Ayer, hoy y mañana, mostrando talentos de Trinidad Núñez Domínguez; Sevilla: Fundación Audiovisual de Andalucía, 2013 [Reseña]
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Trinidad NÚÑEZ DOMÍNGUEZ Ayer, hoy y mañana, mostrando talentos Fundación Audiovisual de Andalucía, Sevilla, 2013, 153 pp. Piensan luego existen pero, ¿son visibles? Las mujeres son visibles delante de la pantalla, protagonizan historias aunque, en muchas ocasiones, no son libres en sus actuaciones pues su presencia está sujeta a unos modelos y patrones de comportamientos estereotipados pero, ¿existe presencia femenina detrás de las cámaras? Hay mujeres que piensan y crean relatos que narrar y dirigir pero no llegan a ser visibles en el panorama audiovisual. En este sentido, la pretensión de este trabajo fue recopilar y dar a conocer a las mujeres directoras del cine español de ayer, hoy y mañana; difundir y presentar sus nombres y trabajos cogiéndolas de la mano para hacerlas visibles. Mujeres que han pasado de estar entre bambalinas para ahora dirigir la escena. El cine, desde sus orígenes, ha construido historias asignando funciones concretas a los personajes en función al sexo, y detrás de la pantalla, cuando cae el telón, no iba a ser menos. Tal y como afirma Trinidad Núñez: “tenemos que reconocer que el poder en el cine ‘ha sido de los hombres’. No solo porque ellos sean más visibles, más conocidos… sino que, precisamente por serlo, les ha resultado más fácil conseguir personas que no tengan dudas para producir el proyecto que presenten” (p. 25). Y es que en la obra se apunta a que los estereotipos son prejuiciosos sobre la capacidad de liderazgo de las mujeres, resultándoles a “ellas” más complicado, que a “ellos”, obtener la financiación necesaria para trasladar sus trabajos al mercado audiovisual. No obstante, el cine dirigido por mujeres va abriéndose hueco; aunque algunas directoras no están de acuerdo en hablar de cine de mujeres o de hombres pues se perpetúa un encasillamiento por género. Como signo de evolución y protesta frente a lo considerado “cine tradicional” las mujeres constructoras de historias aplican una mirada diferente en cuanto a las temáticas, compartiendo y potenciando análisis innovadores y creativos sobre la sociedad, relaciones humanas y sentimientos, e incluso optan por otorgar un nuevo protagonismo a los personajes de su mismo sexo siendo “poco probable que una mujer utilice a una mujer como objeto del discurso y a un hombre como sujeto, buscan nuevas representaciones porque están hartas de verse mal representadas” (p. 28). Es detectable pues, una lenta incorporación a puestos creativos, directivos o de guión que desde siempre, y por la imposición del régimen patriarcal dominante en la industria cinematográfica, se entendieron como un territorio masculino untouch. A pesar de ello, a veces, son las propias mujeres quienes se ponen barreras, se autocensuran en el momento de enfrentarse a un ascenso, y lo hacen por motivos de responsabilidad. Así, lo recogía Ángeles González-Sinde en su participación en el Festival Europeo de Sevilla en 2008: “las mujeres se lo piensan más que los hombres. Ese carácter reflexivo a veces juega a favor de las mujeres pero otras veces en contra”. Trinidad Núñez completa: “sin duda, las mujeres nos hemos acostumbrado a exigirnos demasiado a nosotras mismas. Pero la propia sociedad exige mucho a las mujeres, pasar por un examen permanente es una condición que se ha impuesto al género femenino y que está incorporada de manera inconsciente en la sociedad, en el imaginario colectivo” (p. 29). Por ello, y por la capacidad de lucha y empeño, resultaba imprescindible la puesta en marcha de este trabajo el cual nos presenta a esas mujeres que han conseguido romper el techo de cristal del cine de nuestro país. Además, y “seguramente sin pretenderlo, estas directoras se han convertido en ‘modelos’ a seguir para/por otras” (p. 26). El libro que ahora se reseña, se encuentra dividido fundamentalmente en tres bloques
que albergan la esencia del contenido. En el primer bloque, titulado “Mujeres que abrieron caminos en la dirección de películas”, se hace un pequeño recorrido por aquellas mujeres que se iniciaron en el cine, mujeres que iban a contracorriente de lo que se imponía en el momento. En los inicios, aquéllas interesadas en este nuevo arte solo tenían cabida en las actividades de vestuario, peluquería o maquillaje. Así, y como pioneras: Margarita Alexandre, Emma Cohen, Elena Cortesina, Elena Jordi, Arantxa Lazcano, Ana Mariscal, Pilar Miró, Rosario Pi y Josefina de la Torre, se enfrentaron a su realidad y coparon nuevos puestos considerados “de hombres” comenzando a dirigir sus propias películas. En una segunda parte, “Directoras de hoy, modelos a seguir”, se menciona a las que tomaron el relevo de las primeras y ahora conforman el actual escenario de mujeres que cuentan historias a través del medio cine. Oliva Acosta, Mercedes Alonso, Roser Aguilar, Arantxa Aguirre, Mercedes Álvarez, Ana Belén, Cristina Andreu, Marta Arribas, Dunia Ayaso, Marta Balletbó-Coll, Cecilia Bartolomé, Icíar Bollaín, Irene Cardona, Isabel Coixet, Judith Colell, Ana Rosa Diego, Ana Díez, Daniela Fejerman, Patricia Ferreira, Mireia Gabilondo, Yolanda García Serrano, Isabel Gardela, Ángeles González-Sinde, Ione Hernández, Mónica (Agulló) Laguna, Eva Lesmes, María Lidón (Luna), Mabel Lozano, Laura Mañá, Josefina Molina, Mercedes Moncada, Julia Montero, Silvia Munt, Nuria Olivé-Bellés, Inés París, Dolores Payás, Teresa de Pelegrí, Ana Pérez de la Fuente, Dácil Pérez de Guzman, Silvia Quer, Gracia Querejeta, María Ripoll, Azucena Rodríguez, Manane Rodríguez, Mireia Ros, Maite Ruiz de Austri, Pilar Ruiz Gutiérrez, Antonia San Juan, Ana Simón, Carla Subirana, Pilar Sueiro, Helena Tabernas, Mar Targarona, Pilar Távora, Rosa Vergés y Nuria Villazán. Por último, en “Directoras de mañana (hoy)”, se muestra a las “jóvenes directoras cuyas recientes obras están suponiendo un puntal y una referencia para la industria cinematográfica” (p.122): Mar Coll, Belén Macías, Juana Macías, Alexia Muiños, Maitena Muruzábal, Isabel de Ocampo, Paula Ortiz, Ana Rodríguez y Elena Trapé. Así, y habiendo expuesto solo una pequeña aproximación, este libro no es el punto final de un trabajo que estaba por hacer sino más bien se trata de la primera piedra depositada a partir de la cual seguir engrosando esta lista de nombres propios con más mujeres de cine. Inmaculada SÁNCHEZ-LABELLA MARTÍN [email protected]