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Buenas prácticas docentes en contextos de exclusión social

Corchuelo Fernández, Celia

Abstract

Al tratar el tema de las buenas prácticas docentes, nos referimos a una serie de acciones a planificar, llevar a cabo y evaluar por parte del profesorado con el objetivo de introducir mejoras en su propio desempeño. Tal proceso ha demostrado ser potenciador de las estrategias didácticas y educativas, pero es que, además, cuando es bien aprovechado, puede constituir en sí mismo una herramienta efectiva para luchar contra el fracaso escolar y la exclusión social en cualquier contexto.

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© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 BUENAS PRÁCTICAS DOCENTES EN CONTEXTOS DE EXCLUSIÓN SOCIAL P ope eaching in e nship in con ex o social exclusion Celia Co chuelo Fe nández Fecha de ecepción: 13/09/2015 Fecha de acep ación: 08/12/2015 RESUMEN: Al a a el ema de las buenas p ác icas docen es, nos e e imos a una se ie de acciones a plani ica , lle a a cabo y e alua po pa e del p o eso ado con el obje i o de in oduci mejo as en su p opio desempeño. Tal p oceso ha demos ado se po enciado de las es a egias didác icas y educa i as, pe o es que, además, cuando es bien ap o echado, puede cons i ui en sí mismo una he amien a e ec i a pa a lucha con a el acaso escola y la exclusión social en cualquie con ex o. PALABRAS CLAVE: buenas p ác icas, enseñanza indi idualizada, acaso escola , exclusión social. ABSTRACT: Rega ding o he issue o p ope in e nship, we e e o a se ies o ac ions o plan, ul ill and e alua e by eache s wi h he aim o in oduce some imp o emen s in hei own pe omance. This p ocess has p o ed o be a po en ial ac o o didac ical and educa ional s a egies, wha is mo e, i i is well done, i can be cons i u ed i sel jus like an e ec i e ool o s uggle agains academic ailu e and social exclusion in any con ex . KEY WORDS: p ope eaching in e nship, pe sonalised eaching, academic ailu e, social exclusion. De iniciones de buenas p ác icas docen es La Guía sob e buenas p ác icas docen es pa a el desa ollo en el aula de las compe encias básicas del alumnado, edi ada en 2012 po la Conseje ía de Educación de la Jun a de Andalucía, es ablece que la buena p ác ica docen e consis e en la inclusión de un conjun o de acciones bene iciosas en la me odología del p o eso ado, de las cuales se espe a que desencadenen mejo as en odas las dimensiones de su es a egia: en la elación con el alumnado, en el p oceso de ap endizaje y en los esul ados de las ac i idades ealizadas. Las buenas p ác icas docen es ienen, po ende, su azón de se en una gene ación de cambios que incidan posi i amen e sob e el endimien o y la adquisición de compe encias y conocimien os po pa e del alumnado, e i ando su desenganche del sis ema educa i o. Asimismo, ha de se sub ayado que es as buenas p ác icas no es a án limi adas al en o no del aula, sino que ambién deben in luencia y lle a se a cabo en los ámbi os o ganiza i o y e alua i o, si bien, según lo aconsejado po la en idad a ca go de la mencionada publicación, deben se desa olladas pa a cada uno de ellos de mane a especí ica. En el mismo año, la Jun a de Andalucía ponía a disposición del p o eso ado la Guía de Buenas P ác icas Docen es (2012), documen o de e e encia al que odos los p o eso es y 26 Celia Co chuelo Fe nández © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 p o eso as en ac i o pueden ecu i en busca de in o mación y ichas explica i as median e las cuales examina su endimien o y encon a nue as pau as de ac uación pa a mejo a el endimien o del alumnado. El ex o ha se ido, adicionalmen e, pa a amplia la de inición de «buenas p ác icas» y delimi a qué son, cuándo un docen e no las es á u ilizando, en qué pueden ayuda y de qué mane a ges iona las. Po ello, cada docen e ha de se capaz de decidi sus p opias p ác icas y hace un seguimien o de los esul ados que ob iene de su aplicación pa a ec i ica si uese necesa io, de al mane a que en la Guía de Buenas P ác icas Docen es (2012) se alude a las mismas como «c i e ios» o «expe iencias»: «Las buenas p ác icas ambién hacen e e encia a c i e ios de ac uación que son conside ados óp imos pa a alcanza unos de e minados esul ados, a expe iencias que se guían po p incipios, obje i os y p ocedimien os ap opiados o pau as aconsejables que se adecuan a unos de e minados es ánda es o pa áme os consensuados, así como a expe iencias que han a ojado esul ados posi i os, demos ando su e icacia y u ilidad en un con ex o conc e o. En de ini i a, se habla de expe iencias p ác icas e implemen adas, con posibilidad de con as e, análisis y e aluación, y no a una e lexión eó ica o a un p og ama de ac uación» (p.7). Las buenas p ác icas docen es no son, pues, ígidas, ni ienen p ede e minadas; al con a io, la p opia ealidad educa i a las c ea, y el con ex o en el que se aplican e mina de moldea las. Esa es la azón po la cual la igu a del p o eso o p o eso a que au oe alúa sus ac uaciones y endimien o esponde al pe il de p o esional que u iliza es e ecu so. Cuando se da una ans o mación en los p ocesos ya es ablecidos que gene a cambios posi i os en la escuela, y se e idencia un a ance con espec o a los esul ados ob enidos con la me odología adicional, se es á an e una señal inequí oca de que se es á haciendo uso de buenas p ác icas. La guía de la Conseje ía de Educación de la Jun a de Andalucía se ha p eocupado, no obs an e, po desglosa la idea gene al en una se ie de ca ac e ís icas gene ales que pe mi en iden i ica qué es una buena p ác ica docen e. En p ime luga , las buenas p ác icas siemp e se ejecu an y jamás quedan en me as in enciones, su gen de la de ección de necesidades especí icas del alumnado y del en o no, y modi ican elemen os de p oceso educa i o o bien in oducen o os nue os, p oduciéndose así una inno ación me odológica. Bajo ninguna ci cuns ancia suceden al aza : se basan en un modelo plani icado y bien elabo ado, u o de expe iencias an e io es; esul an sos enibles en lo económico, lo o ganiza i o y lo écnico y son ieles a la misión y los alo es de cada cen o educa i o. Po úl imo, se desa ollan en colabo ación con la comunidad, y su e ec i idad se hace pa en e a a és de la consecución de obje i os, las mejo as obse adas o el impac o posi i o en el endimien o de p o eso ado y alumnado. Aun sabiendo que las buenas p ác icas docen es se plani ican a pa i de la expe iencia p e ia, el p o eso ado a menudo se sien e pe dido a la ho a de iden i ica qué señales pueden p opo ciona le aliosas pis as ace ca de posibles cambios a in oduci . La ya ci ada guía elabo ó una pequeña lis a de los ac o es que deben se analizados con al p opósi o, en e los cuales hay que esal a el de las necesidades, capacidades, conocimien os p e ios y endimien o del alumnado, así como el ipo de comunidad en la que és e se halla inme so. O os incluyen las p opias habilidades y alo es del p o eso ado, la mane a en la que el ap endizaje o mal queda elacionado con el desa ollo de compe encias básicas, o mas de in eg a las buenas p ác icas en el cu ículo, y has a cómo pueden se ges ionadas y e aluadas. En esumen, un análisis que aba que odas las dimensiones del p oceso educa i o cons i uye un equisi o indispensable pa a el p o eso ado deseoso de inc emen a su ni el de endimien o y mejo a los esul ados académicos de sus es udian es. Villa, Thousand, Ne in y Lis on (2005), en un es udio sob e las o mas en las que el p o eso ado de una escuela de secunda ia en Cali o nia (Es ados Unidos) mejo ó su cu ículo, su mé odo de enseñanza y sus écnicas de e aluación, log ando un aumen o de la implicación Buenas p ác icas docen es en con ex os de exclusión social 27 © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 de las amilias y la comunidad y una mejo ada espues a po pa e del alumnado, indica on que las buenas p ác icas lle adas a cabo po la mues a obje o de es udio habían es ado es echamen e elacionadas con la a ención a la di e sidad, un cu ículo in e disciplina io, el uso de nue as ecnologías en el aula, la colabo ación es udian il, el ap endizaje en g upo y po pa ejas, la moni o ización de la enseñanza, la lexibilización del cu ículo y la esponsabilidad docen e como modelo a segui po los adolescen es. Pa a iden i ica el en o no de las buenas p ác icas en dicha in es igación, ein e docen es de un ins i u o de secunda ia ue on en e is ados de mane a indi idual con el in de ob ene in o mación con espec o a la comp obación de la e icacia de las p ác icas inno ado as que habían in oducido, la obse ación de esul ados an o en sus es udian es como en ellos mismos y los pasos seguidos pa a ejecu a cada p ác ica. G acias a las espues as dadas a los cues iona ios, Villa e al. (2005), con ibuye on a la de inición de las «buenas p ác icas docen es» añadiendo seis ac uaciones decisi as que han de p oduci se en el en o no educa i o pa a que és as engan luga . La p ime a de ellas es el apoyo del pe sonal adminis a i o de los cen os, que cons i uye una buena p ác ica en sí, no sólo po la ce canía sen ida po el alumnado, que se e espaldado po la comunidad educa i a al comple o, sino po el ejemplo de di e sidad que sien a; además, cuando és e se in oluc a en mejo a la dis ibución de los es udian es po clases o ac i idades pa a que sea equi a i a, es á al mismo iempo p opiciando un ambien e a o ecedo pa a el buen desempeño de los docen es. En segundo luga , los miemb os del p o eso ado de secunda ia en e is ados pa a la in es igación de Villa e al. (2005), saca on a eluci la necesidad del desa ollo p o esional docen e con inuo, an o como buena p ác ica en sí como a modo de gene ado de cambios. Es a espues a no hizo más que co obo a la na u aleza analí ica de las buenas p ác icas, pues un docen e que se da cuen a que ha de con inua o mándose pa a es a a la al u a de las exigencias ha de ec ado unciones que, po el momen o, no es á capaci ado pa a cumpli adecuadamen e. Algunas de las unciones pa a las que los en e is ados y en e is adas conside aban que pod ían necesi a o mación incluían la plani icación de unidades didác icas (como espues a a un alumnado que demanda acele a o decele a el i mo de las clases), la enseñanza di e enciada (pa a es udian es con necesidades especí icas, o mé odos de esolución de con lic os) an e la c ecien e endencia a conduc as ag esi as den o del cen o escola . En la línea de la buena p ác ica del apoyo del pe sonal adminis a i o, la colabo ación en e odo el pe sonal de los cen os ocupó el e ce luga en las decla aciones que más se epi ie on en la en e is a. Según asegu a on los docen es, el hecho de que exis a coope ación y unión den o de la comunidad de un cen o educa i o epe cu e signi ica i amen e en el endimien o del alumnado. Es a p ác ica, como la mayo ía, exige al mismo iempo la in oducción de cie as modi icaciones, como la ede inición de oles de los dis in os p o esionales. Las es buenas p ác icas pa a el p o eso ado de educación secunda ia es an es de ec adas po la in es igación de Villa e al. (2005) ue on la comunicación, especialmen e en e el p o eso ado enca gado de los es udian es con necesidades educa i as especiales y el es o del equipo docen e; la a ención a la di e sidad, no únicamen e en lo educa i o sino ambién en lo emocional, algo que, según ase e a on, inc emen a las posibilidades de éxi o en el alumnado y, en sex o luga , un en oque e alua i o ex endido, que no se ciña a las no as de los exámenes, sino a la alo ación gene al del desempeño del es udian e en el aula y o os mé odos de e aluación como pueden se las exposiciones o ales o los abajos en g upo. 28 Celia Co chuelo Fe nández © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 O a in es igación sumamen e ele an e ue la de Knappe (2008), la cual, pese a es a cen ada en el p o eso ado uni e si a io y no en el de secunda ia, puede a oja luz sob e el concep o de las buenas p ác icas docen es y su epe cusión posi i a en cualquie ni el educa i o. Pa a alcanza sus conclusiones, el au o mencionado lle ó a cabo un es udio del p o eso ado de once uni e sidades anglosajonas en las que se impa ía e in es igaba sob e una amplia a iedad de disciplinas y que o e aban nume osos p og amas p o esionales. En el momen o de lle a a cabo el análisis, la in es igación dejó pa cialmen e a un lado el ac o pu o de enseña y ap ende cada disciplina y es ableció el eje del es udio en odo aquello que gene a una buena enseñanza (po ejemplo, los indi iduos implicados o las es a egias usadas). Pa a e e i se a ello, Knappe acuñó la exp esión «lide azgo de enseñanza». El es udio de Knappe (2008) comenzó po ea i ma la idea an e io men e expues a de que, sin inno ación, no pueden ene luga las buenas p ác icas: «good eaching almos always seems o in ol e change in eaching me hods, in o ganisa ion o cu icula, and in lea ning ou comes» (p.5), o lo que es lo mismo «la buena enseñanza casi siemp e pa ece implica cambios en los mé odos didác icos, en la o ganización del cu ículo y en los esul ados del ap endizaje». Y, con i mando eo ías p e ias, esos cambios su gen pa a es a in es igación de la «c isis», de los p oblemas y de la iden i icación de nue as necesidades, es ando especialmen e indicados y siendo más ecuen es en con ex os educa i os p ác icos, como pod ía se el caso de la o mación ocupacional en las Escuelas de Segunda Opo unidad: la inno ación en el e eno p ác ico y ocacional ayuda a que el ap endizaje se ans ie a del aula al luga de abajo. Asimismo, la buena enseñanza y la p ác ica inno ado a no se dan al aza , sino que equie en del ya comen ado lide azgo de enseñanza: un indi iduo o es a egia que impulsa el cambio. La in es igación en uni e sidades descub ió, en es e aspec o, que a menudo la in oducción de cambios equie e la acción conjun a, po ejemplo, de odos los docen es de un depa amen o, o de pa e del pe sonal del cen o académico, si bien a eces un p o eso o p o eso a puede se esponsable único de sus p opias inno aciones. Es más, no exis e un único pa ón pa a in oduci modi icaciones en las ac uaciones docen es con el in de da o ma a las buenas p ác icas, en ocasiones los nue os elemen os de una sola buena p ác ica es án dis ibuidos o mal e in o malmen e en e las dis in as pa es del p oceso enseñanza- ap endizaje. Knappe (2008) ambién pudo obse a que la in oducción de cambios conlle aba una ase de consenso p e io en la comunidad. G an pa e del p o eso ado, ace adamen e, consul a a su equipo di ec i o, a o os miemb os del p o eso ado, a empleados de los cen os académicos y a los p opios es udian es an es de modi ica su es a egia. Es o no iene a se más que pa e del análisis eque ido pa a de ec a las necesidades del en o no a las que debe adap a se la p ác ica docen e a se mejo ada. Una ez se han inco po ado inno aciones a la es a egia de enseñanza, no obs an e, es impo an e que los agen es consul ados no se desen iendan, sino que o ezcan eedback o econocimien o al docen e pa a ce a el cí culo con éxi o. En algunas ocasiones, exis e la posibilidad de que el p o eso ado se ea limi ado an e el deseo de in oduci cambios en su p ác ica debido a la al a de espacio o ecu sos económicos, po ello las buenas p ác icas docen es se en ue emen e espaldadas en aquellos cen os con un buen g ado de sos enibilidad y con capacidad pa a p o ee al equipo docen e de odo ipo de medios ma e iales, mien as que en los de baja sos enibilidad y con ca encia de ecu sos, la inno ación se queda no malmen e en el cajón de las ideas. Se cons a ó, sin emba go, que un p o eso o p o eso a con inquie udes de lide azgo puede se el p omo o de que su p opia escuela o cen o uni e si a io se uel a más sos enible y pueda o ece el apoyo deseado a la gene ación de la buena p ác ica docen e. Buenas p ác icas docen es en con ex os de exclusión social 29 © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 En esumidas cuen as, las buenas p ác icas docen es pueden conside a se acciones de cambio o inno ado as que el p o eso ado in oduce en su es a egia educa i a en busca de una mejo a gene al de los esul ados de la enseñanza. Es as inno aciones no se in oducen alea o iamen e, sino que equie en un análisis del en o no p e io que de ec e nue as necesidades, además de una cuidadosa plani icación y un seguimien o con inuo, pa a que la buena p ác ica se a iance, se co obo e su e ec o posi i o y pueda incluso se po enciada. Se ía e óneo pensa , de odos modos, que odo lo expues o es esponsabilidad exclusi a del docen e, ya que, como se ha is o, pa a que las buenas p ác icas se ejecu en hace al a la colabo ación y el espaldo de la comunidad educa i a an o en el ámbi o p o esional como en el económico. Buenas p ác icas en la lucha con a el acaso escola . Una de las g andes bazas de la Comisión Eu opea pa a comba i la ealidad de c ecien e desempleo y exclusión social p o ocada po el aumen o de los casos de acaso escola . Es po eso mismo que las buenas p ác icas docen es, con sus implíci os cambios en la me odología a segui , esul an bene iciosas en odos los ni eles educa i os, pe o especialmen e en la e apa de secunda ia, cuando lo ecen las consecuencias del desenganche p og esi o po pa e del alumnado y se desencadena el abandono p ema u o. Con el in de iden i ica las buenas p ác icas más comunes en los con ex os de exclusión social, Ri acco y Amo es (2011) hicie on un seguimien o de las acciones educa i as en p og amas de apoyo y e ue zo de es Ins i u os de Enseñanza Secunda ia, ubicados en zonas des a o ecidas y con al as asas de acaso escola . Se u ie on en cuen a pa icula men e las p ác icas elacionadas con «las dinámicas o ganiza i as, las elaciones pe sonales y las adap aciones cu icula es y pedagógicas, odo ello inculado a la si uación del alumnado en su con ex o» (p.1), y que buscaban econduci la ayec o ia del alumnado abocado de o ma apa en e al acaso y la exclusión hacia el éxi o escola , omen ando, al mismo iempo, la cohesión social en la comunidad. Cuando se implemen a un p og ama de apoyo y e ue zo en un cen o de secunda ia, ya se es á lle ando a cabo en sí una buena p ác ica, aunque la me a implemen ación no es su icien e. Las ac uaciones del equipo educa i o den o del ma co del p og ama deben pe segui el in úl imo de mejo a los esul ados académicos, que inexo ablemen e pasa po inclui elemen os no edosos en la me odología que se aduzcan en un aumen o de la calidad del ap endizaje, una mayo implicación de los pad es y mad es, un inc emen o de las posibilidades educa i as y, al in y al cabo, en el « eenganche» del alumnado en la ida escola y educa i a. Según lo expues o en la Guía sob e buenas p ác icas docen es pa a el desa ollo en el aula de las compe encias básicas del alumnado (2012), las buenas p ác icas docen es no es án es ingidas al en o no del aula y han de ascende el ac o pu o de enseña , es o es, los cambios en las ac uaciones que ienen como p opósi o desencadena mejo as en los esul ados educa i os han de aba ca odo lo que a ec e al uncionamien o de la escuela. Po ello, Ri acco y Amo es (2011) ealiza on su es udio haciendo un seguimien o exhaus i o de las modi icaciones o ganiza i as y adminis a i as, la o e a de ac i idades ex aescola es y la elación en e cen o y amilias en cada uno de los ins i u os de secunda ia de la mues a. Apa e de eso, al es a basados los p og amas de apoyo y e ue zo en p incipios de calidad e igualdad o, en o as palab as, en el inc emen o del endimien o y en la compensación de desigualdades, las buenas p ác icas en al con ex o han de es a en ocadas a la mejo a de esul ados ga an izando la igualdad de opo unidades pa a odos los es udian es, 30 Celia Co chuelo Fe nández © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 independien emen e de su ni el sociocul u al o económico, su p ocedencia, su lengua ma e na o sus necesidades educa i as especí icas. Así pues, a endiendo a las ca ac e ís icas de es os p og amas en conc e o, Ri acco y Amo es (2011) deduje on que las inno aciones que se in odujesen debe ían po encia las es a egias de a ención a la di e sidad, la coo dinación en e el p o eso ado y la implicación de los amilia es del alumnado pa icipan e en el p og ama. Al de ene se en el caso especí ico de la lucha con a la exclusión social, la in es igación se dio cuen a que, siendo an compleja, solamen e puede abo da se desde la coope ación de la o alidad de los cen os. Un g upo de miemb os del p o eso ado es capaz de desa olla las buenas p ác icas con mayo e ec i idad que un docen e aislado, y el p o eso ado espaldado po la di ec i a, el pe sonal no docen e y la comunidad ob end á oda ía mejo es esul ados. Con espec o a al idea, la in es igación que nos ocupa apun a que «las buenas p ác icas en las ins i uciones escola es y las dinámicas de abajo que las a o ecen se elacionan en e sí cons i uyendo e dade as es uc u as de abajo conjun o en pos de obje i os comunes (p.6). Pa iendo de las obse aciones de Ri acco y Amo es (2011) en los dis in os cen os de secunda ia en los que se desa ollaban p og amas de apoyo y e ue zo, las buenas p ác icas docen es se ma e ializan cuando odos los p o esionales que o man pa e del p og ama se in eg an en su en amado, pe maneciendo en con ac o di ec o y con inuo con el alumnado en iesgo de exclusión, e aluando esul ados e in oduciendo los cambios que conside an necesa ios, plani icando nue as p ác icas y p og amando el p oceso de enseñanza- ap endizaje. El p o eso ado que se implica o almen e en es as a eas es á p omo iendo el enganche educa i o y, en es e con ex o especí ico, una se ie de alo es que incluyen la o mación ciudadana y el ap endizaje solida io. La o a ca a de la moneda pa a es a in es igación ue descub i que en los cen os ubicados en en o nos p oblemá icos y con al os índices de acaso escola , se expe imen an mayo es di icul ades pa a lle a una ges ión adecuada, ecuen emen e po el caos que suele p o oca la demanda de un alumnado con una p oblemá ica demasiado di e sa y p o unda. Cabe eco da aquí que, si el p o eso ado se e limi ado en ecu sos (espaciales, empo ales y económicos) no le se á posible desa olla buenas p ác icas con pleni ud; po es e mo i o, an e la posible ausencia de espaldo adminis a i o, los ins i u os de secunda ia pe enecien es a la mues a del es udio de Ri acco y Amo es (2011), se ampa a on en una lexibilidad de c i e ios que pe mi iesen, median e la democ a ización del abajo, o ganiza y encon a ías pa a plani ica y lle a a cabo buenas p ác icas docen es en los p og amas de apoyo y e ue zo. Con el in de ilus a es a o ma o ganiza i a, menciona on casos eales en los que los p opios docen es coope a on en e ellos seleccionando al alumnado con di icul ades de ap endizaje pa a pasa lo a las clases de apoyo en las ho as co espondien es; además, pusie on especial cuidado en man ene los g upos educidos pa a que el endimien o uese mayo , algo que equie e una buena capacidad de o ganización y en endimien o en e el p o eso ado. El log o más eseñable en es e caso es que los docen es igualmen e se p eocupa on po el hecho de que el alumnado de apoyo no al ase a sus clases de o as asigna u as, al habili a el p og ama de apoyo y e ue zo du an e oda la jo nada lec i a. Es o, al mismo iempo, e i a icciones en e el p o eso ado y omen a un ambien e de compañe ismo que se ansmi e a los es udian es. Es e mé odo de o ganización lexible e indi idualizada, que aumen a la calidad de la a ención a la di e sidad p opo cionada y la adap ación especí ica del cu ículo en unción de las necesidades del alumnado, ue el usado po uno de los ins i u os de la in es igación pa a Buenas p ác icas docen es en con ex os de exclusión social 31 © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 a on a los obje i os de su p oyec o educa i o, en e los cuales se incluían: aumen a las asas de p omoción de cu so, idoneidad y ob ención de i ulación, educi el absen ismo y disminui los índices de abandono p ema u o escola , odos ellos alcanzables den o de una dinámica de abajo en ed en la que pa icipen odos los agen es educa i os. Da un en oque in eg al al p oyec o educa i o se ía, al y como se ha is o, una buena p ác ica en la que colabo a la comunidad educa i a al comple o. Pe o la in es igación de Ri acco y Amo es (2011) iden i icó o as buenas p ác icas den o del mé odo de los ins i u os de secunda ia es udiados, po ejemplo, la de ap o echa e icazmen e los ecu sos especiales, ilus ada po un docen e que asladó a su educido g upo de alumnos de apoyo a un aula de meno es dimensiones, den o de la cual se dis aían menos y, al encon a se más ce ca del p o eso o, su a ención se man enía du an e pe iodos más p olongados. Como mejo a adicional, el p o eso o po decidió dispone las sillas en cí culo pa a si ua se en el cen o, llega de un alumno a o o más ápidamen e y es a más disponible pa a odos. En la misma línea, se descub ió que el papel de los o ien ado es y psicólogos del cen o e a c ucial en es e ipo de o ganizaciones. Si el p o eso o p o eso a de la clase de apoyo en la que el alumnado se sien a o mando un cí culo habla pe iódicamen e con los miemb os del depa amen o de o ien ación y psicología, p obablemen e sab á cómo coloca los (quién al lado de quién), dónde ubica los o qué hace pa a que se encuen en más cómodos en clase. De es a mane a, el docen e no sólo hab á lle ado a cabo la buena p ác ica del ap o echamien o del espacio, que aumen a el ni el de a ención de los es udian es, sino que hab á ambién coope ado con el es o de p o esionales pa a adap a se a necesidades especí icas que, de no se po es a ía de comunicación, pod ían queda ocul as y o igina p oblemas en el aula. Con inuando con los hallazgos del es udio de Ri acco y Amo es (2011), la elación con el alumnado en con ex os de exclusión social, y en es e caso conc e o, el que asis e a los p og amas de e ue zo y apoyo, es un campo é il pa a las buenas p ác icas docen es, an e odo po que se equie e de ellas pa a e i a la des inculación de un sec o es udian il que se sien e pa icula men e us ado y desmo i ado, y p ecisa de una igu a que si a de apoyo y modelo. En palab as de los au o es: «[…]el g ado de implicación del p o eso ado que se enca ga del alumnado con di icul ades académicas es muy impo an e, po que le o ece unas posibilidades de ap endizaje que, posiblemen e, no se les p esen a ían en con ex os ins i ucionales más o malizados. Así pues, se deno a el ca ác e o ma i o, más que ins uc i o, que se le da a las elaciones es ablecidas, al iempo que se e leja la p eocupación po mejo a las pe spec i as u u as de los alumnos» (p. 13). Es o sin ol ida que se á necesa ia, simul áneamen e, una ue e implicación del depa amen o de o ien ación pa a que guíe al p o eso ado en la adopción del ol de o mado y mo i ado , pa a que pueda gana se la con ianza del alumnado con necesidades educa i as especí icas sin aspasa la línea de la au o idad docen e. La buena p ác ica del ace camien o al alumnado en los p og amas de apoyo y e ue zo como medida p e en i a an e el acaso escola ue muy alo ada po p o esionales de la o ien ación en los ins i u os obje o de es udio. Es os decla a on que una ac i ud posi i a y ce cana a los adolescen es en si uación de exclusión modi icaba su ac i ud hacia el ap endizaje y les ansmi ía una mayo segu idad con espec o al u u o, una mane a de log a que suban los ni eles de au oes ima, que in luye de o ma signi ica i a en la mejo a del endimien o académico. 32 Celia Co chuelo Fe nández © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 Dicha p ác ica se encuen a es echamen e inculada a la indi idualización de la enseñanza, que en ocasiones obliga a ascende lo pu amen e educa i o e indaga en lo pe sonal: una buena p ác ica docen e se ía sabe cómo a e igua los in e eses e inquie udes del alumnado con dé ici a encional o di icul ades pa a el ap endizaje, con el p opósi o de canaliza su a ención a a és de los mismos. Po o a pa e, a ni el de conocimien os, al docen e in eg ado en los p og amas de apoyo y e ue zo ambién se le exige que indi idualice, pues de lo con a io es a ía negando la igualdad de opo unidades al alumnado y dejando de lado la a ención a la di e sidad. Cada p o eso o p o eso a debe encon a , con la asis encia del es o del depa amen o docen e y el o ien ado , la mejo mane a de e alua los dis in os ni eles académicos de sus es udian es y de dis ibui los en g upos, in oduciendo las inno aciones pe inen es y concen ando al máximo el apoyo p es ado pa a que ningún adolescen e del p og ama quede desa endido. El ecu so del eag upamien o po ni el es, po an o, una buena p ác ica docen e que pe mi e concen a es ue zos y ob ene mejo es esul ados. O a buena p ác ica docen e de e minan e pa a una lucha e ec i a con a la exclusión educa i a obse ada po Ri acco y Amo es (2011) ue la de dinamiza el i mo de las clases po medio de ecu sos didác icos, ac i idades inno ado as y a eas que so p endan y sean capaces de cap a el in e és del alumnado con necesidades especí icas. Algunos de los miemb os del p o eso ado de la mues a a i ma on ecu i a mé odos mul imedia y audio isuales, a salidas ue a del cen o o a manualidades. Si bien u iliza un o denado o con ecciona un mu al en el aula ya no pa ecen, hoy día, inno aciones an mode nas como hace años, da a los es udian es la libe ad moni o izada de busca in o mación, con as a la, compa i la y azona la mien as ealizan es as ac i idades sí que supone cambios y mejo as y, po an o, se conside a una buena p ác ica. Al iempo que se inco po an es os cambios, es impe a i o ealiza un seguimien o an o de cómo se desa ollan las ac i idades como de la o ma en la que el alumnado se desen uel e haciéndolas. Al p ime a isbo de desin e és o abu imien o, hay que in oduci un nue o elemen o o cambia el mé odo. Y es que, an e la somb a del an asma del acaso escola , que onda especialmen e a los in eg an es de los g upos de apoyo y e ue zo, el dinamismo es la cla e pa a que no se p oduzca el desenganche. O os docen es en e is ados decla a on, incluso, habe p egun ado di ec amen e a los adolescen es si les gus aban las ac i idades que hacían y la mane a de conduci la clase; así, podían adecua la es a egia didác ica a sus gus os e in e eses, al iempo que desa ollaban o a buena p ác ica an e io men e mencionada: la del ace camien o con el alumnado. Exac amen e lo mismo ocu e, con la e aluación, de mane a que se puede habla de una «buena p ác ica e alua i a», que sea lexible y pueda adap a se a las ca ac e ís icas especí icas del alumnado, sin pe judica su p oceso de ap endizaje. La mayo ía de docen es de los cen os de secunda ia es udiados, en es e aspec o, u ilizaban los exámenes pe iódicos como medio de con ol del p og eso del alumnado, pe o p e e ían no pone no as o no e alua con suspensos en pos de la in eg ación y la no desmo i ación de los es udian es que más necesi an sen i se alo ados pa a p og esa . Así, las alo aciones de cada p ueba son en ocadas de mane a posi i a, con comen a ios pa a posibles mejo as y las no as inales esponden a una obse ación cons an e e in eg al desde el comienzo del cu so, aba cando odas las dimensiones del desempeño: conduc a en clase, los abajos en egados, la ac i ud, el es ue zo y la dedicación. El ema de las buenas p ác icas en el ámbi o de la e aluación ue a ado po los mismos au o es en una publicación de la Re is a Ibe oame icana de E aluación Educa i a i ulada E alua en con ex os de exclusión social educa i a. Buenas p ác icas e inclusión social (Amo es y Ri acco, 2011). El a ículo condena la e aluación selec i a y je a quizada Buenas p ác icas docen es en con ex os de exclusión social 33 © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 cali icándola de p ác ica an isocial que echa po ie a los es ue zos de la me odología democ á ica e inclusi a, y po ello aboga po una buena p ác ica e alua i a undamen ada en «el seguimien o, la o ien ación, la indi idualización, la mo i ación de una o mación a lo la go de la ida, e c.», que ayude a «p omo e la conside ación de lo idiosinc ásico con una impo an e conno ación me odológica en cuan o a los ins umen os y p ocedimien os de e aluación» (p.15). Buenas p ác icas en a ención a la di e sidad. Las buenas p ác icas han de « espi a se» en el ámbi o escola , con e i se en es anda e de los cen os educa i os y en misión y me a del p o eso ado. Al mismo iempo, igual que cada caso y cada momen o conc e os equie en una obse ación pa icula y un desa ollo de buenas p ác icas especí icos, los dis in os con ex os de ap endizaje ambién demandan buenas p ác icas diseñadas y plani icadas especialmen e pa a las ci cuns ancias. Bajo es e epíg a e, se e án ejemplos de acciones docen es inno ado as implemen adas con el obje i o de mejo a el desempeño del alumnado en p og amas de a ención a la di e sidad y ap endizaje basado en compe encias. El es udio de Luzón, Po o, To es y Ri acco (2009), publicado en el núme o 3 del año ci ado de la e is a «P o eso ado», se cen ó en la de ección y de inición de buenas p ác icas docen es u ilizadas en p og amas ex ao dina ios de a ención a la di e sidad en ins i u os de educación secunda ia. Realizando un seguimien o exhaus i o de la expe iencia de un equipo docen e den o y ue a de las aulas, ue posible desglosa la es uc u a o ganiza i a del p oceso de enseñanza en una se ie de acciones educa i as en ocadas a p opo ciona una a ención a la di e sidad de calidad. El desglose e ec uado po dicha in es igación queda esumido en los siguien es apa ados. Cen a la enseñanza en el alumnado. P e iamen e se ha llegado a la conclusión de que, pa a inno a en los mé odos educa i os e in oduci buenas p ác icas docen es en el día a día de p og amas como el de a ención a la di e sidad, es impe a i o ompe con me odologías adicionales que man ienen al alumnado anclado en el abu imien o y la desmo i ación. A menudo, cuando se acasa en cap a la a ención del alumnado -según decla an miemb os del p o eso ado en e is ados pa a el es udio de Luzón e al. (2009)- és e «desconec a» de la clase y mues a una ac i ud de ensi a y poco ecep i a. Es o ocu e sob e odo, cuando la es a egia didác ica es plana, monó ona o u iliza un lenguaje incomp ensible pa a los y las adolescen es. Cuando los docen es con ex ualizan las unidades didác icas con o me a los in e eses del alumnado, ya sea u ilizando al e na i as al lib o de ex o como e is as, páginas web, ac i idades lúdicas o simulación de si uaciones eales y ú iles pa a la ida, los es udian es en si uación de exclusión uel en a sen i se capaces de ap ende y ecupe an la mo i ación pa a aumen a su ni el de endimien o académico. Inno a en la p og amación didác ica y la plani icación cu icula . En ocasiones, la p og amación didác ica y la plani icación cu icula ienen p ede e minadas po leyes de con enidos que no pe mi en el g ado de lexibilidad deseable en los p og amas de a ención a la di e sidad. Po ello, aunque deba ga an iza se que odos los con enidos p esc i os son abajados en el aula, a la ho a de p og ama las dis in as á eas del cu ículo es la pe sonalización lo que ha de impe a : la plani icación puede su i a iaciones 40 Celia Co chuelo Fe nández © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 24, 2014/2015, pp. 25-42 En cuan o ecu so del eag upamien o po ni el es una buena p ác ica docen e que pe mi i á concen a es ue zos y ob ene mejo es esul ados. O a buena p ác ica docen e se á la de dinamiza el i mo de las clases po medio de ecu sos didác icos, ac i idades inno ado as y a eas que so p endan y sean capaces de cap a el in e és del alumnado con necesidades especí icas. Respec o a la o ma de e alua , se ealiza án alo aciones de cada p ueba en ocadas de mane a posi i a, con comen a ios pa a posibles mejo as. Respondiendo las no as inales a una obse ación cons an e e in eg al desde el comienzo del cu so, aba cando odas las dimensiones del desempeño: conduc a en clase, los abajos en egados, la ac i ud, el es ue zo y la dedicación. El hecho de cambia adicalmen e la es a egia educa i a, p opiciando la c eación de un ambien e de ap endizaje más aco de a los in e eses de los jó enes y más pa ecido a su p opia ealidad hace que los ni eles de mo i ación, endimien o y au oes ima se ele en has a un pun o nunca an es obse ado. Asimismo, el lexibiliza el ap endizaje, o o gando libe ad pa a que cada cual decida qué conocimien os le se á más ú il pa a log a sus p opias me as, a o ece á la au o egulación y el desa ollo de compe encias básicas pa a la ida. Re e encias bibliog á icas Acedo, N. (2013). La jun a a ma un «plan VE» pa a desa ia a la «ley we ». Recupe ado de h p://www.la azon.es/de alle_no mal/no icias/2369298/lajun a-a ma-un-plan- e- pa a-desa ia -a-la#.U23 moF_uGM. 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