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Género, identidad y ciudadanía en las obras de Anita Desal

Abstract

Este trabajo es el resultado de varios meses de investigación en el que se analizan las cuatro obras de Anita Desai: “Voces en la Ciudad”(1965), “Fuego en la Montaña” (1977),“Clara Luz del Día”( 1980), y “Ayuno, Festín”(2000). Cada una de ellas pertenece a una década distinta y se sitúa en etapas concretas dentro de la producción de su autora, pero todas comparten una esencia común pese a tratar tramas diferentes y a centrarse en aspectos distintos de un mismo tema principal: reivindicar lo que en palabras de Desai parece una anomalía en cualquier país democrático que se precie de serlo, la invisibilización de la mujer en India: “I come from a country which prides itself on the fact that ever since it won independence from a colonial power in 1947, it has been a democracy...I cannot, however, claim that there is no suppression in India... There is a secret connivance at the taking away of freedom... for which a whole society, and its entire history with its burden of custom and tradition must be indicted.” (Anita Desai, A Secret Connivance en Radha Chakravarty, Figuring the Maternal: “Freedom” and “Responsability” in Anita Desai’s Novels, ARIEL : A Review of International English Literature, 29:2, April 1998, p. 75)

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Género, identidad y ciudadanía en las obras de Anita Desal

Author: Torregrosa Peláez, Beatriz Teresa
Year: 2009
Source: https://idus.us.es/bitstreams/c55c8b71-595b-4154-8df0-d105dd5d0b8c/download
GÉNERO, IDENTIDAD Y CIUDADANÍA EN LAS OBRAS DE ANITA DESAI.
To eg osa Peláez, Bea iz Te esa,
Depa amen o de Filología F ancesa e Inglesa. Uni e sidad de Cádiz.
bea iz e esa. o eg [email protected]
-Resumen: Es e abajo es el esul ado de a ios meses de in es igación en el que se
analizan las cua o ob as de Ani a Desai: “Voces en la Ciudad”(1965), “Fuego en la
Mon aña” (1977),“Cla a Luz del Día”( 1980), y “Ayuno, Fes ín”(2000). Cada una de
ellas pe enece a una década dis in a y se si úa en e apas conc e as den o de la
p oducción de su au o a, pe o odas compa en una esencia común pese a a a amas
di e en es y a cen a se en aspec os dis in os de un mismo ema p incipal: ei indica lo
que en palab as de Desai pa ece una anomalía en cualquie país democ á ico que se
p ecie de se lo, la in isibilización de la muje en India:
“I come om a coun y which p ides i sel on he ac ha e e since i won
independence om a colonial powe in 1947, i has been a democ acy...I canno , howe e ,
claim ha he e is no supp ession in India... The e is a sec e conni ance a he aking away o
eedom... o which a whole socie y, and i s en i e his o y wi h i s bu den o cus om and
adi ion mus be indic ed.” (Ani a Desai, A Sec e Conni ance en Radha Chak a a y,
Figu ing he Ma e nal: “F eedom” and “Responsabili y” in Ani a Desai’s No els, ARIEL : A
Re iew o In e na ional English Li e a u e, 29:2, Ap il 1998, p. 75)1.
-Palab as cla e: Diosa O ien al, ma e nidad, libe ad, esponsabilidad, adición, India.
-In oducción:
Es e úl imo ex o, en el que Ani a Desai in en a ascende el mi o de “Mad e
Diosa” que se le da a las muje es en India pa a jus i ica su aislamien o en las clases
media y al a, al amen e b ahmanizadas, nos si e de pun o inicial pa a nues a
in es igación y pa a in oduci el ema cen al de la misma. Pa a lle a a cabo es e
es udio, nos cen a emos en cómo es a au o a India a a es a cues ión. Nacida en
Mussoo ie en 1937, de mad e alemana y pad e indio, se educó en Nue a Delhi y
ac ualmen e impa e clases en el MIT de Massachuse s; su ca e a li e a ia le ha hecho
me ecedo a del Wini ed Hol by de la Royal Socie y o Li e a u e, el de la Na ional
Academy o Le e s, y ha sido p opues a a ias eces pa a el Booke p ice, del que su
hija Ki an Desai ya es ganado a.
Po an o, debido a su expe iencia i al, en muchas de sus ob as se ap ecia
cla amen e un mul icul u alismo que a as a a los pe sonajes que las pueblan a
expe imen a una sensación de hib idez y “o edad” que se mani ies a en la desc ipción
na u alis a de los mismos, y en su in en o po desmi i ica la India, y en especial la
si uación de las muje es indias, en Occiden e al u iliza la lengua inglesa como ehículo
de comunicación. En odas sus ob as Desai en en a al lec o con una ealidad sob e el
1 “ engo de un país que se eno gullece en el hecho que desde que consiguió su independencia de un pode colonial en 1947,
ha sido una democ acia…no puedo sin emba go a i ma que no hay sup esión de de echos en India…hay una conni encia
sec e a en la sus acción de la libe ad…de la que una sociedad en e a, y su his o ia comple a con su ca ga de cos umb ismo
y adición deben se acusadas.”(Ani a Desai Conni encia Sec e a en Radha Chak a a y, Delimi ando lo Ma e nal:
“Libe ad” y “Responsabilidad” en las no elas de Ani a Desai, ARIEL: A Re iew o In e na ional English Li e a u e, 29:2,
Ap il 1998, p.75).
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es ado del país y de sus habi an es, cen ándose en los más des a o ecidos. No obs an e,
si bien la c í ica occiden al conside a su es ilo como ecléc ico, que combina elemen os
mode nis as al más pu o es ilo de la esc i o a Vi ginia Wool , como el uso en ocasiones
del “S eam o Consciousness”, jun o con una p oli e ación de pe sonajes de clase
media en sus ob as, lo que le ace ca más al cos umb ismo de una Jane Aus en del siglo
XX, en p incipio pa ece que se ía p ema u o y equi ocado aplica líneas c í icas
occiden ales a una p oducción cla amen e o ien al y que p esen a cues iones
p oceden es de una p oblemá ica emenina comple amen e dis in a a lo que pod ía se
ex aído de consecuen e en una línea de in es igación occiden alizada.
An e es as cues iones y p oblemas que, a p io i, modi ican ampliamen e el
espec o c í ico de es a in es igación, la mejo solución pod ía se ex ae emas y
conclusiones comunes a es as cua o ob as de la esc i o a india, comenzando po una
cues ión cen al en la cul u a india pa a la muje como la ma e nidad, pasando al
con as e mul icul u al en e el an es y el después de la Independencia de India en 1947
y cómo es e hecho al e a su unción social, pa a conclui con el es udio de las elaciones
en e muje es den o de las amilias y la dis inción que pa a ellas ep esen a su “nue a”
condición ac ual.
Finalmen e, sólo queda deci que las ci as que sus en an cada una de las ideas aquí
expues as es án omadas de las no elas ci adas en la bibliog a ía excep uando la
aducción de la incluida en es a in oducción y de las p o enien es de la no ela “Voces
en la Ciudad” (1965), que han sido ealizadas po la in es igado a de es e p oyec o.
1.E olución la ma e nidad en “Voces en la Ciudad”(1965), “Fuego en la
Mon aña”(1977), “Cla a Luz del Día”(1980) y “Ayuno, Fes ín”(2000)
La ma e nidad es un ema de ex ema impo ancia en la cul u a india que se basa
en la adición y el aislamien o de la muje , que queda limi ada a se esposa y mad e
den o de un nue o g upo amilia . En las clases media y al a, a pesa de la
occiden alización su ida du an e la época colonial, la Independencia no ha modi icado
es e suceso, po lo que la es e a emenina es a limi ada a la es e a domés ica
cen ándose en las clases al as indias en la es e a emenina, y a la ma e nidad como ía
de éxi o social y a su hoga como medio ísico de mani es ación. No obs an e, en las
cas as más bajas se p oduce una meno p esión sob e la muje en la elección de esposo,
pe mi iéndoseles incluso un segundo ma imonio as la iudez o el di o cio, pe o la
necesidad de se mad e y ene hijos a ones que con inúen el linaje amilia sigue
siendo igualmen e impo an e, si bien no se les ecluye en el hoga , como en el caso
an e io , debido a la necesidad de ob ene ing esos ex a a a és del abajo emenino.
Po es e mo i o, encon amos en las no elas dos concep os de la ma e nidad en
India que sus en a la adición b ahmánica: el mi o de la “Mad e Diosa”, c eado a de
ida, pe o esponsable de la mue e de odos los se es; y o o que concibe la ma e nidad
como una obligación que p i a a la muje de su libe ad. Si los buscamos en e las ob as
de Ani a Desai “Voces en la Ciudad” (1965), “Fuego en la Mon aña”(1977), “Cla a luz
del día” (1980) y “Ayuno, Fes ín” (1999) las encon amos en odas con dos a ian es en
las que subyace una c í ica al concep o de ma e nidad que se desa olla en e la
“libe ad” y la “ esponsabilidad” de las muje es.
En p ime luga , en “Voces en la Ciudad”(1965) la ma e nidad apa ece desc i a
pausada y p og esi amen e po medio de es pe sonajes cen ales, con his o ias en
p incipio aisladas que apa ecen p og esi amen e, pe o que se jun an al inal en o no a
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la g an la igu a ma e nal de la ob a, de la que no conocemos su nomb e, pe o que
de e mina la ida de sus hijos en medio de la o ágine de la g an ciudad, y que
ep esen a a la “Mad e Diosa” india que odo lo con ola, eclamo o ien alis a y
ep esen an e a que ípico de la muje india, llena de sensualidad, exo ismo y pelig o, de
la que nace la ida, pe o que conlle a la mue e. La p ime a ez que nos la p esen an, es
a a és de la imagen que ecue da Ni ode en las ca as que ecibe de su mad e, y que el
ecibe ía y desapasionadamen e dis an e, lo que pod ía pa ece en p incipio ex año.
A con inuación, Ni ode pa ece desea aleja se lo posible de su mad e y echaza
sis emá icamen e cualquie de alle o ayuda que és a le o ece, algo que su amigo Sonny
no comp ende, elegándola al exó ico mundo bengalí del que p ocede y eco dándola
como un se sup emo que aho a pa ece desea oma el con ol de la ida de su hijo,
mien as ella con inúa con su ida de di e sión, ajena a la ealidad social en la que él se
e inme so , y desoye la delicada si uación de Monisha o las dudas de la mode na Amla.
Es el e lejo de lo que la ma e nidad es pa a ella, una obligación que en aña
esponsabilidad sin sen imen alismo que la aleje de su unción social aislada en su
“palacio” de “diosa”.
Incluso cuando más necesi a el apoyo inancie o de su mad e pa a sal a su
pequeña e is a, in uye que acep a lo signi ica pe de su dignidad, algo que pa a él
signi ica su endición an e ella, y po an o acep a el pode que ella eje ce sob e él, algo
mo al, en cualquie caso.
Pa a Ni ode, su mad e es un ecue do que lo o u a, un se oní ico he moso y
cap ichoso, que lo aleja de si pa a luego e ene lo, es un en e exó ico, como las a is as a
las que se e ie e el pad e de Sonny.
Si es a igu a de la diosa ma e nal es mo i o de angus ia exis encial pa a Ni ode,
pa a Moisha la ma e nidad y el ma imonio suponen un d ama, del que su mad e pa ece
ajena, y del que sus he manos no pa ecen pe ca a se. Ella se encuen a doblemen e
aislada en un ma imonio conce ado que se mo a de su pasado cosmopoli a y po una
apa en e es e ilidad que le deniega su acep ación social como miemb o p oduc i o de su
nue a amilia y que la lle a al ex emo de el suicidio an e la apa en e ialdad de su
mad e y el escándalo que supone pa a su esposo. No obs an e, desde el inicio de la
lec u a de su dia io, Moisha apa ece como la pe ec a esposa y mad e, que aún sin hijos,
le da a su he mano Ni ode los cuidados que su mad e debe ía p es a le, que se p eocupa
de él aún eniendo eno mes p oblemas sume gidos en el ma que la consume y que
pa ece inc emen a se con la sensación de as ixia que pa ece p o oca la ciudad:
‘No, i makes you ill! This high in alid oice o mine c ies and I see Jiban gi e me a
cu ious glance.” (Voices in he Ci y,p. 111).2
No obs an e, si su p eocupación po sus he manos es cons an e y empeo a su
es ado, es sin duda su es e ilidad lo que complica su aislamien o como muje en su
núcleo social, la amilia de Jiban, con la que no se en iende po mo i os de educación:
“Like a bu s o wild ea he s, eleased ull in my ace, comes he ealiza ion ha hey
a e alking o me, my o gans, he easons I canno ha e a child. I can’ lea e hese ege ables I
am cu ing up o hem – ha would c ea e a dis u bance – bu I s op lis ening and ega d my
2 “‘¡No, e en e ma!’ es a oz in álida mía llo a y eo que Jiban me lanza una mi ada cu iosa.”(Voces en la Ciudad, p.111).
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insides: my o a ies, my ubes, all my ecesses mois wi h blood, washed in blood, laid open,
laid ba e o hei sc u iny’” (Voices in he Ci y,p. 113).3
En cuan o a su elación con su mad e es di e en e a la que man iene és a con
Ni ode, y la idealiza como a una diosa que di ige su ida; pe o no e mina de da se
cuen a de que a és a le esul a indi e en e, pues o que de o o modo le o ece ía la
misma ayuda que le desea p es a a su he mano; es o esol e ía su si uación y hubie a
ali iado e impedido que su ie a más humillaciones, como la que le sucede al se
acusada de obo, as emplea el dine o de su esposo pa a pode paga la ac u a de
hospi al de su he mano en e mo. Nunca pide ayuda a su mad e, quizás ampa ándose en
la misma adición que la a a al pasado, un pasado cul u al pa a el que no ue educada.
Moisha lucha con a su debilidad y su aislamien o, e incluso pa ece eque i
ayuda de su amilia con sus ges os cuando a a isi a a su he mana Amla a casa de la
ía Lila, aunque és os no pa ecen pe ca a se de su encie o den o del mundo del
ma imonio sin amo y sin sen ido en el que i e, y al que la adición la ha conducido
sin p epa ación, ya que su educación cosmopoli a no co esponde con su nue o es ado y
sus a eas, po lo que se encie a en su p opio mundo, ella no es ú il pa a su sociedad, ni
pa a su esposo, ni pa a su amilia: no puede se mad e, no puede habla con su he mana
y no puede sal a a Ni ode, con el que se compa a en o aleza.
Sin consegui ascende la adición que la ap isiona, e incluso comp endiendo
y simpa izando con los es ue zos de sus he manos po desp ende se de un
cos umb ismo social adicional que no e minan de asimila al pe enece a una nue a
gene ación híb ida as la Independencia de India, sin emba go, Monisha no pa ece
ascende su p opio dilema y inalmen e se consume poco a poco has a la mue e,
siendo la ma e nidad us ada y el ma imonio conce ado los que la conducen al
suicidio, una mue e a iesgada y despiadada ma cada po la “Diosa de la ma e nidad”
que la ha echazado, pa a ella la ma e nidad y el amo no exis en, nadie la pod á
con ence de lo con a io, pa a el es o del mundo y g acias a una sociedad que la
in isibiliza, ha dejado de exis i en ida, luego su mue e es lo único que le es a pa a
alcanza po in no o iedad social:
“‘Wha a was e, wha a was e i has been, his li e enclosed in a locked con aine ,
me ely as an obse e and so impe ec , so handicapped an obse e a ha .” (Voices in he Ci y,
p.238).4
Es e úl imo pá a o e ue za la impo ancia de la ma e nidad en la cul u a india
al ensalza la como símbolo de pu eza y de la deidad, lo que con ie e a Moisha en una
in ocable, a pesa de no pe enece a es e g upo social, y pasa a se conside ada impu a
po la amilia de su esposo, po lo que su única misión en la ida es la de pasa
inad e ida y se i en odo como una buena esposa; es o explica su aislamien o y
e leja su desespe ación y la deja a me ced de o a “Diosa” o a “Mad e”, la de su
esposo.
3Como una á aga de plumas me doy cuen a de que es án hablando de mí, mis ó ganos, los mo i os po los que no puedo
ene un hijo. No puedo deja de co a les es as e du as – eso c ea ía p oblemas – pe o dejo de pensa y e iso mi in e io :
mis o a ios, mis ubos, odos mis eco ecos inundados de sang e, la ados en sang e, abie os, abie os pa a su
esc u inio’”(Voces en la Ciudad, p. 113).
4 “ ‘Qué despe dicio, qué despe dicio ha sido, es a ida ence ada en un en ase ce ado, como un me o espec ado y an
impe ec a, an in álida como obse ado a de aquello.”(Voces en la Ciudad, p. 238).
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O o pe sonaje cen al de la no ela es Amla, que pe cibe la ma e nidad a a és
de su ía Lila, la que la aconseja y le hace e lo complejo y du o de la nue a si uación
de la muje en India as la Independencia, y demues a cuál debe se el papel de la
muje es en es a nue a si uación social po medio de la expe iencia que i e su p opia
hija. Pa a Amla, en p incipio, su mad e es un en e mode no, que combina adición y
con empo aneidad a la pe ección, un ejemplo de cómo ac ua socialmen e, pe o su
pe cepción sob e la ma e nidad cambia al inal de la no ela an e la ialdad de su mad e
al en e a se de la mue e de Moisha, y ambién pa ece sen i se aislada: ampoco es
mad e ni esposa, y su mad e no pa ece p eocupa se po ella; es en onces cuando se da
cuen a de que una ez que su mad e ha cumplido con su misión ma e nal, es deci
alumb a a sus hijos y es a a su lado has a que c ecen, ya es lib e pa a desa olla se
indi idualmen e como una diosa o ien al.
Finalmen e, es la ue za que ambos he manos deben mos a en e a la
indi e encia ma e na, hacia su “diosa”, lo que les hace ue es y les mo i a a uni se pa a
sob e i i , u ilizando el a e como medio de exp esión.
Po o a pa e, es e mi o sob e la ma e nidad en India denominado “Mad e
Diosa”, apa ece ambién en “Fuego en la Mon aña” (1977) ep esen ado en la ida de
Nanda Kaul, su p o agonis a. Ella no sólo es mad e, sino que ecibe la isi a de su
bisnie a, algo que no desea, pues o que pa a ella ya ha cumplido con odos los i os y
obligaciones de la ma e nidad, según la adición y aho a desea e i a se del mundo
como una “Diosa mo al” a la espe a de la mue e. Pa a ella cualquie con ac o con el
mundo que la odea le supone un p oblema que la aleja de su aislamien o social,
necesa io as la iudedad y el abandono de sus hijos.
Nanda Kaul no es capaz de e oma las obligaciones de la ma e nidad pa a
ace ca se a su bisnie a, a la que conside a una ca ga que conlle a obligación y coa a su
libe ad, siendo además una ex aña pa a ella, y ampoco pa ece en ende los mo i os
que lle an a Ila Das a i i en la pob eza, dejándolas a ambas solas e aislándose
o almen e de su amis ad o su ca iño. Po an o no duda en ocul a a Raka aspec os del
pasado que ella misma pa ece desea bo a , y deja a la niña ambién aislada como ella,
cuando decide no con a le las llamadas de su abuela sob e la salud de su mad e y sus
p oblemas con su pad e. Ella se a iesga a elimina a su amilia de su ida, lo que la deja
ue a de oda elación humana. En e esponsabilidad y libe ad, ella elige lo segundo:
“The ca e o o he s was a habi Nanda Kaul had mislaid. I had been a eligious calling she had
belie ed in ill she ound i ake. I had been a oca ion ha one day wen dull and d ough -s uck as
hough i s li e-sp ing had d ied up. (Fi e on he Moun ain, p. 30).5
De hecho, an e los sucesos que se an aca eando e in en ando ace ca a Nanda
Kaul a su bisnie a y a las esponsabilidades que se de i an de és a, ella op a po
de ende su libe ad an e la obligación que supone ol e a e oma sus labo es
ma e nales con Raka. Po an o, se con ie e en una diosa dis an e y ía, que se
con apone an e Ta a, su nie a y mad e de Raka, que debe se aislada an e su debilidad y
al a de cuidado de su hija.
5 “P eocupa se po los demás e a una cos umb e que Nanda Kaul había pe dido. Fue eligiosa obligación has a que
descub ie a su alsedad. Fue ocación que un buen día se hizo ediosa y se agos ó como si sus uen es se hubiesen secado.”(
Fuego en la Mon aña, p.51).
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“I Raka had sec e s om he , she in ended o ha e sec e s om he , oo.” (Fi e on he
Moun ain, p.79-80).6
No obs an e, Nanda Kaul se in en a his o ias sob e las i udes de la ma e nidad
pasada pa a Raka, e in en a a ae su a ención, al conside a la pa ecida a ella; pe o sigue
in en ando igno a la. En su co azón hay si io pa a su bisnie a, pe o su condición social
de muje íc ima de la adición que le impone un aislamien o o al echaza a la niña
pa a a a de ocul a le la ealidad; una ealidad que le impone la ma e nidad o zosa,
pa a la que Nanda Kaul no ue p epa ada.
Como esul ado de es e pequeño ace camien o, Raka conoce la e dad sob e su
mad e, pe o Nanda Kaul pe sis e en su aislamien o, lo que u iliza Desai pa a c i ica
dicha pos u a an e la si uación de las muje es en India al mos a nos a a és de Ila Das
la ealidad de muchas niñas indias que se casan y ienen hijos con doce años, a pesa de
que po ley en la India pos colonial es o es a p ohibido. Es e ema de g an ascendencia
pa a muchas muje es desencadena á la agedia inal con la mue e de es e pe sonaje en
su lucha con a es e mal de la “mode na” india. Es o se debe a la concepción de la muje
como un obje o de cambio que sigue inc emen ando el pa imonio amilia en una nue a
India en la que oda ía la adición es más ue e que la mode nidad apa en e que la
odea. Es e d ama se suma al mal a o sis emá ico de muje es po pa e de sus ma idos,
con los consiguien es abo os en nume osas ocasiones, que en es a no ela ambién iene
su c í ica en la pluma de Desai cuando desc ibe a los pad es de Raka como a un
alcohólico que mal a a a su esposa an e la mi ada de su hija.
En onces, has a aho a, en es as dos no elas, Ani a Desai nos ha p esen ado un
ideal de ma e nidad cimen ado en el aislamien o y la igu a de la “Mad e Diosa”,
in ocable y dis an e que se deba e en e su libe ad y su obligación, que se man iene
i o g acias a la adición, y que con as a con la “apa en e” mode nidad pos colonial.
A con inuación, si a anzamos analizando la ma e nidad en la no ela de Desai
“Cla a Luz del Día” (1980), encon a emos que el mi o de la “Mad e-Diosa” se
desdibuja y se epa e en los concep os opues os de “libe ad” y “ esponsabilidad”, y
que ambos ecaen en el mismo pe sonaje: Bim, la he mana p o ec o a que abandona su
p opia ida, incluyendo la posibilidad de un ma imonio e hijos, pa a cuida de su
amilia. Decidió eclui se pa a cuida a su he mano Raja du an e el e ano que es u o
en e mo, ob ene su sus en o g acias a su sueldo como p o eso a y a ende a su he mano
Baba y a Mi a Masi en su locu a. Pe o se deba e en e con inua con su obligación o
i i lib emen e de sus es udios y pode sali de la es e a domés ica en la que se
man iene aislada del mundo. Es po ello que la ausencia de su mad e po allecimien o,
desde que su he mana Ta a e a muy pequeña, con ie en la elación a e nal que
debe ía man ene con sus he manos en ma e nal, e incluso con olado a, como la
es ablecida en los casos an e io es en e la “mad e-diosa” y sus hijos.
La p ime a ez que la ma e nidad es in oducida en la no ela apa ece
con apues a a la sol e ía que Bim pa ece ep esen a como algo nega i o, ya que Ta a
pa ece conside a se supe io po es e mo i o, y po es e mo i o Bim eacciona
inmedia amen e en e a la concepción adicional que su he mana le p esen a de lo que
6 “Si Raka enía sec e os pa a ella, ella ambién end ia sec e os pa a Raka.”(Fuego en la Mon aña, p.117-118).
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debe se una mad e. Al oi sus palab as Bim sien e que Ta a es á menosp eciando su
labo con Baba, po el que ha abandonado odos sus sueños de libe ad.
“‘Exac ly. Tha ’s wha I said. You hink animals ake he place o babies o us lo e-
s a ed spins e s,[...]. ‘Bu you’ e w ong,’ she said, s iding ac oss he sun-slashed d i e. You
can’ possibly eel o hem wha I do abou hese w e ched animals o mine”( Clea Ligh o
Day, p.6-7).7
Aquí emos la de inición de la ma e nidad en é minos amo osos, pe o en es a
no ela encon amos ambién o o ipo de la misma, la ausen e y aislada, en la igu a de
la mad e de Bim y Ta a, que es a úl ima ec ea en su memo ia y que la acecha al
eg esa a casa, haciéndola hui . Es la ausencia de la ma e nidad lo que le p o oca
ince idumb e an e los ecue dos de su in ancia, lo que en el ondo le ep ocha a su
mad e, no habe cumplido con los eque imien os de la ma e nidad en e a las p opias
necesidades de és a.
También Ani a Desai en iende la ma e nidad como una obligación no
emune ada, que coa a la libe ad indi idual sin espe a espues a alguna, es o es lo que
le ocu e a Bim con Raja, y el mo i o de su en en amien o, que Ta a descub e al lee la
ca a de Raja. En esa misma ca a Raja es ablece su hegemonía como seño de la casa y
je e de la amilia en sus i ución de su pad e y da po hecho que Bim debe sus i ui a su
mad e en sus unciones, es ableciendo una je a quía amilia con la que Bim no pa ece
es a de acue do; es po es o que en es e momen o Bim descub e las obligaciones que
impone la ma e nidad a la que la elega su he mano, se la gua da y mad e de su
he mano Baba sin habe sido consul ada.
Pe o sin duda, una de las igu as ma e nales cen ales de la in ancia de Bim y
Ta a que simboliza la ca ga de sac i icio y abnegación que implica la ma e nidad es
Mi a-masi, una pa ien e iuda de su mad e que sólo se dedica a se i les como niñe a,
que iene a sua iza la ca ga que Baba ep esen a pa a su mad e, y que po al mo i o
queda aislada de la amilia, ya que aunque se dedique en cue po y alma a cuida les no
ep esen a un elemen o ú il en la sociedad al no ene hijos. De hecho la sociedad india
con empla a la muje en uncion de su apo ación a la economía amilia , es deci en
p ime luga como po ado a de la do e en el ma imonio, y du an e su ida como
esposa median e la ma e nidad. Po es e mo i o, la necesidad de apo a hijos a ones al
ma imonio supone un debe impues o a la muje po la sociedad, que le exige al menos
un hijo que pueda con inua el linaje amilia . También se conside a a la muje como
ue za de abajo que se ealiza en la es e a domés ica en el caso delas muje es de clase
al a, y en abajo emune ado y domés ico en el de las clases más bajas. Po es e mo i o
es Bim la que e mina á eje ciendo la unción ma e nal pa a ella en su mue e.
Po an o, encon amos una cie a simili ud en e la o ma en que Bim y Mi a-
masi in e p e an la ma e nidad, es deci , la obligación que conlle a con a ia a sus
deseos y a an de supe ación, pe o en el caso de Bim esa decisión le ha cos ado sac i ica
su libe ad, la que Mi a-masi nunca u o, y es Ta a quien la hace conscien e de ello.
“Bim ga e he a cu ious look. She hough o Ta a as a child – moody, ouchy, …[…]
7 “-Exac o. Eso es lo que he dicho. C ees que pa a noso as, las sol e onas sin amo , los animales ocupan el luga de las
c ia u as […] Pe o e equi ocas – dijo a anzando po el paseo azo ado po el sol – nunca pod ías sen i po ellas lo que yo
sien o po es os pob es animales míos.”(Cla a Luz del Día, p.23-24).
1323
‘And you we e he ebel – you used o wan he wo ld ou side’, Ta a ag eed. ‘Can you
emembe how we used o ask each o he “Wha will you be when you g ow up?” and I only
said “A mo he ” and you and Raja said “He o and He oine’”. She began o laugh. ”( Clea Ligh
o Day, p.157).8
También es e segundo concep o de ma e nidad en endida como obligación y
esponsabilidad que se ans o ma en sac i icio de los p opios in e eses, como en la
no ela an e io , cla amen e queda e lejado en “Ayuno, Fes ín” (2000). Es a ob a nos
p esen a las icisi udes po las que pasa desde su in ancia Uma, una chica que
apa en emen e pa ece ca ece de odas las cualidades que le o o ga ían el éxi o social y
la independencia de sus pad es: la belleza, que le ab i ía las pue as a un ma imonio, y
po an o a la ma e nidad, y las do es domés icas, que no la hacen ap a pa a hace se
ca go de un hoga . Desde el p incipio Desai nos la p esen a como el es e eo ipo de lo
que no es una mad e, aunque en su casa eje za como al an e sus pad es a su cuidado.
Pe o sin duda alguna, en es a no ela somos es igos de la p oblemá ica que la
ma e nidad conlle a en muchas amilias indias, an e la necesidad de ene hijos a ones
que pe pe úen la línea amilia , y pa a ello en la no ela Desai emplea la ina i onía
mezclada con g andes dosis de ealismo; po an o nos encon amos en el momen o
culmen de la misma, cuando se nos cuen a el nacimien o de A un; la no icia del nue o
emba azo as oca los planes de la amilia, y mues a la obliga o iedad de la ma e nidad
en e a la p opia salud, con i iéndola en un hecho que en u bia el pano ama
desalen ado de Uma, ya que la in isibiliza y con ie e en un p oblema amilia .
A pa i de es e momen o la ma e nidad se con ie e en algo nega i o pa a Uma,
ya que la disc imina al ca ga la con la esponsabilidad de cuida de su he mano A un o
a sus pad es y limi a sus mo imien os, quedándose cada ez más aislada y coa ando su
libe ad de pensamien o, has a el pun o en que piensan que se ha escapado con su ía;
mien as que su mad e es una he oína, ya que ha dado a luz a un niño sano, y po an o
ha cumplido con su debe de esposa, según la adición impe an e; es deci , en es e caso
la ma e nidad se educe a alumb a un a ón, po lo que las obligaciones que és a
conlle a se limi an a ese ac o .
Tan impo an e es la ma e nidad pa a la sociedad india que an e la al a de la
misma se p ocede al aislamien o de Uma y a compa a su compo amien o con el de la
iuda Mi a-masi, sin amilia di ec a y cen ada en sus pe eg inaciones y ezos, aunque
desac edi ada en odos los cí culos sociales.
8 “Bim la obse ó con exp esión cu iosa,. Su idea e a la de una c ia u a empe amen al, suscep ible y apasionadamen e
a ec uosa,…[…]
-¿Se e ocu ió en onces odo eso? ¿pensabas ya así?.
-No – se ap esu ó a admi i Ta a -. Sólo e an cosas que sen ía. Los pensamien os y las palab as inie on después.
¡Acaban de eni ! – exclamó so p endida.
Bim asin ió, pues la comp endía. –Lo que más e gus aba e a queda e en casa - . Ni siquie a que ias i al colegio.
-Y ú e as la ebelde. Tú e as la que que ía sali al mundo ex e io – coincidió Ta a -. ¿Recue das aquellas cosas
que nos p egun ábamos la una a la o a? “¿Qué as a se de mayo ?”, y yo sólo decía “una mad e”, mien as que Raja y ú
espondíais: “Un hé oe y una he oína””.(Cla a Luz del Día, p. 291-292).
1324
“An idea g ew wi hin he amily ha Uma and Mi a-masi we e pa ne s in mischie .”
(Fas ing Feas ing, p.43-44).9
Es o queda e o zado an e la mue e de la p ima de Uma, Anamika, quien as
sus abo os po las palizas ecibidas no puede ene hijos y es “asesinada” po ello as
una ida de explo ación domés ica en la casa amilia de su esposo.
“Tha was wha she said. To he police. To Anamika’s amily.
Wha some o he neighbou s said was ha she he sel , possibly in communion wi h he
son, had d agged Anamika ou on he e anda a ha hou when i was s ill da k – possibly
be o e ou o’clock – and ha hey had ied he up in a nylon sa i, pou ed he ke osene o e he
and se he on i e.” (Fas ing Feas ing, p.150-151).10
A es e modelo adicional de ma e nidad en India Ani a Desai con apone el
concep o de ma e nidad occiden al que A un en Amé ica pa ece con on a con el suyo
p opio. En la casa donde pasa las acaciones en los Es ados Unidos, A un descub e o o
ipo de ma e nidad, la que elimina de la ecuación la comunicación mad e-hijo, se limi a
a igno a a su descendencia y a man ene la en segundo plano, igno ando la ealidad en
la que i en sus ás agos. De es a o ma, Desai pa ece equipa a las elaciones ma e no-
iliales en ambas cul u as, con una g an di e encia: mien as que en de iniciones de la
ma e nidad en el con ex o social indio és a se deba e en e la libe ad indi idual y las
obligaciones que és a impone en las muje es, en el caso occiden al de la amilia Pa on
nos encon amos con que las obligaciones ma e nales pueden queda elegadas a un
segundo plano en unción de la disponibilidad que le deje la libe ad indi idual de las
muje es.
Es o queda pe pe uado en es a no ela a a és del pe sonaje de la seño a Pa on,
que pese a i i con su esposo y dos hijos, un chico y una chica, apenas man iene
elación con ninguno de ellos, aunque sos enga una es echa elación con A un. Su
elación es an buena debido a que se es ablece una a inidad po esclusión, es deci , si la
seño a Pa on pe manece al ma gen de lo que la sociedad occiden al es ablece como
igu a ma e nal, y su amilia no pa ece admi i su p esencia, A un es un se alienado po
su condición de ex anje o en los Es ados Unidos y no pa ece encaja ni en su nue a
casa ni en su nue a amilia, po lo que el único pun o de apoyo y comp ensión que
encuen a a su si uación es la seño a Pa on. No obs an e, ambién ella eje ce p esión
sob e sus hijos, de la misma o ma que los pad es de A un lo obligan a es udia en
Amé ica o lo sob ealimen aban de pequeño, ella se limi a a cumpli con sus debe es de
ama de casa, llenándoles la ne e a, con i iéndose en una me a consen ido a de sus
icios, y sin a penas da se cuen a de la en e medad de su hija, la bulimia. De es a misma
o ma los pad es de A un le ue zan con júbilo a ma cha se a un país occiden al a
9 “En el seno de la amilia comenzó a cob a ue za la idea de que Uma y Mi a-masi no e an sino dos compinches de
echo ías.”(Ayuno, Fes ín, p. 61).
10 “Eso ue lo que con ó. A la policía. A la amilia de Anamika.
Lo que algunos de los ecinos dije on ue que ella misma, p obablemen e ayudada po su hijo, había sacado a
Anamika al po che cuando aún e a noche ce ada – posiblemen e an es de las cua o - , la había a ado con un sa i de nailon,
había de amado el que oseno sob e ella y la había p endido uego.”(Ayuno, Fes ín, p. 189).
1325
ene hijos, y po debajo de ella Uma, ya que debe man ene se en casa cuidando a sus
pad es y a A un al no habe se casado, y cuya u ilidad social es limi ada.
Po el con a io la amilia de la S a. Pa on ca ece de es uc u a y su je e pa ece
ajeno a el de eni de los miemb os de su amilia; la S a. Pa on se encuen a abso ida
po sus debe es domés icos que cumple al p o ee a su amilia de alimen os, pe o no
impone sob e ninguno una misión especí ica den o del o den amilia , y po ello cada
miemb o se encuen a aislado; y la S a. Pa on pa ece encon a se limi ada po las
obligaciones domés icas que la sociedad le impone sin ene en cuen a las necesidades
de cada uno de los miemb os de su clan amilia . No obs an e, ambas mad es pa ecen
queda limi adas po la es e a domés ica que las op ime, y pa ecen encon a se
sob epasadas de a eas que las conducen a limi a su independencia has a que es a
desapa ece. De es a o ma, Desai pa ece con as a dis in as o mas de ida, pa a
cons a a las di e encias que exis en en e la adición que op ime a las muje es indias
en el seno de sus amilias y la sociedad occiden al que aliena a las muje es, pe o al
mismo iempo cons a a pequeñas simili udes en e ellas que no ayudan a uni ambas
sociedades.
Pa a e mina podemos deci que Ani a Desai u iliza la his o ia de su país y la
e olución de las lenguas allí habladas pa a denuncia la si uación de la muje india a
medio camino en e la adición y la mode nidad, en e el aislamien o y la ieja
educación colonial; en e la ma e nidad y su libe ad in elec ual. Si la eo ía pos colonial
mues a al suje o de es udio como un se híb ido, al que en occiden e llaman el “o o”,
Desai nos mues a que la si uación de las muje es en la India independien e, es deci
pa a occiden e “la o a”, es la de un se aislado sin de echos debido al peso de la
adición, po lo que en occiden e se á doblemen e disc iminada po se muje y po se
India.
3. Relaciones amilia es de los p o agonis as de “Voces en la Ciudad”(1965),
“Fuego en la Mon aña”(1977), “Cla a Luz del Día” (1980) y “Ayuno, Fes ín”(2000)
An e io men e hemos analizado la ma e nidad como ema cen al de las no elas
de Ani a Desai aquí desc i as y cómo es a au o a e leja su impo ancia pa a las muje es
en la India. También la de inición de la muje india con empo ánea se ha desci ado
desde el pun o de is a del suje o pos colonial emenino; po an o, pa a pode e ela la
e dade a iden idad emenina india, necesi amos comple a la in o mación que hemos
ob enido an e io men e median e el es udio de las elaciones amilia es; és as las i emos
descub iendo en unción de los oles que ienen en sus amilias, y po ex ensión en la
sociedad.
Si comenzamos nues o análisis de las elaciones amilia es en “Voces en la
Ciudad”(1965), encon a emos cua o elaciones cla e pa a en ende la ob a, las
ma e no- iliales, de las que ya hemos hablado an e io men e, las elaciones a e nales
en e Amla, Ni ode y Monisha, las ma i ales, y po úl imo las que se es ablecen en e las
esposas y sus amilias polí icas.
En p ime luga , en es a no ela encon amos dos ipos de elación a e nal: la de
Amla y Ni ode, que no siemp e se man ienen unidos, pe o a los que su c ea i idad les
hace se conside ados po Monisha como se es supe io es. Ambos pa ecen no pe ca a se
de los p oblemas de Monisha, y en su amilia son conside ados excén icos, ya que ni
uno, ni o a se man ienen limi ados po la adición que les impone man ene se al
se icio de la amilia. En el caso de Amla nos encon amos con una muje a ípica que
1332

as es udia en Bombay debe abaja en Calcu a en una emp esa de publicidad, a pesa
de lo cual e mina us ada. Es o choca on almen e con lo que pa a su he mana es una
ida no mal, en la que Amla debe ía casa se y Ni ode encon a abajo ijo pa a o ma
una amilia; ella po su pa e y pese a su o mación, se e a apada en un ma imonio
conce ado en el que pe manece aislada de odo lo que sucede a su al ededo .
No obs an e, la elación en e Amla y Ni obe no es de coope ación has a el inal
de la no ela, an e la mue e de su he mana, ya que Ni obe la conside a un se in e io ,
que i umpe po o den de su mad e en su ebelde ida. Pa a Ni obe Amla supone un
me o espec ado de su uina, la ep esen ación de la es e a ma e nal que an o pa ece
epudia ; es una ex ensión del pode con olado de su mad e. Sin emba go, Ambos
he manos compa en su aislamien o en sus espec i as es e as. Ni ode no cumple con lo
no ma i amen e es ablecido, ya que se ebela con a el ma imonio y se e ugia en el
a e po medio de su abajo como esc i o ; po su pa e Amla exp esa sus dudas y su
aislamien o po medio de sus dibujos, lo que la man iene alejada de la es e a domés ica
adicionalmen e es ablecida pa a ella, y ampoco pa ece en ada a con ae ma imonio.
Po an o, pese a su independencia, su bienes a económico y su a e no es ampoco
capaz de asimila lo que la sociedad espe a de ella. De es a o ma, la elación
an agónica que en p incipio pa ece sepa a a ambos he manos e mina po uni los as la
mue e de Monisha.
También es cie o que, si analizamos es e iángulo a e nal, Monisha sólo pa ece
sali de su le a go eje ciendo de en e me a de su he mano, es deci ep esen ando el
papel de mad e, de sos én de su he mano, al que ins a a abandona su ida licenciosa, al
y como imos en el análisis de la ma e nidad. En ese momen o, es como si los oles
adicionales se in i ie an; Monisha no debe demos a la debilidad de Ni ode, y
ampoco puede oma decisiones po él. Si su unción social es la ma e nal, no se le
pe mi e decidi ni sob e su u u o ni sob e el de su he mano; Cuida lo es su debe , no su
esponsabilidad; no es lib e pa a escoge po él.
Po an o, Monisha si e de nexo en e Amla y Ni obe, po lo que aglu ina la
igu a ma e nal y a e nal en una sola pe sona, ya que su mad e se mues a indi e en e a
los p oblemas de los he manos. Y es o queda e lejado an e la e lexión que podemos
hace al con empla a Ni ode como un pad e que al consola a su he mana y a su ía,
pa ece in en a ep esen a su papel de je e de la amilia, lo que implica que debe
abandona sus inquie udes a ís icas que lo colocan ue a de lo socialmen e es ablecido,
de lo que lo en e ma, pa a elimina los es os de culpabilidad en su he mana y su ía, ya
que Monisha, aunque debía se esponsabilidad de su pad e y luego de Ni ode, ha
pasado a se conside ada un p oblema que Amla y su ía debían soluciona ; lo que
Ni ode a a de hace con su ejemplo es da a en ende que ni Amla ni ía Lila pod ían
habe ayudado a Monisha, pues o que el ma imonio es un asun o que debe esol e el
je e de amilia, es deci un homb e, y ellas no son po an o esponsables de su agedia
debido a su allecimien o.
Pe o si en e Amla y Ni obe hay un nexo especial, en e la p ime a y su
he mana hay un acío que ella lamen a á eno memen e, y que sólo su ía Lila
consegui á en ende . Desde el p incipio, Monisha cons a a sus di e encias con Amla.
Ambas ep esen an dos ipos de muje : la adicional y la mode na.
Sin emba go, si buscamos una elación a e nal en e Tía Lila y la mad e de los
he manos obse a emos que es nula, al y como queda a iba e lejado en el ex ac o
sob e la mue e de Monisha que incluye el apa ado de la ma e nidad de es e es udio, y
1333
que es e an agonismo epe cu e nega i amen e en la elación que la mad e de los
he manos p o agonis as ha es ablecido con sus hijos. Es a si uación p o oca una
agnó isis en Amla y Ni ode que les conduce a ep esen a a su mad e como una mad e
ia y dis an e, muy di e en e de lo que es pa a ellos su ía, quien se ha p eocupado po
ellos desde el p incipio de la no ela, y les ha ins ado a ascende el legado colonial
pasado y las adiciones pa a log a i i una ida plena y en libe ad.
O a de las elaciones que esul an in e esan es pa a nues o análisis de es a ob a
es la es ablecida en e esposa y ma ido. En es e caso encon amos como ejemplos la
igu a de la esposa de Dha ma, la de la mad e de los he manos p o agonis as, la de la
esposa de Ji , mecenas de Ni obe, la de Rima, hija de Tía Lila y undamen almen e la
de Monisha.
Pa a empeza cab ía des aca la elación sos enida en e Dha ma y su esposa,
quien a du as penas habla y con su silencio se ebela en sus ezos con a la decisión de
su esposo de epudia a su hija, algo que Amla descub e en una de sus isi as a la casa.
Es a al a de comunicación es común en e ma imonios adicionales, y su
aislamien o y mudez cons i uyen en sí una pa adoja, al e ela la ebeldía emenina bajo
la o ma de la sumisión domés ica al ma ido.
A con inuación nos encon amos con la mad e de los p o agonis as, que pa ece
más independien e de lo que la adición le pe mi e, ya que p es a sus a enciones a
cuan o admi ado se p esen e en su pa aíso de Kalimpong, y haciendo de su aislamien o
una en aja que la aleja de sus hijos. Es e compo amien o es ambién una o ma de
au oa i mación emenina an e la dejadez a la que la some e su esposo, y es in e p e ada
po sus hijos como la elación que la diosa Kali iene con el cosmos.
Pe o la elación ma imonial más excén ica de la no ela la p o agonizan Ji y su
esposa Sa la. Ella es el a que ipo de la muje india o ien al que nos ha llegado a
Occiden e a a és de no elas y ela os de explo ado es; él es el que se some e al
cap icho de su esposa, que eje ce de ‘muje lo e o’, quien desea ene dine o y
admi ado es, aunque pa a ello el ma ido deba abaja pa a ex anje os opo unis as,
algo que Ni ode le hace e .
También en es a ob a hay esposas cuyos ma imonios han acasado, como es el
caso de la p ima Ri a, a la que su ma ido abandonó y aho a pa ece habe ecupe ado su
libe ad pa a abaja y se independien e, lo que en el ondo eno gullece a su mad e,
cuya ida de enuncia no pa ece habe sa is echo sus ansias de libe ad. Es el p o o ipo
de muje mode na pa a la que el ma imonio ha dejado de se una p io idad en e a sus
ei indicaciones y deseos indi iduales, que la alejan de la de inición adicional de la
muje india como obje o p oduc i o pa a la sociedad en é minos de e ilidad.
Y sin duda, inalmen e, la elación ma imonial que ocupa mayo espacio en es a
no ela es el caso de la de Monisha y Jiban; desde que la conocemos encon amos a una
Monisha ausen e y aislada en una amilia que no la acep a y le impone adicionales
eglas y abajos que po su educación no en iende. Su esposo pa ece igno a la, no iene
oz p opia ni siquie a pa a paga el hospi al a su he mano, como ya hemos is o
an e io men e, e incluso den o del cas igo a su “ obo”, debe con inua su se idumb e,
e in oduce en la no ela el aspec o de in ocabilidad que de inen la si uación de Monisha
den o de su amilia polí ica.
1334
A con inuación si some emos a examen “Fuego en la Mon aña” (1977),
encon a emos las elaciones en e Nanda Kaul y su esposo; ambién la es ablecida en e
Nanda Kaul, sus nie os y su bisnie a Raka; a con inuación e emos la conexión en e
Ta a y su esposo; y, po úl imo la man enida po la misma p o agonis a y e Ila Das.
En p ime luga econocemos la eacción poco clásica de Nanda Kaul an e las
ca as de su hija Asha, y la elación que és a man iene con su p opia hija Ta a; de es e
aislamien o su gen los p oblemas de Ta a, quien se encuen a a apada en Occiden e en
un hospi al an e los abusos de su esposo bo acho; algo que Nanda man iene ocul o a
Raka, lo que la dis ancia de ella. En es e momen o es amos an e una se e a c í ica que
Desai hace de la iolencia de géne o, que a ec a an o a mad es como a hijos, y que se
e leja en la ac i ud y ecue dos de Raka.
Es a c í ica comienza con la ca a que Nanda pa ece de es a , y en la que se
anuncia la llegada de Raka a las mon añas. Es a llegada al e a la concepción que Nanda
iene de su aislamien o socialmen e ecomendado. Es a ca a supone una up u a del
mismo y el es ablecimien o de los nexos que la man ienen unida al ex e io , y que
eac i a las elaciones ma e no- iliales, mo i adas po la necesidad de Asha.
Nanda Kaul debe aisla se debido a un ma imonio desg aciado, como imos
an e io men e, y es o ha a ec ado a su unción ma e nal den o de la es e a domés ica
adicionalmen e con igu ada; po an o se e incapaz de ace ca se a su bisnie a o de
ayuda a la mad e de és a. No sólo Nanda conoce la si uación eal de Ta a, sino que se
e obligada po la adición a man ene la en sec e o. La sociedad india no pe mi e que
si uaciones domés icas como el mal a o que su e Ta a sean a adas ue a de la es e a
domés ica. Es po es e mo i o la mad e de Ta a in en a po odos los medios sal a la
si uación de la mane a más disc e a posible, ya que és a se es ablece de la o ma más
na u al den o del ma imonio conce ado, a pesa de la “mode nidad” apa en e en la
que pa ecen i i los pad es de Raka.
Es o úl imo lo conocemos a a és de Raka, quien pa ece eco da pasajes de su
ida domés ica en el club y ec ea una ag esión de su pad e a su mad e, e lejo de su
e dade a elación.
Po ello cada ez que Raka busca espues as en Nanda Kaul sólo encuen a
men i as, como las que na a sob e la his o ia de su amilia o de la in ancia de su mad e,
como imos en el apa ado an e io .
Sólo Ram Lal e Ila Das consiguen pe u ba el aislamien o de Nanda Kaul, e
incluso és a úl ima in en a ace ca se a ella y queda se a su lado sin consegui
conmo e la; su pasado de in elicidad como esposa y mad e le p i an de su compañía,
algo que paga á muy ca o, y de lo que se a epen i á as la mue e de su amiga. Si su
aislamien o desapa ece co e el iesgo de pe de la es abilidad social de la que goza, y si
se ace ca a Ila co e á su misma sue e. No c ee en una amis ad du ade a más allá de su
pasado, y ampoco desea que Ila se con ie a en adalid de su bisnie a, pues o que su
ce canía cons i uye un pelig o pa a la libe ad de Raka al pone la en con ac o con una
ealidad social que des ina a la muje al os acismo una ez que és a ha cumplido su
misión en la sociedad, la ma e nidad y el cuidado del hoga , y si no la puede cumpli la
elega a la mise ia.
También si nos ijamos en “Cla a Luz del Día” (1980) encon amos elaciones
simila es a las an e io es: la que se es ablece en e Bim y Raja y que sólo se esqueb aja
1335
an e su ma cha a Hyde abad; la que se es ablece en e Ta a y su esposo y la que és a
man iene a su ez con su he mana Bim, de la que escapó abandonándola pa a casa se;
ambién la que Baba man iene con sus he manas y la que és as man ienen con Mi a-
masi son ele an es pa a es e es udio.
En la p ime a que encon amos, la de Raja y Bim, és a úl ima siemp e con ía en
su he mano, has a que se sien e aicionada po él en su ca a, y eacciona con a él, en
un in en o de en ende su pos u a, ya que és e la elega al cuidado de Baba y la aísla en
su casa. Ella uelca su i a en los poemas en u du de Raja, y a su ez gua da la ca a en
un in en o de no ol ida la e dade a na u aleza egoís a de su he mano. Es po ello que
se niega a i a su casa pa a la boda de su sob ina, a la que apenas conoce. No concibe la
ac i ud de su he mano an e la na u aleza de sus p oblemas. Pe o el as ondo de es a
dispu a no es más que la ebeldía que Desai mues a bajo la supe icie del pe sonaje de
Bim, que a apada po su condición gené ica uelca su abia en Raja al e lo con e ido
en su case o sólo po el hecho de se homb e y habe se casado con la hija de Hyde Alí.
Si Raja es aho a su case o es él el que aho a iene el pode que un día u o su
pad e sob e la escena amilia ; puede egi los des inos de su amilia incluso a
kilóme os de dis ancia, y es eso p ecisamen e con a lo que Bim se ebela; no es capáz
de ascende el yugo que ep esen a su he mano, que la some e a aisla se en su hoga
con Baba, eje ciendo de mad e, mien as debe endi le cuen as a su he mano.
También du an e el análisis de las elaciones amilia es, el caso más cla o de
sumisión conyugal se mani ies a en la igu a de Ta a, que an epone las ó denes y
necesidades de su esposo a las de su amilia o a las suyas; no de iende a Bim de las
c í icas de Bakul, bajo el que siemp e se esconde a pesa de sus emo dimien os po no
habe pensado en Bim cuando se ma chó. Pa a ella lo más posi i o eside en la
ma e nidad que Bakul le ha posibili ado, y en la e asión que és e le ha acili ado cuando
más p oblemas enía la amilia: Mi a-masi se mo ía y padecía su alcoholismo, Baba
con inuaba necesi ando a ención cons an e y Raja es aba en e mo. Ella misma econoce
sus pesa es y su huida, así como sigue iendo su cosmopoli anismo como un espejismo
p oduc o de las p esiones de su esposo. Es o úl imo epe cu e en la elación de Ta a con
Bim, en la que la dis ancia que las sepa a no pa ece aco a se has a el inal, cuando Ta a
econoce la e dade a si uación en la que se encuen an ambas. Y es o queda e lejado
en su desdén po el cosmopoli anismo en el que i e en Eu opa.
A con inuación, podemos e la elación de Baba con sus he manas como una
cadena de dependencia y aislamien o al mismo iempo; pe o pa ece es a mejo con
Bim que con Ta a, quien no sabe en ende lo; po es e mo i o, Bim eje ce de mad e
e ec i a de Baba. És e es, pese a su sexo, una ca ga más pa a su he mana, ya que no
esul a ú il ni p oduc i o pa a la sociedad; po an o pod ía deci se que su elación con
Bim es de igualdad, ya que su unción social los equipa a al conside a lo una émo a
pa a és a. Po es e mo i o, ni Bakul ni Ta a ap ueban su compo amien o, pues o que
Baba, a la mue e de sus pad es, debe ía habe sus i uído en el ó den amilia a su pad e,
y no habe se con e ido en una ca ga pa a Bim, pe mi iéndole a és a su acceso al
ma imonio.
Po úl imo Mi a-masi es ablece un ínculo ma e nal con odos ellos en el inicio de
la his o ia, como quedó analizado an e io men e, pe o ambién de dependencia de los
mismos, an o en su in ancia, pues o que le daban ca iño y en e enimien o, como en su
ejez, aunque pa ece es a más ce ca de Bim que de Ta a, de quien queda decepcionada
as su ma cha, lo que empeo a su ni el de alcoholismo. Al inal de su ida su elación
1336
con Bim se e in e ida, al depende de sus cuidados, has a que decide pone in a su
ida i ándose al pozo. Ese pozo signi ica el in de su u ilidad social como mad e an e la
ma cha de Ta a, pa a quien e a un pila de p o ección y ampa o. Su condición social
deja de ene ele ancia an e la supe io idad mo al de Bim, quien ealiza odas sus
unciones. Po an o su exis encia no iene sen ido, den o de un mundo que la excluye
an e su ic icia ma e nidad.
No obs an e, en la ob a “Ayuno, Fes ín” (2000) encon amos nexos dis in os a los
an e io es, en e los pe sonajes que la pueblan. En p incipio, debemos habla de Uma
como un se inadap ado, que se sien e ue a de luga con su amilia, que sólo espe a de
ella que se con ie a en cuidado a de su he mano, en p ime luga , y pos e io men e de
sus pad es. A ella no le es á pe mi ido abaja ue a o escapa de su encie o, y ampoco
el ma imonio queda den o de su alcance ya que las amilias polí icas en las que en a
la u ilizan como me cancía bene iciosa, dine o en mano. Po es e mo i o es de uel a a
su casa en a ias ocasiones, y se e ue a de o o ipo impo an e de elación social, el
ma imonio.
Si no alcanza el en ajoso mundo del ma imonio su des ino es á en manos de sus
pad es, que la alejan de la es e a labo al y la p i an de un sus en o as su mue e,
pues o que su pa imonio pasa ía a manos de la amilia de el ma ido de A una. Es o
supond ía una o al dependencia de la amilia de A una, y de los ínculos que se
es ablezcan en e ambas he manas, eje ciendo g an p esión sob e ella y elegándola al
mu ismo y obs acismo social.
A es o se con apone la apa en e ingenuidad de su he mano, con el que no sabe
cómo ac ua , o el concep o de la ida que mues a su he mana A una, que i oliza con
cualquie ema y que sí cumple las expec a i as de sus pad es con c eces: Tiene
p e endien es desde emp ana edad y no en iende la ac i ud de su he mana, ya que su
ísico es lo único que le impo a, y se some e a las no mas que le mues an que la mejo
salida pa a su u u o en la sociedad es un ma imonio en ajoso. Pa a ella su he mana
no encaja en los cánones de compo amien o pa a la muje , y po es e mo i o la
desp ecia.
Po o o lado, Uma se encuen a ascinada po la cul u a occiden al con la que
es ablece una elación de amo -odio, ya que no e mina de asimila la, y es o choca
on almen e con su debe de hija, que es ablece sumisión o al a sus pad es, y que,
como es ablecimos an e io men e, se e leja en su gus o po las a je as de na idad y en
su a án po ayuda a la doc o a Du , en con a de la opinión de sus pad es, la única
ep esen ación de ebeldía que encon amos en la no ela.
Asimismo, a odo lo an e io hay que suma le la conexión y pa alelismo que se
es ablece en e Tía Mi a y Uma como esul ado de su es ado y unción en la sociedad;
ambas no son mad es ni esposas y po an o ca ecen de u ilidad o mal en en el mundo
en el que i en, ya que no ocupan ningún pues o en la es e a domés ica más allá de la
se idumb e a sus amilia es di ec os, como en el caso de Uma. También la es icción
de acceso a la educación le supone una ca ga, ya que es pues a en en edicho
cons an emen e.
También se es ablece una i alidad encubie a en e Uma y A un, ya que la
p ime a no en iende la eacción de su he mano an e la posibilidad que la sociedad y sus
pad es le o o gan de ene una ca e a, algo que ella desea, como ya se ha is o
an e io men e. Es e an agonismo es esul ado de una educación colonial, y del
1337

es ablecimien o de un o den social que p i ilegia al a ón sob e la muje , imponiéndole
a es a una doble ca ga si desea sali al ex e io , es ableciendo un mu o de con ención
que la aleja de un u u o de o mación y p es igio que le de uel a la plena ciudadanía a
su e o no.
En cuan o a las elaciones en e amilias unidas po un ma imonio, des aca el
caso de Anamika, mal a ada po su sueg a y esposo, quien e mina es é il, y mue a
an o en el plano social como en el ísico al se asesinada. En odo momen o su amilia
niega su cal a io, pe o la ealidad supe a sus men i as. Incluso du an e la boda de su
p ima nadie pa ece echa la de menos. Es un se ausen e que pese a sus cualidades pa a
se esposa y mad e, no demues a ninguna conexión con su amilia de o ígen,
pe maneciendo al ma gén de odo de eni amilia . Es an in isible como Monisha.
Finalmen e, odo lo an e io hace que es ablezcamos a la muje india como suje o
domés ico en el plano social, limi ada po su unción ep oduc i a y su p oyección
económica pa a las amilias polí icas que las eciben, po lo que en odos los casos
analizados, su posición den o de la sociedad es de se idumb e an e una adición que
las man iene alejadas de la educación, y las cons iñe al ma imonio en e a la
posibilidad de es udia una ca e a. Es o a ec a ambién a las elaciones en e mad es e
hijas y pad es e hijas, así como las que se p oducen en e he manos con dis in a sue e
desde que nacen al queda condicionadas/ os po su sexo biológico. En casos en los que
la muje no con ae ma imonio, su se idumb e la man iene con inada en los mu os de
su hoga , dedicada a la igilancia y cuidado de sus p ogeni o es has a su mue e,
momen o en el que deben depende de la bene olencia de sus he manos a ones.
4. Conclusión: Géne o, Iden idad y Ciudadanía: O ien e y Occiden e desde lo
emenino en la oz de Ani a Desai
Du an e odo es e análisis de las ob as de Ani a Desai “Voces en la Ciudad”
(1965), “Fuego en la Mon aña” (1977), “Cla a Luz del Día” (1980) y “Ayuno, Fes ín”,
hemos a ado de pone de mani ies o la imagen eal de la muje india y su unción
den o de la sociedad pos colonial en la que i e a apada, a medio camino en e la
adición y la mode nidad, en e O ien e y Occiden e, en e el pasado de su nación y su
p esen e, pe o que al mismo iempo debe mi a al u u o.
En p ime luga hemos desc i o la impo ancia que la ma e nidad iene pa a las
muje es y las elaciones que és as deben es ablece con sus hijas/ os, especialmen e con
los segundos, a los que p i ilegian sob e las niñas po se he ede os del nomb e de la
amilia. De ahí que su ja el modelo de la mad e-diosa, que debe egi su casa con mano
i me, pe manece siemp e al se icio de su esposo y amilia polí ica, pe o que se deba e
en e su libe ad y las obligaciones que de i an de su ma e nidad, p esión cons an e
sob e sus idas, y que choca on almen e con lo p edicado po el modelo occiden al.
También podemos encon a en las dos úl imas no elas una de inición de la
ma e nidad en endida como sac i icio y en ega, que limi a oda libe ad indi idual y
con ina a la muje a la dedicación plena a sus debe es de esposa y mad e. Es a úl ima
de inición esponde a la ac ualización de la adición india que egula el espacio
domes ico, echazándo on almen e la in e ilidad y con i iendo a es as muje es en
ebeldes o pa ias sociales, a las que deben ma gina y aisla , al mismo iempo que las
dejan en manos de sus amilia es a ones.
1338
De es e dilema en e la ma e nidad y la libe ad indi idual de las muje es su ge la
necesidad de comple a la de inición de la muje india con un es udio sob e los e ec os
que sob e ella ha causado la Independencia de su país y el desmemb amien o del
Impe io B i ánico, con odo su apa a o logís ico e ideológico. En es e caso, hemos
podido e que si bien la muje pa ece habe a anzado en la lucha po consegui su
independencia y libe ad sob e los yugos que la adición le impone, y así log a
alcanza la plena ciudadanía, no ha conseguido oda ía su salida o al del os acismo al
que es á some ida, debido al o den social es ablecido que no concue da con la educación
ecibida.
Así mismo, ambién Desai nos p esen a una compa ación en e dos mundos,
O ien e y Occiden e, de la mano de sus pe sonajes, quienes cons an emen e deben
supe a se pa a log a consegui sali de su luga de o igen median e una o mación
académica en Eu opa pa a log a a anza p o esionalmen e a su eg eso, siendo los
pe sonajes emeninos los pe judicados po es a necesidad.
Es e mismo choque se p oduce cuando los pe sonajes se dan cuen a de su
si uación ue a del país y las di e encias de educación y adiciones que se encuen an
en los países de acogida, pa a cuyos habi an es no son más que ex anje os, “los o os” a
los que deben eme y epudia .
Al mismo iempo que se pe ca an de su nue a si uación social, se p oduce una
oposición en e el ipo de amilia occiden al y la es uc u a amilia p opia, en la que la
p ime a no sale bien pa ada, al ep esen a el modo de ida occiden al como un
conglome ado de indi idualismos la en es, que impiden que és os se in eg en en la
sociedad, y que apenas son conscien es de los p oblemas de las pe sonas que ienen más
ce ca: sus amilia es.
No obs an e, y a pesa del in lujo de la nue a si uación polí ica y social, oda ía la
adición india sigue poniendo de mani ies o un ínculo exis encial con el pasado, que
ompe con la nue a conside ación occiden al que pe mi e a las muje es consegui su
p opia independencia; y a las que lo consiguen se las ma gina de la sociedad. Po an o,
el modelo de muje india exó ica que nos o ecen esc i o es o ien alis as y las ob as de
explo ado es occiden ales no ienen nada que e con la ealidad social de ma ginalidad
y exclusión en el que i en, a pesa de los plan eamien os que se imponen como
consecuencia de la descolonización. Pa ece ía que pa a ea i ma su p opia iden idad
nacional, han enido que e o za los ínculos adicionales que se emon an a un pasado
que pe sis e.
Es a si uación de soledad, al a de acceso a la educación y del mundo del abajo
o iginan una dependencia emenina hacia la igu a del a ón, enca nado en un pad e o
un he mano que las asis a. También e lexiona Desai sob e la iolencia que es o
ocasiona en el hoga en o ma de ag esiones cons an es a las muje es en o ma de
iolencia de géne o y ma imonios in an iles con las consecuencias que es o conlle a.
Po lo an o, en el análisis de las no elas an e io men e ci adas hemos debido
ene en cuen a que no podemos aplica concep os eó icos del eminismo occiden al a
los aspec os seleccionados, sino que hemos enido que a i ma la singula idad de la
iden idad india de la que se nu en las ob as de Desai.
Del mismo modo, hemos a ado de complemen a es e es udio añadiendo a la
pe spec i a pos colonial un b e e análisis de las elaciones amilia es en e los
1339
pe sonajes de las dis in as no elas aquí expues as pa a de e mina la unción social de la
muje en el conjun o indio, que e ela a da os gene ales concluyen es que enlaza an las
dos p ime as pa es an e io men e expues as y que de inie an la pe spec i a que sob e
ambas cues iones o ece Desai en sus no elas.
Po an o emos que la unción de la muje den o del modelo amilia adicional
indio se educe a la ma e nidad o al cuidado de amilia es; ambién se á de u ilidad a su
amilia polí ica al epo a les an o pa imonio económico como ue za de abajo
domés ico, quedando al se icio de su nue a amilia. Es deci , la muje queda aislada
socialmen e, y educida al espacio ísico de las pa edes de su casa, y debe acep a que
sea su he mano el que he ede y pueda ecibi una educación occiden al, o que la
abandone a su sue e en caso de necesidad o exceso de p oblemas amilia es.
De es a o ma emos que la muje india es disc iminada en su p opio país y no
iene los mismos de echos que los homb es que di igen sus des inos, al y como imos
en la llamada de a ención que hacía la p opia Ani a Desai en la ci a que se encuen a en
la in oducción de es e es udio. Po an o es así como ce amos el cí culo que iniciamos
al comenza nues a andadu a en el análisis de es as ob as de dicha au o a.
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