scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Turismo fronterizo: conceptualización y consideraciones en torno a su desarrollo

Moral Cuadra, Salvador; Cañero Morales, Pablo; Orgaz Agüera, Francisco; Jimber del Río, José Antonio

Abstract

El turismo se configura como uno de los principales sectores económicos a nivel mundial, generando importantes beneficios para los destinos. El objetivo de este artículo es realizar una revisión de la literatura científica sobre el turismo fronterizo, con la finalidad de conocer cuáles son sus características, fortalezas y debilidades de su desarrollo, para establecer, posteriormente, futuras líneas de investigación. En este contexto, se da respuesta a la necesidad que existe en los diferentes campos científicos de realizar una periódica revisión de la literatura existente y, por este motivo, son diversas las investigaciones en turismo que realizan revisiones de la literatura para conocer la situación sobre un tema turístico determinado. Las fuentes de recolección de datos han sido secundarías, todas ellas provenientes de trabajos científicos publicados en revistas.

Full text

El Turismo y la Experiencia del Cliente TURISMO FRONTERIZO. CONCEPTUALIZACIÓN Y CONSIDERACIONES EN TORNO A SU DESARROLLO Salvador Moral Cuadra Universidad de Córdoba, España [email protected] Pablo Cañero Morales Universidad de Córdoba, España [email protected] Francisco Orgaz Agüera Universidad Tecnológica de Santiago, República Dominicana [email protected] José Antonio Jimber del Río Universidad de Córdoba, España [email protected] TEMÁTICA: Geografía y Turismo -337- IX Jornadas de Investigación en Turismo El Turismo y la Experiencia del Cliente RESUMEN El turismo se configura como uno de los principales sectores económicos a nivel mundial, generando importantes beneficios para los destinos. El objetivo de este artículo es realizar una revisión de la literatura científica sobre el turismo fronterizo, con la finalidad de conocer cuáles son sus características, fortalezas y debilidades de su desarrollo, para establecer, posteriormente, futuras líneas de investigación. En este contexto, se da respuesta a la necesidad que existe en los diferentes campos científicos de realizar una periódica revisión de la literatura existente y, por este motivo, son diversas las investigaciones en turismo que realizan revisiones de la literatura para conocer la situación sobre un tema turístico determinado. Las fuentes de recolección de datos han sido secundarías, todas ellas provenientes de trabajos científicos publicados en revistas. PALABRAS CLAVE Turismo, turismo fronterizo, fronteras, FODA, revisión de la literatura. ABSTRACT Tourism is configured as one of the main economic sectors worldwide, generating significant benefits for destinations. The aim of this article is to review the scientific literature on the border tourism, in order to know what their characteristics, strengths and weaknesses of their development, to establish subsequently future research. In this context, it responds to the need that exists in the various scientific fields for periodic review of existing literature and, for this reason, they are diverse investigations tourism conducting literature reviews to know the situation on a certain tourist theme. The sources of data collection have been secondary, all from scientific papers published in journals. KEYWORDS Tourism, border tourism, borders, SWOT, literature review. -339- IX Jornadas de Investigación en Turismo 1 INTRODUCCIÓN El sector turístico requiere de un tratamiento especial debido a las interrelaciones que se producen entre todos los agentes o stakeholders que conforman la oferta turística y la demanda (Castellanos y Orgaz, 2013), haciendo referencia esta última a los turistas. De esta forma, la demanda turística está buscando nuevas experiencias lejos de los lugares masificados, donde puedan encontrar rasgos éticos, naturales y reales a través de la autenticidad de un destino (Yeoman et al., 2007). Las mejoras que se están produciendo desde hace años en las comunicaciones, tanto a nivel de infraestructura como de tecnología, están aumentando las oportunidades de la demanda turística para realizar viajes (Castillejo et al., 2011), prefiriendo sobre todo realizar estancias más cortas en el tiempo pero con una mayor frecuencia durante el año (López-Guzmán et al., 2013), con la finalidad de dar respuesta a los diferentes gustos y necesidades que tienen actualmente la demanda. En este sentido, están apareciendo nuevas tipologías turísticas a través de manifestaciones relacionadas con la cultura, naturaleza, gastronomía, industria, patrimonio, etc., que están generando nuevas vías de ingresos para los residentes, a través de la creación de empleo y la puesta en marcha de nuevas empresas en el destino geográfico. La aparición de estas tipologías turísticas están provocando que los criterios para clasificar estos tipos de turismo sean cada vez más variados (Castillejo et al., 2011). Así, estas nuevas tipologías turísticas se desarrollan en zonas con potencial para la actividad turística, donde se produce una interacción entre los turistas, el área de destino y la población local. Algunos de los destinos donde se produce esta interacción turística se localizan en las zonas fronterizas. El objetivo de este trabajo de investigación es delimitar conceptualmente el concepto de turismo fronterizo, conocer sus principales puntos fuertes y sus puntos débiles, a través de una revisión de la literatura. De esta forma se da respuesta a la existente necesidad de realizar de forma periódica una compilación de lo ya existente en la materia (Getz y Brown, 2006). La metodología empleada para elaborar este artículo ha consistido en la revisión de la literatura científica. En este sentido, para ver con una mayor claridad los puntos fuertes y débiles del turismo fronterizo en un destino y de su práctica por parte de los visitantes, se desarrolla un análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y -340- El Turismo y la Experiencia del Cliente oportunidades). Es herramienta ha sido utilizada por diversos autores en sus estudios turísticos (Sariisik et al., 2011; Romero et al., 2011; Reihanian et al., 2012; Zhang, 2012), así como para delimitar conceptualmente otras tipologías turísticas (Castillejo et al., 2011; Orgaz y Castellanos, 2013; Caro-González et al., 2015). Para cumplir los objetivos a través de la metodología citada en esta investigación, este artículo se estructura, tras esta introducción, en un segundo apartado donde se trata el concepto de turismo fronterizo; en un tercer apartado, se comentan los puntos positivos y negativos de este turismo a través de una matriz DAFO; en un cuarto apartado se muestran las conclusiones de esta investigación; y finalmente, se muestran las referencias bibliográficas utilizadas para elaborar este estudio. 2 APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE TURISMO FRONTERIZO. Antes de emitir cualquier definición acerca del turismo fronterizo, hemos de tener claro qué es una frontera, entendiendo por tal como una línea de separación y de contacto entre dos o más Estados, donde se manifiesta la existencia de una evidente discontinuidad entre los espacios de cada país (Lacoste, 1993). Siguiendo al anterior autor, destacamos que dicha discontinuidad puede no ser solamente de índole territorial, sino que también podría deberse a una relevancia de tipo cultural, religiosa, económica, etc., por lo que estas culturas ya mencionadas no tienen porqué coincidir exactamente con las fronteras geográficas (Giménez, 2007). En cuanto al concepto de turismo fronterizo, Bringas (2004:8) lo define como “el desplazamiento temporal de personas fuera de su lugar de residencia habitual hacia las ciudades contiguas a la línea divisoria entre dos países, originado por motivos de ocio, diversión, descanso, salud, negocios, visitas a familiares y/o amigos, religión, eventos sociales o realización de compras, entre otros, cuya estancia no exceda un año y que comprometa al menos una pernocta en el lugar visitado”. Otra definición importante es la dada por la Organización Mundial del Turismo sobre los turistas fronterizos, siendo éstos aquellos que permanecen en la frontera de 24 a 72 horas (Valenzuela, 2003), si bien, dentro de esta definición no queda claro si los turistas que permanecen más de tres noches en la frontera se trata de turistas o no, incluso no señala, -341- IX Jornadas de Investigación en Turismo a raíz de lo mencionado por Orgaz y Moral (2014) si en el caso de sobrepasar dichas 72 horas en la zona fronteriza, entrarían o no en la categoría de turismo receptivo o de internamiento. Finalmente, Bringas y González (2003) identificaron dos tipos diferentes de turistas que visitan una zona fronteriza, distinguiendo entre un turista tradicional, que viaja para la satisfacción de sus necesidades de esparcimiento y ocio, y un segundo tipo, aquel que viaja por motivos de negocio. 3 CONSIDERACIONES EN TORNO AL TURISMO FRONTERIZO: UN ANALISIS DAFO. El espacio turístico fronterizo no solo es concebido por sus atributos físicos, sino que también a través de componentes simbólicos, surgiendo de esta manera el concepto de construcción social del espacio turístico, el cual es definido por las relaciones e interacciones que se generan entre turistas y anfitriones, teniendo también roles importantes otros actores como instituciones públicas y privadas, que posibilitan el desarrollo del turismo, generando por ende, relaciones entre el espacio donde se inserta la actividad turística y los diferentes grupos de interés (Orgaz y Moral, 2014). Siguiendo a Gelbman y Timothy (2011), existen diversidad de enclaves, muchos de los cuales se han convertido en atracciones turísticas por la situación fronteriza que la caracteriza, así como por las ventajas políticas y socioeconómicas que ofrece, tales como menores impuestos, políticas más permisivas, favoreciendo esto el desarrollo de ciertos tipos de turismo. Según Timothy (2001), algunos ejemplos de enclaves convertidos en atractivos turísticos se localizan en Llivia (España), Campione (Italia) o Jungholz (Austria). Cabe resaltar la paradoja de la frontera, donde esta tiende a desaparecer, facilitando relaciones a ambos lados de la misma, logrando al mismo tiempo que esas relaciones se desarrollen gracias a la existencia de diferencias (económicas, legales, administrativas) entre los países fronterizos (Trillo y Lois, 2011). Un elemento importante son los obstáculos encontrados en los límites internacionales, y que pueden afectar al flujo de turistas, diferenciando entre dos tipos de barreras: la primera de ellas son las barreras físicas, siendo estas las típicas fortificaciones o alambradas; la segunda hace referencia a una barrera psicológica, que aunque la frontera existente entre dos países sea discreta y poco marcada, puede representar para los distintos -342- El Turismo y la Experiencia del Cliente habitantes de cada uno de los países una barrera psicológica, un gran obstáculo a superar, pudiéndose formar dichas barreras funcionales o psicológicas a través de diferentes circunstancias tales como diferencias socio-culturales a ambos lados de la frontera, así como diferentes políticas o atendiendo a las circunstancias económicas dadas en cada uno de los países o zonas fronterizas (Timothy y Tosun, 2003). Según Konrad (2015), existen diferentes posiciones entre los viajeros acerca de la frontera, distinguiendo entre viajeros que abogan por la necesidad de una frontera de forma necesaria, para una división y que de esa forma genere seguridad; y otra corriente de viajeros que defienden que las fronteras se han convertido en un problema para el tráfico y que tiene a generar cambios impredecibles. Para Bringas y González (2003), la seguridad en el turismo fronterizo también es un elemento a tener en cuenta, teniendo la seguridad en un destino turístico fronterizo tres dimensiones claramente delimitadas: a) seguridad poblacional, relacionada con los eventos y situaciones que podrían poner en peligro a las personas y a sus respectivas propiedades; b) seguridad urbana y regional, a través de la vigilancia, control y castigo; y, c) seguridad nacional, la cual tiene un fin claro, como es el de atender a los problemas estructurales y aspectos internacionales que pudieran arriesgar la viabilidad nacional. Según Gelbman y Timothy (2011), las fronteras o límites fronterizos marcan los límites legales de la soberanía nacional de un determinado país, o los límites donde un Estado puede ejercer su autoridad soberana. Si bien, existen matices que diferencian entre una frontera propiamente dicha, y una zona fronteriza o límite fronterizo, encontrando una clara diferencia en la fuerte influencia socioeconómica, cultural y política que puede suponer encontrarse ante una zona fronteriza, y la escasa influencia producida en una frontera propiamente dicha. Muchas de esas zonas fronterizas están económicamente marginadas y aisladas geográficamente, debido fundamentalmente a su distancia con las zonas centrales (Wast-Walter et al., 2003). Las diferencias entre poblaciones fronterizas se hacen más que evidentes, desarrollándose diferentes estilos de vida, economías, culturas, generando diferencias identitarias entre los países colindantes (Rumley y Minghi, 1991), si bien, dichas diferencias pueden generar sinergias y complementariedad entre las zonas fronterizas, generando beneficios que afectan al crecimiento fronterizo (Koschatzky 2000; Hoeckman et al. 2008). -343- IX Jornadas de Investigación en Turismo Siguiendo a Martínez (1994), encontramos una clasificación de los movimientos transfronterizos y de las interacciones en zonas fronterizas, distinguiendo entre: a) zonas fronterizas donde la frontera está funcionalmente cerrada, sin interacción transfronteriza alguna; b) zonas fronterizas coexistentes donde existe una ligera permisividad en la frontera a la hora de permitir una interacción binacional, siendo ésta limitada; c) zonas fronterizas donde se aboga por una mayor interacción transfronteriza en lo que a actividades socioeconómicas se refiere; y d) fronteras integradas, donde el movimiento de personas y bienes no está restringido, fruto de una estabilidad fuerte y de carácter permanente. Si bien, no solo podemos establecer una clasificación en función de los movimientos transfronterizos, sino que también se puede distinguir otra clasificación si atendemos al nivel de contacto transfronterizo, donde Gelbman y Timothy (2011) diferencian entre habitantes fronterizos nacionales, siendo estos aquellos que tienen un contacto superficial o mínimo con el otro lado de la frontera debido a motivos de diferente índole (indiferencia, falta de voluntad, entre otros), y habitantes fronterizos transnacionales, siendo aquellos que sí mantienen relaciones con la población vecina, buscando superar los obstáculos que impiden ese contacto y visitar la otra zona por diversos motivos, ya sean ociosos o no. Según Perkmann (2003), se debe definir qué es la cooperación transfronteriza, entendiendo dicha cooperación como una colaboración institucionalizada entre autoridades subnacionales contiguas a través de fronteras nacionales. De la definición destacamos cuatro elementos básicos, como son la existencia de autoridades públicas, la colaboración entre autoridades subnacionales no son normalmente legales atendiendo al derecho internacional, por lo que no se permite tratos internacionales con autoridades extranjeras, es por lo que se le denomina políticas bajas, acudiendo a tratos cuasi-jurídicos entre las autoridades participantes. Otro elemento a destacar es la preocupación por la solución de problemas prácticos en los campos de la vida administrativa, y finalmente, la cooperación transfronteriza implica la estabilización de los contactos fronterizos. Muy relacionado con esta definición de cooperación transfronteriza se encuentra la de región transfronteriza, siendo esta la unidad territorial compuesta por aquellos territorios de las autoridades que participan en una iniciativa cooperativa transfronteriza (Perkmann, 2003). También destacamos la definición dada por Hansen (1981) y Lundquist y Trippl (2009), los cuales entienden la región transfronteriza como un área consistente en -344- El Turismo y la Experiencia del Cliente territorios adyacentes pertenecientes a diferentes naciones, con independencia a sus diferencias en términos de tamaño, historia, condiciones geográficas, etc., y que se encuentran significativamente afectadas por la proximidad de una frontera nacional. Las fronteras no se conciben únicamente como unas líneas que separan territorios, grupos o individuos, sino como elementos que poseen una gran repercusión en la sociedad, en las culturas, en el espacio y en las personas (Newman y Paasi, 1998; Wilson y Donnan, 1998). De esta forma, no puede entenderse una región sin la frontera como motivo de atracción y cooperación (Trillo y Lois, 2011). A raíz de lo anterior, muchos estudios han ofrecido modelos a través de los cuales estudiar la formación regional (Paasi, 1996; Brunet-Jailly, 2005; Lagendijk, 2007; Perkmann, 2007). A través de estos estudios, se puede llegar a la conclusión y al establecimiento de un modelo que tiene en cuenta cuatro elementos a la hora del estudio de una región transfronteriza. A tener en cuenta: a) territorio compartido: territorio sobre el que llevar a cabo la actuación, estando localizado en torno a la frontera; b) movilización político-institucional: a través de la puesta en marcha de proyectos comunes refrendados mediante organismos de cooperación específicos; c) estrategias económicas y de mercado: la frontera debe de ser vista como un elemento de unión, y no de separación, por lo que resulta básico el establecimiento de estrategias de índole económica-empresarial y de mercado, que refuercen la movilización política; d) cultura y símbolos comunes: establecimiento de esta dimensión a la hora de proyectar una idea de compartir el territorio es básica para medir el éxito de los proyectos emprendidos. El turismo fronterizo ha de explotarse a través del turismo comunitario, el cual “se fundamenta en la creación de productos turísticos bajo el principio básico de la necesaria participación de la comunidad local” (López-Guzmán y Sánchez-Cañizares, 2009:89). De esta forma, los miembros de la población local donde se inserta la actividad, tienen un alto control de las actividades y en la participación de los beneficios, en detrimento de otros controlados en su gran mayoría por turoperadores externos o por el Gobierno (Scheyvens, 1999; Trejos, 2009). Se pueden distinguir varios objetivos del turismo comunitario, siendo aquellos relacionados con la conservación de los recursos naturales, culturales y patrimoniales, así como el desarrollo socioeconómico de las comunidades locales, y no menos importante, la calidad recibida por la demanda turística (Hiwasaki, 2006). -345-