Agricultura urbana: prácticas emergentes para un nuevo urbanismo
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Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013 3 * Universidad de Sevilla. ** Fundación RUAF (Centros de Recursos de Agricultura Urbana y Seguridad Alimentaria). Agricultura urbana: prácticas emergentes para un nuevo urbanismo Urban agriculture: emerging practices for a new urbanism Marta Soler Montiel* y Henk Renting** Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013, pp. 3-8. Este número seis de la revista Hábitat y Sociedad se centra en la agricultura urbana como proceso y práctica hacia un hábitat sostenible en las ciudades actuales. Las reflexiones y análisis de los artículos que componen este número asumen como hipótesis común de partida que la ciudad moderna se ha construido contra el campo, generando el antagonismo urbano-rural actual, y ésta es una de las claves fundamentales de la insostenibilidad urbana que vivimos hoy en día. Por tanto, pensar en la sostenibilidad de las ciudades implica repensar la relación campo-ciudad y reubicar la agricultura en el hábitat urbano. Siguiendo esta premisa, las prácticas ciudadanas emergentes de reincorporación y defensa de la agricultura urbana como estrategia de construcción de ciudades más habitables y menos insostenibles ocupan el lugar central de análisis de este número de Hábitat y Sociedad. La expulsión de la agricultura de las ciudades es el resultado de un proceso histórico guiado por los valores occidentales y la dinámica socioeconómica de la economía de mercado. La cosmovisión occidental antropocéntrica rompe el organicismo del continuum campo-ciudad en las ciudades preindustriales y da paso a la construcción de la urbe racionalista. La organización del espacio guiada por criterios de maximización de los beneficios monetarios se traduce en la especialización en los usos del suelo que se impone sobre la multifuncionalidad del espacio urbano y rural. Simultáneamente, la fragmentación del hábitat genera dependencia del transporte motorizado y la jerarquización económica impulsa la segregación social y territorial, a la vez que las ciudades se hacen industriales y terciarias dejando de ser agroganaderas. Los espacios agrícolas desaparecen de las tramas urbanas consolidadas y se limitan a escondidas áreas periurbanas. Los espacios rurales se especializan en la producción industrial de alimentos que se destinan al consumo concentrado en los espacios urbanos, aumentando la distancia física y cultural entre el campo y la ciudad. En el siglo XXI la agricultura debe retornar a la ciudad como elemento esencial e imprescindible de un hábitat sostenible. La crisis ecológica global reclama la transición a un mundo sin dependencia del petróleo, marcado por el cambio climático, donde se imponga minimizar los requerimientos de energía y materiales para la atención de las necesidades humanas. Alimentar a la población urbana requerirá proximidad y manejo de la biodiversidad en nuevos agroecosistemas urbanos. En este nuevo contexto, que ya está aquí, la agricultura urbana se presenta como
4 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013 Marta Soler Montiel y Henk Renting contribución y como reto para la sostenibilidad urbana interrogando al urbanismo convencional sobre sus enfoques, premisas y prácticas. El número se inicia con la publicación de la conferencia invitada, “El cambio y la ciudad, áreas de reencuentro. Hacia una Nueva Cultura del Territorio”, de Carlos Verdaguer Viana-Cárdenas, impartida en el seminario “Experiencias Agrícolas de Áreas Periurbanas y Urbanas” en la Fundación Cristina Enea en Donostia-San Sebastián, en marzo de 2012. En este trabajo, Carlos Verdaguer, arquitecto urbanista y profesor en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, desarrolla la hipótesis teórica antes formulada que postula la necesidad de reconstruir la relación campo-ciudad para avanzar en la senda de la sostenibilidad tomando la historia del urbanismo como referencia. El análisis comienza realizando una revisión histórica de las premisas y prácticas del urbanismo, centrándose en la relación entre el campo y la ciudad, que muestra la progresiva desconexión que deriva en la situación de insostenibilidad y crisis global actual. Esta reflexión histórica aporta una doble mirada al pasado y al futuro a través del hilo argumental del paradigma ecológico. Esta mirada al pasado del urbanismo desde el prisma ecológico permite rescatar los fundamentos originarios de esta disciplina, así como las aportaciones marginadas que se han ido realizando en distintos momentos de la historia, a contracorriente, desde diversas perspectivas que hoy encuadraríamos en el urbanismo ecológico. Las reflexiones de Carlos Verdaguer huyen, sin embargo, de toda idealización del pasado, asumiendo la irreversibilidad de los procesos entrópicos en los espacios urbanos, para avanzar en la construcción de un futuro más habitable. Argumenta sólidamente el autor que recuperar criterios ecológicos en el urbanismo implica inevitablemente repensar la relación campo-ciudad y reincorporar la agricultura a los espacios urbanos. La conclusión fundamental de esta reflexión es que el reto de la sostenibilidad urbana requiere un cambio de paradigma y de prácticas que inevitablemente tiene que ser más amplio que repensar el urbanismo para avanzar hacia una nueva cultura del territorio. Compartiendo las reflexiones teóricas y los objetivos señalados por Carlos Verdaguer, los restantes artículos se centran en el análisis, a través de diversos casos de estudios, de los procesos sociales, emergentes y quizás todavía minoritarios aunque sin duda innovadores y necesarios, que actualmente están defendiendo y recuperando la agricultura en las ciudades. Vivimos una etapa de transición en la que conviven procesos complejos y contradictorios. En muchas ciudades continúa el proceso de desagrarización urbana como resultado de un urbanismo expansivo basado en las obsoletas pautas de planificación del siglo XX. Simultáneamente, incluso en las mismas ciudades, se están produciendo procesos de reagrarización urbana en distintos espacios, a distintos niveles, con distintos agentes. Frecuentemente, está siendo la sociedad civil quien, al margen del poder institucionalizado, está relocalizando la agricultura en los espacios urbanos, redefiniendo usos y construyendo nuevos hábitats. Las estrategias son múltiples, individuales y colectivas, cooperativas y conflictivas, institucionalizadas y autogestionadas. Glenda Dimuro, Marta Soler y Esteban de Manuel, de la Universidad de Sevilla, analizan la agroecología urbana emergente en Sevilla articulando el enfoque de la Producción y Gestión Social del Hábitat y el enfoque de la Agroecología en el artículo titulado “Agricultura urbana en Sevilla: del derecho a la ciudad a la agroecología”. En esta ciudad se localizan once iniciativas de agroecología urbana que han ido
Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013 5 Agricultura urbana: prácticas emergentes para un nuevo urbanismo surgiendo en las últimas tres décadas con la característica común de ser proyectos ciudadanos vinculados al reclamo de derecho a la ciudad de distintos colectivos en diversos barrios al margen, y frecuentemente en contra, de la planificación urbana. En este trabajo se analizan con mayor detalle las luchas vecinales en tres barrios periféricos de la ciudad donde los huertos urbanos desempeñan un papel protagonista, así como tres iniciativas agroecológicas en la zona periurbana norte de la ciudad que muestran un incipiente proceso de transición agroecológica y creación de canales cortos y alternativos de comercialización alimentaria. Estas iniciativas emergentes muestran cómo la agroecología urbana en Sevilla se convierte en herramienta de la lucha por el derecho a la ciudad de distintos grupos ciudadanos a través de procesos participativos que son claros casos de Producción y Gestión Social del Hábitat. La agroecología urbana, sin embargo, trasciende la instrumentalidad y tiene, para quienes están implicados en el cultivo de forma cotidiana, el valor de un modo de vida al que subyace un modelo alternativo de ciudad y de cultura del territorio que redefine el derecho a la ciudad. En el siguiente artículo, Alessandra Corrado, investigadora y docente de la Universidad de Calabria, estudia en el artículo titulado “Alternative food systems and peri-urban agriculture in Milan”, la transición en marcha en el Parque Agrícola del Sur de Milán en Italia, definido como distrito rural de economía solidaria comprometido con la soberanía alimentaria. El análisis se centra en la reorganización de la agricultura periurbana en Milán vinculada a nuevas formas de cooperación entre productores y consumidores que están promoviendo una transición hacia un sistema agroalimentario local alternativo. Tomando como referencia el marco teórico de los estudios sociales de la alimentación, en concreto el análisis de las cadenas de valor agroalimentarias y los sistemas agroalimentarios alternativos, en diálogo con enfoques sociológicos e institucionales como la Actor-Network Theory (La Teoría del Actor-Red) y la teoría del Embeddedness o arraigo local, este artículo analiza el proceso de construcción de un sistema agroalimentario alternativo local sostenible en un entorno urbano, la ciudad de Milán, en el que se articulan veinte fincas agroecológicas con cuarenta grupos de consumo en seis municipios en torno a la ciudad. En este artículo, enfoques y reflexiones teóricas tradicionalmente centradas en los sistemas agroalimentarios pensados desde los espacios rurales se aplican a la ciudad aportando nuevas perspectivas de análisis y construcción de lo urbano en torno a lo agroalimentario. Sin obviar la dimensión económica de generación de ingresos y empleo, Alessandra Corrado supera el economicismo para abordar un análisis más amplio que capta la dimensión ciudadana y política en torno al hecho de comer y alimentarse de forma saludable y local como expresión de la soberanía alimentaria y la economía solidaria. Ana Mejías Moreno, máster en “Investigación y práctica profesional en salud y bienestar comunitario” en la Universidad de Barcelona, presenta en el artículo titulado “Contribución de los huertos urbanos a la salud” los principales resultados de su trabajo fin de máster, investigación desarrollada en la ciudad de Barcelona. Este trabajo aporta los debates abiertos y las evidencias de estudios previos sobre las contribuciones que la agricultura urbana tiene para el bienestar, la calidad de vida y la salud física, mental, social y espiritual de las personas que practican la agricultura urbana. A partir del testimonio de personas jubiladas mayores de 65 años que cultivan un huerto urbano del
6 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013 Marta Soler Montiel y Henk Renting Ayuntamiento de Barcelona, se muestra que las personas entrevistadas perciben que la agricultura urbana contribuye a la mejora de su salud física al aumentar la actividad física, rompiendo el sedentarismo predominante en las sociedades urbanas actuales, además de mejorar su salud mental y emocional al sentirse más tranquilas y relajadas, así como gracias a la satisfacción personal que proporciona cultivar los propios alimentos. Por otra parte, la agricultura urbana aporta nuevas relaciones sociales y de comunidad en los espacios colectivos en los que se desarrolla que son valorados como una contribución positiva a la calidad de vida de las personas que cultivan, además de mejorar la calidad de los alimentos que comen y la mejora del entorno de los barrios. Este trabajo aborda la agricultura urbana desde la perspectiva de la salud de las personas que habitan las ciudades, dimensión fundamental de un hábitat sostenible. Finalmente, María Antonia Fernández Nieto y Jorge Gallego, profesores universitarios e investigadores del grupo de investigación “Arquitecturas Ocasionales” de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, escriben el artículo “ALISEDA 18. Un huerto comunitario procedente de la recuperación vecinal del espacio urbano”. Los autores analizan el proceso de participación ciudadana y de recuperación física de un espacio urbano degradado en la colonia de San Francisco en el barrio de la periferia madrileña de Puerta Bonita en Carabanchel que ha sido dinamizado por la Asociación “Paso a paso Pan Bendito” y el grupo de investigación “Arquitecturas Ocasionales” desde finales de 2011 hasta la actualidad. La reflexión se articula en torno a cinco dimensiones de análisis: la sostenibilidad ambiental, la relacional, la económica y la “ilusional”, además de la dimensión organizativa. Este trabajo muestra la agricultura urbana como estrategia para regeneración urbana de espacios degradados en su dimensión física, poniendo de manifiesto cómo esta estrategia, al ser desarrollada de forma participativa y comunitaria, genera contribuciones sociales y ambientales más amplias en diversas dimensiones de la sostenibilidad. Este número monográfico dedicado a las prácticas emergentes de agricultura urbana se cierra con el apartado LED (Lecturas, Eventos y Debates) en el que se incluyen dos aportaciones. Por una parte, Henk Renting, sociólogo e investigador sobre sistemas agroalimentarios y desarrollo local, presenta el trabajo de la Fundación RUAF (Centro de Recursos sobre Agricultura Urbana y Seguridad Alimentaria). RUAF es una organización sin ánimo de lucro que nace en 1999 y que ha centrado su actividad en la visibilización, defensa y promoción de la agricultura urbana en el mundo, generando una red de información y cooperación a través de organizaciones en distintos países de los cinco continentes. En este proceso RUAF ha desarrollado un proceso de reflexión y análisis que se ha traducido en una visión propia de la agricultura urbana, entendida como actividad urbana multifuncional y como infraestructura esencial en la construcción de las ciudades sostenibles del futuro. En la actualidad RUAF es un referente mundial tanto en el debate, como en la acción y el diseño de políticas públicas para la agricultura urbana como estrategia de construcción de ciudades sostenibles. Por otra parte, Belén Martínez Madrid, Javier Garrido, Pablo Llobera y Aída Rodríguez, docentes, investigadores y técnicos de la Universidad Complutense y de la Politécnica de Madrid, además de participantes activos de la Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid, nos presentan la experiencia de esta red que nace en diciembre de 2010 y
Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 6, noviembre de 2013 7 Agricultura urbana: prácticas emergentes para un nuevo urbanismo que en la actualidad integra más de treinta huertos comunitarios dispersos en distintos barrios de la ciudad. La red es el espacio de encuentro y coordinación de los diversos huertos que de forma descentralizada, a la vez que coordinada, han ido surgiendo en distintos espacios y barrios impulsados siempre por procesos ciudadanos al margen, y a menudo en contra, de las administraciones. En este trabajo, se nos presenta la forma de organización y funcionamiento de la red centrada en las asambleas y los encuentros, así como su articulación con otros movimientos sociales, ecologistas y por la soberanía alimentaria. La red se ha conformado como espacio de encuentro, de acción política, pero también de formación, innovación, investigación y reflexión, con una importante actividad de comunicación y difusión. La agricultura urbana es uno de los nuevos temas de investigación y discusión política en el debate sobre sostenibilidad urbana en Europa. Con este número monográfico, la revista Hábitat y Sociedad quiere contribuir a este debate aportando reflexiones desde distintas perspectivas teóricas de análisis y visibilizando experiencias en diversas ciudades europeas y en especial del Estado español. La senda hacia un hábitat sostenible implica avanzar hacia un futuro en el que la agricultura retorne a la ciudad a través de prácticas agroecológicas. En cierta medida, el futuro ya está aquí, si prestamos atención a las prácticas emergentes de agricultura urbana que están surgiendo en distintas ciudades. El reclamo de espacios verdes, de sociabilidad y ocio se combina con la producción de alimentos sanos y sostenibles que propone y construye desde la ciudadanía una ciudad que se reagrariza física y culturalmente con criterios solidarios de equidad. SOLER MONTIEL, Marta y RENTING, Henk. Agricultura urbana: prácticas emergentes para un nuevo urbanismo. Hábitat y Sociedad, 2013, nº 6, p. 3-8. <www.habitatysociedad.us.es> http://dx.doi.org/10.12795/HabitatySociedad.2013.i6.01