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De Mujeres, Museos y Redes sociales. Porque Museo viene de Musa

Abstract

Esta investigación que venimos a exponer surge de la necesidad de devolver el nombre a esas mujeres que quedaron descritas en los inventarios de los museos como “hermana de”, “esposa del pintor” o “señora de”, y más concretamente en los del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Los convencionalismos de la sociedad del XIX, en que eclosionan las instituciones museísticas, favorecieron este semianonimato que se ha asumido y perpetuado en el tiempo. La labor y el deber de los centros de enseñanza, en sus distintos niveles, y de las instituciones culturales, como los museos, es ser punta de lanza del rescate de la memoria de esas mujeres.

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De Mujeres, Museos y Redes sociales. Porque Museo viene de Musa

Author: Páez Morales, Lourdes
Publisher: SIEMUS (Seminario Interdisciplinar de Estudios de las Mujeres de la Universidad de Sevilla)
Year: 2018
Source: https://idus.us.es/bitstreams/5d3773e5-991d-4242-96b4-1e171f93030e/download
DE MUJERES, MUSEOS Y REDES SOCIALES.
PORQUE MUSEO VIENE DE MUSA
Páez Mo ales, Lou des
RESUMEN
Es a in es igación que enimos a expone su ge de la necesidad de de ol e el nomb e a esas
muje es que queda on desc i as en los in en a ios de los museos como “he mana de”, “esposa
del pin o ” o “seño a de”, y más conc e amen e en los del Museo de Bellas A es de Se illa. Los
con encionalismos de la sociedad del XIX, en que eclosionan las ins i uciones museís icas,
a o ecie on es e semianonima o que se ha asumido y pe pe uado en el iempo. La labo y el
debe de los cen os de enseñanza, en sus dis in os ni eles, y de las ins i uciones cul u ales,
como los museos, es se pun a de lanza del esca e de la memo ia de esas muje es.
PALABRAS CLAVE
Museos, muje es, edes sociales, memo ia, in es igación
ABSTRACT:
The pu pose o his esea ch a ises om he need o speci ying he name o hose women who
we e desc ibed as "sis e o [ he pain e ]", "wi e o he pain e " o "mo he o [ he pain e ]" in he
in en o ies o he museums, speci ically a he Museum o Fine A s o Se ille in en o ies. The
adi ional ideas o 19 h cen u y socie y -when museums lou ished- a o ed his semi-anonymi y
ha has been assumed and pe pe ua ed o a long ime. The wo k o educa ional cen e s, a hei
a ious le els, and cul u al ins i u ions, such as museums, is hono ing hose women´s memo y.
KEYWORDS
Museums, women, social media, memo y, esea ch
DE MUJERES, MUSEOS Y REDES SOCIALES
PORQUE MUSEO VIENE DE MUSA
Es a in es igación su ge de la necesidad de conc e a el nomb e de esas muje es que
queda on desc i as en los in en a ios de los museos como “he mana de”, “esposa del pin o ” o
“seño a de”, sin que hayan ascendido -ni haya impo ado que no asciendan- sus nomb es y
apellidos. Hay que eseña que los con encionalismos de la sociedad del XIX, en que eclosionan
las ins i uciones museís icas, a o ecie on es e semianonima o, que se ha asumido con o al
na u alidad po pa e de los conse ado es de museos −mayo i a iamen e homb es desde los
inicios de la exis encia del cue po− y ha acabado pe pe uándose en el iempo. La His o ia del
A e es una de esas disciplinas −una pa cela den o del es udio de la His o ia− en las que se
hace necesa ia una e isión del papel de la muje , con el obje o de p omo e la isibilización de
las mismas. Las muje es han es ado implicadas en su de eni al habe sido modelos
−es igma izadas socialmen e muchas de ellas po se lo−, o a is as −que han enido que hace
en e has a echas muy ecien es a las abas de un o icio, el del a e, asumido como
masculino− y se así, en ambos casos, suje os de pleno de echo en la c eación de cul u a.
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UNA HISTORIA DEL ARTE SIN MUJERES
Desde las p opias aulas uni e si a ias, den o de la especialidad de His o ia del A e, se
ha enido haciendo una omisión absolu a de la exis encia de la muje como c eado a o como
modelo pa a el a e. A eces su p esencia en es as enseñanzas ha cons i uido una simple
anécdo a, con la mención de alguna que o a modelo, como Simone a Vespucci a la que pin a a
Bo icelli, siendo la inspi ado a de sus bellísimos pe sonajes emeninos, pe o edundando en el
ol de la muje como me o suje o bello, digno de con emplación, deco a i o y acceso io. En un
mensaje i al que ha ci culado ecien emen e po las edes sociales, se pone de elie e es a
si uación disc imina o ia. Su con enido es es e:
“Es más ácil en a en un museo como musa desnuda, que como a is a con nomb e
emenino. En 1985, solo el 5% de los a is as del Me opoli an de NY e an muje es. Mien as que
el 85% de los desnudos e an emeninos. A día de hoy los núme os no han cambiado mucho”.
Figu a 1. Mensaje i al sob e la disc iminación de las muje es en los museos
Fuen e: PlayG ound
Y así es. El mensaje e mina ci ando la exposición que el Museo del P ado dedicó en
2017 a Cla a Pee e s, la p ime a mues a monog á ica a una muje as 200 años de his o ia de
la ins i ución.
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Pa a muchos p o eso es uni e si a ios -e incluso p o eso as- ci a a So onisba de
Anguissola, Ma ía Luisa Roldán, A emisia Gen ileschi, Be he Mo iso , Na alia Goncha o a,
Louis Bou geois, F ida Kahlo o Tama a de Lempicka, algo más conocidas po el público gene al
que la mayo pa e de las a is as, no pasa de la simple mención, sin llega a desg ana se o
po meno iza se su p oducción o es ilo, como sí se hace, en cambio, con los a is as masculinos.
Po sue e, en los úl imos años se han p oducido acciones de ei indicación de las muje es en el
a e, conc e amen e en la Uni e sidad de Se illa, como las lle adas a cabo po la p o eso a
Magdalena Illán, que ha añadido el en oque de a e y géne o, inexis en e en la especialidad de
A e de la ci ada uni e sidad has a su llegada. Sin emba go, sabemos que es e en oque de
géne o, a aigado desde hace mucho en las aulas de o a de las especialidades de la misma
Facul ad, la de An opología, a da á aún po gene aliza se y no maliza se en el es udio de la
His o ia del A e.
En la enseñanza secunda ia, inmedia amen e an e io a la uni e si a ia, en la que
comienza el es udio de la His o ia del A e, hay un mayo in e és po las acciones ei indica i as
de las muje es a is as. En es a e apa educa i a, la olun ad de los p o eso es −en g an núme o
muje es, a di e encia de lo que sucede en la enseñanza supe io − es la que ma ca la in ención
de la isibilización de la muje en el a e. La imposición de medidas en a o de la igualdad de
géne o lle ada a cabo po nues a Comunidad Au ónoma −hay coo dinado es de igualdad en
cada ins i u o− es á con ibuyendo posi i amen e a que en es a e apa educa i a la omisión de las
muje es a is as sea meno que en las enseñanzas uni e si a ias. Va ias son las asigna u as que
se p es an al conocimien o de las mismas: la p opiamen e dicha de His o ia del A e, en
Bachille a o; la de Educación Plás ica Visual y Audio isual, y, en meno medida, la de Ciencias
Sociales, que a eces incluye el apa ado a ís ico, ambas en la ESO. Y en ellas, p o eso as y
p o eso es a o ecen, bien po con icción p opia, o po imposición, la búsqueda de la
no malización de la igualdad de a o en e a is as muje es y a is as homb es. La meno
especi icidad de la ma e ia en es a e apa, con espec o a las enseñanzas supe io es, hace que
pocas eces se enga en cuen a esa igualdad en cuan o a las pe sonas e a adas sob e las que
a a p incipalmen e es a comunicación.
LA MUJER EN LOS INVENTARIOS DE LOS MUSEOS. EL CASO CONCRETO DEL MUSEO
DE BELLAS ARTES DE SEVILLA
La idea de que la muje no ha enido jamás un papel ele an e en la cons ucción de la
his o ia no es nue a… Pe o el siglo XIX, en que se uni e saliza el enómeno museís ico en la
cul u a occiden al, es el que se enca ga de gene aliza la en las he amien as documen ales de
las ins i uciones museís icas: sus in en a ios y ca álogos, que son la base y la uen e de oda
in o mación de las colecciones de es as ins i uciones, gene ada desde los p opios museos.
El Museo de Bellas A es de Se illa no es un caso excepcional. Como la mayo pa e de
las colecciones españolas que ienen o igen en las desamo izaciones del XIX, posee en e sus
ondos un g an olumen de ob as eligiosas, a las que, desde su c eación, en 1835, se han ido
uniendo ob as p oceden es de donaciones y adquisiciones ealizadas po sus ges o es: la
adicionalis a Academia de Bellas A es y pos e io men e las dos adminis aciones públicas que
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lo u ie on a su ca go: Es ado y Jun a de Andalucía. Desde el p incipio, la p esencia de muje es
a is as en es as colecciones ue inexis en e − abula con que alguna ob a anónima haya sido
ealizada po manos de muje siemp e nos deja á libe ad pa a segui soñando− has a que, en
1953, Magdalena Le oux dona dos ob as suyas a la ins i ución. Más a de ue paliándose es a
ausencia con donaciones como la de dos bodegones de Ma ghe i a Ca i en 1980…
Sin emba go, es a mino i a ia p esencia de a is as muje es en las colecciones da ía
pa a más de una comunicación, así que, po se un es udio no edoso en la ma e ia, nos
cen a emos a pa i de aho a en el sesgo que a ec a al a amien o de la in o mación ace ca de
las pe sonas e a adas en las ob as, y que e leja esos mic omachismos endémicos de las
sociedades del XIX y XX, dejándose sen i con ue za aún hoy en la men alidad de algunos
conse ado es en ac i o.
Si hay un capí ulo donde se ha pe pe uado esa isión and océn ica de la His o ia del
A e, y se pe cibe con mayo cla idad la exclusión de la muje como me ecedo a de igu a con
nomb es y apellidos en esos in en a ios de museos, es en el de los e a os del siglo XIX y
p ime a mi ad del XX, echa más ecien e que aba can nues as colecciones. El e a o es un
géne o que se popula iza en época decimonónica, y cons i uye un an ás ico ca álogo de os os
de pe sonalidades e lejados con la mayo e acidad de que e a capaz el pin o o escul o . Casi
siemp e se a a de pe sonas de las clases dominan es de la sociedad o, excepcionalmen e, que
p edominan socialmen e po eje ce algún o icio libe al, como el ea o o el can o, an ap eciados
en ese siglo. En e los e a os del siglo XIX que igu an en las colecciones del Museo de Bellas
A es de Se illa, se ad ie e una p edominancia del anonima o en los emeninos, así como una
endencia a la denominación de las muje es como “seño as de” o “hijas de”, educiéndolas a su
pa en esco con alguien −un homb e−, que sí e a ealmen e impo an e pa a la sociedad. En su
época la mayo pa e de ellas acep aban ese ol, social y labo al, pe o nues a isión del ema y
la conside ación de homb e y muje como suje os con los mismos de echos, nos impulsa a
esca a las del ol ido y de su condición de simples muje es “sin o icio ni bene icio”.
La necesa ia e isión, pues, con en oque de géne o, de las colecciones de e a os de
los siglos XIX y XX, desde hace un lus o, es á dando sus u os en el es udio de es as ob as
ealizado desde el Depa amen o de Conse ación e In es igación. Las uen es de in es igación
son −de mayo a meno u ilidad− undamen almen e: la p ensa his ó ica, los in en a ios
his ó icos del p opio museo y la documen ación in e na de las donaciones de las ob as; los
manuales de consul a de los siglos XIX y XX, como son los e e idos a las exposiciones
nacionales de Bellas A es y inalmen e los a chi os pe sonales de los amilia es i os del suje o
ep esen ado.
En casi odas es as uen es se pe cibe, como e emos, el sesgo de los mismos
in en a ios, ya que son coe áneos y gene ados po la misma sociedad. Sin emba go, el úl imo de
ellos, edi ado en 1990, pe pe úa ese and ocen ismo. Un cla o ejemplo es el del pin o Diego
López: el e a o de su esposa, de quien es á po con i ma el nomb e, pe o cuya única
e e encia es “Ma ía de la Palma”, igu a así: “Re a o de su esposa con man illa”, mien as que
el del he mano del pin o iene po í ulo “Re a o de D. José López (he mano del au o )”. En el
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caso de la esposa, se hace mención a la indumen a ia, la man illa −como ecalcando su
eminidad−, lo que no sucede con la es imen a de su he mano.
Figu a 2. Úl imo in en a io del Museo de Bellas A es de Se illa (1990)
Fuen e: Depa amen o de Conse ación e In es igación
La no malidad de esas omisiones se pe cibe en o o caso, como es el de la donación en
1952 de es e a os de José Jiménez A anda: su au o e a o, el e a o de su esposa, y el de su
hija I ene. En la documen ación conse ada, que son las comunicaciones en e el in e locu o de
la donación, Be na dino de Pan o ba −cuyo nomb e eal es José López Jiménez− y el en onces
di ec o del Museo, Al onso G osso, no se hace mención en ningún momen o del nomb e de la
esposa, mien as que sí se nomb a a I ene Jiménez, quizá po hace se a olun ad de ella la
donación. El nomb e de la esposa del pin o , que aún no igu a publicado en el in en a io de
1990, es Ma ía Dolo es Velázquez, y ue encon ado po algún conse ado con an e io idad a
nues o es udio.
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Ap o echando la po encial capacidad como uen e de in o mación de las edes sociales
en nues o iempo, cu iosamen e han sido es as la pla a o ma de di usión de nues as
in es igaciones, que han sacado del anonima o a muchas muje es. Den o de nues a página de
Facebook, ienen cabida en la sección “Mi adas de muje ”, que se inicia simul áneamen e a la
p opia andadu a del pe il o icial del museo en es a ed social en 2013, con la in ención de se un
espacio de la memo ia pa a da isibilidad a las mismas.
En cuan o al desa ollo de las in es igaciones, a ios son los mo i os po los que la
iden i icación de es as muje es es compleja y, a eces, desg aciadamen e, in iable:
− Muchas de es as muje es solo ue on e a adas una ez en su ida: la del cuad o o
escul u a anónimas. No hay posibilidad, po an o, de con as a su isionomía con o os e a os
iden i icados.
− La p ensa decimonónica no suele inclui e a os de muje es ealizados en g abado
en e sus páginas −lo que nos pe mi i ía la compa ación de su isionomía con algún e a o
conse ado en las colecciones− po que, en e o as cues iones, a a ez una muje des aca
como digna de ales hono es. Po con a, nos ue posible ce i ica y conclui la iden i icación de
un e a o masculino, que igu aba con un nomb e equi ocado, g acias, en e o os de alles, a la
publicación en la p ensa de algunas o og a ías y g abados de la pe sona a la que co espondía
ealmen e: Balbino Co és. Hay que deci que son con ados los casos en que se incluye en la
p ensa algún e a o de damas no ables, como Cecilia Böhl de Fabe , pe o pa adójicamen e po
el hecho de e ela se as su mue e que e a la au o a de las ob as li e a ias i madas bajo el
pseudónimo masculino de Fe nán Caballe o. Es e hecho, combinado con o os da os, nos ha
pe mi ido desca a dos supues os e a os de la esc i o a que igu aban en la colección.
− Se ha pe dido cualquie e e encia de su iden idad… Es e descuido suele se más
ecuen e, desg aciadamen e, en los e a os emeninos que en los masculinos, no siendo
escasos ampoco, eso sí, los e a os anónimos de caballe os.
− Ha habido e o es al nomina las. Es o ha hecho di ícil localiza las, pe o hemos
conseguido hace lo buscando posibilidades simila es… Son los casos de la “Seño a Ca aqui e”
(apellido poco común que nos lle ó a Ca iqui i como el co ec o, y a Sa u nina Moso Villanue a,
esposa de Naza io Ca iqui i), o la “Seño a La dy” ( ealmen e esposa de La dhy, que esul ó se
Juana Ga igues).
− La in o mación sob e las pe sonas de las clases popula es en las uen es es aún
meno −nula en la mayo ía de los casos− que en las de las clases sociales dominan es… Jamás
sab emos quién es la pescado a de Sene (siglo XIX), o cuál e a el nomb e de la san e a de
Manuel González San os (siglo XX). Todos conocemos, en cambio, a qué muje es ep esen an
los e a os eales emeninos (Ma ía C is ina de Habsbu go-Lo ena, Ma ía C is ina de Bo bón,
Ma ía de las Me cedes o Isabel II).
La p ensa his ó ica, p incipal uen e de in o mación, pues, pa a la in es igación de los
pe sonajes de los siglos XIX y XX, a oja da os escasos sob e la ida de las muje es de al a
sociedad, casi siemp e asociadas a sus menes e es bené icos, como la pa icipación en
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es i ales de es a índole, o la donación de obje os pa a ines pa ió icos, o bien en las bodas, en
las que igu an ealizando egalos a los no ios o des acan po el bellísimo es ido que lle aban
en la suya p opia. Lo más “no able” en ellas es su belleza, si la poseen, y su g acia, si les al a la
p ime a.
Como apun amos an e io men e, pocas son las muje es que des acan po su
in elec ualidad. Sin emba go, las hay... Y algunas de ellas igu an en las colecciones del Museo,
como es el caso de las he manas se illanas Aman ina y Olimpia Cobos, poe a la p ime a y
ambas colabo ado as en algunos dia ios de p incipios del siglo XX, de las que el Museo posee
e a os pic ó icos que ol e emos a e e i ; o la omana Lucia Mon i, esposa del pin o José
Villegas, en e a os ealizados po su ma ido, y a la que excepcionalmen e en e is an en una
publicación cul u al sob e las a es del momen o.
REDES SOCIALES PARA CREAR CONCIENCIA DE GÉNERO
Como hemos comen ado an e io men e, las edes sociales −p incipalmen e nues a
página o icial en Facebook− se han con e ido en la pla a o ma de ei indicación de es as
muje es. Has a la echa, son pocos los o os en los que se pueda hace públicos es e ipo de
hallazgos. Desg aciadamen e el Museo de Bellas A es de Se illa no ha enido la ocasión de
inco po a se a una de los p oyec os i uales pione os en la in es igación con en oque de géne o
en los museos españoles, debido a su e íme a exis encia. Nos e e imos a “Didác ica 2.0 Museos
en Femenino”, una aplicación con me odología eminis a lle ada a cabo en 2011 desde el
Ins i u o de In es igaciones Feminis as de la Uni e sidad Complu ense de Mad id, con el apoyo
de la Asociación e-Muje es. Según sus c eado as -Ma ián López Fe nández, An onia Fe nández,
Asunción Be ná dez, Angus ias Ba omeu y C is ina Llo ens- “quie e ei indica la p esencia de
las muje es en las p ác icas cul u ales en calidad de suje os ac i os y pa icipa i os en los
p ocesos his ó icos” den o de las ins i uciones cul u ales, como los museos. La al a de apoyo y
de p esupues os ha dejado es e p oyec o sin e ec o desde hace ya unos es años. Es aban
implicados en él el Museo del P ado, el Reina So ía, el Museo del T aje, el A queológico
Nacional, a los que se sumó inalmen e el Museo Nacional de Ce ámica González Ma í de
Valencia.
En 2014 el Museo de Bellas A es de Se illa pa icipa po p ime a ez en el p oyec o
“Pa imonio en emenino”, lle ado a cabo po el Minis e io de Educación, Cul u a y Depo e. Las
dos úl imas ediciones, E os y An e os: Visiones sob e la sexualidad emenina (2014) y La
memo ia emenina: muje es en la his o ia, his o ia de muje es (2016), han con ado con ob as de
nues o museo. Los ca álogos de es as exposiciones i uales son de consul a en línea y se
nu en de la p incipal he amien a de documen ación de los museos españoles: el sis ema
DOMUS, donde los museos pa icipan es uelcan una desc ipción de las ob as con en oque de
géne o.
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Figu a 3. Exposición i ual E os y An e os, con una de nues as ob as, Leda y el cisne,
de Domingo Fe nández. de po ada.
Fuen e: Página web del Minis e io de Educación, Cul u a y Depo e
Nues o p oyec o p opio de “Mi adas de muje ”, que nació en 2014, como decimos en
nues o pe il de Facebook, y que ue expues o ecien emen e en una Jo nada Técnica celeb ada
en 2017, en el Ins i u o Andaluz de Pa imonio His ó ico, sob e la impo ancia de las Redes
Sociales en los museos, p e ende pone de elie e la disc iminación que la muje ha su ido en el
mundo del a e, como a is a o como modelo, ambos suje os c eado es de cul u a. La
impo ancia de es a sección, que se encuad a en nues o concep o de la c eación de conciencias
desde una ins i ución cul u al e e en e, como el Museo de Bellas A es de Se illa, nos ha lle ado
a amplia la y as asa la a las o as edes sociales que se han pues o en uncionamien o desde
el museo, como Pin e es o Google +. Mi adas de muje , jun o con o as publicaciones ealizadas
en echas como el 8 de ma zo, Día In e nacional de la Muje , son ya un sello p opio e iden i a io
de nues as edes sociales. Han sido ya casi una ein ena las muje es esca adas del ol ido…
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Figu a 4. Mi adas de muje : Mal aloca
Fuen e: Facebook o icial del Museo de Bellas A es de Se illa
Que emos ae aquí los casos de Ma ía Rome o, de las ciga e as, inmo alizadas en el
lienzo del mismo nomb e po Gonzalo Bilbao, de Lucia Mon i, de Ma ía Roy, del pe sonaje
Mal aloca, o del más ecien e de nues os hallazgos, Olimpia Cobos, po pone unos cuan os
ejemplos de los u os de es e es udio.
Ma ía Rome o, conocida como “Ma ía la guapa”, había sido modelo de pin o es en las
p ime as décadas del siglo XX, en un momen o en que posa p i adamen e pa a un a is a en su
alle e a asociado con una mala epu ación. G acias a nues a publicación en las edes sociales,
descendien es i os de es a muje se pusie on en con ac o con noso os pa a pode acili a nos
da os de su ida, así como o og a ías, que han enido a eng osa la in o mación ace ca de es a
modelo, cuyo conocimien o has a aho a no pasaba de la me a anécdo a, y de la que no se sabía
sus apellidos has a aho a.
Las ciga e as si ie on de modelo a Gonzalo Bilbao pa a su ob a llamada así, Las
ciga e as, en 1915. La his o ia de es as muje es, con ada en el lienzo po el pin o , ha sido
obje o de nume osas publicaciones en nues as edes sociales, sob e odo en o no a la echa
del 8 de ma zo. El in e ei indica i o del cuad o, de composición que ecue da a Las Hilande as
de Velázquez, chocó on almen e con el machismo ecalci an e de los académicos, y no
consiguió la espe ada medalla en la Exposición Nacional de aquel año en Mad id. El a is a ue
ecibido as el allo en la ciudad con odos los hono es po las ciga e as se illanas, po habe las
hecho p o agonis as de una ob a que ob u o el más impo an e econocimien o, el del público y
el de los c í icos. La ob a denuncia, como a ias eces hace Bilbao en sus lienzos, la
p eca iedad labo al de las muje es. Y así se lo econocie on. Es a his o ia, con documen ación
de heme o eca de la época, como decimos, ha sido una de las más ap eciadas po nues os
seguido es.
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