a causa
psicológica del esen imien o, del a án de enganza, y simila es: un deseo de mi iga la
pena po acciones o sen imien os, ...de mi iga , po medio de una emoción más iolen a
de cualquie ipo, un padecimien o a o men ado , sec e o, que se es á con i iendo en
insopo able, y de expulsa lo de la conciencia du an e un momen o al menos: pa a eso
se necesi a un sen imien o an sal aje como sea posible, y, pa a exci a lo,
absolu amen e cualquie p e ex o" [23] .
En es e con ex o, el esen imien o iene una iple acción: p oduce un sen imien o
( abia, jus icia) que domina la he ida; un culpable esponsable de la misma; y un
espacio de enganza al que desplaza el daño (un luga pa a in ligi una he ida del
mismo modo que el su ido ha sido he ido). En conjun o, es as ac i idades mejo an
(en el ocablo de Nie zsche "anes esian") y sacan al ex e io lo que de o o modo es
"insopo able".
En una cul u a ya e eada po el pa hos del esen imien o, po las azones ya expues as,
hay a ias ca ac e ís icas dis in i as de las sociedades posindus iales de la
mode nidad ecien e, que acele an y expanden las condiciones de su c eación. Mi lis a
se á necesa iamen e muy esquemá ica: p ime o, el enómeno que William Connolly
denomina "la con ingencia global aumen ada" se combina con la pe meabilidad
expansi a y la complejidad de la dominación po el capi al, el es ado bu oc á ico y las
edes sociales pa a c ea una ca encia de pode indi idual sin pa angón, sob e el
des ino y la di ección de la p opia ida, que ac ecien a las expe iencias de impo encia,
de dependencia y de ag adecimien o, inhe en es a los egímenes capi alis as libe ales,
y que cons i uyen el esen imien o [24] . Segundo, la cons an e desac alización de odas
las es e as de la ida –lo que Max Webe llamaba desencan amien o, y Nie zsche la
mue e de Dios- pa ece ía añadi o o e és a la genealogía del esen imien o de
Nie zsche, que lo concebía como suscep ible siemp e de "una al e nancia de sen ido".
En la explicación de es e au o , el sace do e ascé ico desplegaba las nociones de "culpa,
pecado, pecaminosidad, dep a ación, condenación" pa a di igi el esen imien o de los
menos se e amen e a ligidos, du amen e hacia sí mismos... y de es a mane a
explo a(ba) los malos ins in os de odos los su ido es con el p opósi o de la au o-
disciplina, de la au o-supe isión y de la au o-subyugación" [25] . Sin emba go, es as
endencias desac alizado as de la mode nidad ecien e minan la e icacia de es e
despliegue, y la necesidad de la pe sona que su e de exculpa se a sí misma se uel e
hacia un espacio de acción ex e na [26] . Te ce o, la c ecien e agmen ación, si no
desin eg ación, de odas las o mas de asociación no o ganizadas has a hace poco po
el me cado de las comodidades –comunidades, iglesias, amilias- y la ubicuidad de los
esquemas clasi icado es, de indi iduación, de la sociedad disciplinado a, se combinan
pa a c ea un indi iduo al que en al o g ado se le p i a de ayuda, alguien que no se
apa a del ine i able acaso inculado a la cons ucción indi idualis a del libe alismo
[27] . En esumen, las ca ac e ís icas de la sociedad secula de la ecien e mode nidad,
en la cual los indi iduos es án ag edidos y con olados po las con igu aciones globales
de un pode disciplinado y capi alis a de p opo ciones ex ao dina ias, y al mismo
iempo indi iduados sin de ensa, p i ados de un espi o de la cons an e exposición y
esponsabilidad de sí mismos, odo ello se suma a una inci ación al esen imien o, que
pod ía habe so p endido has a la más ina pe sona ilóso a po sus opo unidades y
sus lógicas. Ma cadamen e esponsable, pe o d amá icamen e impo en e, el suje o
libe al de la mode nidad ecien e, de modo bas an e li e al hie e de esen imien o.
La iden idad poli izada se da a conoce , aho a se concibe en pa e como un p oduc o
de y como una eacción a es a condición, donde " eacción" adquie e el signi icado que
Nie zsche le o o ga: en especial, un e ec o de dominación que exp esa de nue o la
impo encia, un sus i u o de la acción, del pode , de la au oa i mación, que desc ibe la
incapacidad, la impo encia y el echazo. Pa a Nie zsche, el
esen imien o
a aiga en la
eacción –la sus i ución de azones, no mas, y é ica po asgos- y sugie e que no sólo
los sis emas mo ales sino las p opias iden idades se o ien an po es a eacción. Como
in e p e a T acy S ong es e elemen o del pensamien o de Nie zsche:
"La iden idad no iene un componen e ac i o, sino que es una eacción hacia algo
ex e io ; la acción en sí misma, con sus ine i ables cualidades au o-ase i as, debe
en onces con e i se en algo malo, desde que se iden i ica con aquello en e a lo cual
alguien eacciona. La olun ad de pode de la mo al escla a debe ea i ma
cons an emen e lo que de ine al escla o: el su imien o que padece po es a en el
mundo. En consecuencia, cualquie in en o de escapa a ese su imien o da á luga
simplemen e a la ea i mación de las es uc u as eja o ias" [28] .
Si la "causa" del esen imien o es el su imien o, su " asgo c ea i o" es la eelabo ación
de es a pena en una o ma de acción nega i a, "la enganza imagina ia" de lo que
Nie zsche exp esa como "la na u aleza denegó la eacción ace ada, quedan los
asgos". [29] Es a enganza se alcanza median e la imposición del su imien o "sob e
lo que no sien e i a y disgus o como él los expe imen a [30] (lle ada a cabo sob e odo
po la c eación de culpa), ins i uyendo el su imien o como la medida de la i ud
social, y po la conside ación de la po encia y de la buena o una ("el p i ilegio", como
decimos hoy) como ep ochables en sí mismos, como su p opia acusación en una
cul u a del su imien o: "es una desg acia se a o unado, hay demasiada mise ia" [31]
.
Pe o en su in en o po desplaza su su imien o, la iden idad es uc u ada po el
esen imien o llega a es a al mismo iempo in es ida de su p opio some imien o. Es a
in es idu a se equi oca no sólo en el descub imien o de un espacio de culpa pa a su
olun ad de he i , en la adquisición de econocimien o a a és de su his o ia de
subyugación (un econocimien o p oclamado en la inju ia, aho a e alo izado con
jus icia), sino ambién en las sa is acciones de la enganza, que es ablecen su ley sin
cesa , aun cuando edis ibuyen las o ensas de ma ginación y de subo dinación en un
o den discu si o libe al, que, o niega la me a posibilidad de es as cosas o culpa a
aquellas pe sonas que las expe imen an de su p opia condición. La polí ica de
iden idad es uc u ada po el esen imien o da la uel a a es a es uc u a de culpa sin
sub e i la: no c i ica al suje o sobe ano po la esponsabilidad que p esupone el
indi idualismo libe al, ni la economía de inclusión y exclusión que ins i uye el
uni e salismo libe al. De es e modo, la iden idad poli izada que se p esen a a sí misma
como una au oa i mación, apa ece aho a como lo opues o, como basada en y
necesi ada del con inuo echazo po un "mundo ex e io hos il" [32] .
En la medida en la cual lo que Nie zsche llama mo al escla a c ea iden idad como
eacción al pode , en el g ado en que la iden idad basada en es a eacción alcanza su
supe io idad mo al median e el echazo del pode y de la acción en sí mismas como
algo malo, la iden idad es uc u ada po es e e hos llega a es a ue emen e e es ida
de su p opia impo encia, aun cuando in en a calma la pena po su al a de pode
median e su mo alización enga i a, de su amplia dis ibución del su imien o, de su
echazo del pode como al. La iden idad poli izada, basada en la exclusión y
p opulsada po la humillación y el su imien o, impues os po su impo encia
his ó icamen e es uc u ada, en el con ex o de un discu so de indi iduos sobe anos,
es á an ce ca de una pa álisis polí ica gene alizada, de es eja su impo encia polí ica
o al, como de busca su libe ación p opia o colec i a median e el empode amien o. En
e dad, es á más p óxima a cas iga y a ep ocha –"el cas igo es lo que la enganza se
llama a sí misma; con una men i a hipóc i a que c ea una buena conciencia de sí
misma" [33] - que a encon a se en la ecindad de la acción au o-a i mado a.
El deseo de la iden idad poli izada con empo ánea, empe o, no sólo se con igu a po la
ampli ud de la olun ad sobe ana del suje o libe al, a iculada de un modo más ní ido
po la indi iduación disciplinado a y el desa aigo capi alis a, es á dominada po las
con o maciones de los pode es polí icos y económicos del pasado siglo XX. Es á
moldeada ambién po la p oblemá ica con empo ánea de la p opia his o ia, po la
up u a de la mode nidad ecien e de la his o ia como na a i a, la his o ia inalizada
po que ha pe dido su in –una up u a que de modo pa adójico o o ga a la his o ia un
peso incommensu able. Como la ama ga expe iencia de la lec u a de Disciplina y
cas igo deja cla o, hay un sen ido en el cual la ue za g a i a o ia de la his o ia se
mul iplica, jus o en el momen o en que se e u an la cohe encia na a i a de la his o ia
y su undación obje i a. Cuando la p oblemá ica del pode en la his o ia se desplaza
desde el suje o que oma posición a la cons ucción del suje o; cuando el pode se e
ope a espacialmen e, como una in il ación, "mic o ísicamen e" más que de modo sólo
empo al, imp egnando lo que an es se designaba como espacio "in e io " en la ida
social e indi idual; cuando e osiona las me ana a i as his ó icas lle ándose consigo
las leyes de la his o ia y el u u o que ales leyes se p oponían asegu a ; cuando la
supues a con inuidad de la his o ia se sus i uye po la conciencia de su iolen a,
con ingen e y ubicua
ue za
–la his o ia se con ie e en aquello que iene peso pe o
ninguna ayec o ia, masa pe o no cohe encia, ue za pe o no sen ido: es la gue a sin
ines o sin in. Así, el alcance con el que "la adición de odas las gene aciones mue as
pesa como una pesadilla en el ce eb o de las i as" [34] no iene hoy pa alelo, aun
cuando la p opia his o ia se desin eg a como ca ego ía o p ác ica cohe en e. Nos
sabemos pe sonas sa u adas de his o ia, sen imos la ue za ex ao dina ia de sus
de e minaciones; es amos ambién empapadas en un discu so sob e su insigni icancia,
y, po encima de odo, sabemos que la his o ia no ac ua á más (en cualquie caso, ya
no) como nues a eden o a.
Plan eo la cues ión de la his o ia po que al pensa sob e la iden idad poli izada de la
mode nidad ecien e, es uc u ada po el esen imien o, me he cen ado así, con
mucho, en su undación en el su imien o de un suje o subo dinado sobe ano. Pe o la
explicación de Nie zsche de la lógica del esen imien o se conec a ambién con ese
asgo de la olun ad que es á ma cado po la his o ia, que co e con a el p opio
iempo, que no puede "que e hacia a ás", eje ce su pode sob e el pasado –o como
una conc e a se ie de acon ecimien os o como iempo.
"El que e libe a; pe o ¿qué es lo que a a incluso al p opio libe ado con g ille es?
"Fue" –ese es el nomb e del echina de dien es de la olun ad y su más sec e a
melancolía. Impo en e en e a lo que se hizo, él es un espec ado en adado de odo lo
que es pasado (...) Él no puede ompe el iempo y la codicia del iempo, esa es la
melancolía más soli a ia de la olun ad" [35] .
Si bien Nie zsche pa ece es a hablando aquí de la olun ad como al, la p opia elación
de Za a us a con la olun ad como " eden o a de la his o ia" deja cla o que es a
"ama ga expec a i a" puede se eelabo ada con g an di icul ad como un pe e so ipo
de maes ía, una maes ía que iun a sob e el pasado median e la educción de su
pode , ehaciendo el p esen e con a las ci cuns ancias del pasado –en suma, con un
p oyec o de au o- ans o mación que se impone en e a su p opia conciencia
genealógica. En con as e con la uina humana que e po odas pa es a su al ededo
–"pedazos, miemb os y ho endos sinies os"- es la capacidad de Za a us a pa a
pe cibi y cons ui un u u o la que le e i a una sensibilidad enco osa, una aplas an e
decepción con la p omesa libe ado a de su olun ad:
"El aho a y el pasado sob e la ie a –alas, mis amigos, eso es lo que
yo
encuen o más
insopo able; y no sab ía como i i si no ue a ambién un p o e a de lo que debe
eni . Un p o e a, un olun a io, un c eado , un u u o en sí mismo y un puen e hacia
el u u o –y, alas, ambién, si así ue a, un lisiado en es e puen e: odo es o es
Za a us a" [36] .
Nie zsche pe cibe aquí la necesidad y la casi imposibilidad –el ex ao dina io y ágil
log o- de conside a se uno mismo como un c eado del u u o y un puen e hacia el
u u o pa a apacigua el de o o modo ine i able enco de la olun ad con a el
iempo, pa a edimi el pasado alige ando su peso, educiendo el alcance de sus
de e minaciones. "¿Y cómo puedo sopo a se un homb e si el homb e no ue a
asimismo un c eado , un adi inado de mis e ios y un eden o de icisi udes?" [37] .
Desde luego, la excepcionalidad de Za a us a en lo que quie e a on a y sopo a , en
sus capacidades pa a sob epone se con is as a c ea , es el a i icio de Nie zsche pa a
e ela nos a noso os mismos. La olun ad o dina ia, a apada en la economía de la
mo al escla a, idea medios "pa a lib a se de su melancolía, mo a se de su mazmo a",
medios que ep oducen la causa de la melancolía, que ein ec an con inuamen e la
he ida na cisis a a su capacidad, in ligida po el pasado. "Alas", dice Nie zsche, "cada
p isione o se con ie e en un necio; y la olun ad ap isionada le edime a sí mismo-
neciamen e" [38] . De es a necia edención –necia po que no esuel e el enco de la
olun ad, sino que simplemen e c ea un mundo a su imagen- nace el u o de la
enganza:
"eso que ue" es el nomb e de la pied a (la olun ad) que no puede mo e . Y así él
mue e pied as po la i a y el disgus o, y lle a a cabo la enganza sob e lo que no sien e
i a y disgus o como él los expe imen a. De es e modo, la olun ad, el libe ado , eligió
he i ; y desca ga la enganza sob e odo lo que puede su i po su incapacidad de
ol e a ás. Es o ... es lo que la enganza es: la mala olun ad de la olun ad con a el
iempo y su " ue" [39] .
La enganza como una " eacción", como un sus i u o de la capacidad de ac ua , c ea la
iden idad como una a adu a con la his o ia que la p odujo y como un echazo al
p esen e que enca na esa his o ia. La olun ad que "eligió he i " en su p opia
impo encia con a su pasado, se con ie e (en la o ma de una iden idad cuya me a
exis encia se debe a la in ensi icada conciencia de la inamo ilidad de su " ue", a su
his o ia de subo dinación) en una olun ad que lle a a cabo no sólo un eje cicio
psicológico sino polí ico de la enganza, un eje cicio que ep oduce la exis encia de
una iden idad cuyo pasado p esen e es uno de ag a io obs inadamen e i edimible.
Es e pasado no puede edimi se a menos que la iden idad deje de e es i se de él, y no
puede deja de e es i se de él sin deja su iden idad como al, abandonando así la
ins igación a la enganza y, al mismo iempo, a la pe pe uación de su he ida –"po
an o, cuando él calma el dolo de la llaga, al mismo iempo la in ec a" [40] .
Al su gi como una p o es a con a la ma ginación o la subo dinación, la iden idad
poli izada se incula así a su p opia exclusión, po que se basa en es a exclusión pa a su
p opia exis encia como iden idad y po que la o mación de la iden idad en el espacio
de la exclusión, como al exclusión, aumen a o "al e a el sen ido del su imien o"
inculado a la subo dinación o ma ginación, g acias a encon a una si uación a la que
culpa de ello. Pe o al hace eso, pone al su imien o po su his o ia no edimida como
el en e o undamen o de su eclamación polí ica, de su demanda po el econocimien o
como iden idad. En el descub imien o de un espacio de culpa po su impo encia sob e
el pasado –un pasado de ag a io, de olun ad he ida, y en el hallazgo de una " azón"
po el "su imien o insopo able" de la impo encia social del p esen e, con ie e es e
azonamien o en una polí ica mo alizado a, de ec iminación, que p e ende enga la
he ida aun cuando la ea i ma, la codi ica de modo discu si o. Así, la iden idad
poli izada se exp esa a sí misma, se eclama, sólo median e el a inche amien o, la
epe ición, la d ama ización, y la inse ción de su su imien o en la polí ica; no puede
o ece ningún u u o –pa a ella misma o pa a o as- que iun e sob e es e
padecimien o. La pé dida del sen ido his ó ico, y, con él, la pé dida del mañana
ca ac e ís ica de la e a mode na ecien e, se ep esen a así, del mismo modo, en la
es uc u a del deseo de la exp esión polí ica dominan e de la época: la iden idad
polí ica. De la misma mane a, la impo encia polí ica gene alizada, que c ean las ubicuas
si bien discon inuas edes del pode polí ico y económico de la mode nidad ecien e,
se ep oduce en los opajes de las o maciones polí icas básicamen e de oposición de
las a días democ acias mode nas.
¿Qué pod ía incula se a la ans o mación de es os opajes en un es ue zo po idea
una cul u a polí ica más adicalmen e democ á ica y emancipado a? Un camino a
explo a puede es a en el consejo de Nie zsche sob e las i udes del "ol ido", po que
si la iden idad es uc u ada en pa e po el
esen imien o
se subyuga de nue o
median e las es idu as de su p opio su imien o, a a és de su echazo a cons ui se
en el p esen e, la memo ia es la sede de es a ac i idad y de es e echazo. Sin emba go,
las his o ias bo adas y la in isibilidad his ó ica son en sí mismas elemen os an
esenciales del padecimien o insc i o en la mayo ía de las iden idades a asalladas que
el consejo del ol ido, al menos en su o ma nie zscheana no es au ado a, pa ece
inap opiado si no c uel [41] . En e ec o, ambién es posible que hayamos alcanzado un
paso donde debe íamos deja a Nie zsche, cuyas habilidades en el diagnós ico a
menudo supe an los lími es de su e icacia polí ica po la mane a de p i ilegia el
ca ác e y la capacidad indi idual sob e las posibilidades ans o mado as de la
in ención polí ica colec i a, po la emoción de nue as posibilidades imagina i as de
con e sación polí ica o de expe iencias cul u ales ans o mado as. Po que si engo
azón ace ca de la p oblemá ica del su imien o ins alada en el co azón de muchas
demandas con adic o ias con empo áneas de econocimien o polí ico, odo lo que ese
padecimien o puede desea –más que la enganza- es la opo unidad de se escuchado
pa a un ali io segu o, econocido en la au o-supe ación, es imulado hacia las
posibilidades pa a iun a sob e él, y así, de disol e se a sí mismo. Nues o desa ío,
en onces, se ía el de con igu a una polí ica cul u al adicalmen e democ á ica que
pueda sos ene al p oyec o en su cen o sin queda a apada en él, un e o que incluye
es a en gua dia en e al ue e deslizamien o de lo polí ico hacia un discu so
e apéu ico, incluso cuando econozcamos los elemen os de su imien o y de
ecupe ación que pod íamos es a supe ando.
¿Y si ue a posible impulsa un sua e cambio en el ca ác e de la exp esión polí ica y
de las eclamaciones polí icas comunes a la muy poli izada iden idad? ¿Y si
in en á amos sus i ui el lenguaje del "yo soy" –con su cie e de ensi o sob e la
iden idad, su insis encia en la i meza de su posición, su ecuación de social con
posicionamien o mo al- po el de "yo quie o es o pa a noso os"? (Es e es un "yo
quie o" que se dis ingue de la exp esión libe al de in e és en sí mismo g acias a la
ep esen ación de un bien polí ico o colec i o como su deseo.) ¿Y si ué amos a
ehabili a la memo ia del deseo den o del p oceso iden i icado , el momen o en que
el deseo –o " ene " o "se "- an e io al ag a io? [42] ¿Y si el "que iendo se " o
"que iendo ene " se oma an como modos del discu so polí ico que pudie a
deses abiliza la o mulación de la iden idad como una posición ijada, como un
a inche amien o en la his o ia, y como eniendo necesa iamen e ínculos mo ales,
aun cuando a i man "posición" e "his o ia" como aquello que hace al suje o hablan e
in eligible y si uado, como lo que con ibuye a una he meneú ica de deseos
adjudicables? Si odo "yo soy" es como una esolución del mo imien o del deseo hacia
una iden idad ijada y sobe ana, en onces es e p oyec o pod ía aba ca no sólo el sabe
deci , sino lee "yo soy" de es a mane a: como po encialmen e en mo imien o,
empo al, no-yo, decons uible de acue do con una genealogía de la necesidad más
bien que como in e eses o expe iencias ijados [43] . El suje o en endido como
esul ado de una (con inua) genealogía del deseo, que incluye los p ocesos sociales
cons i u i os de, que ealizan, o que us an el deseo, se mani ies a de es a mane a
como ni sobe ano ni concluyen e, incluso cuando se a i ma como un "yo". En esumen,
si se enma ca en un lenguaje polí ico, es a decons ucción pudie a se la que eab e un
deseo po el u u o allí donde Nie zsche lo io p ohibido po las lógicas del enco y del
esen imien o.
Es e sua e cambio en el ca ác e del discu so de la iden idad e i a los ipos de gi os
ahis ó icos o u ópicos en con a de la polí ica de iden idad que hace una izquie da
humanis a nos álgica y o a, así como los a aques a la iden idad poli izada que lle a a
cabo la de echa. Más que la oposición o la p e ensión de ascende los opajes de la
iden idad, la sus i ución –incluso la mezcla- del lenguaje del "se " con el de "que e "
in en a ía explo a polí icamen e una ecupe ación de los momen os más expansi os
en la genealogía de la o mación de la iden idad, una ecupe ación del momen o
an e io a su p opia ce azón con a su deseo, del momen o p e io al pun o en el que
la subje i idad sobe ana se es ablece median e ese cie e y a a és de la e e na
epe ición de su su imien o. ¿Cómo puede el discu so democ á ico e igo iza se con
ese cambio de las eclamaciones on ológicas po es e ipo de ellas, más polí icas de
modo exp eso, eclamaciones que, mejo que epa i la culpa po un p esen e que no
me ece la pena i i , pueblan un escena io necesa iamen e polémico pa a in en a con
su discu so un u u o di e en e?
* T aducción de E a Ma ínez Sampe e, Uni e sidad de Se illa. (Tex o o iginal
apa ecido en: Wendy B own, S a es o Inju y, New Je sey, P ince on Uni e si y P ess,
1995, cap. 3. Publicado con pe miso de la au o a).
[1] "The Local and he Global", in
Cul u e, Globaliza ion, and he Wo ld Sys em:
Con empo a y Condi ions
o he Rep esen a ion o Iden i y
, ed. An hony King (Albany:
[41] Es e pun o se ha esal ado po muchas pe sonas, pe o pa a una ecien e y muy
pode osa explo ación enomenológica de la elación en e la sup esión his ó ica y la
iden idad i ida, id. Pa icia Williams, The Alchemy o Race and Righ s (Camb idge:
Ha a d Uni . P ess, 1991).
[42] La campaña p esidencial de Jesse Jackson en 1988, "man én i a la espe anza" me
llama la a ención po habe in en ado con igu a la elación en e inju ia, iden idad y
deseo un poco de es a mane a, y po habe enido éxi o en o ja una "coalición del
a coi is", po el lenguaje del mañana que usaba –que e , espe anza, deseos, sueños-
en e aquellos cuyas posiciones y demandas habían enido p e iamen e una ca ác e
enco oso.
[43] En la o mulación de T inh T. Minh-ha´s, "busca es pe de , po que la búsqueda
p esupone una sepa ación en e el buscado y lo buscado, la con inuación de mí y los
cambios que expe imen a" ("No You/Like You: Pos -Colonial Women and he
In e locking Ques ions o Iden i y and Di e ence", Insc ip ions 3-4 (1988), p. 72).