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Curso de política constitucional : Tomo segundo

Constant, Benjamin, 1767-1830.

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oa ----~(10~10(10.11111~---* CURSO DE POLÍTICA CONSTITUCIONAL ESCRITO POR MR. BENJAMIN CONTANT, CONSEJERO DE ESTADO DE FRANCIA , - TRADUCIDO LIBREMENTE AL ESPAÑOL- POR D. MARCIAL ANTONIO LOPEZ, DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE MADRID 5 INDIVIDUO DE NUMERO DE LA SOCIEDAD ARAGONESA 2 DE MERITO DE LA DE GRANADA Y OTRAS Y DIPUTADO DE LAS CORTES ORDINARIAS . TOMO SEGUNDO. MADRID, IMPRENTA DE LA COMPAÑIA, po su egen e don Juan José Sigüenza y Ve a 18 20. 3 44)*  CAPÍTULO XVIII. DEL PODER MUNICIPAL. • I ndicamos al hace la di ision de los pode- es cons i ucionales , que habia una g ande equi ocacion en con undi con el ejecu i o el municipal, el cual debe conside a se como ci cunsc i o en su es e a é independien e de los o os, en azon de que es p opiamen e el que esul a de las au o idades locales en las di e sas pa es de odo Es ado, y uno de los obje os mas impo an es que pueden lla- ma nues a a encion. Pasemos, pues , á da una idea de lo que él es; y no quie o solo con en a me con es o, sino que a o de hace ex ensi a es a misma idea á la c eacion de un nue o eudalismo que pueda p oduci mu- chas mayo es en ajas que el de los iempos an iguos. La di eccion de los negocios de odos pe enece á odos, es deci , á sus ep esen- an es y delegados ; pe o lo que no in e esa sino á una accion, debe decidi se po es a misma accion , así como lo que no iene conexion con el indi iduo, no es á some ido sino al indi iduo. Jamas deja émos de epe- ,••••••• nnnn 4 i , que la olun ad gene al no es mas espe- able que la pa icula desde el momen o en que sale de , su es e a. Supongamos una nacion de un millon de indi iduos epa idos en un núme o cualquie- a de pueblos: en cada pueblo cada indi iduo end á in e eses que no oca án mas que á él, y que po consiguien e no debe án es a so- me idos á la ju isdicion de la poblacion. Ha- b á o os in e eses que oca án á muchos in- di iduos eunidos, y és os se án de la com- pe encia municipal. Los indi iduos municipa- les end án únos que no mi a án sino á lo in e io , y o os que se ex ende án al dis i- o ó e i o io: los p ime os se án de la a en- ción pu amen e comunal ; lbs segundos co- esponde án al e i o io, y así en adelan e has a llega á los in e eses gene ales comu- nes á cada uno de los indi iduos que o man el millon de que la nacion se compone. Es, pues, e iden e que solo sob e los in e eses de es a úl ima especie iene la nacion ó sus e- p esen an es- una ju isdicion legí ima, y que si se mezclan en los del dis i o, del comun, 6 de un indi iduo, exceden su compe encia. Lo mismo se di ía del e i o io que se mez- clase en los in e eses pa icula es de un pue- blo , ó del pueblo que a en ase al in e es pu amen e indi idual de uno de sus miem- b os. 5 Así la au o idad nacional, la del dis i o y la comunal deben con ene se cada ú l na en su es e a ; y es o nos conduce á es ablece una e dad que mi amos como undamen al. Se ha c eido has a el p esen e que el pode lo- cal e a como una ama dependien e del po- de ejecu i o; pe o al con a io, aunque no debe aquél jamas pone le abas á és e , no debe empe o es a espec o de él en la mas mínima dependencia. Con e ec o , si se con ia á las mismas ma- nos los in e eses de las acciones y los del Es ado, 6 si se hace deposi a ios de los p ime os á los agen es de los deposi a ios de los segundos, esul a á una mul i ud de in- con enien es, que aunque pa ezcan exclui se á sí mismos , subsis i án sin emba go. Mu- chas eces se á en o pecida la ejecucion de las leyes; po que siendo sus ejecu o es al mis- mo iempo deposi a ios de los in e eses dé sus adminis ados, que án maneja los con a las mismas leyes que éllos es án enca gados, de ha. ce ejecu a . Muchas eces se án o endidos los in e eses de los adminis ados, po que sus ad- minis ado es que án complace á la au o- idad supe io ; y de o dina io es os dos ma- les end án luga simul áneamen e; las leyes gene ales se án mal ejecu adas; y los in e e- ses pa ciales se maneja án mal. Cualquie a que ha e lexionado sob e la o ganizacion 6 del pode municipal en las di e sas cons i u- ciones que hemos enido, ha debido con en- ce se, que e a necesa io siemp e un es ue - zo de pa e del pode ejecu i o pa a hace ejecu a las leyes, y que ha exis ido siem- p e una oposicion so da , ó á lo menos una esis encia de ine cia en el pode munici- pal, siendo el esul ado de la op esion cons- an e del p ime o de los pode es, y de la oposicion so da de pa e de los segundos el exis i siemp e unas causas de disolucion que es aban á cada ins an e amenazando. Toda ía podemos aco da nos de las quejas del pode ejecu i o bajo la cons i ucion de 1791 , so- b e . que el pode municipal es aba en hos i- lidad pe manen e con a él; y bajo la cons i- ucion del a lo 3.°, sob e que la adminis a- - cion local se hallaba en un es ado de es ag- nacion y de nulidad; lo que consis ía en que en la p ime a de es as cons i uciones los agen- es del pode ejecu i o , colocados en el,seno mismo de las adminis aciones locales es a- ban di ididos, po deci lo así, en e dos debe- es opues os que no se llenaban sino muy im- pe ec amen e á cos a del úno y del ó o; y que en la segunda, es as adminis aciones so- me idas al pode ejecu i o, se hallaban en una al dependencia, que esul aba de ellas la apa ía y el desalien o. Así mien as que hagais á los miemb os 7 del pode municipal agen es subo dinados al ejecu i o, se á necesa io da á és e el de e- cho de des i ucion, y de es e modo ues o po- de municipal no se á sino un nue o an as- ma. Si los haaeis nomb a po el pueblo , es- e nomb amien o no se i á sino pa a da le una apa iencia de mision popula , que le pond á en hos ilidad con la au o idad supe- io , y le impond á los debe es que no po- d á llena en modo ninguno : el pueblo no hab á nomb ado adminis ado es sino po e anula sus elecciones, y pa a padece sin ce- sa po el eje cicio de una ue za ex aña, que bajó el p e ex o del in e es gene al se, mezcla á en el de los pa icula es , que han de se los mas dependien es de ella. La obligacion, de mo i a 'las des i ucio- nes no es pa a el pode ejecu i o sino una o malidad i iso ia; po que no juzgando na- die es os mo i os, es a obligacion le empeña solamen e á declama con a aquellos que des i uye. El pode municipal debe ocupa en la adminis acion el luga que co esponde á los jueces de paz en el ó den judicial (I). (1) Yo no hago aquí o a cosa que sen a el p incipio de la independencia que debe pe ene- ce á las au o idades locales , sin en a en los po meno es de su o ganizacion ; bas e da los da os posi i os de que és os deben pa i . 8 Aquí no hay mas que un pode , g a ne es de- ci el que iene azon con los adminis a- do ó mejo hablando, un ondo de au o i- , dad pa a los negocios que no mi an sino á éllos. Si se me obje a el que los adminis a- dos no que án obedece al pode municipal, po que end á és e muy pocas ue zas pa a hace se espe a ; yo esponde é , que éllos obedece án po su p opia u ilidad. Los hom- b es que i en unidos en e sí , y que po consiguien e es án p óximos únos á o os, ie- nen in e es en no daña se ni enajena sus a ecciones ecíp ocas, y po consecuencia en obse a las eglas domes icas, que son po deci lo así de amilia. En in, si la desobe- diencia de los ciudadanos a en aba á los obje- os del ó den público , el pode ejecu i o in- e end ia, como que es á pa a ela sob e que se man enga el ó den; cuya in e encion se ía con agen es di ec os y dis in os de los municipales. Po lo demas , se a en u a demasiado cuando se dice que los homb es es án incli- nados á esis i á las au o idades: su dispo- sicion na u al es. obedece cuando no se les causa ejaciones ni se les- i i a. Al p incipio de la e olucion de Amé ica desde el mes de sep iemb e de 177 4 has a el mes de ma- yo de 1775 el Cong eso no e a , sino una dipu acion de legislado es de di e en es p o- 11; 1 9 incias , y no habla o a au o idad que la que se le concedia olun a iamen e ; ni de- c e aba cosa alguna ni p omulgaba leyes, y se con en aba con ecomenda á las asam- bleas p o inciales que es aban lib es el que ejecu asen lo que e a con enien e al o - den público 9 al bien de los e i o ios , y al sis ema es ablecido : nada hubo de coaccion po su pa e; y sin emba go de es o ningun gobie no de la Eu opa ha sido obedecido con mas co dialidad. No ci o p ecisamen e es e hecho como un modelo, sino como ejemplo digno de imi a se. Se necesi a, piles , in oduci en nues a adminis acion in e io cie a especie de e- de alismo ede alismo , sí , pe o di e en e del que hemos conocido has a de p esen e. Desengañémonos, la unidad absolu a sin es- iccion , y sin lími es jamas ha encon ado acojida sino en los homb es exál ados , que se han dejado lle a únicamen e de ideas quimé icas. In ocado po És os el nomb e de de echos y de libe ad de los homb es, no han a dado en ab aza el espí i u sis éma ico es- ablecido sob e las bases simé icas; pe o la ambicion ha descubie o bien p on o cuán as, y cuán inmensas en ajas podia p opo ciona - les es e mismo sis ema. No han ad e ido es os pa io as acalo ados que el pa io ismo no exis- ia sino po una i a adhesion á los in e e- u 6 danza una agi acion y un as o no e dade o. No podemos menos de eco da con en- usiasmo , y sen i hayan pasado aquellos iempos en que la ie a es aba cubie a de poblaciones nume osas y animadas, donde la especie humana se agi aba, y se ponia en mo imien o de odos modos en una es e a p opo cionada á sus ue zas; la au o idad no enia necesidad de mos a se du a pa a se obedecida: la libe ad podia se empes uosa sin se aná quica: la elocuencia dominaba los espí i us, y comunicaba un mo imien o ápido: la glo ia es aba á la pa de los a- len os, en la cual su lucha con a la medio- c idad no se eía sume gida po los mo i- mien os de la mul i ud: la mo al, en in , en- con aba un apoyo en un pueblo inmedia o espec ado y juez de odas las acciones en los po meno es mas pequeños, y en las mas le- es di e encias que se susci aban. Pe o es os iempos ya no exis en; y a- quellas en ajas han sido eemplazadas po ni as, á sabe , po comunicaciones mas áci- . les, po una ci culacion mas ápida de luces, po ga an ías mas segu as á la independen- cia ex e io , y po una mayo posibilidad de e o ma los abusos. Mas p ocu é nos conci- lia odo lo que es bueno a iando las com- binaciones: no nos asus emos po algunas de-. semejanzas que cae án po sí mismas, si son 17 pe judiciales; po que el in e es dejado en li- be ad , no se ex iende á o a cosa, ni exije mas sino el que se le de la ilus acion con e- nien e. A eglémonos á la di e sidad de ci - cuns ancias; y eniendo siemp e la a encion pues a sob e éllas, omemos del iempo an i- guo lo que nos sea ú il, sin desac edi a a- quellos sis emas po que e hace una aplica- cion de sus mejo es usos á casos di e sos sin emplea la disc ecion.(i) ( I ) Tengo un place en es a con o me so- b e el con enido de es e capí ulo con un homb e de an g andes luces como de ap eciable ca ác e , que es M . Dege ando. « Se eme , dice en las ca as manusc is as que me ha comunicado , se eme • odo. aquello que se llama espí i u de localidad." Yo ambien lo emo , po que es emible oda idea aga , que se hace inde inida á ue za de se gene- al. No c eo , como los escolás icos , la ealidad de los uni e sales en sí mismos, y no pienso que haya en un Es ado -o os in e eses eales sino los loca- les , eunidos cuando son los mismos, y balancea- dos cuando son di e sos , pe o conocidos y expe- imen ados en odos los casos.... Los ínculos pa - icula es o i ican el gene al en luga de debili- a le. En la g adacion de los a ec os y de las ideas se obse a el ó den de que uno es á en e amen e adhe ido á su amilia, luego á su ciudad , luego á su p o incia y despues al Es ado. Si qui ais es- os conduc os in e media ios , no habeis hecho O a cosa que co a es a cadena y des ui la. El TOM. II.  2 OBSERVACIONES. Y a hemos conseguido el égimen municipal al como M . Cons an ape ece; y el í . 6 de la Cons i ucion es, como dice un céleb e esc i o , (i) lo mas excelen e que puede da se, po que en él se en las mejo es máximas pa a el gobie no po- lí ico y económico de los pueblos. Con e ec o, allí emos es i uida á és os la acul ad de elcji y nomb a sus alcaldes y demas empleados de e- pública ; en cuyo hecho se hallan des uidos a- quellos eno mes abusos que po an o iempo han. a lijido á es a mona quía enidos de los omino- sos iempos en que se dió el unes o golpe á la libe ad , i ando po ie a los amosos cue - pos municipales , que causa on y sos u ie on en o a época la glo ia y la elicidad de la Na- cion. ¡Qué de abusos no hemos p esenciado en los iempos que casi es amos ocando oda ía pa o mons uoso de las con inuadas usu pa- soldado lle a en su co azon el. hono de su com- pañía , de su ba allon , de su egimien o y así concu e á la glo ia de su ejé ci o en e o. Mul i- plicad , mul iplicad los lazos que unen á los hom- b es ; pe soni icad la pa ia en odos sus pun os y en ues as ins i uciones locales como en o os an- os espejos que os ep esen a án muy bien la o- lun ad gene al." (x) D. F ancisco Ma inez Ma ina en su Teo ía de las Có - e: , cap. 13. '9 ciones que se han hecho á los pueblos en lo mas noble é impo an e de sus a ibuciones y de echos! ¡A cuán os no hemos is o sume gidos en la mas deplo able si uacion po un co egido que los se- lo es en iaban pa a que gua dase sus de echos, a acando los de los demas ! ¡Qué de pad as os no se les p opo cionaban po medio de los nomb a- mien os que és os hacian de sus 'si ien es ó pa- niaguados pa a eje ce la i anía en los concejos al modo que sus an eceso es ya lo habian hecho! ¡En qué en a an in ame no se ha pues o la g an p e oga i a de gobe na , solo mi ada como un obje o de especulacion pa a - chupa la subs ancia á los pueblos á í ulo de gobe na los! ¡ Lamen a- bles e ec os ! los cuales , aunque iban ya paula i- namen e desapa eciendo po las medidas que la necesidad iba dic ando, du aban empe o y hu- bie an du ado oda ía , sin emba go de la ley de los Tan eos , que no podia ob a sino muy len a- men e , á pesa de los bene icios- que . dispensaba á los que la que ian in oca . -Pe o la Cons i ucion eniendo p esen e las ad- mi ables doc inas que po la ilus acion y la i- loso ía han sido o a ez es i uidas á su b illo, disipada la densa nube que nos es aba impidien- do el e la luz, ha de uel o á los pueblos lo que e a suyo, y pues o en sus manos el. de echo de eleccion de sus inmedia os ge es , de los agen- es de su elicidad local. 1-la hecho mas : despues de ija las calidades y ci cuns ancias de las pe - sonas que pueden se elejidas pa a llena es os ca gos , y las épocas ijas de la eleccion , pasa á 20 explica las a ibuciones que les incumben , las cuales , si se pusiesen en p ác ica, nada absolu- amen e deja ían que desea pa a que los pueblos uesen elices. Con e ec o, al ca go de los alcal- des y ayun amien os pone la policía de salub i- dad y comodidad la segu idad de las pe sonas y bienes de los ecinos y conse acion del ó den público, la adminis ación é in e sión de los caudales de P opios y A bi ios con o me á las eglas y eglamen os el epa imien o y ecau- dacion de con ibuciones y emision de éllas á la eso e ía , el cuidado de las escuelas de p i- me as le as y los demas es ablecimien os de edil.- cacion , como ambien el de los hospi ales, hos- picios , casas de expósi os y de bene icencia ; la cons ucción y epa ación de caminos, calzadas, puen es y cá celes ; de los mon es y plan íos del coman y de odas las ob as públicas de necesidad, u ilidad y o na o; úl imamen e, la o macion de las o denanzas municipales , y la p omocion de la ag icul u a , indus ia y come cio segun la loca- lidad de los pueblos , y cuan o les sea ú il y be- ne icioso. Tales son las obligaciones que se impo- nen á los ayun amien os bajo la inspeceion de las dipu aciones p o inciales. Cuan o mas e lexiono sob e el * impo an e a ículo de la Cons i ución donde es o se p es- c ibe , ma-s me pe suado de que los sábios le- gísla es que lo hicie on , medi a on es e asun- o .sin deja nada que hace , y así , segun mi opinión , sus disposiciones en es a pa e son el esul ado de odo lo mas bien esc i o , y dis- 2I pues o en los iempos an iguos y mode nos. Pe o á pesa de es o' los e ec os no co espon- den, y los pueblos se ¿i. sume jidos . en una in- dolencia , o ígen de g andes males , y uno de los mas e ibles enemigos del sis ema. Acos- umb ados á obedece has a aho a po que les mandaban , y no po o a cosa , no se hallan en disposicion oda ía , si no se les ayuda muy e i- cazmen e, de gobe na se bien á si mismos. Son muy igno an es , les al an cos umb es 5 se hallan su- midos en la mas g ande pob eza , es an luchan- do aún con a p. i ilejios muy odiosos , ienen con a sí la g ande acumulacion de p opiedades, y o os enemigos mas , no de poco momen o, y odos es os son unos obs áculos que la mano del legislado debe apa a , si quie e saca de los españoles el pa ido que se ha p opues o. Desengañémonos un pueblo mal educado , que po es a ú la o a causa ha pe dido las pocas cos umb es que enia , y que acaso acaso en lu- ga de eligiosidad iene , comunmen e hablan- do , algunas supe s iciones y cie as p ác icas que muchas eces le apa an de ob a el bien, y a epen i se del mal ; no puede se ejido po unas ins i uciones libe ales , como no se le lle e po la mano , has a cona u aliza le con las lu- ces y el bien ob a , empleando la ene gía y el igo . Vi amos en el mundo p ác ico, y no c ea- mos á nues as ilusiones : no espe emos de es os pueblos sino lo que pueda espe a se buenamen- e ; y pe suadámonos , que sin qui a les los obs- áculos que ienen delan e , e émos muy a de 2 2 los buenos e ec os. A es a ob a sois llamados , Pa- d es de la pa ia : si ues a accion es p on a, odo lo e éis cumplido : qui ad abas : haced. que el in lujo bené ico de las leyes se pe ciba p on amen e : conside ad que es a g an Nacion no se compone sino de pueblos , y c eed que sin un igo ex ao dina io pa a hace que la ins- ucion se les inspi e po pá ocos bien p emia. dos bajo su esponsabilidad y la de los obispos; po maes os ins uidos , pagados compe en emen- e, y obse ados en odas sus ope aciones po el gobie no; sin una eponsabilidad e ec i a á los ah caldes y ayun amien os, y sin una inspeccion in- media a y cuidadosa sob e las dipu aciones p o in. dales ; nada adelan amos , y los pueblos nunca se halla án en disposicion de conoce lo que po- seen , ni pod án ob ene jamas la elicidad á. que aspi an , obje o de oda buena ins i ucion y de odo gobie no : y lo peo es que no sola- men e deja á de consegui se es o , sino que las bené icas ideas de la ley undamen al llega án á me ece el desp ecio de aquellos en cuyo ob- sequio se han es ablecido. Educacion y cos um- b es : sin es o las leyes son inú iles: Haced , pues, es e p esen e , po cuan os medios es en á ues- o alcanze , á odos los habi an es de España. Si á es o añadié eis lo que el doc o esc i o , de quien poco há hemos hablado , p opone pa a p omo e la elicidad de los pueblos y p o in- cias ; es ad cie os de un esul ado muy eliz. Pod á se que á es o se me diga , que las dipu aciones p o inciales de que se habla en el 2 3 Cap. 2.° del í . 6.° pod án p eca e odos es os incon enien es : pe o yo c eo que po aho a no es posible, si no se hace lo que enemos indi- cado ; pues aunque es e dad que ienen una al a inspeccion; que es á en su mano el e ‘ xámi- na , ap oba , ó desecha lo que los ayun a- mien os hagan, y el a ende á cuan o mi a á la educacion de la ju en ud , al omen o de la ag i- cul u a , indus ia y come cio , á la p o eccion y conse acion de los caminos y canales, al e- pa imien o de con ibuciones , y en in á cuan- o mi a á la elicidad de la p o incia ; sus de- e minaciones , como que , no son auxiliadas ac- i amen e po los pueblos, que se encuen an ha- bi ualmen e apá icos é ine es , no pueden ene un e ec o an cumplido como el que se pod ia espe a , si no mediasen unos incon enien es co- mo los que hemos insinuado. 2 4  ,) 011~1~~1~""10"1~~11~.4 )4  CAPÍTULO XIX. DE LA ORGANIZACION DE LA FUERZA ARMADA EN UN ESTADO CONSTITUCIONAL. E xis e en odos los paises, y sob e odo en los Es ados mode nos, una ue za que,, aun- que no es un pode cons i ucional, lo es sin emba go de hecho, y muy e ible, á sabe , la ue za a mada. Al a a de es a cues ion di ícil, no po- demos menos de se sensibles á mil ecue - dos de glo ia que nos odean y deslumb an, y á mil sen imien os de econocimien o que nos a as an y subyugan. A la e dad, e- p oduciendo con a el pode mili a una des- con ianza que odos los legislado es han con- cebido; demos ando el es ado p esen e de la Eu opa, que añade 'á los pelig os que han exis- ido en odo iempo o os nue os; haciendo e cuán di ícil es que los ejé ci os, sean los que quie an sus elemen os p imi i os , no con aigan en e amen e un espí i u dis in o del de el pueblo; no que emos hace inju ia á aquellos que an glo iosamen e han de en- 2 5 cuido la independencia nacional, y á los que po sus expediciones inmo ales han echado los undamen os de la libe ad ancesa. Cuan- do los enemigos se a e en á a aca un pue- blo has a su e i o io., los ciudadanos se ha- cen soldados pa a echaza los. Ciudadanos e an, y los p ime os ciudadanos aquellos que han de endido nues as on e as del ex an- ge o que las p o anaba, y aquellos que han educido á pol o á los eyes que nos hablan p o ocado: la glo ia que han adqui ido an á co ona la con o a nue a: una ag esion mas injus a que la que han cas igado ha mas de ein e a ios, los llama á hace nue os es- ue zos y gana nue os iun os. Pe o las ci cuns ancias ex ao dina ias no ienen conexion alguna con la o ganizacion habi ual de la ue za a mada; y yo oy á habla de un Es ado pe manen e y egula . Comenza é po desecha los planes quimé i- cos de la disolucion de odo ejé ci o pe ma- nen e: planes que nos han o ecido en sus es- c i os muchos isiona ios ilan ópicos; pues aunque es e p oyec o ue a capaz de se eje- cu ado, jamas pod ia lle a se á e ec o. Ade- mas , yo no esc ibo pa a desen ol e anas eo ías, sino pa a es ablece , si es posible, algunas e dades p ác icas. Po es o sien o po p ime a base, "que la si uacion del mun- do mode no, las elaciones de los pueblos 32 de su na u aleza, no e án mas que á sus ge es, ni conoce án á ó os que á .éllos. Ciu- dadanos en el luga de su nacimien o, se án soldados en odas las demas pa es: po con- secuencia, emplea los en lo in e io de su pais p oduce odos los incon enien es que nacen de una g an ue za mili a , es á sabe , el amenaza á la libe ad, que es lo que ha pe - dido á an os pueblos lib es. Nues o gobie no ha aplicado al man e- nimien o del ó den in e io unos p incipios que no con ienen sino á la de ensa ex e io . Amon onando en su pa ia soldados ence- do es, á los cuales con azon habian enido bajo una obediencia pasi a cuando se halla- ban ue a del e i o io, ha con inuado man- dándolos de es e mismo modo con a sus ciudadanos ; pe o la cues ion e a absolu a- men e di e en e. ¿Po qué los soldados que ma chan con a un ejé ci o enemigo es án dispensados de odo aciocinio? La azon es, po que el colo solo de las bande as de un ejé ci o p ueba con e idencia sus designios hos iles , y po que es a e idencia suple á odo exámen. Pe o , cuando se a a de los ciudadanos , al e idencia no exis e; y el no pe mi i se es e exámen oma ya o o ca ác e muy di e so. Hay cie as a - mas cuyo núme o p ohibe el de echo de gen es aun á las naciones que se hacen la 3 3 gue a na u almen e, 'y lo que son las a mas p ohibidas en e los pueblos 5 , es la ue za mili a en e los gobe nan es y los gobe na- dos. Todo medio que pueda escla iza á una nacion es muy pelig oso si se emplea en los c imines indi iduales. La ue za a mada iene es obje os : el I.° es el de epele la ue za ex ange a. no es na u al coloca las opas des inadas á es e obje o lo mas ce ca de ellos que sea po- sible, es deci , en las on e as? Noso os no necesi amos de ue za pa a con ene al ene- migo en los luga es en donde és e no exis e. El 2.° obje o de la ue za a mada, es el de ep imi los deli os p i ados come idos en el in e io .-La ue za des inada pa a con- ene es os deli os debe se absolu amen e di e sa de los ejé ci os de línea. Los ame i- canos han conocido es a e dad : ni un sol- dado siquie a se deja e en su e i o io pa a sos ene el ó den público, y odo ciu- dadano es á obligado á p es a auxilio al magis ado en el eje cicio de sus unciones; pe o es a obligacion iene el incon enien e de impone á los ciudadanos debe es muy odiosos. Ea las ciudades populosas con nues- as elaciones mul iplicadas, la ac i idad de nues a ida, nues os negocios, nues as ocu- paciones y con nues os place es, la ejecucion de una ley de es a na u aleza se ia op esi a, TOM. H.  3 34 6, mejo hablando, imposible; cada dia po- d ían se . a es ados cien ciudadanos po ha- be ehusado el concu i á la p ision de uno solo. Es necesa io , pues, que los homb es asala iados se enca guen olun a iamen e de es as is es unciones. Desg acia es, no hay duda, el habe de c ea una clase de hom- b es pa a en ega los exclusi amen e á la pe secucion de sus semejan es ; pe o es e mal es menos g ande que el mo i ica á los indi- iduos de la sociedad obligándoles á p es- a su asis encia á unas medidas, cuya jus i- cia no han podido calcula (I). He aquí, pues, dos clases de ue za a, macla: la úna se á compues a de soldados p opiamen e dichos, y es aciona ios sob e las on e as, y que asegu en su de ensa ex e io ; oda élla se á dis ibuida en di e en es cue - pos, some ida á ge es sin elaciones algunas en e sí , y colocada de mane a que pueda (O Se hallan ue a de es a excepcion los eh- mines con a los que se suble a , po deci lo así, la simpa ía gene al; pues hay acciones an a oces, que odos los homb es es an dispues os á concu i á su cas igo, pe o los a aques con a la p opiedad, aunque c iminales, no pod ian exci a en noso os una indignacion su icien e pa a su oca oda com- pasion ; y en cuan o á los deli os llamados p opia- men e ic icios, es deci , aquellos que no_ hacen sino. o ende •cie as leyes posi i as cuando se 3 se eunida bajo el mando de uno solo en caso de a aque. La o a pa e de la ue za a mada debe á des ina se á man ene la po- licía. Es a segunda no end á los pelig os de un g ande es ablecimien o mili a : es a á diseminada po oda la ex ension del e i- o io, po que no pod á es a eunida sob e un pun o sin deja impunes á odos los c i- minales que hubie e en los demas. Debe á ene muy conocido su des ino, y po es a azon jamas sald á de su es e a: acos umb a- da á pe segui mas bien que á comba i , á ela mas bien que á conquis a , no habien- do jamas gus ado los e ec os de la ic o ia, no se á a as ada mas allá de los lími es que le impongan sus debe es po los ge es que la mandan ; y odas las au o idades se- án sag adas po su accion y igilancia. El e ce obje o de la ue za a mada es comp imi las sediciones y disensiones in- obliga á los indi iduos á a o ece su pe secucion; se les a o men a y deg ada. Yo me he p egun a- do á mí mismo , muchas eces qué ba ia si me encon ase en un pueblo donde es u ie a p ohi- bido bajo pena de mue e el da asilo á los ciu- dadanos pe seguidos po c imines polí icos? y no he podido menos de esponde me que pa a pone mi ida en segu idad me cons i u ia olun a ia- men e p eso an o iempo cuan o du ase es a me- dida de igo . 36 e nas ; pe o la genda me ía no es su icien e pa a es o. ¿ Y po qué ecu i á la opa de línea, se p egun a á acaso? ¿no ene nos la gua dia nacional compues a de p opie a- ios y de ciudadanos" ? Yo end ía muy mala opinion de la mo alidad y dicha de un pue- blo, si una gua dia nacional de es a clase se mos ase a o able á los ebeldes, ó se ehu- sase á ae los á la obediencia legi ima; pe o es p eciso obse a que el mo i o que hace necesa ia una genda me ía con a los deli os p i ados, no subsis e cuando se a a de los públicos. Lo que es dolo oso en la ep esion de un c imen no es el a aque, el comba e, ni el pelig o; es el espionage, la pe secucion, la necesidad de se diez con a uno, y de ap i- siona aun á los culpables cuando es an sin a mas. Pe o con a los desó denes mas g a- es, con a las ebeliones y agolpamien os de gen es albo o adas , los ciudadanos que amen la cons i ucion de su pais y odos cuan os habi en en él , y encuen en en élla sus ga an ías, se ap esu a án á o ece odos sus ecu sos. Se a iade á es o , que la diminucion que esul a ia po la ue za mili a , es ando és a colocada sob e las on e as , deja ia siemp e un cen o de ejé ci o 1 al ededo del cual las gua dias nacionales ya eje ci adas se eu- ni ian con a una ag esion ; ¿ y si las ins i u- 3 7 ciones de una nacion,son lib es no hay que duda de su since a adhesion y de su buen ánimo, ni descon ia po i ulo alguno de su celo. Los ciudadanos no son len os jamas pa a de ende su pa ia 5 cuando la han llegado á ene ; ellos co en á man ene su indepen- dencia a ue a cuando aden o gozan libe - ad : solo pe manecen inmó iles y pasi os cuando nada ienen que pe de . ¿Y á quién hacen al a en onces? á nadie cie amen e. Sen ada es a doc ina, y an es de con- es a á algunas objeciones que se han hecho al sis ema que acabo de es ablece , quie o da , alguna explicacion sob e dos pun os que he indicado en los a . s.° y 12. 0 , de la di- ision que he hecho de la ue za a mada; en los cuales he a ado, en el . 0 5 de la in- o macion que debe hace se po el cue po ep esen a i o pa a el empleo ex ao dina io de la opa de línea; y en el 2.°, del cas igo de odo comandan e ú o icial de genda mes que exci e á los ciudadanos á come e un c imen pa a denuncia le. Po lo que oca á lo p ime o, he obse ado muchas eces que pa a que los homb es se ap o echasen de sus de echos 5 e a necesa io obliga les en cie o modo á eje ce los. Po es e mo i o he c eí- do como indispensable exci a la igilancia de las asambleas po medio de los in o mes, que deben oma cuando se a a de hace 38 un empleo ex ao dina io de la ue za a ma- da. Se ía mucho de eme el que en cada ci - cuns ancia, las conside aciones sacadas de las mismas empeñasen , aun al pa ido de la oposicion , á enuncia el hace la in o ma- clon , ó que en el caso de de e mina la, el em- plazamien o uese sin é mino; y que si la opo- sicion pe sis ia en pedi que aquella se ejecu- ase, la mayo ía minis e ial, (que los ingleses llaman opo unísimamen e á dead nayo i y, es deci , una mayo ía mue a, y que decide las cues iones no po sus a gumen os sino po su ue za ), desechase la p oposición. Seme- jan e incon enien e se e i a la po la in o -. macion o zada que necesi a una pública dis- cusion. Diez pe sonas nomb adas po la asam-. blea , y once sacadas po sue e , debiendo es a necesa iamen e en odos los da os , y haciéndose jueces de odos los p e ex os, se i ian de eno á los minis os ; po que desde luego i i ían és os pe suadidos que los hechos se ían conocidos , que los p e ex- os se ían ap eciados en la ibuna, y que las al as, aun cuando se e i icase el queda im- punes, se ian di ulgadas, ó que en o o ca- so, si los mo i os e an azonables apa ece- ian debidamen e jus i icados. Si se conside- a con qué acilidad un minis e io , alegan- do mo imien os sediciosos en las p o incias, puede p i a las de los bene icios que la cons- 3 9 i ucion les da, y de la sal agua dia de las Myes po la dis ancia á que se encuen an; y si se e lexionan los obs áculos legales ó ilegales que su ocan la publicidad, é in e - cep an las co espondencias, se conoce á que sin es as in o maciones ecuen es y esc upu- losas, la ca a no o ece ia á odos los an- ceses, ue a de aquellos que habi an la capi- al 5 único asilo de la libe ad, sino una p o- eccion ideal 5 capaz de se suspendida cada dia, y con cualquie a acon ecimien o po los delegados subal e nos de un pode que ob a siemp e á la somb a po explica me así; po que su accion es emo a, y po que aisla sus cen os de accion, odeándolos del silen- cio y las inieblas. Pe o se me di á acaso: "pues qué ¿la e. p esen acion nacional no exis e pa a p o eje los depa amen os? ,el de echo de pe icion no les es á expedi o" ? Las asambleas son lo que se ha dicho, con engo en ello : el de e- cho de pe icion exis e, lo con ieso; pe o ¿es- e de echo de pe icion no encuen a sin ce- sa las ó denes del dia , que son sus mas cons an es é in encibles ad e sa ios? Y en cuan o á las asambleas, (es necesa io deci lo) muchos de sus miemb os ienen un alo pe- ezoso 5 si me es líci o habla de es e modo; y asi mien as pueden libe a se de sabe Io que su conciencia les obliga a á i upe a , 40 se ap o echan de es a posibilidad que les es cómoda: y cuando se les ins uye á su pesa de aquello que que ian mas bien igno a ; el sen imien o del debe los a as a á una imidez de que se a e güenzan' cuando ya no pueden dis aza la. En una asamblea, en que odos los miemb os, o asen po que la conduc a del minis o sob e es e ó el o o pun o espinoso y delicado , no uese exámi- nada ; muchos s si el exámen pudie a ene luga , no se a e e ian á deja de mani es- a con a éllos una jus a ep obacion. Po es e mo i o es necesa io obliga á los hom- b es á ene alo . En edimen; lo que he p opues o iene dos en ajas: la p ime a, que debiendo se e elado á la nacion odo el mal que la hu- biesen hecho los minis os, los pond á en el caso cie amen e de no hace an o : la segun- da , que no pudiendo p e ex a la igno an- cia los de enso es de es a misma nacion; el mal que ha ian los minis os se ía cas igado con mas" ecuencia y mas se e amen e. Pasemos aho a á a a del o o pun o que indicamos a iba, á sabe , de la nece- sidad del cas igo de los agen es dé la au o- idad que p o ocasen al c imen. Dijimos ya en o a pa e, que siemp e que se nomb a- ban minis os pa a igila é impedi que hubiese conspi aciones, o dina iamen e no se 4 oía habla de o a cosa ; y es a e dad is- ísima es aplicable á odos los g ados de la ge a quía ejecu i a. En el ins an e en que el descub imien o de los complo s se ha e iji- do en mé i o , se encuen an homb es que aspi an á ene le, y que c ean aquéllos pa a descub i los. Cuan o mas se desciende á los angos in e io es de los agen es de la au o i- dad, mas ejemplos encon a éis de es e celo deplo able. Una aza de esbi os dis azados se ex iende po odos los ba ios de las po- blaciones se in oduce en los alle es y en los campos, cau i a la cón ianza de la igno- ancia y de la mise ia ; omen a y anima el descon en o 5 en e iene los deseos mas ugi- i os y mas agos , con ie e en p oyec os cada ges o de la impaciencia y cada g i o del dolo , y iene en seguida á lle a á los desg aciados que ha ex a iado , pa a en- ega los y o ece los como íc imas á los pies de una au o idad que acoje es e unes o homenage, y que le da alo , y aun le a i- buye mé i o : pe o es o no es sino el as o - no de odas las leyes , el ol ido de odo pu- do , y la iolacion de odo p incipio de jus- icia y de humanidad. 1Y qué se di ía si ales abusos se come ie an en un pais en don- de bajo el p e ex o de lib a al pueblo del con agio de las opiniones sediciosas se en- cadenase la imp en a? z qué se di ía , si de 48 OBSERVACIONES. C asi no necesi ábamos 3 os sino epe i las palab as de M . Cons an cuando a a nos de la o ganizacion de la ue za a mada , po que aids- a si uacion es muy pa ecida á la de la F ancia cuando aquél esc ibía ; con sola la di e encia de que él in ocaba la necesidad de conse a las opas pa a que libe asen su pais de las ag e- siones enemigas, y noso os pa a gua da la li- be ad. Sí, es au ado es glo iosos de nues os de. echos , la España jamas os pod á desecha : os- o os que habeis sido los p ime os en in oca a– quel dulce nomb e, sois y se éis siemp e nues o mas i me balua e ; ues a mad e jamas os de- , ja á de mi a con sumo ap ecio: siemp e se éis conside ados como un medio indispensable de ase- gu a se con a los pe u bado es del ó den in e- io , y con a los que ue en osados á a aca sus on e as : nunca se a a á de la disminucion de los cue pos á que pe eneceis , sino cuando una impe iosa necesidad lo dic e; po que jamas eme- á de oso os ; po que es á pe suadida since a- men e que lejos de u ba la paz , os la habeis de da ; po que es imposible que los que habeis dado la libe ad á los ciudadanos , a en eis jamas con a es e don p ecioso del. homb e; po que no puede jamas se ins umen o de la i anía el que la de ocó. Las medidas pues , que se adap a en solo se- 49 án hijas, hé oes inmo ales, de nues a si uacion de la exigencia de nues a pa ia, la cual en el hecho de habe se nue amen e es ablecido en élla el ó den cons i ucional 9 debe segui esc upulosa- men e lo que és e p esc ibe. Todos saben el 'an. .gus iado es ado á que se halla educida la Es- paña , la a al adminis acion de es os iempos pasados , y la al a de odo espe o del ejé ci-. o , que c eyendo en o os iempos mejo a su. sue e , la ió ag a ada mas y mas despues de des ui se es as bené icas ins i uciones , pasando al es ado mas deplo able, y quedando educido á la Mayo mise ia. Y si no , los que han p esen• ciado en odo es e iempo cuál ha sido la consi. de acion que al soldado se ha dispensado, ¿ qué nos pod án deci sino que la desnudez , el hamb e, el aba imien o , el desp ecio, y odo en in cuan o puede expe imen a el homb e de deg adan e, ha sido el is e 'pa imonio suyo? Pues odo es o ha nacido, alien es hijos de la España , de que la ley es ablecida ino á ie a ; de que en su lu- ga se hizo nace á la a bi a iedad; de que las bases ijas que los Pad es de la pa ia habian pues o pa a ues a o ganizácion, se habian se- pul ado en e los escomb os del edi icio cons i u- cional , que manos pa icidas que ian sume gi en el abismo. Sí aos , pues , es a leccion pa a siemp e ; y c eed que de endiendo es e sis ema , y po consiguien e el g ao p incipio, que a á él anejo , de la sumision de odos los ciudadanos al impe io de la ley, sin que la a bi a iedad enga luga os de endeis á oso os mismos; y que a- TONI.  4 so le mas que se ponga un jus o é mino al cual sea compa ible con nues a si uacion y ci cuns an- cias, que no el que , sin habe ninguno mas que el cap icho, padezcamos odos , y oso os hagais un papel di e so del que ues as i udes y e- cien es he oicidades eclaman de jus icia. Con enimos , y no podemos menos, en que la si uacion ac ual de la Eu opa y las ideas del si- glo no pueden, pe mi i que la de ensa ex e- io quede iada á • cue pos de ciudadanos , ó bien sea á las milicias nacionales; y que po consi-- guien e es necesa io un ejé ci o pe manen e, al modo que le ienen odas las o as naciones , pues que nues as a mas deben se iguales si es po- sible : á que se ag ega el que la de ensa en un caso de ag esion ex ange a no pod ia hace se cual con enia , no digo po milicias nacionales, sino aun po las p o inciales que has a de p e- sen e hemos enido ; como ha mani es ado muy bien la expe iencia. Po consiguien e se hace p e- ciso ija el p incipio de que es "necesa io man- ene en España un cue po pe manen e de o- pas de ma y ie a á sueldo y expensas de la Nacion." Pa a es ablece lo, necesi amos a ende á mu- chas cosas ; p ime o , al es ado de nues a hacien- da pública , el cual debe cons a po los p esu- pues os que haya ,de p esen a el minis e io de hacienda , ope acion an necesa ia , como que sin élla es imposible pasa á hace a eglo ninguno: segundo , dado es e paso, debemos ya en a á calcula nues a posicion peninsula , y los ene- snigos ex e io es de que debemos eme así po ie a como po ma ; y es os da os nos guia án na u almen e á ija la ue za necesa ia ; siendo una g andísima en aja pa a noso os el no ene sino á la F ancia po ecina y el de ga an i á las dos naciones los , g andes mon es que las di i- den: e ce o, el dis ingui las acul ades del ejé . ci o que se es ablezca ma cándole los lími es de que no pueda excede se : cua o , es ablece las milicias nacionales y su. núme o : quin o, desig- na los medios de man ene la segu idad in e io , y e á qué manos debe és a se encomendada. Pa a esol e es os pun os , con ieso de buena e que la doc ina de M . Cons an es la mas jui- ciosa y a eglada, y que, adap ándose en Espa- ña, pod án consegui se pe ec amen e el obje o de de ende la Nacion de las ag esiones ex e io es, el de man ene la paz de la misma , y á los ciu- dadanos la anquilidad y segu idad, sin la cual nada hay que alga en un Es ado. De las clases pues as po M . Cons an úni- camen e nos al an los genda mes , los cuales pueden supli se pe ec amen e con doble bene i- cio del Es ado y de los soldados mismos. Po lo demas , ó es á odo hecho , 6 nos al a muy poco. Con e ec o , enemos excelen es cuad os de o i- ciales es ablecidos 5 y bas an es egimien os de ca- balle ía y de in an e ía : solo nos al a e cuá- les han de queda , bajo qué concep o , y el mo- do de dis ibui los , uni o mándolos y suje ándo- los odos á un modo igual de paga y p emio. Respec o de las milicias nacionales nos al a 52 solo da la úl ima mano á los eglamen os , y obliga á los ciudadanos , que engan un in e es en man ene la paz pública , á que es en a ma- dos en lo in e io po sos ene la ; aunque yo c eo que no se á necesa ia ni aun la indicación sob e es e pun o , cuando hemos is o la deci- sion de oda España sob e es e pa icula , ap e- su ándose á po ia oda clase de pe sonas á ins- c ibi se ; y si muchos no la han ejecu ado has a áe p esen e, ha sido, ó po que no se les ha exci- ado con aquel igo que e a necesa io , ó po espe a á la eunion del Cong eso , al que oca de e mina qué especie de pe sonas deben en a á compone es e espe able cue po , las calida- des de que deben es a ado nadas , la designa- clon de age con ,sup esion de odo lujo, y de cualquie a o a cosa que diga menos elacion con la sencillez y la i ud , dis in i os los mas he mosos y los únicos que debe habe en un pue- blo lib e; y en in , cuan o dice elacion con su_ es ablecimien o , égimen y conse acion. De e minando, pues , es o, y si odos los indi- iduos de la Nacion ap os pa a las a mas deben cons i ui la milicia nacional , ó si el núme- o de éllos debe se a eglado con p opo cion las poblaciones , sin da en ada po o a pa e sino á las pe sonas hon adas y que engan al- gun a aigo po pequeño que sea ; podíamos con- aí con la milicia pa a a ende á la anquili- dad in e io , pa a ela sob e los excesos que pueden come e se con a la paz pública , pa a man ene el ó den , y en in pa a cuan o u iese S3 elacion con odos es os obje os, emplelndose po aho a 'y has a el es ablecimien o de la genda - me ía, -6 de o o cue po que enga á su. ca go la ap ehension de los c iminales , en pe segui - los den o de los é minos de sus espec i os pueblos ; auxiliándose con ' ' os en caso de ex ., ji lo así las ci cuns ancias. Consiguien e á es o y á lo que poco há hemos indicado , lo es am- bien el euni se en caso que la anquilidad del, pais ue e amenazada po los pe u bado es del &den , y enemigos del sis ema ; pues hemos ise o bien palpablemen e los en ajosísimos e ec os que en los aciagos dias pasados 1 e dade amen- e aná quicos , ha p oducido es a ins í ucion , y que solo el nomb e 'de milicia nacional ha in i-• midado á los mal ados , y los ha des iado de a en a con a la anquilidad pública , y segu- idad de los buenos. Pe o si es jus o lo que acabamos de insi- nua , no lo se ia el obliga á los indi iduos de la milicia nacional á de ende la pa ia de las ag esiones ex e io es. Es o debe se p opio y peculia del ejé ci o de línea , el cual se halla es ablecido pa a es e in ; y aun hablando con i- go , ni la pe secucion de malhecho es , ni la igilancia sob e la conse acion de buena poli- cía debia se de su. inspeccion, y solamen e ha- ce disimulable po aho a es e g a amen en las ci cuns ancias ac uales , el no habe se p o is- o sob e el medio único de a ende á an im- po an e in. Hablo de la genda me ía: y sin de ene me 54 en si se ha de llama con és e i o o homb e, di é solo, que así co no en F ancia quince hom- b es conse an la p opiedad y segu idad de po- blaciones muy g andes y de los e i o ios y ca- minos que la odean asi noso os , que no e- emos o a cosa que soldados benemé i os e i a- dos y o iciales expe imen ados y celosos , pod ía- mos consegui igual en aja sin ningun g á a- men que uese nue o , ó al menos con muy poco. Hemos is o que has a de p esen e se ha es ado concediendo e i os ó cédulas de dispe sos de o- da especie á muchos soldados ú iles oda ía pa a hace se icio , y aun á o iciales benemé i os que no han enunciado se i á su pa ia sino po no habe o a cosa en que ocupa los. T a emos, pues de saca pa ido en bene icio de la Na- cion de odos es os miemb os suyos , haciendo una eleccion cuidadosa an o de o iciales benemé- i os como de soldados sin acha alguna , á ,la mane a que se ha p ac icado y p ac ica en F an- cia , o eciendo en sus - genda mes un modelo de igilancia y de p obidad , y un apoyo de la se- gu idad pública. Tomados de es e modo; á éllos es á quienes debe encomenda se la inspeccion y examen de pasapo es , el adqui i y pedi las no icias de las pe sonas que en an y salen de los pueblos, el econoce los caminos, el p o eje á los anseun es , el a ende con la mayo exl.c. i ud . al cumplimien o de las ó denes de policía, y el comunica se po medio de sus ge es con el supe io 5 á cuyo ca go se halle 'es e delicado o i- cio an ín imamen e unido con la elicidad comuna Sob e el empleo de es a ue za soy de opinion que nunca puede hace se ex ensi o á mas que á lo que acaba nos de indica , y á lo sumo po- d ian se llamados süs indi iduos en los casos en que hubiese en el pais una e olucion decla- ada , ó cuando uese acome ida la Nacion de un modo que los ejé ci os uesen insu icien es pa- a sos ene la! Respec o del a eglo de la ue za a mada se- ia a en u ado aho a da idea alguna indi i- dual , cuando an p óximo ene nos el iempo en que las comisiones nomb adas pa a es e e ec o y los minis e ios nos han de da ma e iales : bas- e solo deci , que debiéndonos a egla pa a su es ablecimien o , segun engo indicado , á la *po- sibilidad de nues as acul ades pa a no man e- ne opas desnudas y sin come , debiéndose e- ne p esen e nues a si uacion espec o de las denlas naciones , y la idea de que noso os, po las ci cuns ancias en que nos encon amos 5 de- hemos es a mas bien que al a aque á la de- ensa; con end ia el que se ijase el an o á que asciende cada" soldado de las espec i as a mas, equipado cual co esponde y bien man enido, al modo que o as naciones lo ejecu an , el e si con enía mas bien hace asien os pa a llen es as obligaciones , que ejecu a es o po medio de un ejé ci o de empleados que pudie an mas bien dedica se á la ag icul u a , a es , come - cio y en in, el e cómo hace menos pesada la ca ga de an o ge e supe io , y an o gene al que consumen mas quizá que odo el ejé ci o, 56 sin que sepamos pa a qué son necesa ios. Quisie. a que siemp e que se a ase de es o nos aco dá- semos de aquel g an ey de Macedonia , quien, bu lándose de los A enienses , hacia que se ad- mi aba po que encon aban á cada paso mul i- ud de gene ales , siendo así que él en oda su ida mili a no habia is o mas que á uno. Ul imamen e, concluyo con deci , que en un Es ado cons i ucional no media la azon que en o o que no lo es , pa a c ea y man ene o- pas pe manen es ; que su núme o debe se me- no , á in de que no se dé luga á la op esion de la jus a -libe ad; que és e debe es a suje- o no solo á la posibilidad de la Nacion sino á los lími es p ecisos de la de ensa ex e io ; que la in e io debe ia se espec o á la pe secucion de los deli os, y obse ancia de las leyes de bue- na policía á los genda mes , omados po medio de la eleccion mas esc upulosa de los soldados que , no pudiendo hace el se icio de la gue- a , se hallan empe o en disposicion de ejecu- a o os que no son an a igosos ; y en in, que las milicias nacionales deben es ablece se pa a sos ene el ó den , oponiéndose á mano a mada los que in en en pe u ba le; pa a hace algun se icio en el in e io de los pueblos ; pa a sos- ene el sis ema cons i ucional , y pa a esis i en caso de acciones y u bulencias , en union con los genda mes mismos y.en odos los e i- o ios á cualesquie a acciosos que in en asen alguna e olucion. 57 4< CAPÍTULO XX. DE LOS TRIBUNALES MILITARES. S i en un pais lib e el empleo de la ue za mili a con a los ciudadanos debe educi se á casos muy a os y oma se pa a es o p e- cauciones muy se e as, some iéndolo cuando las ci cuns ancias lo han hecho indispensable á una in es igacion esc upulosa; con mucho mas mo i o no puede jamas in oduci se es a ue za mili a en el san ua io de las leyes. Segun es o, solo los deli os que ienen ela- cion con la subo dinacion á la , pueden se juzgados po los ibuna- les sacados del seno del ejé ci o. Los abu- sos que han come ido las comisiones mili a es du an e el iempo de la e olucion no se han podido ol ida po los anceses oda ía, y yo me había ap o echado de la pa e que u- e en la ac a adicional del a lo de 1815 pa a pone un é mino á an unes o sis ema. Con e ec o , allí se dispone en lós a ículos 5 4 y 55 "que los deli os me amen e mili a es de- bian se juzgados en los ibunales que lo uesen, y que odos los ó os, aun los come- 64 en la ob a que esc ibí en el a io de i8I5, u e po obje o el comba i algunas ideas exa- ge adas y an isociales, con an a mas azon cuan o'que es ecuen e e la pa e ac i a y apasionada del pueblo pasa con una apidez ex ema de una opinion á ó a. A es o se ag e- ga el habe yo obse ado una g an po cion de esc i o es en egados unas eces á la de na- gógia, y ó as al despo ismo, cuyo celo e a an o mas ac i o é in a igable , cuan o que e a mas inaccesible al con encimien o. He aquí lo que decía yo an es de aquel iempo hablando de la p opiedad, como de la p ime a y mas necesa ia de las con enciones del Es ado social. " Muchos de aquellos que han de endido la p opiedad po azonamien- os abs ac os, me pa ece que han caldo en un e o de mucha consecuencia. Ellos han conside ado la p opiedad co no una cosa mis. e iosa y an e io á la sociedad, é indepen- dien e de la misma ; pe o ninguna de es- as ase ciones es e dade a. La p opiedad no es p ime o que la sociedad ; po que sin és a, que es la que da la ga an ía, no se ía sino el de echo del p ime ocupan e, ó en o as pa- lab as 5 el de echo de la ue za , que no es ninguno e dade amen e hablando. La p o- piedad no es un pun o independien e de la sociedad ; po que un es ado social, aunque muy mise able, puede concebi se sin p opie- 65 dad, al paso que no se puede imagina p o- piedad sin es ado social." "La p opiedad exis e á la pa de la so- ciedad pues que és a ha encon ado que el modo mejo de hace goza á sus miemb os de los bienes comunes á odos, 6 dispu ados po odos an es de su ins i ucion, e a el de concede una pa e á cada úno , ó mas bien de man ene le en aquélla que habia ocupado, ga an izándole el goce de la misma con las a iaciones que pudie a expe imen a ya po los cambios mul iplicados de la casualidad, y ya po los g ados desiguales de la indus ia." "La p opiedad no es o a 'cosa que una con encion social; pe o del hecho de eco- noce la po al , no se sigue que se mi e po noso os como menos sag ada, menos in io- lable, y menos necesa ia que los esc i o es que adop en un o o sis ema. Algunos ilóso- os han conside ado su es ablecimien o como un mal, y su abolicion como posible; pe o han enido necesidad de ecu i pa a apo- ya sus eo ías á una po cion de suposicio- nes, de las cuales algúnas no pueden ea- liza se jamas; y & as, que son menos quimé- icas , pe enecen á una época que no nos es posible p e e . No solamen e han oma- do po base el aumen o de las luces á que el homb e puede llega , sob e el cual es un ab- su do unda nues as ins i uciones p esen es, TOM.  5 66 sino que han es ablecido como cosa demos- ada una diminucion de abajo pa a la sub- sis encia humana que es á ue a de odo cálcu- lo. Cie amen e cada uno de nues os des- cub imien os en mecánica que eemplaza po ins umen os y máquinas la ue za ísica del homb e, es una conquis a pa a el pensamien- o; y haciéndose es as especies de conquis as mas áciles despues de las leyes de la na u- aleza, á medida que aquéllas se mul iplican, deben sucede se po una p on i ud acele- ada. Pe o imagina una exéncjon o al de es e abajo manual , a mucho mas allá de las que noso os hemos hecho, y aun de lo que podemos imagina . Sin emba go, es a misma exIncion se ía indispensable pa a ha- ce posible la abolicion de la p opiedad, á menos que no se quisiese , como lo p e en- den algunos esc i o es, epa i es os abajos en e odos los miemb os de la asociacion: mas es a epa icion, si no e a un desp opó- si o, i ia con a su obje o mismo; qui a ia al pensamien o elluga que debe hace lo ue - e y p o undo, á la indus ia la pe se e ancia que lle a á la pe eccion, y á odas las cla- ses las en ajas del hábi o, la unidad del ob- je o, y la cen alizacion de ue zas. Sin p o- piedad 5 la especie humana ex s i ia es a- ciona ia y en el g ado mas b u o y mas sal- age. Cada uno eniendo sob e sí la ca - 67 ga de p o ee se po sí solo á odas las nece- sidades, di idi iaa sus ue zas pa a a ende á dilas, y ago iado del peso de es os cuida- dos mul iplicados, no a anza ía jamas un pa- so. La abolicion de la p opiedad se ía des- uc o a de la di ision del abajo, que es la base de la pe eccion de odas las a es y de odas la ciencias. La acul ad p og esi a, es- pe anza a o i a de los esc i o es á quienes yo comba o, pe ece ía po al a de iempo y de independencia; y la igualdad g ose a, hi- ja de la ue za que an o nos ecomiendan, pond ia un obs áculo in encible al es able- cimien o g adual de la igualdad e dade a, al de la elicidad y de las luces. -1-4.4444414-11-14-14.444-14-4,. OBSERVACIONES. S olo los que sean ciudadanos, dice el a . 25 del cap. 4.°, í . 2.° de a Cons i ucion , ,pod án ob ene los empleos municipales y eleji pa a éllos en los casos señalados po la ley " ; es de- ci , que el eje cicio de los de echos polí icos, de los cuales se hace mé i o en es e a ículo, co- esponde á los ciudadanos españoles. Pa a de- e mina quiénes debian . epu a se ales , habia ya dicho desde el a . 18: " que és os e an los que aían su o igen po ambas líneas de los do- minios españoles de ambos- hemis e ios, es ando 68 a ecindados en cualquie pueblo de los mismos: que lo e a el ex ange o que, gozando ya los de- . echos de español, ob u iese de, las Có es la ca - a especial de ciudadano ; y que lo e an asimismo los hijos legí imos de los ex ange os domicilia- dos en las Espa ias , los cuales habiendo nacido en su e i o io , no hubie an salido nunca ue a sin licencia del gobie no, y que eniendo ein i- un a ios cumplidos se hubiesen a ecindado en al- guno de los pueblos de los mismos dominios, eje - ciendo en él alguna p o esion , o icio, ó indus ia ú il. " Tambien p e iene la Co is i ucion en el a . 35 " que las jun as elec o ales se hayan de com- pone de los ciudadanos a ecindados y esiden es en el e i o io de la pa oquia espec i a an- o eclesiás icos como secula es"; en el 45 « que pa a se nomb ado elec o pa oquial se equie e la calidad de se ciudadano , mayo de ein e y cinco a ios, ecino y esiden e en la misma pa- oquia" ; en el 7 5 "que los elec o es de pa i- do hayan de ene las mismas ci cuns ancias , con sola la di e encia de ecindad y esidencia en el mismo pa ido " ; y en in po el gi " que el que haya de se dipu ado de Unes haya de ene igual edad, y nacido en la p o incia , ó con e- cindad en élia, con esidencia al menos de sie e a ios , bien sea secula ó eclesiás ico. Igualmen e se ija la época de los que han de ob ene los empleos municipales , p e i- niéndose po el a . 317 , "que pa a se alcal- de, egido , á p ocu ado síndico ademas de 69 se ciudadano en el eje cicio de sus de echos, se equie e se mayo de ein e y cinco a ios , con cinco á lo menos de ecindad ó esidencia en el pueblo." De lo que se ha dicho se in ie e que ia Cons• i ucion polí ica ha enido p esen e odos los p incipios de polí ica , de que hemos hablado en el capí ulo an e io , con a eglo á los cuales ha p i ado del uso de los de echos polí icos , así á los indi iduos de la Nacion que no bajan llegado á la edad con enien e de disce nimien o , ó que no le engan ó es en imposibili ados , como ambien á aquéllos que no se p esumen es a animados de los in e eses públicos , cuales son los ex an-, ge os, No ha es ado an exp esi a espec o de las condiciones de la p opiedad; pe o ha dejado abie o el camino así espec o de los dipu ados á Có es , segun ya dijimos en o a pa e y se p e iene en el a . 9 2 , como ambien espec o de los indi iduos de ayun amien o , segun se ob., se a po el a . 51 , donde al in se indica, que las leyes de e mina án las calidades que han de ene los empleados" ; y en e éllas pue- de muy bien , ademas de lo huecos y pa en- escos , se una y muy p incipal la condicion de la p opiedad po pequeña que sea , ó e i o ial, indás ial , ó come cial, ó in elec ual. Igualmen e se ía u ilísimo que la exijiese ambien de los ju a- dos en el caso de es ablece se ; po que es indecible el g ande in lujo que iene pa a el mejo eje - cicio de los de echos polí icos , el es a ó no en pob eza, y el ene ó no algun bien , así es- 70 pec o de los que han de se gobe nados , como de los que nos gobie nan ; an o pa a los que han de eleji , como pa a los que deben se elejidos. Fundándose ambien en es e p incipio los Pa- d es de la pa ia que o ma on el Código un- damen al de la Nacion , de e mina on po el a - ículo 23 " que el eje cicio de los de echos de ciudadano se suspendia po el es ado de deudo queb ado , ó deudo á caudales públicos ; po el de si ien e domés ico , y po no ene empleo, o icio ó modo de i i conocido" , á que ag egó « la causa de in e diccion judicial po incapaci- dad ísica ó mo al , segun se ha dicho, la de ha- lla se p ocesado uno c iminalmen e , y la de no sabe lee ni esc ibi desde el año de /83o." An es de la suspension habia ya ijado en el a . 24 las causas po qué se pe dia la calidad de ciudadano, y po lo mismo la del eje cicio de los de echos polí icos . , á sabe , « po adqui- i , 'na u aleza en pais ex ange o,, po admi i empleo de o o gobie no , po sen encia en que se hubiesen impues o penas a lic i as ó in aman- es no ob eniéndose o a de ehabili acion , y en in po habe esidido cinco años consecu i os ue a del e i o io español sin comision ó licen- cia del gobie no." Es as son en esumen odas las disposiciones cons i ucionales , que en España ijen espec o al eje cicio de los de echos polí icos , á las cua- les se les da mucha mas ex ension en el dec e o de las Có es de 23 de' -junio de 1813 , que es 7! u p a pieza maes a de buen gobie ne y aplica- ble en un odo así al p esen e capi ulo, como el ea que a amos del- pode municipal , abs- eniéndonos de en a en los po meno es que com. p ebenda el mi , ;mo dec e o po e i a p olijidad, y po que siendo eglamen a io no pe enece sino acceso iamen e á es e a ado de polí ica cons i- ucional. En in, concluimos con deci que cuan. o mas se compa e con los p incipios de es a ciencia la ley undam.cn al que a o unadamen e nos ijo , mas se e á el g ande ino con que se o mó; siendo solo de desea que las indicacio- nes que nos hace espec o de las condiciones de p opiedad pa a el eje cicio de los de echos po- lí icos, lleguen -á e i ica se, pa a que la España enga es e nue o medio de consolida su. lis e. ma , y llega á se an - eliz como me ece. CA-MI CK153 0. 4 11~111•1~1111111~11111111M"  *(0»  illIII•~1~11 ~ 1~11 CAPÍTULO XXII. DE LOS DERECHOS INDIVIDUALES. H abiendo ya a ado de los de echos polí- icos, pasemos á hace lo de los indi iduales, que son independien es de oda au o idad polí ica. Un esc i o muy ecomendable po la p o undidad, exác i ud y no edad de sus pensamien os, Je emías Ben ham, ha comba- ido la idea de es os de echos, y sob e odo la de los na u ales, inal e ables é imp esc ip- ibles. Él ha p e endido que es a idea no e a p opia sino pa a ex a ia nos, y que e a ne- cesa io pone en su luga la de la u ilidad, que le pa ecia mas sencilla é in eligible. Co- no el camino que ha p e e ido, le conduce á esul ados pe ec amen e semejan es á los znios, quisie a no dispu a sob e su e mi- nológia. Sin emba go, me eo p ecisado á ha- bla con a su sis ema, po que el p incipio de U ilidad, al como Ben ham nos lo p esen- a me pa ece ene los incon enien es comu- nes á odas las locuciones de e minadas, y ' ademas algun pelig o pa icula . Nadie duda que de iniendo cual con ie- 73 ne a palab a, u ilidad, se llega á saca de es a nocion p ecisamen e las mismas consecuen- cias que nacen del de echo na u al y de la j us icia. Examinando con a encion odas las ,cues iones que pa ecen pone en oposicion lo ú il con lo jus o se e que lo que no es jus- o, jamas es ú il ; pe o no es menos cie o que la palab a u ilidad, segun la acep acion ulga , a oja de sí una idea di e en e de la jus icia ó del de echo: y cuando el uso y la azon coman dan á una palab a una signi i- cacion de e minada, siemp e es pelig oso el cambia la; pues aunque luego se explique lo que se ha que ido deci , la palab a queda, y la explicacion se ol ida. "No se puede azona , dice Ben ham, con los aná icos a mados de un de echo na u al, que cada lino en iende como quie e y le aplica como le con iene." Pe o po su con- esion misma, su p incipio es suscep ible del mismo modo de in e p e aciones y aplicacio- nes con adic o ias. " La u ilidad, con inúa, ha sido muchas eces muy mal aplicada; pues que se ha en endido en un sen ido es ic o, y ha p es ado su nomb e á los deli os; pe o no se deben achaca al p incipio los de ec- os que le son con a ios, y que él solo es capaz de ec i ica ." Y cómo se aplica á es a apología á la u ilidad , sin que . ambien pue- da aplica se al de echo na u al? El p incipio 8o sino que es a obligacion supone una in es i- gacion an e io del o igen de donde pa e es a ley. Se que á deci que el exámen se pe - mi e cuando se a a de hace cons a , si lo que se nos ha p esen ado como una ley pa - e de la au o idad legí ima ; pe o que ilus- ado , ya no iene luga ningun exámen so- b e el con enido de aquella misma ley. ¿ Y qué se gana á con es o? Una au o idad no es legí ima sino den o de sus lími es. Una municipalidad , un juez de paz son au o ida- des legí imas de aquello que les compe e; pe o cesa ian sin emba go de se lo, si se ab- ogasen el de echo de hace leyes. Se á ne- cesa io, pues 5 en odos los sis emas conce- de el que los indi iduos pueden hace uso de su azon, no solo pa a conoce el ca ác- e de las au o idades , sino pa a juzga de sus ac os ; de donde esul a la necesidad de exámina el con enido lo mismo que el o i- gen de la ley. Obse ad que aun aquellos que decla an la obediencia implíci a á las leyes , sean las que quie an , excep úan siemp e de es a e- gla aquello que les in e esa. Pascal dejaba á un lado la eligion, y no solo no se some ia á la au o idad ci il en ma e ias eligiosas, sino que se glo iaba de la pe secucion po es e espe o. 8 El au o inglés que he ci ado a iba, ba es ablecido que solo la ley c eaba los de- li os, y que oda accion p i ada po la ley llegaba á se un c imen. " Un deli o, decía él , es un ac o de que esul a un mal ; lue- go señalando pena á la accion „ la le - y ha- ce que el mal esul e." En es a suposicion la ley puede pone una pena al hecho de sal a yo la ida de mi pad e , y en ega - me po es o en las manos de un e dugo. Z Y pod émos deci po es o que iene élla bas an e mo i o en es e ac o pa a hace un deli o de la piedad ilial? -No es una me a hipó esi es e ejemplo , sin emba go de se muy ho ible 3, po que hemos is o mas de una ez condena al pad e po sal a la i-- da de sus hijos, y á los hijos po hace lo mismo con sus pad es. Ben ham se e u a á sí mismo , cuando habla de los deli os imagina ios. Si la ley bas ase pa a c ea deli os , ninguno de los no c eados po és a end ía al na u aleza; pues que solo lo que élla hubiese decla ado como deli o, lo se ía e ec i amen e. El au o inglés se si e de una compa a- cion muy p opia pa a ilus a la cbes ion. "Cie os ac os, dice, inocen es en sí mismos, son colocados en el núme o de los deli os, como en algunos pueblos se epu a á los ali- men os sanos cual si uesen enenos". Y no TOM. II.  6 82 siguiéndose de aquí que el e o de los pue- blos haga semejan e con e sion de los ali- men os saludables en enenos, i se di á que el e o de la ley con e i á en deli os las acciones inocen es? Sucede con ecuencia que cuando se habla de las leyes en abs ac- o se supone lo que éllas debie an se ; y cuando nos ocupa nos de lo que son , se.las encuen a del odo di e en es. De aqui ie- nen las con adiciones pe pé uas en e los sis emas y las exp esiones. Ben ham ha sido conducido á con adi- ciones de es e géne o po su p incipio de u i- lidad que c eo habe e u ado bas an emen- e; ha que ido hace abs accion de la na u- aleza en su sis ema de legislaci.on; y no ha échado de e que en es e hecho qui aba á las leyes su sancion, sus bases y sus lími es. Pa llegado has a deci que pudiendo se p ohibida po la ley oda accion po indi e- -I e que uese , e a á aquélla á la que de- bamos l a acul ad de es a sen ados ó de pie, de en a ó sali , y de come ó no come , pues que podía p ohibi nos odos es os ac- os; es deci , que debemos es a libe ad á la ley ., así como el Visi que daba odos los dias g acias á su Al eza po ene o- da ía la cabeza sob e sus homb os , debia al Sul an el no se decapi ado : mas la ley que .p onunciase sob e las acciones indi 83 en es no se ia al sino pu o despo ismo. La palab a ley es an aga como la de na u aleza : abusando de és a , se echa po ie a la sociedad ; abusando de aquélla, se la e ije en i ano : si uese necesa io escoje en e las dos, di ía que la palab a na u aleza exci a al menos una idea casi igual en e odos los homb es 7 al paso que la de ley puede aplica se á las cosas mas opues as. Cuando en las ho ibles épocas pasadas se mandaba el asesina o, la delacion y el espio- nage, no se in ocaba pa a es o el nomb e de na u aleza, pues que odos hubie an conoci- do la g an con adicion que habla en los é minos ; pe o sí se omaba el nomb e de ley, y no se encon aba semejan e con adi- cion. La obediencia á és a es un debe ; pe o á la mane a de odos los ó os, es ela i o y no absolu o, en azon de que se apoya sob e la suposicion de que la ley pa e de un o ígen legí imo, y se con iene en sus jus os lími es: pe o á pesa de es o el debe no cesa aun cuando se apa e de es a egla en algunos po meno es ; y la azon es muy e iden e. Noso os debemos á la anquilidad pública muchos sac i icios , y nos ha íamos culpables á los ojos de la mo al si po una adhesion muy in lexible á nues os de echos u báse- mos aquella misma anquilidad á la que • 84 nos pa ecía se a acaba de algun modo á nom- b e de la ley. Pe o no hay obligacion algu- na que nos una á las leyes, que como las del a lo de 1793 engan una in luencia co up o- a, y amenazen á las pa es mas nobles de nues a exis encia. Tampoco es a íamos uni- dos po obligacion ninguna con aquellas le- yes que no solamen e es injie an nues as libe ades legí imas , y se opusie an á las acciones que no u iesen de echo alguno de p ohibi , sino que nos mandasen o as con- a ias á los p incipios e e nos de jus icia ó de compasion , que el homb e no puede de- ja de obse a sin desmen i su na u aleza. El publicis a inglés, que he e u ado an- es , con i ma Cambien es a e dad. " Si la ley, dice és e, no es lo que debe se , ¿es a- mos en el caso de obedece la 6 de iola la? ó nos se á lici o pe manece neu ales en- e la ley que o dena el mal, y la mo al que le p ohibe? Es necesa io exámina si los ma- les p obables de la obediencia son meno es que los males p obables de la desobediencia". En es e hecho iene á econoce , aunque de paso , los de echos del juicio indi idual, que él eba e e bo a pa e. La doc ina de la obediencia ilimi ada á la ley ha hecho bajo la i anía, y en iempos de e oluciones mas males puede se que o- dos los o os e o es que han ex a iado á ji los homb es. Las pasiones mas exec ables se han ocul ado con es a ó mula impasible é impa cial pa a en ega se á odos los exce- sos. ¿ Que éis con ae á ,un soló pun o de is a las consecuencias de es a doc ina ? Aco daos , que los empe ado es omanos hi- cie on, leyes , que las hizo Luis XIII, que las hizo Rica do III , y que úl imamen e las hizo el llamado Comicio de salud pública. Es po consiguien e necesa io el de e mina con exac i ud cuáles son los de echos que el nom- b e de ley , aplicado á cie os ac os , les da sob e nues a obediencia y cuáles los que le comunica pa a que noso os concu amos. Pa a es o es necesa io indica los ca ac é es que hacen que una ley deje de se lo. La e oac i idad es el p ime o de es os ca ac é es. Los homb es no han consen ido en las abas. de las leyes sino pa a aplica á sus acciones consecuencias cie as, segun las cuales pudiesen di iji se, y escoge la linea de conduc a que quisiesen segui . La e oac- i idad les qui a es a en aja, ompe ademas las condiciones del con a o social, y les p i a del p ecio del sac i icio que ha impues o. El segundo ca ác e de ilegalidad en las Leyes , es el p esc ibi acciones con a ias á la mo al. Toda ley que o dena la delacion y la denunciacion no es ley. Tampoco lo es la que so oca la inclinacion na u al del homb e que 86 le lle a impe iosamen e á da e ugio á cual- quie a que le pide un asilo. El gobie no se ha es ablecido pa a ela ; iene sus ins u- men os pa a acusa , pa a pe segui , pa a in- daga y descub i , pa a pone en p ision, y pa a cas iga ; mas no iene de echo ningu- no pa a hace cae sob e el indi iduo, que no iene mision alguna, es os debe es necesa- ios, pe o penosos; y debe espe a en los ciudadanos aquella gene osidad que les con- duce na u almen e á ene compasion, y á soco e sin exámen al débil pe seguido po el ue e. No po o o obje o que pa a hace la com- pasion na u al in iolable, hemos hecho im- ponen e á la au o idad pública, y hemos que- ido conse a en noso os los sen imien os de simpa ía, enca gando al pode de las un- ciones se e as que hubiesen podido disminui en alguna mane a es os sen imien os. Toda ley que di ide á lós ciudadanos, que los cas- iga po aquello que no ha dependido de éllos, que les hace esponsables de o as acciones que de laA p opias, á que p esc ibe o as cosas semejan es, no es ley; y así no lo e an las que se hicie on con a los nobles, con a los clj- igos, con a los pad es de los dese o es 5 ó con a los pa ien es de los emig ados. He aquí el p incipio; pe o suplico que no se an icipen las consecuencias que yo saco de 87 él. Es oy muy lejos de ecomenda la des- obediencia; po el con a io, digo que debe se cas igada siemp e; no po de e encia á la au o idad que usu pa, sino po conside acion, h los ciudadanos que, po oposiciones incon- side adas, pod ian p i a se, y se les p i a- ia de las en ajas del es ado social. Así, mien as que una ley, po mala que sea, no se di ija di ec amen e á dep a a nos, mien- as que la au o idad no exija de noso os sac i icios que nos hagan iles ó e oces, po- demos subsc ibi , po que no ansijimos sino po noso os mismos: pe o si la ley nos p es- c ibiese, como lo ha hecho nucha c : eces du- an e el iempo de la e olucion, el concul- ca nues os a ec os y nues os debe es; si bajo el absu do p e ex o de una adhesion gigan esca y ac iciá á lo que puede llama - se epública ó mona quía, nos p ohibiese la idelidad á nues os amigos desg aciados; si nos obligase á que uésemos pé idos con nues- os aliados, ó que pe siguiésemos á nues os enemigos encidos, ¿cómo pod íamos menos de desobedece y i upe a una al edac- cion de injus icias y de c ímenes deco ada con el nomb e de le ? En casos semejan es la ue za de iné cia es de g ande u ilidad, po que ni p oduce as o no , ni e olucion, ni desó denes; y ha sido á la e dad el espec áculo mas b i- o- N 88 lian e y g andioso el e muchas eces cuan- do la iniquidad gobe naba , que las au o i- dades culpables hacian en ano leyes sangui- na ias, p osc ipcioncs de pueblos en e os, y que o denaban in ini as depo aciones sin en- con a en odo el pueblo que es aba gimien- do bajo su i anía un ejecu o siquie a de sus injus icias, y un cómplice de sus maldades. Nada escusa al homb e que p es a su asis- encia á una ley que c ee inicua; al juez que se sien a en un ibunal que c ee ilegal, y que p onuncia una sen encia la cual ep ueba en su co azon, al minis o que hace ejecu a un dec e o con a su conciencia, y al sa éli e que p ende á un homb e que sabe que es inocen- e pa a en ega le á sus e dugos. l e o no es una escusa mas alede a que odas las demas pasiones in ames. Mal- dicion e e na á odos aquellos que dicen que se les iolen a con inuamen e, y son en e an o unos agen es in a igables de odas las i anías exis en es y denunciado es pós- umos de odas las que habian caido ya an- e io men e! Poco iempo ha que se alegaba po algónos en una época ho o osa, que no se hacian agen es de las leyes injus as sino pa a debili a su igo , y que el pode , de que consen ian se deposi a ios, hubie a cau- sado mucho mayo mal oda ía si se hubiese colocado en manos menos pu as: ¡ ansaccion 89 endiosa, que ab ia un camino sin lími es á oda especie de c ímenes! po que ma chondo cada uno con su conciencia, encon ? ia siem- p e la injus icia unos dignos ejecu o es. Se- gun es o no eo yo po qué no pudie a su- cede que llegá a el caso de hace se uno el e dugo de su inocen e á p e ex o de dego- lla le con menos c ueldad. Ademas de que es os homb es nos enga- ñan en lo que nos es án diciendo, noso os hemos enido innume ables p uebas du an e la e olucion. Éllos jamas se han apa ado de la escla i ud que una ez acep a on , y son in- capaces de conquis a su independencia. En ano injimos po cálculo ó po complacen- cia, ó po lás ima escucha las escusas que nos quie en da : en ano nos mani es amos con encidos de que po un p odigio inexpli- cable éllos han uel o á encon a de epen- e el alo pe dido, po que éllos mismos no lo c een: ya no ienen ni aun la acul ad de espe a de si mismos; y su cabeza dobla- da bajo el yugo que éllos se han lab ado, se enco ba po hábi o y sin esis encia pa a ecibi un yugo nue o. Habiendo demos ado, pues, que los de- echos indi iduales exis en, pasemos á a a de Mos po meno , sen ando po p incipio "que éllos co esponden á odos los indi i- duos de la nacion independien emen e de las 96 mas los obje os, encuen an que es o es á bien calculado pa a la inquilidad pública y el buen ó den. O os, que son un poco mas des- con iados , no piensan que en es o hay o a cosa que una ejacion pa icula ; pe o el pe- lig o es bien g ande. Conceded á los deposi." a ios de la au o idad ejecu i a la acul ad de a en a á la acul ad indi idual, y ya ha- beis aniquilado odas las ga an ías, que son la condicion p ime a y el obje o úl imo de la eunion de los homb es bajo el impe io de las le es. Que éis la independencia de los ibuna- les , de los jueces , y de los ju ados; pe o si los miemb os de aquéllos y és os úl imos pu- die an se p esos a bi a iamen e , ¿qué Ile. ga a á se su independencia ? ¿ , Y qué suce- de ia si la a bi a iedad se pe mi iese con a éllos no an solamen e po su conduc a pú- blica, sino po causas sec e as? La au o idad minis e ial no dic a ía sus dec e os de p i- sion mien as es u iesen sen ados en sus ban- cos, ó en aquellos luga es in iolables en la apa iencia, donde la ley los habia colocado. Aquélla no se a e e ia, si éllos obedecian á su conciencia con a sus in enciones ó olun- ad, á des e a los como jueces ó como ju a- dos ; pe o los p ende ia 6 des e a ia como indi iduos sospechosos. Ta de ó emp ano consegui ia el que el juicio, que á los ojos mi- 97 nis e iales habla sido un c imen, pasase al. ol ido pa a da algun o o mo i o del igo eje cido con a éllos; y en es e caso no se ían cie amen e algunos ciudadanos obscu os los que se ian en egados á la, a bi a iedad de la policía, sino que odos los ibunales, o- dos los jueces, odos los ju ados, y aun los acusados es a ían á su disc ecion. En un pais en que los minis os dispusiesen sin necesi- dad de juicios de los a es os y de los des- ie os, en ano se que ia igu a que pa a di undi las luces y po el in e es público se concedia alguna la i ud ó segu idad á la libe ad de la imp en a. Si un esc i o , aun a eglándose á las leyes, acome ia á algu- na opinion, ó censu aba los ac os de la au- o idad, no se le a es a ia, ni se le des e a- ia como al esc i o ; pe o no al a ia p e- es o pa a hace lo, diciendo que e a un indi- iduo pelig oso, sin designa la causa. Pe o á que es el de ene nos en p oba con ejemplos una e dad an mani ies a ? Todas las unciones públicas y odas las si- uaciones p i adas se ian amenazadas igual- men e. El impo uno ac eedo que u iese po deudo á un agen e del pode , el pad e in a able que le ehusase la mano de su hi- ja, el esposo que con a él quisie a de ende el hono a acado de su muge , el concu en- e de mé i o que le hiciese somb a; no se ian TOM. II. 98 a es ados ó des e ados como ac eedo es, como pad es, co no esposos, ó como i ales: pe o pudiéndolos a es a la au o idad ó des- e a po azones sec e as, ¿en dónde es a- ia la ga an ía pa a que dejase de in en a aquellas azones? ¿Y qué a en u a la en es o? En p ime luga no pod ia pedí sele una cuen- a legal; y en cuan o á la explicacion que po p udencia c eye a podia da se á la opinion, como no e a dable el p o undiza , ni jus i- ica cosa alguna, ¿quién no p e ee que la calumnia se ía su icien e pa a mo i a la pe - secucionl Nada es á al ab igo de la a bi a ie- dad cuando és a se ole a. Ninguna ins i u- cion es capaz de eludi su impe io, po que las anula odas en su base, y engalla á la sociedad; pues que hace ine icaces é inú iles odas las ó mulas: las p omesas llegan á se pe ju ios, y las ga an ías no son sino o as an as edes pa a p ecipi a á los desg acia- dos que pusie on en éllas su con ianza. Cuando se quie e excusa la a bi a ie- dad, ó palia sus pelig os, siemp e se habla como si los ciudadanos solo u iesen elacio- nes con el deposi a io sup emo de la au o i- dad; pe o median en e éllos y los agen es secunda ios o as mas ine i ables y di ec as. Si se pe mi e el des ie o, la p ision, ú o a cualquie a ejacion que la ley no au o iza 99 sin que haya p ecedido el juicio, no es al pode del, mona ca á quien se suje an los ciu- dadanos, ni al de los minis os ampoco, si-- á  / no a la é ula de la "au o idad mas subal e - na. Con e ec o élla puede p ocede á hace odo lo que quie a po medidas p o iso ias, y hab á eludido oda esponsabilidad con jus i ica las po una elacion alsa , consi- guiendo su iun o po medio del engallo. A ma e ible! pe o mas e ible cuan o mas segu amen e puede eje ci a se; po que mien- as el p íncipe y los minis os es án di ijien- do los negocios gene ales, y a o eciendo el aumen o de la p ospe idad del Es ado, de su iqueza y de su pode , en la g ande ex ension de sus unciones es án imposibili ados de en- a en el exámen de allado de los in e eses de los indi iduos, los cuales siemp e son mi-. nuciosos é impe cep ibles cuando se les com- pa a con el odo, á pesa de se muchas eces no menos sag ados, po comp ehende la i- da , la libe ad y segu idad de la inocencia. El cuidado , pues, de es os in e eses debe ia se á los ibunales que es án enca gados exclusi amen e de la a e iguacion de lose a- g a ios, de la comp obación de las quejas pa icula es y la in es igacion de los deli os; . po que ienen és os luga y obligacion al mismo iempo de p o undiza lo odo y pesa - lo en la balanza de la jus icia, con a eglo á 100 su mision especial, la cual solos éllos es án en disposicion de cumpli debidamen e. 4 -4-1-14-41-4-41-.4-1- OBSERVACIONES N ada de a bi a io mien as ija la Cons i- ucion de la mona quía española : odos los que ob an, ienen una ley á que a ene se, y una es- ponsabilidad e ec i a , si no lo hicie en. La libe - ad. indi idual es á ga an ida del modo mas e - minan e y posi i o. "Ningun español, dice el a . 28 7 del cap. 5, í . 5, pod á se p eso sin que que p eceda in o macion suma ia del hecho, po el que me ezca , segun la ley , se cas igado con pena co po al ; y asimismo un mandamien o del juez po esc i o 9 que se le no i ica á en el ac o mismo de la p ision." Los espa ioles, que an as p uebas han dado de su dignidad y de su amo á la jus a libe ad, no e a posible iesen que la nacion inglesa , los Es ados Unidos, y ó as del inundo ci ilizado e- lijan es a ley, (que es la p ime a de las leyes ) co- mo la pied a angula de su Cons i ucion, sin go- za ambien de es e bene icio. Adap á onla, pues, o nándola no p ecisamen e po imi acion , sino es i uyéndola á su uso; pues 'que eh los iempos an iguos y en los buenos iempos ya se esc ibió y se obse ó pun ualmen e es o mismo po mu- chos pueblos lib es de es e e i o io. Consag a on, lo pues , en nues o Código , es e de echo p imi i- o del homb e , solo hollado po el ie o despo- imo ; cuya impo ancia nos han hecho conoce de lleno seis a ios de pe secuciones, du an e los cuales nadie ha con ado con segu idad consigo mismo, mien as exis ía ó la pluma de un minis o que pudie a da una ó den de p osc ipcion , ó la io- lencia , ó dic adu a de un gene al, ó ge e de p o- incia , ó la de un juez mal in encionado. ¡Obscu o cuad o! que hace ealza la he - mo  de nues a Cons i ucion: apoyo el mas i - me de odos los de echos del homb e , y p inci- palmen e de su libe ad pe sonal ! Con e ec o, no solamen e exije causa pa a que un ciudadano pie da un don an p ecioso , y sea a ancado de los b azos de su esposa , de en medio de sus hi- jos , de en e los ie nos a ec os de la amis ad , ó del amo , sino que , aun despues de la in o ma- cion del hecho que ha de mo i a la pena, se p esc iben una po cion de ga an ías que conspi an á un mismo in. Debe se p esen ado el a ado co- mo eo , an es de se p eso , an e el juez , siemp e que no haya cosa que lo es o be , pa a que le e,. ciba decla acion ; y si es o no pudie a e i ica - se , se le ha de conduci á la cá cel en calidad de de enido , debiendo ecibi el mismo juez la de. cla acion den o de las ein e y cua o ho as. Pa a pone le en la cá cel , ó que pe manezca en ella en calidad de p eso, ha de p o ee se au- o mo i ado , en egándosele copia al alcayde in de que la inse e en el lib o de p esos , sin_ equisi o no-pod á admi i pingan p eso en 102 éalidad de al bajo la mas es echa esponsabili- dad. Los a ículos 95 y 96 mandan igualmen- e / c que no deje de admi i se iado en los casos que la ley no lo p ohiba exp esamen e , y que en cualquie es ado de la causa que apa ezca que al p eso no puede impone se pena co po al , se le haya de pone en libe ad dando ianza." En el 24 9 se dispone cómo han de se cas igados los jueces y alcaydes que al a en á lo dispues o en los a iculos e e idos. En el 3oo y 3o i se manda cc que den o de las ein e y cua o ho as se mani- ies e al a ado como eo la causa de su p ision y el nomb e de su acusado , si lo hubie e; y que al oma le la con esion se le lean ín eg amen- e los documen os y decla aciones de los es igos, con los nomb es de és os ; y que si- po éllos no los conocie e, se le den cuan as no icias pida pa a eni en conocimien o de quiénes son. Ul imamen- e el p oceso debe se público en el modo y o - ma que las leyes de e minen, y jamas se usa á de los o men os y de los ap emios." Tales son las disposiciones que' en nues a ley undamen al se con ienen pa a asegu a la libe - ad de los ciudadanos ; la cual es á po o a pa e an ga an ida en o os luga es, que es imposi- ble sea a acada impunemen e, ni po el pode eje- cu i o , ni po el judicial, ni po los agen es in-. media os de ambos. "No puede el Rey dice la Cons i ucion en el a . 172 que a a de las es- icciones de su au o idad , no puede el Rey p i- a á. ningun indi iduo de su libe ad , ni im- pone le po sí pena alguna. El sec e a io del des. I Q 3 'lacho que i me la &den y el juez que la ejecu- e se án esponsables á la Nacion como eos de a en ado con a la libe ad indi idual. Solo en el caso , añade, de que el bien y segu idad del Es- ado exijan el a es o de alguna pe sona, pod á el Rey expedi ó denes al e ec o ; pe o con la condicion de que den o de.cua en a y ocho ho- as debe á hace la en ega - á disposición del ibuyl ó juez compe en e" . i Leyes bené icas y sal agua dia cie a de la libe ad del homb e Pocos dias há que con la &den de un minis o , ó con una i ma que se a ancaba al mona ca , e a p i ado cualquie a, cuando menos lo pensaba , del don p ecioso de su libe ad, y pa a se aspo ado ó á un con ina- mien o, ó á pa es lejanas sepa adas del.domici- lio y habi acion de su amilia , ó al luga de los malhecho es , ó á los obscu os calabozos , dó ei- naba el sigilo y la ho ible soledad, é incomuni- cacion de muchos años 6 acaso de oda la ida. Todos emíamos, y nadie es aba exen o de ene una zozob a con ínua , po que ni e a su icien e el se submiso á las leyes , ni el gua da silencio sob e lo que e a menos jus o , ni el hui de la co nunicacion de los homb es , ni el sepa a se de odo lo que pudie a exci a la en idia i o as pa- siones. Un dela o mal ado que quisiese eje ci- a , iendo una ocasion opo una , sus in e e- ados odios ; un co esano as u o que u iese al- gunas mi as sinies as en cualquie a concep o; un homb e inmo al que hallase in e es en bu - la se de las elaciones del a o social po en- 104 ganza i o os mo i os; el hijo (¡ho o es deci - lo!) el pad e , la esposa , el he mano , el pa len- e, el amigo.. odos podian comp ome e la libe - ad indi idual , y casi e an_in i ados á éllo mu- chas eces po medios e ibles que a acaban la conciencia á acome e se espec i amen e; y pa a nada menos que pa a sepul a en los calabozos á lo que mas amaban p omo iendo ó una ó den de dos líneas , ó á eces una palab a , que aca- ease á oda una amilia , ó á muchas quizá , p i- aciones e ibles y llan o e e no. La ley undamen al ha impedido odo es o, po que segun élla ni el Rey , ni el minis o , ni coMision alguna ( que ya no las hab á) pod án come e a en ados semejan es ; y si po el pode ejecu i o se p ocediese á de e mina la p ision de alguno , és o no pod á e i ica se sino po una g a e causa que pod á es a ocul a' como se ha dicho po muy pocas ho as , pa a mani es a la pasadas és as bajo la esponsabilidad del que la ha au o izado. En onces ya se pone bajo la ma- no judicial al de enido y es ando en su ampa o las o malidades del juicio , no cabe sea concul- cado po nadie, ni cas igado ampoco , á no se que haya ‘ hecho , jus o mo i o ; pues que si ob a- se en con a io, es á la ley de la esponsabilidad p e ijada e minan emen e en el a . 254, en el cual se manda « que oda al a de obse ancia de las leyes que a eglan él p oceso en lo ci il y en lo c iminal , hace esponsables á los jueces que la come ie en" : y es ando p esc ip as po las mismas así las o malidades omo la espon. 105 sabilidad de los agen es , queda obs uido en e- amen e el camino á la a bi a iedad , con a la cual es amos ga an idos de un modo e icaz , y que no puede se bu lado po nadie de los que mandan. ¡Glo ia á las ins i uciones que nue amen e hemos acabado de ju a ! ¡ Hono á sus au o es! ¡ Amo e e no á sus disposiciones bené icas! 'Sin éllas , hoy gemi íamos bajo el yugo que po an o iempo ha pesado sob e nues o cuello; hoy ca ece íamos del ines imable don de nues- a segu idad y anquilidad ; hoy es a íamos expues os á oda especie de a aques imp e is os; hoy en in, nos e íamos p i ados del inap ecia- ble bene icio de la ga an ía indi idual. Sepamos, pues, conse a un bien an g ande ; amemos unas leyes an bené icas ; concu amos odos los ciu- dadanos españoles á man ene las en igo ; y aquellos á quienes incumba el al o y san o o i- cio de hace las leyes, p ocu en auxilia las con o as de apoyo , que hagan e e namen e du a- de a la undamen al. OCW01.». <4 4110 112 e sos de és ► s que se in en asen pone en p ác ica 5 no se ian los de la indus ia, sino de la op esion 6 del aude. La sociedad en- d ía en al caso el de echo y aún la obliga-^ cion de ep imi la; pe o es e de echo que la sociedad posee, esul a la de no ene el de emplea con a la indus ia del úno en a o de la del ó o los medios que debe p ohibi igualmen e .á odos. La accion de la au o idad sob e es a uen- e de p ospe idad pública puede di idi se en dos amos ; es á sabe , en p ohibiciones y en omen o. Los p i ilegios no deben es a se pa ados de las p ohibiciones, po que necesa- iamen e se hallan en en e a oposicion. ¿ y qué es un p i ilegio cuando se a a de indus ia? Es el empleo de la ue za del cue po social pa a con e i • en p o echo ie algúnos las en ajas que la sociedad segun su obje o ga- an iza á la uni e salidad de sus miemb os: es lo que hacia lá Ingla e a cuando an es de la union de la I landa á es e eino, p o- . hibia á odos los i landeses casi odos los gé- ne os de come cio ex ange o: es lo que ha- ce hoy cuando, p ohibe á odos los ingleses el hace en las Indias un come cio indepen- dien e de la Compañía , que se ha apode ado de es e as o monopolio: es inalmen e lo que halan los ciudadanos-del can on de Zu ich an es de:la e olucion de Suiza, obligando ''3 á odos los habi an es de los campos á que les endiesen los géne os y obje os de co- me cio que éllos ab icaban. Suponiendo que hay una mani ies a, in- jus icia en es e p incipio, ¿podemos encon- a alguna u ilidad en la aplicacion? Si el p i ilegio es un pa imonio , po deci lo así, de un pequeño núme o, no hay duda ningu- na que pa a es a co a pa e es ú il: pe o se- mejan e u ilidad es del géne o de aquella que acompaña á odo despojo; y no es es a de la que nos p oponemos habla . ¿Y esul a á u ilidad pa a la nacion? No sin duda ; po - que en p ime luga se excluye de es e bene- icio á su mayo pa e; y así hay pé dida sin compensacion espec o de és a. En segundo luga , el amo de indus ia y de come cio, que es el obje o del p i ilegio, se explo a mas negligen emen e y de una mane a menos económica po los indi iduos, cuyas ganan- cias es án asegu adas po el solo e ec o del monopolio, que lo se ía si la concu encia obligase á odos los i ales á a en aja se á po ía po la ac i idad ó su des eza. Así la iqueza nacional no saca de es a indus ia odo el pa ido que pudie a p ome e se, y po lo mismo hay una pé dida ela i a pa a oda la nacion. En in , los medios de que la au o idad debe ale se pa a man ene el p i- ilegio y apa a de la concu encia á los TOM. II.  8 "4 indi iduos no p i ilegiados, son ine i able- men e op esi os, y causa de muchas ejacio- nes ; y. po consiguien e hay pa a oda la asociacion una e dade a diminucion de li- be ad. He aquí es pé didas eales que es- , e géne o de p ohibicion lle a consigo, cu- ya indemnizacion no es á ese ada sino á un co o núme o de p i ilegiados. Las p ohibiciones espec o de la indus ia y come cio, ponen po o a pa e , mas que o a ninguna, á odos los indi iduos en uña hos ilidad mani ies a con el gobie no y o - man como un semille o de homb es que se p epa an á odos los c ímenes, acos umb án- dolos á iola las leyes; y p oducen o a mul i ud que se amilia iza coa_ la in amia i iendo de la desg acia de sus semejan- es (I) No solamen e las p ohibiciones come cia- les c ean deli os ac icios , sino que in i an Cambien á los homb es á come e los po la u ilidad que a unida con el suceso del au- ( 1 ) El es ado de con abandis as p esos en F ancia en iempo de la mona quía _e a 'po cada io de 10.700 indi iduos, de los cuales 2.30o e an homb es, 1.800 muge es y 6.600 jó enes. Ad- ninis acion de en as, núm. 11 y 57. El cue po de b igada enca gado en hace es as pe secucio- nes- ascendia á 2.300 homb es , y -lo que se gas a- ba ea a -ellos á 8 á 9-n illunes. 1 1$ de; y es e es un incon enien e de mas que ienen sob e si las leyes p ohibi i as (1) . Tien- den po o a pa e mul i ud de lazos á la clase indigen e, ya odeada de en aciones i esis ibles, y cuyas acciones se ha dicho con mucha azon que siemp e son p ecipi a- das, po que le es á con inuamen e ap emian- do su necesidad, al paso que la pob eza la p i a de las luces, y que su obscu idad la pone ue a de los epa os de la opinion. Muchos dan menos impo ancia á la li- be ad de indus ia que á o os géne os de libe ad, y sin emba go las es icciones que se ponen lle an consigo leyes an c ueles, que odos los demas se esien en. Ved si no en Po ugal la compañía de inos ocasiona e- cuen emen e conmociones de que nace la ne- cesidad de suplicios a oces, con cuyo es- pec áculo se desalien a el come cio , y .se obliga indi ec amen e po una mul i ud de abas y c ueldades á que in ini os de p o- pie a ios a anquen sus iñas y des uyan en los momen os de su desespe acion las uen es de sus iquezas pa a que no si an Mas de p e ex o á oda sue e de ejaciones ( 2 ). Ob- se ad en Ingla e a los igo es, las iolen- ` I )  om. 5 aduc. de aa ale , pdg - na 234. y siguien es. ( 2 ) Nemo ias del Ma ques de Pombal. El go- 116 Bias y los ac os a bi a ios que se e p e- cisada á ejecu a pa a man ene el p i i- legio exclusi o de la compañía de las In- dias "). Ab id los es a u os de es a nacion, po o a pa e humana y libe al, y e éis la pena de mue e señalada á unas acciones que es imposible conside a las como c ímenes (a). Cuando se eco e la his o ia de los es able- cimien os ingleses en la Amé ica sep en io- nal, se e que cada p i ilegio es seguido de la emig acion de los indi iduos no p i ile- giados: los colonos huían delan e de las es- icciones come ciales, abandonando las bie no po ugues ha llegado has a pone soldados pa a impedi á los p opie a ios el a anca sus i- ias. ¡ Qué sis ema an deplo able es el que obliga á la au o idad á ga an i la p opiedad de la deses- pe acion de los p opie a ios! (I) Bae . (2) Po los es a u os del a io 8 de Isabel en el cap. 3 , cualquie a que expo ase ganados, co de- os ó mo uecos , debia ene po la p ime a ez con iscados odos sus bienes pa a siemp e , su i la p ision de un a io , y al in de es e iempo co - á sele la mano izquie da en un dia de me cado público, cla ándose en la pa ed en el mismo pue- blo en donde aquél se u ie e: en caso de einci- dencia habla de su i la pena de mue e. Po las ac as del año 13 y 14 de Ca los lI la expo acion de lana ue decla ada como un c imen capi al. Smi h lib. 4. cap. 8. I17 as que acababan apenas de descuaja pa a ol e á encon a la libe ad en los bosques, y pedi á la na u aleza sal aje un asilo con- a las pe secuciones del es ado social (1). Si el sis ema p ohibi i o no ha aniquila- do oda, la indus ia de las naciones que él eja y a o men a, es, como obse a Smi h (2), po que el es ue zo na u al de cada indi iduo pa a mejo a su sue e es un p incipio e- pa ado que emedia po muchos espec os los malos e ec os de la adminis . acion egla- men a ia, á la mane a que la ue za i al lucha muchas eces en la o ganizacion ísi- ca del homb e con a las en e medades que esul an de sus pasiones, de su in empe an- cia ó de su ociosidad. No me es posible el exp esa aquí odos los p incipios, po que los po meno es me a as- u ian mucho mas allá de los lími es de es- a ob a: añadi é sin emba go algunas pala- b as sob e las dos especies de p ohibiciones y p i ilegios que es aban ep obados ha mas de ein a a ios, y se ha p e endido esuci a en es os úl imos iempos. Quie o habla de los í ulos de maes os y de los ap endiza- ges; sis ema no menos inicuo que absu do: inicuo, en cuan o no pe mi e al indi iduo, .•••••••••• n • n • (1) Memo ias sob e los Es ados Unidos. (2) Riqueza de las naciones, lib. 4, cap. 9. I é que iene necesidad de abaja , una ocupa- clon que se ía la única que le p ese a ía del c imen; absu do, en cuan o bajo el p e ex o de la pe eccion de los o icios se pone obs- áculo á la concu encia, que es el medio mas segu o de pe ecciona odos los o icios. El in- e es de los comp ado es , es una ga an ía in- ini amen e mas cie a de las p oducciones • que los eglamen os a bi a ios, los cuales pa iendo de una au o idad que con unde necesa iamen e odos los obje os, no dis in- guen bas an e los di e sos o icios, y p esc i- ben muchas e es un ap endizage an la go pa a los mas/ áciles como pa a los mas di í- ciles. Es un absu do el imagina que el públi- co es un n - al juez de los ob e os que emplea, y que el gobie no sab á mejo qué p ecau- ciones son las que necesi a o na pa a ap e- cia su mé i o, siendo así que iene an os negocios á que a ende , y que no puede me- nos po o a pa e de emi i se á homb es, que o mando un cue po en el es ado, ienen un in e es di e en e de la -masa del pueblo; Iic!s lo cual` deben abaja de una pa e e -disminui el núme o de los p oduc o es, y de 44 O a el no alza el p ecio, de' las p oduc- hállé , haciéndolas así mas impe ec as y cos- osas. Po es a azon la p udencia se ha de- cla ado. en odas pa es con a la u ilidad p e endida: de es a manía eglamep a ia 5 cona I19 an eliz exilo como nos lo ac edi an las ciu- dades dé Ingla e a, donde la indus ia es mas • ac i a, donde el abajo se ha lle ado al mas al o g ado de pe eccion,.y donde se ha ex- pe imen ado el mas g ande ac ecen amien o de la indus ia sin ca as ó í ulos de exámen (I), y sin g emios ni co po aciones algunas (2). O a ejacion mas epugnan e oda ía, po que es mas di ec a y se dis aza menos, ( I ) Bi minghan, Manches e . Véase la ob a de NT . Bae . ( 2 ) La mas sag ada é in iolable de odas las p opiedades del homb e es la de su p opia indus- ia , po que es la uen e o igina ia de odas las demas p opiedades. El pa imonio del pob e es á en la ue za y habilidad de sus manos: é impedi que emplee la úna y la ó a del modo que encuen- e mas con enien e , siemp e que no cause daño á nadie, es una iolacion mani ies a de es a p o- piedad p imi i a ; es una usu pacion i i an e de la libe ad legí ima , así del ob e o como de los que es án dispues os á da le que abaja , el opo- ne se al úno á que lo ejecu e como lo juzgue me- jo , y al o o el escoge lo que le pa ezca bueno. Se puede ia con oda segu idad á la p udencia de aquel que ocupa á un abajado el decidi si és e me ece emplea se, pues que en ello le a su in e es; y la solici ud que el legislado a ec a pa- a impedi el que se empleen pe sonas incapaces, es sin duda alguna an absu da como op esi a. Smi h. Véase ambien á Ben ham, P incip. del Código ci il , pa e 3 , cap. I. I20 es la ijacion de p ecios á los jo nales: ija- cion que, dice Smi h, "no es o a cosa sino el sac i icio de la mayo pa e á la mas peque- • ia," y yo añado, que lo es de la mas indi- gen e á la mas ica, de la labo iosa á la que es á en la ociosidad, á lo menos compa a i- amen e, y de la pa e ya mo i icada po la du eza de las leyes de la sociedad á la que la sue e y las ins i uciones han a o e- cido. Es imposible ep esen a se, sin una g an- dísima compasion, es a lucha de la mise ia cón a la a a icia, es a lucha en que el pob e ya ago iado po sus mise ias 'y las de su a- milia, sin ene o a espe anza que la de su abajo, y sin pode agua da un ins an e sin que su ida y la de los suyos es é ame- nazada ; encuen a al ico no solo al i o con Su opulencia y con la acul ad que iene de educi á su con a io al úl imo ex emo, ehusándole el abajo que es su úl imo e- cu so, sino ambien a mado de leyes op esi- as, que ijan los sala ios sin conside acion á las ci cuns ancias, á la habilidad y celo del abajado . ¡ Y es posible que se ha de c ee como necesa ia es a ijacion pa a ep i- mi las p e ensiones exó bi an es y el enca- ecimien o ó subida de' los b azos! ¡Quién no e que la pob eza es humilde en sus p e- ensiones, y que el abajado iene sob e sí el hamb e que le agq ia , y que con di icul- 2 I ad le pe mi e discu i sus de echos, sin de- ja le apenas iempo ni ue zas mas que pa a ende su a ea po un p ecio in e io ! La concu encia po o a pa e' ¿no concu e á impedi que el abajo se eduzca á la asa mas baja que es compa ible con la subsis- encia ísica? En e los a enienses como en- e noso os el sala io de un jo nale o e a equi alen e al alimen o de cua o pe sonas. -¿Pa a qué, pues , necesi amos eglamen os cuando la na u aleza de las cosas hace la ley sin ejaciones ni iolencias? »La ijacion del p ecio de los jo nales, an, unes a al indi iduo, no p opo ciona am- poco en aja alguna al pueblo, pues que en- e és e y el abajado se ele a una clase desapiadada, que es la de los maes os: élla paga lo menos y pide lo mas que le es posible, ap o echándose á sí sola á un mismo iempo de las necesidades de la clase labo iosa y de las de la bien acomodada. ;Ex aña compli- cacion de las ins i uciones humanas! Exis e una causa e e na de equilib io en e el p e- cio y el alo del abajo , y una causa que ob a, sin coaccion; de mane a, que odos los cálculos sean azonables, y se llenen debida- men e los in e eses y el con en o de odos: es a causa es la concu encia ; y sin em- ba go se la epele á os o i me: se la pone obs áculos po eglamen os injus os, y se I28 emp esa no se halla al alcance de los medios indi iduales; y es a es una segunda causa de ibieza pa a la indus ia pa icula ; pues que espe a siemp e se p o ocada del gobie - no po la cos umb e que iene de ecibi de él el p ime impulso. Apenas en Ingla e a se ha anunciado una nue a in encion , cuando una in inidad de susc ipciones p o een á los in en o es de o- dos los medios, necesa ios pa a desa olla la y aplica la. Los susc ip o es en al c  p o- ceden con mas esc úpulo en el exámen de las en ajas p ome idas que el que pod ia ene el gobie no, ue a el que quisiese ; po que el in e es de odos, los indi iduos que oman la emp esa po su cuen a no es el de deja se engaña , al paso que aquellos que especulan sob e los soco os del gobie no, es el de en- gaña á és e si pueden. El abajo y el su- ceso son el único ecu so de los p ime os, y la exáge acion í el a o son pa a los segun- dos; y así el sis ema de los es ímulos 6 soco- os es bajo es e espec o un, p incipio de in- mo alidad. Posible es, no lo niego, que la' indus ia de los indi iduos p i ada de ódo soco o ex- ange o se de enga muchas eces delan e de un obs áculo; pe o al momen o se con e i- á , hácia o os obje os . , y puede con a se que a de 6 emp ano ol e á á* euni sus ue - 129 zas y supe a la di icul ad: y no emo. a i - ma , que el incon enien e pa cial y momen- áneo de és a suspension no se á compa able en mane a alguna con la des en aja gene al del desó den y de la i egula idad que oda asis encia a i icial in oduce en las ideas y en los cálculos. O as azones casi iguales se encuen an pa a su aplicacion en la segunda hipó esi, que al p ime golpe de is a pa ece mas le- gí ima y a o able. Soco iendo á las clases indus iales ó ag ícolas, cuyos ecu sos han sido disminuidos po calamidades imp e is- as é ine i ables, el gobie no debili a desde luego en éllas el sen imien o que da al hom- b e mas ene gía y mo alidad, que es el de debé selo odo á si mismo, y no espe a sino en sus p opias ue zas. En segundo luga la espe anza de es os ecu sos empeña á las cla- ses que padecen á exáje a sus p é didas y á ocul a sus ecu sos, y les da de es e modo un in e es en la men i a. Así aun cuando los so- co os sean dis ibuidos con p udencia y pa - simonia, el e ec o, que no se á el mismo pa- a da mayo comodidad á los indi iduos, sí lo se á cie amen e espec o de su mo ali- dad. La au o idad no les hab á enseñado me- nos á con a sob e los ó os, en luga de que éllos no debian con a sino sob e sí mismos; pod á en e ene *sus espe anzas, pe o su ac- TOM. II.  9 13o i idad ecibi á un g ande golpe, y su e- acidad su i á una ex ao dina ia al e a.cion, pues que si no ob ienen los soco os del go- bie no, consis i á es o en que no han enido la habilidad su icien e pa a solici a los. Po o a pa e en in, el mismo gobie no se expo- ne á se comp ome ido po agen es in ieles, po que no puede segui en odos los po me- no es la ejecucion de las medidas que o de- na ; y la as ucia es siemp e mas hábil que la igilancia. Fede ico el G ande y Ca alina II -habian adap ado pa a la ag icul u a é indus- ia el sis ema de los p emios y es ímulos, y isi aban ecuen emen e po sí mismos las p o incias en donde habian mandado dis i- bui los. A su ánsi o se hacian pone en los pa ages, po donde podían e se, homb es bien es idos y bien alimen ados eunidos pa a es- e e ec o po los dis ibuido es de sus g acias, pa a o ece una p ueba apa en e del e ec o de sus libe alidades; y en e an o los pob es habi an es de aquellos e i o ios sepul ados en sus chozas i ian en su an igua mise ia, igno ando has a la in encion de los sobe a- nos que se c eian bienhecho es suyos. En los paises que ienen cons i uciones lib es, los es ímulos de es a especie pueden oda ía se conside ados bajo o o pun o de ' is a. ,Se á saludable que el gobie no se p o- cu e la adhesion de cie as clases de los go- 131 be nados po unas libe alidades que po mas sábias que sean en su dis ibucion, ienen mucho de a bi a io po necesidad en su na- u aleza misma? y No es po en u a de e- me que es as clases seducidas po una ga- nancia inmedia a y posi i a lleguen á hace - se indi e en es á la libe ad indi idual ó de la jus icia? En al, caso pudie an mi a se co- mo comp adas po la au o idad. Si se lee á muchos esc i o es, casi casi nos exci an á c ee que no hay cosa mas es- úpida, mas insu icien e , ni Menos ilus ada que el in e es indi idual. Nos dicen en ono decisi o 'y a, que si el gobie no no alien a la ag icul u a, odos los b azos se con e i- án hácia las manu ac u as, y los campos que- da án desie os: ya, que si el gobie no no omen a á és as úl imas, odos los b azos que- da án en los campos; que el p oduc o de és- os excede á mucho á las necesidades, y que el pais se aniquila á al o de come cio y de indus ia ( 1 );" como si no uese e iden e de una pa e, que la ag icul u a ha de es a siemp e en azon de las necesidades de un pueblo; po que es indispensable que los a e- sanos y manu ac u e os engan dé qué ali- men a se; y po é a , que las manu ac u as subi án de p ecio al momen o que los p o- (i) Fíiangie i y o os muchos. 131 due os de la ie a sean en can idad su icien- e, po que el in e es indi idual inclina á á los homb es á aplica se á abajos mas ú i- les y luc a i os que la mul iplicacion de gé- ne os, cuya can idad habia de educi el p e- cio. Los gobie nos no pueden hace mudan- za alguna en cuan o á las necesidades ísicas de los homb es; pues que la mul iplicacion y la asa de los p oduc os, sean de la especie que quie an, se con o man siemp e con las demandas de es os p oduc os; y es un absu - do el c ee que no es su icien e pa a hace un géne o de abajo coman el que sea ú il á aquellos que se en egan á él. Si hay mas b azos de los que se necesi an pa a da a- lo á la e ilidad del suelo, los habi an es con e i án na u alman e su ac i idad hácia o os amos de indus ia. Éllos conoce án sin que el gobie no se les ad ie a que la con- cu encia pasando de cie o g ado disminuye las en ajas del abajo; y en onces el in e- es pa icula , sin necesidad de se alen- ado po aquél, se mo e á po sus p opios cálculos á busca un géne o de ocupacion que le sea mas p o echosa. Si la na u aleza del e- eno hace necesa io un g an núme o de cul i ado es , los a esanos y manu ac u e os no se mul iplica án po que siendo la p i- me a necesidad de un pueblo la de subsis i , es imposible jamas que és e desp ecie la sub- 3 3 sis encia. Po o a pa e, siendo mas necesa io el es ado del ag icul o , debe se ambien mu- cho mas luc a i o que o o ninguno; y cuando no hay un p i ilegio . abusi o que in ie a el ó den na u al, la en aja de una p o esion se compone siemp e de su u ilidad absolu a y de su escasez ó ca es ía ela i a. Las p o- ducciones p openden á pone se al ni el de las necesidades, sin que la au o idad se mez- cle en ello "). Cuando un géne o de p oduc- cion escasea, se alza su p ecio, y cuando es- o sucede y la p oduccion es mejo pagada, a ae á sí la indus ia • y los capi ales, de lo que iene á esul a , el que aquella misma p oduccion se hace mas comun ; que siéndolo baje su p ecio; y que en el momen o que es- o se e i ica , una pa e de la indus ia y de los capi ales se incline hácia o o lado. Haciéndose ya en onces mas a a la p oduc- cion, se aumen a el p ecio, y la indus ia uel e has a consegui en líno y en ó o un pe ec o equilib io. Desengañémonos, el e - dade o es imulo pa a odos los géne os de abajo es la necesidad que hay de él, y sola la libe ad es su icien e pa a man ene á o,- dos en una exác a y saludable p opo cion. Lo que ha engallado á muchos esc i o es, es el abandono ó mal a amien o que expe- .4 «..... nnnnn •MM•Mompow n ~14 (1) Smi h, Lib. I, cap 7 ; S'ay Econ. poi. I 34 imen an las clases labo iosas de la nacion bajo gobie nos a bi a ios. Éllós no suben has a la causa del mal ; pe o se imaginan que pod ía emedia se semejan e incon enien- e po una accion di ec a en a o de las clases que padecen. Así, po ejemplo, en la ag icul u a, cuando las ins i uciones injus as y op esi as exponen á los lab ado es á eja- ciones de las clases p i ilegiadas, los campos quedan incul os po que se despueblan, y las clases ag ícolas co en á acoge se á los pue- blos pa a libe a se de la escla i ud y humi- llacion: en onces los especulado es imbéciles aconsejan que se les p odiguen es ímulos po- si i os y pa ciales; y no ad ie en que la despoblacion de los campos es el esul ado de una mala o ganizacion polí ica, y que sien- do momen áneos é incapaces de p o ee de emedio los soco os ó cualquie a o o palia- i o a i icial que se acue da á algunos in- di iduos, no hay o o ecu so e dade o que la libe ad y la jus icia, que es el úl imo á que ienen á apela . Pe o es necesa io, dicen algúnos, ennoble- ce la ag icul u a y hace la hon osa, po que sob e élla descansa la p ospe idad de las na- . ciones. Homb es muy ilus ados han desen- uel o es a idea, y uno de los espí i us mas pene an es, aunque muy singula , del siglo úl imo, que es el ma ques de Mi abeau, no 1 3 5' ha cesado de epe i lo mismo. O os han he- cho igual aplicacion á las manu ac u as; pe o es imposible ennoblece sino po medio de las dis inciones; y es e nq es sino un ecu so a - i icial , aplicable po consecuencia á pocos, y des i uido del ca ác e de comun, el cual es absolu amen e necesa io pa a que pueda llama se ú il, ¿Y qué dis incion que eis da á lo que es comun? El abajo necesa io siem- p e es ácil ; po lo mismo no depende de la au o idad in lui sob e la opinion de un mo- do que p esen e como un a o mé i o aque- llo que odo el mundo puede hace igualmen- e bien. De cuan as dis inciones dan los gobie - nos , las únicas que imponen e dade amen- e, son las que anuncian pode , po que son eales , y la au o idad que las condeco a puede emplea las en bien ó en mal. Las dis- inciones undadas sob e el mé i o son con- ex adas po la opinion, po que és a se e- se a pa a sí sola el de echo de decidi de aquél. Élla se e o zada á su pesa á e- conoce el pode ; pe o en cuan o al mé i o puede nega lo si así lo concibe. Es e e a el mo i o po el que el co don azul inspi aba espe o , po que e a público que el que lo lle aba e a un g an se5o , y la au o idad puede juzga con mucha acilidad sob e es o. Al con a io el co don neg o e a idículo, 36 po que decla aba solamen e que el que es aba condeco ado con él e a un li e a o ó un a is- a dis inguido; y la au o idad no puede p o- nuncia sob e los li e a os ó a is as. Las dis inciones hono í icas pa a los la- b ado es, pa a los a esanos y manu ac u e- os son oda ía mas iluso ias. És os, los a - is as y los cul i ado es aspi an siemp e á una medianía de o una, ó de iqueza po medio del abajo, y á la anquilidad po la ga an ía que se les o ece; po lo , mismo no os pedi án dis inciones a i iciales: y á lo que aspi a án es á que no as o neis su en en- dimien o con ideas ac icias , sepa ándoles del camino que na u almen e siguen. Dejad- les goza en paz del u o de sus a anes, de la igualdad de de echos y de la libe ad de accion que les co esponde. En onces, sí, que les ha éis e dade os se icios é in ini a- men e mas impo an es , que no p odigándo- les a o es é injus icias; es deci , causándo- les ejaciones po un lado, y buscándolos po ó o pa a dis ingui los. 3 7 OBSERVACIONES. O o de los bene icios que nos p opo ciona el sis ema cons i ucional es a libe ad de indus ia, con lo cual los clamo es de nues os céle- b es polí icos han llegado á ene e ec o como de un golpe. Poco iempo há que se es aban p ocla- mando en odas pa es como un de echo los p i- ilejios exclusi os, y las p ohibiciones. I Po cuán- o iempo no hemos is o esen i se la Península, y mucho mas la Amé ica de es e e o polí ico á í ulo de se bene icioso á la me ópoli! i En qué angus ia no se ha pues o á es os ciudadanos españoles po la p ecision de habe se de p o ee de nos a ossolos , sin ene acul ades no solo de comp a á los demas , sino de c ea y p o- mo e den o de sí mismos cie os amos de in- dus ia ú iles , que les hubie an sido sumamen- e p o echosos , sin ae nos un mal muy g an- de! ;Cuán os medios no se ha dado á las nacio- nes ex ange as con es e sis ema odioso , y suma- men e moles o á los pueblos , pa a que eje ci- asen el con abando , dando luga ocasional- men e á que se ex endie an sus e ec os las imosos! Pe o hoy ya no se e i ica á es o : los habi- an es de ámbos mundos somos iguales en odo a bsolu amen e : los de Amé ica gozan de la libe - ad que los peninsula es; y odos enemos con élla los ecu sos de hace nos elices solo con nues a p opia olun ad. Nada pues de p e ilejios exclusi os : és os se 144 Respec o de los es ímulos  mejo ha- blando, de las g a i icaciones , nues a pob eza ú o as causas nos han e aido de o ece las á nadie , dejando de es e modo de imi a el ejem- plo de los ingleses y el del g an Colbe , el cual en es a pa e ni puede ni debe segui se , no obs- an e la casi ene acion que en las ma e ias eco nómico-polí icas han me ecido y me ecen sus o- piniones. Es indudable ,- co no ya hemos dicho, y odos los que han esc i o de es a ma e ia , que oda g a i icacion es un ibu o one oso pa a cuan os no poseen el amo g a i icado, y que el que e que p ospe en po es e medio la ag icul- u a y áb icas iene á se un p oyec o an qui- mé ico, como el de sos ene un edi icio, que ha de desploma se, po medio de pun ales. Muy p o echoso y jus o es que se a o ezca la ex accion de g anos ; pe o hacemos su icien- e con pe mi i la. De ello ene nos una p ueba bien posi i a, aunque dolo osa , con lo ocu ido en es os a ios úl imos, en los cuales po al a de es a medida saludable , cuando el hamb e a lijia á una nacion limí o e y sus habi an es es aban como implo ando el soco o nues o; los in elices lab ado es elan sus ojes llenas , y se hallaban imposibili ados no solo de soco e á sus ecinos, sino aun de pode concu i á las con ibuciones po al a de me álico 5 maldiciendo, po deci lo así, la p o idez de la na u aleza , y quizá de- seando la es e ilidad y las plagas des uc o as de la humanidad pa a que sus u os no es u iesen en ilipendio , y pa a no e se p ecisados á aban. 145 dona sus campos. Es aban como Tán alo on agua has a la boca , y pe ecian de sed, po que el go- bie no no pe mi ia una medida an indicada, qui- zá engañado ó po sus inmedia os agen es , ó po un miedo ce al de que no al ase la subsis en- cia en lo in e io del eino ; como si los ex an- ge os es u iesen an do midos como noso os pa a no ae nos aquello que pudie a saca nos el di- ne o , espe ando la ocasion de pode aumen a sus in e eses ayéndonos pan ó lo que necesi- ásemos. P ueba de ello hemos enido y aun enemos en la ac ualidad, .pues que mien as se es aba ponde ando la escasez nues a en medio de la a- bundancia , se nos es aba ayendo á un p ecio egula el igo de las islas del A chipiélago, y la ha ina de Filadel ia se comp aba po un p ecio mas cómodo que el igo de Cas illa la Vieja Y cuál e a la causa ? El gobie no, haciendo y no haciendo ; es deci , poniendo abas po una pa e, y no emo iendo obs áculos po i ó a : lo cual nos conduce na u almen e á indica la necesidad de los caminos y canales , cuya al a , despues de la iciosa in e encion del gobie no de que hemos hablado, ha sido, es y se á , mien as que es o no se emedie , el p incipio de odas las pla- gas del in eliz lab ado pues eniendo que hace sus aspo es muchas eces á lomo de una p o- incia á ó a , ó cuando mas en ca uages, po lu- ga es áspe os , suben an o los p ecios de las con- duciones , que exceden á eces al capi al ; de que esul a se le . al lab ado mucho menos dolo oso TOM. II.  IQ 46 el ahoga se en su p opia abundancia que el da salida á sus u os ; los que pod ia ende cómo- damen e siemp e que en lo in e io u iese el ecu so de los canales , ó que al menos se mul i- plicasen los caminos ca e e os , y és os po o a pa e es u ie an bien cons uidos de modo que ni o eciesen emba azos en la a esía, ni uesen ampoco an abajosos al pob e aginan e. Pe o, dejándonos de ex ende en una ma e- ia , que si hubié amos de a a cual me ece, debe ia ocupa muchos olúmenes , y que es á cos ando en la ac ualidad al gobie no muy g an- des des elos , á es e gobie no anco y libe al, que po p incipios ha abandonado las ominosas medidas de o os iempos , y subs i uido un celo ac i o al in e minable sis ema an igua; bas e de- ci , que si es bueno p o eje la lab anza como una, e dade a. iqueza y ambien la indus ia; no lo es empe o hace lo á cos a de nadie po un sob ecaxgo injus o, que iene á cae sob e oda la comunidad ; que únicamen e puede es o hace - se po los medios que hemos indicado, añadien- do ambien ó os , como es el omen o de las so- ciedades económicas , mi adas has a hoy con mu- cha indi e encia , y los p emios ambien , no á o- dos , sino á los mas a en ajados de las clases in- dus iosas, p opo cionándoles medios de adqui i oda clase de conocimien os den o y ue a de la Nacion ; se á u ilísimo ademas el hon a los pú- blicamen e, pues que en una mona quía seme- jan e es ímulo jamas - es in u uoso ; el c ea les ambien g andes conse a o ios y escuelas ; y S > 147 b e odo el no pe mi i que los homb es eminen es pe ezcan de hamb e, como ha sucedido mas de una ez, cuando no han mue o en las p isiones á donde la en idia y o as eas pasiones los habian a as ado. Con es o, y sin as o na po ello los p incipios de M .' Cons an , aunque en algu- na pequeña pa e hayan de modi ica se , conse- gui émos que la indus ia , lib e de odo emba- azo , ma che po sí misma á pasos agigan ados. En esúmen*, mucha co du a en el sis ema de hacienda espec o de las p ohibiciones : nada de p i ilegios exclusi os : ue a las odiosas a- bas g emiales; que cada uno se en egue al olio- cio que mas adap e á su genio y alen os; que o- me úno ó mas , y los deje si le acomoda ; que ha- ya libe ad de que odos elijan pa a sus labo es las ma e ias que gus en y las pe sonas que quie- an; que comp en y endan á su an ojo , ue- a de aquellas cosas que se hallen suje as á es- anco en la o ma que hemos indicado ; y en in, que no haya eglamen o alguno polí ico que pue- da impedi les el segui su olun ad p opia en el empleo de las cosas y .de las pe sonas, y que nadie pueda u ba los en sus abajos , ni . es én suje os á o a ley que á la de su in e es. 148 CAPÍTULO XXVII. DE LA INVIOLABILIDAD DE LAS PROPIEDADES (I), A la a bi a iedad espec o de la p o- piedad , sigue la a bi a iedad sob e las pe sonas ; en p ime luga , po que es e es un mal con agioso; y en segundo , po que la iolacion de la p opiedad p o oca nece- sa iamen e la esis encia ; y la au o idad se enca niza en onces con a el op imido que esis e 5 siendo a as ada á a en a á su li- be ad solo po que ,ha que ido oba , y se le ha o mado oposicion. Al a a es a impo an e ma e ia no com- p ehende é en es e capí ulo las con iscacio- ( 20 Debo ad e i al lec o que en es e capí:- ulo se encuen an semb adas ácá y allá ases sacadas de los mejo es au o es sob e economía po- lí ica y el c édi o público ; cuyas palab as' he pues o ma e ialmen e muchas eces , c eyendo que n'o debia hace cambio nin g uno en éllas , pa- a deci menos bien Jo que éllos hablan esc i o; pe o no he podido ci a las siemp e , po que he hecho es a' composicion de memo ia. 149 nes , ni o os a en ados polí icos con a la p opiedad , „ po que es imposible conside a es as iolencias como p ác icas adap adas po gobie nos egula es, sino co no pa e in- sepa able de ódos los sis emas i ánicos; y po que el desp ecio po la o una de los homb es es consiguien e al que se hace de su segu idad y de su ida. Obse a é solamen- e que po medidas semejan es los gobie nos pie den in ini amen e mas que ganan. « Los eyes, decia Luis XIV en sus memo ias, son seño es absolu os , y ienen na u almen e la disposicion plena y lib e de odos los bienes de sus súbdi os." Pe o cuando aquéllos se mi an como dueños absolu os de cuan o ie- nen sus súbdi os, és os 6 sepul an sus ique- zas en las en añas de la ie a, ó las disi- pan : si hacen lo p ime o , las iquezas son an pe didas pa a la ag icul u a , el come - cio y la indus ia, como pa a odos los gé- ne os de p ospe idad : si las p odigan po goces í olos é imp oduc i os, y po cap i- chos, se las dis ae de emplea las ú ilmen e en especulaciones que las hayan de ep odu- ci . Sin segu idad , la economía no es o a cosa que un e dade o engaño ; ni la mode- acion es mas ampoco que imp udencia. Cuando odo puede se obado á. disc ecion, es necesa io conquis a odo lo mas posible, po que pa a libe a alguna cosa del despojo, 15 0 hay que expe imen a muchos mas pelig os; y cuando odo puede se obado, o dina ia- men e se gas a lo mas de lo que se puede, po que cuan o se gas a , se a anca á la a - bi a iedad. Luis XIV c eyó deci una co- sa bien a o able á la iqueza de los eyes; y segu amen e no hay un medio mas segu o de a uina los. Hay o as especies de despojos menos di ec os, de los cuales c eo ú il habla con un poco mas de ex ension. Hablo de los que se pe mi en en los gobie nos pa a disminui sus deudas , aumen a sus ecu sos, unas e- ces bajo el p e es o de la necesidad, o as ba- jo el de la jus icia , y siemp e con el de in e- es del Es ado ; po que así como los pa i- da ios celosos de la sobe anía del pueblo son de opinion que la libe ad pública gana con las abas pues as á la libe ad indi idual; muchos de los economis as de nues os dias pa ece c een que el Es ado se en iquece con la uina de sus indi iduos. Los a aques indi ec os á la p opiedad, que an á se el obje o de las obse aciones siguien es se di iden en dos clases : en la p ime a pongo las banca o as pa ciales ó o ales ; la educion de deudas nacionales sea en capi ales, sea en in e eses; el pago de es as deudas in e io al nominal que ienen; la educion de las monedas ; las e encio- 151 nes &c. : y en la segunda comp ehendo los ac os de au o idad con a los que han con- a ado con los gobie nos , pa a p o ee les de los obje os necesa ios á sus emp esas mi- li a es ó ci iles; las leyes ó medidas e oac i as con a las pe sonas pode osas ; la anu- lacion de los con a os; y las concesiones, y las en as hechas po el Es ado á pa icu- la es. No exámina é aqui si el es ablecimien- o de las deudas públicas es una causa de p ospe idad 5 po que me bas a sabe que es- as deudas son en el dia una condicion in- sepa able de la exis encia de odo g ande Es ado. Los que es an con inuamen e concu- iendo á los gas os nacionales po los pues os, se en casi siemp e o zados á an- icipa ; y sus an icipaciones o man una deu-_ da ; y se encuen an po o a pa e obliga- dos á hace emp és i os. En cuan o á los que han adap ado el sis ema de és os con p e e- encia al de los impues os, y que no es able- cen con ibuciones sino pa a sos ene los in- e eses de aquéllos (que es p opiamen e lo que hoy sigue la Ingla e a ),una deuda pú- blica es insepa able de su exis encia. Así., el ecomenda á los Es ados mode nos el que enuncien á los ecu sos que el c édi o les o ece , se á una ana en a i a. Hecho es o s en el momen o que exis e x52 una deuda nacional, es neces-a io espe a la esc upulosamen e , pues que se le da una es- pecie de es abilidad que la asemeja odo cuan o la pe mi e su na u aleza á o os gé- ne os de p opiedades y la mala e po o a pa e no pod ia se un emedio pa a nada. La a bi a iedad y la ince idumb e son las p ime as causas de lo que se llama agio age, y g is e jamas se desplega con mas ue za y ac i idad que cuando el Es ado ha iolado sus empeños : odos los ciudadanos se en educidos en onces á busca en la a en u a de las especulaciones algunas indemnizacio- nes -á las pé didas que la au o idad les ha hecho expe imen a . Toda dis incion en e los ac eedo es, o- da inquisicion en la ansacion de los indi i- duos, y oda indagacion del camino que han seguido los e ec os públicos, y de las manos po donde han pasado has a el eñcimien o de los plazos , es una e dade a banca o a. Un Es ado con - ae deudas , y da en pago sus e ec os á los homb es que debe dine o, y és os se en o zados á ende los mismos e ec os que se les han dado. ¿Y bajo qué p e ex o pa i á el que los omó á con es a el alo de és os? Cuan o mas sé es ue ze en p oba lo', in ó mas pe de án , siendo el esul ado de es e nue o desp ecio el no que- e los ecibi sino á un p ecio oda ía mas 15 ° 3 bajo : y es ando es a doble p og esion en ína eaccion con inua en sí misma, educi á al momen o el c édi o á la nada , y los pa - icula es á su uina. El ac eedo o igina io ha podido hace de su i ulo aquello que ha que ido: si lo ha endido , la al a no ha es- ado en él 5 que ha enido necesidad y se ha is o ' o zado á éllo , sino en el Es ado que solo le ha pagado en e ec os que no ha podido menos ,de enagena : si ha endido su c édi o pó un p eció bajo la al a no es á en el comp ado que lo ha adqui ido en ci cuns ancias poco a o ables; es á en el Es- ado que las ha c eado 5 pues que el c édi o endido no hab ía caja en un il p ecio, si aquél no hubiese inspi ado la descon- ianza (i). Es ableciendo que un e ec o baje de a- lo cuando pasa á segundas manos en i ud de unas condiciones cualquie a , que el go- bie no debe igno a pues que son es ipula- ciones lib es é independien es; se hace la ci - culacion , que se mi a siemp e como un medio de iqueza 5 una causa e dade a de empo- b ecimien o. Y cómo jus i ica es a poli ica que ehusa á sus ac eedo es lo que les debe, (I ) Discu so que hice al ibunado y al cue - po legisla i o como o ado ' de aquél en el mes plu ioso del año 9. 25'6 dades en su p e ision p ese ado a, mezclan- do siemp e con las eclamacionesy esis en- cias designios sec e os é in enciones pé i- das, han o nado el pa ido de hace un mal cie o pa a e i a uno que solamen e se p e- sumia. Yo no hablo aquí de las leyes de excep_ clon pa cial con a las cuales he . declamado mas de una ez en es a ob a; hablo solo de las medidas mas gene ales que las leyes de excepcion, las cuales ienen el incon enien- e de a as a o os muchos en pos de sí, po que haciendo obje o de desp ecio y de bu la pa a el pueblo las cons i uciones que éilas mu ilan , p oducen momen os e ibles de c isis en que los gobie nos no saben có- mo lle a adelan e la cons i ucion. En onces se da luga á que és os clamen "que las cons- i uciones, que son el balua e de los Es ados, no deben se i de e ugio á los que son sus enemigos; que una ., cons i ucion es una ciudadela, y que ,cuando es á bloqueada , gua nicion puede sali pa a dispe sa á los que la si ian." De es e mismo modo el di ec o io des- pues de habe comenzado po la ley de ex- cepcion del 3 de B uma io, llegó has a el g ado en que se hallaba en el 18 F uc i- do . Así ue como Bonapa e, p incipiando po , la medida de excepcion que echó ue a 2 57 al ibunado, concluyó po el impe io; y ya bajo el einado de la ca a cons i ucional .se ha insinuado que en el a ículo 14 se conce- dió al gobie no el de echo de hace lo odo. Una au o idad cons i ucional cesa po de- echo . de exis i en el momen o que la cons i u- cion no exis e, y és a deja de exis i Cambien en el momen o que es iolada: el gobie no que la iola hace ozos su i ulo, y desde es e mismo ins an e puede subsis i sí po la ue - za , pe o no ya po la- cons i ucion. Y qué esponden aquellos que des uyen las cons i: uciones pa a p ese a las de se des uidas po ó os? ¿Es necesa io en ega las sin de- ensa á sus enemigos? Yo p egun o , "si cuando se iola , una cons i ucion , con inúa sin emba go gua - dándose": y espondo, "que no" po que lo que se conse a es el pode de algunos hom- b es que einan á nomb e de una cons i ucion que éllos han aniquilado. Obse adlo bien,. es udiad los hechos, y e eis que siemp e que las cons i uciones ue on ioladas, no han sido és as sino los gobie nos los que se han sal ado. Acaso se me di á , " á pe o no es un bien el sal a un gobie no? ¿no es és- e de p ime a necesidad en e los homb es? y si una cons i ucion ha llegado á se imp ac- icable, sea po sus de ec os in ínsecos, sea po un e ncadenamien o desg aciado de ci - TOM. II.  17 258 cuns ancias, no es saludable que al menos el gobie no es é en segu idad?" Si es u iese p obado que po medidas de es a na u aleza la au o idad se halla ia segu a, duda ia poco en esponde . Nadie es á me- nos inclinado que yo á desea el as o no de las o malidades es ablecidas: he que ido casi siemp e mas lo que exis e que lo que ha de • eni ; po que en lo que exis e hay ga an ías pa a la libe ad y pa a la anquilidad; pe o p ecisamen e po que deseo el que se man en- gan aquellas mismas ó mulas 5 como ga an- ía de es os dos bene icios, no puedo consen- i el que bajo el p e ex o de conse a las, se adap en medidas que des uyan el ímo y u ben el ó o; y no puedo consen i ampo- co en que po i con a el obje o que se ale- ga se sac i ique lo p incipal sin sal a las o - malidades. Po que es necesa io no engaña se: cuando un gobie no no iene ecu sos pa a p olonga su du acion sino en las medidas ilegales, es as mismas no e a dan su pé dida sino pocos ins an es, y el as o no que que- ia impedi se se e i ica despues mas desg a- ciada y e gonzosamen e. Siguen admi ándose de siglo en siglo cie os ejemplos de una apidez ex a-cons i- ucional y ex a-judicia ia que se dice sal a los Es ados, no dejando á los sediciosos el iempo de econoce se; y cuando se cuen an 259 es os a en ados polí icos se les conside a ais- ladamen e, como si los hechos que les han seguido no hiciesen pa e de sus conse- cuencias. "Los G acos, se dice, enian en pelig o la epública omana, y odas las ó mulas es aban sin e ec o : el senado en onces in o- có dos eces la ley e ible de la necesidad, y se sal ó la epública. Pe o p ecisamen e desde es e momen o puede ija se la época de su uina, po que odos los de echos ue- on desconocidos, oda cons i ucion ue echa- da po ie a, el pueblo que no habia pedi- do sino la igualdad, ju ó la enganza, y Má- io ino á cumpli es e ju amen o. Los cómplices de Ca ilina es aban en las p isiones, y emiéndose que o os conju ados uesen á libe a los, Cice on les hizo da la mue e sin juicio ninguno; po lo cual se ensalza oda ía su p udencia; pe o los u os de es a p udencia y de es as medidas ilega- les no ue on de una du acion la ga : Césa eunió al ededo de sí los pa ida ios de Ca- ilina, y Roma pe eció con el cónsul que la habia sal ado. Las medidas de es e géne o siemp e han sido odiosas, y aun aquellos mismos que se han alido de éllas han declamado con a las mismas cuando ó os quisie on emplea las po causas di e sas. Lucius Flaccus in e ex, de- 260 cia el mismo Cice on, de S'una legem uli , u omnia, quiecumque ille ece i , essen a- a.... Nihilo c edo magis illa jus a esse, u dic a o quem elle  causan im- puné posse occíde e. ¿Y los cómplices de Ca- ilina no habian sido en egados á lá mue e indic a causéi? Un esc i o mode no, cuyas ob as se ecomienda mucho y al cual es mas á- cil alaba que lee , nos o ece un ejemplo mas ecien e de es e doble modo de azona . "Los G acos que ian una e olucion, dice el au- o del Espí i u de la his o ia om. I pá- gina 262, lo cual nadie puede que e , y en un Es ado cons i uido es una sen encia de mue e que es á p onunciada po el bien y el ó den público; y si no ue ejecu ada po medios legales , es o consis ió en que éllos habian hecho imposibles ales medios á cau- sa de que habiendo u bado la sociedad se habian pues o en es ado de gue a. Quizá se encon a án algunos esc i o es que echen en ca a al senado la mue e de los G acos, y que le culpen co no han culpado á Cice- on po la de los conju ados de Ca ilina, y á En ique III po la de los Guisas; y en la ci cuns ancia en que los acon ecimien os han enido luga , se unda án acaso en el de e- cho de segu idad, que siendo el de odo indi- iduo, es con mucha mas azon el de oda la sociedad. Un es ado cualquie a no hay du- 6 da que come e una al a cuando se deja educi á al necesidad po mo imien os que no ha podido con ene ; pe o hace un bien muy g an- de si aplicando oda ía los p incipios de la sociedad á aquel que p ocu a , des ui los, no ejecu a en él la p ime a de las leyes, que es la salud del pueblo; mas cuando no hay sino un medio de sal a al Es ado, la p ime a de odas es as mismas leyes es el emplea la." He aqui los p incipios del au o cuando se a a de los homb es que quie en ó se sos- pecha quie an- as o na la a is oc ácia 6 el eino, po que son es os los gobie nos que él p e ie e; pe o cuando la cues ion se e sa sob e los gobie nos popula es, la esis es muy di e en e, "pues que en onces, dice, las le- yes de p osc ipcion no han sal ado jamas el pueblo." Y una condenacion á mue e, p e- gun o yo, sin que p eceda el juicio, Ino es una ley de p osc ipcion? "Todo homb e, con- inúa, que i e en una sociedad ha adqui i- do es de echos que nadie puede qui a le ni él puede pe de sino po al as que co ne a po su p opia olun ad: es os de echos son su libe ad pe sonal, su p opiedad, y su i- da." (Ibid. pág. 30o y siguien es). Pe o si condenais á. un homb e sin juzga le y sin o - malidades algunas, cómo sab éis si ha me- ecido po su - al a el pe de los de echos que os decla ais se le espe ados mien as 262 que no me ezca pe de los? "Úl imamen e di- C e, que no es á ue za de injus icias como puede eo ganiza se el Es ado." iVlas no hay po en u a una injus icia ilegal en oda me- dida ilegal? y cuando sup imís las ó mulas cómo sabeis que no hay ampoco injus icia en el ondo de la cosa? Fau o es de la a bi. a iedad , oso os no eis sino una a ma, y no pensais sino en los modos con que os ha beis de ale de élla. Y ol iendo á los lechos que aíamos en apoyo de lo que es ábamos diciendo, odos saben que la ambicion de los Guisas agi aba el einado de En ique III : y que pa eciendo imposible el pode juzga los, aquél ecu ió al asesina o; Ipe o su einado llegó po es o á se mas anquilo? Vein e a ios de gue as ci iles agi a on al impe io ances, y quizá el buen En ique IV. pagó ein e mas a de la pena del úl imo de los Valois. En las c isis de es a na u aleza los culpa- bles que se sac i ican no son sino en muy co - o núme o: en e an o ó os callan, se ocul an, y espe an; se ap o echan de la indignacio i que la iolencia ha p oducido en los espí i us, y sacan pa ido de la cons e nacion que la apa- iencia de la injus icia ha inspi ado á los hom- b es esc upulosos. En al caso el que aspasó las leyes ha pe dido su ca ác e dis in i o y su mas dichosa p eeminencia; y cuando los 2 6 3 acciosos la a acan con a mas iguales á las su- yas, la muchedumb e de los ciudadanos pue- de di idi se, po que le pa ece que iene p e- cision de eleji en e una de dos acciones. Cuando los enemigos p esun os del Es- ado no pueden se juzgados sin que se e- ma que el pueblo les libe e, semejan e dis- posicion del pueblo es al que sus nias io- len os golpes llegan á se inú iles: y á un pueblo que es á así dispues o jamas le al a- á quien se ponga á su en e. Sin duda hay pa a las sociedades polí icas momen os de pelig o que oda la p udencia humana no es capaz de conje u a ; pe o hay acciones que el amo á la ida no puede le- gi ima en los indi iduos. Lo mismo sucede espec o de los gobie nos; y si se quie e o- ma consejo de la expe iencia y de la his o- ia de Iodos los pueblos , se cesa á de cali- ica es a egla de una mo al que enga el ca- ác e de simpleza. Si la caida es ine i able, ¿pa a que añadi á una desg acia cie a un c imen inú il ? y si el pelig o puede conju- a se, no se á cie amen e po la iolencia y po la sup esion de la jus icia, sino ad- hi iéndose mas esc upulosamen e que nunca á las leyes es ablecidas, á las o mas u ela- es, y á las ga an ías p ese ado as. Dos en ajas esul a án de insis i con a- lo en lo que es jus o y legal: los gobie nos 264 deja án á sus enemigos lo odioso de la io- lacion de las leyes mas san as, y ademas ob- end án po medio de la calma y de la segu- idad que lle a án imp esos sus ac os y de- e minaciones la con ianza de los ímidos, la cual á lo menos queda la indecisa si las me- didas ex ao dina ias que se omasen po los deposi a ios de la au o idad die an á en en- de el emo de un pelig o inminen e. Los anales de la A abia nos cuen an que un Cali a, a acado de un mal incu able, se dejó pe suadi de que las en a las palpi an es de los niños degollados le p opo ciona ian el ali io en sus dolencias. Se hizo mo i con es- e mo i o á muchos inocen es ; pe o el Cali- a no se cu ó , ni i ió un dia mas, y solo consiguió el esul ado de que su memo ia quedase cubie a de un ho o e e no. Sed jus os , di é yo siemp e á los deposi a ios de la au o idad, po que si la exis encia de ues o pode no es compa ible con la jus i- cia, impo a muy poco que se conse e 6 no: sed jus os , po que si no podeis exis i sién- dolo, con la injus icia no pod eis man ene- os po mucho iempo. Con engo en que es o no se aplica sino á los gobie nos 6 epublicanos 6 moná qui- cos, que p e enden apoya se sob e p incipios azonables, y hon a se con las apa iencias de la mode acion. Un despo ismo como el de ic 265 Cons an inopla puede gana en la iolacion de las ó mulas, y su exis encia misma con- sis e en es a iolacion pe manen e, po que se e p ecisado con inuamen e á hace cae sus golpes sob e el inocen e co no sob e el cul- pable, condenándose al mismo iempo á em- bla delan e de sus cómplices que egimen a, lisonjea y en iquece; y i e adap ando á ca- da paso medidas ex ao dina ias po sal a - se, has a que una de és as le hace pe ece á él mismo á mano de sus au o es y pa ida- ios. Pe o odo gobie no mode ado, odo gobie no que se apoya sob e la egula idad y la jus icia, se pie de in e umpiéndose de cualquie modo és a, y des iándose de aqué- lla; y co no es con o me á su na u aleza el sua iza se mas a de ó mas emp ano 5 sus enemigos espe an que llegue una época se- mejan e pa a ale se de los' ecue dos que ob an con a él; po cuya azon aunque la iolencia pa eció habe le sal ado po al- gun ins an e, élia ha hecho su caida mas in- e i able, po que ha gene alizado el odio que sus con a ios le p o esaban. Aun dejando apa e la mo alidad, e a indispensable pensa muy sé iamen e an es de en a en el camino de la i anía; pues que en un momen o de debilidad ó compasion, de i nce idumb e ó de emo dimien os o- do se pie de absolu amen e. Du an e nues-; • 272 se ag ega que una de las obligaciones de las di- pu aciones p o inciales es el ad e i con una suma esc upulosidad cualquie a exceso que se co ne a en es a pa e pa a pone lo inmedia amen- e en no icia de las Có es, las cuales du an e sus sesiones se ocupan de es o, co no se ha dicho, con p e e encia. Po an o, níngun unciona io público desde el alcalde has a los p ime os de las p o in- cias, desde el juez in e io has a el sup emo i- bunal, desde la mas pequeña au o idad mili a has a la úl ima , y en in has a los minis os na- die deja de ene sob e sí la espada de la es- ponsabilidad , sea el que quie a el mo i o ó las ci cuns ancias que pa a ello hayan podido in- e eni ; alejándose de es a mane a oda la somb a de la a bi a iedad, y el que la Cons-. i ucion pueda se iolada de modo alguno. No hay que eme , pues , en Espada los e i- bles e ec os que el sabio esc i o nos anun- cia cuando llegan á e i ica e casos semejan es. Con a eglo á es as ideas se ha mi ado siem- p e con la mayo esc upulosidad , no digo la iolacion , sino aun la suspension de lo mas mí- nimo, como po ejemplo la que la misma Cons i u-. cion p e iene en el a ículo 34 del cap. 5, í . 5.' en las ci cuns ancias ex ao dina ias en que la segu idad del Es ado exijiese- en- oda la mona - quía d en alguna pa e de élla el que se suspen- da no la Cons i ucion sino las o malidades p es- c ip as en el e e ido capí ulo pa a el a es o de delincuen es : eniendo de ello un ejemplo bien ecomendable en una de las p ime as sesiones de 273 la legisla u a de es e año , en que el cong eso nacional mani es ó de un modo bien posi i o el ánimo en que es á de no pe mi i que ni po mo- men os siquie a se suspenda ni una sola coma de la ley undamen al (i) , Y po cuan o el ca ác e de impe eccion y de alibilidad que lle an consigo las cosas huma- nas, pudie a da luga á que achacando ales de- ec os á la Cons í ucion, se pudie a a a de ha- ce mu aciones en élla , que comp ome iesen su. exis encia , dejándola sín e ec o ; las Có es, p e. iendo es e caso , no solo aco da on el que has- a pasados ocho a ios después de halla se pues a en p ác ica en odas sus pa es , no se p opusiese al e acion, adicion , ni e o ma en ninguno de sus a ículos , sino que, aun anscu ido el iem- po , quisie on que es o no se e i icase sin que p e- cediese una mul i ud de o malidades , que es im- posible puedan combina se , sin habe una e . dade a necesidad de que las e o mas ó adici,o- nes se e i iquen. Tales son las p e enidas en el a . 376 del cap. indicado has a el 584 inclusi é , educidas á que "pa a hace las al e aciones , adiciones ó e o mas sea necesa io que la dipu acion que ha- ya de dec e a las de ini i amen e , enga au o- izada con pode ei especiales pa a es e obje o; qúe cualquie a p oposicion que se haga al in en- o haya de pone se po esc i o, y apoyada y i - (1) Vé5se lo que M . Cons an dice muy sábia neu e al in del capí ulo de la libe ad de imp en a en que a a de los pe iódicos y olle os sob e susp cionales.  e-nsiones de a ículos conoi u- TOM. II.  18 274 o ada lo menos po ein e dipu ados ; que su lec- u a se haga lo menos po es eces , mediando el in e alo de seis días de úna á la ó a, y delibe- ándose en seguida si ha luga á admi i se á dis- cusion ; que en es e caso se p oceda en ella bajo las mismas o malidades y ámi es que se p es- c iben pa a la o macion de las leyes ; que des– pues de es o se p oponga si ha luga á a a se de nue o en la siguien e dipu acion gene al ; y que pa a que quede así decla ado han de con e- ni las dos e ce as pa es de los o os." Tan pausados quie e la Cons i ucion que sean los pasos que hayan de da se pa a hace la mas pequeña al e acion. Pe o no e minan en es o o- da ía sus disposiciones , sino que se p e iene en el a . 38o, " que la dipu acion'gene al siguien- e , p é ias las mismas o malidades en odas sus pa es , pueda decla a en cualquie a de los dos a ios de sus sesiones, pe o con iniendo en ello las dos e ce as pa es de o os, que ha luga á los o o gamien os de los pode es pa a hace la e o ma ; que la decla acion haya de publica - se y comunica á las p o incias, de e minando las Có es , segun el iempo en que se hubie e he- cho, si ha de se la dipu acion p óximamen e in- . media a ó la siguien e á és a la que ha de ae los pode es especiales ; y en in que , aun o o - gados és os con inclusion de la e o ma de la que a a el dec e o de Có es, haya de discu i se de nue o la p opues a de la misma , y solo siendo ap obada po las dos e ce as pa es de los di- pu ados se haya de ene po ley cons i ucional." a l 1 !11 Y 275 ¿ Y quién no e que en odas es as disposicio- nes hay o as an as allas casi insupe ables pa- a hace la mudanza mas pequeña en la Cons i- ucion de España ? ¿ Quién no e que su in no es o o que el da una es abilidad ex ao dina- ia á es e depósi o de_ nues as libe ades y de nues os de echos? No , no e émos las is es escenas que un pais ecino acaba de p esen a - nos : la ley cons i ucional es á al ab igo del ce- lo indisc e o , ó de la malignidad si es que pue- de habe la pa a es e in ; y si á._ la mu alla ue e de que es á odeada se une la adhesion an ma- ni es ada po odos los españoles , y singula men- e po los miemb os del A ugus o Cong eso nacio- nal , que pasa á , no lo dudo , á odos los que les sucedan en un ca go an augus o ; no hay que eme las esul as de las iolencias , ni que e- cela la al e acion mas mínima que no sea des– pues del iempo p e ijado, y jus i icándola la ne- cesidad públicamen e econocida, con unos ca- a c é es de e idencia indes uc ibles. Po lo que oca al iempo p esen e, i amos segu os de que no se á iolada la Cons i ucion , pues que la i- gilancia de la ley , sin acep a pe sonas , ni condicion , ni clases , iene siemp e p e enida su. espada pa a hace desca ga sus golpes sob e a- quel que die e mo i o pa a ello. TRATADO DE LAS REACCIONES POLÍTICAS POR. M. BENJAMIN CONSTANT. o cas p oducciones iene M . Cons an mas ap e• ciables, en mi concep o, que és a. Yo os la o-. ezco, amados conciudadanos míos, ecomendán. doos no su lec u a me amen e , sino su ejecucion. Es a doc ina educida á p ác ica en las ci cuns. ancias en que-se encuen a nues a mad e co- mun , la sal an y nos sal an. Toda élla es el e- sul ado de p o undas medi aciones y de las obse - aciones de es e sabio esc i o „que hace esal a los e ibles ejempla es de la Eu opa en es e he . moso a ado. ¡ Ojalá los c ueles desengaños de o as naciones puedan se i nos á noso os pa a que la glo iosa mu acion de España , hecha de un modo que no iene ejemplo, no p esen e á las gene aciones u u as sino el ca ác e de sensa- ez , de mode acion y de las g andes i udes! Tales son mis o os , y ales c eo deben se los de odos los buenos españoles. 279 2b<0» TRATADO DE L AS REACCIONE€ POLÍTICAS. CAPÍTULO I. DE LOS DIFERENTES GÉNEROS DE REACCIONES. P a a que las ins i uciones de un pueblo sean es ables, deben es a al ni el de sus ideas: en onces no puede habe jamas e o- luciones p opiamen e dichas: y aunque hay algunos choques y as o nos indi iduales, algunas mudanzas ó pa idos ; mien as las ins i uciones pe manecen en aquel ni el, éllas subsis en. Pe o cuando se des uye la a mo- nía en e únas y ó as, las e oluciones son ine i ables; és as en onces concu en á es- ablece aquélla ; y aunque no es al el obje o de los e oluciona ios, si lo es empe- o el de las e oluciones. Cuando una e olucion llena es e p ime obje o, y se de iene en es e é mino sin i mas allá , no p oduce eaccion 2 p o que no 2g0 es sino una cosa pasaje a, y el momen o de llega á semejan e é mino es el de la an- quilidad. Así 5 las e oluciones de la Suiza, Holanda y Amé ica no han sido seguidas de ninguna eaccion. Pe o cuando una e olu- cion sale de es os lími es, es deci , cuando es ablece ins i uciones que es án mas allá de las ideas que einan, ó des uye aquéllas que les son con o mes, p oduce ine i able- men e eacciones; po que no habiendo ya mas ni el, las ins i uciones no se sos ienen sino po una sucesion de es ue zos; y en el momen o que és os cesan, odo se elaja y e og áda. La e olucion de Ingla e a, cuyo ob- je o es bien sabido, en el hecho de habe aspasado es e é mino, aboliendo el ei- no, dió luga á una eaccion iolen a; y ue necesa io o a e olucion nue a pa a impedi que se es ableciese aquello mismo que se había que ido des ui . La e olu- cion de F ancia hecha con a los p i ile- giados, en el momen o que salió de es a es e- a y a acó la p opiedad, hizo se sin iese una , eaccion e ible; y quizá se á menes e o a nue a e olucion ó g andes p ecaucio- nes y un cuidado ex emo pa a opone se á que enazcan los p i ilegios. Cuando una e olucion sacada así de sus lími es se de iene, puede conseg&i se 0 .1 /8 el lle a la á éllos, pe o el e ec o que e- sul a no es únicamen e el de ol e al es a- do que enia, sino que se a asa an o cuan- o se habia adelan ado , po que acaba la mode acion y p incipian las eacciones. Hay dos especies de és as, á sabe , las que se eje cen sob e los homb es, y las que ienen po obje o á las ideas. Yo no llamo eacciones el jus o cas igo de los culpables, ni el ol e á las ideas sanas: es as cosas pe enecen, la úna á la ley, y la ó a á la azon. Lo que al con a io dis ingue esen- cialmen e las eacciones es que la a bi a- iedad ocupa el luga de la ley, y la pa- sion la de la azon; pues que en luga de juzga á los homb es, se les p osc ibe ; y en luga de examina las ideas, se las des- echa. Las eacciones con a los homb es pe - pe úan las e oluciones; po que pe pe úan la op esion que es el gé men. Las eaccio-: nes con a las ideas hacen las e oluciones in uc uosas, po que ep oducen los abusos. Las p ime as de as an á los que las su en; las segundas pesan sob e odas las gene a- ciones: aquéllas causan la mue e de los in- di iduos, és as el es upo á la especie en- e a. Pa a impedi la sucesion de las des- g acias es necesa io comp imi las únas; y pa a saca , si es posible, algun u o de las 28 8 miedo, la exIl acion de su impo encia le pa- ece un medio de segu idad. En al caso, si alguno le pide jus a enganza, su espues a es, " noso os no podemos cas iga maldades que de es amos"; que es an o como deci , e engadla oso os" : no iene o a cosa que esponde á los que claman con a las en- ganzas ilegales sino "nos es imposible pone- os á cubie o de un u o "; que es an o como deci , "de end j os", y es o Ino es p o- oca á la gue a ci il, o za la inocencia al c imen, el c imen á la esis encia, y á odos los ciudadanos al asesina o; en una pa- lab a, p oclama el impe io de la iolencia, y hace se esponsable de odos los deli os que se come en? ¡Desg aciado gobie no! pe - maneciendo pasi o y neu o en e los a en- ados an iguos y los nue os, no se si e de su pode sino pa a man ene se en es a neu- alidad e gonzosa; y mien as debía gobe - na no piensa sino en exis i . Pe o se engalla en es a coba de espe an- za; y se engaña mas cuando c ee hace se un pa ido concediendo la impunidad á aque- llos á quienes ehusa la jus icia, po que es- os homb es se i i an en azon de que se les obliga á que deban al c imen aquello que les habian p ome ido las leyes ; y el su i la ilegalidad , y el ole a las a bi a iedades no asegu a el econocimien o de aquel que 289 se ap o echa de semejan e debilidad. Po o a pa e el gobie no eune el odio de ó- dos, á sabe , el del culpable que él abando- na á un cas igo ilegi imo , y el del inocen e á quien hace culpable; en una palab a, pie - de el mé i o de la se e idad sin e i a lo odioso. Cuando la jus icia se eemplaza po un mo imien o popula , los mas exage ados, los mas e oces y los mas esc upulosos se ponen á la cabeza de es a conmocion: en onces los homb es sanguina ios se apode an de la in- dignacion que se exci a, y despues de habe ob ado con los indi iduos desp eciando las leyes, uel en sus a mas con a es as mismas. En semejan es casos el gobie no impasi- ble, pe o ue e, debe hace lo odo po sus p opias ue zas, no llama en soco o suyo ninguna ex ange a, man ene en la inmobi- lidad así al pa ido que ayuda como al que a aca, y eje ce , igualmen e su igo con a aquel que quie e i delan e de la enganza de la ley y con a el que la ha me ecido. Pe o pa a es o es necesa io que enuncie á oda especie de lisonja, y que su impasibili- dad no exci e el en usiasmo : debe en onces es a segu o de que no se le elici a á como si se desen endiese de sus debe es, y que las pasiones desencadenadas no pond án á sus pies el homenage umul uoso de un ecouo- TOM. II.  19 290 cimien o desen enado. Todos g i aban Glo ia á la con encion despues que, cediendo á la iolencia de la eaccion, dejaba eemplaza los males que ella habia hecho po ó os que debie a de p e eni ; y nadie di á Glo ia al Di ec o io, po que cas igando los c ímenes pasados, no ole ó en sen ido in e so. Es necesa io que odo aquello que es a- pasionado, pe sonal y ansi o io se some a á lo que es abs ac o., impasible, é inmu able; y que el gobie no se alga de la memo ia de la e olucion pa a no busca o a ap obacion que la de la ley. Solo debe busca y encon a su elogio en donde es án esc i os sus debe es; á sabe , en la cons i ucion, que es siemp e la misma, y no en los aplausos pasaje os de opiniones sumamen e mudables. 0e1)0‘;;;E01 14 .4 291 MINII~11~~~1  el libiz~~~~~~~  '‘,~1•1 .4.-.•-• n • n ••••  • CAPÍTULO DE LOS DEBERES DEL GOBIERNO. EN LAS REACCIONES CONTRA LAS IDEAS. S i en las eacciones con a los homb es el gobie no iene necesidad de i meza, en las eacciones con a las ideas necesi a sob e o- do de ese a. En las únas es necesa io que ob e; en las ó as que sos enga: en las p i- me as impo a que haya - odo lo que la ley o dena; en las segundas que no ejecu e co- sa alguna que la ley no mande. Las eacciones con a las ideas se di i- jen sob e las ins i uciones ó sob e las niones : y aquéllas no piden sino iempo, como ni las ó as no exijen mas que libe ad. En e los indi iduos y los indi iduos el go- bie no debe siemp e pone una ue za e- p esi a; en e los indi iduos y las ins i u- ciones una ue za conse ado a ;' y en e los indi iduos y las opiniones no debe pone ninguna. Cuando hayais es ablecido una ins i u- cían, no i i eis á los que la desap ueban, no impidais el que se declame con a jila, ni 292 exijais la sumision sino con las o malidades con enien es, y delan e de la ley. Haced que igno ais la óposicion; suponed la obe- diencia; man ened la misma ins i ucion; y con la ley, las o malidades y el iempo la ins i ucion iun a á. Cuando hayais es able- cido una opinion, (pe o Dios os p ese e de es ablece algúna) ó cuando hayais qui- ado la ue za á alguna que has a en onces hubie e pasado como un dogma, no os asus- eis de que se susci en quejas, ni impidais que és as se mani ies en ancamen e. No de- c e eis á la ues a los hono es de la in ole- ancia: ob ad cual si igno áseis la exis en- cia de la ó a: oponed á su impo ancia ues o ol ido: dejad el cuidado de comba- i la á quien quie a: no dudeis que se p e- sen a án comba ien es cuándo lo odioso del pode no se en ome a en es a causa: no com- p imais sino las acciones, y al momen o la opinion exáminada y juzgada su i á la sue e de odas las que la pe secucion no ennoblece, y descende á pa a siemp e de su dignidad de dogma. La jus icia y la p uden- cia p esc iben al gobie no es a conduc a. Las eacciones con a los homb es no ie- nen sino un obje o que es la enganza, ni o o media que la iolacion de la ley. Al gobie - no po consecuencia no le incumbe o a co- sa que el p e eni con an icipacion los de- 2 9 3 li os que pueden o igina se po un e ec o de las ci cuns ancias; pe o las eacciones con- a las ideas se a ían has a lo in ini o , y los medios son oda ía mas a iados. Si el gobie no quie e se ac i o en luga de se singula men e p ese ado , se condena á un abajo sin é mino; es necesa io que ob e, y se e p ecisado á ob a con a las mas pe- queñas di e encias, deg adándose po los muchos mo imien os que iene que hace con a obje os casi impe cep ibles: sus es ue - zos eno ados sin cesa pa ecen pue iles: a- cilan e en su sis ema, es a bi a io en sus acciones; llega á se en in injus o po que ca- mina en la ince idumb e; y es engañado po la injus icia misma con que p ocede. k 10.):=" ,e~A 294 CAPÍTULO IV. DE LOS DEBERES DE LOS ESCRITORES EN LAS REACCIONES CONTRA LAS IDEAS. los homb es que di ijen la opinion po , medio de las luces oca el opone se á las eacciones con a las ideas. Ellas son el do- minio del pensamien o solo, y la ley no de- be jamas usu pá sele. Es bellísimo el a- ado que hay en e la au o idad y la azon ; aquel a ado po el cual los homb es ilus- ados dicen á los deposi a ios de un pode legí imo, " oso os nos poneis á cubie o de oda accion ilegal, y noso os , os p ese a- émos de oda p eocupadion unes a: oso os nos sos end éis con oda la p o eccion de la ley , y noso os ci cunda émó s ues as ins- i uciones con la ue za de la opinion." Pe o en el cumplimien o de es e a ado los dos pa idos deben se igualmen e esc u- pulosos y ieles. Es necesa io que el gobie - no no ea en las eclamaciones ca ác e nin- guno de a e imien o, del cual nace ia un mo i o de descon ianza. Al mismo iempo es necesa io que aquellos que p e enden ilus a , 2 9 5 no consag en en silencio á las p eocupado- nes (di inidades siemp e sec e as y mis e io- sas) el incienso que pa ecian quema en ho- no de la di inidad nacional. En al caso des ui ian la dignidad de su minis e io, qui- a jan su impe io á la azon po el uso que ha ian del aciocinio, pe de ian odos sus de- echos á se escuchados de los gobe nan es, y ha ian sospechosa la lengua sag ada que debe se i á los gobe nados con a la o- p esion. 0 11 51 1 0: 4 1 0‘ V 4: 2 9 6 ›. «0» CAPÍTULO V. DE LA CONDUCTA DE LOS ESCRITORES ACTUALES. D esg aciadamen e las ci cuns ancias apa - an hoy de las ideas de libe ad á muchos homb es que pa ecian es a des inados á ilus- a su pa ia. Uno de los pelig os de las e- oluciones es el que en los as o nos que causan, las e dades se p ecipi en con los c í- menes, y se encuen en manchadas con es a unes a asociacion. La inc edulidad nos ae oda ía á la memo ia las maldades de Hebe ; y po que unos asesinos exéc ablés sac i ica- on á los sace do es ca ólicos, se han a i- buido es os asesina os á las opiniones ilosó- icas, que no conocian los que los come ie on. Los a en ados de los e dugos y los o men- os de las íc imas pa ecen aboga en a o de los dogmas igualmen e ex ange os al ho- o que inspi an los únos, que á la compa- sion que se débe á las ó as. Así, los u o- es del jacobinismo deshon a on po mucho iempo la igualdad: así, los excesos de Juan de Leyde consag a on los abusos que éllos 297 . iabian p o ocado. Ol idamos o dina ianien-0 e que es necesa io deja se apacigüe la em- pes ad de las pasiones an es de juzga las ideas; ó po mejo deci , que ecogiendo o- das sus ue zas pa a ep imi y pa a aniqui- la el c imen, sea el que quie a .el p e ex o bajo el cual se co ne a, se hace p eciso dila- a has a cie a época, aun en los mas dicho- sos iempos, el exámen del p incipio que los c iminales han escogido pa a p e ex o suyo. Es e e o es na u al; po que Z se án po en u a ocasión de hace es e disce nimien- o los momen os de la con usion, en los cua- les soló debe pensa se en disipa los mal a- dos eunidos al ededo de un es anda e que la casualidad ha pues o en sus manos, y en los que odos pie den su ca ác e y dis in i o po la abia que les anima? Desengañémonos, po excusable que sea la sensibilidad p o unda, la cual con la p esencia del dolo p i a de la acul ad de abs ae y dél don de azo- na ; po espe able que pueda se el homb e que al aspec o de la sang e se decla a con a el que la ha. de amado, y con a el p in- cipio á nomb e del cual es o se ha hecho; aquel que po un me o impulso y sin exá- men ab aza la opinion de los ex a iados, no es menos ac eedo , despues que una e olu- cion se acaba, á que uel a á ecob a , si se hace digno po sus es ue zos pa a ob ene 304 una luz bajada del cielo habla iluminado una po cion de a eos aná icos, de scép icos dog- ma izado es, y de inc édulos in ole an es. Si ellos se limi asen á eclama con a oda pe - secucion que uese absu da ó inicua, nos- o os les ayuda íamos; pe o g i ando con a una injus icia p esen e, se les e medi a una injus icia u u a. In ocando como odos los pa idos débiles el de echo sag ado de la o- le ancia, conse an el gus o po la pe secu- cion siemp e que se eje za á nomb e de una eligion aunque sea e ónea. Se les ha is o ex asia se sob e la piedad de los a enienses en la condenacion de Sóc a es. "¡Pueblo su- blime ! g i aba poco hace un pe iodis a, pueblo sublime, en cuya idea no en ó el pe - de al mas i uoso de los homb es sino ha- ciéndole pasa p ime o po impío!" Así las opiniones libe ales son a acadas po los áns- ugas de la iloso ia, y po los discípulos mis- mos de aquellos genios inmo ales que se han a e ido á soña como posible la ege- ne acion de la especie humana. O as eces, a igados odos de la op e- sion de las clases supe io es, cada uno ob a- ba con a aquélla que pesaba inmedia amen- e sob e él ; y es e es ue zo simul áneo p o- duda un as o no uni e sal. En el dia es- emecidos odos de la escena pasada 5 nadie quie e alza el g i o sin a as a en pos de sí 3G5 quello que le odea y es á den o y aun ue- sa de sí mismo: el sen imien o de la op esion le pa ece que es un es imonio de la segu i- dad: se edi ica sob e un e eno i gen; pe- o es o se hace con memo ias del iempo pa- sado , y se pie de el p ecio de sie e años de calamidades. Es amos an esca men ados ya de e oluciones que odo aquello que es nue o, nos pa ece e oluciona io; y casi o- do lo que no es abusi o, es nue o. El gobie no solo lucha oda ía con a es a disposicion gene al; y el comba e mismo es pa- a la libe ad un pelig o de especie nue a: el gobie no se aisla espec o de los homb es ilus ados, y se enseña á desp ecia la opi- nion po medio de la ue za; y como no es pa e de su na u aleza el segui siemp e la línea de los p incipios ma chando con a la opinion; si es a ma cha se - , p olongase , el aislamien o le ha ia o zosamen e somb ío, egois a y ambicioso; y obligado á ce a los oidos á la oz pública, los ab i ia al Ins an- e á los de su in e es pa icula ; en cuyo ca- so el despo ismo mili a asegu a ía al mismo iempo el aniquilamien o de las p eocupacio- nes an iguas, el es ablecimien o de un des- p ecio g ose o po las luces, ajadas ya en la de ensa de es as p eocupaciones, y la pé dida de la libe ad. o TOM. 1I.  20 306 CAPÍTULO VI. CONTINUACION DEL MISMO ASUNTO. S egu amen e los esc i o es que yo acabo de pin a , es án lejos de p e e odos es os ma- les. Yo sé bien que éllos no han abju ado los p incipios de que en su ju en ud se han ali- men ado, p incipios á los que deben su p i- me a glo ia, y que aunque omen po p e- ex o algunos excesos que hayan is o, no pueden aquellos pe de su impe io sob e al- gunás almas ele adas y sob e unos en endi- mien os ilus ados. Hay, sin que se pueda emedia , en el pensamien o, en la medi a- cion y en el es udio una p opension na u al hácia la independencia y la azon. Los hom- b es de le as que son de buena é en su o- posicion á la au o idad con aen po es a misma oposicion un hábi o de eclama , que debe po p ecision c ea en éllos una necesi- dad gene osa de esis encia á la a bi a iedad; y así desde que éllos conciban que el des- po ismo ha sacado la cabeza, y desde el mo- men o en que discie nan el abismo, al cual éllos conducen po su ex a ío á algunos • 307 homb es, y el da lo que causan con las p eo- cupaciones á las buenas ins i uciones, éllos ol e án sin pode lo emedia á sus ideas p imi i as, y se euni án con los demas pa a de ende una causa que habian abandonado, sin ene in encion clq hace aiciones, ien- do así la libe ad eunidos bajo sus bande as an o á sus an iguos como á sus /nue os ami- gos. Po o una se en ya muchos sín omas de es a saludable con e sion ; y esc i o es que po la go espacio de iempo han abusa- do de su alen o dando oidos á la ama gu a que los ocupaba y á la ue za de su lógica, mi an con admi acion suya que se aplica á las opiniones mas amadas que habian p o e- sado en o o iempo lo que éllos habian dicho con a las medidas, ó con a los homb es que de es aban ; ilibe ales en sus enemis ades pe sonales son eminen emen e libe ales en sus p incipios abs ac os: y yo me a e o á anun- cia les que no a da án en euni se á la cau- sa de la iloso ia; que e án que és a es inse- pa able de la de odos los amigos de la li- be ad; y que aumen a án la alange que comba e po la p ese acion de odo, aquello que hay de sag ado en los de echos del hom- b e y en oda la ex ension de las luces. Pe o una eunion an a día i pod á o- da ía pone un é mino á la eaccion, cuya iolencia se aumen a po ins an es? Los hom- a as an sin que lo puedan emedia : la ma- b es c ean las ci cuns ancias; pe o és as 308  los i#'11 11 no que da el mo imien o es a a ez la que di ije 6 de iene; y el p ime au o de su im- puls i o es o dina iamen e la p ime a íc ima. Cuando los gi ondinos quisie on la epú- blica, una mul i ud de ciudadanos i uosos les g i aban: le habeis abie o la pue a á la ana quía : élla os sigue, y élla os de o a á." Po habe los cegado el en usiasmo pa a no ad e i los pelig os que les amenazaban, no ie on los mons uos que habia á la e agua - dia; y echando los p ime os undamen os de la epública, al momen o los e oces pa i- da ios de la Mon a la echa on po ie a á sus undado es. Lo mismo po ia sucede hoy en el sen- ido opues o. T as de es os esc i o es, cuyas in enciones son pu as , pe o que es án domi- nados de esen imien os ama gos ó de exce- si os esc ápulos, a un pa ido de la misma na u aleza, pe o con a- e oluciona io, y con mi as mas as as, medios mejo combinados, y p oyec os 'mas bien seguidos que los que se adop a on en el iempo de la e olucion po el: de la Mon aña. Los ho nb es que compo- nen es e pa ido es án exén os de achas, á lo menos de la inconsecuencia : éllos no son .após a as de la libe ad ; ampoco han hecho empello ninguno con élla, ni dado el mas pe- I  I 309 que lo paso en es a noble y pelig osa ca e a. Gobe nados en odo iempo po opinio- nes ígidas , y mas oda ía po sus in e eses que no admi en ansacion, sec a ios cons an- es de la ilibe alidad en iempo de la mona - quía , dela o es de los ilóso os, panegi is as de la in ole ancia , apologis as de los ho o- osos asesina os que en o o iempo se han hecho con mo i o de eligion; en usias as en iempo de la epública del pode de úno so- lo, y al i os con los c ímenes que han man- chado la e olucion pasada ; aen hoy en pompa una expe iencia desas osa en apoyo de sus iles eo ías: no se les caen de la bo- ca las p o ecías que en o o iempo hicie on: cuen an con una especie de aleg ía e oz los desas es de su pais, y no en en las des- g acias de la F ancia sino una p ueba en a- o de sus deg adan es sis emas. Odiosos po sus p incipios, odiosos po sus p edicciones, y mas odiosos oda ía po su aleg ía , sacan nue os so ismas de las calamidades que sus so ismas mismos causa on. Así es que, p e- dicando la esis encia á las mejo as necesa- ias que éllos mismos han anunciado alguna ez, han aído en luga de elicidades des- ucciones; y como si su des ino e e no ue- se el en enena odos los bienes y e oca dos los males, despues de habe se opues o en ho  o o iempo á que se hicie an mejo as, hoy 3 o se oponen á que se emedien los pasados males. Es e sis ema, al que concu en , sin ad- e i lo, unos homb es de pa io ismo, as- pasa á siemp e odas las ba e as, y de o a- á indis in amen e cuan o en o o iempopu- do escapa de las desg acias que hemos ex e- imen ado. Si es e p oyec o ho o oso iun- ase, la p osc ipcion se ía sin é mino, y no conoce ia limi es (1) . M . de la Faye e es an- 111 ( 1 ) " Todos aquellos que p es a on el ju a- men o del juego de pelo a en ega on el Es ado: e an culpables de, deli os de lesa mages ad, y de- bian se juzgados como ales.... Los nomb es de aquellos que se hicie on pe ju os de es e modo, deben se g a ados con el bu il de una e dad engado a en los anales de la mona quía que éllos han des uido. El a epen imien o no puede jus i ica los en el ibunal inexó able de la his o- ia, y la sola insc ipcion de sus mismos nomb es es hoy y se á siemp e su p oceso. No se á á B isso , ni á Ma a , ni á Manuel á quienes la pos e idad. pedi á cuen a de an os ho o es y calamidades, únicamen e la pedi á á aquellos que han igu ado en los p ime os momen os de la e olucion.... Los cons i ucionales- ie on alza se pa a éllos las gui- llo inas que habían imajinado, ab icado, y e i- j ido pa a los ealis as: su sang e impu a co ió sin hono , sin exci a la compasion ni lás ima de nadie ; y los cadahalsos no han podido la a sus c ímenes. Así es que no bas a a anca los u.- o3 de es e á bol plan ado po los cons i uciona- pi- do en los calabozos donde le enian sus ene- migos, es oda ía el obje o del odio de la les y egado con su sang e: es necesa io echa lo á ie a , y co a has a la úl ima aiz ca ando al ededo de él con la a encion mas esc upu. losa pa a impedi que b o e el mas pequeño bás- ago.... Si queda el gé men de es a aza exéc a- ble , el mas lige o soplo de la disco dia ó del des- con en o in lui á sob e es a plaga que mil ci - cuns ancias imp e is as desen ollá an pa a des- g acia del géne o humano. Despues de habe e- cibido de odas las po encias eu opeas el bene- icio inap eciable de la des uccion de una sec- a impía, al a íamos á la deuda del econoci- mien o gua dando en medio de noso os un e- neno ocul o que pod ia in es a lo odo... ¡ Qué e. cu so, g an Dios, queda ia á la F ancia si las a ocidades de los jacobinos consiguiesen hace ol ida los c ímenes de lós sons i ucionales...! Si la clemencia es un place , la jus icia es un de., be .... Hay a ocidades cuyo ca ác e , núme o, y po meno es es án ue a de odo pe don, y cu- ya enganza eclaman la sociedad y la huma- nidad en e a. Tales son aquéllas que han ensan- g en ado la F ancia bajo el einado de los cons- i ucionales. ¡ Qué ho o oso es el núme o de los mal ados que les han se ido ! Yo supongo que no haya mas que úno en cada municipalidad, y cuen o en es e caso 4.40o: añadid á és os la mul- i ud de adminis ado es, an os clubs y an as so- ciedades.., añadid á es o los es os de la p ime a asamblea los suceso es que élla escogió... si la nacion eunida en es a misma asamblea mani es a- 312 implacable a is oc ácia ( 1 ). Muchos en F an- cia ¡ oh cosa e gonzosa! aplaudian los c í- menes del ex ange o; unos c ímenes no so- lamen e di ijidos con a el desg aciado , sino con a los se icios de una muge , con a la piedad conyugal y ilial, y con a odo aque- llo que es capaz de en e nece los mons uos mas sal ajes. Los coba des pe iódicos llena- ban la medida de su op obio, jus i icando una a ocidad an sin esc úpulo como sin ex- cusa , an sin legalidad como sin pudo . Bay- lli, Condo ce , Ve gniaux, somb as ene a- bles, nomb es inmo ales, e an insul ados in- di e en emen e po esc i o es endidos o as eces á sus e dugos. Hay homb es en cuya alma jamas ha enido en ada la compasion. El des ie o 5 las p isiones, los cadahalsos, odas las calamidades de los pa idos enci- ba el o o de es ingi le au o idad eal... élla que ía su pé dida... élla es aba oda ía en es a- do de deli io y po lo mismo sin olun ad." Es- os pasages se han sacado á la le a de una ob a publicada en Lond es en 1793 con el í ulo del Res ablecimien o de la mona quía. Cuando se lee lo que cie os homb es exec ables esc ibian en 1793, nadie debe admi a se de lo que han he- cho ó ap obado en 1815. (i) Al esc ibi se la ob a de la no a M . de la Faye e es aba oda ía en los calabozos de Oi nu z po que el Di ec o io no queda negocia su libe ad. cc 3 1 3 dos no hacian nace en éllos sino una aleg ía, e oz: con la espe anza del iun o ensalza- ban la c ueldad des ozaban los cadá e es', conculcaban sus cenizas, y p o anaban los sepulc os. ¿y qué espe ais oso os de su clemencia, oso os á quienes a as a á sus pies un a dío y ano a epen imien o? En sus aliados de hoy designan ya ellos las íc imas del dia siguien- e. ¿C eeis que os pe dona án, gene osos en- usias as, el que hayais sido los p ime os en da la se ial de la e olucion que éllos de- es an, el que ues os nomb es es én unidos con las épocas mas b illan es de la libe ad de los anceses, el que hayais hecho peda- zos ues os p opios p i ilegios con el mayo desin e es, que pa a éllos no iene o o aspec- o que el de un c imen mas? ¿C eeis os pe dona án unos egois as am- biciosos á- quienes no habeis echado en ca a sus i udes sino sus al as, el que hayais iden i icado ues as mi as pa icula es á los g andes in e eses de la nacion? C eeis os pe dona án aquellos cuyos cálculos pe sona- les han dis aido la e olucion de los sende- os de la mo al? ¿C eeis en in que os pe do- na án unos homb es e dade amen e culpa- bles y asesinos con e idos? Qué espe ais de su indulgencia? ¿qué a ado puede se du- able en e .el c imen que abdica y la en- 32o a ios po que se alen pa a su aciocinio de aquellas mismas bases que os habeis is o o- bligados á admi i , siendo po lo mismo in- consecuen es, e sá iles , insidiosos; y opo- nindoos las abs acciones mas igo osas á los in e eses que que eis echa po ie a , haceis excepciones sin núme o en a o de ues os p opios in e eses." Po lo que á mí oca es oy lejos de me- ece que es o se me eche en ca a. Siemp e comba iendo aquellos pa a quienes el azo- namien o abs ac o es una e olucion, y la me a ísica una es a agema , nadie es á mas ale a que yo con los que incu en en el ex- ceso con a io, con aquellos panegi is as e e - nos de las modi icaciones , que buscando lo mejo se quedan siemp e á mi ad del cami- no, y no c eyendo que el ó den social pue- da es a undado sob e bases ijas, oman las luc uaciones po el equilib io. Es a neu alidad del espí i u en e el e o y la e dad, es an o mas pelig osa cuan o que se as o ma en cualidad á los ojos de aquellos que la han adop ado. Como si hiciesen pac os con odos los abusos, ma- nejan odos los sis emas, negocian con odas las p eocupaciones, se glo ían del núme o de a ados pa ciales que concluyen, ó mas bien que p oponen, y no conocen que es os a- ados incomple os y con adic o ios son ua 32! nue o ge men de desó den. Me pa ece e un homb e cuyos mo imien os se hallan co- mo emba azados po una po cion de a adu as débiles, y que dice con o gullo, & o las om- pe á , yo las espe o. Sí, pe o ó o abanza á á donde oso os no abanzais y de as i á la ue za de las cosas sin pode la con ene ; ella se ap oxima , es á amenazando, os op i- me, y a á eje ce un iolen o choque, y en onces oso os y ues as conside aciones se éis aniquilados inde ec iblemen e. Sin duda hay un medio en e las modi- icaciones que emba azan y las exáje aciones que ex a ían. Es e medio son los p incipios, pe o mi ados en su o alidad omados en oda su ue za , en su ó den na u al y en su necesa io encadenamien o , adop ados odos, eunidos y clasi icados, pa a que de es e mo- do p es en un apoyo' mú uo, p o eyendo al mismo iempo á su conse acion gene al y á sus aplicaciones en pa icula . TOM. II.  21 3 2 2 CAPÍTULO VII. DE LOS PRINCIPIOS. S e ha abusado an o y an c uelmen e de la palab a p incipios, que aquel que eclama la obediencia y espe o pa a éllos es a ado o dina iamen e de isiona io y azonado quimé ico. Todas las acciones los abo ecen; los únos los conside an como causa de los ma- les pasados, los ó os como que mul iplican las di icul ades p esen es. Los que no pueden eedi ica lo que ya no exis e les achacan los as o nos; los que no saben hace ma - cha lo ya o mado, los acusan de impo en- cia, y la masa misma que en su cualidad de se compues o no eniendo in e es ninguno en las excepciones indi iduales, lo iene muy g ande en que los p incipios gene ales sean obse ados; iendo que son el obje o de las declamaciones de odos los pa idos se p e- iene con a una cosa de que gene almen e se habla mal, al paso que es la única que la ga an iza con a odas éllas. La ehabili acion de los p incipios se ia 323 una emp esa ú il al mismo iempo que sa is- ac o ia, y así se sald ia de es a es e a de la ci cuns ancia, en la cual nos emos en uel os an as eces y de an os modos. Nos lib a- íamos de es e modo de ene que di igi nos pe sonalmen e hácia los indi iduos, y en lu- ga de habe de choca con a las imp uden- cias ó debilidades, no habia que hace sino ale nos del pensamien o solo. Se euni ia en in á la en aja de p o undiza mejo las opi- niones o a no menos p eciosa que es la de ol ida los homb es. Pe o es e abajo exiji ia muchas acla a- ciones que no pe mi en los lími es de una ob a cuya publicacion ap esu o po una espe anza quizá mal undada de u ilidad. En adelan e si algun esc i o mas hábil en es a ca e a no se me an icipa, yo in en a é quizá el expo- ne lo que mi o como p incipios elemen- ales de la libe ad. En el dia no puedo ha- ce o a cosa que indica las ideas undamen- ales de un sis ema que se compone de una la ga cadena de aciocinios; y me eo p eci- sado á hace es a ad e encia al lec o pa a supli los acíos que se encuen en, si es que se in e esa en la ma e ia. Un p incipio es el esul ado gene al de un cie o núme o de hechos pa icula es. Siem- p e que el o al de es os hechos su e algu- nas mudanzas , el p incipio que esul aba se 324 modi ica; pe o es a modi icacion llega á se un e dade o p incipio. Todo en el uni e so iene, sus p incipios; es deci , odas las combinaciones sea de exis encias, sea de acon ecimien os aen un e- sul ado, el cual es igual siemp e que las com- binaciones sean las mismas. El esul ado es lo que se llama p incipio. Es e esul ado no es gene al sino con es- pec o á las combinaciones de las cuales esul- a: su gene alidad po o a pa e es ela i a y no absolu a, y el dis ingui así es de an- a impo ancia, que po no habe la hecho se han concebido ideas e óneas sob e lo que cons i uía un p incipio. Hay p incipios uni e sales, po que hay cie os da os p ime os que exis en igualmen- e en odas las combinaciones : mas es o no es deci que á los p incipios undamen ales no sea necesa io ag ega ó os que esul en de cada combinacion pa icula . Cuando se dice que los p incipios gene ales son inaplicables á las ci cuns ancias, se dice simplemen e que no se ha descubie o oda ía el in e media- io que exije la combinacion pa icula de que nos ocupamos. Es habe pe dido uno de los anillos de la cadena, pe o es o no hace el que élla deje de exis i . Ademas de los p incipios uni e sales los hay ambien secun- da ios, que son an inmu ables como los p i- 3 2 5 mulos , y cada in e upcion de la g an ca- dena no es sino la al a de un anillo solo pa- a comple a la. La causa de que noso os' desespe emos muchas eces de los p incipios, es el que no los conocemos odos. Cuando se ha dicho que hay al ci cuns ancia que nos obliga á des ia - nos de éllos, no ha sido sino po no en en- de lo: su esencia no es an o el se gene ales, como el se ijos; y es a calidad compone an- o su esencia, que es en élla donde eside oda su u ilidad. Los p incipios, pues, no son anas eo- ías únicamen e des inadas á se comba idas en los obscu os ecin os de las escuelas: son unas e dades que se ob ienen y pene an g adualmen e has a en las aplicaciones mas ci cuns anciadas, y has a en los po meno es mas peque ios de la ida social, si se sabe se- gui su encadenamien o. Cuando de epen e se quie e sen a en medio de una asociacion de homb es un p ime p incipio sapa ado de odos los o os in e media ios, que le hacen baja has a nos- o os, y se a a de aplica le á nues a si ua- cion, se causa sin duda un g an desó den, po que a ancado, po deci lo así, de odo lo que lo odea, desnudo de odos sus apoyos, y ci cundado de cosas que le son con a ias, des uye y as o na e ec i amen e; pe o la 3 2 6 al a no es del p incipio que se ha adap ado, sino de los in e media ios que no han sido 'conocidos; y lo que nos sume ge en el caos no es el admi i lo, sino el no conoce lo. Apliquemos es as ideas á los hechos é ins i uciones polí icas , y e émos po ué q los p incipios han debido has a de aho a se con adichos po los homb es ad e idos y su iles, y mi ados po los sencillos como co- sás abs ac as é inú iles: e émos ambien po qué las p eocupaciones pues as en oposicion con los p incipios han debido he eda el a- o que se ehusaba á_ los p ime os. Na u almen e no siendo los p incipios mas que un esul ado de los hechos pa i- cula es , y po consecuencia no siendo en la asociacion polí ica sino el del in e es de cada uno, ó, pa a explica lo en menos pa- lab as, el in e es comun de odos 5 debie an se amados de odos y po cada uno; pe o bajo las ins i uciones que exis ian, y que e- an el esul ado del in e es de algunos con- a el comun de odos, no podia deja de su- cede lo que a iba hemos indicado. En al caso no cabia el hace se uso de los p incipios sino aisladamen e , dejando á la casualidad el cuidado de conduci los, y el bien 6 el mal que ellos debian hace ; y po lo mismo no podia ampoco menos de segui se lo que se ha seguido e ec i amen e, á sabe , el que 3 2 7 siendo des uc i a su accion se concibiese con éllos igualmen e la idea de des uccion. Las p eocupaciones po el con a io ie- nen la g an en aja de que siendo la base de las ins i uciones se encuen an adap adas á la ida comun po un uso habi ual, se mi an como que han enlazado es echamen e odas las pa es de nues a exis encia, han llegado po la cos umb e á se como una cosa in ima, han pene ado en odas nues as elaciones; y la na u aleza humana, que se o ma siem- p e de lo que exis e, se ha edi icado con las p eocupaciones como una especie de ab igo pa ecido á un edi icio social, mas ó menos impe ec o, pe o que o ece siquie a un asi- lo; y cada homb e subiendo de es e modo como po g ados de sus in e eses pa icula es á las p eocupaciones gene ales, se adhie- e á és as como conse ado as de los ó os. Los p incipios siguiendo un camino p e- cisamen e opues o, han debido expe imen a una sue e en un odo di e en e. Los gene- ales se han p esen ado p ime o sin union di- ec a con nues os in e eses y en oposicion con los e o es del en endimien o que p o e- jen es os mismos in e eses. Y así han oma- do el doble ca ác e de ex ange os y de enemigos. En una palab a , no se ha is- o, en ¿lías sino cosas gene ales y des uc- o as, al paso que las p eocupaciones p esen- 323 an cosas indi iduales y p ese ado as. Cuando noso os engamos ins i uciones undadas sob e los p incipios, la idea de des- uccion es a á siemp e unida á las p eocu- paciones, po que se án en onces és as las que ha án el a aque. La doc ina de los p i ilegios he edi a ios po ejemplo es una p eocupacion abs ac a, y an o cuan o puede se lo la de la igualdad. Pe o los p i ilegios en el hecho so- lo de exis i , p esen aban un encadenamien- o de ins i uciones , de cos umb es y de in- e eses que bajaba has a la indi idualidad mas in ima de cada homb e. La igualdad, al con- a io, en el hecho solo de es a e o ma no signi icaba nada, a acaba á odos, y no pene- aba has a los indi iduos sino pa a as o - na su modo de exis i . Así es que ninguna cosa puede p esen a se mas sencilla que el abo ece el p incipio y ama la p eocupacion.. Pe o ol ed del o o lado el es ado de las cosas; imaginad la doc ina de la igualdad econocida, o ganizada ; como que o ma el p ime anillo de la cadena social, mezclada po consiguien e con odos sus in e eses, con odos los cálculos y con odas las con enien- cias de la ida pública y p i ada (. Supo- ned al mismo iempo la doc ina de los p i i- legiados aisladamen e y como una eo ía ge- ( z ) Es lo que sucede en el dia. en F ancia. 3 29 ie al con a es e sis ema; la p eocupacion en onces se á el des uc o , y el p incipio el p ese ado . Pe mí aseme ae un ejemplo. Es un p incipio uni e sal igualmen e e dade o en odos los iempos y en odas las ci cuns an- cias "que ningun homb e puede se obligado po las leyes á cuya o macion no ha concu- ido." En una sociedad muy limi ada es e p incipio puede aplica se de una mane a in- media a, y no iene necesidad pa a se usual de ningun p incipio in e media io. Pe o en una combinacion di e en e y en una sociedad muy nume osa es necesa io ag ega un nue o p incipio , un p incipio que sea in e media- io á aquel que acabamos de ci a . Es e p in- cipio es "que los indi iduos pueden concu i á la o macion de las leyes sea po sí mismos, sea po sus ep esen an es. Cualquie a que quisiese aplica á una sociedad nume osa el p ime p incipio sin emplea el in e media io, la as o na ia in aliblemen e; pe o es e as- o no, que p oba la la igno ancia 6 inepcia del legislado , no pod ia p oba nada con a el p incipio. El Es ado no queda ia expues o á un as o no po que se hab ia econocido que cada uno de sus miemb os debe concu i á la o macion de las leyes, sino po habe ig- no ado.. que po el exceso del núme o debia e i ica se po el medio de la ep esen acion. 336 «o» CAPÍTULO VIII. DE LA ARBITRARIEDAD. A n es de comba i los pa ida ios de la a - bi a iedad, es necesa io p oba que los iene; po que es al su na u aleza,, que aun aquéllos que élla seduce po las acilidades que les o ece, se asus an con solo oi su nomb e: y es a inconsecuencia es muchas eces mas bien una mala in eligencia que un a i icio. La a bi a iedad que iene p incipios posi i os, es sin emba go una cosa nega i a, es la al- a de eglas, de limi es, de de iniciones, de odo en in que es p eciso: y como las e- glas, los lími es, y las de iniciones sean co- sas incómodas y moles as, es ac ible el que se quie a sacudi el yugo, y el que se cai- ga en la a bi a iedad sin duda lo. Si yo no de iniese, pues, lo a bi a io, se ia en a- no p oba que iene los e ec os mas unes- os: odos con end ian , pe o p o es a ian con a su aplicacion; cada cual di ía "lo a - bi a io es sin duda alguna in ini amen e pe- lig oso." Pe o i qué conexíon hay en e sus pelig os y noso os 5 , que no lo que e nos y lo abo ecemos. ? 5 3 37 Los que son sus pa ida ios de es an los p incipios; po que odo lo que es de e mi- nado, sea en los hechos é sea en las ideas, debe conduci éllos: y siendo la a bi a- iedad la al a de odo lo que es de e mina- do, odo cuan o no .es con o me á los p inci . pios.,es a bi a io. Aquellos son pa ida ios de la a bi a,- iedad que dicen "hay una dis ancia, que no se puede de ningua " nedo allana , en- e la eo ía y la p ác ica;" po que siendo suscep ible de la eo ía odo lo que es p e- ciso, es a bi a ia po consecuencia aquello - que no la admi e. Son en in pa ida ios de la a bi a iedad aquellos .que p e endiendo con Bu ke ' I .que los axiomas me a ísicamen- e e dade os pueden se polí icamen e al- sos," -p e ie en á es os axiomas ias conside a, cionessde las p eocupaciones, de los ecue dos, y de las debilidades; odas cosas absolu a- men e 'undulan es y que en an po canse- puencia,en el dominio de an g an i ano. Son nume osos los pa ida ios ,de es a a - bi a iedad, .cuyo -nomb e solo se de es a; y p ecisamen e po lo ago é.inde e minado de su na u aleza, se en a élla sin Ad e ido si- quie a, es ando en medio al iempo mismo en que se _c ee es a -mas dis an e, como el iaje o odeado de la niebla se engz ig es, pec o ,de los obje os mas ~mos. 1 1 01 1 /1. 1 '24 3 3 S Si la a bi a iedad hubie a de mi a se co- mo ciencia 5 se ia la uina de odas; po que no siendo és as sino el esul ado de los hechos p ecisos y ijos, e a imposible la hubiese don- de nada se encuen a• ni de &lo ni de á o, pe o como las ciencias no ienen pun o algu- no de con ac o con los in e eses pe sonales, jamas han pensado de a aca lo a bi a io, po - que ningun cálculo indi idual, ni mi a 'pa i- cula eclaman con a los p incipios de geo- me ia. La a bi a iedad admi ida como pa e de la mo al se ía la uina de élla , po que sien- do és a un conjun o de eglas sob e las cua- les deben los indi iduos pode con a m'i uaT men e en sus elaciones sociales, e a imposi- ble hubiese mo al ninguna donde no habia eglas; mas como la mo al no iene un pun- o de con ac o pe pe uo con los in e eses de cada uno, odos se oponen cons an emen e sin sabe lo que hacen y po ins in o á la in- oduccion de la a bi a iedad den o de la es e a de aquélla. La a bi a iedad en las ins i uciones po- lí icas es el aniquilamien o de odas, po que siendo és as el conjun o de las eglas sob e las cuales deben los indi iduos pode con a en sus elaciones como ciudadanos, no pue- de , habe ins i uciones polí icas donde no e- xis en eglas. Empe o no ha sucedido es‘- 3 39 pec o de la polí ica lo que en las ciencias y la mo al s po que eniendo aquélla muchos pun os de con ac o con los in e eses pe so- nales , y no siendo es os pun os de con ac o ni iguales , ni pe pe uos, ni. inmedia os 5.no ha podido ene con a la a bi a iedad ni la sal agua dia 'de es a emo a de los in e eses pa icula es, como las ciencias , ,ni la sal a- gua dia de se siemp e igual y cons an e co- no la mo al; y así ha sido que ha p es ado la polí ica un asilo á la a bi a iedad. Todo lo que es a bi a io iene una in- compa ibilidad con la exis encia de un go- bie no conside ado con elacion á su ins i u- cion; es pelig oso po o a pa e en su =ion misma . , y no da ga an ía ninguna al mismo gobie no en cuan o á la segu idad de los in- di iduos que le componen. En apoyo de es- o, oy á p oba es ase ciones sucesi a- men e. Las ins i uciones polí icas no son o a cosa que unos con a os. La na u aleza de és os es pone lími es ijos : luego la a bi a- iedad opues a p ecisamen e á lo que cons- i uye un con a o, mina po su base oda ins i ucion polí ica. Yo sé bien que aun aque- llos que desechando los p incipios como in- compa ibles con las ins i uciones humanas a- b en un campo lib e á es e mons uo, que- ian pone algun lími e; pe o es a espe an- 340 a es absu da, po que pa a mi iga á mode- a lo que es a bi a io, se ía indispensable p esc ibi le lími es p ecisos, y en al caso dejada de ene un ca ác e semejan e. Él de- be es a po su na u aleza misma po odas pa es, ó no es a en ninguna; es deci , de-- be es a po odas pa es no de hecho, sino de de echo, y bien p on o e émos" lo que ale es a di e encia. Es des uc o de odo a- quello á donde alcanza., po que aniquila o- das sus ga an ías, y sin ga an ías nada exis e sino de hecho, que es lo mismo que acciden- almen e, al paso que nada exis e como ins i- ucion sino lo que exis e de de echo: de aqui se sigue que oda ins i ucion que quie e es a- blece se sin ga an ía, es deci , po la a bi a- iedad, es suicida, y que si una sola pa e del ó den social se ha en egado á la a bi a ie- dad, la ga an ía de odo el es o queda ani- quilada. Es, pues, incompa ible la a bi a iedad con la exis encia. de un gobie no conside a- do con espec o á su ins i ucion, y es peli- g osa pa a el mismo ela i amen e á su ac- cion , po que aunque p ecipi ando su ma - cha le da algunas eces el ai e de ue za, es qui ándole siemp e á la misma accion la e- gula idad y el igo . Recu iendo á la a bi- a iedad:, los gobie nos dan los mismos de- echos que usu pan , pie den po consecuen-• 3 4-1 cia mas que ganan, y, mejo hablando, lo pie - den odo. En el hecho de deci á un pueblo " ues as leyes son insu icien es pa a gobe - na os" , le au o izan á que esponda, " si son insu icien es nues as leyes, que emos ó as;" y á es as palab as oda la au o idad legí ima iene á ie a; ya no le queda mas que la ue za,' y en es e hecho ya no hay gobie - no, po que se ía c ee demasiado y con ia en que los homb es podian se g ose amen e engañados si se apacigua an con deci les, « oso os os habeis impues o es a ó la o a ca ga pa a asegu a al p o eccion, qui án- doos la aína, y dejándoos la ó a end éis que supo a necesa iamen e po un lado odas las abas del es ado social, aunque po el ó o es a éis expues os á odas las con ingencias de un es ado sal aje en e amen e," Tal se ía el lenguaje de un gobie no que ecu iese á la a bi a iedad. Pe o es demasiado conocido á odos que és e y el pueblo es án siemp e en ecip ocidad de debe es , y que si la e- lacion del gobie no pa a con el pueblo es á en la ley, en és a a nbien se con iene la elacion del pueblo al gobie no : y que si se quie e busca po es e úl imo aquella ela- cion en la A bi a iedad, lo mismo ha á el pueblo. En in la a bi a iedad no p es a al go-, bie no se icio alguno espec o 4e Los i zdi- 342 iduos que le componen,, po que no les o e- ce el mas pequeño asiló. Lo que oso os ha- ceis en i ud de la ley con a ues os ene- migos, no pueden hace lo és os, po que élla es p ecisa y o mal; y as! es imposible que os a aquen si es ais inocen es; pe o lo que hagais con a ues os enemigos con el auxi- lio de la a bi a iedad, ambien éllos pod án ejecu a lo, po que és a no iene limi es algu- nos; po lo cual pod án alcanza os sus igo- es lo mismo si ué eis inocen es que cuí- pableá. Cuando ya los homb es es aban cansa- dos de e conspi aciones en el iempo pa- sado, llegaban á i i a se con la obse ancia y la len i ud de las ó mulas: "Si los conspi- ado es hubiesen iun ado , decian éllos, ¿ha- b ian obse ado , con a noso os odas, es as o malidades?" Pues po que éllos no las obse - a on es p ecisamen e po lo qué noso os de- bemos espe a las." Es o se á po o a pa - e 16 que os dis inga á oso os, lo que 63 da á el de echo de cas iga los, y lo . que ma cándolos á ellos á los ojos de odos co- mo ana quis as, os p esen a á .á oso os co- mo amigos del ó de i. Después de la có ispi acio i del p ime o de p ai ial del año e ce o, se c ea on pa- a luga : h: los conspi ado es comisiones mi- li a es , . sin que e escucha las eclamació- 343 íes de algunos que p e eian las esul as: es as comisiones, como ya dije en o a pa e, p oduje on los consejos mili a es del ece endimia io del a io cua o : és os las comi- siones del uc ido del mismo año; y en in ellas die on mo i o á la o macion de los ibunales mili a es del mes en oso del a io quin o. Yo no dispu o aquí ni la legalidad, ni la compe encia de es os di e sos ibunales; quie o solamen e p oba que éllos se au o- izan y se pe pe úan con el ejemplo, y qui- sie a en in que se llegá a á conoce , que en la incalculable sucesion de ci cuns an- cias no hay indi iduo alguno, po p i ile- jiado que sea, ni pa ido ninguno, aun cuan- do ue e muy pode oso, que pueda c ee se á cubie o de su p opia , doc ina, y no pueda eme a de ó emp ano que caigan sob e él las aplicaciones de la eo ía. Si se pudie an analiza con ialdad los iempos espan osos, á los cuales puso é mi- no, aunque a de, el nue e he mido ,- se e ia que el e o no e a o a cosa sino la a bi a iedad lle ada has a el ex emo; y po . lo mismo, a endiendo á la na u aleza de la misma, nadie puede es a cie o de que no llega á el caso de lle a se á es e mismo ex- emo, pudiéndose asegu a casi indudable men e que es o ha de e i ica se po nec.b 344 .sedad siemp e que se quie a echa mano de mi a ma an unes a; po que lo que ca ece de li- mi es y no puede de ende se sino po unos medios que ampoco los ienen, no es sus- cep ible de limi ación ninguna. La a bi a- iedad, comba iendo po si misma, debe sabe a oda ba e a, echa á ie a odo obs e áculó, y p oduci , en una palab a, cuan' o es capaz de inspi a e o . La época des- as osa conocida bajo es e nomb e nos o e-b ce una p ueba bien no able de las ase ciones que acaban de lee se. Vemos, pues, sin que podamos duda - lo, cómo la a bi a iedad hace un gobie no nulo con espec o á su ins i ucion; po que á pesa de los es ue zos y cha la anismo so- ís ico de los e oces au o es del mons uo- so gobie no e oluciona io que se p es aba .á odos los escesos y c ímenes, no habia en el apa iencia alguna de ins i ucion, no o e-' cia ó mula, ninguna p o ec o a, ni leyes ijas, ni cosa alguna que ue a p ecisa y de e mi- nada, y que po consecuencia pudie a p es- a alguna ga an iaé Po lo que espec a al emba azo que á la accion del gobie no comunica la a bi a ie.d5 dad es amos oda ía i-éndolo. El gobie -L no e oluciona io pe eció po su causa, po - que habia einado po ella; Po es ando in ► dado sob e las leyes no u o ampoco 145 la sali agu dia de ninguna ; y siendo el pode i egula é ilimi ado de una asamblea (mica y umul uosa el solo p incipio de su accion, cuando es e p incipio hizo esis encia, nada se le pudo opone ; y como el gobie no e oluciona io no habia sido sino una conse- cuencia de u o es ilegales y a oces, su des-1 uccion ue la ob a de un jus o y san o u o . Vemos en in como la a bi a iedad en un gobie no da á la segu idad indi idual y aquellos que gobie nan una ga an ía in- su icien e. Los mons uos que hablan asesi- nado sin juicios p é ios, 6 po juicios a bi- a ios, pe die on su ida sin que p ece- diesen juicios, ó po medio de juicios que ambien e an a bi a ios; y habiendo pues o á muchos ue a de la ley, su ie on éllos la misma sue e. La a bi a iedad po o o lado no es u, nes a an solamen e cuando se echa mano de élla pa a cas iga el c imen, sino que emplea- da con a és e, es oda ía pelig osa, po que el ins umen o del desó den es un mal medio de epa acion. La azon de es o es muy sen- cilla: en el iempo mismo que se ob a alguna cosa po medios a bi a ios se ad ie e que &as pueden des ui aquello que se es á ha- ciendo; y que oda en aja que se debe á se- mejan e causa, es iluso ia, po que a aca á lo que es la base de odas las en ajas, que es . 3 S 2 sacudimien os desas osos ; pe o desde que el en endimien o del homb e ma cha abano- zando, y la imp en a consigna sus p og e- sos , ya ni la in asion de los bá ba os, ni la coalicion de los op eso es, ni la e ocacion de las p eocupaciones so a capaces de hace le e og ada . Es necesa io que las luces se ex. iendan; que la especie humana se iguale y ele e; y que cada una de las gene aciones sucesi as, que la mue e consuma y disipe, deje á lo menos as de si un camino b illan, e que ma que siemp e la he mosa senda de la e dad. IlY »EL CURSO BE POLITICA CoNSTITUCTOWÁD.P ~O * ciG $S3 '1 TABLA DE LAS MATERIAS DEL TOMO SEGUNDO. páginas  C.A.P. XVIII. Del pode municipal...4s ..  3 Obse aciones   •••.  18 cAP. xix. De la o ganizacion de la ue & za a mada en un Es ado cons i ucio-1 nal   olé.  0  /4 ,Obse aciones...... . . .. . . .......  •  ,.  48 CA p . xx. De los ibunales mili a es  ,  57 .--Obse aciones  613  CAP. XXI. De los de echos _ppliiicos. .. . . ..  62 —Obse aciones....  W• ******** ••••••  67  CAP. mai. De los de echos indi iduales.  72 ..._.---,..  CAP. XXIII. D .-s e a — be a pe sonal...  90 Obse aciones  4  . zoo CAP• XXIV. Del jy:ze: opo ju ados.... 1,06 4.,-- 'CAP. XXV. De'`-la libe ad eligiosa  . 107 CAP. XXVI. De la libe ad de indus ia. i 1 —Obse aciones  . I 37 QU I . xx ii. De la in iolabilidad de las p opiedades...  á  ... e 148 .----Obse aciones  . 1 6; CAP. xx iii. De la libe ad de la im- p en a  a   172 0 --- Ob se aciones. ***** se *ei oa ******* e ***** leso  187 TOMO. II% 3 54 CAP. y ax. De la libe ad de Imp imi los olle os, esc i os sa í icos, y Dia- ios, conside ada con elacion al e es del gobie no..  q I CAP. XXX. Con inuacion del mismo asun o  230 CAP. XXXI. .De la su.spensiony iolacin -  - de las cons i uciones  2 s use aciones ***** •••••••••••• ***** ***** 11•••  271, TRATADO DE LAS REACCIONES POLÍTICAS POR EL MISMO AUTOR. CAP. . De los di e en es géne os de eacciones  2 79 CAP. II. De los debe es del gobie no en las eacciones con a los homb es. 287 CAP. II/. De los debe es del gobie no con a las eacciones de las ideas  291 CAP. IV. De los debe es de los esc i o- es en las eacciones con a las, ideas. 294 CAP. V. De la conduc a de los esc i o es ac uales  296 CAP.  Con inuacion del 'mismo asun o  306 CAP. VII. De los p incipios........... *****  322 ' CAP. VIII. De la a bi a iedad...........-  336 CAP. IX. Recapi ulacion..essemeeke n ••41 4 Beeue 349 0•• nn ••-•• n •