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Análisis de residuos orgánicos y posibles contenido en ánforas púnicas y turdetanas procedentes del Valle del Guadalquivir

Abstract

En este trabajo abordamos el estudio de los principales contenedores anfóricos que circularon en el Bajo Guadalquivir durante la II Edad del Hierro, cuáles eran los más representativos desde el punto de vista cuantitativo y, por tanto, los más elocuentes sobre los productos comercializados en los mercados turdetanos. Para ello se han tenido en cuenta tanto los recipientes de supuesta fabricación local (Pellicer B-C y Pellicer D) como los procedentes del ámbito púnico, especialmente la bahía de Cádiz y su hinterland (T-8.2.1.1 y T-8.1.1.2). Con las muestras obtenidas en las excavaciones en la calle Cilla (Alcalá de Río) y en Vico (Marchena), y exceptuando los envases de salazón de origen gaditano, los análisis de contenidos grasos indican que las ánforas T-8.1.1.2, contenían aceite de oliva, mientras que las ánforas “turdetanas” eran envases polifuncionales que podían transportar diversos productos (aceite de oliva, carnes en conserva, derivados lácteos) y/o ser reutilizadas.

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Análisis de residuos orgánicos y posibles contenido en ánforas púnicas y turdetanas procedentes del Valle del Guadalquivir

Author: García Fernández, Francisco José; Ferrer Albelda, Eduardo; Álvarez-Mateos, María Paloma; Durán-Barrantes, María de la Montaña
Publisher: Departament de Prehistòria i Arqueologia de la Universitat de València
Year: 2016
DOI: 10.7203/SAGVNTVM.48.7846
Source: https://idus.us.es/bitstreams/6877cb3e-589b-4e60-a12d-e36f29b9838e/download
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Tex o ecibido el 31/12/2015
Tex o acep ado el 09/03/2016
SAGVNTVM (P.L.A.V.) 48, 2016: 59 - 87
ISSN: 0210-3729
ISSN online: 2174-517X
DOI: 10.7203/SAGVNTVM.48.7846
Copy igh : © 2016 F ancisco J. Ga cía e al. This is an open access pape dis ibu ed unde he
e ms o he C ea i e Commons License, (CC BY-NC-SA 3.0), which pe mi s un es ic ed use,
dis ibu ion, and ep oduc ion in any medium, p o ided he o iginal au ho and sou ce a e c edi ed.
RESUMEN:
En es e abajo abo damos el es udio de los p incipales con enedo es an ó icos que ci cula on en el Bajo Guadalqui i du an e la II Edad
del Hie o, cuáles e an los más ep esen a i os desde el pun o de is a cuan i a i o y, po an o, los más elocuen es sob e los p oduc os
come cializados en los me cados u de anos. Pa a ello se han enido en cuen a an o los ecipien es de supues a ab icación local (Pellice
B-C y Pellice D) como los p oceden es del ámbi o púnico, especialmen e la bahía de Cádiz y su hin e land (T-8.2.1.1 y T-8.1.1.2). Con las
mues as ob enidas en las exca aciones en la calle Cilla (Alcalá de Río) y en Vico (Ma chena), y excep uando los en ases de salazón de
o igen gadi ano, los análisis de con enidos g asos indican que las án o as T-8.1.1.2, con enían acei e de oli a, mien as que las án o as
“ u de anas” e an en ases poli uncionales que podían anspo a di e sos p oduc os (acei e de oli a, ca nes en conse a, de i ados
lác eos) y/o se eu ilizadas.
Palab as cla e: Án o as, con enidos g asos, Bajo Guadalqui i , segunda Edad del Hie o.
ABSTRACT:
This wo k p esen s he esul s o a s udy o ampho ae con en s in he Lowe Guadalqui i Valley du ing he Second I on Age. The ques ions
add essed include he mos common con en s and, he e o e, he mos commonly comme cialised p oduc s in Tu de anian ma ke s. Bo h
local (Pellice B-C and Pellice D) and Punic con aine s, especially om he Bay o Cadiz and i s hin e land (T-8.2.1.1 and T-8.1.1.2),
ha e been aken in o conside a ion. The analysis o he emains eco e ed du ing he exca a ion o Calle Cilla (Alcalá de Río, Se ille) and
Vico (Ma chena, Se ille) e eal ha ampho ae T-8.1.1.2, manu ac u ed in he u al a eas o Cadiz, wi h he excep ion o hose used o he
s o age and anspo o sal ed p oduc s, we e used o con ain oli e oil, as p e iously claimed, while ‘Tu de anian’ ampho ae we e
mul i unc ional con aine s which could ha e been used o s o e a wide a ie y o p oduc s (oli e oil, mea p ese es, milk by-p oduc s) and/
o we e eused.
Key wo ds: Ampho ae, a s, Lowe Guadalqui i , Second I on Age
(1) Uni e sidad de Se illa. [email p o ec ed], [email p o ec ed], [email p o ec ed], [email p o ec ed]
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ1, EDUARDO FERRER ALBELDA1, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS1,
MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES1
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS
PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR1
O ganic Con en s om Punic and Tu de anian Ampho ae o he Guadalqui i Valley
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FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
El es udio de los alimen os que se anspo aban, al-
macenaban, p epa aban y se ían en los ecipien es ce á-
micos cons i uye una impo an e línea de in es igación
en A queología desde hace más de 30 años ( éase, po
ejemplo, Cañaba e y Sánchez 1995 o E e shed 2008a,
con abundan e bibliog a ía). El análisis de esiduos o gá-
nicos p opo ciona una in o mación p imo dial pa a
ap oxima nos a la die a de las sociedades p e é i as y
ace ca nos al uso de los epe o ios ce ámicos domés i-
cos, especialmen e a la elación en e ecnología, o ma y
unción de los di e en es u ensilios.
A pesa de las di icul ades ela i as a su conse ación
y ex acción, es os es udios han demos ado que los ag-
men os ce ámicos pueden albe ga una amplia a iedad
de compues os, más o menos deg adados dependiendo de
su na u aleza y de los p ocesos deposicionales a los que
se han is o some idos. Los análisis sob e esiduos o gá-
nicos de las úl imas décadas han ido ampliando la gama
de p oduc os, así como su elación con di e en es con e-
nedo es y usos. Algunos de los compues os más econo-
cidos son acei es ege ales, g asas de animales, ce as,
es e oles, esinas y aminoácidos o ácidos g asos, a los
que se p es a á especial a ención en es as páginas (po
ejemplo, Rege e al. 2003; Ga nie 2007; E e shed
2008b; Ga nie e al. 2011).
OBJETIVOS
Es e abajo se ha lle ado a cabo en el ma co del p o-
yec o “Sociedad y Paisaje. Alimen ación e iden idades
cul u ales en Tu de ania-Bé ica (ss. VIII a.C. – II d. C.)”
de la Uni e sidad de Se illa (HAR2011-25708/His ). Su
p incipal p opósi o ha sido la ca ac e ización de los hábi os
de consumo de las poblaciones del alle del Guadalqui i
du an e la II Edad del Hie o con el in de ap oxima nos
a sus o mas de ida, sus elaciones económicas y su o -
ganización social (Cha es e al. 2010). Ello nos ha pe -
mi ido, asimismo, e alua el papel que es as p ác icas
pudie on ene en la negociación de las iden idades co-
lec i as, muy especialmen e en la cons ucción de on-
e as simbólicas (sociales, é nicas, e c.) en e unas co-
munidades y o as (Ga cía Va gas y Ga cía Fe nández
2009; Ga cía Fe nández y Ga cía Va gas 2010; Ga cía
Fe nández 2012). Con el obje o de abo da las di e en-
es dimensiones que comp ende la alimen ación, como
un p oceso cul u al signi ica i o, se plan ea on una se-
ie de obje i os gene ales: 1) iden i icación de los ipos
de alimen os consumidos y su p ocedencia; 2) de inición
de la die a básica y su capacidad nu icional a pa i , so-
b e odo, de la can idad, a iedad y pe iodicidad del con-
sumo de los dis in os alimen os; 3) es udio de las o mas
de p epa ación de los alimen os y su e olución a lo la go
del iempo, especialmen e en elación con la in oduc-
ción de modas de p ocedencia o ánea; y 4) análisis de
las pau as de se icio y consumo, así como sus implica-
ciones sociales y cul u ales.
En es e sen ido, la iden i icación de los p oduc os y la
de inición de las edes a a és de las cuales se dis ibu-
ye on y come cializa on los exceden es hacia los cen os
de consumo se impone como una p io idad a la ho a de
sa is ace de o ma ans e sal los dis in os obje i os, es-
pecialmen e los alimen os básicos, cuyo anspo e solía
ealiza se gene almen e –aunque no de o ma exclusi a–
en án o as. La imposibilidad de de ec a a queológica-
men e o os con enedo es, sob e odos los elabo ados con
ma e iales pe ecede os, como od es de piel o ba iles de
made a, nos obliga a ija nues a a ención en aquellos
ecipien es como p incipal uen e de in o mación pa-
leoeconómica y come cial.
ÁNFORAS DE LA II EDAD DEL HIERRO EN EL
BAJO GUADALQUIVIR
Pa iendo de los an e io es obje i os, hemos a ado
de abo da en es e es udio los p incipales con enedo es
an ó icos que ci cula on en el Bajo Guadalqui i du an-
e la II Edad del Hie o, los más ep esen a i os desde el
pun o de is a cuan i a i o y, po an o, los más elo-
cuen es po encialmen e sob e los ipos de p oduc os co-
me cializados en los me cados u de anos y su o igen.
Pa a ello se han enido en cuen a an o los ecipien es de
supues a ab icación local (má genes del Guadalqui i
y campiñas in e io es) como los p oceden es del ámbi o
púnico, especialmen e la bahía de Cádiz y su hin e land
( ig. 1). Hemos excluido, no obs an e, aquellas p oduc-
ciones cuyo uso, así como su con inuidad en el iempo,
ha quedado su icien emen e demos ado po las in es i-
gaciones a queológicas y/o los análisis a queomé icos,
conc e amen e las án o as des inadas al anspo e de
salazones o sus de i ados, como las co espondien es a
los ipos Mañá-Pascual A4 (G-11 y G12 de Ramon),
Mañá C2b (T-7.4.3.2/T-7.4.3.3 de Ramon) y las clasi i-
cadas como CCNN o Campamen os Numan inos (T-
9.1.1.1 de Ramon).
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ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
TIPOS B-C DE PELLICER
También conocidas en la li e a u a como án o as
ibe opúnicas (Pellice 1978: 377) o ibe o u de anas,
adicionalmen e se ienen conside ando las p oduc-
ciones ípicas u de anas (Fe e y Ga cía Fe nández
2008: 211). Po lo que espec a a su génesis, de i an
di ec amen e de los con enedo es enicios a caicos (T-
10.1.2.1 de Ramon), mien as que su desa ollo es pa-
alelo al de los en ases salazone os de la cos a mala-
gueña y gadi ana del g upo de las Mañá-Pascual A4,
con las que compa e un o igen común (Fe e y Ga -
cía Fe nández 2008: 211).
Se a a en ealidad de dos ipos bien di e enciados
a pa i de la o ma del cue po: uno de pe il oncocó-
nico ( ipo B) y o o usi o me u o alado ( ipo C), con
homb os poco ma cados y ondos de endencia cónica
(Pellice 1978: 377), si bien compa en la misma mane a
de soluciona el bo de, lo que ha lle ado a asocia los
en un mismo g upo, sob e odo cuando se abaja con
ejempla es muy agmen ados (Belén 2006: 219). Po
lo gene al desa ollan bo des eng osados al ex e io ,
sepa ados del cue po po un es angulamien o más o
menos p onunciado y con una amplia a iabilidad
(secciones ci cula es, o aladas, apezoidales, e inclu-
so moldu adas en los ejempla es más a díos), que po-
d ían es a e lejando no solo la coexis encia de dis in os
alle es con asgos p opios, sino ambién una e olu-
ción en el iempo pa alela a la del p opio ecipien e
(Pellice 1978: 377-384).
Es as án o as se empeza on a ab ica a inales
del s. VI a.C., si no an es, man eniéndose en los con-
ex os de consumo has a la p ime a mi ad del III a.C.
(Fe e y Ga cía Fe nández 2008: 211). Aunque los
complejos al a e os p o ohis ó icos documen ados
has a el momen o en el alle del Guadalqui i son
escasos (Ga cía Fe nández y Ga cía Va gas 2012), y
aún más las e idencias concluyen es sob e las ce á-
micas p oducidas, es muy p obable que án o as de
es os ipos se ab ica an en los ho nos exhumados en
Ce o Maca eno (Fe nández Gómez e al. 1979; Ruiz
Ma a y Có doba 1999) y en Ca mona, en el á ea in-
dus ial aneja al a oyo A bollón (Rod íguez 2001),
si nos a enemos a los es os egis ados an o en los
depósi os que amo izan es as es uc u as como en
los e ede os de al a asociados al p ime caso (Be-
lén 2006: 236-240). Su dis ibución coincide a g an-
des asgos con los lími es de la egión u de ana, pues
se ci cunsc ibe básicamen e al cu so medio y bajo del
Guadalqui i y sus campiñas adyacen es, las má ge-
nes del llamado Lacus Ligus inus y las cos as de Cá-
diz y Huel a, aunque ambién encon amos ejempla-
es con ecuencia en el li o al alga io, Bajo
Alen ejo y N de Ma uecos.
Fig. 1: Án o as de la II Edad del Hie o en el alle del Guadalqui i : Pellice C (1), Pellice B (2), Pellice D (3), T-8.1.1.2 (4) y T-8.2.1.1 (5).
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FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
Po el con a io, su unción exac a es una o al incóg-
ni a y, aunque se han e ido pocas opiniones al espec o,
con encionalmen e es os en ases se han asociado a los
exceden es ag opecua ios p oducidos en las campiñas in-
e io es y en las má genes del Guadalqui i , sob e odo
acei e y ino (Cha es e al. 2010: 1089).
TIPO D DE PELLICER
Desde inales del s. IV y du an e el III a.C. los ipos
B-C de Pellice se án paula inamen e eemplazados po
las án o as co espondien es al ipo D (Pellice 1978:
384). A di e encia de aquellas, se a a de ecipien es de
pe il o almen e cilínd ico, ala gado, de homb os al os y
ondo apun ado, con bo des en an es de endencia ho i-
zon al, solo ma cados po un eng osamien o al ex e io o
al in e io , en ocasiones sepa ados po un lige o escalón
(Fe e y Ga cía Fe nández 2008: 211). El p opio Pellice
dis inguió cua o a ian es a pa i del pe il gene al del
cue po, que iende de la o ma oji al de las p ime as p o-
ducciones a los en ases de pa edes ec as o lige amen e
ensanchadas en su e cio in e io que ca ac e izan al ipo
(Pellice 1982: 390-392). Pos e io men e Ni eau de Vi-
lleda y a ó de ealiza una clasi icación a pa i de la
sección del labio di e enciando has a ocho a ian es; sin
emba go no pa ece que se puedan es ablece unas pau as
c onológicas comunes, pues se han documen ado ejem-
pla es con bo des muy dispa es en los mismos con ex-
os, en ocasiones depósi os ce ados sin posibilidades
de in usiones de o as épocas (Ni eau de Villeda y
2002: 237). A pesa de ello, y como ya ad i ie a Pelli-
ce , sí se obse a una p opensión gene alizada al es e-
chamien o y simpli icación de los labios con o me
a anza el iempo, especialmen e en el s. II a.C. (Ga cía
y González 2007: 555). Las úl imas p oducciones del s.
I a.C. cuen an ya con labios planos y ho izon ales, o al-
men e indi e enciados de la pa ed, lo que pe mi e po-
ne las en elación con especímenes documen ados en la
cos a po uguesa, denominados comúnmen e Cas o
Ma im 1 (A uda 2001: 77-78).
No exis e consenso ace ca del o igen de es a o ma
pe o, a pesa de que se acep a casi unánimemen e su
p oducción en el Bajo Guadalqui i , al menos en mo-
men os a anzados de su c onología, su p esencia en el
ho no III de Kouass y en el al a de Pe y Junque a –aun-
que no se haya e i icado su ab icación–, el hallazgo
de ejempla es con pas as p opias de la bahía de Cádiz y
de Ma uecos, o su dis ibución po la cos a a lán ica de
Andalucía, Po ugal y Ma uecos, pod ían suge i la gé-
nesis del ipo en el ámbi o púnico-gadi ano (Ni eau de
Villeda y 2002: 241-242). De hecho, se ha plan eado la
posibilidad de que en su mo ología con e gie an las
adiciones locales con las cen omedi e áneas (Fe e
1995: 803), adqui iendo su pe il cilínd ico, bien po in-
luencia di ec a de las án o as Mañá D (G-5 de Ramon),
bien indi ec a a a és de con enedo es occiden ales,
como los T-8.2.1.1, que pa alelamen e an adop ando
ambién es a mo ología (Ni eau de Villeda y 2002:
242), aunque en odo caso coincide con una endencia
común a las p oducciones an ó icas del Medi e áneo
cen o-occiden al desde al menos inicios del s. IV a.C.
(Ramon 1995: 286-287).
Su ab icación pa ece inicia se a inales del s. IV, a
pa i p obablemen e de a ian es e olucionadas de los
ipos B-C con las que con i i á du an e la p ime a mi-
ad del s. III a.C., momen o en el cual se con ie e en el
ecipien e an ó ico po excelencia de las comunidades
del Bajo Guadalqui i , al menos has a mediados de la
siguien e cen u ia (Ga cía Fe nández y Ga cía Va gas
2010: 118); su decli e en es a egión coincide p ecisa-
men e con la c eación de los p ime os ipos p opiamen-
e bé icos: Hal e n 70, LC 67, Obe aden 83-D essel 20,
e c. (Ga cía Va gas 2009). No obs an e a as eces se
egis an en con ex os p oduc i os, lo que di icul a de-
e mina los al a es donde ue on elabo adas y sus edes
de dis ibución. Has a la echa solo es á cons a a su ma-
nu ac u a en Ca mona, en un á ea indus ial ex amu os
si uada al N de la Pue a de Se illa, donde se han iden-
i icado algunos ejempla es pasados de cocción jun o
con án o as de ipología plenamen e omanizada, p o-
ceden es de un e ede o de época a do epublicana,
amo izado a su ez po sendos ho nos da ados en el
cambio de E a (O iz y Conlin, e.p.). Aunque no exis en
p uebas concluyen es, es p obable que se ab ica an
ambién en el ho no exca ado en Paja de A illo, en
I álica (Luzón 1973: 47-48), y en el al a documen ado
ecien emen e en los só anos del Palacio A zobispal de
Se illa (Ga cía Fe nández y Ga cía Va gas 2012: 21-
25), si bien una ez más en ningún caso las echas pa-
ecen emon a el s. II a.C. Las pas as, po su pa e,
apun an hacia un amplio abanico de p ocedencias, lo
que, unido a la abundancia de es os ecipien es an o
en el en o no de la bahía gadi ana como los cen os
u banos si uados en las má genes del Guadalqui i , no
pe mi en conside a la exp esamen e un p oduc o local
ni impo ado.
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ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
Po lo que espec a a su unción, se desconocen los
p oduc os que pudo anspo a , ya que al igual que ocu e
con su inmedia a an eceso a ca ecíamos has a el momen o
de análisis sob e esiduos o gánicos o ecub imien os in e-
io es. Se ha especulado sob e la posibilidad de que ans-
po a an ino o acei e (Mi ó 1983-84: 164), salazones de
pescado (Fe e 1995: 803) o algún ipo de alimen o sóli-
do, como acei unas o ce eales, sob e odo si enemos en
cuen a su mo ología esul a poco ap a pa a el en asado de
líquidos (Ni eau de Villeda y 2002: 243); incluso es posi-
ble pensa , como e emos, en conse as de ca ne, si nos
hacemos eco de los es os documen ados en o as p oduc-
ciones cilínd icas coe áneas, especialmen e sa das (Ra-
món 1995: 264). Tampoco hay que desca a que se pudie-
a a a de un ecipien e poli uncional, an o en el sen ido
de no es a des inadas al anspo e de un único p oduc o,
como en la posibilidad de que u ie a un uso secunda io
como ecipien e de almacenaje (Ni eau de Villeda y 2002:
242). En ese caso, la di icul ad pa a de e mina un uso p i-
ma io esul a aún más insoslayable, pues los esul ados de
los análisis de esiduos o gánicos pueden es a enmasca-
ando el con enido o iginal bajo los es os de las me can-
cías in oducidas en un momen o pos e io .
RAMON T-8.1.1.2
Mejo iden i icados pa ecen an o el o igen como el
con enido de las án o as T-8.1.1.2, conocidas comúnmen e
como ipo Tiñosa (Rode o 1991). Todo apun a a que su
o ma se inspi a en las án o as ebusi anas T-8.1.1.1 que
ci cula on po las Balea es y el le an e peninsula du an e
odo el s. IV a.C. (Ramon 1995: 222), cuyas a ian es más
e olucionadas (T-8.1.3.0) llega on con ela i a ecuencia
a las cos as gadi anas. Aunque se desconoce el con enido
exac o de es as úl imas, el hallazgo de a ios ejempla es
con es os de esina de pino en su in e io pod ía elacio-
na las con el anspo e de ino, inag e o alimen os con-
se ados en es e úl imo, así como ambién conse as de
ca ne o pescado en salazón (T esse as y Ma amala 2004:
285). Se a a en odo caso de un ipo o almen e nue o
an o en los alle es como en los me cados su peninsula es.
El cue po p esen a una endencia gene al o al o bicónica,
ca en e de homb os y sin a is as ma cadas, y con el diáme-
o máximo en el e cio in e io . El cuello es en ealidad
una p olongación del cono supe io po encima de las asas
y ema a en unos labios indi e enciados al ex e io , ma ca-
dos a lo máximo po una sua e acanaladu a, y eng osados
al in e io (Ramon 1995: 222). No se han indi idualizado
has a el momen o a ian es más allá de las di e encias en
la sección y el amaño del bo de que se obse an en e los
dis in os especímenes, y que no esponden an o a una e o-
lución c onológica del ipo como a la coexis encia de dis-
in os alle es o al a e os.
Casi odos los in es igado es con ienen en que su a-
b icación debió ene luga en el en o no de la bahía de
Cádiz, o incluso en la p opia isla (Ramon 1995: 222).
Aunque no se han hallado ejempla es en con ex os de al-
a ni ampoco es os mal cocidos o desechados que aci-
li a an al menos la localización de los cen os de p oduc-
ción, los análisis a queomé icos di igidos po P.
Ca e e o sob e un núme o signi ica i o de indi iduos
bien diagnos icados, an o de la cos a y las campiñas in-
e io es de Tu de ania como de o as p ocedencias como
el Alga e (Cas o Ma im) o Alican e (Cap Neg e , Al-
ea), han pe mi ido de e mina un único g upo de pas as
pa a el ipo (Ca e e o e al. 2004; Ca e e o e al. 2006).
La p ác ica o alidad de las mues as p esen an, pues, ca-
ac e ís icas écnicas y composicionales (pe og á icas,
mine alógicas y químicas) simila es que pa ecen apun a
a la campiña gadi ana (especialmen e la zona de Je ez de
la F on e a, Pue o de San a Ma ía y Espe a) como luga
de o igen de las a cillas y á ea de ab icación (Ca e e o
2007: 48-54). Es a se desa olló desde inales del s. IV, al
menos, has a inales del III o inicios del II a.C. Su dis i-
bución se ex iende, como se ha is o, desde el Alga e
O ien al has a el li o al alican ino, a lo que hab ía que
añadi el N de Ma uecos (Ca e e o 2007: 156), concen-
ándose sob e odo en la cos a a lán ica del Es echo y el
in e io de los alles del Guadalqui i y del Guadale e
(Ga cía Fe nández y Ga cía Va gas 2010: 119).
Al igual que su o igen y p ocedencia, el con enido de
es as án o as se ha de e minado en labo a o io, siendo
p obablemen e el acei e el p incipal p oduc o en asado,
como pod ía desp ende se ambién de la ausencia de im-
p egnaciones de esina en su in e io y el uso sis emá ico
de un engobe blanquecino ama illen o en la supe icie
ex e io pa a educi la po osidad de la a cilla y aisla la
ca ga (Ca e e o 2007: 54-55). En e ec o, aunque ya se
sospechaba po sus ca ac e ís icas y con ex os de hallaz-
go que podían po a exceden es ag opecua ios (Gonzá-
lez 1987), po ejemplo ino (Ruiz Ma a 1995: 192), o
incluso p epa ados piscícolas (Rode o 1991: 289), g a-
cias a los análisis ealizados sob e a ios ejempla es p o-
enien es an o de las ac o ías ag ícolas de la campiña
de Je ez de la F on e a como de la p opia ciudad de Cá-
diz, se ha podido comp oba que la mayo ía de los

64
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
ejempla es es a ían des inados segu amen e al anspo e
de acei e de oli a, poco il ado o sin il a (Ca e e o
2007: 66), o bien de conse as de acei unas (T esse as y
Ma amala 2004: 285).
RAMON T-8.2.1.1
Po úl imo, un con enedo omnip esen e en los con ex-
os u banos del Bajo Guadalqui i es el án o a T-8.2.1.1 o
ipo Ca mona (Rode o 1991). Aunque pod ía es a elacio-
nado con la o ma an e io e igualmen e inspi ado en p o-
o ipos cen omedi e áneos (Ramón 1995: 225), es un e-
cipien e de cue po cilínd ico, boca ancha y ondo apun ado,
con el diáme o máximo en el e cio in e io , lo que le o o -
ga su ca ac e ís ica silue a oji al. Ca en e ambién de hom-
b os y de cuello, sus labios a ancan di ec amen e po en-
cima de las asas, a eces sepa ados po una acanaladu a o
po un sua e escalón, adqui iendo un pe il ala gado, más
o menos eng osado al ex e io y/o al in e io , con una p o-
yección e ical o lige amen e ex asada (Ramón 1995:
225). Es a apa en e a iedad que se obse a en sus seccio-
nes es un e lejo de la mul iplicidad de alle es que debie-
on ab ica simul áneamen e es os en ases. No obs an e,
sí se ap ecia una di e encia en e las p ime as p oduccio-
nes, con o mas más co as y anchas, y las e siones e o-
lucionadas que a pa i del úl imo e cio del s. III a.C. an
adop ando mo ologías mucho más es ilizadas, con un au-
men o de su longi ud y una isible educción de su diáme-
o (Sáez 2008: 545-546).
La ab icación de es e ipo se inicia ía a p incipios del
s. IV, alcanzando una g an expansión du an e los ss. III y
II a.C. pa a e mina a inales de es a cen u ia o inicios de
la siguien e (Sáez 2008: 552). Has a aho a es á cons a a-
da su p esencia en las á eas indus iales de Gadi , espe-
cialmen e en la isla de San Fe nando, apa eciendo asocia-
do a las es uc u as de combus ión documen adas en
To e Al a, Pe y Junque a, Sec o III Camposo o, Villa
Ma uja, en e o as (Sáez e al. 2004: 113-119; Sáez
2008: 553-556). Fue a de es e ámbi o, y a excepción de
algunas e idencias p oceden es del alle ingi ano de
Kuass (Kbi i 2007: 77, igs. 40-41), no hay p uebas eha-
cien es de su p oducción, si bien las pas as de algunos
ejempla es pod ían apun a a o as p ocedencias, como la
campiña de Cádiz, donde es os con enedo es apa ecen
con ecuencia asociados a las án o as T-8.1.1.2, el Bajo
Guadalqui i o incluso la cos a de Alican e (Ca e e o
2004: 427-431). De hecho, el hallazgo de a ios ejempla-
es u ilizados como ma e ial cons uc i o en uno de los
ho nos exca ados en los só anos del Palacio A zobispal
de Se illa, echados hacia al s. II a.C. (Mo a y Romo
2006: 188), pe mi e plan ea la posibilidad de que am-
bién se elabo a an en Se illa en un momen o a anzado
de su p oducción (Ga cía Fe nández y Fe e 2011: 355-
357, abb. 12). No obs an e, y a la espe a de los esul ados
de los análisis a queomé icos e ec uados sob e a ios
agmen os a ípicos con allos de cocción, las pas as de
las o mas iden i icadas emi en insis en emen e a la ba-
hía de Cádiz, lo que nos obliga a man ene es a hipó esis
en cua en ena.
Su dis ibución coincide a g andes asgos con la del án-
o a T-8.1.1.2, aunque las T-8.2.1.1 suelen se siemp e más
ep esen a i as, an o en can idad como en dis ibución geo-
g á ica, pues no solo compa ecen en los g andes cen os
u banos, sino ambién en algunos es ablecimien os u ales:
la encon amos sob e odo en la bahía de Cádiz y las campi-
ñas de Je ez y El Pue o de San a Ma ía, coincidiendo con su
á ea de p oducción, pe o ambién en el in e io de Tu de a-
nia ( alles del Guadalqui i y Guadale e), el li o al onuben-
se y el Alga e, llegando incluso al es ua io del Tajo; po el
E se ex iende a lo la go de oda la cos a medi e ánea has a
Ca aluña y el Languedoc, es ando p esen e asimismo, como
se ha dicho, en los cen os no ea icanos de Lixus y Kuass
(Sáez e al. 2004: 119-122).
En es e caso no se han ealizado análisis de esiduos
o gánicos que pe mi an con i ma la me cancía o me can-
cías que anspo aban. Comúnmen e se admi e que es u-
ie on des inadas a con ene p epa ados piscícolas (Sáez
e al. 2004: 113), eniendo en cuen a la mo ología de es os
ecipien es, sob e odo el diáme o de boca, la dis ibución
de sus cen os de p oducción, eminen emen e cos e a, así
como algunas de las es ampillas egis adas en su inmedia-
a suceso a (T-9.1.1.1), donde apa ecen ep esen ados in-
di iduos po ando piezas de pescado (p obablemen e a u-
nes) o in oduciéndolas en án o as de la misma o ma, es
deci , mos ando “di e sos momen os del p oceso de a-
b icación y en asado de las salazones y salsas de pescado”
(F u os y Muñoz 1994: 403-404). Sin emba go, si acep a-
mos la posibilidad de que se ab ica an ambién en las ac-
o ías ag ícolas del in e io de la campiña gadi ana no po-
demos desca a o os con enidos, como acei e o quizás
ino (Ca e e o 2004: 417-418). Cabe, po lo an o, p e-
gun a se si es as án o as es u ie on o ien adas exclusi a-
men e a la come cialización de conse as de pescado o si,
po el con a io, nos encon amos an e ecipien es poli un-
cionales y, en es e caso, qué me cancías ci cula on en asa-
das po los pue os del Bajo Guadalqui i .
65
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
LA MUESTRA ANALIZADA: INDIVIDUOS Y
CONTEXTOS
Pa a el análisis de mues as se han elegido agmen-
os de án o as es a i icados en los yacimien os de Alcalá
del Río (la an igua Ilipa Magna) y Vico (Ma chena, Se i-
lla), eniendo en cuen a los siguien es c i e ios ( ig. 2):
a) Desde el pun o de is a geog á ico y uncional, el
p ime o se encuen a a o illas del Guadalqui i , en el úl-
imo amo al que podían accede los ba cos de calado
medio y en un impo an e nodo de comunicaciones e-
es es- lu iales que hacen de es a localidad un pue o
es a égico an o pa a la come cialización de los ecu sos
ag opecua ios como, muy p obablemen e ambién, pa a
el con ol del me al p oceden e del ecino dis i o mine o
de Aznalcólla (Chic 2007: 150-151); mien as que el se-
gundo es un poblado de p ime o den si uado en el co a-
zón de la campiña de Ma chena, jun o a la ega del ío
Co bones, en un e i o io de al o po encial ag ícola y con
una densa colonización ag a ia, que iene sus o ígenes en
los ss. VII-VI a.C. y que con inúa, e incluso se ex iende,
du an e la II Edad del Hie o (Ga cía Fe nández 2005 y
2007; Fe e y Bande a 2005 y 2007).
b) Los dos yacimien os cuen an con una secuencia es-
a ig á ica comple a al menos en sus ases p o ohis ó icas,
lo que pe mi e as ea la p oducción, uso y/o ci culación
de ecipien es an ó icos desde un pun o de is a diac ónico
(Bande a y Fe e 2002; Fe e y Ga cía Fe nández 2007).
c) Ambos p esen an ambién con ex os bien de ini-
dos y da ados, con un elenco de ma e iales elocuen e
en el que las án o as se encuen an bien ep esen adas
an o desde el pun o de is a cuan i a i o como cuali-
a i o (Bande a y Fe e 2002; Fe e y Ga cía Fe nán-
dez 2007).
ALCALÁ DEL RÍO (SEVILLA)
De los dos g upos de mues a, el más nume oso p o-
cede de Alcalá del Río, conc e amen e de la exca ación
de la calle La Cilla, 4-6. An es de desc ibi las mues as y
los con ex os de p ocedencia de és as, c eemos opo uno
dedica unos pá a os in oduc o ios al yacimien o a -
queológico. La población ac ual se si úa sob e el sola de
la an igua Ilipa, una de las ciudades más enomb adas de la
Bé ica omana (S . III, 2, 2; Plin. Na . III, 11; Li . XXXV,
1, 11; P ol. II, 4, 10; Cosmog . Ra . 314, 17), impo ancia
que le con i ió, en e o os ac o es, su ubicación jun o al
Guadalqui i ( ig. 2), su ce canía a las minas de Sie a
Mo ena y la e acidad de las ie as que la ci cundaban
(Millán 1989; Chic 2007: passim). Según el es ado ac ual
de los conocimien os, aunque con an eceden es poblacio-
nales du an e el III milenio a.C., pa ece que el asen a-
mien o es able se inaugu ó en los ss. VIII-VII a.C. bajo el
casco u bano ac ual, en la zona más ele ada, sob e dos
mon ículos delimi ados po una pendien e aba ancada
que caía sob e el cauce del ío Guadalqui i , y po el
Fig. 2: Ubicación de Alcalá del Río
(Ilipa) y Vico (Ma chena, Se illa) en
el con ex o del poblamien o del Bajo
Guadalqui i a inales de la Edad del
Hie o.
66
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
a oyo Caganchas, que sepa aba el hábi a de la nec ópolis
p o ohis ó ica de La Ango illa (Fe nández Flo es y Rod í-
guez Azogue 2007: 70-71; Fe nández Flo es e al. 2014).
La documen ación de con ex os p e omanos en Al-
calá del Río es muy ecien e, y apenas han sido egis a-
dos una decena de ellos, po lo que cualquie da o sob e
la ex ensión, e olución y es uc u ación del hábi a es
necesa iamen e p elimina . De los sondeos a queológi-
cos ealizados has a la echa, el de mayo ex ensión su-
pe icial y del que poseemos más da os se ubica en la
calle La Cilla, si uada en lo que debió se una sua e pen-
dien e de la zona más ele ada (33-35 m s.n.m.) del asen-
amien o p e omano. La secuencia es a ig á ica de es e
sec o es muy compleja, inaugu ada a p incipios del s.
VII a.C. y con inuada has a la ac ualidad, po lo que se
haya p o undamen e al e ada po la ac i idad cons uc i-
a de las épocas omana, bajomedie al y con empo ánea.
La ase más an igua, da ada en e los ss. VII e inicios del
V a.C., se ca ac e iza po la cons ucción de un conjun o
de es ancias que si ie on de base pa a sucesi as ases
cons uc i as, sin que a ia an la o ien ación ni la es uc-
u ación del espacio has a que en los ss. II-I a.C. se p o-
dujo una e o ma u banís ica p o unda del sec o .
En el pe íodo u de ano se han dis inguido, po an o,
es ases, la p ime a de las cuales se da a a ines del s. VI
o comienzos del V a.C. en el momen o de su amo iza-
ción, habiéndose localizado exclusi amen e en el sec o
SE de la exca ación. Se a a de es es ancias cons ui-
das con adobes sob e cimien os de guija os y suelos de
ie a ba ida eñidos de ojo, en las que se han de inido
hoga es, pla a o mas y bancos ealizados ambién con
adobes. La segunda ase cons uc i a puede echa se
g osso modo en el s. IV e inicios del III a.C., y se amo i-
za a ines de es a misma cen u ia, a ec ando a la ex en-
sión comple a de la exca ación. Con le es e o mas en e
una ase y o a, no hay g andes cambios en lo que se e-
ie e a la o ien ación o a las écnicas cons uc i as de los
edi icios. Finalmen e, as un b e e pe íodo de abandono,
a ines del s. III o p incipios del II a.C. se ad ie e una
e ce a ase cons uc i a que consis ió en el ealzado de
los mu os an e io es, po lo que la a iculación de los es-
pacios siguió siendo simila a la de ases an e io es. La
amo ización de es a ase no se conoce bien debido al
a asamien o de las es uc u as po la cons ucción de un
g an edi icio del pe íodo a do epublicano.
Se selecciona on 25 mues as de ondos y bo des de
án o as de cua o ipos di e en es (T-8.2.1.1, T-8.1.1.2,
Pellice B-C y Pellice D) hallados en di e sos con ex os
de las ases an edichas ( ig. 3, ig. 4-5). Comenzando po
la más an igua, se han egis ado cua o bo des de án o as
del ipo Pellice B-C: el p ime o ue hallado aislado en el
in e io de un mu o de adobe (UE-317/124), mien as que
los o os es, de un o al de cua o indi iduos con abili-
zados, p oceden de los ni eles de amo ización de una de
las es ancias iden i icadas, la E-11 (UE-335/9, UE-
335/11, UE-334/16). Es os úl imos con ex os es án o -
mados po un epe o io ce ámico escaso pe o signi ica-
i o desde el pun o de is a c onológico, egis ándose un
aso e olucionado de boca de se a sin engobe alguno,
ce ámica hecha a mano y ce ámica pin ada o neada, con
pa alelos en los ni eles 18 a 16 de Ce o Maca eno así
como en los ni eles A-23 y A-22 de Vico, da ados a ines
del s. VI o p incipios del V a.C. (Fe e y Ga cía Fe nán-
dez 2007: 110).
La segunda ase cons uc i a es á ep esen ada po
a ios con ex os que se dis ibuyen po el á ea de exca-
ación, comenzando po el suelo 326, donde se docu-
men ó un único ondo ipológicamen e inde e minado
(UE-326/33) en e un conjun o de ce ámicas a o no
ca ac e ís icas de los epe o ios domés icos de los ss.
IV y III a.C.: cuencos de dis in os amaños, pla os, u -
nas, asos y leb illos. La amo ización del suelo se co-
esponde con las UE-303, en la que se egis ó un
ejempla de án o a T.8.1.1.2 (UE-303/53); la UE 219,
ambién con un bo de en es e caso de án o a T-8.2.1.1
(UE-219/32); y, sob e odo, la UE-293, que apo ó o os
es bo des del ipo Pellice D (UE-293/31; UE-293/32;
UE-293/33), de un conjun o mínimo de 7 indi iduos
iden i icados.
De la e ce a ase hay a ios conjun os muy ep e-
sen a i os de las án o as que ci cula on en el an iguo
es ua io del Guadalqui i en los momen os inales de
la Edad del Hie o y los inicios de la p esencia oma-
na. En la unidad es a ig á ica UE 319 se egis a on
un o al de seis indi iduos, de los que se selecciona on
dos mues as de ondos: la p ime a de ipología inde-
e minada (UE-319/119), aunque p obablemen e pe -
eneció a un en ase ipo Pellice D, mien as que la
segunda puede clasi ica se con segu idad en es e ipo
(UE-319/122). En es e mismo con ex o, muy p ódigo
en es os ce ámicos, se han dis inguido ambién án o-
as Pellice B-C y T-8.1.1.2 así como abundan es eci-
pien es de ce ámica común, con o sin deco ación pin-
ada: cuencos, pla os, asos de pe il en S,
cuencos-luce na, u nas, u nas con baque ón, leb illos y
un ejempla asi o globula pin ado, con una c onología
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ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
a ibuible al úl imo e cio del s. III a.C. O as dos
mues as, en es e caso de los ipos T-8.1.1.2 (UE-
329/37) y T-8.2.1.1 (UE-329/36), ue on egis adas
en la UE 329. El epe o io ce ámico de es e con ex o
p esen a una composición simila al an e io : u nas
pin adas con o sin baque ón, asos de pe il en S, leb i-
llos, ollas de cocina, pla os y cuencos pin ados, con
una da ación ce cana a la segunda Gue a Púnica.
Asociada a es a úl ima se encuen a la UE-226, una de
las más mejo ep esen adas en núme o de ecipien es an-
ó icos iden i icados (un o al de 6): un ondo de T-8.2.1.1
(UE-226/125), dos bo des del mismo ipo (UE-226/118 y
UE-226/123), sendos bo des de án o as Pellice B/C (UE-
226/126) y Pellice D (UE-226/124), además de un a o
agmen o de T-12.1.1.1 con un g a i o enicio en o ma de
aspa o au (UE 226/128). El es o del abundan ísimo ma e-
ial ce ámico es á o mado po un epe o io ca ac e ís ico
de la segunda mi ad, o mejo , de ines del s. III: pla os y
cuencos pin ados, u nas, leb illos, asos de pe il en S,
cuencos-luce na y ollas de cocina. Simila es ma e iales
encon amos en la UE-236, cuya c onología pod ía aden-
a se ya en los p ime os compases del s. II a.C. La mues-
a ob enida de es a unidad, con un núme o mínimo de
cinco indi iduos, consis e en un bo de de Pellice D
Fig. 3: Relación de mues as de án o as p oceden es de Alcalá del Río y Vico.
74
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
oli a, la concen ación p edominan e de ácido oleico,
ácido g aso monoinsa u ado, así como la p esencia del
hid oca bu o escualeno (linealmen e, supone una mo-
lécula C30H50 con seis dobles enlaces no conjugados),
se án los que de inan su pe il ípico c oma og á ico
( ig. 8) en e o os acei es ege ales como el de palma
(ácidos g asos de cadena co a y sa u ados, p incipal-
men e), el de semilla (mayo g ado de insa u ación
molecula ), o el acei e de o igen animal (p edominan
las g asas sa u adas, p incipalmen e de cadena co a
en acei es de pescado, y de cadena media y la ga en el
de animales, como el ce do o la e ne a). El escualeno,
molécula con un impo an e papel en la es abilidad
en e a las au ooxidaciones, suele p esen a se en el
acei e de oli a i gen en una concen ación de 150-
800 mg/100g (Mon edo o e al. 2007; Jiménez e al.
2001), lo que supone en e un 0.2-0.7% del o al, en-
e a las que con ienen o os acei es ege ales, que no
supe an el 0.13%. También se encuen a en acei es de
pescado (Smi h e al. 1998; Newma k 1999), aunque
es os úl imos cuen an con meno p opo ción de ácido
oleico espec o del acei e de oli a, así como una dis i-
bución dis in a de AGs.
TOMA DE MUESTRAS
Como ya se ha dicho, pa a la ealización de es e a-
bajo se oma on un o al de 31 mues as de dis in os i-
pos de án o as que se p oduje on y/o dis ibuye on po
el alle del Guadalqui i du an e la II Edad del Hie o:
25 de ellas (19 bo des y seis ondos) p oceden del en-
cla e po ua io de Alcalá del Río, mien as que las seis
es an es (en es e caso solo ondos) co esponden al po-
blado de Vico, en el in e io de la campiña.
Debido a la dis in a can idad de es os de ma e ia
g asa que se conse a en los bo des en elación con los
ondos de los ecipien es, se ha hecho un es udio c o-
ma og á ico más amplio a es os úl imos, así como de
un educido conjun o de bo des que si a de mues a
compa a i a en e el con enido de ambas pa es. El
es o de los bo des ha ecibido un a amien o po se-
pa ado menos exhaus i o. La única excepción es la
mues a UE-326/33, donde se ob u o un pe il c oma-
og á ico con picos de meno in ensidad que en el es o
de ondos, po lo que ampoco es á incluido en los g á-
icos co espondien es a es e g upo. Cuando los ag-
men os de án o as son mayo es, se ha op ado po ea-
liza el es udio analí ico po duplicado, al habe más
can idad de mues a ce ámica. Es e ue el caso de los
ondos UE-319/122 y UE-329/37. Igualmen e el bo de
UE-335/11 se analizó po duplicado pe o, conociendo
que su con enido en g asa no se ía signi ica i o, se u i-
lizó pa a añadi le una go a de acei e de oli a i gen
con el in de que ep esen e el da o c oma og á ico de
e e encia de acei e en un agmen o de án o a. Adi-
cionalmen e, se ha analizado c oma og á icamen e una
mues a del mismo acei e de oli a i gen, en es ado
líquido, sin con ac o con ma e ial alguno, y se ecoge
en la igu a 9 co espondien e a una selección de on-
dos y bo des.
DESCRIPCIÓN DEL MÉTODO
METILACIÓN POR CALENTAMIENTO CON METILA-
TO DE SODIO EN METANOL SEGUIDA DE CALENTA-
MIENTO EN MEDIO ÁCIDO (IUPAC 1992a y 1992b).
An es de la de e minación c oma og á ica de los
AGs, se ealiza un paso p e io consis en e en una an-
ses e i icación en medio básico con me óxido de sodio,
seguida de una es e i icación en medio ácido pa a ans-
o ma los ácidos lib es que puedan exis i en és e es de
alquilo. En p ime luga se i u a la mues a con un
Fig. 8: Composición de g asas comes ibles adicionales en la ali-
men ación humana (%) (López Saba e e al. 1985). Po cen aje de
los di e en es ácidos g asos p esen es en el acei e de oli a (a pa i
de Boskou 1996; Mon edo o e al. 2007.

75
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
mo e o pa a acili a la ex acción de las g asas, que se
encuen an inc us adas en los po os de la ce ámica. Una
ez machacada, se pesan 0,25 g de la mues a y se in o-
duce en un ma az a o ado de 100 ml. Pos e io men e,
pa a con e i los mono-, di- y iglicé idos en és e es
de alquilo, se añaden 40 ml de solución me anólica de
me óxido de sodio 0,2N y la eacción se ealiza a 60ºC
du an e 30 minu os, u ilizando como e ige an es unas
a illas de 1,20 m de longi ud, acopladas al ma az, que
ac ua án como condensado .
A con inuación se e i a el equipo de la uen e de
calo y se espe a has a que se en íe. T as es e paso, se
añaden 5 ml de ácido sul ú ico en solución me alónica
1N, se coloca el e ige an e y se uel e a lle a a ebu-
llición du an e 5 minu os. T anscu ido es e iempo, se
en ía el ma az de mane a b usca bajo el g i o. Con
es e paso se consigue con e i odos los ácidos g asos
lib es a és e es de alquilo. Se qui a el e ige an e y se
añade agua sa u ada con NaCl, con obje o de elimina
las impu ezas disuel as en los me iles és e es, como los
jabones, has a que el ni el alcance el cuello del ma az
y se agi a.
Po úl imo, se añade 2 ml de hexano, se agi a igo-
osamen e y se deja eposa has a que las dos ases se
sepa en comple amen e. Con ayuda de una pipe a pas-
eu se e i a la ase o gánica ( ase supe io ) y se aspa-
sa a un ma az cónico esme ilado (es e paso se ealiza
po iplicado). Así se consigue ex ae los és e es de
alquilo o mados (ca ác e hid o óbico) del medio
acuoso. Pa a e mina , se concen a el hexano calen ado
sob e una placa cale ac o a. La mues a queda así p e-
pa ada pa a su pos e io análisis c oma og á ico.
CROMATOGRAFÍA DE GAS (GC) Y ESPECTOMETRÍA
DE MASA (MS)
Pa a la sepa ación e iden i icación de los AGs se u i-
lizó un equipo de c oma og a ía de gases HP 5890 se ie
II con una columna capila SP2380 de
60m*0’25mm*0,2µm (Hewle Packa d, A ondale, PA,
USA), donde las condiciones c oma og á icas seguidas
ue on: se u ilizó hid ógeno como gas po ado ; la empe-
a u a inicial del ho no ue de 172 °C y se aplicó un g a-
dien e de empe a u a de 172 a 200 °C a 1,5 °C/min. La
inyección se ealizó en modo spli less, siendo la empe a-
u a del inyec o de 225 ºC y la del de ec o de 250ºC.
Los AGs ue on iden i icados po compa ación con los
iempos de e ención de los pa ones co espondien es.
RESULTADOS
Como se ha indicado en la ig. 6, los ipos de AGs que
p edominan en los acei es y, po an o, los que se han
es udiado en es e abajo son: ácido palmí ico (C16:0),
ácido palmi oleico (C16:1), ácido ma gá ico (C17:0),
ácido ma ga oleico (C17:1), ácido es eá ico (C18:0), áci-
do oleico (C18:1), ácido linoleico (C18:2), ácido linolé-
nico (C18:3), ácido a aquídico (C20:0), ácido gadoleico
(C20:1) y ácido behénico (C22:0). El hecho de mencio-
na exp esamen e a lo la go de es e abajo al acei e de
oli a “ i gen” es debido a que de odos los ipos de acei-
es de oli a que dis inguimos en nues os días, és e es el
que más p obablemen e se puede elaciona con el que
exis ie a en el pe íodo es udiado (ss. VI-II a.C.), ya que
es el único que no es some ido a a amien o químico al-
guno en su p oceso de ex acción a pa i de la acei una.
Fig. 9: Selección de mues as de Alcalá del Río. Composición de AGs (%) del acei e ex aído en los agmen os ce ámicos co espondien es a
los ondos y algunos bo des (% calculado en elación al á ea o al ocupada po los AGs), así como del hid oca bu o Escualeno (% calculado
en elación al á ea o al de picos del c oma og ama).
76
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
Fig. 10: Selección de mues as de Alcalá del Río. Po cen ajes de AGs sa u ados, monoinsa u ados y polinsa u ados.
Fig. 11: Selección de mues as de Alcalá del Río. Ra ios en e los p incipales AGs sa u ados e insa u ados, así como de AG insa u ados o ales
en e a AG sa u ados o ales, y del ácido palmí ico en elación al escualeno, pa a cada una de las mues as analizadas.
77
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
El uso de las écnicas análisis po c oma og a ía de
gases y espec ome ía de masa pe mi e ca ac e iza los
dis in os ipos de AGs y o os políme os de impo ancia
en la composición de los acei es de uso alimen a io (oli-
a, gi asol, pescado, g asa animal, e c.), pudiéndose ela-
ciona la p opo ción de cada uno de ellos espec o del
o al de moléculas que apa ezcan en la mues a en cada
c oma og ama. Es o equi ald ía a la “huella digi al” de
cada acei e, con las posibles al e aciones que se puedan
da en la misma po acciden es o condiciones ambien a-
les. Se pueden de e mina moléculas de AGs de dis in a
na u aleza: lineales, polime izadas y ácidos dica boxíli-
cos, p oduc o de la up u a a pa i de un doble enlace.
Es os úl imos p o ienen de la deg adación oxida i a de
los ácidos insa u ados (F ankel 2005). Su p esencia es-
ponde a p ocesos oxida i os muy ápidos debidos a al as
empe a u as, no siendo el caso de los ecipien es an ó i-
cos, que no se usaban pa a calen a , po lo que no se los
ha buscado en los c oma og amas analizados.
Los esul ados ob enidos en el es udio analí ico p ac-
icado a la selección de 9 mues as p oceden es de Alcalá
del Río se de allan en la ig. 9.
Los AGs insa u ados son mucho más sensibles a la
deg adación que los sa u ados, pe o no es ex año que se
puedan encon a embebidos en la ma iz a cillosa de las
án o as. De hecho, en la ig. 9 puede obse a se su p esen-
cia (C18:2 y C18:3) en casi odas las mues as. Como
podemos comp oba , hay abundancia ela i a de los pi-
cos C16:0, C18:0, C18:1, C18:3 y C22:0, así como pe-
queñas can idades de o os AGs lineales. Es más, odas
las mues as analizadas, menos UE-236/33, UE-329/37 y
UE-226/125, con ienen más del 20% de C16:0 espec o
del o al de AGs, así como can idades impo an es
(ap oximadamen e, en e el 5 y el 15%) de oleico (C18:1),
e incluso el linolénico (C18:3) y behénico (C22:0). Con
es o que emos ema ca cómo, a pesa de la deg adación
de los con enidos o gánicos con el paso del iempo, el
hecho de encon a aún es os de es os AGs insa u ados
pe mi en pensa en que p o ienen de una concen ación
signi ica i a en es as án o as.
En la ig. 10 se exponen los po cen ajes de AGs sa u a-
dos o ales (C16:0, C17:0, C18:0, C20:0 y C22:0), AGs
monoinsa u ados o ales (C17:1, C18:1 y C20:1) y AGs
polinsa u ados o ales (C18:2 y C18:3) de las mismas
mues as. Hay que des aca la concen ación de AGs sa u-
ados, según lo que se ha comen ado, pe o haciendo no a
lo signi ica i o que es encon a en casi odos los casos un
alo impo an e en la con ibución de los AGs monoinsa-
u ados, p incipalmen e ácido oleico.
En la ig. 11 ( ambién sob e las mues as alcala e-
ñas) se es udian las elaciones p opo cionales en e los
ácidos palmí ico, es eá ico, oleico, linoleico, a aquídico
y behénico; oleico y palmí ico (18:1/16:0), po se los
más abundan es en un acei e de oli a; oleico y linoleico
(18:1/18:2), po se los insa u ados con cadena más co -
a, po lo an o, con mayo es abilidad en e los AGs
insa u ados; palmí ico y es eá ico (16:0/18:0), po la
misma azón an e io , pe o en e los AGs sa u ados; y
palmí ico en e a escualeno (16:0/escualeno), po ela-
ciona el ácido con mayo p obabilidad de no deg ada se
Fig. 12: Mues as de Alcalá del Río. Compo-
sición de AGs (%) del acei e ex aído en los
agmen os ce ámicos co espondien es al
es o de los bo des y al ondo UE-326/33.
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FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
en e al hid oca bu o más ípico en el acei e de oli a.
El ácido oleico, al ene un doble enlace o insa u ación
y mayo núme o de á omos de ca bono, es más ines able
que el palmí ico, po lo que la elación oleico/palmí ico
es meno p ác icamen e en odas las mues as (de 8.8 en
el acei e de oli a pasa a 0.4 -0.8). En base a es a ines a-
bilidad molecula , debida a las insa u aciones p esen es
en las moléculas, se ha calculado la elación en e los
AGs sa u ados p edominan es en el acei e de oli a
(C16:0/C18:0) y se ha ad e ido que casi odas las
mues as es án en el mismo o den de magni ud espec o
a la elación con es e úl imo. En odo caso, esul a e i-
den e que la elación en e AGI/AGS disminuye en o-
das las mues as en a o del con enido en AGS, lo que
se esponde, como se ha indicado, a la paula ina deg a-
dación de las moléculas más insa u adas po hid ólisis,
polime izaciones, oxidaciones, e c.
Po úl imo, en lo que se e ie e a la elación oleico/
linoleico, y con base en la jus i icación del g ado de insa-
u ación molecula , la des iación de los alo es de las
Fig. 13: Mues as de Vico. C o-
ma og amas co espondien es a
las mues as VI-85/A-7/35 (a i-
ba) y VI-85/A-7/36 (abajo).
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ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
mues as espec o a la que iene acei e de oli a añadido
es mucho mayo , a excepción de UE-319/122. Es a p e-
sen a una g an simili ud con la composición ípica de un
acei e de oli a some ido a los e ec os del paso del iem-
po, aunque con un mejo g ado de conse ación si la
compa amos con las demás, ya que, de hecho, es la única
que coincide en más a ios de los es udiados, con un o -
den pa ecido al de la mues a de e e encia (UE-335/11
con acei e).
En sín esis, en la selección de mues as de Alcalá
del Río, los da os analí icos que más se ajus an a conje-
u a la p esencia de acei e de oli a en el con enido de
las án o as son la elación en e los AGs sa u ados
16:0/18:0 y la elación del palmí ico con escualeno,
p óximos en ó denes de magni ud con las elaciones co-
espondien es en el de oli a, siendo las mues as UE-
319/122, UE-298/141 y UE-335/11 las que más se ace -
can, y UE-329/37 la que más se aleja. No obs an e, la
apa ición en los c oma og amas del ácido g aso behéni-
co C22:0 así como de escualeno, son ambién un cla o
indicio de p esencia de acei e de oli a en e a o os i-
pos de acei e de o igen ege al o animal.
A con inuación ( ig. 12) se mues an los esul ados
ob enidos del análisis c oma og á ico ealizado al es o
de los bo des de án o as. El pe il c oma og á ico ue
muy escaso en picos y sin p esencia de escualeno, encon-
ándose el ácido mi ís ico (C14:0), p opio del acei e de
pescado, que no se ob u o en ninguno de los c oma og a-
mas de los ondos, así como elaciones oleico/palmí ico
y AGI/AGS que indican posible p esencia de acei e de
oli a en dichos agmen os (especialmen e en las mues-
as UE-329/36, UE-226/118 y UE-226/128). Es o lle a a
plan ea la posibilidad de que es os con enidos g asos,
po encon a se en una zona supe io -ex e na del án o a,
ue on más p opensos a p ocesos se e os de deg adación
po con aminación ambien al, con ac o con o os alimen os,
a aques mic obianos y ac o es ex e nos como son la hu-
medad, la empe a u a, e c., o bien esponden a los p o-
duc os u ilizados como aislan es en el sis ema de cie e
del ecipien e.
En lo que espec a a las mues as de Vico, ealizadas
odas sob e ondos de án o as, los esul ados han sido más
conc e os. Las mues as VI-85/A-9/24, VI-85/A-7/35, VI-
85/A-7/36, VI-85/A-16/12, VI-85/A-19su /20 y VI-
85/A-22/23 p esen an el mismo pe il de AGs ( igs. 13 y
14) en el que se di e encian cla amen e los picos ca ac e-
ís icos al ácido mi ís ico (C14:0) (min 3,82), palmí ico
(C16:0) (min 4,52), palmi oleico (C16:1) (min 4,87), es-
eá ico (C17:0) (min 5,72), oleico (C18:1) (min 6,25) y li-
noleico (C18:2) (min 7,18).
Si los analizamos po sepa ado se pueden obse a dos
g upos bien di e enciados según su composición en AGs
( ig. 14): uno o mado po las mues as VI-85/A-7/35 y
VI-85/A-19su /20 y o o po las mues as VI-85/A-9/24,
VI-85/A-7/36, VI-85/A-16/12 y VI-85/A-22/23. El p ime
g upo se ca ac e iza po una al a can idad de ácido palmí-
ico, al ededo del 70%, bas an e ele ada sob e odo si lo
compa amos con el ácido es eá ico, hecho que suele aso-
cia se a la p esencia de g asas animales, p obablemen e de
umian e, como con enido de es as án o as (Ked owski e
al. 2009). En el segundo g upo la composición de ácido
palmí ico es á en o no al 40%, lo que asociado a la al a
can idad de ácido mi ís ico y su elación po cen ual con el
es o de AGs nos in i a a pensa en la posibilidad que las
mues as del segundo g upo pod ían con ene algún ipo
de de i ado lác eo de leche de o eja, cab a o aca (A i e al.
2006; Ubaldo e al. 2008; Wein ein e al. 2015). Además, en
odas las mues as apa ece el compues o 3,5-bis(1,1-
dime ile il)- enol (min 5,61); se a a de un compues o enó-
lico que pod ía habe se o mado po algún p oceso de calen-
amien o de un AG monoinsa u ado a 270ºC du an e el
p ocesado del alimen o (E e shed e al. 2008).
Fig. 14: Mues as de Vico. Composición de
AGs (%) del acei e ex aído en los agmen-
os ce ámicos mues eados. Compa ación con
los po cen ajes de AGs ob enidos en dis in os
ipos de leche.

80
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La al a de da os a queológicos obje i os sob e la
economía de las comunidades del Bajo Guadalqui i du-
an e el Hie o II ha ocasionado que los escasos ace ca-
mien os al ema se con ie an un eje cicio e ó ico de
asposición al pasado de la in o mación –cie amen e
idealizada– sob e Tu de ania ansmi ida po Es abón, o
en aguedades e inconc eciones sin egis os idedignos
ni po cen uales sob e la impo ancia de la iada medi e-
ánea y de la ganade ía en la economía u de ana. Así, a
al a de es imonios li e a ios coe áneos a los p ocesos
económicos que p e endemos desc ibi , el egis o a -
queológico se con ie e en la única uen e de da os pa a
de ini aspec os de la base subsis encial de es as pobla-
ciones que, no lo ol idemos, habi aban ecosis emas di-
e sos aunque de inidos po es ámbi os con sus espec-
i as especi icidades económicas: el ma ino, el lu ial y
el e es e.
Como decimos, los da os a queológicos pe mi en un
ace camien o al ema desde di e sas pe spec i as; po un
lado, disponemos de egis os cada ez más abundan es
sob e asen amien os u ales, an o en lo que se e ie e a
su dis ibución en el e i o io (Fe e e al. 2007) y a la
elación en e medio u al y cen os u banos (Ga cía Fe -
nández 2005, 2007; Fe e e al. 2008; Fe e e al. 2011),
como a su es uc u a a qui ec ónica (González Rod íguez
1987a y b; Ca e e o 2007a; Ve a 2012: 70-72). P opo cio-
nan, po an o, ap oximaciones a la o ganización de la p o-
ducción ag opecua ia e, indi ec amen e, a a és de di e -
sos a e ac os (molinos ba qui o mes, ins umen al lí ico
con pá ina de siega, e c.), la ce idumb e de que la ag icul-
u a ce ealís ica ue una de las p incipales ac i idades en
las á eas de campiña, aspec o que se puede con as a en la
úl ima ase del pe íodo analizado con los ipos mone ales
p edominan es en cecas de es e en o no geog á ico, en e
las que des aca Ca mo (Cha es 2012: 482-488).
No obs an e, es os da os son indi ec os o angenciales
y no esponden –o lo hacen mínimamen e– a las incógni as
plan eadas en nues o P oyec o de In es igación ace ca de
los ipos de alimen os consumidos y su p ocedencia, la
die a básica, las o mas de p epa ación y las pau as de se -
icio y consumo en es as comunidades. T opezamos con
un impedimen o más: las posibilidades de u u os análisis
de isó opos es ables del ca bono y del ni ógeno de es os
óseos humanos hallados en con ex os une a ios son nulas
si a endemos a la inexis encia de nec ópolis en es e en o -
no geog á ico y c onológico. Tenemos que ecu i a da os
de iempos inmedia amen e an e io es, como los apo ados
po la nec ópolis de La Ango illa, en Alcalá del Río (Sa-
laza -Ga cía 2014), o pos e io es, ya de época omana,
pa a analiza con egis os obje i os aspec os de la die a y
las pa ologías de i adas de la misma (pa a el caso ibicen-
co, Má quez-G an 2010).
Las dos únicas ías de es udio posibles, con las he a-
mien as y documen ación a queológica disponibles en
es e momen o, son los análisis an acológicos ealizados
sob e con ex os idóneos p oceden es de exca aciones a -
queológicas y los es udios de con enido o gánico de los
ecipien es ce ámicos. Los p ime os dependen de que
exis a documen ación o igina ia del en o no geog á ico y
c onológico en cues ión, ci cuns ancia que hace que sea
una línea de es udio de u u o más que de p esen e po -
que, con la excepción de algunas exca aciones a queoló-
gicas de u gencia, en la ac ualidad no hay p oyec os –ni
muchas posibilidades de que los haya– que asuman es-
os obje i os en el ma co espacio- empo al p opues o.
Queda, po an o, como la ía más iable y en able a
e ec os de lec u a his ó ica, los análisis de con enidos o -
gánicos de ecipien es ce ámicos, especialmen e de án o-
as. A pesa de ello es a línea de in es igación apenas ha
sido explo ada en el con ex o geog á ico y c onológico
obje o de es udio, con la excepción de los abajos pione-
os de P. Ca e e o (2007) sob e las án o as T-8.1.1.2
( ipo Tiñosa), cuyos esul ados –como se ha is o– coin-
ciden con las mues as analizadas del mismo ipo de Ili-
pa. En el ámbi o ibé ico es os es udios cuen an con una
la ga adición y olumen de mues as, ex endiéndose a
una mayo di e sidad de o mas y p oduc os ( éase T es-
se as y Ma amala 2004). Sin emba go, son las án o as
del Medi e áneo Cen al las que han p opo cionado las
p ime as e idencias sob e el en asado de ca ne, aunque
en la mayo ía de los casos se a a de huesos de mamí e-
os hallados den o de las án o as y no de análisis de ma -
cado es químicos p opiamen e dichos (Ramon 1995;
T esse as y Ma amala 2004: 284). Es os son los an ece-
den es sob e los que hemos apoyado nues a in es iga-
ción, que iene como obje i o no solo p esen a los esul-
ados de las nue as analí icas sino ambién expone las
implicaciones económicas, come ciales y cul u ales de
los mismos, que pasamos a sin e iza seguidamen e.
a) La p ime a conclusión es de o den me odológico,
es o es, la selección de las mues as ce ámicas pa a el es u-
dio de con enidos o gánicos se debe hace –en líneas gene-
ales– siguiendo c i e ios con ex uales, eligiendo aquellos
agmen os que p e isiblemen e hayan sido menos al e ados
81
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
po los p ocesos deposicionales y pos deposicionales, y
ambién con c i e ios “mo ológicos”, pues se ha demos-
ado más e icaz la selección de ondos y de pa es in e io-
es del cue po que la de bo des, ya que és os no es u ie on
necesa iamen e en con ac o con los con enidos. Así, de las
mues as de Vico, odas hechas sob e ondos, los esul a-
dos han sido posi i os en un 100% de los casos. En el caso
de Alcalá del Río, de las 25 mues as seleccionadas (bo -
des y án o as en una p opo ción 19:6) solo 9 apo a on
da os iables (p opo ción bo des y ondos 4:5), pues, como
ya se ha apun ado, los bo des, además de es a en meno en
con ac o con el con enido, se encuen an más expues os a
deg adaciones, manipulaciones y con aminaciones.
No obs an e, el p incipal p oblema de la selección de
los agmen os ce ámicos es su iden i icación con ipos an-
ó icos conc e os, cuya o denación se suele hace sob e
cue pos comple os o, más no malmen e, sob e bo des,
como es el caso de las án o as Pellice B-C y D (Pellice
1978), mien as que los ondos pueden o ece algunas du-
das en de e minados ipos. Así, en los casos de Alcalá del
Río y Vico, enemos ince idumb es en la adsc ipción ipo-
lógica de a ios agmen os, aunque po mo i os con ex-
uales en algunos casos (solo se egis a on bo des de Pe-
llice B-C en los es a os más an iguos), y de pas as
ce ámicas en o os (cla amen e di e enciadas de los en a-
ses ab icados en la bahía de Cádiz y en Málaga), se pue-
den a ibui cla amen e a las p oducciones “ u de anas”.
b) Un segundo asun o, más eó ico, es el de la alidez
de las án o as como indicio o e idencia de la economía
de una egión de e minada, an o de los ecu sos locales
des inados a una ci culación más o menos es ingida,
como de los p oduc os impo ados. Las án o as son, an e
odo, en ases de anspo e de alimen os sólidos y líqui-
dos, los más u ilizados pe o no los únicos, si enemos en
cuen a el uso de o os ecipien es en ma e iales pe ecede-
os como ba iles, capazos y od es. Cons i uyen, po an-
o, una e idencia pa cial de la p oducción ag opecua ia
(y pesque a) de un á ea geog á ica de e minada, que debe
se analizada en elación a o as e idencias ( es imonios
li e a ios, numismá icos, a queológicos, egis os pa-
leobiológicos, e c.), cuando exis en, pe o sin pe de la
pe spec i a de la ela i idad –a ni el po cen ual– de los
da os en el conjun o de la economía.
c) Hecha es a p emisa, o o aspec o sob e el que no
se ha insis ido su icien emen e es el del ipo mismo de
economía desa ollado po es as comunidades. En el
ma co c onológico es udiado, en e los ss. V y II a.C., se
puede deci que es as sociedades es án en ansición en e
una economía ag opecua ia de au osu iciencia, au á -
quica, con escasa ci culación de bienes de consumo, y
una economía de base ag a ia con monocul i os des i-
nados a la come cialización, a la expo ación egional o
in e nacional, sob e odo de ino y acei e (y salazones
en los ámbi os cos e os). Se a a, po an o, de una e-
gión en la que con i en es as dos o mas de p oduc-
ción, la de ciudades-es ado con una economía ag ícola
in ensi a, des inada a la come cialización y expo a-
ción, simila a la de o os es ados a anzados del Medi-
e áneo (Ca ago y algunas ciudades e uscas y g ie-
gas), y la de es ados incipien es y comunidades
p e-es a ales con una economía ex ensi a, au osu icien-
e y de á icos come ciales de alcance educido.
Es e enómeno se ap ecia singula men e en el po -
cen aje en e los ecipien es de o igen exógeno y los de
p esumible p ocedencia local (Pellice B-C y D) en los
p incipales asen amien os de la zona (Ilipa, Cau a, *Spal,
Ce o Maca eno). Es a p opo ción e oluciona desde la
exclusi idad de los en ases Pellice B-C en el Bajo Gua-
dalqui i has a ines del s. V a.C., con un adio de expo -
ación de co o alcance (con la sal edad de algunos ejem-
pla es hallados en la zona del Tajo), al aumen o paula ino
de las impo aciones salazone as p oceden es del li o al
gadi ano y malagueño (G-11 y G-12 y T-8.2.1.1) y de las
án o as con acei e en asadas en la campiña gadi ana (T-
8.1.1.2), que son mayo i a ias en las comunidades ibe e-
ñas, como Alcalá del Río. Desde ines del s. V a.C. se
puede deci que Gadi se con i ió en el único in e locu-
o come cial de la egión, po donde ci cula on no solo
p oduc os pe ecede os con enidos en las án o as sino
ambién ajillas de lujo y semilujo, como la á ica y la ipo
Kuass espec i amen e (Fe e e al. 2010). Sin emba go,
a poca dis ancia del ío Bae is, apenas unos 50 km, en el
alle del ío Co bones (Vico), la p opo ción en e impo -
aciones y en ases locales es in e sa. Es a endencia ie-
ne una lec u a diac ónica, pues si las án o as Pellice B-C
u ie on una escasa di usión, las Pellice D, más a días,
ejempli ican la in eg ación de es a egión du an e los ss.
III-II a.C. en un ci cui o come cial de mayo alcance que
engloba ía la cos a me idional de Po ugal, el Bajo Gua-
dalqui i , la bahía de Cádiz y el N de Á ica, y emi en a
con ex os polí icos dis o sionados y dinamizados po las
in e enciones di ec as de Ca ago y Roma.
Asimismo, las án o as, sus mo ologías y a iedad
ipológica, son exp esi as de es a ansición en e los
dos de modos de p oducción. En las economías en las
que una pa e de la p oducción ag opecua ia se des inaba
82
FRANCISCO JOSÉ GARCÍA FERNÁNDEZ, EDUARDO FERRER ALBELDA, PALOMA ÁLVAREZ MATEOS, MARÍA MONTAÑA DURÁN BARRANTES
a la come cialización, habi ualmen e las án o as uncio-
na on como en ases “con denominación de o igen”, es
deci , las o mas se iden i icaban con con enidos de e mi-
nados, como ocu e en algunas p oducciones, sob e odo
de ino, salazones y acei e p oceden es de E u ia, Mas-
salia, Campania, del Egeo o del A lán ico. Es el caso de
los con enedo es de salazón p oducidos en las comunida-
des púnicas del “Cí culo del Es echo”, básicamen e Ga-
di y Malaca, cuya es anda ización es no able y su e olu-
ción mo ológica sinc ónica en odos los e i o ios. La
c eación de nue os ipos (T-8.1.1.2 y T-8.2.1.1) se puede
in e p e a como la abso ción de in luencias medi e á-
neas o, en el caso de las imi aciones g ecoi álicas en los
alle es de Gadi , como una endencia mimé ica des ina-
da a dis ibui p oduc os de o igen local ( ino) ap o e-
chando la ama y buena acogida en los me cados de los
inos de Campania y Magna G ecia.
d) Los en ases p oducidos en el Bajo Guadalqui i ,
aunque ienen el mismo ai e amilia consecuencia de un
p o o ipo común –las án o as “de saco” enicias–, sin
emba go se ca ac e izan po una escasa es anda ización,
es deci , una a iabilidad conside able en el amaño del
cue po, su pe il y en la mo ología de los bo des, sinóni-
mo sin duda de una p oducción descen alizada en alle-
es que ope an de mane a independien e. Las án o as
Pellice D, no obs an e, al inal de su secuencia e olu i a
sí mani ies an sín omas de es anda ización, lo que quizás
pueda elaciona se con los enómenos desc i os an es de
la in eg ación de es os e i o ios en una economía de
ipo come cial abie a a nue os me cados y nue as o -
mas de anspo e o es ibaje, con la consecuen e di usión
del ipo. Po es e mo i o, y po o os que comen a emos
seguidamen e, dudamos de que las án o as Pellice B-C
ue an los con enedo es exclusi os de un solo p oduc o y
sí en ases bi alen es y mul i uncionales, es deci , que
pueden almacena dos o más ipos de p oduc os, e inclu-
so se eu ilizados, de ahí la impo ancia de los análisis
de con enido.
Como ya ha sido señalado (Be nal 2004: passim), no
es in ecuen e en la An igüedad ejemplos de uno y o o
compo amien o (án o as D . 28, Keay LIV) y la exis en-
cia de o os con enidos al e na i os como la ca ne en sa-
lazón (ce do, o icáp idos, bó idos, conejo), acei unas,
ce eza, o os p oduc os de i ados del ino, e c. (Be nal
2004: 339), de los que hay nume osos ejemplos en odo
el Medi e áneo. En el con ex o c onológico y geog á ico
que nos incumbe, los pa alelos más signi ica i os quizás
sean los de las án o as púnicas cen omedi e áneas con
con enidos de salazones de ca ne (Ramon 1995: 264) y
los en ases de Cancho Roano (Villanue a de la Se ena,
Badajoz), in e p e ados como án o as ina ias y con miel
de ja a eu ilizadas pa a el almacenamien o de ce eales y
u os secos en el p ime e cio del s. IV a.C. (Maluque
e al. 1986: 231-232; Gue e o 1991), aunque ealmen e
no se ha demos ado su eu ilización y sí que con enían
igo, habas, piñones y almend as (Almag o-Go bea
1991: 99 y ss).
e) Expues a es a p oblemá ica, es e iden e que el
es udio de con enidos o gánicos en án o as y o as ce á-
micas de almacenamien o es el p ocedimien o más ade-
cuado pa a iden i ica y elaciona o mas y p oduc os
en asados, aun cuando los esul ados no puedan se in-
e p e ados como de ini i os has a que no haya una
mues a su icien e pa a apun a endencias gene ales.
Así, en odas las mues as con esul ados posi i os se
han de ec ado dos ipos de p oduc os, uno de o igen e-
ge al, el acei e de oli a, y o o de o igen animal, ca ne
de he bí o o y de i ados lác eos (¿queso?). La exis en-
cia de acei e en asado co obo a los es udios publica-
dos sob e las án o as T-8.1.1.2 (Ca e e o 2007: 66),
ab icadas en la campiña gadi ana y en asadas con el
acei e de los oli os cul i ados en los asen amien os u-
ales ipo “Ce o Na anja” y p obablemen e en los al e-
dedo es de los asen amien os del en o no (As a, Ebou a,
Ce o de las Monjas, Ce o de las Vacas, e c.).
Las implicaciones de es a cons a ación ienen una
lec u a his ó ica que p esen a algunas ce idumb es y
muchos in e ogan es. Po un lado, la c eación del en a-
se T-8.1.1.2, inspi ado p obablemen e en p o o ipos ibi-
cencos, en una época –s. IV a.C.– en la que la p oduc-
ción de acei e y ino ebusi ano es á copando los
me cados ibé icos, no debió se casual si enemos en
cuen a que coe áneamen e se ha obse ado la p esencia
de ejé ci os ca agineses en és a á ea a ines del s. IV o
inicios del III a.C. (Pliego 2003a y b; Fe e y Pliego
2010a y b; 2013), mien as que la p oducción a g an
escala en la campiña gadi ana se gene aliza en una e-
cha algo más a día (p incipios del s. III a.C. en Ce o
Na anja). Si a es o se añade que el modelo a qui ec óni-
co de es os asen amien os u ales ambién emi e a pa-
ones ebusi anos, o cen omedi e áneos en gene al
(Pa do Ba ionue o 2015), se puede colegi que hubo
una impo ación y adap ación de los modelos de explo-
ación ag ícola ca agineses en el en o no inmedia o de
Gadi , p obablemen e elacionado con una expansión
del e i o io de la ciudad hacia la campiña.
83
ANÁLISIS DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y POSIBLES CONTENIDOS EN ÁNFORAS PÚNICAS Y TURDETANAS PROCEDENTES DEL VALLE DEL GUADALQUIVIR
Aho a bien, es a adecuación a una ag icul u a en oca-
da al monocul i o con una cla a o ien ación come cial se
hizo con capi al humano local, como la e idencia a queo-
lógica pone de mani ies o, y no con poblaciones no ea-
icanas o libio enicias, como se ha sos enido a eces
(López Cas o 1992; López Pa do y Suá ez 2002; Ca e-
e o 2007). El con ex o en el que se desa olla es e enó-
meno es el de la c ecien e a ención de Ca ago hacia el
ex emo Occiden e, desde al menos mediados del s. IV
a.C., enden e a es echa lazos con las comunidades del
li o al a lán ico y medi e áneo de Ibe ia e in eg a las en
su á ea de in luencia polí ica y en su ci cui o económico.
Los pe iplos de Hanón e Himilcón son una exp esión cla-
a de es a polí ica a lan is a de la ciudad no ea icana, y
la alusión de Pseudo-Escílax (Pe . 1; THA IIB 61a) a em-
po ia ca agineses en la o illa eu opea del Es echo, más
allá de las Columnas de He acles, es la con i mación de
que, pa a las uen es de in o mación g iegas de la segun-
da mi ad del s. IV a.C., las ie as oceánicas es aban in e-
g adas en su ó bi a (Fe e 2008; 2013).
La dis ibución de las án o as T-8.1.1.2 (Ca e e o
2006; 2007a y b) hace de la come cialización del acei e
de oli a en es e ipo de en ase un indicio de cuáles ue-
on los p incipales me cados de consumo del acei e gadi-
i a: los an iguos cen os enicios de la cos a a lán ica de
Andalucía y del Alga e, que expe imen an un auge de-
mog á ico, nue as undaciones y un desa ollo económi-
co a ibuido a una epoblación enicia que algunos au o-
es han denominado “gadi anización” (Sousa y A uda
2010), y las comunidades ibe eñas de la ensenada bé i-
ca, in eg adas ambién en es e me cado donde el elemen-
o púnico es el p edominan e (Fe e e al. 2010).
) Po su pa e, los análisis de con enidos de las án o-
as de Vico apo an da os muy in e esan es sob e posibles
es os o gánicos compa ibles con g asas de animales,
ca ne en salazón o mace ada en especias y de i ados de
p oduc os lác eos (queso, equesón), aunque en un con-
ex o económico di e en e del an e io , a pesa de su ce -
canía geog á ica. Así, po un lado, pa ecen con i ma lo
ya apun ado sup a: que las án o as “ u de anas” de ab i-
cación local y dis ibución egional e an con enedo es
poli alen es que anspo a on, al menos, acei e, ca ne y
de i ados lác eos; po o a pa e, los esul ados de Vico
egis an la cos umb e ambién documen ada en ámbi os
enicio-púnicos del Medi e áneo cen al del anspo e
en án o as de ca ne p ocesada pa a su come cialización o
dis ibución egional, y emi e a una economía ag ope-
cua ia de an igua implan ación en la zona. Los es udios
sob e el paisaje p edominan e en el alle del Co bones
du an e el Ie milenio a.C. son ilus a i os de cómo hubo
una coexis encia en e cul i os de secano, sob e odo ce-
eales, oli a es y dehesas, que en los ss. VII y VI a.C.
man u ie on a una cabaña bo ina, cap ina, o ina y po ci-
na (Fe e e al. 2011). De hecho, en la úl ima ase del
Hie o I de Mon emolín los edi icios C y D es aban dedi-
cados al sac i icio i ual de eses (Bande a e al. 1995,
2000; Bande a e al. 1999; Bande a y Fe e Albelda
1998), y es plausible que, desapa ecido es e cen o ce e-
monial en la p ime a mi ad del s. VI a.C., la población del
asen amien o de Vico man u ie a una ocupación econó-
mica de es uc u a simila .
NOTA
1. Es e abajo se ha ealizado en el ma co del G upo de In-
es igación PAI HUM-152 y ha sido inanciado po los p o-
yec os “Sociedad y Paisaje. Alimen ación e iden idades
cul u ales en Tu de ania-Bé ica (Siglos VIII a.C.-II d.C.)”
(HAR2011-25708/His ) e “Iden idades é nicas e iden ida-
des cí ico-polí icas en la Hispania omana: el caso de la
Tu de ania-Bé ica” (HAR2012-32588).
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