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El escultor sevillano Cristóbal de Ojeda y su partida al Perú

Abstract

En el presente artículo analizamos la figura del escultor sevillano Cristóbal de Ojeda, quien solicitó licencia para trasladarse a trabajar al Virreinato del Perú, recién constituido. Ojeda fue uno de los primeros artistas andaluces, que ostentando el cargo de maestro de escultura e imaginería, decide trasladarse a América en busca de mejoras económicas y de una mayor calidad de vida. El análisis de los legajos documentales localizados en el Archivo General de Indias de Sevilla aportarán nuevos datos para conocer aspectos fundamentales de la vida de este insigne escultor andaluz.

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El escultor sevillano Cristóbal de Ojeda y su partida al Perú

Author: Romero Sánchez, Guadalupe
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2013
Source: https://idus.us.es/bitstreams/354988da-77ef-4a60-986f-341a760340d2/download
El escul o se illano C is óbal de Ojeda y su pa ida al Pe ú 863
Labo a o io de a e 25 (2013), pp. 863-876, iSSN 1130-5762
EL ESCULTOR SEVILLANO CRISTÓBAL DE
OJEDA Y SU PARTIDA AL PERÚ
THE SCULPTOR FROM SEVILLE CRISTOBAL DE OJEDA
AND ITS STARTING TO PERU
Po Guadalupe Rome o Sánchez
Uni e sidad de G anada, España
En el p esen e a ículo analizamos la igu a del escul o se illano C is óbal de Ojeda, quien solici ó
licencia pa a aslada se a abaja al Vi eina o del Pe ú, ecién cons i uido. Ojeda ue uno de los p ime os
a is as andaluces, que os en ando el ca go de maes o de escul u a e imagine ía, decide aslada se a Amé ica
en busca de mejo as económicas y de una mayo calidad de ida. El análisis de los legajos documen ales
localizados en el A chi o Gene al de Indias de Se illa apo a án nue os da os pa a conoce aspec os un-
damen ales de la ida de es e insigne escul o andaluz.
Palab as cla e: C is óbal de Ojeda, Vi eina o del Pe ú, escul u a, siglo XVI, Se illa.
The p esen a icle ocuses on analyzing he igu e o he sculp o om Se ille C is óbal de Ojeda,
who asked o a license o mo e and wo k in he ecen ly ounded Vi eina o de Pe ú. Ojeda was one o he
i s a is s om Andalusia ha , ha ing he mas e y in sculp u e and image y, decided o mo e o Ame ica
looking o economical imp o emen s and o a be e li e quali y. The analysis o documen s ounded a
he A chi o Gene al de Indias o Se ille will undoub edly p o ide new in o ma ion in o de o know key
aspec s o he li e o his p ominen Andalusian sculp o .
Keywo ds: C is óbal de Ojeda, Vice oyal y o Pe u, sculp u e, six een h cen u y, Se ille.
Son muy escasos los da os biog á icos que se conocen del escul o C is óbal de
Ojeda, máxime eniendo en cuen a que se a ó de uno de los p ime os a is as que emi-
g a on hacia el Pe ú a mediados del siglo XVI y de que exis e un g an acío documen al.
La al a de es a documen ación, ya desapa ecida o no localizada has a el momen o,
impide que podamos ealiza un es udio en p o undidad de su ayec o ia así como de
la iden i icación de una mane a iable de su con ibución en ie as ame icanas, de la
que solo se conocen algunos ejemplos. Sin emba go, el expedien e pa a la concesión de
licencia de emba que, localizado en el A chi o Gene al de Indias de Se illa, se á muy
escla ecedo en dos ías di e enciadas, po un lado pa a conoce su o igen y o mación
y, po o o, pa a expone los mo i os po los que solici a su ma cha hacia el Pe ú. Es e
in e esan e legajo lo analiza emos más adelan e, an es con iene eseña his ó ica y
a ís icamen e la época que le ocó i i a nues o insigne escul o .
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Desde el mismo momen o en que los e i o ios ame icanos se inco po an a la
Co ona española, muchas pe sonas, incluidos los a is as, encuen an en la emig ación
hacia es as ie as una opo unidad de mejo a sus ci cuns ancias económicas y sociales.
En e ellos, los andaluces ocupa án un luga muy des acado debido, sob e odo, a la
ins alación de la Casa de la Con a ación de las Indias en la ciudad de Se illa. Po o o
lado, con la consolidación de los p ime os i eina os, el de Nue a España y del Pe ú
en 1535 y 1542 espec i amen e, se comienzan a es ablece las edes de dis ibución
come ciales, de en e las que cob an especial ele ancia el en ío de ob as de a e, más
nume osas con o me pasen las décadas. A is as de la alla de Roque de Balduque,
Juan Bau is a Vázquez “el iejo”, F ancisco de Zu ba án, Juan Ma ínez Mon añés,
Ba olomé Es eban Mu illo o Ped o de Mena en e o os, come cializa on ob as al
o o lado del A lán ico, siendo ac ualmen e nume osas las piezas que de es os a is as
podemos encon a en ciudades como México, Bogo á, Qui o o Lima 1.
Du an e los siglos XVI y XVII ue on muchos los a is as2, algunos discípulos de los
g andes maes os mencionados con an e io idad, los que busca on o una en Amé ica,
ya que en Andalucía, p incipalmen e en Se illa, el me cado, aunque muy abundan e
y con excepciones, es aba copado po g andes pin o es, escul o es y a qui ec os, muy
asen ados en la ciudad. A és os se sumaban o os a is as p oceden es de países muy
1 A es e espec o consul a : AA.VV.: Escul u a en el Pe ú. Lima, 1999, Col. A e y eso-
os del Pe ú. LÓPEZ GUZMÁN, Ra ael, “La p oyección del Ba oco Andaluz en México”, en
Andalucía-Amé ica. Es udios a ís icos y cul u ales, G anada, 2010, pp. 67-89. LÓPEZ GUZMÁN,
Ra ael y SORROCHE CUERVA, Miguel Ángel: Pe ú. Indígena y i einal. Ca álogo. Mad id,
2004. MATEUS CORTÉS, Gus a o: Tunja. El a e de los siglos XVI, XVII y XVIII. Bogo á, 1989.
ROMERO SÁNCHEZ, Guadalupe, “Andalucía en la colección del Museo Nacional de Colombia”,
en Andalucía-Amé ica. Es udios a ís icos y cul u ales, G anada, 2010, pp. 287-316. TOVAR DE
TERESA, Guille mo: Pin u a y escul u a en Nue a España (1557-1640). México, 1992, Colección
A e No ohispano, 4. VICTORIA, José Guadalupe: Pin u a y sociedad en Nue a España. Siglo XVI.
México, 1986. GILA MEDINA, Láza o (Coo d.): La escul u a del p ime na u alismo en Andalucía
e Hispanoamé ica (1580-1625). Mad id, 2010. CÓMEZ RAMOS, Ra ael. Andalucía y México en
el enacimien o y ba oco. Es udios de a e y a qui ec u a. Se illa: Ediciones Guadalqui i , 1991.
QUILES GARCÍA, Fe nando: Se illa y Amé ica en el Ba oco. Come cio, ciudad y a e. Se illa,
2009, Colección Ensayo / A e, 2.
2 Quisie a des aca la labo que es á ealizando el g upo de in es igación di igido po el ca e-
d á ico Ra ael López Guzmán “Andalucía-Amé ica: Pa imonio cul u al y elaciones a ís icas” en
la ca alogación, es udio y pues a en alo del ico pa imonio a ís ico andaluz exis en e en Amé ica.
Los a ances en la in es igación, p oyec os y es udios conclusos pueden consul a se en la página
web: www.andaluciayame ica.com.
En lo ela i o a a is as andaluces emig ados du an e el siglo XVI a Pe ú, éase ambién: FRAGA
GONZÁLEZ, Ca men: “Emig ación de pin o es andaluces en el siglo XVI”, Anales de His o ia
del A e, 4, 1993-1994, pp. 577-581. HARTH-TERRÉ, Emilio: “Los Illescas, pin o es en Lima”,
Anales del Ins i u o de A e Ame icano e In es igaciones Es é icas, 11, 1958, pp. 87-92. ROMERO
SÁNCHEZ, Guadalupe y Ruiz Gu ié ez, Ana: “A is as andaluces en Ibe oamé ica. Siglos XVI
y XVII”, en: Andalucía. Se ie de A e. Se illa, (en p ensa). ROMERO SÁNCHEZ, Guadalupe:
“Alonso de Na áez, pin o andaluz es ablecido en Tunja”, en: Andalucía y Amé ica: Pa imonio
a ís ico. G anada, 2011, pp. 13-30.
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di e sos que habían llegado a Se illa a aídos po las posibilidades económicas que
les b indaba, ya ue a en su pe manencia en la ciudad o como ampolín pa a accede
al come cio ame icano, con odo su abanico de posibilidades.
Debemos, sin emba go, hace una sal edad en lo que espec a al siglo XVI, sob e
odo en los dos p ime os e cios, en los que, como ad e imos an e io men e, oda ía se
ap ecian g andes lagunas y acíos documen ales en lo que al es udio del a e se e ie e,
ci cuns ancia ácilmen e comp ensible si se iene en cuen a que oda ía es amos en un
pe íodo de asen amien o, de o ganización de expediciones, de dis ibución de ie as,
de es ablecimien os de u as y caminos de conexión, de o mación de las espec i as
audiencias y chancille ías, de delimi ación u bana,...
A ello debemos añadi que, a mediados de siglo, p ác icamen e odo el Vi eina o
es aba en cons ucción. El ni el de edi icación e a muy al o y no solo en las ciudades y
illas, desde las que se ges ionaban los asun os económicos y adminis a i os o donde
i ía la población mayo i a iamen e española, sino que ambién se encon aban en
ías de cons ucción los pueblos de indios, des inados a a o ece la con e sión de
los na u ales a la e c is iana. Es a ci cuns ancia ae á como consecuencia di ec a la
u gen e necesidad de equipa los edi icios ecién cons uidos, así como los que aun
es aban en p oyec o y que a da án oda ía en ejecu a se, como las e e idas iglesias
doc ine as. Es o ha á que, en cie o modo, se le de p io idad a las ob as de imagine ía
ealizada “en made a o con ma e iales blandos –de e ablos y exen a– po los menos
en los lus os siguien es a la conquis a de e i o ios,…” 3. O a consecuencia ine i-
able se á la al ísima demanda de escul u as y pin u as con des ino a Pe ú, exis iendo
una g an a iedad de enca gos p oceden es de ciudades muy dis an es, con equisi os
de calidad muy dispa es y con in encionalidad di e en e. A lo que se une el en ío, po
pa e de a is as es ablecidos en Se illa, de ob as que sin enca go p e io emi en en
comisión, po su p opia cuen a y iesgo, pa a se endidas en Amé ica.
Según Ca men F aga González 4 en e los a is as andaluces emig ados al Nue o
Mundo es ac ible di e encia es g upos: los que ma cha on en expediciones con-
quis ado as, los miemb os de ó denes eligiosas que pusie on sus ap i udes a ís icas
al se icio de los ideales c is ianos, y los humildes maes os que buscaban mejo es
expec a i as económicas pa a desa olla su abajo. Pe o, an e la ca encia de pe sonal
que se hicie a ca go de la ingen e demanda, ha á que la Co ona a o ezca el aslado de
a is as a ie as ame icanas, siendo en muchos casos los p opios pin o es y escul o es
los que solici en licencia pa a pa i en los na íos con des ino a Amé ica, como es el
caso que nos ocupa.
La documen ación emanada del A chi o de Indias en la que se encuen a el ex-
pedien e de C is óbal de Ojeda y su solici ud pa a pasa al Pe ú es á echada en e
3 BERNALES BALLESTEROS, Jo ge: “La escul u a en Lima, siglos XVI-XVIII”. En:
AA.VV.: Escul u a en el Pe ú…, op. ci ., p. 19.
4 FRAGA GONZÁLEZ, Ca men: “Emig ación de pin o es andaluces…, op. ci ., pp. 577-581.
Guadalupe Rome o Sánchez
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los años 1553 y 1554 5, aunque la licencia no se concede á has a 1555 6, año en que
emba ca de ini i amen e hacia Amé ica. El p ime documen o lo ealiza Iñigo López
de Mond agón, ep esen ando al escul o se illano, en es e esc i o queda pa en e la
decisión de Ojeda, ya po en onces maes o escul o de imagine ía, de i a Pe ú no
solo pa a abaja , haciendo uso de su o icio, sino ambién pa a i i en aquella ie a
de o ma inde inida. La azón p incipal po la que quie e ma cha es po que sabe que
“…en la dicha p o inçia no ay maes os que usen el dicho o içio (…) y con iene que
aya maes os de odas a es y espeçial des a que es a e libe al y muy nesçesa ia pa a el
cul o di ino y ho na o de las yglesias y espeçial aho a que Su Mages ad ha mandado que
en odos los pueblos de yndios y epa imien os se hagan yglesias y e ablos y anbién es
nesçesa io que aya los dichos e ablos e imágenes pa a el uso y de oçión de las gen es e
yndios de aquella ie a.”
Pa a desa olla su abajo de o ma con enien e solici a que ambién se le conceda
licencia pa a lle a consigo a cua o o iciales, dos en allado es y dos escul o es, que
debemos ene p esen es, sob e odo eniendo en cuen a que en su condición de maes o
escul o con a ía con un g upo de ap endices (o en es e caso ya o iciales) a los que
hab ía omado a su ca go y hab ía enseñado los po meno es de su p o esión den o del
sis ema g emial impe an e en la ciudad de Se illa y que en el caso de los ca pin e os
e an de los más especí icos que exis ían 7.
Los mo i os de su solici ud son pues e iden es, p e endiendo iaja en busca de
mejo o una y de posibilidades p o esionales al o o lado del A lán ico, no a ándole
ninguna obligación conyugal que le impidie a emp ende un nue o umbo a su ida,
como se ex ae del mismo documen o. Po ello, y po la necesidad an acucian e de
maes os escul o es en Amé ica que aba a a an los cos es de ejecución de las ob as, el 7
de sep iemb e de 1553 8 se ap oba á su solici ud iniciándose los ámi es pa a e i ica
la in o mación apo ada po Ojeda.
Ese mismo día, mes y año, an e el alcalde o dina io de la ciudad de Se illa, Juan de
He e a, y el esc ibano público Juan de Aos, compa eció Juan de Ojeda (posiblemen e
amilia ) y p esen ó un esc i o de pedimien o 9 con su espec i o cues iona io que se ía
a ado en el Consejo de Indias, y que enía como base expone la idoneidad de la elec-
ción del escul o pa a aslada se a abaja a las p o incias del Pe ú. Es e documen o
es de suma impo ancia po que se á la base de las indagaciones que se ealiza án con
pos e io idad y que da án pie a conoce de alles de su ida.
5 A chi o Gene al de Indias (A.G.I.). INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 1 -9 y CONTRA-
TACIÓN, 5537, L.1. Folio 103 .
6 AA.VV: Escul u a en el Pe ú. Col. A e y eso os del Pe ú..., op. ci ., p. 30.
7 Pa a conoce más da os ace ca del uncionamien o g emial impe an e an o en la Península
como pos e io men e en Amé ica e : LÓPEZ GUZMÁN, Ra ael: A qui ec u a mudéja . Mad id,
2000, pp. 65-77.
8 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folio 2 .
9 Acción y e ec o de pedi . Palab a en desuso.
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Ojeda expone que es:
“…de limpia sang e y gene açión y no deçiendo de cas a de mo os ny de judios ni en
mi linaje a a ido ni ay ninguno que aya sido condenado ny econçiliado po el deli o de
la e egía e que soy sol e o y no casado ny e sido ayle ni clé igo ny engo ho den sac a
pa a lo a e de p esen a an e Su Mages ad y en su Real Qonsejo de Yndias y an e quien
con enga a my de echo.”
Po odo ello, solici a á la ealización de un in e oga o io concienzudo, cuyos
esul ados ue an públicos y les ue an comunicados pe sonalmen e. El cues iona io
inal, al que debían some e se una se ie de es igos escogidos, cons a á de 8 p egun as
la mi ad de las cuales end án como in ecaba in o mación sob e sus o ígenes, o as
es se cen a án en la ida del escul o , y la que es a es a á pensada pa a ob ene la
in o mación necesa ia sob e la si uación de ca encia de ob as en el Pe ú, azón de se
de la ape u a del p oceso.
Es p eciso que nos de engamos en el análisis del cues iona io, ya que, en el enun-
ciado de las p egun as se nos a a p opo ciona de o ma indi ec a in o mación de
in e és sob e el escul o que es p eciso que engamos en cuen a. En la p ime a p egun a,
de ca ác e gene al, solo se pedía al es igo que con i ma a si conocía pe sonalmen e
a C is óbal de Ojeda, cues ión que no end ía mayo in e és si no ue a po que en su
a gumen ación especi ican que se a aba del maes o de esculpi imágenes, ecino y
na u al de Se illa, hijo de Ba olomé Rod íguez y de F ancisca Ma ín Sánchez. En la
segunda, e ce a y quin a p egun a solici an in o mación sob e sus pad es y sus abue-
los, debiendo con es a los es igos si és os e an odos na u ales y ecinos de Se illa
especi icando, en el caso de los p ime os, si sabían si és os lle a on ida de casados
con o me a los dic ados de la iglesia, si Ojeda e a su hijo legí imo y na u al, y si p o-
cedían de una amilia de c is ianos iejos, no eniendo descendencia de musulmanes
ni de judíos en la línea suceso ia que eco da an, lo cual e a un ac o esencial pa a
pode ob ene la licencia.
Las p egun as cua a, sex a y sép ima hacían alusión a su ida, en la p ime a de es e
bloque incluso se hace una pequeña desc ipción ísica de él siendo (como se ex ae del
esc i o) pequeño de es a u a, de ba ba y ojos neg os y de 27 años de edad, po lo que
podemos deduci que debió nace al ededo de 1526. La siguien e p egun a se e ie e
exclusi amen e a su condición de maes o escul o de imagine ía examinado po el
g emio, solici ando in o mación sob e la calidad de sus ob as. La úl ima de las cues io-
nes ins a a ecaba da os sob e la al a de obligaciones con aídas en la Península, así
como de lazos ma imoniales o eligiosos que le impidie an es ablece se en Amé ica de
o ma pe manen e. La oc a a y úl ima p egun a del cues iona io hace mención di ec a
a Pe ú, pidiendo la opinión de los es igos sob e la ca encia de maes os escul o es en
aquellas ie as y la con eniencia de la ealización de imágenes pa a la de oción y el
o na o de las iglesias.

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Los es igos p esen ados ue on Diego Be nal de He edia y Alexand e de la Bale-
a, cuchille os de p o esión y na u ales de Se illa, Diego de Esqueda y Ped o Ochoa,
escude o y ecino de la Magdalena, a odos ellos les some ie on al in e oga o io pe o
solo de las sie e p ime as p egun as, ya que, la oc a a, po su especi icidad, se ese -
ó a o os es igos conocedo es di ec os de la si uación en el Vi eina o, que ue on,
Miguel Sánchez, ecino de la ciudad de los Reyes en la p o incia del Pe ú, Sebas ián
de Me lo, p oceden e de la misma ciudad, F ancisco Gómez de Ma ón, na u al de
Ciudad Rod igo y a Juan Ga cía de He mosilla, de la p o incia de las Cha cas, que se
encon aban en la ciudad de Se illa. Aunque en el in o me emi ido po el Consejo de
Indias an eceden los in e oga o ios a las pe sonas p oceden es del Pe ú, po azones de
comp ensión amos a comenza po los ealizados a los ecinos de la ciudad de Se illa,
que apo a án e e encias a la e apa española del escul o c onológicamen e an e io .
Pa a ello comenza emos con Diego Be nal de He edia 10, ecino de la calle Sie pe de la
colación de San Sal ado , quien apo a á da os muy signi ica i os sob e el escul o que
oma emos como e e encia. A pa i de aquí i emos comple ando con los es imonios
del es o de es igos, añadiendo solo aquellos da os que sean no edosos o que apo en
cla idad a los expues os po los es igos an e io es, pa a no cae en la edundancia de
con enidos, en muchos casos idén icos, e incluso exp esados de la misma o ma.
Diego Be nal expuso que conocía a C is óbal de Ojeda desde que nació, pues o
que e an ecinos, así como ambién a su pad e, ya di un o, a su mad e y abuelos. Sob e
sus pad es añade que es aban casados según dic ados de la iglesia, que desde en onces
i ie on siemp e jun os haciendo ida ma i al has a el allecimien o de Ba olomé
Rod íguez, y que solo u ie on po hijo legí imo a C is óbal de Ojeda, de 27 años
de edad. Be nal acla a de o ma con unden e que an o Ojeda como su amilia e an
c is ianos iejos y po an o no con e sos, y que en e los an epasados que conoció no
hubo ninguna pe sona juzgada po he ejía ni po o o asun o que pudie a en u bia su
pasado como buenos c is ianos, an o po línea masculina como emenina. Po úl imo
co obo a que el in e esado e a maes o escul o y en allado de imagine ía y que se
a aba de un buen maes o de es e o icio po que lo había is o en más de una ocasión
esculpi imágenes, así pa a e ablos de iglesias como pa a o as ob as, y que es e hecho
e a público y no o io en la egión.
El siguien e es igo, Diego de Esqueda 11 ecino ambién de la calle Sie pe de Se-
illa y de sesen a años de edad, a i ma igualmen e que conocía a Ojeda y a su amilia
desde hacía más de cua en a años, co obo ando en su decla ación odos los da os
apo ados po el es igo an e io , pe o sin añadi más de alles de in e és. Quien si lo
ha á se á Alexand e de la Bale a 12, ecino igualmen e de la colación de San Sal ado .
Es e es igo a i ma que C is óbal de Ojeda e a sol e o y que nunca se había casado,
que ampoco había sido clé igo ni aile p o eso y que, po an o, e a lib e y no es aba
10 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 5 -6 .
11 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 6 -7 .
12 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 7 -8 .
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obligado ni po o den ni po ma imonio a queda se. Ag ega que lo había is o usa su
o icio de escul o en a ias ocasiones y que en la ciudad de Se illa se le enía po muy
buen maes o y o icial an o po la elabo ación de e ablos de iglesias como pa a o as
ob as elacionadas con su p o esión y que, po an o, gozaba de una buena ama en e
odos los que le conocían. A es e espec o, el escude o Ped o Ochoa 13, ecino de la
colación de San a Ma ina, añade que Ojeda, como buen maes o de imagine ía, enía
o iciales a su ca go en su casa y que había oído a o os maes os del mismo g emio
deci que e a muy buen o icial y que había sido examinado.
A pesa de es as decla aciones, el Consejo de Indias p e e i á consul a a o o es-
igo que pudie a apo a más da os sob e la calidad p o esional de C is óbal de Ojeda
así como o as cues iones ela i as a su o icio, po esa azón o dena án compa ece
al in e oga o io a Diego de Zule a 14, en allado , de edad de ein a años, que conocía
pe sonalmen e al escul o . Su es imonio se á muy e elado , a i ma que hacía más de
diez años que lo había is o “hace , eje ce y usa ” el o icio de escul o de imagine ía,
siendo uno de los más buenos, hábiles y en endidos de oda la ciudad, y que “po al
e a enido en Se illa”, él pe sonalmen e lo había is o “ alla , acaba y pe ecciona ”
muchas ob as escul ó icas des inadas a e ablos de iglesias y a o os luga es que no
especi ica. Lo más in e esan e de su decla ación no sólo adica en la pe icia de Ojeda
como escul o , sino ambién en la in o mación ela i a a su o mación en el g emio,
y en conc e o al examen de maes o que supe ó y en el que se encon ó p esen e el
es igo. El con enido de su decla ación, en lo que espec a a es e pun o, es el siguien e:
“… y es maes o exsaminado del dicho o içio po que es e es igo se halló [p esen e]
en su exsamen e lo ido exsamina po los alcaldes del dicho o içio, y que espeçialmen e
se aque da que dio alla y aça en su hesamen en una igu a y cue po de San Sebas ián,
//9 o a igu a bes ida que ue Sanc o Domingo, y en la ymagen de [Xesuch is o] a ado
en la columna,…”
Como ya ad e imos, con an e io idad a es os in e oga o ios se habían e ec uado
las pesquisas a los es igos que, p oceden es del Pe ú, se habían es ablecido en Se illa
o es aban de paso en la ciudad y que e an conocedo es de p ime a mano de la si uación
de es as ie as de Ul ama , pudiendo apo a in o mación ú il al Consejo de Indias
sob e la con eniencia o no de en ia escul o es a ella.
El p ime o en p es a decla ación se á Ma ín Sánchez15, de cua en a años de
edad, quien había es ado du an e quince esidiendo en Pe ú y que en algún momen o
de su ida había conocido pe sonalmen e a Ojeda dando e de su pe icia y habilidad
en la ejecución de su o icio. Cuando le p egun a on si sabía si en las p o incias del
Pe ú había maes os escul o es de imágenes y si e a con enien e que algunos de ellos
se es ablecie an allí pa a con ibui a mejo a el o na o de las iglesias y a o ece el
13 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folio 8 .
14 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 8 -9 .
15 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 3 -4 .
Guadalupe Rome o Sánchez
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cul o di ino, espondió que sabía y había is o que en las p o incias del Pe ú no había
maes os escul o es de imágenes y de e ablos. A i ma que enían una g an ca encia
de és os, y que los pocos que se podían con a habían llegado desde España en muy
mal es ado po la complejidad y du ación del iaje. Reconoce que los e ablos e an
unos obje os muy necesa ios no solo pa a el o na o de los emplos sino ambién pa a
la celeb ación del cul o c is iano y pa a omen a la de oción en e la gen e del Pe ú.
Así pues, eniendo en cuen a el al o olumen de demanda que ya exis ía, y p e iendo
que és a solo i ía en aumen o con la cons ucción de los nue os emplos de doc ina,
lo más azonable e a que desde España se en ia an a maes os escul o es de di e en es
o icios que pudie an hace las ob as in si u.
Sebas ián de Me lo16, de ein a y ocho años y esiden e en el Pe ú du an e un iem-
po de doce, añadi á que en el iempo en que había i ido en aquellas ie as no había
conocido a ningún homb e que os en a a el í ulo de maes o escul o ni había is o a
nadie usando ese o icio, aunque és e no hubie a sido con enien emen e examinado po
ningún g emio ni os en a a í ulo alguno. En su a gumen ación deja cons ancia de que
la ausencia de imágenes en Pe ú es aba mo i ada po se una “ ie a nue a” y que, po
an o, aún no se habían cons uido odos los edi icios necesa ios pa a el cul o di ino,
po lo que se debía equipa no sólo las iglesias exis en es sino las que sabía es aban
en ías de edi icación. De hecho, econoce que apenas había imágenes de bul o en los
edi icios eligiosos y la mayo ía de las exis en es p ocedían de España o de México, con
el consecuen e enca ecimien o de las mismas po el cos oso aslado. En su opinión,
la necesidad de maes os escul o es en Pe ú e a un hecho más que e iden e, en p ime
luga po la ca encia de ellos, en segundo luga po la mayo economía de los enca gos,
y en e ce luga po la ape u a del me cado, ya que, no sólo se pod ían ealiza los
g andes enca gos pendien es, sino ambién o os más pequeños debido a que muchos
ecinos p ocu a ían “ ene las pa a los emplos de sus epa imien os”.
Po su pa e, F ancisco Gómez de Ma ón 17, mo ado de las p o incias del Pe ú
po iempo de ca o ce años, ecalca el hecho de la exis encia de un au o dic ado po el
Rey pa a que en los pueblos de indios se hicie an iglesias doc ine as, y que, po an o,
había una necesidad u gen e y ap emian e de que se ins ala an maes os escul o es en
es as p o incias pa a hace en e a los nume osos enca gos, las azones que apo a
es que és os no sólo cub i ían las necesidades de equipamien o y o na o sino ambién
acili a ían la labo de los cu as doc ine os en la e angelización de los na u ales, al
se i se de las imágenes en la enseñanza del c is ianismo. Ra i ica en su decla ación,
al igual que los an e io es, que las únicas escul u as que había is o en Pe ú p ocedían
de España y que és as, además de ca as, llegaban en muy mal es ado, “queb adas
y des igu adas”, a consecuencia del iaje, y que si se hicie an in si u es a ían “muy
buenas y en e as y escas y como con iene las ab á en odos los iempos y a más
mode ados p eçios”.
16 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 4 -4 .
17 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folios 4 -5 .
El escul o se illano C is óbal de Ojeda y su pa ida al Pe ú 871
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Po úl imo, el es igo Juan Ga cía de He mosilla 18, esiden e en el Pe ú po iempo
de diez y sie e años, expone en su decla ación los mismos a gumen os que los es igos
an e io es, a i icando la ca encia de maes os escul o es y la necesidad ap emian e de
pe sonas que se hicie an ca go de los nume osos enca gos exis en es (sob e odo de
las iglesias de los pueblos de indios) pa a aba a a cos es, po lo que, en su decla ación
no apo a nue os da os de in e és, excep uando el hecho de que las imágenes de bul o,
e ablos y o a o ios que ado naban las iglesias del Pe ú (y que él conocía) p ocedían
de España.
Con es as decla aciones p es adas po es igos an di e sos se concluyó la solici-
ud de in o mación del pedimien o in e pues a po C is óbal de Ojeda. Ac o seguido,
conc e amen e el 14 de Ma zo de 1554, pidió al alcalde de la ciudad de Se illa Gaspa
de He e a en p esencia del esc ibano público, que admi ie an su solici ud y le con-
cedie an licencia pa a emba ca con des ino a Pe ú. Poco después el mismo alcalde,
habiéndose ce cio ado de que la pe sona solici an e e a en e ec o C is óbal de Ojeda
y de que cumplía con odos los equisi os, ap obó su solici ud y admi ió po buena y
e dade a oda la documen ación emanada del p oceso abie o po él. Al año siguien e,
conc e amen e en 1555, C is óbal de Ojeda pudo po in emba ca en la nao del maes e
C is óbal Ga cía con des ino a Amé ica. En la licencia quedaba de mani ies o que se
despachaba con des ino a Pe ú pa a hace uso de su o icio de escul o e imagine o,
obligándosele a pe manece allí po un pe íodo mínimo de dos años, y que en caso de
no abaja en ob as ela i as a su p o esión se le a es a ía y se le obliga ía a ol e
a España pa a cumpli con la pena que se le impusie a. Jun o a él iaja ía F ancisco
Rod íguez, en allado , na u al de Salamanca, e hijo del ca pin e o Ba olomé Sánchez
y de Ba bola Rod íguez, quien ambién se comp ome ía a abaja exclusi amen e en
cosas elacionadas con su o icio de imagine o, eniendo las mismas obligaciones y
penas in e pues as a C is óbal de Ojeda, con la sal edad de que és e abaja ía pa a el
maes o en calidad de “c iado”, es deci , de o icial a su ca go, es ando Ojeda obligado
a la manu ención de Rod íguez, en e o as cosas.
C is óbal de Ojeda se á, po an o, uno de los p ime os escul o es españoles es-
ablecidos en Pe ú a mediados del siglo XVI, en e los que ambién des aca án Diego
O iz de Guzmán y Alonso Gómez. Realiza un es udio de la p oducción de es e mo-
men o es una a ea muy compleja, no solo po la mencionada al a de documen ación,
sino ambién po la al a de allas que hallan sob e i ido de la época, esul ando muy
compleja la a ibución de au o ías. Los da os apo ados po Be nales Balles e os 19 dan
es imonio de la ex ensa labo de Ojeda en Pe ú de la que enemos no icia. En 1563,
casi una década después de habe se es ablecido en la ciudad, lo encon amos abajando
pa a el p imi i o Con en o de San Agus ín de Lima, donde ealizó el e ablo mayo
y la sille ía del co o. De es e an iguo conjun o se conse a una escul u a denominada
18 A.G.I. INDIFERENTE, 2079, N. 7. Folio 5 .
19 BERNALES BALLESTEROS, Jo ge: “La escul u a en Lima, siglos XVI-XVIII”. En:
AA.VV.: Escul u a en el Pe ú…, op. ci ., pp. 30-31.