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La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez : la viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción

Prieto Sánchez, Luis G.

Abstract

De todos es sabido lo que ha supuesto para la ciudad de Jerez el mundo del vino a lo largo de la historia. Hoy, en tiempos en los que esta industria ya no aporta los beneficios de antaño, aún quedan en pie muchos de los testigos que nos recuerdan aquella época, las BODEGAS. El presente trabajo pretende ilustrar al lector acerca de los criterios adoptados por la administración municipal para poder adaptar los edificios bodegueros a otros usos urbanísticos diferentes del que hasta ahora han tenido, y así conseguir que tan preciado patrimonio no se vea abocado a la destrucción.

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1 PROYECTO FIN DE GRADO LA CONSERVACIÓN ARQUITECTÓNICA DE LAS BODEGAS DE JEREZ. LA VIABILIDAD DEL CAMBIO DE USO COMO ALTERNATIVA A LA DESTRUCCIÓN. ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIERÍA DE EDIFICACIÓN MEMORIA QUE PRESENTA LUIS G. PRIETO SÁNCHEZ PARA OPTAR AL GRADO EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA DE LA EDIFICACIÓN [2014] EL TUTOR D. UBALDO ESPINO PEREZ 1 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Autor del Proyecto Fin de Grado Luis Prieto Sánchez C/ Manuel Mª González, 4D – Pta 1211.403 – Jerez (Cádiz) Contacto . 657.52.82.02 . [email protected] . Resumen De todos es sabido lo que ha supuesto para la ciudad de Jerez el mundo del vino a lo largo de la historia. Hoy, en tiempos en los que esta industria ya no aporta los beneficios de antaño, aún quedan en pie muchos de los testigos que nos recuerdan aquella época, las BODEGAS. El presente trabajo pretende ilustrar al lector acerca de los criterios adoptados por la administración municipal para poder adaptar los edificios bodegueros a otros usos urbanísticos diferentes del que hasta ahora han tenido, y así conseguir que tan preciado patrimonio no se vea abocado a la destrucción. Palabras clave: Bodegas, administración municipal, adaptar, usos urbanísticos, patrimonio, no destrucción. Abstract It is well known what the world of wine has meant to Jerez throughout its history. Today, in times in which the industry doesn’t provide as much of the benefits of bygone days anymore, there still survive many of the witnesses that remind us of that epochthe BODEGAS (wineries). This article hopes to illustrate for the reader as to the criteria adopted by the municipal administration to adapt the bodegas to urbanity uses different to those which they had up to now, and so save such valued patrimony from destruction. Key words: Wineries, municipal administration, adapt, urbanity uses, patrimony, no destruction. 2 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. 1.- Introducción. .......................................................................................................................................................... 3 2.- Antecedentes históricos. Contextualización de la situación ................................................................................ 4 3.- Estado de la cuestión. Fuentes documentales. .................................................................................................... 6 3.1.- Estado de la cuestión............................................................................................................................. 6 3.2.- Fuentes documentales. ......................................................................................................................... 7 4.1.- Síntesis de la normativa urbanística aplicada en la ciudad, con especial detenimiento en el Catálogo de Edificios y Elementos singulares. .............................................................................................. 9 4.2.- Estudio de los criterios de compatibilidad de uso propuestos por los diferentes planes urbanísticos en referencia a los edificios bodegueros para la conservación de los mismos. ......................................... 9 4.3.- Diagnóstico de las soluciones adoptadas y sus resultados para tres casos reales de bodegas adaptadas a Uso Residencial. ...................................................................................................................... 9 5.- Metodología. .......................................................................................................................................................... 9 6.- Estudio e investigaciones. .....................................................................................................................................10 6.1.- Del urbanismo histórico al moderno. El Catálogo de Edificios y Elementos. ......................................10 6.1.1.- Las primeras Ordenanzas Municipales. ................................................................................10 6.1.2.- El urbanismo moderno ..........................................................................................................12 6.1.3.- El Catálogo de Edificios y elementos. La Ordenación del Conjunto Histórico en función del criterio de Protección del Patrimonio Arquitectónico .............................................................20 6.2.- Análisis de los resultados. ......................................................................................................................25 6.2.1.-Actuación singular en una bodega para 9 viviendas de promoción pública en la C/ Liebre, 9 ............................................................................................................................................25 6.2.2.-Rehabilitación y adaptación de bodega para 20 viviendas tipo Loft en la C/ Balderramas, 16. ..............................................................................................................................34 6.2.3.-Rehabilitación y adaptación de bodega para 28 viviendas. .............................................46 C/ Lechugas, 2. ...............................................................................................................................46 6.2.4.- El uso Actividad económica y el uso Equipamiento público. .............................................55 7.- Conclusiones .........................................................................................................................................................57 8.- Bibliografía .............................................................................................................................................................59 9.- Agradecimientos ...................................................................................................................................................59 3 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 1.- Introducción. De todos es sabida la difusión y fama que han alcanzado los vinos de Jerez en el mundo, lo que ha llevado a la ciudad a ser conocida internacionalmente gracias a ellos. Desde antiguo se desarrolló la producción de estos caldos de manera más o menos industrializada, hasta alcanzar sus cotas más altas de exportación en los siglos XIX y XX. Ello trajo a la misma, como más adelante veremos, una prosperidad económica importante que determinó la morfología y trazado de la ciudad antigua prácticamente como hoy la conocemos, y propició que enriqueciera su ya importante patrimonio histórico-artístico. Este hecho hace que se desarrolle en la ciudad, desde el siglo XVI al menos, (si atendemos a la primera bodega cuya existencia está documentada hasta ahora) (1), este tipo de construcción característica para la producción de los vinos, que le dan al entramado urbano una peculiaridad que también encontramos en El Puerto de Santa María y en Sanlúcar de Barrameda, aunque en mucha menor medida. Este elemento genuino, que durante siglos ha sabido convivir con el resto del caserío, en una relación amistosa y fluida, llega a nuestro siglo XXI mermado y en unas condiciones que no hace más que auspiciar la desaparición de muchas de estas construcciones en las que hoy en día ya no se desarrolla la actividad para la que fueron creadas. Fundamentalmente en el siglo XX, Jerez va a desarrollar un interés por la conservación de este tipo de edificaciones y del relanzamiento de la industria vitivinícola que fue, que con la puesta en funcionamiento de los primeros Planes de Ordenación Urbana en los municipios se hace efectiva, aunque con criterios dispares que han hecho que en muchos casos dicha inquietud se rindiera al movimiento especulativo imperante en las décadas de los 80 y 90 de dicho siglo, lo que ha propiciado que muchos valiosos edificios de este tipo se hayan perdido. El presente trabajo, que se plantea y desarrolla como Proyecto de Fin de Grado del Grado de Ciencias y Tecnología de la Edificación cursado en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Edificación de Sevilla, pretende hacer un estudio y análisis de la normativa urbanística aplicada para los edificios bodegueros, de los criterios adoptados de compatibilidad en cuanto a los usos, según la evolución de la misma y de los principios de conservación aplicados, tomando como muestra las actuaciones llevadas a cabo en tres cascos bodegueros que han sido convertidos en edificios residenciales. Hablaremos de la evolución de la normativa, de cómo los criterios se han ido adaptando a los nuevos requerimientos, de interpretaciones…, en un marco donde no siempre se han adoptado las soluciones más óptimas para el objetivo perseguido. 1 ROMERO BEJARANO, Manuel-GUERRERO VEGA, José Mª “The Origins of the Wine House Architecture in Jerez de la Frontera: Analysis of the Bodegas Built in the Sixteenth and in the Seventeenth Centuries” Cambridge. University of Cambridge. 2005. p. 2 Recinto amurallado. Ciudad intramuros. Cerca almohade del siglo XII Conjunto Histórico-Artístico. Casco antiguo Núcleo principal de la ciudad 4 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 2.- Antecedentes históricos. Contextualización de la situación Jerez de la Frontera es un municipio de la provincia de Cádiz. Está situado al sur de la península Ibérica, a poco más de 12 km del océano Atlántico y 100 km del estrecho de Gibraltar. Es una de las dos ciudades principales del área metropolitana de la Bahía de Cádiz-Jerez, junto con la capital, tercer conglomerado urbano de Andalucía y uno de los más activos económica e industrialmente. Es sede episcopal de la Diócesis de Asidonia-Jerez, que abarca el norte de la provincia de Cádiz, tomando el río Guadalete como frontera natural con el sur. Gran parte del centro histórico de la ciudad es Bien de Interés Cultural(2) con la denominación de Conjunto Histórico Artístico: Casco Antiguo de Jerez de la Frontera, cuya delimitación está determinada en el Catálogo de Edificios y Elementos singulares, del que más adelante hablaremos. Lo forman un núcleo primitivo medieval intramuros, compacto y de calles estrechas y tortuosas del que forma parte indiscutiblemente el Alcázar. Dada la proliferación de viviendas y construcciones adosadas a la cara exterior de la muralla que se fue produciendo a lo largo del tiempo, se formaron los dos arrabales principales que tuvo la ciudad, hoy barrios señeros de la misma, como son el de San Miguel y el de Santiago. Patrimonialmente hablando, Jerez es una ciudad rica. Dispone de importantes restos de la ciudad islámica, como el Alcázar y amplios lienzos de la muralla almohade. Además, se encuentra salpicado de un importante número de iglesias y conventos medievales, así como de edificios renacentistas y barrocos, de carácter tanto civil como religioso. Hay que resaltar también el amplio caserío perteneciente fundamentalmente a los siglos XVIII y XIX, con unas características tipológicas propias que conforman la trama principal de la ciudad histórica, así como el conjunto de Casas-Palacio construidas por los industriales bodegueros y por la nobleza local en la segunda mitad del siglo XVIII y primera del XIX, principalmente. 2 RD 1390/1982 Real Decreto 1390/1982, de 17 de abril, por el que se declara Conjunto Histórico-Artístico el Casco Antiguo de Jerez de la Frontera (Cádiz) Muralla. Detalle del trazado y recinto del Alcázar Hasta el siglo XVIII, Jerez es una población dedicada eminentemente a la agricultura, donde se desarrolla la producción de vino de una manera tradicional, aunque los resultados empiezan a vislumbrar la potente industria vitivinícola y comercial que llegaría a ser a finales del siglo XIX y durante el siglo XX. 5 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez La configuración de la ciudad de entonces es el ejemplo perfecto de ciudad barroca andaluza, plagada de conventos, ermitas y capillas en donde en 1752 (3) existían 610 conventos de frailes, dato que nos lleva a entender la denominación de “Ciudadconvento” que algunos autores han utilizado para referirse a la población de aquel tiempo. Se tiene constancia de la proliferación de edificios bodegueros en el Jerez del XVII, siendo numerosa la relación de ellos que no se han conservado, pero que están convenientemente documentadas su localización, morfología, autoría, propietario… etc. Sin embargo Jerez conservaría un núcleo urbano de carácter agrícola, que aún no vislumbraba el cambio morfológico que se produciría en la ciudad más adelante. Las bodegas más características de esta época son las denominadas bodegas-granero, de pequeñas proporciones y normalmente aisladas o en todo caso vinculadas a grandes viviendas como casas señoriales o grandes casas-patio o conventos. En breve, y sobre todo a raíz de la Desamortización española de Godoy, que va a comenzar en 1798, la hegemonía de las órdenes religiosas en España se iría debilitando, y su periodo de esplendor en la ciudad daría paso a un lento declive, que prácticamente se ha alargado hasta nuestros días. Es una época en la que desaparecen infinidad de conventos, monasterios y capillas, saliendo a subasta pública dichos edificios y sus anexos, como puedan ser huertas, heredades, viñas, y el propio caserío adscrito a la correspondiente orden religiosa. Como dato, Aroca Vicenti aporta que en 1787, los 610 conventos antes citados, ya se habrían reducido a 426, lo que nos permite hacernos una idea de la considerable merma en cuanto a patrimonio que supuso para la Iglesia y para la ciudad. Este hecho, desencadenaría que dichos edificios en la mayoría de los casos se derribaran, aprovechando sus nuevos propietarios los solares resultantes para construir bodegas de dimensiones mucho mayores a los existentes hasta entonces, consiguiéndose unos resultados productivos de más importancia, y comenzando de esta manera un periodo de bonanza económica para la ciudad y sus habitantes. Pero no sólo van a desaparecer estos edificios, sino también bastantes elementos de la trama urbana propia de la oscura e insalubre ciudad del XVIII, ensanchándose calles y convirtiéndose en plazas antiguos vestigios barrocos o incluso anteriores, como túmulos pétreos o humilladeros. También se derruirían algunas de las puertas de la ciudad y los vertederos o muladares más próximos a la población quedarían transformados en paseos o alamedas, siguiendo la corriente aperturista del momento, a la que Jerez no fue ajena. El desarrollo de la actividad vinatera convierte a su núcleo poblacional en una verdadera ciudad industrial. A partir de mediados del siglo XIX, comienzan a proliferar en los entonces extrarradios de la población, recintos bodegueros a modo de micro ciudades, que acaparan el total de las instalaciones necesarias para la producción del vino. 3 AROCA VICENTI, Fernando. De la cuidad de Dios a la ciudad de Baco. Remedios 9 ediciones. Jerez 2007 p. 64-65 Se trata de grandes complejos bodegueros que contienen los lagares para la pisa de la uva y obtención del mosto, los talleres de tonelería para fabricar y reparar las botas que contendrían los preciados caldos en las bodegas, almacenes, escritorios u oficinas, las propias bodegas para envejecimiento de los vinos, cuadras para los animales y estancias para los vehículos de transporte… etc, que son verdaderos complejos industriales sin igual en la Andalucía de la época. Como máximos exponentes de estos conjuntos señalamos las bodegas González Byass con 72.529 m2 y las bodegas Domecq con 58.262 m2. Ciertos autores pasan a denominar ahora “Ciudad-bodega” a la antes llamada “Cuidad Convento” Semejante desarrollo, propiciaría asimismo que esta población fuera pionera en la instalación del alumbrado público eléctrico, creándose la “Compañía Jerezana de Electricidad” para el suministro de la energía eléctrica. También lo fue para la llegada del ferrocarril. No en vano, la primera concesión ferroviaria en Andalucía y tercera de España, fue para la línea Jerez–El Trocadero, en Cádiz, en 1852, que tenía parada en El Puerto de Santa María, fundamentalmente para llevar el producto a la costa para su exportación por vía marítima(4). De hecho dentro de la propia ciudad, los empresarios bodegueros sufragaron la construcción de un tren urbano, el tren del vino, con la única misión de comunicar las bodegas entre sí y con la estación de trenes. El tren del vino dentro del complejo bodeguero del Marqués de Misa El siglo XX supondría para la industria vinatera y para la ciudad un periodo de contrastes. En líneas generales supuso la internacionalización del vino y el brandy que se producía y comercializaba como nunca antes. En los años 60 al 80 se alcanzan las mayores cifras en cuanto a la exportación y distribución del producto. En este periodo se consolidan las grandes firmas bodegueras que han sido bandera de la cuidad por el mundo. Es ahora cuando estas empresas, huyendo de las incomodidades que supone que los complejos bodegueros hayan sido absorbidos por la ciudad, y de alguna manera ahogados por ella, crean otros más modernos en las afueras, con una estética vanguardista y una arquitectura contemporánea que llevan asociados un uso de los 4 http://www.spanishrailway.com/2012/03/01/jerez-al-trocadero-linea-de-jerez-al-puerto-de-santa-maria/ 6 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez materiales y una estética que en nada tienen que ver con todo lo anterior, y que quizá debería ser objeto de un trabajo de investigación aparte. Desgraciadamente, a finales de los años 80, las cifras de las ventas empiezan a bajar a causa de la aparición de otros productos que compiten con los caldos jerezanos de una manera muy agresiva. El desarrollismo previsto por la normativa urbanística de la época no es acertado, no alcanzándose las previsiones de ocupación del suelo industrial bodeguero tenidas en cuenta, como ya hablaremos. Además, la industria vitivinícola deberá afrontar uno de los periodos más agrios de su historia, teniendo que soportar la amortización de la inversión hecha para las nuevas instalaciones, justo cuando las ventas comienzan un descenso imparable que tan sólo en los últimos tiempos se ha estabilizado. A día de hoy, en pleno siglo XXI, la industria vinatera no es el motor de la ciudad que fue en otro tiempo. Los bodegueros han tenido que reinventarse sustituyendo las grandes cifras de ventas de antaño por otras más modestas en favor de una producción muy cuidada y de calidad. Se han potenciado productos como el brandy gran reserva, los vinos amontillados y olorosos más viejos o el vinagre (incluso en emulsión), que encajan a la perfección en el mercado de productos gourmet tan en boga en los tiempos que corren. 3.- Estado de la cuestión. Fuentes documentales. 3.1.- Estado de la cuestión. El 30% de la superficie de suelo construido en el casco urbano de Jerez, a día de hoy está ocupado por edificaciones bodegueras. Este dato, que extraemos del portentoso trabajo de ALADRO PRIETO (2012) (5) en su tesis doctoral, nos lleva a darnos cuenta de la cantidad de edificaciones que aún existen en una ciudad, que como ya hemos visto no pasa por sus mejores tiempos en cuanto a su producción vinatera. Pero entonces, ¿a qué uso están destinados estos edificios? Afortunadamente podemos afirmar que la mayoría de ellos conservan el uso para el que fueron concebidos, es decir, continúan siendo bodegas. Empresas como González Byass, Bean Global España (antiguas Bodegas Domecq), Bodegas Lustau, Bodegas Garvey, Grupo Medina o Bodegas Real Tesoro, por citar algunas de las más importantes, continúan produciendo los vinos y brandies que tanta fama dieron a la ciudad, y que siguen teniendo un hueco en el mercado nacional e internacional, sobre todo en Hispanoamérica. Otras algo más modestas, como puedan ser Bodegas Maestro Sierra, Bodegas Tradición, Bodegas Urium, o Bodegas Conde de los Andes, entre otras, pelean por sobrevivir en un 5 ALADRO PRIETO, José Manuel: La Construcción de la “Ciudad Bodega”. Arquitectura del vino y transformación Urbana en Jerez de la Frontera en el Siglo XIX. Jerez. Tesis doctoral Universidad de Sevilla, 2012.Tomo I-p.19 negocio condicionado por los precios y fama de las grandes, pero que encuentran en la cuidada calidad del producto el hueco de mercado necesario para mantener su lugar destacado. Desafortunadamente en Jerez, al igual que en muchas otras poblaciones españolas, las políticas expansionistas, modernizadoras y especulativas de la segunda mitad del pasado siglo XX, no hicieron ningún bien al patrimonio de la ciudad. Es verdad que entonces no se tenía el conocimiento del que hoy disponemos y desde luego el sentido de la conservación que impera actualmente, con lo que no podemos buscar responsables ni en los técnicos municipales redactores de los planes urbanísticos, ni en los promotores inmobiliarios de la época. Tampoco en la escasa y poco definida normativa, que irremediablemente contribuyeron a que muchos de los cascos bodegueros que consiguieron soportar el envite de épocas peores, sucumbieran al derribo en pro de modernas promociones de viviendas u otros fines. Para el caso de las edificaciones bodegueras, es verdad que su morfología ha podido contribuir a que se produjeran dichos derribos, dado que se trata de unos edificios realmente singulares que en muchos casos impiden albergar cualquier otra actividad que no sea la crianza de los vinos, para la que fueron creados. En líneas generales, las bodegas suelen ser edificios de planta pseudorectangular, con paramentos de mampostería enfoscados y encalados, cubiertos con armaduras de madera a dos aguas con tejado de tejas árabes sustentada por un bosque de pilares. Los muros externos, construidos con materiales de gran higroscopicidad y con un espesor mínimo de 60 cm, mantendrían de esta manera un elevado grado de humedad en el interior, proporcionando además un gran aislamiento térmico. La altura de los edificios es elevada, llegando a alcanzar los 14 m, para que albergaran un gran volumen de aire en su interior, necesario para la crianza del vino bajo levaduras. Las ventanas suelen estar situadas a gran altura y debían estar cubiertas de celosías o esteras de esparto lo que favorecería la ventilación pero impidiendo el paso de la luz solar. Grabado. Bodega del Dios Baco. C/ Medina. Interior de una bodega. González Byass. 7 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Bien es verdad que se hacía complicado darle a estos edificios un uso diferente al de bodega, pero se tenía claro que no se podían abandonar a su suerte, ya que con ellos no sólo se perdía un importante valor patrimonial y en muchos casos artístico, sino que se difuminaría el entramado de aquella ciudad industrial que ha llegado hasta nuestros días, y que un día fue. Con todo, los jerezanos estamos acostumbrados desde siempre a ver talleres de chapa y pintura o de reparación de motocicletas, o almacenes de todo tipo dentro de edificaciones bodegueras, por citar algunos ejemplos. Se hacía necesario por tanto que se regulase el uso de dichas ocupaciones, de manera que se evitaran malintencionadas intervenciones que desvirtuaran los edificios, evitando que se pudieran modificar elementos estructurales propios de la edificación, así como otros aspectos formales o estéticos. Paralelamente, los estudios que se hacen para la redacción de los diferentes planes urbanísticos, aportaron datos en materia de vivienda que evidenciaban del alto número de infraviviendas existentes dentro del casco antiguo, donde además se encuentra el mayor número de viviendas en mal estado de la ciudad. El alto grado de despoblamiento de la zona, que se hace evidente con sólo dar un paseo por determinados barrios, creaba la necesidad de fusionar estos aspectos dándose una solución de conjunto. Y la cuestión se planteó necesariamente: ¿Por qué no cambiar el uso de determinadas fincas para adaptarlas a viviendas?, precisamente de las que más lo necesitaban, las antiguas bodegas jerezanas. De esa manera, se conseguía que el edificio en cuestión no se perdiera o degradara, conservándose en la medida del nivel de catalogación que se le hubiese asignado, y se dotaría al centro de la ciudad de un número de viviendas tal que podría cubrir la demanda existente, repoblándose zonas que los tiempos dieron de lado, recuperando la vida de sus calles. A la par se facilitaría la compatibilidad de uso con el residencial de dichas construcciones, para facilitar la vida de los nuevos habitantes de estas zonas pseudoabandonadas, o cuando menos, apartadas, donde poder instalar supermercados, garajes para vehículos, talleres artesanales, o almacenaje, en contacto directo con el público y concebidos éstos últimos con una cierta impronta comercial. Todo ello con un criterio de revisión de los planes anteriores y de su adaptación para adecuar tipologías arquitectónicas residenciales a la zona donde se implantasen, para responder a requerimientos de buen funcionamiento morfológico y evitando la segregación y la ruptura de las tramas existentes. Se va a tratar ahora a la bodega como el elemento más singular de la estructura urbana, al tiempo que como una seña de identidad específica que debe preservarse. No va a ser sólo un valor arquitectónico individual, sino una aportación a la conformación de tramas urbanas genuinas de Jerez, y a la vez inéditas. Esto fue un primer paso muy importante para evitar la desaparición de estos edificios bodegueros, que sin uso hubieran estado condenados a la ruina, como más adelante veremos. 3.2.- Fuentes documentales. Aunque por la naturaleza, el contenido y el alcance de este trabajo, a priori no hubiera sido necesario consultar determinadas publicaciones de carácter histórico que ahora se reseñarán, nos ha resultado conveniente hacerlo ya que nos hubiera sido imposible desarrollarlo sin tener una idea global de lo que ha supuesto para la ciudad de Jerez, la producción y comercialización de sus vinos en su contexto histórico. Entendemos indispensable conocer la visión general que nos aporta José Ruiz Mata en su “Breve historia de Jerez de la frontera”, que nos pone en situación de una manera liviana y de fácil lectura. Julian Jeffs, en su “El vino de Jerez” nos proporciona datos sobres los orígenes de la producción, que se remontan hasta el tiempo de la Hispania fenicia y luego romana. Interesantísimas son sus aportaciones en cuanto al auge y exportación del Jerez en el XIX, y de cómo los ingleses se convirtieron en el verdadero sustento de la industria, dado que los vinos no sólo se enviaban a las islas, sino también a todas sus colonias, a través de una verdadera red comercial regentada por ellos. Los empresarios bodegueros jerezanos adquirirían de esta manera un gusto por lo inglés y un refinamiento al estilo europeo que no se daba en ninguna población andaluza. No es menos interesante la publicación de Manuel María González Gordon, Marqués de Bonanza, que trata de manera muy explicativa en su “Jerez Xerez Sherish” las labores del vino y de su crianza y de los oficios necesarios que rodeaban a dichas labores, aportando datos sobre las construcciones bodegueras, así como de las viñas. De los fondos del Archivo Histórico Municipal de Jerez, hemos podido obtener detalles de empresas bodegueras y propietarios dada la descripción que R. Mena y sobrino hacen en su “Reseña de las bodegas de Jerez”, donde se relacionan las bodegas existentes de la época (año 1900), los tipos de vinos que elaboraban, los nombres y procedencia de sus propietarios y su localización. Capítulo especial merecerían los trabajos de Aroca Vicenti y Aladro Prieto, por sus aportaciones al conocimiento global de todo lo relacionado con Jerez y sus bodegas a lo largo del tiempo. Con Aroca Vicenti hemos podido descubrir las diferencias morfológicas de los edificios bodegueros de los siglos XVIII, XIX y XX. Nos explica la transformación de la primitiva Ciudad-convento a la posterior Ciudad-Bodega, y el proceso de expansión de las bodegas y de su acomodo en el tejido urbano, en detrimento de los edificios religiosos. Aladro Prieto ha desarrollado en su Tesis Doctoral de Arquitectura un excepcional trabajo de documentación e inventariado de los cascos bodegueros existentes y de otros de reciente desaparición. Aunque hace un repaso desde el principio, se centra en el siglo XIX, aportando una cantidad ingente de datos sobre bodegas, localización, propietarios, maestros de obra, materiales empleados en su construcción, fechas, apoyándose además en muchos documentos escritos antiguos, en grabados y fotografías, con los que hemos podido complementar y enriquecer el presente trabajo. Especial mención entendemos que merecen sus aportaciones en cuanto a los conjuntos bodegueros como conjuntos urbanos industriales y la transformación que supusieron para 14 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Para ello, se marcó como objetivos principales: -Medidas contra la segregación social de la cuidad, evitando la expulsión de las capas populares de las zonas centrales. -Frenar la terciarización del centro urbano y su exclusiva utilización para edificios destinados a oficinas o bancos. -Proyección del patrimonio inmobiliario, cuya destrucción prematura e indiscriminada constituía un despilfarro social y un grave atentado cultural. -Limitación del acceso a las zonas centrales del vehículo privado con una eficaz política de transporte público, llevando a la disuasión del uso del coche privado. -Defensa, protección y conservación de los grandes espacios abiertos del municipio. -Mantenimiento a ultranza de todos los usos colectivos, garantizando la permanencia del dominio público de suelos y edificios con ese carácter. -Completar y articular el tejido urbano de la periferia, aprovechando las oportunidades que ofrecen los vacíos intersticiales. -Legalizar las barriadas ilegales, y por extensión, las ocupaciones de suelo y edificación sin soporte legal, para corregir la falta de calidad urbana de la periferia y los barrios. -Limitación de la nueva edificación en las áreas consolidadas, con operaciones públicas que garanticen el realojo de la población. -Reordenar la ciudad existente, intentando unir las diferentes zonas creadas históricas a través del transporte público. -Revisión del contenido de la red arterial prevista. -Protección y potenciación el empleo agrícola e industrial del término municipal. -Articulación de la calificación del suelo y de los actos que permiten la edificación, que en ciertos suelos se permita edificar, estableciendo mecanismos de gestión en cada caso para su consecución. Con respecto al Suelo Urbano del Núcleo Principal se definieron nueve Zonas de Ordenanza. Esta división estuvo realizada en base a las áreas homogéneas definidas en la información urbanística, que responden al tipo de asentamiento y a la tipología edificatoria dominante, siendo: 1) Conjunto Histórico-Artístico. 2) Zona residencial unifamiliar o colectiva en manzana cerrada 3) Barriadas singulares. 4) Zona residencial unifamiliar autoconstruida. 5) Zona residencial unifamiliar aislada. 6) Zona residencial colectiva en manzana abierta o bloque exento. 7) Zona industrial. 8) Zona bodeguera. 9) Sistemas generales. Para el caso del Conjunto Histórico-Artístico, cabe resaltar que se harían 20 Estudios de Detalle pormenorizados, en donde las edificaciones bodegueras quedaban marcadas con el símbolo de Conservación de Uso, el bodeguero. El Uso bodeguero obligaba a que el edificio necesariamente debía ser bodega. Esto es, podía estar dedicado a la crianza de vinos como tal, o también albergar cualquier otra dependencia relacionada con la misma, como talleres de tonelería, almacenes u oficinas. Esta restricción se entendió entonces como una protección para estos edificios tan singulares y característicos, y realmente lo fue. Hemos de recordar que en los tiempos que se redactó el Plan del 84, se estaban viviendo los que serían los últimos años del boom exportador del producto, y la bajada de las ventas que se produciría en breve, aún no se atisbaba. Era cuando ya todas las bodegas con cierta importancia habían trasladado sus embotellados al extrarradio, y prácticamente quedaban en el centro las bodegas para la crianza del vino, y grandes complejos bodegueros del XIX. Obligando a que estos edificios no pudieran ser otra cosa que bodegas, realmente se aseguraba su conservación, pero sólo si continuaban siéndolo. Es decir, que en el momento que quedaran vacíos, quedaban también sin uso posible. Esto, que en los planes posteriores se enmendaría, propició que muchos cascos bodegueros, llegada la crisis, quedaran vacíos durante años. Ocurrió también que algunos otros se usaron de manera “fraudulenta” a espaldas de la administración, como almacenes, peñas flamencas…etc. lo que contribuyó a que se realizaran en ellos actuaciones desafortunadas que les hicieron perder, en muchos casos, la esencia al edificio. Por otro lado, nos resulta cuando menos curioso resaltar que el plan distinguiera el Uso Bodeguero del Uso Industrial, delimitando zonas exclusivas para uno y otro. No se entendía que el Uso Bodeguero pudiera quedar encuadrado dentro del Uso Industrial, o más bien, quizá se pretendía de esta manera diferenciar la industria que durante doscientos años fue el motor de la ciudad. Estaba claro que no se veían venir los tiempos en los que la bajada de las ventas propiciaría que la industria vitivinícola en Jerez en ese tiempo se viniera abajo y no adquiriera el grado de desarrollo que parece que pretendía el planeamiento. 15 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU-84.- Calificación del suelo del Núcleo Principal. Usos globales. En verde el Uso Bodeguero. De las mayores aportaciones de este plan, fue la creación del Catálogo de Elementos y Edificios, del que se hablará más adelante en profundidad, por el desarrollo que alcanzó en los planes venideros y por la repercusión que tuvo para la conservación del patrimonio de la ciudad. Éste catálogo sentaría las bases en cuanto a grados de protección de los edificios y elementos singulares, y se hizo por primera vez un inventario más o menos exhaustivo de los inmuebles susceptibles de catalogación. Se establecieron tres grados de protección, básicamente; -Grado I: Protección integral, para aquellos inmuebles de excepcionales valores objetivos de carácter arquitectónico, histórico, típico, que debían de mantenerse en su total integridad, independientemente de su estado. Encontramos ya aquí entre los edificios más destacados de la ciudad, como son todas las iglesias y palacios jerezanos, también a las bodegas más importantes. -Grado II: Protección estructural, incluyendo a inmuebles de especial valor artístico, arquitectónico, típico o ambiental que debieran ser conservados con tratamientos específicos para mantener sus condiciones volumétricas, estructurales, tipológicas y ambientales. Es en este grupo donde se incluyen a la mayoría de cascos bodegueros con una cierta relevancia arquitectónica. -Grado III: Protección ambiental, donde se incluirían a inmuebles de valor arquitectónico, decorativo, pintoresco, típico o ambiental, que por las características de su fachada o tipología debían conservarse con los detalles ambientales y estéticos que los caracterizaban. El resto de edificios quedaban fuera de catalogación, lo que significa que no tenían ningún tipo de protección para su conservación. El catálogo del 84 fue un trabajo amplio y bien desarrollado, donde podríamos destacar la labor de campo que hubo que realizar. Es posible que se quedara algo corto aunque realmente los criterios generales adoptados sirvieron de base para el desarrollo de este trabajo en planes posteriores. 16 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez f) El PGOU de 1995 Desde el principio, pretende aglutinar las conclusiones a las que se han venido llegando con las experiencias anteriores. Analizando los resultados obtenidos sobre todo en el PGOU del 84, estudiando el funcionamiento del esquema viario y la ubicación del nuevo Sistema de Espacios Libres. Trata a la ciudad como un hecho global, teniendo que aglutinar todo lo anterior con el Centro Histórico y con las áreas periféricas, el suelo industrial y un elemento obviado anteriormente, el rio Guadalete. Nosotros nos centraremos en el enfoque del presente PGOU en lo que al casco histórico se refiere, describiendo y analizando las soluciones dadas a las construcciones bodegueras allí enclavadas, dejando la periferia para otros estudios. Es objetivo fundamental de este Plan, al igual que también para el PGUO-84, fue la revitalización funcional y poblacional, así como su regeneración y rehabilitación arquitectónica, en lo que a esta zona se refiere. Se plantea una revisión del anterior y una adaptación de lo necesario, profundizando en el estudio tipológico-morfológico y funcional que permita actuar de manera más precisa y adecuada a cada finca, y a cada manzana. Fija una serie de necesidades para acometer, ya sean de carácter morfológico, residencial, en materia de usos o de patrimonio, enfocadas al aprovechamiento de ese patrimonio para el beneficio de la ciudad y de sus habitantes. Es consciente de las actuaciones urbanísticas no acertadas de planes anteriores, como las alteraciones en la trama de la ciudad, en lo que se refiere a morfología. Para ello se realiza una zonificación fijándose diferentes Áreas de Reparto. En cuanto a vivienda, se fija en el estado de abandono del Centro Histórico y de la proliferación de infraviviendas que ocupan muchos de los palacios y grandes casas en régimen de hacinamiento y sin rehabilitación previa, pretendiendo facilitar en lo posible el acceso al ciudadano de una vivienda digna, según marca la Constitución. Respecto de los usos, se percata de la importante presencia de actividades comerciales minoristas, y talleres mecánicos (de coches y motos…, normalmente insalubres y ruidosos) que han proliferado. Existe una reutilización no siempre adecuada de numerosos cascos de bodega en desuso, y de la terciarización de áreas muy concretas que agudizan la incompatibilidad entre tejido histórico y accesibilidad. Pero claro, teniendo en cuenta el valioso trazado medieval conservado con su muralla prácticamente cerrada en todo el perímetro, la cantidad de edificios de calidad procedentes de la aristocracia y la burguesía locales, el importante número de monumentos eclesiásticos, y la singularidad y valor urbano de la estructura general de la ciudad en su conjunto, que pueda representar uno de los ejemplos más completos de la cultura urbana andaluza y posiblemente de los mejor conservados, merecía la pena hacer unos estudios sectoriales pormenorizados que pusieran en valor el patrimonio de la ciudad de una manera seria y rigurosa. Áreas de Reparto previstas en el PGOU-95 17 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez De hecho, se plantearon 5 Estudios Sectoriales previos a la redacción del Plan que se reparten de este modo: 1) El tejido urbano más singular del Conjunto Histórico de Jerez: Las bodegas 2) Áreas residenciales o caserío anónimo, en el que se aplica el mismo sistema de evaluación de tres niveles anterior. 3) Edificios singulares de la ciudad, como son palacios, conventos y demás edificios y demás arquitecturas que conforman el concepto más generalizado del patrimonio. 4) La cerca almohade y sus elementos defensivos. La muralla. 5) Los diversos Sistemas Espaciales, en razón del valor que se atribuía en el documento de diagnóstico, proponiendo una catalogación como Interés Genérico de los más significativos. Cada uno de ellos se encargó a especialistas en la materia. El que a nosotros más no va a interesar, el de las bodegas, fue redactado por el arquitecto Pablo Diáñez Rubio. El trabajo se incluyó como Anexo II del tomo II en el Plan de 1995 (9). En el mismo, se da un diagnóstico del estado de conservación del patrimonio arquitectónico bodeguero de la ciudad, que serviría de base a la precatalogación de los inmuebles, de acuerdo con la nueva legislación patrimonial. Analiza tipológica, funcional y constructivamente los edificios, y elabora los criterios específicos de catalogación para ellos, centrándose en aspectos concurrentes como la propia valoración arquitectónica, la catalogación actual y la relación con la ordenación y valores del entorno urbano. Excelente trabajo desarrolló en los conjuntos bodegueros del siglo XIX que se encontraban a la redacción del documento sin actividad productiva, para los que estudió unas propuestas en cuanto a nuevas posibles alineaciones, desechando los elementos sin valor, y conservando los que más alto grado de catalogación poseían, previendo que pudieran ser pasto para futuras promociones inmobiliarias. El plan del 95, se da cuenta de que en materia de vivienda, en el casco antiguo es donde está el mayor número de ellas en mal estado, y también donde se da la superficie media más alta, si bien la elevada desviación típica demuestra la gran variación existente entre las superficies de las viviendas ubicadas en dicha zona. Y claro, ante esto, ¿por qué no se podría cambiar el uso de determinadas fincas para adaptarlas a viviendas, como lo puedan ser las antiguas bodegas jerezanas? De esa manera, se puede hacer conservar el edificio en la medida del grado de catalogación que se le haya asignado, y se dotaría al centro de un número de viviendas tal que podría cubrir la demanda que tiene la ciudad, repoblándose zonas que los tiempos dieron de lado, recuperando la vida de sus calles. 9 Oficina de Planeamiento y Gestión Urbanística del Área de Urbanismo, Servicios Operativos y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Jerez. "Plan General Municipal de Ordenación Urbana de Jerez". Anexo II. Tomo II. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Junta de Andalucía. 1995. Casco bodeguero en ruinas. A la par se facilitaría la compatibilidad de uso con el Uso Residencial de dichas construcciones donde poder instalar supermercados, garajes para los resientes y también para los futuros residentes, talleres artesanales, o almacenaje, en contacto directo con el público y concebidos éstos últimos con una cierta impronta comercial. Hay que recordar en este momento que la situación económica de la ciudad, se vio mermada por una gran crisis del sector bodeguero. Esto hace desaparecer muchas bodegas que han dejado vacíos y sin uso los cascos bodegueros. Pervive aquí también el criterio de revisión de los planes anteriores y su adaptación para adecuar tipologías arquitectónicas residenciales a la zona donde se implanten, para responder a requerimientos de buen funcionamiento morfológico y evitando la segregación y la ruptura de las tramas existentes. Se va a tratar ahora a la bodega como el elemento más singular de la estructura urbana, al tiempo que como una seña de identidad específica que debe preservarse. 18 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez No va a ser sólo un valor arquitectónico individual, sino una aportación a la conformación de tramas urbanas genuinas de Jerez, y a la vez inéditas. Esto fue un primer paso muy importante para evitar la desaparición de estos edificios bodegueros, que sin uso hubieran estado condenados a la ruina. Casco bodeguero condenado a la ruina. De todas maneras fueron conscientes de que el problema de la vivienda no radicaba en la escasez de suelo calificado, sino en los elevados costes de edificación y el abandono de la vivienda social por parte del gobierno central y autonómico y también de los promotores privados. La rehabilitación de viviendas en el Casco Histórico y la consecución de un mercado de alquileres, aparecía como posibles soluciones al problema, cuya solución definitiva pasaba por un incremento de la renta de las capas sociales más desfavorecidas. La capacidad adquisitiva sería la cuestión determinante en la elección de la vivienda, por ello, y atendiendo a la estructuración del sector, habrían de posibilitarse actuaciones públicas a través de las viviendas sociales, y los regímenes especiales tendrían que programarse en función del segmento establecido por niveles de venta. Realmente pocas actuaciones de este tipo se llevaron a cabo en Jerez adaptando una antigua bodega para la construcción de vivienda protegida, dada la cantidad de restricciones que la propia normativa de la vivienda protegida marcaba en su legislación por entonces en vigor, y del alto coste, por encima de la media, que suponía una obra de este tipo. El Plan prácticamente eliminaría la “conservación de uso” que tan estrictamente se marcó en el anterior Plan del año 84, casi con carácter general. Tan solo quedarán las bodegas importantes donde que siguen con la producción de Xerez y que exportan al resto del mundo, que tienen los edificios precisamente con un mayor grado de protección en el Catálogo. Se harían Unidades de Ejecución (UE) para permitir el uso residencial, para las zonas aludidas, haciéndose un estudio mucho más exhaustivo de las mismas que hace que se mejore el Catálogo de Edificios anterior. Aunque también habría que señalar que se sacrificaron algunas para poder obtener una mejor Ordenación. A sabiendas de las mejoras que los criterios adoptados del Plan del 95 aportan al casco histórico de la ciudad, hemos de señalar que con el paso del tiempo, se ha visto que parece que hubo poca regulación, que se pecó de cierta discrecionalidad en la concesión de Licencias de Obra por las interpretaciones que se hicieron, donde a veces se perdieron valores espaciales, y donde no se marcó una limitación en la ocupación, tan sólo la de no superar volumetría que delimitaba el propio habitáculo que supone el edificio de la bodega. Carecía de regulación alguna con respecto a las entreplantas interiores, lo que posibilitaba la colmatación en planta y altura, perdiéndose interiormente la sensación de estar dentro de un edificio bodeguero. Con respecto a las Licencias de Obras relacionadas con el Patrimonio Cultural o el Catálogo, se harían mucho más estrictas las concesiones de las mismas. A partir de ahora se iban a exigir muchos más requisitos y documentación, cuando la petición de licencia afectase a un edificio, conjunto o elemento incluido en el Catálogo y señalado en los planos del presente Plan, como patrimonio a conservar y proteger cualquiera que fuera su categoría. Había que consensuar con los técnicos municipales detalles donde se exigía documentación como fotografías, fotomontajes, perspectivas, o croquis alzados del resultado final, incluyendo las fachadas adyacentes a la de la obra. Se haría un seguimiento en las demoliciones parciales tales como picados de enfoscados, que puedan aportar información enmascarada tras el mortero. Asimismo, se van a cuidar en obras de reforma o ampliación, conceptos como la determinación de los campos visuales, el esquema de la sección de la calle con respecto a los demás edificios, volumetría, en el caso de alteración de volúmenes. La prospección arqueológica, que tan de cabeza ha traído a los promotores y constructores en Jerez hasta nuestros días, ha jugado realmente un papel importantísimo en lo que a información histórica ha aportado. Para las obras a realizar en terrenos sometidos a protección arqueológica, o cuando se produjeran hallazgos de interés artístico, había obligación de parar las obras inmediatamente y comunicarlo a la Administración Municipal y Autonómica. De hecho, incluso se señalaron zonas susceptibles de que aparecieran restos (zonificación arqueológica), lo que hizo que se exigiese incluso una actuación previa, a cargo del promotor, donde un arqueólogo comprobara y supervisara, durante el tiempo que hiciese falta, el movimiento de tierras para la cimentación. 19 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Con esto, el Servicio Municipal de Arqueología obtuvo una cantidad ingente de información desconocida hasta entonces que arrojó luz sobre la fecha de fundación de los primeros asentamientos humanos en la zona y la posible fundación de la ciudad. Fundamentalmente el estudio del Conjunto Histórico en el Plan General se realizó a través de seis áreas de análisis, que fueron: Bodegas, Edificios singulares, Bienes de Interés Cultural, Áreas residenciales, Zona de servidumbre de la Muralla y Sistema de espacios públicos, como ya se ha apuntado. Cada uno de estos estudios sectoriales analizó una realidad parcial y estableció una precatalogación detectando los elementos más valiosos y las piezas o tejidos muertos o discordantes. La puesta en relación de las conclusiones de unos estudios con los otros y su inserción dentro de la dinámica urbanística del conjunto de la ciudad es lo que al final llevó a la definición de las propuestas de protección/intervención, estableciéndose la catalogación definitiva y el diseño de las áreas a reformar mediante las correspondientes Unidades de Ejecución. Plano nº 34 Carta Arqueológica de Jerez. Zonificación arqueológica. g) El Plan general de 2009 La conveniencia de adaptar el Planeamiento General del 95 a la LOUA y al POTA vigentes hace necesario acometer con decisión el proceso de la Revisión del Plan General, que prácticamente no varía en cuanto a su concepción y del que éste es una mera adaptación. No puede olvidarse la valoración de la conveniencia y oportunidad de la Revisión del planeamiento general con los cambios sustanciales que ha introducido en el marco legislativo de referencia la nueva Ley de Ordenación Urbanística de la Comunidad Autónoma. Las nuevas categorías de los suelos urbanizables, el desarrollo y clarificación del régimen jurídico de los suelos urbanos consolidados y no consolidados, la posibilidad de delimitar áreas de reparto en los suelos urbanos no consolidados, además de aquellos que han quedado incluidos en Unidades de Ejecución, las nuevas competencias ordenancísticas asignadas a determinadas figuras del planeamiento instrumental (Planes Parciales y Estudios de Detalle, principalmente), la innovación que supone la aparición de los Patrimonios Autonómicos del Suelo, la recuperación de las transferencias de aprovechamiento urbanístico como mecanismo equidistribuidor o la aparición de nuevas figuras en la gestión y desarrollo de las actuaciones urbanísticas, tales como la Áreas de Gestión Integrada o el agente urbanizador, son sólo un ejemplo del cúmulo de nuevos recursos que introduce el texto legal y que, bien instrumentados, posibilitan la construcción de un proyecto público de ciudad y territorio eficazmente gestionable. Por ello, el proceso de adaptación a la LOUA de los planeamientos urbanísticos generales, aún en la clase de adaptación parcial, incorporará normalmente una innovación de los contenidos materiales del Plan. Y es por ello, que la mejor forma de adaptar un Plan General a la LOUA es hacerlo en el proceso de revisión del mismo, para agilizar una oferta de suelo suficiente con destino a la promoción de viviendas protegidas, como ocurre en este caso. Pero además también había que tener en cuenta el contenido del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) ya que contiene determinaciones normativas de obligado cumplimiento que debían tenerse en cuenta a la hora de llevar a cabo la planificación urbanística con ocasión de la Revisión-Adaptación del Plan General. En definitiva, la formulación de la Revisión del Plan vigente se justifica por la necesidad de actualizar el Modelo de Ciudad, tanto por la proximidad de un escenario de agotamiento de las propuestas de intervención urbana que se contienen en el Plan de 1995, como por la conveniencia de refrescarlo con nuevas ideas complementarias que fortalezcan el actual Modelo. En el Plan vigente en la actualidad hace que exista una mayor regulación. Permite usos admisibles al Residencial, como puedan ser el Terciario o el de Equipamiento para el caso de los cascos de bodega, y se van a estudiar mucho más que en el Plan anterior tanto los usos como las condiciones en que se vayan a ejercer esos usos. Ya no va a existir el “uso bodeguero” de antaño, nada más que en las bodegas que se dedican a la producción de Jerez, a las que sí se les asigna la “conservación de uso”. Incluso desaparece de las zonas de Ordenanzas exteriores pasando a englobarlo el uso Industrial. 20 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 6.1.3.- El Catálogo de Edificios y elementos. La Ordenación del Conjunto Histórico en función del criterio de Protección del Patrimonio Arquitectónico Hoy día se ya se entiende que el concepto de Patrimonio deba aplicarse a una globalidad de factores y no a elementos aislados de mayor o menor relevancia artística. Lo que se considera patrimonio en la actualidad se debe resumir como una seña de identidad. Por eso el patrimonio urbano está formado por aquellos fragmentos de la estructura física de la ciudad que constituyen las señas de identidad de la misma, y su preservación debe estar encaminada al bienestar social, sin menoscabo de otras valoraciones. Sin embargo los tejidos más antiguos de la ciudad habían perdido su confort y su modernidad. Lo que antaño fue centralidad, hoy sería periferia, en el sentido en que el “centro de gravedad” de la ciudad se había desplazado hacia los extrarradios, donde las grandes zonas comerciales e industriales arrastran a los jerezanos a habitar fuera de lo que fue el origen de la ciudad. Se plantea que hay que transformar, para generar innovación, capacidad de atracción y que sobre las viejas formas se llegue a una nueva modernidad. Ésa parece ser la idea de la que parte el Catálogo del Plan de 1995, ¿Y quién puede hacer esto realidad? Pues entiende que el sector público, los residentes y la iniciativa privada, aunque cada uno traiga diferentes intereses. Se defendió que la conservación del patrimonio pasaba por formar parte activa de la ciudad venidera, con lo que había que fomentar la modernidad pero protegiendo el legado histórico. De nada iba a servir una morfología urbana de rico pasado y bellas perspectivas si los edificios que la constituían iban a estar abandonados y sin población. Había que preservar, pero dentro de un realismo que pasaba por no aislar piezas o fragmentos de la ciudad. Y además previendo una estructura que fuera capaz de unir al centro con el resto de la ciudad como un todo, con conciencia de ciudad única. Para ello se creó el Catálogo de Edificios y Elementos, con los siguientes Grados de Protección: -Elementos de Interés Específico. Tenían el máximo grado de protección y se incorporaron al Catálogo. Estos edificios conservaron su uso. No se admitió un uso diferente al que tuvieran. Necesitarían la preceptiva autorización de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para la realización de obras. -Elementos de Interés Genérico. Se incluyeron aquí los edificios merecedores de ser preservados por su interés histórico, arquitectónico y etnográfico, como exponentes de la identidad cultural jerezana. Fueron incorporados al Catálogo. Se permitieron obras precisas de conservación, restauración y rehabilitación. No se admitirían usos incompatibles con su conservación. -Áreas de Conservación Arquitectónica. Son zonas que forman la mayor parte del tejido urbano del Conjunto Histórico de Jerez con edificios y espacios que debían permanecer con su configuración formal y tipológica que tuviesen. También fueron incorporados al Catálogo. Se aceptaron intervenciones singulares o integrales. -Áreas de Intervención. Se delimitaron aquellos sectores del tejido urbano que fueron sustituidos en época reciente, y que carecen de interés patrimonial. Podían ser renovados total o parcialmente, admitiendo obra nueva. De todas maneras existían delimitaciones en las actuaciones que se diesen dentro de una zona con Estudio de Detalle. -Zonas de Servidumbre Arqueológica. Comprendía a las parcelas catastrales dentro de Conjunto Histórico que estuviesen afectadas por la cerca almohade (muralla). Fueron incluidas en el Catálogo. No se podían realizar obras que no fuesen autorizadas por la entonces Gerencia Municipal de Urbanismo de la ciudad. Una finca de cualquiera de los grupos de clasificación del Patrimonio establecidos anteriormente, podía ser incluida también dentro de la Zona de Servidumbre Arqueológica. -Elementos fuera de Ordenación. Aquellos inmuebles que por su volumetría, lenguaje arquitectónico o modificación de alineaciones históricas, han alterado gravemente los valores arquitectónicos y urbanos del Conjunto Histórico de Jerez. Basándose en el Estudio Sectorial de las bodegas de Diáñez, cualquier actuación en los correspondientes ámbitos catastrales en el sector bodeguero, iba a venir regulada por un plan para cada propietario regulado por el Plan General de Ordenación Urbana, y que incluiría levantamiento, historiografía, y apéndice documental que justificase las determinaciones de su ámbito. Se avanzó en el proceso de ordenación, mediante la asignación de aprovechamientos urbanísticos controlados desde la perspectiva patrimonial. El Catálogo identificaba y protegía todos los elementos valiosos, para después proceder a la apertura de grandes manzanas con la consiguiente permeabilidad del tejido, incorporación del disfrute público de jardines y zonas hasta ahora interiorizadas y la posibilidad de localizar equipamientos en estructuras condenadas a la ruina, por haber caído en desuso. Es cuando se hacen visibles para los jerezanos los jardines que existían en muchos de los complejos bodegueros del XIX, una vez que han pasado a formar parte del entramado de la ciudad. La tarea de catalogación/protección no podía ser un simple inventario de edificios, más o menos exhaustivo y extenso. Para hacer una labor de PROTECCIÓN, había que re proyectar la ciudad, asignando nuevos usos y ordenando los existentes, incluso en el casco histórico, con la diferencia de que ahí los materiales iban a ser los preexistentes e iban a estar muy estratificados, cronológica y culturalmente hablando. Ésta, quizá iba a ser la gran diferencia con Catálogo del PGOU-84, que se limitó algo más al inventariado de fincas, sin darle realmente la perspectiva que ahora se pretendía. 21 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU-95-Conjunto histórico-artístico. Espacios catalogados. Plano general. El Catálogo del Plan de 2009 iba a estar basado en los anteriores. De hecho, se usaron todos los trabajos desarrollados con anterioridad que hacían aportaciones significativas en la materia: Documento de definición del Conjunto Histórico de Jerez de la Frontera, Planes Estratégicos, Plan General Municipal de Ordenación de 1995, Propuesta Urban II, Plan Especial de Reforma Interior, Agenda 21 Local, etc... Con todo, hubo que realizar un completo trabajo de campo para detectar e investigar aspectos no tenidos en cuenta en esos trabajos aprovechando la labor y los trabajos realizados durante los últimos años por la Oficina Municipal de Rehabilitación del Centro Histórico. Es ahora cuando se recogen los análisis y aportaciones realizadas por la Carta Arqueológica de Jerez, que supuso un estudio exhaustivo de todo el ámbito urbano desde el punto de vista tanto histórico como patrimonial y arqueológico. Se consigue un Estudio Histórico mucho más pormenorizado por el conocimiento que ahora se tiene tras la interpretación arqueológica de los restos encontrados tras las prospecciones obligadas de anteriores planes. Se incluyen planos de las Tipologías de edificios estudiados como: a) Arquitectura defensiva. b) Arquitectura religiosa. c) Arquitectura de carácter público. d) Arquitectura residencial: -CASAS SEÑORIALES -CASAS PATIO -CASAS BURGUESAS -PATIOS DE VECINOS -UNIFAMILIAR POPULAR e) Arquitectura industrial: -BODEGAS. Para el caso de las bodegas dentro del casco histórico, se propone un mayor estudio, haciendo singular cada una de las piezas bodegueras. Se va a determinar la tipología, y después se marca el uso y la oportunidad. -OTROS EDIFICIOS INDUSTRIALES La Catalogación Propuesta mantiene vigente la estrategia de protección-intervención que se planteó en el Plan General de 1995 y que ha dado resultados más que satisfactorios al evitar la muerte y fosilización del tejido urbano. Existe pues una clara línea de continuidad en la estrategia de conservación de nuestro patrimonio histórico entre el Plan General vigente hasta la fecha y el nuevo que aquí se presenta, aunque específicamente con las bodegas existen cambios en cuanto a los nuevos Usos que pasarán a tener, como más adelante veremos. De esta forma se contemplan cuatro niveles de protección: NIVEL 1. Interés Específico. NIVEL 2. Interés Genérico. NIVEL 3. Conservación Arquitectónica. NIVEL 4. Conservación Cautelar La asignación de cada nivel de protección a un inmueble se establece en función de los valores que aún se conservan y se deben proteger en el mismo (elementos, zonas, o integridad del edificio). 22 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez En cualquier caso, previa a la concesión de licencia de obras sobre edificios incluidos en cualquier nivel de protección, se requerirá; un levantamiento completo de los mismos, en el que deberá recogerse y especificarse, a nivel planimétrico y fotográfico, todos los elementos de valor o interés del inmueble, tanto los que, en su caso, se contengan en las correspondientes fichas del Catálogo vigentes que afecten a la edificación, como todos aquellos otros que pudieran aparecer en la fase de toma de datos y análisis producida con la realización del mencionado levantamiento. -Nivel 1. Interés Específico. Es el asignado a los edificios que deberán de ser conservados por su carácter singular, monumental y por razones histórico-artísticas, preservando todas sus características arquitectónicas. Se trata de edificios con categoría de BIC o asimilables a dicha categoría. Por tanto, son inmuebles que cuentan con expedientes específicos de declaración de BIC., incoados o declarados, o se encuentran incluidos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía (CGPHA.), o desde las determinaciones del presente documento del PGOU de Jerez se considere adecuada su asimilación a esta categoría de protección arquitectónica. -Nivel 2. Interés Genérico. Para aquellos edificios en los que, dado su carácter singular, o por razones histórico-artísticas, se hace necesaria la conservación de sus características arquitectónicas originales por ser exponentes de la identidad cultural jerezana, pudiendo ello ser compatible con un cambio de Uso. Son inmuebles de gran valor arquitectónico, aunque no son asimilables a la categoría de BIC o elementos con inscripción específica en el CGPHA. -Nivel 3. Conservación Arquitectónica. Es el asignado a aquellas edificaciones, cuyos valores arquitectónicos o artísticos, sin alcanzar el carácter singular que contienen los inmuebles calificados anteriormente en los niveles de protección monumental e integral, los hace destacar por ser elementos de referencia en cuanto a tipos edilicios, métodos constructivos tradicionales de valor, o por contar con una significación especial en la historia de la ciudad. La conservación del Centro Histórico debía ser una operación destinada a revitalizar no sólo inmuebles, sino primordialmente la calidad de vida de la sociedad que los habita, aplicando su capacidad creativa y equilibrando su tecnología tradicional con la contemporánea. -Nivel 4. Conservación Cautelar. Es el asignado a aquellas edificaciones tradicionales o históricas, integradas en la trama del Conjunto Histórico, que no han podido ser visitadas en su interior y pese a su antigüedad no aparentan un valor arquitectónico especial. Hay que considerar este nivel de protección como provisional y cautelar hasta que pueda determinarse tras un estudio y trámite adecuados el mantenimiento o no de su catalogación. Tenemos hasta ahora, por tanto, que el Catálogo del 84 venía a ser buen inventario de inmuebles a los que había que proteger mediante su catalogación, lo que se puede considerar como un buen primer paso. Con respecto a las bodegas, se catalogaron muchas de ellas, haciéndoles que conservaran su uso, el uso bodeguero, lo que a la larga se comprobó que se producía una encrucijada ya que en el momento que dejase de usarse como bodega, el edificio no iba a poder tener otro uso, lo que lo condenaba a la ruina. Con el Plan del 95, se intentó modificar esta situación. Se haría una catalogación más amplia. Además se iba a eliminar la limitación de Uso Bodeguero permitiéndose el Uso Residencial y Compatible en todos los edificios catalogados, aunque con diferentes restricciones que veremos más adelante. Se buscaba por un lado, la repoblación del centro y por otro, una manera de conseguir que los cascos bodegueros tomaran vida de nuevo. Parecía que se había encontrado la solución perfecta, sin embargo se adaptaron pocas bodegas para viviendas, por los inconvenientes que ello conllevaba, y porque entonces nos encontrábamos en pleno boom de la construcción, donde la rentabilidad de un promotor inmobiliario era mucho mayor haciendo una promoción de nueva planta, que una rehabilitación de estas características. Visto con la perspectiva que nos da el tiempo, podemos afirmar que de haberse generalizado la transformación de cascos bodegueros en edificios residenciales o con usos compatibles al residencial con las directrices que se marcaban en el Plan del 95 y su Catálogo, se habrían producido situaciones no deseadas. Hablamos de que no hubo una previsión de plazas de aparcamiento para los nuevos residentes, ya que los edificios bodegueros, por su naturaleza no permiten la construcción de garajes subterráneos. Tampoco se hicieron estudios sectoriales donde se estableciese qué edificios bodegueros serían adaptados para viviendas, y cuáles para usos comerciales u otros, según el grado de población, de los equipamientos existentes…etc. El Plan del 2009 y su pormenorizado Catálogo regían estos aspectos, de manera que se impusieron para las edificaciones bodegueras los usos Residencial y Compatible en unos casos, y de Equipamiento Público y Actividad Económica en otros, dependiendo de la situación del sector en donde se localizaran. 23 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez . PGOU-2009.- Plano de Catalogación de edificios de tipología bodeguera PGUO-2009.- Calificación de edificios con tipología bodeguera. 30 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Estado terminado. Sección 1 transversal. Estado actual. Sección transversal. Estado terminado. Sección 2 transversal. 31 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Fachada a ntes de la actuación. Demoliciones y trabajos previos. Desmontaje de la cubierta. 32 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Estructura a conservar Ejecución nueva cubierta de madera. 33 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Estado final 34 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 6.2.2.-Rehabilitación y adaptación de bodega para 20 viviendas tipo Loft en la C/ Balderramas, 16. En la segunda mitad del siglo XVIII, proliferan las bodegas de gran tamaño y va a existir un gran auge constructivo debido a la bonanza económica del momento. Ésta que nos ocupa fue edificada por Juan Carlos Hauríe en el solar resultante tras la compra de siete fincas vendidas entre los años 1794 y 1796. La construcción que hoy conocemos debe datar de finales de los años 90. Más adelante pasaría a manos de D. Pedro Domecq Lembeye y de esta manera a las bodegas Domecq, anterior propietario antes que de que pasara a titularidad pública, siendo Emuvijesa (Empresa Municipal de la Vivienda de Jerez) quien se encarga de hacer la promoción de Lofts. Esta bodega es conocida como "El Cantón". Está ubicada entre las calles Ronda del Caracol, Puerta de Rota, Balderramas (antes Cantón) y Nube. Presenta un alzado que es el que va a prevalecer ya en todo el siglo XIX, mediante cubierta a dos aguas con frontón acentuado con cornisa de piedra, donde se abren dos óculos romboidales. Presenta también ocho huecos a modo de ventanas con arcos escarzanos, y dos puertas de acceso con pilastras almohadilladas que soportan una cornisa con ménsulas. Todo ello en la piedra arenisca característica de la zona. En el interior posee ocho naves divididas mediante pilares de canto cuadrados, que sustentan grandes vigas durmientes, sobre la que apoya la techumbre de madera y ladrillo macizo por tabla tan característica de las bodegas a partir del siglo XVIII. Podemos considerarla como una de las primeros ejemplos con un marcado carácter monumental, que unos autores denominarían “bodega catedral” (11) y otros “bodega basilical” (12) y que proliferarían fundamentalmente en la siguiente centuria. Además dispone de un patio o antiguo “trabajadero”, donde se realizaban labores como la tonelería. La primera noticia por la que se tiene conocimiento documental de ella es de 1837, donde se entrega un croquis al Ayuntamiento de la ciudad para pedir permiso para ocupar la calle aledaña San Yldefonso, para uso privativo de la bodega, cosa por otro lado bastante frecuente por entonces. Hoy día aún quedan calles públicas dentro de los recintos bodegueros que se incorporaron a la propiedad privada de las mismas a cambio de otros intereses para el Ayuntamiento. Está documentada la visita de los Duques de Montpensier en 1848 a Jerez, a las bodegas Domecq, con el grabado que se presenta a continuación. La bodega más a la izquierda es "El cantón". Se advierte también la característica bodega que alberga a una de las torres de la muralla de Jerez, que aún hoy se conserva. El proyecto de viviendas tipo Loft lo lleva a cabo el arquitecto Juan Ramón Díaz Pinto por encargo de Emuvijesa. Se adapta el edificio para albergar 20 viviendas con un carácter abierto de amplios espacios, sin apenas particiones y con altos techos. En el patio o trabajadero se va a conservar el porche, y se instala una piscina. Destacan cuatro grandes paralelepípedos de vidrio, a modo de patios de ventilación y de luz para las viviendas, que sobresalen sobre la línea de cubierta. El acceso a las viviendas se hace a través de una zona central diáfana cuya altura es la altura completa del edificio, lo que la hace muy espectacular. 11 AROCA VICENTI, Fernando. "De la ciudad de Dios a la ciudad de Baco”. Jerez. Remedios 9 Ediciones. 2007. p129 12 ALADRO PRIETO, José Manuel: La Construcción de la “Ciudad Bodega”. Arquitectura del vino y transformación Urbana en Jerez de la Frontera en el Siglo XIX. Jerez. Tesis doctoral Universidad de Sevilla, 2012.Tomo I-p. 403 Dos grandes escaleras semicirculares escondidas tras sendos muros curvos de hormigón panelados de acero corten, servirán para acceder a las viviendas en las plantas primera y segunda, habiéndose hecho un minucioso estudio de las alturas para el encaje de las viviendas. Para construir las viviendas se optó por no tocar la estructura de la bodega, y hacer una cimentación y estructura nuevas para ejecutar la nueva construcción, de manera que se hacía un edificio dentro de otro, con la misma cubierta común. Observando la ficha urbanística del Plan del 84, vemos que se le adjudicaba una “protección ambiental-Grado III”, (la mínima de las tres existentes), y la conservación de uso existente, el bodeguero, que es lo que indica el triángulo negro. Por aquella época, la bodega se encontraba llena de botas vino y ni por asomo se pensaba que llegaría a convertirse en un edificio residencial. En la ficha del Plan de 1995, sin embargo, ya se ha producido un cambio, y es que el suelo pasa a ser “suelo urbano edificable”, aunque continuaría la obligación de conservación de uso existente. Además, en la ficha del Catálogo pasa a tener el máximo grado de catalogación que puede tener un edificio que no sea BIC, que es “Interés Genérico”. Se da la circunstancia que a la redacción del Proyecto de Ejecución de Díaz Pinto, se aprueba provisionalmente el Plan General de Ordenación Urbana de 2009. El proyectista tuvo que justificar que su proyecto cumplía los dos planes (1995 y 2009) ante el departamento de Planeamiento de la ciudad. En la ficha urbanística de 2009, aparece el patio como “espacio no edificado interior de manzana” y la bodega como “residencial y otros usos compatibles en el centro histórico”. Marca además la tipología G3 de actividad económica de bodega tradicional. Resulta curioso comprobar que en la ficha del Catálogo de Edificios ya aparecen la planta y fotos de la promoción de viviendas ya ejecutada, dado que la obra se terminó antes de la aprobación definitiva del Plan de 2009. El trabajo del proyectista para encajar las 20 viviendas-Loft en la bodega nos parece espectacular. El edificio no pierde absolutamente la esencia de bodega. Esto se consigue rigiéndose por las pautas de edificabilidad y superficie de entreplantas permitidas que el nuevo plan ahora vigente marca y obliga. Ya no hay lugar para las interpretaciones y desaparece la saturación volumétrica interior que permitían legislaciones anteriores. Aquí se conservan y potencian todos los elementos característicos de la bodega como son las fachadas, los pilares, las vigas durmientes, la cubierta de madera y teja, sabiendo adaptar a la remozada construcción el edificio de nueva planta interior que cumple además con la normativa en vigor, como es el Código Técnico de la Edificación y demás normativa obligatoria. No quedaba regulado sin embargo, que los cubos de vidrio que conforman los patios pudieran superar la altura de la cubierta, como así fue, y se justificó porque realmente no se trata de superficie construida. El coste de la obra fue excesivo, por las características de la misma, lo que hizo que el precio de las viviendas fuera alto, cosa que complicó la venta y más teniendo en cuenta que las restricciones del Catálogo no permitían la construcción de un garaje subterráneo. 35 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGUO - 84. La bodega tiene conservación ambiental Grado III, con conservación de uso bodeguero. 36 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU - 95 Pasa a ser suelo urbano edificable, pero sigue mantenie ndo la conservación de uso, es decir bodeguero. Esto es, se podía edificar, pero había que conservar el uso, teniendo en cuen ta además el grado de protección que tenía asignado. 37 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU - 95 Plano de espacios Catalogados. Grado de protección "Interés Genérico ", que son inmuebles con un gran valor arquitectónico, tras las iglesias, los monumentos y los declarados BIC. 38 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU-2009La finca aparece ya con uso "Residencial y otros usos compatibles en el Centro Histórico" La zona de la piscina está determinado como "espacio no edificado interior de manzana". Va a conservar el grado de catalogación del PGOU-95. 39 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 46 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 6.2.3.-Rehabilitación y adaptación de bodega para 28 viviendas. C/ Lechugas, 2. Estamos ante una bodega característica del siglo XIX en Jerez, de planta rectangular con 6 calles longitudinales (5 crujías de pilares) y 14 transversales, que responde a la denominación de “gran bodega” o “bodega basilical” (13) por su similitud con los edificios mudéjares. Tenemos conocimiento de que el proyecto fue ejecutado por Elías Gallegos en 1873, según queda constancia en una de las cerrajerías de entrada, lo que probablemente marque el año de su terminación. El encargante fue Antonio Rodríguez Ruiz. (14) La fachada, de gran calidad por su ejecución y materiales empleados, presenta frontón con ancha cornisa, incluyendo un baquetón interno que se enrolla en los extremos. A eje de los dos óculos que contiene, se presenta una cartela con los apellidos del propietario. Los huecos bajos de la fachada, dos puertas y cuatro ventanas, están enmarcadas en arcos de medio punto con decoración triangular. Los separan cinco pilastras almohadilladas que en las esquinas pasan a ser refuerzos de piedra, aunque sin perder su carácter decorativo. Se denota un cierto estilo ecléctico en la decoración del conjunto. La bodega es completamente exenta con lo que posee tres fachadas más, dos laterales y de mayor longitud, y una posterior paralela a la fachada principal. Todas ellas de menor importancia que la principal, construidas con muros de gran espesor de mampostería y ladrillo macizo, con terminación enfoscada y encalada. Su interior presenta un bosque de pilares cuadrados que sustentan arcos de medio punto. La basa de los pilares se ejecutan de arenisca de la Sierra de San Cristóbal, mientras que el cuerpo o fuste se hace con ladrillo macizo prensado, lo que no resulta demasiado usual en la ciudad. Como remate a éste, y antes del arranque del arco, existe un capitel moldurado. Para la intervención propuesta, se acomodaron 14 viviendas a cada lado mayor del rectángulo haciendo un total de 28, de manera que queda una zona común central de dos crujías de pilares desde la que se accede a las viviendas. Cada vivienda posee una claraboya que da luz y ventilación al interior de la misma, además de una terraza en la planta tercera abierta al pasillo central cubierto, que dota a éste de luz y ventilación natural. El diseño hace que tanto el salón-cocina-comedor en la planta baja, como uno de los dormitorios den a la zona común interior, en un juego de volúmenes muy interesante que se agradece al transitar por ella. De la ficha del Plan de 1984, obtenemos que se le adjudica el menor grado de protección posible dentro de los tres existentes por entones, “protección ambiental”, y nos llama la atención que no tiene ninguna restricción en cuanto al uso actual. Esto es, no aparece 13 ALADRO PRIETO, José Manuel: La Construcción de la “Ciudad Bodega”. Arquitectura del vino y transformación Urbana en Jerez de la Frontera en el Siglo XIX. Jerez. Tesis doctoral Universidad de Sevilla, 2012.Tomo I-p.403 14 AROCA VICENTI, Fernando. "De la ciudad de Dios a la ciudad de Baco”. Jerez. Remedios 9 Ediciones. 2007. p154 marcado el triángulo negro, lo que quiere decir que, en contra de la tendencia del momento, no había obligación de mantener el uso bodeguero que tenía la bodega por entonces. Sin embargo pensamos que se debió tratar de un error, ya que no entenderíamos porqué esta bodega iba a quedar sin tal restricción. Nos confirma lo anterior el hecho de que la ficha urbanística del Plan de 1995, aparecerá el triángulo negro de nuevo, y por tanto la obligación de “conservación de uso”, del uso bodeguero. El suelo pasa a ser “suelo urbano edificable” estando la construcción catalogada a partir de ahora como “espacio catalogado fuera del conjunto histórico”. Recordemos que el Catálogo de Edificios y Elementos sólo abarcaba por entonces al Conjunto históricoartístico, estando este edificio fuera del mismo. En el Plan de 2009, podemos comprobar que el suelo aparecerá como “manzana compacta tradicional”, donde se permite una sola altura de construcción, lo que quiere decir que no se puede rebasar la cota de la cubierta. Además queda recogida la tipología de “actividad económica-bodega tradicional”, como indica G3. En cuanto al Catálogo, se aporta la ficha de catalogación del casco bodeguero, que especifica las restricciones constructivas, de ocupación, de alturas y niveles…, etc. De los tres casos estudiados, quizás sea de éste del que mejor podamos obtener una valoración de conjunto acerca de la conversión de las bodegas jerezanas en desuso para viviendas o sus usos compatibles. La promoción está actualmente entregada aunque no todas las viviendas han sido vendidas. Entre otros inconvenientes para su venta, encontramos que no poseen plaza de aparcamiento, cosa prácticamente imprescindible a día de hoy, ya que el Plan no permitía hacer un garaje subterráneo. De todas maneras, aunque hubiera sido admitido, el alto coste que hubiera supuesto desmontar la bodega completa para luego volver a montarla igual una vez hecho el garaje, hubiera disparado el presupuesto de ejecución material y por tanto los precios de venta, lo que no supone un atractivo para los promotores privados en absoluto. Comparación de edificio bodeguero (en ruinas) con la iglesia mudéjar de San Dionisio (interior y exterior). 47 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU - 84. - Se le asigna una protección al edificio de grado III, protección ambiental, pero i ncreíblemente no se obliga a una conservación de uso bodeguero. Posiblemente se trate de un error. 48 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU - 95. - Suelo urbano edificable. Subsanan el no haber tenido en cuenta la conservación de uso bodeguero, que aquí ya aparece, quedand o catalogado el edif icio. 49 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez PGOU - 2009. - Ya aparece el uso como Residencial en manzana compacta tradicional, y sigue estando catalogado el edificio. 50 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Para ver el grado de catalogación, tendremos que ir a la ficha del Catálogo: Ficha del Catálogo de Edificios y Elementos de la finca situada en la C/ Lechugas, 2. 51 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Fachada principal a la calle Lechugas. Estado antes de la actuación. Estado antes de la actuación. Demoliciones y trabajos previos. Estado antes de la actuación. 52 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Planta estado reformado. S ección transversal estado reformado S ección longitudinal estado reformado . Sección transversal estado actual. 53 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Trabajos de albañilería y cubierta. Situación de la grúa. Interior. Estado terminado. 54 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez Interior. Estado terminado. Detalle paneles solares en la cubierta. Fachada lateral c/ Fontán. Apertura de huecos nuevos. Fachada. Estado terminado. Estado final 55 La conservación arquitectónica de las bodegas de Jerez. La viabilidad del cambio de uso como alternativa a la destrucción. Proyecto de fin de Grado ~ Ciencia y Tecnología de la Edificación. Curso 2013/14 ~ Luis G. Prieto Sánchez 6.2.4.- El uso Actividad económica y el uso Equipamiento público. Sirva el siguiente apartado para mostrar, sin la intención de realizar análisis alguno, diferentes ejemplos de cascos bodegueros adaptados a usos de Actividad económica o de Equipamiento público, donde entendemos que quizá se hayan cumplido las expectativas más ampliamente que para el uso residencial y compatible. Casco bodeguero acondicionado para supermercado. Divina Pastora. Antiguo complejo bodeguero Garvey. Aparcamiento público. C/ Cristo de la Defensión. Antiguo complejo bodeguero Garvey. Bazar. C/ María Antonia de Jesús Tirado.