Théma a. Re is a de Filoso ía Nº 46 (2012 - Segundo semes e) pp.: 659-666.
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EL CUERPO EN EL ARTE COMO NOCIÓN SOCIAL
Y DE FRAGMENTO
Ma iano de Blas O ega
Uni e sidad Complu ense de Mad id (España)
Recibido: 15-07-10
Acep ado: 14-09-10
Resumen: El cue po es una cons ucción social. Esa noción se mani ies a
como un agmen o. F agmen os como signos que eluden la memo ia como
iden idad y que se pseudojus i ican en los ins an es “sublimes” del consumo. Es
el yo cen í ugo descompues o. Como consecuencia, es el in del a e como una
p opues a uni a ia y o alizado a, “ca ólica” en el sen ido g iego de uni e sal..
En la sociedad de consumo, el cue po unciona en un espacio, pe o en él que
no se i e sino como oles oceados. Es a pod ía se una de las cla es del a e
con empo áneo, que le pa ece a algunos inin eligible, sin alo , p ecisamen e
po mos a una ealidad de la que no se gua dia dis ancia pa a a a de
en ende la c í icamen e, pa a pode imagina o as posibles.
Palab as-cla e: suje o; agmen o; ep esen ación simbólica; pe spec i a de
la dis ancia; imagina .
Abs ac : The concep o body is a social cons uc ion. This no ion is mani es ed
as a agmen . F agmen s as signs eluding iden i y and memo y. They sel -
explain in he sublime ins an o consump ion. I is he decomposed cen i ugal
sel . Consequen ly, i is he end o a as a uni a y and o alizing p oposal,
“Ca holic” in he G eek sense o uni e sal. In he consume socie y, he body
unc ions in a space, bu i is no li ed bu as agmen a y oles. This could
be one o he keys o con empo a y a , which seems o some unin elligible,
wo hless, jus o show a eali y whe e one keeps no dis ance in o de o y o
unde s and i c i ically, o imagine o he ones possible.
Key-wo ds: subjec ; agmen ; symbolic ep esen a ion; pe spec i e o dis an-
ce; imagine.
Ma iano de Blas O ega
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La cul u a ha de en ende se1 como un conjun o in e elacionado, una
ealidad “his ó ica-social-humana” inculada con la expe iencia pe sonal, ‘Geis-
eswissenscha en’, más compleja que una elación causa y e ec o, con ando con los
“p opósi os, mo i os y los alo es de los ac os implicados”2. Desde es as p emisas
se ha de abo da la idea que se iene del cue po y su ep esen ación en el a e.
La noción men al del cue po es una idea cons uida desde lo social que se
econs uye cons an emen e, según pa áme os sociales que se an inco po ando
a la subje i idad. Es el p oceso del ap endizaje que se ealiza bajo la inme sión
social, an absolu amen e necesa io pa a el desa ollo pe sonal.
“Es e cue po que es mío. Es e cue po que no es mío. Es e cue po que, sin
emba go, es mío. Es e cue po ex año. Mi única pa ia. Mi habi ación. Es e cue po
a econquis a ”3.
Hegemonía del agmen o en la Hipe mode nidad. La his e ia de la an e-
io sociedad Mode na, ha sido sus i uida po la esquizo enia de las ealidades
agmen adas, un mundo di idido y dispe so4. Es “la cul u a de los es minu os”
de a ención de Igna ie , en la que lo empo al es sus i uido po la ins an aneidad.
El iempo sub ogado po el espacio, en donde “el suje o ha pe dido la capacidad de
o ganiza de o ma cohe en e su pasado y su u u o, po lo que la única opción que
le queda es pone en uncionamien o un cúmulo de agmen os alea o ios”5. Una
agmen ación cons an e de signos y signi ican es que al desapa ece la memo ia,
cons uc o a del pasado y del mundo, únicamen e pe manece el ins an e disloca-
do, en el que sólo exis en unas elaciones de simul aneidad, “se ie de p esen es
pu os y sin conexión en el iempo”6.
Los agmen os en que se p oyec a la pe sonalidad, con i iéndose en sub-
pe sonalidades que se mue en, en cí culos y en espi al, hacia ue a y hacia den o.
Según Bauman7, hab ía una elicidad cen í uga y o a cen ípe a. La p ime a mi-
a ía hacia aden o, indi iduos con p eocupaciones cen ípe as, cen adas agonís-
ica y egoís amen e en ellos mismos, “con el cuidado p incipal e incluso exclusi o
del cue po”. El cuidado del cue po pa a mejo a se como o e a en el me cado social.
El cue po y el es o del mundo como una on e a de ambi alencia y po lo an o
de ansiedad. Bauman8 señala expe imen os con a as y peces que se les c eaba
[1] W. Dil hey, La esencia de la iloso ía, Buenos Ai es, Losada, 2004 (1907).
[2] C. Iglesias, “Los homb es de ás de las ideas. Ideas, ideologías y u opías” (1987), en No siemp e
lo peo es cie o. Es udios sob e la Hª de España, Mad id, Galaxia Gu enbe g, 2008, pp.784-785.
[3] J. Hy a d, Jeanne, La meu i ude, Pa ís, Édi ions de Minui , 1977, ecogido de D. Le B e on,
An opología del cue po y la mode nidad, Buenos Ai es, Nue a Visión, 1998. p. 15.
[4] F. Jamenson, El pos mode nismo o la lógica cul u al del capi alismo a anzado, Ba celona,
Paidós, 1995 (1984).
[5] F. Jamenson, Teo ía de la pos mode nidad, Mad id, T o a, 1996 (1991), pp.46-47.
[6] Ib., p. 48.
[7] Z. Bauman,, El a e de la ida, Ba celona, Paidós, 2009, p. 116.
[8] Ib., pp. 132-149.
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El cue po en el a e como noción social y de agmen o.
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una ambigüedad de es ímulos (dolo /place ) o de al a de espacio (hui /lucha ),
que esol ían con una anomia en la conduc a. Sencillamen e no sabían que hace
y en e aban la cabeza como podían. La bulimia ansmi i ía es e mensaje con a-
dic o io al cue po, mien as que la ano exia se ía el aisla se del mundo en un ac o
cen ípe o au odes uc i o, así la isión del cue po queda de o mada po el deli io.
La cen í uga es el “se pa a los o os”, e i ando el exceso de indi idualismo. O a
acepción, nega i a, de lo cen í ugo se ía el se que se disipa en el consumo, en
una o ágine de agmen os iden i a ios, en un a-p oyec o demen e. Lé inas9 ha
p opues o, en cambio, el “soy yo pa a o os”, en donde el se y el se pa a o os,
se ían sinónimos.
Di e en e es el concep o de agmen o que sob e iene con el oman icismo,
con el in del An iguo Régimen y de su pe sonalidad je a quizada, de nichos im-
pe meables. Con las e oluciones bu guesas de las libe ades ciudadanas, su gen
p o undas up u as, “el homb e di idido, lleno de ince idumb e, aman e in enso y
angus iado de la libe ad, p ome eico y áus ico, buscado a eces de lo imposible,
acional y o mulado de sueños mons uosos”10. Con e io al p esen e, pe sona-
lismo en agmen os cen í ugos enunciados en un símil de Baud illa d11: “(...)
sepa a el ‘e hos’ cen ípe o de la pa odia del ‘e hos’ cen í ugo de la sá i a”. La
noción de la pe sonalidad pa ida en agmen os alejándose de una idea cen al,
en el sen ido de cohe en e y a i ma i a del yo. F agmen os que se ealizan en el
consumo de imágenes ic icias, de es ilos y oles, con los que que emos se eco-
nocidos. Se exis e en cuan o que se consume, en cuan o que se es la ma ca que se
lle a, se es así pa e de los demás que ambién las lle an y a los que se dis ingue
po que las lle an.
Sin ninguna año anza, es a noción se con apond ía a la del yo cen ípe o
de o as épocas, a la noción del yo an e io a las e oluciones no eame icana y
ancesa, la iden idad en el ‘Ancien Régime’, en donde odo con luía a un p incipio
pe ec amen e o denado je á quicamen e. Se nacía a apado en un ol social
ce ado y de e minis a, casi inamo ible. F en e a es o, se elabo ó el ideal de “la
cons ucción de un o den en una ealidad compa ida” bajo un cen o12, en es e
caso, un p oceso de socialización como esul ado de la cul u a13.
[9] E. Lé inas, É ica e in ini o: con e saciones con Philip Nemo, Mad id, A. Machado Lib os, 1991 p.
89, ecogido de Bauman, Ib., p. 147.
[10] C. Iglesias. “El in del siglo XVII: La en ada en la con empo aneidad”, 1999, en No siemp e
lo peo es cie o... p.437.
[11] J. Baud illa d, Cul u a y simulac o, Ba celona, Kai os, 2005 (1978), p. 153.
[12] El enunciado comple o es: “1ª La subo dinación de la ealidad. 2ª la o denación de los obje-
os. 3ª La o denación del hábi a . 4ª La cons ucción de un o den en una ealidad compa ida. 5ª
la dis o sión de la ealidad”. C. Cas illa del Pino, Teo ía de los sen imien os, Ba celona, Ca los.
Tusque s, 2000, p. 78.
[13] Ib., p. 79.
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De los alo es sag ados p ecapi alis as, a la ma ca del “Logo”14. Al alo
de uso, además del alo “sag ado” aplicado socialmen e, se le ha sumado el
alo de cambio, analizado c í icamen e po Ma x. Con el consumo se sumó el
de ma ca, el alo -signo. Finalmen e, ha sob e enido una cua a ase dis in-
guida p emoni o iamen e po Baud illa d15, el alo ac al. Es la “supe espe-
culación o me ás asis gene al del alo : cada obje o con alo se ía un espejo
de e e encia que e leja el alo de o o que especula su alo sob e o o y así
sucesi amen e (….). En es a ase ac al (o i al) el alo i adia en odas las
di ecciones, se ex iende sin e e encias que lo limi en”. Es una “epidemia del
alo ”, “A bi a ia, de as ado a, e o is a”16.
Es a ealidad agmen ada de pe sonalidades cen í ugas, signi ica el
in de la ob a de a e como una p opues a uni a ia y o alizado a, “una es uc-
u a, un odo o mado po elemen os solida ios en e sí e in eg ados po una
ensión dinámica (…), un sis ema que se de ine po los p incipios de o ali-
dad, ans o mación y au o egulación”17, que es á siendo sus i uida (la ob a
de a e) po “las he e ogeneidades y discon inuidades de la ob a de a e, que
se p esen an p ác icamen e como un almacén de despe dicios o como un cua -
o as e o pa a subsis emas disjun os, impulsos de odo ipo y ma e iales en
b u o dispues os al aza ”18. La agmen ación en el a e es asis emá ica po que
es á compues a de pedazos apa en emen e dispe sos. Unidad he e ogénea que
se mul iplica endiendo a la homogeneidad. F agmen ación que emi e a una
cons an e aglome ación de signi icados en con inuo mo imien o, cla o e e en-
e a la mane a con empo ánea de concebi la ealidad en las sociedades a an-
zadas del s. XXI19.
De ida20 enunció es a agmen ación en el a e en o ma de binomios
median e sus “oposiciones”21. La agmen ación o malmen e se mani ies a
p ime amen e en la p ime a mi ad del s. XIX y has a p incipios del s. XX,
median e “la igu a pa cial”22. Es en onces cuando los agmen os a queológi-
cos de es a uas llega on a gene a una p oducción de cue pos agmen ados,
[14] N. Klein, No Logo, el pode de las ma cas, Ba celona, Paidós, 2007.
[15] J. Baud illa d, L’échange symbolique e la no e, Pa is. Gallima d, p. 1976.
[16] V. Ve dú, El capi alismo une al, Ba celona, Anag ama, 2009, p. 73.
[17] V.M. Aguia e Sil a, Teo ía de la li e a u a, Mad id, G edos, 1982, p. 466.
[18] Jamenson, El pos mode nismo..., p. 63.
[19] P. Alad én Abajo, Pila , Hecho con desechos. Acciones a ís icas con la basu a, Mad id, Uni-
e sidad Complu enese, 2009, pp. 104-105.
[20] J. De ida, La e dad en pin u a, Ba celona, Paidós, 2001 (1978).
[21] Signi icado/ o ma, den o/ ue a, con enido/con enedo , signi icado/signi ican e y ep esen an-
e/ ep esen ado .
[22] J.M.G., Co és, El cue po mu ilado, Valencia, A e, Es é ica y Pensamien o. Di ección Gene-
al de Museus i Belles A s, 1996.
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El cue po en el a e como noción social y de agmen o.
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en los que llegaba a in e eni has a el aza . Es e cue po agmen ado lle a
al cue po mu ilado del s. XX, que Deleuze y Gua a i23 hab ían de denomina
“maquinas desean es”, a lo que an es A aud había desc i o como “el cue po
sin ó ganos”. Cue pos agmen o, cada uno buscando el o o agmen o al que
uni se. Cada cue po buscando ubica se en el luga asignado en el cue po sim-
bólico de la sociedad a la que pe enece. La noción de “suje o” es una de an as
o ganizaciones de su o ganismo. Un sis ema que, más que adap a se al medio,
acomoda su cue po (o ganismo) al “en o no (simbólico, es deci , psicosocial)”24.
“Todo el mundo es un escena io
y odos los homb es y muje es simples ac o es
que ienen en adas y salidas
y en su iempo un homb e in e p e a muchos papeles.”
Shakespea e 25.
De esa idea men al, que es el suje o, su ge su noción de cue po. El
cue po no es una ealidad concep ual en sí misma, sino una cons ucción sim-
bólica. El concep o de cue po no es una e idencia pe manen e o una ealidad
cons an e y uni e sal, sino que adquie e o mas di e en es y asume unciones
di e en es a lo la go del iempo. Las necesidades, la concepción del suje o y
su expe iencia, es án ubicadas en un con ex o. No se iene un cue po, se es un
cue po. El cue po es en onces, no una on e a, sino un conjun o simbólico en
donde la ida y la mue e cons i uyen elemen os complemen a ios. El cue -
po en nues a cul u a, en su ac i idad, llega a hace se in isible como al. Lo
que apa ece son los e lejos en los que quie e iden i ica se: oles y ma cas, el
cue po- ab icado con el que se is e el cue po, concebido pa a unciona en un
espacio como un simple olumen sin his o ia y desa aigado de odo ca ác e
au én icamen e p opio.
En la sociedad de consumo, el cue po unciona en un espacio, pe o no
i e en él. Es un cue po que se ha ocado en uncional (en el sen ido de inhibido
de exp esi idad), educido en su expe iencia senso ial y p i ado de su dimen-
sión simbólica, con menoscabo en e a las dimensiones simbólicas adhe idas
a él pa asi a iamen e, de al o ma, que ago izan su p opio signi icado. La in-
ención del uso del símbolo pa a hace que los demás piensen de de e minada
mane a, a una iple escisión de la pe sonalidad: alma, cue po, y los demás26.
La iden idad pe sonal sepa ada de sí misma, en e cue po y alma (men e).
El cue po ni dice ni ocul a, sólo signi ica. P emonición de Ma y Shelley y su
[23] G., Deleuze, Gilles y F. Gua a i I, “Máquinas Desean es” en El An i Edipo. Capi alismo y
Esquizo enia, Ba celona, Paidós, 1995.
[24] Cas illa del Pino, Teo ía de los sen imien os, p. 40.
[25] William Shakespea e, Como Gus éis, II, ii.
[26] M. Fehe , Michael ed., con R. Nadda ly y N. Tazi, F agmen os pa a una his o ia del cue po
humano, 3 ols, Mad id, Tau us, 1991.
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“F ankens ein o el P ome o Mode no” (1818), en el paisaje de H.G. Wells y “La
Isla del doc o Mo eau” (1896). También, el más p e e ido, “D ácula” (1897), de
B am S oke . El pa icio que chupa la sang e, cue po de a acción sexual, de
pode , de p omesa de indeseable inmo alidad.
El cue po no i e en una supues a “pe misi a” sociedad occiden al que
ha abandonado las disciplinas oulcal ianas, sino que el indi iduo, hecho má-
quina, se ha con e ido en ac o 27. La ep esen ación eside en in o ma se de
las no edades que han de se consumidas. Obje os que se o ecen, en apa ien-
cia, no an o pa a se consumidos, sino dando la imp esión de “que nos aman
y nos solici an pa a pode exis i ”, ya no bas a con “p esen a se diseñados; e a
p eciso, además, que es u ie an emocionados”28. La dis ancia en e el cue po y
el obje o se ace ca has a con undi se. Diseño emocional29 pa a se consumido,
emociones y sen imien os que “no son es ados absolu os”, ni sus ancias que se
puedan anspone de un indi iduo a o o, ampoco p ocesos isiológicos co po-
ales, son elaciones, epe o ios cul u ales compa idos y di e enciados de un
g upo social o de una cul u a a o a., pa ecidos pe o idén icos30 An opología
del cue po31 ap ehendidos en los signos y símbolos, así lenguajes engend ados
po ca ego ías sociales que han de se “ aducidos”32.
Baud illa d33 enuncia las dos ampas que des ui ían el e dade o
sen ido del a e, la de la mono onía, la pé dida de capacidad de exp esión,
de ansmisión de concep os simbólicos p ecisamen e po su sa u ación emo-
cional; y la de la manipulación po pa e del pode pa a ep esen a sus ea-
lidades in encionadas pa a su p opia p opaganda y jus i icación. Es o se ía
“la econs ucción in e minable, en donde la pin u a no cesa de mi a se mo i
en los pedazos del espejo (…); o bien saliendo sencillamen e de la ep esen a-
ción, ol idando odo a án de lec u a, de in e p e ación, de desci amien o, (…)”.
F en e a es o, la ilusión de una ep esen ación simbólica se debe ges iona con
la sublimación que hace la es é ica, en cuan o que el “domino de la ilusión a-
dical del mundo a a és de la o ma, pues de lo con a io ella nos aniquila ía”.
La no edad en la his o ia, es que en la mode nidad del capi alismo laico, ya no
se c ee en ninguna ilusión de las ep esen aciones sag adas adicionales, sino
[27] G. Lipo e sky, La e ce a muje . Pe manencia y e olución de lo emenino, Ba celona, Ana-
g ama, 1999, p. 134.
[28] Ve dú, El capi alismo une al, p. 29.
[29] D. A. No man, El diseño emocional: po qué nos gus an (o no) los obje os co idianos, Ba celo-
na, Paidos, 2005.
[30] D. Le B e on, Las pasiones o dina ias. An opología de las emociones, Buenos Ai es, Nue a
Visión, 2009 (1999), p. 9.
[31] Le B e on, An opología del cue po ...
[32] É. Ben enis e, P oblemas de lingüís ica gene al, México, Siglo XXI, 1971 (1966).
[33] J. Baud illa d, El complo del a e. Ilusión y desilusiones es é icas, Buenos Ai es Amo o u,
, 2006, pp. 43-44.
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El cue po en el a e como noción social y de agmen o.
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en una supues a ealidad de los obje os de consumo, del alo de cambio del
a e, lo que es en sí mismo una ealidad, “la úl ima de las ilusiones”34.
La elación en e una ob a del au o y su ecep o , es una in e p e a-
ción. Así exis e una elación en e el ecep o y la ob as, no en e aquel y el
au o . No cabe descub i lo que exac amen e quiso deci el au o a a és de
su ob a, de hecho es secunda io en e al alo de la ob a en sí, que cob a ida
p opia desde que se p esen a al mundo. La necesa ia emoción del au o no es
lo que impo a en la ob a, sino comunicación, la “que ansmi e al ecep o jus-
o aquello que el emiso que ía ansmi i ”. Pe o incluso, la ob a es a menudo,
“ an indesci able pa a el p opio au o , al que se le p esen a ambién como un
enigma; igual que los sueños, una p esencia inquie an e e incie a del mundo
in e io oscu o”35. “Ningún poe a, ningún a is a en cualquie a e, alcanza su
comple o signi icado po sí mismo (…)36, sino que iene que habe un dialogo
en e la ob a y o os discu sos, “ad i iendo o c eando elaciones que o man
pa e impo an e de la labo comunica i a de c eación de sen ido”37.
Pa a explica el a e hay que en ende que “los sen imien os son un ba-
lance que la consciencia hace de la si uación”38. “El modo como nues os deseos
o expec a i as se compo an al choca con la ealidad”. Del esul ado dependa
la us ación, la decepción, la is eza, incluso la desespe ación, o lo con a io
de odo aquello. Asimismo son expe iencias ci adas po que “una cosa es la
cla idad de la expe iencia y o a muy dis in a la cla idad del signi icado de la
expe iencia39.
Un sen imien o no es una cualidad men al escu idiza ligada a un obje-
o, sino más bien la pe cepción di ec a de un lenguaje especí ico, el del cue po.
El sen imien o es “ma cado somá ico”40, ya que son los senso es del encaje (o
de la al a del mismo) en e el indi iduo y su ci cuns ancia. “Nues o con ac o
básico con la ealidad es sen imen al y p ác ico”. Ma ina41 denomina “ ealidad
b u a” una imposible ealidad, po que sólo se puede i i en una “ ealidad in-
e p e ada, con e ida en casa, do ada de sen ido, humanizada”. Es más, si “el
[34] Ib., pp. 44-46.
[35] M.J. Godoy y E. Rosales, Emilio, Imagen a ís ica, imagen de consumo, Ba celona, Del Se -
bal, 2009, pp. 41-43.
[36] T.S. Elio , “La adición y el alen o indi idual”, en Los poe as me a ísicos, Tomo I, Buenos
Ai es,. Emecé, 1997, p.13.
[37] Godoy y Rosales, Imagen a ís ica.., p. 43.
[38] J.A. Ma ina y M. López Penas, Dicciona io de los sen imien os, Ba celona, Anag ama, 2001
(1999), p. 27.
[39] J.A. Ma ina, Ana omía del miedo, Ba celona, Anag ama, 2006, pp. 14-15.
[40] Los ma cado es somá icos son un caso especial de sen imien os gene ados a pa i de emocio-
nes secunda ias que han sido conec ados, median e ap endizaje, a esul ados u u os p edecibles
de de e minados supues os.
[41] Ma ina y López Penas, Dicciona io de los sen imien os, pp. 16-17.
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modo de con a nos nues a ida a a de e mina nues os sen imien os”42, el
modo en que se ep esen a simbólicamen e nues a cul u a, el a e, o el modo
en que nos ep esen amos a noso os mismos, nues o cue po y sus es imen as
(con lo que se le cub e, en los espacios en que le hace habi a y discu i ), es
de e minan e, no sólo pa a el sen i , sino que sus mani es aciones pe mi en el
acceso a la es imación de ese sen i . Median e los modelos ep esen acionales
se puede e cómo se en iende la ealidad.
[42] Ib., p. 171.