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Las Cruces en las barriadas sevillanas

González Jurado, José Manuel; Jiménez Alcaide, Alvaro; López Delgado, Antonio

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------------------------------------------------------------------- Capítulo 4. Págs. 15 a 20 ------------- Capítulo 4 Las Cruces en las barriadas sevillanas  José Manuel González Jurado ** Álvaro Jiménez Alcaide ** Antonio López Delgado **  Intervenciones tenidas en el “Encuentro sobre Medios de Comunicación y Cruces de Mayo en Sevilla”. ** Los nombres de los invitados-intervinientes están por orden alfabético de apellidos. Véase el texto introductorio del presente Capítulo donde se indica el cometido que desempeña cada uno de los autores. l Panel titulado “Las Cruces en las barriadas sevillanas” fue el primero como tal, aunque la tercera sesión, del primer día del Encuentro. Intervinieron: José Manuel González Jurado, diputado de Juventud de la Hermandad del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús Cautivo en su Soledad, Nuestra Señora del Juncal y María Santísima de la Esperanza, Reina de los Mártires, con sede en el Templo del Juncal; Álvaro Jiménez Alcaide, teniente de hermano mayor de la Franciscana Hermandad Sacramental de la Santa Cruz y Ntra. Sra. de los Desamparados, ubicada en la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, en Parque Alcosa, y Antonio López Delgado, consiliario del Grupo Parroquial Santísimo Cristo de la Paz, Nuestra Señora de la Misericordia, Inmaculada Concepción de María y San Luis y San Fernando, que tiene su residencia en la Parroquia de San Luis y San Fernando, en Rochelambert. Álvaro Jiménez Alcaide: En el caso de mi Hermandad, se crea a raíz de una Cruz de Mayo a primeros de los setenta. El barrio del Parque Alcosa empieza a construirse a finales de los sesenta y la primera fase se entrega en los años 1971-1972. A Alcosa va a vivir, por culpa de las riadas, mucha gente cofrade que antes vivía en el centro. Sus hijos hicieron una Cruz de Mayo. La cruz estaba situada en lo que era la caseta de obra de la barriada y el cura que E había por entonces, al ver un barrio obrero, al ver la cantidad de gente que movía la Cruz de Mayo, pidió a los promotores que salieran de la parroquia para aglutinar a la mayor gente posible. Aquello pasó de un juego de niños a algo más serio y en el año 1974 se crea la agrupación parroquial. En 1975 es bendecida la imagen de la Señora de los Desamparados y en 1976 fueron aprobadas las reglas. El fenómeno de la Cruz de Mayo está muy arraigado en el Parque Alcosa. Recuerdo multitud de concursos sobre Cruces de Mayo. Todas las plazoletas tenían sus fiestas, repartidas en varios fines de semana en el mes, muchísimos niños haciendo pasos. Tanto que parecía una carrera oficial porque había muchísimas. Se ha ido desvirtuando porque ahora es una manera de sacar dinero, corren tiempos difíciles y cualquier fuente de ingresos es necesaria. Antonio López Delgado: Eso empezó porque siempre hay costaleros que destacan en las cuadrillas y los chiquillos quieren imitar a estos costaleros. Los hijos de amigos míos y ellos mismos me decían lo que tenía que hacer. Y, es curioso porque me pedían que les enseñara. Hay que tener paciencia, pero la verdad es que ya tenía la experiencia de Triana del paso de Nuestra Señora de Belén, que sale de la Patrona de Capataces y Costaleros; se formó una cuadrilla que hoy en día está en el Cristo de las Tres Caídas y en la Esperanza de Triana y así se van haciendo las cuadrillas. He sido capataz 22 años de “Los Gitanos” ahora estoy en “Las Tres llagas”, pero he sacado muchas cofradías como “La Cena” o “El Tiro de Línea”. Los chiquillos me pidieron que les enseñara y les tuve que hacer un paso. La verdad es que van muy bien pero ellos quieren música, de ahí que también salen músicos. Juan Manuel González Jurado: La Cruz de Mayo del Juncal se forma cuando entra la junta de gobierno actual. Empieza siendo una estrategia para ganar juventud en la hermandad puesto que contaba con doscientos, el setenta por ciento de los cuales era mayor de sesenta y cinco años y el futuro se veía bastante mermado en este sentido. La apuesta fue arriesgada, puesto que íbamos a poner un paso en la calle e íbamos a poner una banda; no había dinero y todo lo tenía que formar la diputación de juventud, que por aquel entonces la formaban dos personas y yo. El resultado ha sido bastante interesante. Ahora mismo somos cerca de trescientos cincuenta hermanos y los cientos cincuenta nuevos están entre los quince y treinta años. A raíz de ello, a la hermandad se ha incorporado varios auxiliares que empezaron saliendo con la Cruz de Mayo primera hace dos años y es un seguro, ya que tenemos asegurados unos cuantos años más de vida. TURNO DE PREGUNTAS: Desde el público del Encuentro: ¿Cómo sacar dinero? A. Jiménez Alcaide: Con fines benéficos y parroquiales, para ayudar a las familias que necesitan, a nuestra parroquia. La Cruz de Mayo es muy atractiva, atrae a colectivos muy grandes. Ojalá esto fuera como a principios de siglo que toda la ciudad era Cruz de Mayo en ese mes, cada corral y cada patio de vecinos tenía su cruz. Es una tradición bastante bonita. Desde el público: ¿Se hace más tiempo procesional o se hace más convivencia en torno a la fiesta? A. López Delgado: La convivencia existe, pero las Cruces de Mayo con los chiquillos tiene un problema. No se trata simplemente de hacer una cruz y poner a los chicos vestidos de costaleros, hay que enseñarlos a saber coger los tilos, a saber fugarse porque si no caen en el peligro de que se lastimen y hay que empezar por abajo. Hay que empezar a enseñarles para que después aquello se atractivo y bonito, si no, mal empezamos. Desde el público: ¿El movimiento desde jóvenes acaba haciendo un tiempo de escuela para comprometerse después en el mundo cofrade, en la cantera? A. López Delgado: Sí, es la cantera, pero hay personas que participan en la Cruz de Mayo por la cervecita de después, otras por la convivencia y otras por el futuro de lo que la cruz está buscando. J. M. González Jurado: Una de las cosas que se han perdido en Sevilla son los encuentros de patios de Cruces de Mayo. En la Juncal hay tres primeros premios en un patio que apenas se visita detrás de Instituto Nervión. Recuerdo que eso patios se acostumbraban a adornar y ahora hay más pasos. De la gente que entra en los pasos el cincuenta por ciento sí crea un futuro para una hermandad y el otro cincuenta por ciento sale por contabilizar y por aprender. Desde el público: El esfuerzo de sacar un paso procesional tiene un coste. ¿Las Cruces de Mayo llegan a superar el coste y dejar dinero tan necesario para la bolsa de caridad? A. López Delgado: En mi caso sí, si no, no se haría. La hermandad busca la convivencia, aglutinar a la gente. Se busca dinámica y se hacen muchas actividades que demanden los habitantes de la barriada. Si encima se saca dinero, pues muchísimo mejor. Desde el público: ¿La escuela de música ha aumentado el número de hermanos? A. López Delgado: Sí. A raíz de fundarla se estableció como una obra de caridad. La cruz y la música son las más contundentes en cuanto a personas, pero hay otras como “carretilla” y otra que tenemos a parados que dejan más dinero. Desde el público: ¿Estética o diversión? A. López Delgado: Hay de las dos cosas porque los chiquillos quieren hacer lo que ven en los mayores, ellos van a divertirse. A. Jiménez Alcaide: Echo en falta más la diversión. Recuerdo que antes salíamos cinco o seis veces con la hucha. En cada procesión recaudábamos dinero e íbamos añadiendo cosas al paso como una sábana para los faldones, flores de plástico, etc. Cuando llevábamos siete salidas ya teníamos el paso completo. Ahora, la mayoría ya tienen los enseres de hermandades. Echo en falta las cosas artesanales, totalmente de juegos de niños. Ahora, ha imperado la estética y se ha dejado la diversión. Desde el público: ¿Se sigue trabajando para fomentar las Cruces de Mayo desde esos puntos desde los que surgieron las hermandades como escuelas, catequesis, grupos parroquiales en las barriadas…? A. Jiménez Alcaide: Nosotros tenemos un plan de formación que nos lo exigen las reglas a los miembros de la comunidad parroquial. El plan nos lo manda el Arzobispado y es específico para todas las hermandades. Además, tenemos el plan de formación propia y eso siempre está abierto a todo el mundo. La formación es uno de los pilares esenciales dentro de una hermandad. Formarse para después transmitir tiene que ser así, es algo que se les está exigiendo ahora a las agrupaciones parroquiales para que no sea simplemente sacar el paso. J. M. González Jurado: Dar comuniones y la fase de post comunión en la parroquia, puesto que ahora pasa todo por la parroquia de la Milagrosa. Podemos dar clase a nuestro criterio, pero no tenemos parroquia. Este año nos ha llegado el decreto para poder hacer grupos de comuniones y confirmaciones. El resultado es muy positivo porque gracias a la Cruz de Mayo hay en la iglesia de El Juncal una treintena de chavales para hacer la comunión y veinte para confirmaciones. Desde el público: ¿Veis proyectado más allá del barrio la dinámica de las Cruces que hacéis cada uno en vuestro espacio a través de los Medios? A. Jiménez Alcaide: Lo hemos visto en la primera ponencia que ha hecho nuestro compañero de El Correo de Andalucía: impera el capirote, sobre todo. Las hermandades de gloria tenemos menos cantidad de hojas en los Medios convencionales que las hermandades de penitencia. Seguro que en Sevilla no sabe nadie que organizamos una velada de tres días, que llevamos grupos de flamenco; eso no tiene repercusión. Nosotros lanzamos la noticia a todos los Medios para que la publiquen, pero si no lo publican es porque no tendrá interés. A. López Delgado: La hermandad de gloria es la base de casi todas las hermandades de penitencia. No sé por qué las hermandades de gloria están de esa forma. Si a una hermandad de gloria, que las hay de renombre, la tienen discriminada sobre una Cruz de Mayo donde empiezan los chiquillos, más todavía. Nos queda mucho que trabajar sobre eso. A. Jiménez Alcaide: Nosotros creamos una Cruz de Mayo. De la Cruz de Mayo pasamos a agrupación parroquial y de ésta a hermandad de gloria. Hay una peculiaridad muy grande: es la única hermandad de gloria pura que procesiona con una dolorosa. La iconografía de nuestro paso es equivalente a la Soledad de San Lorenzo o la Soledad de San Buenaventura, una virgen dolorosa con una cruz y una escalera detrás. Esto es porque cuando se constituye mi hermandad, había ya varias hermandades de gloria con dolorosas como la Hermandad de El Cerro o la Hermandad de La Sed, que después pasaron a penitencia. Nosotros nos quedamos ahí porque la idea del grupo que formó la Cruz de Mayo era de ser hermandad de penitencia, pero los que lo cogieron después se identificaron mucho con el mes de mayo, el barrio se identificó mucho con la Virgen y, de momento, nos mantenemos en la sección de gloria. Desde el público: ¿Hasta dónde es un esfuerzo o satisfacción el tiempo invertido en este tipo de actividades? J. M. González Jurado: La recompensa es en patrimonio humano. Estamos envejeciendo. Por ejemplo, de cuatrocientos hermanos entre catorce y treinta años tendremos diez. Tienes que hacer un esfuerzo, la juventud demanda Cruz de Mayo y eso hacemos. Después ves los resultados y ves que es satisfactorio. A. López Delgado: Es el sentir porque se piensa en los pasos y en los chiquillos y el tiempo lo disfrutas a la vez de los niños. El tiempo que se le dedica es el tiempo que tienes. Lo que ganas no está valorado. Dentro de unos años te dedicas a otros asuntos y ves que hay gente que se vuelca por lo que tú has estado luchando y eso no tiene precio. Desde el público: ¿A la hora de organizar una Cruz de Mayo se vuelcan todas las asociaciones del barrio o van cada uno por su lado? A. Jiménez Alcaide: En mi barrio cada uno va por su lado. Nosotros organizamos una y hay colectivos y comunidades que organizan la suya. Tenemos una velada que sí es común. No hay colaboración con las demás entidades; sí es cierto que siempre que hemos necesitado ayuda la hemos obtenido, por ejemplo, el tema de megafonía o el escenario lo pedimos a la asociación de vecinos. Colaboración de ese tipo sí hay, pero si te refieres a que sea una comunión entre asociaciones y hermandad, en mi barrio no es así. A. López Delgado: Hay Cruces de Mayo de chiquillos que son de las familias, del abuelo que les hace el paso, del padre que les pone las flores. Hay un día que la asociación de vecinos organiza esos pasitos con esos niños, pero son de familias que se juntan y hacen un día muy bonito. Desde el público: ¿Cómo Antonio López, con lo que supone el mundo del capirote, que tiene un peso, tiene un nombre, se dedica después a algo fuera de la Semana Santa? A. López Delgado: Sevilla entera es una hermandad, eso lo llevamos dentro del corazón y, por muchos años que tenga uno, por mucho tiempo que pase, siempre vamos a estar dispuestos a ayudar y, sobre todo, a los chiquillos que es el futuro; eso tiene que ir para arriba como siempre ha sido. Lo heredé de mis mayores y tengo 76 años. Lo que puedo dejar para un futuro me voy a esforzar en hacerlo. (ir al inicio del Capítulo) (ir al Índice)