EL CRISTO DE LA CLEMENCIA:
ITINERARIOS DE UNA IMAGEN
EXCEPCIONAL
THE CHRIST OF CLEMENCY:
ITINERARIES OF AN EXCEPCIONAL IMAGE
a aEl dE bEsa GuTié Ez
debesa[email p o ec ed]
A pesa de la ex ensa bibliog a ía que exis e en o no al C is o de la Clemencia de Juan Ma ínez
Mon añés, siemp e ha exis ido cie a con usión en o no a los espacios en los que ha es ado almace-
nado o expues o, desde su llegada al monas e io de la Ca uja has a su depósi o en la sac is ía de los
Cálices de la ca ed al de Se illa. En el p esen e es udio se o ece una secuencia c onológica que aba ca
las dis in as si uaciones que obliga on a mo iliza a la imagen, o eciendo in o mación en o no a los
dis in os espacios que ha ocupado a lo la go del siglo XIX.
Palab as cla e: Juan Ma ínez Mon añés; C is o de la Clemencia; ca ed al de Se illa; Museo de
Bellas A es de Se illa; siglo XIX.
In spi e o he ex ensi e bibliog aphy ha exis s abou he Ch is o Clemency by Juan Ma í-
nez Mon añés, he e has always been some con usion abou he places in which i has been exposed
o deposi ed om his a i al o he Ca husian Monas e y un il his deposi in he Chalices’s Sac is y
a he Ca hed al o Se ille. This pape o e a ch onological sequence ha includes he di e en si ua-
ions ha o ced o mo e he image, o e ing in o ma ion abou he di e en spaces ha i has occu-
pied along he 19 h cen u y.
Keywo ds: Juan Ma ínez Mon añés; Ch is o Clemency; Ca hed al o Se ille; Museum o Fine
A s o Se ille; 19 h cen u y.
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
Ra ael de Besa Gu ié ez244
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
INTRODUCCIÓN: DONACIÓN A LA CARTUJA
El C is o de la Clemencia ue enca gado a Juan Ma ínez Mon añés po el a -
cediano de Ca mona, Ma eo Vázquez de Leca en 16031, siendo donado pos e io -
men e al monas e io de San a Ma ía de las Cue as el 24 de sep iemb e de 1614
“con exp esa condición de que jamás se sacase ni enajenase del con en o”2, ci -
cuns ancia que, como se e á a con inuación, quedó muy lejos de se cumplida
(Figu a 1). Una ez llegó a la Ca uja, es u o en p ime luga en la capilla del Na-
cimien o o de San B uno, pasando en 1616 a ins ala se en la capilla de San a Ana,
en la que podía ene cul o público3.
La mo ilización del C uci icado llegó con la in asión ancesa a p incipios
del siglo XIX. A pesa de los in en os po p o ege la Ca uja, e a lógico que de-
bido a su g an ex ensión e minase con i iéndose en o aleza y almacén pa a
los anceses. Debido al in e és de los in aso es en conse a odas las iquezas
pa imoniales posibles, se o denó el aslado de es as a las dependencias del Al-
cáza en un p oceso que du ó ca o ce días, iniciándose el 15 de ab il de 1811 y ex-
endiéndose has a el 30 del mismo mes, dedicando algunos días de es e pe iodo a
la acomodación de los bienes4. Lógicamen e, la ob a de Mon añés, jun o al es o
de g andes ob as a ís icas, es u o cus odiada en el Alcáza du an e la amenaza
in aso a, la cual du ó has a 1812, momen o en el que, a pesa de las limi acio-
nes económicas, se inició un p oceso de de olución del pa imonio allí a eso ado.
El p ime en ío de piezas a la Ca uja se e ec uó el 17 de julio de 1813, aun-
que no se ía has a una segunda emesa echada el 13 de oc ub e en la que pode-
mos localiza al C uci icado den o del lis ado de ob as de uel as: “Una e ixe de
C is o C usi icado, su au o Mon añez”5.
1 HERNÁNDEZ DÍAZ, José: Juan Ma ínez Mon añés (1568-1649). Se illa, 1987,
p. 111.
2 HAZAÑAS Y LA RUA, Joaquín: Vázquez de Leca 1573-1649. Se illa, 1918, p. 101.
3 FERNÁNDEZ ROJAS, Ma ilde: Pa imonio a ís ico de los con en os masculinos
desamo izados en Se illa du an e el siglo xix: T ini a ios, F anciscanos, Me ceda ios, Je ó-
nimos, Ca ujos, Mínimos, Ob egones, Meno es y Filipenses. Se illa, 2009, p. 408.
4 RAMOS SUÁREZ, Manuel An onio: “El monas e io de la Ca uja de Se illa. Ocu-
pación Napoleónica y uel a al o den”, A chi o Hispalense, 256-257, 2001, p. 219.
5 A chi o Gene al del Palacio Real, copia mic o ilmada del A chi o del Real Alcá-
za de Se illa, caja 600, exp. 32, “Relación de pin u as que se encon aban en los Reales
Alcáza es y ue on de uel as al monas e io de la Ca uja as la ocupación napoleónica”;
consul ado en RAMOS SUÁREZ, M. A.: “El monas e io de la Ca uja de Se illa…”, op.
ci ., p. 240.
El C is o de la Clemencia: i ine a ios de una imagen excepcional 245
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
LA DESAMORTIZACIÓN DE MENDIZÁBAL
De es a o ma podemos ubica al C is o de la Clemencia de nue o en su ca-
pilla de la Ca uja, en la que pe manece ía has a la llegada de la desamo ización
de Mendizábal en 1835. Los dis in os dec e os desamo izado es implica on una
se ie de p oblemas a los que u ie on que hace en e de la o ma más e icaz po-
sible, ya que es aba en juego la in eg idad del pa imonio de la ciudad. T as co-
noce se la sup esión de monas e ios y casas eligiosas, el gobie no au o izó la
c eación de comisiones p o inciales supe isadas po las academias de bellas a -
es, des inadas a “examina , in en a ia y ecoge cuan o con engan los a chi os
y biblio ecas de los monas e ios y con en os sup imidos, y las pin u as, obje os
de escul u a u o os que deban conse a se”, abajos que se hicie on o iciales a
a és de la eal o den de 29 de julio de 18356. Las ob as de a e ecogidas con o -
ma ían la base del Museo P o incial, cuya c eación ino au o izada con la eal
o den de 16 de sep iemb e de 1835, así como la elección de un edi icio que esul-
ase adecuado pa a al emp esa.
T as el nomb amien o de la “Comisión Recolec o a” pa a Se illa y su p o-
incia, se decidió que los abajos debían empeza se po “los Con en os ex a-
mu os en que con mayo acilidad pod ían eme se maliciosas ex acciones”7. De
es a o ma, el equipo des inado a a ende la Ca uja, San Je ónimo de Buena is a
y San Isido o del Campo ue el compues o po José Bécque , Juan Felipe Qui-
oga, Juan de As o ga y Manuel de Zayas. Debido a que en es a p ime a jun a no
se llega on a conc e a odos los medios con los que disponían pa a en en a se
a la ecolección de ob as, se ins ó a con inua la sesión el 23 de oc ub e de 1835.
En aquella eunión se ol ió a hace hincapié en la necesidad de adop a medidas
más e icaces pa a e i a los nume osos obos que es aban su iendo du an e odo
es e p oceso. T as ello se pasó a a a el o o g an p oblema con el que se encon-
aban, el de ca ece aún de un edi icio pa a el museo y eniendo que ecu i a de-
pósi os o almacenes: “Se de e minó que los espec i os Comisionados pasasen a
la Ca uja y Capuchinos, y clasi icando los E ec os que debían des ina se al Mu-
seo, los deposi asen en Ha i acion con enien e y los deja an enca gados a la cus-
odia de las pe sonas à cuyo ca go es u iesen los e e idos Edi icios”8.
El encon a un local adecuado pa a el almacenamien o de las ob as ue el
g an p oblema que se desa olló de o ma pa alela a la ecolección en sí misma.
Desde un p incipio se ba aja on a ias sedes pa a el Museo, siendo el con en o
de San Pablo el que gozaba de mayo in e és po pa e de los comisionados. Sin
emba go, López Cepe o compa ió con el es o de la jun a las di icul ades con las
6 Gace a de Mad id, nº 217, 4-8-1835.
7 A chi o de la Comisión de Monumen os de Se illa (A.C.M.S.), Lib o de ac as i,
9-10-1835.
8 ibidem, 23-10-1835.
Ra ael de Besa Gu ié ez246
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
que se es aba encon ando en la pe ición de es e edi icio9, sugi iendo como al e -
na i a el uso del hospi al del Espí i u San o que es aba a la espe a de se desocu-
pado po una disposición del gobie no.
Se iene cons ancia de que en ado el año 1836, a pesa de no habe se en-
con ado un local pa a el museo, las a eas de ecolección de ob as siguie on de-
sa ollándose g acias al uso de un depósi o o almacén. Tenemos conocimien o
de que en el mes de ma zo ya es aba en uncionamien o un luga de almacena-
mien o pa a las piezas desamo izadas pues o que, en la jun a del 7 de ma zo de
1836, “se enca gó á los Comisionados que an es habían hecho los Yn en a ios de
Ca uja se pe sonasen con el Comisionado de Amo izacion pa a o maliza los
Yn en a ios”10. Si ya en es e momen o se puede in ui el uncionamien o de un
almacén como base de ope aciones, se ía en la jun a del 17 de ma zo cuando nos
encon amos con la con i mación de su exis encia: “El Domingo á las 12 se ea-
liza á la ope ación de ma ca los Cuad os que nue amen e hayan en ado en el
Depósi o y no lo es u ie an, y se ec i ica an los in en a ios de los ecogidos”11.
De es a o ma sabemos que el monas e io de la Ca uja ue uno de los p ime-
os edi icios en se in e enidos y que, en ado el mes de ma zo de 1836, sus ob as
p incipales debían es a cus odiadas en un almacén a la espe a de se in en a ia-
das co ec amen e. Po lo an o, ¿dónde se encon aba exac amen e en es e mo-
men o el C is o de Mon añés?
Siguiendo la c ónica del p oceso, se uel e a incidi en la exis encia de un al-
macén a ias eces, pe o solo en una ocasión se lo nomb a como el “almacén de
la calle Colche os”12. Al localiza la calle en el plano de Ola ide de 1771 (Figu a 2)
puede e se que coincide con la ac ual calle Te uán, luga en el que se encon aba
el hospi al del Espí i u San o, edi icio que se ci a an e io men e como una hipo-
é ica sede al e na i a en caso de que no se llegase a consegui San Pablo. De ahí
que podamos deci con ce eza que se consiguiese el Hospi al del Espí i u San o
–o alguna de sus dependencias– y uese empleado como depósi o de ob as eco-
gidas, mien as que la comisión siguiese a la espe a de la ob ención de San Pablo
como sede pa a el u u o Museo.
Po lo an o, podemos conclui que, du an e es e p ime imes e de 1836,
es muy posible que el C is o de la Clemencia se localizase almacenado en el de-
pósi o de la calle Colche os, aunque no se puede desca a la exis encia de algún
o o almacén del que no enemos no icias, algo p obable debido al impo an e nú-
me o de ob as ecogidas.
9 ibid., 30-10-1835.
10 ibid., 7-3-1836.
11 ibid., 17-3-1836.
12 ibid., 11-7-1836.
El C is o de la Clemencia: i ine a ios de una imagen excepcional 247
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
Finalmen e, y as meses de insis encias y negociaciones, se aco dó la oma de
posesión del con en o de San Pablo el 12 de ab il de 183613. En p incipio conside-
aban es e espacio como el que se des ina ía a u u o Museo P o incial, unción
que como e emos a con inuación, e minó limi ándose a la de almacenamien o.
P ác icamen e, a la semana de oma se San Pablo, comenza on los abajos de
aslado de ob as, lo que lle a a pensa que du an e la p ima e a de 1836 cabe la
posibilidad que pasase a deposi a se en el con en o de San Pablo la imagen del
C is o de la Clemencia.
Meses más a de, ecibió López Cepe o la eal o den de 20 de junio de 1836,
median e la cual se des inaba el con en o de San Pablo al es ablecimien o de las
o icinas de Hacienda, o eciéndose a cambio cualquie o o edi icio pa a la ins-
alación del Museo.
A pesa de la eal o den, la comisión siguió u ilizando con no malidad el edi-
icio como luga de euniones y habili ando sus salas pa a el almacenamien o de
las ob as desamo izadas, no iniciándose has a el mes de oc ub e de 1836 las ne-
gociaciones pa a a a de suspende las o icinas de Hacienda que ya exis ían en
el con en o14.
TRASLADO A LA CATEDRAL POR LA AMENAZA DE LA GUERRA
CARLISTA
Sin emba go, llegó el in ie no de aquel 1836 y Se illa se encon ó en uel a en
plena agi ación debido a la gue a ca lis a. La p esencia amenazan e de la expe-
dición del gene al Gómez amed en ó al pe sonal de la comisión as la oma de
Có doba en el mes de oc ub e15. En aquel momen o, las ob as ecogidas es aban
dis ibuidas en e el hospi al del Espí i u San o y San Pablo, la sede p o isional
del museo.
“Cuando Gómez en ó en Ecija y Se illa emió se ocupada po el mismo, el
Alcalde Cons l. Dn. Fco. de Paula Mendez pasó o icio a Cepe o echo en 7 de Oc-
ub e de 36, diciéndole qe e acuase de cuad os en el momen o al dicho hospi al,
des inado a los he idos qe esul asen de la de ensa de la ciudad; y a las once de la
noche, es o es, es ho as después de ecibida la no i icación del alcalde, un comi-
sa io de gue a se p esen ó a ecoge las lla es de los almacenes pa a pone en la
calle odo lo qe con enían”16.
13 A.C.M.S., Lib o de ac as i, 11-4-1836.
14 ibid., 10-9-1836.
15 RAMÍREZ OLID, José Manuel: “La p ime a gue a ca lis a en osuna. La expedi-
ción del gene al Gómez”, Cuade nos de los Amigos de los Museos de Osuna, 15, 2013, pp.
20-27.
16 PABÓN, Jesús: “Del Deán López Cepe o: Apun e au óg a o y au obiog á ico”, Bo-
le ín de la Real Academia de la His o ia, T. CLXXI, nº III, 1974, p. 473.
Ra ael de Besa Gu ié ez248
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
La llegada del gene al Gómez a la p o incia de Se illa le ue no i icada in-
media amen e a López Cepe o jun o a la o den exp esa del alcalde de e i a de
o ma u gen e odo el pa imonio del hospi al del Espí i u San o de ca a a la po-
sibilidad de ene que acoge a los posibles he idos que esul asen del hipo é ico
en en amien o. El p oblema p incipal es que jun o a la o den no se le o eció nin-
gún espacio o local en el que deposi a las piezas que exis ían en el hospi al. De
o ma pa alela quedaba además desca ada la posibilidad del aslado a San Pa-
blo, debido a que acababa de ins ala se en él un ba allón.
Añadi la p oblemá ica de que los coleccionis as ex anje os acechaban a la
espe a de encon a se con un caos simila al de la in asión ancesa que les e-
sul ase a o ecedo pa a la adquisición de ob as de maes os se illanos de o ma
despiadada, con especial a ención en las ob as de Mu illo.
An e aquella si uación an c í ica solici ó unas ho as más has a el día si-
guien e, ga an izando a cambio la e acuación de las ob as. Uno de los ac o es
de e minan es pa a sal a aquellas ob as ue el que en ese momen o desempeñase
Cepe o el ca go de mayo domo de la ca ed al, luga pe ec o adonde aslada
las piezas desde el hospi al del Espí i u San o. Además, aquel ca go le pe mi ió
ap o echa al pe sonal de la misma, o ganizando cuad illas a las que se unie on
ecinos, g acias a los que inalmen e se consiguió el obje i o: “El día amaneció
enmedio de un con lic o gene al en qe solo la ac i idad y cons ancia de un hom-
b e de hie o hubie a podido lle a a cabo la aslación de los cuad os a los alma-
cenes de la Iglesia, empleando has a ca os de la basu a y o os medios de di ícil
e e encia”17.
En es e momen o es cuando el C is o de la Clemencia debió de llega po p i-
me a ez a a eso a se en el que se ía su emplazamien o de ini i o en el u u o: “y
a ue za de uegos y e lecciones pudo alcanza del Comisa io qe espe ase has a
las doce de la mañana siguien e a cuya ho a end ía asladados los [cuad os], al-
gunos muy g andes y pesados qe se gua daban en el Hospi al, sin con a o as mu-
chas cosas, qe no siendo cuad os e an sí muy dignas de conse a se pa a el mundo
de las a es y de las le as”18.
T as la ma cha del gene al Gómez con sus opas hacia el no e, la ciudad de
Se illa ue ol iendo a la no malidad de o ma p og esi a y mi ando a López Ce-
pe o como una igu a c ucial en la sal agua da del pa imonio de la ciudad du-
an e la amenaza de gue a.
En la siguien e Jun a del Museo, se a ó el p oblema que había quedado as
la amenaza de con ienda: los ba allones ins alados en San Pablo. Aquello ep e-
sen aba una emenda amenaza pa a el pa imonio allí a eso ado, ya uese po la
me a p esencia o po que desembocase en o o ap esu ado aslado de ob as si-
guiendo el ejemplo del caso de hacia escasos meses.
17 ibidem.
18 ibid., p. 473.
El C is o de la Clemencia: i ine a ios de una imagen excepcional 249
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
“El S . Ma ques de A co he moso que los e ec os que enia almacenados en
S. Pablo es aban espues os po las ci cuns ancias de in asión enemiga de que se
eia amenazada la Ciudad, á se desalojados con p ecipi ación, po que uese
necesa io el o o edi icio pa a las o i icaciones de la Ciudad, o bien pa a alo-
ja opa como ya en la ac ualidad la había. La Comision omo en conside ación
es e pun o in e esan isimo, y aco do que se asladasen los e ec os mas p eciosos
al Colegio de S. Miguel. Sin emba go de deja eunido lo menos in e esan e en
el Re ec o io de S. Pablo pa a no pe de la posesion del edi icio, in e in S.M. e-
suel e del des ino qe ha de da se á es e edi icio. Nomb o al S . Cepe o pa a qe pa-
sase a e al S Dean de la S a Iglesia sob e es e pa icula ”19.
De es a o ma decidie on aslada las piezas más aliosas al colegio de San
Miguel20, dejando las menos in e esan es en el e ec o io del con en o de San Pa-
blo como p e ex o pa a no pe de la i ula idad del edi icio mien as se esol ía po
el gobie no su des ino. La jun a ap o echó el ca go de mayo domo de López Ce-
pe o pa a enca ga le a él la a ea de pone se en con ac o con el deán de la ca ed al.
La combinación del e o a la gue a y la desidia de los miemb os de la Jun a
del Museo en e a cualquie ema pa imonial hizo que ecayese oda la espon-
sabilidad sob e López Cepe o. De ahí que decidiese disol e la Jun a as no ha-
be encon ado apoyo alguno en la an e io amenaza de con ienda: “En ninguno
de es os ac os in e ino la au o idad, y menos la Jun a del Museo, que quedó e-
ducida a mí solo, y solo yo, me a e o a deci lo a la az del mundo, hubie a po-
dido en aquellas ci cuns ancias lle a a cabo emp esa an di ícil y a iesgada,
pa a cuyo desempeño nadie me p o eyó de medios, ni de auxilios, más que en los
que po azón de mi o icio enía a mi disposición de la Fáb ica de la Iglesia, pe o
el amo a las a es y a la Pa ia me suminis ó la su icien e ac i idad y diligencia
pa a que odo se pusie a a sal o, y aún en úl imo caso de la in asión, se hallasen
en si io segu o”21.
Manuel López Cepe o cumplió e icazmen e el enca go de pone se en con-
ac o con el cabildo, al que le mani es ó “el pelig o g a e que co ían muchos mo-
numen os His ó icos y A ís icos espa cidos en a ios con en os, cuyos edi icios
es aban des inados, algunos a cua eles y o os condenados a la demolición”22.
De es a o ma consiguió la au o ización pa a el depósi o en la ca ed al de ob as
19 A.C.M.S., Lib o de ac as i, 2-12-1836.
20 La elección del colegio de San Miguel e a la más idónea de ca a a una u u a acep-
ación del aslado de piezas a la ca ed al, ya que es e se encon aba jus o en en e.
21 MERCHÁN CANTISÁN, Regla: El Deán López-Cepe o y su colección pic ó ica.
Se illa, 1979, p. 50.
22 A chi o de la Ca ed al de Se illa (A.C.S.), Ac as Capi ula es de 1837, . 1l -12 ,
ci a consul ada en PALOMERO PÁRAMO, Jesús: “La Colección escul ó ica: los ondos
gó icos, enacen is as ba ocos”, en Ob as Maes as del Museo de Bellas A es de Se illa.
Siglos xV-xViii (pequeño y mediano o ma o). Se illa, 1992, p. 49.
Ra ael de Besa Gu ié ez250
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
que es aban en San Pablo y en el ce cano colegio de San Miguel, epa iéndolas
“po la Sac is ía Mayo , Sac is ía de los Cálices y capillas de San José, San An o-
nio y San F ancisco”23.
Años después, en la c ónica se illana de Amado de los Ríos de 1844 se aplau-
dió el abajo de Cepe o a la ez que se incidió en un de alle cu ioso, el de la eac-
ción de los iaje os al e las impo an es ob as del Museo inme sas en la ca ed al
de Se illa, de en e las cuales con segu idad des aca ía el C uci icado de Mon a-
ñés: “aquel hon ado sace do e, que e a á la sazón mayo domo de áb ica de la
san a y pa ia cal iglesia, les o eció un asilo espe able en la ca ed al de Se illa,
cuyos mu os en iquecie on po algún iempo. Allí los doc os iage os, que ie-
nen á es e suelo de encan os pa a goza sus bellezas, con emplaban, alumb adas
po la luz acilan e y mis e iosa de las gó icas id ie as, las inmo ales c eaciones
del g an pin o de Andalucía: allí sob ecogida el alma á is a de an os p odigios,
bajo an g andiosas bó edas, se ol idaba de la e oz o men a, que en o no de
aquel sag ado ecin o b amaba desencadenada, y allí en in, acudían á bebe ins-
pi aciones los a is as, cuyas pací icas glo ias son hijas del e i o”24.
EN EL MUSEO DE BELLAS ARTES DE SEVILLA
Llegado el año 1837 se c eó una nue a comisión cien í ico-a ís ica esponsa-
ble del Museo a la que se pe mi ió la elección de un local nue o25. Mien as an o,
el con en o de San Pablo siguió uncionando como almacén debido a que los a-
bajos de ecogida ol ie on a desa olla se. Se llegó al pun o de que se excedie on
sus posibilidades de almacenaje as la ecolección de los cuad os del colegio de
San o Tomás, eniendo que ol e a ecu i se al depósi o de piezas en la ca ed al.
Se ía el 7 de oc ub e de 1837 cuando en jun a, decidió la comisión p opone
el an iguo con en o de la Me ced como el ideal pa a desa olla en él el u u o
Museo P o incial. El p oceso pa a ob ene lo se ex endió a lo la go del año 1838,
du an e el cual se iene cons ancia del mo imien o de ob as de a e a San Pa-
blo con cuad illas di igidas po Cab al Beja ano. Ap oximadamen e un año ue
el iempo que se a dó en habili a el local, quedando es ablecido o icialmen e el
Museo ac ual po p ime a ez en el mes de oc ub e de 1839 g acias a los abajos
que lle a on a cabo el ma qués de A co He moso y Cab al Beja ano.
Una ez iniciado el uncionamien o de la ins i ución, aún quedaba pendien e
la ecogida de un g an núme o de ob as deposi adas en o os espacios, como e a el
caso del C uci icado de Mon añés, que se encon aba en la ca ed al jun o a o as
impo an es escul u as. Queda como es imonio de ello un lis ado de escul u as
23 PALOMERO PÁRAMO, J.: “La Colección escul ó ica…”, op. ci ., p. 49.
24 AMADOR DE LOS RÍOS, José: Se illa pin o esca o Desc ipción de sus más céle-
b es monumen os a ís icos. Se illa, 1844, p. 355.
25 Real Dec e o de 27-4-1837.
El C is o de la Clemencia: i ine a ios de una imagen excepcional 251
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
incluido den o de un in en a io i mado po Cab al Beja ano el 31 de diciemb e
de 1840 (Figu a 3)26. En e ellas no solo encon amos al C is o de la Clemencia,
sino o as ob as del mismo au o , las magis ales piezas de To igiano o las Vi -
udes de Juan de Solís.
El p oceso pa a el aslado de las piezas de la ca ed al al Museo se inició as
o icia el je e supe io polí ico al cabildo el 28 de julio de 1841 solici ándole que
se en egase a Cab al Beja ano “los e ec os a ís icos deposi ados en la San a
Iglesia”27, pe ición acep ada en la sesión capi ula del día siguien e. El p oceso se
ex endió has a pasada la p ima e a del año 184228 debido al impo an e núme o
de ob as que se encon aban deposi adas en la ca ed al, siendo p incipalmen e las
de g an amaño, caso de la inmaculada Colosal de Mu illo o el Ma i io de San
And és de Roelas. En el caso de las escul u as, no a da on an o en ins ala se en
el an iguo con en o de la Me ced, ya que enemos no icias de su p esencia en el
Museo en la Se illa A ís ica de Juan Colón y Colón, ob a e minada de edac-
a en oc ub e de 184129.
En es a ob a pione a en su géne o, Colón ealizó un es udio de los p incipa-
les monumen os a des aca de Se illa, coincidiendo con los p ime os años en los
que el Museo aún es aba siendo mon ado. La c ónica de la isi a al edi icio e-
sul a eno memen e in e esan e, ya que o ece un es imonio en p ime a pe sona
de cómo el esc i o se encon ó con el caos que impe aba en los p ime os años de
c eación.
Colón empieza nomb ando cómo as la desamo ización pasa on las iquezas
a se cus odiadas en aquel edi icio pa a o ma lo que se ía la colección pública a -
ís ica de la ciudad de Se illa. Resul a que, a ojos del pueblo, odo lo que odeaba
al Museo e a un mis e io en el que solo se e a conscien e de lo que se hacía de pue -
as pa a aden o. En la isi a del c onis a a ó de consegui in o mación sob e lo
que se ges aba, a lo que solo ecibió nega i as: “Hace años que se es á en la o ma-
ción del Museo i oda ía al p esen e ca ece Se illa de un eso o público p opio de
su p o incia. Pa ece que el mis e io en uel e á es e es ablecimien o, pues noso os
al a a de saca algunos apun es sob e lo que apa ece en la ac ualidad, no hemos
podido hace lo, po halla nos con obs áculos i p ohibiciones: sin duda po que en
España es deli o hace un bien al pais. ¡T is e a alidad!”.
26 A chi o de la Real Academia de Bellas A es de San a Isabel de Hung ía, An ece-
den es del Museo P o incial de Pin u as y Escul u as de Se illa. Exis e una copia de es e in-
en a io en el A chi o del Museo de Bellas A es de Se illa.
27 A.C.S., Au os Capi ula es 1841, . 77 . Consul ado en PALOMERO PÁRAMO, J.:
“La Colección escul ó ica…”, op. ci ., p. 49.
28 A.C.S., Au os Capi ula es 1842, . 73 -74. Consul ado en PALOMERO PÁRAMO,
J.: “La Colección escul ó ica…”, op. ci ., p. 50.
29 COLÓN Y COLÓN, Juan: Se illa A ís ica. Se illa, 1841, pp. 141-145.
Ra ael de Besa Gu ié ez258
LABORATORIO DE ARTE 29 (2017), pp. 243-258, ISSN 1130-5762
e-ISSN 2253-8305 - DOI h p://dx.doi.o g/10.12795/LA.2017.i29.12
Figu a 4. Documen o au o izando el depó-
si o del C is o de la Clemencia en la ca e-
d al, 11-4-1845. A chi o de la
Real Academia de Bellas A es
de San a Isabel de Hung ía.
Figu a 5. Documen o au o izando el de-
pósi o del C is o de la Clemencia en la
ca ed al, 11-4-1845. A chi o de la Real
Academia de Bellas A es de San a
Isabel de Hung ía.
Figu a 6. Resgua do de ecogida del C is o de la Clemencia,
31-5-1845. A chi o de la Real Academia de Bellas A es
de San a Isabel de Hung ía.