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[ INTRODUCCIÓN ]
En es as páginas se analizan las ans o maciones ocu idas en las es a egias de p oducción y ep oduc-
ción de los colec i os ag a ios del Pa que Na u al (PN) Los Alco nocales, desde la segunda mi ad del s.
XX has a la ac ualidad, y su epe cusión en el espacio habi acional. Se conc e an los p incipales cambios
en las es a egias económicas y ep oduc i as de los g upos domés icos de los pequeños p opie a ios
-
anche os
en e minología local- y de o ma sin é ica de los jo nale os y a ie os, asociándolos con los
ocu idos en las mane as de concebi el espacio habi acional en el á ea p o egida.
Los p ocesos de ap opiación se lle an a cabo po colec i os que
“ ep oducen su sociedad en su ida eco-
nómica y en su a amien o del en o no”
(Godelie , 1990:64) de al o ma que hay una in e dependencia
ecíp oca en e los modos de in e acción social y las o mas conc e as de ap opiación y habi abilidad.
El análisis de las ans o maciones de es os espacios co idianos supues amen e des inculados de las
es e as labo ales, las in e p e amos como espues as múl iples, a los cambios que, a la ez, se es án
desa ollando con espec o a la elación con los ecu sos. Po lo que las elaciones ma e iales e ideales
exis en es en los p ocesos de ap opiación se amplían en o as es e as i enciales y nunca de mane a
mecánica. La desapa ición de de e minadas o mas de ap opiación del medio, los cambios p oducidos
en las o mas de ejecución de o as, la imposibilidad de la ap opiación de de e minados ecu sos, o la
pues a en ma cha de nue as o mas de ges ión, no sólo epe cu e en la con o mación del medio, en su
biodi e sidad, sino ambién en la mane a en como i en sus p opios espacios co idianos los homb es y
muje es in eg an es de los di e sos g upos domés icos, en endidos como unidades básicas de con i en-
cia, como
“conjun o de pe sonas que compa en un mismo espacio de exis encia [donde]: la noción de
cohabi ación(...) es esencial”
(Segalen, 2001). En conc e o, el g upo domés ico se en iende como unidad
de coope ación económica y de ep oducción social.
Los espacios habi acionales- y la habi ación como concep o- no puede sepa a se del concep o de e-
i o io, como espacio ap opiado y ei indicado (Sabuco, 2005; Valcuende, 2004), so pena de educi
y pe e i nues o análisis desligando el espacio de abajo, del espacio i ido. Pensa los espacios
habi acionales ag a ios -como ep oducen los esquemas de no pocos in en a ios de a qui ec u a- desde
el p isma analí ico, he ede o de modelo bu gués decimonónico, que educe la habi ación a los luga es
CAMBIOS Y CONTINUIDADES DEL HABITAT
EN EL PN LOS ALCORNOCALES.
Agus ín Coca Pé ez, An opólogo
(Se illa, España)
Palab as cla e: pa que na u al - alco nocal - ancho.
Ins i ución: Depa amen o de Ciencias Sociales. Uni e sidad Pablo de Ola ide.
[email p o ec ed]
Agus ín Coca Pé ez
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p i a i os donde do mi , come …sepa ados del espacio labo al, no hace sino aplica c i e ios que educen
las ealidades a esquemas que poco ienen que e con ellas mismas. Los colec i os que habi a on el
ac ual PN Los Alco nocales i ie on y cons uye on un hábi a donde con luyen los iempos de ocio con
los que denomina íamos abajo, donde la ida se desa ollaba indisociablemen e inculada a la es e a
labo al sólo desde es a mi ada podemos en ende lo habi acional.
[ EXPOSICIÓN DEL TRABAJO ]
El PN Los Alco nocales: el con ex o
El Pa que Na u al Los Alco nocales -167.767 has.- iene o ma de huso y se asien a sob e 17 é minos
municipales- no incluye a los p incipales núcleos poblacionales- y suelos donde las a eniscas se combi-
nan con a lo amien os de a cillas -bujeos en e minología local- esul ando unas sie as de escasa al u a,
azo adas po los ien os a lán icos y de le an e. Las o maciones boscosas p edominan en odo el es-
pacio na u al p o egido donde el alco noque sob esale en e los quejigales y acebuchales, que se acom-
paña de un ma o al, auna y lo a ca ac e ís ica de las o maciones medi e áneas. En la ac ualidad, la
es uc u a de la p opiedad de la ie a se de ine po la pe manencia de una p opiedad pública conside-
able, como es o de un p oceso his ó ico de ap opiación comunal de los ecu sos y la p eeminencia de
las g andes explo aciones p i adas -en e 800 has. y 2000 has.- que de e minan la con igu ación social
exis en e: g andes p opie a ios absen is as de explo aciones ganade as y o es ales ca ac e izadas po la
muy escasa capi alización y la p esencia de una abundan ísima mano de ob a asala iada.
Las incas del ac ual PN Los Alco nocales se ca ac e iza on po su o ien ación eminen emen e ganade a
y o es al. Tan sólo en los bujeos apa ecían pequeños e enos cul i ados que se acompañaban del ace-
buche como á bol emblemá ico. E an, además, donde se asen aban los anche os o algunos encla ados
(pequeñas explo aciones en odeada de una incas ex ensa). El po cino des acaba en e los usos gana-
de os así como la o eja y sob e odo la cab a. Pe o las p ime as ue on íc imas del las pes es ocu idas
en los sesen a y las o as se ie on me madas desde las ex ensión de los co os y la implan ación de las
polí icas conse acionis as.
En cuan o a las ac i idades o es ales du an e el in ie no, sus habi an es se empleaban en la elabo ación
de ca bón ap o echando la p i ilegiada si uación geog á ica en e la bahía de Cádiz y la de Algeci as; la
exis encia de unas o maciones boscosas donde abundaba la made a de calidad; así como la p esencia
de impo an es emp esas come cializado as. Luego el gas y los de i ados del pe óleo hicie on p escin-
dible es e ecu so y con ello se deja on de poda y descepa muchas especies, p i ándose es os luga es
de una ac i idad undamen al, pa a su man enimien o socioecológico.
En la ac ualidad, como ac i idad o es al emblemá ica, sob esale el desco che, que es como se conoce al
conjun o de a eas especializadas a a és de las cuales se ecolec a el co cho desde el siglo XIX.
Es os e i o ios han su ido un e oceso poblacional impo an e en el úl imo medio siglo y mien as las
sie as pe manecían habi adas cons an emen e has a los años cincuen a. Aho a la población se concen-
a undamen almen e en los núcleos u banos. De hecho, casi un e cio de las en idades meno es de las
localidades pe enecien es al PN han desapa ecido (Conseje ía de Medio Ambien e, 2001) menguando
ambién el núme o de pe sonas que de mane a con inua habi an es os e i o ios. Muchos de los p oce-
sos de ap opiación han despa ecido y o os se han is o ans o mados, elacionando a sus habi an es
con o os sec o es p oduc i os (cons ucción y se icios) lo que, si bien no ha supues o que abandonen
de ini i amen e sus ínculos con el ámbi o ag o o es al1, sí ha epe cu ido en sus es a egias económicas,
pau as de p oducción y consumo, o mas de sociabilidad, es a egias de ep oducción, e c. Mu aciones
que de mane a compleja y dinámica se han plasmado no sólo en las o mas y mane as de i i los es-
pacios habi acionales en el p opio pueblo, sino más con unden emen e en la o ma y en la in ensidad de
i i los espacios u ales. A con inuación, nos de end emos en los cambios ocu idos en las es a egias
de p oducción y ep oducción de los colec i os más ep esen a i os de es e espacio na u al p o egido:
los anche os, los a ie os y los jo nale os, y su elación con los habidos en las o mas cons uc i as más
ele an e que se les asocia.
Los anche os: i i el campo y el pueblo, aye y hoy.
Cambios y con inuidades del habi a en el PN Los Alco nocales.
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En un con ex o eminen emen e la i undis a las pequeñas explo aciones ue on escasas y cuando se die-
on se ubica on en pagos ce canos al pueblo, ibe eñas de íos –molinos y hue as- o en zonas de adi-
ción i ícola- como es el caso del Pago de las Viñas en Alcalá de los Gazules o en A cos de la F on e a.
Cuando apa ecen en zonas de p esie a o encla adas en g andes incas o es ales se les denomina an-
cho. Es e ocablo e ie e po un lado a la inca como unidad de explo ación ag ícola, o es al y ganade a y
po o o, al conjun o cons uido donde suelen habi a , an o los miemb os del g upo domés ico, como los
abajado es asala iados- si los hubie a- y los animales de labo 2. Pe o no cualquie dehesa, ni el co ijo
de cualquie inca es un ancho. En el ancho ha de habe anche os. Y anche os, en es os con ex os,
son pequeños p opie a ios o a enda a ios cuya ca ac e ís ica p incipal es que abaja on di ec amen e
la ie a. El abajo es el elemen o cen al que los di e encia de o os p opie a ios absen is as que ienen
ie as pe o “no las abajan”3. Con an e io idad a los años sesen a los anche os, a pesa de su educido
núme o, cons i uye on un sec o di e enciado den o de los ac uales e i o ios del PN. Y se dis inguían
del apa ce o o de los pegujale os po su p esencia con inua en la explo ación y po la ci cuns ancia de no
ene que emplea se du an e el año po cuen a ajena. Es deci , e an abajado es au ónomos, la mayo ía
p opie a ios de sus p edios y que no “se ían a nadie”. Y es e obje i o lo conseguían p ocu ando man e-
ne de e minadas es a egias de p oducción, consumo y ep oducción.
Es a egias de p oducción y ep oducción los g upos domés icos anche os. De aye a hoy-
Las es a e-
gias na alis as se in en aban adecua a un modelo en el que el núme o de miemb os, meno que en los
g upos domés icos jo nale os o a ie os, se ajus a an a las necesidades de abajo de la unidad de explo-
ación. La dedicación al ganado acuno o cab as de los hijos y pad e con as aba con el cuidado que las
hijas y la mad e dispensaban a los animales de co al o a los cochinos, cuando es os se engo dan en la
casa pa a el gas o. Jun o con las obligaciones dia ias como hace el pan, los abajos de c ianza de los
niños y el man enimien o de los ancianos, si los hubie a, la cocina y la opa e an a eas ambién emeni-
nas. Pa a es a úl ima ac i idad enían que desplaza se a los pun os de agua, con i iendo de e minados
pun os de la ibe a de los íos, la ade os, pila es y pozos, en luga es de encuen o y sociabilidad. Las más
pequeñas ayudaban a su mad e y los hijos gua daban los pa os, ponían las pe chas- ampa pa a a es
insec í o as- y a la ez que jugaban se en enaban en las a eas p oduc i as que les se ían asignadas de
mayo es. El pad e y los homb es de la casa a aban las ie as, las a aban, las semb aban y o ganizaban
la ecolección, nunca- eó icamen e- las muje es. Po que cuando había necesidad se acudía a la mano
de ob a amilia . Aunque, es e abajo de la muje se in en aba ocul a ya que dela aba la si uación de
p eca iedad en la que se encon aban es as explo aciones. Y es e signo de debilidad económica no e a
ampoco muy aconsejable mani es a lo si se que ía casa bien a las hijas.
La enencia de ie as cons i uye en es os en o nos un medio de p oducción he edable que ha á que
las decisiones que se ome pa a la ep oducción del g upo, ienda, po odos los medios, a asegu a la
pe manencia indi isa del e uño. Y aunque algunas eces es e obje i o no se conseguía, en muchos
casos el p edio di idido a pa es iguales en e los dis in os miemb os del g upo domés icos- según es i-
pula le legislación en cu so- se eunía de nue o en uno de los he manos, po lo gene al coinciden e con
el mayo , que comp a a los o os las pa es co espondien es. Es os p imogéni os se casaban con las
hijas de o os anche os, bene iciándose de la do e que se suminis aba, consis en e en ganado, ie as
en a endamien o, e c. lo que a o ecía es a es a egia. Po o a pa e, los hijos meno es se in en aban
casa con miemb os de su p opio sec o social pa a así con inua abajando la ie a.
“No se i a nadie”
e a el obje i o que enían es os g upos domés icos po lo que siemp e se in en aba po odos los medios
man ene se en la explo ación amilia has a la ho a del casamien o.
Desde en onces a hoy, los anche os se han is o some idos a un p oceso de educción cons an e.
De hecho, muchos de los pequeños p opie a ios se p ole a iza on, inco po ándose, sus descendencias,
como jo nale os en el me cado de abajo local, siguiendo los umbos que el es o de los jo nale os, con
la inco po ación a o os sec o es p oduc i os o omando el camino de la emig ación. El u u o de es as
explo aciones ag a ias en la ac ualidad es cada ez más incie o. Los e ec os de las Polí icas Ag a ias
Comuni a ias y de las medidas que en pa alelo ha enido la aplicación de las no ma i as ambien ales,
hacen cada ez menos en ables es as explo aciones. Máxime cuando según és a legislación de i ada
del Plan Rec o de Uso y Ges ión (PRUG) del PN Los Alco nocales los anche os han de ene un mínimo
de hec á eas pa a pode ealiza cualquie ob a de in aes uc u a, ampliación o cons ucción de nue as
i iendas. En la ac ualidad, los anche os hoy son ancianos y los hijos de és os no en posibilidad de con-
inua con la explo ación po lo que po lo gene al enden a los la i undios ecinos unos p edios deseados
po es os. Cada año hay menos anche os, no exis iendo el ele o gene acional, que es a égicamen e se
lle aba a cabo décadas a ás. Po o a pa e hubo una educción en es os úl imos quince años del núme o
de encla ados, p esionados po las nue as o ien aciones p oduc i as a a o de los ap o echamien os
Agus ín Coca Pé ez
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cinegé icos que, a su ez, de una mane a galopan e, hace educi el núme o de a enda a ios ganade os.
La es a egia de los anche os, an e la imposibilidad de con inuidad con sus p oducciones, ue la de
in en a posiciona a sus ás agos con en aja en el me cado de abajo local. Pa a ello, po un lado,
des inan la mayo ía de sus ecu sos pa a la o mación de sus hijos e hijas, y po o o, ap o echando sus
elaciones, po supues o más in e clasis as que la de los jo nale os, pa a emplea los en algún pues o
den o de las ins i uciones locales, del come cio local, e c. En de ini i a, una si uación de mejo a den o
del me cado de abajo. Asumi es as es a egias ha compo ado cos os impo an es pa a es os g upos
domés icos que se han is o en muchos casos p i ados de los más elemen ales se icios -como la luz, el
agua, e c.- en sus explo aciones, aho ando y asumiendo unas p ác icas de bajo consumo y una pé dida
de pode adquisi i o.
Es as ans o maciones se e leja on en los espacios usados po es os g upos domés icos a lo la go de
es as décadas. Po ello, a con inuación amos a analiza po un lado las ca ac e ís icas más ele an es
y los cambios habidos en cuan o al uso social del ancho en su acepción de conjun o más o menos com-
pac o cons uido, donde lo habi acional se mezcla con las es ancias dedicadas a las a eas p oduc i as.
Gene almen e, es e sec o social u o ambién en el pueblo un luga de esidencia con unas ca ac e ís i-
cas conc e as, que ambién some amen e se analizan. Dejamos pa a o a ocasión o os espacios elacio-
nados con lo usos del e i o io, que de o a o ma ya analizamos en o a pa e (Coca, 2008).
El ancho como espacio cons uido.- Es as explo aciones p esen aban, po lo gene al, al ancho o co ijo
como la unidad a qui ec ónica p incipal en la que se dis inguen las dis in as dependencias pa a el aloja-
mien o humano y del ganado.
La g an mayo ía se componen de una o a ias na es- dependiendo de la ex ensión de la explo ación- en
o no a un pa io cen al emped ado. Es as na es suelen se de una o dos plan as a lo sumo, con una o dos
c ujías que se cub en con cubie a a dos aguas. En el in e io se pueden obse a las igas de quejigos
(que cus ilex)
y los ableados del mismo ma e ial. En el ex e io se obse an los ejados de eja mo isca
a dos aguas que apa ecen unidas con a gamasa pa a sopo a el ue e ien o de le an e o de ponien e.
En cuan o a los ma e iales p edomina la pied a de a enisca, la mampos e ía de cal y a ena y en los pisos
la pied a jabaluna.
En e las dependencias in e io es des acan las alcobas (una pa a los pad es y o a pa a los hijos a ones
y o a pa a las hijas- cuando e a posible es a sepa ación) y la denominada gañanía o pieza p incipal. En
ella se disponían dos poye es co idos a lo la go de los mu os la e ales, donde do mían los gañanes y
asala iados, en los anchos mayo es. En uno de los mu os on ales se ubica la chimenea, luga en el que
se ubica el uego. Jun o a es e, y sob e el poye e, puede apa ece una es uc u a donde se dispongan
los ana es pa a la cocina . En la chimenea, a un me o ap oximadamen e del piso, se encuen a la boca
del ho no mo uno, imp escindible pa a la elabo ación del pan. Desde el ex e io se ap ecia es e elemen-
o a qui ec ónico, como e siones educidas, con ejado a dos aguas, del p opio co ijo que se adosa al
cue po p incipal.
Los anos p esen aban cie es de made a sin c is ale a blanqueándose las pa edes. En la pa e supe io
Rancho con ho no adosado.
Cambios y con inuidades del habi a en el PN Los Alco nocales.
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a eces apa ecían los sobe aos donde se almacenaba el ce eal igo y cuando el espacio e a escaso, los
sacos de igo, se disponían en los do mi o ios haciéndose hueco en la in imidad de uno de los bienes
más p eciados pa a la supe i encia del g upo domés ico.
Una de es as na es solía u iliza se como es ancia que es como de le llama al “luga en el que se alimen-
aban las acas o los ebezos que a aban la ie a” (Coca, 2008: 618). Cuando pasaba la siemb a se usa-
ba pa a gua da los ense es de la explo ación: yun as, ca e as, he amien as di e sas, e c. En algunos
anchos modes os- la mayo ía- si ie on ambién pa a acoge a los empleados que coyun u almen e se
empleaban en la explo ación.
In e namen e se disponían dis in os comede os lab ados en pied a al que se a aban los animales pa a
el descanso. El piso de las es ancias solía es a emped ado y la dimensión de las es ancias es aba en
elación con la abundancia de ie a de labo del ancho.
Mien as que los
galline os
apa ecían en la pa e pos e io al co ijo, las zahú das y las cab e izas se
es ablecían de o ma exen a.
Galline os.- Se dis inguía un co al ex e no y p o egido po un ce co ele ado de mampos e ía pa a e i-
a la en ada de los gandanos (zo os en e minología local) y melones (dep edado e es e) jun o a
o a pa e ce ada y echada- con a madu a de palos de acebuche y echumb e a dos aguas de b ezo o
len isco- donde se disponían (pa a la p o ección de las apaces y las inclemencias me e eológicas) los
ponede os. E a usual e en o no a los galline os y ex e namen e en la cubie a, o más comúnmen e
ensa ada en una de las amas de algún á bol ce cano, una bo ella con cuyos des ellos se ahuyen aba a
las águilas y o o ipo de apaces p edado as.
Zahu das.- Se componían de un ce co de pa edes cons uidas sin a gamasa en suelo encha cables. Se
dis inguían en e aquellas zahú das que se ían pa a ene ecogido al ganado y aquellas des inadas pa a
el engo de. En su in e io se podían ap ecia dis in as pied as lab adas que se ían de comede os.
Las cab e izas.- Se disponían en un e eno ped egoso, donde el agua no con i ie a el luga de eposo
de es os animales en un ba izal. Se componía de un ce cado de pied as sin a gamasa, en cuyo cen o
e a común encon a se un mon ículo de pied as que les si ie a a las cab as de a alaya. En el ce cado se
podía dis ingui dos habi áculos echados. Uno el
chi e ín
compues o po un cue po ele ado del suelo,
de o ma apezoidal de pied as sin a gamasa, sob e el que se disponía una a madu a gene almen e de
hinques de acebuche, que sopo aba la echumb e a dos aguas de b ezo o len isco. Las pa edes a eces
e an sus i uidas po ma e ial ege al. En es e luga de ence aban a los chi os pa a e i a que mama an.
O o luga e a el espacio des inado pa a el o deño. Compues o po un pasillo es echo que se conec aba
con el co al, que podía se de mu os de mampos e ía o de es uc u a ege al y cubie o como el chi a ín,
donde se disponía el anche o pa a o deña a las cab as.
Es os e an los p incipales elemen os a qui ec ónicos elacionados con el ancho. Po supues o apa ecen
o os elemen os dispe sos en el e i o io como los pozos, la ade os jun o al ío…y las e as. Finalmen e,
ya pa a los años cincuen a, comenza on a apa ece y a popula iza se las llamadas
mangas
, o es uc-
“Manga” Vi ienda de anche o en Alcalá de los Gazules.
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u a de palos c uzados o ubos po el que se hace pasa al bece o has a inmo iliza lo y pode he a lo,
acuna lo, e c.
En el pueblo, en las i iendas de los anche os se ap eciaban algunas di isiones que dela aban la unción
p oduc i a de sus p opie a ios. Se a a de i iendas de al menos dos plan as de al u a, donde aho a si,
apa ecen los sobe aos pa a el almacenamien o de los g anos y cuad as emped ada ase as pa a aloja
a la caballe ía. Po lo gene al, es as i iendas no p esen an ex e namen e elemen os o namen ales como
moldu as u o os, dominando la sob iedad de las o mas y la blancu a de la cal. La echumb e a dos aguas
y una di isión uncional in e na en la que p edomina la sepa ación de la cocina, salón y do mi o ios es lo
que la ca ac e izan. El aumen o de habi aciones, la p esencia de pa ios y co ales y la os en osidad o -
mal, nos a isa del sal o a o os sec o es sociales con o as ca ac e ís icas dis in as a la de los anche os.
De o a mane a, los ges o es de las incas, o los medianos p opie a ios, es aban a eces a caballo en e
es e sec o social, ep esen ados po los anche os, y los p opie a ios absen is as.
Cambios y con inuidades en el ancho.
En la ac ualidad son muchos los anchos abandonados. En el co azón del PN Los Alco nocales, y esul a-
do de las polí icas pues as en p ác ica al p incipio de los no en a, en las que se pe seguían la eliminación
de los encla ados, apenas algunos es os uinosos, algún ho no de pan exen o de uido y la p esencia de
á boles u ales en e el acebuchal, nos dela a la p esencia de los anchos. En las zonas de p esie a y
desde la exigencia de la enencia de una supe icie mínima4 pa a pode cons ui , el p oceso se de aban-
dono se acele a. Pe o aún quedan algunos anchos que han ido inco po ando di e sas modi icaciones
a qui ec ónicas, como esul ado del de eni que a lo la go de es os años han enido que sopo a . En
p ime luga , uno de los elemen os a qui ec ónicos que desapa ecie on ue on los ho nos de pan que
deja on de se ú iles as el decaimien o de la moline ía adicional y la educción pa alela de los cul i os.
Los años sesen a son es igo de la desapa ición del cul i o al e cio de es as pequeñas explo aciones,
que an sólo man u ie on la hue a pa a el gas o de la casa como es igo ag ícola. La especialización
uncional de la explo ación hace que sea común encon a al ho no como un de uido apéndice, cuando
no es eliminado. Po o a pa e, las es ancias deja on de se se ibles pa a el acondicionamien o de los
animales de labo y se con i ie on en almacenes, en paja es o alcobas. La desapa ición de los suelos de
jabaluna y su sus i ución po baldosas de los más a iados ipos, así como la inco po ación del cua o de
baño, es o o de los elemen os que ca ac e izan los cambios en es a época. La conducción de agua has a
el co ijo se ha lle ado en la mayo ía de los casos en los años no en a, así como la apa ición de algunas
placas de ene gía sola . El gas bu ano apa ece con la cocina asociada, si bien se man iene la chimenea
y las es ebes ( ípode de hie o pa a cocina ), desapa eciendo el ana e. Po o a pa e, los sobe aos,
pasan a con e i se en do mi o ios, an o en el ancho como en el pueblo, donde las cuad as, apa ecen
comúnmen e aho a con e idas en ga ajes. Los espacios sociales como los la ade os, los pila es o los
pozos cada ez son menos concu idos.
La desapa ición de los cochinos en los sesen a hizo que apenas queden zahú das en el e i o io del
PN. Tan sólo los es os de pa edes de uidas nos hacen supone su es uc u a p imigenia. De la misma
mane a, po el ipo de suelo, y po la pe manencia de la es uc u a de pied as cen ales, podemos in ui
Tejados.
Cambios y con inuidades del habi a en el PN Los Alco nocales.
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en algunos casos la ubicación de las cab e izas. Son los ochen a y sob e odo los no en a, los años en
los que se pe sigue po odos los medios educi la cabaña cap ina y su es abulación. Tan sólo algunas
explo aciones man ienen los ipos desc i os, apa eciendo en onces los nue os ma e iales cons uc i os
(cemen o, lad illo, u ali a, alamb e de espino…).
Los galline os siemp e ce ca de las i iendas se consiguen con mallas de alamb e pa a la p o ección de
sus dep edado es. Apa ecen ambién los bidones de la a y los abiques de lad illo que ep oducen los
espacios pa a la pues a de los hue os.
Jo nale os y a ie os: i i en el campo hoy y aye .
Los ob e os sin ie as, han sido los sec o es mayo i a ios que en es os con ex os se anos desde la
segunda mi ad del S. XIX, que se consolida el p oceso de desamo ización de las ie as pública. Reco -
demos que con an e io idad a es as echas la mayo ía de los habi an es de los pueblos que con o man
hoy el PN Los Alco nocales, e an p opie a ios colec i os de la mayo ía de su é mino. Es po ello, que en
Alcalá de los Gazules o Jimena de la F on e a, no apa ezcan casas seño iales en su u banismo. Y que
la mayo ía de los co ijos da en de es as décadas desamo izado as. Sin emba go, desde en onces, la
mayo ía de sus habi an es se emplea on en ac i idades de ca ác e ag o o es al. Cuando e an empleados
en la ag icul u a se alojaban en los co ijos ce ealís icos en las gañanías o en las dependencias que los
anche os les p opo cionaban. Po ello, a la ho a de e e i nos al espacio habi acional en el con ex o u al,
amos a de ene nos en las ac i idades que gene aban algún ipo de cons ucción y que son las elacio-
nadas con la ganade ía y con las ac i idades o es ales.
Los ganade os.- Como excepción, en los g andes la i undios apa ece la igu a del enca gado o mayo al,
denominación es a úl ima que designaba con más ecuencia al pas o p incipal del ganado en una inca
de eses b a as. Habi aba en de e minadas dependencias del co ijo jun o a su g upo domés ico, si bien
solía esidi en el pueblo.
Pe o la mayo ía de los ganade os se ocupaban del cuidado de las di e en es cabañas: aque os, po que-
os, cab e os, pa e os, yegüe os... e c. Es os abajado es se con a aban pa a el día de San Miguel -29
de sep iemb e- po uno o más años, po un sala io que una pa e se mone a izaba y o a consis ía en el
pago de la llamada caballe ía que consis ía en la cesión de un ozo de e eno pa a cul i a , un chozo
-de cubie a ege al y mu os ege ales o de pied as- pa a i i y algún ganado p opio. Es os chozos, e an
de plan a ci cula (denominados mo iscos en el Campos de Gib al a ) o de plan a ec angula . Apa ecen
in eg almen e de es uc u a ege al o con una base de pied a hilada con a gamasa y es uc u a ege al
como cubie a. P esen aban una c ujía y con chimenea cen al o en uno de los mu os. De escasas dimen-
siones pocas eces sepa aban espacios in e io es y cuando es o ocu ía se disponía un do mi o io. Los
chozos se ían de esgua do pa a do mi , p epa a la comida, aloja los escasos ense es domés icos y
p o ege se cuando las inclemencias me eo ológicas impedían las ac i idades al ai e lib e.
La apa ición de los ce cados de espino y el aumen o de los sala ios hizo que es a mano de ob a ue a
p escindible pa a los i ula es de la explo ación, po lo que los es os de es as cons ucciones se con un-
Chozo ege al.
Agus ín Coca Pé ez
h mhc
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í ndice
den - si excep uamos la a gamasa que los dela a en algunos casos- po los dejados po algunas zahú das
de escasa dimensiones. Jun o a es os chozos, un elemen o ca ac e ís ico que aún podemos encon a
en es ado uinoso es el ho no mo isco y exen o, econocible po el mon ículo que o man al lado de los
es os de es as cons ucciones.
Los ca bone os y los co che os.- Los p ime os aguan aban las aguas del in ie no en chozos de es uc u a
ege al que o ganizaban a los abajado es que ope aban bajo las ó denes de capa aces o como au óno-
mos en es a ac i idad. La disposición de los elemen os- chozo y ho no mo isco-no se dis inguen de los
ganade os, si bien en es os casos abundan con mayo asiduidad los chozos ege ales, po lo que hoy
apa ecen uinas de ho nos sin inculación apa en e con o os es os a qui ec ónicos en la espesu a de la
sie a. Ce ca apa ecen los
al anjes
5 dispe sos en el e i o io como es igos mudos de la impo ancia que
el ca bón u o en es os en o nos.
Más a de, es e ipo de chozos se cons uye on po las cuad illas que elacionadas con la a eas de ozo
e an sub encionadas po las dis in as adminis aciones públicas en los años se en a y ochen a y que
pe manecían en un pe iodo de quince días (quincena) en el mon e. En su in e io se podían encon a
es uc u as de palos abados sob e los que se disponía un colchón de helechos u o os ma e iales sob e
el que pode descansa .
Los co che os.- Has a los años no en a los ope a ios enca gados en la ex acción del co cho -co che os,
aguado es,
a ecogeo es
, pesado es, mozos, a ie os (Coca, 2008) pe manecían du an e la empo ada
pe noc ando jun o a los luga es en los que se empleaban. A excepción de los a ie os, e an con a ados
po quincenas as la que eg esaban al pueblo, cob aban, cambiaban la opa, se su ían de i uallas y
ol ían de nue o al mon e. Las ac i idades elacionadas con el desco che hacían que de mane a i ine an-
e los diez o quinces homb es-nunca muje es- que o maban la cuad illa, pe noc a an ce ca del luga de
abajo, en un si io donde hubie a un pun o de agua donde se pudie a es ablece el cocine o y la cocina.
Es e luga debía de se un luga espaldado de los ien os y el que se disponía el cocine o y el ayudan e
cocina. Allí se dis inguían la despensa de los alimen os le an ada del suelo po co chas que se ían de
baldas, el hoga , el luga de descanso del cocine o, el comedo pa a “la cucha á y el paso a ás”… Al-
ededo , los dis in os ha os en los que do mían los co che os. Po lo gene al se a a de cons ucciones
simples, ege ales e indi iduales. Cada cual se hacía su camas o de oncos c uzados y sob e él dispo-
nía ya en los úl imos años un colchón de espuma aído del pueblo. A eces en e dos, comp aban una
ienda de campaña, que i aban al inal de la empo ada cuando dejaba de se les ú il. Es os “poblados”
de co che os deja on de ins ala se a pa i del e ce e cio de los años no en a. El acondicionamien o
de las incas, y sob e odo el aumen o de ca iles, así como la ans o mación en algunas condiciones de
abajo hizo no ue an necesa ias las pe noc aciones en el ajo.
Los a ie os.- Tan sólo, en la ac ualidad podemos encon a a los g upos domés icos de a ie os, que en
algunas ocasiones se desplaza en su o alidad a la sie a acompañando a los miemb os adul os y a ones
que se dedican a las a eas de a ie ía ( anspo e de la co cha desde la espesu a de las sie as has a el
pie de la ca e e a más p óxima). En los años cincuen a y sesen a los g upos domés icos a ie os e an
g upos domés icos nume osos. En muchos casos, al igual que los jo nale os, enían que decidi emplea
a sus ás agos a emp anas edades pa a asegu a su man enimien o. Sin emba go, cuando se enía un
Res os de chozo de ganade o con mu os de mampos e ía. Ho no exen o.
Cambios y con inuidades del habi a en el PN Los Alco nocales.
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[ espacios mediados ]
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núme o acep able de mulos con los que asegu a los ecu sos económicos du an e el año, los hijos a o-
nes se quedaban en el seno del p opio g upo, donde ap endían los en esijos de la ac i idad y donde se
ag egan p oduc i amen e en el momen o en el que las ue zas se lo pe mi ie an. Inco po a a los hijos en
las a eas de a ie ía, suponía, a su ez, la posibilidad de aumen a el núme o de bes ias pe enecien es al
g upo domés ico, po lo que ene muchos hijos a ones, e a sinónimo de ene posibilidad de inc emen a
el pa imonio amilia , el núme o de medios de abajo y así la p oduc i idad de las unidades domés icas.
Cuando e an empleados a ios g upos domés icos a ie os en una inca, és os se eunían pa a ins alas
sus chozos dando luga a e dade os poblados en el in e io del PN.6
Los chozos, se disponían dis inguiéndose in e namen e el luga en el que do mían los hijos pequeños con
el ma imonio y las hijas e hijos, Al lado se solía dispone de un chozo como cocina. Hoy es os chozos se
sus i uyen po iendas de campañas, que aho a si, son de a ias plazas amilia es. Al igual que los co -
che os, poco a poco es más a o encon a a los a ie os pe noc ando en el mon e. En un luga ce cano
se disponen los ce cados pa a el descanso de los mulos animal insepa able del a ie o.
En la ac ualidad, an o los a ie os como los jo nale os, han educido el núme o de hijos, con elación
a las es a egias na alis as implemen adas en el pasado. La mayo ía de ellos habi an en de e minados
ba ios en el pueblo: desde i iendas de p o ección o icial, a i iendas de au ocons ucción o an iguos
pa ios de ecinos, que se en al amen e modi icados. La concepción de i i la calle a pesa de los nue-
os hábi os de consumo y es a egias de ep oducción apa ece asociada a unos g upos domés icos que
a su ez se en mediados po las nue as endencias de consumo.
Tendencias de u u o.
El Pa que Na u al Los Alco nocales es un pa que ce ado, cada ez más despoblado. La no ma i a am-
bien al que ige en es os e i o ios imposibili a al pequeño p opie a io la posibilidad de cons ui nue as
i iendas en unas pa celas que po lo gene al no alcanzan las 20 o 50 has. de supe icie mínima exigible.
Tampoco pueden en muchos casos dispone de o as in aes uc u as ganade as que se en some idas
a es a egulación o implemen a o as ac i idades complemen a ias dis in as a las ag a ias (po ejemplo
el an aplaudido u ismo u al) al ambién some e se a es as limi aciones (en es e caso ene el ancho al
menos 50 has. de ie a). El ahogo p o ocado po las ans o maciones socioeconómicas que desincen-
i an la p oducción ag a ia, jun o con es as medidas de i adas de las no ma i as ambien ales expulsan
sis emá icamen e a los anche os de es os e i o ios, salpicando de uinas, luga es que son abso bidos
po los la i undios. Las no ma i as cons uc i as que se asocian a las ehabili aciones apa ecen en el
PRUG de o ma ambigua e inde inida. Como la ecomendación, po ejemplo, pa a que se adop en algu-
nos elemen os cons uc i os (como el ejado de ejas) o que las ehabili aciones se ealicen a la mane a
“ adicional”, según “la a qui ec u a del luga ”, sin plan ea p e iamen e los modelos cons uc i os ecu-
en es, ni an sólo exis i un análisis mínimo de los mismos. Sin u u o pa a los anche os en el PN, no
hay endencia u u a, sino la desapa ición de la, en o a ho a, di e sidad ipológicas cons uc i as. En un
espacio que, de i ido desde la co idianidad, poco a poco apa ece mue o. Una mo andad que lejos de
inc emen a el alo “na u al” de es os e i o ios, los condenan a una pé dida de sociodi e sidad ambien-
al jamás conocida en la época con empo ánea.
La ex ensión de los co os y la pé dida de impo ancia de ac i idades ag o o es ales hacen que el es-
pacio i ido y las cons ucciones habi adas en es os e i o ios sean cada ez más un asun o del aye ,
gene ándose a su ez un p oceso de exp opiación eal del e i o io de los colec i os locales ag a ios en
su conjun o. Po que con espec o a los no p opie a ios, la elación con los ecu sos con inúa pe o aho a
egulando unos iempos de abajo, pe ec amen e sepa ados de o os ámbi os y iempos de la ida, e-
p oduciéndose la concepción bu guesa dis in i a en e iempo de abajo y iempo de ocio; espacios pa a
habi a y espacios pa a abaja .
El campo, las sie as, son espacios ap opiados desde el abajo, i idos, pe o cada ez con meno p o-
longación en el iempo, y con ello, con meno es posibilidades de ancla en el e i o io elemen os cons-
uc i os que has a el momen o lo a uaban. Vi encia y cons ucción di ec a del e i o io que dejan paso
a ipologías p e ab icadas, que poco ienen que e con el de eni na u al, socioambien al de es os es-
pacios p o egidos.
Agus ín Coca Pé ez