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Ubicación en el valle de Ojén (Cádiz) del Fundus Vrsianus, donde fueron ejecutados los mártires Servando y Germán

Pascual Barea, Joaquín

Abstract

Sostengo que Vrsianus, el fundus del conuentus Gaditanus donde fueron martirizados Servando y Germán cuando eran trasladados desde Emerita Augusta para ser embarcados a Mauritania Tingitana, corresponde a Ojén en el Campo de Gibraltar. Este topónimo gaditano es el resultado fonético esperado del latín Vrsianus, y designa una antigua finca atravesada por la ruta romana de Mérida a la Bahía de Algeciras. El lugar concreto del martirio pudo haber sido la cima del cerro de Torrejosa, que constituye una atalaya natural sobre los campos de alrededor como el cerro descrito en la Passio.

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HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 233 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS DONDE FUERON EJECUTADOS LOS MÁRTIRES SERVANDO Y GERMÁN Joaquín Pascual Barea Universidad de Cádiz [email protected] ORCID 0000-0001-9981-0780 LOCATION IN THE OJÉN VALLEY (CÁDIZ) OF FVNDVS VRSIANVS WHERE THE MARTYRS SERVANDUS AND GERMANUS WERE EXECUTED RESUMEN: Sostengo que Vrsianus, el fundus del conuentus Gaditanus donde fueron martirizados Servando y Germán cuando eran trasladados desde Emerita Augusta para ser embarcados a Mauritania Tingitana, corresponde a Ojén en el Campo de Gibraltar. Este topónimo gaditano es el resultado fonético esperado del latín Vrsianus, y designa una antigua finca atravesada por la ruta romana de Mérida a la Bahía de Algeciras. El lugar concreto del martirio pudo haber sido la cima del cerro de Torrejosa, que constituye una atalaya natural sobre los campos de alrededor como el cerro descrito en la Passio. PALABRAS CLAVE: toponimia; vías romanas; fincas; martirio; Torrejosa. ABSTRACT: I argue that Vrsianus, the fundus of the conuentus Gaditanus where Servandus and Germanus were martyred when they were transferred from Emerita Augusta to be shipped to Mauritania Tingitana, corresponds to Ojén in the Campo de Gibraltar. This place name of Cádiz is the expected phonetic result from Latin Vrsianus, and refers to an ancient farm crossed by the Roman road from Mérida to the Bay of Algeciras. The exact place of martyrdom could have been the top of Torrejosa hill, which acts as a natural watchtower over the surrounding fields like the hill described in the Passio. KEYWORDS: toponymy; Roman roads; estates; martyrdom; Torrejosa. RECIBIDO: 21.11.2017. ACEPTADO: 18.02.2018 Iosepho Antonio Hernández Guerrero, optimo uiro Gaditano atque Musarum cultori egregio 234 HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 JOAQUÍN PASCUAL BAREA I. Introducción La Passio Seruandi et Germani refiere que estos santos fueron encarcelados y torturados en Mérida por confesar su fe cristiana, suceso que podría remontar al final de la persecución del emperador Aureliano (270-275)1. Según algunos martirologios antiguos, fue bajo Diocleciano (284-305)2 cuando volvieron a ser detenidos y trasladados hacia Mauritania Tingitana, que desde los últimos años del siglo III estaba incorporada a la jurisdicción civil y militar de la Dioecesis Hispaniarum al mando de un vicario, quien pudo tener su sede en Mérida pero encontrarse entonces en Tánger. Sin embargo, antes de llegar al lugar previsto de embarque, fueron ejecutados en el lugar más elevado de un cerro o colina junto al fundus Vrsianus del conuentus Gaditanus. El topónimo Vrsianus solo aparece en la Passio3 redactada hacia el siglo VIII4: Tandem enim quum uentum esset ad fundum, cui nomen est Ursiano, qui est in territorio Gaditano, huic loco diuina gratia magnum lumen infudit, ut conuentus Gaditanus tanto diuino munere inlustraretur martyrum passione, qui solus tantam gloriam indigere uidebatur. Inluxit ergo dies passionis eorum in Ursianensi loco; prefectus Uiator sententiam misit, ut Seruando et Germano colla carnifices amputarent. Tunc ergo ducuntur ad collem, ubi est sublimior locus, qui est circumiacentibus agris uelut in speculo constitutus; ibique fixis genibus, tacite orantes Deum, exceperunt sacris ceruicibus gladium. “Pues al llegar finalmente a una finca de nombre Ursiano, que está en territorio de Cádiz, a este lugar la gracia divina derramó un gran relumbre, para dar esplendor con tan gran don divino por la pasión de los mártires a la jurisdicción de Cádiz, que al parecer era la única en carecer de tan gran gloria. Relució pues el día de la pasión de estos en el lugar de Ursiano; el gobernador Viator dio la sentencia, de que los verdugos 1 E. Flórez, España Sagrada, tomo XIII, 2ª ed. (Madrid 1782) 314 (1ª ed. 1756; facs. 1965); J. van Hecke, “De SS. Servando et Germano”, Acta sanctorum Octobris (Bruxellis 1845) X, 25-31 (27 y 30); Patrologia Latina, ed. J. P. Migne; t. 85 = Liturgia Mozarabica secundum regulam beati Isidori, ed. A. Lorenzana (Paris 1862) 884; P. Riesco Chueca, Pasionario hispánico (Sevilla 1995) 205. 2 A. de Horozco, en su Historia de la vida de los santos Servando y Germán, patronos de Cádiz (Madrid 1856; 1ª ed. Cádiz 1619) 29; y en Historia de Cádiz, ed. A. Morgado García (Cádiz 2000) 136, creía que pudo haber sido en 290; pero Van Hecke (art. cit. en n. 1, 26-27) sitúa los hechos a principios del siglo IV (tal vez en 305), y trata entre otras cuestiones sobre la controversia acerca del lugar del martirio. 3 J. Fábrega Grau, Pasionario hispánico (siglos VII-XI), 2 vols. (Madrid-Barcelona 1953 y 1955) II, 357; Riesco, op. cit. en n. 1, 208. 4 H. Quentin, Les martyrologes Historiques du Moyen Âge: étude sur la formation du martyrologe romain (Paris 1908) 146-147; C. García Rodríguez, El culto de los santos en la España romana y visigoda (Madrid 1966) 238-239. HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 235 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS... cortaran los cuellos a Servando y Germán. Por consiguiente son conducidos entonces a un cerro, donde hay un lugar más elevado, que está colocado como en una atalaya para los campos vecinos; y allí con las rodillas hincadas, orando a Dios en silencio, recibieron la espada contra sus cuellos sagrados”. Según Fábrega5, todo cuanto se narra en ella “es fruto de la imaginación del hagiógrafo que, a los lugares comunes, añadió algunas particularidades sacadas grosso modo de las Pasiones de santa Eulalia de Mérida, santas Justa y Rufina, y los santos Emeterio y Celedonio.” Los primeros testimonios epigráficos del culto a estos santos son de mediados del siglo VII, y tanto la Passio como la Missa y Officium mozárabes fueron escritos cuando habían pasado más de cuatro siglos del martirio. El relato tiene un carácter fundamentalmente parenético, con numerosos lugares comunes que buscan encarecer la entereza de los santos y exaltar y dar ejemplo a los fieles. Por todo ello, esta pasión está excluida desde el siglo XVII de los relatos hagiográficos históricos6, y en conjunto es considerada una obra de ficción. Pero este culto debió de basarse en un suceso real, y como otras pasiones tardías con datos falsos, puede contener otros fiables7, como el arresto en Mérida, la muerte en el fundus Vrsianus8 del conuentus de Gades camino de África, o las ciudades a las que fueron trasladados los cuerpos9. Aquí sostengo que el nombre del fundus Vrsianus no es ficticio, sino que era el de una finca llamada así tanto en la época del martirio como cuando fue redactado el relato original por un autor que conocía la diócesis asidonense. II. Estado de la cuestión sobre el lugar del martirio En el siglo XVI, a partir de la expresión prope Gades del Martyrologium Romanum10, el humanista siciliano Lucio Marineo situaba el martirio en un cerro cerca 5 J. Fábrega, op. cit. en n. 3, I, 164. 6 T. Ruinart, Acta primorum martyrum sincera et selecta (Paris 1689) sí incluye el martirio de Marcelo en Tingi el año 298, que también parece haber servido de inspiración a nuestra Passio en varios aspectos. 7 G. Bravo, “Hagiografía y método prosopográfico: a propósito de las Acta martyrum”, en A. González Blanco y J. M. Blázquez (ed.), Cristianismo y aculturación en tiempos del Imperio Romano (Murcia 1990) 151-157; M. C. Vivancos Gómez, “Servando, San”, Diccionario Biográfico Español (Madrid 2013) 46, 707-708. 8 P. Castillo Maldonado, Los mártires hispanorromanos y su culto en la Hispania de la Antigüedad tardía (Granada 1999) 69 considera que “no merece crédito la historicidad [...] del fundus Ursiano”. 9 J. Fábrega, op. cit. en n. 3, I, 164; J. Fernández Alonso, “Servando e Germano”, en Bibliotheca Sanctorum (Roma 1968) XI, 889-890. 10 C. Baronio Sorano, Martyrologium romanum (Mainz 1631) 658. 236 HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 JOAQUÍN PASCUAL BAREA de Cádiz, y lo llama Vsianus11 o Usiano12 con una grafía asimilada que refleja su pronunciación en latín tardío. Ambrosio de Morales13 creyó que murieron antes de llegar a la isla de Cádiz en una alta sierra14, como decían algunos breviarios o santorales, en lugar de un cerro o collado. Otras teorías pronto refutadas sostenían que murieron cerca de Mérida o de Córdoba, o en Osuna15. El Martyrologium Romanum llamaba de hecho a la finca fundum Vrsonianum16. Pero la antigua Vrso fue una colonia del conuentus Astigitanus17, y Vrsianus, que es el verdadero nombre del fundus en la Passio18, ni siquiera era un uicus19 o aldea (aunque llegara a serlo en la Edad Media), sino una finca particular, ya que fundus20 designa el terreno de una finca con sus posibles edificios, ya sea en zona urbana o rústica. Así pues, el fundus Vrsianus 11 Opus de rebus Hispaniae memorabilibus (Alcalá de Henares 1533) 30: Quod cum praeses audisset, eos ad se uinctos cathenis adduci iussit. Et in Mauritaniam prouinciam profecturus secum ducere decreuit. Illi autem labores itineris, cathenas et famem gaudentes animi uirtute tolerabant. Tandem cum uentum esset in locum qui dicebatur Vsianus apud Gades, iussit praeses, ut colla eorum carnifices amputarent. Ducti igitur ad collem flexis genibus orantes Deum, gladium sacris ceruicibus exceperunt. 12 De las cosas memorables de España (Alcalá de Henares 1539; facs. A Coruña 2005) 34: “El Presidente en la ciudad de Merida los mando traer delante de si, e yendose a la prouincia de Mauritania acordo de lleuallos consigo. y ellos con gozo suffrian el trabajo del camino y las cadenas y mas la hambre. y como llegassen a vn lugar que se dezia Usiano a par de Caliz mando el juez que les cortassen las cabeças, y ansi lleuados a un cerro haziendo oracion rescibieron martyrio”. Caliz era entonces la forma habitual de Cádiz. 13 La Coronica general de España (Alcalá de Henares 1574) 377r: “No llegaron aun los Santos a la Isla de Cadiz, por donde Viator hazia su camino, pues antes de llegar allá, a los veynte y tres de Octubre fueron degollados sobre vna alta sierra, en un lugar o heredad que llaman Ursiano.” 14 Según Horozco (op. cit. en n. 2, 50), habría sido la de Gibalbín, donde sin embargo parece haber habido una población romana de nombre desconocido. Su Historia de la vida y martirio de los gloriosos santos Servando y Germano, patronos de la ciudad de Cádiz, fue impresa en Cádiz en 1619 con ocasión de la celebración por primera vez de su fiesta el 23 de octubre de ese año, concedida por el papa Paulo V. 15 J. de la Concepción, Emporio del Orbe: Cádiz ilustrada (Amsterdam 1690) 245 (Cádiz 2002, 297). 16 Baronio, op. cit. en n. 10, 658. De haber existido, Vrsonianum derivaría de Vrso (‘Osón’), cognomen documentado entre otros lugares en Cádiz (CIL II 1916), pues el topónimo Vrso habría dado Vrsonensis, y habría sido Vrsaria si el nombre se debiera a los osos que hubo por Ojén hasta mediados del siglo XV. 17 R. Caro, Antiguedades y principado de la Ilustrissima ciudad de Sevilla y chorographia de su convento juridico (Sevilla 1634), 178vº, quien sigue los martirologios (Peruentum tandem est ad uicum Gaditani Conuentus nomine Vrsonianum: in quo, cum allata esset Viatoris Vicarii sententia, securi percussi in caelum migrarunt), afirma que, de ser Osuna, “no le llamaran los actos destos Santos Vico, que es Pago, Arrabal, Aldea o Alcaria; y Osuna, siendo Colonia antigua, no le avia de llamar Vico, quitandole su noble y antigua dignidad; y lo que quita toda la duda, es dezir que era aquel lugar Vrsoniano del Convento Iuridico o Chancillería de Cadiz, siendo distintissima Osuna, que era de la Chancilleria Astigitana”. 18 También en el manuscrito de Jean Bouhier de Dijon (Van Hecke, art. cit. en n. 1, 29). 19 El Antifonario de León llama al lugar Vrsinensis alma uicus (García, op. cit. en n. 4, 449). 20 Digest. I, xvi, 211: Fundi appellatione omne aedificium et omnis ager continetur; sed in usu urbana aedificia ‘aedes’, rustica ‘uillae’ dicuntur; locus uero sine aedificio in urbe ‘area’, rure autem ‘ager’ appellatur; idemque ager cum aedificio ‘ fundus’ dicitur. Cf. J. A. Correa Rodríguez, Toponimia Antigua de Andalucía (Sevilla 2016) 53-54. HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 237 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS... debía de contar con alguna construcción para el ganado, y con una uilla llamada *Vrsiana21. Fue a raíz del saqueo y destrucción de Cádiz en 1596 por parte de una flota anglo-holandesa, cuando esta ciudad promovió la tesis de que estos mártires murieron dentro de su isla, para que la población se sintiera así más protegida. Horozco refería en 159822 “el martirio que en esta isla padecieron los gloriosos Santos Servando y Germano”, al tiempo que denuncia que la ciudad no los tuviera por abogados y patrones, hecho que al fin celebra en 161923. Suárez escribía entretanto que “llegaron finalmente a esta Isla de Cadiz, y en cierta heredad de su Chancilleria, llamada Vrsoniana, por sentencia del vicario Viator fueron degollados”24. Jerónimo de la Concepción, entre otros muchos datos infundados, también escribe que los santos fueron llevados a la Isla de León (hoy término de San Fernando), y precisa que el martirio tuvo lugar en un “pequeño colladillo, que haze eminencia a la mesma Isleta, a la parte de el medio dia en un Pago, o heredad, que llamavan Vrsoniano”25. Su ubicación al sur de la isla parece aludir al actual Cerro de los Mártires26, donde más tarde situó la tradición este martirio. Pero este cerro se llamaba Alqudia (‘la colina’ en árabe) en el plano impreso en los preliminares del libro de Concepción, y Alcudia era su nombre en otros mapas de 1707, 1720 y 174027, y hoy da nombre a una calle y al pozo de un caserío vecino abandonado tras el tsunami de 1755. El padre Flórez aceptó que el martirio tuvo lugar hacia la isla de León, cerca de Ad Pontem (Itin. Ant. 409.2), mansio de la Via Augusta que sitúa junto al antiguo Puente de Zuazo28, unos 5 km al norte del Cerro de los Mártires, y que quizás estuvo más al norte sobre el caño de La Carraca29. Quiso entender que el conuen- 21 Vrsiana podría ser el étimo de la localidad toledana de Ugena, documentada primeramente como Uxena, y ocasionalmente Huxena. Otros cinco posibles étimos menos verosímiles refiere R. Sabio González, Villas, propietarios y nombres de lugar en la Hispania Romana: Metodología toponímica y catálogo de los casos recogidos en Castilla-La Mancha y Madrid (Madrid 2008) 149-150. 22 Horozco, Historia de Cádiz, op. cit. en n. 2, 136. 23 Horozco, Historia de la vida, op. cit. en n. 2, 29: “esperando de su patrocinio su conservación, que es lo que contiene el nombre de Servando, como la de su fortaleza la de Germano, ambas cosas grandemente necesarias para en estos tiempos de calamidades y de peligro; contra lo cual, y para su reparo, parece que con divino acuerdo le han sido dados a Cádiz tales auxiliadores y elegídolos de nuevo por sus patrones ambos cabildos de ella, eclesiástico y seglar, siéndoles como Hércules del cielo y guardas tutelares”. 24 J. B. Suárez de Salazar, Grandezas y Antiguedades de la isla y ciudad de Cadiz (Cádiz 1610) 145. 25 Concepción, op. cit. en n. 15, 241 (ed. 2002, 293). 26 Tiene una altura de 35 m, frente a los 43 m del cerro del Real Observatorio Astronómico. 27 Un mapa de la Baye et Rades de Cadis de Joseph Roux (Marseille, 1764) presenta el cerro con dos torres en la cima que llevan por nombre Tours d’Hercule (‘Torres de Hércules’). Y en ese lugar se construyó hacia 1878-1880 una pequeña ermita o capilla en honor de los santos, que en 1945 se volvió a edificar en un tamaño mayor en una zona algo más baja. 28 Flórez, op. cit. en n. 1, 316-318. No es mencionada aún en los más antiguos Vasos de Vicarello. 29 A. Tovar, Iberische Landeskunde. Band I: Baetica (Baden-Baden 1974) 48. 238 HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 JOAQUÍN PASCUAL BAREA tus Gaditanus que carecía todavía de mártires no se refería a toda la jurisdicción de Gades, sino solo al ager o término municipal, al que parece asignar los de Cádiz y de San Fernando en su tiempo. Justifica que llegaran hasta Cádiz en el supuesto deseo del jefe de la expedición de cumplir un voto al templo de Hércules, que a pesar de la ruina de la ciudad aún conservaba su grandeza en el siglo IV según Avieno (or. 270-274). Pero sería preciso suponer además que luego iban a la ciudad; pues el camino desde el Portus Gaditanus (El Puerto de Santa María) a Gades, tras pasar por la mansio Ad Pontem, cruzaba desde la isla de San Fernando a la de Cádiz o Cotinusa muy cerca del Cerro de los Mártires. Y si hubieran querido embarcar en Cádiz sin ir al templo, lo habrían hecho en el puerto de Cádiz o Portus Gaditanus sin dar semejante rodeo. Pero este importante emporio de época romana no era el lugar de embarque más apropiado para quienes se dirigían desde Hispania a la Tingitana, que se podía alcanzar en solo medio día de navegación desde los puertos del Fretum Gaditanum. Además, la localización en el Cerro de los Mártires resulta inverosímil por otros motivos30, como que ese lugar no tiene vista a los campos circundantes como el descrito en la Passio, sino al mar desde la isla y caño de Sancti Petri hasta Cádiz y su bahía. Y se encuentra dentro del municipio de Gades, mientras que la Passio no dice que tuviera lugar en Cádiz (Gadibus), sino en el territorio, jurisdicción o tierra de Cádiz (conuentus Gaditanus, in territorio Gaditano, terra Gaditana). Por otra parte, ese cerro y sus alrededores no eran un fundus en época romana, sino una zona industrial donde se elaboraban productos pesqueros, tintes de púrpura y objetos cerámicos diversos como lucernas y cerámica fina de mesa, aunque también se han localizado algunas uillae romanas con pavimentos musivos, restos sepulcrales y una inscripción griega31. Si no tomó el dato de una fuente de época romana, el autor del relato probablemente se refería a la diócesis asidonense del siglo VII al hablar del conuentus Gaditanus32, que hasta tiempos de Diocleciano comprendía aproximadamente la actual provincia de Cádiz y la mayor parte de la franja costera andaluza. 30 Cf. P. B. Gams, Die Kirchengeschichte von Spanien (Regensburg 1862) I, 374. 31 J. F. Sibón Olano, “Cerro de los Mártires”, Tabula Imperii Romani: Hoja J-29 (Madrid 1995) 106; A. Sáez Espigares, “Gadeira, Ad Pontem, Al Qanatir, La Puente: Una perspectiva diacrónica de la aportación arqueológica al discurso histórico de la ciudad de San Fernando”, en E. Vijande Vila, J. J. Díaz Rodríguez y A. M. Sáez Romero (coord.), Historia y Arqueología en la primera década del siglo XXI en San Fernando (s.l. 2011) 8-9 (9); J. J. Díaz Rodríguez, “Alfares romanos insulares: El motor de la economía en San Fernando durante la Antigüedad Clásica”, ibidem, 24-27 (25-27). 32 M. L. Cortijo Cerezo, “El papel del conuentus iuridicus en la descripción geográfica de Plinio el Viejo: El caso bético”, en G. Cruz Andreotti, P. Le Roux, P. Moret (eds.), La invención de una geografía de la Península Ibérica: la época imperial (Málaga 2007) II, 271-304 (287). Los límites de esa diócesis no debían de diferir mucho de los de la actual provincia de Cádiz. A mediados del siglo VII, en Hispania solo contaban con mártires propios los obispados de Alcalá de Henares, Ávila, Barcelona, Calahorra, Córdoba, Gerona, Mérida, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valencia y Zaragoza. HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 239 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS... III. Del topónimo latino Vrsianvs al castellano Ojén El sufijo -(i)anus de Vrsianus33 indica que deriva del nombre de quien en algún momento fue su propietario. Podría proceder del gentilicio Vrsius, documentado en Hispania sobre todo en Lisboa pero no en la Bética34, por lo que juzgo más probable que el dueño de este fundus hubiera sido un tal Vrsus o una tal Vrsa35. Vrsus (‘oso’), alusivo al valor y la fuerza, es el más frecuente de los cognomina de persona derivados de nombres de animales (Leo, Aper, Aquila, Taurus), tanto en documentos paganos con 593 ejemplos como cristianos con 173 ejemplos36. Como sucede en otros casos similares, tampoco es descartable que el nombre del dueño hubiera sido Vrsianus, presente al menos en una decena de epígrafes romanos37. De acuerdo con las normas fonéticas que rigen la evolución del latín clásico al latín tardío, la /-m/ final del acusativo Vrsianum ya no se pronunciaba habitualmente cuando los romanos llegaron a Hispania en el siglo III a. C.; la /u/ breve inicial tenía desde época imperial una realización muy abierta cercana a la vocal /o/; el grupo intervocálico /rs/ evolucionó a /ss/ y más tarde a /s/, como en castellano oso y Osuna de ursum y Vrsona, y la vocal /i/ en hiato se cerró y desapareció antes del siglo IV al no poder palatalizar a la consonante precedente /s/38. Ya en época medieval, y debido a la influencia del árabe andalusí, se produjo la apócope de la vocal final, la /s/ apicoalveolar adquirió una pronunciación postalveolar /š/, transcrita /x/ en castellano (donde en el siglo XVII se hizo velar), y la vocal tónica /a/ se cerró en /e/ por efecto de la imela árabe39. Así pues, el resultado esperado en castellano medieval de este topónimo antiguo es Oxén, y más tarde Ojén. Oxén y luego Ojén es precisamente el nombre de un caserío con ermita, de un valle, de un arroyo que desagua en el arroyo Tiradero (tributario del río 33 En Italia, el monasterio de San Lorenzo en Rávena poseía un fundum Vrsianum, y Orciano en la provincia de Pisa también aparece como Vrsiano en 765 y 909. 34 J. M. Abascal, Los nombres personales en las inscripciones latinas de Hispania (Murcia 1994) 251. También en Mérida (AE 1993, 905), Tortosa (CIL II 4056), Tarraco (AE 1999, 968) y Olite (1997, 910). 35 De Vrsus y Vrsa, Abascal (op. cit. en n. 34, 551) registra 28 epígrafes hispanos, aunque hoy conocemos varios más, al menos 9 en la Bética. De Cádiz es el epitafio de Vrsa (CIL II 1872). 36 I. Kajanto, The Latin cognomina ([Roma] 19822; 1ª ed. Helsinki 1965) 86, 88 y 329. 37 Cf. M. Dolç, “Antroponimia latina”, en Enciclopedia Lingüística Hispánica (Madrid 1960) I, 389-420 (398-399); Kajanto, op. cit. en n. 36, 159 y 330. En España figura en Barcelona (CIL II 4587) y Mérida: CIL II 543 y 578 y L. García Iglesias, Epigrafía romana de Augusta Emerita, Tesis (Madrid 1973) 226. 38 Cf. P. M. Lloyd, From Latin to Spanish: Historical Phonology and Morphology of the Spanish Language (Philadelphia 1989) 81 (-m), 27, 108, 113 y 268 (u>o), 139 (rs>s), 134 (sia>sa); o en su traducción por A. Álvarez Rodríguez, Del latín al español I: Fonología y morfología históricas de la lengua española (Madrid 1993) 139 (-m), 52, 182, 187-188 y 427-428 (u>o), 231 (rs>s), 297-298 (sia>sa); J. A. Correa, op. cit. en n. 20, 151 (-m), 141-142 (u>o), 152 (rs>s), 144 (sia>sa). 39 Cf. Á. Galmés de Fuentes, “Las variedades mozárabes”, en Lexikon der Romanistischen Linguistik (Tübingen 1995) II.2, 720-735 (732); F. Corriente, Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance (Madrid 19992) 29 y 34; J. A. Correa, op. cit. en n. 20, 165, 170, 174-175. 240 HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 JOAQUÍN PASCUAL BAREA Palmones), de un echo, mata o dehesa bastante productiva hacia 150240, y de una sierra en la región gaditana del Campo de Gibraltar en los límites de Los Barrios, Tarifa y Algeciras. También designa un puerto en un antiguo camino transformado en carretera entre Facinas y Los Barrios por presos políticos de la Guerra Civil, ahora reservada a ciclistas. Fue igualmente el nombre de un señorío41, de una venta o posada junto al puerto hasta el siglo pasado, y de una aldea o alcaria (al-dayʕa o al-qarya) en época islámica sobre una suave loma42. La única dificultad aparente para derivar Oxén y Ojén de Vrsianus es la /h/ inicial de Hoxen en un texto del siglo XIV. La falta de testimonios en árabe que reflejen su pronunciación aproximada permite aventurar dos explicaciones. Es posible que esa hache no refleje una aspiración inicial, sino que se trate de una grafía adventicia, como en el propio nombre del fundo Hursiano en un fragmento de la Passio contenido en el manuscrito 494 de la Biblioteca Nacional, o en muchos términos castellanos como Heruela y Las Heruelas por Eruela y las Eruelas en el mismo Libro de la montería que trae Hoxen43. Entre otros muchos casos, también podemos encontrar una /h/ inicial no etimológica ante vocal seguida de /x/ en formas como hexemplo, hexercicio y hexido, del latín exemplum, exercitium y exitus, o en Hosuna a partir del latín tardío Vrsona en manuscritos medievales, y en hoxalá y hajuar a partir del andalusí law šá lláh o de lā awḥaša llāh y de aššiwár44. Tampoco representa una aspiración la /h/ en Heçija de Astigi, ni en el portugués hacer (‘rezo de la tarde’) del árabe ʕaṣr45. Como ocurre con las representaciones en árabe con fricativa faringal sonora inicial en ‘Adra del latín Abdera por analogía con ‘adrā (‘virgen’ en árabe), y tal vez en ‘Abla de Alba46, también es posible que en árabe se representara y hasta ocasionalmente se pronunciara una aspiración por analogía con un término árabe parecido. La sustitu- 40 A. Torremocha Silva y Á. J. Sáez Rodríguez, “Algeciras medieval”, en M. Ocaña (coord.), Historia de Algeciras (Cádiz 2001) 177-326 (209). 41 M. Correro García, “El señorío de Ojén (Los Barrios-Cádiz)”, Almoraima 17 (1997) 139-144. 42 J. A. Valverde, Anotaciones al Libro de la montería del rey Alfonso XI, ed. J. A. de la Fuente Freyre (Salamanca 2009) 1450; J. Beneroso Santos, “Acerca del establecimiento de los grupos bereberes en la zona de Tarifa. Pautas, dinámicas y posibles asentamientos”, Al Qantir 16 (2014) 143-152 (147- 148). En Época Moderna, Ojén constituyó una cortijada de cuatro edificios y veinticuatro fincas con más de tres mil hectáreas, donde vivía una población dispersa de 129 personas; cf. M. Correro García, “Los Barrios a principios del siglo XX”, Almoraima 25 (2001) 377-386 (381-382). Actualmente, los principales recursos del monte “Dehesa de Ojén” son la explotación del corcho, el ganado retinto y de lidia, y la caza del corzo y el ciervo; cf. L. L. Linares García y J. M. Fariña Mora, “Ecología y ordenación del monte-dehesa de Ojén, Los Barrios (Cádiz)”, Almoraima 27 (2002) 253-271 (253). 43 Valverde, op. cit. en n. 42, 301 y 769 (Heruela), y 1450-1451 y 1455 (Hoxen). 44 Cf. Crónica de Juan II de Castilla, ed. J. M. Carriazo (Madrid 1982) 122; Crónica de los conqueridores, Madrid: Nacional MSS/2211, ed. J. Nitti - Ll. A. Kasten (1997) 99r [http://www.hispanicseminary.org/t&c/nar/cq1/text.cq11.htm#14432]; P. Massuet, Vida del Duque de Riperda traducida del francés al castellano por S. J. Mañer (Madrid 1749) II, 199; E. de Leguina, Recuerdos de Cantabria (Madrid 1875; facs. Valladolid 2008) 51; L. García Benítez, Reseña histórica de los obispos que han regentado la diócesis de Santa Marta. Primera Parte (Bogotá 1953) 265; etc. 45 Corriente, op. cit. en n. 39, 38 y 339. 46 J. A. Correa, op. cit. en n. 20, 166-167, 183-184, 192. HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 241 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS... ción en el siglo XV de la grafía Hoxen por Oxen indica en todo caso que no se trataba de una aspiración fuerte como la procedente de /f/ latina o de sonidos aspirados del árabe, que persistió hasta el siglo XVII e incluso hasta la actualidad. IV. Otras etimologías propuestas para Ojén Aunque nuestro Ojén no está documentado en árabe47, en castellano medieval suele presentar las mismas grafías que el pueblo malagueño de Ojén, por lo que ambos podrían tener un origen común. En los topónimos hispanos acabados en -en confluyen sobre todo nombres de origen romano formados con un antropónimo y el sufijo -(i)anus, junto a otros procedentes del vasco y de otras lenguas prerromanas48, así como del árabe. Para el Ojén de Málaga propuso Meyer-Lü- bke49 una incierta etimología prerromana asociándolo a otros topónimos acabados en -en, y otra latina a partir de Olianum, que ciertamente pudo haber dado Ojén u *Ogén, pues el resultado del grupo /li/ ante vocal se escribía con /j/ o con /g/; pero la grafía medieval Hoxén no puede derivar de Olianum, ya que la consonante /x/ procede de una /s/ latina. Para el Ojén malagueño se han propuesto además dos etimologías a partir del árabe, lengua a la que Menéndez Pidal atribuyó la supuesta aspiración50. La primera lo deriva de un sustantivo árabe con el significado de ‘durillo’, diminutivo de ḫašan (‘áspero’, ‘duro’), porque el terreno de ese pueblo es montuoso y de mediana calidad51. Pero este topónimo se aplicó originariamente a un asentamiento rural de época romana en el lugar de Torrón52, y el Ojén gaditano tampoco es un lugar especialmente ‘durillo’ ni ‘asperillo’, pues también designa una finca, cortijo o alquería según la época; tampoco la sierra de Ojén es más áspera que las de Luna, Saladavieja y otras sierras próximas, y 47 Según J. Vallvé, La división territorial de la España musulmana (Madrid 1986) 327, Al-‘Uḏrī menciona Jušayn entre los partidos o pequeñas comarcas de la cora de Algeciras, lo que ha llevado a creer erróneamente que se refería al nuestro en lugar del marbellí; cf. V. Martínez Enamorado, Al-Anda- lus desde la periferia: la formación de una sociedad musulmana en tierras malagueñas, siglos VIII-X (Málaga 2003) 417; Beneroso, art. cit. en n. 42, 145. E incluso se han buscado las ruinas del castillo malagueño en unos restos constructivos situados al nordeste de la gaditana Sierra de Ojén: D. Mariscal, “Parque Natural de los Alcornocales...”, Alimoche 4 (1991) 65-79 (72); J. L. González, “Toponimia histórica del parque de Los Alcornocales”, ibid., 6-10 (8). 48 Á. Montenegro Duque, “Toponimia latina”, en Enciclopedia lingüística hispánica (Madrid 1960) I, 501-536 (527). 49 W. Meyer-Lübke, “Sobre el conocimiento de los topónimos prerromanos de la Península Ibérica”, Estudios de Lenguas y Epigrafía Antiguas 9 (2009) 523-548 (536-537) = “Zur Kenntnis der vorrömischen Ortsnamen der iberischen Halbinsel”, Homenaje ofrecido a Menéndez Pidal (Madrid 1925) I, 63-84. 50 R. Menéndez Pidal, “El sufijo –en: su difusión en la onomástica hispana”, en Toponimia prerrománica hispánica (Madrid 1968) 105-158 (121). El artículo es reed. de Emerita 8 (1940) 1-36. 51 M. Asín Palacios, Contribución a la toponimia árabe de España (Madrid 1944) 125. 52 I. Navarro y otros, “Aproximación a la dinámica poblacional del litoral occidental malagueño durante la Antigüedad: de Roma al Islam”, en F. Wulff Alonso y G. Cruz Andreotti (eds.), Historia antigua de Málaga y su provincia (Málaga 1996) 323-330 (323-324). 248 HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 JOAQUÍN PASCUAL BAREA VII. Conclusiones No creo que sea casualidad que el camino de Mérida –capital de la Lusitania– a la Tingitana pasara antiguamente por Ojén, topónimo que considero derivado del nombre de un fundus de época romana llamado Vrsianus. Por tanto, sostengo que la finca de Ojén y el cerro de Torrejosa o Almodóvar corresponden al fundus Vrsianus y al collado donde murieron los santos, teniendo en cuenta además que dicho cerro está situado a la entrada de Ojén y permite divisar los campos de los alrededores como el descrito en la Passio. Esta localización del martirio puede proceder de la misma tradición que, a pesar de la tardía implantación del cristianismo en esta región88, permitió a mediados del siglo VII identificar los sepulcros en algún lugar de las costas de Cádiz, donde aún los situaba por error el llamado Calendario mozárabe de Córdoba89. Pues hacia el siglo VII, el cuerpo de Germán habría sido llevado a Mérida, y más tarde el de Servando a Sevilla. Seguimos sin contar con datos ciertos sobre las circunstancias históricas concretas y las verdaderas razones que motivaron el viaje90 y la ejecución final, sobre la fecha del martirio91, y sobre la edad, patria, familia, oficio y acciones de los patronos de la diócesis gaditana 92. En todo caso, su muerte en Ojén cuadra con la ruta seguida desde Mérida hacia la Tingitana, por lo que creo que la referencia al fundus Vrsianus debía de figurar en un relato perdido que puede remontar al menos a mediados del siglo VII, poco antes de que tuvieran lugar las referidas deposiciones de sus reliquias. El hecho de que el lugar de Vrsianus solo sea mencionado en la Passio del siglo VIII, y no en el himno Christus uerus rex sanctorum93 y en otros textos litúrgicos sobre 88 F. J. Lomas Salmonte, “La iglesia asidonense durante el periodo visigodo”, Limes Fidei: 750 años de cristianismo en Jerez (Jerez de la Frontera 2015) 33-51 (35-44). 89 M. Férotin, Le Liber Ordinum en usage dans l’Eglise wisigothique et mozárabe d’Espagne (Paris 1904) 485; García, op. cit. en n. 4, 237: Et in ipso est Christianis festum Seruandi et Germani, monacorum, interfectorum martyrum per manus uiatoris euntis ex Emerita ad terram Barbarorum. Et sepulcra eorum sunt in littoribus Cadis. Escribo uiatoris en minúscula porque interpreto que tanto aquí como en el texto perdido que sirvió de base no se refiere a un nombre propio como creyó el autor de la Passio, sino al alguacil que los ejecutó y que los llevaba a la Tingitana, donde tal vez se encontraba el uicarius praefecti que presidía la Dioecesis Hispaniarum, como Aurelio Agricolano cuando condenó en Tingi a San Marcelo por desertar de sus armas en tiempos de guerra. 90 N. Villaverde Vega, Tingitana en la antigüedad tardía (siglos III-VII): autoctonía y romanidad en el extremo occidente mediterráneo (Madrid 2001) 345 cree que quizás iban desterrados a la Tingitana. 91 A. H. Krappe, “Spanish Twin Cults”, Studi e materiali di storia delle religioni 8 (1932) 1-22 (8) ha relacionado la fecha del 23 de octubre con las festividades consagradas a los Dioscuros, cuyo culto vendría a sustituir el de estos santos. 92 Cf. N. Antonio, Censura de historias fabulosas, obra posthuma (Valencia 1742) 330-333; F. Melitón Memige, Historia de los Santos Mártires Servando y Germán, patronos de Cádiz (Cádiz 1798) 7-10 y 35. 93 PL 6, 1229; M. Chevalier, Repertorium Hymnologicum (Lovaina 1892-1921) nº 3253; J. Castro Sánchez, Hymnodia Hispanica (Turnhout 2010) 620-621. HABIS 49 (2018) 233-249 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.16 249 UBICACIÓN EN EL VALLE DE OJÉN (CÁDIZ) DEL FVNDVS VRSIANVS... estos santos94, puede deberse al distinto género literario a que pertenecen. Y aunque esta ubicación del martirio hubiera sido la afortunada invención de un hagiógrafo del siglo VII u VIII amplificando las noticias más escuetas que le habían sido transmitidas, de ese modo nos dejó al menos el testimonio de que Vrsianus era el nombre de Ojén desde época romana. 94 PL 85, 884-888, op. cit. en n. 1, y PL 86, 1232-1235; M. Férotin, Le Liber Mozarabicus Sacramentorum et les manuscrits mozarabes (Paris 1912) 458-460 y 484-485.