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Los roles de colaboración entre las principales ONG españolas

Nieto Carramiñana, Enrique; García del Junco, Julio; Reyna Zaballa, Rafael de; Robina Ramírez, Rafael

Abstract

El trabajo intenta determinar los roles que juegan las principales ONG españolas (44 de las 100 mayores de nuestro país por presupuesto) en los procesos de colaboración entre ellas. Los resultados parecen mostrarnos tres grupos de organizaciones con conductas homogéneas. El primero compuesto por estructuras organizativas de gran tamaño, en términos presupuestarios, desarrollan procesos muy activos de colaboración con otros sectores menos afines. Un segundo grupo, de gran dimensión también, concentradas en actividades de desarrollo, y colaboran con otras entidades de su mismo sector de actividad. Por último, un tercer grupo, más heterogéneo, de organizaciones menos colaboradoras por distintas razones: o bien son muy recelosas de implicarse con otras, o bien prefieren llevar a cabo colaboraciones de menor dimensión con las que comparten misión (valores, ideología, creencias, etc.), o bien se encuentran aisladas del resto por estar inmersas en algún proceso o intervención judicial. La metodología aplicada ha sido el Análisis Blockmodel, en el marco de la Teoría de Redes.

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Los roles de colaboración entre las principales ONG españolas Enrique Nieto Carramiñana Julio García del Junco Rafael de Reyna Zaballa Rafael Robina Ramírez RESUMEN El trabajo intenta determinar los roles que juegan las principales ONG españolas (44 de las 100 mayores de nuestro país por presupuesto) en los procesos de colaboración entre ellas. Los resultados parecen mostrarnos tres grupos de organizaciones con conductas homogéneas. El primero compuesto por estructuras organizativas de gran tamaño, en términos presupuestarios, desarrollan procesos muy activos de colaboración con otros sectores menos afines. Un segundo grupo, de gran dimensión también, concentradas en actividades de desarrollo, y colaboran con otras entidades de su mismo sector de actividad. Por último, un tercer grupo, más heterogéneo, de organizaciones menos colaboradoras por distintas razones: o bien son muy recelosas de implicarse con otras, o bien prefieren llevar a cabo colaboraciones de menor dimensión con las que comparten misión (valores, ideología, creencias, etc.), o bien se encuentran aisladas del resto por estar inmersas en algún proceso o intervención judicial. La metodología aplicada ha sido el Análisis Blockmodel, en el marco de la Teoría de Redes. PALABRAS CLAVE: ONG, organización no lucrativa, patnership, redes de colaboración. CLAVES ECONLIT: L390, M140, L290. Cómo citar este artículo: NIETO, E., GARCÍA, J., REYNA, R. & ROBINA, R. (2013): “Los roles de colaboración entre las principales ONG españolas”, CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 79, 87-114. Correspondencia: Enrique Nieto, Dpto. Economía de la Empresa, Universidad Carlos III de Madrid, [email protected]; Julio García, Dpto. Administración de Empresas y Marketing, Universidad de Sevilla, [email protected]; Rafael de Reyna, Dpto. Economía de la Empresa, Universidad Carlos III de Madrid, [email protected], y Rafael Robina, Dpto. Economía Aplicada, Universidad de Extremadura, [email protected]. www.ciriec-revistaeconomia.es CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 FECHA DE ENTRADA: 25/01/2012 FECHA DE ACEPTACIÓN: 14/06/2013 Les missions de collaboration entre les principales ONG espagnoles RESUME : Le document tente d’identifier les rôles joués par les principales ONG espagnoles (44 des 100 plus grandes en Espagne en termes de budget) dans le processus de collaboration. Les résultats semblent révéler trois groupes d’organisations ayant des comportements homogènes. Le premier groupe, composé des grandes structures organisationnelles en termes de budgets, collabore très activement avec d’autres secteurs moins proches. Un deuxième groupe de grande envergure, exerçant principalement des activités de développement, collabore avec d’autres entreprises de son secteur. Enfin, un troisième groupe, plus hétérogène, est constitué d’organisations qui collaborent moins fréquemment pour différentes raisons : il est possible qu’elles soient réticentes à s’engager avec d’autres organisations, qu’elles préfèrent collaborer avec d’autres ONG de plus petite taille avec lesquelles elles partagent une mission (valeurs, idéologie, croyances, etc.), ou bien qu’elles restent isolées en raison d’une implication dans une procédure ou une intervention judiciaire. La méthodologie appliquée a été l’analyse Blockmodel, dans le contexte de la théorie des réseaux. MOTS CLÉ : ONG, organisation à but non lucratif, partenariat, réseaux de collaboration. Roles in collaboration between the main Spanish NGOs ABSTRACT: The paper attempts to identify the roles played by major Spanish NGOs (44 of the 100 largest in terms of their budget) in the process of collaboration between them. The results seem to show three groups of organizations with homogeneous behaviour. The first, those with very large budgets, engage in very active collaboration with other less related sectors. The second group is also made up of large-scale organizations, which focus on development activities and collaborate with other organizations in their sector. Finally, the third group is more heterogeneous, and the organizations cooperate less, for different reasons: either they are very wary of engaging with other organizations, or they prefer to engage in smaller-scale collaborations with other organizations with which they share a mission (values, ideology, beliefs, etc..), or they are isolated from the rest because they are involved in some legal process or judicial intervention. The method applied is Blockmodel Analysis, in the context of Network Theory. KEY WORDS: NGO, non-profit organisation, partnership, collaboration networks. 88 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es 89 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es La globalización, entendiendo por tal el proceso por el cual ha aumentado la conexión social y cultural, la interdependencia política, y las integraciones económicas, financieras y de mercado provocadas por el desarrollo de las tecnologías de comunicación y transporte, y el proceso de liberalización comercial (Eden y Lenway, 2001; Giddens, 1990; Molle, 2002; Orozco, 2000; Dreher, 2006); ha traído cambios importantes que han exigido, a los representantes de los tres sectores institucionales (sector público, empresas y organizaciones no lucrativas), la introducción de cambios significativos tanto en su actividad como en su gestión y su cultura organizativa. Por otro lado, en un intento de contrarrestar los efectos más negativos de este fenómeno de globalización, han ido surgiendo enfoques en la gestión que pretenden introducir una práctica y cultura organizacional socialmente responsables, teniendo en cuenta que, como viene a decir Ohmae (1989), es imposible para una empresa hacerlo todo y actuar independientemente. Es en este escenario donde se desarrolla el concepto de sostenibilidad (económica, social y medioambiental) de las organizaciones como objetivo esencial para su pervivencia en el tiempo. El rápido ritmo de cambios, ha traído una pléyade de nuevos conceptos relacionados con esta perspectiva, como son la responsabilidad social, la ciudadanía corporativa, los códigos éticos, etc. Esta nueva realidad, en cambio constante, hace que debamos replantearnos el papel que juegan las organizaciones en nuestra sociedad. Al hilo de esto, Harvey y Brown (2001) sugieren que las tendencias futuras sobre el desarrollo de la organización, provocado por este cambio organizacional en el nuevo entorno globalizado, se manifestarán en tres tipos de movimientos: 1) Transformación de la Organización – esta opción se contemplará cuando la conservación de la organización esté en juego. Las fusiones, los cambios en el diseño de producto y los cierres de planta, son situaciones siempre traumáticas que pueden requerir, llegado el caso, de despidos y reestructuraciones. 2) Reengineering – dirigida a un reacondicionamiento de los sistemas de trabajo, de las estructuras de la organización y de los sistemas de dirección. 3) Arquitectura de la Organización – que puede conducir, entre otras alternativas, a procesos de asociación (partnership) y colaboración (collaboration) como los que estudiamos en el presente trabajo. 1.- Introducción www.ciriec-revistaeconomia.es CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL 90 En esta tercera respuesta al fenómeno globalizador es en la que se centra la propuesta del presente artículo. Ahora bien, antes de continuar debemos establecer la diferencia entre ambos conceptos. Así, se suele entender por colaboración (collaboration) “un proceso mediante el cual las organizaciones intercambian información y actividades, comparten recursos y refuerzan sus capacidades en beneficio mutuo y con el propósito de que ambos compartan riesgos, responsabilidades y resultados” (Hilmmelman, 1996:22)1. Algunos autores se refieren a colaboración (collaboration, diferenciándola de partnership o asociación) como una forma de relación que implicaría cierta jerarquía entre las organizaciones participantes (Schrage, 1995; Agranoff y McGuire, 2003). En cambio una asociación (partnership) es una relación dinámica entre diversos actores, asentada en objetivos mutuamente acordados, asentada sobre la división racional de trabajo basada en las ventajas comparativas que aporte cada socio (Brinkerhoff, 2002). Si una colaboración implica cierta jerarquía, una asociación (partnership) en cambio se basa en la mutualidad, es decir es opuesta a lo jerárquico; y hace hincapié en aspectos como la coordinación, responsabilidad e igualdad en la toma de decisiones2. Estas son, precisamente, el tipo de relaciones que predominan dentro del tercer sector analizado. El artículo, que pasamos a desarrollar después de esta introducción, se estructura en seis puntos. En el siguiente se configura el marco teórico, centrado en propuestas y enfoques ampliamente contrastados dentro de la literatura disponible y consultada. El tercer punto, aborda el diseño de la investigación llevada a cabo, durante los meses finales de 2008 y el inicio de 2009. A continuación, se expone la metodología de estudio elegida para estudiar los roles jugados por las principales ONG españolas que integran la muestra de nuestro estudio. Una vez expuesto y, dentro del quinto punto, se desglosan los principales resultados obtenidos de la investigación, para terminar con la exposición de las principales conclusiones y limitaciones que la investigación ofrece y que quiere constatar como orientación de investigaciones futuras que se deseen llevar en este campo de estudio. 1.- Traducción propia. 2.- En el presente trabajo haremos esta diferenciación en la medida que sea posible, aunque, en general, las relaciones entre sector público y no lucrativo, se basa más en la colaboración (dado que suele haber una relación jerárquica entre los integrantes), mientras que las relaciones entre ONG y de estas con empresas, tienden a ser consideradas como asociación (partnership), dado que se trata de una relación horizontal no jerárquica. No obstante, utilizaremos genéricamente el término colaboración, dado que en español se puede prestar a confusión el término asociación, como partnership, y el término asociación, como forma jurídica de organización no lucrativa. Por otra parte, el término partenariado (barbarismo procedente de partnership), que tiene cierta difusión, sobre todo en la literatura iberoamericana, tampoco resulta de nuestro agrado por no estar reconocido como vocablo en español. Los diferentes tipos de colaboración y asociación (partnership) que puede establecer una organización son relacionados por Morgan y Hunt (1994). Estos autores enuncian una tipología que hemos representado en la figura 1 (que ha sido adaptada al caso de las ONG) desde una perspectiva de marketing relacional. Figura 1. Formas de relación para una ONG 91 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es 2.- Marco teórico FUENTE: Elaboración propia a partir de Morgan y Hunt (1994). Como se puede observar en la figura 1, las relaciones de la ONG con proveedores y usuarios (1, 2, 6 y 7) indican relaciones verticales, relacionadas con el proceso productivo o servicio de aquella. Mientras que las relaciones internas (8, 9 y 10) se ocupan de relaciones horizontales dentro de la organización (con sus miembros, departamentos u otras asociaciones a los que la organización pertenezca), y las relaciones laterales (3, 4 y 5) se refieren a las establecidas entre la organización y otras externas a ella, tales como competidores, administraciones públicas y otras organizaciones no lucrativas (ONLs). Pues bien, son estas últimas formas de relación –en concreto, las que se dan entre ONG como formas específicas de ONLs– las que van a constituir el eje central del presente trabajo. Estos procesos de colaboración/asociación entre organizaciones pueden ser formales o informales, pero durante los últimos años entendemos, que en lo que respecta por lo menos al tercer sector, se ha ido imponiendo la creación de modelos de red (network) entre las distintas entidades (De la Torre Prados, 2010). Entendemos por tal, un tipo determinado de asociación (partnership) creada con el objetivo principal de establecer cauces a través de los cuales las organizaciones intercambian información de manera regular (Graber, 2003). Como se extrae de esta definición, la red se centra en la comunicación y en el intercambio de una información compartida por las organizaciones miembros. Existen muchos impedimentos para que una asociación de este tipo pueda llevarse a cabo con éxito; estas dificultades tienen que ver, sobre todo, con la necesidad de un auténtico cambio de mentalidad en el cuerpo directivo de las organizaciones (Beitia, Massa y Rey, 2007). Cabe destacar en este punto que, aunque existe producción literaria que documenta el éxito de ciertas formas de colaboración y asociación entre ONLs y sociedades mercantiles (por citar sólo tres: Austin, 2003; Boddewyn y Doh, 2011; Nicolas, et all, 2010), estos trabajos se centran, sobre todo, en casos de estudios de relaciones entre organizaciones representantes de ambos sectores. También existen ciertos trabajos, centrados en el campo normativo, acerca de cómo desarrollar con éxito colaboraciones de tipo intersectorial (Aronstein y Connoly, 1999; Austin, 2000, 2003; Dees y otros, 2001; Mattessich y Monsey, 1992). Sin embargo, existe relativamente poca, pero creciente, producción literaria que se centre en la explicación de este tipo de asociaciones entre ONLs exclusivamente (Arsenault, 1998; Guo y Akar, 2005; Park, 2008; Moreno, Mataix y Acevedo, 2008; Acevedo, 2009; O´Connor, 2011). Para abordar el análisis de la red, se estudiará la conectividad entre las organizaciones a través del estudio de ciertos indicadores. Como podemos observar en cualquier representación gráfica de una red, existen grupos con nodos entre los cuales se establecen un gran número de conexiones, mientras que otros permanecen relativamente aislados. Lógicamente, es difícil encontrar en el mundo real una red totalmente saturada –es decir, una red donde se establezcan todas las relaciones posibles entre los agentes– por lo que se tienden a formar en todas las redes lo que se denominan agujeros estructurales (Burt, 1992), los cuales se constituyen en suministradores de información a la hora de caracterizar la estructura de relaciones que se plantean en la red. Ahora bien, la mera conectividad, siendo importante, puede conducir por si sola a peligrosos equívocos. Por ejemplo, se puede entender que aquellos agentes o nodos, que establezcan un mayor número de conexiones a su alrededor sean los que más influencia tienen en los intercambios de información, pero también podemos entender que pueden ser los más influenciados por el resto al recibir una mayor cantidad de información por parte de un mayor número de agentes. Para llevar a cabo una caracterización adecuada de la red y de las posibles subredes que cohabitan en ella, hemos elegido la metodología llevada a cabo por Casanueva y Galán (2002), en base al modelo de estrategia colectiva seguido inicialmente por Astley y Fombrun (1983), que actúa bajo el enfoque de la Ecología Humana (Hawley, 1950). Esta metodología parte de la consideración de que las redes no son bloques de análisis homogéneos, al contrario, se componen de subredes, las cuales habitan en su interior con lógicas de funcionamiento propias (Lipparini y Boari, 1999; citado en Casanueva y Galán, 2002). 92 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es La propuesta clasifica las redes en función de dos criterios (Astley y Fombrun, 1983). El primero, según su forma, distingue entre relaciones directas eindirectas (estas últimas, a través del concurso de uno o varios intermediarios y las primeras sin necesidad de esta figura). El segundo, según el número de sectores, las califica como simbióticas (correspondencias establecidas entre organizaciones pertenecientes a diversos sectores) y comensalistas (correspondencias establecidas entre organizaciones pertenecientes al mismo sector). Enlazando ambos criterios, nos quedarían cuatro tipos de redes distintas (Casanueva y Galán, 2002), según exponemos en la tabla 1, en este trabajo sólo recogemos relaciones comprendidas dentro de la primera columna o sectoriales, debido a que no se plantean aquí relaciones entre ONG y otros sectores (público o empresas): Tabla 1. Tipología de redes sociales Tipo de relación Sectorial Intersectorial Directa o fuerte CONFEDERADA CONJUGADA Vínculo o relación Indirecta o débil AGLOMERADA ORGÁNICA FUENTE: Casanueva y Galán (2002). a) Redes aglomeradas – están compuestas por organizaciones pertenecientes al mismo sector con relaciones de tipo indirecto (por ello suelen recurrir a algún tipo de asociación o coordinadora, como es el caso de la CONGDE, por poner un ejemplo de nuestro estudio solamente). b) Redes confederadas – entidades concernientes al mismo sector que establecen entre ellas relaciones de carácter directo (una alianza estratégica entre dos o más entidades, como es el caso de Pobreza 0, por ejemplo). c) Redes conjugadas – colaboraciones directas establecidas, por ejemplo, entre empresas y ONG. Este tipo de relaciones, dentro del ámbito del Marketing Con Causa (Cause Marketing oCause-Related Marketing), vienen teniendo un gran crecimiento durante estas dos últimas décadas. d) Redes orgánicas – organizaciones de sectores distintos que recurren al establecimiento de relaciones de tipo indirecto. En el caso de la empresa, el distrito industrial (Becattini, 1979) constituiría el mejor tipo de ejemplo. A partir de esta tipología, los autores (Casanueva y Galán, 2002) intentan catalogar la red, y sus características principales, recurriendo a los siguientes indicadores: a) Densidad – se calcula como el cociente resultante entre el número de nexos de la red y el número de relaciones totales posibles que se pueden establecer entre los agentes. En nuestro estudio hemos acompañado otros dos indicadores que nos permiten tener cierta visión 93 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es de la red en su conjunto, como son los de distancia –longitud media de las rutas óptimas3que unen los nexos de la red entre sí– y la compactación –grado en que los nodos pueden enlazarse mediante distintas referencias cruzadas (Hanneman, 2001)–. b) Centralidad – desarrolla tres acepciones: grado, cercanía e intermediación. La centralidad de grado se basa en el concepto de adyacencia, es decir, mide el número de vínculos que tiene un nodo con el resto de miembros de la red sin diferenciar entre las relaciones establecidas por dos actores distintos, limitándose a cuantificar todas ellas sin ponderación alguna (Hanneman, 2001) –una organización puede estar enlazada a muchas otras ONG que no tengan un especial papel relevante dentro del conjunto de la red, o viceversa–. La centralidad de cercanía es la suma de la distancia geodésica de un agente respecto al resto de integrantes de la red, por lo que complementa a la centralidad de grado ya que tiene en cuenta las conexiones que a su vez tengan los nodos adyacentes al agente estudiado, los cuales van a permitir el acceso, de manera sencilla o complicada, al resto de agentes (Hanneman, 2001). En tercer lugar, la centralidad de intermediación ve al actor con una posición favorable, en la medida que esté situado entre los caminos geodésicos de otros pares de nodos en la red (Hanneman, 2001). Este rol otorga una gran centralidad a un actor, al que necesariamente deben recurrir otros si quieren establecer una conexión entre ellos, lo que les hace dependientes del primero. Ahora bien, en no pocas ocasiones el rol de intermediario es evitable mediante otras alternativas o rutas establecidas en la red, lo que resta importancia a este papel. A los tres indicadores ya clásicos de Freeman (1979)4: centralidad de grado (degree), de cercanía (closeness) y de intermediación (betweeness); se suman otros tres: índice de poder de Bonachich (mide la centralidad de grado evaluando el poder que tiene un agente en la red no sólo por sus propias conexiones sino también por las conexiones que presentan sus adyacentes5), eigenvector de distancias geodésicas (mide la centralidad de cercanía) y el índice de flujo de intermediación (mide la centralidad de intermediación), con el objeto de refinar nuestro análisis, dado que estos tres últimos indicadores tienen una perspectiva más global de la red y no tanto de un nodo concreto de ella. c) Aglomerados – se estudiará el análisis de subgrupos dentro de la red de referencia, o aglomerados, que tengan una lógica de funcionamiento propia (Hanneman y Riddle, 2005). En nuestra investigación, no hemos recurrido a la búsqueda de cliqués, n-cliqués, n-clan o k-plex sino que hemos fijado exógenamente los grupos en función de las áreas de actividad que las ONG han manifestado en sus memorias de actividades y/o a las coordinadoras a las cuales pertenecen. 94 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 3.- Viene dada por la longitud del camino más corto que une a ambos (Hanneman, 2001). 4.- En redes densas y pequeñas no suele haber contradicción entre los tres indicadores dado que la mayoría de las relaciones, en este caso, serán adyacentes a cada agente (Hanneman, 2001). 5.- Es decir, un agente que esté conectado con otros que, a su vez, están menos conectados se convierte en más poderoso dado que el resto es más dependiente de él. De igual manera, otro agente que se enlace con nodos ampliamente enlazados, puede tener alta centralidad pero sus conexiones son más independientes de él. www.ciriec-revistaeconomia.es d) Equivalencia estructural –se detallarán los diferentes patrones de relación que mantienen los actores dentro de la red. Aquellos que tengan patrones idénticos (equivalencia estructural) o similares (equivalencia regular) serán fácilmente sustituibles dado que desempeñan el mismo tipo de rol (Hanneman y Riddle, 2005). Para realizar este análisis, se llevará a cabo el diseño de un blockmodel, concepto que en el punto 4 definiremos en mayor profundidad. El presente trabajo tiene como objetivo el análisis de los roles de comportamiento colaborador homogéneo entre las principales organizaciones no gubernamentales con presencia relevante en territorio nacional. El motivo por el que se eligen las principales ONG españolas como población, estriba en la presunción previa –no sabemos si denominarlo tesis– de que, por razones de dimensión y escala, deberían ser estas ONG de mayor presupuesto las que podrían proporcionarnos un mayor número de procesos de colaboración/asociación establecidos, así como una mayor diversidad de formas en las que estas se materialicen, por distintas razones: ámbito geográfico de actuación, cultura estratégica, acceso a recursos, etc. Al ser un estudio de carácter general no se han establecido filtros de actividad principal ni otro tipo de diferenciación por sectores. Según lo expuesto, el cuestionario de la investigación sirvió para la elaboración de una tesis doctoral previa (Nieto Carramiñana, 2009). En una parte de ella se incluye un cuestionario típico sociométrico donde las organizaciones enumeran los procesos de colaboración en los que se encuentran inmersas6. La encuesta se dirigió a las cien mayores ONG de España, con implantación estatal, pertenecientes a cualquier sector de actividad. El hecho de que se consideren “grandes” o de “gran dimensión” se basa en criterios de tamaño de presupuestación anual, a partir del seguimiento de un ranking de elaboración propia llevado a cabo según la síntesis de tres censos: a) Informe sobre el sector de las ONGD 2007, de la Coordinadora de ONGD de España. b) Guía de la Transparencia ONG 2008, de la Fundación Lealtad. c) Base de datos de la Fundación Eroski (http://ong.consumer.es/). 95 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 6.- En el cuestionario se recogía un inventario de las colaboraciones que pudieran citar la ONG, siguiendo la tipología de La Piana (La Piana, 2001; La Piana, Hayes y O´Donoghue 2003), la cual distingue entre: intercambios ocasionales de información, reuniones periódicas, trabajos relevantes compartidos, contrato formal de servicio, alianzas estratégicas e integración corporativa. www.ciriec-revistaeconomia.es 3.- El diseño de la investigación Para llegar a la solución se ha partido, en primer lugar, de las relaciones de equivalencia estructural y regular más determinantes entre los agentes de la red, abordándolas a través del análisis de la matriz de coeficientes de correlación de Pearson, de covarianzas y distancia euclidiana. Posteriormente, se ha realizado un proceso de búsqueda tabú para refinar y perfilar los distintos roles jugados por los agentes integrados en nuestra red9. A partir de la solución aportada por la búsqueda tabú, se ha ido refinando su solución mediante ensayos de prueba y error hasta que hemos logrado la solución más ajustada y óptima (hay que tener en cuenta que no existe ninguna regla universal que podamos utilizar para determinar el mejor resultado de un blockmodel). En este camino, sabíamos que nos íbamos acercando a la solución óptima, tomando como referencia la propuesta de matrices teóricas de adyacencia de Doreian (Doreian, Batagelj, y Ferligoj, 2005), realizando permutaciones entre los agentes hasta lograr una forma de matriz que se ajustase a estos ideales propuestos por el autor10. Una vez determinados los bloques, alcanzadas las matrices de adyacencia que consideramos óptimas, disponemos a continuación en la matriz que acabamos de representar arriba, los ceros y unos correspondientes en cada celda, en función de la densidad de relaciones que existen en cada caso11. El número 1 significa que existe un número significativo de relaciones entre los agentes que intervienen en la matriz y el 0 es que el número de relaciones no se considera significativo o que no tiene la suficiente densidad de relaciones. Una vez diseñada la matriz de relaciones adyacentes, ilustramos la misma con su correspondiente sociograma. En este sentido, existen formas prototípicas de red, definidas a partir de la matriz y la forma que dibuja el sociograma (Faust y Wasserman, 1992), algunas de las cuales se representan en la siguiente figura 3: 102 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 9.- En este proceso hemos tenido en cuenta ciertas debilidades de nuestro método, sobre todo el hecho de que tiende a realizar predicciones no muy ajustadas sobre ciertos tipos de conductas que pueden considerarse homogéneas (Hanneman, 2001). 10.- La formas que el autor considera son: completa, fila-dominante, columna-dominante, regular, fila-regular, columna-regular, nula, filafuncional y columna-funcional; en función de la disposición de 0 y 1 que se obtenga en la matriz de adyacencia (Doreian y otros, 2005). 11.- Para ello dividimos el número de enlaces existentes en el cuadro (números 1 en la sociomatriz original de la búsqueda tabú) entre el número de enlaces posibles (dimensión de la matriz, sin considerar los elementos de la diagonal principal de la matriz total, dado que no se puede dar la auto-colaboración). Si el resultado es igual a uno, indicaría que todos los agentes serían estructuralmente equivalentes y cuanto más se acerca a cero, podríamos entender que menos equivalencia habría entre sus integrantes. En general, consideramos que la equivalencia es estructural si el cociente es superior a 0,75, siendo regular si se sitúa entre 0,5 y 0,75 –0,5 es la proporción de corte fijada, por debajo de la cual el sistema de relaciones se entiende poco denso– (Faust y Wasserman, 1992). Por tanto, si el cociente es superior a 0,5 lo valoramos con 1 y si es inferior con 0 (puntuación real entre paréntesis). www.ciriec-revistaeconomia.es FUENTE: Adaptado de Faust y Wasserman (1992); gráficos de Park (2008). A continuación se expone la red obtenida tras la información tratada a partir del software UCINET 6.0 (Figura 4). Y para ello, aplicando la metodología de Casanueva y Galán (2002) expuesta anteriormente, se han conseguido los parámetros de red –para los conceptos de densidad (acompañada de distancia y compactación), centralidad, aglomerados y equivalencia estructural– como se expone en la tabla 4. Los valores de la red referidos a los parámetros; densidad12 y coeficiente de compactación13 resultan intermedios. La distancia en cambio entre ellos es más elevada (entendiéndose que 1,885 será la distancia media más corta entre dos nódulos de la red). Estos valores medios, dibujan dos realidades bien distintas en nuestra red: a) Un núcleo o core bastante túpido. b) Un cinturón externo de nodos que se sitúan en distancias bastante periféricas. 103 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 12.- Indica la relación o cociente entre el número de vínculos de la red con el número total de vínculos posibles. 13.- El grado de condensación de la red, en el mismo sentido, siendo 1 el máximo posible de compactación. www.ciriec-revistaeconomia.es Figura 3. Tipos de relaciones entre bloques 5.- Resultados Esta doble realidad se refuerza con el valor de cercanía global de la red, 45,31%, relativamente menor al recoger el peso de las entidades situadas en la periferia del núcleo. Por su parte los parámetros de centralidad de grado e intermediación, ambos muy bajos, 17,08% y 16,70% respectivamente, nos dan muestra de una red donde el poder está bastante compartido entre las ONG del núcleo, con escaso valor del rol intermediador –por lo tupida, en miembros y conexiones, que resulta la red en su centro–. En cuanto a las medidas de centralidad de organizaciones concretas de la red, podemos apreciar que las ONG más activas, en cuanto a centralidad de grado y cercanía, son: Cáritas, Cruz Roja, CEAR, Manos Unidas y Ayuda en Acción. Respecto a la labor de intermediación, aparecen junto a las señaladas, otras ONG estratégicamente situadas en el sociograma, entre las que destacamos a Farmamundi, ACPP y Médicos Sin Fronteras, por destacar algunas entre los primeros puestos. 104 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es Figura 4. Red formada por la muestra FUENTE: Elaboración propia. DENSIDAD CENTRALIDAD SUBGRUPOS ROLES (SECTORES DE ACTIVIDAD) Las ONG más importantes en el ranking (Cruz Roja, Cáritas o CEAR) comparten los primeros lugares en todas las medidas de centralidad de la red. Son las que más contactos mantienen con otras integrantes de la red (centralidad de grado), las más cercanas al resto de nodos de la red (centralidad de cercanía) y las que más accesibles son al resto de entidades (centralidad de intermediación). En cambio, otras ONG destacan en aspectos concretos de alguna de las tres centralidades, es el caso de Movimiento por la Paz (MPDL) o Ayuda en Acción para la centralidad de grado, Educación sin Fronteras para el caso de la centralidad de cercanía e intermedicación, Farmamundi para el caso de esta última y la centralidad de grado (medida por el índice de poder de Bonacich), la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP) para la centralidad de intermediación y algún otro ejemplo que podríamos seguir citando y que se pueden observar en la Tabla 5. 105 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es Tabla 4. Indicadores de red global 47,51% DISTANCIA 1º Atención Empresas 2º Atención Psicológica y Domiciliaria 3º Ayuda Humanitaria, 4º Comercio Justo 5º Cooperación 6º Dependencias y Rehabilitación 7º Educación y Tiempo Libre 8º Emergencias 9º Empleo y Formación 10º Genero 11º Inmigración 12º Investigación 13º Mayores 14º Medio Ambiente 15º Menores 16º Política y Derechos Humanos 17º Sanitarias 18º Voluntariado GRADO 17,08% CERCANÍA 45,31% INTERMEDIACIÓN 16,70% a) ONG de desarrollo muy activas. b) ONG de desarrollo activas. c) ONG periféricas. 1,885 COMPACTACIÓN 0,663 FUENTE: Elaboración propia. 106 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es Tabla 5. Medidas de centralidad en la red formada por la muestra ORDEN GRADO CERCANÍA INTERMEDIACIÓN EIGENVECTOR PODER DE BONACICH FLUJO 1º Cáritas Cruz Roja Cruz Roja Cáritas MPDL Cruz Roja 2º Cruz Roja CEAR CEAR Cruz Roja Farmamundi CEAR 3º CEAR Cáritas ACPP CEAR ACPP Cáritas 4º MPDL Educación Sin Fronteras Educación Sin Fronteras MPDL LEECP ACPP 5º Ayuda En Acción Manos Unidas Cáritas Ayuda En Acción Adsis Farmamundi 6º Manos Unidas ACPP Farmamundi Educación Sin Fronteras AECC Médicos Sin Fronteras RED 17.08% 45.31% 16.70% 40.35% - 15.164% Densidad = 47,51% Distancia = 1.885 Compactación = 0,633 Media 19,953 79,163 18,581 0,116 -418,837 Des. típica 17,106 19,304 29,887 0,099 -376,473 Varianza 292,602 372,648 893,229 0,01 -141.732,141 Mínimo 1 54 0 0,001 -0 Máximo 61 126 158,995 0,352 -1.500 FUENTE: Elaboración propia. Elaboración de blockmodel y definición de papeles Una vez realizado el análisis de los aglomerados, establecido de manera apriorística según el sector de actividad de cada ONG de la muestra, procedemos al análisis de la equivalencia estructural con el objeto de determinar los roles que desempeñan las distintas entidades. De este análisis, se extraen tres tipos de roles distintos desempeñados por las ONG analizadas. La figura 4, expuesta anteriormente, muestra la red social formada por las organizaciones analizadas. En ellas, cada nodo representa una ONG y los enlaces entre ellos son relaciones o intercambios mutuos de comunicación e información. De un simple vistazo observamos ciertos aspectos que pueden llamarnos la atención: todos los nodos están más o menos conectados, pero buena parte de las organizaciones ocupan lugares periféricos en la red, mientras otras se instalan en los lugares centrales del sociograma. Se observa cómo los lugares centrales de la red están ocupados por ONG de desarrollo estricto (que son la mayor parte de las ONG de mayor dimensión en nuestro país y por lo tanto de nuestra red también). Globalmente podemos diferenciar tres grupos principales de ONG en base a los patrones de equivalencia, estructural y regular, obtenidos tras el análisis blockmodel. El último bloque, el c, se ha dividido a su vez en cuatro sub-bloques diferentes. La causa de esta subdivisión posterior al análisis blockmodel seguido, se basa en que se ha colegido la causa principal de su aislamiento del trabajo de investigación previo seguido –y que enunciamos en el punto dedicado a las conclusiones–. Como se ha explicado en el punto 4 dedicado a la metodología, se ha llegado a la formación de estos grupos o bloques tras el análisis de coeficientes de correlación de Pearson, de covarianzas y distancia euclidiana, refinado con un proceso de búsqueda tabú y ensayos finales, por prueba y error, hasta llegar a este resultado que se presenta en la tabla 6. Las celdas de color verde indican una densidad apreciable de relaciones entre los diferentes bloques (el cociente entre las relaciones establecidas y las relaciones posible es superior en todos los casos a 0,5). Las celdas de color rojo indican lo contrario (valores inferiores a 0,5 para el mismo cociente). Una vez obtenida la matriz, expuesta en la tabla 6, se representa el blockmodel gráficamente en la figura 5. Se asigna un nexo o flecha entre aquellos bloques que tienen un cociente de densidad de relaciones superior a 0,5 (celdas verdes). Se deja sin nexo o flecha a aquellos bloques que no alcanzan una densidad de relaciones entre ellos de valor 0,5 (celdas en rojo de la matriz). Tras este proceso, podemos ver que la figura 5 nos dibuja un sistema de red ajustada a la denominada centralizada, siguiendo la tipología de Faust y Wasserman (1992) que se ha expuesto anteriormente (figura 3). Este tipo de red deja el patrón estructural de relaciones en manos de las ONG activas intersectorialmente (bloque a). Puede extraerse también del modelo representado, que el bloque de estas ONG centrales es propenso a establecer contactos con ONG de desarrollo estricto y 107 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es de otros sectores aledaños (diseminadas en el grupo c). En el caso de estas últimas, sólo plantean procesos de colaboración con las ONG de desarrollo activas intersectorialmente (bloque a), siendo menos frecuente la colaboración con el otro tipo de ONG de desarrollo que integran el bloque b. Tabla 6. Matriz blockmodel de la red a) b) c.1) c.2) c.3) c.4) Bloque a (ONG activas 111111 intersectorialmente) (1) E.E. (0,99) E.E. (0,71) E.R. (0,58) E.R. (0,71) E.R. (0,75) E.R. Bloque b (ONG activas 1100 00 intrasectorialmente) (0,99) E.E. (0,94) E.E. (0,28) (0,35) (0,12) (0,12) Bloque c.1 (ONG 1 000 00 aisladas tipo 1) (0,71) E.R. (0,28) (0,34) (0,34) (0,34) (0) Bloque c.2 (ONG 1 000 00 aisladas tipo 2) (0,58) E.R. (0,35) (0,34) (0) (0) (0) Bloque c.3 (ONG 1 000 00 aisladas tipo 3) (0,71) E.R. (0,12) (0,34) (0) (0,34) (0,34) Bloque c.4 (ONG 1 000 01 aisladas tipo 4) (0,75) E.R. (0,12) (0) (0) (0,34) (1) E.E. E.E. – Equivalencia estructural (>0,75). E.R. – Equivalencia regular (entre 0,5 y 0,75). 108 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es FUENTE: Elaboración propia. De los resultados expuestos podemos dibujar el escenario de colaboración entre las principales ONG en función de los roles analizados dentro de la red obtenida: ONG activas intersectorialmente, activas intrasectorialmente, y aisladas. En este sentido, las principales conclusiones extraídas de los tres roles diferenciados son: a) ONG de desarrollo activas intersectorialmente – son organizaciones implantadas en el sector desde hace años y que han podido entablar un mayor número de relaciones desde su nacimiento. Son miembros activos en diferentes plataformas, alianzas, coordinadoras, etc. Su elemento diferenciador principal es que establecen colaboraciones tanto con ONG de su ámbito como de otros que pudiéramos considerar aledaños. Se convierten, en consecuencia, en organizaciones que tienden nuevos puentes de colaboración con otras ONG. Puentes que otras 109 LOS ROLES DE COLABORACIÓN ENTRE LAS PRINCIPALES ONG ESPAÑOLAS (pp. 87-114) CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es Figura 5. Blockmodel de la red global 6.- Conclusiones y limitaciones FUENTE: Elaboración propia. organizaciones menos generalistas pueden seguir. Integran este bloque: Fundación Adsis, Ayuda en Acción, Cáritas, CEAR, Cruz Roja, FUNDESO, Manos Unidas y MPDL. b) ONG de desarrollo activas intrasectorialmente – organizaciones igualmente implantadas y conocidas en el sector, pero que prefieren establecer, sobre todo, colaboraciones con otras ONG de su mismo ámbito. Probablemente, quizás con el tiempo, las ONG de este bloque vayan pasando paulatinamente al bloque a). Sus integrantes son: ACPP, ACSUR, Arquitectos Sin Fronteras, CESAL, Cooperación Internacional, Fundación Codespa, Entreculturas, Entrepueblos, Educación Sin Fronteras, FAD, Farmamundi, ISCOD, Ingeniería Sin Fronteras, Fundación Iuve, LEECP, Asociación Madre Coraje, Médicos Del Mundo, Médicos Sin Fronteras, Mundubat, PRODEIN, PROYDE, SETEM, Sodepaz y UNICEF. c) ONG periféricas – este rol es cumplido por cuatro tipos de organizaciones: c.1.) ONG que, siendo de gran dimensión, no comparten su misión con la del resto de integrantes, dado que no pueden definirse como de desarrollo estrictamente. Es el caso de organizaciones como Asociación Española Contra El Cancer (AECC), SEO/Birdlife, Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza (ASITES) y Amnistía Internacional, las cuales dirigen sus actividades de colaboración, mayor o menor según el caso, al ámbito concreto de su misión principalmente. En el caso de las ONG que son muy activas en sus sectores (como AECC) su rol es muy parecido, en cuanto a facilitador de puentes, al de las ONG de desarrollo del bloque a). c.2.) ONG que no adoptan una actitud favorable y activa de cara a realizar procesos de colaboración por restricciones previas de su misión o cometido principal, lo que les hace limitar su número. Dentro de esta categoría entrarían entidades tan dispares como Greenpeace, Fundación Vicente Ferrer y Fundación Remar. c.3.) ONG que no colaboran con otras de nuestra muestra y prefieren dirigir sus actividades de colaboración a terceras organizaciones más similares a ellas, nacionales de menor tamaño y/o internacionales de su ámbito de actuación. Este en el caso de YMCA, Unión Democrática De Pensionistas y Proyecto Hombre. c.4.) ONG de desarrollo que se encuentran aisladas del resto debido a que están, o han estado, inmersas en algún proceso judicial. Este es el caso de dos organizaciones en concreto, Anesvad y Fundación Intervida. Una vez enumeradas las conclusiones principales de nuestro estudio, exponemos ciertas limitaciones presentadas a lo largo de su desarrollo. La primera es que la realización de un trabajo de investigación sobre una red social precisa que se tomen decisiones claras sobre los límites de la misma, lo cual, pone en una tesitura incomoda al investigador a la hora de seccionar algo que, de natural, está muy imbricado y relacionado. Además, las conclusiones que se obtienen a partir de este trabajo se limitan a la red analizada, debido a que entendemos que hemos descrito y obtenido conclusiones sobre ésta en concreto, que será más o menos importante, pero que es una bien específica y concreta, sin pretensión de generalización. 110 NIETO CARRAMIÑANA, ENRIQUE; GARCÍA DEL JUNCO, JULIO; DE REYNA ZABALLA, RAFAEL Y ROBINA RAMÍREZ, RAFAEL CIRIEC-ESPAÑA Nº 79/2013 www.ciriec-revistaeconomia.es Igualmente, la inexistencia de una base de datos única donde poder obtener nuestro censo de ONG, puede suponer un problema a la hora de tener que compatibilizar datos de distintas fuentes. También, la muestra puede verse que está muy concentrada en torno a ONG de desarrollo, quedando infra-representados otros ámbitos de actividad de este tipo de entidades. De todas formas, al tratarse de las principales entidades de este carácter de nuestro país, la mayoría de ellas son los suficientemente generales –en el sentido de que intervienen en sectores muy diversos– como para poder ser catalogadas en uno concreto exclusivamente. Por último, se considera importante para futuros trabajos de investigación la necesidad de desarrollar aspectos concretos sobre distintos tipos de colaboración en red, así como las ventajas e inconvenientes principales que estas pueden aportar a las ONG intervinientes. ACEVEDO, M. (2009): “Networked Cooperation in the Network Society”, Journal of Information Communication Technologies and Human Development, 1:1, 1-21. AGRANOFF, R. & McGUIRE, M. (2003): Collaborative public management, New strategies for local governments, Georgetown University Press, Washington, D.C. ALBRECHT, T. & ADELMAN, M. (1987): Communicating social support, Newbury Park, Sage Publication. ARSENAULT, J. 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