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¿Puede la escuela del siglo XXI educar a los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI?

Abstract

Los graves problemas de nuestro mundo reclaman una urgente respuesta educativa por parte del sistema escolar, pero esa respuesta no es adecuada, pues dicho sistema sigue funcionando con características muy tradicionales. La educación para la ciudadanía se presenta como una posibilidad de reorientar la educación hacia finalidades más acordes con los retos que ésta debe afrontar actualmente; sin embargo, entre las declaraciones e iniciativas oficiales y la realidad de la enseñanza existe aún una gran distancia. En ese sentido, es urgente redefinir las finalidades básicas de la educación escolar y recuperar su dimensión de educación para la ciudadanía democrática, otorgando un papel importante a la participación. Como camino a seguir se propone trabajar en torno a problemas sociales y ambientales relevantes de nuestro mundo en el marco de un currículum integrado.

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¿Puede la escuela del siglo XXI educar a los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI?

Author: García Pérez, Francisco F.; Alba Fernández, Nicolás de
Publisher: Universidad de Barcelona
Year: 2008
Source: https://idus.us.es/bitstreams/37f5c13a-61ea-4f68-a7e7-bd56458024e8/download
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REVISTA ELECTRÓNICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES
Uni e sidad de Ba celona. ISSN: 1138-9788. Depósi o Legal: B. 21.741-98
Vol. XII, núm. 270 (122), 1 de agos o de 2008
[Nue a se ie de Geo C í ica. Cuade nos C í icos de Geog a ía Humana]
¿PUEDE LA ESCUELA DEL SIGLO XXI EDUCAR A LOS CIUDADANOS Y CIUDADANAS
DEL SIGLO XXI?
F ancisco F. Ga cía Pé ez
ga [email protected]
Nicolás De Alba Fe nández
[email protected]
Depa amen o de Didác ica de las Ciencias Expe imen ales y Sociales
Uni e sidad de Se illa (España)
¿Puede la escuela del siglo XXI educa a los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI? (Resumen)
Los g a es p oblemas de nues o mundo eclaman una u gen e espues a educa i a po pa e del sis ema
escola , pe o esa espues a no es adecuada, pues dicho sis ema sigue uncionando con ca ac e ís icas muy
adicionales. La educación pa a la ciudadanía se p esen a como una posibilidad de eo ien a la educación
hacia inalidades más aco des con los e os que és a debe a on a ac ualmen e; sin emba go, en e las
decla aciones e inicia i as o iciales y la ealidad de la enseñanza exis e aún una g an dis ancia. En ese sen ido,
es u gen e ede ini las inalidades básicas de la educación escola y ecupe a su dimensión de educación
pa a la ciudadanía democ á ica, o o gando un papel impo an e a la pa icipación. Como camino a segui se
p opone abaja en o no a p oblemas sociales y ambien ales ele an es de nues o mundo en el ma co de un
cu ículum in eg ado.
Palab as cla e: P oblemas sociales y ambien ales, inalidades de la educación, educación pa a la
ciudadanía, pa icipación ciudadana.
Can he schools o he 21 s cen u y educa e he ci izens o he 21 s cen u y? (Abs ac )
The se ious p oblems o ou wo ld demand an u gen educa i e answe by he school sys em, bu so a ha
answe is no adequa e, because he sys em con inues wo king wi h e y adi ional cha ac e is ics.
Ci izenship educa ion appea s as a possibili y o eo ien ing he educa ion owa ds pu poses mo e in
ag eemen wi h he challenges ha a e cu en ly aced; ne e heless, be ween he o icial decla a ions and
ini ia i es and he eali y o educa ion he e is s ill a g ea dis ance. In ha sense, i is u gen o ede ine he
basic aims o school educa ion and o eco e i s dimension o educa ion o democ a ic ci izenship, g an ing
an impo an ole o pa icipa ion. The p oposal would be o wo k a ound ele an social and en i onmen al
p oblems o ou wo ld wi hin he amewo k o an in eg a ed cu iculum.
Key wo ds: Social and en i onmen al p oblems, educa ion aims, ci izenship educa ion, ci izen pa icipa ion.
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Los g a es p oblemas de nues o mundo -que han adqui ido especial ele ancia en la úl ima década- se
p esen an an e nues os ojos de ciudadanos del e ce milenio como ealidades que no podemos ob ia y que
nos in e pelan desde dis in as pe spec i as. Dado el con ex o de globalización en que nos hallamos inme sos,
es a p oblemá ica social y ambien al a ec a al conjun o del plane a y es á adqui iendo nue as dimensiones,
con implicaciones di e sas según las sociedades a ec adas. Quizás nunca como en los úl imos iempos el
modelo de desa ollo asumido po la mayo pa e de la humanidad había lle ado a una si uación an g a e de
insos enibilidad (Fe nández Du án, 2004). Y ello sin que dicho modelo llegue a se cues ionado en
p o undidad. Es a si uación eclama una u gen e espues a po pa e de di e sas ins ancias, en e ellas, desde
luego, po pa e de la educación. Pe o esa espues a o no exis e o es á muy lejos de esul a p opo cionada a
la impo ancia del eque imien o. Especialmen e la educación escola se nos apa ece como pa icula men e
inadecuada an e es os e os. Bas e, de momen o, con señala que el sis ema escola se man iene en muchos
asgos sensiblemen e igual al de hace más de un siglo; lo que esul a isible en aspec os como el ipo de
con enidos p esen es en las disciplinas escola es o la es uc u a espacio empo al de la enseñanza.
La educación escola no es á dando espues as a los p oblemas de nues o mundo
Vi imos hoy en una sociedad global, de escala plane a ia, en la que los enómenos que ocu en en cualquie
incón del mundo man ienen ínculos di e sos en e sí, especialmen e en el campo económico, que puede se
conside ado, sin duda, como el e dade o ámbi o de la globalización. En cualquie caso, en e a la idea
uni o mizado a de la globalización, hay que llama la a ención ace ca del ca ác e dispa y con adic o io del
enómeno globalizado , en el que se en emezclan di e sas dimensiones (Ca ide y Mei a, 2001; éase
ambién Beck, 2004). Así, la globalización se da de o ma di e en e en el ámbi o económico que en el
polí ico o en el cul u al, siendo, asimismo, su desa ollo di e en e según las zonas del plane a. Po lo demás,
es un enómeno que puede se analizado desde dis in os planos, según el g ado de ampli ud, de p o undidad
o de elocidad de los cambios.
Al p oceso de c ecien e globalización ha enido con ibuyendo de o ma decisi a la expansión de las nue as
ecnologías de la in o mación, que es án p oduciendo la in o macionalización del plane a. Una si uación que,
pa a muchos, más que conduci a la llamada “sociedad del conocimien o”, es á lle ando, más bien, a una
supe icial “sociedad del espec áculo” (Debo d, 1999). Todo es o es á ocu iendo –y se e acili ado po
ello- en una sociedad con una cul u a u bana bas an e uni o mizada. Nues o mundo, en e ec o, es cada ez
más u bano, an o po las ci as de núcleos u banos y de población u bana como, sob e odo, po el modo
de ida u bano que se ha ex endido po p ác icamen e odo el plane a ( éanse da os, po ejemplo, en
Wo ldwa ch Ins i u e, 2007). Y al compás de la expansión impa able de es e modo de ida u bano, los
ecosis emas del plane a se es án deg adando g a emen e. Así, las á eas u banas gene an y su en, a la ez,
g an pa e de los p oblemas a los que es amos haciendo e e encia. Así, pues, globalización,
in o macionalización y u banización gene alizada cons i uyen es p ocesos básicos, que se po encian
mu uamen e (Bo ja y Cas ells, 1997) y que ca ac e izan la p oblemá ica ealidad de nues o mundo.
En es a sociedad u bana y global, el con ol de la in o mación, y conc e amen e de los nue os medios de
comunicación, es á a o eciendo el desa ollo de una “cul u a de la supe icialidad”, una isión simplis a del
mundo, basada en in e p e aciones de sen ido común, que encuen a en nues a sociedad, cada ez más
homogeneizada, el ámbi o ideal pa a su expansión, lo que e mina po e leja se en la educación, como
subsis ema cul u al. La expansión de es e modelo cul u al e leja, en de ini i a, la hegemonía de lo que
podemos denomina el “pensamien o único”, es deci , el pensamien o dominan e que in en a p esen a como
in iable cualquie o o ipo de pensamien o (Ga cía Díaz, 2004) y que cons i uye el sopo e básico de las
ideologías neoconse ado as que es án in adiendo las llamadas sociedades desa olladas, y cuyo dominio se
es á ap eciando ambién en el campo de la educación, a a és de egulaciones legales y de la in oducción
de dinámicas o ganiza i as aco des con el neolibe alismo impe an e.
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La nue a cul u a de la supe icialidad se sus en a en con ex os educa i os di e en es a los adicionales de la
amilia y la escuela, cuales son los medios de comunicación (especialmen e la ele isión), la cul u a
cibe né ica, el p opio consumo (que cons i uye un agen e educa i o esencial, al p omo e de e minadas
pau as cul u ales), e c. Y esos nue os con ex os son los que es án si iendo pa a socializa a las nue as
gene aciones, desplazando a los an e io es ma cos de e e encia (la comunidad amilia , las asociaciones
ecinales o labo ales...).
An e los g a es p oblemas de la humanidad y en e a es a isión simpli icado a del mundo -sopo ada po
los nue os y su iles mecanismos del pode , en g an pa e median e el con ol de la in o mación-, la
educación, especialmen e, a a és de la escuela, como ins i ución social y como ámbi o de socialización de
los alumnos, no puede pe manece ajena o neu al, y debe ía o ece al e na i as adecuadas. La educación
escola end ía que abo da hoy, de o ma explíci a, el análisis de es as ealidades, con un bagaje concep ual
ap opiado, in en ando que los alumnos y alumnas se plan een es os p oblemas y ayan cons uyendo una
posición an e los mismos. Pe o no pa ece que la escuela se halle en ese pun o.
En e ec o, el ca ác e global de nues o mundo debe ía lle a nos a epensa adicalmen e el p opio sen ido de
la educación, y más conc e amen e a eplan ea el ca ác e de los con enidos escola es y de los posibles
p oblemas que se pod ían abaja en la escuela, en muy dis in os aspec os, como, po ejemplo, la
concepción de las elaciones en e lo local y lo global, la conside ación de los p oblemas del en o no en el
conjun o del sis ema mundial, las escalas de análisis ap opiadas pa a abaja de e minados enómenos, el
papel a ibuido a las p oyecciones de u u o, e c.
Asimismo, an e la ealidad in o macional del mundo de hoy, la educación escola pa ece ajena a es e nue o
papel de la in o mación y del conocimien o. Las asigna u as escola es siguen siendo, básicamen e, conjun os
de conocimien os codi icados y legi imados po la adición académica. Incluso, la p opia sociedad que es
obje o de es udio en la escuela quizás sea una sociedad que ya no exis e más que den o de los mu os de la
escuela. Y desde luego no pa ece que sea una solución, a es e espec o, la me a in oducción de
o denado es en las aulas[1], que, sin cambia la es uc u a espacial y empo al de la escuela ni el modelo
didác ico, se con ie en en nue os cacha os que casi es o ban la a ea con encional de muchos p o eso es.
Inme sa en una sociedad eminen emen e u bana y cada ez más mul ié nica, en la que el mes izaje cul u al nos
pone an e los ojos con inuas mani es aciones, sin emba go la educación escola ampoco pa ece hace se eco
de es as ealidades ni acoge es as p oblemá icas como obje os de es udio habi ual.
A la is a de es e pano ama quizás no debe ía so p ende nos, po ejemplo, el bajo ni el de esul ados del
In o me PISA, pa a el caso de España (Minis e io de Educación y Ciencia, 2007), an e el eque imien o de
abo da de e minadas si uaciones p oblemá icas p opues as a la conside ación de los alumnos[2]. Sin pe de
de is a que la escuela (y, po an o, los esul ados de los escola es) e lejan –e in e accionan con- las
si uaciones sociales[3], dicho acaso es a ía mos ando, desde luego, la inadecuación de la enseñanza
p edominan e en nues as aulas en elación con las demandas in elec uales que exige el a amien o de los
p oblemas sociales y ambien ales de nues o iempo. De hecho, una ca ac e ís ica de las p uebas PISA es
que las p egun as p e enden alo a , en cie a medida, cómo los alumnos y las alumnas son capaces de
esol e p oblemas p óximos a la ida co idiana. En el caso de las ciencias – emá ica cen al de las p uebas
de 2006- las p egun as se e ie en al ipo de compe encias necesa ias pa a u iliza el conocimien o cien í ico
en con ex os de ele ancia social; así, po ejemplo, apa ecen p egun as elacionadas con p oblemas como la
llu ia ácida o el e ec o in e nade o. ¿Acaso nues o sis ema escola p epa a a los adolescen es pa a a a
p oblemas de es e ipo? Nues a hipó esis, a es e espec o, es que una de las azones del bajo endimien o
de nues os alumnos es su incompe encia pa a esol e p oblemas que no sean los p oblemas académicos
con encionales.
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De hecho, an e una cues ión sob e un p oblema “ eal” plan eada en una clase, la mayo ía de los alumnos
in en a á esol e la ebuscando en e sus ecue dos académicos la espues a “co ec a” pe o sin pensa en
(es deci , sin es ablece elaciones con) oda la in o mación que, supues amen e –o quizás es una suposición
demasiado op imis a-, es á a su disposición en la escuela. Pe mí asenos lle a al ex emo es a a gumen ación:
cuando los alumnos es án en si uaciones escola es, es deci , cuando se compo an como alumnos, la
ealización de a eas escola es no llega a ene sen ido eal pa a ellos; les bas a con log a el obje i o
es ic amen e escola , lo que les pe mi e, en p ime luga , sob e i i en ese con ex o y, en segundo luga ,
cumpli con las expec a i as que p o eso ado, amilias, sociedad... ienen sob e ellos.
Y ¿po qué ocu e es o? Aunque podamos discu i la gamen e sob e la complejidad de las causas –como se
acaba de señala más a iba-, el desajus e desc i o iene que e , al menos, con dos ac o es: po una pa e,
la o ganización disciplina adicional de los con enidos escola es no acili a el a amien o de los p oblemas
sociales y ambien ales de nues o mundo; po o a, las me odologías de abajo, básicamen e ansmisi as y
epe i i as, no ayudan a o ma al alumnado en las nue as compe encias que la sociedad ac ual demanda,
como son, po ejemplo, la capacidad pa a selecciona y p ocesa la abundan e in o mación disponible en
nues o en o no, la capacidad pa a ges iona los p oblemas de nues o mundo o la poli alencia a la ho a de
in eg a se en el mundo labo al.
En e ec o, la escuela adicional se es á e elando como incapaz pa a mejo a la mane a habi ual que el
alumnado iene de ap oxima se al mundo, es deci , pa a supe a el pensamien o simpli icado , p opio de la
cul u a de la supe icialidad dominan e, y muy alejado de un pensamien o cien í ico complejo. De hecho, el
sis ema escola se limi a a apo a espues as –supues amen e- co ec as, a ansmi i e dades, sin un clima
de in e acción social que acili e la e lexión y el con as e. En es e ma co, el alumnado se acos umb a a
esol e los p oblemas de mane a mecánica, sin explici a ni mo iliza sus p opias ideas, sin c uza e
in e cambia a gumen os, sin negocia los signi icados.
El alumno i e, pues, la ealización de las a eas académicas como un “simulac o de ap endizaje”; an e
cualquie p oblema busca inmedia amen e una espues a en su ace o de espues as ap endidas de o ma
epe i i a en las si uaciones i idas en clase, aplicando el esquema ap endido en su expe iencia escola . Y
nada le obliga ealmen e a plan ea se las cosas de o a mane a, pues ac uando de esa o ma u ina ia iun a,
incluso, en el sis ema escola .
La incapacidad de la escuela pa a p opo ciona un pensamien o más complejo, capaz de abo da , con más
éxi o, la p oblemá ica social y ambien al, se e ag a ada po o o desajus e, de ca ác e más con ex ual: la
cul u a académica de la escuela ampoco es capaz de conec a con las pau as cul u ales manejadas po
nues os alumnos y alumnas; es más, se puede a i ma que exis e ac ualmen e una cla a “b echa” en e ambas
cul u as. Ese desajus e siemp e ha exis ido; lo que ocu ía es que en épocas an e io es de e minados
mecanismos de coe ción social hacían menos isible el p oblema. Ac ualmen e, los alumnos, p oceden es, en
gene al, de una cul u a muy dis in a de la cul u a académica, mani ies an su eacción en e a esa escuela y su
cul u a en o ma de “desapego”, de “desa ección”, lo que se aduce en eacciones de paso ismo, de
absen ismo, de p o ocación y, en ocasiones, en si uaciones con lic i as –gene almen e ampli icadas po los
medios de comunicación-. Es e ipo de eacción, más que p opiamen e una lucha con a el sis ema, puede se
conside ada como una o ma de esis encia, no conscien e, en e al mismo (Ga cía Díaz e al., 2007).
Es os a gumen os, b e emen e expues os –aun a iesgo de esul a ap esu ados- nos lle an, en odo caso, a
cons a a el ca ác e obsole o del ac ual modelo escola dominan e, y nos plan ea la necesidad de e isa su
sen ido, a la luz de su p opia génesis y de su e olución[4] y con la pe spec i a de un u u o di e en e.
¿Qué pod ía hace la educación escola pa a o ma a los ciudadanos y ciudadanas?
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Los desajus es a los que hemos hecho e e encia en el apa ado an e io se uel en especialmen e isibles si
analizamos el papel de la escuela como educado a pa a la ciudadanía, una unción que hoy se es á
p oclamando aún con más én asis que en o os momen os. La p eocupación po esa unción se ha hecho
p esen e en las decla aciones e inicia i as de muchos o ganismos in e nacionales, así como ambién en el
con ex o español[5]. Pe o de las decla aciones ecogidas en los documen os a las posibilidades de
plasmación eal en la escuela hay un la go echo, que a eces se an oja abismo.
En e ec o, an e la inadecuación de la es uc u a disciplina adicional del cu ículum y el nau agio, en la
p ác ica, de los in en os basados en la in e disciplina idad o en la ans e salidad, se han deposi ado quizás
demasiadas expec a i as en que una educación pa a la ciudadanía pudie a se una especie de á ea ans e sal
de las ans e sales, es deci , in eg ado a de un g an conjun o de alo es conside ados educa i os. Pe o es
e iden e que ni la escasa p esencia cu icula de la educación pa a la ciudadanía (en endida, incluso,
ampliamen e, y no sólo como asigna u a) ni la adición escola y p o esional al espec o ni la ealidad
es uc u al de nues a escuela, pueden hace ealmen e iables esas expec a i as. Analicemos, en odo caso,
aunque sea b e emen e, el papel que pod ía juga la educación pa a la ciudadanía en el cu ículum.
T as el la go pe iodo de la dic adu a anquis a, que uncó la ica adición pedagógica española del p ime
e cio del siglo XX, los con enidos elacionados, en é minos gene ales, con la educación cí ica empiezan a
ene p esencia cu icula a pa i de la ap obación de la Cons i ución de 1978 y, sob e odo, con la
implan ación en 1990 de la Ley O gánica Gene al del Sis ema Educa i o (LOGSE), que o o gaba un
impo an e papel educa i o a las di e sas ma e ias ans e sales. La ac ual Ley O gánica de Educación
(LOE) de 2006 ha inco po ado, o malmen e, la educación pa a la ciudadanía al sis ema escola [6].
Apa e de la esis encia mos ada po la je a quía ca ólica y sec o es sociales conse ado es de la sociedad
española con a es a nue a inicia i a cu icula , es necesa io ci a o as di icul ades pa a su a aigo, como es
la al a de o mación de la mayo pa e del p o eso ado pa a impa i con enidos escola es de es as
ca ac e ís icas. No hay p ác icamen e a ención a es e campo en la o mación inicial del p o eso ado, y es
ambién escasa en la o mación pe manen e, lo que, unido a la ue e adición disciplina del conocimien o
escola –muy a aigada en la cul u a p o esional de los docen es-, hace ealmen e p oblemá ica la
inco po ación de es os nue os plan eamien os educa i os. De hecho, muchos p o eso es, sob e odo en la
educación secunda ia, ienen una concepción de la p o esionalidad cen ada en la idea de se especialis as en
un de e minado campo de conocimien o, no conside ando como pe inen es o as unciones p o esionales,
p opias de un pe il de “educado es”, más di ec amen e elacionadas con la in e ención social. Asimismo, en
elación con el con ex o escola , exis en di icul ades debidas a la o ganización habi ual de los espacios y de
los iempos en la escuela. Po lo demás, la es uc u a adicional del sis ema escola se mues a, en el ondo,
bas an e impe meable a la inco po ación de inicia i as educa i as de ca ác e más ans e sal, como es el
caso de los con enidos a los que nos es amos e i iendo.
Pe o, a pesa de las di icul ades y esis encias ci adas, exis e ambién en España una ica adición de
eno ación pedagógica que ha enido o o gando g an ele ancia educa i a a la educación de los alumnos
como ciudadanos pa icipa i os. En odo caso, la e lexión didác ica sob e es as expe iencias es escasa. Po
ello, en es a p ime a e apa de implan ación cu icula de la nue a asigna u a, es u gen e p o undiza en el
deba e sob e el p opio concep o de ciudadanía y sob e el sen ido de una educación pa a la ciudadanía.
Asimismo, es impo an e undamen a las posibles p opues as didác icas con esul ados de in es igación
educa i a especí ica[7].
De odas o mas, es e iden e que la capacidad de la escuela pa a o ma ciudadanos capaces de a on a los
p oblemas de nues o mundo no depende de una inicia i a cu icula limi ada, sino que exige una p o unda
ede inición de la educación escola en su conjun o e incluso de la p opia escuela como ins i ución en el
ma co del siglo XXI. Es e iden e que no p e endemos abo da aquí el análisis de una cues ión an gene al

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como inaba cable, pe o sí que emos a anza , en es e apa ado, algunas ideas ace ca de lo que conside amos
una educación más deseable pa a o ma ciudadanos y, en el siguien e apa ado, conc e a un poco más
nues a hipó esis cu icula al espec o.
Así, pues, según lo que acabamos de plan ea , y a pa i , asimismo, del análisis ealizado en el apa ado
an e io , esul a absolu amen e necesa io epensa el sen ido de la educación, pa a que és a pueda con ibui
a la p epa ación del alumnado como ciudadanos, ac uales y u u os, capaces de a on a los e os y
p oblemas que les plan ea la si uación de nues o mundo. Esa educación hab ía de guia se po nue os
p incipios o ien ado es del cambio. Pa a ello hab ía que e o ma no sólo los con enidos de las á eas, que
suele se la p eocupación cen al de las e o mas cu icula es[8], sino o os aspec os undamen ales como los
condicionan es c onoespaciales del sis ema escola , la o mación del p o eso ado o las p opias elaciones de
la escuela con la sociedad. En ese sen ido, amos a expone b e emen e algunas g andes líneas, a modo de
p incipios o ien ado es[9].
Hace unos años, Edga d Mo in (2000 y 2001) p opuso una e o ma de la educación basada en sie e g andes
p incipios o “sabe es”, un plan eamien o –que, básicamen e, compa imos-, lo que eque i ía un modelo de
educación adicalmen e dis in o y exigi ía, sob e odo, una e o ma del pensamien o, como pun o de pa ida
pa a o as e o mas. Desde la pe spec i a compleja que ca ac e iza al pensamien o mo iniano, se denuncia la
si uación de hipe especialización de la educación escola (que se mani ies a, po ejemplo, en la di isión en e
una cul u a cien í ica y una cul u a humanís ica), una si uación a as ada desde sus o ígenes decimonónicos.
Hoy, pese a que, en un mundo in o macional como el nues o, disponemos de una eno me can idad y
di e sidad de in o maciones, no exis e una o ganización adecuada de las mismas; y, sin o ganización, no hay
conocimien o. Po lo demás, la sepa ación y especialización de los sabe es acili a su con ol po pa e de los
expe os, mien as que el ciudadano no es capaz de comp ende los p oblemas de o ma global. De ahí la
necesidad de una g an e o ma (no me amen e p og amá ica sino pa adigmá ica) del pensamien o que
p opugne un conocimien o global y democ á ico. Resul a indispensable, pues, desa olla la capacidad de
con ex ualiza y globaliza los sabe es. No se a a, en ese sen ido, an o de ab i las on e as en e las
disciplinas como de ans o ma lo que da luga a la exis encia de esas on e as, es deci , los p opios
p incipios o ganizado es del conocimien o.
Es necesa io, an e odo, que la educación si a pa a sabe elaciona se con el conocimien o. Los es udian es
–y es o se ía especialmen e aplicable a quienes es udian pa a se p o eso es, y ambién pa a el p opio
p o eso ado en eje cicio- es án en con ac o con el conocimien o du an e oda su ida escola , pe o en pocas
ocasiones llegan a e lexiona sob e el conocimien o, sob e su na u aleza, o ganización, p ocesos de
cons ucción, elación con la ealidad, e c.; cues iones que son, sin emba go, de un eno me in e és pa a la
comp ensión en p o undidad de los conocimien os escola es y pa a la egulación de los p opios mecanismos
de ap endizaje. Es indispensable, pues, una e lexión epis emológica que nos ayude a ela i iza el
conocimien o y analiza lo c í icamen e, inco po ando, asimismo, la pe spec i a de análisis his ó ico y
genealógico, que nos puede ayuda a en ende el ca ác e de cons ucción social con ex ualizada que iene el
conocimien o, y, especialmen e, el conocimien o escola . Y, si las p opias disciplinas escola es son
cons ucciones de es as ca ac e ís icas, ¿qué sen ido iene segui p esen ando a los alumnos el conocimien o
escola como comple o y ce ado, como el único conocimien o posible? Sin duda, es u gen e omen a una
pe spec i a ela i is a y c í ica que pe mi a o o ipo de elación con el conocimien o. Y es o es a ea gene al,
pe o sob e odo a ea especí ica pa a el p o eso ado.
Con apoyo en ese en endimien o ela i is a, c í ico y complejo del conocimien o, el es ue zo educa i o hab ía
de se di igido, según enimos diciendo, hacia el a amien o de p oblemas globales y undamen ales de
nues o mundo. Es os p oblemas pod ían se los cen os a iculado es de las p opues as de enseñanza, como
más adelan e conc e a emos. Con ibui íamos así a una educación que ue a, a un iempo, signi ica i a y
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comp ome ida con la ans o mación social. Esa inalidad, en odo caso, no se puede consegui con la ac ual
o ganización, agmen a ia y especializada (disciplina ), del conocimien o, como ambién se ha dicho. La
hipe especialización –señala Mo in- impide e an o lo global (pues lo agmen a en pa celas) como lo
esencial (pues lo disuel e); limi a incluso el a amien o de los p oblemas especí icos, que sólo pueden se
(bien) en endidos en un con ex o más gene al. Po an o, la educación debe p omo e , más bien, una
“in eligencia gene al” que pe mi a abo da los p oblemas de una mane a compleja y en un con ex o global.
En ende el mundo de una mane a global y compleja implica, lógicamen e, en ende la complejidad del se
humano, de la condición humana, en odas sus dimensiones, ísica, biológica, psíquica, cul u al, social e
his ó ica. Pe o esa pe spec i a es á, asimismo, ausen e de la ac ual educación, es uc u ada –según
p opósi os cul u alis as he edados de la adición decimonónica- en disciplinas no sólo sepa adas, sino que
gene almen e se igno an en e ellas. Así que una educación pa a el u u o end ía que es au a esa unidad
compleja de lo humano, en sus múl iples dimensiones. En ese sen ido plan ea Mo in la necesidad de in eg a
los conocimien os esul an es de las Ciencias Na u ales con los de las Ciencias Humanas y con lo que se
suele denomina “Humanidades” (Filoso ía, His o ia, Li e a u a, Poesía, A es...).
Un elemen o cla e pa a en ende la condición humana y pa a elaciona nos con los demás es la comp ensión,
medio y in, a la ez, de la comunicación humana. En un mundo an con lic i o como el nues o, es necesa ia
no sólo la comp ensión in elec ual u obje i a sino ambién la comp ensión humana in e subje i a, condición y
ga an ía de la solida idad in elec ual y mo al de la humanidad. Pe o comp ende la condición humana -
p osigue Mo in- implica en ende que dicha condición es á ma cada po la ince idumb e, an o en su
dimensión cogni i a (psíquica, epis emológica...) como en su dimensión his ó ica (imposibilidad de p e e ,
ealmen e, hacia dónde a la humanidad). Desde ese supues o, educa debe se p epa a pa a un mundo
incie o y pa a sabe a on a lo inespe ado. Y ello se plan ea en con aposición a la cul u a dominan e –
especialmen e la cul u a académica de la escuela-, que igno a esa idea y sigue ansmi iendo mensajes de
ce eza en la in e p e ación del mundo y en las pau as de ac uación social.
En esa línea, pa a en en a se a las ince idumb es, más que p og amas, hay que u iliza es a egias. El
p og ama, an que ido po la enseñanza adicional, implica la de e minación a p io i de una secuencia de
acciones con mi as a un obje i o, con el iesgo de que se quede bloqueado cuando se modi ican las
condiciones ex e nas; la es a egia, sin emba go, plan ea un escena io de acción que puede se modi icado
examinando las si uaciones en con ex os eales. Hab ía, pues, que educa en p incipios de es a egia que
pe mi an a on a los iesgos, lo inespe ado, lo incie o, y modi ica su desa ollo en unción de los p ocesos.
Pe o es o se halla bas an e lejos de la enseñanza epe i i a y lib esca p opia de los p og amas escola es.
La comp ensión del se humano en el con ex o de nues o mundo nos lle a a oma conciencia de que
cons i uimos una misma especie con un mismo hoga , la Tie a, con unas po encialidades, unos p oblemas y
unos iesgos que nos a ec an a odos de o ma solida ia. El econocimien o de es a iden idad plane a ia iene
que se , pues, ambién una inalidad básica de la educación. Sin emba go –apo ando un a gumen o más al
espec o- la educación adicional no sólo ha igno ado es a pe spec i a sino que ecuen emen e ha abajado
en su con a. Así, po ejemplo, el conocimien o his ó ico -que an ú il debe ía esul a pa a en ende esa
dimensión plane a ia de la humanidad- ha se ido adicionalmen e a los in e eses del pensamien o dominan e,
jus i icando una idea de p og eso iden i icada con el modelo de desa ollo de la sociedad occiden al, y
con i iendo dicha idea en c i e io de di e enciación con espec o a o as sociedades, que, po lo demás, ni
siquie a llegan a se obje o de es udio escola . Y lo mismo pod íamos deci con espec o a algunas o as
ma e ias cu icula es. F en e a es a posición educcionis a y disc imina o ia, una educación pa a nues o
mundo end ía que con empla como inalidad básica el desa ollo de sen imien os de solida idad y
esponsabilidad en e los humanos, alo es esenciales de una ciudadanía deseable, que ha de se ,
necesa iamen e, de ca ác e plane a io (Ga cía Pé ez y De Alba, 2007; éase ambién Ma ínez Bona é,
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2003 y Sou o, 2007).
Asumi la idea de una ciudadanía plane a ia exige la e isión de un obje i o clásico en la educación: la
o mación de ciudadanos democ á icos (Gómez Rod íguez, 2005 y Pagès, 2005), un obje i o que, como
más a iba ha señalado, se ha ido con i iendo cada ez más en una expec a i a cla e en elación con el
papel social de la escuela. La educación pa a la democ acia se ha desa ollado adicionalmen e en el ma co
de los es ados nacionales y, ecuen emen e, eniendo como e e en e único la democ acia polí ica
con encional -se a aba de eje ce , o malmen e, los de echos y debe es de ciudadanos en el p opio país-,
siendo p esen ada esa inalidad educa i a como modelo y me a de la e olución humana. Sin emba go, las
nue as ealidades mundiales -que se han expues o al comienzo- obligan a epensa la p opia idea de
democ acia en di e sos ámbi os y escalas, pues, ealmen e, no hay democ acia en el me cado ni en las
elaciones in e nacionales, ni siquie a en ámbi os más educidos, como po ejemplo el amilia . Asimismo,
esul a necesa io p o undiza en la p opia idea de democ acia, no limi ándola al me o uso o mal de las
no mas y pau as igen es.
Así, pues, el iejo obje i o escola de educa pa a la democ acia puede y debe se adap ado al nue o
con ex o expues o, p o undizando en el p opio sen ido del concep o, di e si icando sus posibilidades,
aplicándolo en dis in as escalas, inco po ando la idea de con lic o, asumiendo, en de ini i a, que educa pa a
la democ acia equi ale a educa pa a una inse ción social c í ica, pues o que se en ende ía la democ acia en
un sen ido p o undo, como una democ acia c í ica, que ha ía compa ible la libe ad indi idual y la jus icia
social. En ese sen ido, educación pa a la democ acia y educación pa a la ciudadanía se ían con luyen es
(Gimeno Sac is án, 2001). Y desde ese en oque la escuela hab ía de segui asumiendo ese obje i o básico
de educación ciudadana al que nos es amos e i iendo.
Educa pa a la ciudadanía abajando en o no a p oblemas sociales y ambien ales ele an es de
nues o mundo
Así, pues, una educación pa a la ciudadanía, en endida en los é minos que es amos esbozando, debe
cons i ui un pila básico pa a la cons ucción de espues as adecuadas a las nue as ealidades de nues o
mundo, con los g a es p oblemas a ellas asociados. En odo caso, se a a ía –según enimos exp esando-
de educa pa a una ciudadanía con un ca ác e di e en e del que han enido los plan eamien os
con encionales de educación cí ica. Nues a e e encia se ía una ciudadanía de ca ác e global, que hab ía
de plasma se, sob e odo, en es aspec os básicos: supe a lími es de las pa ias; supe a los lími es de los
ámbi os educa i os con encionales; supe a los lími es en e educación, o mal, no o mal e in o mal (Ga cía
Pé ez y De Alba, 2007).
A la necesidad de una ciudadanía concebida como global o plane a ia ya nos hemos e e ido más a iba, al
expone ideas de E. Mo in, y así se eclama, además, desde di e sas ins ancias. Po lo demás, esa dimensión
educa i a global es, po cohe encia, la más adecuada pa a pode hace en e a los g a es p oblemas
sociales y ambien ales, que ienen, asimismo, una escala plane a ia.
La idea de ciudadanía, en endida en el sen ido in eg ado que pos ulamos, debe ía supe a , asimismo, los
lími es con encionales de los campos de conocimien o implicados en la enseñanza, pe mi iendo así la
inco po ación de un en oque educa i o complejo. Pe o el ipo de educación pa a la ciudadanía que se
p opugna equie e, sob e odo, una dimensión inculada a la acción, que podemos o mula como educación
pa a la pa icipación ciudadana, en dis in as escalas (en el p opio ba io, en la ciudad, en el es ado, en el
mundo…). De es a o ma se pe meabiliza ían, ambién, las on e as en e el conocimien o y la in e ención
social. Es a dimensión se ía, pues, un aspec o cla e de la educación pa a la democ acia, al como aquí la
es amos en endiendo. En esa línea, el en oque in eg ado que eclamamos necesi a, asimismo, el concu so de
o as dimensiones ele an es, como las ela i as a la con i encia, a la ac uación an e las p oblemá icas
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ambien ales o la sensibilidad an e las desigualdades y el comp omiso con un mundo más jus o.
Po in, una educación pa a la ciudadanía, al como se es á ca ac e izando, no pod ía queda educida al
ámbi o de la educación o mal y, menos, al es echo espacio cu icula de una asigna u a con escasa
p esencia escola , sino que se ía indispensable que desde el ámbi o escola se engan en cuen a muchas
in e esan es p opues as desa olladas den o del campo de la educación no o mal e in o mal. Es e ipo de
expe iencias p esen a algunas en ajas en elación con de e minados asgos de la escuela adicional: una
o ganización espacio empo al lexible, una concepción de los con enidos más abie a y inculada a los
p oblemas sociales p óximos, un diseño de las ac i idades más a iado, un papel más ac i o de los
ap endices y del p opio o mado ; apo aciones que pod ían en iquece no ablemen e el desa ollo de la
educación ciudadana en el con ex o escola (De Alba, 2005).
En de ini i a, la educación ciudadana que conside amos deseable debe, sob e odo, es a inculada a la
pa icipación comp ome ida, median e la acción, en los p oblemas ciudadanos eales, y no sólo de ca a al
u u o sino en el iempo p opio de la educación escola y en aquellos espacios en los que los alumnos y
alumnas engan posibilidades de in e eni . Es más, debe ía se un obje i o de la p opia escuela amplia esos
campos de ac uación de los ciudadanos-alumnos. En odo caso, no ol idamos –como ya se anunció al
comienzo, al alo a la p esencia de la educación pa a la ciudadanía en el cu ículum- que la inco po ación de
la pa icipación, eal, a los p ocesos educa i os p esen a algunas di icul ades, pues la acción que conlle a la
ac i idad pa icipa i a esul a bas an e ajena al mundo escola , que se gobie na po una lógica muy dis in a,
más ap a pa a desa olla se a a és del discu so de los lib os de ex o y pa a se obje o de medición
median e exámenes (Me chán, 2005).
E iden emen e, el plan eamien o educa i o, y especialmen e de educación ciudadana, que acabamos de
esboza , po sus p opias ca ac e ís icas, no puede se educ ible a una asigna u a. Exigi ía, po an o, un
en oque cu icula más in eg ado y global (Beane, 2005), que p opugnamos, es a égicamen e, como
deseable pa a la educación escola . Y, en ese ma co, un camino que se nos p esen a no sólo como deseable
sino como ansi able, es abaja en o no a p oblemas sociales y ambien ales ele an es. En esa línea ienen
ac uando di e sos colec i os y p oyec os educa i os[10].
Cuando p oponemos abaja en o no a p oblemas sociales y ambien ales (o socioambien ales) ele an es,
¿a qué ipo de p oblemas nos es amos e i iendo? An e odo, es amos hablando de p oblemas eales, es
deci , aquellos p oblemas sociales y ambien ales que a ec an de mane a impo an e a nues o mundo, y que
end án, sin duda, una plasmación en el medio en que se desen uel en los alumnos y alumnas. No se quie e
deci con es o que hayan de se o zosamen e abo dados como p oblemas a escala local pa a después i
ampliando la escala de análisis. Lejos de esa lógica de cí culos concén icos –su icien emen e c i icada desde
la didác ica- se a a ía más bien de asumi una lógica de p og esión desde plan eamien os más sencillos a
plan eamien os más complejos; y, en ese sen ido, puede habe p oblemas que, siendo lejanos en el espacio,
puedan sin emba go esul a p óximos al alumnado y, además, puedan se suscep ibles de o mulaciones más
simples.
En esa línea, hab ían de se p oblemas que puedan se asumidos como ales po los alumnos que han de
abaja los, e i ando si uaciones de simulación de ap endizaje, como c i icábamos al comienzo. Dicho queda,
en odo caso, que p oblemas de una g an complejidad pueden, sin emba go, se o mulados en é minos que
pe mi an un ni el de a amien o más sencillo, sin que ello signi ique que no se pueda segui abajando dicho
p oblema (en o o momen o, en o o ni el educa i o...) ni que el obje i o del a amien o del p oblema enga
que se siemp e halla una “solución”, lógica que co esponde ía más bien a una enseñanza basada en la
ansmisión de e dades acabadas.
Po in, hab ían de se p oblemas que pudie an –que debie an- se abajados con las apo aciones del