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Nnme í 42.
LA DESGRACIADA TERESA.
nue a RELACION EN LA QUE SE DA CUENTA DE LA AMOROSA
-^Qn &’.sacian que u o un^Sace do e con C is o Seño Nues o, ha%
b endosele apa ecido en o ma de pob e, pidiendo limosna ásu pue a
yel desas ado in que u o una c iada suya llamada Te esa.
Sac o Dios incomp ehensible.
C iado del Cielo y ie a.
Rey sup emo de los eyes,
donde odo bien se encie a,
áquien Angeles, ySan os
ado an con e e encia,
ylos homb es obs inados
con a a icia, ysobe bia {
queb an an los Mandamien os
de lá San a Mad e' Iglesia,
sin mi a , que descendió
C is o del Cielo ála Tie a,
ynació de Mad e Vi gen,
quedando in ac a Azucena.
Haced mi Dios pode oso,
con ues a san a clemencia,
que esignado en u g acia
pueda p osegui mi idea.
sin ene con adic o ia:
'una ma a illa nue a
esplica é ámi audi o io,
a ención que ya comienza.
En el amoso obispado
de Tuy, áquien seño ea
es e achonado. Cielo
de luminan es es ellas,
hay un pequeño luga ,
que con inan sus haciendas
en aya de Po ugal,
llamado Peña Salgue a.
El Pá oco de es e pueblo
es D, Jacin o Va e a,
noble anciano, ene able,
e o oso en al mane a,
que muchas necesidades
emediaba con su hacienda.
aba posada álos pob es;
mas una maldi a hemb a
de una c iada que enia,
con p opasada sobe bia,
á odos los ul ajaba
con palab as desa en as;
pe o el San o Sace do e
decía: calla, Te esa,
no me ul ajes álos pob es,
po que el pob e ep esen a
áC is o, yal pob e debes
a a le con e e encia;
po que aquel que al pob e o ende
g ande cas igo le espe a;
yasí, si quie es goza
de la glo ia e dade a,
ís e e de la humildad,
deja la in ame sobe bia,
que Dios al humilde ensaisa,
yal sobe bio le condena.
Ella espondió: seño ,
no me a ys ed ania a enga;
me espan o que su me ce^d
de agamundos se c ea,
que es os que piden limosna
es gen e muy lisonge a,
yme lle e ámi el demonio,
si yo de ellos me c eye a.
De es a sue e mal a aba
con palab as desa en as
á odos los pob eci os,
que llegaban ála pue a
ápedi una limosna:
¡oh que ea es la pob eza!
pe o el mismo Dios la amó,
yasi nadie la abo ezca.
Cansado su Mageslad
de es a abominable ie a,
quiso con aje de pob e
da áen ende su g andeza.
Llegó Dios, como quien es,
del Sace do e ála pue a,
pidiéndole una limosna
con sobe ana modeslíii
yel Pá oco ene able?
sacó de su al ique a
un ocha o, yle besó
con humilde e e encia:
Tome He mano, dijo áC is o;
mas la Mageslad sup ema,
espondió: un poco de pan
es ima a que me die a.
Dijo el Sace do e, sí,
con olun ad san a ybuena
se lo da é, he mano mió:
dále limosna, Te esa,
no de engas áese pob e,
que yo me oy ála Iglesia.
Mas la maldi a c iada
espondió con aspe eza
¿un ocha o no es limosna?
¿le dan mas allá en su ie a?
pa ece pob e sobe bio:
limosnas con an as e as
ni el.de aonio lo j.g a-de,£e,_^
Mas la Mages aíí Sup ema
espondió con mansedumb e,
diciendo: hija Te esa,
¿das algo de u sala io?
mi a po i no e pie das
¡qué llano es el mendigan e!
solo po esa espues a
no ha de lle a un bocado
de pan; yce ó la pue a.
Quedóse C is o en la calle:
¡oh sobe ana g andeza
de Dios Todopode oso!
¿qué eme idad es es a?
¡que una muje despechada
desp ecie asi su g andeza!
Con pasos muy amo osos
C is o caminó ála Iglesia
donde es aba el Sace do e
espe ando que inie a
algún homb e, pa a que
le asis a con e e encia
V
^c i ici^
Tque C is o lle
|.e le dijo: •
conmigo enga/
^'uSa á la 3íisa,
/que los homb es de es g ie a
siendollia de abajo,
pocos ienen ála Iglesia.
Celeb ado el Sac i icio,
se salie on de la Iglesia,
yle dijo: He mano mió,
/quie o que conmigo enga
/écome hoy ámi casa;
álo cual dió po espues a
el Reden o de las almas:
Mucho es imo la ineza,
que yo po ese in e és
no hice al diligencia:
enga. He mano, que es mi gus o
de que us ed coma ámi mesa.
En íln, llega on ácasa,
-XiUSgo.á come se ap es a
el Sace do e', yal p0bi:e___
le sen ó ásu mano dies a.
Dijo en onces la c iada.
¿no sald emos de quioie as
con es os za apa ososi®
Yel amo dijo, Te esa,
no e mues es an al i a,
p es a un poco de paciencia.
Digo la e dad, seño ,
que el pob e en una cazuela
puede come áun incón;
con es o se salió ue a
pa a ae la comida,
yel Sace do e con ie nas
azones le dijo áC is o:
Dígame. He mano, en su ie a
es án é liles los campos,
ósi acaso hay buenas mues as?
Aes a azón espondió
el que odo lo gobie na:
Muy buenos es án los campos.
ha de habe buena cosecha
en es e año en que es amos,
la espe anza no la pie dan,
que Dios ha de en ia agu|
;
en Ab il, yes cosa cie a,
'
ambién en el mes de Mayo
po pl p incipio se espe a.
Respondió: He mano, ySeño ,
eso pa a Dios se queda,
que los homb es no podemos
pene a an al a emp esa.
Es o es án cie o ysegu o,
dijo Dios, como Te esa,
ues a c iada, se haya
den o de aquel cua o en ie a,
ysie e ho ibles demonios,
de ga os en la apa iencia,
le comen el co azón,
las en añas, yla lengua.
El san o .Minis o en onces
a emo izado queda,
casi sin i al alien o;
pe o ecob ando ue zas
quiso sali de la duda
an las imosa y an ie a;
yal iempo de la an a se
un g an esplando le ce ca
celes ial, yle de u o
an es de sali a ue a.
¿Qué es es o. Seño , qué es es o?
Sobe ana Omnipo encia,
Pad e de mise ico dia,
p o umpió con oces ie nas
odo con uso y u bado;
el os o ol ió ála mesa,
yyió que el pob e no es aba
alli: con g an e e encia
un Di ino C uci ijo
ido es a sob e la mesa;
al ins an e de odillas
se pos ó yla ie a besa,
diciendo: Pad e amo oso,
Sobe ana P o idencia,
cuando me ecí. Seño ,
es a isi a an buena,
siendo yo el mas il gusano
que se sus en a en la ie a.?
Hecha ya es a oga i a,
áDios le pidió licencia
pa a lle a con amo
su Mages ad ála Iglesia.
Al ins an e las campanas
.se oca on, sin que ue zas
humanas áellas llegasen,
ylos homb es con p es eza
se inie on ápoblado,
dejándose sus haciendas:
al e an g ande p odigio
ma a illados se quedan.
Fo mando acompañamien o
le lle a on ála Iglesia,
pues o en el Al a Mayo
ásu Mages ad le dejan.
Vol amos ála c iada,
que iue emen e a o men an
aquellos sie e demonios,
como e e ido queda.
Al e an g ande desg acia
oda la gen e se queda
a emo izada; yluego
p e iene con diligencia
aquel san o Sace do e
el conju a los; yapenas
que comenzó los conju os,
los sie e odos se al e an.
Dijo: de pa e de Dios,
yde bajo de obediencia
me habéis de deci aho a
la causa de es a mise ia.
Si di emos, le esponden,
a iende ánues a espues a:
Noso os hemos enido
del Al ísimo licencia,
pa a cas iga u iosos
es aTJPJTT desa en a.
Dijo el imo: ámi me
el ca gó de la Sobe bia:
yel o o: ámí la A a i ,
¿La Luju ia ádonde qued
es o ámí. dijo el e ce o,
me oca la diligencia;
dijo el cua o: ámí la I a,
que álos al os de paciencia;
les pongo muy bien la mano,
con sob ada diligencia;
el quin o dijo: la Gula
es mia es a dependencia;
el ses o dijo: la En idia,
yá oda maldi a lengua,
maldicien e, inju iado a,
cas igo con g ande ue za;
el sé imo dijo; yo
cas igo bien la Pe eza
de aquellos que in amemen e
dejan las i udes buenas.
Con es o la a eba a on,_
con ala idos^ yTj ejás
á diciendo po los ai es;
maldi a seas Sobe bia,
que po desp ecia al pob e
oe eo en e an as penas.
Es e es el in que ha enido
la desg aciada Te esa:
yde es e asomb oso caso:
al Obispo se dió cuen a;
su Ilus ísi aa ha mandado,
que se publique, yes ienda
en España po que á odos
si a de ejemplo, yenmienda.
Ypidamos áJesús, ,
que nos lib e ynos di ienda
de an no ables desg acias,
ysiemp e su luz pe pélua
nos alumb e pa a que
gocemos la glo ia e e na.
Gj mona.—1854.—Imp en a de D. José M. Mo eno.
K.