LABORATORIO DE ARTE 20 (2007) 183-192
DOMINGO MARTÍNEZ Y JUAN DE ESPINAL:
NUEVAS ATRIBUCIONES DE PINTURAS DE LA
ESCUELA SEVILLANA DEL SIGLO XVIII
DOMINGO MARTÍNEZ AND JUAN DE ESPINAL: NEW
ATTRIBUTIONS OF PAINTINGS OF THE EIGHTEENTH
CENTURY SEVILLIAN SCHOOL
POR JOSÉ FERNÁNDEZ LÓPEZ
Uni e sidad de Se illa. España
Es e a ículo p esen a dos nue os lienzos de Domingo Ma ínez y cua o de Juan de Espinal. Ambos
ue on los mejo es pin o es se illanos de la p ime a y segunda mi ad del siglo XVIII, espec i amen e.
Palab as cla e: Pin u a, Se illa, Siglos XVIII, Domingo Ma ínez, Juan de Espinal.
This a icle p esen s wo new pain ings by Domingo Ma inez and ou by Juan Espinal. Bo h we e he
bes se illian pain e s o he i s and second hal o he Eigh een h Cen u y, espec i ely.
Keywo ds: Pain ing, Se ille, Eigh een h Cen u y, Domingo Ma ínez, Juan de Espinal.
La con inuidad y el desa ollo en los úl imos años de las in es igaciones sob e
pin u a se illana del siglo XVIII y de las labo es de es udio y ca alogación del pa i-
monio mueble en la p o incia de Se illa, nos han pe mi ido pode p o undiza en el
conocimien o del es ilo y la ob a de los pin o es se illanos de es a época y así pode
de e mina , cada ez con mayo ce eza, las a ibuciones de sus abajos. En es a labo
ha habido en las úl imas décadas abajos de g an impo ancia como los lle ados a
cabo desde el seno de la Uni e sidad de Se illa y los abajos de doc o ado nacidos del
cen ena io Depa amen o de His o ia del A e. Muy des acables han sido ambién las
apo aciones e l ejadas en di e sos ca álogos de exposiciones y en mues as monog á-
i cas, como la dedicada a Domingo Ma ínez. En es os abajos y en o os de ca ác e
monog á i co ecien es en el iempo, a pesa de desliza se algunos e o es a ibu i os,
se ha a anzado gene almen e de mane a posi i a en el conocimien o cien í i co de la
escuela local de la cen u ia del mil se ecien os. En es a misma línea de abajo p esen-
amos en es e a ículo un conjun o de seis lienzos que a ibuimos a Domingo Ma ínez
y a Juan de Espinal, los mejo es ep esen an es de la pin u a se illana de la p ime a y
segunda mi ad del siglo espec i amen e.
La i gu a más des acada de la pin u a se illana de la p ime a mi ad del siglo XVIII
ue Domingo Ma ínez. Se a a del pin o más a amado de la escuela local en su época
que, sin emba go, ecibió adicionalmen e c í icas nega i as pos e io es, desde el acade-
José Fe nández López
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micismo neoclasicis a de Ceán Be múdez1, has a bien en ado el siglo XX, deplo ando,
con excesi a du eza, su escasa habilidad en la composición y sen ido amane ado en el
colo ido. Ma ínez nació en Se illa en 1688. Realizó su o mación con el desconocido
pin o Juan An onio Oso io y, se dice, que ambién con Lucas Valdés2. Sabemos de él
que ue homb e de buen alan e, cons ancia y dedicación al abajo, des acado alen o
a ís ico y, segu amen e, de un ni el cul u al supe io al de los pin o es se illanos de
su época. Desa olló su ayec o ia i al y a ís ica en Se illa, donde alleció en 1749;
a pesa de que pudo habe ma chado a la Co e, como pin o de Felipe V, as el Lus o
Real en Se illa, en e 1729 y 1732. Du an e es e pe íodo en abló amis ad con el pin o
ancés Jean Ranc, lo que pudo posibili a la eno ación de su es ilo, ace cándole a
ó mulas más elegan es p opias del ba oco dieciochesco eu opeo. Además de su in ensa
labo a ís ica, Ma ínez ue maes o de pin o es de la gene ación se illana pos e io
como Juan de Espinal, And és Rubi a y Ped o To ole o.
El es ilo de madu ez de Domingo Ma ínez ue conjugándose paula inamen e
sob e la base inicial de la pe i encia del espí i u c ea i o y los modelos de Mu illo,
impe an es en la ciudad du an e el p ime cua o del siglo XVIII, al que pos e io men e
se uni ía la in l uencia ococó, segu amen e a a és de Ranc, lo que sua iza la igidez
de su quehace an e io y da pe sonalidad a sus abajos en las úl imas décadas de su
exis encia. Es e pin o ue au o de una p oducción desigual, densa en can idad, a iada
en sopo es, ecué dese su impo an e dedicación a la pin u a mu al. Su alle debió ene
una ac i idad in ensa, lo que se pe cibe cla amen e en algunas ob as que se le a ibuyen.
Sin emba go, hay que señala que ue muy habilidoso en la composición, conocedo de
la pe spec i a, de buen sen ido c omá ico y exp esi idad gene almen e amable.
Desde su p ime a e apa a ís ica, Domingo Ma ínez lle ó a cabo impo an es
conjun os pic ó icos como los de la Capilla Sac amen al de San Lo enzo de Se illa,
1718, las pin u as del Colegio de San Telmo de Se illa, hacia 1724, o la deco ación al
emple de la bó eda del p esbi e io de la iglesia de la Me ced de Se illa, ac ual Museo
de Bellas A es, 1727. También hacia 1730, la p oducción sob e lienzo de Ma ínez
adquie e g an ele ancia siguiendo el nue o umbo que la es ancia de la Co e en
Se illa supuso pa a su ob a. Su pin u a se en iqueció en ma ices exp esi os y écnica
c omá ica. T abajó pa a dis in os cenobios se illanos como San a Paula o el Buen Su-
ceso, deco ó la capilla de la An igua de la Ca ed al se illana y ealizó ob as pa a a ias
pa oquias de la diócesis hispalense. De es as úl imas me ecen especial mención po
su calidad las ealizadas pa a la pa oquia de Umb e e en 1635, una magní i ca San a
Bá ba a y un San Juan Bau is a. Sin duda el apoyo del a zobispado se illano a es e
pin o con ibuyó decididamen e a su éxi o. T abajo ambién pa a una amplia clien ela
1 Ceán Be múdez, J. A., Dicciona io his ó ico de los más ilus es p o eso es de las Bellas
A es en España, 1800, III, pp. 73-75.
2 Sob e la ob a de Domingo Ma ínez exis e una monog a ía ealizada po So o Cañas, S.,
Domingo Ma ínez, Se illa, 1982. Además son abajos de e e encia: Gue e o Lo illo, J., “La
pin u a se illana del siglo XVIII”, en A chi o Hispalense, XII, 1955, pp. 15-52; Valdi ieso, E.,
His o ia de la pin u a se illana, Se illa, 1986, p. 319-332; Id., Pin u a ba oca se illana, Se illa,
2003, p…; Id., “Domingo Ma ínez, pe il de un a is a ol idado”, en Domingo Ma ínez en la es ela
de Mu illo, Se illa, mayo-junio 2004, pp. 23-37.
Domingo Ma ínez y Juan de Espinal: Nue as a ibuciones de pin u as de la escuela se illana...185
p i ada con ob as de ca ác e eligioso, de a iadas iconog a ías, y de ca ác e p o ano.
Fue ambién un buen e a is a como demues a la e i gie que ealizó del A zobispo Don
Luis de Salcedo y Azcona, del que exis en dos e siones, la mejo conse ada en el
Palacio A zobispal de Se illa.
Mención especial me ecen en la ayec o ia de Domingo Ma ínez la se ie pic ó ica
de ocho lienzos que ep esen an los ca os alegó icos que des i la on po las calles de
Se illa en 1747, con mo i o de la exal ación al ono de España de Fe nando VI y de
Bá ba a de B aganza, ob as en las que debie on colabo a sus ayudan es And és Ru-
bi a y F ancisco Miguel Jiménez. La p olí i ca ayec o ia de es e pin o , imposible de
esumi en b e es líneas, ha dejado un “co pus” pic ó ico consis en e que puede da se
po i nalizado con los abajos que ealizó pa a la iglesia de San Luis de los F anceses
y en cuya ejecución le so p endió la mue e.
La p ime a de las ob as que p esen amos aquí mues a la e i gie de San a Ri a de
Cascia ( i g. 1), ob a que se conse a en la pa oquia de Nues a Seño a de Belén, en
la localidad se illana de Gines3. Es e lienzo expone con cla idad, a pesa de su mal
es ado de conse ación, las ca ac e ís icas del es ilo de Domingo Ma ínez en su e apa
de plena madu ez, a pa i de 1635. San a Ri a, de o a eligiosa bea i i cada en 1627,
apa ece de en e, de algo más de media i gu a, es ida con el hábi o agus ino, po an-
do una palma y un c uci i jo, adicionales en su iconog a ía. Le dis ingue ambién la
huella de la he ida que la espina de la co ona de un c uci i cado le in i ió en la en e.
El a amien o del os o y el es o de la p esencia de es e pe sonaje le inculan con el
es ilo de Domingo Ma ínez en una ob a, que sin se undamen al en su p oducción,
e ela el quehace de su ob ado . Posiblemen e es e lienzo se ía uno de los que con la
imagen de la en onces bea a de Cascia, abogada de lo imposible y po lo an o de g an
de oción, ealiza ía el maes o con sus colabo ado es.
En es a misma pa oquia de Nues a Seño a de Belén de Gines, Se illa, localizamos,
en el mu o la e al al o de su p esbi e io, o o he moso lienzo embu ido en su ma co
do ado de época, que ep esen a la Ascensión de C is o ( i g. 2). Se a a de una ob a
de apa a osa composición, que ecoge el pasaje na ado po el e angelis a San Lucas
(16, 9), donde se desc ibe el ascenso glo ioso de C is o a los cielos con emplado po la
Vi gen Ma ía y los Após oles4. La composición se cen a en la i gu a de C is o sen ado
en un ono inma e ial, odeado de ángeles mancebos, niños y cabezas de que ubes,
odos con amplio sen ido de mo imien o. Se en uel e su i gu a en un man o ojo que
e olo ea en el ai e y que ma ca c omá icamen e el conjun o, jun o a las gamas azula-
das, sienas y oseos, que se a monizan con co ección en el g upo. Es e, sin emba go,
adolece de una cie a ialdad exp esi a y de una écnica algo blanda en el dibujo. El
g upo cen al supe io de glo ia bien iluminado p oyec a haces de luces sob e los doce
pe sonajes de la zona de ie a.
3 Lienzo, 95 x 74 cms.
4 Lienzo, 175 x 138 cms. In en a io de Bienes Muebles de la Iglesia Ca ólica. Diócesis
de Se illa. Di ección Gene al de Bienes Cul u ales. Conseje ía de Cul u a. Jun a de Andalucía.
P og ama 2005.
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Las ca ac e ís icas de es a pin u a e l ejan pe ec amen e el es ilo de Domingo
Ma ínez en un pe íodo de p ime a madu ez an e io al Lus o Real en Se illa y que
podemos si ua en e 1720-1730, años que coinciden con la labo de es e pin o en
conjun os deco a i os an impo an es de su p oducción como los de la capilla del San
Telmo y la iglesia de la Me ced Calzada, ambos en Se illa. Su es ilo, oda ía de i ado
aquí de los modelos de Mu illo, no ha ecibido aún la bene i ciosa in l uencia de los
pin o es anceses de la co e, especialmen e Jean Ranc, que e mina án de cuaja un
quehace más pe sonal p opio de las dos úl imas décadas de su ayec o ia a ís ica5.
El p incipal pin o de la segunda mi ad del siglo XVIII en Se illa ue Juan de Es-
pinal. Es e a is a, uno de los más des acados en el pano ama español del es ilo ococó,
nació en dicha ciudad en 1714. Inició su ap endizaje con su pad e G ego io Espinal, pa a
después pasa como ap endiz al alle de Domingo Ma ínez, el pin o más des acado de
la escuela se illana de la p ime a mi ad del se ecien os. Más adelan e se ía colabo ado
del maes o y o ma ía pa e de su amilia al con ae ma imonio, en 1734, con Juana,
una de sus hijas. Al allece Ma ínez, en 1749, Espinal he edó su alle y buena pa e
de la clien ela, po lo que podemos señala que los inicios de la ca e a de es e pin o ,
dejando a un lado su alen o p opio, le ue on p opicios. Sin emba go, es a si uación
no debe ocul a sus inquie udes a ís icas que le lle a on a se uno de los p omo o es
de la Academia de Bellas A es de la ciudad, llamada en onces Escuela de T es Nobles
A es, ap obada en 1771, siendo di ec o de la sección de Pin u a en 1775. Dos años
después, en 1777, sabemos que Espinal iajó a Mad id con la in ención de conoce el
ambien e a ís ico de la Co e, dominado en aquella época po la i gu a in e nacional de
An ón Ra ael Mengs y en el que comenzaba a despun a el jo en F ancisco de Goya.
La e apa i nal de su ida ue poco ag adecida po la en e medad y la decadencia del
es ilo ococó que p ac icó a lo la go de su ca e a. Mu ió en Se illa, en 17836.
El a adis a Ceán Be múdez, discípulo de Espinal en la Academia se illana, in-
dicó que és e “pin ó con alen ía de pincel y con un es ilo o iginal, que no pudo habe
omado de ninguno de los que le p eceden en es e siglo en Andalucía”. E ec i amen e
su es ilo ue inno ado , supe ado de la an e io adición se illana basada, sal o
alguna apo ación di e enciada, en el seguimien o del espí i u de Mu illo. Po ello,
asimiló el es ilo ococó, igen e en España a mediados del siglo XVIII, con elegancia
pe o con pe sonalidad p opia, median e un sen ido del dibujo de g an sol u a y una
pincelada alien e en el azo, siemp e e i nada y a mónica en el colo . Con es e que-
hace consigue composiciones de g an i alidad ísica y anímica en sus pe sonajes,
man eniendo siemp e los cánones de la iconog a ía adicional se illana aunque con
alguna des acada inno ación.
5 Pe maneciendo en p ensa es e a ículo, la pin u a de la Ascensión de C is o ue p esen ada
como no edosa a ibución po Al onso Pleguezuelo en: “Nue as ob as del pin o Domingo Ma í-
nez”, In Sapien ia libe as. Esc i os en homenaje al P o eso Al onso E. Pé ez Sánchez, Mad id,
2007. Igualmen e ue expues a en la Exposición: Tea o de g andezas. Andalucía ba oca, 2007,
G anada, no iemb e 2007-ene o 2008, pp. 358-359.
6 Sob e la ida y la ob a de Juan de Espinal es de e e encia obligada los abajos de: Pe ales
Pique es, R., Juan de Espinal, Se illa, 1981; Valdi ieso, E., Ob. ci ., 1986, pp. 336-343; Id., Ob.
ci ., 2003, pp. 553-570.
Domingo Ma ínez y Juan de Espinal: Nue as a ibuciones de pin u as de la escuela se illana...187
Has a 1759 no encon amos la p ime a ob a documen ada de Juan de Espinal. Fue
el lienzo de las San as Jus a y Ru i na del Ayun amien o de Se illa. Desde es a p ime a
pieza, el a is a demos ó su alen o, cualidades y o iginalidad en el ambien e a ís ico
se illano, desa ollando un co pus pic ó ico de g an alía, con un es ilo de i ado de
la pin u a ancesa del siglo XVIII que conocía a la pe ección. En la década de los
sesen a ecibe enca gos de di e sas se ies como la que p esen a dis in os pasajes de la
Vida de San Ignacio de Loyola, conse ados ac ualmen e en la San a Casa de Loyola,
en Guipúzcoa; las pin u as mu ales que ecub en la bó eda del p esbi e io de la iglesia
del con en o de San a Rosalía; o los lienzos del a co del e ablo de la Enca nación en la
iglesia del con en o de San José de Las Te esas de Se illa. En e las más bellas ob as
de Espinal en es a p ime a e apa i gu a la Alego ía de la pin u a se illana, composi-
ción simbólica en iada a la Academia de Bellas A es de San Fe nando de Mad id y
en cuya colección se conse a.
Ya en e 1770 y 1775, Espinal acome e la más impo an e se ie pic ó ica ealizada
en su ida. Se a a de la Vida de San Je ónimo, que i gu ó en el claus o del monas e io
de San Je ónimo de Buena is a de Se illa y que hoy día i gu a deposi ada en dis in as
iglesias y algún museo. El momen o culminan e de la p oducción de es e pin o lo
ep esen a el conjun o de ob as que ealizó pa a la deco ación del Palacio A zobispal
de Se illa, po enca go del a zobispo don F ancisco Ja ie Delgado y Venegas, y que
Espinal comenzó en 1778. La se ie es á compues a po quince lienzos que deco a on
la escale a p incipal de dicho Palacio y que ac ualmen e es án epa idos en di e sas
dependencias del mismo edi i cio y en la Casa de Eje cicios de San Juan de Aznal a ache.
Espinal ue el au o ambién de las pin u as mu ales de la bó eda de la escale a p in-
cipal de es e edi i cio, donde demos ó con c eces sus conocimien os de la pe spec i a.
Figu an en el conjun o el escudo del a zobispo Paíno, quien en 1665 había mandado
cons ui la escale a, y del a zobispo Delgado y Venegas como pa ocinado del a-
bajo. Du an e el manda o de es e pe sonaje ealizó ambién Espinal nue e lienzos con
emas de la Pasión de C is o pa a la esidencia e aniega de los a zobispos se illanos
en Umb e e. Mención especial me ece ambién po su calidad el g an lienzo de San
Ca los Bo omeo dando la comunión a los apes ados de Milán, donado a la iglesia
de San Nicolás de Ba i en 1778. Además de o as ob as de calidad, debemos des aca
ambién en es e esumen de la p oducción de Espinal sus Inmaculadas, especialmen e
la conse ada en el Museo Láza o Galdiano de Mad id que mues a a la Vi gen en la
ad ocación de Ma e In iola a, imagen de la Le anía Lau e ana. En e las ob as i nales
de Juan de Espinal debemos eco da ambién la deco ación pic ó ica de la bó eda de
la capilla mayo de la en onces Colegia a del Di ino Sal ado en Se illa. Allí, con una
écnica y es ilo simila al que u ilizó en la escale a del Palacio A zobispal, ep esen ó
una Glo ia celes ial p esidida po el Espí i u San o odeado po una nume osa co e
angélica. Sabemos ambién que Espinal ue au o de ob as p o anas de las que des aca
el asun o mi ológico de Venus y Vulcano que se conse a en el Museo de Bellas A es
de Se illa.
En el año 1887, Jus ino Ma u e en sus Anales eclesiás icos y secula es de la ciu-
dad de Se illa, in o maba de la exis encia de pin u as de Juan de Espinal en la iglesia
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pa oquial de San Lo enzo7. Pos e io men e, es as ob as no habían sido localizadas o
iden i i cadas, pasando incluso a i gu a en los ca álogos o i che os de ob as desapa e-
cidas8. A o unadamen e du an e las labo es de p epa ación de la exposición Soledad.
450 Ani e sa io, con la es au ación y el emozamien o de la sac is ía de la Capilla
Sac amen al de Roca Amado , hemos podido econoce las y es udia las, a al a de
que un u u o es udio del a chi o de la He mandad Sac amen al de la Soledad pueda
con i ma documen almen e lo que puede a ibui se es ilís icamen e con igo . Po
sus ca ac e ís icas a ís icas las cua o ob as localizadas pueden echa se den o de la
p oducción de Espinal hacia 1770-1780.
La p ime a de es as pin u as mues a la i gu a en mo imien o y en pe spec i a de
es cua os de un medi a i o Moisés ( i g. 3), ácilmen e econocible al p esen a en su
cabeza uno de sus símbolos iconog á i cos undamen ales, los cue nos luminosos de
la e elación as los episodios bíblicos del mon e Sinaí9. Po a ambién la conocida
a a y dos ablas de pied a, donde i gu a la insc ipción que p esen a el lienzo, y en
las que se dispond án esc i os los mandamien os de la Ley de Dios. El pe sonaje, con
su adicional y abundan e ba ba blanca, apa ece eco ado sob e un ondo neu o en
el que esal a el albo de sus es imen as. Las ca ac e ís icas écnicas del lienzo nos
hablan del es ilo de Juan de Espinal, especialmen e po su dibujo ca ac e ís ico, que
c ea ana omías y e ec os de d apeado en las es imen as que son p opios de su ob a.
También son peculia es de su es ilo la pincelada l uida empleada y la exp esi idad que
p esen a el pe sonaje, que aunque concen ada y algo melancólica, esul a cap ada con
in ensidad. La imagen de Moisés es usual en los conjun os deco a i os de las he man-
dades sac amen ales po su conside ación de libe ado del pueblo heb eo, an o en el
aspec o ísico, la escla i ud, como en el espi i ual. Las cons an es analogías en e los
episodios de la his o ia de Moisés con la i gu a de C is o le con ie en en p eceden e
de su misión y de su mensaje eden o y, po lo an o, p e i gu ación del Sac amen o
Euca ís ico.
La segunda ob a de es e conjun o de San Lo enzo, que ep esen a a Ab aham
( i g. 4), debió o ma se ie, conjun o o pa eja con la an e io y p esen a las ca ac e ís-
icas a ís icas p opias de su au o Juan de Espinal10. La i gu a del pa ia ca Ab aham
apa ece en es e caso de en e po ando en su mano de echa el uego y al cin o un
cuchillo o espada, elemen os ambos p opios de la iconog a ía del Sac i i cio de Isaac.
En la mano izquie da mues a una g an hoja de papel o pe gamino con la insc ipción
bíblica alusi a. La imagen de Ab aham es ambién p e i gu a i a del Sac amen o de la
Euca is ía, an o en el pasaje de la inmolación de su hijo po manda o di ino, de enida
7 Se illa, 1887, p. 432.
8 Mo ales Ma ínez, A. J., La iglesia de San Lo enzo de Se illa, Se illa, 1981, p. 61; Pe ales
Pique es, R., Ob. ci ., p. 114.
9 Óleo sob e lienzo, 178 x 97 cms.
Insc ipción: “Ipse e o po aba in manibus ignem e gladium. Gen. Cap. 22. e . 6”
Se illa He mandad Sac amen al de la Soledad.
10 Posee las mismas medidas que la an e io .
Domingo Ma ínez y Juan de Espinal: Nue as a ibuciones de pin u as de la escuela se illana...189
po el ángel, como, po ejemplo en el encuen o de Ab aham y Melquisedec, ey y g an
sace do e de Salem, con las o endas del pan y del ino.
Una de las imágenes más emo i as de cuan as se elacionan con la ida de la Vi gen
y la Pasión de C is o, es la p esencia de Ma ía al pie de la C uz en el mon e Cal a io.
Es o ocu e con la Vi gen Dolo osa ( i g. 5), de la pa oquia de San Lo enzo, ob a que
o ma conjun o con un San Juan E angelis a ( i g. 6), que comple a el g upo de cua o
lienzos de Espinal localizados en las dependencias de es e emplo se illano11. En las
a es plás icas la escena del Cal a io, siemp e con el e e en e de C is o C uci i cado,
pues o que ambién podíamos encon a a Ma ía Dolo osa sola an e la C uz o en la
iconog a ía de la Piedad, mos aba adicionalmen e a dos o es pe sonajes. A sabe : la
Vi gen con San Juan E angelis a; es e úl imo con Ma ía Magdalena; o los es. Tan o
en el campo de la escul u a, especialmen e en los ema es de los e ablos, como en el de
la pin u a, el asun o de la ep esen ación del Cal a io con es os pe sonajes, o sólo con
dos, ue muy habi ual desde la Edad Media, consag ándose con el na u alismo gó ico.
Especial mención me ece en es e aspec o la pin u a l amenca que nos deja magní i cos
ejemplos de es a iconog a ía. Es de des aca el amoso Cal a io de Roge an de We-
yden del que exis ían éplicas en a ias colecciones españolas. Nume osas e siones
de es e ema podemos encon a en la pin u a ba oca española. Quizás una de las más
des acadas, po su impo ancia en la ob a del maes o co dobés An onio del Cas illo,
sea el Cal a io conse ado en el Museo de Bellas A es de Có doba.
Va ian e de es e conjun o iconog á i co del Cal a io es ambién el mos a a los
dis in os pe sonajes en lienzos sepa ados, conse ando, eso sí, la disposición canónica
es ablecida en la imagen adicional dependien e de la apa ición de la Vi gen en la
escena. És a siemp e ocupa ía el luga de p imacía a la de echa de la C uz. Juan de
Espinal ealizó pa a la deco ación de las pa edes de la escale a p incipal del Palacio
A zobispal de Se illa, desde 1778, un Cal a io en es lienzos indi iduales, con C is-
o C uci i cado, San Juan E angelis a y Ma ía Magdalena. Po ello es e cuad o de la
Vi gen Dolo osa de la He mandad Sac amen al de la Soledad, debe o ma pa e de un
Cal a io, con lienzos sepa ados, del que no se conse a el C uci i cado pe o sí el San
Juan E angelis a. Además ambas i gu an mi an cla amen e hacia el ángulo supe io
co espondien e de los lienzos. La pin u a de San Juan E angelis a posee las ca ac e-
ís icas del es ilo p opias de su au o , Juan de Espinal, e iconog á i cas en las exp esi as
ep esen aciones de San Juan E angelis a en las escenas del Cal a io.
11 Ambos óleos sob e lienzos, de medidas 211 x 124 cms.
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Fig. 1. Domingo Ma ínez. San a Ri a. Pa oquia de Nues a
Seño a de Belén. Gines (Se illa).
Fig. 2. Domingo Ma ínez. Ascensión de C is o. Pa oquia de Nues-
a Seño a de Belén. Gines (Se illa).
Domingo Ma ínez y Juan de Espinal: Nue as a ibuciones de pin u as de la escuela se illana...191
Fig. 3. Juan de Espinal. Moisés. He mandad Sac amen al de la Sole-
dad. Pa oquia de San Lo enzo (Se illa).
Fig. 4. Juan de Espinal. Ab aham. He mandad Sac amen al de
la Soledad. Pa oquia de San Lo enzo (Se illa).