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La Sierra Morena de Sevilla: una encrucijada de naturaleza y cultura

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La Sierra Morena de Sevilla: una encrucijada de naturaleza y cultura

Author: Ávila Álvarez, Ana; Silva Pérez, María Rocío; Fernández Salinas, Víctor
Publisher: Junta de Andalucía: Consejería de Medio Ambiente
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/ca0c657f-8a8d-4564-b0a0-f91524b19c68/download
LA SIERRA MORENA DE SEVILLA:
UNA ENCRUCIJADA DE NATURALEZA Y CULTURA
Ana Á ila Ál a ez
Víc o Fe nández Salinas
Rocío Sil a Pé ez
I. INVITACIÓN A LA EXCURSIÓN
El obje i o de es a isi a es el ace camien o a la ca ac e ización e i o ial y socioeconómica de Sie a Mo ena de
Se illa, una coma ca si uada en el sec o cen o occiden al del sis ema ma iánico cuya dinámica ecien e esul a ilus a i a de
lo acon ecido en o as á eas se anas andaluzas y, po ende, en o as mon añas medias medi e áneas de la Unión Eu opea.
Unos espacios que en un pe íodo de iempo ela i amen e co o, y sin deja de se e i o ios con escasa capacidad pa a
con e i en p oduc os sus ecu sos, han pasado a ocupa un luga p i ilegiado desde donde esponde a las nue as lógicas y
demandas ciudadanas de conse ación de la na u aleza, ocio y espa cimien o, p oduc os de calidad, ecu sos pa imoniales…
Desde el pun o de is a geológico, los
ma e iales de es a zona pe enecen al sec o de Osa
Mo ena, subdominio geológico del Macizo
He ciniano del escudo ibé ico, en el que p edomina la
di ección de pliegues No oes e-Su es e, muy al e ados
y agmen ados po su an igüedad y po los p ocesos
e osi os y o ogénicos esponsables de los p ocesos de
en ejecimien o y eju enecimien o que han a ec ado
es e espacio. Las o mas mon añosas son an iguas,
muy modeladas, sua es. En ellas p edominan las
colinas y o mas alomadas cons i udas po ma e iales
me amó icos (esquis os, cua ci as, calizas...) y
g ani os.
Uno de los p ocesos que apa ecen en es e
sec o son los elacionados con las o mas ká s icas,
esul ado de la disolución de ocas ca bona adas po
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acción de las aguas de llu ia p incipalmen e ( e más adelan e Ce o del Hie o).
Sus limi aciones ísicas (pob eza edá ica, opog a ía ab up a, igo climá ico) no supusie on en la economía
adicional una aba a la ocupación de es e espacio, e i o ializado y explo ado desde muy an iguo en una sabia
sob eimposición humana a las es icciones na u ales. La población de la Sie a Mo ena de Se illa supo adap a se a los
obs áculos na u ales a a és de espues as básicas con obje i os cla os: O denación espacial de los usos, pa a que cada
comunidad ege al o animal queda a asociada a sus especí icas condiciones ambien ales y no se ompiese el ágil equilib io
edá ico; mo ilidad empo al, pa a u iliza en cada momen o o es ación los ecu sos que p opo cionaba cada luga ;
complemen a iedad de ap o echamien os, pa a di e si ica la economía en un con ex o de au oconsumo; y ap o echamien o
in eg al de las p oducciones p ima ias pa a e i a el despil a o (Pa ejo Delgado, C., 1995).
Las exp esiones más genuinas de ales adap aciones son los a iopin os paisajes se anos adicionales, adap ados al
dominio de lo he e ogéneo –pueblos si uados en las aldas y ex endidos ju isdiccionalmen e desde el alle has a las cumb es-, a
la p esencia de a oyos y de abundan es uen es -pequeños egadíos en las egas y en las ce canías de los núcleos
poblacionales-, a la g an p opiedad ag oganade a y ex ensi a –dehesas- o a la cobe u a de necesidades básicas alimen a ias
– uedos- y ene gé icas –bosques comunales-.
La up u a de aquellos sis emas adicionales se p oduce a aíz de la e olución ag a ia, muy de la mano de las
p opues as de los polí icos y écnicos ilus ados que hacen una lec u a del e i o io muy campiñesa y ag ícola en la que no
ienen cabida las he e ogéneas y plu ip oduc i as sie as. El p oceso desamo izado , consecuen e decenios más a de con
dicha e olución, conduce a la ma ginación de es os espacios que no pueden compe i con las p oducciones masi as de las
e aces campiñas, ni admi en -po sus pendien es y la du eza de sus oquedos- las in aes uc u as ia ias que acompañan y
p opician el p og eso y el c ecimien o económico mode no.
Todo ello se aduce en un p oceso de ma ginación de la economía y de los ag osis emas se anos, que culmina en su
quieb a de ini i a en los años sesen a del siglo pasado cuando su ape u a al me cado -en el con ex o desa ollis a dominan e,
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poco espe uoso con sus p incipios básicos de uncionamien o- desencadena un éxodo masi o que p i a a Sie a Mo ena de sus
p incipales hacedo es: sus poblado es adicionales, o ganizados en o icios (b ace os, podado es, po que os, pegujale os,
pas o es...) que es án en la base de su peculia con igu ación e i o ial. Los e ec os de es a despoblación no se hicie on
espe a : c isis y abandono de sus p incipales ag osis emas, de e io o ambien al y paisajís ico, empob ecimien o cul u al,
desequilib ios e i o iales…
Hoy se asis e a una dinámica di e en e que ab e nue as pe spec i as pa a es os e i o ios; e i o ios que cuen an con
la pa adójica i ud de habe sido ma ginales –en la acepción e imológica del é mino, “al ma gen” de los plan eamien os y
polí icas desa ollis as- y que hoy se encuen an especialmen e adap ados y ecep i os a nue as lógicas socioeconómicas. Pe o
pasa de la ma ginalidad a con e i se en el pun o de mi a de muchos p og amas y sub enciones (espacios na u ales
p o egidos, inicia i as de desa ollo u al, polí ica ag a ia eu opea) no exime de p oblemas, amenazas y dis unciones.
Aspec os, odos ellos, que i emos desg anando a lo la go de es a salida me ced a la ape u a de en anas que, a modo de hi os
signi ica i os, nos pe mi an un análisis más ce cano a su ealidad ac ual, nos ap oximen a su dinámica y complejidad y nos
pe mi an el dis u e de sus paisajes y la empa ía con su paisanaje.
II. EL RECORRIDO
El i ine a io se inicia en la capi al hispalense, saliendo en
di ección Oes e po la au o ía Se illa-Huel a que abandonamos
an es de llega al Alja a e pa a coge di ección No e po la an igua
Vía de la Pla a, hoy au o ía y ca e e a de ci cun alación SE-30.
En es e p ime amo discu imos po el sec o no oes e de la
aglome ación, un paisaje ne amen e pe iu bano donde los usos
esidenciales, indus iales y ag ícolas apa ecen mezclados. Como
p incipales hi os e e enciales cabe des aca , en la ma gen
izquie da de la ca e e a, el monas e io de San Isido o del Campo y
las uinas omanas de I álica (en San iponce) con el elón de ondo
del esca pe del Alja a e. En su ma gen de echa se di isan los
cul i os he báceos ibe eños, el ío con su bosque gale ía y, como
cie e de escena, la denominada que no al, isla de la Ca uja y la
ciudad de Se illa.
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Llegados a la salida 805 dejamos es a an igua Ru a de la
Pla a siguiendo el cauce del ío po la ca e e a A-8079. En es e
nue o amo el paisaje pe iu bano pie de peso en a o de los
cul i os: un á ea de egadíos adicionales ocupada po un bello
paisaje de na anjos hoy amenazado po el a ance de la
u banización, po la u u a SE-40 y po la p opia c isis de los
cí icos. La supe icie cons uida adquie e un ca ác e más
concen ado que en el echo an e io , pe o no po ello más
o denado como se puede ap ecia en la ase a u bana del

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municipio de La Algaba po donde discu e la ca e e a: un paisaje caó ico e inconcluso de i iendas de au ocons ucción,
casas adosadas y zonas e des públicas.
Llegados a la o onda que conec a con la ca e e a que iene desde Se illa seguimos en di ección a Alcalá del Río.
T ansi amos aho a po un paisaje dominado po cul i os he báceos de egadío que a ían de un año a o o en unción de
di e en es coyun u as –sob e odo de los a a a es de la PAC-, donde el algodón ha enido una g an ele ancia como lo
a es igua la desmo ado a lindan e con la ca e e a. Con o me nos ace camos a Alcalá del Río, los usos indus iales y u banos
ganan ep esen ación, sob e odo en su an igua ía de ci cun alación –hoy a esía u bana- desde la que se pe cibe un paisaje
epe i i o y monó ono de a e i o iales u banizaciones p ecedidas po pendones inmobilia ios que anuncian la ep oducción de
es os clones edi ica o ios en un u u o inmedia o.
Sin abandona el cauce del ío y su bosque gale ía, que en la lejanía nos acompaña po el Su es e, nos aden amos en
la Zona Regable del Via . Un e i o io pues o en iego po inicia i a pública en los años cincuen a del siglo pasado, hoy
ocupada po cul i os he báceos de egadío y nue as á eas de cí icos. Se a a de un paisaje ag a io que al e na ambos ipos de
ap o echamien o sob e una opog a ía ambién a iable -a eces llana y a eces ondulada en una sue e de campiñas adosadas
al pie de mon e de Sie a Mo ena-, que nos acompaña á has a que nos aden emos en la Sie a No e. En é minos de
poblamien o, des aca la bella isonomía de los poblados de colonización (Esqui el, San Ignacio del Via , El Via …),
excelen es ejemplos del u banismo de co e ag a io del anquismo: uncionales, equilib ados y pe ec amen e in eg ados en su
en o no, con el que en ablan una amable in eg ación paisajís ica. Como con apun o, y a modo de no as paisajís icas
disonan es, las expansiones de algunos núcleos u banos se esuel en en un paisaje eo y caó ico donde los usos indus iales se
mezclan con i iendas de au ocons ucción al ma gen de la legalidad. Un ejemplo muy ilus a i o de es o úl imo lo
encon amos a la salida de Villa e de del Río, en una zona indus ial odeada de i iendas de ecléc ica isonomía, en e las que
me ece la pena epa a en una de ellas co onada po una cúpula id iada que ememo a un emplo o ien al, p ecedida de un
on ón clásico y odeada de p e enciosas balaus adas; odo ello en e na es indus iales y calles sin as al a .
El paisaje ag a io de combinaciones he báceas y leñosas sob e egas y campiñas se sucede has a Can illana, el úl imo
de los municipios ibe eños que a a esamos. Dejada a ás su pedanía La Di ina Pas o a –luga de ad ocación y pe eg inaje- y
as a a esa el ío Via , nos di igi nos hacia el No e po la A-432. En la con luencia de ambas ías se anuncia el Pa que
Na u al de la Sie a No e, dis an e de allí 16 kilóme os. El paisaje ag a io no cambia mucho en los p ime os amos de es a
nue a di ección, a no se po la p oli e ación de i iendas diseminadas de cie o empaque en e á eas de cul i o en es as
p oximidades del Pa que Na u al, oda ía no a ec ada po las limi aciones u banís icas que eó icamen e impone es a igu a de
p o ección, aunque, en odo caso, cons uidas odas ellas de o ma ilegal. Se a a de un p oceso en plena expansión.
T anscu idos pocos kilóme os -conc e amen e en una cu a as el mojón del Kilóme o 5- nos aden amos en el pie
de mon e de Sie a Mo ena, ope ándose un cambio b usco del paisaje. Las á eas de cul i o son sus i uidas po un paisaje
ganade o muy ozado po e o es aciones his ó icas y a ec ado po el abandono y el a ance del ma o al. La ege ación a bó ea
exis en e –encinas, undamen almen e- se encuen a
muy dispe sa dejando el suelo al descubie o: una
bella combinación de onalidades ojizas y pa das que
nos ponen en la pis a de que i umpimos en un
e i o io mine o. Subidos los p ime os desni eles, el
a bolado se densi ica en an iguas dehesas muy
in adidas po el ma o al, lo que les ha lle ado a
pe de su peculia isonomía paisajís ica de mon e
hueco.
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Llegados al c uce de Cas ilblanco de los
A oyos se anuncia el inicio del Pa que Na u al,
p ecisamen e en una zona donde las especies de
epoblación adquie en un mayo p o agonismo en un
paisaje dibujado po esponjosos pina es (ma gen
izquie da de la ca e e a) y desolados eucalip os (ma gen de echa), siemp e bajo un ondo de las que cíneas y alguna que o a
en ana pano ámica como la que se p oyec a hacia Melona es, donde se es á cons uyendo un polémico embalse.
T as una nue a subida ma cada po el kilóme o 23, dejamos a ás las epoblaciones o es ales y nos aden amos en el
e i o io de la dehesa, sin duda el ag osis ema más ex enso y emblemá ico de Sie a Mo ena –que me ece un comen a io
especí ico ( en ana nº 2)- y que aquí p esen a una isonomía abiga ada po su o ien ación mayo i a iamen e cinegé ica. El
onco desnudo y “ensang en ado” del alco noque
acen úa la iqueza c omá ica de es e sec o , que eúne
las condiciones ísicas eque idas po es e exigen e
á bol de la amilia de los Que cus (mayo humedad y
suelos silíceos).
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Con una cobe u a a bó ea más o menos
densa y con pas os más o menos igo osos en azón
de su di e en e uso ganade o (po cino, o ino,
acuno…) y de los cuidados dispensados, la dehesa
nos a a acompaña en odo el eco ido po la sie a
llegando has a los p opios núcleos de población, en
cuyos uedos compi e con las au eolas oli a e as y,
allí donde los ecu sos híd icos lo pe mi en, con
cul i os de hue as.
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T as a a esa El Ped oso con inuamos po la ca e e a A-432 y, dejado a ás el c uce de Cons an ina, llegamos a la
pedanía de Fáb ica: an iguo núcleo de población en el que sob esalen chimeneas en uinas, he encia de uno de los p ime os
al os ho nos españoles ins alados en es a zona se ana en el siglo XIX y que hoy con o ma un pa imonio de a queología
indus ial especialmen e alioso. A 10 Kilóme os de Fáb ica se encuen a el núcleo u bano de Cazalla de la Sie a -que ha
compa ido con Cons an ina la capi alidad his ó ica de la Sie a Mo ena de Se illa- cuya iqueza pa imonial le ha alido la
decla ación de Conjun o His ó ico; econocimien o que ambién han me ecido en es a sie a los núcleos u banos de
Cons an ina y Guadalcanal.
Saliendo de Cazalla de la Sie a, omamos la ca e e a A-432 en di ección a Cons an ina has a llega c uce del
e oca il Se illa-Mé ida con el cu so del Ri e a de Huézna , más conocido po los ecinos de la zona como ío Huesna, que
discu e pa alelo a la ca e e a SE-138 que nos lle a á a San Nicolás del Pue o. La iqueza na u al y cul u al y el a ac i o
paisajís ico de es e bosque gale ía -que pa ece p olonga se po la ca e e a- han alen ado el desa ollo u ís ico de es e eje, muy
alo ado y econocido po los se anos, al que hemos dedicado el con enido de la en ana e ce a. Llegados a San Nicolás del
Pue o, seguimos po la ca e e a SE-163 que en di ección Su nos lle a á a Cons an ina, no sin an es de ene nos en El Ce o
de Hie o: an igua zona mine a cuya iqueza pa imonial y paisajís ica es analizada con más de enimien o en la en ana cua a.
El hi o inal de es e eco ido es el núcleo de Cons an ina, cuyo ejido u bano y iqueza edi ica o ia cons i uyen un buen
a gumen o pa a epa a en el pa imonio cul u al de la Sie a Mo ena de Se illa ( en ana quin a).
Al a a dece abandona emos es a sie a po la ca e e a A-455 en e magní icas dehesas que i án desapa eciendo as
una p onunciada caída opog á ica p ecedida po amplias y bellas pano ámicas. Es a es la úl ima bajada del escalón ma iánico
que nos de ol e á a las egas y campiñas del Guadalqui i , que aho a e omamos desde los é minos municipales de Lo a de
Río y Ca mona.
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An e es e o den de cosas, se impone una nue a ei indicación de la dehesa como pa imonio cul u al y la habili ación de
p og amas de o denación del e i o io que consigan cap a su iqueza, complejidad e hib idismo.
III.3. Ven ana Nº 3: La Ri e a del Huézna , una en ana pa a p o undiza en las di usiones en e es uc u a
undia ia, ins i ucionalización ambien al y escena io de ocio
Uno de los paisajes más es e eo ipados y econocidos en es a Sie a mo ena se illana, an o po p opios como po
ex años, es la Ri e a del Huézna . Un cu so de agua iden i a io pa a sus paisanos cuya belleza ha me ecido múl iples mi adas
a ís icas que han o og a iado, pin ado o desc i o de o ma li e a ia es e cambian e a oyo en bosque gale ía jalonado de
edi icaciones a esano-indus iales he edadas de o os momen os his ó icos. El siguien e ex o de un li e a o de la sie a da
cuen a de su empa ía y ue za iden i a ia.
“El molino de los Nogales, donde i ía el amigo de mi abuelo, e a un
he moso luga , odo odeado de nogales, ce ezos, memb ille os y o os
á boles u ales muy bien cuidados, con su pequeña hue a y ambién con
una pa a a la en ada... Se encon aba a más o menos medio camino de San
Nicolás del Pue o y de la Es ación de Cazalla, en un luga ce cano a la
áb ica de luz llamada de El Ma ine e... y de la cue a de Los Tobales,
llamada así po que e an unas como ca e nas hechas en las pied as y
e enos de oba po el agua del Huézna , y que an año se decía que ue on
e ugio de bandidos céleb es. Po aquellos luga es, el cauce del Huézna se
hacía muy b a ío, con o en es, e aplenes y despeñade os encajonados
en e los ce os que daba miedo mi a los, mayo men e en las épocas de
c ecida. Con la ue za que allí enía el agua del ío, e a luga muy p opio y
apa en e pa a molinos y ba anes y o as indus ias de esa clase. “
Sánchez Chamo o, M.: Viaje en el iempo po la ibe a del Huézna .

Al ma gen de ales conside aciones, es a en ana de la Ri e a de Huézna cons i uye una excusa pa a abunda en
a ios aspec os consus anciales a es a sie a: su es uc u a undia ia, su ins i ucionalización po el ambien alismo y la di icul ad
de compa ibiliza el uso público que acompaña a su decla ación como Pa que Na u al con un p edominio ab umado de la g an
p opiedad de ca ác e p i ado.
En una en ana an e io se u o ocasión de insis i en la pob eza
edá ica y las limi aciones ísicas de la Sie a No e de Se illa; pe o no hemos
de en ende que ello haya edundado en una al a de in e és po la ap opiación
de es e espacio. Muy al con a io, su es uc u a e i o ial y la ce canía de la
capi al hispalense han a o ecido la llegada de dis in as oleadas de
colonizado es a aídos po dis in os ipos de ecu sos conside ados ele an es
en cada momen o his ó ico.
Ya desde inales del siglo XV y sob e odo en el XVI, es e e i o io
despie a expec a i as en e hacendados y come cian es inculados al cle o
se illano que, en aquellos momen os de in e cambios con Amé ica, lo
colonizan con impo an es plan aciones de iñedos, p ác icamen e
desapa ecidos as la c isis de la iloxe a, pe o de cuya ac i idad quedan
oda ía impo an es es igios, an o en las edi icaciones de incas como El
Cas aña ejo, El Inquisido , T es Vigas, El Molino del Ma qués, El Molino del
Mon e, El Boni o..., como en algunos ex os li e a ios de Ce an es o Lope de
Vega que ci an los inos de Cazalla (Ca mona, A. y Jiménez, S., 1995).
Mención apa e me ece el asiego de ó denes eligiosas -ca ujos, je ónimos,
anciscanos- que en los momen os más comp ome idos de la e o ma
p o es an e se aduce en un ambien e de con o e sia, mis icismo y
he e odoxia, del que oda ía pe sis en algunos es imonios: la Ca uja de
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Cazalla o el Con en o de las Je ónimas de Cons an ina. Pe o se án los p ocesos desamo izado es del XIX –y la en a en
subas a pública de los bienes eclesiás icos, p ime o, y de los pueblos, más a de- los que p o oquen el asen amien o de nobles
y bu gueses cuyos apellidos aún se econocen en las cúspides de los p opie a ios ca as ales: Sánchez Pas o , Maesso, Camino,
Del Campo, Fe nández de Có doba, Sánchez-A jona, Mo eno de la Co a, Pé ez de Guzmán, G osso, Fon án, Benjumea,
Se a o, Ma ínez del Campo, Yanes...
Ni siquie a la pé dida de en abilidad y consecuen e ma ginalidad que la ape u a al me cado depa ó a la Sie a
Mo ena se illana supuso un eno a la llegada de colonizado es. Muy al con a io, inci ó la llegada de nue os y ecién
en iquecidos comp ado es (a is as, o e os, inancie os), alen ados po el aba a amien o del alo de la ie a y pa a los que la
adquisición de g andes incas cons i uía el símbolo del p es igio social que p e endían adqui i .
El esul ado de es a his o ia ca as al es una es uc u a undia ia ca ac e izada po un p edominio ab umado de
g andes p opiedades p i adas (más de 500 ha) y la escasez de p edios públicos. Una si uación p oblemá ica pa a el p e endido
uso público de es e espacio po pa e de las ins i uciones ambien ales.
La Sie a Mo ena de Se illa con o ma una coma ca especialmen e conno ada po el ambien alismo. G an pa e de su
supe icie se in eg a en el Pa que Na u al denominado Sie a No e de Se illa -que con 167.417 ha cons i uye uno de los
espacios p o egidos más ex ensos de Andalucía- y albe ga en su in e io dos Monumen os Na u ales (El Nacimien o del
Huézna y El Ce o del Hie o), dis inguidos igualmen e po la Ley 2/1989 de In en a io de Espacios Na u ales P o egidos de
Andalucía. A ello se suman di e en es econocimien os in e nacionales (Zona Especial de P o ección de A es, inclusión de los
pa ajes Sie a de Alanís, Ba ancos del Río Re o illo y Ven a de las Na as en la elación de Luga es de In e és Comuni a io
(LIC)…), en e los que des acan su decla ación como Rese a de la Bios e a en el ma co del p og ama MaB de UNESCO con
el apela i o “Dehesas de Sie a Mo ena” –conjun amen e con las ecinas Sie a de Huel a y la sie a co dobesa de
Ho nachuelos-.
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Tales econocimien os ambien ales pe siguen, ob iamen e, la pe pe uación del pa imonio na u al y cul u al de es a
sie a, pe o ambién su ap o echamien o y dis u e po las gene aciones ac uales; lo que, según se ha is o, en a en
con adicción con su es uc u a undia ia. En ales ci cuns ancias, los es ablecimien os y luga es de uso público se
ci cunsc iben a encla es muy conc e os y pun uales: núcleos u banos -donde se encuen an los monumen os isi ables y de
donde suelen pa i los sende os- y zonas de se idumb e de los íos, en e los que des aca es e eje cen al de la Ri e a de
Huezna .
III.4. Ven ana Nº 4: Ce o del hie o: His o ia y na u aleza a pa es iguales
“El Ce o del Hie o es como un imán muy g ande... un imán inmenso, an g ande
como una mon aña, así que ya e puedes imagina la can idad de hie o que hay
allí, debajo de la ie a. Po allí decían que ese g an imán sub e áneo a ae a las
o men as y que, cuando uena, las nubes neg as siemp e an encaminándose
len amen e hacia las minas, y allí desca gan sus ayos más po en es, po que las
a ae la ue za so e aña de ese inmenso imán. Son cosas de la na u aleza, que el
homb e nunca llega á a comp ende . Y ese imán ambién hace cosas como de
magia...”
Sánchez Chamo o, M. Viaje en el iempo po la ibe a del Huézna .
Se a a de una zona mine a a cielo abie o de g an an igüedad, ya explo ada po los omanos, y de la que se ex aía
hie o a pa i de la ganga de la ba oli a y oligis os. Sin emba go, los es igios más abundan es pe enecen al al pe íodo
comp endido en e la mi ad del siglo XIX y la del XX, momen o en el que se in oduce la dinami a y se ap o echa, p ime o, la
máquina de apo y, después, la elec icidad. A inales del siglo XIX la compañía pasa a manos b i ánicas (la compañía
escocesa William Bai d Minin & L d. de Glasgow), lo que mo i ó la conexión de la zona median e e oca il con el pue o de
Se illa, a pa i del cual se expo aba el hie o.
En el úl imo pe íodo de explo ación, desde mediados del siglo XX, las minas pasan a una compañía side ú gica
san ande ina (Nue a Mon aña Quijano), adonde se en iaba el mine al has a los años se en a, momen o en el que las minas
en an en decli e has a ce a a la mi ad de los años ochen a.
El Ce o del Hie o pe enece a la o ogenia he cínica, u o de la modelación e osi a de 500 millones de años sob e la
pied a caliza a pa i de llu ias y heladas. Los ma e iales p edominan es son calizas cámb icas, p oceden es de a eci es del
ma de Te is o mados po la acumulación de ma e iales ma inos (sob e odo algas, esponjas y o os o ganismos) que
expe imen a on un p oceso de me amo ismo que los ans o ma on en calizas ec is alizadas y con un aspec o ma mó eo.
És as, eme gidas du an e la o ogenia alpina ye osionadas a pa i de una in e esan e mo ología ká s ica, c ean o mas
cap ichosas, con o mas de o es y agujas, además del conocido paisaje dominado po los lapiaces, dolinas, simas... Además,
es as calizas se ellenan con mine al de hie o. Es e ex año paisaje, casi luna , pese a su apa iencia na u al, es p oduc o sob e
odo de una ac i idad muy impac an e como la mine ía, ac ualmen e ya desman elada. Además, las condiciones especiales de
la ex acción mine a, con la c eación de mul i ud de
eco ecos, mic oespacios de ca ac e ís icas muy di e en e
a pocos me os unos de o os, a a o ecido la apa ición de
una ica ege ación, ambién de auna, que hace más
a ac i o es e encla e.
El pa imonio del luga no sólo se elaciona con las minas
a cielo abie o, que e minan dando un ai e labe ín ico y
mágico al luga , sino ambién a pa i de ins alaciones
indus iales, un poblado mine o y, sepa adas unos 500 m,
la llamada Casas de los Ingleses, en las que se alojaban
los ingenie os de la mina y los p incipales unciona ios
adminis a i os, que pe mi en econoce el pasado de es a
ac i idad.
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Además, ambién hay un ico pa imonio de lo a y auna. Las encinas, alco noques y quejigos, jun o a sus
co espondien es co ejos, son el hábi a en el que se apa ecen con ecuencia un g an núme o de a es: golond ina dáu ica,
oque o soli a io, go ión chillón, abeja uco, a ión oque o, bui e leonado y neg o, cigüeña neg a... y medios y pequeños
mamí e os: meloncillo, gine a, conejo...
A pesa de los alo es cul u ales, es e espacio iene econocimien o únicamen e como monumen o na u al po pa e de la
Conseje ía de Medio Ambien e de la Jun a de Andalucía.
III.5. Ven ana Nº 5: Cons an ina: un e i o io i o y con his o ia, uncionalidad y pa imonio cul u al
T azos del iempo
“Pasa on po es a Sie a de in incadas a boledas y umo osos a oyos, pueblos y
homb es de di e en e p ocedencia y cul u a que ue on dejando inad e idamen e su
imp on a i al, sus o mas de pensa la ie a y el iempo.
...en e unos y o os, en el cons an e asiego de los caminos, se ue on alzando
es os pueblos blancos, dejándose cae lade a abajo, inespe ados pueblos
agazapados en el silencio de los alles, o en lo más al o de los ce os, mos ando
con o gullo el paso de los homb es y de los iempos.”
MOYA, M. Ín imo. Pa que Na u al Sie a de A acena y Picos de A oche.
Una de las poblaciones de e e encia en la Sie a Mo ena de Se illa es sin luga a duda Cons an ina que a 87 km de la
capi al y con un censo unos 7.000 ecinos compa e impo ancia y i alidad his ó ica con Cazalla, aunque en los úl imos 20
años haya su ido un impo an e p oceso de pé dida de p o agonismo en el e i o io, no sólo en e a la localidad an es ci ada

sino a o os pueblos de meno en idad que han conseguido un signi ica i o a ance como El Ped oso y San Nicolás del Pue o y
del que, no obs an e, pa ece i ecupe ándose.
Cons an ina, a la que llegamos po el no e desde la ca e e a SE-163, con 480,88 km² pa icipa de dos cuencas
hid og á icas: la Ribe a del Huézna en la pa e o ien al y la cuenca del Re o illo y a oyo Guadalbaca en la pa e o ien al, y
se encaja en el alle que d ena el ío de la Villa, hoy canalizado en la mayo de su paso po el pueblo a pa i de la zona
llamada El Rihuelo, aunque oda ía isible en los co ales y ja dines de muchas casas del la zona su de la localidad, y que
co e o almen e al descubie o en la zona de los molinos y la e mi a de la Yed a ya ue a del casco u bano.
Cons an ina ue decla ada conjun o his ó ico en 2004, as más de 20 año de habe sido incoado su expedien e. T as
un la go p oceso de pé dida de su pa imonio ci il equipa able al de las o as localidades se anas, se a ab iendo paso el
discu so del pa imonio unido al desa ollo endógeno, de lo que no es ajena la consolidación de una sensibilidad y
esponsabilidad local espec o a su iden idad y ecu sos.
En el imagina io popula son los Pozos de la Nie e
los que ma can la en ada en Cons an ina. Se a a de un
in e esan ísimo edi icio del siglo XVII que se ía de depósi o y
almacenaje de la nie e ex aída de las más de 100 albe cas
con abilizadas en los al ededo es y que suminis aba hielo a la
ciudad de Se illa. Una ez que el come cio del ío en a en
decadencia, el edi icio sigue unido a la ac i idad indus ial
aunque ya como áb ica de co cho, ma ade o o secade o de
jamones; sin emba go a pa i de los años se en a su en un
p oceso de abandono y uina, y es pa i de 2000 cuando es a
endencia se in ie e.
4
4º
ºENTREGA DEL PREMIO DE
ENTREGA DEL PREMIO DE CONSERVACIÒN
CONSERVACIÒN DE PATRIMONIO LOCA
L
DE PATRIMONIO LOCA
L
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En es os momen os el edi icio es obje o de ob as de consolidación y ecupe ación, a la ez que se diseña un modelo de
ges ión que pueda log a su pe manencia y nue o uso espe uoso con los alo es a qui ec ónicos. El p oyec o de ecupe ación
ha sido p emiado po el ayun amien o de la localidad con mo i o del Día de Andalucía de 2007 y ambién ha ecibido una
mención especial po pa e de Eu opa Nos a.
La impo ancia del espacio na u al, unido al a qui ec ónico y a los alo es e nológicos e indus iales, jus i icó la
incoación de expedien e como Bien de In e és Cul u al pa a su insc ipción en el Ca álogo Gene al de Bienes Cul u ales de
Andalucía en 2003.
Abandonando los Pozos, nos ace camos al pueblo pasando po una se ie de pequeñas p opiedades - iñi as-, zona de
espa cimien o de amilias bu guesas a inales del siglo XIX y p incipios del XX. Algunas de és as ue on luga de esidencia
de la coho e y co e que se ins aló en localidad as la II Gue a Mundial. León Deg ell, undado del Pa ido Rexis a belga y
miemb o de las SS, acogido y p o egido po el Régimen de F anco ijó aquí su esidencia bajo el nomb e de Juan Sanchís
(Don Juan de la Ca lina pa a los luga eños).
En es os momen os algunas de las incas a la en ada de Cons an ina se han con e ido en pequeños ho eles u ales,
ace cándose a las p opues as del discu so impe an e sob e Pa imonio y Desa ollo Ru al inanciadas en g an medida po
Fondos PRODER.
Ya casi en la en ada del casco u bano localizamos dos an iguas cale as en desuso pe o que o ma on pa e de la
economía cons an ine a. Jus o después se encuen a el c uce de la ca e e a de Cazalla con la salida a la e mi a del Robledo y al
Ce o Neg illo donde se conse a la única colonia de obles melojos al su de la Península. Es e c uce conduce ambién a Las
Na as de la Concepción, p ime o a a és de una zona de cas años y después de espesos alco nocales, luga de g an iqueza
cinegé ica. También en el camino hacía es e úl imo pueblo de la p o incia de Se illa nos encon amos con el Campo de
Medusas, pe ogli os de 450 millones de años en una oca de 120 m² soca ada po el a oyo Masacán y ubicada en el Ce o de
la Víbo a.
En el c uce ambién pasea emos la is a hacia el su oes e, después al su es e pa a más a de con inua ya el paseo po
la zona cen al del casco u bano. (imagen Ven anilla del eloj).
Cons an ina, de la ga a esía, se encaja en el alle odeada de ce os y o os edi icios que ma can los pe iles del
pueblo, al su oes e Las E illas, el Cas illo Blanco, La Ca lina, esidencia de León Deg ell, hoy obje o de ecupe ación po pa e
de una escuela- alle , u u o monas e io de clausu a y hospede ía, el ce o del Almend o con un p ime ecin o o i icado
posiblemen e unido a la explo ación mine a, pe o po in es iga , y el ce o del Cas illo, espacio c is iano de los siglos XIV-
XV en p oceso de exca ación. Aquí se debe menciona el uso, sin es igios ac uales, de la made a pa a ada es y o es, y la
exis encia de un g an aljibe. Las lade as de es e segundo ce o son los luga es de los p ime os asen amien os humanos en la
his o ia de Cons an ina que conse an un in e esan e case ío popula , como es el caso de los ba ios de Las Cues as y La
Mo e ía. En el lími e de es e úl imo y ya casi en la zona de los molinos, se encuen a el ecue do de una zona de hue as y la
Yed a, pue a y salida del e i o io hacia El Ped oso.
También apa ecen aquí no ables es os paleon ológicos:
la Sima con egis os de ósiles de 475.000 años de
an igüedad. (imagen Al ededo es de la Yed a)
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Hacia el su es e Cons an ina se cie a en o a
se ie de ce os El Cal a io, Gibal ayo, los F ailes y Luna.
El case ío que se edi ica en las aldas de es os dos
úl imos es de una in e esan e a qui ec u a muy unida en
o igen a la ganade ía, de aquí los co ales pa a ganado y
animales que aún se conse an con salida al co del de
Ex emadu a. En es e lado del pueblo ambién hemos de
menciona dos espacios de pa imonio monumen al de
g an in e és, el claus o del con en o del Ta dón y la
espadaña y po ada de la iglesia de la Concepción.
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En la pa e cen al de Cons an ina, sob e el cauce del ío de la Villa, una se ie de paseos y ja dines jalonan el pueblo
con algún palacio, g andes casas sola iegas y bu guesas; es as úl imas son p oduc o de un siglo XIX indus ioso y bu gués.
Muchas de es as i iendas cuen an en su in e io con molinos y ujas, jun o con un ico pa imonio a ís ico: po ada del
an iguo compás de San a Cla a, iglesia de San Juan de Dios, pa oquia de la Enca nación, en la que des aca su o e- achada, y
la e mi a de San a Ana.
Finalizamos la e e encia a Cons an ina mencionando su ico pasado i i inícola: las áb icas de anisados. El pueblo
llegó a con a con casi una ein ena de ma cas egis adas en el siglo XIX, quedando hoy en día sólo la ab ica de Anisados la
Viole e a y un excelen e in o andaluz de las bodegas de Fuen e eina, p oduc o ecien emen e ecupe ado con el nomb e de
Tin o Fuen e eina. O os ecue dos del pasado indus ial son, además de la ya ci ada áb ica de hielo, las ene ías y los
ma ade os.
La localidad ambién cuen a con un in e esan e pa imonio cul u al in angible que se aduce en cos umb es y usos (el
pe il en la base de achadas encaladas), modismos p opios ( eide o) ya egis ados po los es udios del Cen o de Educación
de Pe sonas Adul as, gas onomía (los ípicos aisanes de Cons an ina, que lejos de se a es son hongos), e cé e a.
Abandonamos el pueblo camino del Lo a del Río po la ca e e a C-432, dejando a la izquie da el Ven o illo, imagen
de bien enida y despedida de Cons an ina.