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21 1 Buenas prácticas del profesorado tutor en el marco de la convergencia europea Alfonso Javier García González Resumen Disponemosdeunaseriedeargumentosquejustificanlaadopción de una posición favorable a la tutorización del alumnado universitario.Enprimerlugar,latutoríaayudaaresolverlasdificultadesque plantea la mayor heterogeneidad del alumnado, debida a una mayor diversificacióndelaccesoalauniversidad.Ensegundolugar,facilita la orientación curricular ligada a las salidas profesionales y al acceso a otros estudios, así como garantiza la transparencia y la comparabilidadexigidasporelEspacioEuropeodeEducaciónSuperior.Entercerlugar,contribuyeaatenderalosestudiantesquetienendificultad para lograr un seguimiento regular de los estudios. Y en cuarto lugar, mejoralaimagenpúblicaylaproyecciónexternadelauniversidad, asícomolafidelizacióndelosestudiantes,yofreceopinionesque facilitan el aprendizaje a lo largo de la vida. Por lo que respecta a los objetivos que nos planteamos, por un lado, analizaremos cuáles son losrolesycompetenciasquedefinenelperfildeunprofesor-tutor ideal; asimismo, estableceremos un marco global de actuación que responda a las necesidades emergentes de los estudiantes a lo largo de la formación académica, así como dotar al alumnado de estímulosparaeldesarrollodelareflexión,eldiálogo,laautonomíayla crítica en el ámbito académico, para lo que esbozaremos un análisis
El aprendizaje basado en problemas como experiencia de innovación... 22 cuantitativo y cualitativo acerca de cómo perciben las tutorías los estudiantes de Pedagogía. 1.1. Tutorizar en la universidad La universidad española está dedicando grandes esfuerzos a mejorar el proceso de acceso y adaptación de los estudiantes de nuevo ingreso, la orientación durante los estudios y la ayuda para su integración laboral al término de los estudios. El interés en torno a la tutoría en la formación superior del estudiante radica en el intento de dar respuesta a las nuevas necesidades de la institución universitaria y de los estudiantes que acceden a ella. La evolución de las universidades, desde una perspectiva de minorías a una universidad de masas, obliga a mejorar la atención de los estudiantes, en el sentido de introducir actuaciones dirigidas hacia un trato o relación más personal e individualizada. No se trata de responder solo a las necesidades creadas por el número de jóvenes que acceden y estudian en nuestras universidades, sino también por la mayor heterogeneidad de estos (de sus particularidades, de sus deseoseinteresesydesusexpectativas),porladiversidaddesusprocedencia (estudios anteriores, itinerarios previos, estudios en otros países, etc.), así como también a causa de la oferta, amplia y compleja,detitulacionesenmuchasuniversidades.Endefinitiva,parece necesario asumir el principio de la diversidad, tanto en los objetivos de formación como en las características de sus protagonistas (Rodríguez, 2004). Por otra parte, los retos derivados de la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior, así como la adopción de los presupuestos educativos implícitos en el enfoque de aprendizaje que se postula,exigengenerarunsistemadeapoyoalestudiantequelepermita convertirse en el verdadero protagonista de su propio proceso deformación.Lafiguradeltutorysuaccióncoordinadadentrode un plan de acción ha de convertirse en el elemento clave de dicho sistema de apoyo. Y para ello se hace imprescindible la asunción de ciertos roles y competencias por parte de los tutores que guían a sus estudiantes. Apostar por un sistema de acción tutorial universitaria es una formadedarrespuestaalacrecienteexigenciasocialsobrelosren-
Buenas prácticas del profesorado tutor en el marco de la convergencia... 23 dimientos y resultados del sistema universitario público; en consecuencia, de una mayor conciencia de la ciudadanía sobre el uso útil de los recursos públicos destinados a la educación superior. En este sentido, la acción tutorial se articula como un recurso para que los estudiantespuedanrecibirunaasistenciapersonalizadaparaconfigurar mejor su itinerario formativo y para optimizar su rendimiento académico. De esta forma la tutoría universitaria, en palabras de Rodríguez Espinar (2004), se entiende como una acción de intervención formativa destinada al seguimiento académico de los estudiantes, desarrollada por el profesorado como una actividad docente más, si bien con el apoyo, coordinación y recursos técnicos facilitados por profesorado especializado o personal técnico. Debe considerarse como una acción nuclear dentro del conjunto de acciones impulsadas en todas las universidades para ayudar a resolver las encrucijadas entre la cantidadylacalidad,entrelamasificaciónylapersonalización, entre la gestión del profesorado y la gestión del alumnado, entre el énfasis por el resultado y el énfasis en el proceso. 1.2. Competencias del profesorado tutor en la universidad Líneas más arriba hemos comentado que asumir los retos del Espacio Europeo de Educación Superior en materia de sistemas de acción tutorial requiere la adquisición por parte del profesorado de una serie de competencias y funciones relacionadas con el quehacer profesional del profesorado tutor. En este sentido, tomamos el concepto de competencia como un constructo que nos sirve para referirnos al conjunto de conocimientos y habilidades que los sujetos necesitamos para desarrollar algún tipo de actividad (Zabalza, 2006). El Instituto Nacional de Empleo(1987)hadefinidolacompetenciacomoel“conjuntodeconocimientos, saber hacer, habilidades y aptitudes que permiten a los profesionales desempeñar y desarrollar roles de trabajo en los nivelesrequeridosparaelempleo”.Rial(2000)revisaalgunosestudios sobreeltemaypresentadiversasdefinicionesdeltérmino.Unade ellas es interesante para abordar el análisis de la actuación docente.Competenciaes,enesaacepción,“lacapacidadindividualpara
El aprendizaje basado en problemas como experiencia de innovación... 24 emprenderactividadesquerequieranunaplanificación,ejecucióny controlautónomos”. Al hablar de competencia se hace referencia a un tipo de trabajo de cierto nivel de complejidad que lo distingue de las actividades que se desarrollan como mera ejecución de las órdenes de otros. Tambiénesinteresanteotradelasdefinicionesdecompetenciaque sepresentaeneltrabajocitado:“Lacapacidaddeusarelconocimiento y las destrezas relacionadas con productos y procesos y, por consiguiente,deactuareficazmenteparaalcanzarunobjetivo”.Hay que destacar en esta perspectiva el hecho de que se trata de un tipo de actuación basado en conocimientos, no en la simple práctica. Un aspecto muy importante de las competencias profesionales es que la capacidad de actuación no surge de manera espontánea ni por unavíapuramenteexperiencial,sinoqueprecisadeconocimientos especializados. Con este marco de referencia conceptual sobre las competencias, ¿qué se podría decir respecto a las competencias de la profesión docente?, ¿qué capacidades en el sentido mencionado de conocimientos y destrezas caracterizan el trabajo tutorial del profesorado? 1.2.1. Competencia tutorial Lacompetenciatutorialformapartesustancialdelperfilprofesional del docente universitario. Resulta muy importante rescatarlo en toda su profundidad, pues tanto su sentido como su proyección práctica estánenlaactualidadenentredicho.Losfenómenosdemasificación en la universidad y el deslizamiento de la docencia a actuaciones vinculadascasiexclusivamentealaexplicacióndeloscontenidos científicosdeladisciplinahanidoprovocandounanotablepérdida de identidad de la tutoría. Las tutorías se realizan formalmente (el profesorado coloca en las puertas sus horarios de tutoría y en buena parte se cumplen), pero el alumnado no acuden a ellas salvo momentosmuyconcretos(proximidaddeexámenes,revisióndeexámenes, incorporación tardía al curso, etc.). En todo caso, estamos ante una palabra de gran actualidad y de usohabitualenmúltiplescontextos.SegúnelDiccionario de la Real Academia Española,“defensor,guía,protector”sonalgunasdelas
Buenas prácticas del profesorado tutor en el marco de la convergencia... 25 acepciones atribuidas al tutor. Y en cierta forma el profesorado comparte aspectos de las tres: es el profesor que guía el desarrollo personalylaformacióndelestudiante,eslapersonafuerteyexperimentadaquedefiendealtutorandodelanovedadylasincertidumbres del inicio de cualquier proceso profesional, es el orientador técnicamente competente capaz de orientar hacia el ejercicio profesional al que el tutorando se incorpora, y es la persona prudente y amiga que sabrátambiéndefenderladelaspresionesyconflictosalosquesu propiainexperiencialepodríaconducirconexcesivafacilidad(Brigall, 2000). Esbozada la competencia tutorial, cabe plantearse que las competencias y funciones del profesorado tutor vienen determinadas en cierto modo por el tipo de tutoría que desarrolle. Así, es importante considerar los diversos tipos de tutorías que podemos desempeñar los docentes universitarios. 1.2.2. Tipos de tutorías Elprimerniveldeanálisisserefierealatutoríacomocomponente de la función de todo docente. Este sentido general de lo que supone ejercer la función tutorial llega a impregnar el propio concepto de profesor tutor. La tutoría ha pasado a formar parte de la idea generalizadadequeenseñarnoessoloexplicarunoscontenidos,sinodirigir el proceso de formación de los estudiantes. La tutoría adquiere así un contenidosimilaralde“funciónorientadora”,“funciónformativa” de la actuación docente (Campbell y Southworth, 1992). En esta primera acepción de tutoría, el papel del tutor es inherente al papel de enseñante. Y, de hecho, la parte principal del apoyo que habremos deofreceranuestrosestudiantesserefiereespecialmenteaaspectos vinculados a la enseñanza (cuestiones no entendidas, problemas con elmanejodetextos,aclaracionesalasactividades,etc.).Enestesentido, ser buen docente implica ser buen tutor. En segundo lugar, la tutoría viene dada cuando dicha función adquiereunperfilmásformalyespecializado.Aquílostutoresson profesores especialmente encargados de supervisar el trabajo que se desarrolla en un grupo, una clase o un estudiante individual. Ser tutorsignificaserrepresentantedeotroprofesoradoqueatiendeaese grupo de estudiantes, que está especialmente encargado de atender
El aprendizaje basado en problemas como experiencia de innovación... 26 a las necesidades y problemas que vayan surgiendo. En este segundo nivel, la función tutorial se independiza de la función docente y adquiere matices y competencias propias. Los tutores siguen siendo profesores, pero su trabajo como profesorado es distinto de aquel que deben hacer en tanto que tutores. La tutoría deja de ser un componente complementario y distinto de dicha función. Un tercer nivel de la función tutorial es justamente la que se produceenlaenseñanzaadistancia.Enestosmodelos,lafiguradelos tutores ya no es la de profesores, y ejercen tareas diferenciadas de ellos. Algunos sistemas de educación a distancia diferencian claramenteentrelafiguradelprofesoradoyladeltutor,atribuyendoa cada uno un estatus y tareas formativas diferentes. Cabría otra modalidad diferente de tutoría, que se ejerce en periodo de prácticas o prácticum de algunas titulaciones. En este caso, puede haber tutores de prácticas que, por un lado, sean profesores universitarios responsables de un grupo de estudiantes y, por otro, los tutores de prácticas que son trabajadores de esa empresa o institución que recibe al alumnado y los atiende durante el periodo de prácticas. Este tipo de tutores tiene su propia problemática y conllevacondicionespropiasenloqueserefierealaselección, formación, condiciones de actuación, etc., de los tutores (Zabalza y Cid, 1998). La tutoría es una función que presenta diversas formas de desarrollo.Entantoquecompetenciadocente,exigetambiéndistintotipo de formación para su ejercicio. Los varios niveles de tutoría podrían darse simultáneamente en una misma persona que, sin embargo, sabría perfectamente en qué sentido y momentos actuaba en tanto que tutor de un nivel y en qué momentos actuaba como de otro nivel. Los cuatro niveles de tutoría completan una imagen amplia y polivalente del profesorado. Se entrecruzan en horizontal y vertical enriqueciendo las tareas propias de la profesión docente. Colleen McLaughlin (1999), profesora especialista en orientación de la Universidad de Cambridge, considera que la acción tutorial integra una relación de ayuda que trasciende lo meramente académico para entrar también en lo personal. Deja igualmente claro que no se trata solo de una mera disposición personal del docente, mas que el ejercicio de la tutoría conlleva una serie de cualidades y técnicas que los tutores han de poseer. Es decir, que no se nace tutor, sino que se ha de formar para poder ejercer las funciones tutoriales.
Buenas prácticas del profesorado tutor en el marco de la convergencia... 27 1.3. Roles y funciones del profesorado tutor universitario Si nos acercamos a la literatura sobre los roles y funciones a desempeñar por el tutor universitario en diferentes contextos (Lázaro, 2002),podremoscomprobarqueexisteunabanicobastanteamplio de roles, desde unos de carácter más académico (tutoría académica), aotrosquepotencianlarelaciónpersonaly,finalmente,losquese centran más en la acción orientadora (tutoría de asesoramiento personal y profesional). Aunque la normativa que rige las actuaciones del profesorado universitariohacealusiónexpresaasuactuacióncomotutores,dicha mención se queda en el terreno de lo material. Se marca el tiempo que sehadededicaraesafunción,perosinespecificarquésesuponequehay que hacer durante ese tiempo. La idea más genérica es que durante el tiempo marcado para las tutorías hay que ponerse a disposición de los estudiantes para ayudarles en aquello que soliciten (Brigall, 2000). Enestesentido,setratadeunafunciónpocodefinidaydeescasa previsibilidad. Quizás por eso cada profesor trata de llevarla a cabo lo mejor posible, pero sin saber si es eso lo que se supone que se debe hacer.Esacondiciónhacetambiénqueexistanmuchasdiferencias entre profesores en cuanto a su disponibilidad y al tipo de ayuda que están dispuestos a prestar. Sobre lo que cada uno hace dentro de la tutoría no sabemos mucho. En términos generales, podría pensarse que la tutoría sirve para llevar a cabo una serie de funciones de diverso tipo. En primer lugar, una función general y básica de apoyo en los procesos de formación: prestar guía y apoyo a los estudiantes y ayudarles a resolver los problemas que se les vayan presentando, tanto en relación con nuestra disciplina como con la carrera en su conjunto. Esta es la función formativa fundamental de las tutorías que acaba englobando a las otras. También son importantes las funciones más estrictamente curriculares, como orientar a los estudiantes en cuanto al contenido del programa de la asignatura y a la metodología más adecuada para completarlo. Este tipo de información suele venir incluida en los programas docentes,aunquesuelenserreferenciasinsuficientes.Poresoesprecisorecordarencadanuevotemalasexpectativasquetenemoscon respecto a él y a qué aspectos nos gustaría que dedicaran más tiempo o dieran más importancia. Igualmente importante suele ser asesorarles en la búsqueda de materiales complementarios.
El aprendizaje basado en problemas como experiencia de innovación... 28 Otra función consistiría en orientar específicamente en relación con aquel tipo de actuaciones, de tipo individual o en grupo, que hayan de desarrollar en el marco de nuestra disciplina (trabajos, lecturas, investigaciones, prácticas, intercambios, etc.). El aspecto fundamental, en este caso, es ofrecer cuanta información resulte necesaria para quepuedansacarelmáximopartidoalasdiversasaccionesformativas programadas. Este tipo de orientación resulta fundamental si se quiere que el alumnado aprenda realmente de y con los trabajos que se le mandan. Con frecuencia estos trabajos se convierten en ejercicios rutinariosquelosestudiantesvivencomocargasexcesivasyredundantes. Además, la función de la tutoría consiste en orientar a los estudiantesconproblemasespecíficosoensituacionesirregulares,sobre todo en aquellas carreras en que los estudiantes no acuden a clase con la frecuencia y sistematicidad que sería deseable. Al profesorado se le plantea el dilema de qué hacer con el alumnado que está matricu lado, pero que no puede asistir a clase porque trabaja, tiene una familia que atender, etc. En ocasiones, la tutoría desempeña funciones de tipo burocrático oadministrativo.Porejemplo,llevarunafichadeseguimientodelos estudiantes (control de asistencia, control de participación, etc.). No es una actividad habitual en la universidad, al menos en la pública, donde se otorga un amplio margen de autonomía a los estudiantes, pero sí lo puede ser con respecto a alguna de las funciones referidas al seguimiento de las prácticas, desarrollo de trabajos, sesiones de grupo, etc. Finalmente la tutoría desempeña funciones de tipo más personal, másvinculadasaproblemas,situacionesoexpectativaspersonalesde losestudiantes.Elhechodequelatutoríasedesarrolleenuncontexto más íntimo que el de las clases y en el marco de una relación más personal entre profesorado y alumnado, la convierte en un dispositivo propicio a que surjan contenidos personales en torno a los cuales se solicita la ayuda del profesor. La relación entre profesorado y estudiante trasciende el marco de su propia disciplina y se convierte en formador y orientador del estudiante. Las funciones de la tutoría en el ámbito de lo personal pueden referirse al desarrollo de habilidades y estrategias de estudio para rentabilizar mejor el propio esfuerzo. Esta función requiere que el profesorado tenga ideas claras respecto a esta cuestión. Como mucho, la ayuda que estamosendisposicióndeofrecersenutredenuestrapropiaexperiencia o de nuestras opiniones (Marín y Troyano, 2003).
Buenas prácticas del profesorado tutor en el marco de la convergencia... 29 Labor de la tutoría es también el desarrollo y reforzamiento del propio autoconcepto y autoestima. El docente universitario no tiene porquéserunconfesor,nisiquieraunexpertoenorientaciónvocacional, pero después de reiterados fracasos por parte del estudiante no hay nada tan positivo y recuperador como una palabra de ánimo por parte del profesor. Siempre cabe delimitar el problema en lo que tiene de conocimientos o aprendizajes concretos y evitar que lasensacióndefracasoseextiendaalámbitopersonal.Atravésde su intervención de apoyo, el profesorado puede conseguir que las dificultadessesitúenenelterrenoconcretoenqueseproducenyno acabencontaminandolaideaqueunotienedesímismoylasexpectativas que mantiene. La tutoría también ayuda a romper el anonimato y la soledad que imponelaactualmasificacióndelasclases,sobretodoenlosprimeros ciclos. Mucho se está insistiendo en los últimos años en los efectosdelaactualmasificacióndelasclases(Zabalaza,2006):se reduce el contacto del profesorado y alumnado, aumenta la sensación de soledad del estudiante, se formaliza más la actuación del profesorado, que acaba reduciendo su aportación a cuestiones puramente disciplinares, etc. Las clases numerosas hacen más necesaria, si cabe, la autorización organizada. Posiblemente deba tratarse de una tutoría destinada a grupos de sujetos con los cuales se puede analizar conmayoraproximaciónalopersonalelprocesodetrabajoquecada uno de ellos lleva. Reforzar el espíritu crítico de los estudiantes con respecto a su propia actitud en relación con los estudios, con la profesión y en relación con la vida en general, es otro de los cometidos de la tutoría. El profesorado de la universidad, en tanto que tutores, puede establecer algunas pautas que supongan un estímulo hacia objetivos a medio y largo plazo. Es a través del profesorado (por aprendizaje vicario y como modelos referentes) donde los estudiantes construirán un sistema de valores y creencias acordes con lo que debiera ser el “talante”universitarioyconla“cultura”profesionaldesucarrera. Se trata de que el docente aporte un estímulo formativo para que los estudiantes creen sus propios criterios (García y Troyano, 2005). Para poder llevar a la práctica estos roles y funciones, el profesorado tutor ha de mostrar una actitud docente, colaborativa, participativa, comprensiva, comprometida, crítica y de ayuda personal (Rodríguez, 2004).