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La Ciudadanía inestable

Abstract

¿Quién es ciudadano y en qué consiste ser ciudadano en los sistemas democrático-liberales actuales? A partir de un somero repaso histórico a la gestación en el pensamiento moderno de la noción de ciudadanía se mostrará que se trata de un concepto con significado plural y complejo e incluso internamente contradictorio. A partir de aquí se argumentará la hipótesis de que cualquier reflexión política ha de operar con una ontología social inestable, lo cual conlleva la necesidad de pensar la noción de ciudadano a través de una categoría también inestable y plural de identidad. Por último, se expondrá cómo esta perspectiva dinámica y antiesencialista de análisis (descriptivo y normativo) afecta a la propia noción de política.

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La Ciudadanía inestable

Author: Jiménez Perona, Ángeles
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/2f99de03-7e8a-46c7-9e2e-480ca3341592/download
THÉMATA. REVISTA DE FILOSOFÍA. Núm. 39, 2007.
LA CIUDADANÍA INESTABLE
Ángeles Jimenez Pe ona. Uni e sidad Complu ense de Mad id
Resumen: ¿Quién es ciudadano y en qué consis e se ciudadano en los sis emas democ á ico-
libe ales ac uales? A pa i de un some o epaso his ó ico a la ges ación en el pensamien o mode no
de la noción de ciudadanía se mos a á que se a a de un concep o con signi icado plu al y complejo
e incluso in e namen e con adic o io. A pa i de aquí se a gumen a á la hipó esis de que cual-
quie e lexión polí ica ha de ope a con una on ología social ines able, lo cual conlle a la necesidad
de pensa la noción de ciudadano a a és de una ca ego ía ambién ines able y plu al de iden idad.
Po úl imo, se expond á cómo es a pe spec i a dinámica y an iesencialis a de análisis (desc ip i o
y no ma i o) a ec a a la p opia noción de polí ica.
Abs ac : Who is a ci izen and o wha does i consis o be a ci izen in he democ a ic-libe al
cu en sys ems? F om a b ie his o ical e ision o he ges a ion in he mode n hough o he
no ion o ci izenship i will appea ha i is a ques ion o a concep wi h plu al and complex and
e en in e nally con adic o y meaning. F om he e he e will be a gued he hypo hesis o which any
poli ical e lec ion has o ope a e wi h a social uns able on ology, which bea s he need o hink he
ci izen´s no ion ac oss a ca ego y also uns able and plu al o iden i y. Finally, he e will be exposed
how his dynamical and an iessen ialis ic pe spec i e o analysis (desc ip i e and no ma i e) i
conce ns he e y no ion o poli ics.
¿Quién es el suje o polí ico en un sis ema democ á ico?
Las espues as de las que disponemos dependen del adje i o que acompañe al
sus an i o “democ acia”, y siemp e le acompaña uno. Sin emba go, en odos los
casos los ciudadanos (ya sea a í ulo indi idual o colec i o) apa ecen como e e en e
úl imo de la exp esión “suje o polí ico”. Pe o es e hallazgo no esuel e la cues ión,
sólo la ans o ma en una nue a p egun a ace ca de quién es ciudadano y en qué
consis e se ciudadano. A es e espec o ya señaló A is ó eles en el Lib o III de la
Polí ica [1275a y ss.] que ciudadano es quien pa icipa en la jus icia y el gobie no,
es deci , es un miemb o ac i o en la ida polí ica de la ciudad, el que pa icipa en los
ca gos, pe o ambién hizo no a que quién sea ciudadano es algo que cambia según
el égimen polí ico. Si a es o unimos la cons a ación his ó ica de la plu alidad de
ealizaciones empí icas que acompañan a la idea de égimen democ á ico, cab ía
deci que el concep o de ciudadanía democ á ica ambién cambia o, más exac amen-
e, que ni siquie a ha llegado a se uní oco.
Como es sabido, los o ígenes de la ac ual noción de ciudadanía es án en la
Eu opa de los siglos XVII y XVIII, cuando las e oluciones inglesa, no eame icana
y ancesa aen consigo la ins au ación de las p ime as e siones del Es ado
mode no, así como los discu sos acionalizado es y legi imado es del mismo. En es a
ase de la his o ia se uel en a plan ea las p egun as a is o élicas, pe o en un
con ex o di e en e: el de las cuan iosamen e pobladas u bes del capi alismo eme -
gen e. Así, en F ancia, el nue o suje o polí ico se á el ci oyen, el ciudadano, el
habi an e de la ciudad. Jun o a es e p ime asgo ca ac e ís ico, la noción nació con
algunos o os más de i ados del ca ác e bu gués de dichas e oluciones, es deci ,
del hecho de que conlle a on el acceso al sis ema polí ico del g upo económico
en onces eme gen e. En F ancia e a, de hecho, el g upo que sos enía económica-
men e a la co ona, pe o que, sin emba go, no pa icipaba en la oma de decisiones
polí icas. En su impugnación del linaje (y la legi imación di ina) como c i e io de
dis inción del suje o polí ico la bu guesía con ó con las ue zas del Te ce Es ado o
es amen o al comple o, es deci , con los que no e an bu gueses, sino pueblo.
Los discu sos ilosó icos e leja on el acon ecimien o o eciendo una concepción
ho izon al del mundo, en e a la imagen e ical del An iguo Régimen. A es a
imagen gene al le acompañó una concepción an opológica de la especie como un
odo uni icado en i ud de su acionalidad y, en conexión lógica con ella, la idea
polí ico-ju ídica de igualdad na u al uni e sal (de odos los se es humanos).
264 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
1 Th. Ma sahll y T. Bo omo e, Ciudadanía y clase social, Mad id, Alianza, 1998.
2 “Con a o e sus ca idad: una econside ación de la elación en e ciudadanía ci il y ciudadanía
social”, en Isego ía, Mad id, Ins i u o de Filoso ía del CSIC, nº 6, no iemb e 1992, pp. 65-82.
En las dos e siones oncales del pensamien o polí ico, la igualdad uni e sal
o bien conlle ó la idea de que odos los ciudadanos de en aban la sobe anía, es deci ,
la au o idad sup ema del pode público ( al es el caso de olun ad gene al ousseau-
niana), o bien se emi ía a cada uno (al indi iduo del que hablan los pensado es de
la adición libe al).
Aquí enemos, pues, unos ideales no ma i os que desde en onces se suelen
asocia con democ acia: igualdad, sobe anía popula y au ogobie no. El úl imo de
es os ideales, el au ogobie no, es además una de i ación de la libe ad, cualidad
és a que en su sen ido más abs ac o (o me a ísico) se conside aba p opia de cual-
quie se humano y cuyo desempeño e a is o como el camino necesa io pa a el
desa ollo (como se , an e odo, mo al) de cada cual y/o de odos. P ecisamen e po
ello se conside aba necesa io que la o ganización polí ica de la ida ci il pe mi ie a
su ealización como libe ad ex e na. Como ya señala a I. Be lin, en el pensamien o
mode no hay dos mane as básicas de conc e a esa libe ad ex e na: en p ime
luga , en endiendo como necesa io que nadie se ie a obligado a cumpli unas leyes
en cuya elabo ación no hubie a pa icipado (la libe ad posi i a de la adición
ousseauniana); o bien eclamando que el Es ado ela a pa a que nadie ie a
in e e ida su es e a de acción po o o indi iduo más allá de lo es ablecido como
necesa io pa a la con i encia (la libe ad nega i a de la adición libe al).
Po an o, la libe ad a a se p ecisada de dis in as mane as, sin emba go, en
odos los casos su signi icado es á conec ado con las ca ac e ís icas de au onomía y
(la que aho a quie o des aca ) au ocons i ución del suje o (mode no). Siguiendo la
sección de la ed concep ual po la que es e úl imo asgo nos encamina se alcanza
la idea del mé i o y el p opio es ue zo como o ma de llega a se alguien socialmen-
e, es deci , como o ma de adqui i s a us, y como mecanismo de di e enciación
social de los indi iduos. Cie amen e, es a sección es más anglosajona que con inen-
al, es más indi idualis a que ousseauniana, pe o es la que dominó his ó icamen e
la con igu ación del concep o de ciudadanía. A ello con ibuyó la solución ideada
pa a un p oblema del que odos los pensado es se pe ca a on, incluido Rousseau, el
de que había demasiados ciudadanos como pa a que ue a ac ible que odos eje cie-
an ac i amen e como ales. De ahí la necesidad de ecu i a un mecanismo de
ep esen ación po el que unos ciudadanos pudie an ac ua y decidi en nomb e de
a ios.
Como esul ado del ecu so al mecanismo de la ep esen ación se es ableció la
dis inción no ma i a en e quien enía de echo a se conside ado ciudadano ac i o
y quien e a ciudadano pasi o o cop o egido. De es e modo, se ijó la noción de
ciudadanía polí ica median e dos c i e ios undamen ales siemp e explíci os: la
p opiedad y el sexo, y o os dos que apa ecen a eces explici ados y a eces no: la
aza y la eligión.
Cie amen e, hoy en día en las democ acias occiden ales esas es icciones han
desapa ecido de iu e, las luchas an iescla is a, eminis a y ob e a han con ibuido
a ello. Sin emba go, se siguen e iendo c í icas pa a denuncia la igencia que de
ac o exis i ía en e ciudadanos ac i os y cop o egidos. Vigencia que se e idencia ía
a p opósi o de la c ecien e anulación de cie as dimensiones de la ciudadanía
mode na, es deci , espec o a cie os de echos a ella inculados ( undamen almen e
los sociales). El celeb e a ículo publicado po T. H. Ma shall en 19501 inaugu ó es e
ipo de ace camien o c í ico a la noción he edada de ciudadanía, al incidi en la
clase social como c i e io con igu ado de la misma.
Ya en los años 90 del siglo XX dos pensado as eminis as, Nancy F ase y Linda
Go don2, e oma on de Ma shall la cla i icado a sis ema ización del concep o que
o eció al dis ingui en e ciudadanía polí ica (de echo al o o, a elegi o se elegido
ep esen an e), ciudadanía ci il (ámbi o de las libe ades indi iduales) y ciudadanía
social (de echo a bienes sociales y se icios públicos). Dis anciándose de Ma shall,
las au o as econs uyen c í icamen e la con o mación his ó ica del iple concep o
265
Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
3 C . Ch. Taylo , Las uen es del yo, Ba celona, Paidós, 1996.
y exponen cómo se ha ido con igu ando a a és de la exclusión de las muje es y de
la hegemonía de la mi ología anexa a la ciudadanía ci il. A es o acompañan la
pues a de mani ies o del modo en que esa con igu ación hab ía aído como esul a-
do la c ecien e desapa ición de los de echos de ciudadanía social y el consiguien e
pe juicio pa a sus más inmedia os bene icia ios (los menos a o ecidos económica-
men e en i ud de su sexo, aza,…).
Con es as e e encias quie o ae a colación, en p ime luga , el p oblema
apun ado po esas au o as, a sabe , cómo combina ciudadanía social y ci il si la
segunda se basa en la oposición libe al de ca ác e me can ilis a en e donación e
in e cambio, en e dependencia e independencia, mien as que la p ime a apun a
a los alo es democ á icos y comuni a ios de solida idad e in e dependencia. Hoy en
día es e p oblema sigue esul ando, desde el pun o de is a ilosó ico, una se ia
inconsis encia de los sis emas democ á icos. Pe o no es la única, ambién se ha
insis ido en las úl imas décadas en la alsa uni e salidad y la alsa igualdad que
compo a esa noción de ciudadanía. O o an o se ha hecho a p opósi o de la asimi-
lación ínsi a, en el concep o de ciudadanía, en e suje o polí ico e indi iduo. A es e
espec o el p oblema no es sólo que el supues o indi iduo neu al (que i ualmen e
podía se cualquie a) esul ó se a ón, blanco, p opie a io y c is iano, sino que la
ideología libe al mode na lo concebía como un á omo social independien e y des in-
culado de los demás; una en idad cuya iden idad se explicaba po emisión a sí
mismo como uen e 3.
Que es e sea, al cual, el núcleo de la on ología social subyacen e a la noción
mode na de ciudadanía es cues ionable, pues lo cie o es que en los ex os uen e, el
suje o polí ico apa ece de inido explíci amen e como un indi iduo en e cuyos asgos
ca ac e ís icos (o iden i a ios) se con aba el se cabeza de amilia. De modo que, es
un indi iduo inculado con o os. Lo in e esan e es que el ínculo se en iende como
p o ección: el ciudadano-indi iduo-cabeza de amilia p o ege an e sus iguales los
in e eses de sus cop o egidos, azón po la cual los ep esen a polí icamen e. Y, si
bien es o hace que no sea un indi iduo des inculado, sí implica concebi lo como un
indi iduo independien e de los demás, incluidos sus cop o egidos, con los que
gua da no una elación de mu ua dependencia, sino de je a quía posesi a.
Ya en el siglo XVIII, desde posiciones eminis as y an iescla is as, au o es como
el Ma qués de Condo ce u Olimpia de Gouges impugna on es a ca ac e ización, y
lo hicie on señalando las con adicciones in e nas a la noción de suje o como se
au ocons i uyen e (de la que se de i a la de suje o polí ico); sin emba go, nunca se
cues ionó la idea de na u aleza humana común, a la que an o unos como o os
acudie on. Unos pa a impugna los p i ilegios polí icos de la a is oc acia, o os pa a
impugna los nue os p i ilegios polí icos del ciudadano. Todos, pues, emplea on la
idea de que los de echos e an lógica y gené icamen e an e io es a la polí ica, dado
que emanaban de una supues a na u aleza humana única y ija.
No oy a en a a alo a la incidencia his ó ica de es a ed concep ual. A
esul as del deba e posmode no acon ecido en las úl imas décadas del siglo XX,
espec o a la cues ión que aquí nos in e esa, se hace p oblemá ico da a gumen os
con incen es que sos engan las c eencias op imis as de que el concep o de ciudada-
nía mode no haya compo ado un inmaculado p og eso mo al y polí ico en la
his o ia de la humanidad. Sin emba go, ambién son discu ibles las c eencias
pesimis as co espondien es, bas e pa a ello eco da algunos de los log os ob eni-
dos po las muje es (no po pa ciales, menos log os) . Sí quie o, en cambio, esca a
dos elemen os de ese deba e: en p ime luga , la idea de que los se es humanos no
son independien es, es deci , que adquie en su iden idad ( ambién la polí ica) en un
ma co colec i o. En segundo luga , el p oblema de cómo en ende ese ma co colec i-
o, de si es la sociedad, la cul u a, la nación, el géne o, la clase, la eligión, la
comunidad é nica, el Es ado cons i ucional… Y hablo de p oblema en es e úl imo
caso, no sólo po las e iden es di icul ades que el pensamien o ac ual ocupado de
es os emas iene pa a ealiza una mínima sis ema ización concep ual y un mapa
de elaciones en e esas nociones, sino ambién po que compo a o os amille es de
266 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
4 C . Ch. Mou e, El e o no de lo polí ico, Ba celona, Paidós, 1999. También La pa adoja democ á ica,
Ba celona, Gedisa, 2003.
p oblemas en los que quisie a epa a b e emen e a con inuación:
1. Fue e endencia a en ende el ma co colec i o, en an o que uen e de
iden idad indi idual, en cla e esencialis a y unila e al.
De donde se de i a como consecuencia p incipal una on ología social ijis a que
impide una au én ica plu alidad de o mas de se indi idual den o del colec i o. Al
mismo iempo, esa on ología de ondo di icul a la explicación de casos de iden idades
indi iduales mix as, es deci , con o madas en el seno de a ios ma cos colec i os, no
siemp e compa ibles. Po úl imo, la igidez on ológica con ibuye a in a alo a (o,
incluso, a anula ) las capacidades indi iduales de incidi c ea i amen e (y dialéc i-
camen e con el ma co colec i o) en la con o mación de la iden idad indi idual y en
la modi icación de los es e eo ipos iden i a ios indi iduales y colec i os. En úl imo
ex emo, es a pe spec i a impide la “disidencia on ológica” (no up u is a) con el
ma co colec i o.
2. Fue e endencia a en ende el ma co colec i o como uen e p epolí ica de los
de echos y libe ades básicas del colec i o de e e encia y de los indi iduos.
La consecuencia undamen al que se de i a de ello es que impide la disidencia
polí ica (no up u is a) con el ma co colec i o. Asimismo pone eno al su gimien o
y elabo ación de de echos y libe ades nue os y/o di e en es a los ya con emplados
en el ma co colec i o.
Teniendo en cuen a los dos ni eles, la iden idad se educe a un despliegue de lo
ya dado y, po su pa e, la polí ica se educe a ges ión de unos de echos y libe ades
ciudadanos ambién dados ya desde ue a. De donde se de i a una se ia di icul ad,
pues de es e modo no hay mane a de abo da en cla e polí ica el con lic o en e
colec i os o el con lic o en e un indi iduo disiden e y su colec i o de e e encia. Lo
cual hace que el con lic o sólo pueda se en endido como un caso de an agonismo
en e iden idades enemigas, y en onces la ley que en de ini i a ige es la del más
ue e.
Si se sien e epugnancia mo al po las implicaciones o ali a ias de esa concep-
ción de la polí ica oda ía es posible e alua la posibilidad de en ende la de o o
modo. Así, po ejemplo, cabe segui a Ch. Mou e y pensa la como un ma co ins i u-
cional que pe mi a ans o ma el an agonismo po encial que exis e en las elacio-
nes sociales en agonismo, o, lo que es lo mismo, ans o ma el enemigo en ad e sa-
io4. Es a idea o ma pa e de una in e esan e p opues a eó ica elabo ada po la
ci ada pensado a, e implica en ende la polí ica como un conjun o de acciones e
in e acciones que no dejan las cosas como es án. ¿Qué cosas? Todas las que in e ie-
nen, es deci , an o los agen es indi iduales y colec i os, como sus elaciones, sus
in e eses, y ambién sus de echos. En consonancia con ello, la ciudadanía en an o
que desempeño de esas acciones e in e acciones es p esen ada como el luga de
ijación de oda iden idad y de odo de echo. Aho a bien, siemp e se á una ijación
con ingen e e ines able, pues en la ida social siemp e su gen nue os in e eses,
necesidades y con lic os.
Es a pe spec i a dinámica de la polí ica y de la iden idad iene la en aja de
epoli iza el campo de acción de los agen es sociales más allá de las a eas de la
ep esen ación polí ica. O a de sus en ajas es que pe mi e econduci el con lic o
den o de los lími es de la acionalidad p ác ica (consis a és a en lo que consis a),
así como elimina los e ec os o ali a ios de pode que con ienen los esencialismos
más o menos encubie os. Po úl imo, ambién hace plausible la idea de que las
iden idades (indi iduales y colec i as) se cons uyen con los o os, si bien no con
odos a la ez. Así es po que, a juicio de Mou e (que en es o sigue a C. Schmi ) la
lógica democ á ico-libe al conlle a una ensión po la que es ablece una dinámica
especí ica que implica elaciones de inclusión/exclusión. Sin emba go, con a lo
de endido en su momen o po C. Schmi , Mou e no conside a que esa peculia
dinámica lle a á a la democ acia libe al a la au odes ucción, po el con a io
a i ma que “la polí ica democ á ica consis e, de hecho, en el cons an e p oceso de
negociación y enegociación –a a és de dis in as a iculaciones hegemónicas- de
267
Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007
5 Ch. Mou e, La pa adoja democ á ica, pág. 61.
6 Ch. Mou e, El e o no de lo polí ico, pág. 112.
su inhe en e pa adoja.”5
Desde el pun o de is a polí ico, semejan e concepción de la polí ica democ á ica
implica la imposibilidad de es ablece un consenso acional sin exclusión. Dicho de
o o modo, que no cabe una econciliación o al de la humanidad consigo misma. La
aducción on ológica de ello es que no hay una iden idad humana acabada que
pudie a se ealizada median e la polí ica; más aún, ni si quie a hay po qué
acep a como ya dadas iden idades humanas “sec o iales”. Con ello, la iden idad de
los agen es polí icos democ á icos depende de las di e sas posiciones de suje o a
a és de las cuales son cons i uidos den o de di e en es o maciones discu si as
ambién ines ables. Con es o Mou e no enuncia al uso de nociones que se e ie en
a suje os con iden idades colec i as, como, po ejemplo, “clase abajado a”, “neg os,
“ a ones” o “muje es”, sino que in i a a cambia su concepción:
“Si la ca ego ía ‘muje ’ no co esponde a ninguna esencia uni a ia y uni icado a,
el p oblema ya no debe se a a de descub i la. Las p egun as cen ales ienen
a se : ¿cómo se cons uye la ca ego ía ‘muje ’ como al den o de di e en es
discu sos?, ¿cómo se con ie e la di e encia sexual en una dis inción pe inen e
den o de las elaciones sociales?, y ¿cómo se cons uyen elaciones de
subo dinación a a és de al dis inción?”6
Po es e camino, de un lado, se explica algo pa a lo que con amos con cumplida
expe iencia, como que hay di e sas o mas de hace iden idad y polí ica en nomb e
de un colec i o, po ejemplo, que hay a iadas o mas de polí ica eminis a. De o o
lado, es a ía posibili a esa dimensión de la libe ad consis en e en no ene que
en ende ninguna ca ego ía social, ni ningún es e eo ipo con los asgos es ables que
lo con ie en en des ino.
Sin emba go, a pesa de las en ajas eó icas y p ác icas que compo a es a
p opues a, no escapa a algunos iesgos. Quizá el más e iden e es el de un exceso de
cons uc i ismo que pudie a aboca a un ela i ismo i es ic o en lo polí ico y a un
idealismo de las posibilidades en lo on ológico. En e ec o, no es á cla o si cualquie
con igu ación polí ica hegemónica se ía acep able po el hecho de b o a , o si hay
lími es é ico-polí icos. Si así ue a, no es á cla o qué ins ancia unciona ía como
pa ón de e e encia limi ado a y cómo pod ía e i a se que coincidie a con un g upo
hegemónico; quizá ue a alguna ins i ución es a al o in e nacional, pe o en onces la
epoli ización de la es e a de acción de los agen es sociales se ía bas an e más
modes a de lo que en p incipio pa ece. Tampoco hay una e lexión sob e aquellos
con lic os en los que, al menos unas de las pa es, se esis e a a a al enemigo
como ad e sa io. Po úl imo, ambién desde el pun o de is a on ológico se echa en
al a una e lexión sob e los lími es. I acionaliza el de e minismo esencialis a no
signi ica que no haya condiciones limi ado as de la iden idad, ales como las condi-
ciones de pode de los discu sos al uso o como las que dependen del ipo de animales
que somos.
Es as siguen siendo hoy di icul ades pa a las eo ías an iesencialis as que
hacen en e al p oblema de a ma un concep o de ciudadanía que a icule de echos
y libe ades en cla e de igualdad polí ica y de di e encia on ológica. No es de ex a-
ña que se es e ol iendo a discu i sob e la noción “la na u aleza humana”.
Ángeles Jimenez Pe ona
Dp o. de Filoso ía IV
Facul ad de Filoso ía.
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