¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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¿T adición o eno ación?: Un es udio a a és del can e lamenco
de An onio Chacón y En ique Mo en e
MARÍA JESÚS GARCÍA SÁNCHEZ
Conse a o io Supe io de Música de Có doba
maesu01@ho mail.com
Resumen
La in es igación que hemos ealizado a a de da espues a a la cues ión de si exis e adición o
eno ación en la e olución del can e lamenco. Pa a ello nos se imos de la ealización de ansc ipciones y
análisis compa ados de una selección de can es de An onio Chacón y los mismos de En ique Mo en e. Medio
siglo ap oximadamen e sepa an las g abaciones de uno y o o, lo su icien e pa a es udia las pe manencias y
los cambios que puedan exis i en los pa áme os que iden i ican el Can e lamenco.
Abs ac
The esea ch we ha e done is o answe he ques ion o whe he he e is adi ion o eno a ion in he
e olu ion o Flamenco. To suppo ou esea ch we used ansc ip s and compa a i e analysis o a selec ion
o Flamenco songs by An onio Chacón and En ique Mo en e. App oxima ely hal a cen u y sepa a e he
eco dings o bo h musicians, which is a la ge enough gap o ime o s udy he pe manence and changes ha
may exis in he pa ame e s ha iden i y Flamenco.
1. In oducción
¿T adición o eno ación?: Un es udio a a és del can e lamenco de An onio Chacón y En ique Mo en e, se
undamen a á en la ealización de ansc ipciones y análisis compa ados pa a la ob ención de
unas conclusiones con espec o al ema.
El acceso a ansc ipciones de can e lamenco es muy limi ado, dada la ci cuns ancia de que
hay poco ma e ial al espec o. Disponemos de manuales y a ículos que hablan de dis in os
mé odos de ansc ipción musical y que u ilizamos como e e encia pa a es ablece nues o
p opio mé odo.
El ema de la ansc ipción lamenca ha e olucionado mucho en el caso de la Gui a a
Flamenca, no podemos deci lo mismo en el caso del can e, hay ausencia de ma e ial y de
ansc ip o es. Imaginamos que se á cues ión de iempo pa a que la ansc ipción musical del
can e lamenco e olucione y se con igu e, y así pode es udia , analiza y saca conclusiones
sob e los can es a a és de la pa i u a. Y es e es el sen ido que le damos a la ansc ipción,
u iliza la como una he amien a de abajo pa a pode lle a a cabo un análisis sob e ma e ial
g á ico, además de audi i o, y odo a a o de saca conclusiones musicales que de inan el can e
lamenco en é minos musicales. Pod emos de ini ca ac e ís icamen e un es ilo lamenco,
encon a las di e encias es ilís icas que puedan apo a a los can es los dis in os in é p e es,
g acias a la libe ad de in e p e ación que nos o ece el lamenco y que no se da en o os géne os
musicales, así como descub i si exis e una adición, eno ación o ein e p e ación en el can e a
lo la go del iempo.
El in e és de es a in es igación adica po un lado, en comp oba de qué mane a se man iene
el can e adicional y po o o lado, en conoce pa e del epe o io clásico del can e.
Pa a aco a nues o abajo decidimos dos cues iones: la p ime a, selecciona a dos can ao es
que in e p e a an el mismo epe o io pa a pode compa a y saca conclusiones, pa a es o quién
mejo que Don An onio Chacón, econocida igu a del can e lamenco y además c eado de
es ilos, y Mo en e po habe sido una de las igu as más ep esen a i as del can e lamenco
ac ual, dándose además la ci cuns ancia de que enía un disco i ulado Homenaje a Don An onio
Chacón, en el que ec eaba sus can es. En e las g abaciones de ambos can ao es anscu e más
de medio siglo, po lo que ambién me ece á comen a io la e olución es ilís ica de los can es
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seleccionados. La segunda decisión ha sido elegi los can es lib es
97
del epe o io pa a compa a ,
po la sencilla azón de que son los can es que Chacón con igu ó y legó al Flamenco.
Es e abajo puede se sólo el pun o de pa ida pa a u u as in es igaciones, pues el epe o io
seleccionado ha sido in e p e ado po cien os de can ao es y can ao as, con lo cual las
posibilidades de análisis compa ados pod ían se múl iples.
1.1 Es ado de la cues ión
Podemos plan ea nos el es ado de la cues ión desde a ias pe spec i as: po un lado, encon a
los es udios an e io es que se cues ionen la e olución y la adición en el lamenco; po o o,
comp oba el ma e ial del que disponemos p e io a nues o abajo en lo e e en e a las
ansc ipciones y análisis de can e lamenco.
En lo e e en e al p ime pun o del es ado de la cues ión, pod íamos pa i comen ando la
dico omía exis en e en el Can e lamenco: la adición y la inno ación.
El lamenco es una música que nace en el siglo XIX po la c is alización de sedimen os
musicales exis en es en el su de España. Pe o el Flamenco no es sólo una música, ambién es
una cul u a, un i ual, una o ma de se ..., que ha ido ans o mándose y modi icándose según
impe aban los iempos, los cambios polí icos, sociales, las nue as endencias musicales...
¿Podemos habla de que exis a una adición en el lamenco? Es e géne o no nació como una
adición, la adición no exis e de mane a espon ánea, la adición se cons uye a a és de la
epe ición, la ein e p e ación y las a ian es.
El lamenco nació en los albo es del Roman icismo, muchos cambios polí icos y sociales a
p incipios del siglo XIX a o ecie on que la sociedad busca a dis acciones que la e adie a de la
ealidad. Los ea os e an luga es de eunión de g upos sociales de dis in as clases y donde se
encon aban po an o espec áculos di e sos, de ahí los Espec áculos de Va iedades.
En es os escena ios de espec áculos de a iedades ge minó el lamenco hacia mi ad del siglo
XIX. Empezó así a nace un géne o nue o, mezcla de lo popula y lo mode no, sono idades
amilia es pe o con oques exó icos, ápidamen e hab á pe sonas que cap en las posibilidades
come ciales que iene es a nue a música, y de ahí que empiecen a apa ece nue os es ilos y
luga es donde come cializa los. Así, sumándose a la moda de los “Ca és” del es o de Eu opa,
pe sonas como Sil e io F ancone i, can ao y emp esa io, en la década de 1980 mon a an los
p ime os ca és can an es. Apa ecen p ime o en Se illa, Cádiz y Málaga, y pos e io men e se
ex ienden a g andes ciudades españolas como Mad id o Ba celona.
Los ca és can an es e an luga es donde se o ecían ac uaciones de can e lamenco, en e o as.
Luga es donde se ap endía, ansmi ía y aguaba el lamenco. Luga es donde a is as y
a icionados “in en aban una adición”, con igu aban es ilos, i uales y se iniciaban en la
p o esionalización. Luga es donde se con igu ó un nue o a e, el A e Flamenco. Es a e apa se á
econocida pues como la Edad de O o del Flamenco o la e apa de los Ca és Can an es. Los
Ca és Can an es en a on en decadencia du an e la segunda década del siglo XX, y el escena io
del lamenco cambió de luga . La Ópe a Flamenca se á una nue a e apa pa a el géne o, como ya
hemos dicho se cambia de escena io, po mo i os económicos y polí icos p incipalmen e, pe o
los a is as se án los mismos que iun a on en los Ca és y los es ilos que se in e p e an son los
que queda on canonizados como los Can es “Clásicos” del lamenco.
La polí ica de la España de la p ime a mi ad del siglo XX, que después se llama ía la “España
de pande e a”, come cializa ía el lamenco a a és del cine olkló ico y una p oducción
discog á ica de consumo ácil, lo que dio luga a la es anda ización del lamenco, la usión con la
copla y el cuplé y la ma ginación de las o mas “ adicionales” de can e.
La nue a es é ica del lamenco cambia á con el mo imien o Mai en is a
98
que en la década de
97
En es e caso pa icula , los es ilos a abaja son las Malagueñas, G anaína y Media G anaína, la Ca agene a y la
Mine a.
98
Mo imien o emp endido po An onio Mai ena y Rica do Molina, en e o os, culminado con la ob a Mundo y
o mas del can e lamenco y seguido y apoyado po una g an can idad de a icionados y p o esionales de es e a e.
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1950, p e ende ein en a el can e desde una posición “neo adicionalis a”. Después de la
“esencia pu a” del Flamenco “con aminado” po el ope ismo de la p ime a mi ad del XX, el
Mai enismo ecupe a el “ lamenco clásico” como una mani es ación a aigada y anclada en la
conciencia nacional y de clase. Como eacción des iada de es a endencia hacia lo jondo, lo
gi ano, lo pu o y lo he mé ico del mo imien o p omo ido po Mai ena, su ge el “nue o
lamenco” como un p oduc o pos mode no de la sociedad ac ual, que p e ende hace ex ensi o
ese ca ác e pos mode no del lamenco en gene al desde sus o ígenes.
Apa ece el lamenco pos mode no, en endido como una mani es ación a ís ica que esponde
a la nue a sociedad global, es e lamenco se si e de alo es cul u ales p emode nos y
adicionales pa a usiona los con o os elemen os y endencias pos mode nas, con ines
globalizado es, me can ilis as e indus iales. Nace así el nue o lamenco, un géne o que usiona
con odo ipo de endencias musicales, el ock, la salsa, el jazz, la música á abe, el unky, la
música gypsy...
Y aquí es donde nos encon amos ac ualmen e, enemos nue o lamenco y lamenco
adicional, conside ándose es e úl imo como el es ablecido en la Edad de O o del lamenco.
Po an o, el lamenco adicional es aquel que ha quedado canonizado con unos es ilos y
o mas de e minadas, asociado a unas es o as mé icas es anda izadas, unas a monías, unas
melodías de inidas, a ibuido a unos c eado es y a unas ag upaciones ins umen ales, en e o as
ca ac e ís icas. La eno ación del lamenco adicional po an o es posible a a és de di e en es
usiones, mezclas, inco po ación de nue as ins umen aciones, modi icaciones de pa áme os,
expe imen os ímb icos y a mónicos, inco po ación de di e en es es uc u as mé icas esul ando
de es os expe imen os lo que podemos de ini como el “nue o lamenco”.
Apoyando es as hipó esis encon amos un in e esan e es udio en Be langa
99
, una sín esis de la
e olución del géne o lamenco, un es udio po e apas del mismo y una di isión del lamenco
muy de inida: “ lamenco clásico” y “nue o lamenco”. Además, se p esen a una e lexión sob e
la impo ancia de la eno ación de la adición pa a e i a un “géne o de museo”.
También S eing ess
100
nos expone una his o ia del lamenco desde una pe spec i a e olu i a
en cuan o a su composición y a la in luencia sociológica y pos mode na. De nue o encon amos
la oposición “ lamenco adicional” u “o odoxo” y “ lamenco- usión” o “nue o lamenco”. Son
dis in os los concep os que in oduce pa a nomb a posibles modos de ans o mación de la
música: collage, pas iche, usión, hib idación ...
Con espec o al segundo pun o, ansc ipciones y análisis de can e lamenco, el p ime
ace camien o pa a localiza in o mación ue el Cen o de Documen ación de Flamenco de Je ez
desde el e ano del 2007. Pos e io men e hemos consul ado los ondos de la Biblio eca
P o incial de Có doba, la Biblio eca de la Uni e sidad de Có doba y de la Biblio eca del
Conse a o io Supe io de Música de Có doba, eniendo poco éxi o pa a encon a
documen ación sob e la ansc ipción del can e lamenco.
Nos hemos se ido pues de ma e ial bibliog á ico
101
e in o mación exis en e en la Red con
e e encia a la ansc ipción. En los di e sos es udios que hemos u ilizado como uen es, se
p oponen dis in os mé odos de ansc ipción lamencológica, desde la ansc ipción pic og á ica
de Donnie
102
has a la ansc ipción más ní ida de Hu ado
103
; además de encon a un análisis
especí ico de una alse a de Soleá en la p opues a de Ce a
104
.
99
BERLANGA, M. Á., “T adición y eno ación: Re lexiones en o no al an iguo y nue o Flamenco”, en
T ansSIbE ia. Re is a T anscul u al de Música, 1997.
100
STEINGRESS, Ge ha d, “La hib idación anscul u al como cla e de la o mación del Nue o Flamenco
(aspec os his ó ico-sociológicos, analí icos y compa a i os)”, en T ansSIbE ia. Re is a T anscul u al de Música, 2004.
101
Consul a la bibliog a ía.
102
DONNIER, Ph., “Flamenco: elemen os pa a la ansc ipción del can e y de la gui a a”, en Ac as del III
Cong eso de la Sociedad Ibé ica de E nomusicología, Benicassim (1997), Sociedad Ibé ica de E nomusicología, pp. 103-120,
1998.
103
HURTADO TORRES, A. y D., El A e de la esc i u a musical lamenca Se illa, X Bienal de A e Flamenco, 1998.
104
CERA, M., “T as la huella del duende lamenco a a és del análisis”, en Musicalia, Re is a Musical del
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
122
Se encuen a una necesidad impe iosa de e ansc i o nues o ico epe o io lamenco. En
las dos úl imas décadas, su ge una nue a mane a de ecupe a y e alo iza es e epe o io, a
a és de una ansc ipción más ce cana a lo eal, que in en e e leja los ma ices más su iles del
lamenco, y a a és de un análisis que es udie el epe o io lamenco desde un pun o de is a
mucho más cien í ico y p agmá ico que en épocas pasadas de la Flamencología, y que ije así la
huella de aquello que ue siemp e del e i o io o al.
Es e abajo de in es igación con ibuye al nue o camino que oma una de las nue as
co ien es de in es igación lamencológica, como ya C is ina C uces
105
solici aba, y así añadi o o
eslabón en es a cadena de in es igación, en lo e e en e a ansc ipciones de can e de un
epe o io de e minado y a un modelo p ác ico de análisis, pa a ob ene los de alles que pueden
de ini a un can e.
Ce a
106
p opone un esquema de análisis o mal y a mónico de allado de la alse a de Soleá,
donde ambién esal a los aspec os melódicos ascenden es, descenden es y oscilan es, además de
la cadencia lamenca que encon amos en la alse a. También, explica dicho esquema incidiendo
en los pa áme os a mónicos, melódicos, aseológicos, í micos y ímb icos.
En El A e de la esc i u a musical lamenca
107
, los he manos Hu ado o ecen además de una b e e
his o ia de los can es, una me odología de ansc ipción lamencológica. Apa ece la ansc ipción
de una Malagueña de Chacón, que cons i ui á la base sob e la que se elabo a á el p esen e abajo
de in es igación. En es as ansc ipciones se e lejan los aspec os melódicos, de imp o isación,
a mónicos y o namen ales que encon amos en las Malagueñas.
El sis ema de ansc ipción p opues o po los he manos Hu ado
108
, esul a de g an u ilidad, ya
que sien a los cimien os de una ansc ipción cla a, e icaz y ac ual, que se halla muy ce ca del
can e o iginal. Se p oponen a ios ipos de ansc ipciones, en e ellas la esencial, especí ica y
es ánda . En el p esen e abajo se ha elegido un ipo de ansc ipción ce cano a la ansc ipción
especí ica. Consis e en ansc ibi las melodías con i mo ap oximado (se u ilizan cabezas de
no as de dis in os amaños o en blanco pa a indica dis in as du aciones. La no a neg a indica el
alo medio, el alo mayo es la blanca y las no as pequeñas ienen un alo más b e e. Además
apa ecen episemas pa a p olonga el alo de la no a que lo lle a). Se especi ican los de alles de la
ansc ipción y se p opone un modelo de análisis.
Como pa adigma de la compa ación en e los can es hemos elegido el es udio de To es
109
, en
el que se ci an los posos de Donnie
110
pa a la ealización de un análisis del Fandango de Lucena,
y su elación con o os can es como la Mine a y la Ca agene a de Chacón, o la Mu ciana del
Cojo de Málaga. En el abajo de To es se mencionan los comen a ios sob e el andango de
Edua do Ocón y de Hipóli o Rossy
111
.
1.2 Hipó esis y obje i os
La hipó esis plan eada es la exis encia de un epe o io adicional de Can e lamenco que
Conse a o io Supe io de Música de Có doba “Ra ael O ozco”, Có doba, nº 5, pp.159-174.
105
CRUCES ROLDÁN, C., “Una p ime a ap oximación a las me odologías de es udio del lamenco.
Pe spec i as, necesidades y líneas de abajo”, en Pa imonio musical. A ículos de pa imonio e nológico musical, G anada,
Jun a de Andalucía. Conseje ía de Cul u a, pp. 63-84, 2002.
106
CERA, M., “T as la huella del duende lamenco a a és del análisis”, en Musicalia, Re is a Musical del
Conse a o io Supe io de Música de Có doba “Ra ael O ozco”, Có doba, nº 5, pp. 159-174.
107
HURTADO TORRES, A. y D., El A e de la esc i u a musical lamenca, ci ., p. 98.
108
HURTADO TORRES, A. y D., “Nue os ho izon es en la ansc ipción musical del lamenco”, en Música o al
del Su , Se illa, Jun a de Andalucía, Conseje ía de Cul u a, Cen o de Documen ación Musical de Andalucía, pp. 251-
268, 2005.
109
TORRES, N., “Esc i u a musical de la gui a a lamenca: his o ia, e olución y p oblemas”, en Música o al del
Su , Jun a de Andalucía, Conseje ía de Cul u a, Cen o de Documen ación Musical de Andalucía, pp. 269-310, 2005.
110
DONNIER, Ph., El Duende iene que se ma emá ico, Có doba, Vi gilio Má quez, 1987; e id., “Flamenco:
elemen os pa a la ansc ipción del can e y de la gui a a”, ci .
111
ROSSY, H., Teo ía del Can e Jondo, Ba celona, C edsa, 1966.
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
123
puede se mode nizado o eno ado a a és de la modi icación de algunos pa áme os
musicales.
Po an o, los obje i os que p e endo alcanza se ían:
Es ablece los pa áme os que deben pe manece es ables y los que pueden a ia , pa a
conside a que un can e es adicional.
Conoce la e olución que el can e ha podido expe imen a en un un pe iodo de medio
siglo (en e Chacón, p ime as décadas del siglo XX, y Mo en e, años 60 del mismo siglo).
Encon a modelos de can e in oducidos po g andes igu as que han sido ec eados a lo
la go de oda la his o ia del lamenco.
Demos a que el can e lamenco, a pesa de su adicional ansmisión o al, se puede
ansc ibi y lee a a és de pa i u a.
Consegui que la pa i u a sea un ecu so pa a el es udio y análisis del can e lamenco.
Expone una no ación musical adecuada pa a e leja el can e lamenco.
Ex ae ca ac e ís icas de ini o ias de dis in os can es a a és de los análisis compa ados.
Da a conoce algunas es uc u as melódicas básicas de can es, pa a que cualquie
pe sona iniciada en la música pueda lee , en ona , iden i ica o analiza .
1.3 Me odología de abajo. Desc ipción
Pa a la ealización de es e abajo, hemos empleado una me odología cuali a i a undamen ada
en el “mé odo e nomusicológico”, ya que es un mé odo de ace camien o hacia el es udio de odo
ipo de músicas y en especial del can e lamenco. Pa a ello, nos hemos basado en el acopio de
in o mación, en el abajo de campo, en la e isión bibliog á ica y demás uen es, con el in de
encon a la máxima in o mación pa a pode culmina con éxi o nues a in es igación.
En lo que espec a a la pa e musical, después de ealiza las ansc ipciones de los can es
hemos u ilizado el mé odo de musicología compa ada, ealizando análisis compa a i os de los
can es seleccionados.
Después de es udia dis in os ipos de ansc ipción, llegamos a la conclusión de hace una
ansc ipción de melodía sin i mo de inido, eso sí, con alo es ap oximados y segui el
p ocedimien o de ansc ipción que es udié du an e es cu sos consecu i os en la asigna u a del
cu ículo del Tí ulo Supe io de Música de la Especialidad de Flamencología: T ansc ipción y
Análisis del Flamenco. Hemos decidido segui el mé odo que nos enseña on nues os p o eso es,
odos ellos, econocidos sabedo es de la eo ía, ansc ipción y análisis del lamenco, los
he manos An onio y Da id Hu ado, Lola Fe nández y Cla a Can ado .
De e minamos hace una selección de can es pa a abaja sob e ellos, y el c i e io ue es udia
los can es lib es del epe o io de Chacón, po se los que es a igu a emblemá ica del can e
consolidó.
Po la pa e de la selección de los can es de Mo en e ue ácil encon a el ma e ial, ya que
odo él es aba con enido en el disco Homenaje a Don An onio Chacón con el gui a is a Pepe
Habichuela, de 1977 publicado po HISPAVOX. A con inuación la selección de los can es del
disco de Mo en e:
En un hospi al la i, Malagueña g ande de Chacón.
Rosa si no e cogí, G anaína de Chacón.
De aquella campana is e, Malagueña de Chacón.
A qué an o me consien es, Malagueña de la T ini (Ve sión de Chacón).
La que i e en la Ca e a, Media G anaína de Chacón.
Del con en o las campanas, Malagueña de Chacón.
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
124
Soy del eino de Alme ía, Mine as de Chacón.
Los ai es son desab ios, Ca agene a de Chacón.
Con espec o a los can es de Chacón, ha sido más di ícil encon a las g abaciones pues o que
no hay una an ología con odos los can es del maes o po el momen o. Las g abaciones es án
dis ibuidas en los dis in os discos compac os que elacionamos: An onio Chacón. Álbum de O o
(1909) con la gui a a de Juan Gandulla Habichuela, Don An onio Chacón. 1813-1927: la cumb e de
un maes o con la gui a a de Ramón Mon oya del sello discog á ico SONIFOLK y G abaciones
discos piza a. 1913 - 1930. An onio Chacón, ambién con la gui a a de Ramón Mon oya. Aho a
bien, nos basamos en la clasi icación discog á ica que ealizó Blas Vega
112
pa a asigna el año de
g abación y el gui a is a que acompaña en cada g abación.
T as la exposición del ma e ial de análisis ca alogado g acias a la labo de José Blas Vega, y
después de ela a cómo se ha lle ado a cabo la ecolección de ma e ial y da os, elabo amos las
ansc ipciones con el mé odo ya explicado, aliéndonos del piano y de un p og ama in o má ico
que en ocasiones hemos u ilizado pa a alen iza las g abaciones y así, pode cap a los melismas
de la oz de alladamen e. Es e p og ama al que nos e e imos se llama Sound Fo ge, y además de
ealiza la unción que acabamos de explica , e pe mi e selecciona segmen os pa a escucha los
aisladamen e y pode agiliza el abajo.
P esen amos una leyenda de la simbología u ilizada en las ansc ipciones pa a la comp ensión
del lec o
113
.
Po úl imo, y pa a inaliza con es e epíg a e se p esen a la icha de análisis p opues a con la
explicación de cada uno de sus pa áme os, a a és del es udio de allado y compa ado de es a
icha pod emos llega a unas conclusiones en cada can e es udiado.
2. ¿T adición o eno ación?: Un es udio a a és del can e lamenco de An onio
Chacón y En ique Mo en e
2.1 Análisis de los can es y conclusiones indi iduales
A con inuación se desa olla el úl imo pun o del análisis del p ime can e En un hospi al la i,
Malagueña g ande de Chacón, como ejemplo de las conclusiones y es udio compa a i o que se
ha lle ado a cabo con cada uno de los can es seleccionados. La ansc ipción y icha de análisis
de es e ejemplo se encuen a en el Apéndice.
CONCLUSIONES Y ESTUDIO COMPARATIVO ENTRE AMBOS ANÁLISIS
DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS PRINCIPALES TRAS EL ANÁLISIS DE LAS
DOS INTERPRETACIONES:
La p ime a di e encia que encon amos es espec o al ono de la in e p e ación; la e sión de
Mo en e es á en Mi M y la de Chacón en Mi b M, es deci , a medio ono.
O a de las di e encias más ele an es es la o ma del can e. Podemos ap ecia que la
in e p e ación de Mo en e inco po a ayeos y la de Chacón no, pe o nos gus a ía añadi que el
ayeo que in oduce Mo en e es muy simila al que in oduce Chacón en la Malagueña A qué an o
me consien es, y que en ese caso es Mo en e el que no in oduce ayeos, po lo que pod íamos
deduci que los ayeos en las Malagueñas son in e cambiables y que el ayeo que in oduce
Mo en e es en el es ilo chaconiano. O o aspec o a señala a p opósi o de la o ma es que en la
e sión de Chacón hay ema e de gui a a al inal, y en el caso de Mo en e la gui a a y la oz
acaban jun as.
Con espec o al ámbi o global de la copla, hay di e encia de un ono en e la e sión de
112
BLAS VEGA, J. (1990). Vida y can e de don An onio Chacón. Mad id: Ed. Cin e co, pp. 142-149.
113
Anexa en Apéndice.
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
125
Mo en e (una 10ª m) y la de Chacón (una 9ª m), pe o es a cues ión no iene mayo ele ancia ya
que Mo en e llega al Sol4 en el segundo e cio a a és de la o namen ación.
La a monía de la copla me ece un comen a io apa e. La a monía del acompañamien o de
Mo en e po pa e del gui a is a Pepe Habichuela, es más ico, con empo áneo, melódico y más
lib e den o del clasicismo del can e. U iliza más cambios a mónicos sob e odo en los dos
úl imos e cios de la copla y cada ez que se man iene un aco de a lo la go de un e cio, se
ado na haciendo apoya u as supe io es o in e io es al aco de. Cuando hay no as la gas y
man enidas en el can e, ambién in e iene la gui a a pa a e o za el can e.
En la in e p e ación de Chacón el acompañamien o po pa e de la gui a a de Habichuela, a
pesa de la di icul ad pa a ap ecia los de alles po el es ado de la g abación, pod íamos deci que
es un acompañamien o más acompasado y a mónico.
Cuando escuchamos el can e con el acompañamien o, sabiendo que la copla de la Malagueña
es á en Mayo , encon amos ealmen e la ambi alencia de lo que se ía la bimodalidad del
andango, ya que an o la a monía de la gui a a como la melodía del can e, nos inducen a pensa
en muchas ocasiones que es amos en modo lamenco has a que no esuel e la a monía de la
gui a a. Es más, si analizá amos es as melodías de malagueña sin ene en cuen a el
acompañamien o de gui a a, segu amen e las encuad á amos den o del modo de Mi lamenco.
Melódicamen e comenza emos ap eciando que con espec o al p ime e cio, los esquele os de
ambas melodías son casi idén icos. Pod íamos señala que Chacón ealiza una espi ación que
Mo en e no hace y que en la in e p e ación de Mo en e la o namen ación es algo más
p onunciada, ya que amplía la escala has a el Re en la sílaba “b an” pa a descende al Mi an es de
llega a la no a de eposo Fa.
En el segundo e cio, el esquele o melódico se man iene y las espi aciones ambién coinciden.
Es en la pa e o namen al donde Mo en e in oduce una o namen ación dis in a, acudiendo a las
escalas como ecu so o namen al; sin emba go, Chacón además de las escalas in oduce muchos
mo den es sob e las no as Si y Do. Es e e cio es enlazado con el e ce o con la misma
espi ación po pa e de Mo en e, po lo que la no a inal (Si) es una an icipación del siguien e
e cio. Chacón, en cambio, hace la espi ación en el e cio.
En el e ce e cio ambién se espe a el esquele o melódico pe o hay más a iaciones en
cuan o a la o namen ación. Chacón iene un es ilo muy de inido, y en la o namen ación u iliza
como ecu so la epe ición de no a, que no u iliza Mo en e.
Nos encon amos sob e odo di e encias o namen ales en el cua o e cio, ya que de nue o
Mo en e ecu e a las escalas ascenden es y descenden es, y po su lado Chacón, in oduce las
escalas pe o a iculadas sus no as de es en es. O a di e encia ap eciable son las espi aciones,
Mo en e ealiza dos espi aciones mien as que Chacón in e p e a el e cio en un sólo jipío.
En el quin o e cio, es Mo en e el que ecu e al es ilo de Chacón pa a o namen a en las
escalas, ag upando las no as de es en es y Chacón ealiza más mo den es pa a ado na la
secuencia de escalas que con iene es e e cio. Una ez más Mo en e in oduce una espi ación al
p incipio que Chacón no ealiza, po lo demás, el esquele o melódico coincide en las dos
e siones.
El úl imo e cio es á mucho más desa ollado po pa e de Mo en e, en él ealiza un despliegue
de escalas pa iendo del modelo que p esen a Chacón como o namen o, aunque el esquele o
pe manece en las dos.
Concluimos apo ando un esquele o melódico, solo con cabezas de no as y sin indicaciones
í micas, como modelo de la Malagueña g ande de Chacón, después de su análisis y compa ación
con la e sión de Mo en e. Deja emos las espi aciones y o namen aciones pe inen es pa a
acili a su es udio y análisis.
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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2.2 Resul ados gene ales: ansc ipción y análisis compa ados
La ansc ipción es una he amien a de g an u ilidad pa a pode analiza de mane a
po meno izada, cada uno de los de alles que con o man un es ilo lamenco, como hemos
demos ado. Es de suma impo ancia ene en cuen a el “qué” y “pa a qué” amos a ansc ibi .
La compa ación po medio del análisis en e los can es seleccionados, nos dan espues a a qué
elemen os se man ienen y qué elemen os a ían en las dis in as in e p e aciones.
La o ma de los can es a ía de mane a a bi a ia, en odos los can es hay una in oducción de
gui a a y una le a de can e, pe o unas eces encon amos ayeos y o as no. Con espec o a es a
cues ión, y cen ándonos en el es ilo de las Malagueñas, nos gus a ía señala , que el modelo de
ayeos que plan ea Chacón en A qué an o me consien es, es el que ein e p e a Mo en e en los can es
del es ilo mencionado, así pues, pod emos conside a , y as el análisis de cua o ipos de
Malagueñas, que el modelo de ayeo es el mismo pa a odas y po se así, son in e cambiables.
Con inuando con el mismo es ilo lamenco, deci que sólo hay una le a de can e en odas las
in e p e aciones. En el es o de es ilos, la Mine a, G anaína, Media G anaína y Ca agene a, sí
podemos ap ecia que se in oducen dos le as de can e, unas eces en la e sión de Chacón y
o as en la de Mo en e, po lo que se pod ía conside a que son can es combinables con más
le as o coplas del mismo es ilo de can e.
Con inuando con las conclusiones o males de los can es, obse amos que en odas las
g abaciones de Mo en e, la gui a a concluye as el can e con un ema e, y que en el caso de las
g abaciones de Chacón, la gui a a con inúa después del can e con una a iación. P obablemen e
se deba al in en o de ap o echa al máximo la du ación de los sopo es de g abación, los cuales
enían un iempo limi ado, cosa que deja de sucede con los nue os sopo es de g abación.
El es o de esul ados elaccionados con el can e se de e minan en el siguien e apa ado po
se el obje o de la in es igación.
3. Conclusiones
El concep o de “ adición” lo encon amos a lo la go de oda la ida del lamenco, pe o es e
nunca ha es ado sepa ado de la inno ación. Desde su consolidación como A e en los Ca és
Can an es, p oceso de p o esionalización, pasando po los p imi i os medios de g abación, los
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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dis in os escena ios, la ópe a, los ablaos, las peñas, los es i ales, los concu sos..., y pasando po
odas las e apas, el lamenco siemp e ha enido in en os de lle a el géne o al he me ismo, a la
mis i icación del conse adu ismo, a in en a c ea una música de museo. Pe o la música y
conc e amen e el lamenco, es algo i o, y como al, mu an e.
¿Exis e un epe o io adicional de can e lamenco que puede se mode nizado o eno ado a
a és de la modi icación de algunos pa áme os musicales? Sí. El epe o io que se con igu ó en
los Ca és Can an es pe manece i o, son los modelos adicionales que odos los can ao es y
can ao as pa a llega a la p o esionalización han de domina . Aho a bien, pa a cub i las
demandas de la sociedad globalizada en la que i imos, exis en nue as endencias y odas
espe ables.
En el lamenco, podemos conside a que al igual que en el mundo del clásico, la música
clásica, se ha canonizado un epe o io adicional, el cual puede se ulne ado o ans o mado
pa a es a al día de la demanda social. Es e epe o io adicional man iene cómo es ánda es las
melodías de los can es y el es o de pa áme os que con igu an el es ilo pueden se al e ados,
como el acompañamien o, la ins umen ación, la o namen ación, la o ma …
Las g abaciones his ó icas, que nos han legado can ao es como Chacón, suponen una uen e
de incalculable alo pa a el es udio y en endimien o de cómo se ejecu aban los es ilos lamencos
de p incipios del siglo XX, po las igu as más ep esen a i as de es e a e. En g abaciones
pos e io es, como las que hemos escogido de Mo en e, se mues a cómo el can e se man iene al
cual en cuan o a es uc u a melódica se e ie e. El p oblema de la calidad sono a de las
g abaciones an iguas, donde can ao y gui a is a apa ecen en dos planos comple amen e
desni elados, p oduce que la ansc ipción gui a ís ica sea, en algunos casos, más complicada
que la del can e y aunque es e no haya sido nues o come ido p incipal, ha sido necesa io el
análisis del sus en o a mónico de la gui a a pa a conoce los pa áme os a iables del es ilo
musical y ubica las unciones melódicas del can e con espec o a la a monía de su
acompañamien o.
Dando espues a a nues os obje i os, e emos más de alladamen e la e olución que el can e
ha expe imen ado a lo la go de medio siglo y los dis in os i mos de e olución exis en es en el
can e con espec o al oque. A a és de los análisis, ex aemos las conclusiones ace ca de los
pa áme os que deben pe manece es ables y los que pueden a ia , pa a conside a que un can e
es adicional.
En lo que al can e se e ie e, no encon amos di e encias no ables, pues o que los esquele os
melódicos de odos los can es coinciden y an sólo hemos podido ex ae di e encias
o namen ales y de pausas espi a o ias que no coinciden en ambas e siones compa adas.
Encon amos más espi aciones en las e siones de Mo en e, a modo de en a izaciones
es ilís icas; y en lo e e en e a la o namen ación, encon amos di e encias in e p e a i as en odos
los can es, aunque elemen os melismá icos que c eemos p opios del es ilo de Chacón los
encon amos en Mo en e en o os pasajes, como son: los po amen i, las escalas de no as
a iculadas de es en es, los g upe os, los mo den es, los ib a os …, dejando cla a así En ique,
una de sus uen es de ap endizaje pa a la c eación de un es ilo p opio como músico y como
lamenco.
Así concluimos, que la melodía se man iene con algunas a iaciones melismá icas, po lo que
hemos podido ex ae un esquele o melódico de es os can es. Con es os esquele os melódicos
p esen amos una p opues a educa i a pa a la di usión y conocimien o de los es ilos abajados.
Además de p esen a es os pa ones melódicos de los can es, apo amos un sis ema de
ansc ipción y un mé odo de análisis y de abajo pa a p o undiza , enseña y ap ende el
ex enso epe o io del Can e lamenco.
Las g andes di e encias las encon amos en el acompañamien o gui a ís ico de los can es. Ya
sabemos que la gui a a lamenca ha e olucionado de mane a abismal du an e el siglo XX y sigue
e olucionando en el XXI, pe o el acompañamien o de un can e en un es ilo clásico o eno ado ,
puede supone la ans o mación de ese can e, y es e es el caso que se p oduce en los can es que
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
134
(Fundamen al del I), y además iene apoyada po el acompañamien o gui a ís ico que
pe manece en el aco de de Do con algunos ado nos.
O namen os a des aca : El despliegue de escalas ascenden es y descenden es.
No as de comienzo y inal: Sol es la no a de comienzo y inal del e cio como 5ª del I.
Dinámica: Se p oduce un c ecendo des acable en las escalas y en la no a Do que se encuen a
an es de la espi ación, la cuál ayuda a en a iza el la le a de la copla.
Respi aciones: el e cio se di ide en dos pa es po una espi ación que además coincide con la
e sión de Chacón.
SEGUNDO TERCIO - Chacón
Ámbi o: Sol3-Fa4 (7ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: La melodía asciende en su a anque y se man iene al ededo
de la no a Do, es a segunda pa e es más lineal. Des aca el sal o de 3ª M que se p oduce en el
inal del e cio, pa a con el Si an icipa el inicio del siguien e e cio.
No as p incipales de eposo y en a izadas: El Do blanca es una no a en a izada po su
du ación e in ensidad, y que se p olonga después como no a sob e la que se p oducen los
o namen os.
O namen os a des aca : Escalas ascenden es y descenden es y mo den es sob e el Do y el Si.
No as de comienzo y inal: Sol es la no a de comienzo (5ª del I) y Si es la úl ima (7ª del I).
Dinámica: C escendo hacia el Do blanca y man iene in ensidad.
Respi aciones: Hay una espi ación después del Do blanca, y hay que esal a que es e segundo
e cio es á ligado al e ce o po que no hace espi ación en e uno y o o.
TERCER TERCIO - Mo en e
Ámbi o: Mi3-Do4 (6ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: La melodía comienza descendiendo pa a luego dibuja un
a co mayo y después uno meno . Es impo an e señala el sal o de 4ª J ascenden e que se
p oduce en la mi ad del e cio.
No as p incipales de eposo y en a izadas: De nue o es el Do la no a más epe i i a, pe o
es a ez como 5ª del IV.
O namen os a des aca : Las escalas uel en a se las p o agonis as de los o namen os.
No as de comienzo y inal: Empezamos con un Si como apoya u a in e io del Do y
inalizamos con Mi.
Respi aciones: El e cio se ealiza de un solo jipío.
TERCER TERCIO - Chacón
Ámbi o: Mi3-Do4 (6ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: La melodía se mue e po g ados conjun os y se p oduce un
sal o de 3ª M en la sílaba “ on” de Sol a Si, sua izando el sal o de 4ª J que hace Mo en e en es e
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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e cio (Sol-Do). Po lo demás, comen a que la melodía comienza dec escendo y después es
ondulada.
O namen os a des aca : Se ía impo an e señala que en muchos de los ado nos de Chacón,
cuando a eces pa ece que cambia de no a o hace un ib a o, en ealidad lo que se p oduce es
una epe ición de no a, y el ejemplo lo encon amos en la sílaba “llí” de es e e cio. Los demás
o namen os que encon amos son escalas.
No as de comienzo y inal: Si es la no a de pa ida como apoya u a in e io del Do (5ª del IV)
y la no a inal es Mi (3ª del I).
Respi aciones: Aunque el e cio lo ealiza de un solo jipío a pesa de eni ligado del an e io ,
las a iculaciones indicadas con las ligadu as sepa an el e cio en cua o pa es.
CUARTO TERCIO - Mo en e
Ámbi o: Fa3-Fa4 (8ª)
Gi os melódicos ca ac e ís icos: ealiza dos a cos, de los cuales el segundo es más amplio y
con más ondulaciones. Todo el e cio se mue e po g ados conjun os.
No as p incipales de eposo y en a izadas: las no as de eposo son el Sol, an es de cada
espi ación y la no a más en a izada el Do.
O namen os a des aca : Una ez más, las escalas ascenden es y descenden es pa a ado na la
melodía son las que le dan el i uosismo a los e cios.
No as de comienzo y inal: Sol es la no a de comienzo y in del e cio, en el comienzo
unciona como 5ª del I y al inal como Fundamen al del V.
Dinámica: La segunda pa e del e cio es más in ensa debido al mo imien o melódico.
Respi aciones: Se p oducen dos espi aciones que di iden el e cio en es pa es, siendo la
segunda la más b e e.
CUARTO TERCIO - Chacón
Ámbi o: Sol3-Fa4 (7ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: La p ime a mi ad del e cio ealiza una subida has a el Do y
luego man iene la ase de mane a más lineal pa a descende melismá icamen e has a el La. La
ase con inúa haciendo o o a co a a és de escalas y melismas. No se p oducen sal os.
No as p incipales de eposo y en a izadas: La no a más aguda del e cio (Fa) se acen úa.
O namen os a des aca : Me ece conside a los o namen os de escalas que se ag upan en
g upos de es no as pa a descende .
No as de comienzo y inal: Sol es la no a de comienzo como Fundamen al del V y de inal
ambién, pe o en es e caso como 5ª del I.
Dinámica: La melodía c ece hacia el inal del e cio en la sección más o namen al.
Respi aciones: Se ealiza el e cio de un solo jipío.
QUINTO TERCIO - Mo en e
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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Ámbi o: Mi3-Fa4 (9ª)
Gi os melódicos ca ac e ís icos: Es e e cio es muy ondulado; p ime o ealiza una subida que
culmina an es de la mi ad del e cio pa a ol e a baja , después se p oduce el sal o de 4ª J (Sol-
Do) igual que el que se p odujo en el e ce e cio, y uel e a baja . Sal ando la excepción del
sal o, oda la melodía se mue e po g ados conjun os.
No as p incipales de eposo y en a izadas: La p ime a no a que se epi e es el Si, después el Do
con el sal o y inalmen e el Fa an es de cadencia .
O namen os a des aca : Las escalas siguen p edominando como o namen os de la melodía,
pe o es a ez hay que des aca las subidas o bajadas en g upos de es no as.
No as de comienzo y inal: Pa imos de Sol como apoya u a in e io del La (3ª del IV) y
cadenciamos con Mi.
Dinámica: Hay un c escendo signi ica i o hacia la mi ad del e cio.
Respi aciones: Hay dos espi aciones, que di iden el e cio en es pa es, de meno a mayo
longi ud. La p ime a sob e odo, ayuda a en a iza la segunda ase.
QUINTO TERCIO - Chacón
Ámbi o: Mi3-Fa4 (9ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: Melodía po g ados conjun os y con muchas ondulaciones.
Encon amos un sal o de 3ª M a la mi ad del e cio (Sol-Si).
No as p incipales de eposo y en a izadas: El Si an e io a la espi ación, es á en a izado y el
Fa de la sílaba (La) lle a un acen o, p obablemen e pa a señala el clímax del e cio.
O namen os a des aca : Una ez más nos encon amos los g upos de es no as pa a
descende o ascende po la escala. También nos llama la a ención el ca ác e melismá ico de es e
e cio.
No as de comienzo y inal: Pa imos con Sol como Fundamen al del V y eposamos en Mi
como 3ª del I.
Dinámica: Hay un c ecendo conside able en la no a Si an e io a la espi ación y o o hacia la
mi ad del e cio.
Respi aciones: El e cio es á di idido po una espi ación y de las pa es esul an es, la segunda
es mucho más la ga y ado nada.
SEXTO TERCIO - Mo en e
Ámbi o: Mi3-Mi4 (8ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: Comienza como el e cio an e io , aunque es más amplio y se
¿T adición o eno ación?: An onio Chacón y En ique Mo en e
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mue e po g ados conjun os con la excepción del sal o de 3ª que se p oduce a la mi ad del
segundo pen ag ama (Mi-Do).
No as p incipales de eposo y en a izadas: La no a más en a izada es Do.
O namen os a des aca : Las escalas ascenden es y descenden es y los la gos ib a os en las
no as de eposo.
No as de comienzo y inal: Con Sol comienza el e cio como 5ª del I y inalizamos con Mi,
Fundamen al de Mi Flamenco.
Dinámica: La in ensidad de la melodía c ece en la mi ad del e cio y disminuye llegando al inal
y coincidiendo con la palab a “ in”.
Respi aciones: Dos espi aciones di iden el e cio en es, aunque como en e cios an e io es, la
segunda espi ación, as una b e e in e ención melódica, si e pa a en a iza el inal de la copla.
SEXTO TERCIO - Chacón
Ámbi o: Mi3-Fa4 (9ª).
Gi os melódicos ca ac e ís icos: La melodía iene o ma de a co aunque iene ondulaciones
in e medias. Se ía impo an e señala que se mue e po g ados conjun os y que encon amos un
sal o de 4ª J po p ime a ez en la copla, se p oduce de Si a Mi.
No as p incipales de eposo y en a izadas: El Do se epi e a ias eces y sob e él se
p oducen o namen os, a pa e encon amos el Mi de la sílaba “ an” acen uado po mo i o del
sal o y anunciando el inal de la copla.
O namen os a des aca : En es e e cio encon amos un esumen de los o namen os
p esen ados en oda la copla: un g upe o (que apa ece po p ime a ez), mo den es, ib a os,
escalas y los g upos de escalas de es en es no as que hemos señalado en o os e cios.
No as de comienzo y inal: Sol como Fundamen al del I y Mi es la no a inal como
Fundamen al del I de Mi lamenco.
Dinámica: C escendo hacia la mi ad del e cio y diminuendo pa a la esolución inal.
Respi aciones: El e cio se ealiza de un solo jipío.