Las consecuencias accesorias en el nuevo Código Penal
Full text
D o e •
I n a
Las consecuencias accesonas en el nue o Código Penal
Bo ja Mapelli Ca a ena
l. P oblemas penológicos
de la c iminalidad económica
La cons ucción concep ual de c iminalidad
económica, como algo di e enciado de la c imina
lidad común esponde mas a una cues ión de di
ec iz polí ico-c iminal �ue a una elabo ación de
la ciencia c iminológica . Es cie o que aquella
p esen a algunas no as que le son pa icula men
e ca ac e ís icas como su escasa isualización, la
di icul ad del cálculo económico del daño, su eje
cución a a és de pe sonas ju ídicas con comple
jas elaciones causales, la a ección a bienes ju ídi
cos de ca ác e no pe sonal y, po lo gene al, su
p aindi iduales y la consiguien e dis ancia en e
el c iminal y la íc ima, no as, odas ellas, que ha
cen especialmen e di ícil la pe secución penal de
es os deli os, lo que explica, en pa e, el c ecien e
in e és de los úl imos años po es e ipo de c imi
nalidad.
F en e a la no edad de la inco po ación al Có
digo de un amplio g upo de igu as delic i as de
es a na u aleza la doc ina p esen a una ma cada
bipola idad en e quienes, po un lado, in en an
allana el camino pa a que es os deli os puedan
se e icazmen e pe seguidos en el ámbi o penal
y quienes, po o a pa e, lo obs aculizan median
e complejos expedien es dogmá icos u ilizados i
nalís icamen e pa a gene a au én icas lagunas de
impunidad.
Sin emba go, es una opinión pací icamen e
compa ida que el sis ema penológico de la mayo
ia de los códigos se adap a con di icul ad a las
pa icula idades de los delincuen es de cuello
blanco. Las di icul ades se p esen an ya desde el
momen o en que una co ec a pe secución de es
os deli os obliga a supe a el p incipio de socie
as delinque e non po es , lo que compo a an os
p oblemas que nues o legislado op ó inalmen e
po " i a la oalla" y eclui las consecuencias ju-
Ca ed á ico de De echo penal
de la Uni e sidad de Se illa
ídicas del deli o pa a las pe sonas ju ídicas en un
enigmá ico epig a e que esponde al i ulo de
4( • • "
consecuenCiaS acceso nas .
Las llamadas sanciones clásicas es án pensadas
pa a esponsabilidades penales de un cla o ma iz
indi idual, en las que la pe sona ísica apa ece de
limi ada con oda ni idez. Las penas, en conse
cuencia, es án condicionadas po el p incipio de
pe sonalidad, es deci , que sólo deben a ec a al
esponsable del deli o, pa a lo cual es p eciso que
su con enido se di ija a menoscaba bienes ju ídi
cos de ca ác e pe sonal-libe ad, pa imonio ... -.
La delincuencia económica suele da se en las
complejas elaciones de emp esas, negocios, so
ciedades u o os ipos de pe sonas ju ídicas. La
aplicación de una sanción clásica con ca ác e ge
ne al es ine icaz po su excesi a pe sonalización
del cas igo. Cas iga al ge en e de una sociedad
dedicada comúnmen e a se i de apade a a un
negocio ilíci o no impide -como debe de aspi a la
pena- que el p opie a io lo sus i uya po o o pa a
segui come iendo el mismo deli o. Y a la in e sa,
una sanción sup aindi idual, que no enga en
cuen a la dimensión pe sonal del deli o, co e el
iesgo de lesiona injus amen e a quien no iene
ningun ipo de esponsabilidad.
En conc e o, el g upo de penas apa en emen e
más adecuadas po la p opia na u aleza de es os
deli os son las de ca ác e pa imonial y, sin em
ba go, en la mayo ía de las ocasiones esul an in
su icien es debido a que los au o es esponsables
se encuen an espaldados po un capi al sólido.
Es e incon enien e sólo puede soslaya se conci
biendo la mul a como una pena inde e minada en
una escala abie a hacia a iba, al como sucede
con la mul a p opo cional, lo cual compo a el
g a e iesgo de menoscaba el p incipio de p o
po cionalidad en pos de la despa imonialización
de los esponsables, lo cual, a su ez, ampoco
puede cons i ui la me a de un De echo penal e-
1 . KAlSER, G. C iminologia. Una in oducción a sus undamen os. Mad id. 1977, p. 211.
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Re is a Penal
Las consecuencias acceso ias en el nue o Código Penal
socializado , sino de un De echo penal inspi ado
exclusi amen e en las ideas de inocuización p o
esional.
No son menos los p oblemas que plan ean las
penas que a ec an a bienes ju ídicos pe sonalisi
mos )', conc e amen e, las p i a i as de libe ad.
La p i ación de libe ad es ya, po su p opia na u
aleza, imposible de aplica a las pe sonas ju ídi
cas, pe o incluso a ándose de pe sonas ísicas
esponsables de es a ipología c iminal ambién se
han le an ado opiniones que disc epan de la con
eniencia de aplica dichas sanciones.
Se ha dicho que en e a es a delincuencia no es
posible ealiza ningún ipo de ac i idad esociali
zado a po lo que no pueden cumpli se con los i
nes de la misma. Con se cie o, no nos pa ece un
a gumen o decisi o, pues, como ambién ha mani
es ado en ei e adas ocasiones la doc ina la p e
ención especial no es la única inalidad del De e
cho penal. Igualmen e es e dad que la en ada en
p isión de un emp esa io, po ejemplo, a eces no
es deseado ni siquie a po quienes son íc imas de
sus deli os ya que su eclusión p o oca cie es em
p esa iales o la suspensión de un ac i idad p o e
sional con la que se podía asegu a uen es econó
micas epa a o ias. Pe o es ine i able que las san
ciones penales p i a i as de libe ad a ec en
muchas eces de o ma i e e sible a las elaciones
sociales de los condenados y no po ello pueden
deja de impone se. Si es o es así en las sanciones
de ca ác e pe sonal con mas azón se da á en las
obje i as. Las consecuencias indi ec as de la apli
cación de una condena solo son enidas en cuen a
espo ádicamen e po el legislado 2.
Se ha señalado ambién que una comp ensión
esencial del p incipio de p opo cionalidad ecla
ma que se ese en las penas de ca ác e pe sonal
pa a los deli os que p o egen bienes ju ídicos pe
sonales y, en es e sen ido, en e a la c iminalidad
es ic amen e económica no debe ía esponde se
con sanciones p i a i as de libe ad. Esa lógica e
ibu i a no iene en cuen a que la g a edad del
injus o no solo la de e mina su impo ancia, sino
además la g a edad de la lesión, po lo que no
puede ex añamos que en ocasiones cie os a a
ques al pa imonio es én mas penados que o os
con a la in eg idad pe sonal. Los daños a la eco-
L
nomía nacional, a los consumido es, a las expec
a i as de abajo y a los de echos de los abaja
do es e, incluso, a la salud pública que se ocasio
nan con los deli os socio-económicos esul an a
eces incalculables po su olumen.
Pe o más allá de odas es as a gumen aciones
nega i as la p isión po su a aque di ec o a la li
be ad humana a o os de echos undamen ales
es echamen e �nidos a ella y po el ue e impac
o que causa en la opinión pública, es el medio
más pode oso del conjun o de las penas pa a p o
oca la in imidación de quien la su e. Nume o
sos es udios empí icos ealizados en e homb es
de negocios co obo an es os e ec os3. El iesgo
de una p isión sin posibilidades de suspende o
sus i ui su ejecución es con mucho la amenaza
sanciona ona más g a e en é minos de p e en
ción gene al. Po es as azones, no pocos au o es
que econocen, en lo gene al, la c isis de la pena
p i a i a de libe ad po su e ec o es igma izan e
y po que no es capaz de alcanza los ines que ie
ne asignados, de ienden en conc e o las penas
pe sonales pa a comba i es os deli os. Es a mis
ma inclinación e ibucionis a se obse a en las
p opias ecomendaciones del Consejo de Eu opa,
ó gano ca ac e izado po la de ensa de las inali
dades p e en i o-especiales4.
Aho a bien, la opción puni i a de la p isión pa a
cas iga la delincuencia económica compo a una
g a e decisión de polí ica c iminal. La p i ación
de libe ad, comúnmen e ese ada pa a la delin
cuencia iolen a, e ue za su p esencia ex endién
dose ambién aho a a es a o a ipología c iminal.
No podemos segui man eniendo como la única
opción penológica iable en e a las nue as o
mas de c iminalidad la pena p i a i a de libe ad,
que de o ma gene alizada se econoce sumida en
una c isis p o unda. Po es a azón, ampoco se
debe cede ácilmen e a la en ación de esol e
las desigualdades sociales en el ámbi o del De e
cho penal con el simple a gumen o de que si pa a
los socialmen e ma ginados y sus deli os se aplica
gene almen e la p isión, lo mismo ha de hace
se con los c iminales de cuello blanco. Si jun o a
los más desampa ados económicamen e me emos
ambién en p isión a los pode osos, con ello no
a eglamos ni los p oblemas sociales de los p i-
2. Así, po ejemplo, en elación con la g a edad de las penas que pueden se sus i uidas, el a ículo 88 es ablece que és as pod án IIe'
ga excepcionalmen e a los dos años de du ación cuando "el cumplimien o de aquélla hab ía de us a sus ines de p e ención y ein°
se ción social".
3. TIEDEMANN, K. Pode económico y deli o. Ba celona. 1985. p. 158 Y ss.
4. En elación con las sanciones pa a los deli os económicos, la Recomendación (81) 12 es ableció las siguien es posibilidades:
-Hace uso ap opiado, en los casos g a es, de penas p i a i as de libe ad espec o de los delincuen es económicos.
-Adop a las medidas necesa ias pa a que las penas pecunia ias es én más adap adas a la si uación inancie a de los delincuen es eco'
nómicos y a la g a edad de las in acciones come idas, y halla los medios legales o de o o ipo pa a e i a que un e ce o pogue la pena
pecunia ia, en po icula aquél en cuyo bene icio se haya come ido la in acción.
-In oduci inhabili aciones p o esionales con ca ác e de penas p incipales y, en los casos ap opiados, p e e el esa cimien o de la íc
ima como sanción penal.
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D o e
me os ni ampoco los penales, sino que más bien
asegu amos que la p isión, lejos de desapa ece , se
man end á como pena hegemónica en los p óxi
mos lus os.
Mucho más in e esan es son los p opues as an
glosajonas y de Es ados Unidos que median e la
legislación penal especial in en an da una o e a
imagina i a y di e sa pa a alcanza e icazmen e
los ines p e en i os en e a la delincuencia so
cio-económica. Nues o nue o Código Penal, sin
espaldo adicional apenas, ha in en ado suma
se ímidamen e a es a co ien e incluyendo un
epíg a e especí ico ("consecuencias acceso ias")
en el que ecoge algunos ins i u os puni i os, unos
nue os y o os ya conocidos en ex os legales p e
ceden es, ese ados pa a penaliza a las pe sonas
ju ídicas. En cambio -como e emos a con inua
ción-, poco hemos a anzado en no edades puni i
as en e a las pe sonas ísicas que se esconden
as las ju ídicas.
11. La punición de la c iminalidad
económica en el nue o Código Penal
Se conside a comúnmen e que la delincuencia
económica se con'esponde con la ecogida en el
Tí ulo XIII. a pa i de su Capí ulo VI. y los Tí u
los XIV, XV Y XVI. Es e iden e que es e con enido
es imp eciso y discu ido po la doc ina en la mis
ma medida que lo es el p opio signi icado de de
lincuencia económicas. Además, ampoco pueden
igno a se las di icul ades de elabo a un concep o
de bien ju ídico uni a io y de es ablece unas ca
ac e ís icas c iminológicas comunes.
T as la lec u a de las sanciones con que se pe
nalizados es os deli os se comp ueba que el legis
lado , siguiendo la misma ó mula puni i a de los
Códigos p eceden es, emplea p e e en emen e la
combinación de la pena de p isión con la de días
mul a. De las ap oximadamen e ochen a sancio
nes que se imponen en los e e idos Tí ulos, en
ein a y dos ocasiones se u iliza esa composición
puni i a6. En es a ocasión esul a especialmen e
c i icable el empleo de la mul a en una unción se
cunda ia como es la de ag a a la pena p i a i a
de libeliad. Más in e esan e hubie a sido su uso
como al e na i a a la misma. Po o a pa e, de la
lec u a de las penas se desp ende el escaso in e és
pues o po el legislado en consegui un ma co
puni i o dis in o pa a esponde a las peculia ida
des de es a o ma de c iminalidad. El esul ado es
i n a
que, desde el pun o de is a penológico, no encuen
a jus i icación el a amien o legal di e enciado
de algunos de los ipos penales, o, lo que es peo ,
como apun a MUÑoz CONDE7, as la ipi icación
especí ica no pa ece esconde se, en muchos casos
en los que se da una a inidad con un deli o co
mún, mas in ención que da les un a amien o pe
nológico pa adógicamen e p i ilegiado.
También llama la a ención el escaso empleo que
se hace de la pena de inhabili ación p o esional.
Es a, que se p odiga siemp e que el deli o de que
se a e es e ejecu ado po un unciona io o un
p o esional. sólo apa ece en diez ocasiones ap o
ximadamen e y nunca en lo que puede conside
a se el núcleo p incipal de los deli os con a el o
den socio-económico. La inhabili ación se aplica
en deli os como los audes en subas as, los a en
ados con a las p opiedades indus ial e in elec
ual, los deli os ecológicos, e c., pe o es á ausen e,
en cambio, en o os ipos delic i os como los deli
os socie a ios o los deli os ela i os al me cado,
en los que incide de o ma des acada la cualidad
p o esional de ca ác e emp esa ial de los espon
sables de los mismos.
No hay ningún obs áculo pa a que los esponsa
bles de es os deli os puedan bene icia se de los
ins i u os que impiden la en ada en p isión po
b e es pe íodos de iempo (suspensión y sus i u
ción) y ello pese a que Ten e a es e ipo de delin
cuencia no exis en los iesgos de p isionalizaciól1
an ecuen es en los casos de delincuencia común
y a que desde una pe spec i a peno lógica se han
is o ecomendables las penas de co a du ación
po su e icacia in imida o ia. Es mas, el legislado
ha omado la p ecaución de aplica penas a las
que con oda p obabilidad se les puedes aplica di
chos bene icios, incluso, cuando po la concu
encia de ag a an es puedan si ua se en su mi ad
supe io .
Son imp obables los casos en los que co es
ponda aplica medidas de segu idad en e a la de
lincuencia socio-económica, ya que las medidas
son una consecuencia del deli o inculada a es a
dos de semiimpu abilidad o inimpu abilidad po
anomalía o al e ación síquica, in oxicación o al e
ación en la pe cepción de la ealidad inculados
con un p onós ico de pelig osidad c iminal. Po
su na u aleza, es os deli os di icilmen e gua dan
elación con aquellos es ados de la pe sonalidad.
Mucho más p obable es, en cambio, la posibili
dad de aplica una pena acceso ia y, en especial.
las ecogidas en el a ículo 56. De acue do con
5. C . BAJO FERNÁNDEZ, M. De echo penal económico. Aplicado a la ac i idad emp esa ial. Mad id. 1978, p. 36 Y ss.
6. La asignación o al de penas a los dis in os deli os den o de los e e idos Tí ulos es ap oximadamen e la siguien e: p isión, 8; a es o
de in de semana, 1; días'mul a, 10; composiciones de p isión y días'mul a, 32; de p isión y mul a p opo cional, 11; de p isión, mul a e
inhabili ación, 5; de a es o de in de semana y mul a, 2; al e na i a de p isión y mul a, 10.
7. MuÑoz CONDE, F. La ideología de los deMos con a el o den socio'económico en el p oyec o de la Ley O gánica de Código Penal, en
c.P.c. núm. 16, 1982, p. 118 Y ss.
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Re is a Penal
Las consecuencias acceso ias en el nue o Código Penal
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es e p ecep o, las penas de p isión de has a diez
años pod án lle a como acceso ias las de inhabi
li ación especial pa a empleo o ca go público, p o
esión, o icio, indus ia o come cio, o cualquie
o o de echo, si es os hubie an enido elación di
ec a con el deli o come ido.
Quizá pueda pensa se que si el legislado en la
egulación de los deli os co espondien es no u o
en cuen a, como ya se dijo, la inhabili ación espe
cial es debido a que con aba con es a cláusula ge
ne al de aplicación. Sin emba go, en iendo que no
es así y la mejo p ueba de ello es que pudiendo
aplica se igualmen e en elación con o os deli os,
no obs an e, en nume osas ocasiones se menciona
exp esamen e la pena de inhabili ación especial,
como ocu e, po ejemplo, en los deli os come i
dos po unciona ios. Po o a pa e, el a ículo 57
no puede aplica se cuando la o a pena p incipal no
lo es de p isión.
No es á esuel o po el Código la compa ibilidad
de aplicación de una pena p incipal de inhabili a
ción especial con la misma pena aplicada como
acceso ia en i ud del a ículo 57. Bajo la igen
cia del Código an e io , la ju isp udencia e minó
po acep a un p incipio gene al de incompa ibili
dad. De es a mane a, cuando concu ía po ejem
plo la inhabili ación especial como pena p incipal
y la misma pena pe o con ca ác e acceso io, los
ibunales sólo aplicaban la p ime a po se de
idén ico con enido (STS. 7.12.1971).
La nue a egulación da exp eso e endo a las
esis ju isp udenciales, pe o lo hace sólo en ela
ción con uno de los supues os de penas acceso
ias, a sabe , cuando la inhabili ación acompaña a
la p isión de más de diez años. Ninguna e e en
cia se hace, en cambio, a la compa ibilidad o in
compa ibilidad en los demás supues os. Aunque
se ha in en ado jus i ica la incompa ibilidad en la
cláusula "no imponiéndolas especialmen e" del
a ículo 54, lo cie o es que el e e ido p ecep o no
iene más alcancen que ga an iza la aplicación de
es as penas aun cuando no es én p e is as especí
icamen e en el deli 08.
Mayo es di icul ades en aña jus i ica la in
compa ibilidad cuando las inhabili aciones ienen
dis in os con enidos. Así, po ejemplo, a ándose
del deli o de al e ación de p ecios en subas a judi
cial, se p e én las penas de p isión e inhabili a
ción especí ica pa a concu i a las mismas a las
que se adhie e como acceso ia la inhabili ación
especial pa a el eje cicio p o esional si hubie a e
nido elación di ec a con el deli o (a . 56). ¿A ec
a la incompa ibilidad sólo en los casos de idén i
co con enido? y en el caso expues o, ¿p i ilegia-
mas al au o imponiéndole sólo la pena p incipal
de inhabili ación especí ica o le aplicamos am
bién la inhabili ación especial gené ica ecogida
como pena acceso ia?
El p oblema es más sencillo de esol e en los
supues os de inhabili ación absolu a. P ime o,
po que és a p esen a siemp e el mismo con enido
y, segundo, po que la incompa ibilidad es á exp e
samen e p e is a po el legisladoc No pa ece posi
ble que se ex ienda a los supues os del a ículo 56
la incompa ibilidad, pa a con pos e io idad ex
cepciona lo sin undamen o legal alguno en unos
casos en los que su aplicación es a ía ue a de
duda. Así pues, con la ac ual egulación, ninguna
de las dos soluciones son sa is ac o ias. Nega la
igencia de la incompa ibilidad es igno a la lógi
ca cohe encia que debe exis i en la egulación de
las penas acceso ias y es igno a ambién la c isis
de és as y la consiguien e con eniencia de in o
duci c i e ios es ic i os. Pe o, po o a pa e, la
incompa ibilidad no puede con e i se en un p i
ilegio injus i icado con un obs áculo pa a aplica
una inhabili ación p o esional gené ica cuando el
legislado ha p e is o o a más especí ica.
El co ola io de consecuencias penales de i adas
del deli o, di igidas sob e odo pa a la c iminali
dad socio-económica, son las llamadas conse
cuencias acceso ias, a cuyo análisis dedica emos
los siguien es apa ados.
111. Las consecuencias acceso ias
l. El nue o Código Penal ha inco po ado un Tí
ulo (IV. L. I) den o del que el legislado decide
inclui el comiso y o as consecuencias de di e sa
na u aleza que se encon aban dispe sas a lo la
go de la pa e especial y que enían como des ina
a ia inmedia a la pe sona ju ídica. Su in ención
se ha limi ado a .mejo a la sis emá ica del ex o
legal. Más allá es imposible encon a una es
pues a i me a la dudas sob e la na u aleza ju ídi
ca del comiso y es as o as medidas, que desde
hace iempo enían p eocupando a la doc ina V la
ju isp udencia.
2. An es de plan ea la cues ión de la na u aleza
ju ídica de es as o as consecuencias a la luz de la
nue a no ma i a, con iene eco da qué no eda
des se han in oducido en un ema ambién con
o e ido y es echamen e elacionado con el an
e io de la esponsabilidad penal de las pe sonas
ju ídicas9. El p incipio del De echo penal napo
leónico, que es ablece que sólo pueden se espon
sables las pe sonas ísicas, ha ido con el iempo le-
8. GARCíA ALBERO, en QUINTERO OUVARES Y o os, Comen a ios al nue o Código Penal. Pamplona. 1996. p. 372.
9. e . BARBERO SANTOS. Responsabilidad penal de las pe sanas ;u ídicas, en RDM, 1957, pp. 285 Y ss; ZUGALDlA ESPINAR, Con eniencia po
lí ico-c iminal e imposibilidad dogmá ica de e isa la ó mula adicionalSoc;e as delinque e non po es , en epe núm. 11, 1980.
46
D o e
xibilizándose, en especial, después del Cong eso
In e nacional de De echo penal de 1929 (Bu ca
es ), en el que ímidamen e se sugie e a los países
pa icipan es que in oduzcan e o mas legales
pa a que pueda se ag a ado el cas igo de aquellas
pe sonas que ac úan en ep esen ación de una o
ganización.
Un ejemplo bien ilus a i o es el caso del Códi
go Penal ancés de 1992. El mismo econoce aho
a, sin ningún géne o de dudas, dicha esponsabi
lidad. En e ec o el a ículo 121.2 es ablece que "las
pe sonas ju ídicas, con exclusión del Es ado, son
penal men e esponsables, de acue do con la dis
inción del a ículo 121.4 a 121.7 (que de inen al
au o de una acción consumada e in en ada y
al cómplice) y en los supues os es ablecidos po la
ley, po las in acciones come idas po su cuen a,
po sus ó ganos, o ep esen an es. En odo caso la
colec i idad e i o ial y sus g upos no son es
ponsables penalmen e de las in acciones come i
das en el eje cicio de las ac i idades suscep ibles
de se obje o de con ención de delegación de se
icio público. La esponsabilidad penal de las pe
sonas ju ídicas no excluye la de las pe sonas ísi
cas au o es o cómplices de los mismos hechos."
El aumen o de las ac i idades in ac o as en el
ámbi o de los deli os con a el o den socio-econó
mico que se ealizan ecuen emen e en el ma co
de una emp esa o negocio y las di icul ades de
pe segui penalmen e esos hechos, han ido ha
ciendo cada ez más ágiles los adicionales a
gumen os que sus en aban el p incipio de socie
as delinque e non po es . Hoy es insos enible, en
p ime luga , el a gumen o de la icción de las pe
sonas ju ídicas, bien, al con a io, es as son eco
nocidas como pe sona ju ídicamen e indepen
dien es con de echos au ónomos dis in os de los
de sus socios y sus ó ganos con capacidad de de
cisión. Igualmen e eba ible es el a gumen o se
gún el cual es as pe sonas acceden a la ida ju í
dica con unas inalidades es a u a ias en e las
que no se ecogen la comisión de in acciones pe
nales (p incipio de especialidad). Aunque es cie
o que las o ganizaciones no nacen con inalida
des delic i as, no lo es menos que, en la p ác ica,
algunas de ellas come en deli os de los cuales no
se pueden hace esponsables ni a sus ep esen
an es, ni a los ó ganos de ges ión.
Finalmen e, los concep os de pena y de colec i i
dad son incompa ibles en la medida en que el p i
me o e oca ines de dimensión es ic amen e pe
sonal, ales como la e ibución, la in imidación o
la esocialización. Es con oda p obabilidad la idea
i n a
más undamen ada con a la esponsabilidad de
las pe sonas ju ídicas, debido exclusi amen e a
una adición inqueb an able de esponsabilidad
exclusi a de las pe sonas ísicas. No obs an e, que
ello haya sido y que las penas engan una ue e
imp egnación pe sonal no es un a gumen o que
iincule pa a el u u o. El legislado debe diseña
una espues a penológica adecuada pa a las pe
sonas ju ídicas de igual o ma que en su momen
o la diseño pa a las pe sonas ísicas pelig osas sin
culpabilidad.
Tampoco son con incen es los a gumen os de la
incompa ibilidad de los ines de la pena en ela
ción con las pe sonas ju ídicas, ni de la des iación
hacia las íc imas inocen es de las consecuencias
puni i as, ya que, en de ini i a, son sus ges o es
y ep esen an es quienes oma on las decisio
nes delic i as y es a quienes a di igido el mensa
je p e en i o. Po o a pa e, es pe ec amen e
imaginable el diseño de unas penas que engan en
cuen a las ci cuns ancias de un colec i o de a
bajado es de la emp esa o accionis as, ac eedo es
o ges o es de buena e a los que no se les pe judi
que con la imposición de la pena.
En nues o De echo posi i o la e o ma de 1983
in oduce po ez p ime a un ímido cambio le
gisla i o que a a excepciona el p incipio de la
i esposabilidad. Allí an sólo se eliminan los
e en uales obs áculos que pudiesen impedi que
la esponsabilidad de los deli os come idos po
una pe sona ju ídica no se hiciese ex ensi a a sus
ep esen an es. El Código ac ual modi ica la e
dacción de dicho p ecep o, mencionando de o
ma gené ica a los adminis ado es de hecho o de
de echo de una pe sona ju ídica (a . 31 JO) Y lo
que es más impo an e en elación con el ema
que nos ocupa, ecoge una se ie de consecuencias
puni i as que ienen como des ina a ia la pe sona
ju ídica (a . 129). Lo uno lo o o si úa nues o
sis ema penal den o de aquéllos que p e én una
esponsabilidad penal indi ec a.
El cambio in oducido demues a, a nues o jui
cio, que más allá de las innegables di icul ades
que se p esen an pa a hace ex ensi a a las pe so
nas ju ídicas la esponsabilidad penal, an o en
o den a pode a i ma que es as son capaces de e
aliza una conduc a ípica, como que pueden se
obje o del juicio de culpabilidad (en endido como
ep oche o como mo i ación), exis e una necesidad
polí ico-c iminal de eacciona en e a las mis
mas, cuando son ins umen alizadas en ese sen i
do. Es a necesidad se descub e en nume osos pa
sajes del Código, en los que el legislado dispone
10. Con azón se ha c i icado po la doc ina la ampli ud de es e p ecep o, al no eque i que los adminis ado es ealicen un ac o eje
cu i o del deli o que se a e. Con la ac/ual edacción pe ece que se p e ende cas iga a los ep esen an es o di ec i os de una pe sona ju
ídica en el ma co de la cual se ha come ido un deli o, po el simple hecho de se lo y no concu i en ellos las cualidades ípicas (MIR PUIG.
De echo penal. Pa e Gene al. 4º Edic. Ba celona. 1996, p. 177.
47
•••
•••
Re is a Penal
Las consecuencias acceso ias en el nue o Código Penal
de una ica a iedad de sanciones di igidas con a
emp esas o sociedades in ac o as.
Quizás el expedien e de la esponsabilidad pe
nal de las pe sonas ju ídicas si a pa a con i ma
que el adicional abanico de eacciones en e al
deli o -pena, medida y esponsabilidad ci il- e
sul a hoy insu icien e. Las pe sonas ju ídicas no
son penalmen e esponsables en el sen ido es ic
o, pe o cuando sus ac uaciones in ingen la ley
penal se dispone de unas sanciones que sin se
pena se asimilan a ellas en odo aquello que no
p esen an sus ca ac e ís icas p opias. El iempo
se enca ga á de i pe ilando los p incipios limi a
i os de esa nue a esponsabilidad que el legisla
do bau iza en nues o país como "consecuencias
acceso ias" .
3. No co esponde a la ley esol e deba es de la
doc ina, y es a a i mación ha sido enida muy en
cuen a po el legislado a la ho a de egula las con
secuencias acceso ias. Es cie o que en alguna oca
sión u iliza la exp esión pena pa a e e i se a las
mismas, como ocu e en el a ículo 262 en ela
ción con el deli o de al e ación de los p ecios de la
subas a, en donde se indica que a ándose de una
subas a con ocada po la Adminis ación, se "im
pond á además al agen e y a la pe sona o emp e
sa po él ep esen ada la pena de inhabili ación
especial que comp ende á, en odo caso, el de e
cho de con a a con las Adminis aciones públi
cas po un pe íodo de es a cinco años" 11. La es
ic a in e p e ación li e al de es e p ecep o, iene
un alcance ex ao dina io, pues en él, no sólo se
a i ma que dichas consecuencias son penas, sino
incluso que el p incipio socie as delinque e nOIl
po es se encuen a de ini i amen e supe ado en
nues o país con la e en ual c iminalización di
ec a de las mismas. Pe o si ealmen e ue a esa la
ol m as legisla o is no hubie a espe ado al Li
b o II. Semejan e decla ación es una cues ión que
debe ubica se en e los p incipios gene ales de!
sis ema penal. Además, en el es o de las ocasio
nes en las que se e ie e a las mismas consecuen
cias lo hace u ilizando la exp esión "las medidas
p e is as" 12. Mas bien puede a i ma se que el le
gislado ha que ido dis ancia las consecuencias,
acceso ias de la pena, pues el an e io Código in
cluía el comiso en e las penas.
En la doc ina encon amos una ica a iedad
de p opues as sob e la cues ión que p ác icamen
e ago an odas las que son imaginables, y en odos
los casos hay una pací ica coincidencia en que e
sul a más ácil deci lo que no son las consecuen
cias acceso ias que lo que son. Los es ue zos di i
gidos a encon a una na u aleza común a odas
es as o as consecuencias del deli o esul a baldío.
La doc ina no alcanza a busca elemen os posi i
os comunes a odas ellas, sino an solo a des aca
cuales son los obs áculos que impiden inclui las
eacciones aqui ecogidas en cualquie a de las ca
ego ias clásicas.
La na u aleza de pena les iene negada a las
consecuencias acceso ias po dis in os mo i os.
Po una pa e, po que se aplican en unción de
ai e ios ajenos a la culpabilidad. El allo conde
na o io en el que se decide su aplicación no con
cluye con la decla ación de esponsable penal de
quien su Te un comiso o la pé dida de su emp esa.
Tampoco se encuen an some idas a las eglas ge
ne ales de de e minación de las penas, ni apa e
cen ecogidas en e! ca álogo gene al de penas del
a ículo 33. Po úl imo, ni siquie a pueden asimi
la se a las penas acceso ias con las cuales sólo ie
nen en común la acceso iedad.
Más pa ida ios han encon ado adicionalmen
e las esis que las iden i ican con las medidas de se
gu idad. No debemos ol ida que, conc e amen e
el comiso, se encon aba en e las medidas en el an
e io Código. Incluso e! legislado pa ece inclina se
po es a hipó esis cuando es ablece que su aplica
ción es disc ecional o cuando en el a ículo 129. 3
señala que "es a án o ien adas a p e eni la con i
nuidad en la ac i idad delic i a". Se e enda así la
opinión de quienes dis inguen en e pelig osidad
subje i a, que inspi a las medidas de segu idad y la
pelig osidad obje i a, que undamen a las conse
cuencias acceso ias. En el p ime caso la pelig osi
dad p ocede de pe sonas ísicas y en el segundo de
las pe sonas jUlidicas o de las cosas.
Pe o ampoco son plenamen e con incen es es
os a gumen os. A pa e de las di icul ades de
acep a un concep o de pelig osidad obje i a que
an sólo alcanza a explica e! comiso de cie os a
ículos como un a ma o unos explosi os, pe o no
la clausu a de una emp esa, ampoco e! legislado
es ablece pa a la imposición de las consecuencias
accéso ias ninguna de las ga an ías (p opo ciona
lidad, ica ialidad, e c.) que se exigen en las medi
das. Po o a pa e, el undamen o de las conse
cuencias acceso ias, sob e odo en elación con
las medidas del a ículo 129, no es á en la pelig o
sidad. Mas son a adas como au én icas penas ac
ceso ias cuya aplicación depende exclusi amen e
de la concu encia de una se ie de ci cuns ancias
obje i as que, en es e caso, se educen a la incu
lación de la emp esa o el negocio con la ac i idad
delic i a. Sólo una in e p e ación es ic i a nos
pe mi e educü' a lími es más ole ables la ampli
ud de lo dispues o en el a ículo 129.
POlo úl imo, concu en ambién azones o ma
les, ya que, aunque el legislado en nume osas oca-
11. También, como e emos más adelan e, la Ley sob e Con abando (a . 5) se e ie e al comiso llamándolo "pena".
12. c . a s. 288, 294, 327, 366 y 520.
48
D o e i n a
-----------------------------------------------------------------------------------------------
...
siones se e ie a a es as consecuencias llaman
dolas "medidas", no se explica po qué en ez de
man ene las den o de la egulación gene al de las
medidas -como sucedía an es con el comiso, como
se p opuso en el P oyec o de 1980 pa a odas
ellas-, inalmen e, se incline po egula las en un
Tí ulo apa e.
Queda ía, po úl imo, con on a las consecuen
cias acceso ias con las consecuencias epa a o ias
de i adas del deli o, de las que a odas luces apa
ecen más alejadas. Ni el comiso ni el es o de las
medidas ienen como inalidad la es i ución, la
epa ación o la indemnización. Es más, si ue an
es os los c i e ios po los que debie a guia se el
ó gano judicial, en muchas ocasiones las conse
cuencias acceso ias se ían inaplicables.
Pe o, con odo, no puede nega se la ue e im
p egnación ci ilis a del conjun o de las conse
cuencias acceso ias, en la medida en que odas
ellas pe mi en soslaya el g a e obs áculo del
p incipio de pe sonalidad, que limi a a odos los
ins i u os penales.
Necesa iamen e, como apun a con acie o GRA
CIA MARTíN 13, las consecuencias acceso ias no
pueden encon a una espues a uni a ia a mu
chas de las cues iones que plan ea, po más que el
legislado las haya ecogido bajo un mismo epí
g a e. Más allá de es o sólo es amos en condicio
nes de a i ma que nos encon amos an e una
nue a consecuencia ju ídica del deli o que no es
pena, ni medida, ni esponsabilidad ci il.
Quizás acep a es a hipó esis de la cua a ía
-cua a consecuencia del deli o- puede esul a un
abandono p ema u o al análisis en p o undidad de
es as igu as, además de deja sin espues a a cues
iones que de o a mane a son áciles de esponde ,
ales como el undamen o, las eglas de de e mi
nación, las posibilidades de ex ende le algunos be
ne icios penales o los p incipios ga an is as en que
se inspi an. Aho a bien, que se econozca su au o
nomía concep ual no es un a gumen o que impida
que las consecuencias acceso ias se egulen de
acue do con las eglas que igen pa a el es o de los
ins i u os.
IV. El comiso
1. El comiso en el nue o Código Penal p esen a
no edades impo an es, de en e las que cabe des
aca la ex ensión al comiso de las ganancias ob
enidas po el deli o. De acue do con es e p ecep
o, " oda pena que se imponga po un deli o o al
a doloso lle a á consigo la pe dida de los e ec os
que de ellos p o engan y de los ins umen os con
que se haya ejecu ado, así como las ganancias
p o enien es del deli o, cualesquie a que sean las
ans o maciones que hubie en podido expe i
men m: Los unos y las o as se án decomisados
a no se que pe enezcan a un e ce o de buena e
no esponsable del deli o que los haya adqui id�
legalmen e. Los que se decomisan se ende án, si
son de líci o come cio, aplicándose su p oduc o a
cub i las esponsabilidades ci iles del penado y,
si no lo son, se les da á el des ino que se dispon
ga eglamen a iamen e y, en su de ec o, se inu ili
za án".
Sin emba go, el legislado uel e a insis i en
una egulación a omizada del mismo sin acla a si
las eglas del comiso ecogidas en el Lib o 1 del
Código i adian sob e los supues os más especí i
cos de la pa e especial. Den o de los deli os con
a el á ico de es upe acien es, se hace una men
ción exp esa al comiso con un alcance que no sólo
se con adice con la egulación gene al de es a
medida, sino que plan ea g a es dudas sob e su le
galidad, ya que pe mi e a los ibunales la despa
imonialización de los au o es sin apa en e so
me imien o al p incipio de p opo cionalidad. Po
o a pa e, mien as que en la egulación gene al
se p e é que lo ob enido de los bienes decomisa
dos pueda emplea se con ines epa a o ios, en
es e supues o se adjudica sin mas al Es ado. Vea
mos el con enido li e al del ex o legal: "1. A no se
que pe enezcan a un e ce o de buena e no es
ponsable del deli o, se án obje o de decomiso las
d ogas óxicas, es upe acien es o sus ancias sico
ópicas, los equipos, ma e iales y sus ancias a que
se e ie e el a ículo 371, los ehículos, buques,
ae ona es y cuan os bienes y e ec os de cualquie
na u aleza que sean, hayan se ido de ins umen
o pa a la comisión de cualquie a de los deli os
p e is os en los a ículos an e io es, o p o engan
de los mismos, así como las ganancias de ellos
ob enidas, cualesquie a que sean las ans o ma
ciones que hayan podido expe imen a . 2. A in de
ga an iza la e ec i idad del comiso, los bienes,
e ec os e ins umen os a que se e ie e el pá a o
an e io , pod án se ap ehendidos y pues os en de
pósi o po la au o idad judicial desde el momen o
de las p ime as diligencias. Dicha au o idad pod á
aco da así mismo que, con las debidas ga an ías
pa a su conse ación y mien as se sus ancie el
p ocedimien o, los bienes, e ec os o ins umen os
de líci o come cio, puedan se u ilizados p o isio
nalmen e po la policía judicial enca gada de la
ep esión del á ico ilegal de d ogas. 3. Los bie
nes, e ec os e ins umen os de ini i amen e deco
misados po sen encia se adjudica án al Es ado"
(a .374).
13. GRACIA MARTíN, en GRACIA MARTíN Y o os, Las consecuencias ju ídicas del deli o en el nue o Código Penal. Valencia. 1996, p.
439 Y ss.
49
•••
Re is a Penal
Las consecuencias acceso ias en el nue o Código Penal
Mucho más comedida esul a la e e encia al
comiso que se hace en elación con los deli os de
conducción eme a ia con desp ecio pa a la ida
de los demás, y el cohecho y á ico de in luencias.
En el p ime supues o, pa a asegu a que los e
hículos puedan se decomisados (a . 385) y, en
los segundos pa a hace lo mismo con las dádi as
p esen es o egalos (a . 431).
Fue a del Código Penal se man iene la egula
ción especí ica del comiso en el ámbi o de los de
li os elacionados con el con abando. Como en el
supues o del á ico de es upe acien es, se a a de
un comiso que desbo da los lími es de la egula
ción gene al. Téngase en cuen a que la de e mina
ción de los bienes decomisables, po ejemplo, es
una cues ión que debe se decidida po el legisla
do con ca ác e gene al, de la misma mane a que
el con enido de las inhabili aciones o de las penas
p i a i as de libe ad y es dudoso que, en con a
de los que se es ablece en la pa e gene al. se pue
da ya en el Lib o I inclui unos bienes que no han
sido mencionados allí. El comiso en la Ley O gá
nica de ep esión del Con abando queda de la si
guien e o ma: "Comiso. 1. Toda pena que se im
pusie e po un deli o de con abando lle a á con
sigo el comiso de los siguien es bienes, e ec os e
ins umen os: a) Las me cancias que cons i uyan
el obje o del deli o. b) Los ma e iales, ins umen
os o maquina ias empleados en la ab icación,
elabo ación, ans o mación o come cio de los gé
ne os es ancados o p ohibidos. c) Los medios de
anspo es con los que se lle e a e ec o la comi
sión del deli o, sal o que pe enezcan a un e ce o
que no haya enido pa icipación en es e, y el Juez
o el T ibunal compe en e es ime que dicha pena
acceso ia esul a desp opocionada en a ención al
alo del medio de anspo e obje o de comiso
y al impo e de las me cancias obje o del con a
bando. d) Las ganacias ob enidas del deli o, cua
lesquie a que sean las ans o maciones que hu
bie a podido expe imen a . e) Cuan os bienes
y e ec os, de la na u aleza que ue e, hayan se i
do de ins umen o pa a la comisión del deli o. 2.
No se p ocede á al comiso de los bienes, e ec os e
ins umen os del con abando, cuando es os sean
de líci o come cio y hayan sido adqui ido, po un
e ce o de buena e. 3. Los bienes, e ec os e ins
umen os de ini i amen e decomisados po sen
encia se adjudica án al Es ado".
2. La na u aleza ju ídica del comiso sob e las
ganacias del deli o es di e en e de la na u aleza de
las o as dos modalidades. Cuando se a a de de
comisa las ganacias, se e i a un en iquecimien o
Injus o p oceden e del deli o 14. Nos encon amos
an e una igu a ju ídica muy p óxima a la de espon
sabilidad ci il, no an o po que su g a edad se de
e mina po un elemen o ajeno al hecho delic i o
como son las ganancias, sino po que su aplicación
no esponde a los ines ni p e en i os ni e ibu i
os del sis ema penal. Nadie discu e el ca ác e
puni i o de la pena p opo cional y, no obs an e,
en su de e minación los ibunales debe án de e
ne en cuen a "el bene icio epo ado po el deli
o" (a . 52. 1). Lo que es ajeno al De echo penal es
la p e ensión de e i a un en iquecimien o ilíci o,
independien emen e de que o igine o no un pe
juicio a e ce as pe sonas.
Dis in os son los supues os de los comisos de los
ins umen os y e ec os del deli o. La doc ina ha
encon ado di icul ades pa a conside a los penas
o medidas. Lo p ime o po que de a a se de una
pena no pod ían se decomisados los ins umen os
del deli o de un suje o inimpu able. Tampoco po
d ía ex ende se el comiso a quienes ue an i ula es
de los bienes pe o ajenos a la esponsabilidad pe
nal po el deli o que da luga al decomiso. No obs
an e, aun sin se una pena, pa icipa de algunas
de las ga an ías de es a, como es la' p opo cionali
dad "con la na u aleza o g a edad de la in acción
penal" (a . 128). El comiso se encuen a, igual que
las penas y las medidas, some ido al p incipio de
legalidad en odas sus mani es aciones.
Tampoco es el comiso de los ins umen os y
e ec os del deli o una medida de segu idad. Po
las mismas azones an e io men e apun adas, las
medidas como las penas ienen un ca ác e pe so
nal que no se da en el comiso. En es e sen ido, el
comiso alcanza los bienes, pe enezcan o no al es
ponsable del deli o, sin mas limi ación que el ad
qui en e de buena e.
Pe o el comiso, que aho a es amos es udiando,
esponde ambién a los pos ulados p e en i os
especiales. Cie amen e, el comiso iene po obje
o algunos bienes que esul an in ínsecamen e
pelig osos (d ogas, dine o alsi icado) y o os que
son pelig osos en la medida que se encuen an a
disposición de una pe sona. Como señala GRACIA
MARTÍN 15, el undamen o del comiso es á en la pe
lig osidad del uso pelig oso que un cie o suje o
hace de ellos y cuando la i ula idad de los mis
mos es de una e ce a pe sona, el undamen o del
comiso es á en que el p opie a io no o ece ga
an ías su icien es de que el condenado acceda al
uso pelig oso de dichos bienes. Sin emba go, es e
au o niega que semejan e undamen o del comi
so enga elación con las medidas p e en i as 16.
14. MANZANARES SAMANIEGO, El comiso, en REP núm. 216-219.1977, pp. 39 Y 40. En el mismo sen ido GRACIA MARTíN, en Las Conse
cuencias ... op. ci . p. 452.
15. GRACIA MARTíN, Las consecuencias ... op. ci . 447.
16. En el mismo sen ido MANZANARES SAMANIEGO, El comiso. op. ci . p. 38.
50
D o e
A nues o juicio, es amos an e una e o mulación
ac ualizada de la inocuización. Se a a del desa
n"ollo de la p e ención si uacional (o p e ención
na u al) que p opone como es a egia de lucha con
a el deli o la e i ación de aquellas si uaciones que
son p opicias al mismo, ales como el ácil acceso a
ins umen os que con an e io idad han sido u ili
zados pa a o os deli os. Es e es el caso y el unda
men o p e en i o del comiso.
El comiso no puede ene na u aleza ni ci il ni ad
minis a i a, po que de se así no encon a ía jus
i icación en que pudie an exp opia se los bienes
a sus i ula es po azones de p e ención c iminal.
El comiso de e ec os e ins umen os es una conse
cuencia ju idica del deli o de na u aleza penal y
como el es o de ellas iene una inalidad p e en
i a. Po es a azón, no debe de ex aña que al
gunos de los concep os que se emplean en su e
gulación, aunque p ocedan de o as amas del De
echo adquie an aquí una signi icación dis in a.
Si el undamen o del comiso es la pelig osidad
no p opiamen e obje i a, sino del suje o en ela
ción con cie os obje os, pa a aplica lo se á p eci
so no sólo que concu an una se ie de ga an ías
obje i as, sino que además exis a un p onós ico
des a o able de c iminalidad.
3. Tipos de comisas. Teniendo en cuen a el obje
o la nue a egulación del comiso pe mi e dis in
gui es modalidades dis in as:
a) Comiso de los e ec os que p o engan del deli
o. La exp esión e ec o ha seguido una e olución
es ic i a. Así, pa a GROIZARD, e ec os debía en
ende se en un sen ido la o, incluyendo "los obje
os que o man el deli o y los p oducidos po el
mismo"!7. Ho , en cambio, la doc ina dominan e
se inclina po; exclui de los e ec os el obje o del
deli o18, de mane a que e ec o sólo es p oducido
o ans o mado po el deli o. Semejan e in e p e
ación da luga a una injus i icada imposibilidad
de decomiso de las a mas en un con abando de
las mismas, de las cosas sus aidas cuando no se
conoce el dueño o de un paque e de acciones que
han sido pues as a la en a audulen amen e.
Sólo la especí ica e e encia a los obje os, en algu
nas ocasiones como en los deli os elacionados
con el á ico de es upe acien es, pe mi e que pue
da decomisa se la d oga.
b) Comiso de los ins umen os con que se haya
ejecu ado. El ins umen o es aquello de que se
si e el au o pa a la ejecución del deli o. Po
mas que al au o se le encuen en o os ins u
men os que se p esume pueda habe u ilizado
pa a come e o as in acciones, solo pueden se
decomisados los ins umen os usados en el deli-
i n a
o que ha dado luga a la causa penal. La u iliza
ción de la eo ía de la equi alencia nos conduci
ía a un concep o de ins umen o deso bi ado (el
local de negocios, la áb ica, la pa en e, los alo es,
e c.), en su luga deben conside a se ins umen os
sólo aquellos que ue on u ilizados o se encuen
an inculados con las acciones a las que son ob
je i amen e impu ables la comisión del deli o. No
necesa iamen e los ins umen os ienen que se
cosas angibles, ambién puede se decomisado un
í ulo nobilia io u ilizado po el eo pa a la comi
sión de es a as, un con a o de a endamien o, un
sopo e in o má ico o ene gía eléc ica si es a ha
sido e i ada del me cado con in ención de desa
bas ece un sec o .
c) Comiso de las ganancias p o enien es del de
li o, cualesquie a que sean las ans o maciones
que hubie en podido expe imen a . Se a a de
una modalidad exp esamen e pensada pa a ena
los casos de ans o mación de los bene icios de
las ac i idades delic i as del mundo de los nego
cios median e écnicas de blanqueo, empleando
odas las posibilidades que pa a ello o ece la mo
de na ingenie ia inancie a. La e e encia a las
ans o maciones que dichas ganancias hubie a
su ido es innecesa ia e inexac a. Innecesa ia po
que ya con ca ác e gene al se es ablece que pue
den decomisa se los bienes aunque pe enezcan
en ese momen o a a una e ce a pe sona. Inexac
a po que las ans o maciones de las ganacias en
manos de e ce os de buena e ya no pod án se
decomisadas.
4. P esupues os pa a la aplicación del comiso. El
comiso es una medida pos delic ual y acceso ia de
una pena. En consecuencia, el legislado exige
pa a pode aplica lo no sólo que el eo haya sido
inculpado po un deli o o al a dolosos, sino que
haya sido condenado en i ma y se le haya im
pues o una pena de la que el comiso esul a acce
so ia. Semejan es p esupues os dan luga a que
con la nue a egulación se den inexplicables espa
cios de imposible aplicación. Piénsese, po ejem
plo, en los supues os en los que el suje o no es con
denado po concu i una excusa absolu o ia o po
se inimpu able pe o queda ac edi ado, en cambio,
que empleó de e minados ins umen os pa a co
me e los deli os. Al no cas igá sele con pena el co
miso no puede se aplicado. Sin emba go, algo an
i egula como es que la consecuencia del deli o
pueda a ec a a e ce as pe sonas, es aquí pe ec
amen e imaginable cuando los bienes pe enecen
a alguien dis in o de la pe sona condenada
Po o a pa e, a la aplicación del comiso se le ha
do ado de ese au oma ismo que ca ac e iza a las
17. GROIZARD, El Código Penol de /870. Comen ado y conco dado. Bu gos. 1872, p. 308.
18. CÓRIXJBA RODA, Comen a ios al Código Penal. Ba celona. 1972, p. 196 {llll. En el mismo sen ido, REEG, Comen a ios al a ículo 344
bis eJ, en COBO DEL ROSAL, Comen a ios a la legislación penal {l XIIL p. 447.
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