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Ruralidades, cambio generacional y formación en las narrativas autobiográficas: un estudio de caso de Andalucía (España)

González Monteagudo, José

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1 RURALIDADES, CAMBIO GENERACIONAL Y FORMACIÓN EN LAS NARRATIVAS AUTOBIOGRÁFICAS: UN ESTUDIO DE CASO DE ANDALUCÍA (ESPAÑA) DR. JOSÉ GONZÁLEZ MONTEAGUDO UNIVERSIDAD DE SEVILLA (ESPAÑA) [email protected] (Capítulo* de* libro,* publicado* en* español* en:*E.* C.* de* Souza* (Ed.)*(2012).* Educação) e) ruralidades:)memorias)e)narrativas)(auto)biográficas.*Salvador*da*Bahía,*Brasil*:*Editora* da*Universidade*Federal*da*Bahia*/EDUFBA,*225G249.*ISBN:*978G85G232G0971G1).* INTRODUCCIÓN. Las narrativas escritas por estudiantes universitarios, educadores y adultos en formación pueden ser empleadas tanto en contextos de formación (desde dimensiones experienciales, subjetivas, críticas, reflexivas, grupales) como de investigación (por parte de los investigadores profesionales, de los formadores y de los propios estudiantes que generan las narrativas). Además, no hay que olvidar que las narrativas y las historias de vida permiten establecer una relación intensa entre la formación y la investigación. Estas narrativas ofrecen una rica información sobre las relaciones entre evocación del pasado, cambios generacionales, territorios y formación. La lectura de estas narrativas evidencia el profundo cambio social vivido en España en las últimas décadas. Las transformaciones económicas, sociales y culturales (globalización económica; impacto de las tecnologías de la información; mejora del nivel económico de la población; disminución del sector primario; aumento de la población urbana y progresivo despoblamiento del medio rural; auge de la diversidad cultural, las migraciones, los viajes y el turismo; pérdida de influencia de la religión y de los condicionamientos derivados de la tradición, la cultura y la familia; mayor pluralidad y libertad en los estilos de vida y en los valores) están suponiendo una importante redefinición de nociones como contexto rural, ambiente urbano, territorio, identidad cultural, familia y formación. En este texto exploro las intersecciones entre ruralidades cambiantes y trayectorias biográficas, buscando una perspectiva de estudio que sea potencialmente interesante para un simposio dedicado a las ruralidades en sus relaciones con la formación y la autobiografía. En este trabajo presentaré un estudio de caso, basado en la autobiografía de Juan (todos los nombres de personas y de localidades referidos al caso son ficticios), un estudiante de la universidad de Sevilla (Andalucía, sur de España). Esta autobiografía ha sido realizada como actividad formativa bajo mi orientación. Con este caso pretendo ilustrar las transformaciones sociales del contexto rural de Andalucía. Utilizo el caso de Juan porque su autobiografía ofrece información sobre su propia familia a lo largo de cuatro generaciones, en el contexto de la misma localidad, que llamaré Colgo. Para conocer mejor el dispositivo pedagógico de la autobiografía educativa (en lo sucesivo, ABE), remito a algunos de mis trabajos anteriores, uno de ellos publicado como contribución al IV Congresso Internacional de Pesquisa (Auto)biográfica, celebrado en São Paulo en julio de 2010 (GONZÁLEZ MONTEAGUDO, 2006 y 2010). Tengo que aclarar que el dispositivo de la ABE mezcla situaciones individuales y grupales. Además, la ABE combina la oralidad y la escritura, en el marco de una concepción experiencial, autónoma, grupal y emancipatoria de la formación (JOSSO: 1991; BEZILLE & COURTOIS: 2006). Sin embargo, en este trabajo no destaco la complejidad del dispositivo en cuanto herramienta formativa, porque me interesa centrarme en un caso, para 2 estudiar los cambios generacionales e identitarios, en un ambiente rural sometido a un fuerte proceso de modernización. LAS NARRATIVAS AUTOBIOGRÁFICAS: EXPERIENCIA VIVIDA, FAMILIA, COMUNIDAD LOCAL Y FORMACIÓN. La autobiografía de Juan fue redactada en 2007, a lo largo de tres meses. Abarca en total 25 páginas de texto y consta de dos partes. La primera parte consiste en el relato autobiográfico propiamente dicho, realizado a partir de algunas orientaciones escritas. Estas orientaciones son ofrecidas como sugerencias. El estudiante, a partir de ellas, desarrolla su propio proyecto autobiográfico, dentro del realismo que imponen los plazos ajustados del semestre universitario y la necesidad de compatibilizar esta actividad con el resto de tareas académicas de la titulación de Pedagogía. En el caso de Juan, el foco del relato autobiográfico ha sido doble. Por un lado, el árbol genealógico y la construcción de unas 35 microbiografías (textos breves, de entre varias líneas y una página) de miembros de su familia. Por otro lado, sus experiencias de aprendizaje, a lo largo de su ciclo vital, destacando las cuestiones más importantes de cada etapa educativa. La segunda parte de la actividad consiste en un análisis de la propia autobiografía. Habitualmente el relato autobiográfico tiene un carácter más experiencial, vivencial, subjetivo e implicado. El estudiante elige los temas sobre las que va a trabajar, y sólo tiene la obligación de escribir al menos 5.000 palabras. Posteriormente, se dejan pasar varias semanas para que el relato “se enfríe” y sea posible tomar alguna distancia respecto del relato ya completado. Así, se puede abordar mejor la escritura del análisis del propio relato. Este análisis tiene un enfoque básicamente sociocultural, aunque el estudiante puede decidir los contenidos y los enfoques de su análisis. Con el análisis se pretende que el estudiante sitúe su trayectoria biográfica en el marco de su contexto familiar, de su comunidad local y de las estructuras socioculturales más amplias. Se trata de un esfuerzo difícil, pero de un gran potencial formativo. El estudiante se descubre a sí mismo teorizando sobre su propia realidad y construyendo interpretaciones sobre las relaciones entre la biografía personal y familiar, el medio local y las estructuras socioculturales más amplias Esta teorización se apoya en los debates grupales, en la realización de actividades biográficas en pequeños grupos, en la búsqueda de relaciones entre las lecturas trabajadas y el relato autobiográfico, en la búsqueda autónoma de documentación y en la escritura analítica y reflexiva. La ABE está concebida para ofrecer una gran autonomía al estudiante en el proceso de preparación y redacción del relato y del posterior análisis. Se trata, pues, de un dispositivo de autoformación, que hace posible el trabajo con grupos masificados de estudiantes. En mi caso, he podido trabajar la ABE, sin asistentes, con un número elevado de estudiantes (entre 150 y 200 estudiantes durante un curso académico). Esto diferencia a la ABE de los grupos y seminarios autobiográficos compuestos por un reducido número de participantes (normalmente, entre 10 y 15), sobre los que tanto han trabajado los colegas francófonos de la ASIHVIF. La ABE constituye, pues, un dispositivo formativo que se caracteriza por su sencillez, rapidez de realización y versatilidad a la hora de adaptarse a diferentes contextos institucionales y educativos. El empleo del dispositivo de la ABE a lo largo de los últimos años me ha convencido del extraordinario potencial transformador, autoformativo y de desarrollo personal que tiene la escritura autobiográfica (sobre el empleo de narrativas personales en contextos formativos, véase: BELKAID: 1999; BLIEZ-SULLEROT: 2004; BOLÍVAR: 2002; BUTT: 1992; ERBEN: 1998; GOODSON: 1992; MALET: 1998; NÓVOA: 1992; PASSEGGI: 2008; SOUZA: 2006a y 2006b). 3 La ABE favorece la creación de un tiempo y de un espacio volcados sobre la subjetividad y la experiencia, en un contento universitario en el cual predominan los enfoques racionales, objetivos e informativos. La academia parece funcionar con la lógica implícita de que el conocimiento legítimo es el saber objetivo y de que la experiencia subjetiva constituye un obstáculo en el camino del conocimiento. Tengo que aclarar la ABE es principalmente un dispositivo formativo al servicio de los estudiantes, que promueve una formación más centrada en el educando, facilita una importante motivación para la escritura apoyada en la experiencia vivida y constituye una buena ocasión para el aprendizaje en grupo y la cooperación entre iguales. No se trata, pues, de una producción de datos biográficos que está al servicio de un proyecto de investigación. Es más bien al contrario. Trato de aprovechar las narrativas escritas de los estudiantes para explorar las trayectorias biográficas, los cambios socioculturales y las transformaciones en el ámbito de la formación. EL CONTEXTO RURAL ANDALUZ. En esta sección ofrezco algunas informaciones relevantes sobre el contexto rural andaluz (todos los datos proceden del Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía, SIMA, así como de las webs oficiales de la Junta de Andalucía). Existen importantes diferencias entre el agro español y el brasileño. Espero que estos comentarios ayuden a los lectores brasileños a interpretar mejor el contexto global del caso que presento. Brasil es un país inmenso, que tiene una superficie equivalente a 17 veces España. Sólo el estado de Bahía es algo mayor que España, la cual tiene tres veces la población del estado de Bahía. En Brasil existen agrupamientos humanos remotos y muy alejados de las grandes ciudades. En Brasil las distancias son enormes e incluso hay varios husos horarios. La realidad española es diferente, y esto influye de manera decisiva en la concepción sobre el mundo rural. Por otra parte, aclaro que los datos que ofrezco se refieren a la región o comunidad autónoma de Andalucía, en la cual desarrollo mi trabajo y en donde se localiza Colgo, el pueblo de Juan. Además, me interesa dejar claro que rechazo la existencia de unas lógicas rurales tradicionales y esencialistas. Actualmente, con la globalización, las nuevas tecnologías, las migraciones y el cambio sociocultural tan intenso, las identidades rurales han ido perdiendo los rasgos distintivos de épocas pasadas. Por ello, me interesa destacar la pluralidad de contextos y situaciones rurales (las ruralidades, más que la ruralidad), que hemos de interpretar en relación con los contextos urbanos, porque existen más continuidades que discontinuidades entre ambos contextos. Esta afirmación debe matizarse en función de los diferentes contextos nacionales, y creo que es más cierta para España que para Brasil. Esto tiene razones históricas, geográficas, económicas, culturales y geopolíticas. Los procesos de modernización que estamos viviendo en los dos países son similares, pero tienen diferentes contenidos, procesos y ritmos. España y Andalucía han vivido a lo largo de las últimas décadas un proceso de modernización muy intenso Es cierto que a mediados del siglo XX existía un contexto rural andaluz con una identidad muy marcada y altamente diferenciada del mundo urbano. Actualmente, las cosas son diferentes. Los pueblos pequeños ya no son el paradigma de la tranquilidad y de la armonía, y por otro lado las grandes ciudades ya no son el ámbito exclusivo de la delincuencia, la violencia y las drogas. La mejora de las comunicaciones y de los transportes, las migraciones internas e internacionales, las nuevas tecnologías, la movilidad laboral y el despoblamiento de los núcleos rurales más pequeños y aislados, todo esto ha provocado una mayor aproximación entre el mundo rural y el urbano. Esto está provocando la pérdida de las identidades rurales tradicionales y un intenso proceso de modernización sociocultural. Hay 4 que resaltar también la importancia de las políticas públicas para cohesionar el territorio, reducir las desigualdades, y una mejor calidad de vida en los ámbitos de la salud, la educación, el transporte y la vivienda. En los últimos tiempos el campo andaluz está viviendo un proceso de movilidad social ascendente, favorecido por el aumento de la renta familiar disponible y por el aumento del nivel educativo de los jóvenes. En este contexto, las tradicionales diferencias de género se han ido reduciendo, aunque todavía hace falta avanzar en la reducción de las desigualdades. También es evidente que las diferencias intergeneracionales son mayores en el mundo rural, en donde los abuelos siguen apegados, en mayor medida que en las ciudades, a modos de vida y valores tradicionales. Andalucía ocupa el sur de España. Es la región más poblada de España y también la más grande. Ocupa una sexta parte del territorio español. Tiene una superficie de 87.581 kilómetros cuadrados y en 2010 contaba con una población de 8,3 millones de habitantes (6,9 millones en 1990; 7,3 millones en 2000). La densidad de la población en Andalucía es de 92 habitantes por kilómetro cuadrado. El 8% de la población residente en Andalucía tiene nacionalidad extranjera. La mayor parte de estos extranjeros son inmigrantes que han llegado en los últimos 15 años, buscando un trabajo y una vida mejores. Resulta importante destacar que Andalucía ha sido y sigue siendo una de las regiones españolas con la renta per capita más baja. Esto provocó, durante la dictadura del general Francisco Franco (que gobernó España entre 1939 y 1975), la emigración fuera de Andalucía, entre 1.950 y 1973, de más de dos millones de andaluces, que se trasladaron a la España más desarrollada (en el noreste, principalmente Cataluña) y a diferentes países europeos (Alemania, Francia, Suiza, etc.). Una buena parte de esta emigración procedía de las zonas rurales. Muchos de estos emigrantes retornaron a sus pueblos en las décadas siguientes. También ha sido muy importante la emigración intrarregional. Muchas familias de pueblos pequeños se trasladaron, y se siguen trasladando, a la franja costera y a las grandes ciudades del interior, buscando mejores condiciones de trabajo y de educación. La renta por habitante en Andalucía fue de 18.357 € en 2008. Sin embargo, a finales de 2009 el desempleo en Andalucía alcanzaba el 27% de la población activa. La crisis económica ha producido un fuerte aumento del desempleo. La situación es especialmente difícil para los jóvenes, que padecen una tasa de desempleo superior al 50%. La economía andaluza ha sufrido un fuerte crecimiento en las últimas décadas, reduciendo el peso del sector agrícola y aumentando la importancia de los servicios. En 2.008, en Andalucía, la distribución del Producto Interior Bruto (PIB) por sectores era la siguiente: agricultura, ganadería, pesca y minería (4,6%; esto suponía el 8% de empleos de la población activa); energía e industria (11,3%); construcción (14%; este sector ha disminuido con motivo de la crisis económica); y servicios (70%; esto suponía el 67% de empleos de la población activa). Hay que tener en cuenta que el sector primario en el conjunto de España, equivalente al 2,3%, representa la mitad en relación con Andalucía. En todo caso, la agricultura va perdiendo peso en el conjunto de la economía andaluza. Pero hay que tener en cuenta que el 46% del territorio andaluz está ocupado por tierras de cultivo. Abundan los cultivos herbáceos de secano (cereales, girasol, cebada, avena) y de regadío (algodón, arroz, maíz), y los cultivos leñosos (olivos, vid). La agricultura más productiva es la intensiva, localizada en las vegas costeras y en zonas de arenas, sobre todo en las provincias de Almería y Huelva. La agricultura se ha transformado profundamente en los últimos años, haciéndose más innovadora e incorporando modernas tecnologías. El aumento de la población urbana es un rasgo importante de las últimas décadas. En la provincia de Sevilla (a la cual pertenece Colgo, el pueblo de Juan), dos de cada tres habitantes 5 ya viven en localidades de más de 20.000 habitantes. Hay que tener en cuenta que casi todos los núcleos poblados se encuentran a menos de 100 kilómetros de alguna de las ocho capitales de provincia andaluzas y a menos de 30 kilómetros de alguna localidad de más de 10.000 habitantes. Hay que tener en cuenta que existe una buena red de carreteras y de autopistas, así como una red aceptable de transportes públicos, tanto terrestres como ferroviarios. En Andalucía existen pocas poblaciones con menos de 500 habitantes y la dispersión poblacional es relativamente baja. Por otra parte, hay que resaltar la importancia del turismo, particularmente en las zonas costeras de Andalucía. Este sector ha contribuido a dinamizar la economía andaluza y ha aportado también mayor diversidad cultural a la región. La distancia entre las poblaciones más interiores y la costa es de 250 kilómetros. EL CASO DE JUAN Y DE SU FAMILIA: CAMBIOS GENERACIONALES, LABORALES Y EDUCATIVOS EN UN CONTEXTO DE MODERNIZACIÓN RURAL. Perfil biográfico de Juan. Juan se califica a sí mismo como un joven sincero, sencillo, humilde, rebelde, positivo y alegre. Es diplomado universitario en Magisterio. Escribió su autobiografía en 2007, mientras cursaba el quinto año de la licenciatura en Pedagogía y mejoraba sus posibilidades para trabajar como maestro en la red pública de escuelas andaluzas. En ese momento tenía 24 años. El siguiente perfil procede de la “línea de vida” (biograma) incluida en la autobiografía. Juan nació en 1983 en Colgo, un pueblo andaluz que tiene en torno a 5.000 habitantes. A los cuatro años fue llevado a una guardería y un año más tarde a la escuela infantil. Realizó normalmente la escuela primaria y la secundaria obligatoria. Aunque tuvo mayores dificultades con los estudios, superó los dos cursos de la educación secundaria postobligatoria (Bachillerato), aunque recuerda esta etapa como la peor de su vida. Posteriormente, entre 2.001 y 2.004, cursó la diplomatura universitaria (titulación de tres años) de Maestro, especialidad de Educación física. Como la mayor parte de los niños andaluces de ese período, Juan pasó los ritos de paso del bautismo y de la primera comunión. En su trayectoria, Juan destaca la importancia del deporte, tutelado sobre todo por su tío, que ha sido deportista semiprofesional. Practicó el atletismo desde los nueve años, compitiendo en localidades de dos provincias andaluzas y logrando algunos premios. Cuatro años más tarde dejó el atletismo y comenzó a jugar al fútbol con el equipo de Colgo, logrando el campeonato en la liga de cadetes. En 1999 Juan trabajó durante el verano en un bar. En los dos años siguientes pasó los veranos trabajando como albañil. Y en 2004 fue socorrista en la piscina municipal de su localidad. Juan ha tenido una breve experiencia como maestro interino en dos escuelas de la provincia de Sevilla. Juan ha realizado dos grandes viajes, asociados a su trayectoria educativa. El primero viaje de estudios fue en 1998, al concluir la educación secundaria obligatoria (visitas a Lisboa y a varias ciudades del centro y norte de España), fue la mejor semana de su vida. El destino del segundo viaje, con motivo de la conclusión de los estudios de Magisterio, fue la República Dominicana. La trayectoria biográfica de Juan aparece como algo estable, que tiene un sentido para su protagonista. Juan valora la familia, el deporte y la amistad, tres elementos que aparecen en el título de su autobiografía. Juan está completando su formación y aspira a ser funcionario del sistema educativo público de Andalucía. Hay que destacar que Juan es el primer titulado universitario de su familia, lo que suele llamarse un estudiante de primera generación (dos de sus primos habían iniciado estudios universitarios en el momento de redacción de la autobiografía). Juan piensa que los valores aprendidos en el núcleo familiar (la honradez, el trabajo y la constancia) son una pieza clave del éxito profesional y personal: 6 Mi vida gira en torno a mis buenos amigos, mi familia y el deporte. Sin ellos no sería la persona que soy con las características que poseo. Siempre se puede mejorar, pero en líneas generales estoy satisfecho con mi formación, con la vida que llevo y de la gente que me rodea. Contexto local de Juan. Juan ha nacido, crecido y vivido en Colgo hasta el inicio de sus estudios universitarios, momento en que se trasladó a una ciudad universitaria. Posteriormente, junto a tres amigos de su pueblo, ha vivido en Sevilla entre lunes y viernes, mientras preparaba las oposiciones de Magisterio y cursaba los estudios de Pedagogía. Los trabajos que ha tenido Juan han sido en Colgo. Para Juan, su pueblo y su familia son referencias identitarias importantes. Colgo es un pueblo de población estable, aproximadamente tiene el mismo número de habitantes a lo largo de los últimos 10 años. Ofrezco algunos datos sobre la economía de Colgo, correspondientes a 2006, anteriores, por tanto, a la crisis económica que tanto impacto ha tenido y sigue teniendo en España (para proteger la privacidad del estudiante, omito la fuente de la que proceden los datos). Existe un nivel de paro importante (560 hombres y 380 mujeres; 940 en total, en torno al 35% de la población activa), aunque una parte de la población activa está ocupada en la economía sumergida, mientras que, al mismo tiempo, recibe ayudas públicas por estar, oficialmente, sin trabajo. La agricultura constituye un sector económico importante (390 hombres y 260 mujeres; 650 empleados en total), aunque ha ido perdiendo peso a lo largo de la última década. Muchos habitantes de Colgo han trabajado y siguen trabajando como peones temporeros en las campañas anuales del algodón y de la aceituna. Le siguen los servicios (300 hombres y 180 mujeres; 480 en total), la industria (300 hombres y 100 mujeres; 400 en total) y la construcción (140 hombres y 10 mujeres; 160 en total). La renta familiar por habitante rondaba los 8.000 € en 2006 (la media andaluza era de 18.000€ aproximadamente). Esta renta tan baja indica una economía muy precaria en muchas familias. El impacto de la crisis económica se ha dejado sentir con intensidad en la comarca a la que pertenece Colgo, pues el desempleo se ha elevado hasta el 32% de la población activa. El nivel educativo de los mayores de 16 años es también bajo en Colgo. En 2006 había 250 analfabetos (70 hombres y 170 mujeres), 950 personas sin estudios y 1040 con enseñanza primaria (seis años de escolaridad). Esto supone que 2.240 personas tienen el nivel de primaria o inferior (más del 50% de la población mayor de 16 años). En el otro extremo, había 190 titulados universitarios. En este contexto, desarrollar una trayectoria educativa exitosa, que conduce a una titulación universitaria, representa algo muy positivo, para el sujeto, para la familia y para la propia comunidad local. Microbiografías de los miembros de cuatro generaciones: una mirada al siglo XX y a los inicios del siglo XXI. Juan ha reunido datos en su autobiografía sobre cuatro generaciones (bisabuelos, abuelos, padres y su propia generación). En su autobiografía presenta unas 35 microbiografías, algunas tienen una página de extensión, aunque la mayoría tienen entre 4 y 10 líneas de texto. En estas biografías breves aparecen diferentes cuestiones sobre ruralidades, territorios, estructura del empleo, modernización y cambio social. A continuación ofrezco un comentario sobre las cuatro generaciones trabajadas por Juan e incluyo algunas microbiografías como ejemplos. Señalo una fecha de referencia para el nacimiento de los miembros de cada una las cuatro generaciones (1.900; 1925; 1955; 1985). Esta diferencia es de 25 años para la generación de bisabuelos y de abuelos; y de 30 años en los dos casos restantes. 7 Generación de los bisabuelos. Los bisabuelos de Juan nacieron entre 1892 y 1905 (fecha de referencia: 1.900) Los bisabuelos paternos fueron policía local y peón agrícola (cultivos de arroz y del olivar). Las bisabuelas paternas fueron amas de casa, y además una de ellas fue costurera. Los bisabuelos y bisabuelas por parte de madre estuvieron vinculados en los cuatro casos a faenas agrícolas (aceitunas, algodón, matanza de cerdos). Un ejemplo de microbiografía de esta generación: A. (padre de mi abuela materna): Este hombre nació en Colgo en el año 1898. Los trabajos en el campo fueron sus principales tareas, puesto que en la época no había mucha más diversidad de trabajos. Se casó con su prima hermana en el año 1922. Durante la guerra civil española [1936-1939] se mantuvo al margen de cualquier ideología política de las que emergieron en el país. La misma posición de neutralidad conservó en los años del franquismo. Generación de los abuelos. Los abuelos, al igual que los bisabuelos, tuvieron una escolaridad breve y ninguno de ellos pasó de la educación primaria. Todas las abuelas y bisabuelas, además de trabajar, fueron amas de casa. Los abuelos nacieron en torno a 1920 (fecha de referencia: 1.925). Los abuelos maternos tuvieron un comercio de alimentación y, en el caso de la abuela materna, también trabajó en una fábrica de dulces de membrillo. La abuela materna trabajó en la agricultura. Juan recuerda con especial cariño a su abuelo paterno, que fue para Juan un gran mentor y una referencia ineludible en su trayectoria vital. Juan escribe sobre su abuelo paterno: Hombre que tuvo infinidad de trabajos relacionados con la agricultura, principalmente, y la ganadería. En vida realizó todo tipo de trabajos relacionados con el cultivo del olivar. Entre ellos recuerdo que mencionaba con especial crudeza la excavación de hoyos para la plantación de olivos. Otras de las múltiples ocupaciones de este hombre fueron la apertura de canales de agua para el riego del arroz, la crianza de cerdos y otros animales de granja, la recolección de trigo y cebada… Admirado en la localidad por gran cantidad de personas debido a su pundonor como trabajador incansable y a su generosidad como persona… Mi abuelo fue una de las personas que, sin duda, ha dejado huella en mí y a la que le debo gran cantidad de conocimientos acerca del transcurrir de la vida y de la historia, en la época que le tocó vivir. Murió en 2006, dejando una familia rota y un nieto que, a veces, no puede evitar el llanto y su recuerdo al observar las estrellas. Como homenaje personal, le escribí una carta a título póstumo que tengo colgada en Internet, para que todo aquel que quisiera, pudiera conocer un trocito de la vida de este hombre. Este documento lo reviso de vez en cuando, pues me sirve de ayuda para reconocer mis valores, dar de lo que, actualmente, poseo y sacar fuerzas de flaqueza. Generación de los padres y tíos. Los padres y tíos de Juan nacieron entre 1947 y 1966 (fecha de referencia: 1955). Uno de sus tíos, ya fallecido, fue peón agrícola y albañil, emigró a Alemania para trabajar en la construcción, fue también concejal del ayuntamiento de Colgo. Otro de los tíos de Juan trabajó durante muchos años en el sector de la panadería y el pan de molde. Fue deportista semiprofesional y logró triunfos en carreras de maratón y media maratón en Sevilla y San Petersburgo. Participó varias veces en la maratón de Nueva York, carrera en la que consiguió llegar entre los 20 primeros. Juan destaca la influencia de este tío en su iniciación al atletismo y al deporte. En la generación de los padres y tíos se sigue observando una fuerte dedicación a las labores agrícolas, pero éstas ya no son el único referente laboral de la familia. Los 8 hombres trabajan en la construcción, el comercio y la industria, a veces compatibilizando estas ocupaciones con tareas agrícolas y ganaderas (granja avícola, olivar, etc.). Las mujeres siguen en algunos casos dedicadas a la agricultura, pero se diversifican las opciones y las trayectorias laborales (celadora de un centro médico, industrias de transformación de alimentos, limpieza, empleada de comercio), a la vez que se generaliza la búsqueda de un puesto de trabajo. Transcribo dos ejemplos de microbiografías de una tía y un tío de Juan, en los que se refleja la pérdida de importancia de los trabajos agrícolas y la influencia de los matrimonios como mecanismo de movilidad social: M. (tía política de Juan): Su nacimiento se produjo en A. (provincia de Málaga). La cita localidad dista de Colgo unos 40 kilómetros, lo cual hizo posible el romance con mi tío A. Nació en 1966. En su currículum cuenta con el título de educación básica. Sus actividades profesionales han sido las de dependienta de un local dedicado a la venta de ropa, hasta que contrajo matrimonio, y la venta de productos de alimentación, a partir de entonces, en el local que regenta junto a mi tío. Desde su enlace matrimonial. Vive en mi localidad natal. A. (tío político de Juan): Nació en el año 1.949 en una familia con bastantes recursos económicos en la época. Principalmente ha realizado la profesión de herrero en una empresa de carpintería metálica formado por el grupo de hermanos. Hace algunos años, la empresa empezó a generar déficits, lo cual significó el abandono de esta actividad profesional, para dedicarse a tareas agrícolas en sus propios terrenos y a la construcción y posterior explotación de una granja avícola situada a escasos kilómetros de Colgo. El padre de Juan realizó estudios básicos. No pudo realizar su sueño de estudiar formación profesional en el sector de mecánica, pues en aquella época estos estudios sólo se realizaban en el norte de España, lo que implicaba un elevado costo. El padre es albañil desde hace 30 años, actividad que ha compaginado con la recolección de la aceituna. Hace 10 años el padre pudo comprar una pequeña finca de olivos, y desde entonces compatibiliza su trabajo como albañil y la dedicación a esta finca. En su tiempo libre, se dedica a jugar al dominó y a la práctica del deporte, especialmente el atletismo. La madre de Juan también realizó estudios básicos, y comenzó a trabajar pronto. Juan dice que la familia de la madre no veía ninguna utilidad a la educación. La madre ha trabajado, además de cómo ama de casa, como dependienta en el comercio de sus padres, en una fábrica de dulce de membrillo, en la recogida de aceituna y en el negocio familiar de joyería y relojería, que actualmente regenta el hermano de Juan. La trayectoria de los padres de Juan refleja la progresiva mejora del nivel económico en España. Los padres han logrado acceder a la propiedad de una pequeña finca rústica y han podido montar una tienda de joyería y relojería para el hijo mayor. También resulta interesante señalar la reducción del número de hijos a lo largo de las generaciones. En el caso de los padres y tíos de Juan, el número de hijos oscila entre uno y tres por familia (hay una pareja con tres hijos, tres parejas con dos hijos, y dos parejas con un hijo). Este factor también está haciendo posible ofrecer una mejor calidad de vida a los hijos. Generación de Juan, de su hermano y de sus primos. La generación de Juan y de sus primos ha nacido entre 1.975 y 1.992 (fecha de referencia: 1985). Hasta el momento, Juan es el único de su generación que ha concluido una titulación universitaria. Aunque pronto no será el único. Dos de sus primos están cursando estudios 9 universitarios. Esto refleja el cambio de tendencia en la formación de la nueva generación, en comparación con las generaciones anteriores de padres y abuelos, que tuvieron muchas más limitaciones para poder acceder a la universidad. El nivel económico ha ido mejorando, pero también se han creado nuevas universidades a lo largo de las últimas décadas. Esto ha hecho que cursar estudios universitarios sea más fácil y menos costoso. Los primos y primas de Juan, y también su único hermano, han dejado de lado las ocupaciones agrícolas, e intentan abrirse camino en el comercio, la industria y la construcción, en algunos casos como empresarios autónomos. Ofrezco la transcripción de tres microbiografías, que reflejan tres trayectorias diferentes de dos primas y un primo de Juan: R. (prima de Juan): Nace en Colgo en 1975. Entre sus estudios destaca la culminación del título de Enseñanza General Básica (EGB) y posterior realización de un módulo profesional de auxiliar administrativo. A renglón seguido, no pudo hacer efectiva [laboralmente] su titulación, teniendo que conformarse con trabajar en un supermercado. Está casada desde el año 2.000. M. (prima de Juan): Nació en el año 1.978. En el apartado académico ostenta el título de EGB, el grado profesional medio y superior de administrativo y, en la actualidad, cursa [el primer año] en la Universidad de Sevilla. De forma profesional, ha ejercido sus estudios de administrativo en varias empresas y desde hace 5 años lo viene haciendo en una empresa municipal. A. (primo de Juan): Nacido en el año 1.978 en la localidad de Colgo. En el plano académico, terminó los estudios de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y siguió formándose en un módulo profesional de mecánica. En las prácticas de dicho módulo, trabajó en una empresa dedicada a la fabricación de remolques y carruajes, en la que sigue actualmente. LAS NARRATIVAS AUTOBIOGRÁFICAS: ENTRE LA EXPERIENCIA SUBJETIVA Y EL ANÁLISIS SOCIOCULTURAL. Escribir la propia autobiografía habitualmente constituye algo sorprendente y agradable. También suele ser, paradójicamente, una tarea difícil, que es vivida con miedo, ansiedad e inquietante incertidumbre. El narrador se enfrenta a la escritura de su propia vida, una tarea que casi siempre emprende por vez primera, sin experiencias ni ensayos anteriores. La escritura personal no es fácil y provoca un ineludible cuestionamiento existencial, que rompe con las seguridades y convenciones de la propia existencia. Las actitudes iniciales en relación con la escritura autobiográfica varían mucho de unas personas a otras. También influye el marco dentro del cual se realiza la tarea. El autobiógrafo se impone a sí mismo algunas limitaciones, en relación, por ejemplo, con los potenciales lectores de la narrativa personal, sobre todo en contextos institucionales (formación, reinserción laboral, validación de competencias, etc.). Al final, el resultado es valorado positivamente, pues el narrador percibe que se ha des-cubierto a sí mismo, que ha explorado territorios olvidados o ignotos, que ha conseguido una nueva y más completa comprensión de sí mismo, que ha entendido mejor las poderosas influencias de las familias, las comunidades y las culturas sobre su historia y su persona. Habitualmente, los narradores concluyen su tarea valorando la narrativa escrita como un legado, digno de ser transmitido a las personas próximas, incluso a los futuros hijos; en otros casos, mencionan el carácter inacabado de la autobiografía y hacen propósitos de continuar escribiendo en el futuro. Hablan de la necesidad de profundizar, de que no hubo