Crisis, transformación socioeconómica y resiliencia urbana: el caso de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) I. Caravaca Barroso1, G. González Romero1, P. López Lara 2 1 Departamento Geografía Humana, Universidad de Sevilla C. Doña María de Padilla s/n, 41004 Sevilla. 2Instituto Estadística y Cartografía de Andalucía. Pabellón Nueva Zelanda. C/ Leonardo Da Vinci, nº 21 41071 Sevilla.
[email protected], gema[email protected], lopezla[email protected]om RESUMEN: Esta comunicación tiene por objetivo analizar en Alcalá de Guadaíra, ciudad de tamaño medio de la aglomeración urbana de Sevilla, la incidencia de la crisis, así como el potencial que tienen las actividades económicas más vinculadas a la innovación, que deberían constituir la base de un nuevo modelo económico; la capacidad de innovación social, que puede contribuir a la conformación de una ciudadanía solidaria, comprometida y activa; y las políticas públicas locales, asociadas a la innovación institucional. Se utilizan fuentes diversas: cuantitativas, entre las que destaca el Registro de Afiliaciones a la Seguridad Social; y cualitativas, basadas en la realización de entrevistas. Del estudio se deriva que la búsqueda de un modelo basado en sectores intensivos en conocimiento es todavía una realidad lejana, a tenor del peso que tienen en la estructura económica. Desde la perspectiva de la innovación social, un reducido pero creciente número de ciudadanos parece estar concienciándose de la necesidad de actuar comprometida y solidariamente para contribuir con ello a la conformación de un nuevo modelo de desarrollo. En relación con la capacidad innovadora de las instituciones locales, las actuaciones realizadas no han contado con el suficiente apoyo empresarial y social, ni se han implementado siempre de forma eficiente, lo que ha impedido que se cumplan buena parte de los objetivos marcados. Palabras-clave: Crisis económica, ciudad, resiliencia, modelo de desarrollo. 1. INTRODUCCIÓN La crisis financiero-inmobiliaria está siendo espacialmente selectiva. Las diferencias son observables a distintas escalas, pero las producidas a escala local son las que mejor permiten profundizar en el conocimiento de sus impactos y en las estrategias específicas con las que se intenta superarlos. Partiendo de esta base, para analizar lo que Martin (2011) llama la glocalización de la crisis, las ciudades despiertan un especial interés, pues, al concentrar a la población, las actividades económicas, las instituciones, los conocimientos y las innovaciones, son los ámbitos locales que más contribuyen a dinamizar la economía en periodos de crecimiento, pero también los que se ven especialmente afectados en periodos de recesión. No puede extrañar, por consiguiente, que Harvey (2012) haya enfatizado acerca de las raíces urbanas de las crisis financieras y que algunos investigadores centren la atención en este tipo de espacios tratando de entender los factores que explican por qué algunas ciudades son especialmente sensibles y vulnerables a los múltiples impactos generados por la crisis, mientras otras se ven menos afectadas por ellos (Perlo, 2011; Méndez, 2013 a y b; Méndez et al, 2015; Subirats y Martí Costa, 2014; De Mattos, 2014). Pero el análisis de dichos factores no sólo ayuda a entender los diferentes grados en que las ciudades se han visto afectadas por la crisis, sino también la distinta capacidad que muestran para reaccionar ante ella, ya sea de forma pasiva, soportando como pueden sus impactos, o siendo resilientes, intentando transformarse en profundidad mediante la aplicación de estrategias proactivas adaptadas a sus propios recursos y realidades. Realizar estudios de casos con tales planteamientos resulta de especial interés tanto desde la perspectiva académica cómo desde la aplicada y operativa. En este contexto de referencia, esta comunicación tiene por objeto estudiar la evolución experimentada por Alcalá de Guadaíra durante la última década, analizando tanto los impactos producidos por la crisis como algunas de las capacidades con que cuenta para superarla. Se centra especialmente la atención en aquellas actividades que deberían constituir la base de un nuevo modelo económico; en las actitudes y prácticas de la Riva, J., Ibarra, P., Montorio, R., Rodrigues, M. (Eds.) 2015 Análisis espacial y representación geográfica: innovación y aplicación: 1947-1955 Universidad de Zaragoza-AGE. ISBN: 978-84-92522-95-8
I. Caravaca Barros, G. González Romero, P. López Lara 1948 sociales que pueden contribuir a la conformación de una ciudadanía solidaria, comprometida y activa; y en las políticas y estrategias públicas locales que se vienen implementando y su capacidad para contribuir a impulsar un proceso de desarrollo económicamente dinámico, ambientalmente sostenible y socialmente cohesionado. Para la realización de la investigación se ha utilizado información cuantitativa y cualitativa. La primera se basa en fuentes diversas, entre las que destaca el Registro de Afiliaciones a la Seguridad Social. La segunda está apoyada en trabajo de campo y en la realización de entrevistas en profundidad a agentes locales públicos y privados, económicos y sociales (13 en 2015 y 14 en 2009). Se han seleccionado datos para los años 2006, 2009 y 2012; con ellos se puede conocer lo ocurrido en la primera fase de la crisis, correspondiente al estallido de la burbuja financiero-inmobiliaria; y lo acontecido a partir de 2009, cuando empiezan a implementarse las políticas de austeridad impuestas por la Unión Europea. 2. CONOCIMIENTO E INNOVACIÓN PARA LA RESILIENCIA TERRITORIAL La categoría conceptual de resiliencia territorial viene utilizándose para hacer referencia a la capacidad de reacción que muestran algunos ámbitos ante circunstancias socioeconómicas adversas, logrando superar sus propias disfunciones y problemas para adaptarse a las nuevas realidades y poder avanzar en sus procesos de desarrollo (Simmie y Martin, 2010; Christopherson et al, 2010; Pyke et al, 2010; Martin, 2012…). Se trata, pues, de una línea de investigación de utilidad para profundizar en el conocimiento de las diferentes sensibilidades que muestran los territorios ante la crisis, pero sobre todo y muy especialmente de las formas con que la enfrentan (Hassink, 2010; Méndez, 2012). Teniendo en cuenta que no se trata de que recuperen su situación de partida sino de que consigan revertir sus procesos de declive o estancamiento y evolucionen hacia la conformación de nuevos modelos de funcionamiento socioeconómico, es importante contemplar algunas de las posibles alternativas que puedan contribuir a su desarrollo. Con el propósito de dinamizar los territorios, se está poniendo el acento en el conocimiento y la innovación al considerar que pueden contribuir a generar crecimiento económico, al maximizar la competitividad de las empresas, pero también desarrollo territorial, al capacitar a las sociedades para poner en valor y utilizar más racionalmente sus propios recursos (Morgan, 1997). En este último sentido, hay que tener en cuenta que el conocimiento es, además, el principal recurso competitivo con que cuentan los territorios al ser difícil de deslocalizar y constituir la base de los procesos de innovación. Con tales planteamientos no puede extrañar que sean múltiples las investigaciones que tienen por objeto identificar, describir y explicar las formas en que se produce la relación entre economía y conocimiento, entendiendo que las actividades que lo producen, distribuyen y utilizan de forma intensiva conforman lo que se ha dado en llamar economía del conocimiento (OCDE, 1999 y 2002). No pueden dejarse al margen las tesis sobre la importancia social del conocimiento que se empiezan a formular en la segunda mitad del siglo XX (Machlup, 1962; Bell, 1973). Teniéndolas en cuenta, se generaliza algo más tarde la expresión sociedad del conocimiento, vinculada a aquellos procesos de desarrollo que trascienden los aspectos meramente económicos para integrar también los sociales, ambientales y territoriales (Boisier, 2001; UNESCO, 2005; Cooke y Leydesdorff, 2006; Krüger, 2006; Rohrbach, 2007; Bureau of European Policy Advisors, 2014). En tal sentido está despertando un creciente interés la llamada innovación social (Murray et al, 2010; Oosterlynck et al, 2013). Ligada a la movilización ciudadana, a la puesta en valor de los bienes patrimoniales, al reforzamiento de la identidad local, y al acrecentamiento de la equidad y la cohesión social, requiere de la colaboración entre personas y organizaciones para adaptar soluciones locales a contextos globales. Se trata, pues, de que las organizaciones sociales y los ciudadanos logren poner en práctica algunas estrategias y formas alternativas de funcionamiento socioeconómico que, a escala local, permitan cubrir las necesidades sociales no atendidas por el mercado y el sector público (Moulaert et al, 2010; Blanco et al, 2014). Pero parece evidente que ni las actividades ligadas a la economía del conocimiento ni las consideradas alternativas y solidarias pueden por sí solas transformar a un ámbito y convertirlo en resiliente, pues para ello es también necesario que las instituciones locales adopten comportamientos innovadores y eficientes que, priorizando un uso responsable de los propios recursos, propicien un cambio de modelo socioeconómico que contribuya a crear empleo, a potenciar la cohesión social y a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. La innovación institucional constituye así un tercer pilar que no puede faltar en el proceso de transformación de los ámbitos locales, estando obligados los poderes públicos a impulsar activamente los procesos de desarrollo territorial (Mayoukou et al, 2003).
Crisis, transformación socioeconómica y resiliencia urbana: el caso de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) 1949 3. CRISIS Y EVOLUCIÓN SOCIOECONÓMICA DE ALCALÁ DE GUADAÍRA El municipio de Alcalá de Guadaíra forma parte de la primera corona de la aglomeración urbana de Sevilla. Su condición metropolitana determina en gran medida su actual dimensión y la diversificación de su economía, en la que, a diferencia de lo que ocurre en Andalucía, la industria tiene un peso significativo (Figura 1) (Caravaca et al, 2009; Caravaca y González-Romero, 2010). Figura 1.- Localización de Alcalá de Guadaíra en la Aglomeración Urbana de Sevilla Desde que en la década de los sesenta el municipio se incluyera en el Polo de Desarrollo, la población se ha multiplicado algo más del doble, pasando de 30.856 en 1960 a 74.404 habitantes en 2014. Es importante señalar que dicho crecimiento se ha producido de forma muy desigual a lo largo del citado periodo, siendo especialmente ilustrativo lo ocurrido entre los años 2000 y 2010 (25,41 %) al ser superior tanto al de la aglomeración urbana (11,96%) como al del conjunto de la región (14,05%). Sin embargo, a partir de 2010 los efectos de la crisis se hacen notar ralentizándose el ritmo de crecimiento del ámbito de estudio entre los años 2010 y 2014 (3,71%) aunque, pese a ello, el incremento poblacional sigue siendo superior al de la aglomeración urbana (1,63%) y al de Andalucía (0,37%) (Censos de Población y Vivienda y Padrones Municipales de Habitantes, INE). A diferencia de lo ocurrido entre 2000 y 2006, cuando el número de afiliados a la Seguridad Social creció un 46,6%, en Alcalá de Guadaíra ha tenido lugar una reducción de más del 24% de los efectivos laborales entre 2006 y 2012, un porcentaje muy superior al observado para ese mismo período en la aglomeración (-12,9%) y en Andalucía (-12,7%) (Tesorería General de la Seguridad Social). Durante esos años y en todos los ámbitos referidos, la merma del número de trabajadores ha tenido una mayor intensidad en la primera fase de la crisis (2006-2009) que en la segunda (2009-2012), cuando se observa una cierta ralentización en la destrucción de empleos. Esto ha supuesto un constante crecimiento del paro, que en 2012 alcanza la cifra de 11.141 en Alcalá de Guadaíra, casi el doble de la existente en 2006; aunque la evolución del número de parados en esta ciudad ha sido algo menos negativa que la observada en la aglomeración urbana (+105.772 entre 2006-2012) y en Andalucía (+573.314), donde este colectivo sí se ha duplicado. Al igual que para el número de trabajadores, la etapa del 2006-2009 fue más negativa que la del 2009-2012 en los tres territorios de referencia; no obstante, la situación en 2012 resulta más preocupante en Alcalá de Guadaíra pues el porcentaje de parados respecto a la población potencialmente activa 1 es del 22,5%, mientras en los otros dos ámbitos no alcanza el 20% (19,5% en la aglomeración y 18,5% en Andalucía) (Servicio Público de Empleo y Servicio Andaluz de Empleo, IECA). 1 Al no poder contar con cifras municipales recientes de población activa se ha optado por considerar aquellas personas que cuentan entre 16 y 65 años.
I. Caravaca Barros, G. González Romero, P. López Lara 1950 Por lo que se refiere a la estructura económica del municipio objeto de estudio hay que señalar que tanto en él como en la aglomeración urbana de la que forma parte y en el conjunto de Andalucía, predominan las actividades de servicios; este hecho se ha visto acentuado por la crisis en estos tres ámbitos, como lo muestra el hecho de que al menos el 62% de los trabajadores se vinculen en 2012 a este sector (Tesorería General de la Seguridad Social). Existen, sin embargo, diferencias significativas respecto al peso de los otros sectores de actividad. En efecto, en Alcalá de Guadaíra el sector industrial es el más relevante tras los servicios, concentrando a más del 26 % de los afiliados a la Seguridad entre 2000 y 2012; no obstante, no ha dejado de perder trabajadores desde que se iniciara la crisis, habiéndose reducido en 2.019 efectivos entre 2006 y 2012 (casi un 27%). Por su parte, en la aglomeración metropolitana la industria y la construcción se han disputado la segunda posición en el ranking sectorial, aunque la crisis ha tendido a equilibrar el peso relativo de ambas actividades (industria 8,7% y construcción 5,7% en 2012); mientras que en Andalucía es la agricultura el sector más importante después de los servicios (20,8% en 2012). Como era de esperar, la construcción se ha visto especialmente afectada por la crisis, de forma que en los tres ámbitos analizados el número de afiliados a la Seguridad Social en este sector se ha reducido, como mínimo, en un 56% entre 2006 y 2012. No puede perderse de vista, además, que la construcción ha sido responsable de la caída del empleo experimentada por aquellas actividades industriales y de servicios ligadas a él. Para profundizar en el conocimiento de la evolución económica experimentada por el municipio, el análisis del consumo eléctrico empresarial es sin duda un indicador significativo. Éste no ha dejado de decrecer en Alcalá de Guadaíra desde que se iniciara la crisis, con mayor incidencia en el período 2006-2009 (-11,4%) que en 2009-2012 (-2,3%). Esta fuerte reducción contrasta con la habida tanto en la aglomeración (-2,7% entre 2006-2009 y -4,9% entre 2009-2012), como en Andalucía (-6,4% entre 2006-2009 y -5,3% entre 2009-2012), donde ha sido mucho menos drástica. Las diferencias existentes en el comportamiento del consumo eléctrico empresarial de estos ámbitos están relacionadas con la fuerte presencia del sector secundario en el municipio estudiado, y el cierre de empresas que, como consecuencia de la deslocalización industrial, se venía produciendo en él incluso antes de que se iniciara la crisis. 4. LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO COMO POSIBLE BASE DE UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO Partiendo de la base de que el conocimiento es un recurso muy ligado al territorio y, en consecuencia, de difícil deslocalización, las actividades vinculadas a él pueden ejercer un importante rol en los procesos de desarrollo local. En efecto, la capacidad de generar e incorporar conocimientos y realizar innovaciones puede entenderse como una de las principales claves del éxito de empresas y territorios, al permitirles: insertarse competitivamente en el sistema mundo, crear empleos de calidad, y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. No puede extrañar, por consiguiente, que en un contexto de crisis como el actual, las actividades económicas que utilizan el conocimiento de forma intensiva se revelen de suma importancia para la búsqueda de nuevos modelos de desarrollo y para el reposicionamiento de los territorios. Tal y como puede observarse en la tabla 1, las actividades económicas vinculadas a la economía del conocimiento 2 tienen una débil presencia tanto en Alcalá de Guadaíra como en la aglomeración metropolitana y en Andalucía; aunque es en la aglomeración donde su peso ha llegado a ser más significativo, concentrando en 2006 algo más del 26% de las afiliaciones a la Seguridad Social (Tesorería General de la Seguridad Social). La incidencia de la crisis se ha hecho notar también en este tipo de actividades, pues el número de trabajadores a ellas vinculados se ha reducido entre 2006 y 2012 en todos los ámbitos referidos; ahora bien, en Alcalá de Guadaíra dicha reducción no sólo ha sido menor, sino que entre 2009 y 2012 se llega a recuperar parte del empleo perdido entre los años 2006 y 2009. Esta recuperación ha sido diferente según el tipo de actividades siendo los servicios basados en conocimiento los que crecen 2 Según la OCDE los sectores creativos e intensivos en conocimiento son: industrias de alta intensidad tecnológica (química, fabricación máquinas de oficina y equipos informáticos, fabricación material electrónico y aparatos de radio, televisión y comunicaciones, fabricación equipo e instrumentos médico-quirúrgicos, de precisión, óptica y relojería, y fabricación de otro material de transporte), industrias culturales y servicios creativos (edición, artes gráficas y soportes grabados, y actividades recreativas, culturales y deportivas) y servicios basados en conocimiento (correos y telecomunicaciones, intermediación financiera, seguros y planes de pensiones, actividades auxiliares a la intermediación financiera, actividades informáticas, investigación y desarrollo, educación, actividades sanitarias, veterinarias y servicio social).
Crisis, transformación socioeconómica y resiliencia urbana: el caso de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) 1951 considerablemente desde 2009, mientras que las industrias de alta intensidad tecnológica no han dejado de perder efectivos. Tabla 1. Afiliaciones a la Seguridad Social en actividades vinculadas a la economía del conocimiento 2006 2009 2012 20062009 2006=100 2009-2012 2009=100 E. Conoc. Total E.Conoc. Total E.Conoc. Total E.Conoc. E.Conoc. Alcalá G. 4.062 (13,88%) 29.275 (100%) 2.833 (11,21%) 25.281 (100%) 3.114 (14,01%) 22.231 (100%) 69,74 109,92 A.U. Sevilla 153.662 (26,04%) 590.202 (100%) 118.703 (21,50%) 552.021 (100%) 113.145 (22,27%) 508.120 (100%) 77,25 95,32 Andalucía 531.960 (17,43%) 3.052.160 (100%) 410.141 (14,27%) 2.873.799 (100%) 387.138 (14,53%) 2.663.942 (100%) 77,10 94,39 Fuente: Tesorería General de la Seguridad Social Pese a que en Alcalá de Guadaíra la apuesta por este tipo de actividades puede estar contribuyendo a una cierta recuperación de los empleos perdidos en la etapa más dura de la crisis (2006-2009), no puede perderse de vista que su presencia en 2012 seguía siendo limitada (14,0%) y bastante inferior a la existente en la aglomeración metropolitana (22,3%), quedando incluso por debajo de la media de Andalucía (14,5%). 5. INNOVACIÓN SOCIAL FRENTE A LA CRISIS: LA ECONOMÍA ALTERNATIVA Y SOLIDARIA Como se señaló anteriormente, la innovación social está basada en la movilización y la colaboración ciudadana y, en parte, tiene por objeto desarrollar actividades alternativas y solidarias que permitan dar respuesta a determinadas necesidades sociales, contribuir al proceso de transformación socioeconómica, y explorar nuevas vías con las que superar la crisis (Morin, 2011). Entre ellas, y desde la perspectiva que aquí interesa, cabe distinguir dos grandes grupos: por una parte, las que tienen como fin último contribuir a la superación del capitalismo; por otra, las que surgen como meras respuestas de adaptación a la crisis intentado mitigar los impactos que ésta genera (Askunze Elizaga, 2007; Conill et al, 2012 y 2013). En el ámbito de estudio existen colectivos que se integran en los dos grupos señalados. Los que forman parte del primero, entienden que la crisis no es más que una consecuencia lógica del mal funcionamiento del sistema capitalista, y consideran que debe ser aprovechada para superarlo, rechazando los principios que lo sustentan mediante la aplicación de distintas prácticas económicas alternativas y solidarias. Entre ellos cabe citar, por ejemplo, al que promueve el chábir, una moneda social complementaria al euro creada recientemente en Alcalá tras algunos precedentes fallidos. La promueve un grupo independiente de personas que, preocupadas por la progresiva pérdida de valores éticos, las crecientes desigualdades y las nuevas formas de exclusión, buscan activamente alternativas de consumo y de acceso al dinero que faciliten el intercambio de bienes y servicios a la vez que propicien la cohesión social y la conformación de una red solidaria basada en la confianza y el apoyo mutuo de las personas. Como es habitual en este tipo de monedas, con el uso del chábir -que no se puede acumular ni transferir fuera del municipio, que impide la especulación y no genera inflación ni deflaciónse pretende obviar las deficiencias asociadas al dinero convencional y sustituirlas por ventajas relacionadas tanto con la asunción de valores éticos y solidarios como con el aprovechamiento responsable de recursos locales (consumo ético, dinamización del comercio local de proximidad, aumento de las relaciones vecinales y la participación ciudadana …). Actualmente son 145 personas las que la utilizan. Con otro planteamiento, pero teniendo también como objetivo final revertir el modelo económico, La Alacena es una asociación de consumidores que trabaja bajo las premisas del comercio justo, el cooperativismo, el respecto al medio ambiente y el apoyo a la producción local. Surge en 2012 por iniciativa del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) y está hermanada con otros mercados sociales para intentar aprovechar las ventajas del funcionamiento en red. Defendiendo el consumo responsable y el concepto de soberanía alimentaria, venden productos ecológicos y de temporada de productores locales y de cooperativas andaluzas que, sustentadas por grupos sociales desfavorecidos (discapacitados, mujeres rurales…), quedan
I. Caravaca Barros, G. González Romero, P. López Lara 1952 fuera de los mercados convencionales. Junto a lo anterior, se dedican también a la edición y venta de libros, así como a organizar cursos y jornadas. Cuenta con unos 200 socios. Por su parte, entre las agrupaciones que surgen con el único fin de intentar mitigar los efectos indeseados de la crisis, destaca el Banco de Captación de Alimentos. Creado en junio de 2012, cuenta con unos 100 voluntarios que recogen alimentos para repartirlos a familias necesitadas (algo más de 760 al año). El perfil de las familias atendidas es muy diverso, aunque se localizan mayoritariamente en barrios especialmente afectados por el desempleo y con graves problemas sociales; se contacta con ellas fundamentalmente a través de las asociaciones de vecinos. Estas últimas, y algunas otras de muy distintos tipos (deportivas, lúdicas e incluso empresariales), ayudan en la recogida de alimentos ya sea organizando el proceso de recepción de los mismos o cediendo locales para almacenarlos. Cabe hacer mención también de la Plataforma de Voluntariado Social de Alcalá conformada por dieciocho asociaciones diversas (culturales, religiosas, deportivas…) que parecen haberse fortalecido con la crisis al incrementarse la concienciación social y la solidaridad ciudadana y, en consecuencia, el número de voluntarios. A su vez, la Federación Local de Asociaciones de Vecinos, que integra a las 32 existentes en el municipio, colabora también en acciones solidarias aunque con una visión bastante crítica de la situación; por una parte, perciben una pérdida del carácter reivindicativo que tenían las asociaciones antes de la crisis, por otra, se muestran dudosos respecto al tipo de tareas que las asociaciones deben realizar, al considerar que las ayudas que están prestando a los grupos desfavorecidos no solucionan un problema de justicia redistributiva que debe ser solventando por las instituciones públicas. Los ejemplos anteriores ponen en evidencia que la solidaridad y la colaboración ciudadana están presentes en Alcalá, ya sea de forma más proactiva y crítica con el sistema o como reacción a la crisis; tanto en unas como en otras asociaciones y colectivos, la innovación social está de algún modo presente. 6. LA INNOVACIÓN INSTITUCIONAL LOCAL: ESTRATEGIAS Y CONTRADICCIONES Con ciertas luces y sombras, la innovación institucional está presente en Alcalá de Guadaíra. El Ayuntamiento se ha encargado de poner en práctica estrategias para la promoción del desarrollo socioeconómico y, entre sus actuaciones, hay que destacar la creación en 2002 del Complejo de Innovación y Desarrollo de Alcalá de Guadaíra (IDEAL). Se soporta sobre una red de organizaciones entre las que destacantres: la Agencia Municipal de Desarrollo, la Fundación para el Desarrollo Sostenible de Alcalá de Guadaíra y la empresa Innovar en Alcalá, S.L. La primera está encargada de canalizar las políticas municipales para la promoción del desarrollo local; la segunda es una entidad de capital mixto sin ánimo de lucro encargada de llevar a cabo acciones estratégicas de la ciudad que armonicen el crecimiento económico con la sostenibilidad ambiental y el bienestar social; la tercera es una sociedad instrumental de la política de desarrollo local que presta apoyo técnico y económico a los programas de innovación y diversificación empresarial. Desde su creación, el Complejo Ideal ha venido captando inversiones para desarrollar programas dedicados a apoyar empresas y emprendedores; promover la formación y la creación de empleo, e impulsar la cohesión social y el desarrollo sostenible, logrando que Alcalá ostente desde el año 2011 el distintivo de Ciudad de la Ciencia y la Innovación otorgado por el entonces Ministerio de Ciencia e Innovación. En colaboración con el Ministerio de Economía y Competitividad, se aprueba el Proyecto Alcalá +I (2012-2015) que, financiado por el Fondo Tecnológico FEDER, busca mejorar la competitividad de las PYMES a partir del esfuerzo y la atención constante a la innovación. El Programa Pr@xis2, implementado por la Diputación Provincial y el Ayuntamiento desde el año 2011, tiene por objeto promover el desarrollo de los servicios avanzados a las empresas. También se enmarca en esta línea el Proyecto de Simulación de Empresas para Emprendedores (SIPE), impulsado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y desarrollado conjuntamente por la Diputación de Sevilla y el Ayuntamiento desde 2012. Teniendo en cuenta el tradicional peso de la industria en la economía alcalareña y entendiendo que el sector debe ejercer un rol estratégico en el desarrollo económico del municipio, se aprueba el Plan de Reindustrialización 2020 (20152020) basado en la innovación, la creatividad, la sostenibilidad, el emprendimiento y la creación de empleo. Entre los años 2008 y 2012, se desarrolla el Proyecto Movilización Social Educativa Alcalá Educa que, liderado por J. A. Marina, tiene por objeto educar en valores, fomentar el interés por el aprendizaje, y sensibilizar acerca de la cultura emprendedora; ello permite la integración de Alcalá en la Red Internacional de Ciudades Educadoras lo que, además de contribuir a canalizar innovaciones desde el exterior, supone la adopción de nuevas estrategias de gobierno del territorio. Merece también mención el Proyecto Sites-Scout (Sistema de Información Territorial para el Empleo Social), dedicado a la formación para el empleo de
Crisis, transformación socioeconómica y resiliencia urbana: el caso de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) 1953 colectivos desfavorecidos, promovido por la Unión Europea con financiación proveniente del Fondo Social Europeo y la Junta de Andalucía, fue aprobado en 2012 por el Ayuntamiento y desarrollado en colaboración con los gobiernos locales de otros municipios (Roma y Pescara en Italia, Región de Languedoc-Rosellón en Francia y Manlleu en España). Por último, es necesario mencionar el Proyecto Territorio Socialmente Responsable, llevado a cabo en 2010 en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo. Su objetivo era implicar a la sociedad local en un proyecto de ciudad económicamente dinámica, ambientalmente sostenible y socialmente cohesionada. Todas estas actuaciones ponen en evidencia que el Ayuntamiento de Alcalá ha implementado durante los últimos años interesantes estrategias de desarrollo que le han permitido captar fondos provenientes de distintas instituciones e integrar al municipio en redes de cooperación nacionales e internacionales. No obstante, la falta de una evaluación rigurosa de los proyectos ha puesto en evidencia que, aunque en general su planteamiento era adecuado, no todos se han llevado a cabo de forma eficiente, lo que ha impedido que se cumplan buena parte de los objetivos marcados, e incluso ha supuesto el cierre de algunos de los centros de apoyo a la innovación que se habían creado (Centro de Apoyo a la Calidad y Seguridad en la Industria, Centro de Realidad Virtual, Incubadora de Empresas). 7. ALGUNAS CONCLUSIONES Llegado este punto, sólo resta plantearse algunas cuestiones relacionadas con los objetivos planteados. ¿Cómo ha afectado la crisis a Alcalá de Guádaira?, ¿Se ha visto el municipio más o menos afectada que los de su entorno?, ¿Puede considerarse a Alcalá de Guadaíra una ciudad resiliente?, ¿El conocimiento y la capacidad innovadora están actuando como factores que contribuyan a lograrlo? El análisis de la evolución socioeconómica de Alcalá de Guadaíra pone en evidencia las consecuencias de la crisis. Por un lado, puede comprobarse cómo ésta ha acelerado el proceso de destrucción de la industria en el municipio y, por otro, se observa cómo los impactos han sido mayores en él que los habidos en la aglomeración urbana o Andalucía, pues, la reducción del número de trabajadores, el incremento del desempleo o la tasa de paro arrojan cifras más negativas. Por lo que respecta a la innovación económica, la búsqueda de un modelo de desarrollo alternativo basado en sectores creativos e intensivos en conocimiento es todavía una realidad lejana, a tenor del peso que tienen este tipo de actividades en la estructura económica de la ciudad objeto de estudio. Aún así, no hay que dejar de destacar que en Alcalá de Guadaíra estas actividades se han visto algo menos afectadas por la crisis de lo que lo han sido el resto de sectores y que incluso se han mostrado más dinámicas en los últimos años, lo que ha posibilitado que el número de trabajadores se haya recuperado y que sus valores se aproximen a los existentes antes de la crisis. Desde la perspectiva de la llamada innovación social, la falta de información cuantitativa impide hacer un balance preciso de la evolución experimentada por las actividades económicas alternativas y solidarias. Sí puede concluirse, sin embargo, que su rol cualitativo está siendo importante y que un reducido pero creciente número de ciudadanos parece estar concienciándose de la necesidad de actuar comprometida y solidariamente para contribuir con estas prácticas al futuro desarrollo económico, social, ambiental y territorial de Alcalá. En relación con la capacidad innovadora de las instituciones locales el balance es contradictorio. Por una parte, son muchas y diversas las estrategias y actuaciones llevadas a cabo por la corporación municipal que, con planteamientos que trascienden el mero crecimiento económico, han tenido por objeto impulsar la competitividad, el conocimiento y la capacidad innovadora de las empresas al tiempo que persiguen otros objetivos relacionados con el desarrollo integral del municipio; se trata de medidas que aunque se vienen implementando desde hace más de una década, se multiplicaron tras iniciarse la crisis para reducirse a partir de 2012 como consecuencia de la restricción del gasto público. Por otra, la falta de una evaluación rigurosa de dichas actuaciones ha puesto en evidencia que aunque en general sus planteamientos pueden ser calificados como interesantes, no han contado con el suficiente apoyo empresarial y social, ni se han implementado siempre de forma eficiente, lo que ha impedido que se cumplan buena parte de los objetivos marcados. Por último, es imprescindible llamar la atención acerca de la necesaria cooperación entre instituciones, empresas y organizaciones sociales tanto para identificar y analizar todos aquellos problemas que, desde una u otra perspectiva, afectan al municipio, como para buscar respuestas colectivas con las que resolverlos,
I. Caravaca Barros, G. González Romero, P. López Lara 1954 consensuando las estrategias a seguir y jerarquizando las prioridades. Sólo así será posible que Alcalá de Guadaíra pueda llegar a ser verdaderamente una ciudad resiliente. 8. BIBLIOGRAFÍA Askunze Elizaga, C. (2007): “Economía solidaria”. En Celorio, G. y López de Muniain (Coords) Diccionario de Educación para el Desarrollo. Bilbao, Ed. Hegoa, 107-113. Bell, D. (1973): The Coming of Post-Industrial Society. New York, Basic Books. Blanco, I., Brugué, Q. y Cruz-Gallach, H. (2014): “Resiliencia comunitaria frente a la crisis: innovación social y capacidad cívica en los barrios desfavorecidos”. V Congreso Internacional en Gobierno, Administración y Políticas Públicas GIGAPP, Madrid. Boisier, S. (2001): “Sociedad del conocimiento, conocimiento social y gestión territorial”. Interaçoes. Revista Internacional de Desenvolvimiento Local, vol. 2, nº3, 9-28. Bureau of European Policy Advisors (2014): Monthly Brief. Social Innovation, nº 77. European Commision. Caravaca, I., González-Romero, G., Mendoza, A. y Silva, R. (2009): Dinamismo, innovación y desarrollo en ciudades pequeñas y medias de Andalucía. Sevilla, Consejo Económico y Social de Andalucía. Caravaca, I. y González-Romero, G. (2010): “Estrategias y actuaciones para el desarrollo de ciudades medias. Algunos ejemplos”. Scripta Nova, vol XIII. Disponible en http://www.ub.es/geocrit/sn/sn344htm. Christopherson, S.-Michie, J.-Tyler, P. (2010): “Regionasl resilience: theoretical and empirical perspectives”. Cambridge Journal of Regions, Economy and Society, nº 3. 3-10. Cooke, P. y Leydesdorff, L. (2006): “Regional Development in the Knowledge-Based Economy”. The Journal of Technology Transfer, vol 31, nº 1, 5-15. Conill, J., Cárdenas, A., Castells, M., Hlebik, S. y Servon, L. (2012): Otra vida es possible. Prácticas económicas alternativas durante la crisis. Barcelona, UOC Ediciones. Conill, J., Castells, M., Cárdenas, A. y Servon, L. (2013): “Más allá de la crisis: la aparición de prácticas económicas alternativas”. En Castells, M., Caraça, J. y Cardoso, G. Eds. Después de la crisis. Madrid, Alianza Editorial, 287-334. De Mattos, C. (2014): “Gobernanza neoliberal, financiarización y metamorfosis urbana”. XIII Seminario Internacional de la RII, Salvador de Bahía. Harvey, D. (2012): “Las raíces urbanas de las crisis financieras”. En Bell, D., Borja, J. y Corti, (Eds.) Ciudades, una ecuación imposible. Barcelona, Icaria, 321-358. Hassink, R. (2010): “Regional resilience: a promising concept to explain differences in regional economic adaptability?” Cambridge Journal of Regions, Economy and Society, nº 3, 45-58. Krüger, K. (2006): “El concepto de ‘sociedad del conocimiento”. Biblio 3w. Revista bibliográfica de Geografía y ciencias sociales (serie documental de Geocrítica), Vol. XI, nº 683. Disponible en http://www.ub.es/geocrit/b3w-83.htm. Machlup, F. (1962): The Production and Distribution of Knowledge in the United States. Princeton University Press, Princeton. Martin, R. (2011): “The local geographies of the financial crises: from the hosing bubble to economic recession and beyond”. Journal of Economic Geography, vol 11, nº 4, 587-618. Martin, R. (2012): “Regional economic resilience, hysteresis and recessionary shocks”. Journal of Economic Geography, vol.12, 1-32. Mayoukou, C. y Thuillier, J.P. - Albagli, C. y Torquebeau, E. (2003): Gouvernance du Développment local. París, L´Harmattan. Méndez, R. (2012): “Ciudades y metáforas: sobre el concepto de resiliencia urbana”. Ciudad y Territorio. Estudios Territoriales. Vol. XLIV, nº 172, 215-232.
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