JULIÁN GONZÁLEZ (Ed.)
ESTUDIOS SOBRE URSO
Colonia Iulia Gene i a
d c oo ».
alEW
SEVILLA
1989
ALFAR / UNIVERSIDAD, 45
Se ie: In es igación y ensayo.
Es a ob a ha sido posible g acias a la ayuda
de la Fundación de Cul u a An onio Ma ía Ga cía Blanco
del Excmo. Ayun amien o de Osuna y la Conseje ía de Cul u a
de la Jun a de Andalucía.
© J. González
© Ediciones Al a
Tajuña, 2 / 41008 SEVILLA
I.S.B.N.: 84-86256-73-9.
Depósi o Legal: SE-1456-1989
Fo ocomposición: Fo oli o
Imp ime: J. de Ha o - SEVILLA
LOS SENADORES DE ORIGEN HISPANO
DURANTE LA REPÚBLICA ROMANA
An onio Caballos Ru ino
Ag adeciendo la gen ileza de Julián González Fe nández al
enca ga me la edacción de una ponencia sob e los senado es de o i
gen hispano du an e la República omana, debo inicia es a exposi
ción ealizando una se ie de b e es p ecisiones me odológicas p e
ias.
Es e es udio, que iene como c i e io de selección el del o igen de
los senado es, esul a pe inen e como análisis p osopog á ico. Pe o,
pa a conside a lo comple o desde el pun o de is a social, debe ía
habe inco po ado a odos los componen es del es amen o ecues e,
del que los senado es que analizamos son pa e in eg an e1. Sólo as
las e o mas de Augus o, y con ca ác e de ini i o as Calígula, se
con igu ó un “o do sena o ius” ce ado y de inido po c i e ios an o
ju ídicos como polí icos y económicos.2 Pe o un abajo de es e ipo
desbo da ía los es echos lími es a que debemos some e nos en es a
ocasión.
El in e és de es e es udio es iba á especialmen e, an o en la
ecopilación y el análisis conjun o y ac ualizado de los pe sonajes de
o igen hispano que, p e endidamen e, llega on a o ma pa e del
Senado en época epublicana, como en el análisis de su signi icación
y ascendencia en el desa ollo del p oceso de omanización penin
sula .
Es en es e ipo de abajos donde se hace más acucian e el p o
blema de la escasez y alea o iedad de las uen es disponibles. Debe
supone se i emediablemen e pe dida la memo ia his ó ica del o i
gen conc e o de un ele adísimo po cen aje de miemb os del Senado,
da o i ele an e en la época po la obliga o iedad de pa icipa odos
de una simila ex acción3. Unicamen e ha podido llega a noso os
234 An onio Caballos Ru ino
su ecue do caso de que, bien po su o igen, bien po su ex acción
social o po el cu sus seguido4 hubiesen sido obje o de a ención po
pa e de los his o iado es. De es a mane a los pocos casos conocidos
no pueden se i de base pa a un es udio de ca ác e es ic amen e
es adís ico, y son sólo suscep ibles de p opo ciona indicios que, con
pos e io idad, deben se idóneamen e con as ados’.
El que podamos o ma con es e es udio sob e los senado es
epublicanos de o igen hispano un capí ulo apa e, sepa ado del es u
dio de los senado es de época impe ial, obedece en p ime luga a
unas di e encias muy ma cadas en lo que a la es uc u a y uncionali
dad del Senado espec a. No sólo el Senado epublicano esponde a
una ealidad di e en e a la del Impe io5, sino que a ello hay que aña
di el hecho de que los senado es p oceden es de Hispania en época
epublicana son en su g an mayo ía inmig an es adicados en la
Península6, y su elección se hab ía debido no malmen e a mo i os
coyun u ales, esul ado de los con lic os polí icos del siglo I a. C. Po
el con a io, las condiciones de la época impe ial posibili a on el que
los senado es de o igen hispano de es a e apa uesen esul ado de un
enómeno esencialmen e hispano, si no en su ges ación, al menos en
su e olución his ó ica7; no exis iendo una es ic a con inuidad obse
able en e ambos g upos.
En un some o eco ido po la e olución his ó ica del Senado a lo
la go de la República hay que pa i de que el nomb e mismo del
Senado hace e e encia a su p imi i a composición, como Asamblea
de los je es de las gen es8. En la p imi i a República ue un o ga
nismo aseso de los magis ados en eje cicio, ans o mándose a ina
les de és a en un “consejo pe manen e”9; con lo que su pode se
hab ía basado en su p es igio, en su pe manencia y en su unidad
como g upo a di e encia de las o as dos ins i uciones del Es ado: los
comicios y los magis ados. El pode del Senado sob e los magis a
dos anuales es ibaba en g an medida en que, as sus años de gobie
no, és os ing esaban sin p e oga i as especiales en el Senado, de
cuya elección dependían los gobie nos p o inciales. Po o a pa e, la
p esión que eje cía el Senado sob e el “populus” se basaba, an o en
la ex ensión del concep o de la “auc o i as”, de la que el p ime o e a
deposi a io, como del aumen o de las clien elas pe sonales.
Al inal de la República la o mación de dos acciones oligá qui
cas al ma gen del pueblo, pe o dependiendo del a o de és e en los
comicios10, acabó con la cohesión y homogeneidad del es amen o
sena o ial11; y ue en aquellos momen os cuando se p odujo la ele a
Es udios sob e U so 235
ción de nue as gen es al Senado, undamen almen e po las impe io
sas necesidades de los con endien es de los con lic os ci iles en inc e
men a su pode polí ico y su in luencia social12.
Solamen e enemos cons ancia de diez posibles senado es de o i
gen hispano en época epublicana13, además de o os es14 que
nacie on hacia esa época, pe o desa olla on ín eg amen e su ca e a
en plena e apa impe ial.
Po supues o que el é mino “senado ” es á usado aquí en su
acepción más amplia. Pa a se senado no e a su icien e el desempe
ña una se ie de magis a u as, sino que habían de es a insc i os
como ales en el álbum sena o ial. De los pe sonajes de posible o i
gen hispano que incluimos en el epe o io p osopog á ico las uen es
nos mencionan exp esamen e la ca ego ía sena o ial únicamen e de
L. Fábius Hispaniensis (n.° 2) en época de Sila, de L. Ti ius (n.° 9)
en época de Césa y de (Aelius?) Ma ullinus (n.° 4) en época iun i-
al. Del es o de los pe sonajes incluidos en nues a lis a solamen e
enemos cons ancia de las magis a u as desempeñadas, pe o no de
su e osímil o sólo hipo é ica ac i idad como senado es. Al espec o
hay que ene en cuen a que los magis ados dejaban o malmen e de
se senado es du an e el desempeño de sus magis a u as; en odo
caso podían asis i a las sesiones del Senado e in e eni en la discu
sión, pe o no podían eje ce el básico y undamen al eje cicio del
o o.
El que incluyamos a es os magis ados en nues o epe o io
co esponde al hecho de que si los é minos de al o magis ado y
senado no son equi alen es, el Senado epublicano e a esencial
men e la Asamblea de los an iguos magis ados, y de en e sus miem
b os se elegían a los que i ían a desempeña ul e io es magis a u as.
Además, como consecuencia de las e o mas de Sila, quedó sup i
mida la o malidad de la lec io censo ial pa a los que habían desem
peñado la cues u a; con lo que se inaugu ó un sis ema cuasi au omá
ico pa a la elección de los senado es. Es e p oceso desemboca ía en
el sis ema impe ial, some ido a unas no mas casi ijas de p omoción15.
Sin emba go, no e an los ex-magis ados los únicos que componían
el Senado, y enemos su icien es ejemplos de cómo an o Sila como
Césa y los iun i os incluye on en e los senado es a pe sonas que no
habían desempeñado de an emano magis a u as.
Con espec o a la ex acción social, si bien en eo ía odos los ciuda
danos nacidos lib es podían p esen a su candida u a a las magis a u
as, de hecho e an necesa ios an o la cuali icación censi a ia, como el
236 An onio Caballos Ru ino
el ango de los caballe os. Es o se ía ambién aplicable gené ica
men e a aquellos que, sin habe e es ido p e iamen e ca gos, ue
on p omocionados al Senado; a pesa de los in en os conscien es po
pa e de los enemigos polí icos de Sila o Césa de hace nos e lo
con a io16.
Las posibilidades de ing eso en el Senado de pe sonas o igina ias
de Hispania, bien uesen de ex acción indígena o inmig an es,
hab ía dependido en úl imo ex emo de la e olución expe imen ada
po el p opio Senado a lo la go de su his o ia, undamen almen e en
lo que a su composición se e ie e.
An es de Sila no exis ían las condiciones polí icas y sociales
eque idas pa a que omanos esiden es de an iguo en la p o incia
pudiesen accede al Senado, y p ác icamen e nulas hab ían sido al
espec o las expec a i as de los p o inciales de ex acción no es ic a
men e omana. Así, pa a es a época solamen e enemos cons ancia
del caso, a odas luces excepcional y como al ecogido en las uen es,
de Q. Va ius Seue us (n.°l) al que, aunque nacido en Sue o, en la
p o incia Hispania Ci e io , no se le puede conside a de ca ác e
plenamen e hispano. Se a a ía más bien de un descendien e de
ecien es inmig an es a Hispania, o incluso inmig an e él mismo, de
o igen plebeyo, que eg esa ía de nue o p on o a Roma pa a segui
la ca e a polí ica.
Ya D uso en el 91 a. C. había p oyec ado la inco po ación de
escien os caballe os en el Senado. Es as e o mas, que queda on
inédi as, ue on lle adas a la p ác ica po Sila. En el año 88, as su
llegada a Roma desde Ñola y la huida de Ma io a A ica, comenzó a
oma inicia i as en es e sen ido que supusie on el ing eso, e en
dado po los comicios ibu os, de escien os de sus pa ida ios en el
Senado17. Es as medidas ue on comple adas en el año 8118, ya de
uel a en Roma as su campaña asiá ica, incluyendo a nue as gen es
del censo ecues e, basándose en la Lex Vale ia de diciemb e del 82
que le había a ibuido la dic adu a ei publicae cons i uendae sin limi
ación empo al. Las e o mas es aban en g an pa e jus i icadas po
las necesidades de comple a la Asamblea, muy menguada po las
luchas ci iles y las p osc ipciones19, pa a hace en e a las ac ecen a
das a eas públicas encomendadas a sus miemb os, undamen al
men e las obligaciones judiciales, al ene que hace se ca go de los
ju ados.
Si bien en e los años 81 y 70 a. C. no se eligie on censo es, y po
consiguien e no se pudo edac a el álbum sena o ial de acue do con
Es udios sob e U so 237
la adición, se ían los p e o es u banos los enca gados de da salida
a es a si uación de in e inidad, enca gándose de las unciones censo-
iales20; con lo que los senado es de es a época lo se ían de pleno
de echo.
Dos son los posibles senado es de o igen hispano que pod ían
habe ing esado en el Senado en época de Sila: L. Fabius Hispanien-
sis (n.° 2), cues o en el 81, y Vibius Pac(c)iaecus (n.° 3), hipo é ico
senado , al no es a documen ado como al21. Ninguno de ellos p e
sen a disonancia alguna con espec o a la adición, pudiendo cum
pli ambos los equisi os polí icos, ju ídicos, sociales, económicos y
mo ales exigidos pa a su inclusión en el Senado22.
De las e o mas de Sila se puede deduci o o da o a aplica a los
dos posibles senado es hispanos: el de la edad. Aunque la lex Villia
annalis23 había ijado ya en el 180 en e o os asun os la edad pa a el
desempeño de las magis a u as, Sila a su ez es ableció los ein a
años cumplidos como la edad mínima pa a el eje cicio de la cues u a;
no pudiendo habe sido senado silano aquel que u iese menos de
esa edad en el año 81.
Sabemos que L. Fabius Hispaniensis desempeñó la cues u a en
Hispania, lo que le hab ía abie o las pue as del Senado a su salida
del ca go. Sin emba go, es una incógni a su ac i idad como sena
do 24, aunque es posible que ni siquie a ol iese a Roma, dada su
oma de pos u a p ese o iana ( ide in a). Pe maneció en la p o in
cia al menos has a la mue e de Se o io en el 72. Desconocemos
o almen e su sue e u u a, aunque en odo caso su po eni se
hab ía is o ensomb ecido po su an e io dese ción del bando sila
no.Como ya dijimos con an elación25, ambién desconocemos si
Vibius Pac(c)iaecus llegó a se senado . En odo caso la mue e p e
ma u a en el 81, en lucha con a Se o io, uncó es as expec a i as.
El análisis de las ca e as de ambos pe sonajes es uno de los apo
yos undamen ales que pe mi ie on a Gabba26 lanza la eo ía de la
conside ación ilosilana de los hispano omanos de la Ul e io y el
ca ác e p ose o iano de los habi an es de las zonas más omaniza
das de la Ci e io : la cos a y el alle del Eb o.
A pesa del apoyo de muchas localidades hispanas a Pompeyo
as las gue as se o ianas27, no conocemos ningún senado de o i
gen hispano en su bando du an e la la ga e apa de con lic os ci iles
en e Césa y los pompeyanos. Ello se explica an o po la adecua
ción a la nue a si uación polí ica y el opo uno acie o en la elección
238 An onio Caballos Ru ino
de bando de algunos p o inciales, que basa on en ello su o una
polí ica28, como po no con a Pompeyo con pode es y ecu sos cons
i ucionales pa a el nomb amien o de nue os senado es, y po las
p opias p osc ipciones de Césa 29.
Las gue as ci iles ocasiona ían una disminución d ás ica en el
núme o de senado es, con lo que una de las a eas de mayo signi i
cación polí ica lle adas a cabo po Césa en e los años 47 y 45, con
ando con las a ibuciones de la dic adu a, ue p ecisamen e la de
comple a las diezmadas ilas del Senado.
Es as e o mas ue on ealizadas po Césa po es p ocedimien
os di e en es, pe o complemen a ios en el log o de los esul ados
ape ecidos:
a) Insc ipción de sus pa ida ios en el álbum sena o ial.
b) . Aumen o en el año 47 del núme o de cues o es has a los cua
en a anuales, pa a a ende de o ma na u al al eemplazo de los
senado es que ue an desapa eciendo30. En es e no o io aumen o del
núme o de cues o es anuales se enía en cuen a además que el
Senado se había ampliado has a llega a los 900 componen es en el
año4531.
c) Concesión de magis a u as a sus leales, que suponían pa a
los bene icia ios de és as el ing eso au omá ico en el Senado a la
salida del ca go32. Pe o, a la pa , al disminui d ás icamen e las p e
oga i as del Senado, anuló p ác icamen e la uncionalidad polí ica
de es as magis a u as.
Todas es as ac uaciones p e e en es de Césa con espec o al
Senado, undamen almen e el aumen o del núme o de senado es y la
inclusión de sus pa ida ios en la Asamblea33, se encamina on en sus
p oyec os de debili amien o de los adicionales de en ado es del
pode polí ico.
Consecuencia de es as medidas de Césa , del mayo g ado de
omanización alcanzado po la Península Ibé ica y, po an o, de las
mejo es condiciones polí icas o ecidas a los p o inciales mejo si ua
dos económica y socialmen e, ue el aumen o del núme o de hispano-
omanos que llega on a alcanza la ca ego ía sena o ial.
Conocemos es pe sonajes de o igen hispano: L. Decidías Saxa
(n.° 7), su he mano Decidius Saxa (n.° 8) y L. Ti ius (n.° 9), que
desempeña on magis a u as o ue on incluidos en el Senado po
Césa ; o o, L. Vibius Pac(c)iaecus (n.° 10), aunque posible senado ,
no es á documen ado como al. Los es an es senado es incluidos en
nues o epe o io, no sólo (Aelius?), Ma ullinus (n.° 4), sino
Es udios sob e U so 239
ambién los Co nelii Balbi (n.° 5 y 6) pudie on habe ing esado en el
Senado an o con los iun i os como, incluso, ya an e io men e en
época de Césa .
Con espec o a la ex acción de los nue os senado es cesa ianos
sólo uno, L. Vibius Pac(c)iaecus (n.° 10) podía habe sido hijo de
senado . Pe o el es o posee ía un s a us social ele ado, adecuado al
ca go sena o ial. Unicamen e L. Decidius Saxa (n.° 7), cen u ión del
ejé ci o cesa iano, pod ía jus i ica las acusaciones polí icas de los
enemigos de Césa ace ca de su al a de esc úpulos a la ho a de elegi
, a los nue os miemb os del Senado34. Pe o incluso en es e caso pod ía
a a se de un pe sonaje de ango ecues e35. El es o de los senado
es de o igen hispano pe enece ían a no duda al g upo de los equi-
es, incluidos los Co nelii Balbi.
En elación con el o igen de los senado es analizados en nues o
ca álogo sólo dos, los Balbo (n.° 5 y 6), e an cla amen e indígenas de
ecien e ciudadanía. Los ocho pe sonajes es an es e an, o bien inmi
g an es i alianos, o bien, y en mayo medida, descendien es de és os.
El o igen úl imo de es os inmig an es, sal o al ez en el caso de
(Aelius?) Ma ullinus (n.° 4), p ime senado de la amilia de Ad ia
no, p oceden e de Had ia en el Piceno, sólo puede es ablece se de
o ma hipo é ica y po c i e ios exclusi amen e onomás icos. De la
I alia Cen al36 pa ecen se o igina ias la mayo ía de las amilias de
es os inmig an es37.
También son muy insegu as las á eas de asen amien o en nues a
Península. Sólo se puede asigna un o igen conc e o al suc onense
Q. Va ius Seue us (n.° 1), a (Aelius?) Ma ullinus (n.° 4) en I álica y,
con cie a e osimili ud, ambién se puede elaciona a los Vibii
Pac(c)iaeci (n.°3 y 10) con Ca eia. El es o sólo con ca ác e hipo é
ico se puede incula a alguna de las p o incias hispanas; a la Ci e
io L. Fabius Hispaniensis (n.° 2), los Decidii Saxae (n.° 7 y 8) y, al
ez, L. Ti ius (n.° 9).
Las mig aciones a Hispania, sob e odo con ocasión de las Gue
as Ci iles, que a ec a on a amilias de mayo sol encia económica
que las emig adas en el siglo II, con ibuye on g andemen e a po en
cia las dimensiones de los con lic os ci iles en nues a Península, y a
ac ecen a el g ado de comp omiso de los hispano omanos con los
bandos con endien es.
Las epe cusiones his ó icas conc e as de la ac i idad de los sena
do es hispano omanos de amilia inmig an e en Hispania ue on en
246 An onio Caballos Ru ino
posibilidades legales del ascenso de los hispanienses al Senado, una
ez que hubie an eg esado a Roma; que seguía siendo la me a y el
pun o de e e encia de aquellos con mayo es aspi aciones polí icas.
SENADORES DE ÉPOCA DE SILA
2. L. Fabius Hispaniensis
Salus io, his . Ill, 83 (ed. Mau enb eche ) (I); H.A. G uebe ,
Coins o he Roman Republic in he B i ish Museum, Lond es -1910,
2.352-356 (II); Th. Mommsen, Miinzwesen 600, n.° 228 (III); Babe-
Ion, Desc ip ion his o ique e ch onologique des monnaies de la Répu
blique omaine, Pa is - 1885-6,1, 488 (IV).
Münze RE 6.1771.84 (a); E. Gabba, “Le o igini della gue a
sociale e la i a poli ica omana dopo P89 a.C.”, A henaeum 32,
1954, p. 307 (b); T.R.S. B ough on, The Magis a es o he Roman
Republic, Nue a Yo k - 1951, II, p. 77 (c); A.J.N. Wilson, Emig a
ion om I aly in he Republican Age o Rome, Manches e -1966, p.
26 (d); T.P. Wiseman, New Men in he Roman Sena e 139 b.C. - 14
A.D., Ox o d -1971, p. 230, n.° 168 (e); E.S. G uen, The las gene a
ion o he Roman Republic, Be keley, Los Angeles, Lond es-
1974, p. 203 ( ); C. Nicole , L'o d e éques e à l'époque épublicaine
(312-43 a . J.C.), T. L: Dé ini ions ju idiques e s uc u es sociales,
Pa is - 1966, p. 417 (g); B. Sca digli, “$e o io: p oblemi c onologi-
chi”, A henaeum 49, 1971, p. 250, n. 88 (h).
El cognomen “Hispaniensis" pa ece p obablemen e hace e e
encia al o igen y, en es e posible aunque no ce i icado caso, Fabius
pod ía habe sido miemb o de una amilia de ciudadanos omanos
(e) esiden e en Hispania ya desde una época an e io a Sila. Pa a
segui la ca e a polí ica Fabio hab ía debido ma cha o zosamen e
a Roma, de donde, como e emos más adelan e, hab ía de eg esa
pos e io men e a la p o incia pa a el desempeño de la cues u a. A
pesa de que hipo é icamen e ambién se ía posible pensa que el
cognomen hubiese sido esul ado de alguna acción no o ia en nues a
Península, hab ía que jus i ica que su b e e es ancia en es e des ino
hubie a dado ocasión pa a ello (b).
Es udios sob e U so 247
Con oda segu idad c eemos que debe desecha se oda posibili
dad de conside a lo de o igen indígena73. Su ex acción se ía simila
a la de aquellos 2.600 ‘Pcopaíoi que Se o io lle aba consigo cuando
desemba có en Lusi ania p oceden e de A ica74. No podemos p eci
sa con más exac i ud su o igen geog á ico y sólo podemos apo a en
es e sen ido, a í ulo de me a hipó esis de abajo, la con aposición
de es e pe sonaje con Vibius Pacciaecus, uno de los omanos de la
Ul e io , de in e eses adicalmen e opues os a los pos ulados que la
polí ica de Se o io de endía. De es a di e gencia de ac i udes ha
deducido Gabba (b) que, a pesa del apoyo de g an pa e de los habi
an es de Hispania a Se o io75, la mayo ía de los omanos del su se
opusie on a aquél y a lo que su ob a signi icaba.
L. Fabius Hispaniensis ing esa ía en el Senado en época silana,
e is iendo el ca go de cues o en el 81 a.C.76 al mando del p ocónsul
C. Annius Luscus, a quien Sila había en iado a Hispania a comienzos
del año 81 con dos legiones pa a lucha con a Se o io77. El p ocón
sul llega ía a de o a al ejé ci o de M. Li io Salina o . 3 * * * 7
La mención po pa e de Salus io de Fabius Hispaniensis como
“sena o ex p osc ip is ” (I) hace supone que al ez se hab ía unido
a la insu ección de M. Aemilius Lepidus en el 77 (b); iniendo jun o
con Pe pe na, y as la de o a de Lépido, a Hispania pa a euni se
con Se o io78. Es lógico supone que el p opio L. Fabius Hispanien
sis o mase pa e del Senado pa alelo cons i uido po Se o io.
Apa en emen e, y po las pa adojas de la his o ia, ambién en e
los conju ados del 72 con a Se o io se halla ía él p opio Fabius,
quien es u o en el banque e en que Se o io ue asesinado (I) .
3. Vibius Pac(c)iaecus79
Plu a co, Se . 9, 2-3 (I); id., C ass. 4, 2 (II).
Mlinze RE 18,1.2061 s., s. . Pac(c)iaecusy Paccianus (i ): Hans-
lik RE 8 A. 1952.13 (b); B ough on, The Magis a es..., ci ., p. 78
(c); Gabba, “Le o igini della gue a sociale...”, ci ., p. 307, n. 4 (d);
A. Balil, “Riqueza y sociedad en la Espàna Romana (s. III-I a.
J.C.)”, Hispania 25, 1965, p. 347 (e); Wilson, Emig a ion om I a
ly..., ci ., pp. 30 s. ( ); Wiseman, New Men..., ci ,, p. 248, n.° 300 (g);
P. Romanelli: S o ia delle P o incé Romane dellA ica, Roma-
1959, p. 97 (h); B. Sca digli, “Se o ió...”, ci ., pp. 244 ss. (i);
248 An onio Caballos Ru ino
W. Schulze, Zu Geschich e la einische Eigennamen, Be lín - 1904,
p. 28 (j); E. Badian, Fo eign Clien elae 264-70 B.C., Ox o d - 1958,
p. 308 (k); Robe C. Knapp, Aspec s o he Román Expe ience in
Ibe ia, 206-100 B.C., Vi o ia, Valladolid - 1977, pp. 153 s. (1); Fea.
Cha es T is án, Las monedas Hispano-Romanas de Ca eia, Ba ce
lona - 1979, pp. 48 s. (11); C. González Román, Impe ialismo y oma
nización en la P o incia Hispania Ul e io , G anada - 1981, p. 201
(m); id., “La onomás ica del “Co pus” cesa iano y la sociedad de la His
pania me idional”, S udia His ó ica IV-V, n.° 1,1986-87, pp. 73 s. (n).
Cuando M. Licinio C aso, po su apoyo a Sila, debió hui en el 85
de los pa ida ios de Ma io y Cinna, ma chó a Hispania; que conocía
po habe es ado an e io men e allí con su pad e cuando és e e a p e
o (d), y donde, desde en onces, con aba con amis ades. C aso se
ocul ó en una cue a que había en una p opiedad que su amigo Vibius
Pacciaecus enía jun o al ma 80. Al en e a se Vibio, aún sin isi a le,
dio o den de man ene lo du an e los ocho meses que anscu ie on
has a la mue e de Cinna81.
Vol emos a ene no icias de Vibius du an e la gue a con a Se -
o io (I). Cuando es e úl imo ma chó a Á ica pa a lucha con a
Ascalis, que in en aba ecupe a el ono de Mau i ana, Sila en ió en
el 81 como legado a Pacciaecus pa a ayuda a Ascalis*2', pe o Se o io
le enció y le dio mue e, as lo que inco po ó las opas de Pac-
ciaeco a su ejé ci o y ce có la ciudad de Tingis, donde se había e u
giado Ascalis con sus he manos (i). La ac i ud de Pacciaeco, eniendo
en cuen a además que sus opas debían habe p ocedido asimismo
de la Ul e io , es o o es imonio más de la ac i ud de los g upos di i
gen es de la p o incia Ul e io en a o de la polí ica oligá quica.
Puede conside a se bas an e segu a su pe enencia a la clase cen-
si a ia de los caballe os83; pe o ya es mucho más incie a su inclusión
en el g upo de los senado es, undamen almen e po que de una de
las ci as de Plu a co (II) se deduce que su es ancia en el su hispano
no e a empo al84. Sin emba go, el no documen ado í ulo sena o ial
de Pacciaecus, aunque sin ninguna segu idad al espec o, quizás se
pod ía deduci de su ac uación como legado silano. De odas mane
as es a posibilidad la plan eamos, con odas las p ecauciones pe i
nen es, a í ulo de me a hipó esis, sin apoyo documen al concluyen-
e. En caso de que pudie a con i ma se es a posibilidad, pod ía habe
sido el p opio Sila el que lo hicie a ing esa en su Senado, cuyos
miemb os aumen ó de escien os a seiscien os ( ide sup a). Se ía en
Es udios sob e U so 249
ese caso és e un es imonio más de las nue as posibilidades de p o
moción de los i álicos ya en época de Sila85, a las que és os aspi aban
desde el inal de la Gue a Social.
Del análisis del nomb e Hanslik (b) ex ae la conclusión de que
debía se na u al de la Campania86, de donde ma cha ía a Hispania
—es ableciéndose allí como come cian e—, y adqui i ía el cognomen
“Pacciaecus”81. Conc e ando ace ca del p obable o igen úl imo de la
amilia88, el nomen “Vibius”, común en las egiones de oscos y sabe-
lios, se cons a a p o usamen e en Capua (n).
Aun sin pode delimi a con exac i ud cuando él o su amilia lle
ga on a la Península Ibé ica, se pod ía habe a ado muy e osímil
men e de un colonizado o, al ez mejo , descendien e de coloniza
do es omanos (g)89 asen ado en el su peninsula 90, donde llegó a se
un ico p opie a io ag ícola (II).
Es a suposición se e con i mada po la exis encia de o o pe so
naje del mismo nomb e, p obablemen e su hijo que, como p e ec o
en el año 45 y conocedo del e eno, ue de g an ayuda pa a Césa 91.
Con espec o a su conc e a ubicación en Hispania, en con a de
alguna opinión que p e endía incula lo con Co duba92, es Ca ela, la
espléndida ac o ía come cial y p ime a colonia omana en la Penín
sula, la más p obable localidad de p ocedencia. Allí se documen an en
las monedas di e sos magis ados con el gen ilicio “Vibius”:
a) Pe íodo II; emisión 18a; peso 7,75; alo : sémis, an e so:
cabeza de Júpi e (¿lau eada?); e e so: del ín a izquie da y
la legenda “KARTEl A ”, asimismo se menciona al magis
ado C. VIB(ius) AID (ilis). Co esponde al 65 a.C.93.
b) Pe íodo III; emisión 20a; se ie A; peso 5,98; sémis; cabeza
o eada y CARTEIA en el an e so; del ín en el e e so y la
leyenda C. VIBI(us) IIIIVIR, C. MIN(ius) IIIIVIR. 55 a.C.94.
c) Pe íodo III; emisión 20a; se ies B,a; B,b y B,c; peso 5,78;
sémis; id. an e io en el an e so; en el e e so pescado y las
leyendas: C. VIBI(us) IIIIVIR; C. MINIVS IV ( e dicundo),
o C. MlNI(us) IV lili VIR C. VlBI(us) IV. Del 55 a.C.95.
d) Pe íodo III; emisión 21a; peso 6,56; sémis; an e so id. an e
io es; imón en el e e so y las leyendas: C. VIBI(us) lili
VIR IV; C. MINIVS IIIIVIR IT(e um) o C. VIBI(us)
IT(e um). Del 50 a.C.96.
La inculación de los Vibii con el su de la Península Ibé ica no
desapa eció, y así enemos cons ancia de un C. Vibius Se enus como
p ocónsul de la Bélica ap oximadamen e en los años 21/22 p;C.97,
250 An onio Caballos Ru ino
que, po los abusos y c ueldad du an e su gobie no, ue depo ado a
la isla de Amo gos98.
Las ayec o ias polí icas del pad e, Vibius Pac(c)iaecus, y del
hijo, L. Vibius Pac(c)iaecus, nos es imonian palma iamen e los p o
blemas in e nos que u ie on luga en las zonas más omanizadas del
su de la Península Ibé ica, con las acilaciones y cambios de pos u a
en el seno de las amilias hispano omanas a la ho a de incula se a
alguna de las dos acciones polí icas en con lic o. Desg aciadamen e
se a a de un p oceso cuya impo ancia muchas eces se nos escapa,
al encon a se enmasca ado po los p oblemas polí icos gene ales.
Es a c isis de iden idad y conciencia, como esul ado de la necesidad
de adecuación a las ci cuns ancias polí icas an ápidamen e cam
bian es po los a a a es de la gue a ci il, a ec a ía muy p o unda
men e a las éli es p o inciales.
En Ca eia las uen es nos es imonian la exis encia de una gue a
ci il en el in e io de la ciudad, a la pa que se es aban desa ollando
los con lic os que a ec aban a oda la p o incia. La colonia había
es ado muy ligada a los in e eses pompeyanos como nos es imonian
an o la ca e a de Vibius Pac(c)iaecus, pa ida io de Sila, la p esen
cia de o os pe sonajes que ambién hay que inclui en e las clien e
las pompeyanas", y las p opias uen es li e a ias100.
T as Munda comenzó a debili a se el apoyo de los habi an es de
Ca eia a los pompeyanos. En la ciudad se desencadenó una au én
ica gue a ci il en e los pa ida ios de los hijos de Pompeyo y los
que que ían cong acia se con el ic o ioso Césa . Como esul ado de
es os en en amien os Cneo Pompeyo, que había acudido a la ciudad
en busca de e ugio, se io o zado a hui 101.
Como mues a de es a c isis in e na en e los g upos nobilia ios
de la p o incia encon amos a L. Vibius Pac(c)iaecus, el hijo del
amigo de C aso, luchando en el bando de Césa desde los p ime os
momen os de la con ienda ( ide in a).
LOS SENADORES DE ÉPOCA DE CÉSAR Y
DE LOS TRIUNVIROS
4. (Aelius?) Ma ullinus
H.A., u. Had . 1,1 (I); id., 1,2 (II).
Rohden RE L525.90 (a); S.J. de Lae , De Samens elling an den
omeinschen Senaa gedu ende de ee s e eeuw an he P incipa a (28
Es udios sob e U so 251
óó Ch . - 68 na. Ch .), Ambe es -1941, n.° 11 (b); PIR2 A 219 (c);
R. Syme, Taci us, Ox o d - 1958, p. 603 (d); Wiegels, Die ömischen
Sena o en..., ci ., n.° 18 (e); C. Cas illo, P osopog aphia Bae ica,
Pamplona - 1965, n.° 17 ( ); id., “Los Senado es Bé icos. Relaciones
amilia es y sociales”, A i del Colloquio In e nazionale A.I.E.G.L.
su Epig a ía e O dine sena o io II (1981) = Ti uli 5, Roma - 1982, p.
489, n.° 6 (g); Wiseman, New Men..., ci ., p. 209, n.° 5 (h); A. Chas-
agnol, “Les séna eu s d’o igine p o inciale sous le ègne d’Augus
e”, Mélanges... o e s à Pie e Boy aneé, Roma -1974, p. 170 (i); id.,
“La us cla us e adlec io dans l’His oi e Augus e”, Bonne His o ia-
Augus a Colloquium 1975176, Bonn - 1978, p. 110 (j).
La His o ia Augus a (II) lo desc ibe como el p ime senado de su
amilia, lo que no se e con i mado po ninguna o a uen e. Las
echas conc e as que se han dado pa a su ing eso en el Senado son
sólo hipo é icas102, y se basan en la indicación de la His o ia Augus a
de que e a “a auus” de Ad iano103; eniendo además en cuen a que el
pad e del empe ado nació en el 45-46 p.C., y es imando un in e alo
no mal en e gene aciones pa a el cálculo co espondien e.
Desca ando una da ación p óxima a la de la eo ganización del
Senado po Augus o, an o la época de Césa 104 como la de los iun
i os son ac ibles pa a el ing eso de Ma ullinus en el Senado. Se
explica ía así, con an e io idad a la ijación del o do sena o ius, el
que la amilia con inuase incluida aún en el o den ecues e y, el que
no encon emos ningún o o miemb o de és a en la Asamblea has a
la época de los Fla ios105. Ma ullino pod ía ambién habe sido “pu
gado” en las lec iones del 29-28 ó, sob e odo, en la del 18; con lo que
és a pod ía habe sido o a posible explicación de que, a emolque
suyo, su amilia hubiese dejado de o ma pa e del Senado. Ello jus
i ica ía la ayec o ia polí ica de sus descendien es, la pe manencia
en la p o incia, y el que P. Aelius Had ianus A e , pad e del empe a
do Ad iano y p imo de T ajano, sólo alcanza a el ango p e o io.
Su amilia, si es la misma del empe ado , p ocedía de Had ia (I),
en el Piceno, emig ando de allí en echa imp ecisa a Hispania. Según
la His o ia Augus a los an epasados del empe ado hab ían o mado
pa e de los p ime os con ingen es de colonos asen ados en época de
Escipión en I álica, donde muy posiblemen e se hab ían podido dedi
ca ya desde an iguo a la explo ación ag ícola.
Con espec o a es a úl ima cues ión Cas illo (g) p opuso la iden i
icación del pe sonaje de una ma ca del Tes accio106, posiblemen e
252 An onio Caballos Ru ino
un L. Ae(lius) Ma (ulUnus)101, con el a auus de Ad iano o con algún
miemb o de la amilia. La ab e ia u a “ol” no debe ía desa olla se
como “ol(ea ius)”m , ya que es ob io que se a a ía de un án o a de
acei e y es a e e encia se ía un da o g a ui o. Tal ez ue a p e e i
ble pensa que se a ase de una e e encia a la iglina. Al espec o, y
con es a ab e ia u a “OL” enemos cons ancia de la ma ca “FIG.
OL. ”m que, jun o con o as110, debe hace e e encia a la iglina
Oleas o111, localizada en “El So illo”, a o illas del a oyo del Tem
ple, en las p oximidades de Almodó a del Río, en la p o incia de
Có doba112.
Debe echaza se la iden i icación de nues o Ma ullinus con el
pe sonaje de la ma ca olea ia, ya que és a p ocede del mon e Tes ac-
cio del que, dada la es uc u a de la colina y su es a ig a ía, no se
conoce has a el p esen e ninguna ma ca an e io a los An oninos113.
En odo caso únicamen e pod ía a a se de un descendien e del
Ma ullino de época epublicana.
5. L. C(o nelius), L. ( ), Clus umina, B(albus)114
CIL 12, p. 60 y 64 (Fas i Augu um e Colo iani) (I); CIL II XIII,
p. 504 (II); CIL X 3854 = ILS 888 (Capua) (III); Plinio, n.h., 5,36
(IV); id. 5,5 (V); id. 7,43 (VI); Cass. Dio 48,32,2 (VII); Vell. 2,51,3
(VIII); Nep., A . 21,4 (IX); HA, Max. Balb. 7,3 (X); Táci o, ann.
12,60 (XI); Cice ón, ad A . 7,7 (XII); id. 8,15 A (XIII); id. 9,7, B
(XIV); id. 9,13 (XV); id. 12,2 (XVI); Cice ón, ad am. 6,8,1 (XVII);
Cice ón, p o Balbo, passim (XVIII).
Münze RE 4.1260.69 (a); L. Rubio, “Los Balbos y el Impe io
Romano”, AHAM 1949, pp. 67-119 y 1950 (publ. en 1951), pp. 142-
199 (b); Juan Feo. Rod íguez Neila, Los Balbos de Cádiz. Dos espa
ñoles en la Roma de Césa y Augus o, Se illa - 1973 (c); R. Thou e-
no , Essai su la p o ince omaine de Bé ique, Pa ís - 1973, pp. 216 s.
(d); R. Syme, The Roman Re olu ion, Ox o d - I9602, p. 44 (e); id.
p. 72 ( ); Balil, “Riqueza y sociedad...”, ci ., pp. 325-366 (g); Cas i
llo, P osopog aphia..., ci . n.° 104 (h); id., “Los Senado es Bé i-
cos...”, ci ., pp. 497 s., n.° 36 (i); P. Willems, Le Séna de la Républi
que omaine. Sa composi ion e ses a ibu ions, Lo aina - 1878-85, p.
607 (j); Wiegels, Die ömischen Sena o en..., ci . n.° 55 (k); H. Hal -
mann, Sena o en aus dem ös lichen Teil des Impe ium Romanum,
Es udios sob e U so 253
Go ingen - 1979, pp. 100 s. (1); E. J. Wein ib, “The Spania ds in
Rome om Ma ius o Domi ian”, HSPh 73, 1969, p. 333 (11); Wise-
man, New Men..., ci ., p. 226, n.° 137 (m); C. Nicole , L ’o d e éques-
e á Vépoque épublicaine (312-43 a . J.-C.), Pa ís - 1966, pp. 416 ss.
y 853 ss., n.° 118 (n); M. Dondin-Pay e, “Homo nouus: Un slogan de
Ca ón á Césa ?”, His o ia 30, 1981, p. 74 (ñ).
De ascendencia enicia115, nació en Gades el 95 a.C. (b), en el
seno de una de las p incipales amilias de la ciudad. E a hijo de
L. Co nelius Balbus (I) (III), quien debió mo i hacia el 72 a.C.
Tenía un he mano, con el p aenomen Publius, pad e de Co nelio
Balbo el Meno 116.
Luchó en el 77 jun o con Me elo, y en los años 76-75 con Mem-
mio. Po ges ión de Pompeyo, y como ecompensa a la ayuda p es
ada a Roma en la gue a con a Se o io117, oda la amilia ecibió la
ciudadanía omana; que ue con i mada po la Lex Gellia Co ne
lia118, que ga an izaba las concesiones de ciudadanía ealizadas po
Pompeyo en Hispania. Dada su cuali icación censi a ia, L. Co nelio
Balbo ing esa ía di ec amen e en el o den ecues e (n); como lo
demos a ían las p e ec u as po é desempeñadas ( ide in a). En e
los posibles magis ados de los que los Balbo pudie on ecibi el
nomb e hay que menciona como más p obables a los siguien es119:
• Los Co nelii Scipiones.
• L. Co nelius Sulla, que concedió la ciudadanía a nue e gadi
anos120.
• Los cónsules del año 72: el p aenomen de L. Gellius y el
nomen de Cn. Co nelius Len ulus.
• O o Co nelius Len ulus, L(ucius), que ue p e o en el
205 a.C. y el p ime pa ono de los gadi anos121. *
• También, de la misma amilia, L. Co nelius Len ulus C us,
que si ió a las ó denes de Pompeyo en Hispania (XIII) (XIV).
L. Co nelio Balbo hab ía en ado muy posiblemen e en con ac o
con Césa du an e la p e u a de es e úl imo en el año 68; ya que
en onces hab ía pe manecido és e du an e la go iempo en Cádiz122.
La amis ad posiblemen e su gida allí se man end ía has a la mue e
del dic ado (c). Se c ee que omó pa e ac i a en el pac o de Lucca
del año 60 a.C., po la amis ad que le unía an o a Césa como a
Pompeyo123.
Cuando se debili a on los lazos en e los iun i os, se inició el
amoso p oceso con a él en e isión de la concesión de la ciudadanía
254 An onio Caballos Ru ino
(XVIII). Pa ida io ac i o de Césa en la Gue a Ci il se enca gó,
po deseo de és e y jun o con C. Oppius, de los asun os de Roma
(XI) (XVII). A la mue e de Césa no se alió con An onio124, sino
que p e i ió hace lo con Augus o125.
Desempeñó los siguien es ca gos polí icos:
P ae . ab um de Césa en las campañas de Gallaecia126 en el año
61 a.C. (a).
P ae . ab um du an e la campaña de Césa en la Gallia en el año
58 a.C. (a).
Cos. su . el año 40 a.C., al ez di ec amen e desde el o den
ecues e127, ya que no enemos segu idad de que hubie a desempe
ñado an es ningún o o ca go sena o ial. No obs an e, hay indicios en
las uen es128 que apun an como e osímil la posibilidad de su ing eso
en el Senado el año 49, o en o no a esa echa. Su colega en el consu
lado ue P. Canidius P. . C assus (II). Los Co nelii Balbi ue on los
p ime os pe sonajes genuinamen e na i os de Hispania que ing esa
on en el Senado.
Pa onus de Gades129.
Pa onus de Capua, en la época de su consulado (III).
Su iqueza ue p o e bial130, lo que se con i ió en uno de los
mo i os de su impopula idad en Roma. Poseía una g an casa con ja
dines en Tusculum, cuyo sola ue egalo de Pompeyo (XII) (XV).
Fue adop ado po el agen e y amigo de Pompeyo Cn. Pompeius
Theophanes131, de quien he edó una cuan iosa o una. De al
mane a que al mo i pudo deja un legado de 25 dena ios pa a cada
ciudadano (VII).
6. L. Co nelius, P. ., Balbus132
CIL I2 p. 50 = I.I. XIII, 7, p. 87 (I); CIL II, XIII, p. 86 s., XLI
(II); A. Vi es y Escude o, La moneda hispánica, III, Mad id -1924,
10, n.° 15 s. (Ill); Cass. Dio 54,25,2 (IV); id. 56,24,2 (V); Veil.
2,51,3 (VI); AE 1962, 71 (No ba Caesa ina) (VII); Cice ón, adA .
8,9 A,2 (VIII); id. 8,11,5 (IX); id. 8,15 A,3 (X); id. 9,6,1 (XI); id.
11,12,1 (XII); id. 12,38,2 (XIII); id. 13,37,1 (XIV); id. 13,49,2 (XV);
Es abón 3,169 (XVI), Plinio, n.h. 5,36 (XVII); id. 36,60 (XVIII);
Caesa , bell ciu. 3,19 (XIX); Táci o, aun. 3,2 (XX); id. 11,24 (XXI);
Sue onio, Aug. 29,5 (XXII); F.P. B eme (ed.), Iu isp uden iae
An ehad ianae quae supe sun , Leipzig - 1898, II, 1, p. 4 (XXIII).
Es udios sob e U so 255
G oag RE 4. 1268.70 (a); PIR2 C 1331 (b); Willems, Le Séna ...,
ci ., p. 597 (c); R. Syme, “Caesa , he Sena e and I aly”, PBSR 14,
1938, p. 14 (d); id., Taci us, ci ., p. 589 (e); id., The Roman Re olu
ion, ci ., pp. 80 y 367 ( ); A. Ga cía y Bellido, “Las colonias oma
nas de Hispania”, AHDE 29,1959, p. 480 (g), Cas illo, P osopog ap-
hia..., ci ., n.° 105 (h); id., “Los Senado es Bé icos...”, ci ., pp. 498
s., n.° 37 (i); Wiegels, Die ömischen Sena o en..., ci ., n.° 56 (j);
B.E. Thomasson, Die S a hal e de ömischen P o inzen No da i
kas on Augus as bis Diocle ianus, Lund - 1960, II, 11 (k); Rubio,
“Los Balbos...”, ci . (1); Rod íguez Neila, Los Balbos de Cádiz...,
ci . (11); Wiseman, New Men..., ci ., p. 226, n.° 138 (11).
Na u al de Gades (VI) (XVI) (XVII) (XXI), ecibi ía la ciudada
nía jun o a su pad e, su ío y su abuelo en el año 72 a.C. Hijo de
P. (Co nelius Balbus) y sob ino de L. Co nelius Balbus. Quizás ue a
el pad e de una Co nelia, casada con C. No banus Flaccus, cónsul el
año 24 a.C.133, pues o que un hijo de ambos ue el cónsul del 19 p.C.
L. No banus Balbus134.
Como su ío poseyó una g an iqueza135. En el año 13 a.C. cons
uyó un ea o en Roma, dedicándolo después de celeb a unos jue
gos. No dejó de ocupa se du an e oda su ida de la ciudad de Gades,
siendo de des aca la cons ucción de unos a senales así como, espe
cialmen e, la undación de la noua U bs.
A pesa de la impo ancia polí ica que los dos Balbo llega on a
posee a inales de la República, no enemos no icias de o os posi
bles descendien es sena o iales de es a amilia136. Es o no nos debe
ex aña , ya que su ascenso se debió únicamen e a mo i os coyun u-
ales, en unos momen os en que la “legalidad” es aba de inida po
los in e eses polí icos de los bandos en con lic o. De ahí los p oble
mas ju ídicos plan eados cuando, ya bajo Augus o, se ma ca on unas
pau as y c i e ios de acceso y pe enencia al Senado mucho más
es ic os.
Además, pa a una a is oc acia de come cian es como los de los
Balbo, debió supone un g an es ue zo la adap ación a los alo es
omanos basados en la p opiedad de la ie a; así, una de las inalida
des de la c eación de la noua U bs ue la de adecua se a la nue a
si uación que les enía impues a desde Roma137.
Comenzó su ca e a mili a a las ó denes de Césa , alquien p oba
blemen e debie a el ing eso en el Senado, como consecuencia de la
ob ención de la cues u a ( ide in a). Lo encon amos a lo la go de
262 An onio Caballos Ru ino
No c eemos que uese el Pacciano167 mencionado po Plu a co
(IV), aquél que ue a obligado po el Su eñas a ep esen a el papel
de C aso en el “ iun o” que o ganizó a la mue e de és e; ya que se
menciona ambién elp aenomen “Caius”. En odo caso, eniendo en
cuen a no sólo la onomás ica, sino ambién que se encon aba en el
séqui o de C aso, pod ía habe se a ado posiblemen e de un amilia
de nues o pe sonaje. Resul a muy in e esan e menciona aquí el
hecho de que el Vibius, edil mencionado en las monedas de Ca -
eiam , lle ase asimismo el p aenomen C(aius).
APENDICE I
PERSONAJES HISPANOS DE MUY DUDOSA
ADSCRIPCIÓN AL SENADO
C. Ma cius
Apiano, Ibe . 66 (I).
Miinze RE 14.1543.11 (a); A. Ga cía y Bellido, Colonia Aelia
Augus a I álica*, Mad id - 1960, p. 41, n.° 11 (b); C. Cas illo, P oso-
pog aphia..., ci ., n.° 229 (c).
En e los pe sonajes de nomb e omano que juga on un impo
an e papel en Hispania a mediados del siglo II a.C. es de obli
gado a amien o el caso de C. Ma cius, desc i o po Apiano (I)
como á ópa ’Ipqqa ék j óXscog ’ ccAikíjc; con ocasión de las gue as
con a Vi ia o. En el año 143169, y as el ele o de Fabio Máximo
Aemiliano, el p e o Quinc io obligó a Vi ia o a e i a se al mon e de
Venus. Pe o poco hab ía de du a la si uación, pues, ol iendo a la
o ensi a, el caudillo lusi ano de o ó a los omanos, expulsando a
con inuación a la gua nición omana de I uccim y de as ando la Bas-
e ania. El p e o se ió obligado a e i a se a sus cua eles de
in ie no en Co duba, desde donde enca gó a C. Ma cio la ealización
de ecuen es incu siones con a el enemigo.
264 An onio Caballos Ru ino
El p ime p oblema que se nos plan ea es el de la iden i icación
del pe sonaje a pa i de es a única mención en los ex os, máxime, y
sin duda de la bondad de las uen es u ilizadas po Apiano, si ene
mos en cuen a que se a a de un au o dis anciado unos escien os
años de la ealidad que desc ibe.
An e odo la cues ión del o igen. Hay que pa i del p opio nom
b e del pe sonaje, “C. Ma cius”, nomb e plenamen e omano171;
an e cuya in e p e ación caben dos posibilidades: o bien se a a de
un indígena de ecien e ciudadanía, o de un omano de I álica. A
pesa de la a i mación de Ga cía y Bellido172, y po mo i os his ó i
cos, c eemos menos e osímil la p ime a posibilidad. En e ec o, se ía
ilógico que, en unos momen os an delicados pa a las a mas oma
nas, se con iase la di ección de las ac i idades bélicas a un indígena
ecien emen e inco po ado al cue po de ciudadanos. Jun o a ello, lo
no mal es que hubiese quedado cons ancia en las uen es de un hecho
an excepcional como es a concesión i i ana de la ciudadanía en una
echa an emp ana, lo que no deja de hace se en o os casos excep
cionales del mismo ipo173. Incluso si no se acep a es e a gumen o ex
silen io, no enemos cons ancia en nues a Península de ningún
magis ado cum impe io del mismo gen ilicio a quien pode esponsa
biliza de es a concesión174. Debe exclui se oda posibilidad de in e
ención del amoso L. Ma cius Sep iminus, aquél que se había pues o
al en e del ejé ci o omano as la de o a de los Escipiones en el
221 y has a la llegada de C. Claudio Ne ón en sep iemb e del mismo
año, po se solamen e cen u ión p imipilo, aunque de ango ecues
e175; siendo in alidado po el Senado el í ulo que le concedie on
los soldados176.
C. Ma cius, na u al de I álica177, hab ía sido muy posiblemen e
descendien e, en e ce a gene ación, de los colonos allí asen ados
po Escipión, y goza ía de los de echos de ciudadanía desde el
nacimien o. Incluso no hay que des aca alguna elación de pa en
esco con L. Ma cius, muy ac i o en o o iempo en la Baja Anda
lucía178.
La exp esión o ópa ’ip jQa po pa e de Apiano se ía equi a
len e a los é minos la inos “hispanus” o “hispaniensis” u ilizados sin
con enido é nico; algo simila al caso del poe a Egna ius179, llamado
“cel íbe o” po Ca ulo180, y donde Cel ibe ia debía designa el á ea
más omanizada de la Península. El epí e o de Apiano quizás se deba
a su in en o de ansc ibi li e almen e de su uen e de e e encia,
p obablemen e la ina, una exp esión pa ecida181.
Es udios sob e U so 265
Es poco e osímil que C. Ma cius hubiese desempeñado el ca go
de cues o como han supues o algunos au o es182, y se e lejaba en
una in e polación e ónea en la aducción de Apiano de las Fon es
Hispaniae An iquaem . En absolu o menciona Apiano el desempeño
de la cues u a, magis a u a cla amen e eglamen ada y esul ado de
la elección en Roma de los comicios ibu os bajo la p esidencia de
un cónsul. Es e ca go pa ece poco p obable que pueda deduci se de
las espo ádicas in e enciones mili a es de Ma cio, máxime si el
gobe nado enía plena libe ad en escoge a sus luga enien es.
Pa ece azonable que, en unos momen os an apu ados, seleccionase
pa a manda los des acamen os omanos en iados con a Vi ia o a
un mili a omano na u al de I álica y, po consiguien e, conocedo
an o de la egión como del enemigo al que ba i .
Al cali ica Apiano de una mane a an aga a Ma cio excluye su
conside ación como cues o , ya que es e ango no le hubiese pasado
desape cibido. De odas mane as en es os momen os la cues u a no
lle aba au omá icamen e empa ejada la conside ación de senado ,
sino sólo la posibilidad184 de su inclusión e ec i a en el álbum sena o
ial en la siguien e lec io. Hab á que espe a a la época de Sila pa a
que los cues o es pasasen a se conside ados au omá icamen e sena
do es as la conclusión del pe íodo de manda o del ca go185.
Lo más azonable es exclui la conside ación de C. Ma cio como
senado hispano de la época an e io a Sila. La impo ancia y el signi
icado de es e pe sonaje es iba en g an medida en que es el p ime
hispaniense186 conocido que eje ció ca gos de esponsabilidad al
mando de opas omanas en Hispania.
APÉNDICE II
LISTA DE LOS CABALLEROS DE ORIGEN HISPANO
DURANTE LA REPÚBLICA QUE NO LLEGARON
A INGRESAR EN EL SENADO
En es a lis a se incluyen ambién los hijos de los senado es men
cionados en el ca álogo p osopog á ico, ya que és os seguían siendo
équi és mien as no se inco po asen pe sonalmen e al Senado, al no
es a con igu ado aún du an e la República el g upo sena o ial como
un o do ( ide sup a).
266 An onio Caballos Ru ino
1. Q. Aponius (Cassio Dion 43,29,3; Klebs RE 2.172.6).
2. A. Baebius (Bell. Hisp. 26,2; Klebs RE 2.2729.9).
3. C. Flauius (Bell. Hisp. 26,2; Münze RE 6.2526.12).
4. Q. Pompeius Nige (Bell. Hisp. 25,4; Mil ne RE 21.2250.34).
5. T. Quinc ius Scapula (Bell. Hisp. 33, Cassio Dion 43,29,3 ss.;
Cice ón, ad A . 12,38 a, 2 y 12,40,4).
6. Ti ìus, L. . (Bell. A . 28,2; Münze RE 6 A. 1556.13).
7. Ti ìus, L. ., he mano del an e io (ibid.).
8. A. T ebellius (Bell. Hisp. 26,2; Münze RE 6 A.2262.1).
Desconocemos si A. Valgius, sena o is ilius (Bell Hisp. 13,2;
Gundel RE 7.271), que dese o en el 45 a.C. del ejé ci o de Césa
pa a uni se a su he mano en el bando de Pompeyo, e a de o igen his
pano. La no mención de es e da o en la uen e de e e encia nos hace
duda de es a posibilidad.
No sabemos si el hispano Q. Iunius, embajado de Césa an e
Ambió ix, el caudillo de los Ebu ones (Césa , Bell. Gali. 5,27 s.), e a
de ango ecues e.
Po úl imo, esul a dudosa la pe enencia al es amen o ecues e
de Annius Scapula, quien pa icipó en la conju a con a Q. Cassio
Longino. Es a hipó esis únicamen e puede basa se en la muy imp e
cisa desc ipción que se hace de él en el Bellum Alexand inum 55:
“...Annium Scapulam, maximae digni a is e g a iae p ouincialem
hominem sibique (Q. Cassio Longino) a n amiliä em quam...”.
Es udios sob e U so 267
NOTAS
, 1. C . en Apéndice II la lis a de los caballe os de o igen hispano du an e la Repú
blica.
Sob e las elaciones y di e encias en e los equi es y los senado es, y sob e su
simila ex acción social; pues o que sólo di ie en undamen almen e po sus
de echos, sus unciones y sus a ibuciones y compe encias adminis a i as, éase
C. Nicole , L ’o d e éques e a Vépoque épublicaine (312-43 a . J.-C .), Pa ís -
1966, pp. 255 s. y 700 ss.
2. Sob e el su gimien o del o do sena o ius y sus di e encias con el es amen o ecues
e éase: A. Chas agnol, “La naissance de To do sena o ius”, M EFRA 85,1973,
583 ss. y C. Nicole , “Le cens sena o ial sous la Republique e sous Augus e”,
JRS 66, 1976, 20 ss.
3. Es a simila ex acción esponde a la gene al necesidad de cumpli una se ie de
equisi os sociales, económicos y polí icos, en e los que hay que con a los de:
a) Se lib e desde el nacimien o.
b) Pe enece al cue po de ciudadanos omanos de pleno de echo.
c) Posee el censo ecues e (de 400.000 HS. desdé el 150 a.C.: C aw o d,
Rom án epublican Coinage, Camb idge 1974, p. 623).
d) Habe se ido al Es ado omano diez años como eques equo publico (Nico
le , L ’o d e..., ci ., p. 25).
e) Residi en Roma (lex epe und. 1.13).
) Se insc i os como senado es en el álbum (los no insc i os seguían siendo o
malmen e caballe os).
A es os equisi os hab ía que añadi los que podemos de ini como c i e ios
mo ales, de hono abilidad y plena iden i icación con los p incipios que de i
nen el mos maio um , más di íciles de desc ibi y cuan i ica que los an e io
es, pe o an impo an es o más que és os.
4. Véanse los casos de Q. Va ius Seue us (n.° 1) y los epí e os que las uen es le apli
can; la mane a despec i a en que Cice ón desc ibe a L. Decidius Saxa
(n.° 7); y el caso de L. Co nelius Balbus (n.° 5) y el p oceso que u o que su i
en de ensa de la ciudadanía.
5. Du an e la República no se llegó a emplea el é mino “sena o ” como í ulo o i
cial, y no hab á ningún sinónimo has a la apa ición del í ulo de “ui cla issim us”
en el Impe io. *
Son p ecisamen e los lími es c onológicos los únicos que de inen un c i e io i me
a la ho a de inco po a o echaza el análisis de un pe sonaje de e minado. Es os
lími es no deben en ende se po supues o como una on e a pun ual, ya que
depende de la e olución p og esi a que pe mi e el su gimien o del nue o o de
namien o ins i ucional.
Es e c i e io c onológico de inclusión o echazo es signi ica i o, y se jus i ica en
unción de las di e encias polí icas, ideológicas y adminis a i as.
6. El caso de los Balbo es la única excepción du an e la República.
No es es e el luga pa a a a de enidamen e y con de alle de las ca ac e ís icas
gene ales de las inmig aciones a la Península Ibé ica en época epublicana.
Remi imos pa a es as cues iones a las ob as que ci a emos epe idamen e a con i
nuación de E. Gabba (“Le o igini della gue a sociale e la i a polí ica omana
dopo T89 a.C., cap. X: SulTemig azione omano-i alica in Spagna nel II sec.
268 An onio Caballos Ru ino
a.C.”, A henaeum 32, 1954, pp. 297 ss.), o de A. Balil (“Riqueza y sociedad en
ía España Romana (s. III - 1 a.d.J.C.)”, Hispania 25, 1965, pp. 334 ss.); a los que
hay que añadi úl imamen e las ob as de M.a Amalia Ma ín Díaz, “La emig a
ción i álica a Hispania en el siglo II a.C.”, S udia H is ó ica IV-V, 1986-87,
pp. 53 ss., y Emig ación, colonización y municipalización en la Hispania Republi
cana, G anada - 1988.
Dos son los aspec os que, sin emba go, no debemos deja de eseña aquí:
a) El mayo i a io o igen i álico de los inmig an es, en e los cuales hay que des
aca , en la e apa que media en e las gue as cel ibé icas y el comienzo de
las gue as ci iles, a los p oceden es de las zonas de dialec o oseo y umb o;
y, ya a lo la go del siglo I, el g an núme o de inmig an es de la zona del
Piceno (Pe ucidii, Paccieci, T aii (?), Had iani, e c.), muchos de ellos
incluidos en las amplias clien elas pompeyanas.
El análisis de los cognomina de ipo geog á ico que apa ecen mencionados
en el CIL II (Balil, op. ci ., p. 364) es muy signi ica i o, al esul a el
siguien e o den de p elación en cuan o a ecuencias: l.° Sabinas (46 casos),
2.° u c an o s (21 casos) y 3.° Albanus y Campanus (con 12 menciones cada
uno).
b) El di e en e ca ác e de los colonizado es según las épocas. En los siglos III
y II se ían undamen almen e e e anos (que en su mayo ía hab ían aspi
ado a asen a se de ini i amen e en la p o incia) y come cian es. Desde Se -
o io adqui i ía una g an impo ancia lá inmig ación po mo i os polí icos,
siendo en es os casos gene almen e asen amien os empo ales / y a ec ando a
pe sonajes de una ex acción social más ele ada. Es a di e en e ex acción
social condiciona ía las di e encias en cuan o a las posibilidades de ascenso
al Senado epublicano de es os inmig ados.
7. Es a ían ya muy adelan ados los p ocesos de simbiosis en e los sec o es p i ile
giados de la sociedad indígena y los inmig an es, así como la acep ación e iden i
icación con la ideología omana de los p ime os.
Los senado es .de época impe ial son en úl imo ex emo un esul ado del g ado
de omanización alcanzado po sus comunidades de o igen y, po an o, se pue
den in e p e a his ó icamen e como la úl ima consecuencia de un p oceso ini
ciado mucho an es, y cuyas mo i aciones hab á que as ea de muy an iguo
( éase A. Caballos Ru ino, “La omanización de las ciudades de la Bé ica y el
su gimien o de senado es p o inciales”, Re is a de Es udios Andaluces 6, 1986,
pp. 13 ss.,passim ).
8. “Senes”.
9. Cice ón, P o Ses io, 137.
10. El sis ema polí ico omano du an e la República se basó en el su agio popula
pa a la elección de los magis ados, pe o no e a “ ep esen a i o”, en cuan o que
és os e an elegidos, no pa a ep esen a es ic amen e los in e eses de los elec o
es, sino undamen almen e pa a se i a la es publica.
11. Cice ón, D e e publica 1,31.
12. Véase la amplia documen ación y la casuís ica que comen amos al a a de cada
uno de los pe sonajes del ca álogo.
13. Los incluidos en el ca álogo, cuyo ca ác e sena o ial y cuyo o igen hispano no se
haya plenamen e con i mado en odos los casos, como especi icamos indi idual
men e en el epe o io p osopog á ico.
Es udios sob e U so 269
Jun o al conjun o de senado es analizados exis en o os de dudosa adsc ipción al
Senado o de dudoso o igen hispano. En el p ime supues o, de pe sonajes de
muy dudosa ca ego ía sena o ial, hay que inclui el caso de C. Ma cius, analizado
en el Apéndice I.
14. L. Annaeus Seneca, Iunius Gallio y L. Iunius Gallio Annaeanus. A los que al
ez haya que añadi el [...]n a (?) de una insc ipción de “Cabeza del G iego”
(Cuenca): CIL II3108; G. Al óldy, Fas i Hispanienses, Wiesbaden - 1969, p. 66,
n. 321; Wiseman, New M en in he Rom án Sena e, Ox o d -1971, p. 283, n.° 563;
A. Caballos, Los senado es hispano omanos. D e la República a la c isis del siglo
III, Se illa 1983, pp. 735 s., n.° 214.
15. Quedando como p ocedimien os ex ao dina ios de ing eso en el Senado el de la
concesión de la la icla e y el de la adlección. A. Chas agnol, “La us cla us e
adlec io. L’accés des hommes nou eaux au Séna omain sous le Hau -Empi e”,
R .D . 53, 1975, pp. 375 ss.
16. Es os se ían los casos de Q. Va ius Seue us (n.° 1) o de L. Decidius Saxa (n.° 7),
en cuya desc ipción Cice ón, como enemigo polí ico, no aho a los epí e os des
pec i os o incluso di ama o ios.
17. Apiano, B. C. 1, 59, 267.
18. Id. 1, 100, 468.
En e las a ibuciones de la dic adu a cons i uyen e de Sila se con aba la acul ad de
con ola el álbum sena o ial. Sob e las e o mas del Senado po pa e de Sila. Véase
E. Gabba, “II ce o eques e e il Sena o de Silla”, A henaeum 34,1956, págs. 124 ss.
19. En la década en e el 91 y el 81 hab ían mue o unos doscien os senado es,
no en a de ellos en las gue as ci iles o debido a las p osc ipciones; con lo que a
la llegada de Sila al pode el Senado no con a ía más allá de cien o cincuen a
miemb os. A la mue e de Sila el Senado end ía unos seiscien os miemb os,
luego el o al de los pe sonajes ing esados po Sila ue de unos cua ocien os cin
cuen a (Gabba, “II ce o...”, ci ., pág. 125).
20. P. Willems, Le Séna de la République Romaine. Sa com posi ion e ses a ibu-
ions, Lo aina, 1878-1885,1, pág. 411.
21. No se ía de ex aña su ing eso en el Senado ( ide in a, al a a del pe sonaje),
dado que desconocemos el nomb e de casi un e cio de los senado es silanos
(C. Nicole , L ’o d e éques e..., ci ., pág. 588). *
22. No exis en a gumen os en ningúno de los dos casos, al menos según se desp ende
de los escasos es imonios que de ellos han ecogido las uen es, en apoyo de las
in e esadas e siones di undidas po los enemigos de Sila de que el dic ado
había incluido a pe sonas indignas en el Senado (Salus io, His o ias 1, 55, 21 M;
id., Ca . 37; O osio 5, 3).
23. Li io 40, 41, 1.
24. Hab ía debido se en odo caso uno de los senado es peda ii, con a ibuciones
p ác icamen e es ingidas a las o aciones en el Senado y a la in e ención en las
quaes iones (Cice ón, ad A . 1, 19, 9; id. 1, 20, 4).
25. Véase lo que di emos más adelan e al a a del pe sonaje.
26. E. Gabba, “Le o igini della gue a sociale e la i a polí ica omana dopo P89
a.C.”, A henaeum 32, 1954, págs. 293 ss., id., pág. 307.
27. Césa , B. C. 1, 61.
28. Véase lo que di emos de L. Vibius P¿zc(c)iaecus (n.° 10) al a a de la ca e a de
su pad e (n.° 3).
270 An onio Caballos Ru ino
29. Iniciadas ya con la sus i ución po pa ida ios ieles de los senado es p opompe-
yanos que acompaña on a Pompeyo en su ma cha de I alia en el año 49.
30. P ocedimien o que había inaugu ado ( ide sup a) Sila al nomb a ein e cues o
es anuales y hace ing esa au omá icamen e a és os en el Senado a la salida del
ca go.
31. Cassio Dion 43, 47, 3. Syme (“Caesa , he Sena e...”, ci ., pág. 11) c eía que
incluso llega on a supe a es a ci a.
32. Tal ez sea posible deduci de un ex o de Cassio Dion (54,26, 6-7) que en época
de Césa e a su icien e desempeña una magis a u a in e io , y no únicamen e
la cues u a, pa a ing esa en el Senado.
33. Incluso an es de la p omulgación de la lex Cassia de plebeis in pa icios adlegendis
del 45 a.C. (Táci o, ann. 11, 25).
34. Cice ón, A d a m . 6, 18, 1; Cassio Dion 42, 51, 5 y 43, 47, 3.
35. Syme, “Caesa , he Sena e...”, ci ., págs. 14 y 100.
36. Campania, Piceno y, gené icamen e, el á ea samni a.
37. n.° 3, 4, 7, 8 y 10.
38. El caso más dudoso se ía el de L. Vibius Pac(c)iaecus (n.° 10), del cual no es án
ce i icados ni su o igen, ni su ca ego ía sena o ial. En odo caso su hipo é ica
inculación con Ca eia y con el p oceso de c isis polí ica in e na en es a localidad
du an e el bellum hispaniense habían sido peculia es de es a colonia; con un es a
u o y si uación polí ica muy di é en es al del es o de las comunidades hispanas.
39. Es muy signi ica i o eco da como.Gades en ió a Roma una comisión pa a apo
ya la causa de Balbo (Cice ón, P o Balbo 38, 41).
40. Cice ón, P o Balbo 46. Véase A. Caballos Ru ino, “La omanización de las ciu
dades de la Bé ica y el su gimien o de senado es p o inciales”, Re is a de Es u
dios Andaluces 6, 1986, págs. 23 s.
41. El p oceso polí ico que dió luga al P o Balbo es, como se puede suppne ,
ex ao dina iamen e elocuen e al espec o.
42. Sin ol ida , po supues o, las ma cadas di e encias de la si uación de Gades con
la de o as á eas de Hispania emp anamen e conquis adas po Roma, debido a
las peculia idades his ó icas u o de-sus aíces enicias.
43. Del 27 de no iemb e del 43. Cassio Dion 46, 55.
44. Sue onio, Aug. 55,1; Cassio Dion 52, 42, 1.
45. Oc a io, as Accio, excluyó a 150 de los senado es supe i ien es (Cassio Dion
52, 41). Exclusiones que aumen a ían en las lec iones del 29/28 y, sob e odo, en
la más d ás ica del 18.
Concedió con exclusi idad la la icla e, símbolo de los aspi an es al Senado, a los
hijos de los senado es; c eó un censo sena o ial; se insis ió en la obligación del
domicilio omano pa a los senado es, y se es ingió su mo ilidad.
46. A. Chas agnol, “Les séna eu s d’o igine p o inciale sous le ègne d’Augus e”,
Mélanges de Philosophie, de Li é a u e e d ’His oi e ancienne o e s à Pie e
Boyancé, Roma, 1974, págs. 163 ss.
47. Gundel RE 8A.387.7.
48. Muc onensis o Ve onensis en los códices.
49. Es e úl imo epí e o más cla o pa a el lec o y po el que Asconius, loe. ci .,
hab ía sus i uido al an e io , más especí ico. Véase P. F acca o, “Scau iana”, en
Rend. Acc. dei Lincei, se. 5, 20, pág. 191.
50. “P op e obscu um ius ciui a is H yb ida cognom ina us”.
Es udios sob e U so 271
51. Una ez como “hispanas” y o as, más conc e amen e, como “Suc onensis” ( ide
sup a).
52. Excluida la exis encia de una hipo é ica ciudad de Mue o, y no siendo ampoco
ac ible la iden i icación con Ve ona po el epí e o “hispanienseis”. Sob e la ciu
dad de Sue o éase Es abón III, 4, 6;‘Plinio, n.h., 3, 20; I . An . 400, 4; Vasos
de Vica ello I, II, III, IV; Guidon., Geog. 82 (515, 5); Pomponio Mela 2, 92; Plu
a co, Pom p. 19; id., Se . 19; Salus io, his . 2,60-61; Li . 92; Cice ón, p o Balbo
2, 5; Flo o 2, 10; Apiano, b.c. 1, 110; Isid., de na . e . 37, 5.
53. Así A. Schul en en FHAIV, págs. 209 ss. Según es e au o , y más p ecisamen e,
jun o al puen e omano y en el c uce de la ca e e a y el ío. Ga cía y Bellido, po
el con a io, apun a la posibilidad de que al ez se pueda iden i ica Sue o con
Culle à, “pe o en el ce o que la domina” (España y los españoles hace dos m il.
años según la Geog a ía de Es abón, Mad id - 1945, n.° 224).
54. CIL II 3768 (Valencia), 5951 (Ilici), 3529 (Maza ón, Mu cia) y 3511 (Ca hago
Noua). Además hay que oma en conside ación a C. Va ius Ru us, Hui en
monedas de la misma Ca hago Noua.
55. CIL II3731, 3772, 3754, 3563, 3604 y R. Láza o Pé ez, Insc ipciones omanas de
Alme ía, Alme ía - 1980, n.° 35 y 36.
56. CIL I (2) 2269 de Ca hago Nona: L. Baebius M. . L. Ca i M. . / L. Tau ius
L. . Se (uius) Ae olan(us) [.../.] / genio opidi columnam / pom pam ludosq. /
coi aue un ; CIL II3433, hallada no lejos del cabo de Palos, y CIL II3434 y 3439
de Ca hago Noua.
57. Cice ón, P o Balbo 50.
58. Vi es IV, págs. 21 y 34; G an FITA, pág. 159.
O os Vani en Hispania en CIL II 1932 (Ca eia); id.; 2583 (Lucas Augus i); id., 3511
(Ca hago No a); id., 3529 (Maza ón, Mu cia); id, 3768 (Valen ia), id., 4413 (Tana-
co); id .4414 ss. (Ta aco); id., 5759 (Pallan ia); id., 5772 (Pallan ia) y 5951 (Ilici).
59. Li io, 28, 24.
60 Sob e los acon ecimien os en o no a Sue o: Apiano, b. c. 1, 110; Cice ón, P o
Balbo 5; Flo o 2, 10. En época de Plinio la ciudad ya es aba des uida. La men
ción de Es abón se explica po ? su u ilización de A emido o como uen e.
61. F. Münze , Römische Adelspa eien und Adels amilien, S u ga - 1920, pág. 301.
62. C . E ich S. G uen, “Lex Va ia”, JRS 55, 1965, págs. 59 ss. El cognomen “Hy-
b ida” en sen ido es ic o se aplica ía a aquél que u iese pad es de di e sa condi
ción u o igina ios de di e sos países, sin que ello enga necesa iamen e que con
diciona el es a u o ju ídico del hijo.
63. Hay que ene en cuen a la opinión de Cice ón sob e el ibunado de la plebe
como magis a u a “nacida de la sedición pa a la sedición” (D e leg. 3,19). Sob e
es a cues ión éase Yan Thomas: “Cice ón, le Séna e les ibuns de la plèbe”,
RH DFE 1977, págs. 189 ss.
64. C . R. Helm, Rh. M. 1940, págs. 241 ss.; T. F. Ca ney, Rh. M. 1962, págs. 289
ss. y CI. Bosch, D ie Quellen des Vale ius Maximus, S u ga -1929. Con espec o
a las inculaciones ideológicas no hay que ol ida que Vale io Máximo dedicó su
ob a a Tibe io, amigo de Sex o Pompeyo.
65. Pseud. Cic., an equam i ei in exil. 27.
66. C ., e.g., el sen ido peyo a i o que le da Cice ón a las exp esiones “Vulgus” o
“H um ilis”: J. Hellegoua c’h, Le ocabulai e la in des ela ions e des pa íspoli i-
ques sous la République, Pa ís - 1972, págs. 514 s., id. 525 ss.
278 An onio Caballos Ru ino
165. Aumen ados en o os 300 desde época de Sila, cuyo Senado con aba ya con 600
miemb os; habiendo sido ebajada además la edad de ing eso a los 30 años.
Así en el año 45 a.C. había 900 senado es según Cassio Dion (43, 47, 3), e incluso
más según Syme (“Caesa , he Sena e...”, ci ., pág. 11). En el 39 odo ipo de gen
es ing esa on en el Senado (Cass. Dio 48,34,4), que llegó a los 1.000 miemb os en
íspe as de la ba alla de Ac ium (Sue onio, Aug. 55,1: Cass. Dio 52,42,1).
166. Requisi os con los que, po o a pa e, debía con a Pacciaecus.
167. Sob e la elación en e los nomb es “Paccianus” y "Pacciaecus” éase lo dicho
al analiza el caso del silano Vibius Pacciaecus.
168. C . igualmen e lo dicho al a a del pad e.
169. E óneamen e en el año 162 (b); echa que ambién se epi e en (c).
170. A. Caballos Ru ino, Con ibución al es udio de la ob a colonizado a de Julio
Césa en la Ul e io : C. Cla i as Iulia Ucubi, C. Vi us Iulia I uci y C. A s a Regia,
Se illa -1978, págs. 65 s.; y J. M. Se ano Delgado, La Colonia omana de “Tuc-
ci”, Jaén -1987, págs. 39 s.
171. Schulze, Zu Geschich e la einische Eigennamen, Be lín-1904, pág. 466.
172. Colonia Aelia Augus a I álica, Mad id -1979 (2.a ed.), pág. 41.
173. E.g., Cice ón, P o Balbo, 51.
174. Po supues o el que los ex anje os oma an el p aenom en y el nomen de aque
llos a los que debían la ob ención de la ciudadanía e a sólo una no ma (R. Cag-
na , Cou s d ’épig aphie la ine, Roma -1976 ( eimp . de la 3.a ed.), págs. 77 s.),
y no una exigencia ins i ucional; po lo que con aba con mul i ud de excepciones
de indígenas con nomb e di e en e al de su p o ec o . Es as “excepciones” lle
ga ían a se moneda co ien e, gene alizándose sobe odo en el siglo I a.C.,
cuando los polí icos p ocu aban disimula en lo posible un inc emen o en el
núme o de clien es en la p o incia, pa a e i a odo ipo de sucep ibilidades
polí icas. Es e es el caso, e. g., de los conocidos Fabii de Sagun um, a los que
Pompeyo había concedido la ciudadanía (Cice ón, P o Balbo, 51).
175. Cice ón, P o Balbo 34; Plinio, n.h., 35, 14; id. 2,241; F on ino 2,6,2; id. 2,10,2
(e óneamen e ci ado con el p aenom en “T. ”); Li io 26,17,2; Val. Máx. 1,6,2;
id. 2,7,15.
176. Val. Máx. 2,7,15.
177. éx no puede emplea se aquí con o o signi icado.
178. Quién jugó un papel undamen al en las campañas de Escipión: comba ió en
Ilipa comandando el ala izquie da del ejé ci o oníano (Polibio 11,23), di igió
las acciones con a la ciudad de As apa, y concluyó el a ado con Gades.
El di e en e p aenom en no es obs áculo g a e pa a conside a un posible pa en
esco. No es de ex aña que és e no quede e lejado en las uen es, pues Apia
no, el único au o que ci a a C. Ma cio, no menciona al o o Ma cio, el luga e
nien e de Escipión.
Sob e los M a d i hispanos éase ambién C. Cas illo, P osopog aphia Bae ica,
Pamplona -1965, págs. 274 s.
179. Mac obio VI, 52,12.
180. 39,17.
181. A las di icul ades de es a labo de in e p e ación y de aducción alude a eces
el p opio Apiano en su His o ia Romana. Véase sob e el ema las ci as de
E. Gabba, A ppiano e la S o ia delle gue e ci ili, Flo encia —La Nue a I alia—
1956, pág. 212; pa a es e au o , A henaeum 32, 1954, pág. 99, n. 10 se a a ía
Es udios sob e U so 279
cie amen e de un omano de Hispania, y el adje i o u ilizado po Apiano equi
ald ía al la ino “hispaniensis>>.
182. Tal ez in i iéndolo de sus ac uaciones. Ga cía y Bellido, op. ci ., pág. 41,
n.° 11; C. Cas illo, op. ci ., n.° 229; y C. González Román, Impe ialismo y
Rom anización en la P o incia Hispania Ul e io , G anada -1981, pág. 196.
183. IV. págs. 319-320.
184. Que na u almen e podía se ob iada po los censo es.
185. Sob e el ius sen en iae de los quaes o ii: P. Willems, Le séna de la épublique
omaine, 1(2), 1885, págs. 232 s.
186. Y como al conside ado despec i amen e, a pesa de se posiblemen e de es i pe
omana (a es e espec o su nomb e es signi ica i o) y no me amen e i álica.