MARCADORES DISCURSIVOS DE SEVILLA DISCOURSE MARKERS OF SEVILLE JUANA SANTANA MARRERO Universidad de Sevilla
[email protected] Los marcadores discursivos constituyen uno de los principales centros de atención de la Lingüística actual. Su análisis desde la perspectiva de la variación diatópica y diastrática en el mundo hispánico nos permitirá obtener datos valiosos en dos ámbitos: comprobar si existen tendencias generales en las distintas modalidades de habla o si, por el contrario, hay variantes localizadas en ámbitos dialectales específicos; y saber si los rasgos sociales de los hablantes (edad, sexo y nivel sociocultural) influyen en la elección de una u otra variante para una misma función discursiva. El trabajo que aquí se presenta complementa a uno anterior (Santana 2014) en el que se ofrecían datos sobre el uso de los marcadores discursivos recopilados por Martín Zorraquino y Portolés (1999) en el sociolecto alto de Sevilla. En esta ocasión se amplía la nómina de unidades, con lo que podremos ofrecer una visión más completa del tipo y de la frecuencia de uso de las que son empleadas en la norma culta de Sevilla. Al mismo tiempo estudiaremos si los factores de edad, sexo y época (se toman muestras de los años setenta y de comienzos de la segunda década del siglo XXI) han influido en la elección de las partículas empleadas. Palabras clave: marcadores discursivos, norma culta, habla de Sevilla Discourse markers are one of the main focuses of the current Linguistics. Their analysis from the perspective of geographical and social variation in the Hispanic world will allow us to obtain valuable data in two areas: check whether there are general patterns among the different types of speech or whether, on the contrary, there are dialectal variants located in specific zones; and whether the social characteristics of speakers (age, sex and socio-cultural level) influence the choice of one or another variant for the same discursive function. The paper presented here complements a previous one (Santana 2014) where we analyzed the use of discourse markers compiled by Martin Zorraquino and Portolés (1999) in the high sociolect in Seville. This time the list of units has been increased, so that we can provide a more complete image of the type and the frequency of use of those ones which were employed in the educated norm in Seville. At the same time we shall study whether the factors of age, gender and chronological time influenced the choice of the particles used (we have taken two samples, one of them from the seventies and another one from the beginning of the second decade of the XXI century). Keywords: discursive markers, educated norm, speech of Seville 0. INTRODUCCIÓN El estudio sobre los marcadores discursivos recibe constante atención en el panorama lingüístico actual. Esta circunstancia obliga a los investigadores a revisar periódicamente sus resultados. Uno de los aspectos que está en continuo avance es la ampliación de las unidades que adquieren estas funciones, especialmente en el ámbito de la oralidad. En esta línea de revisión y ampliación se sitúa el presente trabajo, que ha de entenderse como la continuación de otro redactado previamente (Santana 2014). El análisis que aquí realizamos puede interpretarse como una segunda fase en la que, lejos de alcanzar la exhaustividad, se aborda de nuevo el estudio de los marcadores del discurso en el sociolecto alto de la ciudad de Sevilla, incorporando ahora nuevas partículas. Para ello se han tomado como corpus dos muestras de habla distanciadas por aproximadamente cuarenta años (finales del siglo XX y comienzos del XXI).
1. OBJETIVOS La finalidad prioritaria de este trabajo es hacer un análisis cuantitativo y cualitativo de los marcadores discursivos empleados por los hablantes cultos sevillanos en dos muestras de habla, recogidas en dos épocas distintas. Para ello partimos de una clasificación y una caracterización de las partículas empleadas y, a partir de ahí, estudiamos cuántas formas han sido utilizadas para cada una de las funciones discursivas en las que serán distribuidas, qué índices de frecuencia han obtenido las variantes empleadas y si existen factores diastráticos o diacrónicos que influyan en su distribución. Dado el carácter englobador de esta investigación, donde se agrupa una buena cantidad de unidades que actúan como marcadores, resulta imposible hacer un estudio en profundidad de cada una de ellas. Predominarán, por tanto, caracterizaciones generales en detrimento de análisis más detallados y profundos sobre las partículas tratadas o sobre las clases a las que pertenecen. A diferencia del trabajo previo del que este, según decíamos, debe considerarse una ampliación (Santana 2014), ahora se tomarán en consideración no solo las unidades que Martín Zorraquino y Portolés (1999) incluían dentro de los marcadores, sino que se añaden también las formas registradas en Briz et al. (2008) y Fuentes (2009). Tomando como punto de partida las propuestas de estos autores hemos localizado los marcadores empleados en nuestro corpus con el objeto de analizar su rendimiento discursivo y su índice de variación en la norma culta de la ciudad hispalense. De forma puntual consideraremos para nuestro estudio alguna partícula que, aunque no fue documentada en las obras señaladas, se comportaron en nuestras muestras de habla como marcadores discursivos. Para esta investigación seguimos la línea de análisis iniciada por varios investigadores (Fuentes 1990a, 1990b, 1990c, 1993a y 1993b; Cortés 1991; Garcés 1994a y 1994b; Serrano 1995, entre otros), en la que se estudian los marcadores del discurso aplicando criterios cuantitativos y su observando su variación espacial y social (Carbonero y Santana 2010). Coincidimos con Cortés (1998) en que la aplicación de este enfoque cuantitativo y variacionista al estudio de estas unidades no es tarea sencilla: no siempre resulta fácil delimitar el perfil semántico-discursivo de cada una de ellas y, por tanto, no siempre se puede afirmar con plena convicción la equivalencia entre dos o más marcadores discursivos que, aunque tengan valores en común, pueden diferenciarse por matices que determinan la elección de uno u otro. Otro factor de dificultad es el carácter polifacético de estos elementos: a menudo aparecen en distintos entornos comunicativos cumpliendo funciones diferentes o, lo que resulta aún más difícil de percibir, parten de un valor básico que adquiere matices distintos dependiendo del entorno en que se empleen (situación monologada o contexto de pregunta-respuesta; inicio de intervención o elemento insertado en medio del discurso; posición inicial, media o final con respecto a enunciado sobre el que influyen…). Aun así, consideramos que este tipo de análisis, con sus dificultades, puede ayudarnos a conocer el uso real de estas formas y su rendimiento en los distintos núcleos poblacionales. En definitiva, los objetivos que se persiguen en nuestra exposición son conocer qué marcadores han sido empleados por los hablantes cultos de Sevilla y con qué frecuencia, saber cuál es el índice de variación entre unidades con funciones discursivas similares y determinar si existen factores diatópicos, diastráticos o diacrónicos que inciden en dicha variación. En una perspectiva global, considerando las otras colaboraciones de este volumen, se pretende llegar a conocer cuáles son los patrones en el uso de marcadores que acercan a las ciudades analizadas y cuáles son los usos locales que se dan en cada una de ellas. 2. DESCRIPCIÓN DE LA MUESTRA El corpus empleado está constituido por doce muestras de habla producidas por hablantes sevillanos del sociolecto alto (estudios universitarios) que, a su vez, se distribuyen en dos submuestras: una primera recogida entre los años 1972 y 1973 (SE731) y una segunda recopilada entre los años 2012 y 2013 (SE12). En todos los casos se sigue la metodología de encuesta semidirigida, donde 1 Para identificar las encuestas antiguas tomamos como referencia el año 1973 (SE73), el más cercano al momento actual. Las entrevistas más recientes se identifican con el año 2012 (SE12), porque fue la fecha en la que se realizó el mayor volumen de grabaciones.
un investigador encauza una conversación haciéndole preguntas al informante relativas a su infancia, su día a día, su actividad laboral, sus aficiones, las fiestas y tradiciones de la ciudad… En definitiva, se pretende conseguir una producción lingüística distendida y relajada, en la que el hablante se olvide de que está siendo grabado. Los materiales recogidos corresponden a lo que denominamos oralidad sin planificación previa, con características similares, pero no idénticas, al registro coloquial, donde se cumplen unos requisitos de máximo grado de familiaridad y espontaneidad que no hay en nuestro corpus. Las transcripciones de las grabaciones de los años setenta fueron publicadas en el volumen 2 de la colección Sociolingüística Andaluza (Lamíquiz 1983). Las grabaciones más recientes constituyen un material inédito que está todavía en fase de recopilación y revisión. Cada una de las sub-muestras contiene las entrevistas realizadas a seis informantes2, distribuidos en tres grupos de edad y separados de forma equilibrada entre hombres y mujeres, según se expone en la tabla 1. SE73 SE12 Grupo etario Nº de encuestados Sexo Edad Código Grupo etario Nº de encuestados Sexo Edad Código 1 2 hombre 21 SE73H1 1 1 hombre 32 SE12H1 hombre 23 1 2 mujer 26 SE73M1 1 2 mujer 26 SE12M1 mujer 23 mujer 28 2 3 hombre 44 SE73H2 2 1 hombre 53 SE12H2 hombre 33 hombre 40 2 2 mujer 38 SE73M2 2 1 mujer 43 SE12M2 mujer 43 3 3 hombre 86 SE73H3 3 1 hombre 57 SE12H3 hombre 48 hombre 58 3 3 mujer 60 SE73M3 3 1 mujer 64 SE12M3 mujer 53 mujer 62 Tabla 1. Descripción de la muestra 3. ANÁLISIS Haciendo un recuento global de los casos documentados en SE73 y SE12, en el habla culta de Sevilla registramos un total de 3425 marcadores del discurso. N % SE73 1585 46 SE12 1840 54 TOTAL 3425 Tabla 2. Distribución del total de marcadores registrados en las sub-muestras 2 Siguiendo la metodología común diseñada para este trabajo conjunto, cada entrevista debía contener en torno a 5800 palabras. Dado que algunas de nuestras encuestas no reunían ese requisito de longitud, fue preciso seleccionar más de un hablante con similares características sociales para rellenar una misma casilla de grupo etario y sexo.
Gráfico 1. Distribución del total de marcadores registrados en las sub-muestras La distribución por épocas arrojó resultados bastante equilibrados, en ambos casos cercanos al 50%, aunque se aprecia un ligero incremento en el uso de marcadores discursivos en las encuestas más recientes. Estas cifras globales se repartieron en las clases de marcadores según se indica a continuación. Clases de marcadores SE73 SE12 N % N % Estructuradores 362 23 443 24 Conectores 228 14 331 18 Reformuladores 235 15 154 8 Operadores 213 13 183 10 Marcadores conversacionales 547 35 729 40 Subtotales 1585 1840 Tabla 3. Resultados por clase de marcadores en sub-muestras Gráfico 2. Resultados por clase de marcadores en sub-muestras
El contraste entre las clases de marcadores y la época en la que fueron recogidos los materiales presentó coincidencias en el caso de los grupos funcionales más empleados: los marcadores conversacionales en primer lugar y los estructuradores de la información en segundo. Las características de la muestra favorecen la utilización del grupo de partículas más empleadas: situación dialogada con un alto índice de espontaneidad, donde los procesos de producción y recepción son simultáneos. Estas unidades inciden en el proceso interactivo entre hablante y oyente (inician de turno de palabra, captan la atención del interlocutor, muestran acuerdo o desacuerdo sobre la intervención previa…) y en el proceso de construcción del discurso (rellenan el silencio ante la búsqueda de la expresión adecuada, se realizan procesos de autocorrección, ponen de manifiesto la apreciación del hablante sobre el contenido enunciado…). Por otra parte, el carácter oral y no elaborado de la muestra no es sinónimo de caos o de falta de organización de los contenidos expuestos. Muy al contrario, los estructuradores de la información contribuyen a señalar aquellos fragmentos del texto que deben quedar destacados sobre los demás, o sirven para ordenar los temas que se van sucediendo… La importante presencia en la oralidad de esta clase de marcadores queda patente en el dato cuantitativo que arrojó nuestro corpus: estas partículas constituyen el segundo grupo más empleado. Las tres clases de marcadores restantes, conectores, reformuladores y operadores, presentaron porcentajes de uso bastante similares entre sí, y en todos los casos claramente distanciados de los dos mayoritarios. Fueron, por tanto, funciones menos rentables en la muestra de habla estudiada. La distribución de las clases de marcadores según su rentabilidad en el habla culta fue similar a la del sociolecto bajo (Santana en prensa b). Esto nos hace pensar que se trata de tendencias que no guardan una relación directa con el nivel sociocultural de los hablantes, sino con el tipo de discurso. SE73 SE12 N % N % Hombres 732 46 829 45 Mujeres 853 54 1011 55 Subtotales 1585 1840 Tabla 4. Resultados según sexo de los informantes y sub-muestra Gráfico 3. Resultados según sexo de los informantes y sub-muestra De forma general, las mujeres hicieron uso de un mayor número de marcadores discursivos, con una frecuencia absoluta de 1864 casos y un porcentaje del 54%. La combinación de los rasgos de sexo y época también confirma que las féminas fueron las mayores usuarias de estas partículas en las dos etapas estudiadas, superando a los hombres en una media de 9 y 10 puntos respectivamente.
SE73 SE12 N % N % 1ª generación 616 39 555 30 2ª generación 585 37 722 39 3ª generación 384 24 563 31 Subtotales 1585 1840 Tabla 5. Resultados según la edad y sub-muestras Gráfico 4. Resultados según la edad y sub-muestras El factor edad reveló que los informantes de los grupos etarios más jóvenes emplearon un mayor número de marcadores: los de la primera generación en las encuestas antiguas y los de la segunda en las encuestas más recientes. En términos generales, el grupo de edad intermedio fue el más aventajado en el uso de estas partículas, con un porcentaje del 38% (1371/3425). Por su parte, los informantes de mayor edad fueron los que menos emplearon estas unidades en sus intervenciones, con un 28% de los casos (947/3425). A continuación estudiaremos la rentabilidad de los marcadores encontrados teniendo en cuenta los siguientes factores: su pertenencia a las clases de marcadores establecidas, su distribución según los rasgos sociales de los informantes y su utilización en una o ambas épocas en las que fueron recogidas las sub-muestras. Partiremos de la tipología propuesta por Martín Zorraquino y Portolés (1999), en la que se distinguen cinco clases de marcadores según la función que cumplen en el discurso: estructuradores de la información, conectores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales. Cada uno de estos bloques admiten nuevas subdivisiones. Acomodaremos a esta tipología las partículas que tomamos a partir de Briz et al. (2008) y en Fuentes (2009). Aunque estas aparecen en un lugar destacado en las tablas (debajo de una doble línea), se estudiarán todas las formas localizadas de forma conjunta. De este modo podremos obtener un panorama más amplio del funcionamiento de los marcadores del discurso en el habla culta de Sevilla. 3.1. ESTRUCTURADORES DE LA INFORMACIÓN Este grupo de marcadores cumple la misión de planificar la información del texto mediante la distribución de tópicos y comentarios (Portolés 2010: 284-285). Esta función básica se materializa en varias opciones: bien presentando un nuevo tópico, papel que cumplen los comentadores; bien organizando las partes del texto, tarea que realizan los ordenadores; o bien señalando un dato
secundario o paralelo al tema central, función que les corresponde a los digresores. Como han señalado López Serena y Borreguero (2010: 453), la oralidad espontánea cuenta con unas marcas específicas para estructurar la información en el discurso. Veamos cuáles fueron las más habituales en la norma culta sevillana. Sub Tipos Marcadores SE73 SE12 H1 M1 H2 M2 H3 M3 sub H1 M1 H2 M2 H3 M3 sub N % N % Comentadores pues 30 23 32 53 33 39 210 63 44 67 68 60 33 28 300 68 en cuanto a 4 1 5 6 16 1 1 2 (con) respecto a 2 2 0 Ord. Aper. primero 1 4 1 2 8 36,7 1 1 1 3 6 31 en primer lugar 1 1 1 1 por una parte 1 1 2 0 por un lado 0 2 2 en parte 0 2 2 primeramente 1 1 0 Cont. después 8 10 7 4 7 3 39 20 13 1 4 1 39 luego 3 11 4 4 3 12 37 4 4 5 6 10 29 por (el) otro lado 1 1 4 1 5 por otra (parte) 3 1 1 5 0 en parte 0 1 1 en segundo lugar 1 1 1 1 en tercer lugar 1 1 0 por su parte 0 1 1 como (te) digo 3 3 6 4 6 10 ya te digo 2 2 12 1 13 Cierr. finalmente 1 1 4 4 por lo demás 0 1 1 por último 1 1 0 y tal 1 8 9 3 2 1 5 11 y eso 7 6 1 14 2 1 3 y todo eso 1 1 2 1 2 1 4 y demás 1 1 2 1 1 2 y nada 0 1 1 Digresores por cierto 1 1 0,3 3 2 5 1 Totales 59 51 58 77 52 65 362 62 95 91 79 49 67 443 Tabla 6. Distribución de los estructuradores de la información por sub-muestras
Gráfico 5. Distribución de los estructuradores de la información por sub-muestras Pues fue el marcador más empleado en el corpus para cumplir la función de comentador. Se trata de una fórmula habitual en esta modalidad de habla y en este sociolecto, no solo por el índice de frecuencias registrado, elevado en ambas sub-muestras (SE 73: 58% y SE12: 68%), sino también por su extensión entre todos los encuestados. Desde el punto de vista sociolingüístico cabe destacar el incremento de esta partícula entre los informantes de las dos generaciones más jóvenes en SE12. Su elevado empleo en ambas sub-muestras guarda una estrecha relación con la diversidad de contextos en los que pues se utilizó en los materiales: en el entorno de pregunta respuesta, como inicio de turno de palabra (1); introduciendo el segundo segmento de una estructura sintácticamente compuesta con valor temporal, condicional, modal… (2); adelantándose al predicado oracional (3); o junto con eso o nada para dar paso a un nuevo comentario que a menudo puede ser el cierre de una exposición previa (4); entre otros. (1) E: Vamos a ver, Emilia, tus padres, ¿dónde nacieron? // I: Pues mi padre nació aquí en Sevilla. (SE73M1) (2) mientras otros no pierden ocasión para estar pendientes de todo el carteo, pues yo estoy pendiente más bien de las conversaciones y de lo que se dice y de lo que se comenta (SE12M3) (3) y precisamente el joven sevillano es el que sale en una cofradía porque el hombre mayor, pues sí, a lo mejor pertenece a la hermandad pero, naturalmente, no tiene ya o ganas o fuerza física para ponerse durante siete u ocho horas a desfilar delante de un paso. (SE73H1) (4) pues al final ha resultado ser una materia bastante bonita y bueno, pues eso, como te digo, soy un abogado entonces bastante generalista, que se llama, no me limito a un tema concreto; así que nada, eso… (SE12H1) Hemos considerado otras dos fórmulas en el corpus con valor de comentadores: en cuanto a (6), de la que no hemos encontrado información en las fuentes consultadas; y con respecto a (5), que fue mencionada por Briz et al. (2008) dentro de las partículas semejantes a a este respecto. (5) Me encanta, tengo predilección... por la lit... en cuanto a la literatura de ocio tengo predilección por las novelas, las novelas históricas, la novela negra, las de misterio o intriga, policíacas o no... (SE12M3) (6) Entonces Sevilla sí, tiene, como ya te he dicho, mucho encanto, una ciudad bonita y que creo que se puede vivir a gusto en ella. Con respecto a la Universidad, es un problema que hay que reservarse, ¿no? (SE73H1) Estos dos comentadores cumplen la función específica de señalar un nuevo tópico sobre el que se van a aportar datos. Preceden siempre al enunciado al que acompañan y se sitúan en el nivel enunciativo, en tanto que señalan aquel aspecto sobre el que se va a tratar a continuación. El papel en el discurso de estas unidades guarda relación con la organización que hace el propio hablante de los contenidos que expone y también con una orientación dirigida hacia el tú-oyente: se trata de una guía
que lo ayudará a comprender mejor los contenidos expuestos. A diferencia de pues, estos dos marcadores presentan un ámbito de funcionamiento más restringido, lo que justifica su menor índice de frecuencia. Si consideramos ambas formas como equivalentes, en cuanto a fue más recurrente entre los sevillanos cultos (con un porcentaje del 90%, 18/20), con presencia en ambas sub-muestras, mientras que (con) respecto a solo fue empleado en las encuestas más antiguas. Con los ordenadores el hablante marca explícitamente la organización de los contenidos que va exponiendo. Al mismo tiempo, según señala Portolés (2010: 284), esa distribución se ha de entender como “el resultado de respuestas a posibles preguntas de los interlocutores”. Garcés (1996: 53-54) apuntaba que este tipo de marcadores son poco frecuentes en la lengua hablada. En nuestro corpus fue la segunda subclase por índice de frecuencia dentro de los estructuradores, con un porcentaje del 33% (269/805). Aquí destaca la variedad de formas distintas registradas (un total de 24), muchas de ellas con índices de frecuencia bajos. Se deduce de aquí la elevada cantidad de unidades que en la oralidad no elaborada cumplen la función de organizar la información, señalando el inicio, la continuación o el final de la exposición. Entre las marcas de apertura destaca primero (7), con el mayor porcentaje de usos en ambas sub-muestras, SE73: 67% (8/12) y SE12: 55% (6/11), y con una distribución extendida entre la mayoría de los encuestados. (7) Creo que es necesario, primero, en realidad por dinero, para qué vamos a decir lo contrario, pero también porque creo que la enseñanza nos mantiene siempre en contacto con la juventud, con los problemas que ella sucesivamente va teniendo. (SE73M1) Si nos fijamos en los datos de las tablas, el uso de primero no encuentra correlación en sus correspondientes fórmulas de continuación (segundo, tercero…), de las que no se registró ninguna ocurrencia. Esta función suele estar representada por las marcas de continuidad más frecuentes en el corpus, luego o después, como se aprecia en el siguiente ejemplo. (8) Primero declara el reo, le pregunta el Ministerio Fiscal, luego le pregunta la defensa (SE73H2) Lo dicho para el comportamiento de primero adelanta dos de las tendencias habituales de los ordenadores en la oralidad no elaborada: a menudo se mezclan en una misma enumeración elementos procedentes de distintos entornos semánticos: orden, ubicación espacial, temporalidad… (por una parte, por otro lado; primeramente, después…), según se aprecia en (8); y no siempre se utilizan todos los elementos de las series correlativas (primero, segundo; en primer lugar, en segundo lugar…), como veíamos en (7), o como se ve en (9), donde el único elemento de la estructura bimembre que se emplea es el de continuación por otra parte (el contenido expresado en primer lugar actúa como elemento de inicio, sin una marca específica que lo indique). (9) Pues, mira, pienso, pues muchas cosas, no sé, por de pronto me gusta mucho. O sea, siempre he vivido en ella y cuando estoy fuera la echo de menos. Seré, no sé, muy localista, pero me gusta mucho Sevilla y, no sé, la encuentro una ciudad, pues... No sé, no es una gran ciudad como Barcelona o Madrid, así, más cosmopolita, pero tiene su encanto artístico. Y, por otra parte, tampoco es una ciudad que se vea muerta, ¿no?, que en la historia esté ya dormida. (SE73M2) Hubo dos marcas de apertura solo registradas en SE73: por una parte (10) y primeramente (11); y otras dos solo documentadas en SE12: por un lado (12) y en parte (13). Este dato ha de entenderse como una consecuencia más de la diversidad de unidades que los hablantes tienen a su disposición para señalar la primera parte de una exposición. Pueden acudir a diversas fórmulas equivalentes, con lo que, añadido al hecho de que no es habitual en la oralidad no planificada marcar las partes de una secuenciación, la consecuencia es la baja frecuencia de uso de cada una de las variantes. (10) Un mayor conocimiento de la anestesia, por una parte, y una técnica que tiene la traumatología y la ortopedia en lo que corresponde al instrumental (SE73H2) (11) Primeramente en el Instituto San Isidoro, que entonces no se llamaba San Isidoro (SE73H3) (12) Y… y hombre, por un lado tiene uno sensación agridulce (SE12H2)
De rectificación más bien 1 1 2 1 1 9 11 10 digo 1 1 0 mejor dicho 0 1 1 perdón 2 2 2 2 1 5 De distanciamiento de todas maneras 0 0 1 1 1 Recapitulativos en fin 21 2 16 31 2 4 76 35 5 3 29 37 40 al fin y al cabo 0 6 3 1 2 12 total 1 1 1 3 3 3 en definitiva 4 4 0 al final 0 2 2 4 1 1 10 TOTALES 49 33 67 41 7 38 235 19 5 28 23 27 52 154 Tabla 8. Distribución de los reformuladores por sub-muestras Gráfico 7. Distribución de los reformuladores por sub-muestras En el entorno de la explicación, los marcadores empleados por los hablantes cultos sevillanos fueron o sea (46) y es decir (47). O sea fue la variante con mayor rentabilidad (86%, 191/222) y, además, se registraron ejemplos en la mayoría de los informantes. Como ya se había apuntado (Martín Zorraquino y Portolés 1999: 4123, Briz et al. 2008), de estas dos variantes, o sea es la más característica de la oralidad espontánea. Por su parte, es decir fue utilizada principalmente en las encuestas antiguas y no registró ningún caso en la primera generación de las entrevistas más recientes. No obtuvimos registros en nuestro corpus de la tercera variante que mencionan Briz et al. (2008), esto es, quizá más propio de contextos más formales. (46) vivías la Feria de… de… de domingo a domingo, o sea, nosotros hacíamos la preferia, la Feria. (SE12M2) (47) Pues quizás sí. Es decir, que hoy tenemos alumnos que son muchos prácticamente, y que no podemos prescindir de ellos. (SE73M3) De los cuatro marcadores registrados para la función de rectificar, solo dos fueron empleados por más de un informante y se registraron casos en ambas sub-muestras: más bien y perdón. Este último no fue recogido por Martín Zorraquino y Portolés (1999). Más bien (48) presenta un matiz discursivo distinto a los demás rectificativos localizados en el corpus. Introduce una expresión cercana, aunque no del todo idéntica o con plena coincidencia con aquella a la que sustituye (Fuentes 2009: 207).
Podríamos decir que es un rectificativo aproximativo que puede aportar, como señala esta autora, un matiz de atenuación, especialmente en aquellos casos en los que se aborda un tema que al informante le resulta comprometido. Este busca una expresión que suavice su afirmación, con lo que consigue mitigar su efecto sobre el interlocutor. Al tiempo hay casos en los que se percibe un matiz de justificación porque lo dicho no se ajusta a lo esperable (49). (48) Y luego también está la caza mayor, naturalmente, eh… que he tenido pocas experiencias en la caza mayor, pero también es una caza que me ha gustado mucho, y… y nada, tengo en mi haber dos cochinos jabalís ya matados, sin boca ninguna, sin trofeo ninguno pero bueno, al fin y al cabo también fue una experiencia bonita y… y… y… interesante para mí. No obstante, me considero… eh, cazador de caza menor, más bien. (SE12H1) (49) En cambio, tengo que reconocer… que hay otros aspectos de la docencia universitaria que es la investigación, propiamente dicha, en la que ya estoy un poquito, sí, desilusionada, que he perdido más bien el interés, para qué vamos a ocultarlo. (SE12M3) En (49) habla una profesora de universidad que con más bien introduce un enunciado que intenta dulcificar el efecto que puede producir en su interlocutor su afirmación previa: la investigación la ha desilusionado. Por eso rectifica y explica que ha perdido el interés. Además se puede ver que intenta justificarse no solo ante el tú-oyente, sino también ante sus propias convicciones: no resulta adecuado que los profesionales de este ámbito renieguen de la faceta por el que son especialmente reconocidos, la tarea investigadora. Por otra parte, digo (50), mejor dicho (51) y perdón (52) preceden a un segmento que, a juicio del emisor, admite la conmutación plena con el que lo precede. Podríamos decir que son rectificativos sustitutivos. (50) A mí me gusta mucho, digamos, el folklore, digo, el sentimiento popular y eso, ¿no? (SE73H1) (51) exactamente hasta… hasta Bizancio, mejor dicho, hasta la antigua Bizancio, luego Constantinopla, ahora Estambul (SE12M3) (52) Hoy me ha pasado en preu, perdón, en COU, tres o cuatro palabras, las traducen. (SE73M3) De los que hemos llamado sustitutivos, el más empleado en la norma culta sevillana fue perdón (78%, 7/9). Nuestros datos no coinciden con la afirmación de Martín Zorraquino y Portolés (1999: 4127) de que mejor dicho es el “reformulador rectificativo más habitual”. Solo documentamos un ejemplo en SE12M3. Digo también fue poco representativo, con un único caso en SE73H1. En el apartado de los recapitulativos, en fin (53) fue el conector más empleado en nuestro corpus (78%, 113/145). Además, junto con total (54) fueron los dos únicos marcadores de esta subclase que registraron ejemplos en las dos sub-muestras. La frecuencia de uso de total fue más relevante en el nivel sociocultural bajo (Santana en prensa b), por lo que podríamos estar ante una diferencia de carácter diastrático. (53) Y, sobre todo, vi aquella cosa de zancadillas espirituales para que el otro cayera. En fin, para mí fue abrírseme la vida. (SE73M3) (54) que no eran antes aquellos cacharros que iban al paso de un camión y tal. Total, siempre me ha gustado, siempre me ha ilusionado hacerlo (SE12M3) En fin muestra una mayor tendencia a acumular usos en un mismo informante, como sucedió en SE73H1, SE73M2 y SE12M3. El marcador se convierte en estos parlamentos en un apoyo para el avance del discurso, en un continuativo: el hablante llega a conclusiones parciales y, seguidamente, continúa con un nuevo aspecto o nuevos datos dentro del tópico que se desarrolla en la exposición (55). (55) Hombre, por supuesto que sí, muchísima diferencia, […] pero en fin, yo encuentro que los estudiantes en mi época estaban más formados políticamente, menos dirigidos de lo que están ahora, […] y claro, era una etapa en la que los jóvenes estaban muy implicados en esa ansia de, en fin, alcanzar la democracia que finalmente se
consiguió en este país y tal. […] También es verdad que todos los que tienen una cierta edad piensan de su época de juventud que es la mejor, sin duda alguna, porque en fin, eso está en la condición humana, supongo yo, pensar que aquel tiempo en el que una se sentía pletórica en todos los aspectos de la vida, en el aspecto físico, en el aspecto intelectual, en las ilusiones y todas esas cosas, pues no podía ser superada por ninguna otra etapa, yo opino, por los alumnos de ahora, pero en fin, sí. (SE73M3) El segundo recapitulativo más empleado en nuestros materiales fue al final, aunque con ejemplos solamente en SE12. Este marcador no fue considerado por Martín Zorraquino y Portolés (1999) y, por tanto, no lo estudiamos en Santana (2014). Solo lo encontramos documentado en Briz et al. (2008). Al final ha experimentado un cambio desde el contenido temporal al procedimental. Ahora no se señala lo que ocurrió en último lugar sino la conclusión a la que se llega tras lo dicho previamente o, como sucede en (56), los argumentos que se exponen a continuación. (56) Luego, el centro es como un pueblo al final. Se conoce todo el mundo, tú conoces a todo el mundo… y claro, uhmm… tienes acceso a muchas cosas y a muchos sitios que a lo mejor cualquier persona de Sevilla no lo tiene. (SE12M2) Hay contextos en los que esta partícula señala la última parte de un proceso previo, lo que nos permite llegar a una última conclusión o valoración (57) y (58). En este último contexto al final puede añadir al discurso un matiz modal, en tanto que deja entrever la actitud del hablante con respecto a su enunciado: en (57) de satisfacción (a partir de su trayectoria laboral el informante llega a la conclusión de que el resultado es positivo, muestra satisfacción con la práctica de una materia que inicialmente no era de su agrado); en (58) de frustración (la situación no les ha dejado más alternativa a los animales que huir de su medio natural y acercarse a las zonas donde vive el hombre). (57) Incluso también he tenido la suerte de tratar bastantes asuntos de contratación administrativa sobre todo a raíz de la entrada en vigor de la nueva ley de contrato de sector público que se aprobó en 2007, reformada en 2011 y es un mundo, la verdad, bastante bonito que me ha gustado, que me ha gustado mucho, que he tenido la suerte de tratar en varias ocasiones con… participando en concursos públicos licitados por organismos y entidades públicas locales y, la verdad, es una materia que yo no pensaba nunca que fuera a poder gustarme pero que con mi formación privada, en Derecho Privado, sin embargo, pues al final ha resultado ser una materia bastante bonita (SE12H1) (58) En el caso de los cochinos jabalís… cuántas noticias vemos al cabo del día… al cabo del año de animales que… que incluso acceden a los pueblos y a… y a los… y a los recintos urbanos en busca de comida por… porque tienen exceso de población, no tienen comida para todos en el campo, porque la… la… la urbanización precisamente de sus propios hábitats les impide acceder a la comida y son animales que tienen que… tienen que tirar al final, buscando alimento, tienen que tirar a las propias ciudades (SE12H1) Del resto de los recapitulativos localizados cabe señalar que al fin y al cabo (59) solo fue empleado en SE12, mientras que en definitiva (60) solo en SE73. (59) Es bueno apoyarse también en lo que uno lee. Al fin y al cabo uno escribe lo que uno lee. (SE12H3) (60) Porque tenemos que tener en cuenta de que la caza, en definitiva, no es sino una lucha entre el cazador y el animal (SE73H2) 3.4. OPERADORES ARGUMENTATIVOS En términos generales, cuando hablamos nos decantamos a favor o en contra de una conclusión. Por tanto, a pesar de que nuestros materiales son predominantemente narrativos, también se observan mecanismos propios de la argumentación. Las funciones que cumplen los marcadores de este grupo son: resaltar la mayor relevancia informativa que tiene un contenido dentro del contexto en el que se pronuncia (operadores de refuerzo argumentativo) y avalar una información con datos específicos (operadores de concreción). A continuación analizamos las formas localizadas en el habla culta de Sevilla y su rentabilidad.
Subclases Marcadores SE73 Subtotal SE12 Subtotal H1 M1 H2 M2 H3 M3 N % H1 M1 H2 M2 H3 M3 N % De refuerzo argumentativo en realidad 16 10 4 3 5 38 60 1 2 3 52 de hecho 0 10 3 5 4 1 23 en el fondo 1 1 2 0 sobre todo 5 16 4 7 4 3 39 6 2 6 6 5 3 28 por lo menos 3 6 3 7 1 2 22 4 2 5 2 1 14 realmente 1 4 5 4 1 8 3 16 fundamentalmente 2 2 4 1 5 6 ni nada 1 4 5 1 1 2 en absoluto 1 3 4 0 de ninguna manera 2 1 3 0 y todo 2 2 1 1 en verdad 0 1 1 2 principalmente 1 1 2 0 vaya 1 1 0 por ejemplo 5 2 10 10 4 6 37 40 12 7 12 12 8 4 55 48 De concreción precisamente 18 6 6 4 2 36 12 9 1 6 28 concretamente 3 1 4 1 1 10 2 1 2 5 pongamos / pongo por caso 2 2 0 particularmente 1 1 0 Totales 49 40 34 43 21 26 213 47 21 30 36 24 25 183 Tabla 9. Distribución de los operadores argumentativos por sub-muestras Gráfico 8. Distribución de los operadores argumentativos por sub-muestras Como se puede ver, registramos un amplio número de partículas que no fueron documentadas por Martín Zorraquino y Portolés (1999) y, por tanto, que no analizamos en Santana (2014). Esas unidades no constituyen un pequeño grupo marginal sino que, a juzgar por los datos, forman parte de los hábitos lingüísticos de los hablantes cultos sevillanos. De hecho, una de ellas fue el operador argumentativo más rentable en nuestro corpus: sobre todo, con un porcentaje del 30% (67/222), y con ejemplos en
todos los informantes. Los resultados coinciden con los registrados en Santana (en prensa b) para el sociolecto bajo, lo que nos hace pensar que es una partícula común en este tipo de discurso (oralidad sin planificación previa), sin estar determinada por el nivel sociocultural. Vamos a reunir los operadores de refuerzo argumentativo en varios bloques cuyas partículas mantienen entre sí cierta equivalencia semántico-pragmática y así observar los índices de variación entre ellas. Un primer grupo está constituido por sobre todo (61), fundamentalmente (62) y principalmente (63). Su función es aportar mayor relevancia informativa y argumentativa al segmento sobre el que inciden: su contenido se presenta como destacado entre otros similares, situándolo dentro de una posición escalar superior (Fuentes 2009: 323, 178 y 288). (61) Y hay otra ganadería, sobre todo, que es la de V. M., que también es una casta santacolomeña y que está probado también los éxitos que ha tenido en el mundo del toro (SE12H1) (62) Pero fundamentalmente yo le recomendaría, a la persona que visite la Catedral, que primero diera un paseo por las bóvedas. (SE73H3) (63) Pero, vamos, que haya cátedras de acupuntura, por ejemplo en París, en la Sorbona, que venga de donde viene, del país chino, principalmente, la acupuntura, (SE73H2) De estos tres marcadores, sobre todo fue el más habitual en la norma culta sevillana en las dos sub-muestras. Fundamentalmente también se empleó en las dos épocas, aunque con una rentabilidad bastante menor y con la mayoría de los casos en la tercera generación (90%, 7/10). Principalmente fue el menos utilizado de los tres, con ejemplos en solo dos hombres de las encuestas antiguas. Un segundo grupo de operadores de refuerzo argumentativo sería el constituido por en realidad (64), realmente (65) y en verdad (66). La estrategia empleada es destacar el segmento sobre el que influyen aludiendo a su carácter real o verdadero. (64) prefería perder el dinero de un día y estar conforme con mis ideales que… que no es que apoye a ningún partido político en realidad, lo que quiero es que no se hagan esos recortes porque me perjudica a mí. (SE12M1) (65) O sea, me gusta desde el punto de vista decorativo, en cuanto a colores, en cuanto a dibujo; pero yo creo que la pintura realmente, para ser grande, debe tener algo más. (SE73M3) (66) y ahí se acabó, o sea, parece que ella había pasado tanto que ahora no la podían llevar a… ahora… le llegó tarde el arrepentimiento. En verdad esa es la historia real, no me he inventado nada… (SE12H3) De todos ellos, el más representativo de la norma culta sevillana fue en realidad, con mayor porcentaje de usos (64%, 41/64). Aunque se encontraron ejemplos en las dos sub-muestras, se apreció un incremento significativo en las encuestas antiguas, favorecido especialmente por la acumulación de casos en SE73H1 y SE73M1. El segundo lugar fue para realmente, con un porcentaje del 33% (21/64), que en esta ocasión obtuvo más representación en las encuestas más recientes. Por último, pensamos que en verdad es una partícula de uso más reciente y que funciona como sinónimo de en realidad. Fue una variante poco común entre los hablantes cultos sevillanos y con ejemplos solo en SE12. Otro bloque dentro de esta subclase de marcadores está constituido por ni nada (67), en absoluto (68) y de ninguna manera (69). Se emplean para reforzar una negación, aportándole mayor relevancia informativa y argumentativa. (67) Y ahí el miedo fue que estuvieron a punto de robarme la documentación y entonces eso hubiera sido ya muy peligroso ¿no?, sin pasaporte ni nada pues… un poco peligroso. (SE12H3) (68) Es un deporte que expansiona el físico y el espíritu y que por supuesto no supone en absoluto ninguna crueldad porque con un tiro cualquier ave, concretamente, o un conejo o una liebre, muere con mucha más rapidez, a lo mejor, que con cualquier otro sistema de cualquier... (SE73H2) (69) Para ver las cofradías yo no recomiendo de ninguna manera, en mi modestia, los palcos de la plaza de San Francisco, ni la calle Sierpes. (SE73H3)
En absoluto y de ninguna manera solo registraron casos en SE73, sin que hubiera un mismo informante que empleara ambas formas. Por su parte, ni nada fue utilizado en las dos sub-muestras. Se trata de un recurso característico de la oralidad en el que se pone de manifiesto un rasgo que ya veíamos en los ordenadores de cierre: el matiz de imprecisión. Se utiliza un elemento indefinido, nada, para englobar otros contenidos que podrían mencionarse. Con ello se consigue enfatizar la negación: cualquier otro elemento sería también negado. En SE12 documentamos otras variantes de ni nada menos gramaticalizadas, que no hemos considerado para el análisis (ni nada de eso, ni nada de esto, ni nada de nada, ni nada de esas cosas), con las que se remarca el carácter irrefutable de la negación. Se emplearon en varios casos como “fin de una serie o enumeración de negaciones” (Fuentes 2009: 229) (70). (70) Nadie se metió conmigo, nadie se… me ha… ni me empezó a molestar, ni nada de nada (SE12H3) Los dos operadores de refuerzo argumentativo restantes se usaron de forma exclusiva solo en una de las sub-muestras: de hecho en SE12 (71); y en el fondo (72) y vaya (73) en SE73. (71) yo creo que me iría a vivir a un pueblo… no me gusta el aislamiento total… ni mucho menos… De hecho el día que me jubile me pienso ir pues… a vivir a Galicia (SE12H3) (72) Aunque parezca en apariencia que no, yo creo que, en el fondo, todos esos penitentes que van descalzos y con la cruz a cuestas, eso no se hace simplemente por teatro (SE73M3) (73) Muchísimo, vamos, muchísimo. Vamos, yo conozco Hungría, de Hungría Budapest y de Polonia Varsovia nada más. Pero sobre todo Varsovia fue tremendo, vaya. Se veía la pobreza por todas partes. (SE73M1) Podríamos haber analizado vaya en el primer bloque de operadores de refuerzo argumentativo, junto a sobre todo, principalmente y fundamentalmente. Comparte con estos marcadores la función de destacar un contenido entre otros similares porque constituye un caso especial que, al mismo tiempo, es un argumento que cobra más fuerza para llegar a una conclusión. Sin embargo, lo estudiamos aparte porque coincidimos con Fuentes (2009: 350) en que en él se acumulan varios valores: “intensificador ponderativo, al tiempo que modal exclamativo y operador de focalización informativa”. Desde nuestro punto de vista, lo que le aporta singularidad a este marcador es el carácter modal y ponderativo que añade al discurso. En efecto, si nos fijamos en (73) se aprecia que la informante añade al valor básico de refuerzo argumentativo un matiz modal: se implica emocionalmente con respecto a lo que acaba de decir. Podría interpretarse que vaya aquí contribuye a expresar un sentimiento que podría ser de lástima por la miseria que había en Varsovia. Esta partícula, además, coloca al segmento sobre el que incide en una posición escalar superior: de toda la pobreza que había, Varsovia constituye un caso especial y presenta una situación de pobreza extrema. Esta ponderación e intensificación del contenido expresado se consigue también con vaya, que actúa de forma similar a como lo haría una marca de grado superlativo. El segundo bloque de operadores argumentativos está constituido por la subclase de concreción. Con ellos se hace explícita una estrategia habitual tanto en la lengua escrita como en la hablada, la ejemplificación (Fernández Bernárdez 1994-1995), sirviéndose de distintos recursos en cada uno de estos contextos. El marcador más habitual en la norma culta sevillana para cumplir esta función fue por ejemplo, con un porcentaje del 53% (92/174). Mientras que por ejemplo (74), concretamente (75), pongamos / pongo por caso (76) y particularmente (77), sirven específicamente para ir de lo general a lo particular, con precisamente (78), además, se señala el segmento sobre el que influye como un caso especial o significativo, que queda informativamente destacado (Fuentes 2009: 282). (74) Había momentos, bueno, por ejemplo en Marruecos una de las veces sí estuvimos como casi un mes entonces… (SE12M2)
(75) Edificios que han tenido una gran influencia en el mundo hispanoamericano, que es concretamente una de las asignaturas que tenemos en este curso, y que han tenido mucha influencia en aquel arte. (SE73M1) (76) Que el valor sea por ejemplo de veinticinco mil pesetas, pongamos por caso. (SE73H2) (77) Hay un equipo de fútbol de la hermandad, hay un salón de la hermandad para reuniones, para tanto reuniones oficiales como para reunirse, pero particularmente, entre los mismos cofrades, entre los mismos hermanos y charlar, en fin, tener contacto entre sí y ver, ir viendo cómo funciona la cosa, cómo va la hermandad hacia adelante. (SE73H1) (78) hasta que pronto empecé a estudiar ya el Bachillerato en una escuela, que es la Escuela Francesa, que se encuentra en la calle Abades, precisamente en la parte de la Puerta de la Carne, aquí en Sevilla. (SE73H1) Precisamente fue el segundo operador de concreción más empleado en nuestros materiales, con casos en las dos sub-muestras, rasgo compartido por concretamente. Sin embargo, pongamos/pongo por caso y particularmente tuvieron poca rentabilidad en el corpus, con ejemplos solo en SE73. 3.5. MARCADORES CONVERSACIONALES Las partículas que conforman esta clase guardan una estrecha relación con la naturaleza del corpus: oralidad con altas dosis de espontaneidad y carácter conversacional. En efecto, las cuatro subclases de marcadores conversacionales se relacionan con los procesos de construcción y recepción del discurso: los de modalidad epistémica (se centran en el grado de conocimiento o la apreciación del hablante con respecto al enunciado sobre el que influyen); los de modalidad deóntica y los enfocadores de la alteridad (aluden al carácter interactivo de la muestra, reflejando el acuerdo o conformidad entre los interlocutores los primeros, y remarcando la apelación sobre el oyente los segundos); y los metadiscursivos (centrados en los procesos de producción del texto, que se produce en simultaneidad con la recepción). Veamos qué rentabilidad tuvieron cada una de estas subclases en la norma culta de Sevilla. Subclases Marcadores SE73 Subtotal SE12 Subtotal H1 M1 H2 M2 H3 M3 N % H1 M1 H2 M2 H3 M3 N % De modalidad epistémica claro 8 19 2 16 2 20 67 34 4 12 4 46 8 20 94 28 desde luego 2 6 4 15 3 30 3 5 8 naturalmente 22 1 3 1 4 31 3 3 6 por supuesto 1 5 6 1 3 16 1 1 9 11 evidentemente 0 1 3 6 1 11 efectivamente 2 2 1 2 3 6 por lo visto 2 2 1 5 0 verdaderamente 1 5 2 3 6 17 4 3 4 11 la verdad (es) que 3 1 4 3 6 4 10 23 la verdad 1 1 2 3 1 6 10 lógicamente 0 7 1 2 10 obviamente 0 6 6 francamente 1 1 1 3 2 2 indiscutiblemente 4 1 5 0 sinceramente 0 2 2 1 5 indudablemente 1 2 3 1 1 de verdad 1 1 1 1 qué duda cabe 1 1 1 1 sin duda alguna 0 1 1
Tabla 10. Distribución de los marcadores conversacionales por sub-muestras De modalidad deóntica bueno 3 3 1 1 5 2 8 2 vale 0 1 1 exactamente 1 1 1 1 2 ea 0 1 1 exacto 0 1 1 Enfocadores de la alteridad vamos 17 16 3 32 3 71 43 8 8 4 2 3 13 38 38 hombre 1 2 3 1 3 13 5 2 3 27 bueno 1 1 2 1 8 2 6 2 4 23 mira 1 4 3 1 9 1 1 4 4 10 oye 1 1 2 2 mire 2 2 0 oiga 0 1 1 ¿no? 46 12 1 41 11 111 11 63 27 37 8 146 ¿eh? / ¿en? 12 2 4 4 22 2 2 6 10 (tú) sabes 3 2 5 2 1 3 verás 0 2 4 6 fíjate 2 2 1 1 2 ¿verdad? 2 1 3 1 1 ¿ves tú? 1 1 1 1 2 a ver 0 1 1 2 figúrate (tú) 1 1 2 0 ¿sabes? 1 1 2 0 ¿comprendes? 1 1 0 ¿entiendes? 0 1 1 vamos a ver 0 1 1 Metadiscursivos bueno 15 7 7 9 2 4 44 22 20 84 4 34 18 18 178 32 sí 1 3 4 1 3 12 1 6 1 2 1 11 bien 1 1 0 este 0 1 1 ya 0 1 1 no sé 5 13 17 1 1 37 1 16 1 2 1 21 digamos 16 1 2 19 1 7 3 3 14 en ese sentido 0 2 1 2 5 diríamos 3 3 0 en cierto modo 2 2 0 en cierta medida 0 1 1 por así decirlo 0 1 1 propiamente dicha 0 1 1 qué sé yo 1 1 0 Totales 155 97 41 161 18 75 547 64 167 123 148 102 125 729
Gráfico 9. Distribución de los marcadores conversacionales por sub-muestras Los marcadores conversacionales conformaron el grupo más numeroso localizado en las encuestas, con un porcentaje del 37% (1276/3425), datos similares a los obtenidos en Santana (2014 y en prensa b). Su frecuencia de uso fue elevada en las dos sub-muestras, aunque algo más destacada en SE12 (57%, 729/1276). Esta elevada representación en los materiales analizados se debe a varios factores: a la propia naturaleza de los marcadores conversacionales, en relación directa con el tipo de texto analizado, como hemos señalado; a la importante rentabilidad discursiva de algunas partículas específicas, recursos característicos de la oralidad (bueno, claro, hombre, ¿no?…); y a la diversidad de unidades que se emplearon en cada una de las cuatro subclases, muchas de ellas con escasa frecuencia de uso. El resultado de la combinación de estos tres factores es la utilización en las encuestas de un amplio mosaico de marcadores que contribuyen al proceso de producción del discurso y a la situación de diálogo de la muestra. En esta ocasión, las fórmulas no documentadas en Martín Zorraquino y Portolés (1999) y, por tanto, no consideradas en Santana (2014), constituyeron un grupo numeroso, de donde se deduce que son marcas típicas de la interacción conversacional en esta comunidad de habla y no elementos marginales con escasa representación. La subclase de modalidad epistémica fue la segunda más destacada entre los marcadores conversacionales, con un porcentaje del 31% (394/1276). La partícula más empleada fue claro, con un índice de frecuencia del 41% (161/394), del mismo modo que sucedió en el sociolecto bajo (Santana en prensa b). Queda demostrado, por tanto, que es una partícula con elevados índices de rentabilidad en este tipo de textos, oralidad no planificada, independientemente del nivel sociocultural del hablante. Cabe destacar también el incremento que registró este marcador entre las mujeres, con índices de uso siempre superiores a los varones. Como muestra de ello recordamos la elevada frecuencia de ejemplos empleados por SE12M2, donde se convierte en un apoyo discursivo constante, como si fuera un mero elemento ilativo del discurso. Si bien la mayoría de las unidades que conforman este grupo se emplearon en ambas sub-muestras, dos de ellas solo fueron registradas en las encuestas antiguas (por lo visto e indiscutiblemente) y otras cinco solo en las encuestas más recientes (evidentemente, lógicamente, obviamente, sinceramente y sin duda alguna). Para conocer la rentabilidad de estos marcadores en nuestros materiales, al igual que hicimos en otras ocasiones, los hemos agrupado en bloques que aportan al discurso contenidos semánticopragmáticos equivalentes (o bastante similares), de forma que podamos conocer cuáles son las preferencias de los hablantes sevillanos cultos para cada uno de los casos. El primer grupo lo conforman las partículas a las que Martín Zorraquino y Portolés (1999: 4149) le atribuyen el valor de ‘evidencia’. Aquí se sitúan claro (79), desde luego (80), naturalmente (81), por supuesto (82), evidentemente (83), lógicamente (84) y obviamente (85). Su función es señalar al segmento sobre el que influyen como un contenido irrefutable por formar parte del conocimiento compartido por los demás, de lo consabido y de lo que resulta esperable (Fuentes 1993a, 1993b y 2009).
(79) No solo el universo latino, claro, pero… prefiero los autores latinos, por ejemplo, a los norteamericanos (SE12H3) (80) Yo no sé, desde luego, qué solución le van a dar, ni nada, porque el periódico todos los días, eso es de morirte ya de risa, ¿no? (SE73M2) (81) Tan de pronto llegué, que no había podido leer nada, naturalmente (SE73M3) (82) Entonces la idea era que el visitante, que el turismo, pues se quedara aquí quince días para el tema, por supuesto, para el tema de hoteles (SE12H2) (83) Porque, claro, yo iba por una… allí no llevaban coches, evidentemente era una montaña… entonces solamente llegaban burros y personas (SE12M1) (84) Gente que se quedaba en el edificio cuando la Universidad se cerraba, que supongo que ahora habrá un servicio de… vigilantes jurados lógicamente o algo así. Esto hace ya mucho mucho tiempo. (SE12H2) (85) Y, sin embargo, con una caza controlada de esos animales, pues se consigue que haya el número que… que debe, que se considera apropiado, porque obviamente eso está estudiado (SE12H1) La diferencia entre ellos viene marcada por el ámbito semántico en el que se ubican y al que hacen referencia para amparar la naturaleza de la evidencia (lo que se produce con claridad, lo que es lógico, lo que es evidente, lo que es obvio) y, además, por el grado de contundencia con el que se marca la evidencia del contenido sobre el que influyen. Este es, según Fuentes (2009: 278), mayor en por supuesto que en claro y en desde luego. En lo que respecta al grado de representatividad en la norma culta sevillana, claro no solo registró los mayores niveles de uso, sino que también sus ejemplos se distribuyeron entre todos los informantes. Se trata, por tanto, del marcador más representativo de este bloque. La otra unidad que obtuvo índices de uso repartidos entre las dos sub-muestras fue por supuesto, aunque con una frecuencia absoluta menor (probablemente porque necesita contextos de uso más restringidos). Por su parte, desde luego y naturalmente registraron un número de ocurrencias bastante similar a claro, sin embargo estos dos marcadores fueron empleados de forma mayoritaria en SE73. En SE12 solo se registraron ejemplos en dos informantes. Por último, los más limitados en su distribución fueron evidentemente, lógicamente y obviamente, con ejemplos solo en las encuestas recientes. Un segundo bloque dentro de los marcadores de modalidad epistémica está constituido por aquellos que señalan el grado de veracidad que envuelve la enunciación, bien apuntando hacia el entorno semántico de la verdad (verdaderamente (86), la verdad (es) que (87), la verdad (88) y de verdad (89)) o bien centrándose en la sinceridad o franqueza de quien habla (francamente (90) y sinceramente (91)). Ninguno de estos recursos fue considerado para su estudio por Martín Zorraquino y Portolés (1999). (86) cuando ya el alma se viene a fuera del cuerpo, y donde verdaderamente se siente una alegría contagiosa, y donde se olvidan tantos problemas como tenemos en la vida, y donde todos somos iguales. (SE73H3) (87) Pues sí, lo vi, por desgracia… lo vi, pero bueno. La verdad es que me esperaba ya otra manita, como la del… Pizjuán, pero… bueno… media hora de partido, cero tres… El Betis… no estaba en el partido… (SE12H1) (88) tiene un encanto primitivo, una fusión de lo morisco, de lo mudéjar, de lo cristiano, que merece, la verdad, conservación y merece un estudio profundo. (SE73H3) (89) Aquí, bueno, es… más menos un día, el típico, la típica frase “¡ya nos vemos!”, pues no es “ya nos vemos, de verdad” sino que puede que ocurra puede que no (SE12M1) (90) Pero yo he cambiado. Francamente lo tengo que decir y reconozco que yo disfruto en la Feria mucho más que yo disfrutaba entonces en la Semana Santa. (SE73H3) (91) Hombre, yo sinceramente creo que por el clima, y la gente…, porque esta espontaneidad y esta apertura que tenemos en España es muy agradecida para la gente que viene de paso, y... creo que aquí sí se tratan… bien a la gente de fuera. (SE12M1)
el factor cronológico no condicionaría la variación. Los resultados obtenidos a este respecto mostraron que del total de 139 marcadores distintos registrados en las dos sub-muestras, un 21% (29/139) fueron empleados solo en SE73 (estructuradores de la información: por una parte, primeramente, por otra (parte), en tercer lugar, por último; conectores: por consiguiente, de ahí, en consecuencia, de modo que, con todo; reformuladores: digo, en definitiva: operadores argumentativos: en el fondo, en absoluto, de ninguna manera, principalmente, vaya, pongamos/pongo por caso, particularmente; marcadores conversacionales: por lo visto, indiscutiblemente, mire, figúrate (tú), ¿sabes?, ¿comprendes?, bien, diríamos, en cierto modo, qué sé yo); y un 20% (28/139) solo en SE12 (estructuradores de la información: por un lado, en parte [apertura], en parte [continuidad], por su parte, por lo demás, y nada; conectores: encima; reformuladores: mejor dicho, de todas maneras; operadores argumentativos: de hecho [sí es un caso destacable, con 23 ejemplos en las encuestas recientes]; marcadores conversacionales; evidentemente, lógicamente, obviamente, sinceramente, sin duda alguna, vale, ea, exacto, oiga, verás, a ver, ¿entiendes?, este, ya, en ese sentido, en cierta medida, por así decirlo, propiamente dicha). Por tanto, con los datos obtenidos podemos afirmar que la mayoría de las partículas analizadas (41%, 57/139) han formado parte los hábitos lingüísticos de los hablantes cultos de Sevilla al menos en las últimas cuatro décadas. En lo que respecta a la variable sexo, desde un punto de vista global las mujeres aventajaron a los hombres en frecuencia de uso de los marcadores. Este dato se repitió en ambas sub-muestras (SE73: 54%, 353/1585 y SE12: 55%, 1011/1840). La variedad de partículas empleadas reveló que, aunque la mayoría registró ocurrencias en ambos sexos (38%, 53/139), hubo marcadores que solo fueron empleados por hombres (22%, 31/139) (estructuradores de la información: (con) respecto a, en primer lugar, por un lado, primeramente, por (el) otro lado, en segundo lugar, en tercer lugar, por su parte, por lo demás, por último, y nada; conectores: pues, de ahí, en consecuencia, de modo que; reformuladores: digo, de todas maneras, en definitiva; operadores argumentativos: principalmente, pongamos/pongo por caso, particularmente; marcadores conversacionales: obviamente, exacto, mire, oiga, ¿entiendes?, bien, este, ya, por así decirlo) o por mujeres (16%, 22/139) (estructuradores de la información: en parte [apertura], en parte [continuidad]; conectores: encima, con todo, y eso que; reformuladores: mejor dicho, total; operadores argumentativos: en el fondo, de verdad, sin duda alguna, vaya; marcadores conversacionales: vale, ea, oye, figúrate (tú), ¿comprendes?, vamos a ver, diríamos, en cierto modo, en cierta medida, propiamente dicha, que sé yo). De todos ellos destacamos los casos que obtuvieron respuesta en más de un informante del mismo sexo, como posible síntoma de las preferencias de género: hombre (por (el) otro lado, de modo que, principalmente); mujer (encima, y eso que, total, en el fondo, de verdad, oye, figúrate (tú)). Una vez más tenemos que considerar la posibilidad de que la ausencia en un informante no se deba a los rasgos sociales que lo definen, sino a que no necesitó emplearlo en su discurso. Se observaron también algunos casos particulares donde la distribución por sexo aportó datos interesantes sobre el uso de ciertos marcadores. A este respecto, claro registró porcentajes más significativos entre las mujeres. Por otro lado, los marcadores de modalidad epistémica la verdad y la verdad (es) que, siguiendo tendencias apuntadas en otras investigaciones, fueron más utilizados por las mujeres. Se trata de estrategias que funcionan como procedimientos de atenuación e intentan presentar los contenidos de una forma menos contundente en el contexto de pregunta-respuesta. En el lado opuesto, entre los marcadores que fueron más utilizados por los hombres señalamos el caso de ¿no? como recurso que intenta buscar la conformidad o corroboración del tú-oyente. Sobre este particular, los datos de la norma culta sevillana coinciden con los de la norma culta madrileña. La variable edad reveló que el mayor uso de marcadores discursivos se concentró en los grupos etarios más jóvenes, principalmente los de la segunda generación (38%, 1307/3425). Contrastando las partículas empleadas con la variable de edad llegamos a las siguientes conclusiones. La mayoría de ellas fueron utilizadas en varios grupos etarios, sin embargo un 9% (12/139) solo se registró en la primera generación (estructuradores de la información: por su parte, por último, y nada; reformuladores: digo, de todas maneras; operadores argumentativos: vaya, particularmente, obviamente, ea; marcadores conversacionales: ¿comprendes?, bien, este); un 10% (14/139) solo en la
segunda generación (estructuradores de la información: por un lado, en tercer lugar; conectores: y no digamos, de ahí, en consecuencia con todo; reformuladores: en definitiva; operadores argumentativos: y todo, pongamos/pongo por caso; marcadores conversacionales: vale, oiga, vamos a ver, diríamos, qué sé yo); y un 14% (19/139) solo en la tercera generación (estructuradores de la información: en primer lugar, en parte [apertura], primeramente, en parte [continuidad], por lo demás; conectores: pues (consecutivo), de manera que; reformuladores: mejor dicho; operadores argumentativos: fundamentalmente; marcadores conversacionales: qué duda cabe, sin duda alguna, exacto, mire, ¿verdad?, ¿entiendes?, ya, en cierto modo, en cierta medida, por así decirlo). No deja de resultar llamativo que el grupo generacional que registró el menor índice de frecuencia de marcadores fuera el que más partículas empleara en exclusiva. De estos marcadores, destacamos aquellos que fueron empleados por más de un informante, lo que podría ser indicio de extensión entre los hábitos de un grupo generacional específico. No se dio ningún ejemplo en la primera generación, hubo dos casos en la segunda generación (y no digamos y y todo) y seis formas en la tercera generación (en primer lugar, pues [consecutivo], de manera que, fundamentalmente, qué duda cabe, ¿verdad?). Quizá estemos ante un fenómeno de cambio por el que algunas de estas partículas sean marcas específicas de generación. Además, relacionado también con la edad de los informantes, se apreciaron algunas tendencias en partículas específicas. En la alternancia por tanto / por lo tanto, los resultados de nuestra investigación apuntan a que por tanto es una una variante más característica del grupo de hablantes de mayor edad, pues solo registró usos entre las mujeres de este grupo generacional. No obstante, la frecuencia absoluta recopilada fue baja, lo que no nos permite llegar a conclusiones definitivas. Mencionamos también la distribución que obtuvo el metadiscursivo no sé, cuyo uso fue más rentable en las generaciones más jóvenes. Este último caso mostró una tendencia similar entre los hablantes del sociolecto bajo del habla de Sevilla. La distribución en clases funcionales puso de manifiesto la mayor rentabilidad de los marcadores conversacionales, y en segundo lugar de los estructuradores de la información. Este dato se repitió en ambas sub-muestras, lo que hace pensar que son recursos habituales en el tipo de texto analizado: oralidad sin planificación previa, situación dialogada procedente de metodología de encuesta semidirigida y predominio de parlamentos narrativo-descriptivos. Los dos primeros rasgos favorecen el empleo de los marcadores conversacionales: contribuyen a la construcción del texto de forma simultánea a la recepción (fórmulas de relleno, procesos de reflexión sobre la enunciación para buscar la expresión adecuada a la intencionalidad comunicativa del hablante, marcas que delatan la actitud que se imprime sobre el enunciado…) y establecen la conexión hablante-oyente (se busca la complicidad o corroboración del interlocutor, se hace una llamada sobre el tú para focalizar su atención sobre un contenido, se usan fórmulas que señalan el inicio de intervención en el entorno de pregunta respuesta…). El tercer rasgo, predominio de fragmentos narrativo-descriptivos, fomenta la utilización de estrategias para distribuir la información en el texto de forma ordenada: presentar la información nueva, ordenar los hechos o introducir datos secundarios. Estos dos grupos de marcadores fueron también los más empleados en el sociolecto bajo (Santana en prensa b), por lo que parece ser una característica asociada al tipo de texto más que al nivel sociocultural de los hablantes. A continuación presentamos varias tablas en las que se distribuyen los marcadores empleados en el habla culta de Sevilla que hayan obtenido un índice de frecuencia significativo (hasta un mínimo de veintiún ejemplos). De este modo podremos reagrupar los datos expuestos a lo largo del trabajo tomando el tipo de partícula como índice de referencia y observar su rentabilidad en relación con todos los marcadores, y no solamente con aquellos que pertenecen a su misma subclase. Estos datos cuantitativos nos orientan sobre cuáles son las preferencias de esta comunidad de habla y este sociolecto para representar las distintas funciones en las que han sido distribuidos los marcadores.
Marcadores Clase Subclase SE73 SE12 TOTALES N % N % pues Estructurador Comentador 210 41 300 59 510 entonces Conector Consecutivo 86 36 153 64 239 bueno Conversacional Metadiscursivo 44 20 178 80 222 o sea Reformulador Explicativo 127 66 64 34 191 claro Conversacional Mod. Epistémica 67 42 94 58 161 en fin Reformulador Recapitulativo 76 67 37 33 113 vamos Conversacional Enficador alter. 71 65 38 35 109 ¿no? Conversacional Enfocador alter. 111 43 146 57 257 Tabla 11. Marcadores discursivos según la frecuencia de 100 o más Gráfico 10. Marcadores discursivos según la frecuencia de 100 o más Los marcadores que registraron los mayores índices de uso se encuentran principalmente entre los considerados por Martín Zorraquino y Portolés (1999). Solo se añade a este grupo el enfocador de la alteridad ¿no? que, como ya apuntábamos, registró elevados índices de frecuencia. De hecho fue el segundo más empleado en todo el corpus, justo detrás de pues. Los marcadores de mayor índice de frecuencia son formas habituales de la oralidad no planificada. Todos ellos obtuvieron registros en el total o en la mayor parte de los informantes, lo que nos permite afirmar que son recursos asentados en los hábitos lingüísticos entre los hablantes sevillanos cultos. Las funciones discursivas que cumplen estos marcadores y que, por tanto, obtuvieron un lugar destacado en ambas sub-muestras, son: pues (señalar un nuevo comentario, a menudo en el entorno de pregunta-respuesta o introduciendo el segundo segmento de una estructura bimembre), entonces (enlazar los enunciados atendiendo a un contenido consecutivo, que, en ocasiones, está impregnado también del valor de sucesión cronológica-temporal que está en el origen de esta partícula. La naturaleza de los textos analizados, preferentemente narrativos, favoreció el incremento en el uso de este conector), bueno (realiza diversas funciones discursivas que operan en la construcción de un discurso espontáneo, que tiene que elaborarse de forma simultánea a su recepción: señalar el inicio de turno de palabra, procesos de autocorrección o apoyo discursivo que permite sostener el avance del discurso); o sea (su función principal es ayudar al hablante a ajustar lo que dice a su intención comunicativa mediante la inclusión de una secuencia que le ayude a explicar de otra
manera lo dicho previamente. Fue un recurso más representativo que su equivalente es decir); claro (cumple el papel de presentar un contenido como evidente, situado en la esfera de lo esperable y de lo consabido. Este valor puede producirse tanto en el parlamento de un mismo informante como en el entorno del pregunta respuesta. El hecho de que presentara un carácter más neutro que otros marcadores similares ha favorecido su mayor índice de registros); en fin (reformulador recapitulativo que permite presentar una síntesis o conclusión sobre lo que se ha dicho previamente. Fue un recurso con tendencia a acumular registros en un mismo informante, característica que influye en el aumento de su frecuencia absoluta); vamos (es un enfocador de la alteridad que al tiempo que marca el contacto entre los interlocutores, buscando su complicidad y aprobación. También constituye un mecanismo de atenuación, tratando de salvaguardar su imagen ante la exposición de un contenido controvertido o distinto a lo esperable); y ¿no? (marca de carácter apelativo, como delata su origen interrogativo, que busca la corroboración del interlocutor cuando le pide conformidad o acuerdo con el contenido que expone. En este sentido, puede interpretarse como una marca de inseguridad). Algunos de estos marcadores revelaron su tendencia a acumular registros en un mismo informante y que sobresale sobre el resto de los encuestados, aspecto que influyó en el cómputo global de la frecuencia de uso de estas unidades (pues en SE12M1, H2 y M2; entonces en SE12M2; bueno en SE12H1; o sea en SE73H2; en fin en SE73M2; claro en SE12M2; vamos en SE73H2; ¿no? en SE12H2). Marcadores Clase Subclase SE73 SE12 TOTALES N % N % por ejemplo Operador Concreción 37 40 55 60 92 además Conector Aditivo 25 31 58 70 83 después Estructurador Ordenador 39 50 39 50 78 luego Estructurador Ordenador 37 56 29 44 66 sin embargo Conector Contraargumentativo 27 51 26 49 53 sobre todo Operador Refuerzo 39 58 28 42 67 precisamente Operador Concreción 36 56 28 44 64 no sé Conversacional Metadiscursivo 37 64 21 36 58 Tabla 12. Marcadores discursivos según la frecuencia: 51 a 99 Gráfico 11. Marcadores discursivos según la frecuencia: 51 a 99
El análisis global de los datos cuantitativos expuestos en la tabla 12 nos lleva a reflexionar no solo sobre la rentabilidad individual de cada una de estas partículas en el tipo de texto analizado, sino también sobre la relevancia de las funciones que con ellas se consiguen en el discurso. Estas últimas son las siguientes: concretar o ejemplificar (por ejemplo, precisamente), conectar partes del discurso que están argumentativamente coorientadas (además) o antiorientadas (sin embargo), organizar la información en el texto (luego y después), reforzar un contenido para potenciar su función argumentativa (sobre todo) y marcar procesos de producción y elaboración discursivas en situaciones de falta de elaboración previa (no sé). Si bien el grupo de los operadores argumentativos no registró índices de frecuencia destacados en la clasificación general, sin embargo dentro de este bloque de marcadores, con una rentabilidad bastante alta, se encuentran tres de las partículas de esa clase: por ejemplo, sobre todo y precisamente. Este dato pone de manifiesto la importancia de estas unidades en la oralidad, así como las funciones que realizan. Más concretamente, por ejemplo fue el recurso más empleado para avalar los contenidos que se exponen con datos concretos o con casos particulares que ilustren lo que el hablante quiere decir, estrategia de especial incidencia en la oralidad espontánea. Como ya se dijo, se trata del recurso más transparente de este grupo, lo que facilita su aparición en distintos entornos (tanto en lengua escrita como hablada) y su extensión entre los hablantes sin influencias de sus rasgos sociales: se registró una alta rentabilidad tanto en el sociolecto alto como en el bajo (Santana en prensa b) y no se apreciaron diferencias significativas condicionadas por la edad o el sexo de los informantes. Y perteneciente también al grupo de los operadores argumentativos destacamos la importancia en nuestro corpus de sobre todo, que fue la partícula más rentable para destacar informativamente un contenido, situándolo en una posición escalar superior y, consecuentemente, reforzando su fuerza argumentativa. Los datos registrados nos llevan a pensar que es un recurso habitual en esta modalidad de habla, independientemente de las características sociales de los informantes. En el ámbito de la conexión, además y sin embargo fueron las partículas más características de la norma culta sevillana para expresar adición y oposición respectivamente. El carácter no marcado de además, que le permite unir tanto miembros con igual o distinta posición escalar, facilita su utilización de forma recurrente. Por su parte, sin embargo fue el conector contraargumentativo más característico de la norma culta sevillana, con índices de frecuencia significativamente superiores a otros similares como no obstante o en cambio. Luego y después fueron los ordenadores de la información más empleados por los hablantes cultos de Sevilla. Se refuerza así la importancia de marcar la continuación y la progresión de la información en la oralidad no elaborada, en detrimento de fórmulas más específicas para señalar inicio o cierre que fueron mucho menos rentables. Aunque, dada la naturaleza de esta investigación, no hemos profundizado en el comportamiento discursivo de estos dos marcadores, hemos de señalar que es habitual que se empleen también en el entorno del cierre de una serie o enumeración, precedidas de y (Santana en prensa a y en evaluación). De aquí se deduce que son dos marcadores de elevada frecuencia en la oralidad que poco a poco se van convirtiendo en elementos continuativos, herramientas genéricas que ayudan a la organización del discurso, y que les van usurpando el terreno a otras partículas específicas para cumplir estas funciones, como se puede apreciar en los resultados obtenidos en esta investigación. La rentabilidad de luego y después está respaldada también por el predominio de los fragmentos narrativos en el corpus, donde el hablante necesita distribuir la información siguiendo una sucesión cronológica y discursiva. La variante preferida por los hablantes cultos sevillanos fue después, rasgo que es compartido por otras ciudades del mundo hispánico. No obstante, luego no se distanció demasiado en la diferencia de rentabilidad con respecto a después. No sé fue el segundo marcador conversacional metadiscursivo más empleado en el corpus, muy recurrente para cumplir funciones directamente relacionadas con la producción espontánea del discurso: especialmente rellenar el vacío para buscar una expresión que se adapte a la intencionalidad comunicativa del hablante o para introducir una reflexión en la linealidad del discurso monologado. Como última reflexión cabe señalar que, de nuevo, la mayoría de los marcadores que aparecen listados en este baremo de frecuencia absoluta 99-51 fueron considerados como tales por Martín Zorraquino y Portolés (1999), con lo que volvemos a constatar que los hablantes cultos de Sevilla emplean en su mayoría partículas que están recogidas en esta recopilación general. No obstante, los
tres marcadores que no fueron analizados por estos autores mostraron una rentabilidad significativa en ambas sub-muestras, con lo que son también recursos asentados en la norma culta de esta ciudad. Marcadores Clase Subclase SE73 SE12 TOTAL N % N % incluso Conector Aditivo 18 37 31 63 49 en realidad Operador Refuerzo 38 93 3 7 41 desde luego Conversacional Mod. epistémica 30 79 8 21 38 naturalmente Conversacional Mod. epistémica 31 84 6 16 37 es decir Reformulador Explicativo 21 68 10 32 31 hombre Conversacional Enfocador alter. 3 10 27 90 30 por supuesto Conversacional Mod. epistémica 16 59 11 41 27 bueno Conversacional Enfocador 2 8 23 92 25 de hecho Operador Refuerzo 23 100 23 si Conversacional Metadiscursivo 12 52 11 48 23 por lo menos Operador Refuerzo 22 61 14 39 36 digamos Conversacional Metadiscursivo 19 58 14 42 33 ¿eh? / ¿en? Conversacional Enfocador alter. 22 69 10 31 32 verdaderamente Conversacional Mod. epistémica 17 61 11 39 28 la verdad es que Conversacional Mod. epistémica 4 15 23 85 27 hasta Conector Aditivo 9 41 13 59 22 Tabla 13. Marcadores discursivos según la frecuencia: +21 a 50 Gráfico 12. Marcadores discursivos según la frecuencia: +21 a 50 En este último bloque hay algunos marcadores que guardan relaciones semántico-pragmáticas estrechas con otros que registraron mayor índice de uso. Se trata de incluso y hasta con respecto a además; desde luego, naturalmente y por supuesto con respecto a claro, es decir con respecto a o sea; hombre y bueno con respecto a vamos; y ¿eh?/¿en? con respecto a ¿no? Aunque están dentro de un marco semántico-pragmático común, las partículas recogidas aquí presentan particularidades específicas que condicionan los contextos de uso y, consecuentemente, sus índices de frecuencia son más bajos. Otras veces los marcadores con este tramo de frecuencia fueron los más empleados con respecto a otras formas similares. Es el caso de en realidad frente a realmente y en verdad; digamos frente a diríamos, por así decirlo y propiamente dicha; y verdaderamente y la verdad (es) que frente a la
verdad y de verdad. Pensamos que el haber obtenido índices de frecuencia bajos se debe a que los encuestados no necesitaron hacer uso de sus funciones discursivas en más ocasiones. Lo interesante en estos casos es que cuando dicha estrategia discursiva fue empleada, los marcadores más comunes en el habla de Sevilla para dicha función fueron los señalados en este bloque. En este sentido puede decirse que son unidades significativas en la descripción de los hábitos lingüísticos de los hablantes sevillanos cultos. En tercer lugar, de hecho, sí y por lo menos fueron recursos que no ocuparon lugares destacados entre los informantes porque no los necesitaron más veces en sus intervenciones. Hay que tener en cuenta que, en términos relativos, fueron recursos importantes para cada una de sus funciones discursivas, pues forman parte del grupo selecto de marcadores que registraron índices de uso reseñables. Si comparamos con las tres tablas anteriores se observa la reducción del el índice de frecuencias considerado favorece el aumento del número de partículas empleadas. Esto se confirma si tenemos en cuenta que el grupo de marcadores con veintiún ejemplos o menos fue el más abundante, con un porcentaje del 77% (107/139). Aquí reside una de las características más llamativa de nuestros materiales: la utilización de una amplia nómina de formas con una frecuencia absoluta baja. Pensamos que la baja rentabilidad de estos marcadores se ha debido fundamentalmente a dos factores: las características de la muestra, que no siempre son el entorno comunicativo más idóneo para su utilización; y las particularidades discursivas que los definen, que exigen contextos comunicativos específicos que no han aparecido frecuentemente en nuestro corpus. Los resultados de esta investigación nos muestran una visión real sobre el uso de los marcadores discursivos entre los hablantes sevillanos cultos. Para ello partimos de una muestra de habla representativa, en cuya recopilación se tuvieron en cuenta parámetros sociales (clasificación de los informantes según rasgos de nivel sociocultural, edad y sexo) y cronológicos (se incluyen dos submuestras distanciadas entre sí por aproximadamente cuarenta años). La principal aportación de este trabajo radica en que, a diferencia de los listados generales de los que hemos partido, podemos concretar sobre los hábitos lingüísticos de una comunidad de habla concreta. Nuestra investigación adquiere especial valor si los datos aquí ofrecidos se contrastan con los obtenidos en otras áreas del mundo hispánico a fin de conocer tanto las tendencias comunes como las particularidades locales de cada zona. Estos grandes dos objetivos, conocer lo que compartimos todos los hispanohablantes y señalar lo que nos diferencia internamente, son caminos cuya andadura inició en su día el doctor Lope Blanch, y de cuyos nos sentimos herederos. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Albelda, Marta y Ana María Cestero. 2011. De nuevo sobre los procedimientos de atenuación lingüística, Español Actual, 96: 11-42. Borzi, Claudia. 2013. El uso de entonces/así que en contexto narrativo sobre datos del PRESEEA-Buenos Aires, Estudios de Lingüística de la Universidad de Alicante, 27: 61-87. Briz, Antonio, José Portolés y Salvador Pons. 2008. Diccionario de partículas discursivas del español, [en línea] <http://www.dpde.es>. Carbonero, Pedro y Juana Santana. 2010. Los marcadores y la variación espacial y social, en Ó. Loureda y E. Acín (coords.), Los estudios sobre marcadores del discurso del español, hoy, Madrid, Arco/Libros: 497-521. Cestero Ana María y Marta Albelda. 2012. La atenuación lingüística como fenómeno variable, Oralia, 15: 77-124. Cortés, Luis. 1991. Sobre conectores, expletivos y muletillas en el español hablado, Málaga: Ágora. Cortés, Luis. 1998. Marcadores del discurso y análisis cuantitativo, en M.ª A. Martín Zorraquino y E. Montolío (coords.), Los marcadores del discurso. Teoría y análisis, Madrid, Arco/Libros: 143-160. Domínguez, Noemí. 1999. La organización del discurso escrito en español actual: los marcadores temporales, en Lingüística para el siglo XXI. Vol. 1, Salamanca, Ediciones de la Universidad: 469-476. Domínguez, Noemí. 2010. Los marcadores del discurso y los tipos textuales, en Ó. Loureda y E. Acín (coords.), Los estudios sobre marcadores del discurso en español, hoy, Madrid, Arco/Libros: 359-413.
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APÉNDICE LISTADO DE EJEMPLOS CITADOS EN EL TRABAJO (1) E: Vamos a ver, Emilia, tus padres, ¿dónde nacieron? // I: Pues mi padre nació aquí en Sevilla. (SE73M1) (2) mientras otros no pierden ocasión para estar pendientes de todo el carteo, pues yo estoy pendiente más bien de las conversaciones y de lo que se dice y de lo que se comenta (SE12M3) (3) y precisamente el joven sevillano es el que sale en una cofradía porque el hombre mayor, pues sí, a lo mejor pertenece a la hermandad pero, naturalmente, no tiene ya o ganas o fuerza física para ponerse durante siete u ocho horas a desfilar delante de un paso. (SE73H1) (4) pues al final ha resultado ser una materia bastante bonita y bueno, pues eso, como te digo, soy un abogado entonces bastante generalista, que se llama, no me limito a un tema concreto; así que nada, eso… (SE12H1) (5) Me encanta, tengo predilección... por la lit... en cuanto a la literatura de ocio tengo predilección por las novelas, las novelas históricas, la novela negra, las de misterio o intriga, policíacas o no... (SE12M3) (6) Entonces Sevilla sí, tiene, como ya te he dicho, mucho encanto, una ciudad bonita y que creo que se puede vivir a gusto en ella. Con respecto a la Universidad, es un problema que hay que reservarse, ¿no? (SE73H1)
(7) Creo que es necesario, primero, en realidad por dinero, para qué vamos a decir lo contrario, pero también porque creo que la enseñanza nos mantiene siempre en contacto con la juventud, con los problemas que ella sucesivamente va teniendo. (SE73M1) (8) Primero declara el reo, le pregunta el Ministerio Fiscal, luego le pregunta la defensa (SE73H2) (9) Pues, mira, pienso, pues muchas cosas, no sé, por de pronto me gusta mucho. O sea, siempre he vivido en ella y cuando estoy fuera la echo de menos. Seré, no sé, muy localista, pero me gusta mucho Sevilla y, no sé, la encuentro una ciudad, pues... No sé, no es una gran ciudad como Barcelona o Madrid, así, más cosmopolita, pero tiene su encanto artístico. Y, por otra parte, tampoco es una ciudad que se vea muerta, ¿no?, que en la historia esté ya dormida. (SE73M2) (10) Un mayor conocimiento de la anestesia, por una parte, y una técnica que tiene la traumatología y la ortopedia en lo que corresponde al instrumental (SE73H2) (11) Primeramente en el Instituto San Isidoro, que entonces no se llamaba San Isidoro (SE73H3) (12) Y… y hombre, por un lado tiene uno sensación agridulce (SE12H2) (13) Sí, hombre, todos los juegos en parte son estrategia, sin duda alguna, (SE12M3) (14) mi madre de hecho tiene una tienda en el bajo de nuestra casa y mi familia vivimos arriba, en las plantas de arriba. Después he tenido muchos… mucha suerte porque he tenido grandes amigas que, bueno, y tengo grandes amigas que viven aquí (SE12M1) (15) Y ahora tenemos en una clase cuarenta y tres. Creo que son ciento veinticinco en total. Eso ya es la marea. Y luego, la mayoría no tienen ni idea (SE73M3) (16) y claro eso en parte fue… malo porque nos robaron evidentemente, pero por otro lado fue bueno ¿no? (SE12H2) (17) Convence por una parte pero por otra, pues, se deja al hijo como un poco aislado de una misma y no le puede quizás guiar, y no le puede orientar con esa facilidad que si tuviera a la madre al lado (SE73M1) (18) En fin, describe tal como fueron los hechos, a su juicio. "En segundo lugar, el autor es fulanito de tal. En tercer lugar, le corresponde la pena..." (SE73H2) (19) Sí, hombre, todos los juegos en parte son estrategia, sin duda alguna, en parte suerte y en parte estrategia y también atención y concentración (SE12M3) (20) Y por su parte las perdices, por ejemplo, las perdices… eh, son animales que es que se crían directamente para eso (SE12H1) (21) Que me parece estupendo para las personas de mi edad, mantiene la actividad, mantiene el interés, te permite, como digo, relacionarte con otras personas. (SE12M3) (22) es una materia que yo no pensaba nunca que fuera a poder gustarme pero que con mi formación privada, en Derecho Privado, sin embargo, pues al final ha resultado ser una materia bastante bonita y bueno, pues eso, como te digo, soy un abogado entonces bastante generalista, que se llama, no me limito a un tema concreto (SE12H1) (23) O sea, que él hace lo que puede dentro de los medios que tiene, porque, claro, no tiene medios ningunos, nada, vamos, ya te digo, prácticamente nada. (SE73M1) (24) que no sabíamos si la cosa se iba a suspender, si no se iba a suspender, pero, finalmente, escampó. (SE12M3) (25) pronto me fui a vivir al Cerro del Águila, una barriada ya más externa en la ciudad, y a otro, y por último, en el lugar donde vivo actualmente que es la barriada de la Candelaria, cerca de Nervión. (SE73H1) (26) Lo que no me gustan son los viajes convencionales, pero… por lo demás me gusta… bueno vivir la vida ¿no? (SE12H3) (27) Bueno, algunas veces, la mayoría de las veces, cuando he salido lejos, ha sido por razones de estudio, con motivo de congresos y demás, pero algunas veces también hemos planeado algún viaje exclusivamente por sport, o sea, por viaje, por conocer algo. (SE73H2)
(28) Ayer, por ejemplo, se cometió… se cumplió una efeméride muy trágica, de un joven que lo mataron, de la forma más absurda, en las jardines de… de Murillo, porque allí se reunía mucha gente joven y tal, a… un poco antes del movimiento de lo que se ha llamado la botellona, y este chico (SE12H2) (29) Así que soy una persona que ha hecho cerca de ochenta exámenes de grado medio, incluyendo alguna reválida, con lo cual se puede interpretar que, en fin, con seis cursos de idiomas modernos, algunos también de Latín y eso, aunque no tenga el título de bachillerato, creo que quizás tenga algo más. (SE73M2) (30) para estudiar inglés… y todo eso… (SE12M1) (31) Y luego también está la caza mayor, naturalmente, eh… que he tenido pocas experiencias en la caza mayor, pero también es una caza que me ha gustado mucho, y… y nada, tengo en mi haber dos cochinos jabalís ya matados, sin boca ninguna (SE12H1) (32) porque entonces me acuerdo que un muchachito de los que se presentaban, que, por cierto me dijeron luego que no tenía un céntimo (SE73M3) (33) Puesto que yo, en el extranjero, no doy francés, les doy Lengua y Literatura española. Por eso aquí, yo digo a veces: "Por Dios, que yo no oiga eso". Además, es que me gusta, no lo puedo remediar, la lengua me encanta. (SE73M3) (34) es el edificio más grande de planta cubierta que existía ¿no? Y es muy curioso pasear por arriba. Yo llegué incluso a tocarle las alas al ángel de la Fama que está arriba de la puerta del Rectorado, y era un diseño curiosísimo totalmente ondulado, para las lluvias, y además en mi época vivían familias allí arriba, vivían… había como cuatro casitas de… arriba en el techo. (SE12H2) (35) Puede ser el 091, puede ser la Guardia Civil, puede ser incluso iniciarse las actuaciones no por intervención de la fuerza pública sino porque un particular presente una denuncia. (SE73H2) (36) es incuestionable porque genera la broma de más de seiscientos treinta millones de euros en solo una semana, que, si me aprietas, hasta genera más que la Feria ¿no? (SE12H2) (37) Y, si ya nos ceñimos a Andalucía, y no digamos a Sevilla, raro es el tiempo, la etapa, en que no tiene un poeta o dos grandes. (SE73M2) (38) vivías la Feria de… de… de domingo a domingo, o sea, nosotros hacíamos la preferia, la Feria. El lunes estábamos muertos, vamos, lo que nos faltaba era recoger los farolillos, entonces claro, lo recuerdo pues eso de ir muy intensamente todas las fiestas. Bueno, yo vivía hasta las cruces de mayo de Sevilla. Que tú sabes que nunca han sido como por ejemplo en Córdoba, pero sí han sido fiestas que por barrio, por barrio las hacías, y entonces pues claro, yo conocía a gente de Triana, porque date cuenta que yo de Puerta Jerez es que lo mismo estabas en Remedios, Triana, que estabas en el centro porque es un sitio como que muy… muy clave. Entonces claro, hasta las cruces de mayo (SE12M2) (39) Yo creo que eso es producto de una manera de pensar, de una manera de sentir, y por lo tanto el vestir va de acuerdo con ello. (SE73M1) (40) allí me doctoré y allí sigo desarrollando mi actividad profesional. Por tanto, sigo en Sevilla. (SE12M3) (41) Porque, claro, él viene de un ambiente de trabajo, ella también está en su casa agobiada por los problemas de ella, así que si los dos salen a la calle, a la hora de encontrarse los dos en su casa, saben lo que ... (SE73M1) (42) Soy sevillano y, aunque he viajado mucho, pero siempre mi residencia ordinaria ha sido Sevilla. De modo que treinta y seis años de vida sevillana. Hijo de sevillanos y nieto de sevillanos. (SE73H3) (43) Me divierte jugar pero es que lo hago por diversión no por una ambición de ganar todos los juegos ni nada de esas cosas. De manera que, en ese sentido, lo juego como un juego que es. (SE12M3) (44) para mí un pastiche aunque se presente al pueblo y al turismo como modelo de barrio sevillano. Sin embargo se hicieron muchas barbaridades en el barrio de Santa Cruz en la época anterior a la Exposición Iberoamericana (SE73H2) (45) sea, no, que se veía un nivel de bajo, tremendo, un nivel muy bajo. Y eso que creo que en Rusia a Polonia la llaman "la rica Polonia". (SE73M1) (46) vivías la Feria de… de… de domingo a domingo, o sea, nosotros hacíamos la preferia, la Feria. (SE12M2) (47) Pues quizás sí. Es decir, que hoy tenemos alumnos que son muchos prácticamente, y que no podemos prescindir de ellos. (SE73M3)