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Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores

Machado Arenós, Cristina María

Abstract

La presente investigación tiene como objetivo el conocimiento de la eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores que participan en las actividades físicas que oferta el Instituto Municipal de Deporte en los diversos centros deportivos adscritos a él en la ciudad de Sevilla. Para ello el universo estudiado ha sido de 365 personas (hombres y mujeres) mediante un diseño descriptivo y a través de un cuestionario elaborado por nosotros mismos siendo validado previamente por un análisis de experto a través del método Delphi; con la intencionalidad de identificar las emociones básicas (Ira, Miedo, Asco, Sorpresa, Alegría y Tristeza) que experimentan las personas mayores cuando manipulan los recursos materiales específicos con diversas características en peso, textura, color y tamaño, a excepción de la forma que es la misma. Se evidenció a través del estudio que existen eficacia en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores, puesto que en función de las experiencias vividas con el material específico, las personas llegan a sentir diversas emociones, exponiendo a través de ellas los motivos personales de la elección de las emociones, las habilidades motrices que les gustarían practicar con los materiales expuestos y cuál sería su material ideal para realizar las actividades físicas. Como consecuencia de ello, a más emociones positivas tendrán más adherencia hacia la actividad físico-deportiva, y por consiguiente más activas serán. Se recomienda seguir trabajando en esta línea de investigación, ya que no sólo existen un déficit de conocimiento de estos temas: personas mayores y emociones, sino también la relación de ellas con la salud, la calidad de vida, la motivación e incluso la educación.

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA DEPARTAMENTO DE DIDÁCTICA Y ORGANIZACIÓN EDUCATIVA TESIS DOCTORAL “EFICACIA DE LOS RECURSOS MATERIALES EN LOS PROCEDIMIENTOS EXPLORATORIOS DE SENSACIONES EN PERSONAS MAYORES” PRESENTADA POR: CRISTINA MARÍA MACHADO ARENÓS Sevilla, 2015 DIRIGIDA POR: - Dr. D. JULIO BARROSO OSUNA (Departamento de Didáctica y Organización Educativa. Universidad de Sevilla) - Dr. D. JUAN CARLOS FERNÁNDEZ TRUAN (Departamento de Deporte e Informática. Universidad Pablo de Olavide) Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 1 Cristina María Machado Arenós 2 Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 3 Cristina María Machado Arenós 4 RESUMEN La presente investigación tiene como objetivo el conocimiento de la eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores que participan en las actividades físicas que oferta el Instituto Municipal de Deporte en los diversos centros deportivos adscritos a él en la ciudad de Sevilla. Para ello el universo estudiado ha sido de 365 personas (hombres y mujeres) mediante un diseño descriptivo y a través de un cuestionario elaborado por nosotros mismos siendo validado previamente por un análisis de experto a través del método Delphi; con la intencionalidad de identificar las emociones básicas (Ira, Miedo, Asco, Sorpresa, Alegría y Tristeza) que experimentan las personas mayores cuando manipulan los recursos materiales específicos con diversas características en peso, textura, color y tamaño, a excepción de la forma que es la misma. Se evidenció a través del estudio que existen eficacia en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores, puesto que en función de las experiencias vividas con el material específico, las personas llegan a sentir diversas emociones, exponiendo a través de ellas los motivos personales de la elección de las emociones, las habilidades motrices que les gustarían practicar con los materiales expuestos y cuál sería su material ideal para realizar las actividades físicas. Como consecuencia de ello, a más emociones positivas tendrán más adherencia hacia la actividad físico-deportiva, y por consiguiente más activas serán. Se recomienda seguir trabajando en esta línea de investigación, ya que no sólo existen un déficit de conocimiento de estos temas: personas mayores y emociones, sino también la relación de ellas con la salud, la calidad de vida, la motivación e incluso la educación. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 5 Cristina María Machado Arenós 6 AGRADECIMIENTOS Y DEDICATORIAS En primer lugar agradecer a Dios la fuerza y la constancia dadas para poder realizar esta investigación así como dar las gracias por ponerme en mi camino a todas aquellas personas que han estado ahí para que esta investigación salga a la luz. Gracias a todos/as mis profesores de la Universidad de Sevilla, por formarme e instruirme en estos conocimientos y dedicación a la labor de la enseñanza hacía los demás. Así como también a los bibliotecarios de las diversas facultades tanto de la Universidad de Sevilla como de la Universidad Pablo de Olavide. Presento mi más sincero y profundo agradecimiento a mis dos directores de Tesis: Dr. Julio Barroso Osuna y Dr. Juan Carlos Fernández Truán. Por haberme ayudado en este caminar tan bonito como es la investigación, así como también les agradezco el gran esfuerzo dedicado, las enseñanzas recibidas, el interés mostrado en todo momento y los ánimos dados tan generosamente. Y al Dr. en Estadística Don José Luis Pérez de los Ríos, de la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla. Ya que sin ellos, este trabajo y esta ilusión, no hubiese sido posible. También quiero agradecer al Instituto Municipal de Deporte de Sevilla, la ayuda recibida facilitándonos y permitiéndonos la entrada a los Centros Deportivos Municipales de Sevilla, para poder llevar a cabo el trabajo de campo de esta investigación. A las personas mayores de mi estudio, a ellos/as que gracias a su amor incondicional de ayudar a los demás, me han brindado unos momentos de sus vidas mostrándome el paso de los años, por medio de sus experiencias personales y la alegría de seguir hacia adelante. A mis amigos/as, compañeros/as de trabajo, compañeras de equipo de baloncesto que siempre han estado preguntándome y preocupándose por esta investigación. Y por encima de todo gracias a mi tío Vicente, a María Antonieta y a mi pareja Rubén, que han estado siempre ahí ayudándome en todo, alentándome y apoyándome moralmente. A mis padres: Ignacio y Rosa María, por el apoyo y amor que recibo día a día, por estar incondicionalmente conmigo en todo momento, por la educación y las enseñanzas dadas, por hacer todo en la vida para poder lograr mis sueños, ya que sin vuestros ánimos, cooperación y ayuda ilimitada no hubiera llegado a ser quien soy. Os quiero. Mi más sincera gratitud a todos/as que me han motivado para seguir adelante y han sido partícipes en cierta manera de este trabajo por sus ánimos y consejos, pero sobre todo por confiar en mí en la consecución de mis objetivos. Gracias. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 7 Cristina María Machado Arenós 8 "Porque todo en el mundo es bello eternamente, y cada instante tiene su inefable emoción" Rafael Lasso de la Vega. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 15 NOTA: Nuestro estudio se ha intentado en todo momento evitar una utilización del lenguaje sexista, por lo que en todos los casos posibles hemos intentado evitar el uso de perífrasis, estructuras impersonales y sustantivos genéricos. Sin embargo, en beneficio de no entorpecer ni saturar la redacción de nuestro trabajo por su amplitud, en algunas ocasiones hemos utilizado términos masculinos o genéricos para referirnos a ambos sexos, sin ninguna intención de emplear un lenguaje sexista, sino con vistas a facilitar su lectura. En ese sentido, debe entenderse el uso en nuestra investigación de este tipo de términos y en ningún caso como forma de discriminación y ocultación femenina. Cristina María Machado Arenós 16 I. INTRODUCCIÓN Desde finales del siglo XX, se han ido produciendo numerosos estudios e investigaciones sobre las personas mayores y su calidad de vida, que anteriormente eran bastante escasas. Con ellas se pretende aportar nuevas expectativas sobre los límites al envejecimiento biológico, al tiempo que mejorar la calidad de vida de las personas mayores, convirtiéndose en un tema protagonista no solo por la gran cantidad de publicaciones científicas, sino también como tema central de muchos congresos y jornadas en todo el mundo; así como ámbito prioritario de formación para muchos profesionales de ramas científicas muy dispares. Es por todo ello, que los estudios e investigaciones sobre el desarrollo de Programas de Personas Mayores han comenzado a ser muy frecuentes en las últimas décadas, convirtiéndose en un tema de gran relevancia para muchos sectores a nivel internacional, especialmente en los países más desarrollados. Sin embargo, sus conclusiones no siempre son válidas para su aplicación en nuestro país, puesto que se trata de un sector de población en el que el contexto y los usuarios presentan diversidades muy significativas entre los diferentes países, debido a factores muy variados, como el nivel educativo, el poder adquisitivo, los hábitos socio-culturales, etc. Por ese motivo, con el objetivo de buscar la mayor eficacia en nuestra intervención mediante los distintos programas de actividades físico-deportivas, debemos priorizar las investigaciones y conclusiones desarrolladas a nivel nacional, aunque sin perder de vista otros diseños metodológicos e instrumentos aplicados en investigaciones en otros ámbitos internacionales. Todo ello, con el objetivo de facilitar la implantación de hábitos saludables entre las personas mayores, mediante la popularización de programas que respondan a los requerimientos de salud biológica, psicológica y social de esa población mayor de 65 años, así como a sus intereses y motivaciones, para conseguir la inclusión de políticas proenvejecimiento saludable en los diferentes sectores y servicios (sanidad, deportes, turismo, urbanismo, etc.). Con ello conformaremos un marco general de actuación, que facilite la formación de equipos multidisciplinares, que incluyan especialistas en Ciencias de la Actividad Física, con el fin de buscar la mayor eficacia en las propuestas que se oferten y desarrollen. La práctica de actividades físico-deportivas en las personas mayores, se suele asociar más con las exigencias de la vida cotidiana que con el tiempo de ocio, aunque en los últimos años esta tendencia va cambiando. La edad y el género parecen ser factores que influyen en la práctica de estas actividades entre las personas de mayor edad, puesto que el 45,7% de los hombres de más de 65 años suelen pasar la mayor parte del día sentados, frente a un 36,1% de las mujeres (Gonzalo y Pasarín, 2004, 73). Mientras que otros factores Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 17 que influyen en los hábitos de las personas mayores para convertirse en mayores activos, suelen ser el nivel educativo, el poder adquisitivo, los hábitos socio-culturales y la clase social. Reducir la incapacidad en la población que envejece, representa hoy en día el reto más importante para la salud en la mayoría de países desarrollados. Las investigaciones que ayudan a identificar inquietudes y desentrañar factores de riesgo para la salud, unidas a las condiciones de mejora de la calidad de vida de las personas de edad, contribuyen sin duda a ese reto actual. Debido a todo ello, abundan las investigaciones que ponen de manifiesto la influencia de diferentes componentes en detrimento de la salud, ante el previsible incremento de las futuras necesidades de este gran sector de población. Pero falta una perspectiva integradora que ayude a explicar y coordinar otros diferentes factores que afectan a las actuaciones que en el plano del desarrollo de actividades se van investigando. Nuestra investigación representa un avance más en esa línea de estudio centrada en la eficacia de las actividades físico-deportivas desarrolladas por las personas mayores; sin embargo, nuestra gran aportación será de buscar que tipo de recursos materiales específicos de educación física y deportes, son los más atractivos y por lo tanto motivantes para conseguir la mayor eficacia en esas actividades con las personas mayores. Especialmente al trabajar con recursos materiales que les motiven a desarrollar esas actividades de forma más motivante y con ello más continuada, sin que se produzcan rechazas por inseguridad, miedo, o desinterés, al trabajar con medios poco atractivos para ellos. Por ese motivo, nuestra investigación pretender analizar cuáles son aquellas características más adecuadas que deben reunir esos recursos materiales para que les resulten más atractivos y motivantes a los usuarios. Y el medio que vamos a utilizar para descubrirlo, es mediante la identificación de las emociones que esos recursos despiertan en las personas mayores cuando lo cogen, de manera que podamos descubrir como los procedimientos de exploración sensoriales pueden afectar al rechazo o atracción hacia un recurso material entre las personas mayores. De manera que analizaremos las emociones que despiertan numerosos materiales en función de la diversidad de su peso, tamaño, tipo, color, textura, etc. Tan solo mantendremos una de las características constante, para evitar que esas otras variantes puedan verse afectadas por su gran significación, como es la forma; dejando ese estudio para posteriores investigaciones. Por ello, todos los recursos materiales que emplearemos serán de forma esférica, aunque variando el resto de sus características. Por este motivo, la novedad de nuestra investigación es que se pondrá en relación tres elementos que consideramos relevantes en este tipo de actividades físico-deportivas, como son: a) Los usuarios: Las personas mayores b) Los medios: Los recursos materiales específicos Cristina María Machado Arenós 18 c) La respuesta: Las emociones que esos materiales despiertan Esperamos que los resultados obtenidos en esta investigación, puedan aportar a todas las personas que trabajan realizando actividades físico-deportivas con personas mayores, una información muy relevante para la selección de los recursos materiales que utilicen en sus sesiones, sean los más adecuados y eficaces para captar una mayor atención de sus usuarios, aportar una mayor seguridad y conseguir una mayor motivación entre sus practicantes. En este sentido, todos los elementos que intervienen en el desarrollo de las actividades físico-deportivas con personas mayores buscan hacerlas más atractivas y motivantes, por lo que deben ser analizadas con rigor para su correcta aplicación, en un ámbito en el que no solo la eficacia y la motivación resultan importantes, sino que la seguridad representa el factor prioritario, por lo que el uso de objetos móviles puede representar un factor de peligro e inseguridad, que debe ser analizado de manera muy minuciosa. Sin embargo, las investigaciones llevadas a cabo con respecto al empleo de los recursos materiales en actividades con personas mayores son casi inexistentes. Motivo por el que hemos decidido centrarnos en este campo de estudio tan importante, a fin de poder aportar nuestro granito de arena al tema. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 19 Cristina María Machado Arenós 20 II. MARCO CONCEPTUAL Y ANTECEDENTES DEL ESTUDIO 1. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LOS SENTIDOS A lo largo de la historia son muchos los filósofos y pensadores que han dado importancia al conocimiento mediante los sentidos, por ello comenzaremos realizando un breve estudio de su visión y su importancia en la vida de los seres vivos. Para Platón en el diálogo de Fedón, los sentidos no poseen verdad alguna, siendo el elemento perturbador del alma cuando ésta quiere alcanzar el conocimiento. Considera que existe una dualidad entre el cuerpo y el alma. "El alma es capaz de relacionarse tanto con los entes visibles como con los entes no visibles. Para relacionarse con los entes visibles debe valerse del cuerpo, pues sólo a través del cuerpo, es decir de los sentidos, puede el alma percibir estos entes" (Suzzarani, 2006,155). "...usa del cuerpo para considerar algo, bien sea mediante la vista, el oído o algún otro sentido, pues valiéndose del cuerpo como instrumento el alma es arrastrada por el cuerpo a lo que nunca presenta el mismo estado y se extravía, se embrolla y se marea como si estuviera ebria, por haber entrado en contacto con cosas de esta índole..."(Suzzarani, 2006, 156) El alma considera los objetos a través del cuerpo, de los sentidos, ya que los sentidos muestran objetos verdaderos y ellos son la fuente de la verdad. Pero muchos filósofos piensan todo lo contrario, la consideración de los objetos por medio de la vista y de los sentidos son fuente de error y de ignorancia; siendo el camino para la verdad y el conocimiento la necesidad de que el alma renuncie al cuerpo y se reencuentre en sí mismo. Sólo apartándose del alma el efecto perturbador de los sentidos puede llegar a ser verdadero por ser invisibles y no sensoriales (Suzzarani, 2006). Platón en la obra la República, manifiesta que el mundo dado por los sentidos, es una sombra de otro mundo al que él califica de mundo invisible o de los seres inteligibles, que vendría a ser ese ámbito imaginario llamado mundo de las ideas (Morla, 2007). Al principio del libro VII de “La República”, sobre la situación en que se encuentra el ser humano respecto al conocimiento, Platón explica su teoría de cómo con conocimiento se puede captar la existencia de los dos mundos: el mundo sensible (conocido a través de los sentidos) y el mundo inteligible (alcanzable mediante el uso exclusivo de la razón). Él establece la alegoría del mito de la caverna, donde el ser humano cuando está encadenado dentro de la caverna, cree como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se halla condenado a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas, ya que no puede conocer nada de lo que acontece a sus espaldas, siendo la única verdad y real lo que está al alcance de los sentidos. Pero si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volver a la luz de la hoguera, contemplaría, una nueva realidad. Las imágenes que se exponen en él, corresponden a los hombres que viven en el mundo de las sombras, producidas por el mundo que perciben los sentidos o mundo sensible, siendo la hoguera y el Sol lo que ilumina y permite ver. La ascensión al exterior de la cueva representa el ascenso al mundo inteligible, mundo en el que se encuentra la idea del bien asociada a la figura del sol. Siguiendo los capítulos VI y VII de su obra la República, se distinguen tres momentos claves, que desde su paradigma de construcción establece (Morla, 2007): Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 21 1. Conocimiento sensitivo: Son las cosas por las que las personas se relacionan a través de los sentidos, llamadas por Platón Sombras. Tienen que ver con la materialidad del mundo. 2. Conocimiento racional discursivo: Interposición entre lo sensitivo y lo intuitivo. "El saber trasciende la inmediatez de lo sensible, pero sin abandonar las imágenes de los objetos terrestres y sensibles" (Platón, 1998,298). 3. Conocimiento racional intuitivo: Es el ámbito puro de las ideas. Para Platón, el individuo asciende a la idealidad, “no hay espacio para ningún atisbo de materialidad, tampoco para nada sensible, solo ideas puras, por lo que su demostración, procede y termina” (Platón, 1998,299). Para Aristóteles el conocimiento se adquiere a través de los sentidos. Los sentidos conocen las cosas singulares y concretas mediante la sensación, entendida como el conocimiento proporcionado por los sentidos. Los sentidos nos suministran cualidades de las cosas, sabores, olores, dureza... mientras que el entendimiento conoce las esencias universales mediante las ideas. Aristóteles distingue dos clases de facultades: Facultades sensitivas, compuestas por los sentidos externos; y Facultades intelectuales, constituidas por el entendimiento agente (que es el que realiza la abstracción de la esencia) y el entendimiento paciente (el que recibe la abstracción de la esencia). Considera que el paso de los sentidos al conocimiento intelectual es mediante la abstracción a través de la cual los datos sensibles proporcionados por los sentidos externos, permiten aprender los datos de los objetos sensibles, y una vez aprendidos se trasmiten a los sentidos internos, donde se conservan y se combinan entre sí. Una vez que los datos están en los sentidos internos, interviene el entendimiento agente, que cuando prescinde de los contenidos materiales (hiléticos), singulares y concretos, abstraen los datos formales comunes y universales, que son conocidos por el entendimiento paciente. Por tanto la abstracción es la operación cognoscitiva mediante la cual, a partir de los datos sensibles que nos suministran nuestros sentidos, el entendimiento obtiene las esencias universales contenidas en las cosas. VS Figura.1. Interpretación aristotélica del conocimiento. En conclusión, Aristóteles está de acuerdo con Platón en qué conocemos esencias, aunque para Aristóteles dichas esencias no se encuentran en un mundo aparte y separado, sino en los propios objetos singulares y concretos, que se obtienen por medio de la abstracción. Puesto que para Aristóteles, aunque el auténtico conocimiento humano es el intelectual, nuestro conocimiento comienza con los sentidos. Sin embargo en referencia al movimiento de las cosas hubo discrepancia entre ambos, Platón negó el movimiento del Facultades sensitivas Sentidos Sensación Cosas singulares y concretas Facultades intelectuales Intelecto Abstracción Esencias Cristina María Machado Arenós 22 mundo de las ideas, pero admitió que existía movimiento en el mundo de las cosas, es decir en el mundo de los sentidos. Para Parménides, el movimiento no existe, el ser es uno, eterno e inmóvil, por lo que reduce el cambio a mera apariencia, a simple ilusión de los sentidos. En cambio Heráclito, piensa que nada permanece, todo es un cambio incesante. Y los Pluralistas, admiten la existencia de las dos anteriores realidades. No obstante Aristóteles rechazó estas posturas ya que él manifestó que una cosa es el cambio y otras son las cosas que cambian, explicando la realidad que cambia. El Racionalismo moderno (Descartes, Spinosa y Leibniz) presenta una visión general del mundo y del conocimiento de forma ordenada, armoniosa, racional y estable, basada en el Pensamiento metódico. Excluye el recurso a la experiencia y al conocimiento que proviene de los sentidos, remitiéndose única y exclusivamente a la razón, a la claridad y distinción de ideas y a la suposición de que el buen pensar coincide forzosamente con la realidad: conocer es conocer por la razón. Por lo que el punto de partida del conocimiento no son los datos de los sentidos, sino las ideas propias del espíritu humano; es decir, las ideas innatas. Puesto que la experiencia de los sentidos no es fiable, ya que de ella no se obtiene conocimiento de lo necesario ni universal y puede engañar al ser humano, siendo el conocimiento por los sentidos todo lo contrario: confuso, oscuro, y dudoso. Descartes manifiesta que los sentidos nos engañan, por lo que no es conveniente confiar en ellos. Pero este argumento no es decisivo, puesto que parece comprometer sólo ciertos actos perceptuales, como las percepciones que no reúnen condiciones favorables (objetos lejanos, escasa iluminación, etc. Por esta razón, la duda metódica continúa con la hipótesis de que tal vez la vigilia sea un sueño, hipótesis que cuestionará la totalidad de la experiencia perceptual. La verdadera estructura de las cosas, más allá de las apariencias o fenómenos que nos dan los sentidos, es racional, tiene un trasfondo inteligible que constituye el verdadero ser de las cosas. Por lo tanto, las cosas sensibles resultan dudosas y no podemos saber si los sentidos nos engañan en todos los casos, o por lo menos no es seguro que no nos engañen. Si bien debe admitirse que los sentidos nos engañan acerca de cosas muy distantes, o acerca de objetos difícilmente perceptibles, hay muchas cosas que no pueden razonablemente dudarse, aunque las conozcamos por medio de los sentidos. Descartes admite dos caminos para obtener el conocimiento: la experiencia y la deducción. Para él, el error siempre estará en la experiencia o en juicios ligeros y sin fundamento, puesto que son realizados como un acto de la mente pudiéndose alcanzar el conocimiento mediante las operaciones fundamentales de la mente, que son la intuición y la deducción. Por intuición Descartes entiende: “... no el testimonio fluctuante de los sentidos o el juicio falaz de una imaginación que compone mal, sino la concepción de una mente pura y atenta, tan fácil y distinta, que en absoluto quede duda alguna sobre aquello que entendemos; o lo que es lo mismo, la concepción no dudosa de una mente pura y atenta, que nace de la sola luz de la razón y que por ser más simple es más cierta que la misma deducción...” (Descartes, 2010, 79). Y por deducción entiende: “todo aquello que se sigue necesariamente de otras cosas conocidas con certeza. Pero hubo de hacerse así porque muchas cosas se conocen con certeza, aunque ellas mismas no sean evidentes, tan sólo con que sean deducidas a partir de principios verdaderos conocidos, mediante un movimiento continuo e ininterrumpido del pensamiento que intuye con transparencia cada cosa particular...” (Descartes, 2010, 80). Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 23 En su Discurso metódico IV, afirma que: “el alma, en virtud de la cual yo soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo”. En ese análisis la noción del cuerpo sólo parece proceder de la imaginación o de los sentidos y si nuestro conocimiento estuviera constituido por la información que nos proporcionan nuestros sentidos, no podríamos afirmar que lo que obtenemos después de calentar la cera es el mismo trozo de cera, sólo que ha tomado diferentes propiedades. Por tanto, la noción de cuerpo no proviene de los datos de los sentidos. Nuestros sentidos pueden percibir ciertas cualidades de los cuerpos, pero estas cualidades no permiten conocer esencialmente lo que es la naturaleza de un cuerpo determinado, puesto que esas percepciones sólo son posibles por la experiencia, y todo conocimiento que se adquiera de este modo, como se ha visto, está viciado de hecho. De ahí que Descartes distinguía, dos tipos de cualidades en los cuerpos: a) Cualidades primarias: figura y movimiento. Son objetivas y se hallan realmente en los cuerpos. Su conocimiento se logra a través de la magnitud medible, ubicándose bajo el ámbito de las matemáticas. b) Cualidades secundarias: Subjetivas, producidas por la acción mecánica de los cuerpos. Son las atribuidas a los sentidos: olor, sabor, etc. Spinoza en cambio, manifiesta que los sentidos engañan porque éstos son limitados, y no porque “las cosas externas no sean cognoscibles en virtud de un rompimiento entre los objetos y el sujeto que los percibe, pues, en tantos modos de un mismo atributo (la extensión), entre los sujetos y el objeto no puede haber una incomunicación total, porque ambos hacen parte de una misma perspectiva del mundo" (Spinoza, 1984, 16). De esta manera, el papel de la razón queda descrito en Spinoza sobre la base de que la razón es preferible a los sentidos porque propone adecuadas ideas. Pero en el método es absolutamente inverso al del racionalista clásico. Si para Descartes a partir de la duda deja el acto de pensar, Spinoza parte del atributo del pensamiento y llega al acto de pensar. Por su parte, Leibniz considera que el conocimiento sensible y el inteligible, no se distinguen por su origen, como si éste dependiera del alma y aquél de los sentidos. Considera que los sentidos sólo son la ocasión de que las ideas que se hallen potencialmente en él, lleguen a ser conocidas de un modo actual (Moreno, 2003). "Nada hay en el entendimiento humano que antes no haya estado en los sentidos, afirma Locke, excepto el entendimiento mismo" (Mora, 1976,163). El contenido de los sentidos "es exclusivamente sensible y viene constituido por los objetos y afecciones de cada sentido. Son claros, en cuanto ayudan a tener conocimiento de algo determinado; pero son confusos y no distintos, en cuanto que no pueden resolverse en conceptos ni declararse a aquel que aún no ha experimentado aquellos contenidos. Tan sólo es posible inducirle a que lo perciba por sí mismo. Y sobre todo, las cualidades sensibles son en realidad cualidades ocultas: Un no sé qué, del que se da uno cuenta sin que pueda dar razón de ello. De esta forma, según Leibniz, se usan los sentidos externos de la misma forma que un ciego usa su bastón, y, así, quedamos muy lejos de la verdad, y en modo alguno únicamente entendemos la naturaleza de las cosas sensibles, sino que éstas son, en verdad, las que menos y peor conocemos. Sin embargo, Leibniz admite que en nuestro estado presente no son necesarios los sentidos externos para pensar, de manera que si no los tuviéramos nada pensaríamos" (Moreno, 2003, 92). Cristina María Machado Arenós 24 El empirismo decidió a priori que lo que las personas pueden conocer es todo aquello que es captado por algunos de sus sentidos. De ahí que el principio filosófico del empirismo sea: “Nada que no haya estado en los sentidos, puede estar en la inteligencia” (Daros, 2003, 1). Explicar el conocer implica preguntas como: ¿Qué es conocer? ¿Qué podemos conocer? ¿Lo que conocemos de hecho mediante nuestros sentidos, o también cuenta lo que podríamos conocer aunque aún no lo conozcamos (los conocimientos posibles)? Los empiristas se quedan en el hecho de conocer, pero carecen de una teoría general y antológica del conocimiento que explique cabalmente el hecho. Para esta corriente nuestro mundo es eso que nos rodea, sometido a la posibilidad de ser objeto de algún sentido humano. Sin embargo, en el caso de que hubiese algo que no pudiese ser objeto de los sentidos, sería lo mismo que no existiese, puesto que no podría ser conocido por el hombre. Es decir, no hay nada más allá a la vida humana y a su capacidad empírica de conocer. A esta visión filosófica se le denomina “el principio de inmanencia”, el cual manifiesta que la realidad es lo que se da en el ámbito de nuestros sentidos. De ahí que la vida humana sea eso que podemos conocer con nuestros sentidos y no tiene nada que los trascienda. Si se postula algo existente más allá de nuestros sentidos, no es más que un postulado, producto de la fantasía humana (Daros, 2003). El empirismo de Locke señala la importancia de la experiencia que tienen los sentidos en la búsqueda del conocimiento. Unas de las ideas que resalta, es que todos los seres humanos tenemos una fuente de ideas parecidas a los sentidos pero no lo es, ya que lo denomina con el nombre de reflexión. Estas ideas de sensación y de reflexión son recibidas pasivamente por el entendimiento y llamadas por Locke 'ideas simples'; entendidas como unos datos irreductibles al análisis, en el sentido de que se imponen a la conciencia en la experiencia sensible, sin que el espíritu sea su causa productora, propiamente dicha. Las ideas simples de Locke se agrupan en cuatro clases: a) las que provienen de un solo sentido (blanco); b) las que provienen de varios sentidos (movimiento); c) las que provienen de la reflexión interna, por pensar sobre ideas simples de los sentidos (el pensamiento y la voluntad); y d) las que proceden, de forma combinada, de la sensación y la reflexión a un mismo tiempo a manera de síntesis (la percepción de la existencia de un objeto externo por ejemplo, o el dolor) (Moreno, 2003). Las experiencias para este autor son el fundamento de todo conocimiento y de donde se derivan las observaciones que se hacen sobre los objetos sensibles externos, o sobre las acciones internas de nuestra mente, las cuales se perciben y se reflexionan proviniendo a nuestro entendimiento en la manera de pensar del ser humano (Locke, 1980). En este sentido, Locke establece dos tipos de experiencias (Moreno, 2003, 92):  La experimentación de los objetos a partir de los sentidos exteriores. Provienen las ideas de sensaciones de un único sentido (color, sabor, etc.) o de varios sentidos (extensión, figura, movimiento).  La experiencia de las operaciones internas de la mente y de los movimientos de nuestra alma. Hume recibió una gran influencia de Locke y de Berkeley. Tanto Hume como Berkeley hacen una diferencia entre la razón y los sentidos. Pero Hume intentó probar que Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 31 embargo, fuera del ámbito científico el uso de otras escalas de temperatura es más común. La escala más extendida es la escala Celsius, llamada “centígrada”; y, en mucha menor medida, y prácticamente sólo en los Estados Unidos, la escala Fahrenheit. También se usa a veces la escala Rankine (°R) que establece su punto de referencia en el mismo punto de la escala Kelvin, el cero absoluto, pero con un tamaño de grado igual al de la Fahrenheit, y es usada únicamente en Estados Unidos en algunos ámbitos de la ingeniería. La “sensación térmica” es algo diferente a la temperatura, tal y como se define en termodinámica. La sensación térmica es el resultado de la forma en que la piel percibe la temperatura de los objetos de su entorno, la cual no refleja fielmente la temperatura real de dichos objetos del entorno. La sensación térmica es un poco compleja de medir por distintos motivos: - El cuerpo humano mide la temperatura a pesar de que su propia temperatura se mantiene aproximadamente constante (alrededor de 37 °C). Por lo tanto, no alcanza el equilibrio térmico con el ambiente, o con los objetos que toca. - Las variaciones de calor que se producen en el cuerpo humano generan una diferencia en la sensación térmica, desviándola del valor real de la temperatura. Como resultado, se producen sensaciones de temperatura exageradamente altas o bajas. Entonces el valor cuantitativo de la sensación térmica está dado principalmente por la gradiente de temperatura que se da entre el objeto y la parte del cuerpo que está en contacto directo o indirecto con dicho objeto (que está en función de la temperatura inicial, área de contacto, densidad de los cuerpos, coeficientes termodinámicos de transferencia por conducción, radiación y convección, etc.).  La Presión La presión es una magnitud física escalar, que relaciona la fuerza ejercida sobre cada unidad de superficie sobre la que actúa y sirve para medir cómo se aplica una determinada fuerza resultante sobre una superficie. En el Sistema Internacional la presión se mide en una unidad derivada que se denomina pascal (Pa) que es equivalente a una fuerza total de un newton actuando uniformemente en un metro cuadrado. En el Sistema Inglés, la presión se mide en libras por pulgada cuadrada (psi) que es equivalente a una fuerza total de una libra actuando sobre una pulgada cuadrada. La “palpación” es el proceso de examinar un objeto utilizando el sentido del tacto. Palpar consiste en tocar algo con las manos para conocerlo mediante el sentido del tacto. Este acto proporciona información sobre: forma, tamaño, consistencia, superficie, humedad, sensibilidad y movilidad. Según el grado de presión que realicemos las presiones pueden ser de tres tipos (Reyes, 2015): a) Superficial: con presión suave para obtener discriminaciones táctiles finas (superficie, textura de la piel de un objeto, forma y tamaño de un objeto, etc.) b) Profunda: con presión interna para producir depresión y así percibir sensaciones profundos. (consistencia, etc.) c) Unidigital o bidigital: para investigar sobre su dureza, peso, etc. Cristina María Machado Arenós 32 En la interpretación de los estímulos, así como en la posterior producción de respuestas, juegan un papel importante, la memoria, el aprendizaje que hayamos tenido, nuestro estado de ánimo e, incluso, si tenemos hambre o hemos comido. Todo esto da lugar a que, para una misma situación, dos personas produzcan respuestas completamente diferentes, o que un mismo individuo dé diferentes respuestas frente a los mismos estímulos, según sea su situación en cada momento. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 33 2.2. LA TRANSMISIÓN DE LA INFORMACIÓN.- LOS RECEPTORES SENSITIVOS: El comportamiento del individuo es el resultado de acciones sujetas a la voluntad y de reacciones involuntarias. El organismo tiene continua necesidad de modificarse y de adaptarse, porque continuamente los diversos estímulos actúan sobre él. La información percibida llega al sistema nervioso por medio de los receptores sensitivos que detectan los estímulos de este tipo, como son el tacto, el sonido, la luz, el dolor, el frío y el calor. Los receptores sensitivos son ventanas por donde el organismo recoge información del mundo que le rodea, ya sea del propio cuerpo o de lo ajeno al mismo. El sistema nervioso tiene tres funciones básicas: la sensitiva, la integradora y la motora. En primer lugar, mediante el Sistema nervioso se establece una función sensitiva que permite provocar cambios ante estímulos, tanto en el interior del organismo como fuera de él. En segundo lugar, la información sensitiva recibida se analiza, se almacenan algunos aspectos de ésta y se toman decisiones sobre la conducta a seguir; esta es la función integradora. Por último, se puede acordar responder a los estímulos iniciando contracciones musculares o secreciones glandulares, dando lugar a la función motora. Básicamente el sistema nervioso se divide en sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP). El SNC está formado por el encéfalo y la médula espinal y en él se integra y relaciona la información sensitiva aferente, se generan los pensamientos y emociones y se forma y almacena la memoria. La mayoría de los impulsos nerviosos que estimulan la contracción muscular y las secreciones glandulares se originan en el SNC. En cuanto al Sistema nervioso periférico (SNP), es el apartado del sistema nervioso formado por nervios y neuronas que residen o se extienden fuera del sistema nervioso central (SNC), hacia los miembros y órganos, siendo su función principal la de conectar el sistema nervioso central con los receptores sensitivos, los músculos y las glándulas de las zonas periféricas del organismo. La diferencia entre el SNP y el SNC está en que el primero no está protegido por huesos o por la barrera hematoencefálica, lo que permite la exposición a toxinas y daños mecánicos. El SNP es el responsable de coordinar, regular e integrar nuestros órganos internos, por medio de respuestas involuntarias. Los receptores sensitivos son aquellas células especializadas en la captación de los estímulos, que constituyen la vía de entrada de la información en el sistema nervioso del individuo. Los receptores pueden ser neuronas, las cuales reciben el nombre de células sensoriales primarias; o células no nerviosas, células sensoriales secundarias. Las primeras se ponen en contacto química o eléctricamente con las neuronas. Y las células sensoriales secundarias se concentran, frecuentemente, en estructuras denominadas órganos sensoriales (Castañeda, 2012). "Todas las vías sensitivas tienen ciertos elementos en común. Comienzan con un estímulo en forma de energía física que actúa sobre un receptor sensitivo. El receptor es un transductor, el cual convierte el estímulo en una señal intracelular, normalmente en un cambio en el potencial de membrana. Si el estímulo está por encima del umbral (el umbral es el estímulo mínimo requerido para activar un receptor), los potenciales de acción pasan por una neurona sensitiva y llega hasta el sistema nervioso central, donde se integran las señales entrantes. Algunos estímulos pasan directamente a la corteza cerebral, donde alcanzan la percepción consciente, pero otros se procesan inconscientemente" (Silverthorn, 2008, 329). Cristina María Machado Arenós 34 Todos los receptores sensitivos tienen algo en común y es que cualquiera que sea el estímulo que les excite, su acción inmediata consiste en modificar su potencial eléctrico de membrana; a lo que se denomina “potencial de receptor”. Sin embargo, se diferencian en que el modo de generar ese potencial receptor puede ser diferente, puesto que los receptores pueden excitarse de las siguientes maneras:  Por deformación mecánica del receptor, que estire su membrana y con ello abra los canales iónicos.  Por el contacto de un producto químico con la membrana, que también provoque la apertura de los canales iónicos.  Por un cambio de la temperatura de la membrana, que modifique su permeabilidad.  Por efectos de la radiación electromagnética, como la luz que incide sobre el receptor visual de la retina, al modificar directa o indirectamente las características de la membrana del receptor, permitiendo con ello el flujo de iones a través de los canales. No obstante, en todos los casos la causa del cambio en el potencial de membrana es una modificación en la permeabilidad de la membrana del receptor, que permite la difusión iónica con mayor o menor facilidad a través de la membrana. Por todo ello, podemos afirmar que los receptores sensitivos tienen dos rasgos en común (Guyton y Hall, 2006): - Su efecto inmediato, que consiste en modificar su potencial eléctrico de membrana, denominado "Potencial del receptor". - Su adaptación parcial o total a cualquier estímulo constante después de haber trascurrido un tiempo, siendo la capacidad de adaptación de ciertos receptores sensitivos mucho mayor que la de otros. En cuanto a las características específicas de las vías sensitivas se establecen en función de varios factores (Silverthorn, 2008, 335): - Cada receptor es más sensible a un tipo particular de estímulos. - Un estímulo por encima del umbral, inicia potenciales de acción en una neurona sensitiva que se proyecta hacia el SNC. - La intensidad y duración del estímulo están codificadas por los receptores que se activan o, en el caso del sonido y olfato, por el cronometrado de la activación de los receptores. - Cada vía sensitiva se proyecta hacía una región especifica de la corteza cerebral dedicada a un campo perceptivo particular. Así el cerebro puede identificar el origen de cada señal. Los Receptores sensitivos suelen ser neuronas; a veces son células de otro tipo modificadas. Pueden actuar de forma aislada como las de la piel, o en grupo como las del gusto. En ocasiones son ayudadas por otras células y órganos ajenos al Sistema Nervioso, llegando a constituir órganos muy complejos, como los de la vista o el oído. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 35 Los Receptores sensitivos están encargados de captar la información del medio en que vivimos, tanto externa como interna (sonidos, olores, colores, etc.), en el que se desarrolla la vida de un individuo. Los receptores son capaces de captar estímulos muy variados: luz, sonido, calor, frío, presión, moléculas químicas, niveles de O2 y CO2, azúcar en sangre, la posición en el espacio, etc. Según la procedencia del estímulo hay que diferenciar básicamente entre: Receptores Sensitivos Internos y Externos, que a su vez podemos subidividir en: a) Receptores Internos o Enteroceptores:  Cinestésicos, o Propioceptivos: informan de movimientos de nuestros miembros y de la posición de nuestro cuerpo.  Cenestésicos, o Interoceptivos: informan del estado de nuestras vísceras. b) Receptores Externos, o Exteroceptivos: Agrupan a las sensaciones visuales, auditivas, olfativas, gustativas y tacto. 2.2.1. RECEPTORES SENSITIVOS INTERNOS: Los Receptores internos, o “Enteroceptores” son terminaciones neuronales que se encuentran distribuidas por todo el organismo en todos los órganos y tejidos, captando la información del estado fisiológico del ser vivo en cada momento. De esta manera, el encéfalo tiene una visión exacta de nuestro funcionamiento de forma instantánea. Cada receptor sensitivo tiene un estimulo adecuado a la percepción del medio, por lo que los receptores están divididos en cinco grupos principales (Trujillo, 2012): 1. Mecanorreceptores: Detectan la comprensión mecánica, su estiramiento o el de los tejidos contiguos al mismo. Son aquellos que se estimulan al sufrir una deformidad; la sensación cambia la forma del receptor y así son estimulados. Por ejemplo: receptores para el tacto “epicrítico” y “protopático”, receptores para la vibración, para el cosquilleo o la picazón, y los receptores posicionales. Estos últimos pueden ser:  Estáticos: aquellos que detectan la posición cuando el individuo se encuentra sin hacer movimiento.  Dinámicos: aquellos que detectan la posición del sujeto y son capaces de transmitir una modalidad sensorial cuando el sujeto se encuentra en movimiento. Los Mecanorreceptores se encuentran en diferentes partes del organismo, especializándose según la zona, dando lugar a los siguientes receptores: a) Receptores Cutáneos: a.1. Sensibilidades exteroceptivas táctiles cutáneas (ubicados en la epidermis y la dermis):  Terminaciones nerviosas libres: Captan el tacto y la presión.  Terminaciones bulbares: Cristina María Machado Arenós 36  Discos de Merkel: Constituyen de forma agrupadas la cúpula de Iggo. Se ubica principalmente en la yema de los dedos, aunque también lo podemos encontrar en todo el cuerpo.  Terminaciones en ramilletes  Terminaciones de Ruffini: Se encargan de percibir la deformación persistente de la piel en los tejidos profundos, en las cápsulas de las articulaciones (perciben el grado de rotación) y se adaptan muy lentamente.  Terminaciones encapsuladas.  Corpúsculo de Meissner: Son terminaciones nerviosas no mielinizadas encapsuladas, muy sensibles al desplazamiento de los objetos sobre la piel y a las vibraciones muy bajas, formadas por células aplanadas de sostén dispuestas como lamelas horizontales rodeadas por una cápsula de tejido conectivo. Se ubican en las papilas dérmicas de las palmas de las manos, pulpa de los dedos y planta de los pies. Su estructura es ovoide con fibra nerviosa de forma espiral que emite ramificaciones. Tiene de 30 a 140 ha de largo y de 40 a 61 μm de diámetro. Una única fibra nerviosa serpentea entre las lamelas y a través del corpúsculo. Dado que son de adaptación rápida, los potenciales de acción generados decrecen rápidamente y acaban cesando (ésta es la razón por la que se deja de sentir la ropa que uno lleva puesta). Si el estímulo se elimina, el corpúsculo recupera su forma y mientras eso ocurre (es decir se está deformando físicamente) causa que se genere otra descarga de potenciales de acción. Debido a su localización superficial en la dermis, estos corpúsculos son particularmente sensibles al tacto y vibraciones, pero por las mismas razones, se limitan en la detección porque solo pueden señalar que algo está tocando la piel.  Corpúsculo de Krauser: Se encuentran en la dermis, en la conjuntiva del ojo y en la mucosa bucal. Tienen forma redondeada o alargada, en las primeras las fibras nerviosas se ramifican mientras que en la segunda no captan excitaciones térmicas de frío.  Órganos terminales de los pelos: Se adaptan rápidamente y perciben el tacto de los objetos al rozar con el pelo, por primera vez. a.2. Sensibilidades propioceptivas de los tejidos profundos:  Terminaciones nerviosas libres (antes mencionadas)  Terminaciones bulbares (antes mencionadas)  Terminaciones en ramilletes:  Terminaciones de Ruffini (antes mencionadas)  Terminaciones encapsuladas:  Corpúsculo de Pacini: Se ubican en el tejido celular subcutáneo de todo el organismo, principalmente en los dedos de la mano y del pie, en la mucosa, en el peritoneo, en las vísceras y en las articulaciones. Son fibras ovoides, traslucidas y están formadas por varias capas concéntricas. Estos corpúsculos captan excitaciones de presión (peso) y se cree que son receptores de excitaciones de hambre y sed.  Otras variantes. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 37  Terminaciones musculares:  Husos musculares: Son pequeños receptores sensitivos encapsulados dentro del vientre de los músculos estriados, pero no en la musculatura lisa o visceral. Está formado por una cápsula fusiforme de tejido conjuntivo fibroso que rodea a un grupo de 8 a 15 fibras musculares delgadas, intrafusales. Pueden ser excitado de dos maneras diferentes: por el estiramiento de todo el músculo y por la contracción de las porciones terminales de las fibras intrafusales.  Receptores tendinosos de Golgi: Es un receptor de estiramiento localizado en los tendones del músculo y percibe la tensión del tendón. Proporciona al sistema nervioso una información instantánea del grado de tensión de cada pequeño segmento de cada músculo (Torres y Salvat, 2006). b) Receptores Auditivos:  Receptores acústicos de la cóclea: Es en la cóclea donde se produce la transformación de energía mecánica en eléctrica a través de un fenómeno mecánico-químico-eléctrico que tiene lugar en la membrana basilar.  Receptores vestibulares: Se diferencian en dos grupos anatomofuncionales: Canales semicirculares y Sistema otolítico. Estos órganos receptores captan la acción de cualquier fuerza que actúe en un determinado momento sobre el organismo, como son la gravedad, la aceleración lineal, la aceleración centrípeta, la aceleración angular y la aceleración coriolis (Vicent, 1981). c) Receptores Circulares:  Barorreceptores de los senos carotídeos y la aorta: Son receptores terminales nerviosos libres sumergidos en la pared del vaso que detectan los cambios de presión sanguínea, mediante el control de la frecuencia cardiaca, la fuerza de las contracciones cardiacas y el diámetro de los vasos sanguíneos (Miller y Keane, 1996). 2. Termorreceptores. Detectan los cambios de temperaturas:  Receptores para el frío: Receptores para el frío. Son sensibles a temperaturas inferiores a la normal del cuerpo. (Silverthorn,2008) Éstos tienen dos tipos de fibras mielinizadas y no mielinizadas (Alcaraz, 2001).  Receptores para el calor: Son estimulados desde el rango que se extienden desde la temperatura corporal normal de cada persona hasta unos 45 grados aproximadamente (Silverthorn, 2008). A diferencia de los del frío éstos tienen solo fibras no mielinizadas (Alcaraz, 2001). 3. Nocirreceptores. Son los que detectan el dolor cuando se producen daño en los tejidos tanto por efectos físicos como químicos:  Terminaciones nerviosas libres del dolor. Cristina María Machado Arenós 38 4. Receptores electromagnéticos. Receptores para el control de la visión, que detectan la luz en la retina ocular:  Bastones: Células receptoras en la retina responsables de la visión nocturna y la percepción de la brillantez.  Conos: Células receptoras en la retina responsables de la visión de color (Morris y Maisto, 2001, 100) 5. Quimiorreceptores. Son la base de las sensaciones gustativas, olfativas y regulan la cantidad de oxigeno en la sangre, la osmolalidad de los líquidos corporales, la concentración de dióxido de carbono, junto a otros factores. a) Gusto:  Receptores de los botones gustativos: Son estructuras ovaladas y en su interior están formadas por células gustativas y sustentaculares, que ayudan a percibir el sentido del gusto. Cada botón gustativo responde a uno de los cinco estímulos primarios del sabor (dulce, salado, amargo, ácido y umami). Los impulsos gustativos de 2/3 de la lengua pasan al quinto nervio por la cuerda del tímpano al nervio facial y luego al tracto solitario. Los estímulos de las papilas filiformes se transmiten por el nervio glosofaríngeo hasta el tracto solitario. Desde el tálamo se extienden neuronas hasta el extremo inferior de la circunvolución poscentral de la corteza parietal. Un botón tiene aproximadamente 0.03 mm de diámetro y está formado por un grupo de células que rodean una pequeña cavidad con un orificio en la superficie de la lengua llamado poro gustativo. Cada célula presenta una serie de microcilios que se proyectan hacia una cavidad, y son sensibles a las sustancias que ingresan a la lengua y nasofaringe. Las Papilas Gustativas presentan un número variado de botones gustativos. Las filiformes y fungiformes poseen un solo botón por papila, mientras que las caliciformes tiene un número mayor por papila. b) Olfato:  Receptores del epitelio olfatorio: Las células olfatorias son neuronas bipolares pequeñas con un fino axón y una dendrita que se dirige hacia la superficie mucosa y desde cuyo extremo emergen unos 10 a 20 pequeños cilios mielinizados, denominados folículos o vesículas olfatorias. Los Cilios son estimulados por sustancias que se disuelven en el mucus. Es por esto, que cuando estamos resfriados (con mucha producción de mucus) no sentimos olores (Anosmia), debido a que las sustancias disueltas no alcanzan a llegar a los cilios, por la presencia de tanto mucus. Cada célula olfatoria tiene una vida media de 30 días, luego es reemplazada por las células basales que se van diferenciando hasta formar nuevas células olfatorias y establecer nuevas conexiones sinápticas en el bulbo olfatorio. Los finos axones amielínicos de las células olfatorias conforman las fibras nerviosas olfatorias, cuyos paquetes perforan la lámina cribosa del etmoides para Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 39 entrar al bulbo olfatorio. El sentido del olor recibe información a través de 5 millones de receptores sensitivos especializados, que se agrupan en 350 tipos diferentes y que dan lugar a 10 millones de olores. Los sentidos del gusto y del olor están íntimamente ligados y tiene mucha vinculación con el de la vista, que impone su información a la de los otros dos cuando existe discordancia entre la información que recibimos de ellos. En este sentido, el 80% del sabor que percibimos está vinculado con el olor recibido. c) Oxígeno Arterial:  Receptores de los cuerpos carotídeos y aórticos: Estos dan lugar al denominado reflejo “baroreceptor”, que cuando la presión arterial se eleva, por diferentes causas, las paredes de las arterias carótida (seno carotídeo) y aorta (cayado aórtico) se distienden. Provocando que los barorreceptores se activen y empiecen a enviar señales a través del nervio de Hering, los nervios glosofaríngeos y por el nervio vago hacia el bulbo raquídeo, exactamente hacia el núcleo del tracto solitario. Las neuronas de este núcleo estimulan a las neuronas parasimpáticas preganglionares (que disminuyen la frecuencia cardiaca) e inhiben el centro vasomotor del bulbo raquídeo (que excita simultáneamente el centro vagal). Esta estimulación del centro vagal causa los siguientes efectos: vasodilatación de las venas y las arterias, descenso de la frecuencia cardíaca, y disminución de la fuerza de contracción cardíaca. Estos efectos disminuyen la resistencia periférica de los vasos y con ello la presión arterial. La inhibición simpática produce vasodilatación, disminución de la secreción de adrenalina en las suprarrenales, y contribuye a la inhibición cardíaca. La estimulación del vago y la inhibición simpática tienden a normalizar la presión arterial. Cuando disminuye la presión arterial sucede lo contrario, y esto tiende a elevar la presión arterial a la normalidad. Esta integración neural al disminuir la presión, da lugar a diversos efectos como: vasoconstricción de arterias y venas, estimulación del miocardio aumentando el volumen sistólico y estimulación del nodo SA aumentando la frecuencia cardiaca. Todo descenso de la Presión arterial o volumen sanguíneo superior al 5-10 %, estimula la liberación de vasopresina y la ingestión de líquidos a través de receptores de volumen situados en las paredes de las grandes venas y las aurículas y de los barorreceptores ubicados en el seno carotídeo. d) Osmolalidad:  Neuronas de los núcleos supraópticos o de sus inmediaciones: Que producen hormonas antidiuréticas. e) CO2sanguíneo:  Receptores del bulbo raquídeo o de su superficie y de los cuerpos carotídeos y aórticos: (anteriormente mencionados). Cristina María Machado Arenós 40 f) Glucosa, aminoácidos, ácidos grasos sanguíneos:  Receptores en el hipotálamo: Fisiológicamente se distinguen dos tipos de neuronas secretoras en el hipotálamo: las neuronas parvocelulares y las paraventriculares.  Neuronas parvocelulares o parvicelulares: Liberan hormonas peptídicas denominadas factores hipofisiotrópicos en el plexo primario de la eminencia media, desde donde viajan a la adenohipófisis para estimular la secreción de otras hormonas (hormonas hipofisarias). Ejemplos de estas hormonas hipofisiotrópicas son la GhRH (hormona estimuladora del crecimiento), PRH (hormona liberadora de prolactina), TRH (hormona liberadora de tirotropina) y GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas).  Neuronas magnocelulares: Son las mayoritarias, tienen mayor tamaño y producen hormonas neurohipofisarias: Antidiurética (ADH) y Oxitocina (OT), todas de naturaleza peptídica, y que viajan hacia la neurohipófisis, la parte nerviosa de la hipófisis y que en realidad puede considerarse una prolongación del hipotálamo. En la neurohipófisis se almacenan y vierten a la sangre. Forman dos grandes núcleos somáticos: 1. Núcleo supraóptico (SON): produce mayoritariamente la hormona antidiurética (ADH), y 2. Núcleo paraventricular (PVN): produce mayoritariamente oxitocina. Fig.3. Tipos de Receptor: (Fuente:http://www7.uc.cl/sw_educ/neurociencias/html/110.html 1. Célula sensorial del corpúsculo carótideo sensible a estímulos químicos. 2. Célula gustativa a moléculas presentes en los alimentos. 3. Neurona olfativa sensible a edógenos. 4. Corpúsculo de Pacini, sensible a estímulos mecánicos de presión. 5. Terminales nerviosos de la piel sensibles a estímulos nocivos que provocan dolor. 6. Células pilosas del oído interno sensibles a las ondas inducidas por los estímulos acústicos. 7. Células de la retina (conos o bastoncitos) sensibles a los efectos de la luz. 8. Primera neurona de vía sensorial de mecanorreceptores la de elongación presente en el huso muscular (músculo esquelético). Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 47 compuesto por fibras nerviosas y mielíticas cuyas señales se emiten hacía el cerebro a una velocidad de 30 a 110 m/s. (metros por segundo) (Guyton y Hall, 2006). 2. El sistema antero-lateral, donde aparecen los tipos de sensaciones: a) Dolor. b) Sensaciones térmicas, incluidas la del calor y el frío. c) Sensaciones de presión y de tacto grosero. d) Sensación de cosquilleo y picor. e) Sensaciones sexuales. El sistema antero-lateral posee una capacidad espacial de la que carece el otro sistema, como es la propiedad de transmitir modalidades sensitivas como dolor, calor, frío y sensaciones táctiles. Las señales del sistema antero-lateral, nada más entrar en la médula espinal procedente de las raíces dorsales de los nervios raquídeos, hacen sinapsis en las actas dorsales de la sustancia gris medular, después cruzan al lado opuesto y ascienden a través de sus columnas blancas anterior y lateral. Su terminación se produce en todos los niveles de la parte inferior del tronco del encéfalo y del tálamo. En cuanto a su composición está formado por fibras mielínicas más pequeñas cuya velocidad de transmisión es de unos pocos metros por segundo hasta 40 m/s (metros por segundo). Destaca su orientación espacial que es mucho menor que el otro sistema, que posee un alto grado de orientación espacial (Guyton y Hall, 2006). Por ejemplo, en la transmisión al tocar un objeto se observa que la piel de la mano se comprime o se deforma. Las células de gran sensibilidad detectan la deformación de la piel y envían la información al cerebro. Esta información de entrada desciende por los axones de las células receptoras hasta llegar a la médula espinal, subiendo entonces por la médula hacia el tallo encefálico. El mensaje pasa por varios centros inferiores y finalmente llega a la corteza cerebral. El cuerpo puede responder de manera automática e inconsciente a los estímulos antes de que lleguen a la corteza, pero cuando llegan, se tiene conciencia de que la piel ha encontrado cierta clase de objeto extraño. Cristina María Machado Arenós 48 Fig.7. El Sistema Nervioso de la Columna dorsal-lemnisco medial. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 588) Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 49 Como se aprecia en el ejemplo, el cerebro recibe los mensajes de los receptores de la piel y aporta varias informaciones: localización de la experiencia, la parte del cuerpo que percibe las sensaciones, la cualidad de la experiencia, la presión o temperatura (ligeramente caliente o muy fría), la cantidad o intensidad de la experiencia (una presión fuerte o débil, y la duración del estímulo (su brevedad o permanencia). Existen en la corteza cerebral 50 zonas distintas, llamadas áreas de Brodmann, destacando el área somatosensitiva primaria I (1, 2,3) y las áreas sensitivas II (5 y 7) (Guyton y Hall, 2006). Fig.8. Áreas de Bordmann. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 589) Fig.9. Dos áreas corticales somatosensitivas. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 590) Cristina María Machado Arenós 50 El motivo de esta división es que la orientación espacial en las diferentes partes del cuerpo es distinta y específica para cada una de ellas, siendo la más extensa e importante el área somatosensitiva I (Guyton y Hall, 2006). La corteza somatosensitiva es la parte del cerebro que reconoce donde se originan los tractos sensitivos. Cada tracto sensitivo tiene una región correspondiente en la corteza (Silverthorn, 2008). Fig.10. Representación de las diferentes partes del cuerpo en áreas somato sensitivas I de la corteza. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 590). El sentido vinculado a la recepción sensorial de los objetos es el tacto, que es el que nos enseña que vivimos en un mundo tridimensional, que las cosas tienen profundidad y contorno. El sentido del tacto no está en la primera capa externa de la piel, sino en la segunda, en la dermis y se diferencia en función de la vía sensitiva que se emplee para llegar al encéfalo en dos grandes grupos: Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 51  Sensibilidad protopática: es la sensibilidad más difusa, al no permitir localizar ni discriminar con exactitud el lugar en el que se localiza el estímulo. Se produce cuando la segunda neurona se cruza a la altura de la médula y responde a todos los excitantes cutáneos dolorosos, a la temperatura y al tacto grosero. Es la primera que reaparece cuando un nervio sufre una lesión.  Sensibilidad epicrítica: es la sensibilidad más fina, localizada y exacta, que permite apreciar el estímulo de poca intensidad. Normalmente ejerce influencia inhibitoria sobre el sistema protopático y a diferencia de la otra, su segunda neurona se cruza a la altura del bulbo raquídeo, formando las fibras arquedas. Es responsable de la capacidad de reconocer formas y tamaños. Tradicionalmente se han considerado tres formas diferentes de procesar la información sobre los objetos a través del sentido del tacto (Fernández-Ballesteros, 1993, 313): Percepción táctil, Percepción kinestésica y Percepción háptica. a) La percepción táctil se refiere a la información adquirida exclusivamente a través del sentido cutáneo, cuando el perceptor adopta una postura estática que se mantiene a lo largo de todo el tiempo que dura el procesamiento de la estimulación. b) La percepción kinestésica se refiere a la información proporcionada por los músculos y tendones. c) La percepción háptica es aquella en la que ambos componentes, el táctil y el kinestésico se combinan para proporcionar al perceptor, información válida acerca de los objetos. Cada sistema perceptivo está más preparado para la codificación de algunas propiedades concretas de los objetos; en ese sentido, la percepción háptica se recibe exclusivamente a través del uso activo de manos y dedos, excluyendo toda recepción pasiva de la estimulación suministrada directamente en la mano. (Gibson, 1966; Katz, 1925; Loomis y Lederman, 1986). Ese tacto activo representa un canal de información que suministra conocimientos precisos sobre la textura y la dureza de las diferentes superficies, puesto que el sistema háptico a través de los dedos son más sensibles a las propiedades de la sustancia (dureza y textura), mientras que la visión está más preparada para la codificación de las propiedades del volumen (forma y tamaño). (Klatzky y Lederman, 1987) El sentido del tacto pasivo reside en la piel, que contiene una serie de receptores complejos que se relacionan con la parte del cuerpo en la que están presentes. La piel se divide en tres partes: la epidermis, capa externa que tiene muchas células que se descaman y mueren; la dermis, que es la capa que reemplaza con células nuevas a las que se descaman, moviéndose la superficie para tomar el lugar de las células epidérmicas conforme estas se eliminan; y el tejido subcutáneo que se encuentra bajo la dermis y que contiene tejido conectivo y grasa. La piel posee una gran cantidad de venas, arterias, glándulas sudoríparas, folículos pilosos y receptores. Nuestro sentido del tacto surge de la estimulación de diferentes tipos de corpúsculos receptores: Meissner y Pacini (responsable del tacto como tal, caricias y toques suaves); Paccini (informan de la sensación de presión); Cristina María Machado Arenós 52 Krausse (comunican la sensación de frío); Ruffini (informan sobre la sensación de calor); terminales libres (que aportan información del dolor); y también en la parte interior de la piel, encontramos receptores que captan los cambios musculares y articulares, como son: los husos musculares, los órganos tendinosos de golgi y los receptores articulares. La sensibilidad del tacto es mayor en los adolescentes que en los adultos, pero puede mejorar con la práctica, este hecho explica el por qué del gran desarrollo de los sentidos restantes cuando uno de estos no está siendo utilizado; otro ejemplo que demuestra mejor el desarrollo de los sentidos con la práctica al carecer de uno es el caso de los ciegos, los cuales desarrollan de manera increíble el órgano del tacto, utilizando de esta manera el sistema Braille. Sin embargo, el tacto activo se considera más como un procedimiento exploratorio que como un sentido receptivo (Gibson, 1962). Antes solo se consideraba la sensibilidad de la piel aplicando la estimulación de manera pasiva sobre la piel, al considerar los receptores cutáneos como los únicos receptores táctiles; sin embargo, cuando tratamos de obtener información a través del sentido háptico, movemos los dedos con el propósito de obtener una información táctil y kinestésica más completa de los objetos. Igual que el ojo es el órgano de la percepción visual, la mano es el órgano de la percepción háptica y no los receptores cutáneos como antes se creía, que serían los órganos de la percepción táctil pasiva. Katz (1925) plantea que existen importantes relaciones entre los movimientos manuales y la extracción de ciertas propiedades de los objetos, cuando señala que la percepción de la suavidad y la rugosidad de una superficie, no puede percibirse cuando dicha superficie descansa sobre la mano, sino cuando se mueve sobre ella. Davidson y Whitson (1974) consideran el tacto exploratorio, como mecanismo a través del cual se seleccionan los atributos de los objetos y se codifican dichos atributos en la memoria del sujeto utilizando cinco estrategias de exploración diferentes: pellizcar, asir, deslizar el dedo por encima, extender y trazar. Estos movimientos manuales se han denominado “procedimientos exploratorios” y son patrones de movimientos estereotipados característicos que se realizan para extraer información sobre los objetos, a través de conocimiento de dos tipos de propiedades: a) Propiedades estructurales de los objetos: - Mantenimiento sin soporte, para obtener información sobre el peso de un objeto. - Encerramiento, para obtener información sobre la forma global o el volumen del objeto. - Seguimiento del contorno del objeto que utiliza para conocer la forma y tamaño exacto del objeto b) Propiedades de la sustancia de los objetos: - Moción lateral, para la percepción de la textura de un objeto. - Presión, para detectar la dureza de un objeto. - Contacto estático, para conocer la temperatura de un objeto. La percepción háptica presenta una evidente flexibilidad, estableciéndose distinciones en base a los “umbrales de las sensaciones”, que son los puntos determinados Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 53 en los que cada individuo produce una transición en una serie de sensaciones. Estos umbrales pueden ser de dos clases: Los umbrales absolutos, que son la cantidad mínima de estimulación que es necesaria para percibir una sensación, y los umbrales relativos, que son la cantidad de estimulación que es necesario incrementar o reducir para lograr un cambio en la captación de la misma. Esto hace que la percepción de las sensaciones pueda ser modificada por nuestra experiencia. En este sentido, juegan un papel muy importante los criterios de aprendizaje discriminatorio, puesto que la sensación que tenemos de un perfume es la misma, siempre y cuando, nuestro olfato no sufra alteraciones funcionales de alguna consideración. Pero si ese perfume se asocia a situaciones o impresiones particulares, con una importante carga emocional o cognitiva, es probable que adquiera otro significado en términos de la percepción que se tenga del mismo. En conclusión, tanto la herencia como el aprendizaje, juegan papeles determinantes en la forma como percibimos el “todo” que nos rodea, modificando nuestra capacidad de juicio de los estímulos que procesamos; por ello resulta básico que las experiencias que tengan las personas mayores sobre el empleo de determinados objetos sean lo más positivas posibles para fomentar y propiciar la continuidad en su utilización. Este será el sentido prioritario con el que trabajaremos en el presente estudio. No obstante, realizaremos también una somera revisión de los restantes sentidos por su vinculación con ciertos aspectos relacionados con la comprensión de algunas relaciones de la información recibida a través de esos otros sentidos, que pueden tener influencias en el tacto. A fin de cuentas, las sensaciones que van a producir en cada individuo un tipo de emociones, van a estar relacionadas en todo momento con sus experiencias, vivencias y la información que les aporta los otros sentidos. A modo de ejemplo, nuestra emoción ante el tacto de un objeto, está vinculada con la vista y los olores que hayan despertado en nosotros sensaciones previas con su uso. 2.2.2.2. La Audición: El Oído El oído es un órgano de los sentidos y está especializado en dos funciones distintas: la audición y el equilibrio. Nuestra audición percibe los sonidos que nos rodea, por ello, es un sentido que siempre está en funcionamiento. La función de la audición es transformar ondas sonoras e impulsos nerviosos perceptibles para el cerebro, que los transforman en impulsos dando origen al sonido. Sin embargo la función más importante de nuestra audición es el oír a la otra persona para poder comunicarnos con el mundo circundante que nos rodea (Gyton y Hall, 2006). Cristina María Machado Arenós 54 Fig.11. El oído. (Fuente: http://www.centroauditivoleones.com/audicion.htm) El oído es la parte principal del sentido de la audición, puesto que recoge las ondas sonoras y las transforman en impulsos nerviosos que son interpretadas por el cerebro. Por lo que el sonido es la propia interpretación de la frecuencia, la amplitud y la duración de las ondas sonoras que llegan al oído (Silverthorn, 2008). Fig.12. Partes del oído. (Fuente: http://www.med.ufro.cl/Recursos/neuroanatomia/ archivos/fono_oido.htm) Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 55 En el oído se diferencian tres partes (Tamorri, 1999): a) Oído externo: Está compuesto por el pabellón auricular y el canal auditivo. El pabellón auricular actúa como un embudo que recoge las ondas auditivas y las dirige al tímpano, que representa el límite entre el oído externo y el medio (Guyton y Hall, 2006). b) Oído medio: Es el lugar donde las ondas sonoras se transforman en vibraciones mecánicas. Está compuesto por el tímpano, que es el encargado de transmitir las vibraciones y la cadena de huesecillos (Martillo, Yunque, Lenticular y Estribo). Su función es la de igualar las presiones del exterior con el oído interno (Guyton y Hall, 2006). c) Oído interno: Es la parte más importante de la audición y del equilibrio. Es aquí en donde la información sensitiva indica al encéfalo la localización de cada parte de nuestro cuerpo en relación unas con otras y con su entorno, dando lugar al equilibrio, que es la situación de estabilidad del cuerpo (Silverthorn 2008). El odio interno está formado por: El Vestíbulo, el Caracol y los Canales semicirculares.  El Vestíbulo es la región media del oído interno. En el interior del vestíbulo se distinguen dos estructuras: Utrículo y Sáculo. En el Utrículo y el Sáculo se encuentra un órgano receptor denominado Mácula, que está integrado por células receptoras sensoriales ciliadas. Están recubiertas por una membrana horizontal y sobre esta membrana hay una serie de cristales de carbonato cálcico que reciben el nombre de Otolitos, que son muy susceptibles a cambios de la gravedad. También encontramos las Vías Vestibulares que comprenden las fibras que, partiendo de los conductos semicirculares y del vestíbulo, llegan hasta el tronco del cerebro y de ahí se dirigen a la corteza cerebral. Estas vías se inician en las Crestas Ampulares de los canales semicirculares y de las Máculas del utrículo y el sáculo. El aparato vestibular nos informa de las posiciones de la cabeza en su relación con la gravedad, sobre la aceleración de tipo lineal y sobre la aceleración angular (rotación) (Guyton y Hall, 2006).  El Caracol es el lugar donde la energía sonora (las ondas), se transforman en energía eléctrica. El Caracol o Cóclea es un sistema que consta de tres tubos enrollados. 1. Rampa vestibular. 2. Conducto Coclear o rampa media. 3. Rampa timpánica. La rampa vestibular y el conducto coclear están separadas por la Membrana de Reissner (Membrana Vestibular); La rampa timpánica y el conducto coclear están divididos por la membrana o lámina basilar. Sobre su superficie se encuentra el órgano de Corti que contiene unas series de células sensibles, o las Células Ciliadas. Entrando las vibraciones sonoras en la rampa vestibular por la ventana oval, procedentes de la base del huesecillo del estribo (Guyton y Hall, 2006).  Los canales semicirculares son tres y están orientados en los tres planos del espacio. Presentan una dilatación en su parte inferior denominada "ampolla", en el interior de la cual se encuentra el órgano del equilibrio, que recibe el nombre de Cresta Ampular. La Cristina María Machado Arenós 56 Cresta Ampular está integrada por células sensoriales receptoras ciliadas, que están recubiertas por una membrana gelatinosa en forma de cúpula. Estas células descansan sobre otras de tipo conjuntivo, conectadas con las neuronas que inician el nervio que conducirá la información hasta el interior del cerebro (Barber, Leigh, 1988). Por lo que el sentido del equilibrio está relacionado con las células ciliadas, que mantienen el aparato vestibular y los conductos semicirculares llenos de líquido en el oído interno. “Estos receptores no neurales responden a los cambios en la aceleración rotacional, vertical y horizontal" (Silverthorn, 2008, 335). Una vez que ya se conocen las partes del oído, es necesario hablar del mecanismo de la vía nerviosa auditiva. En la imagen referida a la transmisión de las vías nerviosas auditivas, se aprecia que las fibras nerviosas procedentes del ganglio espiral del Corti entran en los núcleos cocleares dorsal y ventral, situados en la parte superior del bulbo raquídeo. Aquí todas las fibras hacen sinapsis y las neuronas de segundo orden, principalmente cruzan hacía el lado opuesto del tronco del encéfalo para terminar en el núcleo olivar. El núcleo olivar superior se dividen en dos partes: El núcleo olivar superior medial, que posee un mecanismo de lapso de tiempo para detectar el tiempo trascurrido entre las señales acústicas que penetran entre los dos oídos. Este núcleo contiene una gran cantidad de neuronas con dos dendritas principales, unas hacía la derecha y otras hacía la izquierda. De ahí que la señal acústica procedente del oído derecho incide sobre la dendrita derecha y la del oído izquierdo lo hace sobre la dendrita izquierda. El núcleo olivar superior lateral se ocupa de detectar la dirección de donde viene el sonido, posiblemente mediante la comparación entre las diferencias de las intensidades sonoras que llegan a ambos oídos y el envío de la señal correspondiente hacía la corteza auditiva para calcular la dirección. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 63 Siguiendo en la línea de la visión del objeto, es necesario tener en cuenta su percepción de la distancia del objeto con respecto a la persona que lo está visualizando por tres medios fundamentales (Guyton y Hall, 2006): 1. El tamaño que poseen las imágenes de los objetos conocidos sobre la retina. El cerebro aprende a calcular automáticamente la distancia del objeto según las dimensiones de una imagen cuando se conocen sus medidas. 2. El efecto del movimiento de paralaje. Fenómeno que surge cuando el individuo mueve la cabeza de un lado hacía el otro. Las imágenes de los objetos cercanos se mueven con rapidez a través de la retina, mientras que los objetos alejados permanecen inmóviles. Por tanto, a través de este mecanismo se conoce la distancia relativa de los diferentes objetos. 3. El fenómeno de la estereopsia (Visión binocular): Los ojos están separados uno del otro por unos 5 centímetros aproximadamente, por lo que las imágenes formadas en las dos retinas son diferentes entre sí. Es éste paralaje binocular, o también llamado estereopsia, lo que hace casi en su integridad a las personas con dos ojos, tener una capacidad mayor para calcular las distancias relativas cuando los objetos están próximos que si sólo funciona uno de ellos. En la siguiente figura se observa la percepción de la distancia y como este tipo de paralaje, muestra la inversión de las imágenes correspondientes a un punto rojo y a un cuadrado amarillo en las dos retinas, porque se encuentran a distancias diferentes delante de los ojos. El número uno, corresponde al tamaño de la imagen formada en la retina y el número dos como consecuencia de la estereopsia (Guyton y Hall, 2006). Fig.16. Esquema Percepción de distancia mediante paralaje binocular. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 616) Cristina María Machado Arenós 64 Los movimientos oculares están controlados por tres músculos: 1. Los restos medial y lateral, que se contraen para mover los ojos de un lado a otro. 2. Los restos superior e inferior, que hacen que los ojos se muevan hacía arriba y hacia abajo. 3. Los oblicuos superior e inferior, que son los que intervienen en la rotación de los glóbulos oculares con el fin de obtener los campos visuales en posición vertical. El campo visual es la zona de visión observada en un instante dado por un ojo. (Guyton y Hall, 2006) Sin embargo, los movimientos más importantes de los ojos son los que causan su fijación en una parte concreta del campo visual. Dicho fenómeno está supeditado por dos mecanismos neuronales. El primero hace que un individuo mueva los ojos voluntariamente para encontrar lo que desea ver. A ello se le llama mecanismo voluntario de fijación y está controlado por un campo cortical situado a ambos lados de las regiones premotoras. Fig.17. Mecanismo voluntario de fijación y sus vías nerviosas (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 646) Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 65 El segundo es un proceso involuntario de fijación y hace que los ojos se sitúen fijos en el objeto, una vez que éste ha sido visto o descubierto. A este proceso se llama mecanismo involuntario de fijación. Esta acción está controlada por las áreas visuales secundarias de la corteza occipital, localizadas delante de la corteza visual primaria. En conclusión "los campos visuales involuntarios en la zona posterior de la corteza occipital bloquean automáticamente los ojos en un punto dado del campo visual, e impiden así el movimiento de la imagen a lo largo de la retina. Para desbloquear esta fijación visual han de transmitirse señales voluntarias desde los campos oculares corticales voluntarios situados en las cortezas frontales" (Guyton y Hall, 2006, 646). Como se aprecia en la siguiente imagen, las principales vías visuales van desde las dos retinas hacía la corteza visual, dividida en una corteza visual primaria y en áreas visuales secundarias. Cuando el ojo ve, es cuando la imagen ha salido de la retina a través de los nervios ópticos hacía la corteza visual. "En el quiasma óptico las fibras procedentes de la mitad nasal de la retina cruzan hacía el lado opuesto, donde se unen con las fibras original de la retina temporal contraria para formar los tractos ópticos. Después, las fibras de cada tracto óptico hace sinapsis en el núcleo geniculado lateral dorsal del tálamo y desde allí, las fibras geniculocarcarinas se dirigen a través de la radiación óptica hacía la corteza visual primaria, la cual se halla en el área de la cisura carcarina, y se extiende desde el polo occipital hacía delante por la cara medial de cada corteza occipital. Esta área constituye la estación terminal de las señales visuales directas procedentes de los ojos" (Guyton y Hall, 2006, 640-641). Fig.18. Esquema de transmisión desde los ojos a la corteza visual. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 641) Cristina María Machado Arenós 66 Como se muestra anteriormente, los nervios ópticos entran en el cerebro a nivel del quiasma óptico, donde algunas fibras nerviosas provenientes de cada ojo, cruzan hacía el otro lado del cerebro para su procesamiento. "De este modo la información proveniente del lado derecho del campo visual es procesada sobre el lado izquierdo del cerebro y la información procedente del lado izquierdo del campo es procesada por el lado derecho" (Silverthorn, 2008, 369). Las fibras visuales se dirigen también a otras regiones del encéfalo (Guyton y Hall, 2006): 1. Desde los tractos ópticos llegan hasta el núcleo supraquiasmático del hipotálamo. Para regular los diversos cambios fisiológicos del organismo según la noche y el día. 2. Hacía los núcleos pretentales en el mesencéfalo. Para provocar el reflejo fotomotor pupilar y el movimiento reflejo de los ojos. 3. Hacía el colículo superior. Para controlar los movimientos rápidos de ambos ojos. 4. Hacía el núcleo geniculado lateral del tálamo y las regiones basales adyacentes del cerebro. Para lograr el dominio de algunas funciones conductuales del organismo. Fig.19. Esquema de la visión en la corteza cerebral. (Fuente: Guyton y Hall, 2006, 616) Las áreas visuales secundarias son las que reciben impulsos secundarios con la finalidad de organizar los significados visuales (Guyton y Hall, 2006). Así la trascendencia de todas ellas radica en que se van distribuyendo según los diversos aspectos de la imagen visual. Con la fundamentación anatómica y fisiológica realizada, se ha pretendido explicar de manera general pero completa, todos los mecanismos de recepción que tiene el cuerpo humano, para poder entender la importancia que conlleva la transmisión nerviosa de los Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 67 estímulos que captan los sentidos hasta que llegan al cerebro; así como la repercusión y funcionalidad de los receptores sensitivos, a la hora de poder realizar cualquier actividad o movimiento en la vida cotidiana. Cristina María Machado Arenós 68 2.3. PROCESAMIENTO PERCEPTIVO DE LA INFORMACIÓN: LAS SENSACIONES 2.3.1. CONCEPTOS DE PERCEPCIÓN Etimológicamente, según Casares (1959), el término "percibir" proviene de la palabra latina "percipere" (apoderarse de algo, recibir, percibir, sentir) y del término latino "capere": coger. Hay que citar también el término "apercepción" que tiene la misma raíz etimológica y que se define como: preparar, avisar, advertir, caer en la cuenta. Llamamos percepción a “la sensación interior que llega de un estímulo material a través de los órganos de los sentidos” (Quijano, 2001, 3). La psicología ha sido una de las principales disciplinas que se ha encargado del estudio de la Percepción, definiéndola como "el proceso cognitivo de la conciencia que consiste en el reconocimiento, interpretación y significación para la elaboración de juicios en torno a las sensaciones obtenidas del ambiente físico y social, en el que intervienen otros procesos psíquicos, centrándose en el aprendizaje, la memoria y la simbolización". (Vargas Melgarejo 1994, 48; citado en Allport 1974; Cohen, 1973; Coren y Ward, 1979; Ardila, 1980; Day, 1981a; Rock, 1985). Pero no todos los autores concibe la percepción como un proceso cognitivo. Así Allport señala que "la percepción es algo que comprende tanto la captación de las complejas circunstancias ambientales como la de cada uno de los objetos. Si bien, algunos psicólogos se inclinan por asignar esta última consideración a la cognición más que a la percepción, ambos procesos se hallan tan íntimamente relacionados que casi no es factible, sobre todo desde el punto de vista de la teoría, considerarlos aisladamente uno del otro" (Allport, 1974, 7-8). Según Goldstein, el proceso sensorioperceptivo se puede dividir en varias etapas. En un primer momento un estímulo (estímulo distal), se presenta en el medio y los sentidos se adaptan para responder a tal estímulo, mediante unas neuronas especializadas que se encargan de activarse frente a un tipo de estímulo concreto en cada caso. Estas neuronas receptivas toman información del estímulo y lo transforman en una energía que envía esa información a otras neuronas a modo de impulsos electroquímicos (estímulo proximal). Estas otras neuronas, conocidas como interneuronas, retransmiten la información al sistema nervioso central, para que le dé sentido, la relacione con conocimientos previos y finalmente la reconozca. En el instante en que la transmisión del estímulo pasa al sistema nervioso central para ser integrado, se puede determinar la diferencia entre el proceso sensorial y el proceso perceptivo. Puesto que el primero se limita a una recepción de estímulos físicos aislados simples del ambiente, mientras que la percepción es una interpretación, significación y organización de esa información, que aporta el proceso sensorial. Es decir, sentimos enrarecimientos del aire (ondas), pero percibimos sonidos; sentimos acciones mecánicas, pero percibimos caricias o golpes; sentimos gases volátiles, pero percibimos la fragancia de un perfume o el aroma del desayuno. De modo que nuestras percepciones no son registros directos del mundo que nos rodea, sino que se construyen internamente siguiendo reglas innatas y constricciones impuestas por las capacidades del sistema nervioso. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 69 Colores, sonidos, olores y sabores son construcciones mentales creadas en el cerebro por el procesamiento sensorial y no existen como tales fuera del cerebro. Solo si existe un organismo capaz de procesar la información del exterior, ésta tendrá sentido. Nuestro cerebro crea el mundo en el que vivimos, y son la sensación y posteriormente la percepción, los procesos encargados de absorber la información del mundo externo, así como del interno de dar significado a las cosas. Por ejemplo, los colores no existen fuera del organismo, solo existen los distintas medidas del espectro de luz. Según la más reciente perspectiva no parece existir el tiempo, lo que se da es el cambio de las cosas, pero nuestro cerebro crea una línea temporal para permitirnos movernos en un parámetro de continuidad entre unas acciones y otras. Por ello, tradicionalmente se suele asumir que sensación y percepción son procesos básicamente distintos; la percepción supone ya una interpretación y comprensión de la experiencia sensorial. Este punto de vista procede de W. Wundt y los psicólogos del asociacionismo, para quienes la sensación es el elemento básico de la actividad cognoscitiva, siendo la percepción una asociación de sensaciones. A este enfoque se opuso la psicología de la forma y sobre todo, J.J. Gibson, quien afirma que los sentidos pueden obtener información sobre el mundo exterior de la misma forma directa con que producen sus sensaciones; esto es, sin que intervengan construcción intelectual o asociativa alguna entre éstas y el perceptor. Según este autor, el conocimiento perceptivo no consiste en unas impresiones aisladas que requieren una organización posterior, sino que la información que registran los receptores ya está organizada en el mismo momento de su captación. Desde el punto de vista Antropológico, la percepción es entendida como la forma de conducta que comprende el proceso de selección y elaboración simbólica de las experiencias sensibles, teniendo por límite las experiencias biológicas humanas y el desarrollo de la cualidad innata del ser humano para la reproducción de los símbolos. Una de las características de la percepción, siendo estudiados tanto por psicólogos como por filósofos, ha sido la elaboración de los juicios a través de la percepción. Esta ha sido tratada dentro de los procesos intelectuales conscientes, dentro del modelo lineal donde el individuo es estimulado, tiene sensaciones y las intelectualiza formulando juicios u opiniones sobre ellas, circunscribiendo a la percepción en el ámbito de la mente consciente (Benítez, 1992). Por tanto la primera característica es que la percepción es subjetiva. Por ello, la percepción no es un proceso lineal sino una serie de procesos en constante interacción, donde juegan un papel activo tanto el individuo como la sociedad en la que vive, estando implicado tanto el ámbito consciente como el inconsciente de la psique humana. Por ello Forgus y Melamed (1989) sostienen que la percepción es la extracción de la información. Ellos conciben el proceso perceptivo como un proceso dinámico, que se dividen en cuatro etapas: 1ª. La transformación sensorial: Es la etapa inicial, a través de la cual se van a imponer las primeras limitaciones en nuestras capacidades psicofísicas para procesar las dimensiones del estímulo perceptual. Se trata de la transformación de estímulos físicos del medio circundante, por el Sistema Nervioso Central. Principalmente los estímulos llegan al órgano de la vista. 2ª El registro sensorial: En esta etapa la información perceptiva persiste después de que el estímulo es eliminado. Neisser denomina “icono” a este período de almacenamiento Cristina María Machado Arenós 70 de la imagen visual, la cual empieza a desvanecerse a partir de los 250 ms (milisegundos). La función de enfocar se produce por etapas, por lo que va a posibilitar el dividir el acto de percibir visualmente en sectores temporales separados y así poder estudiar cada uno de ellos por separado. 3ª Memorias: - A corto plazo: Si en la etapa anterior el estímulo permanece en el cerebro del individuo durante un cuarto de segundo, es porque tiene un dispositivo capaz de almacenar el estímulo durante unos determinados períodos de tiempo. Es lo que se describe como memoria a corto plazo, la cual se caracteriza por una capacidad limitada y una corta duración. - A largo plazo: Es el dispositivo último de almacenaje del estímulo perceptual, en el que al contrario que la anterior, su período de almacenamiento puede ser ilimitado. En ella se desarrolla una estructura cognoscitiva formada por todos los estímulos que el individuo ha sido capaz de procesar a lo largo de toda su experiencia vivida. 4ª La respuesta perceptual: Esta respuesta se produce cuando el individuo ha percibido las propiedades visoperceptivas. Es así como en el modelo del procesamiento de la información de la percepción existe una interrelación entre aprendizaje, pensamiento y memoria. Es por ello que la percepción será un proceso activo y constructivo. De esta forma coexisten los dos componentes de la percepción. Por un lado el consciente que viene del medio externo, como son los olores, sonidos, etc. Y por el otro, el inconsciente donde se encuentran las experiencias previas, necesidades, etc. La percepción posee un nivel de existencia consciente, cuando el individuo se da cuenta de que está percibiendo ciertos acontecimientos. Siendo en el plano inconsciente donde se llevan a cabo los procesos de selección y organización de las selecciones. En este aspecto se introduce la parte biológica del individuo sobre la capacidad sensorial, la selección y elaboración de la información del ambiente. Ya que en éstos se inician la discriminación de los estímulos que el individuo recibe, en las que aparecen los mecanismos del inconsciente (Vargas Melgarejo, 1994). Esa percepción sensorial en algunos casos es innata del individuo, cuya organización perceptiva es el resultado de un proceso caracterizado por una evolución del individuo como el siguiente (Molina, 2009): a) Percepción visual: El ser humano al nacer tiene una agudeza visual limitada, que evoluciona rápidamente poseyendo su cristalino la capacidad de acomodarse en función de la distancia. Además tienen preferencias visuales por lo que prefieren: lo brillante, los elementos en movimientos, el color y mirar objetos que producen sonidos, siendo atraídos por los estímulos complejos. Todas estas preferencias son innatas al ser humano pudiendo percibir variaciones en el espacio, como lejos o cerca; tener constancia visual del tamaño y forma; discriminar la distancia a partir de las 6 semanas; y reconocer visualmente la profundidad a partir de los 6 u 8 meses. b) Percepción auditiva: Los recién nacidos oyen, pero es posteriormente cuando afinan esta capacidad, siendo sensibles a la intensidad de los sonidos. Así desde pequeños Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 71 son capaces de localizar el sonido girando la cabeza y diferenciando las voces desde los primeros días de nacimiento. Según las pautas señaladas por J. Gassier, la evolución de la percepción auditiva en el niño/a sigue el siguiente proceso: - Recién nacido: Es muy sensible a la intensidad de los sonidos, excitándose y sobresaltándose antes de nacer, con ruidos fuertes. En cambio, la música suave, baja y rítmica, y la voz de la madre le tranquilizan. - Primer mes: El bebé oye muy bien, pero aún no puede localizar la fuente del sonido. - Segundo mes localiza la fuente sonora y empieza a interesarse por diferentes sonidos. - Tercer mes: Vuelve la cabeza hacia la fuente sonora, lo que indica que localiza el sonido. Empieza a diferenciar la voz humana de otros sonidos y a mostrar preferencia por ella, permitiéndole más tarde, prestar atención e imitar los sonidos del lenguaje. - Cuarto mes: La percepción auditiva ha adquirido agudeza y madurez y logra identificar sonidos familiares con lo que puede delimitar la dirección exacta del sonido. - Quinto mes: Empieza a distinguir los tonos de la voz y es sensible a la música. A partir de este momento discrimina tonos e inflexiones de voz, fijándose en la persona que habla. Para Piaget, la inteligencia práctica y el desarrollo cognitivo se fundamentan en experiencias sensoriales. Además, hay que distinguir, según este autor, entre la «percepción pura, que sería el conocimiento de objetos a través del contacto directo con ellos, y la «actividad perceptiva», basada en las comparaciones y transposiciones. c) Percepción olfativa: Desde el vientre de la madre a las 24 semanas, el feto puede absorber los olores presentes en el líquido amniótico. Desarrollándose más desde el nacimiento, girando la cabeza hacía los olores agradables y desagradables. d) Percepción gustativa: Se entiende según S. Howard (1978, 412) "...el grupo de experiencias que surgen al activar las papilas gustativas de la lengua y probablemente ciertas partes de la pared bucal". Desde el nacimiento el niño/a es capaz de discriminar algunos sabores, mostrando preferencia por los sabores dulces y rechazando los sabores amargos y salados (Engen, Lipsitt y Peck, 1974). e) Percepción táctil: Éste es su primer lenguaje, puesto que a través de él se comunica con los demás. En los primeros momentos después del nacimiento el sentido del tacto va a estar esencialmente ubicado en la zona de la boca y los labios, después va a ir desarrollándose particularmente en las manos, yemas de los dedos, palmas de pies y cara. Abbagnano (1986), considera la percepción como un proceso construido involuntariamente en el que interviene la selección por parte del sujeto, las preferencias, prioridades, diferencias cualitativas y cuantitativas sobre lo que percibe, rechazando como elementos de la percepción la conciencia y la introspección. Siguiendo esta línea sobre la percepción inconsciente sin llegar a la conciencia, González señala que existe un número creciente de investigadores que "han puesto de manifiesto, más allá de toda duda razonable, la existencia de procesos psíquicos inconscientes, donde estímulos externos de los que el sujeto carece de conocimiento pueden afectar su conducta observable..." (González, 1988, 19). Como también señaló Aristóteles, "la falta de dominio absoluto de la razón significa que no toda percepción tiene que ser consciente, y que seguramente hay muchas que no lo Cristina María Machado Arenós 72 son. Esas percepciones poseerán una intencionalidad al sujeto y al objeto, pero el que la tenga no quiere decir que sea racionalmente consciente de ellas, puesto que son demasiado débiles para despertar inmediatamente la conciencia racional. (Aristóteles, 1983) La percepción puede llegar a ser moldeada y matizada por el aprendizaje influyendo el contexto en donde el individuo vive y se desarrolla. Por tanto el individuo tiene la flexibilidad conductual de percibir selectivamente, permitiendo la adaptación en una sociedad en condiciones en las que se desenvuelve. De ahí que Hall (1983) a través de la observación sobre la percepción de sensaciones auditivas y espaciales entre miembros de distintas culturas afirmara que: "Los japoneses, por ejemplo, excluyen visualmente de muchos modos, pero se conforman con paredes de papel para la eliminación acústica. Pasar la noche en una posada japonesa mientras en la puerta de al lado están de fiesta es una nueva experiencia sensorial para los occidentales. En cambio, los alemanes y los holandeses necesitan paredes gruesas y puertas dobles para eliminar ruidos, y tienen dificultades en atenerse únicamente a su capacidad de concentración para excluirlos. Si dos piezas son del mismo tamaño, pero una elimina los sonidos y la otra no, el alemán sensible que trata de concentrarse se considerará menos apretado en la primera, porque en ella se siente menos invadido" (Hall, 1983, 61). En el proceso de la percepción se ponen en juego una serie de referentes ideológicos y culturales que reproducen y explican la realidad y que son aplicados a las distintas experiencias cotidianas para ordenarlas y transformarlas, como son: 1. Formulación de juicios sobre la realidad: Un proceso importante involucrado en la percepción, es el reconocimiento de las experiencias cotidianas. La percepción hace que se evoque experiencias y conocimientos previamente adquiridos a lo largo de la vida, con lo que se comparan las nuevas experiencias, lo que da lugar a identificarlas, aprenderlas para de este modo interactuar con el entorno. De esta forma se construyen y se reproducen modelos culturales e ideológicos permitiendo explicar la realidad con una cierta lógica. Otros autores manifiestan que la percepción clasifica la realidad a través de unas series de códigos (Santoro, 1980) clasificándose las experiencias sensoriales y organizando el entorno percibido. Sin embargo todos los autores tienen un punto en común, la manera de clasificar lo percibido es moldeada por circunstancias sociales, la cultura, la clase social a la que pertenece, así como las formas como es concebida la realidad, siendo éstas aprendidas y reproducidas por los juicios sociales. De ahí que la percepción sea concebida como la formulación de juicios sobre la realidad. 2. Condición selectiva: Sobre esta última cuestión hay que matizar, partiendo de los planteamientos de Merleau-Ponty (1975), que la realidad que el individuo percibe es parcial, puesto que el observador no percibe las cosas en su totalidad debido a que las sensaciones son variables y lo que se obtiene es un aspecto en un momento determinado. E incluso ni siquiera se piensa que sea sólo una representación parcial del entorno puesto que lo que se percibe es dentro de un contexto físico, cultural e ideológico. Siendo ésta la segunda característica de la percepción: La condición de selectiva. 3. Temporalidad: La percepción es una constante construcción de significados en el espacio y el tiempo. Por lo que la percepción debe ser considerada de forma relativa, ya Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 79 2.3.3.1. Clases de Sensaciones Ante esta diferencia terminológica, es necesaria una aclaratoria con respecto a las diferentes clasificaciones de las sensaciones destacando las que establecen los siguientes autores: Para Kelly (1969), las sensaciones se clasifican en cinco grupos según el orden de importancia para el aprendizaje del individuo y los órganos sensibles que las producen: visuales, auditivas, táctiles, gustativas y olfativas. Dentro de la táctil aparecen cuatro formas de conciencia: 1. Sensaciones de contacto y presión (Sensaciones táctiles). 2. Sensaciones térmicas o de temperatura. 3. Sensaciones musculares o cenestésicas. 4. Sensaciones orgánicas. Según este mismo autor, las sensaciones se pueden agrupar en: servidoras del cuerpo y suministradoras de conocimientos. Entre las servidoras del cuerpo se encuentran las olfativas, gustativas, térmicas y orgánicas. Y entre las suministradoras del conocimiento son actividades que les proporciona al ser humano un conocimiento del mundo y les permite dar una consideración inteligente a los objetos, como son: las visuales, auditivas, táctiles y musculares. Para Gibson (1966), las modalidades sensoriales corresponden a cinco grupos o sistemas, dependiendo del tipo de recepción que se activen al captar el estímulo del exterior: a) Sistema orientador básico: Informa sobre el movimiento y el equilibrio de nuestro cuerpo. Formado por el sentido cinestésico y el vestibular. b) Sistema háptico: Le corresponde los sentidos del tacto o presión, del dolor y las sensaciones de calor y frío. Se encuentran en la piel. c) Sistema gusto-olfato: Son activados por los quimiorreceptores, por lo que corresponde a los sentidos químicos, el gusto y el olfato. d) Sistema auditivo: Gracias a él, permite al ser humano poder escuchar y orientarnos. Los sonidos entran por el oído y activa los mecanorreceptores. e) Sistema Visual: Permite ver a partir de la activación de los fotorreceptores y actividades específicas del ojo. Para Luria (1985), sistematiza los fenómenos sensoriales siguiendo la siguiente clasificación en función del tipo de sensaciones:  Interoceptivas: Comprende las sensaciones más difusas y menos conscientes, reúnen a las señales del medio externo del organismo, regulando las necesidades elementales. Son afines a los estados de ánimo.  Propioceptivas: Informan la situación del cuerpo en el espacio, garantizando la musculatura tónico-postural. Por lo que es importante para la regulación postural del ser humano.  Exteroceptivas: Es el más importante de los tres, puesto que es la unión del ser humano con el mundo circundante y la creación del comportamiento consciente. Pertenecen el gusto y el tacto por el contacto y por la distancia el olfato, el oído y la vista. Dentro de este grupo entra la sensibilidad vibratoria utilizada. Cristina María Machado Arenós 80 Por su parte, Forgus y Melamed (1989), manifiestan que la organización sensorial es la responsable de la captación de estímulos a través de los sentidos y de su transmisión al cerebro, donde se registran como sensaciones. Para Molina (2009), los sentidos no funcionan en completo aislamiento sino que existe una coordinación intersensorial que enriquece las percepciones. Estableciéndose los siguientes grupos:  Los sentidos distales o teleceptores: - Visión, que traduce la energía luminosa. - Audición, que traduce la energía sonora.  Los sentidos proximales: - Los sentidos cutáneos o de la piel, que transmiten los cambios en el tacto (presión), el calor, el frío y la estimulación por dolor. - El sentido químico del gusto, que transmite los cambios de composición química de los líquidos que estimula la lengua. - El sentido químico del olfato, que transmite los gases que llegan a la nariz. El gusto y el olfato están estrechamente relacionados, la diferencia de los matices dentro de un sabor especial solicita la interacción de los sentidos del gusto y del olfato.  Los sentidos profundos o interoceptores - El sentido cinestésico, que informa de los cambios de la posición corporal y el movimiento de los músculos, los tendones y las articulaciones. - El sentido estático o vestibular, que informa de los cambios en el equilibrio, la rotación y la aceleración corporal. - El sentido orgánico, que informa sobre los movimientos de las funciones orgánicas, como la ingestión de alimentos y agua, y la actividad sexual. Estos ocho sentidos proporcionan al individuo el contacto del organismo con el medio, estableciendo ocho fuentes de energía que se reciben constantemente, siendo éstas necesaria para las conductas adaptativas totales del ser humano. Gimeno Soler, en Molina (2009), confirma que en toda sensación se establece una relación inter-sensorial que sigue los siguientes principios: a) Efectos desencadenantes: un sentido recibe un estímulo y solicita la cooperación de los restantes. b) Efecto simultáneo: Un sólo estímulo provoca la estimulación de varios sentidos a la vez. c) Efecto inhibitorio: Varios sentidos actúan en un primer momento y por selección, se inhibe la acción de uno de ellos o de más de uno. Por otra parte, Arias y Soliverez (2013), distinguen tres características en las sensaciones: La cualidad, la intensidad y la duración. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 81 - La cualidad se refiere a la naturaleza del estímulo. - La intensidad al grado en que afecta la conciencia. - La duración es el tiempo que necesita para ser registrado. Teniendo en cuenta todos estos planteamientos se puede afirmar que las sensaciones son vivencias subjetivas, siendo percibidas de forma diferente por cada sujeto en función de sus propias experiencias y vivencias. Sin embargo la clasificación de las sensaciones no se limita a describir éstas configurándolas en las distintas modalidades. Con la clasificación sistemática de las sensaciones existe también la genética-estructural, es decir, el nexo de éstas con los distintos niveles de organización y desglose de las sensaciones surgidas en las diversas etapas de la evolución dotadas de una desigual complejidad en su estructura. Ello ha hecho que los investigadores destaquen dos formas o dos niveles de sensaciones y se hable, a propuesta del neurólogo Head, de sensaciones protopáticas, (primitivas) y epicríticas (Complejas): - Sensaciones protopáticas, se entiende por las primitivas formas de sensaciones y que aun no entrañan un carácter objetivo diferenciado. Son inseparables de los estados emocionales y no reflejan con suficiente nitidez los objetivos reales de mundo exterior, son de naturaleza espontánea, sin poder dividirse en categorías específicas. Un ejemplo de ellas son las sensaciones interoceptivas. - Sensaciones epicríticas, son los tipos más elevados de sensaciones, no siendo de carácter subjetivo y estando separados por los estados emocionales. Tienen una estructura diferenciada reflejando las cosas objetivas del mundo exterior y se hallan mucho más cerca de los procesos intelectuales complejos. Un ejemplo de ello son las sensaciones visuales. Las observaciones han mostrado que en el funcionamiento de casi todos los órganos de los sentidos existen elementos tanto de sensibilidad protopática como empírica, en proporciones desiguales. Los componentes protopáticos conforman las sensaciones visuales mediante el tono emocional que entrañan los colores fríos y tíbios. Y los componentes epicríticos, a través de la percepción de agrupaciones de colores que pueden designarse mediante los conceptos generalizadores de rojo, amarillo, verde, azul... En cuanto a las sensaciones acústicas, el tono emocional de los sonidos pertenecen a los componentes protopáticos, mientras que el carácter objetivo del mismo (el sonar de un reloj, el tañido de una campana...) corresponde a los componentes epicríticos (Luria 1985, 32). Cristina María Machado Arenós 82 2.4. LA INTERIORIZACIÓN DE LAS SENSACIONES: LAS EMOCIONES 2.4.1. CONCEPTOS DE EMOCIÓN Se entiende por Emoción, “el estado afectivo intenso y relativamente breve, originado normalmente por una situación, un pensamiento, o una imagen agradable o desagradable, que activa y excita al sujeto. Se manifiesta por conductas observables (huida, aproximación, etc.) y cambios fisiológicos en la actividad del sistema endocrino y del sistema nervioso autónomo (simpático y parasimpático). Por lo tanto, una emoción es: “el estado de conciencia, de significación agradable o penoso originado con carácter endógeno o por estímulos externos, y que suele acompañarse de modificaciones físicas precisas y objetivas.” (Larousse, 1982, V 7, p. 3274) La emoción se manifiesta como un patrón de respuestas relacionado con la memoria, que puede ser externo o interno. El estímulo externo es el que proviene del mundo que nos rodea, al cual reaccionamos con miedo, alegría o ira; mientras que el estímulo interno es aquel que se produce al imaginarnos alguna situación agradable o desagradable. Llamamos "reacción emocional" a la vivencia interna de conmoción en nuestro organismo y por “conmoción” entendemos la vivencia particular de movimiento interno, la vivencia de que nos pasó algo; a esta vivencia se le agrega la valoración de agradable o desagradable. Los estudios neurobiológicos nos indican que existen áreas anatómicas que reproducen lo emocional. Por ejemplo, electrodos colocados en el área septal reproducen la reacción emocional que reconocemos como placer; electrodos colocados en la amígdala reproducen la emoción de ira. Por lo tanto tenemos localizadas áreas anatómicas y áreas emocionales. Sabemos que el sentido del olfato tiene una localización cerebral, el sentido auditivo también, al igual que el sentido del tacto. Por lo que podemos decir: ¿Lo emocional es también un sentido? En los sentidos también existe un par de estímulorespuesta que pueden ser externo o interno, como ocurre en lo emocional. Interno porque la reproducción de un estímulo visual, táctil, gustativo, etcétera, puede llevarse a cabo durante el sueño, al igual que la reproducción de los estados emocionales. ¿Quién no ha tenido una pesadilla y no ha experimentado la emoción de miedo? ¿Cuántas veces nos enfadamos si nos despiertan cuando tenemos un sueño placentero? Aquí la emoción parte de un estímulo interno que tenemos almacenado en la memoria y se debe al desencadenamiento de un programa almacenado en ella. Por ejemplo, el sueño que entra un ladrón a nuestra casa es producto de nuestra imaginación, de representaciones, de nuestros almacenes de la memoria, pero provoca también una reacción de miedo. Este patrón de respuesta de miedo también está almacenado en nuestra memoria, ya que es fácil comprender que externamente no está ocurriendo absolutamente nada. Si en ese momento nos despertamos, como lo hacemos habitualmente en algunas pesadillas o en los laboratorios de sueños, vamos a narrar una vivencia de miedo, de angustia (Goldar, 1975). La externa se da porque la sensación es sobre todo, corporal y generalmente breve. Así, por ejemplo, cuando en un día gris de invierno salimos de nuestro hogar a la calle, al ver ese día gris tenemos una sensación de frío, surgiendo en nosotros una emoción de Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 83 soledad y desamparo. La emoción es principalmente afectiva y también breve en el tiempo, aunque puede ser intensa. A diferencia de la emoción, el sentimiento es mucho más estable porque tiene raíces más profundas, normalmente asentadas en la realidad que lo provoca (aunque no sólo, ni siempre). Por ejemplo, cuando nos enamoramos de alguien, ese sentimiento estará asentado en lo que consideramos una realidad y será duradero. En cambio, si nuestro sentimiento no está radicado en la realidad y estamos idealizando a esa persona, el sentimiento comenzará a debilitarse en cuanto se vaya aclarando esa realidad (Fazzari, 2012, 9). Nombramos sensación a la información de un estímulo que ha llegado a uno de nuestros sentidos; por ejemplo, la sensación de un aroma en nuestra nariz. Ese estímulo es decodificado en ciertas áreas cerebrales, que recogen esa información de olor y recurren a los almacenes de la memoria para identificarlo. Es el proceso de identificación. Gracias a él se puede comprobar que lo que nuestra nariz ha sentido es un estímulo compatible con lo que hemos almacenado y reconocemos como "olor a...". Llamamos percepción a este segundo paso, a esta etapa donde se lleva a cabo la identificación del estímulo. Existe una tercera etapa que consiste en determinar la resonancia de agrado o desagrado de esa sensación de estímulo de la nariz, y que se identifica como perfume. Evidentemente, esa decodificación de agrado o desagrado corresponde también a los almacenes de memoria, por vivencias anteriores ante circunstancias estimulantes similares. La repetición de este mecanismo de estímulo, sensación, percepción, vivencia de agrado o desagrado, es aprendida por el individuo y el estímulo produce la sensación de un olor; la percepción y la valoración de agrado o desagrado, corresponde simplemente a una decodificación del almacén de la memoria sobre esos gustos. La repetición, y por lo tanto el refuerzo de esta experiencia, fija nuestro gusto, y así podemos llegar, en un momento determinado, a tener una inclinación, una tendencia a elegir entre un perfume a rosas y uno de pino. Es decir, que las vivencias van estableciendo condicionamientos para evitar las experiencias desagradables y repetir las placenteras. Cuando nosotros decimos: "Me gusta el olor a rosas", estamos apelando a nuestra memoria. Ya sabemos que la vivencia de oler a rosas nos produce placer. El Estudio de las emociones humanas constituye un tema clásico en la historia del pensamiento filosófico, aunque a pesar de ello, hoy día es difícil definir, puesto que según Damasio (2000) no ha sido estudiada con la misma profundidad que otros procesos psicológicos. Además, existen numerosas definiciones del término según el contexto, situación y época en la que se formule. Sobre esta variedad y controversia de descripciones, podemos encontrar en Kleinginna y Kleinginna (1981) la recopilación de 101 definiciones del concepto “emoción”. En una primera aproximación, los preceptos filosóficos sobre las emociones han sido muy amplios. Unos defendiendo la búsqueda de una armonía de las emociones y otros sólo aquellas que causan alegría y placer. Algunos han destacado su uso independientemente de que tipo de emoción fuera, pero siempre con moderación, y otros han defendido descartar las emociones o incluso negarlas. Por lo tanto, podemos considerar que parten de dos premisas: Por un lado los autores que han considerado las emociones con un gran significado, considerándolas como los valores de las situaciones con referencia a las posibilidades de conservación, de desarrollo, de realización de los intereses y deberes que ofrecen al individuo. En este Cristina María Machado Arenós 84 sentido se unen las emociones con la negación, implícita o explícita, de la naturaleza racional del mundo en el que el ser humano vive. Y por otra parte, los autores que niegan el significado de las emociones, considerando que el mundo es una totalidad perfecta, que garantiza de modo absoluto la existencia del individuo y la realización de sus intereses legítimos, es decir la parte racional de la persona. El estudio de las emociones comienzan con la filosofía griega de la mano de Platón en el Fibebo, contraponiendo en el diálogo entre Sócrates y Protarco sobre el dolor y el placer, donde aparece una dualidad entre la mente y el alma (Azcarate, 1871). Pero la teoría clásica más completa está de la mano de Aristóteles en su obra la Retórica, donde las emociones son consideradas como las reacciones innatas del ser ante un suceso o situación que le es positiva o negativa, poniendo en alarma al individuo y disponiéndolo para afrontar dicha situación con los medios a su alcance (Ramírez, 2002). Aristóteles, al contrario que Platón, manifiesta que las dos dimensiones del alma y la racional se unen en una, poseyendo las emociones tanto elementos racionales como creencias y expectativas. Siendo a Aristóteles el precursor de las teorías cognitivas de la emoción. Para los Estoicos las emociones son perturbaciones del ánimo, como contrarias a la razón. Éstas no son provocadas por ninguna fuerza natural, sino que son opiniones o juicios dictados a la ligera y por lo tanto, son fenómenos de estupidez y de ignorancia. Para ellos solo existen cuatro emociones fundamentales (Casado y Colomo, 2006): - El anhelo por los bienes futuros. - La alegría por los presentes. - Temor a los males futuros. - Aflicción por los males presentes. El pensamiento cristiano vuelve a dotar de importancia a las emociones y San Agustín señala el carácter activo y responsable de las emociones, cobrando importancia la noción de voluntad, manifestada en su obra “La ciudad de Dios”, como señala en frases como: "La voluntad se halla en todos los movimientos del alma…"; "¿Qué son la codicia y la alegrías sino consciente voluntad por las cosas deseadas? ¿Y qué otra cosa sino voluntad que rechaza las cosas no queridas, el miedo y la tristeza…?"; "La voluntad humana ora atraída ora rechazante, se cambia y se transforma en esta o en aquella emoción...”. Santo Tomás de Aquino restableció el concepto de la emoción como afección, refiriéndose a ese aspecto del alma por el cual ésta es potencialidad y puede recibir o soportar una acción (Casado y Colomo 2006). Para este autor en su obra Suma Teológica, las emociones pertenecen a la parte apetitiva del alma, dividiéndolas en dos partes: Las emociones que se refieren a la parte irascible, pertenecientes al bien y al mal con la dificultad de conseguir o evitar; como son la desesperación, la audacia, la esperanza, el temor, etc. Y las emociones que representan la parte concupiscible, que se refieren al bien y al mal tomados por si, como son: el odio, el amor, la alegría, la tristeza, etc. (Aquino, 1969). Este mismo planteamiento funcionalista es seguido por las doctrinas naturalistas enunciadas en los siglos XVI y XVII. Se ubica en este contexto a Telesio, el cual reconoce la función biológica del placer y del dolor. De esta forma las emociones nacen de la situación difícil en que el espíritu es vital y el cuerpo se encuentra en el mundo. En su Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 85 teoría divide las emociones en tres grupos: Un primer grupo son las emociones fundaméntales: el amor y el odio. Un segundo grupo son las emociones de temor, dolor, placer y satisfacciones inherentes. Y un tercer grupo son las emociones que nacen del sentimiento de orgullo y de la satisfacción, determinando de esta forma el sometimiento del honor y el desprecio (Ortis, 1995). El planteamiento anteriormente expuesto es similar al de Hobbes, manifestado en su obra Leviatán, que las emociones son una de las cuatros facultades humanas junto a la fuerza física, la experiencia y la razón. Para él las emociones son los principios visibles del cuerpo humano que van seguidos de las acciones visibles denominándolas “tendencias”. Éstas son deseos o aversiones, así el deseo y amor, aversión y odio es lo mismo, sólo que las palabras deseo y aversión implican la ausencia de objeto, y odio y amor implican la presencia de objeto (Hobbes, 1989). Por otra parte, David Hume, efectúa una de las teorías más transgresora durante la época, a través del análisis de las emociones. Puesto que aboga por la exploración y medición de los sentimientos (Hume, 2005). El discurso que propone Descartes en su obra "Las Pasiones del Alma" considera que las emociones son los aspectos que incurren en el alma, permitiendo contribuir en las acciones para que el individuo sea más perfecto. De ahí que la tristeza y la alegría sean las emociones fundamentales del ser humano, coexistiendo seis emociones simples y primitivas: El asombro, el amor, el odio, el deseo, la alegría y la tristeza, estando todas las demás compuestas por estas seis. Como se aprecia incluye el asombro, rechazando la distinción tomista de las pasiones así como no incluyendo ni al temor ni a la esperanza (Descartes, 1997). Para Spinoza, a diferencia de Descartes, las emociones comprenden el alma y el cuerpo. Las emociones las hace derivar del esfuerzo de la mente. Es conocido con el nombre de voluntad cuando sólo se refiere a la mente, puesto que cuando se refiere al mismo tiempo a la mente y al cuerpo las denomina “apetito”. Por ello, el deseo es la emoción fundamental uniéndose a él otras dos emociones primarias: la alegría y el dolor (Spinoza, 1984). Una línea de pensamiento que va desde Pascal a través de los moralistas franceses e ingleses como La Rouchefoucald, Vauvenargues, Shaftesbury, Butler, hasta Rousseau y Kant, han considerado la categoría de sentimiento como principio de las emociones. A lo que Hegel le va dando distinción entre emoción, sentimiento y pasión (Hegel, 1977). Scheler considera el sentimiento como un acto intencional cuyo objeto especifico es el valor, distinguiendo cuatro grados de las emociones basándose en la diferencia entre estados y funciones emotivas (Scheler, 1957): - Emociones sensibles. - Emociones corpóreas, (estados) y sentimientos vitales (funciones). - Sentimientos psíquicos (sentimiento del yo). - Sentimientos espirituales (sentimientos de la personalidad). Olbeth Hansberg manifiesta que las emociones son iguales a las sensaciones basándose en la pregunta: ¿Qué sería el miedo sin los disturbios fisiológicos característicos y sin la sensación de miedo? y su respuesta fue que resulta imposible pensar qué tipo de emoción de temor quedará si no estuviera presente la sensación de palpitaciones aceleradas Cristina María Machado Arenós 86 del corazón, de respiración entrecortada, de temblor de los labios, de flojedad de los miembros, de carne de gallina o de movimientos intestinales...para nosotros son inconcebibles las emociones disociadas de cualquier sensación corporal... Sin esas sensaciones, lo único que queda es una percepción intelectual, en este caso, la percepción de peligro sin ninguna sensación de temor. Esto no demuestra que las emociones sean solo cambios fisiológicos y sensaciones sino, que son necesarias para algunas emociones o para casos específicos de una emoción (Hansberg, 1996, 17). La consideración de que las sensaciones son emociones van en contra de la idea de que una persona puede estar en cierto estado emocional sin darse cuenta de que lo está, dado que uno no puede tener sensaciones o sentimientos sin sentirlos. No obstante, afirmamos, frecuentemente que tal o cual persona tiene una emoción de la que todavía no se ha dado cuenta. Cuando hacemos este tipo de afirmaciones, hay que distinguir dos cuestiones: la primera la persona sabe que tiene una emoción pero no sabe cuál es; en el segunda, en cambio, no se trata del problema de saber cuál es la emoción, sino de la cuestión de darse cuenta de que uno/a tiene cualquier emoción. Otra dificultad de equiparar las sensaciones con las emociones, es que las emociones son muchas veces motivos o razones de acciones intencionales, mientras que una sensación, por sí misma, no puede ser una razón para actuar si no está conectada con deseos u otras creencias. Sensación en este caso, se entiende como un carácter fenomenológico; pero también según Wiggins (1975), puede incluir los deseos. Otro problema, es el no poder separar lo que conocemos comúnmente por emoción. Si las sensaciones son emociones ¿Cómo distinguir entre sensaciones causadas por una emoción, dirigidas por un objeto y sensaciones similares causadas por la ingestión de drogas o por enfermedad? Una teoría general de las emociones como sensaciones sería incompatible con lo que se conoce comúnmente como casos específicos de emociones. Con frecuencia, juzgamos una emoción determinada como razonable, irracional, justificada o injustificada, apropiada o inapropiada; sin embargo, este tipo de calificativos, en casos particulares no tendría sentido si las emociones fuesen sentimientos o sensaciones (Hansberg, 1996, 17). Heidegger considera que la única emoción propia del ser humano es la angustia, puesto que ésta hace que el individuo se dé cuenta de su propia existencia (Heidegger, 2005). Esta teoría es seguida por Sartre pero con un cariz más psicológico, ya que para este autor la emoción es la manera de captar el mundo, de aprehender de él. Se aprecia, que tras este breve recorrido por varios autores basado en el pensamiento occidental, existen planteamientos muy diversos: unos niegan las emociones, otros las afirman, otros las clasifican e incluso otros le dan a la parte subjetiva de la emoción el término de sentimiento. Pero en lo que sí parece haber acuerdo entre la mayoría de los autores, es en el dualismo entre la emoción y la razón, dando origen a la perspectiva cognitiva. La cual considera que las emociones poseen igual de importancia que los procesos racionales, siendo éstas positivas para las emociones. No puede existir emoción sin pensamiento o razón y las emociones del individuo son productos de la forma en la cual interpretamos lo que está ocurriendo en nuestro alrededor. A lo que Lavouvie-Vief (1992), considera que existe una relación entre desarrollo cognitivo y el emocional aumentándose a lo largo del ciclo vital. Este autor distingue entre un primer sistema compuesto por el organismo, el sensorio-motor, el figurativo y el personal. Y un segundo sistema formado por el razonamiento lógico-formal. Siendo el verdadero conocimiento el funcionamiento en Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 87 paralelo de estos dos sistemas. De esta forma, se produce una cooperación entre los dos sistemas, resultando este intercambio enriquecedor para el sujeto (Meléndez, Cerdá, 2001). No obstante, aunque hay otros autores que perciben las emociones como procesos independientes, considerándolas como experiencias negativas que destruyen la conducta de los individuos (Casado, Colomo, 2006). También se aprecia la dificultad y la controversia de definir el término emoción. De ahí que un ejemplo de esa complejidad, se distingue en el trabajo de algunos autores como Lewis y Rosenblum (1978); Lewis y Michalson (1983); Lewis y Sullivan (1990); para los cuales la emoción consta de cinco componentes esenciales: a) Estimuladores emocionales: Situaciones o estímulos que activan a los receptores emocionales. b) Receptores emocionales: Núcleos o vías específicas del sistema nervioso central implicados en los cambios de estado fisiológico y/o cognitivos del organismo, que pueden ser innatos o adquiridos. c) Los estados emocionales: Cambios en la actividad somática o neuronal que acompaña a la activación de los receptores emocionales. d) Expresiones emocionales: Son las características observables, la cara, voz, cuerpo y la actividad corporal. e) Experiencias emocionales: Basadas en los procesos perceptivos, interpretativos y evaluativos, tanto conscientes como inconscientes que realiza el sujeto acerca de su propio estado y expresión emocional. Desde hace algo más de una década, las emociones y los estados de ánimos, han empezado a tener importancia en el pensamiento científico como en la sociedad en general, dotando a las emociones un nuevo papel, conocido con el nombre de “Inteligencia Emocional”, que puede ser educada a través de la educación emocional. Bisquerra la define como: "un proceso educativo, continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo en la personalidad integral. Para ello, se propone el desarrollo de conocimientos y habilidades sobre emociones, con objeto de capacitar al individuo para afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana. Todo ello tienen como finalidad aumentar el bienestar personal y social" (Bisquerra, 2000, 243). 2.4.2. TEORÍAS SOBRE LAS EMOCIONES Las teorías que se han elaborado sobre las emociones son las siguientes (Sánchez Cerezo, 1989, 159-160): 2.4.2.1. Teoría Periférica (de W. James y C. G. Lange).- La emoción es una consecuencia de la percepción de los trastornos somáticos provocados por una situación estímulo. Así por ejemplo, estamos tristes porque lloramos. 2.4.2.2. Teoría de las Reacciones-Patrón (de J. Broadus Watson).- Las emociones son patrones de respuesta de carácter innato. Cristina María Machado Arenós 88 2.4.2.3. Teoría Excitatoria (de M.B. Arnold).- La emoción es la percepción de una situación que, de forma agradable o desagradable, excita a una persona. 2.4.2.4. Teoría Perceptual-motivacional (de R.W. Leeper).- La emoción es un motivo estrechamente relacionado con la percepción de la situación. 2.4.2.5. Teoría Talámica (de W.B. Cannon y P. Bard).- La percepción de la emoción y las reacciones somáticas son simultáneas. Localizan las emociones en el cerebro, concediendo un papel importante al tálamo y al córtex cerebral. 2.4.2.6. Teoría de la activación (de D.B. Lindsley).- La emoción es el grado de máxima activación del sistema de activación reticular. 2.4.2.7. Teoría activo-interpretativa (de Schachler y Singer).- Los estados cognitivos se explican en base a la interacción de procesos cognitivos (expectativas), estados fisiológicos e influencias ambientales. 2.4.3. DIFERENCIA ENTRE SENSACIÓN, PERCEPCIÓN Y EMOCIÓN Resulta difícil hablar de sensación sin mencionar la percepción. Según Goldstein, el proceso sensorio-perceptivo se divide en varias etapas. En un primer lugar el estímulo se presenta en el medio y los sentidos responden al estímulo. A ese estímulo se le denomina estímulo distal. Los sentidos poseen unas neuronas especializadas que se encargan de activarse frente a la energía que genera el estímulo. Estas neuronas receptivas cogen información del estímulo y reproducen su esencia, elaboran un estímulo proximal que describe las cualidades del estímulo real y envían esa información a otras neuronas a modo de impulsos electro-químicos. Estas otras neuronas, conocidas como interneuronas, retrasmiten la información al sistema nervioso central, para que la interprete y así la relacione con los conocimientos previos y finalmente la reconozca (Goldstein, 1999). En el instante en que la transmisión del estímulo pasa al sistema nervioso central para ser integrado, es aquí donde existe esa diferencia entre el proceso sensorial y el proceso perceptivo. Puesto que el proceso sensorial se limita a una recepción de estímulos físicos aislados simples del ambiente, mientras que la percepción es una interpretación, significación y organización de esa información que da el sistema sensorial. Si el afecto es la dimensión cualitativa y cuantitativa de lo psíquico, la sensación será su componente trabajado por el postulado de lo originario. Así la mente va otorgando matices a lo percibido por el sistema perceptivo sensorial, que al ser procesada, la sensación dará lugar a la emoción, que se define como la sensación puesta en relación con otras experiencias previas. Esta relación significa organizar un conjunto de representaciones que incluye la lógica del procesamiento en dos categorías psíquicas: yo y no-yo. Si tomamos sensación y emoción tal y como se expresan en la vida cotidiana, veremos que las sensaciones llevan al individuo a estar muy atento a las manifestaciones de lo percibido, tanto desde su propio cuerpo como desde los estímulos externos. Quedar atrapado por las Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 95  Aburrimiento: la experiencia de algo ligeramente molesto, repetitivo o sin interés o la falta de ocupaciones o de estímulos agradables, que provoca un sentimiento negativo, acompañado de una sensación de alargamiento del tiempo de pasividad o de una difusa actividad, así como deseos vagos de experiencias estimulantes. Agrupa los sentimientos de aburrimiento, acidia, empalago, esplín, fastidio, hartura, hastío, tedio. Sus antónimos son: diversión, interés, satisfacción y animación. Tribu IX.- Sentimientos negativos contra tolo lo que obstaculiza el deseo; agrupa los clanes de enfado, ira, furia y rencor.  Enfado: La percepción de un obstáculo, ofensa o molestia leve, pasajero y/o injustificado provoca un sentimiento negativo de irritación y un movimiento contra el causante. Agrupa los sentimientos de: berrinche, cabreo, enfado, enojo y rabieta; mientras que sus antónimos son calma y paciencia.  Ira: La percepción de un obstáculo, una ofensa o una amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación, acompañado de un movimiento contra el causante, y el deseo de apartarlo o destruirlo. Agrupa los sentimientos de: cólera, despecho, exasperación, indignación e ira; mientras que los antónimos son: calma, paciencia y alegría.  Furia: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción, o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, con pérdida de control, lo que le emparenta con la locura, y con agresividad manifiesta y deseo de la destrucción o daño del causante. Agrupa los sentimientos de: coraje, furia, furor, rabia y saña; mientras que los antónimos son: calma, paciencia y mesura.  Rencor: La percepción de un obstáculo, ofensa o amenaza que dificultan el desarrollo de la acción o la consecución de los deseos, provoca un sentimiento negativo, duradero y contenido, de irritación intensa, acompañado de un movimiento contra el causante, una aversión a todo lo que se relaciona con él, y el deseo de su daño y destrucción. Agrupa los sentimientos de: Encono, rencor, resentimiento, resquemor y con los antónimos de: calma, paciencia, misericordia y amor. Tribu X.- Experiencia de aversión duradera o negación del valor de alguien; agrupa los clanes de desamor, desprecio y odio.  Desamor: Una causa, conocida o desconocida, provoca la desaparición de un sentimiento previo de apego, acompañado de deseo de alejamiento. Agrupa los sentimientos de: desafecto, desamor, desapego, desvío, frialdad, e indiferencia; mientras que los antónimos son: desdén, desprecio y displicencia y sus antónimos son aprecio y estima. Cristina María Machado Arenós 96  Desprecio: La percepción de algo o de alguien provoca un sentimiento que niega el interés, el valor o la dignidad de algo o alguien, desencadenando una actitud de alejamiento o rechazo, sin deseo de daño. Agrupa los sentimientos de: desdén y desprecio; mientras que los antónimos son aprecio y estima.  Odio: La percepción de algo o alguien provoca un sentimiento negativo, de aversión o irritación continuada, que se prolonga con un movimiento en contra para aniliquilarlo, o un deseo de alejamiento. Agrupa los sentimientos de: aborrecimiento, animadversión, animosidad, antipatía, despecho, detestación, encono, enemistad, execración, fobia, malquerencia, manía, odio, ojeriza, rencor y resentimiento. Sus antónimos son: amor, simpatía y amistad. Tribu XI.- El bien de una persona provoca malestar en otra; agrupa los clanes de la envidia y los celos.  Envidia: La percepción del bien de una persona provoca un sentimiento negativo, de malestar, rabia o tristeza. Con frecuencia se considera a la otra persona culpable de ese malestar, humillación o desdicha. Agrupa a la envidia y sus antónimos son: el amor, la congratulación y la generosidad.  Celos: La presencia o los actos de un rival (real o imaginario) provoca un sentimiento de temor, irritación y envidia, por la amenaza de que pueda arrebatarle la posesión o el afecto de una persona, sobre la cual se proyectan sentimientos de inseguridad, sospecha y furia. Agrupando los sentimientos de celos y rivalidad y siendo el antónimo la confianza. Tribu XII.- Experiencia de la aparición de un peligro o de algo que excede la posibilidad de control del sujeto; agrupa los clanes de miedo, susto, horror y fobia.  Miedo: La percepción de un peligro o la anticipación de un mal posible provoca un sentimiento desagradable, acompañado de deseos de huida. Agrupa sentimientos afines de: aprensión, canguelo, hipocondría, miedo, pánico, pavor, temor y terror. Sus antónimos u opuestos son: esperanza. confianza, impavidez.  Susto: La percepción de algo imprevisto o que aparece bruscamente provocando un sentimiento negativo, intenso y breve, acompañado de incapacidad de reaccionar. Agrupa sentimientos afines de: alarma, sobrecogimiento, sobresalto y susto. Sus antónimos son: tranquilidad, seguridad y familiaridad.  Horror: La percepción de algo que sobrepasa la posibilidad de control, sea peligroso o no, provoca un sentimiento negativo, acompañado de incapacidad de reaccionar. Agrupa sentimientos afines de: espanto y horror. Sus antónimos son: calma y admiración. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 97  Fobia: Un objeto o una situación provoca un sentimiento negativo, una aversión intensa, incontrolable e irracional, que conduce necesariamente a conductas de evitación. Puede ir acompañada de ataques de ansiedad. Agrupa sentimientos afines de: agorafobia, claustrofobia, filofobia, fobia, fotofobia, hidrofobia. Sus antónimos son: agorafilia, claustrofilia, fotofilia, hidrofilia Tribu XIII.- Experiencia de cómo una previsión agradable resulta desmentida por los hechos; agrupa los clanes de decepción y fracaso.  Decepción: La percepción de un suceso que contraría las expectativas, justificadas o no justificadas, provoca un sentimiento negativo, al contrastar que los deseos y proyectos no van a cumplirse. Agrupa sentimientos de: chasco, decepción, desencanto, desengaño, desilusión, frustración. Sus antónimos son: Confirmación y satisfacción.  Fracaso: La percepción de no haber conseguido un resultado satisfactorio en algo emprendido provoca un sentimiento negativo al constatar que sus deseos y proyectos no van a cumplirse. Su antónimo es el éxito. Tribu XIV.- Experiencias derivadas de una evaluación positiva del futuro; agrupa los clanes de expectación, esperanza y confianza.  Expectación: Sentimiento de espera tensa, acompañada de interés, curiosidad, deseo o ilusión. Expectación. Su antónimo es el miedo y el desinterés.  Esperanza: Sentimiento agradable provocado por la anticipación de algo que deseamos y que se presenta como posible. Agrupa la esperanza y la ilusión y su antónimo son la desesperanza, la desilusión y el pesimismo.  Confianza: La creencia en la previsibilidad del comportamiento propio o ajeno provoca un sentimiento positivo, que anticipa un futuro carente de amenazas. Agrupa sentimientos de confianza y fe y su antónimo es la desconfianza. Tribu XV.- Experiencias derivadas de una evaluación negativa del futuro; agrupa los clanes de desesperanza y desconfianza.  Desesperanza: La creencia de que algo que deseamos no sucederá provoca un sentimiento negativo. Agrupa los sentimientos de Desesperanza y desesperación y sus antónimos son: esperanza e ilusión.  Desconfianza: La falta de seguridad en el comportamiento de algo o de alguien provoca un sentimiento negativo de miedo, falta de firmeza o inseguridad ante un futuro imprevisible. Sus sentimientos afines son: desconfianza, escama, recelo, y sospecha; mientras que su antónimo es la confianza. Cristina María Machado Arenós 98 Tribu XVI.- Experiencia de la pérdida del objeto de nuestros deseos o proyectos; agrupa los clanes de tristeza, melancolía, desamparo, compasión, nostalgia y resignación.  Tristeza: Una perdida, una desgracia, una contrariedad, que hacen imposible la realización de mis deseos o proyectos provocando un sentimiento negativo, acompañado de deseo de alejarse, de aislamiento y pasividad. Sus sentimientos afines son: aflicción, amargura, congoja, consternación, desdicha, desconsuelo, dolor, infelicidad, murria, pena, pesar, pesadumbre, tribulación. Su antónimo es la alegría.  Melancolía: Una causa desconocida, o una predisposición caracterológica, que provoca un sentimiento levemente negativo, acompañado de pasividad, deseos de aislamiento y, con frecuencia, de languidez y ensoñaciones. Agrupa sentimientos de melancolía y esplín y sus antónimos son: la alegría y la diversión.  Desamparo: La falta de compañía, de consuelo o de ayuda impide la realización de nuestros deseos y provoca un sentimiento in tensamente negativo de pérdida y desesperanza. EI sujeto echa en falta, con resignación, amargura u odio, la acción ajena que eliminaría el sufrimiento. Agrupa sentimientos de: abandono, desamparo, desolación y soledad. Sus antónimos son: amparo, ayuda, seguridad.  Compasión: El mal ajeno provoca un sentimiento negativo por simpatía con el que sufre. Agrupa sentimientos de: compasión, conmiseración, lástima y piedad; mientras que sus antónimos son: insensibilidad, dureza, inhumanidad, despiedad, crueldad, malignidad y sadismo.  Nostalgia: La lejanía de los seres y lugares queridos provoca un sentimiento negativo acompañado de deseos de regresar junto a ellos. Agrupa sentimientos de: añoranza, morriña, nostalgia, saudade. Su antónimo es la alegría.  Resignación: La pérdida del objeto de nuestros deseos o proyectos, a cualquier experiencia dolorosa que aceptarnos negándonos a luchar para evitarla, provoca un sentimiento negativo, frecuentemente acompañado de calma y desesperanza. Su antónimo es la rebeldía. Tribu XVII.- Experiencias derivadas de la aparición de algo no habitual; agrupa los clanes de sorpresa, pasmo, admiración, respeto, sentimiento estético, sentimiento cómico y sentimiento religioso.  Sorpresa: La percepción de algo nuevo, extraño, o de algo que aparece súbitamente provoca un sentimiento breve, que puede ser positivo o negativo y que concentra la atención sobre lo percibido. Agrupa los sentimientos de: asombro, extrañeza, sorpresa; y sus antónimos son: aburrimiento, habituación, familiaridad.  Pasmo: La percepción de algo nuevo y extraño que atrae y absorbe la atención de forma excesiva, provocando un sentimiento, que puede ser positivo o negativo, y que paraliza Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 99 la capacidad de reacción. Agrupa los sentimientos de: estupefacción, estupor, pasmo y perplejidad. Su antónimo es la indiferencia.  Admiración: La percepción de algo extraordinario provoca un sentimiento positivo, duradero, que atrae la atención y va acompañado de sentimientos de aprecio. Agrupa los sentimientos de: admiración, arrobo, embeleso, espanto, fascinación y su antónimo son el desprecio y el desinterés.  Respeto: La percepción de algo digno de alabanza y/o dotado de poder provoca un sentimiento positivo de sumisión no forzada. Agrupa los sentimientos de: adoración, devoción, respeto, reverencia y veneración; mientras que los antónimos son: desprecio y desinterés.  Sentimiento estético: La percepción de lo bello provoca un sentimiento positivo y el deseo de contemplación. No está lexicalizado en castellano.  Sentimiento cómico: La percepción de lo cómico, ridículo, humorístico, grotesco, produce sentimientos positivos, bienintencionados o malintencionados, de diversión, sorpresa y juego. No está lexicalizado en castellano.  Sentimiento religioso: La experiencia o las creencias religiosas provocan sentimientos positivos o negativos, respecto a la divinidad. Según los rasgos atribuidos a Dios, los sentimientos pueden ser de fervor, adoración, pánico, gratitud, confianza, veneración, devoción y éxtasis. Tribu XVIII.- Experiencias derivadas de la realización de nuestros deseos y proyectos; agrupa los clanes de satisfacción, alegría, júbilo y felicidad.  Satisfacción: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, acompañado de sosiego. Agrupa los sentimientos de: complacencia, contento, regodeo y satisfacción; mientras que los antónimos son: insatisfacción, deseo, ansia, descontento y decepción.  Alegría: El cumplimiento de nuestras expectativas, deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, acompañado de impresión de ligereza, y de ensanchamiento del ánimo. Agrupa los sentimientos de: alegría, animación, congratulación, gozo y diversión; mientras que los antónimos son: tristeza, descontento, aburrimiento y angustia.  Júbilo: El cumplimiento de un deseo provoca un sentimiento positivo, comunicativo y expansivo, que va acompañado de demostraciones externas. Agrupa los sentimientos de: alborozo, algazara, júbilo y regocijo; mientras que su antónimo es la tristeza.  Felicidad: El cumplimiento de nuestros deseos y proyectos provoca un sentimiento positivo, intenso y duradero, que se experimenta como plenitud porque no se echa en Cristina María Machado Arenós 100 falta ninguna cosa. Agrupa las sentimientos de: beatitud, dicha, éxtasis, felicidad y plenitud; mientras que sus antónimos son infelicidad y desdicha. Tribu XIX.- Experiencias provocadas por el bien que se ha recibido de una persona; agrupa el clan de la gratitud.  Gratitud: El bien recibido gratuitamente de otra persona provoca en sentimiento positivo, de benevolencia y deuda hacia ella. Agrupa los sentimientos de: agradecimiento, gratitud y reconocimiento; siendo su antónimo la ingratitud. Tribu XX.- Experiencia y deseo de un bien; agrupa los clanes de amor, amistad, amor erótico, cariño y filantropía.  Amor: La percepción de algo o de alguien despierta un sentimiento positivo de interés, armonía, deleite, que se continúa con un movimiento de atracción y deseo. Agrupa los sentimientos de: amor, afecto, apego, aprecio, bienquerencia, estima, fervor, predilección, querencia, querer y simpatía; mientras que sus antónimos son: odio, despego, antipatía, desprecio, malquerencia y desamor.  Amistad: Las cualidades de una persona provocan un sentimiento positivo, acompañado por el deseo de su compañía, de comunicación con ella, y de su bien. Agrupa el sentimiento de amistad y sus antónimos son la enemistad y la hostilidad.  Amor erótico: Las cualidades de una persona provocan un sentimiento positivo, acompañado de atracción, deseo sexual, deseo de ser querido o afán de conquista. Este sentimiento suele ir acompañado de otros sentimientos de exaltación, miedo, furia, preocupación y sus antónimos son: frialdad, desamor y desinterés.  Cariño: Las cualidades de una persona y un trato duradero provocan sentimientos positivos de apego y deseo de manifestarlo. Agrupa los sentimientos de: cariño y ternura; mientras que sus antónimos son: frialdad, indiferencia y desamor.  Filantropía: Sentimiento positivo hacia alguien, a quien tal vez no conozcamos, acompañado de deseo de ayudarle sin tener en cuenta sus cualidades y sin desear su compañía o la comunicación con ella. Agrupa los sentimientos de caridad, filantropía y solidaridad; mientras que sus antónimos son: misantropía e inhumanidad. Tribu XXI.- Experiencias derivadas de la evaluación positiva de uno mismo; agrupa los clanes de orgullo, pundonor y soberbia.  Orgullo: La conciencia de la propia dignidad provoca un sentimiento positivo de satisfacción y respeto hacia uno mismo. Agrupa los sentimientos de: altivez, autoestima y orgullo. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 101  Pundonor: La conciencia de la propia dignidad provoca un sentimiento positivo de satisfacción y el deseo de comportarse de la forma adecuada para merecer la admiración de sus conciudadanos (honra, gloria), o un premio material o espiritual (honor). Agrupa los sentimientos de: dignidad, pundonor y vergüenza; siendo sus antónimos: indignidad y desvergüenza.  Soberbia: La conciencia exagerada de la propia dignidad o valor provoca un sentimiento positivo, con frecuencia evaluado negativamente por la sociedad, acompañado de desdén hacia los demás, comportamientos de superioridad y deseos de ser alabado. Agrupa los sentimientos de: egolatría, inmodestia, soberbia y vanidad; siendo sus antónimos la humildad y la modestia. Tribu XXII.- Experiencias derivadas de la evaluación negativa de uno mismo; agrupa los clanes de inferioridad, autodesprecio, vergüenza y culpa.  Inferioridad: La percepción desfavorable de la propia imagen, al compararla con la imagen de los otros o del propio ideal, provoca un sentimiento negativo, acompañado de sentimientos de debilidad o impotencia. Agrupa los sentimientos de humildad e inferioridad; mientras que sus antónimos son: superioridad, orgullo y soberbia.  Autodesprecio: La evaluación negativa sobre uno mismo provoca un sentimiento negativo, de rechazo, enojo u odio contra uno mismo. Su antónimo es la autoestima y el orgullo.  Vergüenza: La posibilidad o el hecho de que los demás contemplen alguna mala acción realizada por el sujeto, alguna falta o carencia, o algo que debería permanecer oculto, provoca un sentimiento negativo, más o menos intenso, acompañado de deseo de huida o de esconderse. Agrupa los sentimientos de: apuro, bochorno, corte, embarazo, pudor, sonrojo, turbación y vergüenza; siendo sus antónimos: desvergüenza, seguridad y audacia.  Culpa: El recuerdo de una mala acción o de un daño causado provoca un sentimiento negativo de malestar y pesar. Agrupa los sentimientos de: arrepentimiento, contrición, culpa, escrúpulos, pesar y remordimiento; mientras que sus antónimos son: inocencia e irresponsabilidad. Sin embargo, esta amplia clasificación de sensaciones, en numerosos autores son consideradas como derivaciones unas de otras y en otros casos, no son consideradas como emociones, por lo que ante la diversidad de opiniones al respecto, hemos decidido emplear para nuestra investigación, la clasificación que estableció Ekman en 1972 y no la que realizó en 1999, por el hecho de que el propio autor considera que en esta última la lista de emociones básicas incluye un rango más extenso de las cuáles no todas están codificadas en músculos faciales, sino que necesitan del complemento de otras partes del cuerpo (Ekman, Cristina María Machado Arenós 102 1999a). De manera que la clasificación que vamos a emplear en nuestra investigación se basará en las siguientes emociones identificadas con posiciones de los músculos faciales: • Repugnancia. • Alegría. • Ira. • Miedo. • Sorpresa. • Tristeza. Estas emociones se describen de forma más detallada, basándonos en la Enciclopedia Larousse (1985), la Enciclopedia libre Wikipedia, el “Diccionario de los sentimientos” de José Antonio Marina y Marisa López Penas (1999), el “Diccionario Ideológico” de Julio Casares (1942) y la obra “Crisis Emocionales” de Conangla (2005), que definen estos sentimientos de la siguiente manera: • Asco, repugnancia, repulsa, o repulsión: La palabra asco no tiene raíz latina, sino que viene de sus propios derivados. De ahí que naciera como un sustantivo abstracto de asqueroso y ésta del latín escharasus, que significa lleno de escaras, es decir costras. Aunque para algunos estudiosos sobre la materia, la palabra “Asco” parece proceder de un antiguo vocablo del romance español, usgo “odio”, derivado a su vez del latín vulgar osicare “odiar”. Según la Real Academia Española de la Lengua asco viene de la palabra asqueroso, cuyas acepciones son: - " 1ª. m. Alteración del estómago causada por la repugnancia que se tiene a algo que incita a vómito. - 2ª. m. Impresión desagradable causada por algo que repugna". Desde un punto de vista sociológico e histórico-cultural, el asco es definido como: "un mecanismo social condicionado por la cultura y transmitido mediante la pedagogía, que emplea reflejos faciales y náuseas para preservar la identidad básica social, adquirida de forma prerracional" (Penning, 1984, 2). El asco es entendido como la emoción de la aversión negativa física, psicológica o moral, provocada por la percepción de fuerte desagrado, de repugnancia, rechazo y disgusto hacia una imagen, sabor, sustancias y objetos, como determinados olores de alimentos, excrementos, materiales orgánicos pútridos, o incluso personas que produzcan desagrado. A diferencia de otras formas menores de rechazo, el asco se expresa mediante violentas reacciones corporales como náuseas, vómitos, sudores, descenso de la presión sanguínea e incluso el desmayo. La ciencia trata el asco como una emoción elemental en lugar de como un instinto, puesto que no es innato, sino que se desarrolla mediante la socialización, adquiriéndose en el transcurso de los primeros años de vida. Se ha comprobado que los niños/as no sienten asco hacia sustancias, objetos u olores, pudiéndose meter en la boca por ejemplo, excrementos, insectos o lombrices. A diferencia de los adultos, que reaccionan con asco Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 103 frente a olores como los de excrementos o el sudor, los niños/as no manifiestan esta reacción hasta los tres años. El asco desempeña un papel importante en algunas fobias, puesto que se vive la experiencia de algo que se percibe como angustioso, insoportable y terrible pero la característica esencial de una fobia es el miedo, no el asco. El asco se origina en el cerebro en las amígdalas cerebrales, que pertenecen al sistema límbico, donde se procesan también otras emociones, siendo demostrado experimentalmente. Algunos investigadores consideran que la capacidad de sentir asco es genética, sin embargo el objeto del asco es variable y viene determinado por la cultura. La reacción del asco no es un instinto innato, sino que es adquirida mediante el ejemplo de otros, especialmente de los padres/madres y está por tanto influida culturalmente. La biología evolutiva considera que tiene sentido sobre todo con respecto al tacto y la alimentación, puesto que las fuentes de alimentación no son idénticas en cada cultura y con el transcurso de la evolución cambian sin cesar. Los productos animales son los que tienen mayor potencial de provocar asco en todo el mundo, a diferencia de las plantas y los objetos inanimados. Sin embargo la reacción de asco no está presente en los animales, en opinión de los principales investigadores, aunque reaccionan considerablemente ante experiencias gustativas desagradables, y la mayoría de especies lo hace mediante reflejos faciales o incluso mediante vómitos, que si tienen náuseas tras probar determinados alimentos, pueden desarrollar una aversión permanente a ese alimento. Algunos investigadores interpretan estas señales como síntomas de asco, aunque otros las consideran como el resultado de una experiencia gustativa insatisfactoria. Desde el punto de vista fisiológico, se produce un reflejo facial, salivación, náusea y en casos extremos caída de la presión sanguínea y desmayos. La sensación de asco es distinta para cada individuo y no se sabe con seguridad qué función evolutiva cumple el asco. Si bien hay cosas que le provocan asco a la generalidad de las personas, otras dependen de la sensibilidad de cada uno/a, como quien siente asco frente a determinadas comidas y otros la saborean. En ello influye mucho los imperativos culturales y el ambiente en que la persona se ha educado, criado y crecido. Algunos científicos sostienen que el origen de la emoción radica en una reacción defensiva contra determinadas sustancias incomestibles. La psicóloga Anne Schienle supone que el asco junto a los reflejos faciales, se originan y por lo tanto sirven, para evitar la aceptación de alimentos no comestibles o nocivos. También podemos sentir asco al enterarnos de algún hecho que contraría ostensiblemente nuestros valores o moral, como ocurre con ciertas prácticas sexuales no convencionales, o con algunas conductas socialmente impropias, como también con respecto a actitudes que violan normas religiosas o jurídicas. Sin embargo esta emoción, donde las sensaciones fisiológicas son más patentes, puede ser usada como terapia, desde el componente terapéutico y se utiliza en tratamientos basados en condicionamiento aversido, provocándoles al individuo un rechazo hacía aquello que no puede dejar de consumir, o tomar, y es perjudicial para su salud. De ahí que varias técnicas de dejar de fumar utilicen el asco como terapia para conseguir dicho objetivo (Becoña, 1985). La nariz se arruga y los labios superiores se elevan, mientras que las comisuras descienden. Cuando el asco es muy fuerte, la lengua sale de la boca sutilmente. Ligera Cristina María Machado Arenós 104 contracción del músculo que frunce la nariz y estrecha los ojos. El gesto de la nariz arrugada es simultáneo al de la elevación del labio superior. • Alegría, o complacencia: La palabra alegría deriva del latín alicer-alecris, que significa vivo y animado. Es una de las emociones básicas, junto con el miedo, la ira, el asco, la tristeza y la sorpresa. Ya desde los antiguos filósofos, como Aristóteles, la definían como el significado y el propósito de la vida, el sentido de la existencia humana. Alegría, es el grato y vivo movimiento del ánimo, constituyendo a la vez un íntimo sentimiento de satisfacción que resulta de la posesión de un bien, sea real o imaginario. Está en directa proporción con el valor del agradecimiento, puesto que implica una postura de reconocimiento de bienes recibidos por nosotros o por quienes amamos. Ya que la fuente más común, más profunda y más grande de la alegría es el amor, al implicar también una relación con los demás. Es una emoción que tiende a compartirse, a ser expresada, a ser vivida con los otros. Para Helen Keller (2007) la alegría es definida como una emoción que se logra a través de la fidelidad hacia un propósito valioso. Es “el cumplimiento de nuestras expectativas, deseos y proyectos, que provoca un sentimiento positivo, acompañado de impresión de ligereza, y de ensanchamiento del ánimo” (Marina y López, 1999, 442). Así como para Johnmarshall Reeve la alegría es el sentimiento positivo que surge cuando la persona experimenta una atenuación en su estado de malestar, cuando consigue alguna meta u objetivo deseado, o cuando la persona tiene una experiencia estética. También se puede definir como el estado de ánimo más confortable por el que se puede pasar a la tristeza, siendo ésta un factor importante, puesto que sin ella no se podría sentir la alegría, y según estudios médicos la alegría ayuda al mejoramiento de la salud. Es una emoción muy relacionada con la creatividad y ligada a la automotivación, proporcionando al individuo energía parar moverse, trabajar, cantar y explorar (Fleurquin, 1995). La alegría es un estado interior fresco y luminoso, simbolizándose en el color cian o amarillo, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición, que hace a la persona ser más creativa, exitosa, energética, etc. La alegría es una emoción, la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos. De ahí que se agrupe en acciones positivas como: la dicha, disfrute, alivio, deleite, estremecimiento, éxtasis, gratificación. Ésta hace que se multiplique la actividad de la parte del cerebro que se encarga de suspender transitoriamente los sentimientos negativos y de apaciguar los estados que crean preocupación, aumentando la energía. Aporta tranquilidad para que el cuerpo se recupere a más velocidad, de la excitación biológica causada por las emociones agitadoras. El organismo está mejor preparado para encarar cualquier tarea, con buena disposición y estado de descanso general. "Cuando nos alegramos por lo bueno de los demás, hablamos de sentimientos de congratulación, celebración o felicitación. La alegría entonces, nos mueve a expresar al otro la satisfacción que sentimos por todo lo bueno y agradable que le ha sucedido, es una alegría compartida y generosa" (Conangla, 2005,190). Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 111 Sorprender era originariamente un término militar que significaba: coger por encima al enemigo, ya fuese mediante una emboscada desde lo alto de un desfiladero, o cayendo sobre él mientras dormía en el campamento. El siguiente paso semántico fue evidentemente el de cogerle desprevenido, de improviso, de repente, tanto por encima como aun mejor por detrás, e incluso por delante en forma de innumerable ejército. Así mismo, la propia sorpresa en francés surprise, nació con el significado de desagradable. Era lo que caía de improviso sobre las menguadas arcas de campesinos y artesanos en forma de impuesto extraordinario, de donde no tardó en convertirse en la acción de sorprender, coger por sorpresa, que es lo que experimenta el incauto trabajador cuando descubre que debe pagar a Hacienda el doble de lo que estimaba. Por lo tanto, sorprender en aquel tiempo se traducía por “sobrecoger”, y al igual que éste no tardó en adquirir el sentido de intimidar, sobresaltar, causar alarma, que era la emoción que embargaba a las víctimas de la sorpresa. Sin embargo, hoy en día equivale a causar asombro y conmoción por cualquier motivo inesperado y repentino, ya fuera fastidioso o maravilloso. La sorpresa espontánea o involuntaria, es la emoción más breve puesto que con frecuencia es expresada en sólo una fracción de segundo y puede fundirse y ser seguida con otras emociones, como el miedo o la alegría. Se caracteriza por las cejas levantadas, colocándose curvas y elevadas, la piel estirada debajo de las cejas, arrugas horizontales en la frente, párpados abiertos, con el párpado superior elevado y el inferior bajado, con lo que el blando de los ojos suele verse por encima del iris. La intensidad de la sorpresa está relacionada con la caída de la mandíbula, que cae abierta, de modo que los labios y los dientes queden separados, pero no hay tensión ni estiramiento de la boca. Sin embargo, algunas personas no abren la boca durante esta emoción. Ya que este gesto permite un mayor alcance visual y mayor iluminación entrando más luz en la retina, lo que ofrece más información ante un suceso inesperado, para que la persona perciba lo que ocurre y prepare el plan de acción más adecuado. La sorpresa reúne emociones como: asombro, estupefacción, maravilla y shock. • Tristeza: La palabra tristeza viene del latín tristitĭa, que significa tristeza y cuya etimología ha sido objeto de toda clase de especulaciones, puesto que no parece conectada con ninguna otra palabra. El origen remoto de esta palabra se encuentra probablemente en la onomatopeya "tr", que imita el sonido de los pequeños objetos al romperse. De ella habría nacido la raíz indoeuropea tero tre-, que significa frotar, restregar. Pero cuando se frota algo, se va desgastando, por lo que adquirió la acepción de consumir y roer. Como resultado, la raíz evolucionó al intensivo treis-, con sus variantes treisky treist-, que significa aplastar, machacar. En este punto, la raíz sufre un giro metafórico, y de aplastar el grano pasa a significar aplastar a los enemigos. El triste de entonces no es el ser apático y pasivo con el que lo asemejamos ahora, sino alguien sumamente nervioso e incluso violento, que lejos de tener el alma deshecha está dispuesto a deshacer almas y cuerpos. En las lenguas germánicas y célticas su carácter se dulcifica, y sólo se fijan en el coraje que muestra en el combate, evolucionando la raíz a dreist, que significa valiente, audaz, atrevido. Pero en el resto de lenguas, lo que deja huella es su rabia y crueldad, su Cristina María Machado Arenós 112 determinación de hacer daño, de machacar sin piedad a sus rivales. De ahí que el triste es aquel dispuesto a causar el máximo dolor y sufrimiento posible. Aun hoy día, el italiano conserva un eco de aquellos tiempos al diferenciar la tristezza, que significa tristeza, melancolía, pesadumbre, de la tristizia, que significa atrocidad, ferocidad, e inhumanidad. En castellano, tristeza es una de las emociones básicas del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa, definiéndose como "El sentimiento introvertido de impotencia y pasividad" (Conangla, 2005,231). Considerándose como “una pérdida, una desgracia, una contrariedad, que hace imposible la realización de nuestros deseos o proyectos y que provoca un sentimiento negativo, acompañado de deseo de alejarse, de aislamiento y pasividad” (Marina y López, 1999, 440). Se trata de un estado afectivo provocado por un decaimiento de la moral. Es un sentimiento que afecta a todas las personas, pero varía en función de éstas, ya que mientras algunas personas se ponen tristes de vez en cuando, otras las experimentan con bastante frecuencia. Es la expresión del dolor afectivo mediante el llanto, el rostro abatido, la falta de apetito, etc. A menudo este sentimiento surge cuando las expectativas personales no se ven cumplidas, o cuando las circunstancias de la vida son más dolorosas que alegres. De ahí que la emoción contraria sea la alegría. La tristeza puede ser un síntoma de depresión, que se caracteriza, entre otras cosas por: abatimiento general de la persona, descenso de la autoestima y sentimientos de pesimismo, desesperanza y desamparo. Sin embargo, es importante no confundirla con la depresión, puesto que ésta si tiene tratamiento médico y la tristeza no. La tristeza es una emoción normal e incluso en muchas ocasiones y situaciones de la vida necesaria para la elaboración de un duelo. (Conangla, 2005). Por lo tanto, la severidad, la duración y la presencia de otros síntomas son lo que diferencian la depresión clínica de la tristeza. En psiquiatría, se habla de tristeza patológica cuando hay una alteración de la afectividad en que se produce un descenso del estado de ánimo, que puede incluir también pesimismo, desesperanza y disminución de la motivación provocando una reacción física y emocional ante un dolor psíquico relacionado con la percepción de la perdida de algo valioso como puede ser una persona, un objeto, una situación o el fracaso de no alcanzar una meta. Los síntomas de la tristeza son: llorar, nervios, rencor y decaimiento moral. En la tristeza se reúnen emociones negativas como: depresión, aflicción, autocompasión, melancolía, desaliento, desesperanza, pena, duelo, soledad, depresión y nostalgia. Provocan el descenso de energía y con ello la pérdida del deseo por las actividades. Tiene como objetivo contribuir a adaptarse a una pérdida significativa (resignación), funcionando más lento el metabolismo. Así como la necesidad de permanecer en cama todo el día, insomnio, falta de apetito, e incluso dolores y molestias que parecen producirse sin causa aparente. Además, esta emoción contiene connotaciones sociales, puesto que las demás personas de alrededor la interpretan como petición de ayuda, lo que sin duda favorece el apoyo social y la unión entre persona allegadas. Sin embargo, los sentimientos leves de tristeza debido a una frustración o pequeño disgusto, pueden llegar a ser positivos al incentivar el desarrollo personal y la automotivación, ya que le sirve a la persona de impulso para seguir adelante. Los ángulos interiores de los ojos hacia arriba. Caen los párpados superiores y el entrecejo se arruga, con la piel de las cejas forma un triángulo, en el que el ángulo interior Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 113 del párpado superior aparece levantado. Los labios se estiran horizontalmente, mientras que las comisuras de los labios se inclinan hacia abajo, o los labios tiemblan. Es una emoción muy duradera. Cada una de estas emociones son las respuestas que las personas puedan dar ante la percepción elaborada en el cerebro como resultado de la información recibida de cualquiera de los sentidos. 2.4.4.1. Músculos de la expresión facial La musculatura empleada por todas las personas para poder expresar sus emociones es la podemos encontrar de manera detallada en la web de la Dra. Sindy Vargas: http://www.slideshare.net/sindyvargas/msculos-de-la-expresin-facial#btnNext. Según esta autora, los músculos de la expresión facial los podemos dividir dependiendo de su localización y funciones en cuatro grandes grupos: a) Músculos Epicraneanos:  Músculo occipitofrontal (si se contrae solo el vientre frontal eleva las cejas y forma arrugas en la frente dando la expresión de sorpresa, admiración, atención y espanto o susto; por el contrario si se contrae el vientre occipital, la piel y la aponeurosis se desplazan hacia atrás).  Músculo tempoparietal (se encarga de la elevación de las orejas, abrir los parpados y de recoger la frente). b) Músculos Periorbitarios y Palpebrales:  Músculo orbicular del ojo (cierre enérgico de los párpados).  Músculo corrugador superciliar (desplaza las cejas medial e inferiormente, creando arrugas verticales sobre la nariz y arrastra la ceja hacia abajo cuando se contrae).  Músculo depresor de la ceja (tira de la porción medial hacia abajo y provoca arrugas transversas del puentes de la nariz y frunce el ceño). c) Músculos Nasales:  Músculo prócer (tira de la porción medial hacia abajo y provoca arrugas transversas del puente de la nariz y frunce el ceño).  Músculo nasal (la porción alar deprime el ala de la nariz lateralmente, dilatando la abertura nasal anterior y la porción transversal arruga la piel de la nariz).  Músculo depresor del tabique nasal (estrecha el orificio de las narinas y desciende el ala de la nariz). d) Músculos Mucolabiales: Cristina María Machado Arenós 114  Músculo orbicular de la boca (como esfínter de la boca, comprime y desplaza hacia delante los labios).  Músculo buccinador (comprime las mejillas contra molares durante la masticación y deglución y también se contrae al silbar o aspirar).  Músculo elevador del labio superior y del ala de la nariz (dilatador de la nariz y elevador del labio superior).  Músculo elevador del ángulo de la boca (elevador del ángulo de la boca).  Músculo cigomático mayor (tracciona superior y lateralmente al ángulo de la boca al reír o sonreír).  Músculo cigomático menor (eleva el labio superior en casos de alegría y deprime el surco nasolabial en casos de tristeza).  Músculo Risorio (tracciona lateralmente la comisura labial al reír).  Músculo depresor del ángulo de la boca (desciende la comisura labial, expresa tristeza y disgusto).  Músculo depresor del labio inferior (desciende el labio inferior).  Músculo mentoniano (tracciona hacia arriba la piel del mentón elevando la barbilla). 2.4.5. RECONOCIMIENTO FACIAL El reconocimiento facial es una aplicación dirigida por ordenador que identifica automáticamente a una persona en una imagen digital. Esto es posible mediante un análisis de las características faciales del sujeto extraídas de la imagen o de un fotograma clave de una fuente de video, y comparándolas con una base de datos. Sin embargo, parte de ese reconocimiento facial no se limita exclusivamente a reconocer o identificar una cara respecto a una base de datos, sino que en el siglo pasado ya se comenzaron a realizar estudios en los que ese reconocimiento facial se empleó para poder identificar ciertas características del rostro con determinadas emociones. “El objetivo de un sistema de reconocimiento de caras es, generalmente, el siguiente: dada una imagen de una cara "desconocida" (o imagen de test) encontrar una imagen de la misma cara en un conjunto de imágenes "conocidas" (conjunto de entrenamiento). Esto, que es tan sencillo de decir, plantea unas terribles dificultades para su implementación en un sistema automático. Las personas reconocemos las caras con gran facilidad, rapidez e incluso en circunstancias adversas de iluminación, orientación y otros factores. Sin embargo los sistemas automáticos de reconocimiento por ordenador todavía están muy lejos de la efectividad del cerebro humano, aunque los resultados son esperanzadores. Las mayores dificultades a las que se puede enfrentar un sistema de reconocimiento de caras son: las variaciones en la expresión de las caras, las variaciones en las condiciones de iluminación y las rotaciones en profundidad. Las rotaciones en profundidad son aquellas en que la cara no gira en el plano de la imagen y por lo tanto parte de la cara puede quedar oculta. A pesar de la gran variedad de sistemas existentes, todo sistema de reconocimiento facial puede dividirse en tres partes: Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 115 1. Pre-procesado de las imágenes: consiste en intentar compensar todo lo que puede provocar que dos imágenes genes de la misma cara sean diferentes. Esto incluye normalizar el tamaño y el contraste de la imagen. A veces también se intentan compensar los cambios de iluminación, la rotación y otras características de la imagen que pueden perjudicar los resultados del sistema. 2. Extracción de características: en esta fase se extraen una serie de valores característicos de cada imagen, como pueden ser los coeficientes de algún desarrollo, la salida de un filtro, etc. Independientemente de su origen estos valores deben intentar caracterizar con la mayor exactitud cada cara (lo que se considera eficiencia) y, al mismo tiempo, deben tener capacidad de discriminación. Esto significa que los valores extraídos de las imágenes de una cara y los de las imágenes de otras cara deben formar dos grupos lo más compactos y separados posible. 3. Comparación de características: se comparan los valores característicos de la imagen de test (la que se quiere reconocer) con los de las imágenes de entrenamiento y se calcula una medida de semejanza en base a diversos métodos. La imagen que más semejante sea a la de test se considerará que es de la misma persona” (Lorente, 1998,13) Las técnicas de reconocimiento de caras pueden clasificarse en tres grandes grupos, en función de los métodos que utilicen para el reconocimiento de las características de la cara:  Técnicas basadas en la extracción de características geométricas de la cara como las posiciones relativas y dimensiones de elementos como cejas, ojos, nariz, boca y contorno de la barbilla principalmente.  Técnicas basadas en procedimientos de “template matching” (emparejamiento de plantillas), en las que zonas de la imagen son comparadas con zonas equivalentes de otra imagen utilizando alguna distancia para poder calibrar su grado de semejanza o discrepancia. Los sistemas que utilizan este tipo de técnicas carecen de la fase de extracción de características, puesto que utilizan directamente la información de niveles de gris (o color) de los pixels de la imagen.  Técnicas basadas en la aplicación de transformaciones: las características de la imagen son los coeficientes resultantes de aplicar algún procedimiento numérico o alguna transformación. Las expresiones faciales de las emociones principales del ser humano, citadas anteriormente, además de ser fácilmente identificables, son buenos indicadores conductuales de la emoción, quizás, entre otras razones, por su importancia para la comunicación y la regulación de las interacciones sociales con los de su misma especie (Preuschoft, 2000). De todas las formas de comunicación no verbal, las expresiones faciales emocionales son las que más información ofrecen del estado emocional de otras personas. Los primeros estudios sobre las expresiones faciales de las emociones se remontan a Darwin (1809–1882), pero especialmente en las décadas de los años 20 y 30 del siglo XX, fue cuando se empezó a investigar más sobre este tema, como un campo de estudio Cristina María Machado Arenós 116 fascinante, en el que autores como Tomkins, Izar y Ekman han asumido el carácter innato de las acciones faciales como reflejo de las emociones (Chóliz, 1995). Uno de los primeros experimentos fue elaborado por el Doctor Duchenne (1806– 1875), que aplicó pequeñas descargas eléctricas en los músculos faciales para generar determinadas expresiones. Gracias a ello, hoy se conoce que el músculo orbicular (orbicularis oculi), de difícil control voluntario, produce las características arrugas alrededor de los ojos que sólo aparecen cuando nuestra sonrisa es genuina y no fingida (“la sonrisa de Duchenne”). Sin duda, este procedimiento generó un papel relevante para la expresión facial en la respuesta emocional, como posteriormente quedó plasmado en la hipótesis del feedback facial (Tomkins, 1979), donde se postuló que la actividad de la musculatura facial era la responsable principal de la experiencia emocional, a través de un feedback sensorial muscular. Según esta hipótesis, los gestos faciales podían evocar reacciones afectivas en la persona que los realizaba. Lo que supuso un punto de partida en el estudio sistemático de la expresión facial, proporcionando un valor funcional a los diferentes músculos faciales que, como unidades de acción, podrían ser utilizados para clasificar las diferentes emociones (Ekman, 2003). Función que se encargó de desarrollar mediante el Sistema de Codificación de la Acción Facial (FACS) para poder medir objetivamente cualquier conducta expresada por el rostro. Este sistema permite hacer una interpretación exacta de la expresión facial, distinguiendo entre 44 unidades de acción, definidas como las unidades mínimas que se pueden separar anatómicamente, así como visualmente. Cada expresión facial puede desglosarse en una o varias unidades de acción. El FACS también permite especificar exactamente cuándo empieza y cuándo termina cada movimiento facial, así como su intensidad. Los trabajos de Ekman y Friesen ofrecen un sistema objetivo de medir la expresión facial emocional. Por este motivo, este instrumento ha sido uno de los más utilizados en la investigación sobre la conducta facial. (Ekman y Friesen, 1976). El FACS determina las acciones musculares que están relacionadas con los distintos tipos de emociones, así como el papel tan fundamental que puede llegar a desempeñar la interpretación de las expresiones faciales (Fernández-Dols y Carroll, 1996). Parte de las teorías neodarwinianas sobre el origen de la emoción, que suponen la existencia de circuitos cerebrales específicos para la expresión y comprensión del afecto y se considera que estos comportamientos son innatos y filogenéticamente determinados. A partir de este punto, la mayoría de las investigaciones señalaron que el hemisferio cerebral derecho muestra una mayor implicación que el izquierdo, así como en el caso de la expresión emocional y en todas las emociones analizadas. No obstante, algunas investigaciones concluyeron que el hemisferio izquierdo es el dominante en el caso de la expresión de emociones positivas y el hemisferio derecho sólo en las negativas (Loetches et al., 2004). De ahí que respecto a las investigaciones realizadas sobre la producción de expresiones faciales en relación a la inervación con los hemisferios cerebrales, se afirme que la porción inferior, derecha o izquierda de la cara, está inervada principalmente por el hemisferio cerebral contralateral; lo que se ha tomado la intensidad de la expresión entre una y otra mitad de la cara, como un posible índice de lateralización cerebral, , estimulada y medida a partir de diferentes situaciones experimentales. Esta afirmación se ha basado en el conocimiento de que la porción inferior de la cara, derecha o izquierda, está inervada principalmente por el hemisferio cerebral contralateral. De este modo, una mayor Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 117 intensidad de la expresión en una mitad del rostro permite suponer también una mayor implicación del hemisferio cerebral del lado opuesto (Rinn, 1984). También se ha constatado en diversas investigaciones (Adolphs et al., 1994; Phillips et al., 1998; Royer, Martina y Paré, 2000), que determinados núcleos del complejo amigdalino son esenciales en la percepción del significado afectivo y en la expresión de determinadas emociones. El carácter universal de la expresión facial de las emociones se ha intentado establecer en relación a la particularidad entre una determinada lesión o alteración neurológica, así como la mayor o menor capacidad o competencia para producir de forma espontánea, voluntaria o por imitación expresiones faciales de emociones. De ahí que se haya puesto de manifiesto, en varias investigaciones, tanto estudios transculturales como en estudios con personas ciegas congénitas. Los estudios transculturales muestran como los individuos de diferentes culturas con escaso contacto entre sí, revelan las mismas expresiones faciales para el conjunto de emociones básicas en situaciones similares (Fridlund, 1994). Por otra parte, los estudios con personas ciegas congénitas también indican que la ausencia de contacto visual no imposibilita la exposición de estas mismas emociones (Ortega et al., 1983). Estos hechos con carácter universal confirman su origen innato, y en este sentido, los estudios sobre reconocimiento y expresión de emociones en lactantes humanos y en primates no humanos constituyen una fuente de datos fundamental para esta investigación (Loetches et al, 2004). Por otro lado, en sujetos sin ninguna alteración ni patología, se ha utilizado como un posible índice de lateralización cerebral la intensidad de la expresión entre una y otra mitad de la cara, inducida y medida a partir de diferentes situaciones experimentales. Esta aproximación se ha basado en el conocimiento de que la porción inferior, derecha o izquierda, de la cara está inervada principalmente por el hemisferio cerebral contralateral. De este modo, una mayor intensidad de la expresión en una mitad del rostro permite suponer también una mayor implicación del hemisferio cerebral del lado opuesto (Rinn, 1984). No obstante, la discriminación de los rasgos expresivos característicos de las emociones, no constituye un indicador directo de la habilidad para reconocer el significado afectivo que conllevan dichas expresiones. Por ello, otras investigaciones han investigado sobre los procedimientos específicos que requieren la percepción categorial de la expresión, independientemente del modelo que exprese la emoción y la intensidad de la misma. Los resultados expresan que en torno al primer semestre de vida, se percibe cada expresión facial como una categoría diferenciada del resto, por sus rasgos distintivos más que por otras características de los estímulos (Caron, Caron y McLean, 1988; Ludemann y Nelson, 1988; Serrano, Iglesias y Loeches, 1995; De Haan y Nelson, 1997). Pero parece que existen más dificultades cuando la categorización de las expresiones se hace atendiendo a la región de los ojos que cuando se atiende a la región de la boca, sucediendo lo contrario cuando se pretende reconocer la identidad facial (Davies, Ellis y Shepherd, 1978; Field y Walden, 1982; Haig, 1986). La capacidad para reconocer, discriminar y categorizar expresiones faciales emocionales emergen a lo largo de la infancia de la persona, principalmente a lo largo del primer año de vida, apreciándose una progresión mucho más gradual en el tiempo que abarca la adolescencia (Pascalis, De Haan y Nelson, 2002). De ahí la importancia que se mencione a los lactantes para investigar sobre el estudio de las percepciones de expresiones faciales en las emociones. En los estudios sobre la percepción de expresiones faciales que Cristina María Machado Arenós 118 comprenden el periodo de la lactancia se han utilizado dos procedimientos en los que la medida seleccionada ha sido el tiempo de fijación visual. Estos dos procedimientos son el paradigma de habituación visual y el paradigma de preferencia visual (Oster, 1981; Campos et al., 1983). El primero de ellos se inicia con una fase de familiarización en la que se muestra una expresión facial durante los ensayos suficientes como para que el tiempo de fijación visual disminuya. A esta fase le sigue la fase de discriminación, en la que se presenta una expresión facial distinta, donde cabe esperar si el niño/a distingue la diferencia entre la expresión habituada y la nueva, y si aumenta el tiempo de fijación visual a esta última. Mientras que en el procedimiento de preferencia visual, se muestran simultáneamente dos expresiones faciales iguales durante varios ensayos y se estima el tiempo que atiende a cada una de ellas. Cuando desciende la fijación a las dos expresiones, se varía una y se estima si hay un incremento en el tiempo que el niño/a mira a la expresión nueva. Se asume que el aumento en el tiempo de fijación implica que existe una diferencia entre las dos expresiones faciales. Dependiendo de los objetivos de la investigación, ambos paradigmas ofrecen la posibilidad de variar las características de los estímulos mostrados, de manera que las expresiones diferentes pueden corresponder a la misma persona, a distintas personas, a intensidades diferentes de la misma expresión, o se pueden combinar las dimensiones de identidad facial, tipo de emoción e intensidad de la misma. Los resultados obtenidos mediante las medidas de fijación visual enseñan que los lactantes son capaces de diferenciar las distintas emociones básicas, desde los primeros meses de vida, discriminando las expresiones faciales de las emociones básicas entre los tres y los seis meses de edad (Young-Browne, Rosenfeld y Horowitz, 1977; Nelson, Morse y Leavitt, 1979; Schwartz, Izard y Ansul, 1985; Nelson, 1987; Caron, Caron yMcLean, 1988; Iglesias, Loeches y Serrano, 1989; Montague y Walker-Andrews, 2001). Sin embargo para otros estudios esta capacidad para discriminar se basa en la percepción de los rasgos expresivos definitorios de la emoción, más que en aspectos físicos de los estímulos que se presentan (Caron, Caron y Myers., 1985; Ludeman y Nelson, 1988; Kestembaum y Nelson, 1992; WalkerAndrews, 1997; De Haan, Pascalis y Johnson, 2002; Bornstein y Arterberry, 2003). La discriminación de los rasgos expresivos característicos de las emociones, no constituye un indicador directo de la habilidad para reconocer el significado afectivo que conllevan dichas expresiones. Por ello, algunos estudios han investigado esta cuestión a través de procedimientos específicos que requieren la percepción categorial de la expresión, independientemente del modelo que exprese la emoción y de la intensidad de la misma. El rostro es reflejo de las emociones, y éstas nos permiten inferir las causas que las originaron con una clara utilidad en diferentes ámbitos. No debemos olvidar que la función de la expresión facial de las emociones ya no se limita a informar de posibles peligros o a facilitar la integración grupal. En el ámbito social surgen matices en la percepción e interpretación de la expresión facial que son reflejo de la diversidad y complejidad de nuestras motivaciones, necesidades y, por lo tanto, del contexto personal y cultural que las engloban. De esta manera, podemos concluir que los sistemas de codificación y clasificación de la expresión facial son un instrumento idóneo para entender, las vías de comunicación no verbal. (Gordillo et al., 2013). Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 119 2.4.5.1. Reconocimiento facial en el envejecimiento Una de las incógnitas que se plantean en la presente investigación, es precisamente si este proceso de adquisición del reconocimiento facial, que se adquirió desde edades muy tempranas, se va perdiendo al envejecer, o sigue manteniéndose. Las investigaciones más recientes sobre el procesamiento emocional en personas mayores se han desarrollado en base a dos enfoques teóricos diferentes y, aparentemente, contradictorios. El primero es el enfoque sociocognitivo de las emociones propuesto y desarrollado por Carstensen (Cartensen et al., 1995), en su teoría de la selectividad socioemocional. Según esta autora, la edad va emparejada comúnmente a una disminución del contacto social, lo que refleja un proceso selectivo mediante el cual las personas mayores descartan de su entorno social las relaciones irrelevantes y mantienen las más significativas. Hay tres metas estables a lo largo de la vida, las relacionadas con el conocimiento, con el concepto que las personas tienen de sí mismas y con la regulación de las emociones. Estos tres tipos de metas adquieren mayor o menor importancia según los diferentes períodos de edad (Carstensen et al., 1999) y de la percepción del tiempo que les queda por vivir. En la vida afectiva de las personas mayores, muestran con mayor frecuencia las emociones positivas e inhiben las negativas, como consecuencia de una mayor comprensión y conocimiento de las relaciones sociales. El segundo enfoque en el estudio de las emociones en el envejecimiento es el neuropsicológico, que relaciona determinadas áreas cerebrales con el procesamiento de la información con contenido emocional. Este tipo de procesamiento consiste básicamente en identificar el contenido emocional de los estímulos de nuestro entorno y producir la respuesta adecuada o adaptativa a estos estímulos. En este sentido, la principal preocupación ha sido poder determinar las áreas cerebrales que están implicadas en el procesamiento emocional. El circuito límbico, que incluye las regiones ventrales del giro cingulado anterior, la corteza prefrontal ventromedial, el estriado ventral y el núcleo dorsomedial del tálamo, se consideran especialmente importantes para la identificación de la información emocional (Alexander, Crutcher y DeLong, 1990), en particular, regiones como la amígdala y la ínsula, que están directamente relacionada con este sistema. La amígdala, situada en la parte anterior del lóbulo temporal del cerebro, juega un papel importante en la identificación de caras y miradas (Davis y Whalen, 2001) y en la identificación de las expresiones emocionales. Las lesiones en esta zona cerebral hacen que el individuo pierda el sentido de la responsabilidad social, además de la capacidad de concentración y abstracción. En algunos casos, aunque la consciencia y algunas funciones cognitivas como el habla quedan intactas, el individuo ya no puede resolver problemas, ni siquiera los más elementales. El enfoque neuropsicológico explica, por tanto, cuál es el sustrato neurológico de los distintos componentes de la respuesta emocional. En concreto, los daños en estas zonas cerebrales son una de las causas principales de la dificultad para controlar las emociones en el envejecimiento, y sugiere que la capacidad de procesar emociones se va perdiendo progresivamente con la edad. Resumiendo, estos dos enfoques estudian distintos aspectos de las emociones en el envejecimiento y llegan a conclusiones diferentes sobre los cambios producidos en el procesamiento emocional (ganancias/pérdidas). La emoción es un proceso complejo que abarca distintos componentes. Uno de éstos es el componente subjetivo, es decir, lo que las Cristina María Machado Arenós 120 personas sienten o piensan. El enfoque sociocognitivo se ha preocupado por estudiar básicamente este componente, y sugiere que no sólo no se deteriora con la edad, sino que incluso mejora. Bajo ese punto de vista, el componente subjetivo parece ser el menos afectado por los cambios fisiológicos producidos por el envejecimiento. Por el contrario, el enfoque neuropsicológico, interesado fundamentalmente en el procesamiento del contenido emocional de los estímulos, sostiene que en el envejecimiento, tanto normal como patológico, hay un cambio en la identificación de las emociones de carácter negativo generado por el deterioro de determinadas áreas cerebrales. Se relacionan, por tanto, las consecuencias de los cambios fisiológicos derivados del envejecimiento y sus consecuencias en la vida afectiva de las personas. En síntesis, los dos enfoques parecen aceptar que con la edad acontece un cambio respecto a las emociones de carácter negativo; sin embargo, difieren en la interpretación de estos hechos. Un intento de integrar ambas posturas es el ofrecido por el trabajo de Mather (Mather et al., 2004), que sugieren que en las personas mayores hay una menor activación de la amígdala para las emociones negativas con respecto a los positivas, a diferencia de los jóvenes, que no muestran este patrón diferencial. En este estudio se muestra que, con los años, la amígdala es menos sensible para las emociones de carácter negativo, mientras que mantiene un adecuado nivel de activación para las de contenido positivo (García, Fusari y Ellgring, 2008). Entre las investigaciones sobre el envejecimiento, el estudio del reconocimiento facial de las emociones es relativamente reciente. Un estudio pionero sobre el reconocimiento de las expresiones emocionales en las personas mayores fue el realizado por Malatesta y otros (Malatesta et al.,1978), en el que señalaron que las personas mayores identificaban peor las expresiones faciales que los jóvenes. Posteriormente, Moreno et al. (1993) analizaron las respuestas de tres grupos de edad a la serie de rostros del Picture of Facial Affect (Ekman y Friesen, 1976) a una serie de fotografías que reflejaban expresiones faciales prototípicas asociadas a las llamadas emociones básicas: alegría, sorpresa, miedo, ira, asco y tristeza. Los resultados mostraron claros efectos diferenciales en la identificación de las emociones por grupos de edad. Los jóvenes identificaron peor la alegría y los ancianos identificaron peor la tristeza. A partir de estos trabajos se desarrolló una amplia línea de investigación experimental sobre la identificación facial emocional en el envejecimiento, utilizando conjuntos estandarizados de las emociones básicas, como los de Ekman y Friesen (1978) y Matsumoto y Ekman (1998). En una extensa revisión, Sullivan y Ruffman (2004) han señalado que existe una tendencia consistente donde demuestran que los mayores identifican peor que los jóvenes las expresiones faciales negativas, lo que se ha interpretado como evidencia de un declive relacionado con la edad. Las emociones peor identificadas han sido el miedo, la ira y la tristeza (Moreno et al., 1998). El deterioro relacionado con la edad en el reconocimiento de emociones negativas se ha confirmado posteriormente en numerosas investigaciones (Keightley et al., 2006; Wong et al., 2005). Hay diversas explicaciones sobre el origen del déficit en el reconocimiento emocional durante el envejecimiento. Una primera es que los sustratos neurales implicados (por ejemplo, la amígdala) desempeñan un papel importante en el procesamiento de las emociones negativas (Calder et al., 2003). Desde que Adolphs et al. (1994) demostraron un déficit en el reconocimiento del miedo en un paciente con daño lateral de la amígdala, otros estudios neurológicos han investigado sistemáticamente la conexión entre la amígdala y el Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 127 que esa persona muestra en su cara en tiempo real. Potencialmente, esto tiene interesantes aplicaciones para la investigación de mercados. Dos referencias de software de ese tipo son:  Por una parte, el grupo de Affective Computing del MIT que está trabajando en un proyecto denominado FaceSense, en el que están desarrollando un sistema al que denominan “Affdex”, para monitorizar las emociones de los internautas mientras interactúan con una aplicación.  Por otro lado, recientemente la empresa holandesa, Visual Recognition, está utilizando tecnología de una spin-off desarrollada por el Laboratorio ISLA de la Universidad de Amsterdam (más concretamente por el equipo de Theo Gevers), para el reconocimiento visual por ordenador, relacionando el color, el seguimiento de los ojos y la cabeza y el reconocimiento de la voz, con el estado de ánimo de las personas.  La empresa Noldus (también holandesa), vende varios tipos de software orientados a la observación de la conducta, tanto en seres humanos como en animales, que tienen un programa dedicado a la investigación mediante la codificación de la conducta denominado “The Observer” y un complemento que codifica automáticamente las expresiones faciales denominado “FaceReader”.  Por último, la empresa suiza “nVISO”, también ha desarrollado un servicio de nube para medir las reacciones emocionales instantáneas de los consumidores en los entornos en línea, usando la tecnología patentada Imaging facial 3D, compatible con cámaras web normales, que permite descubrir el por qué y el cómo de la conducta de los clientes en tiempo real. 2.4.6. INTERPRETACIÓN DE LAS EMOCIONES Las informaciones que se recogen de cada una de los receptores sensitivos a través de los sentidos, son interpretadas por nuestro cerebro dando lugar a percepciones características que les dan significado y que las organizan, dando lugar a unos cambios característicos en nuestro organismo que denominamos emociones. Una emoción es un sentimiento que conlleva una tendencia a actuar y se activa por alguna impresión grabada en nuestro cerebro con anterioridad, o por medio de un pensamiento y que provoca un cambio fisiológico en el organismo, que inclina al ser humano hacia una determinado tipo de conducta. Los seres humanos reaccionan emocionalmente de la misma manera ante estímulos parecidos; no obstante, no podemos confundir emoción con sentimiento, puesto que mientras los sentimientos son algo más duradero, las emociones pasan rápidamente. El sentimiento el más racional y solo aparece cuando nos damos cuenta de lo sucedido, cuando nos damos cuenta de lo que implica y lo que significa en nuestra vida un acontecimiento. Los sentimientos pueden ser mucho más complejos que las emociones y pueden incluir varias emociones incluso contradictorias. Por ejemplo, se puede sentir hacia una persona amor y al mismo tiempo envidia y rabia. La parte de nuestro cerebro en la que se almacena la memoria de nuestras emociones se denomina “la amígdala” y en ella se recopilan las emociones que van produciendo los hechos que se desarrollan a lo largo de toda nuestra vida, para poder compararlos con nuestras experiencias presentes y tomar de ellos solo algunos rasgos Cristina María Machado Arenós 128 comparativos. Cuando nuestro cerebro percibe un peligro (real o imaginario), instintivamente se pone en marcha un mecanismo de alarma activando la amígdala y produciendo una serie de cambios fisiológicos que permiten al organismo afrontar el peligro real. En la adquisición de las emociones, primero se dan las sensaciones corporales asociadas a la preparación a la acción y sobre ellas, se dan las respuestas cognitivas que almacenamos y que serán reforzadas o condicionadas socialmente por el mismo mecanismo por el que se aprende el lenguaje, produciéndose la respuesta y surgiendo con ello la emoción; aunque no es necesario que se produzca todo el proceso para que se den el resto de los componentes de la emoción, por lo que uno puede estar enamorado sin darse cuenta de ello y puede sentir miedo o ira sin ser consciente de ello. De ahí que sea tan importante la interpretación de las emociones, puesto que mediante su interpretación se comprende la realidad que nos circunda. Pero a diferencia de la percepción, no se mide por los conocimientos o datos objetivos, sino por los conocimientos y elementos subjetivos que cada sujeto posee, como las creencias, cultura, modelos mentales, forma de pensar, etc. Varían en función de cada persona, e incluso percibiendo lo mismo que le hace sentir y provocar una misma sensación, aunque se pueda producir una emoción con un significado diferente, por la interpretación subjetiva que tiene cada persona ante la misma situación, contexto o acontecimiento, puesto que no fue el suceso en sí mismo el que desencadena las emociones (pues si así fuera, todos sentiríamos lo mismo), sino que fue el modo en que cada uno interpreta lo sucedido. Las interpretaciones pueden hacerse de un modo tan rápido y automático, que ni siquiera las personas pueden darse cuenta de lo que han pensado. Algunos acontecimientos producen las mismas emociones en prácticamente todas las personas. Por ejemplo, la mayoría de los personas se sienten apenadas o decepcionadas ante un suceso triste. Pero si la reacción emocional de una de estas personas es exagerada o demasiada intensa, es más que probable que se deba a una interpretación distorsionada del suceso, más que al suceso en sí mismo. Por tanto, cuando las emociones son exageradas, demasiadas dolorosas o demasiadas intensas, indican que es necesario reevaluar la interpretación del acontecimiento, pues seguramente se está usando un modo de pensar exagerado, distorsionado, poco realista o catastrofista (Vallés, 2001). En definitiva, se estaría usando un pensamiento no constructivo, que Muñoz (2005) clasifica en los siguientes niveles: - Pensamiento dicotómico: Consiste en interpretar los sucesos en términos de blanco o negro, describiéndolos como maravillosos o terribles, sin término medio. - Personalización excesiva: Consiste en llegar a la conclusión, de manera automática, que las conductas de los demás o sus estados de ánimo, están relacionados con los nuestros. - Generalización excesiva: Consiste en considerar que un acontecimiento tiene un impacto mucho mayor y en muchas más áreas de la vida de lo que sucede en realidad. - Filtrado: Consiste en exagerar los acontecimientos negativos y minimizar o restar importancia a los positivos. - Razonamiento emocional: Si sientes algo debe ser verdad. La interpretación eficaz no solo se lleva a cabo con decir las palabras concretas y correctas en cada momento, sino también con el uso del lenguaje corporal adecuado a cada situación. El lenguaje corporal dice mucho de cada persona, puesto que a través de él se Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 129 expresa los sentimientos verdaderos que están sintiendo en ese momento, como por ejemplo: inclinar la cabeza, entrelazar las manos o cambiar de posición son señales tan elocuentes como un piropo o una ofensa. Así como existen muchas formas de “hablar” con nuestro cuerpo, existen también múltiples formas de “leer” aquello que se dice. Una forma de hacerlo es por medio de las cinco categorías de gestos propuestas por Ekman, Friesen and Ellsworth (1972). Por ejemplo, levantar las cejas puede interpretarse como un gesto ilustrador a la hora de subrayar una palabra en medio de un discurso; o apretar los labios puede enfatizar el deseo de regular una expresión. De hecho, el lenguaje del cuerpo puede sustituir los mensajes verbales, bien sea mediante movimientos generalmente involuntarios que pueden denotar emoción, dolor, ansiedad, etc., o bien mediante gestos emblemáticos como levantar el pulgar para dar a entender que estamos de acuerdo con algo, o encoger los hombros como señal de desconocimiento. Las emociones se manifiestan a través de un programa de respuestas, que está condicionado tanto por la especie como por la memoria y la biografía del individuo y por su temperamento. Dentro de las expresiones faciales, se destaca la locuacidad de la mirada, pues a través de las pupilas, el contacto ocular y el acto de parpadear es posible saber lo que piensa o siente una persona. Estamos acostumbrados a intercambiar ideas por medio de sonidos y palabras, restándole importancia a nuestro canal de comunicación más primitivo e intuitivo: el visual. Así las cosas, para leer el lenguaje del cuerpo debemos hacer un esfuerzo extra en nuestros encuentros diarios para interpretar aquello que se pronuncia con el cuerpo y poder de esta manera, interpretar las emociones desde otro punto de vista. Aspecto que han utilizado los educadores para enseñar a expresar las emociones a personas con alguna necesidad educativa especial, así como las grandes compañías comerciales de comunicación, incluyéndolo en sus sistemas operativos para transmitir tal información sin ver a la otra persona, como es el caso de los sms, chat, correos... siendo éste el vehículo de comunicación entre la sociedad para exponer sus emociones, para que otras personas las interpreten en función de los “emoticonos”, o símbolos que reciben. Por ello, se vislumbra la importancia del sistema emocional y el papel que juega la interpretación de las emociones en nuestras vidas, puesto que hoy en día la vida del ser humano a veces se mece y otra se agita, entre las cuatro emociones básicas, el miedo, tristeza, la rabia, la alegría y sus pares correspondientes: la ansiedad, la depresión, la violencia y la euforia (Biskarra, 2005,15), provocando vivir una vida feliz o distorsionada en la identidad personal, como se robustece o se desmorona desde la comprensión o el desconcierto emocional que toda persona llega a sentir. El saber vivir con las emociones o sentimientos negativos (ira, frustración, ansiedad, celos, odio, frialdad, arrogancia, pena, etc.), dando paso a las positivas (altruismo, alegría, generosidad, humildad, tolerancia, etc.), es una muestra de Inteligencia Emocional, puesto que mediante ella el ser humano comprende lo que siente, escoge las mejores opciones para resolver la situación que le está acaeciendo y de esta manera controla el sentimiento y expresa la emoción al exterior. Surgiendo de este proceso un conjunto de habilidades emocionales que encausan la Inteligencia Emocional. Cristina María Machado Arenós 130 2.4.6.1. Conceptos de Inteligencia El término inteligencia proviene del latín “intellegere”, compuesto a su vez de dos palabras: “inter” (entre) y “legere” (leer, escoger); por lo que etimológicamente, inteligente quiere decir “quien sabe escoger”, lo que significa que la inteligencia es la que permite a los individuos elegir las mejores opciones para resolver una cuestión. La palabra inteligencia fue introducida por Cicerón para dar a entender el concepto de capacidad intelectual. No obstante, con el tiempo, su utilización semántica ha sido muy amplia. El estudio de la inteligencia ha sido abordado desde múltiples enfoques teóricos o metodológicos, hasta hace poco dispares y hoy en día convergentes y complementarios, que podemos reducir a tres básicos: el general, el genético y el diferencial, que tratan de la naturaleza de la inteligencia, de su desarrollo y de sus modalidades según los individuos y los grupos. No obstante, definir qué es la inteligencia es siempre objeto de polémica y ante un escenario tan diversificado de opiniones, Vernon (1960) sugirió una clasificación de las principales definiciones. La misma se hizo en base a tres grupos: las psicológicas, mostrando la inteligencia como la capacidad cognitiva, de aprendizaje, y relación; las biológicas, que consideran la capacidad de adaptación a nuevas situaciones; y las operativas, que son aquellas que dan una definición circular diciendo que la inteligencia es "...aquello que miden las pruebas de inteligencia". En términos generales, actualmente podemos definir la inteligencia como: la “capacidad de entender, comprender e inventar”. Al aparecer el concepto de inteligencia artificial se generó al hablar de sistemas, y para que se pueda aplicar el adjetivo inteligente a un sistema, éste debe poseer varias características, tales como la capacidad de razonar, planear, resolver problemas, pensar de manera abstracta, comprender ideas y lenguajes, y aprender. Tal diversidad indica el carácter complejo de la inteligencia, la cual sólo puede ser descrita parcialmente mediante enumeración de procesos o atributos que, al ser tan variados, hacen inviable una definición única y delimitada, dando lugar a singulares definiciones, tales como: «la inteligencia es la capacidad de adquirir capacidad», de Woodrow, o «la inteligencia es lo que miden los test de inteligencia», de Bridgman. Las definiciones psicológicas de la inteligencia, han sido elaboradas bajo diversas perspectivas: a) La psicología experimental, se ocupa del pensamiento y de la solución de problemas, las leyes generales cognoscitivas y el comportamiento inteligente. b) La psicología diferencial, de carácter psicométrico, trata de medir y explicar las diferencias entre las personas y fundamentar la elaboración de diagnósticos y pronósticos. c) La psicología genética, estudia los procesos de constitución y desarrollo del ser humano. La American Psychological Association (APA), una organización científica y profesional de psicólogos de EEUU, definió la inteligencia de la siguiente manera: Los individuos difieren los unos de los otros en habilidad de comprender ideas complejas, de adaptarse eficazmente al entorno, así como el de aprender de la experiencia, en encontrar Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 131 varias formas de razonar, de superar obstáculos mediante la reflexión. A pesar de que estas diferencias individuales puedan ser sustanciales, éstas nunca son completamente consistentes ya que las características intelectuales de una persona variarán en diferentes ocasiones, en diferentes dominios, y juzgarán con diferentes criterios. El concepto de "inteligencia" es una tentativa de aclarar y organizar este conjunto complejo de fenómenos. Por su parte, la Mainstream Science on Intelligence, estableció una definición de inteligencia que fue suscrita en 1994 por cincuenta y dos investigadores de todo el mundo, que la conceptualizaron como: “Una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, implica la habilidad de razonar, planear, resolver problemas, pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es un mero aprendizaje de los libros, ni una habilidad estrictamente académica, ni un talento para superar pruebas. "Más bien, el concepto se refiere a la capacidad de comprender el propio entorno" (Gottfredson, 1997, 4). A finales del siglo XX surgieron varias teorías psicológicas que cobraron gran relevancia: a) La Teoría triárquica de la inteligencia, Robert J. Sternberg, psicólogo estadounidense profesor de la Universidad de Yale, estableció en 1985 tres categorías para describir la inteligencia:  Inteligencia componencial-analítica: la habilidad para planificar, ejecutar y el logro del conocimiento.  Inteligencia experiencial-creativa: habilidad fundada en la experiencia para tratamiento de la novedad y la automatización de procesos.  Inteligencia contextual-práctica: relacionada con la conducta adaptativa al mundo real. b) La Teorías de las Inteligencias Múltiples, Howard Gardner, un psicólogo norteamericano de la Universidad de Harvard, escribió en 1983 “Las estructuras de la mente”, un trabajo en el que consideraba el concepto de inteligencia como un potencial que cada ser humano posee en mayor o menor grado, planteando que ésta no podía ser medida por instrumentos normalizados en un test de Coeficiente Intelectual y ofreció criterios, no para medirla, sino para observarla y desarrollarla. Definió la inteligencia como: “La inteligencia es la capacidad de resolver problemas o de crear productos que son valorados en uno o más contextos culturales (Gardner, 2001, 44). Por lo tanto, la inteligencia debe de considerarse como un potencial biológico y psicológico que nos permite procesar información que se puede activar para resolver problemas o crear productos que tengan valor para una cultura determinada. Propuso varios tipos de inteligencia, igual de importantes entre sí, que analizaremos a continuación. Existen diferentes aspectos relacionados con la inteligencia y los factores condicionantes para su desarrollo, tanto psicológicos y biológicos como socio-culturales. Algunos de estos condicionantes son: Cristina María Machado Arenós 132 - Factores hereditarios: el carácter hereditario no significa una relación lineal, ni que se encuentre predeterminado. La combinación de genes ofrece multitud de posibilidades. Estudios realizados con gemelos idénticos (monocigóticos) y mellizos (dicigóticos) ayudan a establecer estas diferencias. Aunque es un factor más, no determinante. - Otros factores biológicos: la migración de mayor densidad de neuronas especializadas en almacenar conocimiento, desde el tronco encefálico hacia la corteza cerebral, crea conexiones sinápticas más entrelazadas en los primeros meses de vida. - Factores ambientales: el entorno del individuo es crucial para el desarrollo de la inteligencia y situaciones muy opresivas pueden limitarla al generar inestabilidad emocional. El medio sociocultural es muy importante en el desarrollo intelectual de un individuo. Un sujeto que se desarrolle en un ambiente con adecuados estímulos cognitivos puede desarrollar mayores aptitudes intelectuales frente a un sujeto que se críe en un ambiente con pobreza de estímulos. Dentro de estos factores ambientales encontramos algunos como:  Educación: una educación esmerada puede proporcionar valiosas herramientas para desenvolverse; no obstante, Sefchovich y Waisburd estiman que los programas de las escuelas y en general la educación, se han apoyado principalmente en las habilidades del hemisferio cerebral izquierdo, mientras que el otro hemisferio se ha desarrollado por sí solo, lo que ha ocasionado que se han quedado fuera habilidades y funcionamientos que son indispensables para el desarrollo creativo.  Motivación: un individuo puede desarrollar mejor su inteligencia si es motivado por su familia o personas de su entorno a mejorar su percepción cognitiva.  Hábitos saludables: una dieta sana genera mejores condiciones para desarrollarse. Dormir adecuadamente facilita el desarrollo de los procesos cerebrales. El alcohol y otras drogas pueden llegar a incapacitar al individuo. El neurofisiólogo Roger Sperry demostró en sus trabajos que nuestros dos hemisferios cerebrales se abastecen de las mismas informaciones básicas, pero que las procesan de forma distinta. Cada uno de nosotros tiene un hemisferio dominante (predisposición genética). El hemisferio cerebral izquierdo domina aspectos como el lenguaje, la solución de problemas lógicos y el pensamiento analítico; mientras que en el hemisferio derecho destacan la comprensión espacial, musical o el dibujo. c) La Teoria de la Inteligencia Emocional, que más adelante nos centraremos en ella. 2.4.6.2. Clases de Inteligencia Las investigaciones han puesto de manifiesto que la inteligencia no es una, sino que son múltiples (Gardner, 2001) y siempre son susceptibles de mejora; por ello, en los estudios más recientes ya no interesa tanto el potencial intelectual de un sujeto, sino la forma de utilizar y aplicar esa inteligencia. Términos como aptitudes, facultades, destrezas, habilidades, capacidades, dotes, talentos, o competencias, son en gran medida tipos de inteligencias. Si el cerebro está Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 133 compuesto de muchas facultades, es porque existen múltiples inteligencias y no una sola como lo creía Piaget y muchos de sus seguidores. El desarrollo humano, está compuesto por una variedad de dominios, que no sólo incluyen el pensamiento lógico matemático (Piaget), y el conocimiento lingüístico (Chomsky), sino que también comprende inteligencias como: la lingüística, viso-espacial, cenestésico corporal, musical, lógica matemática, intrapersonal, interpersonal y naturalista. Basándose en esta diversidad según Gardner, el neurólogo colombiano Carlos Alberto Jiménez Vélez (2003) ha establecido y definido los siguientes tipos de inteligencia: a) La Inteligencia Lingüística: Determina la capacidad que tienen los sujetos del dominio sintáctico, semántico y morfológico del uso de la lengua, en especial en lo relacionado con las competencias que se debe de tener sobre las discriminaciones fonéticas, el uso algorítmico del orden de la sintaxis, la adquisición y comprensión de significados para las palabras y la pragmática del uso del lenguaje, que se evidencia en su uso y en la utilización de las competencias argumentativas, interpretativas y propositivas que se debe de tener. Para Vigotsky, una palabra desempeña un papel central en el desarrollo de la conciencia como totalidad, en donde la palabra con significado es un microcosmos de la conciencia. De esta forma, “El pensamiento y el habla, han resultado ser la clave para la comprensión de la naturaleza de la conciencia humana” (citado por Wertsch, 1998, 203). Desde el punto de vista Neuropedagógico, las teorías neuro-darwinistas del Gerald Edelman, premio Nobel de fisiología y medicina en 1972 nos ofrecen nuevas pistas para comprender la evolución del cerebro humano y su relación con los procesos del lenguaje, al plantearnos como el cerebro infantil no tiene que aprender como reconocer sonidos específicos o segmentos de líneas (procesos estos tan necesarios en la escritura). Tales redes neuronales básicas según este autor ya son operativas cuando el/la niño/a nace. No le enseñamos a un/a niño/a a caminar o a hablar, como habitualmente se piensa, sino que sólo le damos oportunidades para adaptaciones a un proceso ya operativo. Al respecto Gazaniga (1992), afirma que todo lo que hacemos en nuestra vida es descubrir lo que ya está formado en nuestro cerebro. En este sentido, los cerebros infantiles nacen con la capacidad de hablar cualquiera de los tres mil o más idiomas existentes. Para Robert Sylwester (1994), cuando los/as niños/as comienzan a interactuar con el lenguaje local, sus cerebros pueden ya reconocer los sonidos. Las grandes redes neuronales que procesan el idioma específico hablando, se forman de acuerdo con las varias combinaciones de sonidos que se dan con más frecuencia. Los/as niños/as dominan la mayoría de las reglas morfosintácticas o complejidades gramaticales de la composición del texto con prácticamente ninguna instrucción explicita de sus padres/madres. Parece ser que tienen más influencia los/as amigos/as que los/las padres/madres o los/las maestros/as en este proceso. Para Yudith Rich Harris, en su libro “El mito de la educación”: “El hecho es que los niños no pueden aprender a comportarse imitando a sus padres, porque la mayoría que les ven hacer-liarse, mandar a otras personas, conducir coches, encender cerillas, ir y venir a su gusto, y montones de cosas más que parecen bastante divertidas para aquellos a quienes no les está permitido hacerlas les están prohibidas a los niños. Desde el punto de vista de los niños/as, la socialización en sus primeros años consiste principalmente en aprender que no se deben comportar como lo hacen sus padres” (Harris, 1999, 33). Otro ejemplo, sería la facilidad con que los hijos/as de los inmigrantes aprenden un idioma y una cultura, a partir de sus amigos/as y no de los padres/madres, puesto que estos Cristina María Machado Arenós 134 tienen gran dificultad para adquirir esas habilidades lingüísticas. En resumen, la inteligencia lingüística permite desarrollar las cinco habilidades comunicativas: hablar, escribir, escuchar, leer y reflexionar sobre el acto comunicativo en forma creativa, diferenciando y conociendo los diferentes códigos de nuestras culturas, para estructurar en forma lingüística un determinado mensaje. Para Gardner, el “área de Broca“ es la responsable de la producción de oraciones gramaticales y según él, el lenguaje es universal y su desarrollo en los niños/as es sorprendentemente similar en todas las culturas, incluso en el caso de personas sordas, a las que no se les ha enseñado explícitamente un lenguaje por signos (Gardner y Walters, 1993). b) La Inteligencia Espacial-Visual: Se caracteriza por una serie de potencialidades cognitivas del hemisferio derecho del cerebro (cuadrante superior), que permiten el manejo apropiado de los espacios, a través de un proceso que implica alta sensibilidad y percepción para la utilización de los espacios tanto bidimensionales como tridimensionales – holográficos, que le permite a los sujetos, frente al papel, computador u ordenador, distinguir y procesar con relativa facilidad todos los planos que se captan a nivel visual, con sus significados matemáticos para poder reelaborar imágenes o construir nuevas figuras para solucionar determinados problemas. Para Gardner “La inteligencia espacial supone la capacidad de reconocer y manipular pautas en espacios grandes (como hacen, por ejemplo, los navegantes y los pilotos), y en espacios más reducidos (como hacen los escultores, los cirujanos, los jugadores de ajedrez, los artistas gráficos o los arquitectos)” (Gardner, 1995, 52). La inteligencia espacial, es la habilidad que tienen los sujetos para percibir apropiadamente una forma u objeto en el espacio. Cuando se habla de percepción, es necesario unir éste tipo de inteligencia con la visual. Para Gardner, la inteligencia espacial comprende una cantidad de capacidades relacionadas de manera informal como: “La habilidad para reconocer instancias del mismo elemento; la habilidad para transformar o reconocer una transformación de un elemento en otro; la capacidad de evocar la imaginería mental y luego transformarla; la de producir una semejanza gráfica de información espacial, y cosas por el estilo” (Gardner, 1995, 219). Por otra parte para investigadores como Rudolf Arnheim (1969), las operaciones más importantes del pensamiento provienen en forma directa de nuestra percepción del mundo, donde la visión sirve como sistema sensorial por excelencia que afianza y constituye nuestros procesos cognoscitivos. En resumen, la inteligencia espacio–visual, permite resolver problemas espaciales, a través de la observación y de la estimulación perceptual de objetos desde diferentes ángulos, elaborando gráficos e imágenes cognitivas, teóricas, gráficos, etc. A nivel de percepción visual, el hemisferio derecho parece ser el lugar más importante del cálculo espacial. c) La Inteligencia musical: Establece las relaciones biológicas, psíquicas y culturales, que vinculan el ritmo, el balanceo, el tono, el equilibrio, los espacios y los signos para el desarrollo apropiado de la integridad humana, desde el origen y desarrollo de los sujetos ya en el vientre materno, con el propósito de fundamentar la conciencia corporal para producir procesos de autonomía, de libertad y de autorregulación en el ser humano, frente a una determinada normatividad cultural. La música desarrolla desde la infancia coordinaciones sensoriales, motoras y cognitivas, que se convierten en requisitos previos para el desarrollo de la conciencia humana. A nivel funcional, los movimientos corporales Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 135 que provoca la música, no sólo desarrollan el plano sensitivo de los niños/as, sino que les permiten construir conceptos, tan complejos de adquirir como son el tiempo y el espacio, que se elaboran cuando el sujeto a través del ritmo (tiempo), construye imaginariamente recorridos en forma geométrica sobre el suelo, al compás del ritmo de la música (espacio). La música y su relación con la corporalidad y la conciencia, permite desarrollar, también capacidades, como: la lateralidad, la direccionalidad, el equilibrio, y la sincronización de los cuerpos entre sí. Para adquirir conciencia social, es necesario que primero se desarrolle la conciencia corporal, que se encuentra muy ligada a nuestra cultura, que tiene que ver con la dependencia afectiva entre la madre y los bebés, tan necesaria para el ser humano para adquirir su autonomía moral e intelectual, a fin de poder comprender y actuar frente a la vida, con unos principios éticos y universales y no a través de reglas sociales y culturales impuestas. Los gestos del rostro, la respiración de la madre, el latido del corazón, las caricias, los masajes, los olores, los abrazos, el juego con su cuerpo, las canciones de cuna y otras numerosas formas silenciosas de comunicación emocional y musical, repercutirán en la corporalidad, en la salud, en el lenguaje, en la imaginación, en la fantasía y lógicamente en el amor. La inteligencia musical, también permite desarrollar competencias relacionadas con la capacidad de interpretar, componer y apreciar la música en todas sus dimensiones estéticas y espirituales. En resumen, la inteligencia musical fortalece las actitudes y las aptitudes frente a las diferentes formas de la música, para desarrollar habilidades innatas que tienen todos los seres humanos frente a la estética musical. En esta inteligencia se deben de diferenciar tonos y ritmos para poder reproducir y construir sobre ellas nuevas formas musicales. Para Gardner, ciertas partes del cerebro desempeñan papeles importantes en la percepción y producción musical y generalmente están situadas en el hemisferio derecho, aunque la capacidad musical no está localizada aún con claridad, ni situada en un área específica, como el lenguaje (Gardner, 1995). Las primeras experiencias del desarrollo humano que involucran al cuerpo, a la conciencia y a la música las realizan los bebés con sus madres, con su voz, con su cara, con las manos, con los movimientos del cuerpo y hasta con sus silencios, pero dentro de un ambiente lleno de sonido, ritmo y danza en el que tanto la madre como el niño/a se divierten. De esta forma, la finalidad del juego musical es diversión y placer y se hace por motivos interpersonales en los que se producen estímulos y experiencias, que repercutirán en la vida cognitiva, emocional y creativa del niño/a. Por lo tanto, la relación de la música con la inteligencia, se puede ilustrar, recurriendo al fenómeno conocido como “efecto Mozart”, en el cual la música de este autor, con respecto a la de otros músicos, posee unas propiedades muy particulares que la distinguen, puesto que los ritmos, las melodías, la métrica, el tono, el timbre y las frecuencias de su música logran estimular el cerebro humano, especialmente en aquellas zonas relacionadas con el hemisferio derecho (función espacio-temporal). Además el secreto del “efecto Mozart” radica en que los sonidos de sus melodías son simples y puros. En opinión de Campbell: “Mozart no teje un deslumbrante tapiz como el gran genio matemático Bach, tampoco levanta una marejada de emociones como el torturado Beethoven” (Campbell, 1998, 38). Es de aclarar que no toda la música de Mozart produce dichos efectos, sólo aquella de alta frecuencia, como la sonata para dos pianos en re mayor y los conciertos para violín 3 y 4, que son las que producen efectos a nivel cognitivo, puesto que la música simple y repetitiva no ensancha el cerebro humano (lo que se denomina “plasticidad cerebral”), produciendo efectos incluso negativos. Desde esta Cristina María Machado Arenós 136 perspectiva, es posible plantear que puede existir una música para el cuerpo y otra música para el espíritu. La primera permite activar la totalidad corporal, siendo los géneros relacionados con la salsa o el rock en nuestra cultura, los que logran disciplinar el cuerpo de tal forma que puede permitir la recuperación del equilibrio y del estado emocional de los sujetos en forma transitoria, originando de esta forma estados liberadores del estrés; por el contrario, la música para el espíritu de Mozart produce estados de distensión neuronal adecuados para la creatividad. El efecto Mozart se produce debido a los ritmos, melodías y altas frecuencias de su música, siendo sonidos muy armónicos que metafóricamente actúan estimulando tanto el neo-córtex, como el sistema límbico. De esta forma, la persona que escucha la música vibra de una forma cognitiva y emotiva. La música en este sentido desemboca en el campo de la acción, porque las emociones no son sentimientos, sino que son impulsos o programas instantáneos para enfrentarnos a la vida. En consecuencia, se puede plantear que la música no sólo activa las redes neuronales, sino que incide también en la concentración, la atención y la memoria, fundamentales para el proceso del aprendizaje. d) La Inteligencia Emocional Interpersonal: Se caracteriza por el desarrollo de habilidades como: la capacidad de liderazgo, la capacidad de interactuar armónicamente con las personas; capacidad de mantener y consolidar diferentes tipos de amistad, tanto en el plano profesional como en el plano cotidiano, capacidad de resolver diferentes tipos de conflictos y problemas, capacidad de comprender el plano de lo cultural ligado a lo social. Para Gardner: “La inteligencia interpersonal es la capacidad para comprender a los demás: Qué los motiva, cómo operan, cómo trabajar cooperativamente con ellos. Vendedores, como políticos, maestros, médicos clínicos y líderes religiosos de éxito tiene probabilidades de ser individuos con elevado grado de inteligencia interpersonal” (Goleman, 1996, 60). Pero para conocer a los demás, es necesario conocerse así mismo, y así poder conocer las intencionalidades, las motivaciones, los deseos, las angustias y las singularidades del otro. La estimulación de las emociones a través del amor y del afecto, cuando interactuamos con otros, son indispensables para el desarrollo armónico de la personalidad y la salud, puesto que los abrazos, el calor, los gestos, los halagos, los silencios y en especial el contacto directo como las caricias son esenciales. De esta forma, la mano al acariciar tantea y es incierta, no tiene propósitos, no es violenta, sirve para acariciar de igual forma como se hace con el gesto, con el balbuceo, con los susurros del lenguaje, con el calor humano. La inteligencia interpersonal, fortalece procesos de socialización y de comunicación humana, a través de la interacción y del trabajo grupal. En este tipo de inteligencia, el sujeto debe de tener la capacidad de conocerse a sí mismo en toda su dimensión humana, para poder interactuar, en un espacio en el que prima las emociones (sistema límbico), sobre lo lógico y lo racional. La inteligencia interpersonal se construye a partir de una capacidad básica para sentir distinciones entre los demás; en particular, contrastes en los estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones, y en su forma más avanzada, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de los demás, aunque se hayan ocultado (Gardner y Walters, 1993). e) La Inteligencia Emocional Intrapersonal: La inteligencia intrapersonal, se caracteriza fundamentalmente por el auto-conocimiento que debe de tener el sujeto sobre sus propias emociones y pensamientos. En este sentido, la clave de esta inteligencia Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 143 Emocional puede organizarse en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y manejar las relaciones. Modelos de Inteligencia Emocional Existen diversos modelos que determinan marcos teóricos diferentes para comprender el concepto de Inteligencia Emocional, aunque no son contradictorios entre sí, aportando cada uno de ellos elementos diferenciadores y basándonos en ellos, diversos autores han establecido los siguientes: 1. El primer modelo es el de Gardner, en su libro “Frames of Mind” (1983), en el que aún no se empleaba el término “inteligencia emocional”, pero en el que se establece que existen siete variedades distintas de inteligencia para lograr el éxito en la vida: a) Inteligencia académica (la capacidad verbal); b) la aptitud lógico-matemática; c) la capacidad espacial; d) el talento cenestésico; e) las dotes musicales; f) la inteligencia interpersonal (capacidad de comprender las emociones e intenciones de los demás) y g) la inteligencia intrapersonal (capacidad para conocer e interpretar nuestras propias emociones). 2. Un segundo modelo es el de Salovey y Mayer (1990), que fueron los primeros en utilizar el término “inteligencia emocional”. Establecieron que las inteligencias personales de Gardner, podían agruparse en tres categorías de habilidades como eran: a) Valoración y expresión de las emociones, tanto en uno mismo como en los demás; b) Regulación de las emociones, tanto propias como de los demás; y c) Utilización de las emociones, de cara a resolver los problemas. Esta última reúne los componentes de: planificación flexible, pensamiento creativo, atención y motivación dirigida. 3. El tercer modelo, creado por Cooper y Sawaf (1997), relaciona las habilidades específicas y las tendencias, abarcando cuatro aspectos fundamentales como son: capacidad emocional (que incluye el conocimiento de las emociones de uno mismo y su funcionamiento); la salud emocional (que agrupa la firmeza y flexibilidad emocional); la intensidad emocional y el potencial para el desarrollo; y la química emocional (que incluye la habilidad para usar la emoción de cara a la creatividad. 4. El cuarto modelo, creado por Bar-On (1997) manifiesta que las habilidades integrantes que componen dicho término son: habilidades interpersonales; habilidades intrapersonales; adaptabilidad; manejo del estrés y estado anímico general. 5. Más adelante, los anteriormente mencionados Mayer y Salovey formularon en 1997 un modelo revisado de inteligencia emocional, que ponía más énfasis en sus componentes cognitivos, de cara al desarrollo intelectual y emocional, que abarcaba cuatro ramas: a) Percepción, valoración y expresión de las emociones; b)facilitación emocional del pensamiento; c) Entendimiento, análisis y empleo del conocimiento intelectual; y d) Regulación reflexiva de las emociones para un desarrollo posterior emociona e intelectual. Las últimas investigaciones sobre Inteligencia Emocional, se centran en establecer la capacidad predictiva de las emociones y la influencia que éstas tienen en diversas áreas vitales, centrándose en el procesamiento emocional de la información y en el estudio de las capacidades relacionadas con dicho razonamiento (Fernández Berrocal, Salovey, Vera, Cristina María Machado Arenós 144 Ramos y Extremera, 2002), en donde la Inteligencia Emocional se concibe como un intelecto basado en el uso de las emociones, de forma que el sujeto pueda resolver problemas y adaptarse eficazmente a su ambiente. Y en esa línea se desenvuelve el presente estudio, tomando como sujetos a un sector de población en el que resulta primordial el conocer sus problemas mediante la manifestación de sus emociones, para poder darles respuestas, puesto que las expresiones verbales pueden estar en muchos casos encubiertas por sentimientos negativos o pesimistas. 2.4.6.4. La Inteligencia Motriz El término de “Inteligencia Motriz” fue acuñado por Piaget, quien lo empleo como algo bastante lejano a lo que hoy en día definimos con este término, considerando que la Inteligencia Motriz era una inteligencia que no utiliza las palabras, ni el pensamiento, ni la lógica formal, sino lo sensorial y lo motriz. Para él, lo sensorial era todo aquello que tiene que ver con nuestros sentidos; mientras que lo motriz es todo lo que implica a nuestro aparato motor, desde nuestros primeros días de vida. El mundo de lo sensorial y lo motriz debe construirse y desarrollarse bajo un modo de equilibrio al que denomina “Inteligencia”. Por lo tanto, desde la perspectiva de Piaget, llamamos Inteligencia a una forma particular de diferenciación de la adaptación biológica; de tal manera que, la inteligencia es adaptación. Por lo que la “Inteligencia Sensorio-Motriz”, era la manera en que el recién nacido comienza a adaptarse al medio que lo rodea; es decir la manera en que comienza a utilizar su aparato sensitivo y motriz para iniciar su conocimiento del mundo. Conocemos las cosas de acuerdo a lo que Piaget denomina “esquema”, y en tanto que la fuente de todo conocimiento es la acción, este esquema debe ser un “esquema de acción”. Determinando como “acción”, la manipulación del sujeto sobre los objetos del medio. Esta acción no solo incluye la acción motriz realizada sobre los objetos, sino también las acciones perceptivas destinadas a poder recibir informaciones organizadas del medio. El simple hecho de observar un objeto, implica al menos una estructura compleja de relación entre los sentidos, los músculos de los ojos y el procesamiento de la información de los sentidos por parte del sistema nervioso central. Para mirar un objeto no solo se imprime luz en nuestras retinas, sino que al menos es imprescindible lograr la convergencia de los globos oculares, invertir la imagen y asociar los puntos de luz de manera significativa para el sujeto. Todo ello constituye un esquema de acción, en este caso perceptivo. Por otra parte, la noción de “esquema” se encuentra muy asociada a la noción de “estructura”; término con el que definiremos a “un conjunto de partes que tienen una relación coherente o legalidad que las vincula”. (Real Academia Española, 2011). Esta coherencia en un “esquema de acción” está ligada fuertemente a todo lo que fue requerido inicialmente para realizar la acción mediante una estructura o conjunto de partes, que se encuentran vinculadas para pertenecer todas ellas a la acción inicialmente llevada a cabo. El concepto de esquema de Piaget, era el de un conjunto de caracteres generalizables de la acción; es decir, de una misma acción que se repite, se extraen aquellos caracteres susceptibles de ser aplicados en la acción sobre ulteriores objetos en situaciones semejantes. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 145 Piaget demostró con sus experiencias, que ninguna acción es completamente inocua respecto del desarrollo del conocimiento. De toda acción, y sobre todo si se repite, algo queda como adquisición del sujeto. Por lo tanto, se puede afirmar que el “esquema de acción” es aquello que queda en el sujeto, como adquisición cognitiva de la experiencia de intervenir en una acción sobre sí mismo o los objetos que lo rodean. Los “esquemas de acción” son las primeras estructuras adquiridas que se construyen a lo largo del desarrollo del conocimiento de un sujeto y la célula elemental que lo hace posible. Es decir, son las estructuras elementales de todo conocimiento. Piaget subdivide todo el período que él denomina “Inteligencia Sensorio-Motriz” (desde el nacimiento hasta aproximadamente los dieciocho meses) en seis sub-estadios. Si para percibir un objeto es preciso que se den toda una serie de coordinaciones elementales entre partes, podemos hablar precisamente de “Esquema de la visión” para nombrar a esta estructura elemental que permite la visión de los objetos. Este esquema no está desde el comienzo, sino que requiere un tiempo para su construcción a través de la acción repetitiva de mirar u observar. Una vez que el sujeto logra aislarse e independizarse de los demás elementos en juego, se puede hablar de una cierta diferenciación de este esquema, respecto de los demás esquemas que forman parte de las estructuras cognitivas del sujeto. Lo mismo ocurre con los ensayos destinados a agarrar un objeto. Construido como forma particular de diferenciación del reflejo de prensión (reflejo estructurado biológicamente que se activa en el momento en que un objeto toca la palma de la mano de un recién nacido), llega un momento en el que el sujeto es capaz de tomar perfectamente un objeto que se le acerca a la mano. Como resultado del ejercicio repetitivo del reflejo de prensión (estructura no adquirida sino especificada biológicamente), todos los elementos involucrados en esta acción de “agarrar” (coordinaciones nerviosas, musculares y sensitivas), quedan a partir de determinado momento relacionadas entre sí en una nueva estructura elemental, ahora sí adquirida por la experiencia de la acción, que se suele denominar “esquema de prensión”. Entre los 3 y los 6 meses, se comienza a producir en el desarrollo del individuo una relación particular entre los sentidos y el aparato locomotor. Hasta esa etapa, cada esquema de acción construido permanece con cierta independencia respecto de los demás, pero a partir del tercer sub-estadio de la inteligencia sensorio-motriz se empieza a producir lo que Piaget denomina “primeras coordinaciones de esquemas heterogéneos”; lo que nos da idea de que los diferentes esquemas que intervienen en esta coordinación y que no tenían nada que ver unos con otros en un comienzo, comienzan a relacionarse entre sí. Lo que antes era simplemente coordinaciones entre elementos de un esquema particular, pasa poco a poco a generalizarse bajo la forma de “coordinaciones entre esquemas”. Si las coordinaciones antes mencionadas daban lugar a lo que denominamos esquemas, que no son sino una estructura que agrupa o reúne a todos los elementos involucrados en una acción particular (tomar con la mano, mirar un objeto, etc.), esta nueva coordinación no se da ya sobre elementos mínimos, sino sobre estructuras ya constituidas y ordenadas (coordina y ordena el “esquema de prensión” con el “esquema de visión”). Queda claro que esta coordinación es de un nivel muy superior a la anterior; es decir, se ha generalizado de tal manera la coordinación, que ya incorpora no a elementos, sino a las primeras estructuras que las coordinaciones elementales formaron inicialmente. Cristina María Machado Arenós 146 2.5. INVESTIGACIONES SOBRE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Desde la primera formulación de la Inteligencia Emocional de Salovey y Mayer en 1990, que pasó desapercibida y en la cual se planteó que algunos individuos cuentan con una mayor capacidad para razonar sobre las emociones, (Mayer, Salovey, y Caruso, 2008), hasta la publicación en 1995 del conocido best seller de Goleman “Inteligencia Emocional” (Mestre y Guil, 2003), han sido muchos los autores que recientemente se han interesado en investigar dicho término, como Bar-On (1997), Cooper y Sawaf (1997), Shapiro (1998), Goleman (1998), Gottman (1997), y otros, que han publicado aproximaciones al concepto de Inteligencia Emocional, realizando sus propias propuestas de los aspectos que la componen y elaborando instrumentos para evaluarla. Aunque la mayoría discrepan sobre las habilidades que deben de poseer una persona emocionalmente inteligente, todos están de acuerdo en que estos componentes, provocan que la vida de las personas sea más fácil y feliz. Sin embargo, como señala Mestre (2003), hay dos efectos que establecen diferencias de carácter: por un lado de forma positiva, promocionó un concepto que hasta entonces no estaba teniendo mucha repercusión; y por otro lado, negativamente, realizó cierta tergiversación del concepto inicialmente descrito por Salovey y Mayer (1990), que después dio lugar a consecuencias que aún perduran. Entre éstas Mestre y Guil (2006) señalan: a) Críticas sobre el concepto (Matthews, Zeidner y Roberts, 2002). b) Aparición de perspectivas de la Inteligencia Emocional basadas en rasgos de personalidad (p.e., la de Bar-On, 1997, Goleman, 1995, Petrides y Furnham, 2006) y no en capacidades cognitivas. c) Utilización del mismo término de “inteligencia emocional” para hacer referencia a diferentes formas de conceptualizar la Inteligencia Emocional. d) Existencia de una gran cantidad de instrumentos de medida (autoinformes), que registran diferentes aspectos teóricamente vinculantes con la Inteligencia Emocional pero que consideran que la inteligencia, debe ser medida con tareas de ejecución cognitiva. e) Comparan, discuten y concluyen datos de diferentes trabajos que han partido de conceptos distintos y de otros tipos de medida y que, sin embargo, en ellos se hace referencia a la Inteligencia Emocional. Además de ello, la diversidad de instrumentos de medida derivados de los diferentes modelos existentes, interfiere negativamente en la investigación acerca de la Inteligencia Emocional, pues un instrumento basado en un modelo concreto, es incapaz de capturar lo que otros modelos incluyen como componentes de dicho término. Por lo tanto, dependiendo del modelo e instrumento elegido se obtendrán unos resultados u otros (Lorenzo, 2012). Por estos motivos, "el concepto de la Inteligencia Emocional ha sido fuertemente cuestionado. Los más críticos se han referido a la Inteligencia Emocional más como un mito que como una ciencia (Matthews, Zeidner y Roberts, 2002, 547). Así como la teoría de Goleman ha sido criticada por falta de apoyo empírico" (Danvilla y Sastre, 2010, 110). Asimismo, para verificar que se trata de un constructo novedoso Mestre, Guil y GilOlarte (2004) realizaron una correlación entre las medidas de Inteligencia Emocional y las del AECS (Actitudes y Estrategias Cognitivas Sociales), concluyendo que la Inteligencia Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 147 Emocional parece un concepto independiente de los fundamentados en las competencias sociales y/o personales del individuo (Lorenzo, 2012). La Inteligencia Emocional surgió ante la incapacidad de algunos constructos, para explicar las diferencias individuales en el rendimiento académico o laboral. De modo que se puede distinguir entre los modelos de Inteligencia Emocional centrados en el procesamiento de la información, establecidos en las habilidades emocionales básicas propuestos por Mayer y Salovey; y los basados por los rasgos de personalidad propuestos por Goleman y Bar-On (Fernández Berrocal y Extremera, 2005), siendo éstos a la vez complementarios (Mestre, 2003). Goleman ha sido el autor que más énfasis ha puesto en el tema Inteligencia Emocional, indicando las limitaciones del cociente intelectual para explicar el éxito en esas áreas, ya que sólo un 20% aportan los factores determinantes del éxito y el 80% restante dependerá de otras variables. Por ello, alega que el coeficiente intelectual no es suficiente para explicar los destinos tan dispares de personas que cuentan con perspectivas, educación y oportunidades similares. Basándose en un estudio con 95 estudiantes de Harvard, donde las personas con calificaciones más elevadas no habían alcanzado mayor éxito laboral ni obtenían mayores cotas superiores de éxito en la vida, ni más satisfacción en sus relaciones, concluyendo que las personas que han desarrollado adecuadamente las habilidades emocionales suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan su productividad, mientras que los que no pueden controlar su vida emocional se debaten en constantes luchas internas que desmejoran su capacidad de trabajo y les impiden pensar con la suficiente claridad (Goleman, 1995). No obstante, el poder predictivo de la Inteligencia Emocional en el rendimiento académico no queda demostrado, puesto que los hallazgos señalan tanto la relación entre rendimiento académico e Inteligencia Emocional (Bar-On, 2007; Extremera y FernándezBerrocal, 2004), como lo contrario (Brackett y Salovey, 2006; Newsome, Day y Catano, 2000), o, cuanto menos, que otras variables juegan un papel relevante, como el nivel de escolarización (Parker, Summerfeldt, Hogan, y Majeski, 2004). No obstante, los últimos estudios han demostrado que las carencias en las habilidades de Inteligencia Emocional afectan a los estudiantes dentro y fuera del contexto escolar. Aunque la mayoría han sido realizados con muestras de estudiantes universitarios, están surgiendo investigaciones cada vez más numerosas, con otros sectores de población, sobre todo en adolescentes (Ciarrochi, Chan y Bajgar, 2001; Fernández-Berrocal, Extremera y Ramos, 2003; Liau, Liau, Teoh y Liau, 2003; Trinidad y Johnson, 2002). En las diversas investigaciones de Goleman, se ha visto como se han basado en contraponer la actividad intelectual del ser humano y su actividad emocional y reconocer que "cuando se trata de dar forma a nuestras decisiones y a nuestras acciones, los sentimientos cuentan tanto como el pensamiento, y a menudo más" (Goleman, 1997, 22). Siendo importante controlarlo y regular los estados de ánimo para alcanzar el estado de "flujo" (Goleman 1997, 122). El cual alcanza su expresión máxima cuando el individuo se halla en su estado más pleno de actividad, creatividad y éxito; "ser capaz de entrar en el estado de flujo es el punto óptimo de la Inteligencia Emocional; el flujo representa lo fundamental en preparar las emociones al servicio de la buena actividad y del aprendizaje" (Goleman 1997, 117). Así para Goleman la Inteligencia Emocional es la inteligencia en su función prácticamente exclusiva de controlar de un modo positivo la vida emocional de la persona. Cristina María Machado Arenós 148 Las emociones impactan en todas las áreas de nuestra vida: la salud, el aprendizaje, el comportamiento, las relaciones y otras. De ahí que donde se trabaje con Inteligencia Emocional se tolere mejor la frustración, exista menos violencia, los comportamientos sean más constructivos, se mejoren las relaciones interpersonales y también el rendimiento académico (Gallego, 2001). No hay duda de que las emociones afectan profundamente a la salud. El cerebro y el sistema nervioso están en continua comunicación, siendo en el sistema inmunológico donde se concentran las áreas que regulan la emoción. Y ello lo corroboran varias investigaciones como la de Gallego (2001), destacando que: “- Inhibir las emociones compromete la función inmunológica. Las personas que ocultan sus sentimientos, son más propensas a problemas de salud. - La ira y otras emociones negativas, son tóxicas para el cuerpo, comparándolas con el tabaco. - Las investigaciones aprueban la conexión entre los resfriados y las infecciones respiratorias, con enfados emocionales ocurridos tres o cuatro días antes de que aparezcan los síntomas. - Numerosas investigaciones han probado que las relaciones humanas positivas son una excelente medicina que fortalecen la función inmunológica, aceleran el tiempo de recuperación y prolongan la vida” (Gallego, 2001,109). Además, la Inteligencia Emocional se asocia a una disminución de conductas de riesgo para la salud, incluyéndose el consumo del tabaco y del alcohol (Ruiz Aranda, FernándezBerrocal, Cabello y Extremera 2006). En concreto "las personas con una falta de habilidades emocionales pueden recurrir al consumo de drogas como una forma externa de autorregulación para disminuir, ocultar o ignorar sus estados emocionales negativos o para mejorar estados emocionales más agradables" (FernándezBerrocal y Extremera, 2007, 182). A causa de ello, en el ámbito laboral, ha surgido una nueva línea de investigación que procura conocer la influencia de las diferencias individuales y los recursos personales de los trabajadores frente al estrés laboral, entorno, causas y consecuencias (Chan, 2003; Friedman, 2003; Brouwers y Tomic, 2000), permitiéndoles desarrollar estrategias para afrontar los estados emocionales (Salovey, Mayer, Goldman, Turvey y Palfai, 1995), para evitar las posibles enfermedades o afecciones que pudieran surgir debido al estrés. Igualmente, diversos estudios manifiestan que las habilidades emocionales facilitan una mayor percepción de autoeficacia y un mejor afrontamiento a los conflictos que surgen en el contexto laboral (Bar-On, Brown, Kirkcaldy, y Thome, 2000; Durán, Extremera y Rey, 2004; Limonero, Tomás-Sábado, Fernández-castro, y Gómez-Benito, 2004; Nikolaou y Tsaousis, 2002). Por lo que la Inteligencia Emocional se ha correlacionado positivamente con otros constructos basados en la salud mental y la satisfacción personal, como la autoestima y la satisfacción del apoyo social (Ciarrochi, Chan, Caputi y Roberts, 2001b), la felicidad (Furnham y Petrides, 2003), el bienestar psicológico y el bienestar subjetivo (Brackett y Mayer, 2003), pero también se relaciona negativamente con medidas de alexitimia, con medidas de ansiedad y depresión (Dawda y Hart, 2000). Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 149 Asimismo, a nivel organizativo, McClelland (1998), con datos de alrededor de treinta organizaciones, encontró que aquellas personas con una amplia gama de competencias de Inteligencia Emocional relacionadas con la automotivación, la conciencia social y habilidades sociales, eran mejores que la media, y concretamente superaron los objetivos anuales de ingresos entre un 15% y un 20%. De la misma manera, Dulewicz y Higgs (1998) valoraron en un 36% de la varianza del progreso de organización el impacto de la Inteligencia Emocional, mientras que el coeficiente intelectual sólo explicaba el 27%. El efecto de la Inteligencia Emocional no se limita sólo al mayor rendimiento obtenido, sino que se observa su influencia extendiéndose a la satisfacción de las personas en su trabajo y a una mejor disposición al cambio y al fortalecimiento del compromiso con la organización (Carmeli, 2003; Vakola et al., 2004). De ahí que varios autores se hayan centrado en resaltar las competencias claves para la satisfacción laboral y el éxito profesional; así para Opengart (2007) serían liderazgo, la autoconciencia, la empatía, el sentido del humor o la gestión del estrés. Competencias claramente vinculadas con la Inteligencia Emocional, siendo el liderazgo la competencia más estudiada en relación con el éxito, y con una clara vinculación con la Inteligencia Emocional (Goleman, 1998a y 1998b; Mandell y Pherwani, 2003; Prati et al., 2003; Turner y Muller, 2005; Strang, 2007; Danvilla y Sastres, 2010). No obstante, para entender y clarificar todo lo que sucede tanto a nivel laboral, académico, personal, social, etc., es necesario tener en cuenta una serie de factores que harán que varíen los resultados de las investigaciones, los cuales son según Danvilla y Sastre (2010) los siguientes: - La edad: Algunos estudios sugieren que la edad no tiene un efecto significativo en la Inteligencia Emocional (Cakan y Altun, 2005); mientras que otros, manifiestan una relación directa aunque no lineal. Bar-On (2000) descubrió que a más edad se obtiene mayor puntuación en Inteligencia Emocional pero hasta llegar a un pico, a partir del cual comienza a disminuir (Punia, 2002). Lo que sugiere que la Inteligencia Emocional se adquiere mediante la experiencia de la vida. - La experiencia: Las investigaciones indican que los niveles de Inteligencia Emocional aumentan con la experiencia y la posición del trabajador en la organización (Chen et al., 1998; Goleman, 1998a y 1998b), aunque tal afirmación no siempre se ha demostrado empíricamente. Existiendo una relación entre la Inteligencia Emocional y la experiencia profesional. - El sexo: Mandell y Pherwani (2003) sugirieron que las mujeres parecían ser más capaces de controlar sus emociones y la de los demás respecto al sexo masculino. Estos resultados fueron apoyados por Mayer y Geher (1996), Mayer et al. (2000), Ciarrochi et al. (2000), Mandell y Pherwani (2003), Boyatzis y Sala (2004) y Brackett et al. (2006), al obtener en sus investigaciones puntuaciones más altas para las mujeres en las diferentes medidas de la Inteligencia Emocional. Sin embargo, se contrasta con los resultados de otros autores (Goleman, 1998a; Bar-On, et al., 2000; Petrides y Furnham, 2006; Nikolaou y Tsaousis, 2002 o Cakan y Altun (2005), que defienden que no existen diferencias en las puntuaciones globales de la Inteligencia Emocional entre hombres y mujeres, ya que trataron las diferencias de manera global y no desde una perspectiva cualitativa. En la perspectiva de Bar-On (1997), se revela que las mujeres son más conscientes de las emociones, demuestran más empatía y se relacionan mejor, mientras que los hombres son Cristina María Machado Arenós 150 más hábiles en el manejo y regulación de las emociones. Por su parte, Fatt (2002) descubrió que los varones puntúan más alto en la identificación y en el uso de las emociones. Si nos centramos en los estudios de Inteligencia Emocional en personas adultas y mayores, son muy escasas las investigaciones realizadas, pero en el conjunto general de estos estudios, se extrae que a medida que se avanza en el ciclo vital se van produciendo cambios biológicos, físicos y sociales en los individuos. A lo largo de la vida hay factores ambientales, físicos, culturales y sociales que ejercen un papel sustancial en su conducta y en su salud. En el ámbito de la Inteligencia Emocional con personas adultas y mayores, varios estudios analizan las diferencias en Inteligencia Emocional en función del sexo y la edad, obteniendo mayor significatividad en mujeres en cuanto al sexo, y en cuanto a la edad no existen diferencias, puesto que tienen similares puntuaciones. Pero son muy pocos los estudios existentes en los que se analicen las diferencias en función de los rasgos de personalidad, o relaciones de la Inteligencia Emocional con determinados rasgos de personalidad (Bernarás, Garaigordobil y de las Cuevas, 2011). Hoy en día, el concepto de Inteligencia Emocional está llegando más allá, siendo un término con referencias tanto para la educación y formación de las personas, como para su desarrollo integral. De ahí que se pretenda vincular su relación con otras variables de investigación, a fin de mejorar la calidad de vida de los individuos, afrontando los problemas y situaciones diarias, como pueden ser su relación con otros aspectos como: - Estrés, compromiso y agotamiento (Extremera, Duran y Rey, 2007a). - Ansiedad y estrés (Fernandez-Berrocal, Alcaide, Extremera y Pizarro, 2006; Repetto, Pena y Lozano, 2006; Kruger, 2009). - Optimismo y pesimismo. (Extremera, Duran y Rey, 2007b). - Salud física y mental. (Extremera y FernándezBerrocal, 2006) - Satisfacción personal. (Extremera y Fernández-Berrocal 2005) - Empatía. (Fernández y Barraca, 2005) - Calidad de Vida (Martínez de Antoñana, Pulido, Berrios, Augusto, Luque y López, 2004). - Apoyo a la Integración Escolar (Lucas, 2005). En síntesis, la Inteligencia Emocional es un tema novedoso y potencialmente enriquecedor para la ciencia, en general y para la psicología, en particular. Sin embargo, las investigaciones realizadas hasta el momento sobre este aspecto son bastante escasas, siendo imprescindible que se realicen estudios sobre este tema desde su origen, diferenciando su concepto de otros, analizando sus componentes, viendo el peso que tiene cada uno de ellos entre otros aspectos, para posteriormente analizar la relación con otros constructos. No obstante, actualmente ya se han sentado las bases teóricas fundamentales sobre este concepto, e incluso se han desarrollado las herramientas necesarias para examinar de forma fiable la relación de este concepto con otras variables relevantes, tanto en experimentos de laboratorio como en estudios de campo. De hecho, la presente línea de investigación de esta tesis, se centra en establecer la utilidad de este nuevo constructo en el área específica de la actividad física mediante uno de sus elementos más prioritarios, como es el de los recursos materiales y en un núcleo de población bastante poco estudiado hasta el momento, como es el de las personas mayores. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 151 Con nuestro trabajo pretendemos aportar un grano de arena más a este nuevo campo de conocimientos, en un ámbito muy específico y no analizado hasta la actualidad. Cristina María Machado Arenós 152 2.6. INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL Los instrumentos para poder valorar y medir actualmente la adquisición de la Inteligencia Emocional son numerosos y variados; tal vez porque aún no existe un criterio consensuado sobre que herramientas deben emplearse para medir esta capacidad, lo que provoca que muchos de ellos presenten propiedades psicométricas dudosas (Extremera, Durán y Rey, 2005). No obstante, los más habituales empleados en las investigaciones al respecto suelen ser los siguientes:  Inventario de Cociente Emocional (Bar-On, 1997).- Compuesto de 133 ítems con 15 escalas distintas: autoconciencia emocional, asertividad, autoestima, autoactualización, independencia, empatía, relación interpersonal, responsabilidad social, resolución de problemas, examen de la realidad, tolerancia al estrés, control impulsivo, felicidad y optimismo.  Escala del estilo en la Percepción del afecto (Bernet, 1996).- Consta de 93 ítems y se basa en la premisa de ser capaz de atender rápida y adecuadamente a los sentimientos, es la base de la Inteligencia Emocional.  Test EQ MAP de Cooper y Sawaf (1997). - Con 250 ítems, que se dividen en 21 subescalas basadas en su propio modelo de Inteligencia Emocional. No obstante, existen otros instrumentos para valorar la inteligencia emocional, que son interpretaciones o variaciones de estos tres:  La Escala de Inteligencia Emocional de Schutte et al. (1998); o “Schutte Self Report Inventory” (SSRI).- Traducida al castellano por Eliseo Chico (1999), que está basado en el modelo original revisado de Mayer y Salovey (1997). Este instrumento incluye aspectos intrapersonales e interpersonales y está compuesto de 33 ítems que describen la intensidad que cada ítem es descrito por el sujeto, valorándolos en una gradación tipo Likert, de 1 (“Fuertemente en desacuerdo”) hasta 5 (“Fuertemente de acuerdo”). Estos ítems están agrupados en las tres categorías de habilidades adaptativas de su modelo: a) Percepción emocional (valoración y expresión de las emociones) (13 ítems); b) Manejo de las propias emociones (regulación de las emociones) (10 ítems); y c) Manejo de las emociones de los demás (utilización de las emociones) (10 ítems).  La Escala 3ª para medir el factor “g” de Casttell.- Es una escala que mide la inteligencia general sin tener en cuenta las influencias culturales ni ambientales y consta de cuatro subtest: 1) Series incompletas y progresivas (con 12 elementos); 2) Clasificaciones (con 14 elementos); 3) Matrices (con 12 elementos); 4) Condiciones (con 8 elementos).  Las matrices Progresivas de Raven (1994).- Es una Escala superior que consta de dos cuadernillos, el primero de ellos con 12 ítems y el segundo con 36 ítems. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 255 punto de desgarre mediante una máquina de resistencia a la tensión. “Es evidente que el material puede someterse a pruebas de laboratorio, pero solamente cuando se utiliza en la fabricación de un balón puede apreciarse cómo responde a las presiones de un partido y a las inclemencias del tiempo”(http://quality.fifa.com/es/Balones/). En la presente investigación se utilizó el balón de Voleibol de cuero sintético de la marca Molten y modelo Flistatec 3500 (SKU: AT V5M3500), del tamaño 5 (65 a 67 cm de circunferencia y un peso de 260 a 280 gr.); con un diseño de 18 paneles, una estructura laminada de superficie lisa de color blanco, rojo y verde y una cubierta exterior de Poliuretano (PU), con diseño Flistatec. Esta patente de Molten para la capa exterior de sus balones de Voleibol ha aportado toda una revolución en el juego, al aportarle al balón una mayor estabilidad durante el vuelo. Molten realizó un análisis científico de la corriente de aire sobre la superficie del balón y como se sospechaba, descubrió que la corriente de aire irregular alrededor de la pelota influía negativamente en su trayectoria de vuelo. Tras numerosas pruebas de laboratorio creó la nueva tecnología llamada "Flistatec", que significa "tecnología de vuelo estable". Este nuevo diseño consiste en fabricar la capa exterior de microfibra mediante pequeños hexágonos de nylon. Mediante las pruebas de estabilidad realizadas, se analizaron los puntos de descenso del balón, observándose que los patrones de vuelo irregular se reducían significativamente con este nuevo diseño, al aportarle un movimiento de rotación más suave y con ello un mayor control del balón. Fig. 35: Textura balón de voleibol. 10. Balón de Baloncesto: Fig. 36: Balón de Baloncesto. El balón de baloncesto debe ser esférico, de cuero, piel rugosa, o material sintético, que facilite el agarre de los jugadores aún con las manos sudadas. Deben tener una superficie con 9.366 puntos. Tradicionalmente es de color naranja, con líneas negras, pero hay muchas variantes. Los balones de indoor (pabellón cubierto) y de outdoor (exterior) difieren en el material del cual están recubiertos. A partir de la Cristina María Machado Arenós 256 temporada 2004-05 la FIBA ha adoptado para sus competiciones un balón con bandas claras amarillas sobre el clásico color de fondo naranja, para mejorar la visibilidad de la pelota tanto por parte de los jugadores como por el público. Desde el año 2007 en España se utiliza un balón con franjas negras, sobre el que se discute su duración ya que resbala en exceso. Debe tener una circunferencia de 68-73 cm; un diámetro de 23 a 24 cm y un peso de 600-800 gr. Se utilizan pelotas de tres tipos diferentes correspondientes a tres tamaños y pesos diferentes según las categorías: el número “7”, utilizado para baloncesto masculino, el “6” para baloncesto femenino, y el “5” para minibasket y preinfantiles. Además, se estipula que el balón ha de tener una presión tal que soltado desde 1,80 m de altura, bote entre 1,40 y 1,60 m de altura. El balón empleado en la presente investigación es el Molten GL7 oficial de la FIBA, modelo MH0512, usado en los mundiales de Baloncesto y construido con 12 paneles de semi-cuero de grano. Los balones de Baloncesto obtienen su rebote, su efecto y su perfecta forma de esfera a partir de un proceso de fabricación complejo de tres etapas que comienza con una cámara. Esta es la parte que contiene el aire y les da su perfecto rebote. Es una estructura simple hecha de caucho de butilo que tiene la forma de un globo. La cámara se corta y se forma sobre una línea de montaje y el tubo de aire, que se utiliza para la inflación, se inserta con la mano. La cámara se abre paso en una máquina de vulcanización donde se sella el caucho y se llena de aire. Entonces se coloca en una cámara de retención durante 24 horas para la garantía de calidad para comprobar si la cámara mantiene su aire. Las cámaras que se desinflan o pierden cualquier cantidad de aire pasan a la cadena de reciclaje. La cámara inflada se coloca dentro de una carcasa de caucho moldeado. Muchas capas de hilos de poliéster o nailon se envuelven alrededor de cada carcasa para darle la forma de una bola. Entonces pasa de nuevo sobre la cinta transportadora para su cubierta. Composición externa: En el mercado existen cientos de modelos, marcas y materiales con los que están fabricados los balones de Baloncesto. Algunas pecificaciones del balón en el reglamento oficial de la FIBA indican que estos deben estar libres de materiales tóxicos o que puedan causar una reacción alérgica, además su construcción debe ser de cuero genuino, o artificiales de cuero sintético, que aporten el mismo rendimiento o mejor que el cuero. Los balones oficiales de Baloncesto tienen cubiertas compuestas de caucho o cuero artificial, siendo el naranja el color más utilizado para su mayor visibilidad. El exterior de una pelota de baloncesto tiene seis paneles, que están individualmente cortados usando una herramienta de boquilla con una prensa manual de estilo punzón. Uno de los troqueles del panel tiene un agujero para adaptarse a la abertura del tubo de aire. El proceso se repite si la pelota va a tener múltiples paneles de colores. Los seis paneles van hacia un vulcanizador donde se encuentran con una carcasa cubierta de pegamento. Durante el proceso, la carcasa se adhiere a la cubierta para formar el balón. Los fabricantes siempre ponen su sello distintivo en los balones durante el proceso de estampación. Después del vulcanizador, el nombre de la empresa, su logotipo y cualquier otra información se presiona sobre la bola de placas de cobre y zinc alineadas en una prensa de calor. Una vez terminados se llevan a la cámara de retención de nuevo para otra prueba de inflación. En nuestra investigación se empleó el balón GL7 de la marca Molten y modelo MH0512, cuya capa exterior está elaborada en material de cuero composite (compuesto), un material sintético parecido al cuero de microfibras de poliéster, sumergido en una película polímera preferentemente de poliuretano. La producción de poliuretano (PU) se lleva a cabo mediante la síntesis de hexametilen diisocianato y Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 257 policaprolactona diol y triol en disolución con dioxano, el objetivo de usar un diisocianato alifático, es que el PU no se convierte en tóxico, mutagénico y/o cancerígeno después de su degradación, tal y como sucede con el metilfenil diisocianato que es el que se emplea generalmente para la síntesis de PU. El uso de la policaprolactona triol permite que se forme una estructura entrecruzada. Cristina María Machado Arenós 258 B) Material Alternativos de Educación Física y Deporte: 11. Pelota de Corcho Americano (o Porexpan): Fig. 37: Pelota de Corcho Americano o Porexpan. Estas bolas están fabricadas de “porexpan”, encontrándolas en tiendas especializadas de manualidades en varios tamaños. Concretamente la pelota que se va a utilizar en este estudio se engloba dentro de las medianas, con las siguientes características: Un diámetro de 6,847 cm, su peso es de 5 gr, el volumen de 167,64225 cm3 y la densidad de 0,029825417 gr/cm3. De tal manera que se engloba dentro de las pelotas medianas, livianas y muy densas. Está fabricada de un material sintético y es fungible, con cierta dureza, un relieve continuo y de color claro. Hoy en día este tipo de bolas es muy utilizada para hacer manualidades diversas con ellas, al ser fácilmente recortable para la creación de maquetas, marionetas..., así como por su poco peso en escaparatismo y decoración. Composición externa: El Porexpan, o Poliestireno expandido (EPS) es un material plástico espumado, derivado del poliestireno y utilizado en el sector del envase y la construcción. Para producir poliestireno se usan recursos naturales no renovables, ya que es un plástico derivado del petróleo. En lo que respecta al proceso de producción y su huella ecológica, una de las principales preocupaciones es la emisión de clorofluorocarbonos (CFC) a la atmósfera.4 Cabe mencionar que, los procesos de producción de productos tales como planchas para construcción, vasos térmicos para bebidas y embalajes para electrodomésticos nunca han sido responsables por tal liberación de CFC. Estos procesos utilizan pentano y no CFC's y por tanto no son sujetos a las regulaciones del protocolo de Montreal y otras similares. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 259 12. Saco Hacky (o Footbags): Fig. 38: Pelota de saco de Hacky o Footbags. Es una bolsa hecha de ganchillo (o “croché”), técnica para tejer labores de hilo o lana, que normalmente se llena de bolas de plástico, grano o arena y que se suele utilizar para realizar malabares. Suele tener 24 hileras que van en progresión hasta un máximo de 48 puntos. Tiene un diámetro 6,369 cm, pesa 75 gr, un volumen de 134,9494 cm3 y una densidad 0,555763864 gr/cm3; por lo que se clasifica dentro de los materiales de tamaño pequeño, con un peso medio y muy densa. Se caracteriza por ser un material fungible al estar hecho con fibras naturales de origen animal, como es la lana, sin embargo tiene dureza, puesto que está rellena de material duro para que pese. Además su relieve es discontinuo y se utiliza de colores claros para una mayor vistosidad. Se emplea básicamente en varios juegos en los que el Hacky es golpeado con pies o rodillas para mantenerlo en el aire. Existen varios juegos que se practican con esta bola, como: el Freestyle footbag, Footbag Net, Circle kicking, Buce, Footbag Golf, Horse, Kick Back, Knockout, Number Catch, Shark, Guerra, etc. (http://en.wikipedia.org/wiki/Footbag). Uno de los orígenes de los Footbags lo encontramos en los “Amigurumi” japoneses, que consiste en tejer pequeños muñecos mediante crochet. Los amigurumis toman forma principalmente de animales como ositos, conejos, gatos o perros, pero también se suelen crear otros muñecos con formas antropomorfas e incluso accesorios como bolsos o monederos. Composición externa: Los Hachys suelen estar construidos de lana, que es una fibra natural que se obtiene de los animales caprinos (cabra y, principalmente, ovejas), y de otros animales como llamas, alpacas, vicuñas o conejos, mediante un proceso de pelado denominado esquila. Se utiliza en la industria textil y sus productos son empleados en su mayoría en zonas frías porque con su uso se mantiene el calor corporal. La lana es un material elástico, flexible, ignífugo y resistente. La elasticidad de la lana es debida a la estructura helicoidal de sus moléculas. Además, la lana es higroscópica; es decir que absorbe vapor de agua en una atmósfera húmeda y lo pierde en una seca. La fibra de lana es capaz de absorber hasta un 50% de su peso cuando se escurre. Cristina María Machado Arenós 260 13. Bola de corcho: Fig. 39:Bola de Corcho Estas bolas están fabricadas en corcho natural o compacto y las podemos encontrar en tiendas especializadas de manualidades en varios tamaños. Concretamente la pelota que se va a utilizar en este estudio se engloba dentro de las medianas, con las siguientes características: El diámetro es de 6,2738 cm, pesa 25 gr, su volumen es de 128,9660862 cm3 y su densidad 0,193849412 gr/cm3. De tal manera que se engloba dentro de las pelotas medianas, livianas y muy densas. Al estar fabricada de corcho natural, el material es natural de origen vegetal y fungible, con cierta dureza, un relieve continuo y de color oscuro. Hoy en día este tipo de bolas es muy empleado para hacer manualidades diversas, al ser de fácil manipulación. Composición externa: El corcho es la corteza del alcornoque (Quercus suber), un tejido vegetal que en botánica se denomina felema y que recubre el tronco del árbol. Cada año, crece una nueva peridermis–formada por anillos que crecen de dentro hacia fuera del alcornoqueque se superpone a las más antiguas, formando así esta corteza. El corcho puede presentarse en bruto, como producto directo de la extracción de la corteza del árbol o elaborado para su utilización en diferentes áreas. El principal componente del corcho es la suberina. 14. Bola de Reflex: Fig. 40: Bola de Reflex. Estas bolas se caracterizan por ser huecas y con una superficie cubierta dura de puntas de goma discontinuas, cuyo material es sintético y no fungible, de color oscuro. Esta pelota se puede encontrar en una variedad limitada de tamaños, teniendo la que se Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 261 vamos a emplear las siguientes características: El diámetro es de 6,6879 cm, pesa 40 gr, su volumen es de 156,2170076 cm3 y su densidad de 0,256050505 gr/cm3. Por tanto es una pelota mediana, liviana en el peso y de densidad media. Es muy utilizada en el ámbito de la fisioterapia, puesto que se utiliza mucho tanto en el tratamiento como en la prevención de “fascitis plantares” y “espolones calcáneos”, además de para realizar ejercicios de auto-masaje controlados y suaves. Composición externa: La bola de Reflex o Automasaje está fabricada en Policoruro de vinilo (PVC). Es el producto de la polimerización del monómero de cloruro de vinilo a policloruro de vinilo. Es el derivado del plástico más versátil. Este se puede producir mediante cuatro procesos diferentes: suspensión, emulsión, masa y solución. Se presenta como un material blanco que comienza a reblandecer alrededor de los 80 °C y se descompone sobre 140 °C. Es un polímero por adición y además una resina que resulta de la polimerización del cloruro de vinilo o cloroeteno. Tiene una muy buena resistencia eléctrica y a la llama. El átomo de cloro enlazado a cada átomo de carbono le confiere características amorfas principalmente e impiden su recristalización, la alta cohesión entre moléculas y cadenas poliméricas del PVC se deben principalmente a los momentos dipolares fuertes originados por los átomos de cloro, los cuales a su vez dan cierto impedimento estérico; es decir que repelen moléculas con igual carga, creando repulsiones electrostáticas que reducen la flexibilidad de las cadenas poliméricas, esta dificultad en la conformación estructural hace necesario la incorporación de aditivos para ser obtenido un producto final deseado. Existen dos tipos de PVC: Los rígidos y los flexibles. El PVC se caracteriza por ser dúctil y tenaz; presenta estabilidad dimensional y resistencia ambiental y además, es reciclable por varios métodos. 15. Bola de Floorball: Fig. 41: Bola de Floorball La bola de Floorbal ha de ser redonda, hueca, de plástico duro, caracterizada por ser fabricada con un material sintético y fungible, con 26 agujeros colocados de forma simétrica, de 10 mm de diámetro cada agujerito. Tiene un diámetro de 7,2 a 8,9 cm, un peso de 25 gr, un volumen de 205,2425788 cm3 y una densidad de 0,121807084 gr/cm3; por tanto es una pelota mediana, con un peso liviano y una densidad media. También tiene 1.516 pequeños cráteres en su superficie, otorgándole un relieve discontinuo que para su mejor control hace que se deslice más suave, recta y rápida. Normalmente es de color blanco, por lo que está dentro de la categoría de los claros, aunque dependiendo Cristina María Machado Arenós 262 del color del terreno de juego puede ser también de otros colores para su mayor visibilidad durante el juego. Composición externa: La pelota de Floorball es de plástico duro que se logra mediante condensación. El término plástico en su significación más general, se aplica a las sustancias de similares estructuras que carecen de un punto fijo de evaporación y poseen, durante un intervalo de temperaturas, propiedades de elasticidad y flexibilidad que permiten moldearlas y adaptarlas a diferentes formas y aplicaciones. Sin embargo, en sentido concreto, nombra ciertos tipos de materiales sintéticos obtenidos mediante fenómenos de polimerización o multiplicación semi-natural de los átomos de carbono en las largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos derivados del petróleo y otras sustancias naturales. Su fabricación mediante condensación se obtiene cuando los monómeros tienen por lo menos dos grupos reactivos por monómero, para darle continuidad a la cadena. Ejemplo: R-COOH + R'-OH → R-CO-OR' + H2O 16. Pelota de Malabares: Fig. 42: Pelota de Malabares. Es una esfera de cuero sintético con un diámetro de 6, 687 cm, pesa 0,1250 kgr de masa, con un volumen de 156,2170076 cm3 y con una densidad de 0,800168957 gr/cm3. En cuanto a su tamaño está clasificada como media y respecto a su peso está dentro del grupo también mediano y de masa media, aunque con mucha densidad. Esta pelota está hecha de un material sintético, puesto que está fabricada con cuero artificial. La dureza del material es blanda, con un relieve continuo y un color fuerte. Estas pelotas se caracterizan por ser muy compactas y muy coloridas, utilizándose habitualmente, como su nombre indica, para hacer ejercicios de malabares. Composición externa: La capa exterior de esta pelota está fabricada de Cuero artificial, que es una materia obtenida en conglomerados de fibras plásticas molidas de piel. El cuero artificial es un material de bajo costo que suele usarse para hacer ropa y complementos. Está hecho de materiales plásticos y es más liviano en peso comparado con productos de cuero naturales. Hay muchos tipos y denominaciones de cuero sintético, como por ejemplo: Skintex, Pu, Dx, Polipiel, etc., pero básicamente se agrupan en dos grandes grupos: Poliuretano y PVC; el Poliuretano que es más fácil de limpiar, puesto que el PVC se raya fácilmente y se endurece cuando se limpia en seco. Los productos de cuero artificial pueden comprarse en muchos colores porque el proceso de tintura no daña estos materiales. Uno de estos tipos de cuero artificial es el Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 263 denominado “Naugahyde”, que es una tela recubierta de vinilo, producida por primera vez en Naugatuck, Connecticut USA) en 1914. Hoy en día sólo es fabricado por Uniroyal Engineered Products en Stoughton, Wis. Las características del naugahyde son similares al cuero natural y se usa principalmente para el revestimiento de muebles y prendas de vestir. La compañía que fabrica el naugahyde creó una especie de cuero de menor calidad a la que denominó: Naugas. El cuero artificial Naugahyde tiene una textura suave y una apariencia genuina de cuero natural. 17. Pelotita de Tenis: Fig. 43: Pelotita de Tenis. Se compone de un núcleo de goma presurizado, cubierto con paneles de fieltro troquelados unidos con adhesivo y muy elástica. El diámetro de la pelota es de 4, 14 cm, su peso 0,24525 grs, con un volumen de la esfera de 62,81623 cm3 y una densidad de 0,397986317 gr/cm3; por lo que manifestamos que esta pelota es de un tamaño pequeño, con un peso liviano y muy poco densa. El material es fungible y sintético, teniendo un relieve discontinuo que se caracteriza por el color tan llamativo y fuerte que tiene, encuadrándolo dentro de los colores claros. Son pelotas similares a la pelota de tenis pero menos densa, con un tamaño más pequeño y más ligeras. Composición externa: Su composición es de látex recubierta de una capa de fieltro sintético. El látex es una sustancia acuosa coloidal de presencia lechosa de gran complejidad, puesto que entre sus elementos constituyentes se encuentran gomas, aceites, azúcares, sales minerales, ácidos nucleicos, proteínas, alcaloides, terpenos, ceras, hidrocarburos, almidón, resinas, taninos y bálsamos. Pero la cantidad de cada uno de estos compuestos varía moderadamente en función de numerosos factores. Cuando sale del árbol el látex presenta, por norma general, un pH prácticamente neutro que oscila entre 7.0 y 7.2, aunque al entrar en contacto con el aire se vuelve ácido. Transcurridas entre doce y veinticuatro horas desde su extracción, el pH desciende a 5.0, sobreviniéndose la coagulación de la sustancia cuando se sitúa con un pH igual o inferior a 4.2. Es el material más elástico conocido. En ningún caso se debe confundir al látex con otras sustancias como pueden ser el caucho, la resina o las gomas vegetales, puesto que el hecho de que tengan composiciones químicas, apariencia y funciones similares no quiere decir que se trate del mismo compuesto. El caucho o hule (hidrocarburo con fórmula C5H8) es una sustancia natural (aunque existe una variedad sintética obtenida a partir de hidrocarburos insaturados) caracterizada por su insolubilidad en agua, su resistencia eléctrica y su elasticidad, que se encuentra en forma de suspensión coloidal en el látex. Las resinas naturales engloban a un grupo de sustancias con composiciones químicas diferentes, aunque generalmente todas ellas Cristina María Machado Arenós 264 presentan carbono, hidrógeno y oxígeno. Éstas surgen de las heridas de las plantas productoras, evitando la entrada de organismos patógenos en el vegetal y la pérdida excesiva de savia. En cuanto a las gomas vegetales son una sustancia gelatinosa que es exudada por algunas especies vegetales, y se compone de ácidos orgánicos complejos y sales variadas (por ejemplo, la goma arábiga está formada por sales cálcicas, potásicas y magnésicas de arabina); son incoloras e inodoras con una textura semejante a la cola cuando se mojan o humedecen (son muy solubles en agua, a diferencia del látex). El látex de ciertas plantas resulta tóxico y venenoso, como el del cardón (Euphorbia canariensis), que es utilizado para cazar peces, o el de Calotropis gigantea, que los nativos del sur de Asia usan para envenenar las puntas de sus flechas. En otras ocasiones es dulce y comestible, como el producido por el árbol de la leche, o sumamente acre e irritante, como sucede en el caso de la higuera (Ficus carica). La mayor parte del látex de empleo comercial se extrae de la siringa (Hevea brasiliensis) y es dedicado a la obtención de caucho. Sin embargo, también existen otros productos derivados del látex natural como la gutapercha (material amarillo o pardo producido a partir del látex de Palaquium oblongifolia), la balata (material duro muy similar al caucho que se obtiene principalmente del látex de Manilkara bidentata) y el chicle (sustancia de color rosáceo o pardo extraída del látex de Manilkara zapota) que tienen gran importancia comercial. 18. Pelotita de goma: Fig. 44: Pelotita de goma. Es una esfera de goma muy pequeña, característica por el material del cual está hecha, que es de latex o hule. Tiene de diámetro 4,14 cm, un peso liviano de unos 10,00 gr, con una densidad de 0,26982549 gr/cm3, por lo que es muy poco densa y con una dureza blanda, un relieve continuo y un color oscuro. El material es fungible y sintético, puesto que está construido por un material artificial. En este tipo de pelota de goma es necesario resaltar la capacidad de resistencia que tienen, siendo posible encontrarla en el mercado en colores muy diversos y mezclados, y con tamaños muy diferentes. El realizado en goma no es tóxico y es muy fácilmente lavable. Composición externa: La goma es una sustancia resinosa que se pega muy rápidamente, con un alto peso molecular, estructuralmente muy compleja, siempre con carácter ácido. Es sólida, aunque su consistencia varía según su procedencia y las condiciones a las que se somete, y tiene la peculiaridad de ser genuinamente elástica. Es un buen aislante eléctrico. La goma recibe el nombre genérico de plásticos, que son materiales orgánicos compuestos fundamentalmente de carbono y otros elementos como el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno o el azufre. En la actualidad, la mayoría de los Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 271 de ámbitos y sectores profesionales muy diversos, buscando siempre el anonimato de todos ellos, para garantizar la franqueza en sus respuestas. Para lograr que la utilización de este método sea efectiva, es necesario tener en cuenta su operatividad, que en esta investigación parte del envío de encuestas sucesivas a un grupo de expertos previamente elegidos, en donde el consenso se ha obtenido por un procedimiento matemático de agregación de juicios personales e individuales (Luna y otros, 2005, 95). Procedimiento realizado en esta investigación tanto para la identificación de las emociones en función de las características del material deportivo manipulado, como para la valoración de esos materiales. Con este método, ha sido posible verificar y rectificar previamente los posibles inconvenientes antes de su aplicación definitiva, logrando con ello la máxima fiabilidad y validez de los datos obtenidos, puesto que la opinión de un individuo en particular tiende a poseer una menor fiabilidad que la de un grupo homogéneo de personas en igualdad de condiciones (Mengual, 2011, 146), dando lugar a la existencia de una mayor concordancia entre todas las partes. A modo de resumen y teniendo en cuenta lo antes expuesto, podemos concluir que el método Delphi ha sido considerado como la técnica más apropiada para emplear en esta investigación, debido a: "... su flexibilidad, es la técnica que mejor se adapta a la exploración de elementos que supongan una mezcla de evidencias científicas y valores sociales" (Webler y otros, 1991, en Cabero e Infante, 2004,5); lográndose que se "efectúe una previsión de futuro sobre temas cualitativos mediante un consenso cuantificado entre un panel de experto" (Fernández Güell, 2006,110). Aspectos intrínsecos de esta investigación, que junto al anonimato de los expertos, la retroalimentación de sus respuestas y la recogida estadística de sus predicciones, hace que este método ya consolidado y validado en números y diversos estudios en varias áreas de investigación, sea el más idóneo para nuestra investigación, ajustándose a los parámetros y patrones pertinentes, para lograr la máxima eficacia en la finalidad del estudio. Para ello, se pidió la colaboración de 10 expertos, con diferentes perfiles profesionales y personales que permitieran analizar la cuestión desde diferentes ámbitos y niveles, pero todos ellos/as con dos elementos en común como eran que tuvieran edades comprendidas entre 50 y 70 años y que todos ellos tuvieran más de 20 años de ejercicio profesional en su ámbito. Estos expertos tenían el siguiente perfil: 1. Hombre de 52 años, Doctor en Ciencias de la Educación. 23 años de experiencia docente universitaria. 2. Hombre de 59 años, Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. 21 años de docencia universitaria. 3. Mujer de 60 años, Licenciada. en Medicina. 31 de servicios en hospitales públicos del SAS. 4. Mujer de 57 años, Diplomada en Magisterio. 21 años de docencia en centros docentes públicos. 5. Mujer de 62 años, Licenciada en Pedagogía. 20 años como trabajadora en servicios sociales. 6. Mujer de 57 años, Trabajador Social con 20 años de servicio en la Administración Pública 7. Mujer de 58 años, Doctora en psicología. 20 años de ejercicio profesional privado. Cristina María Machado Arenós 272 8. Hombre de 61 años, Licenciado. en Psicología. 22 años de ejercicio profesional en administraciones locales. 9. Mujer de 50 años, Licenciada. en Fisioterapia. 20 años en ejercicio profesional privado. 10. Hombre de 68 años, Licenciado en Psicopedagogía. 35 años de ejercicio profesional como orientador en centros docentes públicos. Los expertos realizaron inicialmente una revisión cualitativa de los ítems del cuestionario en una escala de 10 puntos, enviándoles el cuestionario en dos ocasiones, solicitándoles que valorasen diferentes aspectos del mismo referidos a: 1. Valoración individual de cada ítem: Debían valorar su pertenencia y su precisión.  Pertenencia: grado en que el ítem hace referencia a la dimensión en la que se incluye, tal y como está planteado.  Precisión: Grado en que cada ítem, tal y como está redactado, no induce a errores gramaticales que puedan ocasionar problemas en su interpretación al leerlos. Siguiendo la propuesta de Bulger y Housner (2007), se decidió eliminar todos aquellos ítems con puntuaciones medias inferiores a 7, modificar los ítems con valores entre 7,1 y 8,0 y aceptar los superiores a 8,1. 2. Valoración global del cuestionario: En una escala Likert de 10 categorías, debían valorar diferentes aspectos referidos al contenido y al formato del cuestionario.  Respecto al contenido debían valorar: - Pertinencia de las dimensiones. - Equilibrio entre las dimensiones. - Suficiente especificación del contenido a través del conjunto de los ítems.  Respecto al formato debían valorar: - Adecuación de la redacción de los ítems a la edad de los sujetos. - Claridad en la redacción de los ítems. - Organización de los ítems. Se analizó el grado de acuerdo entre los expertos, considerando como valores óptimos los superiores a 0,70 con un intervalo de acuerdo del 95% entre los expertos (Merino y Livia, 2009). 3. Sugerencias y opiniones respecto a cualquier aspecto relacionado con la investigación y el cuestionario. En este apartado los expertos debían expresar todo lo que estimasen oportuno y que sirviera para mejorar e incrementar la validez de contenido del cuestionario. • Validez de Criterio, o de comprensión: Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 273 Definida como la capacidad de los individuos para entender las preguntas planteadas en el cuestionario y conocer así su grado de comprensión cualitativo y cuantitativo. Se analizaron los siguientes aspectos: 1. Grado de comprensión cualitativo del cuestionario: Se les solicitó a los participantes que reflejaran las dudas, sugerencias y preguntas en un apartado final del cuestionario. 2. Grado de comprensión cuantitativo del cuestionario: Se llevó a cabo un autoinforme donde los participantes en el estudio piloto debían valorar en una escala de 10 puntos la comprensión global del mismo, obteniéndose una media de 9 puntos. 3. Análisis de las respuestas: Para conocer el grado de comprensión de cada uno de los ítems, se analizaron las respuestas de los sujetos, comprobando la frecuencia de respuesta elevada y eliminando todos aquellos ítems que presentasen la misma respuesta en más del 90% de la muestra del estudio piloto.  Fases de Validación del Cuestionario La validación del cuestionario se desarrolló mediante la ejecución de siete fases diferentes: 1. Primera fase de adaptación de la versión inicial y explicativa del cuestionario original: Se realizó una modificación sobre el primer cuestionario diseñado, reduciendo el número de ítems desde 21 ítems hasta los 19 finales, puesto que al comenzar a aplicarlo se comprobó la larga duración que representaba su aplicación en personas mayores, que tenían que pensar mucho más tiempo cada una de las preguntas y que sus respuestas solían ser mucho más largas al estar casi siempre acompañadas de explicaciones complementarias y recuerdos. Con ello, se producía un gran cansancio y las últimas preguntas se contestaban sin atención, solo por terminar. Además, para justificar la mayor rapidez en las contestaciones de los ítems, en su redacción se tuvieron en cuenta las características establecidas por De la Fuente y Lozano (2009): - Solo se puede preguntar un aspecto en cada ítem (aunque se preguntaba lo mismo en diferentes materiales). - La redacción de las preguntas fue clara y concisa. - El enunciado era coherente con el formato de respuesta. - Las alternativas de respuesta eran equidistantes. En cuanto a la redacción de los ítems, en esta primera versión, se respetó la redacción inicial, a la espera de las valoraciones cualitativas de los expertos. 2. Segunda fase de valoración del cuestionario original por los expertos: El cuestionario fue enviado por correo electrónico a los expertos definidos valorando cuantitativa y cualitativamente el instrumento con respecto a los criterios marcados y descritos en una escala de 10 puntos. Igualmente debían realizar una valoración global en una escala de 10 puntos en cuanto al contenido (pertenencia, Cristina María Machado Arenós 274 equilibrio de las dimensiones y suficiente especificación de la dimensión a través de los ítems) y en cuanto al formato (adecuada redacción, claridad y organización de los ítems). En el último apartado, se les dejaba un hueco para que pudieran aportar toda la información y modificaciones al cuestionario inicial. Para facilitarles la evaluación de los ítems y la especificación de las dimensiones a través del conjunto de ítems, en la carta que se les envió, se agrupó los ítems con el número de posición en el cuestionario en torno a cada dimensión. Los cuestionarios enviados debían ser contestados y remitidos de nuevo por correo electrónico en un periodo no superior a tres semanas desde su envío. 3. Tercera fase de análisis e interpretación de las valoraciones de los expertos: Sirvió para tomar una serie de decisiones iniciales sobre el cuestionario original y que se explican a continuación: - Reducción del número de ítems de 21 a 19 ítems, para justificar esta decisión sobre la reducción se siguió la propuesta de Bulger y Housner (2007). - Reducción de la escala de categorías en cada ítem. - Reducción de la extensión de los ítems introduciendo una raíz común de inicio a los ítems. 4. Cuarta fase de realización de una nueva versión del cuestionario: Una vez atendidas todas las aportaciones y valoraciones, tanto cuantitativas como cualitativas de los expertos que se realizaron en una primera valoración del cuestionario original, se procedió a recoger todas las decisiones tomadas en una nueva versión del cuestionario. Esta segunda versión del cuestionario contaba con las siguientes modificaciones: - Se mantuvo la información inicial informativa. - Introducción de algunas preguntas abiertas que explicaran los ítems cuantitativos formulados. - Redacción de una raíz común de inicio en grupos de ítems semejantes. Esta segunda versión del cuestionario fue enviada de nuevo al grupo de expertos mediante correo electrónico, siguiendo el mismo procedimiento que en el primer envío. Para ello se les adjuntaba una carta explicativa con todas las modificaciones, justificando las decisiones tomadas. Los nuevos cuestionarios enviados debían ser contestados y remitidos de nuevo por correo electrónico en un periodo no superior a dos semanas desde su envío. 5. Quinta fase de corrección de la validez de contenido: Con el objetivo de terminar de corregir la validez de contenido, se analizaron y se interpretaron cada una de las valoraciones de los expertos. En cuanto a las valoraciones cualitativas, se realizó la prueba V de Aiken (Merino y Livia, 2009) y se optó por mantener los ítems para analizar la valoración media individual de cada ítem por parte de todos los expertos y no obtener ninguno de ellos una valoración inferior a 0,70. Eficacia de los recursos materiales en los procedimientos exploratorios de sensaciones en personas mayores 275 Recogidas las modificaciones surgió una tercera versión del cuestionario, a la que se dotó de un apartado de datos descriptivos o de clasificación, necesarios para el estudio (edad, sexo, estudios, nivel socio-económico, residencia, etc.) 6. Sexta fase de Estudio Piloto: Se realizó un estudio piloto con una muestra de 20 personas mayores para probar la validez de comprensión del cuestionario definitivo. Para ello, se les pidió que valoraran en una escala de 10 puntos la comprensión global del cuestionario, así como un espacio para que pudieran expresar sus opiniones, dudas o propuestas de modificación, sobre algún ítem que fuera dificultoso de entender. 7. Séptima fase de elaboración del cuestionario definitivo: Se analizaron los datos obtenidos en esta prueba piloto, obteniéndose así las conclusiones necesarias para el diseño del cuestionario definitivo. En el protocolo de aplicación del instrumento se utilizó un vocabulario comprensible para las personas mayores a las que iba destinado. Posteriormente se presentó el instrumento a dos expertos lingüistas para su revisión semántica, así como a dos expertos en Educación social, a dos psicólogos y a dos expertos en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, para que fuera verificado desde todos los posibles ámbitos de estudio del tema. Para ello, se envió una copia del instrumento y del protocolo de aplicación a cada uno de estos expertos, solicitándole su valoración. Tras recibir estas valoraciones se hicieron las pertinentes modificaciones y se volvió a enviar el cuestionario a los expertos para que ratificasen individualmente que los cambios realizados habían sido los adecuados. Finalmente, se realizó una reunión en la que los expertos llegaron a un consenso, a partir del cual se estableció el instrumento definitivo. Posteriormente se leyó el protocolo completo a cinco personas mayores para comprobar que era fácilmente entendible por todas ellas en su totalidad, cambiando un par de palabras que podrían haber creado alguna posible confusión a personas con bajo nivel de formación. Finalmente, con las propuestas aportadas por los expertos, se procedió a elaborar el cuestionario definitivo que se aplicó en este estudio y que se adjunta al final del mismo como Anexo I. El cuestionario se aplicó a todas las personas mayores, entre 65 y 100 años que consideramos “activas”, por practicar alguna actividad físico-deportiva, al menos una vez por semana. Por ello, el cuestionario se aplicó a las personas de esas edades que seguían participando en algún programa de actividad físico-deportiva organizado por el Instituto Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Sevilla, tal y como se detalla en la muestra. El instrumento se aplicó a cada sujeto durante las horas de algunos de los días de asistencia a dicha actividad en la propia instalación, en un lugar algo más apartado del desarrollo de la actividad. El procedimiento de recogida de los datos fue mediante una Hoja de Observación y toma de datos. Tanto para la realización de los cuestionarios, como para la realización de las fotos de las emociones, entregaron debidamente firmado el consentimiento estando informado previamente de todo el proceso, para poder usar sus datos y las imágenes tomadas, con un uso exclusivamente investigador. Se procedió a la elaboración de un protocolo de actuación en la aplicación del cuestionario, de manera que los materiales no estuvieran a la vista en todo momento, sino que fueran sacándose y volviéndose a guardar según se iba consultando sobre ellos, Cristina María Machado Arenós 276 para evitar distracciones y comparaciones sobre ellos al verlos. Igualmente se determinó que no se presentarían los materiales a los sujetos siempre en el mismo orden, puesto que podría influir en su decisión el hecho de ver antes o después siempre el mismo material. Para ello se estableció la siguiente tabla aleatoria sin reemplazamiento, que permitía variar el orden de presentación de los materiales: Part. ORDEN DE PRESENTACIÓN DE LOS MATERIALES 1 16 9 14 2 5 10 3 7 12 1 20 15 19 13 8 17 6 11 18 4 2 3 8 16 11 15 5 12 14 4 2 17 19 9 1 18 7 13 20 10 6 3 15 17 20 2 7 12 8 5 19 10 13 4 11 9 14 1 18 6 16 3 4 19 14 15 18 4 11 17 7 8 3 20 13 12 9 1 10 16 2 6 5 5 4 19 5 18 20 3 13 1 11 7 14 8 15 17 16 2 10 9 6 12 6 9 15 8 16 12 11 20 7 18 10 14 5 4 17 1 6 19 13 3 2 7 16 8 18 19 4 11 12 15 2 9 6 14 13 5 3 7 1 20 10 17 8 15 14 9 6 2 16 20 3 4 7 17 12 10 8 13 5 18 19 11 1 9 2 14 1 12 11 18 5 4 8 15 13 6 20 16 17 3 9 7 19 10 10 14 12 16 11 4 9 20 6 1 5 2 18 3 15 19 13 7 10 17 8 11 4 8 12 19 16 7 17 14 6 2 5 20 1 9 11 3 18 13 15 10 12 10 19 16 13 8 7 2 18 6 12 4 14 20 11 5 1 17 15 9 3 13 1 8 2 10 13 6 18 14 19 4 3 7 20 17 11 16 5 9 15 12 14 19 4 13 1 15 3 16 7 2 10 6 12 20 9 14 11 8 17 18 5 15 9 11 7 4 13 5 2 6 20 8 10 18 12 16 19 1 17 3 15 14 16 13 3 20 19 12 6 15 10 4 9 16 2 18 14 1 17 8 7 11 5 17 2 11 18 5 3 10 15 9 4 14 1 20 12 17 16 13 8 19 7 6 18 13 19 9 16 10 17 18 15 3 12 11 14 20 8 2 7 1 5 4 6 19 15 17 8 9 19 6 20 13 3 4 5 14 7 16 1 18 2 11 10 12 20 6 7 1 18 17 12 13 9 15 14 20 16 3 11 2 19 8 10 4 5 Tabla 6.: Orden de presentación de los materiales. Relación de materiales: 1. Pelota de Tenis de Mesa; 2. Boliche de Petanca; 3. Pelota de Golf; 4. Bola de Billar; 5. Pelota de Frontón (mano); 6. Pelota de Tenis; 7. Bola de Petanca; 8. Pelota Gimnasia Rítmica; 9. Balón de Voleibol; 10. Balón de Baloncesto; 11. Bola de Corcho Americano; 12. Bola de Hacky; 13. Bola de Corcho; 14. Pelota de masaje (Reflexball); 15. Pelota de Floorball; 16. Pelota de Malabares; 17. Pelotita de Tenis; 18. Pelotita de goma; 19. Pelota de Basket pequeña; 20. Balón de Pilates (Fitball). • Formación de observadores En la medida de lo posible se intentó aplicar el instrumento de valoración por parte exclusiva de la doctoranda de esta Tesis, pero para poder alcanzar la muestra más amplia y significativa, se procedió a preparar a otras dos personas que sirvieran de [Document text truncated for crawler view.]