Re is a de Es udios Tau inos
N.º 42, Se illa, 2018, págs. 141-157
TOREOGRAFÍA Y PINTURA ZEN: UN LENGUAJE COMÚN
PARA LA TAUROMAQUIA Y EL SATORI BUDISTA
Fe nando Cid Lucas*
INTRODUCCIÓN
l a e es el homb e ag egado a la na u aleza” (Van
Gogh, 2009), dice en unas de sus nume osas ca as
di igidas a su he mano Theo el g an Vincen Van
Gogh. No se ha esc i o aún una ase ción an álida
que si a pa a desc ibi el ipo de pin u a japonesa sumi-e,
donde la na u aleza, analizada po el co azón del se humano, es
su p o agonis a y el homb e su a í ice; y ampoco pa a un ipo
de pin u a nue a, de nue o cuño, que aún asimilamos, c eada
po quien in en ó iun a con el aje de luces, en el siemp e
di ícil uedo, pe o a quien un g a e pe cance en 1982, en plena
e apa de no ille o, lo alejó de él y lo lle ó po la ía de o as
a es. Sin emba go, el éxi o le ha enido con el ambién di icul-
oso a e de los pinceles y los colo es, y con él no ha hecho sino
homenajea a la e e ana au omaquia.
LAURENT PALLATIER:EL HOMBRE,EL TORO Y EL ARTE
Lau en Palla ie (Lo en, en el mundo del o o y del a e),
nacido en Pa ís en 1960, p obó sue e con la mule a y el capo e,
pe o, as unca se su ca e a, se dedicó de lleno a las a es plás-
icas, en donde ha conseguido lab a se un nomb e p opio. En
* Asociación Española de O ien alis as de la UAM (España).
“
E
Fe nando Cid Lucas
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e dad, es a ue una ocación se ia, ca e a que es udió1y que le
apasionó an o como el mundo de los o os. No en ano, en sus
ob as se aúnan la pose casi lí ica del o eo y el a e de la pe ma-
nencia de la pin u a, la escul u a, el collage o la ideoins alación.
Al es udia su ayec o ia, damos con que Lo en ha aba-
jado siemp e eniendo como e iche al o o, lo mismo que hizo
Pablo Ruiz Picasso, quien llegó a diseña en 1962 una plaza de
o os que hab ía de se la más inno ado a de cuan as se habían
cons uido has a el momen o, o mando e na en el p oyec o con
o as dos g andes igu as: el ma ado Luis Miguel Dominguín y
el a qui ec o An onio Bone . El o o ue ambién e iche de
Ra ael Albe i, que llegó a hace el paseíllo en la cuad illa del
o e o ilus ado Ignacio Sánchez Mejías. Y a is as como Solana,
Bo e o o los pini os con los colo es de Sabina ambién han eni-
do al o o como inspi ación. Como ellos, Lo en ha dado a la au-
omaquia, po medio de sus o eog a ías, un a e único e
in ans e ible2, ha pues o al mundo del o o en las angua dias
a ís icas del momen o y ha hecho que los ma ado es se impli-
quen en él, con i iéndolos, como ha hecho ya con los dies os
Sebas ián Cas ella o Canales Ri e a, en o gullosos a is as g á-
icos que i man sus ob as.
EL TOREO O EL ARTE TOTAL SEGUN LOREN
No e a emos al a i ma que es udia las o eog a ías del
poli acé ico Lo en, analiza su génesis y su poé ica, esul a se
an sólo una pequeña pa e de lo que el a is a ancés ha apo -
ado al mundo del o eo en un pe iodo e dade amen e di ícil
1Pasó como es udian e po la p es igiosa Escuela de A es y O icios de
Se illa.
2Véase: h p://del o oalin ini o.blogspo .com.es/2016/07/el-a is a- an-
ces-lo en-palla ie .h ml (úl ima consul a: 24/09/2017).
To eog a ía y pin u a Zen: un lenguaje común pa a la au omaquia... 143
pa a és e. Lo mismo que las li og a ías y lienzos de Goya, las
ob as de Picasso o Solana han hecho que el o o se gane un luga
en la His o ia del A e, Lo en ha hecho que los o e os, los mis-
mos as os de b ega o de ma a ambién es én en es e luga
aho a, o o gándoles el ma be e de “necesa ios” pa a la elabo a-
ción de las ob as de a e. Más allá de la ascinación o lo ama eu ,
las apo aciones de Lo en a la pin u a son muy madu as disqui-
siciones sob e el a e y sob e los o os, ya que ealiza una unión
necesa ia de ambas disciplinas y ha o mulado unos juicios eó-
icos que hablan de es a complemen ación:
«El o eo no deja as o si no en la e ina y la memo ia. He
que ido ecoge la huella g á ica de las aenas de amosos
ma ado es a a és de pe o mances como és a. Yo lo conci-
Fig. n.º 13.- El a is a Lo en posa jun o a una de sus o eog a ías. Fo o
disponible en: h p://lady apenlos o os.blogspo .i /2013/03/lau en -palla-
ie -lo en.h ml (úl ima consul a: 24/09/2017).
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bo como una especie de esc i u a au omá ica de la lidia. Es la
huella del o eo»3.
Leyendo las palab as del p opio a is a, comp obamos que
lo que Lo en ha conseguido pa a el o eo es lo que, an es de él,
muchos a icionados hab ían que ido y no pudo se : plasma lo de
una o ma pic ó ica impe ecede a, pe o, plasma el o eo mismo,
su mo imien o, su esón, su duende… no su ep esen ación igu-
a i a. No se a a de ealiza una ins an ánea de un momen o del
o eo, como hicie on magis almen e Goya o Solana, sino de la
ue za i al de és e, su pulso. En es e sen ido, las o eog a ías son
capaces de ansmi i el i mo del capo e o de la mule a cuando
ozan la es uz del o o. Si seguimos es a idea como p ecep o a ís-
ico, mi opinión es que Lo en ha que ido da al público un peda-
zo de lo que se lle a a cabo sob e el albe o, como si “El b ujo” o
Nú ia Espe se plan easen algún día lega al audi o io no la isua-
lización de la ob a de ea o que ejecu an sob e las ablas, su esce-
ni icación, ya que es o es más labo del di ec o de escena que del
p opio ac o , sino su p opio a e, el duende, empleando un é mi-
no lamenco, que es pe sonal, de di ícil de inición y ligado úni-
camen e a la pe sonalidad de cada ejecu an e.
En nues os días, el o eo no necesi a una legi imación
a ís ica, aunque le ha sido dada desde a ios ámbi os, como
puedan se los de la danza, la pin u a o, incluso, el de la p opie-
dad in elec ual4; sin emba go, Lo en ha apo ado con su abajo
el acceso a la angua dia a ís ica, desde la “he e odoxia” del
expe imen ado y de quien se p egun a, día as día, qué es el
o eo y qué puede llega a se . Po eso, Lo en no desp ecia los
nue os caminos de las a es, usa el ideo, la ins alación, el hap-
3En: h p://lady apenlos o os.blogspo .i /2013/03/lau en -palla ie -
lo en.h ml (úl ima consul a: 29/08/2017).
4Véase, po ejemplo, el ap o echable ensayo esc i o po (Pa ocinio Polo,
2016).
To eog a ía y pin u a Zen: un lenguaje común pa a la au omaquia... 145
pening… y en uno de es os hallazgos suyos ha conseguido una
a a amalgama, esa es mi opinión, aunando la pode osa apa ien-
cia del Exp esionismo abs ac o, con su limi ada pale a c omá i-
ca y la simplicidad de los signi icados de la pin u a a la in a
neg a de Japón (o sumi-e, pa a emplea el é mino nipón). En
es e sen ido, en la o eog a ías de Lo en eo elemen os omados
de la poé ica de Adolph Go lieb (1903-1974), con la ecu en-
cia de las igu as ci cula es y monoc omas de sus li og a ías ea-
lizadas en los años sesen a y se en a, en donde Go lieb emplea
muy pocos colo es y el núcleo de la ob a se o ganiza po la ue -
za exp esi a del azo y su disposición sob e el papel.
Idén ica ó mula que e ec úan los calíg a os japoneses del
sumi-e, una écnica ligada a la ama zen del budismo que aún a
día de hoy goza de buena salud. Ellos ambién c een que exis e
un pulso i al en cada lance del pincel sob e el papel de a oz
(washi), que a más allá de la belleza o la pe ección del esul-
ado y que busca comunica la capacidad del a is a, su maes ía
después de muchos años de ap endizaje. Es un e i o io en el
que los g andes maes os, quienes ue on au o es de ob as de a-
lladas, que ienen a la na u aleza como p o agonis a, se an des-
pojando, de o ma p og esi a, de cada ez más elemen os,
dejando “en los huesos” la pin u a, dejando menos cosas a los
ojos y más a la in e p e ación ilosó ica de la ob a. Al a iciona-
do al a e japonés se le end á aho a a la cabeza la igu a del
monje de la escuela Rinzai Sengai Gibon (1750-1837), conocido
ya en su época po que sus enseñanzas en añaban una g an di i-
cul ad de in e p e ación. Quizá la más inaccesible de odas sus
ob as sea la que i uló “El uni e so”, y que se compone, de
izquie da a de echa del espec ado , de un cuad ado, un iángu-
lo y un cí culo que se an en elazando en e sí. Pa a la ealiza-
ción de es as igu as geomé icas su au o empleó muy pocos
azos, pe o muy segu os odos ellos; idén ica en simpleza y con-
c eción es la écnica de Lo en y la de los dies os que han eali-
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zado sus espec i as o eog a ías po pe ición del a is a ancés,
dejando una sue e de cu as bien empe adas sob e el lienzo en
blanco.
Con lo esc i o an e io men e no es oy ase e ando que
Lo en haya enido in luencias di ec as de la pin u a zen, algo
que, po o a pa e, pin o es mode nos como son Tomás
Sánchez, Leand o So o o Rubén Fuen es sí han susc i o, explo-
ando caminos muy in e esan es5. Pe o sí podemos a i ma que
Fig. n.º 14.- Sengai Gibon: El uni e so (ejecu ado a comienzos del siglo
XIX), in a sob e papel, 28,4 x 48. Fuen e: h ps://jmmlimia. wo dp ess.
com/2009/05/28/el-uni e so-de-sengai-gibon/.
5 Véase la esis doc o al de (Fuen es González, 2015).
To eog a ía y pin u a Zen: un lenguaje común pa a la au omaquia... 147
Lo en ha encon ado un lenguaje a ís ico emendamen e di ec-
o y bello a la ez, como el que emplean los pin o es canónicos
de la pin u a zen de aye y de hoy, en e los que yo me a e e ía
a inclui (no sin algunas acla aciones p e ias) al P emio Nobel
de Li e a u a chino Gao Xingjian (1940).
EN POS DE LA ALARGADA HUELLA DE LA TOREOGRAFIA
…ou l´éc i u e du o eo (...o la esc i u a del o eo), ha sub-
i ulado a sus o eog a ías Lo en. El pincel iene aquí sus i uido
po el capo e o la mule a y se piensa en lidia con el o o. Pe o
es o de cambia el obje o con el que se pin a no es in ención de
Fig. n.º 15.- Adolph Go lieb: Un i led (1973), mono ipo, 39 x 27. Fuen e:
h ps://www.go lieb ounda ion.o g/selec ed-mono ypes/.
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Palla ie ; excén icos calíg a os japoneses de odos los iempos
han “jugado” a cambia el o ma o es ánda de sus pinceles;
Ikky
u–
(1394-1481), po ejemplo, empleó en ocasiones pinceles de
dimensiones exage adas y pliegos de papel unidos en e sí, que
daban luga a un g an espacio en blanco en donde da ienda suel-
a a su inspi ación. En iempos más p óximos a noso os, uno de
los maes os calíg a os más alo ados en nues os días, el sudco e-
ano Lee Sang Hyun6(1955), ambién ha apos ado, como Lo en, po
las ob as de g an o ma o, en blanco y neg o, en las que los mo i-
mien os del a is a, como un baila ín, y exac amen e igual a lo que
sucede con los mo imien os de los dies os que ponen su a e al se -
icio de la o eog a ía, son an impo an es como la p opia in a, el
papel en blanco o los pinceles. En el caso de Lee Sang Hyun, debe-
mos conside a sus pasos sob e el lienzo o el mo imien o de sus b a-
zos como pa e de la p opia ob a de a e, algo que Lo en ambién ha
que ido ecoge en la poé ica (aún no esc i a) de sus o eog a ías. Sin
es a danza, casi ejido mágico, que es el o eo, igual que lo es la eje-
cución de Hyun, el esul ado no pod ía se el mismo. El ejecu an e
deja una pieza e e na sob e el papel, pe o su baile, su ejecución es
hija de un momen o bien aco ado en el iempo, es un ac o e íme o,
único e i epe ible. En Japón, cuando se dice que las g andes ob as
de la calig a ía son dignas de admi ación, se dice po que ambién ue
digna de admi a la mane a en la que és a se ejecu ó, que e a es o lo
que le o o gaba el hondo alo es é ico de dichas ob as; y con lo
mismo debemos con a en lo que a añe a la es é ica pe sonal del o e-
o en el momen o de ealiza la o eog a ía.
A la is a de los esul ados, o eog a ía y pin u a zen com-
pa en muchas simili udes, como, po ejemplo, las g andes dimen-
siones de los sopo es en donde se ejecu an las pin u as, como
hemos dicho. Un caso p óximo en las dos poé icas se ía la ob a de
6A is a poli acé ico donde los haya, ha desa ollado, además, una in e e-
san e ca e a como di ec o de cine, o óg a o o escul o .
To eog a ía y pin u a Zen: un lenguaje común pa a la au omaquia... 149
la a is a plás ica ancesa Fabbienne Ve die (1962- ). Ella ambién
ha empleado supe icies inmensas y pinceles que se debían sos e-
ne median e g úas, con los que ha dibujado mezclando las écnicas
occiden ales y la es é ica o ien al de la calig a ía y del sumi-e.
El calíg a o japonés Shi yu Mo i a (1912-1998) es am-
bién un caso ce cano an o a Ve die como a Lo en; u ilizaba el
Fig. n.º 16. Shi yu Mo i a: Za (1963), in a sob e papel. Fuen e:
h p://www.oxhe ding.com/my_weblog/2015/08/index.h ml.
impac o isual del neg o sob e el blanco en azos g uesos, sin
ma ices “a acando” el espacio. Mo i a es, aún hoy, una igu a de
e e encia en la calig a ía japonesa del momen o7, con muchos
seguido es y de quien se ha dicho que su in luencia pe du a á en
7Pa a sabe más sob e su ob a, éase la página: h p://www.a ic.edu/
aic/collec ions/a wo k/62558?sea ch_no=1&index=0 (úl ima consul a: 24/09/
2017).
Fe nando Cid Lucas
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