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Exiliados andaluces en el cine latinoamericano

Sánchez Oliveira, Enrique

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EXILIADOS ANDALUCES EN EL CINE LATINOAMERICANO Enrique Sánchez Oliveira (U. de Sevilla - España) 1. Introducción Esta investigación sobre el exilio ha contado con una ayuda de la Fundación Centro de Estudios Andaluces y una subvención de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. La Guerra Civil y el triunfo franquista obligan a tomar el camino del exilio a cineastas afines a la República. La pujanza en los años cuarenta del cine mexicano y en menor medida del argentino, permite que numerosos directores, actores y técnicos exiliados puedan continuar su actividad profesional en esos países. Ofrecemos un censo –que no suponemos completo - de los cineastas andaluces exiliados, señalando su distribución por ramas profesionales y proponiendo un acercamiento biofilmográfico a cada uno de ellos. 2. Actores El elenco de magníficos actores republicanos del exilio conforma un plantel de secundarios de lujo en las películas mexicanas y argentinas de los años cuarenta y cincuenta, en un reparto donde la pareja protagonista suele pertenecer al star-system del país de origen de la producción. La excepción a este modelo viene dada por aquellos artistas que gozaban de popularidad antes del exilio, caso de Ángelillo, Paquita de Ronda o Miguel de Molina, que suelen figurar como protagonistas. Florencio Castelló (Sevilla, 1905-México DF, 1986) Nace en Sevilla en el seno de una familia trabajadora. Desde joven siente atracción por el flamenco y ambiciona consagrase como cantaor, aunque la difícil situación económica familiar le obliga a trabajar en diversos oficios y posponer la soñada carrera artística. A final de los años veinte goza de notable popularidad como cantante en su ciudad natal y buscando nuevos horizontes profesionales decide marchar a Madrid. El 18 de julio de 1936, la compañía de Amalio Alcoriza, donde trabaja Florencio, tiene prevista una actuación en La Línea de la Concepción. Ante las preocupantes noticias sobre la sublevación militar, los miembros de la compañía cruzan la frontera de Gibraltar. Ante el recrudecimiento de la guerra, deciden no regresar a España y adelantar la gira que Alcoriza tenía apalabrada en América. En 1939, tras un largo periplo por teatros de Hispanoamérica, Florencio Castelló se instala en Ciudad de México, donde pronto encontrará acomodo en la floreciente industria del cine. Debuta dando vida a Veneno, un subalterno andaluz de la cuadrilla del torero Manolete - interpretado por el popular cómico mexicano Cantinflasen Ni sangre ni arena (1941) de Alejandro Galindo. La filmografía de Castelló es pródiga en películas donde interpreta estereotipos de andaluz, como en Dos mexicanos en Sevilla (1941) de Carlos Orellana, Seda, sangre y sol (1941) de Fernando A. Rivero, El verdugo de Sevilla (1942) de Fernando Soler, Sierra Morena (1944) de Francisco Elías, La morena de mi copla (1945) de Fernando A. Rivero, Los siete niños de Écija (1946) y El secreto de Juan Palomo (1946) de Miguel Morayta o Chachita la de Triana (1947) de Ismael Rodríguez, entre otras. En los años cincuenta participa como secundario en un buen número de coproducciones hispanomexicanas, compartiendo cartel con Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique Sara Montiel en Ahí viene Martín Corona (1951) de Miguel Zacarías, con Carmen Sevilla en Gitana tenías que ser (1953) de Rafael Baledón y con Lola Flores en La faraona (1956) de René Cardona, entre otras. Castelló también participa en películas mexicanas donde su bis actoral se aleja del estereotipo andaluz como El ángel exterminador (1962) y Simón del desierto (1964), ambas de Luis Buñuel, y El santo Oficio (1974) de Arturo Ripstein. Compagina su actividad cinematográfica con trabajos como actor de televisión y actor de doblaje dando voz, entre otros, al gato Jinks, que con acento andaluz andaba siempre persiguiendo a los “marditos roedores” Pixie y Dixie en la conocida serie de dibujos animados estadounidense Pixie y Dixie. Florencio Castelló muere en 1986, en Ciudad de México, con 81 años de edad. Ana María Custodio (Écija, 1908Madrid, 1976) Ana María Muñoz Custodio, actriz de teatro, inicia su carrera cinematográfica en las versiones múltiples habladas en español que produce la Fox en Hollywood. Su primera actuación cinematográfica en España es en Don Quintín el amargao (1935) de Luis Marquina, una producción de Filmófono, empresa que aporta un buen número de los éxitos artísticos y de público del cine de la Segunda República. La carrera cinematográfica de Ana María Custodio - una de las mujeres más bellas de su tiempo según sus muchos admiradores - atraviesa un gran momento que trunca la Guerra Civil. Su compromiso con la República le lleva a tomar el camino del exilio junto a su esposo, el compositor Gustavo Pittaluga, y su hermano Álvaro. Pasan a Francia y de ahí a Cuba, República Dominicana y Nueva York para asentarse finalmente en México. En el exilio protagoniza un único film: Cuando escuches este vals, dirigida en 1944 por José Luis Bueno, un melodrama de espías y militares que mereció un sonoro varapalo de la crítica, siendo el primer y último largometraje del director. En los años cincuenta, Ana María Custodio regresa a España y retoma su carrera cinematográfica. Muere en Madrid con 68 años. Francisco Ledesma El actor sevillano Francisco Ledesma – de quien no hemos podido contrastar el año de nacimiento ni lugar y fecha de defunciónaparece por primera vez en los créditos de un film mexicano en Soltera y con gemelos (1945) de Jaime Salvador y poco después en Pepita Jiménez (1945) de Emilio Fernández. En su siguiente film, La fuerza de la sangre (1946) de Mauricio Magdaleno, que trata indirectamente el tema del exilio español en México, Francisco Ledesma desempeña el papel de Baldomero. Con el director exiliado Miguel Morayta participa en Los siete niños de Écija y El secreto de Juan Palomo, ambas de 1946, dando vida al bandolero Jartizo. De la veintena de películas mexicanas en que participa Francisco Ledesma destaca su actuación en Si usted no puede, yo sí (1950) de Julián Soler. Miguel de Molina (Málaga, 1908-Buenos Aires, 1993) Miguel Frías de Molina nace en Málaga. En su juventud trabaja en Granada y Sevilla llevando turistas a tablaos flamencos a cambio de comisión. Esta forma de ganarse la vida permite a Miguel adentrarse en el mundo del flamenco. Triunfa en los escenarios españoles con su personal estilo para interpretar coplas célebres como Ojos verdes, Triniá o La bien pagá que entusiasman al público y le convierten en uno de los cantantes más populares del periodo republicano. En 1936 debuta en el cine en Alhambra (primer título El suspiro del moro) dirigida por Antonio Graciani. El papel de Miguel de Molina tiene un punto autobiográfico: es Buscavidas, un guía divertido y caradura que pasea a grupos de turistas por Granada. El equipo de rodaje llega a Barcelona para filmar interiores en los estudios Orphea el 18 de julio de 1936, a la vez que las preocupantes noticias de la sublevación de los militares golpistas. En ese ambiente bélico termina de rodarse Alhambra “cuyo material Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique desapareció misteriosamente y jamás se supo cuál fue su destino. Mi debut cinematográfico no pudo ser más desdichado”1 Durante la guerra multiplica sus actuaciones a favor de la República, tanto en el frente como en la retaguardia. Terminada la contienda y dado sus antecedentes es obligado a trabajar a cambio de cachés bajísimos, desterrado a provincias y vejado por su condición de homosexual. . En esta complicada situación económica y personal protagoniza cuatro cortometrajes de ficción producidos por Saturnino Ulargui que, junto a otros cortometrajes, conformarían un largometraje. Al parecer, el film terminó de montarse pero no se estrenó porque la policía franquista secuestró las copias. Una oferta de trabajo de la actriz Lola Membrives, empresaria teatral en Argentina, le anima a escapar de una España de posguerra en la que no encontraba acomodo. En octubre de 1942 embarca rumbo a Buenos Aires. En Argentina los éxitos artísticos se suceden hasta que, en julio de 1943, es invitado por las autoridades a abandonar el país acusado de promiscuidad y escándalo sexual. De nuevo en Madrid, prefiere no trabajar en el mundo artístico y se gana la vida como marchante de arte. A finales de 1945 viaja a México contratado para actuar en salas de fiestas y teatros, pero la gira se trunca por problemas con los sindicatos mexicanos. En esa tesitura, decide regresar a Buenos Aires. En Argentina rueda dos filmes Ésta es mi vida (1952) de Ramón Viñoly Barreto, una película autobiográfica, y Luces de candilejas (1956) de Enrique Carreras, con una puesta en escena al servicio del lucimiento del popular cantante. Miguel de Molina se retira de los escenarios en 1960. Hasta su fallecimiento en marzo de 1993 vive en Buenos Aires donde escribe su autobiografía Botín de guerra. 1 Miguel de Molina: Botín de guerra, p. 124. José Mora (Sevilla, 1896 – 1957) De discreta puede calificarse la actividad profesional del actor sevillano José Mora en el exilio mexicano. En España había participado en tres filmes: Maruxa (1923) de Henry Vorins, Una mujer española y Flor de Valencia dirigidas por Mario Roncoroni en 1926. En 1940 realiza su primer trabajo en el cine azteca: Diablillos de arrabal de Adela Sequeyro, película de enfrentamientos pandilleros en un barrio pobre de Ciudad de México, donde da vida a El Fideo. El último film del que tenemos noticias de su participación es Vivillo desde chiquillo, de Emilio Gómez Muriel, rodada en 1950. En esta década de trabajo en el cine azteca consigue papeles de reparto, buena parte de ellos en filmes de temática andaluza: Dos mexicanos en Sevilla (1941) de Carlos Orellana, Los siete niños de Écija (1946) y El secreto de Juan Palomo (1946) de Miguel Morayta. Luis Mussot (Sevilla, 1896 – Madrid, 1980), Luis Mussot fue un hombre de teatro. Durante la República, al éxito como actor une un creciente reconocimiento como autor teatral de piezas cortas con elementos flamencos que triunfan entre un público popular. Cuando se produce la sublevación militar, Luis Mussot, miembro del Partido Comunista, despliega una infatigable actividad como Secretario de Organización de Espectáculos Públicos, tarea que compagina con la dirección del grupo Teatro Popular y la escritura teatral, que se vuelve ahora más comprometida, encuadrándose en el denominado “Teatro de urgencia”, un teatro de agitación y propaganda que se fomentó, tanto en la retaguardia como en los frentes, como medio de concienciar a militares y civiles, al tiempo que enardecía el heroísmo y estimulaba el compromiso con los valores republicanos2 2 McCarthy, James en “Luis Mussot: observaciones sobre su teatro de urgencia” en ADE Teatro, nº 97, septiembre-octubre, Madrid, 2003. . Los títulos de algunas de estas piezas: ¡No pasarán!, A la orden de la República o Mi puesto está en las trincheras, escritas y representadas en el Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique frente de guerra por el propio Mussot, evidencian el activismo político del autor. Ante la inminente caída de la República, Luis Mussot y su familia cruzan los Pirineos y tras muchas penalidades embarcan en el Ipanema rumbo al exilio3 En México participa como actor de reparto en numerosas películas, entre las que destacan: El hijo de Cruz Diablo (1941) de Vicente Oroná, su debut cinematográfico, El rayo del sur (1943) de Miguel Contreras Torres, La barraca (1944) de Roberto Gavaldón , Pepita Jiménez (1945) de Emilio Fernández, Reina de Reinas (la Virgen María) (1945) de Miguel Contreras Torres, La casa de la Troya (1947) de Carlos Orellana, Tierra Baja (1950) de Miguel Zacarías, La noche avanza (1951) de Roberto Gavaldón o Nos veremos en el cielo (1955) de Julián Soler. . En 1959, tras la muerte de su esposa, Luis Mussot abandona México. Emprende un viaje por Egipto, Grecia y otros países europeos hasta recalar en España. Se instala en Madrid, donde fallece en 1980, a los 84 años. Antonio Palacios (Granada, 1890 – La Habana, 1972) Nace en una familia de notable tradición teatral. Desde su debut en 1908, la bis de tenor cómico que despliega en zarzuelas y revistas le marcan como actor y cantante. Su primer trabajo cinematográfico es el cortometraje cómico Isidro Labrador (1922) de Sabino Antonio Micón. Durante el periodo republicano, su perfil actoral y lírico le permite participar en filmes como El canto del ruiseñor (1932) de Carlos San Martín, donde encarna al tenor Julián Gayarre, la adaptación de la zarzuela Doña Francisquita (1934) de Hans Behrendt y El malvado Carabel (1935) de Edgar Neville, entre otros. Durante la guerra su compromiso republicano le lleva a crear un grupo de teatro que recorre el frente y la retaguardia para elevar la moral de soldados y civiles, al tiempo que rueda en Barcelona dos filmes de producción 3 Los datos familiares que aportamos se basan en la entrevista realizada a José Luis Mussot Fauste, hijo del actor, en México DF. republicana: La Millona (1937) de Antonio Momplet y Bohemios (1937) de Francisco Elías. Derrotada la República emprende el camino del exilio. Tras sufrir un periodo de internamiento en un campo de concentración en Francia, consigue embarcar rumbo a América. En 1940 llega a Cuba y se establece en La Habana donde compagina la actividad lírica con trabajos en la radio. En 1944, tentado por la potente industria cinematográfica mexicana, marcha a Ciudad de México, donde rueda entre otras: Memorias de una vampiresa (1945) de Ramón Peón, Marina (1945) de Jaime Salvador, Lo que va de ayer a hoy (1945) de Juan Bustillo Oro, La selva de fuego (1945) de Fernando de Fuentes, El amor las vuelve locas (1946) de Fernando Cortés, Sinfonía de una vida (1946) de Celestino Gorostiza, A media luz (1947) de Antonio Momplet, Los que volvieron (1948) de Alejandro Galindo y El inspector Víctor contra Arsenio Lupín (1949) de Ramón Peón. A comienzos de los cincuenta regresa a La Habana. Al inaugurarse la televisión cubana amplía su actividad profesional a este medio como locutor, guionista, productor, director y actor. Su último trabajo cinematográfico es una colaboración en la producción española Pelusa (1961) de Javier Seto. Alicia Rodríguez (Málaga, 1935) Las hermanas Rodríguez - Gloria y Alicia nacidas en Málaga y la más pequeña, Azucena, en el exiliose inician como actrices en México, adonde habían arribado con su familia a bordo del Ipanema4 De las tres hermanas, Alicia es la que consolida una carrera continuada en cine y televisión. Con siete años gana un concurso para hacer el papel de la perrita Pipa en la obra de teatro Pinocho en el país de los cuentos, escrita por los exiliados Magda Donato y Salvador Bartolozzi, que se estrena en marzo de 1942. Ese mismo año la obra teatral se lleva al cine como Las aventuras de Cucuruchito y Pinocho . 4 Los datos familiares de la familia Rodríguez fueron aportados por Gloria y Azucena Rodríguez en entrevistas que realicé en México DF. Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique (1942) dirigida por Carlos Véjar Jr., donde Alicia es la perrita Pipa. Este personaje también tiene un espacio radiofónico donde Alicia, como la perrita Pipa, cuenta historias para niños. Esto marca a Alicia, que es conocida como Pipa. A partir de este inicio precoz, Alicia desarrolla una brillante carrera artística. Con nueve años gana el premio Ariel a la mejor actuación infantil por su trabajo en El secreto de la solterona (1944) de Miguel M. Delgado. En esta etapa se prodiga dando vida en la niñez a personajes que en la edad adulta son interpretados por primeras actrices del cine mexicano, como en Los miserables (1943) de Fernando A. Rivero, Más allá del amor (1944) de Adolfo Fernández Bustamente, Entre hermanos (1944) de Ramón Peón o Sinfonía de una vida (1945) de Celestino Gorostiza. Con el paso de los años, asume otros roles en filmes como Yo quiero ser hombre (1949) de René Cardona o Muchachas de uniforme (1950) de Alfredo B. Crevenna, donde es una alumna del colegio de monjas donde transcurre el film. En la década de los cincuenta comienza una fructífera carrera en televisión, que alterna con actuaciones en cine y teatro. Desde su debut en televisión en el programa Se levanta el telón, al que sigue La familia Bellavista, su actividad profesional se vuelca hacia el nuevo medio, siendo protagonista habitual de telenovelas mexicanas de los sesenta, setenta y ochenta, entre las que destacan: Marianela (1961), El derecho de nacer (1966), Cruz de amor (1968), No creo en los hombres (1969), Yesenia (1970), Los ricos también lloran (1979), Lágrimas de amor (1979), Amalia Batista (1983), De pura sangre (1985) o La pobre señorita Limantour (1987), entre una larga lista. Sigue manteniendo colaboraciones especiales en la televisión y últimamente ha participado en las telenovelas Triunfo del amor (2011) y Una familia con suerte (2011). Gloria Rodríguez (Málaga, 1934) Gloria Rodríguez, trabaja junto a su hermana Alicia en algunos filmes ya mencionados como El secreto de la varias películas en México y Cuba aunque sin resultados comerciales satisfactorios. A pesar de la precariedad económica, Producciones Isla rueda entre 1950 y 1953 los siguientes largometrajes: Yo quiero ser tonta (1950), Doña Clarines (1950) y El puerto de los siete vicios (1951) dirigidas por Eduardo Ugarte, Subida al cielo (1951) de Luis Buñuel, Prisionera del recuerdo (1952) de Eduardo Ugarte, Misericordia (1952) y Legítima defensa (1953) dirigidas por Zacarías Gómez Urquiza. De estos filmes es de destacar Subida al Cielo que obtuvo el Premio al Mejor Filme de Vanguardia en París, el de la Crítica Internacional en Cannes y el Águila de Plata en México. Entre 1953 y 1954, Producciones Isla lleva a cabo tres proyectos cinematográficos en Cuba dirigidos por Altolaguirre: Los inmigrantes, sobre la obra homónima de Guy de Maupassant, Golpe de suerte y Cuando baila Trinidad, un documental inconcluso sobre los ritos, costumbres y música de los negros en Cuba. Tras este periodo cubano ruedan en México El condenado por desconfiado (1955), La muñeca negra (1956) y El cantar de los cantares (1958), dirigidas por el poeta malagueño. En el verano de 1959, Altolaguirre y Gómez Mena viajan a España para promocionar El cantar de los cantares, que se presenta fuera de concurso en el Festival de Cine de San Sebastián. Tras la proyección, de regreso a Madrid, sufren un accidente de coche: Gómez Mena muere en el acto, mientras Altolaguirre fallece tres días después, el 26 de julio de 1959. Enrique Bohórquez (Ubrique, 1885-México, 1963) Del gaditano Enrique Bohórquez Bohórquez pocos datos biográficos hemos podido encontrar en esta investigación. Exilado en México DF, trabaja como crítico taurino en la prensa capitalina y colabora ocasionalmente con la industria del cine. Su ascendencia andaluza y sus conocimientos taurinos constituyen un buen bagaje para participar en Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique numerosas películas de ambiente andaluz producidas en los años cuarenta en México. Aparece como autor de las letras de las canciones de Sierra Morena (1944) de Francisco Elías, asesor del argumento de Pepita Jiménez (1945) de Emilio Fernández, responsable de la adaptación cinematográfica, junto a Rafael Solana, de Sol y sombra (1945) de Rafael A. Portas, dialoguista de La morena de mi copla (1945) de Fernando A. Rivero y argumentista de Chachita la de Triana (1947) de Ismael Rodríguez. Álvaro Custodio (Écija, 1914 – Madrid, 1992) Álvaro Custodio es el nombre con el que firma su obra literaria Álvaro Muñoz Custodio, hermano de la actriz Ana María Custodio. Abogado y diplomático, durante la Guerra Civil es miembro del Estado Mayor de la aviación republicana. En 1939 se exilia en Francia y posteriormente en Latinoamérica, primero en Santo Domingo, después en La Habana - donde ejerce la crítica de teatro y cine en el diario Hoy - y a partir de 1944 en México DF. Álvaro Custodio siempre fue un hombre de teatro aunque en el exilio desplegó una intensa actividad cinematográfica. Sus críticas de cine en el diario Excelsior se consideran los primeros textos que abordan en México una verdadera crítica cinematográfica, más allá de las crónicas interesadas. En 1952 se publica una recopilación de las mismas con el título de Notas sobre cine. La necesidad confesada de ganarse la vida le lleva a ser traductor de doblaje en los estudios Churubusco para la Metro Goldwyn Mayer, guionista y director de programas de televisión, entre los que destaca la serie Historia del cine, director del cine club de la Casa de Francia en la capital azteca, además de conferenciante sobre cine, teatro y literatura en universidades e instituciones mexicanas. Sin duda la incursión más fructífera de Álvaro Custodio en el cine es como guionista, destacando el de Aventurera, para muchos el más interesante ejemplo del melodrama mexicano de cabaret y pecado. Aventurera, dirigido en 1949 por Alberto Gout, es un film de culto por lo que tiene de descabellado y transgresor de las normas morales. La trayectoria como guionista de Álvaro Custodio se completa con Coqueta (1949) de Fernando A. Rivero, Sensualidad (1950) de Alberto Gout, Pobre corazón (1950) de José Díaz Morales, También de dolor se canta (1950) de René Cardona, No niego mi pasado (1951) de Alberto Gout y Puerto de tentación (1951) de René Cardona. 5. Bibliografía Libros: o ALTOLAGUIRRE, Manuel (2006): El caballo griego. Reflexiones y recuerdos (1927-1958), Visor Libros, Madrid. o AMADOR, María Luisa y AYALA BLANCO, Jorge (1980): Cartelera cinematográfica 1930-1939, Filmoteca UNAM, México DF. o AMADOR, María Luisa y AYALA BLANCO, Jorge (1982): Cartelera cinematográfica 1940-1949, Filmoteca UNAM, México DF. o AYALA BLANCO, Jorge (1976): La aventura del cine mexicano. En la época de oro y después, Grijalbo, México DF. o CUSTODIO, Álvaro (1952): Notas sobre cine, Patria, México DF. o DI NUBILA, Domingo (1998): La época de oro del cine argentino I, Ediciones del Jilguero, Buenos Aires. o DÍAZ PÉREZ, Eva (2008): Andalucía del exilio, Fundación José Manuel Lara, Sevilla. o GARCÍA RIERA, Emilio (1992): Historia documental del cine mexicano, 18 volúmenes, Universidad de Guadalajara, Guadalajara. o GUBERN, Román (1976): El cine español en el exilio, Lumen, Barcelona. Exiliados andaluces en el cine latinoamericano SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique o MOLINA, Miguel de (1999): Botín de guerra, Planeta, Buenos Aires. o SÁNCHEZ OLIVEIRA, Enrique (2003): Aproximación histórica al cineasta Francisco Elías Riquelme (1890-1977), Universidad de Sevilla, Sevilla. o UTRERA MACÍAS, Rafael (2006): Poética cinematográfica de Rafael Alberti, Fundación El Monte, Sevilla. o VALENDER, James (2005): El espacio interior: Manuel Altolaguirre, 1905-1959, Centro Andaluz de las Letras/Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, Madrid. Capítulos o artículos en libros o revistas en papel: o COLINA, José de la (1982): Los transterrados en el cine mexicano, en VV.AA.: El exilio español en México, 1939-1982, Salvat/Fondo de Cultura Económica. o JURADO LÓPEZ, Manuel (2005): Manuel Altolaguirre: Poesía y cine, en República de las Letras, nº 93. o McCARTHY, James (2003): Luis Mussot: observaciones sobre su teatro de urgencia, en ADE Teatro, nº 97, Madrid. o VEGA ALFARO, Eduardo de la (2001): El exilio cinematográfico español en México (1936-1961), en Cuadernos de la Academia, nº 9, Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.