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Uso de figuras mexicanas en el mensaje político del EZLN

Gómez Cortecero, Flor; Ruiz San Miguel, Francisco Javier; Hinojosa Becerra, Mónica; Marín Gutiérrez, Isidro

Abstract

La preservación de la propia identidad está en la base del mensaje de destacados movimientos civiles del siglo XX. La mitología nacional y la etnicidad fueron dos de los ejes temáticos que vertebraron el discurso de la rebelión zapatista en México en el año 1994. Símbolos, estereotipos y otros elementos significantes sirvieron a la promoción del mensaje político. Los mitos son el motor de los movimientos sociales. Chiapas se convirtió en un mito de los movimientos antiglobalización actuales. Aunque todo eso vino tras el 1 de enero de 1994. Mucho antes, por los años en los que se gestaba la rebelión en la selva, sus cabecillas acordaron agruparse bajo la denominación zapatista, dejando así constancia de sus deseos de paralelismo con tan ilustre mexicano. En México, los medios de comunicación han impulsado que la mitología de la Revolución se fije en la mente del espectador con unos determinados atributos. En la prensa española de la época del conflicto encontramos informaciones que se acompañan de imágenes de Emiliano Zapata y personas de su círculo. Hemos analizado 299 fotografías recogidas desde el 4 de enero de 1994 hasta el 30 de diciembre de 1994, de las que 114 son del diario El País, 122 de El Mundo, y 63 de ABC. Incluimos algunas fotografías publicadas que entendemos son relevantes para el desarrollo de nuestra argumentación. Las conclusiones más relevantes son que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se publicitó activamente en la opinión pública con planificación, creatividad y teatralidad. Creó y estructuró diversos sucesos informativos y jugó con simbolismos en el desarrollo de ellos. El mando zapatista controló su propia proyección en los medios. Los periódicos españoles El Mundo y El País reprodujeron viejos retratos del archivo de la Revolución identificándolos con el EZLN.

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— 51 — CAPÍTULO III USO DE FIGURAS MEXICANAS EN EL MENSAJE POLÍTICO DEL EZLN Dra. Flor Gómez Cortecero Universidad de Málaga, España Dr. Francisco Javier Ruiz San Miguel Universidad de Málaga, España Dra. Mónica Hinojosa Becerra Universidad Nacional de Loja, Ecuador Dr. Isidro Marín Gutiérrez Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador Resumen La preservación de la propia identidad está en la base del mensaje de destacados movimientos civiles del siglo XX. La mitología nacional y la etnicidad fueron dos de los ejes temáticos que vertebraron el discurso de la rebelión zapatista en México en el año 1994. Símbolos, estereotipos y otros elementos significantes sirvieron a la promoción del mensaje político. Los mitos son el motor de los movimientos sociales. Chiapas se convirtió en un mito de los movimientos antiglobalización actuales. Aunque todo eso vino tras el 1 de enero de 1994. Mucho antes, por los años en los que se gestaba la rebelión en la selva, sus cabecillas acordaron agruparse bajo la denominación zapatista, dejando así constancia de sus deseos de paralelismo con tan ilustre mexicano. En México, los medios de comunicación han impulsado que la mitología de la Revolución se fije en la mente del espectador con unos determinados atributos. En la prensa española de la época del conflicto encontramos informaciones que se acompañan de imágenes de Emiliano Zapata y personas de su círculo. Hemos analizado 299 fotografías recogidas desde el 4 de enero de 1994 hasta el 30 de diciembre de 1994, de las que 114 son del diario El País, 122 de El Mundo, y 63 de ABC. Incluimos algunas fotografías publicadas que entendemos son relevantes para el desarrollo de nuestra argumentación. Las conclusiones más relevantes son que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se publicitó activamente en la opinión pública con planificación, creatividad y teatralidad. Creó y estructuró diversos sucesos informativos y jugó con simbolismos en el desarrollo de ellos. El mando zapatista controló su propia proyección en los medios. Los periódicos españoles El Mundo y El País reprodujeron viejos retratos del archivo de la Revolución identificándolos con el EZLN. Palabras claves Propaganda, medios de comunicación, Chiapas, movimientos sociales, indígena, fotoperiodismo. — 52 — — 53 — 1. Introducción El escritor Ignacio Gómez de Liaño, influenciado por la obra del pensador George Sorel, es uno de los autores que ha abordado la naturaleza de los mitos. Sorel define los mitos como imágenes que dirigen nuestras emociones, mueven nuestra voluntad e intervienen en nuestra conducta (Sorel, 2005: 180). Para Gómez de Liaño, son “un fermento del alma que despierta el entusiasmo, estimula las energías de la gente y las orienta en una dirección” (Gómez De Liaño, 1994:113). Así, los mitos serían el motor de los movimientos sociales. El conflicto de Chiapas sería en sí mismo un mito, pues todo lo que lo rodea se ha mitificado, tiene el efecto al que se refieren Sorel y Gómez de Liaño. Véase la descripción que hace el escritor Jorge Volpi de esta región mexicana: Un lugar que es, justamente, un no-lugar: un resumen de nuestras fantasías y nuestras pasiones, modeladas al calor de las fantasías y las pasiones de sus protagonistas; un caldo de cultivo de las ideas que despegaron hacia el siglo XXI; un hervidero de propuestas y de decepciones; un cúmulo de historias que hace falta analizar y reagrupar, leer y releer (Volpi, 2004: 20). El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) es un grupo guerrillero armado de corte político zapatista, marxista, indigenista y de socialismo libertario. Su objetivo era tomar el poder para el surgimiento de un mundo nuevo (Raiter & Muñoz, 2017). En su Declaración de la Selva Lacandona se estableció: "...lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz... lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático." (Borón, 2001: 100). El 1 de enero de 1994 el EZLN intentó ocupar siete municipios en el estado de Chiapas (México) el mismo día que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) firmado por Estados Unidos, Canadá y México. Fue durante el gobierno mexicano de Carlos Salinas de Gortari. El objetivo del EZLN era el de cuestionar la modernidad del sistema político mexicano, derrocar el gobierno y crear una democracia participativa (Otero, 2004). Su principal líder fue el Subcomandante Marcos que tenía una imagen enigmática gracias al pasamontañas con el que se presentaba en las ruedas de prensa. Utilizó de forma certera su imagen para impactar el el imaginario colectivo mexicano y global. Tras la represión de los militares mexicanos se conformó en grupo político clandestino (Pérez Ruiz, 2006). Chiapas se convirtió en un mito de los movimientos antiglobalización actuales (Marín-Gutiérrez, Hinojosa-Becerra & Allen-Perkins, 2015). Aunque — 54 — todo eso vino tras el 1 de enero de 1994. Mucho antes, por los años en los que se gestaba la rebelión en la selva, sus cabecillas acordaron agruparse bajo la denominación zapatista, dejando así constancia de sus deseos de paralelismo con el líder mexicano Emiliano Zapata Salazar (Leyva Solano, 1999). Emiliano Zapata (1879-1919) fue un líder campesino y militar fundamental para entender la Revolución mexicana y la resistencia campesina. Fue general de división al mando del Ejército Libertador del Sur (de ahí su sobrenombre de «Caudillo del Sur»). Fue el impulsor de las luchas sociales y las demandas agraristas, así como de justicia social, libertad, igualdad, democracia social, propiedad comunal de las tierras y el respeto a las comunidades indígenas, campesinas y obreras de México. Finalmente fue asesinado por la oligarquía y el latifundismo de los hacendados del Porfiriato (Foweraker & Craig, 1990). En general, la propaganda debe partir de algo que ya existe, y si ése algo es respetado por el público y apela directamente a sus sentimientos, el éxito de la campaña está casi asegurada (Chomsky & Herman, 2001). Jean-Marie Domenach explica que el sustrato anterior sobre el que opera la propaganda puede ser una mitología nacional. Y está claro en el caso de Chiapas (Domenach, 1993:67). El mito de la Revolución Mexicana asoma tras el conflicto, como si éste último tomara el relevo a la primera con nuevos actores y actualizado armamento, pero con el mismo carácter épico de un siglo atrás. Y el nombre de Zapata es la unión con ese mito. Esto podría ser comparable a lo que ocurre todos los días en el área de la publicidad, cuando una personalidad se usa como imagen de un determinado producto (García Uceda, 2011). La mitificación de la revolución en México es análoga a la de conquista del Oeste en los Estados Unidos. Los estereotipados personajes del western están en el imaginario colectivo de los estadounidenses, vinculados con lo heroico, la firmeza de los ideales, la valentía o el liderazgo (Piccinelli, 2012). Y como en México, los medios de comunicación han impulsado que la mitología de la Revolución se fije en la mente del espectador con unos determinados atributos (Buenfil Burgos, 2004). En la Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991), cuerpos como la Legión Francesa o las ratas del desierto británicas evocaban una estética que en sí misma era un mito heroico del pasado militar (Pizarroso, 1993: 511). Pero en el caso que tratamos, no se pretendió reproducir la apariencia folclórica de los guerrilleros que acompañaban en sus ofensivas a Zapata, que además nunca usaron uniforme militar. Sin embargo, se detectan algunos préstamos que la guerrilla sí tomó de la iconografía revolucionaria, como los retratos ecuestres o las cananas que son cinturones dispuestos para llevar cartuchos o balas para recargar un arma de fuego (Bartra, 2005). — 55 — 2. Método Creemos que las fotografías de prensa sobre el conflicto armado en Chiapas cumplieron una función propagandística en consonancia con la ideología del EZLN y será ésta la hipótesis que orientará nuestra investigación. La difusión del grupo armado se consiguió gracias a vincularlo con un líder revolucionario mexicano. Es una investigación sobre fotografías de prensa publicada en diarios españoles descubren un discurso por parte de un emisor. En el fotoperiodismo el emisor del mensaje es el fotógrafo, como productor individual, y la empresa informativa, como productor colectivo. Pero en la difusión del conflicto de Chiapas consideramos que el principal actor también fue emisor del relato informativo. A través de su puesta en escena el EZLN fue productor de un espacio representativo que definió las informaciones sobre el conflicto. El EZLN, el referente contextual del mensaje, se convirtió en productor de ese mensaje (Peytard, 1968:75). ¿Cuáles son los elementos propios de la expresión fotográfica y periodística que vehiculan la función propagandística de estas imágenes? ¿Hubo una política visual planificada por EZLN de cara a los medios? ¿O fue por tarte de los emdios? Como respuesta a la primera cuestión, observaremos cómo ciertas propiedades innatos a la naturaleza fotográfica se convierten en unidades mínimas de significación, y su repetición y/o combinación conduce a una inferencia de ideas reflejo de un fin comunicacional. En cuanto a la segunda y tercera cuestión, estimamos que el EZLN elaboró una sugerente imagen para sus exposiciones públicas a través de ciertos factores escenográficos sobre los que operó su propaganda. En las fotografías sobre el conflicto de Chiapas observamos una búsqueda de la espectacularidad a través de la expresión escénica a partir de elementos que son introducidos en el espacio de la representación por el EZLN. La presencia de ciertos aspectos reales en las imágenes conduce a un proceso de atribución de significado que implica una ideología que satisface los intereses comunicacionales del EZLN. La carga semántica de las imágenes surge de una articulación de símbolos predeterminada por el aprendizaje social. El uso propagandístico que la fotografía de prensa de Chiapas queda determinado por la intención del emisor, la modulación de ciertos códigos y por la actitud del receptor. Es importante destacar el favorable contexto informativo con el que este suceso coincidió: un lector modelo ya familiarizado con las manipulaciones que realizaba el poder sobre los medios de comunicación. El EZLN reconoció en el receptor de su mensaje estas actitudes preexistentes que van en contra de las motivaciones del poder (Pineda Cachero, 2006: 269). — 56 — Comenzamos nuestra investigación realizando una búsqueda en prensa con el fin de recopilar los artículos periodísticos con las que íbamos a trabajar. Fue necesario buscar bibliografía sobre la temática analizada. Utilizamos el análisis de contenido tanto de las fotografías como de los artículos. En nuestra investigación la muestra está compuesta por las fotografías del conflicto de Chiapas publicadas en las ediciones de los diarios españoles El País, El Mundo y ABC, desde el 4 de enero de 1994 hasta el 30 de diciembre de 1994. Entendemos que esta muestra cumple con las reglas relativas a la representatividad y a la selección de documentos para el análisis de contenido (Bardin, 1986). Se utilizaron los periódicos El País, El Mundo y ABC al ser los más representativos en España a nivel de tirada y de cobertura geográfica. Cubrimos el espectro ideológico con esta elección, pues El País es un medio considerado de centro-izquierda, ABC un medio de derechas, y El Mundo un diario cuya línea editorial tendía al centrismo, y desde un enfoque comunicativo algo más espectacularizante que los anteriores. Fueron analizadas 299 imágenes, de las que 114 son del diario El País, 122 de El Mundo, y 63 de ABC. Algunas de estas imágenes se repiten, en el mismo diario o en otros, pero presentan diferencias por manipulaciones de la expresión, por el proceso de compaginación, o distintos pies de foto. Hemos incluido en este artículo 13 fotografías publicadas que entendemos son relevantes para el desarrollo de nuestra argumentación. 3. Resultados En la prensa española de la época del conflicto encontramos informaciones que se acompañan de imágenes de Emiliano Zapata y personas de su círculo. El Mundo y El País reproducen viejos retratos del archivo de la Revolución mexicana. El primer diario repite la fotografía icónica de la Revolución: un famoso retrato de Zapata de cuerpo entero, arma en alto en la mano derecha y sable guardado por la izquierda (Fotografía 1). El autor de la famosa fotografía es desconocido hasta el momento. Los negativos copia de esta fotografía pertenecen a la Fototeca Nacional Mexicana. Otra de las fotografías que nos gustaría destacar es un retrato familiar, de gran tamaño, de miembros del ejército de Zapata publicado en El País (Fotografía 2). — 57 — Fotografía 1. El Mundo, 9 de enero de 1994. — 58 — Fotografía 2. El País, 9 de enero de 1994. En todos los casos, las imágenes acompañan a textos de opinión de los primeros días de enero de 1994. Los herederos del general, ¡Vive Zapata!, Las dos revoluciones, Dos hombres y un destino..., son algunos de los titulares de las páginas en las que se insertan estas fotografías. Por esas fechas, la prensa española ya comenzaba a establecer comparaciones entre ambos ejércitos insurgentes. Parece que desde la irrupción del EZLN hubo una tendencia periodística al recurso de la leyenda, lo que hacía esta guerra interesante para los lectores. El ejemplar de El Mundo del martes 4 de enero presentaba en su página 14 un caso claro de contigüidad significativa con la publicación de dos fotografías, del subcomandante Marcos y Emiliano Zapata, respectivamente, para acompañar una misma información (Fotografía 3). — 59 — Fotografía 3. El Mundo, 4 de enero de 1994 — 66 — nuevas alegorías que incorporar a su armamento retórico: la tierra, la montaña, la selva o la niebla. En opinión de Volpi, la guerrilla tiene su verdadero origen en la zona de Las Cañadas, a pesar de que se ha difundido públicamente que ésta surgió del corazón de la Selva Lacandona (Volpi, 2004: 37). Siguiendo la misma línea que él plantea, consideramos que esta inexactitud intencionada se explicaría por las idóneas connotaciones y simbolismos que en ella vio el mando zapatista: el misterio -en la misma línea de hermetismo que las máscaras y los pseudónimos-, el lugar donde se ocultan las injusticias que sufren los indios, el paraíso perdido o el alma nacional. Y estos símbolos fueron recurrentes en la campaña propagandística del EZLN y los medios que simpatizaban con él. Fotografía 11. El País, 21 de agosto de 1994 El mismo mecanismo se siguió con otras localizaciones como la abrupta zona de Los Altos, cuyos atributos podían extrapolarse al carácter de los guerrilleros si eso era lo que convenía en un momento dado (Gómez Lara, 2009). En definitiva, los escenarios naturales en las fotografías sobre el — 67 — conflicto de Chiapas forman parte de unos universos alegóricos creados por los propios zapatistas: ...Las Cañadas, las montañas y la selva, escenarios naturales e intocados que se enfrentan, como los propios guerrilleros, a la brutalidad “civilizada” del mundo occidental, al capitalismo y al libre mercado que intentan destruir estos santuarios naturales y, por extensión, a sus desafortunados pobladores (Volpi, 2004: 40). El EZLN abrió muchos frentes cuando le declaró la guerra al Gobierno mexicano, a fin de hacer el mayor daño posible al enemigo. Intentó conectar con diversos colectivos para ampliar sus redes de apoyo social. Así, las políticas medioambientales también tuvieron su espacio en las reivindicaciones de esta guerrilla (Morin & Santana, 2002). Suponemos que los guerrilleros pensaron que ese campo también podría ser explotado en su campaña política, en tanto que comulgaba con ellos en la oposición a las nuevas doctrinas globalizadoras. El profesor Andrew Dobson explica que los ideólogos verdes revisten el mundo natural de contenido espiritual, exigen reverencia para la Tierra y un redescubrimiento de nuestros vínculos con ella (Dobson, 1997: 40). Entendemos que el EZLN tomó estas ideas y las entroncó con la realidad indígena, que sí era un principio en su programa político. En su discurso, los zapatistas trataron de conectar al público con la ancestralidad indígena y la percepción del entorno que ésta conllevaba, un vínculo religioso con la naturaleza, muy alejado de las motivaciones comerciales que denunciaban que tenía el Gobierno mexicano con respecto a ella (Domínguez Ruvalcaba, 2017). Tampoco se olvidaron de difundir el interés estadounidense en el petróleo chiapaneco (Matamoros Ponce, 2015). Todo esto les era favorable y estaba en consonancia con la creencia que se había ido imponiendo en los últimos tiempos de que el tercer mundo era un ejemplo de moralidad frente a la codicia capitalista del primer mundo. Algunas de las fotografías que encontramos en la prensa del momento son ejemplo de esa expresión de la cultura primitiva del indio y su vínculo sagrado con la naturaleza (Fotografía 12 y 13). — 68 — Fotografía 12. El País, 9 de enero de 1994 Fotografía 13. El País, 16 de enero de 1994 — 69 — Sin embargo, la cuestión de la tenencia de la tierra para la subsistencia era la prioridad en cuanto a acusaciones hacia el Gobierno. El subcomandante Marcos (De la Grange & Rico, 1998) hizo hincapié en la pobreza de las comunidades campesinas, derivada de un pasado en el que se les había arrebatado sus tierras, y rematada por un futuro de nuevas políticas comerciales: Por miles de caminos se desangra Chiapas, esta tierra sigue pagando su tributo a los imperios: petróleo, energía eléctrica, ganado, dinero, café, y otros cultivos, y la sangre fluye por los colmillos del saqueo clavados en la garganta del sudeste mexicano (Volpi, 2004: 45). Además del primitivismo como un propagandema positivo, aquí se aprecia una nueva recurrencia al mito, en este caso, el que existe en torno al indígena colonizado. Por último, es conveniente señalar que este mensaje político encuentra unas condiciones de recepción idóneas, pues se lanza en un momento en el que se había generalizado una gran preocupación por preservar la identidad individual, en contra de los veloces cambios económicos, culturales, tecnológicos o medioambientales de la globalización. En este contexto surgieron movimientos sociales contrarios a este proceso que captaron la atención de la ciudadanía, como el EZLN, que se presentó como un abanderado de lo idiosincrásico (Gómez Cortecero, Ruiz San Miguel e Hinojosa Becerra, 2017). 4. Conclusiones La primera gran conclusión que extraemos de esta investigación es que la fotografía de prensa es un medio capaz de establecer unas estrategias de publicidad y de crear opinión. Tiene un margen de independencia representativa con respecto a la realidad, que da lugar a un mensaje dirigido al espectador. Las fotografías publicadas en la prensa sobre los hechos de Chiapas ofrecieron la propaganda que buscaba el EZLN. Hay una promoción mucho mayor en la prensa de los zapatistas que del Gobierno mexicano. Hemos encontrado imágenes de Emiliano Zapata junto con guerrilleros del EZLN. La prensa española analizada utilizó fotografías antiguas del famoso líder revolucionario a principios de la campaña y en donde no se reportaban fotoperiodistas en Chiapas. Desde el comienzo hubo comparaciones entre ambos grupos. Se asemejaron creando el nuevo mito de David contra Goliat. Se trata de igualar dos figuras, Emiliano Zapata y el Subcomandante Marcos, incluso en algunos artículos se da mayor peso visual al segundo. La figura de Emiliano Zapata fue utilizado como elemento de cohesión del grupo — 70 — y como mecanismo aglutinador de una causa justa a nivel tanto nacional como internacional. Curiosamente los hijos de Emiliano Zapata estaban en contra de la utilización propagandística del EZLN de su padre. El recurso de vincularse con Emiliano Zapata viene muy bien a la propaganda de la guerrilla y se manifiesta en las imágenes. Con la preferencia por imágenes en donde aparezca el insigne revolucionario o sus símbolos. También está la idea de desventaja de un David contra Goliat. El héroe-mártir ha sido un rol estrella en la historia de la propaganda bélica, y se busca esa atribución a los zapatistas. El EZLN se ha publicitado configurando ellos mismos un espacio de la representación exclusivo. Y éste ha sido un proyecto definido por la planificación y la creatividad. En esencia es un proceso muy complejo, pero supone un “atajo” para llegar a la mente del lector. Los guerrilleros han procurado ser fotografiados en un contexto de significación, un espacio lleno de signos sin salir de la realidad. Con las figuras ecuestres o las ristras de balas han estimulado elementos significantes que validan su mensaje. Y el fotoperiodista ha completado la estrategia para su fin comunicativo. El honorable pasado es un valor al que han aspirado a ser asociados a partir del espacio físico real. El EZLN creó y estructuró sucesos informativos, y el nada inocente manejo de simbolismos en ellos. El EZLN también se conviertió en emisor del mensaje informativo al permitir el acceso a los fotógrafos a las poblaciones ocupadas, para fabricar así la prueba gráfica de la lucha campesina como hizo la revolución mexicana 75 años antes. Se generalizó una gran preocupación por preservar la identidad individual, en contra de los rápidos cambios económicos, culturales, tecnológicos o medioambientales de la globalización. En este contexto surgieron nuevos movimientos sociales contrarios a este proceso que captaron la atención de la ciudadanía, entre ellos, el EZLN. — 71 — Referencias bibliográficas Bardin, L. 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