LA FIGURA FEMENINA EN EL CINE ANARQUISTA DURANTE LA GUERRA CIVIL:
ANÁLISIS Y COMPARACIÓN DE BARRIOS BAJOS (1937) Y AURORA DE ESPERANZA
(1937)
Fe nández-Os os, Ma ía Te esa
Más e en Comunicación y Cul u a
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
RESUMEN: Du an e la Gue a Ci il en España se desa olló un cine impulsado po los sindica os
como o ma de di undi sus ideologías. La CNT, al igual que la UGT, c eó su p opio Sindica o
Indus ial del Espec áculo (SIE Films) donde se abo daban alo es y modelos ana quis as. El
cine libe a io e lejaba a a és de pe sonajes masculinos alo es cul u ales y cí icos, pe o no
u ilizaba el ol emenino de igual mane a. Es e es udio abo da la p esencia y los oles asignados
a la igu a emenina en el cine ana quis a, omando como obje o de análisis las películas Ba ios
Bajos (Puche, 1936) y Au o a de Espe anza (An onio Sau, 1937)
PALABRAS CLAVE:
Muje , cine, Gue a Ci il española, ana quismo, Ba ios Bajos, Au o a de Espe anza.
ABSTRACT: Du ing he Spanish Ci il Wa de eloped a cinema s imula ed by he ade unions as
way o in oducing hei ideologies. CNT, as he UGT (Gene al T ade Union o Wo ke s), c ea ed
his own Indus ial Union o he Spec acle (SIE Films) whe e alues and ana chis ic igu es we e
appea ed. The ana chis ic cinema was showing ac oss he masculine ole his ideological alues,
bu wasn’ using he eminine ole o equal way, using as objec o analysis he mo ies: Ba ios
Bajos (Puche, 1936) and Au o a de Espe anza (An onio Sau, 1937).
KEYWORDS:
Woman, cinema, Spanish Ci il Wa , ana chism, Ba ios Bajos, Au o a de Espe anza.
493
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
INTRODUCCIÓN
El cine ha sido desde sus inicios una o ma de p opaganda u ilizada po aquellos que deseaban
di undi sus alo es en la población. A a és de sus guiones y pe sonajes las dis in as co ien es
ideológicas enían la posibilidad de mos a se de mane a posi i a an e el público y deja en
e idencia a las pos u as opues as. De es a mane a du an e la Gue a Ci il Española el cine se
posicionó como un a ma más con la que de ende la República y, desde los dis in os pa idos,
como una o ma de ex ende su cul u a polí ica. El cine e a un ehículo cul u al pa a la o mación
in elec ual y mo al de los abajado es, un ins umen o más al se icio de la educación, algo
undamen al en el pensamien o libe a io. El anquismo, como la Alemania nazi o la URSS de
S alin ue on bien conscien e del pode pe suasi o del cine.
Desde el ana quismo se po enció un cine con una e ien e an o come cial como polí ica, con el
obje i o de que sus guiones a ajesen al g an público. Pa a ello se oma on di e en es medidas
como la c eación de un Sindica o del Espec áculo, cuyo obje i o e a acionaliza los ecu sos del
cine (MONTERO y RODRÍGUEZ, 2005: 117). LA CNT jun o a la FAI ue on las dos
o ganizaciones ana quis as que oma on con ol del sec o cinema og á ico, g acias sob e odo a
la “ adicional ascendencia de los abajado es del sec o ” (MARTÍNEZ-BRETON, 2000: 136).
En plena Gue a Ci il, las salas españolas p oyec aban an o películas di ec amen e aídas de
Amé ica como una pequeña p oducción p opia. CNT y UGT, como p incipales sindica os
mayo i a ios, se con i ie on en los “nue os emp esa ios” que buscaban mejo a las condiciones
de los abajado es del espec áculo (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005:18). Se a aba de un
cine que, aunque p oyec aba un sen ido p opagandís ico ác a a, se se ía del en e enimien o y
de las écnicas “hollywoodienses” pa a di undi lo. De es a mane a en e 1936 y 1938 se
p oduje on más de sesen a películas desde el Sindica o Indus ial del Espec áculo (SIE ilms),
p oduc o a inculada a la CNT.
En e las películas más des acadas encon amos los dos ilms que analiza es a in es igación:
Ba ios Bajos (Puche, 1937) y Au o a de Espe anza (Sau, 1937). Ambas películas suponen una
impo an e apo ación del cine ana quis a a la cinema og a ía española, una po su amplia y
acep ada di usión en la época y la segunda po el con enido p opagandís ico inse o. El obje i o
de es e es udio es analiza la igu a emenina en ambas películas como o ma de ejempli ica el
pe sonaje que desempeñaban las muje es en el cine libe a io.
Pa imos de la concepción ana quis a que si úa a las muje es como iguales an e sus
compañe os a ones, pues ya en 1866 Bakunin exponía en su Ca ecismo e oluciona io la
impo ancia de las muje es, si uadas en una sex a ca ego ía de e oluciona ios y de las cuales
señala que “ellas son nues as cama adas, y debe emos conside a las como nues o eso o más
p eciado sin cuya ayuda no podemos iun a ” (BAKUNIN, 1866: 4).
En es e es udio p e endemos es udia los dos oles que p o agonizan las muje es en el cine de
p oducción ác a a, los cuales se desa ollan en dos ó bi as: ya sea el de esposa y mad e ( ol de
cas idad) o el de p os i u a ( ol de indecen e), que inse os en un con ex o ana quis a con inúan
man eniéndose a pesa de las di e encia con la ideología o icial.
494
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
CONTEXTO HISTÓRICO: EL CINE EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
El obje i o de la polí ica epublicana e a que la Gue a Ci il no in luye a en el i mo no mal de las
ciudades, pa a lo cual cines, ea os y demás salas de espec áculos con inuaban abie as.
Mien as en Mad id y Ba celona los pa idos y sindica os pugnaban po los es udios de
p oducción, odaje, labo a o ios y odas las emp esas elacionadas, en el es o de ciudades solo
ac uaban sob e las salas de p oyección (DIEZ PUERTAS, 2003: 1). El en en amien o en e
sindica os po el con ol del sec o cinema og á ico, y sob e odo po el con ol de las salas, lle ó
incluso a ma ca con dis in i os que asociaban las salas de cine a las ag upaciones. (CABEZA
SAN DEOGRACIAS, 2005: 22-23).
La polí ica cinema og á ica del ana quismo español e a una de las más ac i as, pues g an pa e
de los abajado es del sec o es aban a iliados (DIEZ PUERTAS, 2003:1). En cuan o a la
indus ia cinema og á ica se impulsó la polí ica de in e ención po pa e de los ob e os,
asladando la máxima de que “el cine y odo lo que en él se p oduje a debía se de quienes lo
abajaban” (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005: 20), los abajado es pasaban así a se
coope a i is as.
En no iemb e de 1936 se p odujo un acue do en e los sindica os po el cual se pa alizaban las
p oyecciones en la capi al debido a la gue a. El pac o, según la UGT, no ue espe ado po la
CNT lo que p opició que la Jun a de De ensa de Mad id se plan ea a la c eación de una nue a
ins i ución enca gada de egula el sec o cinema og á ico, de donde nació la Jun a de
Espec áculos (JE), undada en eb e o de 1937 (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005: 21). Es e
o ganismo se enca gaba de egula la p esencia sindical en la di ección de los espec áculos,
has a que en oc ub e del mismo año impond ía una di ección es a al dejando en mino ía a los
p opios sindica os. La JE c eó un eglamen o que en ó en igo el 6 de ab il de 1936, po el cual
se enca gaba de adminis a los ecu sos económicos que gene aba el sec o cinema og á ico,
pasando así a ges iona la p og amación, dis ibución e incluso la censu a (CABEZA SAN
DEOGRACIAS, 2005: 38). Comenzaba a desa olla se un cine con ines p opagandís icos, en e
los cuales des acaba la de ensa de la legi imidad de la República y sus idea ios polí icos. A
a és de la Jun a Técnica de Espec áculos, con ep esen ación de UGT, CNT y miemb os del
Gobie no, se p omo ió un cine documen al p opagandís ico a la ez que se egulaba la en ada
de cine ex e io , censu ando aquellas películas que pudie an con ene un mensaje con a io a los
alo es epublicanos. La indus ia cinema og á ica se ía omada de es a mane a como el mejo
mé odo pa a di undi las ideas democ á icas (MARTÍNEZ-BRETÓN, 2000: 137)
EL CINE ANARQUISTA: EL USO DEL CINE COMO MÉTODO DE PROPAGANDA
Siguiendo a Po on, el cine ana quis a es aquel que p oduce y dis ibuye películas que
p omocionan de o ma ac i a la esis encia en el luga de abajo, la pedagogía ana quis a y las
insu ecciones an ies a is as. A la ez incluye a aquel cine que desde una óp ica an i-ana quis a
expone las ca ac e ís icas de indi idualismo an inómico y acción di ec a colec i a (PORTON,
1999: 17). En cuan o a su o igen, algunos au o es lo elacionan con el posmode nismo, pe o es a
495
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
concepción elimina ía más de un siglo de lucha ob e a (PORTON, 1999:16). Desde los inicio del
cine, los p o agonis as ana quis as solían es a demonizados, cons uyendo una se ie de
es e eo ipos di ididos en imágenes posi i as o nega i as del mo imien o. Es as imágenes se
inculaban a la iolencia e i acionalidad, po lo que los g upos ana quis as necesi aban
comba i la median e su p opia p opaganda (PORTON, 1999: 24-26).
T as el golpe mili a del 18 de julio, la CNT c eó una O icina de In o mación y P opaganda,
ges ionada po el pe iodis a Jacin o To yho. Es a o icina se enca gó en sus p ime os abajos de
acudi al en e, donde se oda on algunas escenas que se ían dis ibuidas en el p ime ilm
ana quis a: Repo aje del mo imien o e oluciona io en Ba celona (1936), di igido po Ma eo
San os (MARTÍNEZ MUÑOZ, 2008:49). El uso del cine y el es o de sis emas de comunicación
( adio, lib os e incluso misiones pedagógicas) se oma ían como elemen os auxilia es que
acili a ían la “ ans o mación in elec ual” den o del égimen comunis a libe a io (IV CONGRESO
CNT, 1936: 2).
El papel que jugó la CNT como censo en el cine se lle ó a cabo a a és del Sindica o Uni a io
de Ba celona, el cual llegó a es ablece un a ículo po el que se ecogía la imposibilidad de
p oyec a ningún ilm con “ma cado sabo eacciona io o endencia a desac edi a los pos ulados
de la libe ad y la humanidad” (MARTÍNEZ-BRETÓN, 2000: 135)
Pa a el desa ollo de un cine ana quis a, la CNT llegó a p omo e concu sos de guiones
cinema og á icos. Es a inicia i a no u o mucho éxi o, no po el núme o de guiones que llega on,
sino po la medioc idad de los mismos, lo que obligó a ce a el ce amen (MONTERO y
RODRÍGUEZ, 2005: 115). De es a mane a se in en aba llega al público en gene al, buscando
conoce qué emas e an los que más a aían pa a p oduci ob as adap adas a sus in e eses.
Es a medida es aba elacionada di ec amen e con el uso de écnicas p o enien es del cine no e
ame icano, el cual enía una g an acep ación.
Supe ando su e ien e más populis a, el cine seguía eniendo un ca ác e p opagandís ico que
aumen aba debido a la si uación de gue a en la que es aba inse o el país. Es po ello que el
cine ue omado como un “a ma de lucha” pa a de ende los in e eses y legi imidad de la
República. La di e encia de la p opaganda de cada película esidía en el hecho de que cada una
espondía a los in e eses del pa ido polí ico o sindica o que es u ie a de ás (MARTÍNEZ
MUÑOZ, 2008: 49). En el caso ana quis a, la CNT p omo ió sus películas bajo la p oduc o a SIE
Films, la cual apa ecía eseñada en el inicio de odas las ob as. La cabece a de es a p oduc o a
es aba p o agonizada po ob e os manuales, lo que ya en sí e a una decla ación de sus
p incipios (MONTIEL MUES, 2008: 64).
El cine ana quis a debía ene un in didác ico, con el obje i o de llega al pueblo de una o ma
más sencilla, alejada de la es é ica dogmá ica del es o de p opaganda. Pa a ello se p opuso, de
manos de Miguel Espina , p esiden e del Comi é Económico de Cines, un “cine pa a en e ene ”.
Es e cine se p oducía como una copia del o ma o “hollywoodiense”, más ce cano al gus o del
público. El cine libe a io omaba una e ien e más me can ilizada pa a adqui i los obje i os de
di usión de su mensaje (MONTERO y RODRÍGUEZ, 2005: 117). G acias a es a nue a
496
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
concepción del cine nace ían películas como Ba ios Bajos, cuya ideología es a ía some ida al
guion p incipal.
El las e de la concepción de las películas como p opaganda se exponía en la ecaudación
pos e io en aquilla. Solo Ba ios Bajos supe ó es e obs áculo. Po su pa e Au o a de
Espe anza supuso el p ime la gome aje de cine social en España, pe o solo se p oyec ó cinco
eces en Mad id. Así, A aceli Rod íguez y Julio Mon e o señalan que “como ob a
p opagandís ica e a pe ec a, pe o como como película e a muy impe ec a” (MONTERO y
RODRÍGUEZ, 2005: 117).
LA FIGURA FEMENINA EN EL CINE: EL ESTEREOTIPO ANARQUISTA
Es impo an e señala que no se puede habla de ana co eminismo has a la década de 1970.
An e io men e, en la época es udiada, solo podemos con empla la p esencia emenina en los
sec o es ana quis as con una se ie de ei indicaciones c í icas a la ep esión sexual y a a o de
su independencia (PORTON, 2001:51-52). El cine de la CNT du an e la Gue a Ci il mues a po
an o una ideología ác a a pe o di igida a los homb es. La p esencia emenina queda elegada a
un segundo plano en el que oma el ol de ayudan e, obje i o u oponen e del hé oe ana quis a.
La ideología ana quis a de la CNT econocía la igualdad económica emenina, dando un paso al
econocimien o en la igualdad en e ambos sexos. La ep esen ación emenina en el ana quismo
enía desde las p opias a iliadas, las cuales accedían a la ideología a a és de los a eneos o las
e is as como Gene ación Conscien e o Re is a Blanca. No se ía has a 1934 cuando se unda a
en Ba celona el G upo Cul u al Femenino, conjun o de ca ác e emenino en la CNT. Más a de,
en 1936, a a és de la publicación de una e is a con el mismo nomb e se unda en Mad id el
colec i o Muje es Lib es (MENDEZ, 2002: 31-32).
Los alo es an e io es a es os g upos emeninos se di idían en dos e ien es. La p ime a,
o igina ia del S.XIX, da ía pie al mo imien o su agis a y es aba inculada a los p incipios
bu gueses, con un in e és más cen ado en desecha la in luencia eligiosa y ob ene algunos
de echos polí icos. La segunda e ien e, de inspi ación ob e a, sí se mani es a ía a a o de la
igualdad ma e ial. De es a e ien e nace ía el pos e io ana co eminismo, con igu as como
Vi ginia Bol en en Sudamé ica, quién ya a p incipios del S.XX lucha ía po los de echos sociales
y labo ales de la muje a a és de sus discu sos y la que se ía su e is a La Voz de la muje
(BELLUCI, 2003). Desde el ana quismo español no exis ía una pugna di ec a po o ece una
posición au ónoma e iguali a ia a las muje es, sino que se cen aban más en de ende la
necesidad de su educación. De es a mane a algunas publicaciones como las e is as Blanca, la
e is a Gene ación Conscien e ( ebau izada como Es udios) o Muje es Lib es, buscaban a ae a
las muje es e inculca les sus alo es. Las muje es no se omaban como una ue za
independien e, sino como una “co ea ansmiso a” de cada pa ido (MÉNDEZ. 2002: 33). De
es a mane a el cine ana quis a de los años 30 isualizaba la ealidad que mani es aba den o de
los p opios sindica os, dando el papel undamen al a los homb es y un papel secunda io a las
muje es.
497
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
La ep esen ación emenina en el cine ha seguido adicionalmen e las dos imágenes de muje :
cas a o p os i u a. Así, en el imagina io social el cine ha cons uido una e e encia de muje que
se p oyec aba a la sociedad pos e io men e (GALLEGO, 2012:12). La p esencia de muje es
suele oma un papel secunda io, ya sea como acompañan e (esposa, no ia o amiga) o como
a acción sexual. De es a mane a podemos e cómo en Au o a de Espe anza apa ece la igu a
de Ma a, esposa del p o agonis a, el cual se ep esen a como de enso de los alo es ác a as
pe o que an e el abajo de su cónyuge mues a echazo e incluso acaba sacándola y en iándola
jun o a sus pad es. Se p opaga así la idea de que la e olución y las ma chas ob e as, de las
que pa icipa el p o agonis a, no son a ea emenina. La isualización del pe sonaje de Ma a
esponde al ol de mad e-cuidado a, de iniéndose desde su p ime a apa ición en escena, en la
cual hace e e encia a sus hijos an e una p egun a sob e su es ado. Se a a pues de un
pe sonaje acío, que no apo a siquie a un ma iz omán ico a la película, sino que enma ca un ol
emenino ligado a la ma e nidad y sin in e eses p opios (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005:
162).
El o o es e eo ipo p esen e se ejempli ica en la muje indecen e, es deci en la asociación con la
p os i ución. En Ba ios Bajos apa ece una cla a denuncia desde la ideología ana quis a al
eje cicio de la p os i ución como esul ado del me can ilismo. Se a a de una denuncia que se
mani ies a a a és de la ep esen ación de la p os i ución asociándola a la explo ación capi alis a
(CAPARROS LERA, 1981: 190-191). Desde el IV Cong eso de la CNT, celeb ado del 1 al 10 de
mayo de 1936, ya se señaló la necesidad de que homb es y muje es dispusie an de sus cue pos
sin que se legisla a sob e ningún aspec o sexual, p oclamándose el “amo lib e”. Es a
concepción pa ía de la inexis encia de una obligación sexual en la sociedad libe a ia
(IVCONGRESO CNT, 1936: 5).
Es e ideal de muje alejada de abajo y cuyo p o agonismo se asocia a su compañe o masculino
dis a de los p incipios ana quis as de endidos po los p ime os colec i os eminis as, como el ya
mencionado Muje es Lib es. Aunque cabe ei e a que la lucha ana co eminis a, según expone
Po on, no se desa olla plenamen e has a la década de 1970, los g upos de ca ác e emenino
que comenzaban a su gi se mos aban con a ios a las cos umb es ep esi as y a la necesidad
de asocia a las muje es al ma imonio, en endido como una ins i ución bu guesa. Es a posición
con a ia a la ep esen ación sumisa de la muje se puede conside a un p ime indicio del
pos e io ana co eminismo (PORTON, 1999:51).
En cuan o a la censu a impues a en el cine de la zona Republicana, es a a endía más a los
con enidos polí icos que a los mensajes de ca ác e amo oso o sexual. Desde el Sindica o
Uni a io de Ba celona, pe enecien e a la co ien e ana quis a, se señalaba que “no se pasa á
ninguna película que enga un ma cado sabo eacciona io o una endencia a desac edi a los
pos ulados de libe ad y humanidad” (MARTINEZ-BRETÓN, 2000: 135). La censu a epublicana
no se di e enciaba de la censu a en el es o de países ecinos, y aunque el ema polí ico es aba
más igilado, ambién e an mo i o de censu a las si uaciones en la cuáles apa ecían e e encias
sexuales (PAZ REBOLLO y MONTERO DÍAZ, 2010:388). En con a de lo que se daba en la
498
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
zona suble ada, en la cual se es ableció un código de censu a ce cano al es adounidense
Código Hays, la zona epublicana admi ió en sus películas la isualización de muje es lige as de
opa o in e p e ando a p os i u as (MARTINEZ-BRETÓN, 2000:139). Un ejemplo de es a
ep esen ación emenina asociada a la p os i ución la encon amos en Ba ios Bajos, donde se
mues an p os i u as e incluso se desa olla una escena en la cual una pa eja en an en una
habi ación y comienzan a des es i se. Es e ipo de escena an explíci a se puede en ende como
una ma ca de denuncia ác a a. El cine ana quis a busca de es a mane a llega a sus adep os
median e la ep esen ación de los “deshe edados”, pues siguiendo a Lily Li uak, se ía en ellos
donde “en aiza a la ue za mo al del ana quismo” (LITUAK, 1988: 50)
Respec o a la muje como abajado a del sec o , cabe des aca la imagen que se seguía
asociando a las ac ices y pe sonal emenino en la cinema og a ía. La adición de España las
ildaba de indecen es, igualándolas en muchas ocasiones a las p os i u as. Aun así du an e la
gue a las condiciones de las muje es mejo a ían debido a la inculación del sec o con los
sindica os y pa idos polí icos (NASH, 1999: 127).
ANÁLISIS DE BARRIOS BAJOS
Di igida po Ped o Puche en 1937, Ba ios Bajos es á basada en la ob a de ea o de Luis Elías,
adap ada al guion écnico po An onio Sau. Se a a de la p ime a p oducción del SIE Films, la
cual ecibi ía nume osas c í icas po la baja p esencia de alo es ana quis as. An onio del Amo,
cineas a y exmili an e ana quis a, a i maba sob e es a película que “ iene un in e social pe o muy
nega i o, es undamen almen e apolí ica” (CAPARRÓS LERA, 1981: 189). Aun así ue eseñada
po a ias e is as de la época. La Vangua dia publicó el 25 de mayo de 1937 una c í ica en la
que señalaba la al a de conco dancia del ilm con la ob a ea al en la que es aba inspi ada, lo
que hacían de la película una “ob a g is”, con escenas “suel as” que en ocasiones esul aban
“inmo ales cuando no de mal gus o”. Sob e la ep esen ación de la sociedad, La Vangua dia
sen enciaba que el di ec o no había sabido “ e leja el i i de la gen e del hampa” (LA
VANGUARDIA, 25/05/1937, P.5).
El ilm Ba ios Bajos p esen a la his o ia de El Valencia, un ob e o que p o ege a sus amigos y
ei indica los alo es ana quis as. La película comienza cuando Don Rica do, amigo del
p o agonis a, asesina al aman e de su esposa y huye a la pensión donde i e El Valencia, el cual
le acoge po habe le ayudado an e io men e an e la jus icia. Como oposi o a ambos pe sonajes
apa ece Flo eal, un p oxene a que con ayuda de una seño a mayo a ae a jó enes pa a
dedica se a la p os i ución. En escena apa ece Rosa, una muje de la que El Valencia se
enamo a y p o ege con a Flo eal, aunque es a p e ie e a Don Rica do. El inal p esen a una
lucha en e El Valencia y Flo eal po la p o ección de sus amigos, en la cual El Valencia mue e
dando el is o bueno a la elación amo osa en e Don Rica do y Rosa.
La película incluye los siguien es pe sonajes: El Valencia, Don Rica do y Flo eal, como
p o agonis as y di ec o es de la acción. Siguiendo la eo ía ac ancial de G eimas pod íamos
di idi a los pe sonajes como: Suje o p o agonis a (El Valencia), Obje o (Rosa), Ayudan e (Don
499
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
Rica do) y Oponen e (Flo eal). Todos ellos son pe sonajes p esen es y es án ca ac e izados de
o ma di ec a, aunque en ocasiones apa ecen asgos a a és de una ca ac e ización indi ec a,
como en el caso de Don Rica do, el cual se mues a de o ma poco de inida. La cons ucción de
la iden idad de los pe sonajes es á ín imamen e ligada con el ambien e en el que se desa olla la
acción, el cual de e mina su compo amien o e in luye a la ho a de mos a los asgos ác a as
1
.
El d ama se cons uye a a és de un iángulo amo oso, que se sos iene en con a del hé oe-
p o agonis a. Es e ipo de guiones es aba cla amen e in luenciado po el cine “hollywoodiense” y
de i a del in e és de la CNT de p omociona un cine más a ac i o con el que aumen a la
audiencia. Tal ue el éxi o de es e o ma o que Ba ios Bajos se si úo en el oc a o pues o en e
las películas más is as en España du an e la Gue a Ci il, en conc e o es u o p oyec ándose
du an e 20 semanas (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005: 166)
Ba ios Bajos ue una de las películas más in luyen es du an e el con lic o, no po su con enido
ideológico sino po su di usión. Inse os den o de la ama se añadie on alo es ana quis as,
aunque es os e an los menos, como la dignidad de los más pob es, la igu a del ob e o como
hé oe y p o ec o , el sac i icio po sus alo es, la iden i icación nega i a de la clase al a y la
co upción de dicha clase. El pe sonaje de El Valencia se si úa como un ejemplo de alo es
ana quis as en o no a la educación, pues siendo anal abe o busca ap ende . Siguiendo a
Cabeza San Deog acias “la e olución empieza en el in e io de cada ob e o: ap endiendo a lee
y a esc ibi ” (CABEZA SAN DEOGRACIAS, 2005: 167-170).
Los pe sonajes emeninos desempeñan una labo de ayudan es u obje i os, es as son Rosa,
Mae y Doña Ri a. Se a a de pe sonajes secunda ios pe o con un g an alo en la ama. Es as
muje es in e p e an los dos oles emeninos asignados en el cine, Rosa se ía la muje decen e
mien as Mae y Doña Ri a se ían las indecen es di ec amen e elacionadas con la p os i ución
(GALLEGO, 2012: 16).
- LA FIGURA DE ROSA Y MAE
La igu a emenina en es a película la ep esen an p incipalmen e Rosa y Mae. Se a a de dos
pe sonajes comple amen e opues os, que acompañan a los ad e sa ios. Así mien as una
enca na los alo es posi i os del abajo, la decencia y la hon adez, la o a ep esen a la
banalidad, agancia y al a de é ica.
Ambas muje es han enido elación con el mundo de la p os i ución, pe o han eaccionado de
o ma dis in a. El pe sonaje de Rosa p esen a a una muje hon ada que abaja de asis en a de
hoga pa a un homb e de clase al a. Su pe sonaje en a en acción cuando los p oxene as “la
o ecen” a su je e, el cual in en a iola la. En su huida p onuncia una ase (“¡qué asco!”), que
deja cla a su posición y el echazo a la ac i ud masculina. Su elación con los homb es se
plan ea den o del “amo omán ico”, ac i ud que dis a de la usual de ensa ana quis a de las
elaciones de pa eja. La posición conocida como “amo lib e” e a una de las de endidas po los
ana quis as, mani es ándolo en el IV Cong eso de la CNT. En las ac as de es e cong eso
1
La Teo ía ac ancial de G eimas y el p oceso de ca ac e ización de los pe sonajes se ha ex aído de
PRÓSPER RIBES, J. (2004) Elemen os cons i u i os del ela o cinema og á ico. UPV. Valencia.
500
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
podemos obse a la siguien e conclusión: “El comunismo libe a io p oclama el amo lib e, sin
más egulación que la olun ad del homb e y de la muje , ga an izando colec i amen e la ida de
los hijos” (IV CONGRESO CNT, 1936: 7).
Po su pa e Mae ep esen a a una muje sin p incipios, que se ende y se deja mal a a po el
an agonis a (Flo eal). Mae mues a a un ipo de muje indecen e, que p e ie e los lujos al abajo
y que se deja manipula . Es con a ía a odo ideal ác a a y su inal nega i o se elaciona con es a
posición. En odas las secuencias es mal a ada po Flo eal, quien la a a como me cancía y la
o ece como p os i u a. La p esencia del mal a o ísico es á o almen e no malizada en un
con ex o de p os i ución, pues siguiendo a Gallego, “con las p os i u as es á odo pe mi ido”, y el
espec ado no in e p e a ía de o ma nega i a las ag esiones que se p oducen con a ella. En
cambio si apa ecen como nega i as las p oducidas con a Rosa, pues se uel e a en en a el ol
de decencia con a indecencia (GALLEGO, 2012: 148).
La doble mo al que se p oduce con los pe sonajes emeninos iene dada po la necesidad de
legi ima los, así mien as una sigue un compo amien o no ma i o es acep ada po el público, en
con a de la o a, la cual “es la consecuencia de se p os i u a” (GALLEGO, 2012: 148). Es as
igu as dis an mucho de los oles ana quis as asignados a la muje , pues desde la ideología
libe a ia se exponía la independencia emenina, unida a su educación y o mación labo al, pa a
lo cual se c ea ían asociaciones especí icas como Muje es Lib es (ANDRÉS GRANEL, 2006: 43-
44).
- LA REPRESENTACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN
Respec o a la p os i ución, la ideología ana quis a p opugnada desde los colec i os emeninos la
señalaba como el esul ado del sis ema capi alis a y se si uaban en con a de ella, pe o no así de
las p os i u as. Las muje es que eje cían la p os i ución de i aban de la op esión que el
capi alismo eje cía sob e ellas y se eliminaba median e la educación y la posibilidad de abajo
asala iado. Los colec i os emeninos plan ea on que, pa a con ibui a su eliminación paula ina,
se debía omen a una p os i ución libe a o ia, que o ien a a a las muje es hacia o os abajos y
les acili a a a ención médica, psicológica y educa i a (MÉNDEZ, 2002: 34)
De es a mane a, al igual que expone Nash, el mo imien o de e o ma sexual ana quis a o ece ía
una isión mo al di e en e en con a de las ac i udes sexuales dominan es. Buscaba de es e
modo elimina el silencio y abú en o no a la p oblemá ica sexual, alejándola e “la clandes inidad
donde la enía con inada la mo al dominan e (NASH, 1995: 283-284).
La ep esen ación de la p os i ución a iende a la con igu ación que la sociedad se ealiza de la
misma (GALLEGO, 2012:13). El discu so c eado en o no a ella po la ideología ana quis a se
aduce en un echazo di ec o, sin culpabiliza a la muje sino al sis ema en el que se
ci cunsc ibe. La p os i ución se ep esen a de mane a nega i a, inculándola a la al a de mo al,
a ambien es decaden es e incluso a la mue e. En el caso de Ba ios Bajos incluso se llega a
mos a una escena en la cual una p os i u a a a a ende a un clien e y és e se da cuen a que
una de las chicas del bu del acaba de allece , saliendo del mismo po emo al en o no.
501
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o
Documen o elec ónico: IV CONGRESO CNT 1936 ( 1-10 DE MAYO 1936), Za agoza:
Dic amen del sindica o de p o esiones libe ales p esen a al Tema «concep o con ede al del
comunismo libe a io» En La Re is a Blanca, 8 de mayo de 1936 sacado de Re is a de T abajo,
Mad id, n° 32, 1970, (pp. 290-299). En
h p://www. onda ionbesna d.o g/IMG/pd /Comunismo_Libe a io_mayo_de_1936_Sindica o_de
_P o esiones_Libe ales.pd Consul ado el 05/05/2014.
508
I + G 2014. Apo aciones a la In es igación sob e Muje es y Géne o