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1 EL MUSEO INFANTIL. UNA PROPUESTA DE SENSIBILIZACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL EN LA FORMACIÓN INICIAL DEL PROFESORADO THE INFANTILE MUSEUM. AN OFFER OF AWARENESS OF THE CULTURAL HERITAGE IN THE INITIAL FORMATION OF THE PROFESSORSHIP ÁVILA RUIZ, ROSA Mª Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales Universidad de Sevilla [email protected] DUARTE-PIÑA, OLGA Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales Universidad de Sevilla [email protected] RESUMEN Los museos son espacios dedicados a difundir, conservar y educar. En su amplia tipología: museos de Arte, de Historia Natural, de Historia, de Etnografía y Folclore, de las Ciencias y la Técnicas, de Artes Aplicadas y todos los que, en los últimos años, han venido creándose, vinculados a las historias locales (museo del aceite, del aguardiente, de la castaña, etc.), trasmiten el legado de generaciones anteriores a las presentes. Los museos infantiles, cuyo pionero fue el Brooklyn Children´s Museum (1899), se han diseñado para acercar a los niños a esta realidad institucional, hacerlos partícipes de sus contenidos en forma de exposiciones y que puedan aprender manipulando y desarrollando su sensibilidad. En la infancia de todo niño/a está la afición a coleccionar y en el origen de los museos está el coleccionismo (Fernández Salinas, 2005, 8). Con una dimensión docente-discente, la innovación que presentamos es una propuesta de desarrollo profesional y de conocimiento patrimonial deseable vinculado a la asignatura optativa «Didáctica del Patrimonio Cultural de Andalucía» impartida en 4º curso del Grado de Educación Infantil, y consistente en enseñar a los futuros maestros/as qué es y para qué puede servir crear un museo. En la construcción del conocimiento práctico profesional, se analiza el papel de los museos como difusores del patrimonio cultural cuando el alumnado realiza la actividad Mi patrimonio, mi museo. Palabras clave: formación inicial de maestros, patrimonio cultural, museo, construcción del conocimiento práctico profesional.
2 ABSTRACT The museums are spaces dedicated to spreading, preserving and educating. In his wide typology: museums of Art, of Natural History, of History, of Ethnography and Folklore, of the Sciences and Technologies, of Applied Arts and all the museums that, in the last years, have come being created, linked to the local histories (of the oil, of the unmatured brandy, of the chestnut, etc.), transmit the legacy of generations previous to the present ones. The infantile museums, which pioneer was the Brooklyn Children's Museum (1899), have been designed to bring the children over to this institutional reality, they are done by participants of his contents in the shape of exhibitions and that they could learn manipulating and developing his sensibility. In the infancy of every child the interest is to collecting and in the origin of the museums the collecting is it (Fernández Salinas, 2005, 8). With a dimension teacher - pupil, the innovation that we sense beforehand is an offer of professional development and of patrimonial desirable knowledge linked to the optional subject " Didactics of the Cultural Heritage of Andalusia " given in 4 º course of the Degree of Infantile Education and consistent in teaching to the main futures teachers what is and why could be necessary to create the student museum. In the construction of the practical professional knowledge, the paper of the museums is analyzed as diffusers of the cultural heritage, when the student body realizes the activity My heritage, my museum. Keywords: Teachers' initial formation, infantile education, cultural heritage, museum, construction of the practical professional knowledge. MARCO TEÓRICO. Hoy en día muchos museos cuentan con programas educativos y recursos online para trabajar en las aulas antes y después de las visitas. “Pero, ¿a qué edad es capaz un niño de darse cuenta de lo que le gusta y de lo que no? Pues muy pronto, más pronto de lo que imaginamos. La valoración estética y emocional es muy temprana.” (Pol y Asensio, 2006, 13) En este sentido, el niño o niña, desde muy temprana edad puede sentirse atraído por el patrimonio, gustarle un edificio porque es grande y bonito, un cuadro porque estén pintados otros niños, una escultura por sus volúmenes…, pero enseñar la amplia y compleja realidad patrimonial que hay alrededor de los escolares en la etapa Infantil, no es posible si no existe un tratamiento didáctico de los contenidos patrimoniales desde una perspectiva simbólico-identitaria. El patrimonio es un instrumento de identidad colectiva que subraya lo propio frente lo ajeno, de un modo no meramente excluyente, sino empático. Gran parte de lo que somos no es tanto la consecuencia de grandes acontecimientos, sino de una historia menos colectiva, de las actividades, de los trabajos, las relaciones sociales o creencias
3 de nuestra vida cotidiana, en definitiva todo lo que define nuestra herencia histórica y nuestra identidad colectiva (Ortega Morales, 2001, 508) Ligado a este concepto identitario del patrimonio, el museo infantil nace como una propuesta de sensibilización patrimonial que implica formas de comportamiento y actitudes en los individuos y en los grupos que son favorables para la relación patrimonio-sociedad. Así, sensibilizar sobre la importancia de la presencia del patrimonio cultural en la sociedad y, por ende, en la escuela, lleva consigo la adquisición de una secuencia procedimental de algunas acciones específicas como conocer-comprender-respetar-valorar-cuidad-disfrutar-transmitir; siendo la valoración la que se convierte en el eje central que organiza la acción educativa (Fontal, 2003). En consecuencia, el museo infantil parte del concepto simbólico-identitario que asumimos como marco teórico de referencia para la Educación Patrimonial en la formación inicial del profesorado, en general, y de Educación Infantil, en particular, y como primer nivel de conocimiento patrimonial, ligado al mundo de las cosas, de los vestidos preferidos, los recuerdos de un viaje, de los cuentos, de un día especial… y de todos aquellos objetos que olvidamos, perdiendo su sentido en el tiempo, pero que al retomarlos vuelven a tener la identidad que define al ser humano, en la medida de que están ligados a sus emociones (Estepa, Domínguez y Cuenca, 2001; Cuenca, 2003; Fontal, opus cit.). Es decir, hacemos del museo infantil: a) un lugar familiar (cotidiano), donde desarrollar las relaciones humanas y fomentar las actividades creativas; b) un recurso a través del cual desarrollamos un proyecto común, desde diferentes elementos identitarios; c) una aproximación a lo que significa la colección de un museo mediante el aprendizaje por descubrimiento, el aprendizaje significativo y el aprendizaje emocional; d) un lugar, donde se desarrolla la capacidad creativa en donde la exposición de los objetos personales que nos identifican crean, en definitiva, un álbum y un mapa de la memoria. Por tanto, siguiendo a Fontal (2003), construimos un proceso de sensibilización, como eje principal de la educación patrimonial, que lleva consigo: – Apertura a la ampliación de conocimientos acerca del patrimonio cultural del pasado y del presente.
4 – Disponibilidad hacia la comprensión de las claves que permita interpretar el patrimonio cultural. – Actitud de respeto hacia realidades patrimoniales propias y ajenas. – Tendencia a la protección de los elementos patrimoniales propios y al cuidado de lo ajeno. – Disfrute del Patrimonio Cultural – Reconocimiento de la importancia de transmisión del patrimonio cultural Teniendo esto en cuenta, diseñar y experimentar la puesta en práctica de un museo infantil de carácter simbólico-identitario nos llevará a un conocimiento del patrimonio cultural basado en el discurso directo, en la explicación de conceptos acerca del patrimonio, respondiendo a ideas claves como “conocerás tu patrimonio”, “lo comprenderás”, “lo respetarás”, “lo valorarás”, “lo cuidarás”, “lo transmitirás a los demás” y “serás capaz de disfrutar de él” (Domínguez, Estepa y Cuenca, 1998; Hernández, 1998). CONTEXTO DE LA INNOVACIÓN, OBJETIVOS E HIPÓTESIS. La actividad que presentamos en este trabajo, dedicado a la innovación educativa, se ha experimentado, en la asignatura «Didáctica del Patrimonio Cultural de Andalucía», optativa de 4º curso del Grado de Educación Infantil, con 130 alumnos, distribuidos en dos grupos. En particular, ha sido realizada en el segundo bloque de contenidos del programa de la asignatura organizado en tres bloques temáticos. El primero de ellos está dedicado a la definición, función y finalidades que tiene, ha tenido y debería tener el patrimonio cultural en la Educación Infantil. El segundo bloque se centra en la difusión del patrimonio cultural en la educación formal y no formal en Andalucía, analizándose el papel de los museos como difusores del patrimonio; es, en este momento de la asignatura, cuando el alumnado realiza la actividad Mi patrimonio, mi museo. El tercer bloque de contenidos gira en torno al diseño y elaboración de materiales curriculares para la enseñanza del Patrimonio Cultural de Andalucía en la etapa Infantil. En el bloque III del área de «Conocimiento del entorno», la Orden de 5 de agosto de 2008 por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la Educación Infantil en Andalucía, se dice: “Especial importancia tiene el acercamiento activo de los niños y niñas al folklore andaluz y, en general, a todas las manifestaciones propias de nuestra
5 cultura como fiestas, gastronomía, música, producciones artísticas diversas, costumbres y tradiciones, participando, en la medida de sus posibilidades, activamente de ellas.” Y más adelante: “En la realización de proyectos de trabajo y unidades de programación que tengan significado y sentido para los niños y niñas, el educador debe acercar a sus niños y niñas al conocimiento de distintos autores y autoras, artistas, etc. de distintos ámbitos artísticos y de la cultura (…) y el acercamiento a las obras más significativas (…). Las visitas a museos, espectáculos, teatros y monumentos pueden tener para muchos niños y niñas carácter episódico ya que suponen experiencias culturales que no son habituales en su vida cotidiana.” (BOJA nº 169: 36 y 37) Teniendo en cuenta lo que la legislación educativa determina, para la enseñanza y el aprendizaje del patrimonio cultural en la educación Infantil, hemos pretendido que, los maestros en formación, definan qué es el conocimiento escolar-patrimonial deseable, a partir de sus concepciones previas sobre el patrimonio y, así, conducirlo progresivamente desde un patrimonio caracterizado, en su mayoría, por una perspectiva histórico-artística, conceptualizada por su monumentalidad o historicidad, a una perspectiva integradora de carácter simbólico-identitario que incorpora una dimensión socializadora del patrimonio. En el desarrollo de esta hipótesis de progresión, han incidido una serie de actividades prácticas realizadas en las sesiones de clase: la clasificación de los tipos de patrimonio mediante el acercamiento a los entornos patrimoniales del alumnado, sus pueblos, barrios o ciudades; el análisis de la Orden andaluza de 5 de agosto para comprobar la importancia, definición e integración del patrimonio cultural en las tres áreas de educación Infantil y la lectura de una serie de artículos sobre cómo se difunde el patrimonio en la educación formal y no formal. Los objetivos de las actividades formativas realizadas en cada bloque temático, tratan de establecer una gradación en la construcción del conocimiento práctico profesional y conocimiento patrimonial deseable y son: - Realizar una hipótesis de progresión que facilite futuras estrategias formativas para la educación patrimonial, en la formación inicial del profesorado de E. Infantil. - Analizar los obstáculos y dificultades que tiene los futuros/as maestros/as de E. Infantil para alcanzar concepciones más complejas referentes a la didáctica del patrimonio.
6 - Construir un modelo didáctico profesional deseable vinculado a un modelo alternativo de tipo constructivista para la enseñanza y el aprendizaje de la educación patrimonial en la etapa Infantil. Interrelacionados con los objetivos están las siguientes hipótesis: Las perspectivas iniciales del alumnado en formación a maestro de Infantil presentan, en su mayoría, planteamientos simplificadores y acríticos, en correspondencia con los modelos didácticos tradicionales (enseñanza transmisiva, donde el papel del alumnado es el de mero receptor de las informaciones seleccionadas desde una visión histórico-artística, con una finalidad de la enseñanza de carácter cultural). El proceso de construcción del conocimiento patrimonial de los estudiantes a maestro se encamina hacia otros modelos didácticos más coherentes, de carácter constructivista e investigativo (donde sea la visión simbólico-identitaria del patrimonio, la metodología investigativa e integradora de los contenidos y la finalidad educativa, activa y participativa del alumnado y el profesorado). El alumnado en formación presentará dificultades y obstáculos epistemológicos y metodológicos en el proceso de construcción de conocimientos patrimoniales, que intentarán superar, con las distintas actividades que se diseñan y experimentan a lo largo de la asignatura, entre las que cabe señalar la actividad dedicada al museo infantil. DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD MUSEO DE INFANTIL. En función del marco teórico planteado, la actividad objeto de este trabajo fue la creación de un museo infantil, como propuesta de sensibilización patrimonial para los maestros en formación del Grado de Educación Infantil. La actividad diseñada combinaba tres dimensiones formativas: conocer el museo como institución encargada de la difusión y conservación del patrimonio, comprender la importancia de la conservación del patrimonio a través de los objetos personales de su infancia y realizar una actividad trasladable, en un futuro, a un aula de Educación Infantil. El diseño y experimentación del museo infantil se hizo en distintas fases: La primera fase de diseño se centró en definir el concepto de museo y su tipología, las funciones que desempeña dicha institución, caracterizando sus ámbitos de gestión, así como las profesiones y oficios que hacen posible la labor de difusión y conservación
7 del patrimonio expuesto en un museo. En este sentido, la finalidad didáctica fue enseñar a ver y comprender el museo como una realidad compleja, educativa, vivificadora y sostenedora de nuestro legado cultural. Abundando en los contenidos, fue invitado para contar su experiencia el profesor Pablo Álvarez Domínguez, autor de un artículo titulado “La creación del museo del bebé” que el alumnado ya había leído y trabajado previamente. Esto supuso el punto de partida para empezar a imaginar una posible sala de un museo, contando con los objetos que de su infancia habían conservado y podían traer a la facultad para exponerlos; ello en relación con la hipótesis de progresión en la construcción del conocimiento profesional y patrimonial deseable, consistente en avanzar en el aprendizaje sobre la difusión, conservación y socialización del patrimonio cultural simbólico-identitario, a través del montaje de un museo infantil, siguiendo la idea de que “el sentido de pertenencia tiene mucho que ver con la idea de patrimonio. No cabe duda de que también es patrimonio”, tal y como señala Huerta (2012, 37). En la secuencia procedimental conocer-comprender-respetar-valorar-cuidardisfrutar-transmitir, considerados, desde una perspectiva integradora del conocimiento, también como contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, en la sesión se trabajaron los siguientes contenidos patrimoniales referentes al conocimiento y la comprensión: a) contenidos conceptuales generales, referidos al patrimonio cultural, como identidad, propiedad, contexto, transmisión, caracterización, herencia, legado, bienes materiales, bienes inmateriales; contenidos específicos, referidos a cultura y ámbitos de cultura: tipos de bienes, valores e ideas patrimoniales; b) contenidos procedimentales como: observar , buscando, descubriendo y diferenciando, sintiendo a través de las emociones; clasificar, estableciendo un orden en función de los diferentes criterios; analizar, asociando con otros conceptos, buscando información sobre los objetos cotidianos que iban a exponer: c) contenidos actitudinales: receptividad ante lo nuevo, deseo de conocimiento, respeto ante la diferencia de opciones en la construcción y disposición de las futuras salas del museo. En la segunda fase del diseño, se amplió el contenido procedimental anterior, trabajando los contenidos sobre el respeto y la valoración: a) conceptuales: el valor de los bienes materiales e inmateriales que se iban a exponer, los tipos de valor: de uso, material, simbólico-identitario, histórico y emotivo; b) procedimentales: definir y
8 calificar diferentes elementos patrimoniales buscando sus valores específicos y evitando la comparación, construir un criterio de valoración propio desde una perspectiva positiva que se aleje de la descalificación; c) actitudinales: apertura, flexibilidad, respeto por las opiniones ajenas, saber escuchar a los otros… Teniendo en cuenta estos dos principios, los miembros de cada grupo de trabajo clasificaron, inventariaron y documentaron aquellos objetos que iban a ser expuestos en cada una de las salas acordadas: la sala de los juegos y juguetes, la sala de los cuentos, la sala de los dibujos y retratos, la sala de los objetos cotidianos, la sala de los objetos escolares, la sala de los recuerdos, la de las películas y la sala de los vestidos. El ejercicio previo al montaje de las salas del museo llevó consigo aprendizajes complementarios al realizar las cartelas de información que caracterizaban cada uno de los objetos presentados (nombre del objeto, año, composición y lugar del que provenía), elaborar los paneles que comunicaban el contenido de cada sala y diseñar las entradas al museo, los dípticos de la exposición y la ambientación de cada una de las salas. Hubo, además, un proceso de toma de decisiones sobre quiénes desempeñarían el rol de director/a del museo, restaurador/a y conservador/a, responsable del gabinete pedagógico, recepcionista, guías del museo, vigilantes o servicio de limpieza. La tercera fase de creación del Museo Infantil fue en dos seminarios de la facultad (4.5 y 4.6) habida cuenta que eran cuatro grupos-clase en dos turnos de tarde. Se trabajaron los procedimientos referentes al cuidado, disfrute y transmisión del patrimonio, de la siguiente manera: a) contenidos conceptuales relativos a la conservación, la rehabilitación, interpretación, investigación, comunicación, educación, difusión, gestión, placer, disfrute, transmisión, regalo, donación, difusión, interpretación; b) procedimentales: recuperar un elemento patrimonial que se creía perdido, desarrollar la capacidad para disfrutar de los objetos, de las ideas, de las costumbres, aprender a comunicar, a dar a conocer elementos patrimoniales mediante diferentes medios de comunicación; c) actitudinales: respeto, deseo de conservación, apropiación simbólica, disfrute, emotividad, motivación, etc… El alumnado hizo acopio de muñecos, vestidos, películas, discos y cassettes, chupetes, baberos, biberones, bañeritas…, que habían sido sacados de arcones, cajones, altillos; objetos que fueron organizando y presentando junto a las cartelas y los paneles en cada una de las mesas destinadas a cada sala. La primera media hora de la sesión
9 práctica se dedicó al montaje del museo de infantil, durante una hora estuvo abierto a los “visitantes” para que los compañeros del otro grupo-clase pudieran visitar cada sala. Para ello, quien cumplía el rol de director dio por inaugurada la exposición, quien se encargaba de la venta de ticket fue expendiendo cada uno de ellos a los visitantes, las coordinadoras de los grupos de trabajo fueron las encargadas de hacer las veces de guías del museo y explicar sus salas. Media hora antes del fin de la clase, los vigilantes de seguridad informaron del cierre del museo, cada grupo de trabajo recogió su sala y el servicio de limpieza estuvo encargado de supervisar el estado del seminario, que había servido de museo, antes del cierre de la exposición. La cuarta fase de recapitulación fue la sesión realizada con el grupo clase, en la que se recogieron las primeras impresiones de los estudiantes a maestro, después de vivir el Museo Infantil. Impresiones de las que transcribimos algunos de los fragmentos en sus «Diario de clase»: –“…Y nos pasamos todo el fin de semana buscando en todos los roperos, sacando cajas que mi madre tenía guardadas y, al final, tenía una colección de recuerdos (…). Es una actividad que permite volver a nuestro pasado para entenderlo mejor y volver a recordarlo. También tenemos que ver que hay muchos elementos patrimoniales alrededor de nosotras que no le damos importancia, al igual que, al principio, no entendimos que nuestros recuerdos de la infancia formaran parte de nuestro patrimonio. Una actividad que se puede hacer, y que está ahora muy presente en las aulas de Infantil, es la “caja de los recuerdos”. Consistiría en meter todos los objetos de una persona en una caja, y esos recuerdos nos tienen que contar la historia de su vida.” (E. V. O.) – “… me ha parecido una magnífica actividad para desarrollar no sólo en un aula de Infantil, sino que me ha servido para ver la creación de un museo, observar los diferentes medios y recursos atractivos que han utilizado los compañeros/as para crear su sala (…). La actividad que propondría para trabajar en Infantil se denominaría “Mis objetos queridos”. La actividad consiste en que cada niño/a debe traer a clase objetos importantes para ellos o muy queridos (dos o tres como máximo), para presentárselos a sus compañeros/as y explicarles por qué los quieren tanto. Luego quedaría expuestos un tiempo en el aula.” (C. S. C.)